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Efectos de los regadíos del delta del Ebro sobre la calidad de sus masas de agua asociadas

Martínez Beltrán, J.

Abstract

El delta, situado al final del valle inferior del Ebro, tiene un área de aproximadamente 32.533 ha. El agua derivada en el azud de Xerta a los canales de la derecha e izquierda del Ebro riega 22.123 ha en el delta, de las que unas 21.400 ha son arrozales. El clima es de tipo mediterráneo con carácter marítimo-fluvial, con una precipitación y una evapotranspiración anual media respectivamente de 526 mm y 1.016 mm. El delta es la llanura de inundación del Ebro sobre un medio marino. Los suelos son arenosos en las planicies litorales y aluviales de profundidad y textura variables en el resto. Tiene asociadas varias masas de agua superficial y un acuífero superficial y otro profundo, ambos salinos. Además de los dos canales, la red de riego consta de acequias primarias, secundarias y terciarias que conducen por gravedad el agua hasta las tomas de las fincas. Una red abierta de desagües, primarios y secundarios y de circunvalación de las lagunas, conduce los retornos de riego y el exceso de agua de lluvia a estaciones de bombeo y compuertas basculantes que los evacuan al mar, a las dos bahías y al propio Ebro y su brazo de Migjorn. El balance de sales, estimado a partir del de agua, está equilibrado en el conjunto de la campaña de riego. La salinidad de las tierras regadas está controlada mediante el riego y drenaje de los arrozales. La cuña de agua salina de la desembocadura del Ebro apenas aporta sales a las tierras adyacentes del Ebro. La dotación media anual de un arrozal (unos 23.300 m3/ha) es necesaria para el consumo del arroz y para controlar la salinidad del agua de los arrozales. Aproximadamente la mitad del agua de riego aplicada se convierte en agua de drenaje superficial. El aporte de agua de drenaje con sales y nitratos al Ebro a las lagunas interiores y al acuífero superficial no es relevante. La masa de sales procedente de las tierras regadas va a las dos bahías y al mar abierto. El arroz consume una porción muy significativa de los nitratos aplicados con el agua de riego. Sin arroz la masa de nitratos que llegaría al mar sería mayor que la aportada actualmente.

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XXXIV Congreso Nacional de Riegos, Sevilla 2016 DOI: http://dx.doi.org/10.21151/CNRiegos.2016.B03 B-03 EFECTOS DE LOS REGADÍOS DEL DELTA DEL EBRO SOBRE LA CALIDAD DE SUS MASAS DE AGUA ASOCIADAS Martínez Beltrán, J. Centro de Estudios Hidrográficos del CEDEX, Paseo Bajo de la Virgen del Puerto 3, 28005 Madrid, [email protected] Resumen El delta, situado al final del valle inferior del Ebro, tiene un área de aproximadamente 32.533 ha. El agua derivada en el azud de Xerta a los canales de la derecha e izquierda del Ebro riega 22.123 ha en el delta, de las que unas 21.400 ha son arrozales. El clima es de tipo mediterráneo con carácter marítimo-fluvial, con una precipitación y una evapotranspiración anual media respectivamente de 526 mm y 1.016 mm. El delta es la llanura de inundación del Ebro sobre un medio marino. Los suelos son arenosos en las planicies litorales y aluviales de profundidad y textura variables en el resto. Tiene asociadas varias masas de agua superficial y un acuífero superficial y otro profundo, ambos salinos. Además de los dos canales, la red de riego consta de acequias primarias, secundarias y terciarias que conducen por gravedad el agua hasta las tomas de las fincas. Una red abierta de desagües, primarios y secundarios y de circunvalación de las lagunas, conduce los retornos de riego y el exceso de agua de lluvia a estaciones de bombeo y compuertas basculantes que los evacuan al mar, a las dos bahías y al propio Ebro y su brazo de Migjorn. El balance de sales, estimado a partir del de agua, está equilibrado en el conjunto de la campaña de riego. La salinidad de las tierras regadas está controlada mediante el riego y drenaje de los arrozales. La cuña de agua salina de la desembocadura del Ebro apenas aporta sales a las tierras adyacentes del Ebro. La dotación media anual de un arrozal (unos 23.300 