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IMAGEN Y PRESENCIA MEDIÁTICA DE FERNANDO DE LEYBA, UN SOLDADO Y HÉROE DESCONOCIDO FACULTAD DE COMUNICACIÓN UNIVERSIDAD DE SEVILLA __________________________________________________________________________________ TRABAJO FIN DE GRADO GRADO EN PERIODISMO CURSO 2022/2023 __________________________________________________________________________________ AUTOR: CARMEN COTÁN PADILLA TUTOR: JAVIER RONDA IGLESIAS 1
ÍNDICE 1. Resumen…..……………………………………………………………………3 2. Introducción……………………………………………………………………4 3. Palabras Clave…………………………………………………………………7 4. Objetivos e hipótesis…………………………………………………………...8 5. Metodología……………………………………………………………………10 6. Marco Teórico…………………………………………………………………11 6.1. La Guerra de Independencia de Estados Unidos…………………………..11 6.2. Trayectoria Militar…………………………………………………………13 6.3. La batalla de San Luis……………………………………………………...17 6.4. Archivo General de Indias…………………………………………………28 6.5. La imagen de Fernando de Leyba………………………………………….31 6.6. Familia y descendientes……………………………………………………32 6.7. ¿Dónde está enterrado?.................................................................................34 6.8. Homenajes………………………………………………………………….36 6.9. Fernando de Leyba en los medios de comunicación……………………….38 7. Conclusiones……………………………………………………………………41 8. Bibliografía……………………………………………………………………..44 9. Anexos ………………………………………………………………………….47 2
1. Resumen Todos los años, el 4 de julio, Estados Unidos celebra su gran día con desfiles y fuegos artificiales por todo el país. Ese mismo día en 1776, los delegados de las 13 colonias británicas se reunieron en Filadelfia para aprobar de forma unilateral la Declaración de Independencia. Gran Bretaña no renunciaría a la soberanía de sus posesiones de Ultramar hasta 1783, con la firma del Tratado de París, que puso fin a la guerra con los colonos empezada en 1775. Poco a poco, va divulgándose la participación clave de España del lado de los rebeldes, y también van resultando familiares los nombres de militares españoles con un papel relevante en el conflicto. Es el caso de nuestro personaje principal, Fernando de Leyba, que estuvo en esa época a las órdenes de Bernardo de Gálvez, cuyo papel como militar y político durante la Guerra de Independencia de Estados Unidos fue también primordial en la historia de la Florida y Luisiana españolas. Por su parte, a pesar de su destacada carrera militar, la imagen de Fernando de Leyba no ha sido ampliamente conocida en la historia de España. Sin embargo, su legado y su papel en la historia militar española siguen siendo relevantes en la actualidad, y su figura es un ejemplo de liderazgo, valentía y habilidades tácticas en el campo de batalla. Abstract Every year on July 4, the United States celebrates its big day with parades and fireworks across the country. That same day in 1776, delegates from the 13 British colonies met in Philadelphia to unilaterally approve the Declaration of Independence. Britain would not relinquish sovereignty over its overseas possessions until 1783, with the signing of the Treaty of Paris, which ended the war with the colonists that began in 1775. Little by little, the key participation of Spain on the side of the rebels is being disclosed, and the names of Spanish soldiers with an important role in the conflict are also becoming familiar. This is the case of our main character, Fernando de Leyba, who was at that time under the orders of Bernardo de Gálvez, whose role as a soldier and politician during the American War of Independence was also essential in the history of Spanish Florida and Louisiana. For his part, despite his outstanding military career, the image of Fernando de Leyba has not been widely known in the history of Spain. However, his legacy and his role in Spanish military history are still relevant today, and his figure is an example of leadership, bravery and tactical skills on the battlefield. 3
2. Introducción Fernando de Leyba y Córdova Vizcaigaña es uno de esos héroes desconocidos y sin voz, que deambulan a través de la historia olvidada de España. Es posible escuchar su nombre en ciertos libros y crónicas, pero la realidad es que, hasta hace relativamente poco, nadie se ha molestado en recoger las piezas y unirlas para comprender la dimensión del personaje. Durante años, se creyó que había nacido en Barcelona, debido a que su padre estuvo allí destinado, pero gracias a la investigadora Kristine L. Sjostrom y al cronista e investigador de ceuta, José Luis Gómez Barceló, los cuales hallaron su partida de nacimiento, hoy podemos afirmar, sin ninguna duda, que Fernando de Leyba nació un 24 de julio de 1734 en Ceuta, una de las plazas más emblemáticas del ejército español, situada en la costa norteafricana del estrecho de Gibraltar. Concretamente, fue bautizado en la Parroquia de Los Remedios, que todavía existe y es de las más antiguas de la ciudad. Además, curiosamente, se encuentra a pocos metros de la casa donde vivió durante algunos años otra gran heroína de la historia española: Agustina De Aragón. Existe un escrito sobre el día de su bautizo, que dice así: “En la fidelísima ciudad de Ceuta, a 27 del mes de julio de 1734, yo, don Alonso de Angulo, canónico de la Santa Iglesia Catedral de ésta de la Santa María de los Remedios, baptisé solemnemente, puse los santos óleos, a un niño legítimo de Don Jerónimo de Leyba y Córdoba, natural de la ciudad de Antequera, capitán del Regimiento de Infantería de España y de doña Josefa Vizcaiñaga, natural de esta ciudad, el que nació el día 24 de dicho mes púsele por nombre Fernando Antonio Francisco, fue su padrino don Fernando de Cortés, y para que conste lo firmo don Alonso de Angulo, canónico y cura”. Su padre fue Jerónimo de Leyba y Córdova, capitán con el Regimiento España y natural de Antequera, de familia de una gran trayectoria militar. Sus antepasados fueron caballeros hijosdalgo, que sirvieron a los Reyes Católicos en la reconquista de Granada, así como en la defensa de la costa de Andalucía en los siglos XVII y XVIII. Fue entonces, con el 4
