Idolo-espátula sobre radio humano en el ajuar de un sepulcro megalítico de la Meseta
Abstract
Se estudia un ídolo-espátula de hueso, sobre radio humano, que procede de una tumba colectiva neolítica de la provincia de Valladolid (España). Los autores formulan diversas hipótesis sobre su significado
Full text
1. QueremosmostrarnuestragratitudalosDres.Botella,EtxeberríayVelascoporlasvaliosassugerenciasquenoshanhecho. SPAL 9 (2000): 341-349 ÍDOLO-ESPÁTULA SOBRE RADIO HUMANO EN EL AJUAR DE UN SEPULCRO MEGALÍTICO DE LA MESETA1 por GERMÁN DELIBES DE CASTRO FELIX J. DE PAZ FERNÁNDEZ RESUMEN Seestudiaunídolo-espátuladehueso,sobreradiohumano,queprocededeunatumbacolectiva neolíticadelaprovinciadeValladolid(España).Losautoresformulandiversashipótesissobre su significado ABSTRACT This paperstudies thepresence of aspatula, obtained froma human radius, ina neolithic tomb from Valladolid (Spain). The autors offer several hypothesis about its meaning Palabras claves Ídolo-espátula, radio humano, osario colectivo, neolítico Key words Idol, spatula, human radius, collective burial, neolithic En los últimos años la saludable costumbre de estudiar los osarios dolménicos se ha traducido en un decididoincrementodelainformaciónsobrelosritualesfunerariosdelIVyIIImilenioa.C.Comomuestra de ello, parece superado el tópico de que el megalito fue una “tumba para todos” y se sabe que las inhumaciones se reclutaban selectivamente, afectando de manera desigual a los miembros de la sociedad según su sexo y edad. Además se ha avanzado no poco en la manida discusión de si los enterramientos fueron primarios o secundarios, comprobándose que, enla mayoría de los casos, el desorden de los calavernarios fue consecuencia de las reducciones de restos efectuadas a lo largo del tiempo para reorganizar el espacio. Y, cambiando un poco de perspectiva, también se ha tomado conciencia de la nada infrecuente ausencia en las sepulturas de determinados tramos esqueléticos, enigmáticamente sustraídos de los carneros por quienes oficiaban en ellos (Andrés 1998; Masset 1993). ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.18 ÍDOLO-ESPÁTULA SOBRE RADIO HUMANO EN EL AJUAR DE UN SEPULCRO MEGALÍTICO DE LA MESETA1 A SPATULA-IDOL ON HUMAN RADIUS IN A MEGALITHIC TOMB OF THE SPANISH CENTRAL PLATEAU
342 GERMÁN DELIBES DE CASTRO / FÉLIX J. DE PAZ FERNÁNDEZ SPAL 9 (2000) Sevansentandolasbases,ensuma,paraunmejorconocimientodelritual ydela burocraciadelamuertede aquellosmomentos,altiempoquesurgenyseformulannuevas preguntascomolasquenosllevanainterrogarnosporelparaderodelosindividuosexcluidostotaloparcialmente–enelprimercasocomosinorevistieranelestatusdedifuntos–delasepultura.Lassombrasenesteterrenosiguendominandoalasluces,pero algunaincógnitasevadespejandosobreelparaderodeesosdesplazados.Laexcavacióndealgunoshábitats que, por razones de espacialidad y temporalidad, se suponen complementarios de megalitos aledaños –el binomio poblado / sepulcro, vivos / muertos–, ha permitido, por ejemplo, constatar las acumulaciones de restos humanos en áreas domésticas lo que acaso esté relacionado con una “circulación de reliquias” entre los vivos, plena de sentido en el marco general de un culto a los antepasados (Bradley 1998: 62). También tenemos información sobre el trágico destino de otros hombres y mujeres del Neolítico nunca sepultados: los que, como en el caso bien estudiado de Fontbregoua, fueron objeto de canibalismo (Villa et alii 1986). Y hasta parece lícito plantearse si los restos de algunas de las personas que fueron vetadas en el sepulcro colectivo no pudieron acabar convirtiéndose, tras alguna modificación, en trofeos exhibidos por los supervivientes. En el horizonte megalítico de la Submeseta Norte, como luego tendremos ocasión de comprobar, no faltanmuestrasdeparecidacomplejidadfunerariay,enrelaciónconella,tenemoslaintencióndeocuparnos aquí del estudio de uno de