m3/ha) es necesaria para el consumo del arroz y para controlar la salinidad del agua de los arrozales. Aproximadamente la mitad del agua de riego aplicada se convierte en agua de drenaje superficial. El aporte de agua de drenaje con sales y nitratos al Ebro a las lagunas interiores y al acuífero superficial no es relevante. La masa de sales procedente de las tierras regadas va a las dos bahías y al mar abierto. El arroz consume una porción muy significativa de los nitratos aplicados con el agua de riego. Sin arroz la masa de nitratos que llegaría al mar sería mayor que la aportada actualmente. Introducción La agricultura de regadío tiene un efecto socioeconómico importante e incluso impactos ambientales favorables, pero detrae agua de una masa superficial o subterránea y evacua agua de drenaje a otras masas. El CEDEX ha estudiado los efectos del regadío en la detracción de agua y sobre la calidad del agua de las masas asociadas a una zona regable. En los últimos 5 años, por encomienda de la Dirección General del Agua (DGA), del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, mediante un estudio metodológico aplicado a tres zonas regables de España, una de ellas la zona regada en el delta por el Canal de la Derecha del Ebro. Posteriormente, por encargo de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), ha estudiado en todo el delta la salinidad de suelos y aguas porque allí es un problema permanente. Esos estudios han caracterizado los regadíos del delta para posteriormente analizar los efectos del riego y drenaje sobre las masas de agua asociadas, en lo que concierne a XXXIV Congreso Nacional de Riegos, Sevilla 2016 DOI: http://dx.doi.org/10.21151/CNRiegos.2016.B03 salinidad y nitratos, y han propuesto opciones para asegurar la sostenibilidad actual de su agricultura de regadío. A partir de balances de agua, los estudios estimaron la masa de sales evacuada por 4 cuencas de drenaje del delta a las bahías, durante los años hidrológicos del 2011-2012 al 2013-2014 y parte del 2014-2015. También la masa de nitratos evacuada en el hemidelta derecho en los años hidrológicos 2011-2012 y 2012-2013. Distinguen los balances tres períodos del año hidrológico: las campañas de riego (abriloctubre) y de medidas ambientales (octubre-enero); y febrero-abril sin aportes de agua de canal. Esas cuencas son las que tienen datos de caudal de drenaje (Q), nitratos (NO3) y conductividad eléctrica (CE) de la Red de Indicadores Ambientales del Delta del Ebro (RIADE) de la CHE. Este artículo sintetiza los resultados de esos dos estudios. Características climáticas y edáficas del delta del Ebro El delta está situado al final del valle inferior del Ebro, en la provincia de Tarragona. Tiene una superficie de aproximadamente 32.533 ha: 20.165 ha en el hemidelta derecho y 12.368 ha en el izquierdo. El clima es de tipo mediterráneo condicionado por su carácter marítimo-fluvial y por la orientación del valle inferior del Ebro. Las zonas costeras del delta tienen unas temperaturas mínimas algo más altas que en la parte alta junto al río y unas máximas algo menores. También la humedad relativa es más alta en la costa que en el interior. En Amposta, la precipitación media anual durante el período 1992-2013 fue 526 mm, con cierta variabilidad interanual (322 mm en 2009 y 691 mm en 1995). Junio y julio, y en menor medida agosto, son los meses menos lluviosos. Las precipitaciones más intensas se dan en otoño, con 125 mm en un día para un periodo de retorno de 10 años (IRYDA, 1982). Los vientos de componente NW y N alcanzan una velocidad en la cabecera del delta mayor que en sus zonas costeras. Los de levante ocasionan temporales que elevan el nivel del mar hasta 1 m. La evapotranspiración de referencia (ET0) anual, media de tres estaciones, fue 1.016 mm durante el período 2012-2104. Las tierras del delta están situadas en la llanura de inundación del Ebro formada sobre un medio marino. Las llanuras deltaicas comienzan en ambos bancos del río y terminan en depresiones en torno a lagunas interiores. Están diseccionadas por dos antiguos cauces que partían del Ebro, uno por la derecha y otro por la izquierda. Próximas a las líneas de costa hay