Regimiento España destinado en Ceuta, cuando conoció a su esposa, la madre de Fernando de Leyba, llamada Josefa Vizcaigaña. Tuvieron siete hijos, de los cuales Fernando fue el quinto. El ceutí se introdujo en el oficio de su padre como cadete en el Regimiento de Infantería de España a los diecisiete años, y se mantuvo en esa posición hasta ascender a subteniente de compañía, luego subteniente de bandera y cinco años después a capitán. Con el fallecimiento de su padre, es cuando verdaderamente da comienzo a su carrera militar durante casi treinta años, en los que el militar sirvió en la guarnición de Orán, Nueva Orleans, Arkansas, San Luis y Cuba. Entre los innumerables asedios a los que Leyba hizo frente a lo largo de su vida de soldado, destaca el 26 de mayo de 1780, cuando al mando de 300 hombres, lideró la defensa de la ciudad de San Luis, con una gran estrategia castrense, en el hoy estado de Misuri. El apoyo español a los rebeldes norteamericanos fue primero secreto, y después oficial. Fernando de Leyba, que tenía comunicación directa con Bernardo de Gálvez, asumió la responsabilidad de comunicarse con un jefe rebelde, George Rogers Clark, al que debía hacer llegar tanto apoyo económico y armamentístico como necesitase. Todo enmarcado en una protección implícita y extraoficial hasta la primavera de 1779, cuando Carlos III decidió ratificar la Convención de Aranjuez e implicar a España de manera directa en la guerra de independencia de los Estados Unidos. A la Alta Luisiana, donde Fernando de Leyba aguantaba el golpe británico, llegó el conflicto a principios de 1780, después de que Bernardo de Gálvez provocase la movilización de las tropas británicas hacia el norte al recuperar La Florida. Los británicos creyeron tener suficiente poder como para replegarse a San Luis, donde esperaban poca resistencia española. El panorama era desolador: mucho espacio abierto para el combate, ninguna alianza preparada con tribus vecinas y un apoyo rebelde inaccesible. Leyba ordenó levantar el Fuerte de San Carlos que quedó incompleto por falta de tiempo. Ese 26 de mayo, los enemigos emprendieron el fallido ataque al fuerte. Su defensa fue heróica, tan sólo bastaron dos horas para que los británicos reconocieran una derrota que, de no haberse producido, habría cambiado el curso de la independencia de las Trece Colonias. El éxito de los americanos en la guerra de independencia no se habría escrito 5
como lo conocemos sin la hazaña de Fernando de Leyba. La historia de Estados Unidos queda así marcada para siempre por este militar español, del que no tenemos su imagen, pero sí su gesta, en la que ahora nos sumergimos. 6
3. Palabras Clave Fernando de Leyba, Bernardo de Gálvez, Batalla de San Luis, Guerra de Independencia, Estados Unidos, militar, Ceuta, Archivo General de Indias. 7
4. Objetivos e hipótesis Antes de establecer los objetivos de la investigación, es necesario formular las hipótesis. Una hipótesis es una afirmación tentativa que se utiliza para explicar un fenómeno, la cual se somete a prueba a través de la investigación para comprobar su validez. Según Hernández, Fernández y Baptista (2014), una hipótesis es una "proposición que se presenta como explicación provisional de un fenómeno o conjunto de fenómenos, cuya veracidad o falsedad es sometida a prueba empírica mediante la investigación científica" La misión principal de este proyecto de investigación es confirmar o negar las hipótesis expuestas a continuación: a) La carrera militar de Fernando de Leyba fue destacada, y su experiencia en diferentes contextos y situaciones de guerra le permitió desarrollar una gran habilidad táctica y estratégica. b) Fernando de Leyba fue un defensor acérrimo del Imperio español y luchó con valentía en distintos frentes, destacando por su lealtad y disciplina. c) El legado de Fernando de Leyba en la historia militar de España sigue siendo relevante en la actualidad, ya que ha sido un punto de referencia para la formación y entrenamiento de las tropas españolas, y para la comprensión de la historia militar española. d) La figura de Fernando de Leyba sigue siendo importante para entender la historia de España y su papel en la defensa del Imperio español, así como para reconocer la contribución de los militares españoles en distintos momentos históricos. e) La imagen de Fernando de Leyba está logrando tener en la actualidad una mayor presencia en los medios de comunicación españoles. Una vez presentado el tema y las diversas hipótesis de la investigación, es necesario establecer los objetivos que precisen lo que se pretende hacer. Los objetivos de un proyecto son una parte fundamental del proceso de investigación, y permiten establecer las metas a alcanzar. Así pues, los objetivos generales de este trabajo son los siguientes: 8
a) Investigar la vida y carrera militar de Fernando de Leyba, incluyendo sus batallas y estrategias en diferentes contextos históricos y geográficos. b) Analizar el papel de Fernando de Leyba en la defensa del Imperio español y sus acciones en la lucha contra los enemigos de la corona en el contexto de la Guerra de Independencia de Estados Unidos. c) Profundizar en su participación en la Batalla de San Luis, por la que se le conoce como un héroe en la Guerra de Independencia de Estados Unidos. d) Explorar la influencia de Fernando de Leyba en la historia militar de España y su legado en la actualidad. e) Establecer la relevancia histórica y cultural que posee actualmente Fernando de Leyba en los medios de comunicación. 9
De nuevo en Nueva Orleans, llegó un nuevo miembro a la familia, su segunda hija, Rita Gertrudis Buenaventura, que nació el 4 de julio de 1771 al poco de su llegada a Arkansas. El matrimonio Leyba estableció su hogar en la esquina de la Calle Real con la Avenida de las Ursulinas, en una parcela con vistas al jardín trasero del convento. En 1778, el gobernador Bernardo de Gálvez le asignó el mando de San Luis de Ilinueses. Con el título de comandante en jefe y teniente gobernador del partido occidental del Ilinueses, tenía bajo su jurisdicción el territorio comprendido entre la desembocadura del río Ohio y la frontera con Canadá, incluidos los dos pueblos de San Luis y Santa Genoveva, dos pequeños fuertes en el río Misuri y algunas minas de plomo, además de los distritos de los ríos Misuri e Illinois, donde cazadores y tratantes se ganaban la vida. Durante los dos años que duró su mandato en San Luis, Leyba se centró en mantener la paz con sus vecinos británicos y con las tribus indígenas de la zona, guardar los ríos contra intrusos y contrabandistas, promover la inmigración y aumentar la producción agrícola. Se le reconoce por dos mejoras importantes: un camino que conectaba San Luis con Santa Genoveva y una compañía de caballería de milicianos. El singular clima político dio lugar a un mandato fuera de lo común en Illinois. Siguiendo la línea de acción adoptada por su gobierno de auxiliar, Leyba colaboró austeramente con el coronel George Rogers Clark, cuyo Illinois Regiment ocupó la parte oriental de San Luis en julio de 1778, en el envío de mercancías, suministros militares, correspondencia e información por los ríos Misisipi y Ohio. Cuando España se unió a la Guerra en junio de 1779, Gran Bretaña movilizó a sus aliados indios y a algunos tratantes canadienses, para atacar a Leyba y Clark en el Illinois y tomar el valle del Misisipi. Pero por lo que más se le conoce a Leyba, es por su defensa en San Luis, cuyo éxito radicó en la construcción de una torre de piedra y dos mil metros de atrincheramientos. 16
