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El desarrolo tccnol6gico ha supuesto una evol~ici6n social con incidencia indiscutible en el desarrollo dc 10s Tvledios dc Comunicacidn, aportando nuevos procesos en toda su cadena de vansmisirin de 10s mensajes periodisticos. El ciudadano ha sido durante aiios simple receptor de 10s contenidos teniendo solamente la popular seccidn de "Cartas a1 clircctor" en papel impreso, llamadas teleMnicas en tiempos radiof6nicos o preguntas concretizadas en programaciones televisivas. De 10s mcdios generalistas impresos se ha pasado a 10s locales o de cercania, bicn de quiosco o gratnitos, donde se hace necesavio conocer qutaptitnd receptiva tiene el lector y qutdcmanda pardcipativa desea de ellos, siendo necesario analizar cdmo podria propectarse la dinimica ciudadana en sus disthtas verticntes con una variedad de soportes que marcan continentes informativos de diversa hdole dentro de una sociedad hcterogenea donde el mensaje no sea unidircccional sino articulaci6i1 com~inicativa, y mis cuando es de titularidad '' l'or motivos dc espacio la comunicaci6n ha sido rcsumida, pol. lo quc grificos g/o tablas podrian no aparecer. Consulre con bs antores en el c-mail indicildo para acceder a la versi6n htegra.
ESTUDIOS DE PERlODbn pliblica la propiedad empresarial, con necesidad de canalization de la libertad de expr sin perder coherencia con sus principios periodisticos y valores humanos donde haya un encuentro y dililogo de actores sodales y la autoridad pfiblica para vertebra1 temas y nir una agenda ciudadana dentro de una pluralidad de Medios p pluralidad de voces en 1. LA SOCIEDAD CIVIL COMO AGENTE PASIVO EN SU SOCLALIZACI MEDIATICA Las proximas lineas intentarin plantear la necesidad de crear un nuevo modelo de cam cacion participativo en el que 10s Medios de Comunicacion Social deben desarrollar aportacihn de nueva indole para ser encauzadores del protagonismo ciudadamj en 10s vos parimetros innovadores. De lo contrario, se produciri un desajuste social donde la Jidad no seri permeable a espacios sociales que han de ser motores de la sostenibilid sobre todo, cuando desde la parcela politica se demanda un cambio de forma de pe acorde con 10s nuevos tiempos y las nuevas realidades exige: "La constitucihn de un or politico regido pot la legitimidad e interesado en crear estructuras de participacihn y e busqueda de la igualdad, como un nuevo orden cultural, mis volcado en la autoafirma y realizaci6n personales que en 10s 'viejos' principios del crecjmiento econ6mico y el greso social" (Sbncbez Jimbnez, 2003: 371). La cuestion radica en el a quikn corresponde desarrouar una idea tan amplia como imp cisa en el campo mediitico. l'ata contestar a esta pregunta debemos prestar atencihn a1 pa de la sociedad civil en el desarrollo de la Sodedad de la Informaci6n. Coma Ira planteal en anteriores estudios, hay que atenderla periodisticamente en toda su dimension (G6 y Mendez, 2006: 47), una vez que consideramos que el desarrollo de la sociedad civil d el sigh XX aparece indisolublemente unido a 10s medios de comunicaci6n. Para Jesus Tio Alvarez (1989: 105), historiador en Prensa, "en las formaciones sociales mis evoluciona desde el punto de vista capitalists, el desatrouo de la sociedad civil se vertebri, sobre el d pliegue simultineo de la instruccihn pcblica y la prensa inthrmativa de rnasas". Una sociedad civil que las teorias criticas, con Habermas a la