planicies litorales, claramente diferenciadas de la formación fluvial. Tramos bajos de varios abanicos aluviales y estrechas franjas de origen coluvial forman el límite con las tierras altas adyacentes. El espesor de los depósitos fluviales decrece paulatinamente en dirección al mar, a medida que las arenas de origen marino van siendo más superficiales. La arena marina tienen un espesor de hasta unos 10 m junto a las costas. La cota sobre el nivel del mar varía entre 3 y 2 m en los bancos del río, de 2 a 1 m en las llanuras y menos de 1 m en las depresiones y planicies litorales. Los suelos de los bancos del Ebro son aluviales, profundos y estratificados, de textura franca pero sus subsuelos son poco permeables y la arena no aparece a menos de 2 m de profundidad. Los de los de los antiguos cauces son profundos y de textura fina. Los de las llanuras deltaicas son de textura fina con subsuelos de arena y arenas francas a profundidad variable, desde más de 1 m en las partes más altas hasta menos de 0,5 m en las más bajas. Los de las depresiones son de textura fina superficialmente con arena marina a aproximadamente 1 m y los de las planicies litorales son uniformemente arenosos. Hay suelos con horizontes de turba debidos al hidromorfismo asociado a manantiales de agua subterránea (ullales). Masas de agua superficial El Ebro y su brazo de Migjorn, lagunas interiores (La Encañizada y La Tancada en el hemidelta derecho, La Estrella en el izquierdo y Los Calaixos en la isla de Buda son las mayores), las bahías (El Fangar y Los Alfaques) y el mar abierto son masas de agua superficial asociadas al delta y receptoras de agua de drenaje (Figura 1). XXXIV Congreso Nacional de Riegos, Sevilla 2016 DOI: http://dx.doi.org/10.21151/CNRiegos.2016.B03 Figura 1. Canales de la derecha y de la izquierda del Ebro y sus zonas dominadas respectivas. Masas de agua superficial asociadas al delta (DGA/CEDEX, 2013) El Ebro a su vez aporta el agua de riego, que tiene una concentración media de solidos disueltos totales (SDT) de 0,68 g/L y un pH de 8. Los aniones predominantes son sulfatos, bicarbonatos y cloruros; los cationes calcio y sodio y en menor medida magnesio. La CE media mensual varía desde 0,76 dS/m en mayo a 1,26 dS/m en octubre y progresivamente disminuye en otoño-invierno. La media en los últimos 12 años fue 0,98 dS/m. En el tramo final del Ebro la CHE (2010) determinó en 2009 y 2010 cambios de la CE del agua desde 3 dS/m a menos de 2-2,5 m a 57 dS/m a mayor profundidad, con una oscilación anual de ± 1,5 m en función del caudal y de la elevación del nivel del mar. La salinidad del agua de las bahías varía a lo largo del año hidrológico. La CE del agua del estrato superior de la bahía Los Alfaques fue disminuyendo en julio de 2013 de 27 a 17 dS/m, manteniéndose en agosto-septiembre entre 10 y 20 dS/m, con la del estrato inferior en el intervalo de 35-45 dS/m. Al comienzo del año 2013-2014 la CE del agua del estrato superior era 53 dS/m y la del inferior 57 dS/m, manteniéndose así durante el período sin riego de 2014, excepto en episodios con lluvias, durante los cuales bajó hasta 35-40 dS/m y a 45-50 dS/m respectivamente. En la bahía de El Fangar también es ligeramente más salina la del estrato inferior que en el superior. Durante la campaña de riego de 2014 descendió ligeramente en mayo hasta 40-45 dS/m en el estrato superior y 45-50 dS/m en el inferior, para subir en ambos a 45-50 dS/m en julio. También aumentó en otoño, en el estrato inferior especialmente, con valores comprendidos entre 55 y 65 dS/m. En las campañas de riego de 2012 a 2014, la CE del agua de La Encañizada varió entre 30 y 35 dS/m, pero en dos años (2012 y 2013) bajó en agosto hasta unos 15 dS/m de media. En septiembre y en ausencia de lluvias (2013 y 2014) subió a 50-55 dS/m, similar al del agua de Los Alfaques en esa época. Precipitaciones de otoño ocasionan descensos significativos, como ocurrió en noviembre y diciembre de 2014 (5-10 dS/m). Durante períodos sin lluvias de 2013 y 2014 la CE del agua se mantuvo entre 45 y 50 dS/m, pero durante cortos episodios de lluvias bajó hasta 30-35 dS/m. Masas de agua subterránea Hay dos acuíferos, uno superficial