6.3. La batalla de San Luis La Guerra de la Independencia de los Estados Unidos tiene su origen en una fuerte discusión entre los colonos de origen británico de la costa este de Norteamérica y el gobierno británico de Lord North, que impone una serie de tasas y tributos para resarcirse de los gastos sufridos durante la guerra anterior por la defensa de esa costa este norteamericana. Junto a esta imposición de tributos, el gobierno británico había prohibido a los colonos expandirse hacia el oeste, a fin de no asumir el control de un territorio mayor del que podían defender y de no entrar en conflicto con los pueblos guerreros indios que eran sus aliados. La revolución americana se trataba de todo un desafío a los derechos de todos los monarcas en sus respectivos territorios. A esto le añadimos el temor a una nueva derrota frente a los británicos y el atractivo que podía brindar una neutralidad pactada con Londres. A pesar de todo, se negoció de manera discreta con los líderes rebeldes: el Conde de Aranda en París; John Jay en Madrid y el comerciante Juan Miralles en La Habana. No hubo un avance decisivo en las conversaciones hasta la llegada a España en 1777 de Arthur Lee, enviado de las Trece Colonias, que logró conseguir ayuda indirecta para los rebeldes. El sustituto de Unzaga, Don Bernardo de Gálvez y Madrid, gobernador interino de la Luisiana en Nueva Orleans, ordenó al capitán Fernando de Leyba que le mantuviera informado de cada una de las noticias que tuviesen lugar en la parte inglesa referente a la guerra de esta potencia con los colonos. Además, le encargó la correspondencia secreta con el jefe rebelde más destacado de la época, George Rogers Clark, al que debía ayudar en todo lo posible y facilitar pólvora y armas. Éste comenzó su cruzada contra los británicos al frente de la milicia de Kentucky, que era en ese entonces parte de Virginia, y se ganó la fama en las famosas capturas de los fuertes Kaskaskia y Vincennes, que debilitaron de forma contundente la influencia británica en el Territorio del Noroeste. La munición española que fue transportada por el río tuvo mucha relación con el éxito de Clark, que llegaría a ser el caudillo militar más fuerte en el lado este del Misisipi y a tener bajo su responsabilidad los actuales estados de Illinois, Indiana y Kentucky. 17
La Guerra de Independencia estalla el 19 de abril de 1775, cuando un destacamento de granaderos e infantes ligeros entró en combate contra los milicianos continentales. Entre 1775 y 1780, se producen una serie de batallas, algunas favorables a los continentales, y otras favorables a los británicos, lo que nos lleva al año 1780, con la defensa de San Luis. En ese momento, la ruta del río Misisipi era vital, ya que por el cauce fluvial, Bernardo de Gálvez suministraba armas, municiones, ropa, víveres y toda clase de dotaciones necesarias junto con dinero a los milicianos que dirigía George Clark, y que combatían contra las fuerzas milicianas indias y tropas regulares que bajan desde Canadá para asegurarse el control del vital río Misisipi. La ciudad de San Luis fue fundada en 1764 por los franceses como un puesto comercial, pero se convirtió en parte de los Estados Unidos en 1803 como resultado de la Compra de La Luisiana. Esta región fue escenario de algunas batallas y enfrentamientos entre las fuerzas británicas y las estadounidenses y francesas durante la guerra. Pero su historia va más allá de lo que conocemos. Al otro lado del Atlántico, son muy pocos los que saben que esta ciudad fue un día española. Y de todos ellos, son menos aún los que conocen que, en plena Guerra de Independencia, España fue la protagonista de una gesta hoy apenas recordada, que contribuyó al nacimiento de los Estados Unidos. San Luis es esa ciudad en la que España dejó marcados sus pasos durante cuarenta años de historia, con una batalla digna de recordar a orillas del Misisipi. Cuatro décadas que ahora se encuentran completas gracias al empeño de nuestro héroe español, que durante siglos ha rozado el anonimato. La guerra cayó a principios de 1780 sobre la guarnición de San Luis, capitaneada por Fernando de Leyba, que escuchó el rumor de que se aproximaba un ejército de trescientos soldados ingleses y novecientos guerreros indios procedentes de los fuertes de Michilimackinac y Detroit, en la región de los Grandes Lagos, para atacar los puestos de Illinois. Es entonces cuando él, en una de las cartas que escribe, cuenta que puso en proyecto un plan que había ideado antes. Dice así: "Habiendo previsto hacía tiempo ya las dificultades con las que me encontraría en caso de ser atacado por los ingleses e indios, yo formé el proyecto de construir cuatro torres o reductos de piedra a los cuatro lados del pueblo. La primera al norte, la segunda al sur, la 18
tercera al este y la cuarta al oeste, para la defensa y seguridad de este puesto. En consecuencia convoqué a todos los habitantes a una asamblea en mi casa, y les hice ver el peligro en el que nos encontrábamos, expuestos a los ataques de los ingleses e indios, en un pueblo abierto por todos lados a los enemigos y sin defensas.” Los comerciantes de pieles británicos y canadienses contrataron los servicios de algunos guerreros, en su mayoría Sioux,Chippewa,Menominee,Winnebago Sauk yFox, bajo la promesa de que tendrían una buena dosis de saqueo. La conquista del pueblo resultaba una prioridad por su situación fluvial como abastecimiento de las tropas de Washington, además de su importancia como puesto de avanzada de la Corona española. Los británicos suponían que San Luis era una posición de interior que ofrecería poca resistencia, porque nadie imaginaba que un capitán español fuera a mostrarse tan firme. El 9 de marzo, Leyba prometió a Gálvez que haría que los británicos no olvidasen el nombre de la villa, así lo anunció en una de sus cartas: “...aunque lugar abierto y con poca guarnición ni indios ni ingleses han de tomar posesión del puesto sin que les cueste caro el asunto…” Leyba no tenía tiempo de cerrar alianza alguna con las tribus vecinas, y tampoco podía contar con refuerzos desde Nueva Orleans, a más de dos mil kilómetros de distancia. Para mayor conflicto, todos los planes para formar una fuerza conjunta con el comandante estadounidense George Clark, nunca llegaron a concretarse. Solo contaba bajo su mando con veintinueve soldados y doscientos ochenta y un civiles armados. Buena parte de esta milicia de voluntarios provenía de los habitantes de Santa Genoveva, un pueblo agrícola de población similar a San Luis, y de los dispersos cazadores que poblaban los bosques de Illinois. Sin embargo, los soldados de Leyba estaban mejor preparados, aunque fueran menores en número. La gran diferencia, es que él contaba con cerca de unos treinta soldados regulares, es decir, profesionales, y que las cerca de 300 milicias, sobre todo de origen francés, habían recibido una muy buena formación militar en los años precedentes. Por su parte, los británicos contaban con oficiales de carrera, pero sin embargo, el número de soldados 19