cabeza, consideran, junto crisis del petroleo de 1973, uno de 10s rasgos mis distintivos del carnbio en la sociedad capitalismo postindustrial y que ha pasado a la historia de las mentalidades del siglo coma un sector activo socialmente, como se extrae de la deftnicihn de Bobbio y Matteu que prohndizan en su relacihn con el estado: "La esfera de las relaciones entre indivi entre grupos y entre clases sociales que se dcsarrollan fuera de las relaciones de poder caracterizan a las instituciones estataies. En otras palabras, la sociedad civil es representa como terreno de los conflictos ccon6micos, ideol6gicos, sociales y religiosos, tespecto los cuales el estado tiene la tarea de resolverlos ya sea medilindolos o suprimiindolos; com
la base de la que parten las demandas respecto de las cuales el sistema politico esta obligado a dar respuestas; como el campo de las varias formas de movilizaciSn, de asociaci6n y de organizaci6n de las fuerzas sociales que se dirigen hacia la conquista del poder politico" (Bobbio y Matteucd, 1982: 1.575). Resulta contraproducente que el talante activista y reivindicativo que se le otorga a la sodedad civil en la demanda de actuadones de variada natl~raleza desde el punto de vista politico, economico y social no coincida con una participaci6n mediitica plenamente activa. Hasta ahora la ciudadailia ha ocupado dos roles en el plano de la comunicaci6n social. Uno de ellos es del simple receptor pasivo de 10s contenidos que cuenta con una limitada retroalimentaci6n de mensajes. Durante aiios ha contado solamente con la popular secci6n de "Cartas al director" en papel impreso, las llamadas telef6nicas en tiempos radiof6nicos o las preguntas concretizadas en programaciones televisivas. El otro rol es el de "pseudoemisor", esto es, la sociedad civil ha vivido con la ilusion de ser emisora de mensajes cuando ha figurado como fuente de informad6n. Por tanto, tes la sociedad civil que conocemos un product0 de 10s medios de comunicaci6n social o existe una sociedad civil al margen de 10s medios? Es preciso establecer la diferencia radical enae 10s conceptos de 'emisor' y 'fuente de informaci6n' para encontrar el papel que ocupa y debe ocupar la ciudadm'a en el hoiizonte mediitico. Dos tkrminos que por su indisoluble relaci6n ban apareddo tradicionalmente como sin6fllmos, a1 considerar a1 'emisor' como la 'fuente' que genera mensajes de interks o que reproduce una base de datos de la manera mas fie1 posible sea en el espacio o en tiempo. En su libro Procesoy Ejctos de la Co~nnnicacidn Colectzua, el funcionalista Wilbur Schramm reconoce que la "comunicaci6n exige siempre por lo menos tres elementos: la fuente, el mensaje y el destino. La fuente puede ser una persona (que habla, escribe, dibuja o hace gestos) o una organizaci6n informativa (como un peri6dic0, una casa editora, una estaci6n de televisi6n o un estudio de cine)" (Schramm, 1964: 3). Si bien, a &el tkcnico, el modelo matemitico de Shannon y Weaver ya diferenda la 'fuente de informad6nn' que produce un mensaje o una secuencia de mensajes y un 'transmisor' que actira sobre el mensaje para producjr una seiial susceptible de ser transmitida por el canal. En cualquier caso, la 'fuente' forma parte del proceso de emisi6n (de ella emanan datos y contenidos), pero no es esvictamente el 'emisor' o 'transmisor' que conlleva como caracteristica reorganizar el mensaje para que el receptor lo pueda decodificar. Podemos deck que con la 