y otro profundo. El primero es detrítico y se extiende desde los bancos del Ebro hasta las líneas de costa. Está constituido por XXXIV Congreso Nacional de Riegos, Sevilla 2016 DOI: http://dx.doi.org/10.21151/CNRiegos.2016.B03 sedimentos aluviales sobre arena marina. En el hemidelta derecho limita con el acuífero carbonatado adyacente y en el izquierdo con los acuíferos superficiales de los abanicos aluviales. Tiene un espesor variable entre unos 10 m en los bancos y en las líneas de costa, y unos 5 m en las depresiones. Es libre excepto en los bancos y en las depresiones donde está semiconfinado por sedimentos de textura fina de menor permeabilidad que los de textura gruesa subyacentes . El límite inferior de este acuífero es un acuitardo, de espesor creciente desde el borde oeste del delta al mar, constituido por arcillas y limos saturados de agua salina en un medio reductor muy poco permeable. El nivel freático está en la superficie del terreno por el riego de los arrozales y por la inundación de los campos con fines ambientales. Sin lluvias significativas de febrero a abril, desciende hasta casi 1 m. Mientras se riega, el agua más superficial del acuífero es poco salina (CE<5 dS/m) y flota por su menor densidad sobre un agua salobre de entre 5 y 20 dS/m. Por debajo, tiene una de CE de 50-60 dS/m similar a la de mar. En las depresiones las aguas más profundas son salmueras de más de 80 dS/m. Sin aportaciones a los campos queda el agua salobre en la parte superior del acuífero (DGA/CEDEX, 2013). El plano de isohipsas (INC/Hydrotechnic, 1966) muestra flujo de los bancos a las depresiones de ambos hemideltas a través de las llanuras deltaicas, con un gradiente hidráulico del 0,2 al 1 por mil y también de los bancos al Ebro. Puede haber ocasionalmente gradiente del río a las tierras adyacentes durante crecidas, pero este flujo no es significativo debido a la baja permeabilidad del acuífero en los bancos, con valores de transmisividad hidráulica de 0,12 a 2,7 m2/d (CHE/IGME, 2014). Sin bancos, hay flujo del río al acuífero con un gradiente de 0,5 a 0,7 por mil. En las llanuras litorales hay flujo directo al mar o a las dos bahías con un gradiente de 0,2-0,5 por mil. Por debajo del acuitardo existe un acuífero profundo confinado de espesor variable no conectado hidráulicamente con el superior. En el borde occidental del hemidelta derecho sí existe conexión con el acuífero carbonatado de la sierra de Montsiá, originando ullales cuya agua tiene una CE entre 1,6 y 2,2 dS/m (DGA/CEDEX, 2013). Redes de riego y de drenaje El agua del Ebro derivada en el azud de Xerta al canal de la derecha riega 12.715 ha en el delta y la derivada al canal de la izquierda 9.408 ha. Ambos canales riegan antes el valle inferior. En el delta discurren por la parte más alta de ambos bancos del río dominando las tierras cultivadas por lo que el riego es por gravedad. La Figura 1 muestra el trazado de los dos canales y de las acequias principales que de ellos derivan. Los dos canales son operados y mantenidos respectivamente por la Comunidad General de Regantes del Canal de la Derecha del Ebro (CGRCDE) desde 1970 y por la Comunidad de Regantes-Sindicato Agrícola del Ebro (CR-SAE) desde 1967. Ambas tienen concesiones anuales de agua de la CHE, con caudales máximos de riego de unos 23 m3/s y 20 m3/s respectivamente. El sistema de riego consta de una red de acequias primarias, derivadas de los dos canales, secundarias y terciarias que distribuyen el agua con un caudal continuo nominal (qi) de 1,84 ls -1 ha -1 en el hemidelta derecho y de 1,9 ls -1 ha -1 en el izquierdo. Las comunidades llenan los canales a mitad de abril y reducen progresivamente el caudal hasta alcanzar entre el 75 y el 80 por ciento del nominal al terminar la campaña de riego. Los regantes aplican el agua a los arrozales a partir de tomas de las acequias de finca. Solamente, de mayo a julio, interrumpen el riego para tratamientos y fertilización del arroz durante dos o tres episodios con un total de unos diez días. La dotación media anual para el riego de las variedades más cultivadas de arroz de ciclo largo es de unos 23.300 m3/ha (DGA/CEDEX, 2013). La red de desagües, primarios