De Hispalis a Isbiliya
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Hispalis, Isbiliya, Sevilla Edades de Sevilla Edades de Sevilla Hispalis, Isbiliya, Sevilla Sevilla, 2002 Organiza Colabora Asociación para el Estudio y la Promoción de la Arqueología Histórica
Hispalis, Isbiliya, Sevilla Edades de Sevilla Sevilla, 2002 Coordinado por: Magdalena Valor Piechotta Autores: Salvador Ordóñez Agulla Magdalena Valor Piechotta Miguel Angel Tabales Rodríguez Antonio Collantes de Terán Sánchez Víctor Fernández Salinas
© Área de Cultura y Fiestas Mayores. Ayuntamiento de Sevilla © Los autores I.S.B.N.: 84-95020-92-0 Depósito Legal: SE2136-2002 Diseño y maquetación: www.optika.info Imprime: Europrinter-ag, S.A.
Presentación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5 Sevilla Romana . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11 De Hispalis a Isbiliya . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 41 El Real Alcázar de Sevilla . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 61 De ciudad islámica a centro económico mundial (siglos XIII-XVII) . . . . . . . . . . . 77 Luces de modernidad. De la Sevilla amurallada a la metropolitana . . . . . . . . . 101 Sumario
El Área de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla dedica una gran atención a las publicaciones sobre la Historia de Sevilla, basta hojear el catálogo del Servicio de Publicaciones para comprobar los muchos títulos existentes dedicados al estudio de nuestro pasado. En esta nueva cita con la Historia, el Área de Cultura y Fiestas Mayores en colaboración con “Archaeologia Mediaevalis. Asociación para el Estudio y la Promoción de la Arqueología Histórica”, organizó un ciclo de conferencias titulado Tres Edades de Sevilla, impartido en el monasterio de San Clemente durante los días 25, 26 y 27 de febrero. Los conferenciantes y quiénes hicieron de presentadores en esta ocasión son profesores de la Universidad de Sevilla, concretamente de la Facultad de Geografía e Historia. A los textos de aquellas tres conferencias, se han añadido otros trabajos relativos a la Sevilla islámica y a las investigaciones arqueológicas del Real Alcázar. Este libro Edades de Sevilla quiere ser una síntesis actualizada de la historia de la ciudad. Así, los autores exponen desde distintas perspectivas y metodologías -la del historiador (Antonio Collantes de Terán y Salvador Ordóñez), la del arqueólogo (Miguel Ángel Tabales y Magdalena Valor) y la del geógrafo (Víctor Fernández)-, el resultado de sus investigaciones durante estos últimos años. Este libro tiene como objetivo fundamental llegar al mayor público posible, transmitiendo la imagen de la evolución de la ciudad durante los dos últimos milenios de su existencia. Hispalis, Isbiliya, Sevilla, una ciudad recreándose continuamente a lo largo de los milenios de Historia, viviendo y conviviendo sobre un mismo espacio geográfico. Ojalá que esta publicación sirva para que el sevillano de hoy comprenda un poco mejor sus raíces históricas y su relación vital con la ciudad que hoy podemos contemplar. Paola Vivancos Arigita Primera Teniente de Alcalde Delegada de Cultura y Fiestas Mayores Portavoz del Grupo del Partido Andalucista
Archaeologia Mediaevalis. Asociación para el Estudio de la Promoción y la Arqueología Histórica, a pesar de tener una vida muy corta -desde febrero del 2001-, ya cuenta con un pequeño curriculum de publicaciones e informes técnicos sobre temas relacionados con la Arqueología Medieval. La investigación y la difusión de los resultados de ésta es la tarea que nos interesa y la que dedicamos nuestro esfuerzo. En esta ocasión, en colaboración con una institución tan eficaz como es el Área de Cultura del Ayuntamiento de Sevilla, hemos coordinado y co-organizado el ciclo de conferencias Tres Edades de Sevilla y la publicación Edades de Sevilla que