'fuente' se inicia el proceso de emisibn, pen) con el 'emisor' se inicia el proceso comunicauvo. En una apredaci6n terminol6gica mis exhaustiva nos centramos en las definiciones de ambos tkrminos segh el Dicioizario cie la Lefgua EJpafoLa de la Real Academia Espaiiola (2001: 1995, 882-883). Con respecto a la 'fuente', apunta en su acepci6n dkcima que es el "material que sirve de informacion a un investigador o de inspirad6n a un autor" y utilizada en plural son las "confidendas, declaraciones o documentos que sirven debase para la ela-
ESNDIOS OE PERlOOiSn boracihn de una noticia o reportaje periodistico", asi como las "personas que emiten declaradones". I'or su parte, el 'elllisor', es, segun su acepci6n segunda, la "persona que cia el mensaje en un acto de comunicacibn". Desde el imbito periodistico, el Dzccionnlio de/1'eliodi~?*/n de Antonio LSpez de Zuazo ( 74) lo define como el '>$jet0 qne enuig #I? ~nensaje el7 in cot~z~~i~icacidn hi~~mna", mientras profesor ~ngel Benito (1991: 506-607) nos desvela: "En el significado al uso, los per1 tas drnominan Fuentes alas personas o instituciones que les suministran datos sobre lo elaborar el relato noticial. Para los usuarios, la fi~ente es, a menudo, el propio medio in mativo que lo difunde. Para las personas o grupos que donan 10s datos, la inform suministrada no es noticia basta que vuelve de nuevo a eUos, mediada poi el discurso distico, en el sistema signifrcativo de informacihn que dehcn los media". En todo caso, el emisor se vale de que sin 61 no hay posibilidad de mensaje, mientras fuente de informacihn es ciertamente prescindible. Desde el momento en que reconoc esto, otorgamos un papel inconmensurable a 10s emisores de 10s mensajes. Ante semejante panorama concephal, concluimos que la sociedad civil vienc siendo fuente de informacion que emisora de mensajes, en tanto en cuanto, estos mensajes transmitidos definitivamente por medios de comunicacihn social con dueiios concreto mensajes recibidos por la ciudadania, a6n utilizando fuentes de informacion proveni de la sociedad civil, poseen emisores que pertenecen a unos sectoves con intereses par lares que no siempre coincide11 con los de las fuentes ciudadanas que, en la mayoria d casos, prevalecen sobre ellos modificando el mensaje original. Es perceptible que las informaciones periodisticas tienen diversas versiones difusoras el mensajero y las f~~entes de procedencia. 1.0s Medios estin enclavados en un ovden emp sarial y, por ende, social donde las relaciones de poder estin consenswadas de antemano. el contexto del mercado comunicativo, 10s Medios sirven de plataforma de retroalime ci6n de 10s flujos de poder, con lo cual el periodista cuenta con un limitado margen mailiobra para ofrecer una infoi-macihn disdnta a la prefijada por el orden politico, eco mico, social, cultural, etc. (GSmez y Mkndez y MGndez Muros, 2008a: 72-73). Cualquier anjlisis profundo deja patente que 10s medios transmiten a1 dictado de cu expresa el dirigente o viceversa. Hay voces que proclaman que los medios deben ser se dores de la democracia 11 tener la capacidad de fiscalizar o controlar a 10s que gobiern olvidindose de que, casi en su totalidad, se han ido sometiendo -a pesar de pregonar independenciao se hallan bajo el sip del poder econ6mico que concentra la propied de 10s mismos J< por consiguuente, encuentran canales de entendimiento a traves de la pu cidad institucional y favores politicos de indole variada.