y secundarios, es de zanjas abiertas con talud protegido por vegetación natural. Los primarios van a favor de la pendiente natural desde las tierras más altas hasta las estructuras de evacuación del agua de drenaje. Tienen capacidad para almacenar y conducir el exceso de agua de lluvia en 4 días durante las labores de recolección en septiembre-octubre, con una escorrentía de 31,2 mm/d equivalente a un caudal de drenaje (qdr) máximo 3,61 ls -1 ha -1 . Los desagües de circunvalación de las lagunas XXXIV Congreso Nacional de Riegos, Sevilla 2016 DOI: http://dx.doi.org/10.21151/CNRiegos.2016.B03 están dotados de compuertas que generalmente están cerradas, pero se abren cuando el nivel de agua en esas lagunas está por debajo del de los desagües. Con objeto de evacuar el exceso de agua de lluvia y de riego de los arrozales, los regantes refinan los bancales, nivelados a cero, para eliminar cualquier depresión y evacuan el agua superficial al desagüe de último orden a través de una arqueta y una tubería de forma que no se erosione su talud. Sistemas de drenaje subterráneo, con drenes laterales y colectores de tubería, solamente hay en dos grandes fincas del hemidelta derecho. El caudal de drenaje subterráneo es elevado desde cubetas de bombeo a un emisario que desagua por gravedad. El exceso de agua de lluvia se evacúa mediante 9 estaciones de bombeo con tornillos de Arquímedes y de 7 casetas con bombas de aspiración vertical, todas ellas situadas a lo largo de las líneas de costa con excepción de una estación del hemidelta izquierdo que está situada junto al Ebro. También durante la campaña de riego para rebajar el nivel del agua en la red de desagües, con objeto de facilitar el drenaje superficial en momentos críticos, como son los de tratamientos, fertilización y preparación del terreno para la recolección del arroz. Los retornos de riego, que originan menores caudales, se evacuan principalmente por gravedad a través de compuertas basculantes. Las tierras situadas entre los dos canales principales y el Ebro drenan por gravedad al río a través de bocanas. El agua del final de los primarios llega a las estaciones de evacuación mediante canales de aproximación. En el hemidelta derecho hay 4 bombas de realimentación que pueden elevar el agua de drenaje y verterla en la red de riego. Estas bombas entran en operación si la CE del agua de drenaje es menor de 2 dS/m, de forma que la del agua resultante tenga de 1,5 a 1,6 dS/m de CE. Agricultura de regadío El arroz es el cultivo principal del delta por ser la única opción en la mayor parte de sus tierras, que carecen de drenaje natural y solamente disponen de sistemas de drenaje superficial. Durante 2014 los agricultores cultivaron arroz en aproximadamente 12.600 ha en el hemidelta derecho y 8.800 ha en el izquierdo, unas 21.400 ha en total (97 por ciento del área total cultivada). Cultivan variedades de arroz de ciclo largo (180 días) y menos de ciclo corto (140 días). La Tabla 1 describe la duración de las fases de cultivo de las de ciclo largo. Fases Fecha Número de días Siembra, germinación y fase de plántula 15 abril a 17 mayo 32 Crecimiento y ahijado 18 mayo a 24 julio 68 Espigado y formación del grano 25 julio a 25 agosto 32 Maduración hasta la recolección 26 agosto a 12 octubre 48 Tabla 1.Duración de las fases de cultivo de variedades de arroz de ciclo largo (CGRCDE) Las máximas necesidades de agua las tiene el arroz al final de la fase de crecimiento y comienzo de la de espigado, con un consumo potencial de 5,7 a 6,1 mm/d según zonas. Entonces los regantes mantienen una altura de lámina de agua de 15 a 18 cm. Durante la maduración disminuye el consumo (DGA/CEDEX, 2013). Cultivan también hortalizas y frutales en las tierras más altas de los dos bancos del Ebro y en los bordes occidentales del delta que tienen drenaje natural. En las dos fincas que disponen de sistemas de drenaje subterráneo además del arroz han cultivado hortalizas y actualmente césped para campos deportivos. Balances de agua En la campaña de riego consideran las entradas de agua de lluvia y de riego y las salidas por consumo de agua del arroz y por drenaje superficial de los arrozales. En la de