Nuevas tecnologías y medios de comunicación: Roles y estrategias metodológicas para una formación integral
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ASAEP ISBN: 978-84-691-8548-3 Página 147 NUEVAS TECNOLOGÍAS Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN: ROLES Y ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS PARA UNA FORMACIÓN INTEGRAL Cristóbal Ballesteros Regaña Dpto. Didáctica y Organización Educativa Universidad de Sevilla La evolución de las nuevas tecnologías y, como consecuencia directa, de los medios de comunicación en las últimas décadas los ha constituido en unas herramientas con grandes posibilidades para contribuir y facilitar la formación y el desarrollo personal; aunque su verdadero valor didáctico vendrá determinado por las estrategias metodológicas que en cada caso se pongan en práctica a la hora de integrarlas en los procesos de enseñanza y aprendizaje. El uso los recursos tecnológicos que nos ofrecen los medios de comunicación en la actualidad no puede mejorar “per se” la calidad de la enseñanza, ni resolver de forma automática los numerosos problemas didácticos que podemos encontrarnos durante cualquier proceso formativo; sin embargo, una adecuada integración curricular de los mismos ofrecerá valiosas posibilidades para enriquecerlos y mejorarlos (Barajas y Simó, 1994). Este auge tecnológico parece traer consigo, junto a otros cambios de distinta naturaleza, la posibilidad de una profunda transformación en el ámbito de las relaciones y procesos de comunicación interpersonal y, en general, en todos los procesos de flujo de información, aumentando hasta límites desconocidos las posibilidades de difusión, acceso y procesamiento de la misma en el seno de cada uno de los ámbitos característicos de las sociedades humanas. En este trabajo centramos la atención en la incidencia potencial de los medios de comunicación e información sobre la formación y el desarrollo personal-profesional. Como punto de partida para la reflexión, hemos de ser conscientes que cualquier medio o recurso tecnológico introducido en el ámbito formativo, no posee un valor didáctico en sí mismo, por lo que no es razonable esperar que su incorporación-utilización produzca automática y necesariamente un efecto positivo en la enseñanza o el aprendizaje. En este sentido, Barajas y Simó (1994) nos recuerdan que el uso de los recursos o medios tecnológicos no garantiza ninguna mejora en la calidad de la enseñanza desarrollada ni va a
148 resolver por arte de magia ninguno de los múltiples problemas didácticos con los que podemos encontrarnos. En la terminología empleada por Romero (2000), ningún medio es educativo hasta que no se “construye” pedagógicamente, resituándolo en unas nuevas coordenadas (bien transformándolo en un nuevo material didáctico específico, bien insertándolo en una determinada estrategia de enseñanza o interacción comunicativa). Se trata, en definitiva, de un trabajo crítico pero abierto a las posibilidades de innovación de los medios contemporáneos, a través del cual nos planteamos un análisis previo de las posibilidades de los medios y nuevas tecnologías de la información y la comunicación aplicados a la educación, además de realizar una evaluación didáctica de los mismos determinando en qué forma pueden realizar contribuciones realmente valiosas desde un punto de vista formativo. 1. MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y NUEVAS TECNOLOGÍAS: POSIBILIDADES PARA UNA FORMACIÓN INTEGRAL Las telecomunicaciones y los "mass media" primero y, posteriormente, las tecnologías telemáticas han sido importantes plataformas del cambio cultural, social y económico para las sociedades de las últimas décadas del siglo XX, convirtiéndose éstas progresivamente en tecnológicas. Sin la pretensión de acotarla esta sociedad tecnológica puede venir configurada por una serie de características (Cabero, 2000): Globalización de las actividades económicas, de comunicación y de información. Incremento del consumo y producción masiva de los bienes de consumo. Sustitución de los sistemas de producción mecánicas, por otros de carácter electrónico y automático. Modificación de las relaciones de producción, tanto social como desde una posición técnica. La selección continua de áreas de desarrollo preferente en la investigación, ligadas al impacto tecnológico. Flexibilización del trabajo e inestabilidad laboral. Aparición de nuevos sectores laborales, como el dedicado a la información y de nuevas modalidades laborales como el teletrabajo.