DRAMA DEL PERIOO~SMO: NARRACION E INFORMACI~N EN LA CULTURA DEL ESPECTACULO posible la retroalimeneacihn eficaz en cstas concliciones? No cuando la concienciacirin ldadana esti dirigida por 10s mensajes intervenidos par 10s duciios de 10s medios. Hasta el momento contemplamos una ciudadania que ha canalizado sus mensajes por las vias tradicionales, pero para garantizar su verdadera participacihn democdtica necesita de nuevos modelos periodisticos. El primer paso debe consistir en que la ciudadania debe erigirse como emisova de sus propios mensajes J' no quedar eternamente relegada a fuente de informacihn donde, en liltima instancia, queda a merced de los intereses del duefio del medio de comunicacihn. 2Aconteceri de esa manera? 2. EDUCACION Y ORGANIZACION, CLAVES DE NUEVAS DIN~ICAS DE COMUNICACI~N CIUDADANA Si nucstro planteamiento inicial es la creacihn de una nueva propuesta comunicativa basada en el protagonismo de la ci~~dadania en una consolidacihn de la emergente sociedad civil, como uma I-caiidad de avanzado cufio, a cercano JT medio plazo donde la persona encuentre su protagonismo y no su representatividad democcitica, debemos valorar el actual estado de aportaciones en este sentido. Para ello, encontramos dos lineas dc actuad6n, una mis pragmitica en Estado Unidos, la otra de caricter todada programitico en Europa. En Estados Unidos se viene produciendo de forma mis clara desde comienzos del siglo MI, aunque su origen se remonta a dicadas anteriores, todo un movimiento de reforma de los medios a raiz de la gran victoria que supuso para un grupo de organizaciones presionar contra la gran tendencia a la concentracihn meciitica propulsada por 10s planes normativos de la 'Federal Communications Commission': Este episodio march un antes y un despub en el surgimicnto de un Movimiento intcgrado por un amplio nlimero de organizacioncs autoconscicntes de su pertenencia a1 mismo independientemente de su orientacihn ideolhgica (asociaciones de crcadores, grupos ecologistas, asociacio~les educatims, organizaciones de derechos civiles, iglesias y grupos religiosos, pacifistas, defensorcs de las minorias, rrdes de consumidores, defensores de la infancia, pequefias compafiias de Medios.. .). Estas organizaciones tienen entre sus objetivos: el fortalecimiento de la demouacia y el compromise ciudadano; el fortalecimiento de 10s Medios y productores independientes; la defensa de 10s derechos de 10s consumidores; la defensa y educacihn de la infancia; la promocihn de la moralidad en 10s contenidos de 10s tnedios; la defensa de las condiciones de . . .. trabajo de los profesionalcs de los medios; y el empoderamiento y mayor vlsrbhdad de las diversa minorias. Todos ellos se resumen en una idea: concienciar a la poblacion de que el sistema mediitico no es algo natural y, por tanto, puede set modificado, y mantener un movimiento continuado en pro de un nuevo sistema de medios mb democritico. Desde que las organizaciones vigilantes de las politicas de comunicacihn dieron la voz de alarma, se han gestado las competenuas de estas organizaciones: las que den apo~ro a 10s grupos
y ciudadanos para cuestiones informativas y formativas; las que se posicionan c vatorios o vigilantes de 10s medios; las que desde la investigacion promueven la dzaddn de las cuestiones relativas a la comunicaci6n y sus medios enae la ciudada ral; las encargadas de la educad6nlalfabetizaci6n en comunicaci6n y 10s propios Il1formaci6n/comunicaci6n dternativos y promotores de periodismo civico. Pr son 10s medios de comunicaci6n locales, alternativos y coutrainformativos 10s como principal funci6n ponex en prictica en todos 10s soportes existentes otros comunicativos (Tucho, 2006: 303-307). En el caso europeo, las propuestas de los cambios en el modelo mediitico se ci afin a la declaracibn de intenciones. El reciente 'Dictamen del Comitt. de las Re Uni6n Europea': publicado por el Diario Oficial de la