medidas ambientales también la evaporación de la lámina de agua. No contemplan XXXIV Congreso Nacional de Riegos, Sevilla 2016 DOI: http://dx.doi.org/10.21151/CNRiegos.2016.B03 filtraciones del Ebro, por estar protegidas las tierras regadas de esas cuencas por las de los dos bancos del río. Tampoco filtraciones de las lagunas interiores, captadas por los desagües de circunvalación y conducidas a las estaciones de evacuación, ni aportes de los ullales. Sin aportes de agua de canal durante episodios sin lluvias significativas que den lugar a percolación puede haber elevación capilar de agua. La diferencia entre las entradas y salidas es el cambio del contenido de agua de cada cuenca (∆W), que incluye las variaciones en el nivel de agua en los desagües y las de la lámina de agua en los arrozales. Al estar saturados de agua los campos no hay variación del contenido de humedad en la zona radicular del arroz. Los balances de los arrozales, expresados en altura de lámina de agua en mm, parten de los caudales qi y de los coeficientes qdr, determinados con los caudales Q aforados en las estaciones de salida del agua. Consideran la superficie efectivamente cultivada y regada de arroz en cada cuenca y no su superficie total, porque el drenaje en estas campañas procede mayoritariamente de los retornos de agua de riego, con excepción de algunos cortos períodos con lluvias suficientes para producir escorrentía superficial en los arrozales. También períodos de las series de datos RIADE en los que las diferencias entre los valores máximos y mínimos de Q son más pequeñas. La Tabla 2 resume los resultados de los balances de agua en las campañas de riego de los años 2012-2015. Fase Campaña de riego Cuenca estación qdr ls -1 ha -1 ∆ W mm/d Observaciones Germinación y emergencia 2015 EB7 1,133 2,4 Episodio de 3 días a final de abril 1,642 - 2,1 Episodio de 12 días de mayo Ahijado y crecimiento 2013 EB1 0,995 < 2 Episodios varios de 25 días en total EB2 1,088 < 2,3 Episodios de 17 días en total durante las campañas 2013-2014 EB8 1,406 0,91 Períodos en las campañas 2013 y 2014 1,472 Episodios con precipitación 2014 EB1 0,855 3,7 Episodio de 13 días EB2 1,7-2,2 Episodios cortos EB7 1,099 1,1 Episodio de 9 días 1,472 -0,1 2 episodios de 28 días con precipitación 2015 EB7 0,655 5,8 Período de 16 días 1,267 0,2 Período de 17 días Espigado y formación del grano 2013 EB1 0,783 < 4 Varios episodios de 28 días durante las campañas 2012-2014 EB2 1,127 < 1 Periodo de 9 días EB8 1,951 Período de 24 días 2014 EB7 0,804 4,4 2 episodios de 16 días 2,272 - 5,3 9 días con lluvias EB8 0,733 Período de 28 días Maduración del grano 2012 EB1 1,579 Período de 29 días en septiembre durante las campañas 2012-2013 0,865 Episodio de 6 días en octubre 2013 EB8 1,914 - 4 11 días en agosto-septiembre 1,407 15 días en la 2ª decena de septiembre 0,819 16 días en septiembre-octubre 2014 EB2 2,800 Período de 12 días en agosto-septiembre 2,400 - 11,1 Período de la 2ª decena de septiembre EB7 2,155 - 7,5 Episodios de 23 días en agosto-septiembre 1,325 3 días en la 4ª semana de septiembre 1,199 6 días en la 1ª semana de octubre EB8 0,865 En agosto-septiembre Tabla 2. Resultados de los balances de agua durante campañas de riego (CHE-CEDEX, 2016) XXXIV Congreso Nacional de Riegos, Sevilla 2016 DOI: http://dx.doi.org/10.21151/CNRiegos.2016.B03 La lámina de agua en los arrozales aumenta al comienzo de la campaña y disminuye al final. También hay variaciones durante períodos cortos de unos 5 días por aplicación de tratamientos. Durante períodos más estables de los niveles de agua en desagües y arrozales, las diferencias determinadas podrían deberse a que el consumo real del arroz es mayor que la ETc calculada, a que qi es menor que el nominal supuesto y a errores propios de las estimaciones de las cantidades de drenaje a partir de los aforos RIADE y de las superficies cultivadas de arroz. Los resultados indican que durante las dos fases del cultivo en las que la lámina de agua es más constante, la cantidad de agua consumida por el arroz es similar a la evacuada por drenaje para el control de la temperatura y de la salinidad de la lámina de agua de los arrozales. En las