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Glosas discretas y curiosas

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glosas discretas yCURIOSAS Atrobo i. unque cegué de mirarte, |qué importa cegar óver, si gozos que son de la alma también un ciego los vé ? Amor porque en adorarte con mas atención asista, ojos me dió al contemplarte: yasí cobré mejor vista; aunque cegué de mirarle. Con que el cegar, ámi ver, fue providencia mas alta, si ausente te he de tener, porque áquien la luz le falta, qué importa cegar óver ? En esta amorosa calma de alegrías ycontentos, no llevan corona ypalma de mi cuerpo los tormentos sí gozos que son de la alma? Dentro de la alma veré el centro de mis cuidados: esto ciertamente sé; que gustos imaginados también un ciego los vé» 2. Si de mis mayores gustos mas disgustos han nacido, gustos a! cielo le pido, aunque me cuesten disgustos» Los sinsabores ysustos, que padezco desiguales en mis pesares injustos, no nacieron de mis males, sí de mis mayores gustos. Agradézcalo áCúpiáo, pues de un favor que me da, que es siempre de prometido aun no está engendrado, yya mis disgustos han nacido. No llora no mi sentido, al ver que carezca aquí de las dichas que he tenido; ;porque solo para tí gustos al cielo le pido. Estimo tanto tus gustos, que sin mirar mi pesar, ósean justos óinjustos, tus gustos he de comprar aunque me cuesten disgustos* 2.i I V_$' En tanto que el amor dura toda locura es fineza; luego que el olvido empieza,* toda fiqeza es locura. Como todo el seso apura de su razón el caudal, pierde ei que ama una hermosura ynada parece mal, en tanto que el amor dura. Los que profesan firmeza, del juicio suspendidos, ostentan poca entereza: que el voto de los sentidos; toda locura es fineza. El sdespego yla tibieza, . ministros deí disfavor, en quien ama con tibieza truecan con odio el amor, luego que el olvido empieza. Al que adora sin ventura, se le. niega la verdad: su esperanza no es segura; todo extremo es necedad, toda fineza es locura. 4Luego que te vi te amé por amarte yver tu cielo, bien pudieron ser dos cosas, pero ninguna primero. Hasta verte no te amé que si para que te amara necesario el verte fue; porque vista no faltara, luego que te vi te amé. Si te ofendió mi desvelo, no fue porque mi destino, irritado de mi anhelo ofenderte quiso, sino por amarte yver tu cielo. Que el mostrarse las hermosas ea ocasión oportuna ya obligadas, ya amorosas, aunque casi siempre es una, bien pudieron ser dos cosas. En tu servicio me esmero, yprocuro hacer finezas: pues que tjene el mundo, infiero después de ti mil bellezas pero ninguna primero. SEs ei engaño leal, yel desengaño traidor: ei uno es mal sin dolor yel otro dolor sin mal. El engaño alivia el mal, J yel desengaño da herida: y. en elpeligro mortal mientras defiende la vida, es el engaño leal. Confiándose al temor, cuando un desengaño fiel la saca de algún error, será la razón infiel, , yel desengaño traidor. Riesgo ei engaño es menor, que en efectos desiguales, vsi la lisonja yrigor son la causa de dos males el uno es mal sin dolor. Media una distancia tal del dolor que no se siente, al otro que es mal mortal, que este mata de repente, yel otro dolor sin mal. 6. Desmerecimientos míos S£n mi tormento mayor, que la gloria dificultan impiden la posesión. Trataste mis desvarios, con favores yesperanzas envolviendo los desvíos, igualando tus mudanzas desmerecimientos míos. "El callar es mi dolor: que Girando de mis agravios los ecos permite amor, las prisiones de los labios son mi tormento mayor. Las calumnias que resultan de la verdad tan sgenas, tu credulidad Consultan, introducietsdo las penas, que la gloria dificultan. Cesaré en mi pretensión, que soberanas deidades, según dictan la