Uni6n Europea, de 19 de d de 2008, que versa sobre 'La alfabetizadon mediitica"y 'Zos contenidos creativos pide al Consejo y a1 Parlamento Europeo que desarrollen a6n mis su politica de e mediitica (programas estratigicos y seguimiento de 10s avances), m cooperaci6n c 10s 6rganos institucionales de la Unihn E~uopea y 10s entes locales y regionales. A apela a que estos entes desempeiien "un papel determinante en la gestihn de su pa cultural y lingiustico mediate contenidos creativos en hea que promuevan nuevo 10s empresariales entre las empresas creativas 1, 10s Medios de Comunicacion loc fomenten las obras mediiticas creativas (co)financiadas por institntos y organiza que apliquen la gobernanza electr6nica (eGovernment)". Es notoria la llamada a todas las partes interesadas a impulsar la cooperaci6n: las otg ciones de los medios de comunicad6n, las instandas reguladoras, 10s centros de inv cion y culturales, asi como las organizaciones sociales. Y esto incluye a la sociedad es tenida en cuenta de forma explicita a la hora de "'incentivar y promover politicas en nadas a mejorar las posibilidades y 10s Medios de la Sociedad Civil para producir y di contenidos mediiticos europeos". Y para la promotion de la educaci6n mediitica a national, regional y local "insta a los poderes publicos a facilitar en especial la contribu de la Sociedad Civil, dada la escasa participacion de sus organizaciones en el debate so la educacihn mediitica", si bien no olvida su apoyo para "reforzar la participation de autoridades reguladoras de 10s Estados miembros y sus regiones" (Dictamen del Cumit6 las Regiones, 2008: 71-72). En ambos casos, las aportaciones de la sociedad civil pasan por el filtro de las institucio politicas, con la carga de intereses que esto conlleva. El control politico esti nuevament asegutado. No obstante, son pasos acertados que nntren a la comunidad cientifica y a I sociedad de insaurnentos vilidos: la educacihn, como pasaporte seguro a la conciendaci general de un uso plenamente partiupativo de la sociedad en el campo mediitico y la cre d6n de soportes de nuevos medios que ayuden a posibilitar una participacion social acuv
oRAMA OEL PERIODISMO: NARRAClbN E INFoRMACION EN LACULTURA DEL ESPECTACULO 3. EL CONSEJO DE CONTENIDOS COMO GARANT~A DE PARTICIPACION CIUDADANA EN LOS MEDIOS DE CERCAN~A nuestro entorno mb prhximo, el de la investigacihn de 10s medios de comunicaci6n, debemos precisar que 10s nuevos modelos iealmente deben prestar servicios sociales sin fines lucrativos, a1 igual que ya se hace para otras actividades en nuestro entorno y, sobre todo, deben organiza~se desde 10s colectivos ciudadanos, lo que implica recurrir a estrategas educativas que fomenten el conocimiento de 10s ciudadanos sobre el tema. Marc Scheuer, director de la hljanza de Civilizaciones (AOC-ONU) con sede en Nueva York, refiere en este sendo: "La alfabetizacihn mediitica emerge no shlo como una opcihn, sino como una necesiad. [...I Es fundamental para permiti a la persona el pleno funcionamientc) como ciudadano capaz de discernir. Es urgente y necesario que 10s responsables de las poUticas educativas drededor del mundo entiendan la reahdad de este nuevo paradipla, de 10s nuevos retos clue emergen de la Sociedad de la Informaci6n" (Scheucr, 2009: 12). Por su parte, el jefe de la Unidad del Programa Media y Alfabetizacihn Mediitica de la Comisihn Europea, con sede en Bruselas, Aviva Silver (2009: 20), manifiesta que gracias a la educacihn mediitica "10s ciudadanos tendrin un gmdo de libertad mL alto y podrin evaluar meior las implicaciones de sus preferendas", y aiiade que "la gente alfabetizada mediiticamente seri capaz de protegerse mejor a si rnisma y a sus familias de todo contenido dasno, ofensivo y no deseado". Con respecto a 10s soportes de esos nuevos modelos de medios, dentro de 10s actuales planes cientificos, que se posibilitan con financiaciones pGblicas, podrian iniciarse