campañas de medidas ambientales los balances consideran los caudales de agua de canal y las precipitaciones diarias. A falta de datos sobre la evaporación del agua (E) de la lámina de los campos inundados toman la ET0. La superficie de los campos inundados coincide con la de los arrozales en los años estudiados. Los caudales qdr durante las medidas ambientales varían en función de las precipitaciones, más probables en otoño que durante la campaña de riego. Esos caudales han sido menores en octubre mientras los campos vuelven a llenarse de agua tras la recolección del arroz. La Tabla 3 incluye los resultados durante los años 2012-2015 en las 4 cuencas estudiadas. Mes Campaña de medidas Cuenca estación qdr ls -1 ha -1 ∆ W mm/d Observaciones Octubre 2013 EB1 1,188 -0,8 Periodo de 9 días EB8 1,005 2,1 Periodo de 15 días 2014 EB7 1,760 -4,3 Periodo de 22 días con lluvias EB8 0,655 5,4 2 periodos de 27 días en total; el segundo hasta el 4 de noviembre Noviembre 2014 EB2 2,046 -7,0 3 episodios de 8 días en total con lluvias previas EB7 1,988 -5,8 Periodo de 9 días con lluvia EB8 0,653 5,8 3 períodos de 19 días en total Diciembre 2012 EB1 0,986 2,0 Episodio de 3 días durante la 1ª semana 2014 EB2 3,979 -16,3 Episodios con lluvias previas en noviembre-diciembre 1,453 -2,2 Episodio de 6 días en la 2ª semana 2,297 -6,8 Episodio de 6 días en la 3ª semana con lluvias previas EB8 0,070 11,0 Período de 17 días hasta el 3 de enero de 2015 Enero 2013 EB1 1,633 -4,2 2ª quincena de diciembre de 2012 y enero de 2013 2014 EB2 1,352 -3,0 A final de mes 2015 EB8 0,095 10,7 Período de 11 días Tabla 3. Resultados de los balances de agua durante campañas de medidas ambientales (CHE-CEDEX, 2016) Sin lluvias de octubre a diciembre, aproximadamente el 80 por ciento del agua del canal aportada a los campos anegados es evacuada por los sistemas de drenaje superficial. Episodios de lluvias en otoño aumentan significativamente el caudal qdr que supera al qi. En enero aún sin lluvia, el caudal qdr es mayor que qi debido al desagüe progresivo de los campos al final de la campaña de medidas ambientales. La Tabla 4 muestra los resultados en el período sin riego, entre primeros de febrero y mediados de abril, durante los años 2013-2015. Al inicio de este período, los caudales qdr se debieron al desagüe progresivo de los campos inundados hasta final de enero. Después de la segunda decena de febrero, esos caudales dependieron fundamentalmente de la escorrentía superficial del exceso de agua de lluvia. Pudo haber también una pequeña contribución del drenaje subterráneo hacia la red de desagües y de los retornos del riego de las huertas de los bancos que se riegan con agua del Ebro, así como de las situadas en las periferias occidentales de ambos hemideltas. Pequeñas precipitaciones originan inmediatamente aumentos de los caudales de drenaje. Este hecho indica que el contenido de humedad de los campos tras las medidas ambientales es alto, próximo a capacidad de campo. Los suelos solamente pierden humedad por efecto de la E de su superficie que en esa época (final del invierno y comienzo XXXIV Congreso Nacional de Riegos, Sevilla 2016 DOI: http://dx.doi.org/10.21151/CNRiegos.2016.B03 de la primavera) está libre de vegetación. El aumento del caudal qdr es inmediato al período con lluvias. Mes Campaña de medidas Cuenca estación qdr ls -1 ha -1 ∆ W mm/d Observaciones Febrero 2013 EB1 0,119 -2,5 1ª y 2ª decena de febrero 0,223 -2,8 4ª semana de febrero con lluvia 2014 EB7 0,007 -1,2 Período de 25 días EB8 0,129 -2,7 1ª quincena de febrero EB2 0,443 -4,4 1ª decena de febrero 0,167 -2,4 2ª decena de febrero 2015 EB7 0,051 -2,4 2ª quincena de febrero EB8 0,016 -2,4 2ª quincena de febrero y 1ª quincena de marzo Marzo 2013 EB1 0,372 -5,4 2ª semana de marzo con precipitación previa 2014 EB7 0,040 -4,0 Período de 17 días EB8 0,050 -2,8 Período de 25 días EB1 0,278 -4,7 Período de 18 días 2015 EB8 0,031 8,7 Episodio de 12 días con precipitación Abril 2013 EB1 0,505 -6,5 Final de marzo y comienzo de abril 2014 EB1 0,275 -3,8 Final de marzo y comienzo de abril 2015 EB7 0,010 -3,4 Período de 16 días EB8 0,012 -3,5 1ª quincena de abril Tabla 4. Resultados de los balances