149 Girar en torno a los medios de comunicación y más concretamente alrededor de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, como híbrido resultante de la informática y la telemática. Y como consecuencia de la misma la potenciación de la creación de una infraestructura tecnológica. Globalización de los medios de comunicación de masas tradicionales, e interconexión de las tecnologías tanto tradicionales como novedosas, de manera que permitan romper barreras espacio-temporales y el alcance de grandes distancias. La transformación de la política y de los partidos políticos, estableciéndose nuevos mecanismos para la lucha por el poder. Tendencia a la americanización de la sociedad. El establecimiento de principios de calidad y la búsqueda de una rentabilidad inmediata tanto en los productos como en los resultados, alcanzando las propuestas a todos los niveles: cultural, económico, político, social y, como no, personal. Actualmente los medios de comunicación y nuevas tecnologías se han convertido en un fenómeno social y comienza, como apunta Salinas (1999), a ser habitual que las personas recurran a las mismas para sentirse verdaderamente integrados en la cultura del nuevo milenio. En estos momentos, además de las informaciones académicas y de investigación, podemos encontrar otras de tipo comercial, de entretenimiento y ocio, etc. Cualquier persona con interés en alguna temática, puede encontrar información muy útil y actualizada sobre su objeto de estudio: publicaciones, bases de datos, imágenes... que podrá leer o copiar en su ordenador. Consultar una biblioteca, participar virtualmente en simulaciones de laboratorio, asistir virtualmente a cualquier evento, jornadas, reuniones.... En un tiempo, relativamente corto, los medios tecnológicos se han convertido en la mayor biblioteca de información universal, en una especie de inmensa mediateca virtual en permanente expansión y actualización. Los medios y recursos tecnológicos actuales están contribuyendo a una nueva forma de comunicación e interacción interpersonal que reúne a la vez los atributos de las publicaciones impresas, las conversaciones de millones de personas, miles de emisoras de radio y, en breve, un número casi ilimitado de canales de televisión. Además de ofrecer la posibilidad de
150 constituir un entorno interactivo colaborativo en que el podemos “navegar” orientados por nuestras necesidades e intereses personales-profesionales. La llegada de los medios y nuevas tecnologías de la información y comunicación y sus diferentes posibilidades del uso en la formación puede ayudarnos a mejorar la calidad de los procesos formativos actuando sobre los siguientes aspectos (Cabero y Mercè, 2002): A. Mayor riqueza del proceso formativo: Acceso a más información: mayores oportunidades, mayor facilidad, más económica... el peligro que se puede generar si no se controla y orienta este acceso es el de desbordamiento. Acercarse a conceptos complejos y abstractos con una mayor riqueza de lenguajes: sonido, animaciones, vídeos, simulaciones, lenguaje hipertextual y otros. Abarcar más contenidos en el proceso formativo: conceptos, actitudes y destrezas. Recuperación del trabajo colaborativo como método de aprendizaje e interacción. Asumir las tareas de transmisión de la información para potenciar nuestro papel como constructores-gestores activos de nuestros aprendizajes y relaciones. B. Mayor motivación por el aprendizaje: Recuperar el protagonismo de las personas: libertad en el momento, lugar, y hasta en el cómo acceder a la información. Romper el aburrimiento: la interactividad con la información, la acción-reacción con los recursos o la indagación y el descubrimiento para estimular su interés y evitar abandonos. Estimular el deseo de superación con el apoyo de procesos continuos de retroalimentación y análisis crítico. C. Comunicación e interacción interpersonal: Facilidad para resolver inquietudes personales-profesionales: mayor accesibilidad a la información y eliminación de barrera espacio-temporales. Facilitar el intercambio de opiniones y experiencias. Tener más posibilidades de darse a conocer y conocer a otras personas. Reducir los tiempos y mejorar la eficacia en los aspectos administrativos y de gestión.