regulares era muy bajo. Además, hay que tener en cuenta que la mayor parte de las tropas que llevaron eran sobre todo indios Siux, con lo cual, su arte de hacer la guerra era bastante escaso. Las tropas europeas con las que contaban eran básicamente milicianos y tramperos con una formación militar bastante baja, lo cual hizo desequilibrar mucho a favor de los defensores la instrucción. Rafael Rodrigo, un reconocido investigador en temas históricos militares, afirma que “siempre una defensa es mucho más fácil de desarrollar que atacar una posición fortificada, como era en este caso”. Durante la batalla, la torre defensiva fue clave. Esta torre, lo que tiene de curioso, es que era circular. Se imagina que quizás esto no era típico de las fortificaciones de esa parte del mundo, las cuales eran siempre palizadas, recintos rectangulares con bastiones, etc. Pero ésta era una torre redonda y de piedra. Quizás, Fernando de Leyba tomó la idea de las torres almenaras, que tantas vió por la costa de Andalucía. Dicha construcción recibió el nombre de “Fuerte de San Carlos”, en honor a Carlos III. Por su parte, el capitán español hizo traer cinco cañones de bronce de un viejo fuerte en la desembocadura del Misuri. En la torre cilíndrica, de unos diez metros de altura, colocó los cañones y situó al grueso de sus fuerzas detrás de dos líneas de trincheras levantadas en los extremos de la fortaleza inacabada, que se extendía a lo largo de las fronteras sur y norte de la ciudad. Los enemigos comenzaron a atacar desde el norte por sorpresa, ya que aunque Leyba había mandado partidas de vigilancia, algunas no llegaron a avisar cuando estaban cerca. Sin embargo, él tenía previsto dónde tenía que posicionarse cada soldado. Los milicianos se posicionaron en las trincheras. Leyba, junto a algunos soldados españoles, subió a la torre para mandar la artillería, mientras otros fueron a proteger la Casa de Gobierno. Fue ahí donde se resguardaron las mujeres y los niños, siendo este el sitio más seguro, además bajo la defensa del teniente Francisco Cartabona y 20 hombres más. Los invasores se lanzaron furiosos al asalto, clamando terribles gritos y disparando a todo el que se cruzase por su camino. Los españoles respondieron con fuego de mosquetes en tierra y artillería desde la atalaya, lo que cogió por sorpresa a los atacantes, que esperaban un simple paseo militar. “Así la tropa como el paisanaje mostraron el más bizarro espíritu”, relató entre sus páginas la Gazeta de Madrid. 20
Leyba envió el siguiente informe a Gálvez, desolado por la manera tan salvaje de luchar de los indios: "¡Ay mi gobernador!. Tu corazón paterno habría derramado lágrimas si hubieras sido capaz de ver con tus propios ojos un espectáculo tan emocional. Fue una aflicción y general consternación, ver los pobres cadáveres cortados en trozos, sus entrañas, sus extremidades, la cabeza, brazos y piernas dispersos por todo el campo, fue un horrible espectáculo, mi general, al detallar esto a usted, me encuentro muy triste y con gran dolor". Según escribe Leyba en una de sus cartas, el momento más delicado del combate se produjo cuando las mujeres y los niños, angustiados por el ruido de los disparos y los gritos de los indios, comenzaron también a chillar. Al creer que algo les estaba sucediendo, los hombres que se batían en la estacada estuvieron a punto de abandonar sus puestos y sólo el heroico coraje impidió que las armas cayeran de sus manos. Las tácticas utilizadas por los indios, haciendo continuas fintas sobre distintos puntos de la estacada, enfurecieron a buena parte de los defensores, que pidieron permiso para abandonar sus puestos y perseguir a los atacantes. Sin embargo, Leyba no lo autorizó porque era consciente de la superioridad numérica de los enemigos, y sabía que la intención de éstos era atraer a los defensores hacia los bosques para tener la oportunidad de acabar con ellos y forzar la entrada en la población. Tras frenar el primer asalto, se entabló un terrible combate envuelto en una nube de humo. Los indígenas se despachaban con una rabia aterradora. En una crónica de la época, la Gazeta de Madrid lo contó con detalles: “Desengañados por fin los enemigos de la inutilidad de sus redoblados esfuerzos, se esparcieron por la campaña donde saciaron su crueldad y furor en la sangre de 22 labradores que con sus esclavos se ocupaban en el trabajo”. 21
Los 150 mosquetes colocados en las trincheras repelieron unos ataques que, de haber tenido éxito, podrían haber cambiado el curso de la historia estadounidense. En dos horas se fraguó la derrota británica, al no obtener la victoria relámpago que esperaban, se retiraron. San Luis se había salvado.Una vez que los indios vieron que no podían entrar en la ciudad, se esparcieron por el territorio circundante saqueando y destruyendo los campos que fueron encontrando. Toda la campaña del Misisipi se disolvió en desorden. Algunos granjeros no habían abandonado sus propiedades y estaban cultivando maíz con sus esclavos cuando se efectuó el ataque. Los indios no hicieron distinciones y dejaron los campos sembrados de cadáveres de hombres y animales. El número de bajas por parte española rondó los 100 hombres entre muertos, heridos y prisioneros. Una cantidad considerable, teniendo en cuenta el número total de habitantes. Por otro lado, se desconoce con exactitud las bajas de los británicos y sus aliados indios, una cantidad difícil de calcular debido a la heterogeneidad de fuerzas y la disgregación de parte del contingente tras el fracaso ante San Luis. A pesar de esto, hoy se puede decir que la defensa fue un éxito, los cañones asustaron a los atacantes y éstos se retiraron sin llegar a entrar en el pueblo. La victoria española sobre una fuerza tan superior fue clave para mantener el suministro de armas, municiones y otros bienes a los rebeldes a través del gran río y para impedir toda la ofensiva. Primero Gálvez en el sur y luego Leyba en el norte, los españoles habían desmontado sin grandes esfuerzos los planes que los británicos habían trazado durante años para desalojar a los españoles del Misisipi. Tiempo después, los americanos divulgaron la mentira de que Leyba se había dedicado a disparar a los aldeanos que no habían obedecido sus órdenes de permanecer en el fuerte. Algunos comentaron incluso que los ingleses habían sobornado al ceutí para no salir, y que Cartabona se había escondido en un desván durante todos los combates. Basta leer la correspondencia de los mandos españoles para comprender lo injusto de las críticas hacia el capitán, cuya única preocupación era el bienestar de los ciudadanos de San Luis. En una carta que envió a Gálvez el 8 de junio, Leyba narró sus esfuerzos para evitar que los locales cargaran con el sacrificio económico de la defensa de la villa: 22