investigaciones para dar forma a cinones que sirvan para la experimentacihn y posterior aplicaci6n de oripdes estructuras periodisticas que aporten cauces reemplazables sobre el hoy. Debemos crear unos modelos de corte plural donde sea pardcipe la sociedad civil mediante representatividad innovadora sin perjuicio de moldes regenerativos de contenidos plenamente convivenciales y no individualizados. Esos nuevos moldes deben consistir en que la sociedad civil no s61o sea una fuente de informacihn, sino tambiin el emisor de esa informacihn; en informar con la libertad de hacerlo y no de ophar donde siempre induce un interis en el mensaje -10s blogs han producido una crisis de credibiidad sobre las fuentes abiertas ernpleadas-; yen formar dando las herramientas periodisticas para distinguir a1 mensajero dentro de la gran maraiia comunicadva. En esta propuesta de moddo periodistico participative el mensaje no debe ser unidireccional, sino articulacihn comunicativa de todas las partes de una sociedad heterogtnea, y mis cuando es de titularidad publica la propiedad empresarial, con necesidad de canalizadhn de la libertad de expresihn sin perder coberencia con sus principios periodsticos y valores humanos. En este sentido, se aprecian cambios en el campo politico: "Nuestros politicos estin pasando del mensaje unidirectional al integrador; desde un modelo comunicativo ripido y seguro, donde el control estaba en el eillisor, aunque se tuviese la desventaja de no tenerse comunicacihn del receptor con el emisor pudiindose producir desconfianza, a otro
prototipo dinimico dondc se esti integrando al grupo receptor, alcanzindose con disposiciSn de sus rniembros, teniindose resultados positiv<os al a-earse me pos ..., con pautas personales y colectivas y apormciones de identidades de pr globalizaciones dentro de ubicaciones mediante marcos emotim>s" (Grimez y chez Gonzales, 2007: 22). Asimismo, debe scr un modelo de emucntro 37 diiilogc~ dc actores sociales y autor ca para vertebrar temas y definir una agenda ciudadana dentro de una pluralid y pluralidad dc voces en los medios en el marco de una sociedad del conoc mente inclusiva. Entre 1as posibilidades se encuentran desde conocer qui aptitu tiene el lector y quC demanda participativa desea de los medios locales o de cer de quiosco o gratuitos, para posteriormente analizar cSmo podria proyectarse 1 ciudadana en sus distintas vertientes con una variedad de soportes que matcan informatiVos de diversa indole, basta u&ar las zonas clusteres desde donde p caminos de ouiginales desarrollos periodisticos, pasando pot nuevos nidos crea el '?iideoperiodismo" que, basado en la videocreaci6n artistica, "desarrolla u cepto de informaci6n, donde el juego de originalidad en el montaje y la liberta tiva aportan una complcta interaccidn entre ciridadano y redes digitales mis all6 d empresarial e ideol6gico" (G6mez y Mindez y Mindez Muros, 2008b). Para una primera incidencia en conciendad6n de dinimicas de sostenibilidad asumi ser util por su inmediatez pensar en Internet como una herramienta de trabajo, mi una soluci6n. Lo hacen pensar datos cuantitativos como los aportados por la 11" Usuauos de Internet (Navegantes en la Red) de la Asociacirin para la lnvestigacion de de Comunicaci6n (ALMC) que pone de manifiesto la gran repercusion del Tetiodismo Ciudadano" o "Periodismo 3.0". Cerca de la mitad de 10s hternaums ( contiibuye a 10s contenidos propios de la web, a1 mismo tiempo que son mis 10s lec Prensa en versi6n electrhnica, aumenta el acceso a 10s blogs y sc expcrimenta un auge redes sociales. Un periodismo ciudadano que, en palabras de Juan Varela (2007), "es la lizaci6n de la information poi la irrupci6n dc ciudadanos y fi~entes en un foro pitblico se pueden comunicar directamente a travi-s de Medios digitales que gencran un criterio clue sobrepasa la objetividad IT la autoridad dc los Medios tradicionales", pero que en el no