hoy prologamos. El objetivo de esta publicación colectiva es el de difundir aquellos aspectos más relevantes de la historia de nuestra ciudad durante los dos últimos milenios. Sin duda, hay multitud de aspectos que se quedan en el tintero, pero la meta que perseguimos es trazar una línea evolutiva de la ciudad tal y como hoy en día -con los datos que tenemosse puede interpretar. Cada capítulo tiene también bibliografía que permitirá a los interesados profundizar sobre tantos aspectos que apenas quedan esbozados. Las maquetas de Sevilla construidas para el futuro Museo de la Ciudad tienen en este libro un complemento necesario, claro y conciso a la vez. Dra. Magdalena Valor Piechotta Presidenta de Archaeologia Mediaevalis
De Hispalis a Isbiliya Magdalena Valor Piechotta
De Hispalis a Isbiliya Magdalena Valor Piechotta La ciudad de Sevilla fue durante cinco siglos y medio una ciudad musulmana. Desde el año 711 ó 712 hasta 1248 fue una ciudad que sufrió un proceso de islamización, para de nuevo después de la conquista cristiana de 1248 sufrir un nuevo proceso de cristianización. Los cinco siglos y medio de la etapa islámica, en los que la ciudad se llamó Isbiliya, los podemos dividir en dos grandes etapas cronológicas, que son, desde la conquista musulmana (711 ó 712) hasta el año 1147(año de la ocupación de la ciudad por los Almohades), y desde 1147 hasta 1248, centuria en que Isbiliya estuvo dominada por los Almohades (dinastía norteafricana). La reconstrucción de estas dos grandes etapas de la ciudad andalusí es posible gracias al estudio de las fuentes escritas (árabes y castellanas), a la historiografía, la iconografía (planimetría, dibujos, grabados, etc.) y la investigación arqueológica. Es evidente el gran desequilibrio que existe entre las dos etapas mencionadas. La primera etapa, abarca algo más de cuatro siglos, mientras que la segunda sólo un siglo. Durante esos cuatro primeros siglos se suceden distintas situaciones políticas: Emirato dependiente de Damasco (712-756), Emirato omeya (756-931), Califato de Córdoba (931-1023), Reinos de Taifas (1023-1091), Almorávides (1091-1147). Es impensable que en un periodo tan dilatado estemos hablando de una única fase en Isbiliya. Sin embargo, la carencia de datos, tanto procedentes de las fuentes escritas como de los vestigios arqueológicos, no nos permiten diferenciar con claridad cuestiones vitales, como son: el proceso de islamización de la ciudad, el grado de conservación de la muralla de Hispalis, la transformación de la cerca urbana, el crecimiento de la ciudad, la transformación de la red de calles y otras tantas cuestiones que esperamos conocer en el futuro a través de la arqueología urbana. [figura 1] Actualmente, estamos en condiciones de afirmar que de forma general la ciudad romana subsiste en la ciudad islámica al menos hasta el año 1000 y que es a partir de los Reinos de Taifas cuando se produce una transformación decisiva del urbanismo y del caserío, así como del Alcázar o castillo urbano. EDADES DE SEVILLA 41 Fig. 1. Isbiliya entre el 712 y 1147 la ciudad de la cota 14
La segunda etapa arranca desde 1147 y supone una renovación tan radical de la ciudad, que su influencia se puede ver con claridad todavía hoy. De este momento fue la gran ampliación de las murallas, la reconstrucción de un acueducto antiguo, la construcción de una nueva mezquita aljama (mezquita mayor o mezquita de los viernes), una nueva alcaicería, nuevos baños y nuevos recintos murados palatinos. Ello supuso una gran operación urbanística que se produjo desde mediados del siglo XII hasta comienzos del siglo XIII. La ciudad medieval que nosotros percibimos hoy es fundamentalmente la Isbiliya almohade y la gótico-mudéjar de los siglos XIV y XV. ISBILIYA PRE-ALMOHADE Apenas tenemos información sobre las características de la ciudad en estas fechas. Los