“He colectado 1.000 piastras. De esta cantidad he puesto 400 de mi propio bolsillo para aligerar la carga de esta pobre gente. Mis propios medios no me permiten hacer esfuerzo mayor porque tengo dos hijas. Estas buenas gentes se han consumido y han hecho lo imposible para conseguir ellos las 600 piastras y además de cerca de 400 jornadas de trabajo”. El conflicto que dio lugar a la independencia de las Trece Colonias, concluyó con un rotundo éxito para Carlos III. Un año después del ataque en vano a San Luis, Gálvez asaltó la plaza de Pensacola, cuyo control puso La Florida a sus pies, y mantuvo a las tropas británicas ocupadas con sus maniobras cuando mayor cantidad de hombres y pólvora necesitaban durante la batalla de Yorktown, que cerró la derrota británica en la disputa. Además, el general Juan Manuel Cagigal conquistó la isla de Nueva Providencia, considerada una posición clave para los británicos a las puertas de las 13 Colonias, en mayo de 1782. En pocas ocasiones España ha ganado tanto a tan bajo precio en una guerra. El Imperio español comenzó a situarse en una posición ventajosa en Norteamérica gracias a hechos como el avance por La Florida del gobernador de la Luisiana, la resistencia espartana de San Luis y una expedición posterior de unos 140 soldados españoles que se aventuró desde San Luis cientos de kilómetros al noreste y llegó a plantar en pleno invierno la bandera patria en el lejano fuerte británico en Saint Joseph, a orillas del lago Michigan, entre otras acciones destacadas. De acuerdo con lo firmado en septiembre de 1783, España recuperó varias plazas en América Central, La Florida y Menorca, reconquistada esta última en un abrir y cerrar de ojos. El punto más amargo de la guerra, además de la incapacidad de tomar Gibraltar, fue haber contribuido a infundir vida a un gigante republicano y hostil a la presencia europea, los futuros Estados Unidos. Unas décadas después, el acreditado historiador estadounidense George Bancroft, con su obra History of the United States of America, borró por completo la contribución de esa nación monárquica y católica a la independencia de su país, e incluso demonizó sus acciones. Nombres como el de Gálvez o Leyba quedaron sepultados por el olvido. Tanto el nacional como el extranjero. Si bien, la campaña de Gálvez en La Florida ha sido recientemente recuperada para el gran público, no ocurre lo mismo con las acciones más al norte, incluso en 23
el medio oeste americano, que siguen en un terreno todavía borroso. A la muerte de Leyba, los criollos franceses promovieron una campaña de desprestigio contra éste, acusándolo de no haber hecho lo suficiente para salvar de la rapiña india a los dueños de las tierras que se extendían lejos del fuerte. Existió, en esa época, un poema satírico titulado Chanson de L'Année du Coup, supuestamente compuesto por el comerciante de pieles Jean Baptiste Truteau. En la obra, un mensajero relata al gobernador de Nueva Orleans lo ocurrido en San Luis y el por qué había sido imposible perseguir a las fuerzas indias: "Pero, por orden, se nos prohibió. Para salir de la trinchera donde se escondían nuestras filas. El gobernador responde, en el poema, con sorna al mensajero: ¿Qué hicieron ellos entonces, pues? ¿Les faltaron a todos los hombres sus almas? ¡Qué, no teníais al gran Leyba! Dónde estaba el famoso Cartabona; ¡Tu comandante! Dónde estaba él también". Pocas semanas después de que los británicos abandonaran la región, Fernando de Leyba envió el 20 de junio su última carta a Gálvez, en la que le informaba de la persecución conjunta con los norteamericanos y de la enfermedad que padecía desde hace ya un tiempo, “la maladie”, lo que probablemente sería malaria. En esa época, la causa de la malaria aún no se entendía completamente, era una enfermedad muy temida y causaba una gran cantidad de muertes, ya que no existía una cura efectiva. En dicha carta, indicaba que dejaba a Cartabona a cargo de San Luis ante el previsible empeoramiento de la enfermedad. Cartabona mantuvo el cargo hasta la llegada del teniente coronel Francisco Javier Cruzart. Si hubiese triunfado el plan británico en el valle del Misisipi, los Estados Unidos podrían ser muy diferentes hoy, asegura el autor de la obra “La batalla de San Luis”, Stephen L. Kling. Tendríamos otro Canadá a lo largo del río Misisipi y nunca se habría producido la compra de Luisiana. Además, Bernardo de Gálvez ha obtenido cierto reconocimiento, aunque no todo el que él, y los militares españoles en general, merecen. Pero las campañas más al norte son apenas conocidas, incluso en el Medio Oeste, al menos hasta hace poco. 24
En parte, el problema puede ser que las tres grandes fuentes de la historia no estuvieron disponibles hasta tiempos más modernos. Los documentos de los responsables británicos Haldimand y Lord Germain, los del Archivo de Indias de Sevilla y los papeles de George Rogers Clark recopilados por Lyman Draper. Todavía es difícil acceder a estos escritos, y además no están organizados. Es necesario leerlos todos para formar una imagen completa de la grandeza de la campaña y cómo todas las piezas encajan. Según afirma Kling, el “interés por este tema se ha disparado, he tenido 22 conferencias desde que se publicó el libro el pasado mayo, con una docena más previstas para este año”. En la que ofreció en la última conmemoración anual de la batalla, en el Museo de Historia de Misuri, se registró una asistencia récord, completando los 330 asientos del auditorio, cuando otras veces no se ocupaban más de cien. Steve Kling está ahora organizando para 2019, junto con una de las coautoras, Kristine L. Sjostrom, una exposición en un museo de Ste. Geneviève, localidad de Misuri que aportó soldados y milicianos a la defensa de San Luis. Los planes incluyen una gran maqueta del fuerte San Carlos, maniquíes uniformados y detalles sobre algunos personajes en la batalla, además de ilustraciones y mapas. Según afirma, todavía hay mucho por contar. La versión distorsionada que dieron los críticos de Leyba caló en algunos historiadores, poco o nada interesados en destacar la presencia española en la zona, lo que fue difuminando con los años la importancia de la defensa de San Luis y, al igual que Gálvez, su valiosa aportación a favor de la causa de George Washington. Una de las pocas excepciones a este olvido está en la ciudad de San Luis, donde existe una asociación llamada Fernando de Leyba / St. Charles. MISSOURI, que cada año conmemora la fecha de la victoria de San Luis con la lectura de los nombres de las personas que perdieron la vida en la batalla. Una pequeña placa en la ciudad, situada en la esquina de South Broadway y Walnut Street, señala el lugar en el que ocurrieron los hechos históricos: “Cerca de este lugar se encontraba el Fuerte San Carlos erigido en 1780. Fue atacado el 28 de mayo de 1780 por los británicos y los indios y defendido con éxito por la guarnición española al mando del capitán Fernando de Leyba. Esta victoria impidió que 25