estos posibles “trofeos” –instrumentos fabricados sobre huesos humanos– que formabapartedelajuardeunatumbadolménicadeValladolid.Sirvaellodehomenajeaesegranprehistoriador que es Enrique Vallespí, cuya bonhomía, honradez y magisterio son un excelente ejemplo para quienes hemos de desenvolvernos en el nada sencillo mundo de la Arqueología del siglo XXI. EspátulatipoSanMartín-ElMiradero,sobreradiohumano,delsepulcromegalíticodeLosZumacales (Simancas) Eshallazgorealizadohacetreslustroseneltranscursodelaexcavacióndelosariodeunpeculiarmegalito vallisoletano,quesecaracterizapordisponernodelosnormalesortostatosenhiestosdelimitandounacámara, sino de grandes losas apaisadas que –por lo que creemos intuir en el monumento similar de La Velilla, en la provincia de Palencia (Delibes y Zapatero 1995)– pudieronservir de basamento auna pared de tapial muyprobablementepintadaderojo.Enelinteriordeestaoriginalconstrucción,deplantacasiperfectamente circular y protegida por un túmulo asimismo redondo, alcanzó a rescatarse, en intervención de urgencia, unabigarradocalavernarioconcercade1700restoscorrespondientesalmenosadosdocenasdeindividuos (Sampedro1998)y,asociadas aél,unconjuntodeofrendasmuypropiasde cualquieryacimientodolménico: hachas pulimentadas, láminas y trapecios tallados en sílex –los últimos con retoque abrupto–, cuentas de collardedistintosmaterialesyfactura,unosposiblesídolosesféricosdepiedrayunconjuntodeinstrumentos dehueso–punzones,colgantes–entrelosquesecuentanlaespátulaquenosinteresayotrapiezacomparable formal y decorativamente, pero trabajada sobre tibia de ovicaprino (Delibes et alii 1987). En rigor, no se dispone de dataciones absolutas para este conjunto, pero sí para un enigmático depósito inmediatamenteprevioalaconstrucción.Localizadobajoelsectormeridionaldeltúmulo,revistelaforma de una bolsada de tierras blanquecinas, cenicientas, entre las que se mezclan abundantes cerámicas lisas, útiles líticos análogos a los documentados en el espacio propiamente funerario, y una modesta colección faunística (Santiago 1991), habiendo sido datado por el radiocarbono poco después del 5000 B.P. Unas fechas, por tanto, bastante acordes con las obtenidas para el mencionado yacimiento de La Velilla o para otro sepulcro vallisoletano, también colectivo, El Miradero en Villanueva de Los Caballeros, los cuales significativamente aportan ajuares casi idénticos al descrito (Delibes et alii 1986). El objeto por el que nos interesamos responde con exactitud al esquema de ciertos ídolos-espátula, a los que se denominade tipoSan Martín-El Miraderopor haber sidoidentificados originalmente en el nivel ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.18
ÍDOLO-ESPÁTULA SOBRE RADIO HUMANO EN EL AJUAR DE UN SEPULCRO MEGALÍTICO DE LA MESETA 343 SPAL 9 (2000) inferiordeaqueldolmenalavés–enrealidadelhallazgodeGúrpideyotroposibledePamplonagañeserían previos(Apellániz1962;BarandiarányFernández1964)–y,luego,muchomásprofusamenteenelyacimiento vallisoletano, los cuales se caracterizan por presentar un mango decorado en bulto redondo y una zona eficazopala,cuyaanchuraaumentaconformeseaproximaasuextremodistal(Mújika1998).Rotoyperdida buena parte del mango o fuste, mide actualmente 157 mm de longitud, 40 de ancho en el frente de la pala y15enelextremoopuesto.Quiereellodecirquedelapiezaprimitivaseconservacasicompletalaespátula, pero sólo el arranque del mango –por cierto, con restos de ocre– lo que no es obstáculo para reconocer en él las huellas de una decoración estriada que, en la cara dorsal, se materializa en un motivo de ángulos similar al de otros ejemplares de los yacimientos epónimos. Respecto al hueso aprovechado como soporte, es un radio derecho humano cuya cavidad medular (allí dondeeltejidooseosemanifiestamáscompacto)acogelagargantadelaespátula,mientrasquesufrentese adecuaalextremodistal,másancho,dondesehanrecortadolasapófisis(enespeciallaestiloides,buscando