temas que debemos tener en cuenta son: la muralla urbana, los palacios, las mezquitas, el centro comercial, las viviendas, las infraestructuras (baños, atarazanas, puentes, muelles, abastecimiento de agua, alcantarillado, las necrópolis), y el urbanismo. LA CERCA URBANA No conocemos con seguridad el trazado de la muralla romana, ni tampoco el de la muralla pre-almohade. La hipótesis que todavía hoy continua vigente fue la propuesta por el Prof. Francisco Collantes de Terán en su tesis doctoral del año 1957, publicada en 1977. Este autor traza un recinto amurallado de forma triangular que abarca aproximadamente la zona del casco histórico por encima de los 12 m de altura. Varios han sido los puntos donde se han localizado restos de esta muralla que corresponden a materiales constructivos diversos: sillares, tapial y aparejos mixtos. En las fuentes escritas se mencionan hasta siete puertas, de las que sólo podemos localizar cuatro: - Bab Hamida en el oeste - Bab al-Hadid y Bab Qarmuna en el este. - Bab al-Najil y Bab al-Faray en el sur. Tampoco sabemos nada de la tipología de estas puertas, salvo en el caso de Bab Qarmuna, donde la crónica de Ibn Hayyan nos describe un acceso flanqueado por dos torres y precedido por una explanada. LOS PALACIOS En época omeya podemos diferenciar dos palacios, el palacio del gobernador que se hallaba inmediato a la mezquita aljama; y, el palacio del príncipe que se encontraba en la periferia de la ciudad. El palacio del gobernador estaba junto al flanco meridional de la mezquita de Ibn Adabbas, en la zona que conocemos hoy como Cuesta del Rosario. En el año 889/890 como resultado de una revuelta, el gobernador de la ciudad decidió amurallar su palacio abarcando buena parte de la sala de oración (haram) de la mezquita. Este recinto conectaba con el exterior por el oeste y tenía una única puerta llamada Bab Hamida. De todo ello, no queda nada, salvo los textos cronísticos en lengua árabe. De Hispalis a Isbiliya 42
Las torres monumentales Los ejemplos que nosotros podemos observar actualmente no son más que un número reducido, teniendo en cuenta que apenas subsiste un tercio de la muralla de la ciudad. Esto significa que se han perdido numerosos testimonios y que nuestra visión no deja de ser parcial. En cuanto a los diferentes tipos de torres en la cerca sevillana habría que insistir en que a pesar de la similitud de los materiales y técnicas constructivas hay una variedad de soluciones en lo que se refiere a su desarrollo vertical -sin cámara, con una cámara con dos cámaras superpuestas. La decoración exterior en todos los casos es a base de “verdugadas” de ladrillo, haciéndose especialmente compleja esta decoración en el llamado “muro del Agua” o “muro de Yahwar” y en la llamada “torre Blanca”. En la muralla de Isbiliya hay cuatro torres que por su peculiaridad merecen un tratamiento específico, se trata de: Torre del convento de Santa Marta [figura 11]. Estructura embutida en un convento de clausura, de la cual sólo podemos ver su parte superior, que está muy encalada. Esta torre estaba incardinada en el lienzo de muralla que partía desde el alcázar y que entestaba en el alminar de la mezquita mayor almohade. Es el muro que dividía la explanada de Ibn Jaldun. El remate superior de esta torre conserva una decoración de arcos ciegos de medio punto, que en la misma Sevilla podemos ver en el Patio de Crucero de la Casa de Contratación y que en Jerez de la Frontera en una torre del alcázar. “Torre de la Plata” [figura 12], de planta octogonal, experimentó una profunda reforma en tiempos de Alfonso X lo que hace difícil reconocer su estructura almohade. La torre contaba con tres cámaras superpuestas. La más baja a la altura del suelo (del siglo XII), la segunda algo más baja que el adarve y la tercera sobre él. Las dos cámaras superiores debieron hundirse