de agua durante períodos sin riego (CHE-CEDEX, 2016) Balances de sales Estos balances parten de los de agua teniendo en cuenta las concentraciones de sales respectivas de las entradas y salidas de agua en cada cuenca. Estas concentraciones han sido estimadas a partir de los datos de CE de las aguas, del Ebro en Xerta y de drenaje en las estructuras de su evacuación. Para transformar los datos de CE de RIADE en valores de SDT, se han utilizado los coeficientes SDT/CE deducidos de la correlación entre estos parámetros determinada con los resultados de los análisis completos disponibles. Las entradas de sales en los arrozales de esas cuencas son las que aporta el agua de canal durante las campañas de riego del arroz y de medidas ambientales. También, desde febrero hasta la segunda quincena de abril, las que pudiera aportar el acuífero superficial por elevación capilar de agua durante episodios sin lluvia. No se han considerado aportaciones de sales desde el río Ebro por las razones expuestas anteriormente ni las que aporta la precipitación, porque la concentración de sales en el agua de lluvia es irrelevante comparada con la del agua de riego. Tampoco las aportadas con los fertilizantes por una razón similar. Las salidas de sales de los balances de las cuencas estudiadas incluyen solamente las evacuadas con el agua de drenaje sin tener en cuenta absorción alguna de sales por parte del arroz. La Figura 2 muestra la variación de los SDT en el agua de un arrozal durante la campaña de riego en las 4 cuencas de drenaje. Como indica algunas diferencias no es posible elaborar un balance medio de sales de las 4 cuencas. Sin embargo, la disminución del contendido de sales de los arrozales determinado en la última fase de cultivo (de 3 a 4 t/ha) es igual o superior a la cantidad de sales aportadas con el agua de riego durante la inundación de los campos y la fase de espigado y formación del grano del arroz, incluso si hay cierto aumento durante la fase de ahijado y crecimiento del arroz. Todo sin contar que durante la campaña de riego puede haber mayor evacuación de sales durante episodios de lluvias que ocasionan mayor cantidad de agua de drenaje superficial. Además, el balance de sales de la cuenca que desagua por la estación EB2 muestra que la cantidad de sales evacuadas es mayor que la de las aportadas con el agua de riego. Esto es un indicio de que en algunas cuencas podría haber eliminación de sales del acuífero superficial. Con el actual riego y drenaje de los arrozales el balance de sales es favorable y no existe riesgo de XXXIV Congreso Nacional de Riegos, Sevilla 2016 DOI: http://dx.doi.org/10.21151/CNRiegos.2016.B03 aumento de la salinidad a medio plazo, pero hay que estudiar si el incremento de la salinidad en el espigado y formación del grano del arroz influye en el rendimiento del cultivo. 1 2 3 - 3 - 2 - 1 abr i l m ay o ju nio j uli o ago stosept ie mb re oct ubr e SD T t/ha 1 2 3 - 3 - 2 - 1 t/ha abr i l m ay o ju nio j uli o ago stosept ie mb re oct ubr e SD T - 4 1 2 3 - 3 - 2 - 1 t/ha abr i l m ay o ju nio j uli o ago stosept ie mb re oct ubr e SD T 1 2 3 - 3 - 2 - 1 t/ha abr i l m ay o ju nio j uli o ago stosept ie mb re oct ubr e SD T a) b) c) d) 1 2 3 - 3 - 2 - 1 noviembre S DT t/ ha 1 2 3 - 3 - 2 - 1 t/ ha S DT - 4 1 2 3 - 3 - 2 - 1 t/ha SDT 1 2 3 - 3 - 2 - 1 t/ ha S DT a) b) c) d) diciembre noviembre diciembre en e ro octubre - 5 octubre noviembre diciembre en e rooctubre noviembre diciembre en e rooctubre en e ro Figura 2. Esquema de la variación de los SDT en el agua de un campo en las cuencas de drenaje durante las campañas de riego y de medidas ambientales (CHE-CEDEX, 2016) a) EB1; b) EB2; c) EB7; d) EB8 También la Figura 2 muestra la variación de los SDT en el agua de los campos inundados durante las campañas de medidas ambientales. Si se combinan los esquemas de las cuencas de las estaciones EB1, EB2 y EB7 puede obtenerse una idea del balance global durante esta parte del año hidrológico. Los balances están equilibrados porque las entradas y las salidas de sales son muy similares. En ausencia de lluvias aumenta la salinidad en octubre-noviembre al reponerse la lámina de agua de los campos y en