6.6. Familia y descendientes Durante los dos siglos posteriores a la Guerra de la Independencia estadounidense, el olvido desdibujó la figura de Fernando de Leyba y la de sus descendientes, sus hijas Josefa y Rita. Hasta el día de hoy, gracias a la investigadora Kristine L. Sjostrom, que ha logrado recomponer los lazos perdidos y ha localizado a sus herederos en México DF, cosiendo el árbol genealógico del militar español que cambió la contienda americana. Kristine es una estadounidense afincada en Sevilla, que lleva más de tres años documentándose sobre el tema y recopilando archivos civiles, eclesiásticos y militares en busca de los interrogantes que aún habitan la biografía de Fernando de Leyba. La investigadora comenzó hilando apellidos. Leyba tuvo dos hijas, que después de todo acabaron viviendo en Cartagena, en España, con la familia de su madre. El último paradero conocido hasta ahora situaba a las hermanas en el Convento de la Encarnación, un monasterio benedictino emplazado en el centro de Málaga y hoy desaparecido. Ambas se casaron, una con un hombre que tiene el apellido Martínez, y la otra con uno que tiene el apellido Sartí, que es poco común. Martínez sí que es muy difícil de investigar, porque hay millones, sobre todo en Cartagena. Cualquier descendiente no iba a tener el apellido Leyba, pero Kristine pudo seguir la rama Sartí hasta Cádiz, que luego pasó hasta Huelva. Finalmente, en el siglo XX, encontró a una mujer que supuestamente residía en Huelva con ese mismo apellido, pero no se puso en contacto con ella, al ser un tema tan personal. En Sevilla, otra Sartí se casó con un hombre de apellido Garay. Tenemos entonces el apellido Sartí Garay, que luego se convierte en Garay Pérez, que se encontró en Sevilla a principios del siglo XX. Hubo varios, la investigadora desconoce si se han quedado en Sevilla o no, pero sí sabe que uno de los integrantes de esta familia migró a la Ciudad de México. En el año 1950, nacieron allí algunos con este apellido. Josefa, la hija mayor, tuvo siete hijos: María Bárbara, María Ángeles, Isabel, Bárbara, María Concepción, Josefa y Juan. Por otro lado, Rita, la menor, contrajo matrimonio con un hombre viudo, Francisco Martínez de Úbeda, que además contaba ya con dos hijos. Esta pareja dio fruto a cinco hijos más: José María, María Dolores, Juan, Fernando y María Dolores. Sin embargo, el marido de Rita y gran parte de sus hijos fallecieron pronto. 32
Por lo tanto, el árbol genealógico de la hija pequeña de Leyba es bastante breve y da lugar a un callejón sin salida. Es la rama de Josefa la que nos ayuda a localizar a los descendientes hasta nuestros días, a través de los registros parroquiales y documentos de pensiones. Como ya hemos mencionado anteriormente, una de sus herederas aparece en Huelva, en la década de 1960, aunque no se han encontrado, de momento, a sus posibles parientes actuales. La búsqueda ha resultado más fructífera entre los sucesores de María Bárbara Sarti Leyba, nieta de Fernando de Leyba. Parte de su descendencia, conformada por cinco hermanos nacidos entre 1898 y 1904, emigró a Ciudad de México en 1904. Se establecieron allí hasta la actualidad. Entre sus representantes, figura Víctor, un hombre de unos cincuenta años, localizado por la investigadora Kristine L. Sjostrom a través de la red social Linkedin. Víctor confirmó que procede de esas personas a las que se han logrado identificar en el árbol genealógico de Leyba. En ciertos casos, Kristine ha podido averiguar también sus ocupaciones laborales. Hubo herederos que fueron militares como Leyba, pero también llegaron generaciones que se dedicaron a otras ocupaciones como Hacienda y negocios. Este último descendiente conocido, trabaja como director de ventas en una empresa mexicana. Sin embargo, en esta incansable búsqueda, hay hilos que llevan a otros y no acaban. Es como el trabajo de un detective. Hay que decidir en qué archivos consultar, escribir cartas, buscar en bases de datos y documentos, incluido internet. Y cada vez que se descubre algo nuevo, aparecen nuevas preguntas y datos para buscar en otros lugares. Kristine supone que algunos de los descendientes que se marcharon a México acabaron emigrando a Estados Unidos. Tal vez sus herederos actuales puedan contribuir a presentar a los historiadores información que desconocen o que han pasado por alto. Fernando de Leyba no fue solo el comandante que salvó San Luis. Fue mucho más que eso. Fue un hombre muy dedicado a su trabajo y un buen militar. Por ello, actualmente continúa la búsqueda de las raíces del héroe ceutí de la Guerra de la Independencia americana. A modo de resumen, la línea de investigación de sus descendientes tendría que erigir al menos, en estas tres zonas, Cádiz, Huelva y México DF. Quizá una investigación genealógica más exhaustiva podría permitir localizar a sus últimos descendientes vivos. 33
6.7. ¿Dónde está enterrado? El 28 de junio de 1780, Fernando de Leyba fallecía a la edad de cuarenta y cinco años. Fue enterrado el mismo día, frente al altar de la iglesia parroquial de la ciudad de San Luis, por un monje capuchino llamado Bernad: “En el año 1780, el 28 de junio, yo F. Bernad monje capuchino y misionero apostólico, cura de San Luis, condado de Ilinueses, provincia de Luisiana, obispado de Cuba, he enterrado en esta iglesia, inmediatamente opuesto a la balaustrada de la derecha, el cuerpo de don Fernando de Leyba, capitán de infantería del batallón de la Luisiana, y comandante de este puesto, habiendo recibido todos los sacramentos de nuestra Madre, la Santa Iglesia”. Sin embargo, sus restos nunca han sido hallados. La investigadora Kristine L. Sjostrom defiende la teoría de que “A lo largo de la historia, se pierde este edificio y llega a ser simplemente un callejón, parte de una manzana de la ciudad, pero un callejón. Así que creo que, a Fernando de Leyba, no era necesario desenterrarle junto a sus compatriotas y su mujer para reenterrarle en otro cementerio. Puede ser que los restos sigan allí”. A pesar de que se cree que fue enterrado en la iglesia de San Luis, realmente no se tiene conocimiento de dónde se encuentran los restos de Fernando de Leyba. Después de su muerte la iglesia fue demolida y reconstruida varias veces, por lo que se perdió el rastro de su tumba. Es cierto que, en 1957, se llevó a cabo una búsqueda de los restos en la zona donde se creía que estaba enterrado. Se encontraron varios restos humanos, pero no se pudo confirmar si pertenecían a Leyba, ya que al no conocer a ningún pariente suyo no es posible cotejar las pruebas de ADN. Por otro lado, cabe mencionar que el complejo del Capitolio, en Washington, ha colgado recientemente el retrato de Bernardo de Gálvez, militar español y también protagonista de esta historia. El malagueño se ha ganado su sitio por ser un genuino héroe español y 34
americano, muy reconocido en este conflicto, siendo además el mando y jefe de Fernando de Leyba. El ahora Teniente Coronel Leyba, subordinado de Gálvez, podría ser el segundo español con ese mismo reconocimiento en el Capitolio. Sin embargo, está sujeto a una serie de circunstancias que hacen que no sea posible, entre ellas, la más importante, es que no se ha encontrado ningún retrato del héroe ceutí hasta el momento. No tenemos su imagen, ni sus restos. Tampoco se ha hallado con certeza a ningún pariente vivo. Por lo tanto, el trabajo y el buen hacer castrense que tuvo en la batalla de San Luis, debe ser recordado y homenajeado para que nunca caiga en el olvido. 35