y fueron reconstruidas en la segunda mitad del siglo XIII con una cubierta de bóvedas de crucería, del más puro estilo gótico. La única cámara que conserva la estructura almohade es la inferior. Se trata de un pilar central ochavado del que parten ocho arcos fajones que sostienen bóvedas de arista triangulares. La cámara tiene los muros de mampostería y sillarejo hasta la altura de la imposta del arco fajón, a partir de aquí es de tapial y sillares en las esquinas. Esta cámara no tiene vanos hoy reconocibles, por lo que su función debió ser seguramente de calabozo o aljibe. El conjunto del recinto en que se inscribe parece tener un papel esencialmente militar, ya que se trata de los muros más anchos de las fortificaciones de Sevilla y los únicos que tienen parapeto y paradós con merlatura y saeteras. Los vanos de arco de medio punto de la cámara superior, pertenecen a la reconstrucción gótica, éstos daban acceso a balcones amatacanados de madera, que conocemos a través de la iconografía (grabados y óleos). La “torre Blanca”: Es con diferencia la torre de mayor tamaño del conjunto de la cerca urbana que hoy se conserva (las torres de la Plata y del Oro formaban parte de las murallas del alcázar). Edificio concebido como un auténtico fortín, defendía el acceso a la ciudad desde el norte, ya que la puerta de la Macarena estaba desplazada hacia el oeste con respecto a la antigua vía romana. La torre es de proporciones monumentales, cada una de sus dos plantas está EDADES DE SEVILLA Magdalena Valor Piechotta 49 Fig. 9. Puerta de la Macarena Foto M. Valor Piechotta Fig. 10. Lienzo de la Macarena Foto G.M.U.
concebida con saeteras que cuentan con unas cámaras de tiro amplias, de las que sólo encontramos paralelos en la torre del Oro. Tanto en el exterior como en el interior cuenta con vestigios de una decoración muy cuidada, aunque ya casi imperceptibles, se trata de: - Al exterior: restos de aparejo falso, que todavía se detectan en el lado este. Y, “verdugadas” de ladrillo que recorren en el exterior las dos cámaras de la torre. - En el interior: vestigios de un enlucido que oculta las llagas verticales de los ladrillos, habiendo por el contrario un rehundimiento en las llagas horizontales. Conjunto de imposta en nacela de yeso que tiene por debajo decoración de lacería también en yeso. La torre del Oro [figura 13]: Es en sí misma un castillo, tratándose junto con el llamado “Arquillo de Mañara” y la torre Blanca de los tres únicos ejemplos de arquitectura militar de carácter monumental que se conserva en Sevilla. La torre, que es albarrana, tiene cuatro cámaras superpuestas: - La inferior cegada después del terremoto de Lisboa (1755), sólo hemos sabido de su existencia a través de unos sondeos geo-técnicos practicados en el año 1976. Esta cámara se encontraba a la altura del suelo. La cota de la ciudad actual ha subido en este punto unos 12 m. - La cámara a la que se accede desde la calle está a la altura del adarve. Su estructura consiste en un cuerpo central hexagonal donde queda inscrita la escalera, quedando el espacio entre muro maestro y escalera cubierto con bóvedas de arista cuadradas y triangulares. - Esta misma estructura la encontramos en las tres cámaras, aunque las bóvedas se hacen algo más complejas a medida que ganan altura. - El segundo cuerpo de la torre es una prolongación del cuerpo de escalera. Aunque muy restaurado, está decorado con arcos ciegos y geminados que apoyan sobre columnas y capiteles de barro cocido, junto con una decoración de cerámica aplicada en las albanegas, hoy totalmente reconstruida. Los recintos amurallados palatinos Este aspecto es tratado de forma monográfica en otro artículo de este libro. No obstante estimamos necesario incluir un breve comentario para transmitir la importancia de los Almohades desde el punto de vista urbanístico en la ciudad de Sevilla. En el momento en el que Abu Yaqub efectúa las obras de explanación y reurbanización del área meridional de la ciudad a inicios de los setenta del siglo XII, el centro militar y palatino se trasladó definitivamente hacia la zona que hoy ocupa el Real Alcázar. Es posible que durante un siglo De Hispalis a Isbiliya 50 Fig. 12. Torre de la Plata Foto M. Valor Piechotta Fig. 11. Torre en el convento de Santa Marta Foto M. Valor Piechotta