es mb que otra fSrmula para dau respuesta a la demanda del receptor, introduciind la tsansmisj6n del mensaje sin dejar de pasar siempre pot el Wtro selectivo de la esauctur scva quedando, por tanto, mediatizado el proceso comunicativo. Asirnismo, como reconoce el "Dictamen del Comitk de las Regiones" de la UE (200 "10s actuales programas e iniciativas de la UE -pol cjemplo a favor de un Internet mh s roofrecen posibilidades limitadas para impulsar el desarrollo e intercambio de bu pdcticas en materia de educacidn mediiitica". Hcmos de tener en cuenta que la apar libertad tecnol6gica clue aporta Internet tambiin es cuestionable. Habri quien piense qu
L DRAMA DEL PERIODISMO: NARRACION E INFORMAGION EN LA GULTURA DEL ESPECTACULO 579 un campo para la autonomia periodistica, haciindose asi de la red dbern&tica una deidad. Recordemos que existe un dueiio del complejo Internet que es, por cesihn del Departamcnto de Comercio estadounidense, la californiana Internet Corporation for Assignned Names an Numbers (ICANN). En la Cumbre de la Sociedad de la Informacihn, organizada por Naciones Unidas, a finales de 2005 en Tunez, el Congreso de 10s Estados Unidos acordh no abandonar el control y tutela de Internet negando cualquier multilateralidad como se pretendia. Todo lo revela el 1P (I~rfernet~,.olocol)etProoco (Ghmez y M&ndez, 2005: 186-187) y no es clue internear' no sirva, pero si dcseisemos transmitir algo quc no sea politicamente correcto, podria detectarse de inmediato y, desde el orbe del ojo controlador, vctarse scguir en esa linea de incorreccihn. Con respecto a los medios de comunicacihn social tradicionalcs, debcmos ser conscientes de la delimitacihn de nuestra parcela de actuaci6n. Por una paute, hemos de considerar que la mayorfa de estos Medios esth editados por empresas privadas, con lo que apreciamos que no seri fidmente viable, debido a1 anjlisis histhrico del mercado occidental donde el empresario solo se moviliza hada nuevas dinhicas si le son o le fuesen a ser rentables a waves de realjdades tangibles o de prospectivas halagiieiias mercantilistas; de acuerdo a las reglas del mercado, cada empresa es libte de ofertar cuanto dcsee y, por consiguiente, ganar o perder respetando la legisladhn vigente. En consecuencia, planteat una canalizaci6n distinta en este tipo de medios nos llevacia a parcelas de amplia utopia a1 desear medios generalistas que informen y forrnen sin condicionantes de estar siempre sometidos a la constante ondulacihn de la financiadhn econhmica, 10s cuales podrian vertebrarse desde nuevos parimetros conceptuales de reorganizacihn social. De inmediato si debcriamos considerar la viabyidad cercana de paradigmas que propiciasen moldcs de desarrollos distintos sobre 10s actualmente llamados medios pcblicos, que vienen sicndo una reproduccihn de 10s privados en sus contenidos p una gestihn en razhn del reparto representative de la partitocracia. Si soil medios nacidos de la vertcbracihn social a travis del canal politico, que sean medios de, por 1, para 10s ciudadanos. Debemos dirigiinuestra rnirada hacia estos medios que, desdc la accihn del Estado -sea cual sea su vasiante de demaucacihn-, no pueden estar al interis del dirigente democritico o jerirq~uco, sino a1 servicio de la colectividad y, por tanto, se unponen nuevas vias en su ejecndhn y desarrollo a travis de la participacihn de la sociedad civil en sus hrganos decisorios para que la pluralidad sea palpable (Ghmez p Mindez ji Mindet Muros, 2008~). Es radicalmente necesaria una nueva canalizacihn en la vertebracion orginica de 10s medios de comunicacihn de titularidad publica. No ha de seguii-se en un medio de cercatlia en su imbito local y por extcnsihn, tambiin provincial o autonhmicc+ con la estructura de su consejo de administracihn formado por representantes designados proporcionalmente por cada grupo politico en el gobierno de la institucihn ppljblica propietaria del mismo.