ciertasimetría)y,sobretodo,sehaefectuadountrabajodeadelgazamientoquehatenidocomoconsecuencia que aflore el tejido esponjoso, más blando y vulnerable, afectando a la conservación de este tramo. Como hemos tratado de subrayar gráficamente (fig. 1) al presentar los resultados de la fabricación experimental deunobjetosimilaralprehistórico,laidentificacióndelhueso-soportecomounradiohumanoesincuestionable, lo cual no es óbice para llamar la atención sobre el posicionamiento muy distal del agujero nutricio. Ni todos los esqueletos ni todos los huesos: evidencias de enterramientos selectivos y de circulación de reliquias en la Submeseta Norte SinosceñimosalastierrasdelaMesetasuperior,sóloconrepararenlaentidaddelososariosdelsepulcro decorredordeLasArnillas,enlaLoraburgalesa(cercademediocentenardeinhumaciones)odeLaVelilla (aproximadamente el doble) se crea cierta predisposición a pensar que, durante el IV y el III milenio a.C., los restos esqueléticos de la mayoría de los difuntos estaban llamados a encontrar su destino definitivo en las cámaras de las sepulturas megalíticas. Mas un simple repaso de los despojos fúnebres colectados enelprimerodetalesyacimientosseencargadedemostrarqueaquellanoesunapercepciónacertada,pues se trata de un depósito asimétrico, que no responde a la composición de la población a la que representa: excluye prácticamente por completo, en efecto, a los niños y acoge a sólo una mujer adulta por cada tres varones (Delibes 1995: 76-79; ídem 1998). Por ello es comprensible que la investigación se mantenga expectante ante otros posibles documentos arqueológicos –más allá de los propios dólmenes– que informen sobre cual pudo ser el destino de aquellos individuos no merecedores del póstumo reclutamiento megalítico. La hipótesis de que algunos de ellos pudieranhabersidovíctimasdecanibalismo,comoantesseñaláramos,nocareceporcompletodefundamento en la cuenca del Duerosi se tiene en cuenta el hallazgo,todavía inédito, de distintos huesos humanos, nada raramentepartidos,que formabanparte,juntoconotrosde bos,ovis ysus,deloque parecía ser unmuladar infrayacente al ya referido monumento megalítico de Los Zumacales en Simancas (Santiago 1991). La impresión es, como decimos, de un simple basurero en el que los huesos, animales y humanos, se mezclan con abundantes cerámicas rotas, con cenizas y con tierras ricas en materia orgánica; pero, habida cuenta sulocalizaciónbajoeltúmulodelsepulcro,tampoconos atrevemosadescartarlaposibilidaddeundepósito ritual,delresultadodeunaauténticasuovetauriliafundacional,alaquesehubieranagregadosimbólicamente ciertosrestoshumanosdeunatumbaanteriorconlaideadeproyectarsobrelanuevalasiemprebenefactora sombra de los antepasados. Una forma de actuar no muy distinta, diríamos, de la que seguramente indujo a los constructores del gransepulcro de corredor coruñés de Dombate a incorporara la nuevay majestuosa cámara el osario de una pequeña mámoa previa, fosilizada por el más moderno monumento (Bello 1994). ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.18
344 GERMÁN DELIBES DE CASTRO / FÉLIX J. DE PAZ FERNÁNDEZ SPAL 9 (2000) Otro testimonio meseteño de indudable interés a la hora de profundizar en la misma problemática es elcráneohumano,perfectamenteconservado,quesedescubrierabajoelsuelodeunacabañaeneltranscurso de las excavaciones efectuadas en el poblado de La Viña de Esteban García, en el valle medio del Tormes. Lo significativo en este caso es que el referido yacimiento es, con seguridad, el contrapunto habitacional de un conjunto de monumentos megalíticos ubicados a su alrededor –Prado Nuevo yPrado de la Nava, enSalvatierra,yElTeriñuelo,enAldeavieja–,enlosquenocabeversinosuscementerios.Asílascosas,no habríaquedescartarquelasusodichacalaverafueraundesechodomésticomás,entrelosmuchosregistrados en el hábitat. Pero la doble circunstancia de ser el único