razón, de humanas felicidades impiden la posesión. El mismo espíritu ardiente, que me incitó ála batalla, me redujo áno acaballa, cobarde fui de valiente. Que te amaba interiormente ámi despecho lo supo el sentido inobediente: yen toda el alma no cupo el mismo espíritu ardiente. La belleza, al contemplalla, respeto infunde ytemor: la que -el'-alma adora ycalla, suspendió todo el 2rdor, que me incitó ála batalle. Novel yneutral se halla amor, que la lid movía: ni áimpediila, ni áesforzalla, se atreve; ysu valentía meredujo áno acaballa. Muera ypene eternamente, pues me rendí de arrogante: de hambre yde sed me alimente pues pobre fui de abundante cobarde fui de valiente. 8. * Este mi dolor cruel, que con tal rigor me trata, no se alabe que me mata, que yo me muero por él. Es mi cariño tan fiel, qúe deja de ser suave el fuego que advierto en él, cuando temo que se acabe este mi dolor cruel. Aunque veo que me mata, si el gusto de padecer lo retira ólo recata, nunca llega áconocer, que con tal rigor me trata. .El dolor que me maltrata, hiere la cerviz rendida, ycantar victoria trata; mas si le ofrezco la vida, no se alabe que me mata. Tu, áquien no llamé cruel, étodo ciego de amor descubre mi pecho fiel si esperimentan rigor, que yo me muero por él. 9Del bien ymal que no ¿tira el mal se debe escoger; que el dolor del bien perder, ningún remedio lo cura. Dejé la mayor altura por el abismo mayor del cielo de tu hermosura: sabré así que es lo mejor dei bien ymal que 'no dura. Del pesar se va al placer, yal déíeyte de gozar sigue el mal de padecer, con que si no han de durar, el mal se debe escoger. Deja el consuelo de ser, ausentándose fortuna: ymas en no merecer congoja el ansia importuna, que el dolor de bien perder. Pe una perdida ventura perseguido el pensamiento, acción no queda segura; yel dolor de un tal tormento ningún remedio lo cura, IQ. Yo vengo áser mi enemigo, pues no os acierto áobligar, con que por vos vengo aestar mal con vos, ymal conmigo. Mí pecho no halla testigo contra vos, cuando lo ingrato en averiguar prosigo: ypues que ámi me maltrato, yo vengo áser mi enemigo. Muy ufano puede estar mi pecho dando áentender la buena elección 4Samar, que os ha acertado áquerer, pues oq os acierto áobligar, Nunca llegará áocupar, el centro en que os admití, si allí no pensara hallar; no estuviera yo por mí: con qué por vos vengo áestar. En esta empresa que sigo ya cobarde, ya animoso: como veo no os obligo, siempre queda lo amoroso pial con vos, ymal conmigo, 1 1 ? De hielo nace mi llama: ved el mal que amor me ha hecho que tengo de fuego el pecho yallí de nieve la dama. Tanta belleza en mi dama quiso el cielo disponer; que él amor mi pecho inflama, ysiempre imposible ser. de hielo nace mi llama. Contra razón yderecho vive el fuego al hielo unido, ypadezco ámi despecho: por lo bien que le he servido, ved el mal que amor me ha hecho. Del daño saco provecho yen lágrimas con el llanto muestra que no está deshecho, ócon fuego, pues átanto que tengo de fuego el pecho. No consumir esta llama obra es da amor milagrosa, pues el fuego que me inflama, dentro en mi pecho reposa, jallí de nieve la dama, 12 . Del amor estoy cercado, en sola fe sostenido, de esperanza descuidado de pode? ser socorrido. Cuando yi tu mucho agrado sin atender lo que hacia, solté la rienda al cuidado, ycuando menos temía del amor estoy cercado. No sacaré otro partido, sino la gloria de vero*, confesándome rendido, yasí rae obligo áquereros en sola fé sostenido. Pues de tal suerte he quedado que imaginando que os quiero, satisfecho de mi estado, vida me dá el ver que muero de esperanza descuidado. De verme también perdido ycon tan justa razón, se ve ufano mi sentido, sin confiar ocasicn de poder ser socorrido, FIN.