6.8. Homenajes En el Museo Militar del Desnarigado, en el monte hacho de Ceuta, se encuentra el único monolito dedicado a Fernando de Leyba. El monolito se realizó como homenaje, y se descubrió que es un monolito en forma de placa, la cual es de bronce y representa el nacimiento de los Estados Unidos, o el Estados Unidos en construcción. Es curioso que, en dicho monolito en homenaje al héroe ceutí, las barras no son del color tradicional de la bandera de Estados Unidos, sino que son blancas y negras en homenaje a Ceuta. Este monumento se inauguró en marzo de 2019, y lo que aparece en la placa reflejado para todo visitante que visita la fortaleza dice así: "La Asociación Cultural Fernando de Leyba, el Centro de Historia y Cultura Militar de Ceuta depende este museo militar y la Comandancia General de Ceuta, rinden homenaje al héroe ceutí, capitán don Fernando de Leyba y Córdoba, quien estando con su Regimiento Fijo de la Luisiana en mayo de 1780 como gobernador de San Luis español, defendió la plaza del ataque de los británicos hasta sus últimas consecuencias, entregando su vida y contribuyendo en gran medida a la Independencia de los Estados Unidos. Ceuta, marzo de 2019". A través de la asociación de las hijas de la Revolución Americana, se inicia todo este proceso de descubrimiento de Fernando de Leyba. Se pusieron en contacto con el Centro de Historia y Cultura Militar, que es la unidad por excelencia en el ámbito de la cultura militar en Ceuta. A través de los antiguos directores del Centro de Historia de Cultura Militar, se pensó primero en hacer un homenaje, y después, en que la institución, la Ciudad Autónoma, también colaborase en la construcción de este monolito. Se pensó en la ubicación de la plazuela del Museo del Desnarigado, en la que no existía un fondo que considerasen adecuado, y se planteó la construcción de este monolito para que todos los ceutíes y visitantes disfrutasen del homenaje a este héroe desconocido. En los Estados Unidos, anualmente y a través de esta asociación, se le otorga su debido reconocimiento a toda la labor que realizó. Se conmemora la potencia de San Luis y se mencionan los nombres de todos los intervinientes y de todos los fallecidos en esa batalla. 36
En Ceuta es tradicional el cañonazo a las 12 del mediodía desde hace más de tres siglos. En 2021, desde la fortaleza de Lacho, en junio, se organizó un homenaje institucional de carácter militar a Fernando de Leyba en colaboración con la Comandancia General de Ceuta, el Gobierno de la ciudad y la UNED de Ceuta. Fernando Ureña, el presidente del Hispanic Council, tuvo el honor de realizar el disparo. El 26 de mayo de 1780, fue la batalla de San Luis. Ese mismo día, en 2022, también hubo un homenaje en Ceuta a Fernando de Leyba. El propósito de toda esta actividad era dar a conocer y honrar la figura de Leyba, un desconocido héroe ceutí de la Guerra de Independencia americana. Gracias a estos esfuerzos, medios nacionales y locales, como El Faro de Ceuta, se han hecho eco de la historia de este gran personaje español. En concreto, los medios resaltaron el importante papel que este ceutí jugó en la Batalla de San Luis, tan decisiva para la victoria americana contra los británicos. También hicieron hincapié en el vínculo atlántico de la Ciudad Autónoma de Ceuta que hace 241 años quedó hermanada con la ciudad de San Luis. Además de España, los Estados Unidos también han tratado de mantener viva la imagen de Leyba. En Nueva Orleans, se ubica la estatua de Fernando de Leyba, en la esquina de las calles Chartres y St. Peter, en el Barrio Francés de la ciudad. Fue erigida en 1976 por la ciudad para honrar a Leyba y su papel en la defensa española del territorio de Luisiana durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. La estatua fue esculpida por Enrique Alferez, un artista mexicano-americano, y representa a Leyba con su uniforme militar y una espada en la mano. La base de la estatua está adornada con cuatro escudos de armas: de España, Luisiana, Estados Unidos y Nueva Orleans. En la parte inferior de la base se puede leer una inscripción que dice así: "En honor al Coronel Fernando de Leyba, quien en 1779 defendió a Nueva Orleans y San Luis contra los británicos". La estatua de Fernando de Leyba es actualmente uno de los monumentos históricos más importantes de Nueva Orleans, y un recordatorio del papel de España en la historia temprana de Luisiana y el Mississippi. 37
6.9. Fernando de Leyba en los medios de comunicación La figura de Fernando de Leyba ha sido, hasta hace algunos años, totalmente desconocida para la prensa. A pesar de sus memorables logros en la Guerra de la Independencia de Estados Unidos, este héroe ceutí y sus innumerables hazañas han permanecido en el olvido hasta que algunos investigadores, entre ellos Kristine L. Sjostrom, han rescatado sus memorias y resaltado su importancia en el transcurso de la guerra, que cambió por completo la historia de Estados Unidos. Gracias a estos esfuerzos, tanto medios nacionales como locales, se han hecho eco de la historia de este gran personaje español. En sus artículos, suelen resaltar, entre otras cosas, el importante papel que este ceutí jugó en en la Batalla de San Luis, tan decisiva para la victoria americana contra los británicos. Actualmente, las acciones que llevó a cabo Fernando de Leyba durante esa época, han logrado tener gran impacto a nivel nacional, siendo publicado en grandes periódicos como El Mundo, en su artículo “El ceutí que cambió la Historia de Estados Unidos” y el ABC, con su artículo “La historia olvidada del ceutí que defendió San Luis de los británicos en la Guerra de Independencia de EE.UU.”, así como a nivel local en distintos medios de Ceuta, como pueden ser El Faro de Ceuta oEl Pueblo de Ceuta, entre otros. Todos estos artículos de los distintos periódicos han sido publicados a partir de 2021, por lo que reafirmamos la teoría de que no ha sido objeto de una cobertura mediática significativa hasta esa fecha, por no ser una figura ampliamente conocida. Aun así, actualmente los medios están tratando de otorgarle el reconocimiento que merece por ser un personaje relevante tanto en nuestro país como en Estados Unidos. Podemos afirmar que, en general, todos los artículos que podemos encontrar sobre Leyba se centran en la figura del capitán ceutí y su papel en la defensa de la ciudad de San Luis, en la actualidad conocida como St. Louis, Missouri, durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. En ellos se destaca que Fernando de Leyba, como gobernador de San Luis en la Luisiana española y bajo las órdenes del teniente general Bernardo de Gálvez, lideró la resistencia contra el ataque británico auxiliado por tribus indígenas de la región. 38