resto humano detectado y de tratarse de una calota craneana, esto es de una pieza esquelética de evidente significadosimbólico, nos llevan a decantarnos por la opción de unos “muertos en movimiento”, en la línea de lo defendido por Cauwe (1997), y a considerar setratadeunrestoextraídodelosarioparasertrasladadocomoreliquiaalámbitohabitacional.Quiénsabe, incluso, si al hogar se sus deudos más próximos (Delibes et alii 1997: 788-802). He ahí, por tanto, otro posible destino de algunos de los huesos sustraídos de los calavernarios, sobre todo de los calavernarios recogidos en el interior de tumbas megalíticas abiertas –los pasillos de los sepulcros de corredor, además de facilitar futuras inhumaciones, propician el contacto físico con los restos de los inhumados o, como diceelmencionadoCauwe(1998:452),“mientraslatumbaindividualaseguralaintegridaddelosesqueletos, la colectiva, abierta, fomenta las manipulaciones postinhumatorias”–, y, muy probablemente también, de aquellos otros, asimismo colectivos, que hallan acomodo en el interior de cuevas (Delibes et alii 1999). Enelcasodelareliquiaaisladaqueahorapresentamos–juntoalapiezadeLosZumacalesseguramente tendríacabidaunpuñaldelsepulcrodecorredordeLas Arnillas,quesesospechasobretibiahumana(Delibes et alii 1986), peronoasí undiente del megalitoasimismo burgalés de La Cabaña, en Sargentes de La Lora, pues su perforación parece consecuencia de una caries– podríamos encontrarnos también ante uno de esos huesos retirados ritualmente de los calavernarios, por más que luego regresaran a ellos bajo la forma de ofrendas. Sin embargo, reviste la particularidad de ser hueso humano manipulado y trabajado, por lo que entra ya en otra categoría de restos cuya lista encabezan, por razones de peso historiográfico, los famosos “cráneos-copa” del Paleolítico Superior. Ejemplos de conversión de huesos humanos en útiles durante la Prehistoria LeMort (1982)yCamps-Fabrer(1993),quehansidolosúltimos eninteresarse porel trabajodehuesos humanos,concluyenque,enloqueconciernealPaleolítico,sueletratarsedepiezasesqueléticassólolevemente modificadasyregularizadasparasuutilizaciónformalcomoadornos.Vendríaaserelcasodeciertosincisivos deBedeilhac,delosfrontalesyparietalesdeVeyrieroRochereuil,deloscontrovertidos“rodetes”deIstúriz, o de una no menos célebre mandíbula infantil de Les Trois Frères que, para dejar las cosas claras, cuentan invariablemente con orificios de suspensión. Sólo en los cráneos-copa de Le Placard (Breuil y Obermaier 1909), pese a su falta de estanqueidad, cabría reconocer una verdadera dimensión instrumental –se dice sirvieron como recipientes para contener ocre– lo que, sin duda, representaría no una alternativa sino un complemento a la condición de talismán que se adivina en las demás piezas. Durante el Neolítico, la multiplicación de restos esqueléticos humanos, directamente relacionada con la normalización de los cementerios, se traduce en un lógico aumento del número de huesos con huellas de manipulación, entre los que predominan aquellos con estrías y cortes de descuartizamiento. El ejemplo mejor conocido es el ya citado de la cueva de Fontbregoua, pero a él se han ido sumando en los últimos años multitud de testimonios comparables, inclusive de la Península Ibérica (Botellaet alii 1997 y 1999), que no se duda en relacionar con prácticas de canibalismo, sin apenas sopesar, con Russell (1987), que en algunas ocasiones los cadáveres pudieron haber sido descarnados con la sola intención de enterrar por separado osamentas y tejidos blandos. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.18