151 D. Seguimiento del proceso de formación: Para el educador: - Tener mayor información sobre la dedicación de los estudiantes al trabajo con la asignatura/curso y de sus resultados. - Poder intervenir con anticipación antes de que sea demasiado tarde. - Facilitar la evaluación continua. - Evaluar la propia asignatura/curso. - Permite estudios longitudinales. Para el estudiante obtener e intercambiar información continua durante todo el proceso de formación. Para Cabero (2000), en los últimos años la formación está sufriendo una serie de cambios producidos tanto por la modificación de su estructura interna como por las nuevas exigencias que se le están reclamando desde la sociedad, encontrándonos transformaciones que apuntan una serie de cambios al pasar de una visión del conocimiento centrado en el objeto a una visión orientada en el proceso, desde la propiedad individual del conocimiento a su propiedad comunitaria, desde una visión transmisora del conocimiento a una visión transformadora, entre otras. Los actuales medios y nuevas tecnologías de la información y comunicación pueden contribuir notablemente al desarrollo de una formación integral: reduciendo el aislamiento, favoreciendo procesos de transferencia de información y conocimiento y generando espacios transnacionales de interacción, colaboración, formación e investigación. Seguidamente y en un intento de sintetizar las aportaciones de autores como Adell (1998), Área (2000), Cabero (2003), García Aretio (2002), Harasim y otros (2000), Marquès (1998 y 2000) y Moreno y Santiago (2003); indicaremos, de forma detalla, algunas de sus posibilidades más significativas: Apertura. Desde cualquier institución puede realizarse una amplia oferta de formación; no se exige concentración geográfica a los destinatarios y pueden encontrarse muy dispersos; la multiplicidad de entornos, niveles y estilos de aprendizaje puede mostrarse muy diferenciada; ofrecer respuestas a la mayoría de las necesidades actuales de
152 formación, convirtiéndose en oportunidades y ofertas que pueden reiterarse sucesivamente, entre otros muchos aspectos. Flexibilidad. Permite seguir la actividad formativa sin los rígidos requisitos de espacio (¿dónde?), asistencia y tiempo (¿cuándo?) y ritmo (¿a qué velocidad?), propios de la formación presencial; combinar familia, trabajo y estudio; permanecer en el entorno familiar y laboral mientras se aprende; compaginar el estudio también con otras alternativas de formación. En coherencia con estas aportaciones, Cabero (2003) apunta que nos permiten flexibilizar diferentes aspectos de la acción educativa, que van desde combinar el espacio y el tiempo de forma diferente a la usual, hasta poder movilizar diferentes tipos de herramientas para potenciar los procesos de comunicación e intercambio. Eficacia. Convierte a las personas en el centro del proceso de aprendizaje y en protagonistas activos de su formación; puede aplicarse con inmediatez lo que se aprende; se facilita la integración de medios y recursos en el proceso de aprendizaje; se propicia la autoevaluación de los aprendizajes; los mejores especialistas pueden elaborar los materiales de estudio; la formación puede ligarse a la experiencia y al contacto inmediato con la actividad laboral que pretenda mejorarse; los resultados referidos a logros de aprendizaje se muestran, al menos, de igual nivel que los adquiridos en entornos presenciales. Economía. Se ahorran gastos de desplazamiento; se puede evitar el abandono del puesto de trabajo; se disminuye el tiempo complementario de permanencia en el trabajo para acceder a la formación; se facilitan la edición y los cambios que se deseen introducir en los materiales; se propicia la economía de escala. Formación permanente. Se da respuesta a la gran demanda de formación existente en la sociedad actual; se muestra como ideal para la formación en servicio, la actualización y el reciclaje; se propicia la adquisición de actitudes, intereses y valores. Motivación e iniciativa. Es inmensa la variedad y riqueza de la información disponible; permite la navegación libre por sus diferentes temáticas; se presenta con un atractivo
153 carácter multimedia; la libertad e interactividad ayudan a mantener la atención y propicia el desarrollo de la iniciativa personal. Privacidad e individualización. Se favorece la posibilidad de estudiar en la intimidad; se evita lo que para muchos puede suponer la presión del grupo; se invita a manifestar conocimientos o habilidades que ante el grupo se obviarían; se propicia el trabajo individual ya que cada uno puede buscar y consultar lo que le interese en función de sus experiencias, conocimientos previos e intereses. Interactividad. Hace posible la comunicación total, bidireccional y multidireccional; la relación se convierte en próxima e inmediata; se posibilita la interactividad e interacción tanto síncrona como asíncrona, simétrica y asimétrica. Aprendizaje activo. El autoaprendizaje exige en mayor medida la actividad, el esfuerzo personal, el procesamiento y un alto grado de implicación en el trabajo. Aprendizaje colaborativo. Se puede propiciar el trabajo en grupo y el cultivo de actitudes sociales; permite el aprender con otros, de otros y para otros a través del intercambio de ideas y tareas más o menos guiadas. Recuperación inteligente. Propicia que el estudiante pase de mero receptor de información a desarrollar la capacidad de búsqueda, valoración, selección y recuperación inteligente de la información. Democratización de la educación. Supera el acceso limitado a la formación que provocan los problemas laborales, de residencia, familiares, etc. Democratización de la información. Hace realidad la universalidad de la información; todos pueden acceder a cualquier tipo de documento textual, audiovisual, multimedia, etc. Diversidad y dinamismo. La información presentada es diversa, variada y complementaria. Ofrece múltiples maneras de acceder al conocimiento de forma atractiva y dinámica.