Asimismo, mencionan el hecho de que, aunque España inicialmente no estaba oficialmente en guerra contra Inglaterra, apoyaba de manera tácita a las fuerzas estadounidenses en su búsqueda de independencia. En este contexto histórico, Fernando de Leyba tenía la misión de proteger la plaza de San Luis y permitir el libre tránsito de las fuerzas independentistas y las mercancías destinadas a ellas. Dichos artículos resaltan la importancia de la defensa de San Luis liderada por Fernando de Leyba, ya que detuvo y rechazó el avance británico hacia el sur a través del río Mississippi. Se enfatiza que si los británicos hubieran logrado sus objetivos, habrían desestabilizado y retrasado el resultado final de la independencia de los Estados Unidos. Además, todos los textos mencionan los esfuerzos del Centro de Historia y Cultura Militar de Ceuta, junto con la Asociación Nacional "Hijas de la Revolución Americana" y la asociación "Fernando de Leyba", para dar a conocer la figura de Fernando de Leyba y honrar su contribución a la independencia de los Estados Unidos. Se mencionan actividades como conferencias, exposiciones y la inauguración de un monumento en memoria del héroe ceutí. Otro periódico digital que ha contribuido con la difusión de la imagen de Leyba ha sido El Independiente, que destaca por haber informado sobre su descendencia con el artículo “En busca de los descendientes de Fernando de Leyba, el héroe español de la independencia de EEUU”. Este destaca la importancia de Leyba en la Guerra de la Independencia americana y cómo su figura y la de sus descendientes fueron redescubiertas gracias a la investigación de Kristine L. Sjostrom, que ha logrado reconstruir el árbol genealógico de Leyba y encontrar a sus herederos en México y España. Por otro lado, el Hispanic Council también juega un papel fundamental en este aspecto. Se trata de una organización con sede en España que tiene como objetivo promover y difundir la cultura, el patrimonio, la historia y los valores hispánicos en el ámbito internacional. Ésta colabora con medios de comunicación para difundir información y análisis sobre temas relevantes para los países hispanohablantes, contribuyendo así a generar un debate informado y constructivo sobre cuestiones de interés regional e internacional. Dentro de su lista de objetivos está el de acercar al gran público a personajes españoles que contribuyeron a forjar 39
la historia de Estados Unidos, y es aquí donde aparece la figura de Fernando de Leyba en esta organización. El Hispanic Council no sólo ha publicado numerosos artículos y podcasts para dar a conocer la imagen de Leyba, sino que ha ido más allá con la creación del Premio Fernando de Leyba de Periodismo, un galardón para promover la difusión del legado de España en Estados Unidos. Esta iniciativa surge a raíz del conocimiento de las hazañas de Leyba en la Guerra de Independencia de Estados Unidos, gracias a las que esta organización se replanteó la importancia de que los profesionales del periodismo pongan la atención en un asunto tan importante como es la difusión del legado español en Estados Unidos. De esta forma, se ha hecho eco del nombre de Fernando de Leyba entre los medios de comunicación que colaboran con Hispanic Council. A su vez, se ha podido demostrar la existencia de registros históricos que mencionan a Leyba y su papel en la Batalla de San Luis y en la historia temprana de Luisiana y el Mississippi. Algunos periódicos de la época, como la Gaceta de Madrid, publicaron la noticia proporcionando descripciones detalladas de la batalla, y destacando el liderazgo y valentía de Leyba. Por su parte, también se conservan archivos y documentos gubernamentales de España y los Estados Unidos, que registran la participación de Leyba en la defensa española. A pesar de su creciente presencia y reconocimiento en la prensa y cultura españolas, hay un hecho, mencionado anteriormente, que impide el avance de las investigaciones. Y es que, aunque se cree que fue enterrado en la iglesia de San Luis, realmente no se tiene conocimiento de dónde se encuentran los restos de Fernando de Leyba. Después de su muerte la iglesia fue demolida y reconstruida varias veces, por lo que se perdió el rastro de su tumba. Es cierto que, en 1957, se llevó a cabo una búsqueda de los restos en la zona donde se creía que estaba enterrado. Se encontraron varios restos humanos, pero no se pudo confirmar si pertenecían a Leyba. 40
7. Conclusiones La Batalla de San Luis representó un episodio crucial en la Guerra de Independencia de Estados Unidos, al mostrar la expansión del conflicto hacia el oeste y la participación de diferentes actores internacionales. Fue uno de los primeros enfrentamientos importantes en el oeste de Norteamérica durante la guerra, y a pesar de que las fuerzas británicas tenían una ventaja numérica, la ciudad fue defendida exitosamente gracias a las acciones de nuestro personaje principal, Fernando de Leyba. Además de su contribución militar, la presencia de Leyba y su apoyo fueron fundamentales para consolidar la alianza entre España y los Estados Unidos en la lucha contra el enemigo común británico. Su participación demostró el compromiso de España con la causa de la independencia americana y fortaleció la confianza y la cooperación entre ambas naciones. El hecho de que no haya continuado la investigación sobre la posible ubicación de su cuerpo, da lugar a la creencia de que todavía se trata de una figura desconocida para muchos, y por ello no es tratado como un personaje lo suficientemente relevante en la historia. Pero la realidad es otra. Fernando de Leyba es la viva imagen de la cultura militar en España, su vocación lo llevó a arriesgar su vida para defender los valores que lo representaban. Conocemos los relatos de la Guerra de Independencia estadounidense, pero ahora es el momento de hacer eco de lo que hay tras ella. La hazaña de Leyba cobra toda su magnitud si nos preguntamos qué pudo suceder de haber sucumbido nuestro héroe en el empeño. Es probable que, si los británicos hubieran ganado la Batalla de San Luis en la Guerra de Independencia de Estados Unidos, esto habría tenido un impacto significativo en el curso de la guerra y el resultado final del conflicto. La victoria británica en San Luis les habría permitido expandir su control sobre la región del sur de los Estados Unidos. Esto habría debilitado aún más la posición de los colonos rebeldes y complicado su afán por mantener la independencia. Además, San Luis era un punto estratégico clave en las rutas de comunicación y suministro entre las colonias del sur y el resto del país. Si los británicos hubieran capturado la ciudad, habrían cortado estas líneas, entorpeciendo los esfuerzos de los rebeldes para coordinar y abastecer sus fuerzas. 41
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