ÍDOLO-ESPÁTULA SOBRE RADIO HUMANO EN EL AJUAR DE UN SEPULCRO MEGALÍTICO DE LA MESETA 345 SPAL 9 (2000) Mas no es esta la clase de alteración que aquí nos interesa, sino aquella otra de mayor calado que,como sucederíaenlaofrendadeSimancas,lograconvertiralhuesoenherramientaoadorno,enunobjetoelaborado enelquelateunaintenciónfuncional,decorativaoritual,estoes,unsignificadoañadidoaldesimpledespojo fúnebre. El listadoque de tales piezas aporta Camps-Fabrer, bastante más cumplidoque el disponible para el Paleolítico, no deja de referirse predominantemente, sin embargo, a adornos o amuletos, en vez de a auténticas herramientas, entre los que hay que destacar decenas de rodetes –muy comunes en las galerías cubiertas de la Civilización del S.O.M.– que no son sino el producto de las trepanaciones craneales que con tanta asiduidad se efectuaron en el occidente de Europa durante el Neolítico Final y la Edad del Cobre (Camps-Fabrer1993:81-87).Perorodetes, alfinyalcabo,conlos inevitablesorificios desuspensión, que revelan el mismo uso como colgantes que se adjudica a unas cuantas falanges y huesos largos –fémures procedentes, una vez más, de los hipogeos de la región de Paris (Bailloud 1964: 317) o de yacimientos italianos ya de la Edad del Bronce (Camps-Fabrer 1993: 94)– igualmente perforados. Porcontra,lostestimoniosconocidosdetransformacióndehuesoshumanosenútilesoarmassoncontados. La relación incluye varios puñales –¿husos? (Guilaine 1972: 66)– sobre fíbula y ulna, como el italiano de Grotta Pollera, el suizo de Hauterive, y los franceses de Ganties, Tuteil y Bedeilhac; un potente punzón sobrehúmerodeSaint-Hippolyte-du-Fort,enelSurdeFrancia,ouncuriosorodillodeCastellarideValerana –se discute si mango, instrumento de curtido de pieles o patín para hielo– al parecer elaborado a partir de la diáfisis serrada de un fémur (Camps-Fabrer 1993: 87-102). A ellos habría de sumarse alguna “copa” craneana,comolagranadinadelacuevadeLaCarigüela,asociadaauncontextoneolítico(GarcíayCarrasco 1981). En cualquier caso, una lista demasiado exigua para apostar llanamente por su representatividad y para confiar a ojos cerrados en la competencia de los prehistoriadores a la hora de identificar el origen de los soportes de cualquier industria osea; pero también excesivamente escuálida para aceptar sin más la ideadeCamps-Fabrer(1993,108)deque,exceptuadosloscráneos,losartesanosprehistóricoshicieronuso libremente del resto de los huesos humanos –muy especialmente de los largos– como materia prima. Algunos anclajes para la valoración del significado de nuestra espátula La única posibilidad de progresar en la búsqueda de información sobre este esquivo aspecto nos lleva a analizar los contextos en que se hallan normalmente este tipo de objetos. Sólo allí podrá alcanzar algún sentido el interrogatorio sobre el significado de los ídolos-espátula o sobre las particulares razones que pudieron aconsejar la labra de la pieza de Los Zumacales a partir de un radio humano. Y, aún así, como veremos,losfrutosdelapesquisaseránmuylimitados,reduciéndoseapocomásqueunaseriedeenunciados: 1.- Los ídolos-espátula de tipo San Martín-El Miradero se relacionan sistemáticamente con contextos sepulcrales.Delmediocentenardeejemplaresconocidos,todosmenosuno–eldeTagarabuena,enZamora, hallado en prospección de superficie (Palomino 1989: 183)– proceden de osarios colectivos de la cuenca del Duero y del alto Ebro. Su dimensión funeraria es por tanto, evidente. 2.- Al margen de la posible componente utilitaria de estos objetos (varias veces se ha dicho pudieran haber servido para esparcir el ocre en las tumbas, por aparecer teñidos parcialmente con esta sustancia los ejemplares de San Martín y La Velilla oel mismo de Los Zumacales, pero hay un poderoso argumento para dudar de ello: idéntica tinción muestran la casi totalidad de los huesos de los calavernarios), la labra desusmangosrespondeaunaintenciónquetrasciendeelámbitopuramentedecorativo:reproducereiteradamentelaiconografía–muyexplícitayrealistaenunapiezadeLaVelilla(DelibesyZapatero1995:339), y más esquemática, pero con representaciones sexuales concluyentes, en otras– de una mujer en la que Maluquer(1974:89)nodudaenverladiosadelavida ydelamuertealaquecontantafrecuenciaseinvoca ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.18