154 Inmediatez. Cualquier material puede estar disponible en cualquier momento y desde cualquier lugar; la respuesta ante las más variadas cuestiones se ofrece a gran velocidad, al margen de los espacios y los tiempos. Innovación. Estimula formas diferentes y creativas de aprender. Permanencia. La información no es fugaz como en las actividades presenciales, sino que está siempre disponible, esperando el momento más adecuado para el acceso de cada persona. Multiformatos. La diversidad de configuraciones que nos permiten los formatos multimedia e hipertextual estimula el interés por aprender, brindando la posibilidad de ofrecer diferentes perspectivas de un mismo concepto, idea, acontecimiento, etc. Multidireccionalidad. Existe gran facilidad para que documentos, opiniones y respuestas tengan simultáneamente diferentes y múltiples destinatarios, seleccionados a golpe de “clic”. Interdisciplinariedad. Todos los ángulos, dimensiones y perspectivas de cualquier cuestión, problema, idea o concepto pueden ser contemplados de manera inmediata a través de los enlaces hipertextuales y herramientas de búsqueda. Fluidez de roles y protagonistas. Hoy en día cualquiera que tenga los recursos adecuados puede convertirse en proveedor de información para otras personas, de lo cual se desprende tanto una democracia del acceso a la información como la posibilidad de roles nuevos para los usuarios. Se intenta promover la capacidad de éstos para dirigir su propio estudio. Se les anima a centrarse en problemas (cómo funcionan las cosas y cuáles son las causas que lo explican) y a responder de forma constructiva y activa el trabajo ajeno, lo cual permite ver las ideas desde perspectivas múltiples y contribuir a la producción de conocimiento colectivo. Así pues, en definitiva, lo que pueden aportarnos los medios y las nuevas tecnologías de la comunicación es sobre todo un notable incremento de fuentes de información
155 “exteriores”, recursos y herramientas que complementen las generalmente utilizadas. Se hace posible y casi inmediato el acceso a lugares, personas, bases de datos, imágenes, etc., que anteriormente resultaban prácticamente inviables en nuestros trabajos y relaciones cotidianas. Es más, la cantidad de información potencialmente interesante es tan inmensa que se está pasando del problema de no disponer apenas de información “viva” sobre nuestros objetos de estudio a tener que seleccionar las fuentes más adecuadas y los datos o ideas más fiables y ajustados a nuestros objetivos (Brauner y Bickman, 1996). De lo que se trata, entonces, es de lograr acceder en forma viva y relativamente fácil e inmediata a lo lejano, a las cosas, personas y datos que quedan fuera de las posibilidades de exploración y experiencia directa de nuestros sentidos. Ahí es donde reside la verdadera aportación, liberando tanto a las personas de la dependencia absoluta de las fuentes de información tradicionales (el profesor y los libros de texto), frecuentemente limitadas en cuanto a su actualidad e idoneidad para el trabajo sobre problemáticas más allá del conocimiento disciplinar clásico. En definitiva, lo que debería evitarse, pues resulta un peligro real en planteamientos tradicionales de la actividad educativa, es que los medios y nuevas tecnologías lleguen a constituirse en un obstáculo más entre las actividades educativas y su medio, entre las personas y su entorno directamente accesible. Todo lo que pueda ir en el sentido de sustituir el contacto directo con la realidad próxima por imágenes y textos proporcionados a través de fuentes electrónicas, constituiría un verdadero retroceso para la integración significativa de los medios tecnológicos de la información y la comunicación como herramientas complementarias de apoyo para el desarrollo de cualquier tipo de proceso formativo. 2. ACTUALIZACIÓN DE LOS ROLES TRADICIONALES Desde un punto vista didáctico, el desarrollo de los procesos formativos no puede ni debe trivializarse y perder su sentido pedagógico reduciéndolo a unas determinadas propuestas de contenidos ni a simples experiencias lúdico-ambientales de carácter complementario, como un conjunto de actividades inconexas y aisladas de toma de contacto. Deberán realizarse, por contra, aportaciones como las siguientes:
162 SALINAS, J. (1999) Las redes en la enseñanza. En J. CABERO (coord.); A. BARTOLOMÉ; P. MARQUÉS; F. MARTÍNEZ y J. SALINAS. Medios audiovisuales y nuevas tecnologías para la formación en el siglo XXI. Murcia: DM, 149-168.