346 GERMÁN DELIBES DE CASTRO / FÉLIX J. DE PAZ FERNÁNDEZ SPAL 9 (2000) en el mundo megalítico occidental. En nuestro caso, el hecho de que el icono se vincule sistemáticamente al mundo funerario refuerza no poco su consideración como imagen religiosa, como ídolo, superando las dudasquerazonablementelleganasuscitarotrasfigurasderasgosantropomorfos(“ginemorfas”)localizadas en sectores productivos de espacios domésticos (Nocete et alii 1998: 102). 3.-Nodebedescartarseque elsoportedealgúnotrodelosídolos-espátulaconocidosseatambiénhueso humano, pero en su gran mayoría se consideran labrados a partir de tibias de ovicaprinos (Mújika 1998: 122-124). Lade Los Zumacales es, de momento, excepcional lo queno significa –estaes nuestra opinión– queelrecursoadichomaterialpuedaconsiderarsealeatorio:sepuededudardesifuetrabajadasobrehueso frescoosobrehuesoseco(enesteúltimocasoseríalógicosuponerqueapartirdeunradiosustraídodelpropio osario colectivo en que se halló), pero en uno u otro caso no es fácil que interviniera el azar en la selección delsoporteni quequienseresponsabilizódesuelaboraciónfuera ajenoalanaturalezahumanadelmismo. 4.- La hipótesis, contemplada con frecuencia a propósito de los cráneos paleolíticos y mesolíticos, de quepudieratratarsedeun“trofeo”,comoseentiendenéstosentrelos“cazadoresdecabezas”–unaformade apropiación simbólica del mana o de cierta cualidad de un enemigo, que exige su muerte (Wernert 1936), lacualpareceexistiótambiénenelNeolítico(Bouville1982:38)–,pierdecredibilidaddesdeelmomentoen queelescenarioparasuexhibiciónnoeselámbitodelosvivos.Cabe,bienescierto,queeltrofeo,convertido enajuar,pasaraconeltiempoaacompañarasupropietarioenlatumba,mas,entonces¿quésentidoreservar al resto de las espátulas, trabajadas sobre huesos de oveja? 5.- Situándonos, por último, más en el terreno de la corazonada que de la hipótesis, propendemos a ver en las espátulas tipo San Martín-El Miradero instrumentos sagrados de uso restringido al ritual funerario y,enladeLosZumacales,elvalorcomplementariodehabersesustanciadosobrelosrestosdeunantepasado mítico, reduplicando así tanto el valor de la propia reliquia como el de las ceremonias en las que estaba llamada a intervenir. BIBLIOGRAFÍA ANDRÉS, M.T. (1998): Colectivismo funerario neo-eneolítico. Aproximación metodológica sobre datos de la cuenca alta y media del Ebro, Institución Fernando El Católico, Zaragoza. APELLÁNIZ,J.M.(1962):“LafalangegrabadadeldolmendeGúrpideNorte”,AnuariodeEusko-Folklore XIX: 227-235. BAILLOUD, G. (1964): Le Néolithique dans le Bassin Parisien, IIme Supplement de Gallia Préhistoire, CNRS, Paris. BARANDIARÁN,J.M.yFERNÁNDEZMEDRANO,D.(1964):“ExcavacióndeldolmendeSanMartín (Laguardia)”, Boletín de la Institución “Sancho El Sabio”, VIII, 1-2: 41-66. Vitoria. BELLO, J.M. (1994): “Grabados, pinturas e ídolos en Dombate. ¿Grupo Viseu o grupo Noroccidental? Aspectos taxonómicos y cronológicos”, Actas do Seminario O Megalitismo no Centro de Portugal, Mangualde, 1992, Centro de Estudios Prehistoricos da Beira Alta: 287-304, Viseu. BOTELLA,M.;ALEMÁN,I.yJIMÉNEZ,S.A.(1999):Loshuesoshumanos.Manipulaciónyalteraciones, Ed. Bellaterra, Barcelona. BOTELLA, M.; JIMÉNEZ, S.A.; ALEMÁN, I.; SOUICH, Ph y GARCÍA, C. (1997): “Evidencias de canibalismo en el Neolítico español”, Actas del X Congreso de la Sociedad Española de Antropología Biológica: 421-436, León. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.18
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ÍDOLO-ESPÁTULA SOBRE RADIO HUMANO EN EL AJUAR DE UN SEPULCRO MEGALÍTICO DE LA MESETA 349 SPAL 9 (2000) Fig.1.-Resultadodelaexperienciadeconvertirunradioderechohumanoenespátula(A)yejemplardeLosZumacalesenSimancas,Valladolid(B) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.18