51 EDADES DE SEVILLA Magdalena Valor Piechotta (períodos abbadí y almorávide) la antigua fortaleza situada en el centro desde el emirato omeya, permaneciera con algún uso pese a sus múltiples transformaciones. Sin embargo la reurbanización almohade terminará por hacer desaparecer cualquier vestigio de ésta. En el sur, y sobre el importante núcleo palatino culminado por al-Mutamid, se van a edificar nuevas alcazabas, siguiendo un complicado programa de superposiciones en el que en pocos años desaparecerá cualquier vestigio de edificios previos (salvo las murallas) para surgir en su lugar un elevado número de palacios regidos por principios urbanísticos diferentes a los que primaban hasta entonces. El resultado, a mediados del siglo XIII, tras una dinámica ininterrumpida de continuas incorporaciones y ampliaciones, sería la de una complejidad tan solo comparable a la de otras ciudades importantes del imperio almohade, como Marrakech o Rabat. Conclusión Las fortificaciones de Isbiliya debieron ser el paradigma de la fortificación en al-Andalus, la mayor parte de las obras se efectuaron desde 1156 hasta 1184 (desde que Abu Yaqub Yusuf fue gobernador hasta que murió como califa). Durante el reinado de Abu Yusuf Yaqub -hijo del anterior- (1184-1198) se completan algunos proyectos y se inicia en Marrakech y en Rabat un nuevo programa de arquitectura militar monumental que tendrá una enorme influencia a partir del siglo XIII, tanto en alAndalus (dinastía nazarí), como en el Magreb (dinastía meriní). Las características generales que habría que destacar son: - El material constructivo: que es el tapial. Ciertamente a lo largo de los casi 7.000 metros de muralla se observan calidades distintas tanto por la propia tierra (cuyo abastecimiento era a pie de obra), como por la proporción de cal usada (dependiendo de la mayor o menor proximidad al río). Los cajones de tapial tienen una altura media entre 0,80 y 0,85 m. y una longitud variable que alcanza como máximo los 2,50 m. El ladrillo se usa para las cubiertas y enmarcando los vanos (saeteras y puertas). - La tipología de la cerca. Las torres, en los lienzos que se conservan emergentes, se distribuyen a una distancia rítmica. Son en la mayor parte de los casos de planta cuadrada y sólo hay algunas excepciones que son: la Torre Blanca (octógono irregular), la Torre de Santo Tomás (hexagonal), la Torre de la Plata (octogonal) y la Torre del Oro (dodecagonal). Las cubiertas de las torres son a base de bóvedas de cañón, arista o vaídas. También en las torres de más de cuatro lados vemos soluciones semejantes a base de bóvedas de arista triangulares y arcos fajones (torre Blanca y torre del Oro). El otro elemento común son las “verdugadas” de ladrillo que recorren las torres a la altura de las almenas, del pavimento de la terraza y, en los casos más complejos enmarcando las saeteras. - La muralla islámica pervivió como límite de la ciudad hasta pleno siglo XX. En el momento de la conquista cristiana, 1248, ya existían tres barrios extramuros que eran: Triana, la Macarena y Benialofar (aproximadamente San Bernardo). En los años 20 del siglo pasado apenas se habían sobrepasado estos límites, Fig. 13. Torre del Oro Foto M. Valor Piechotta
consolidándose la urbanización del espacio a partir de la ciudad en torno a la Exposición Iberoamericana del año 1929. La muralla almohade fue adaptándose a los nuevos tiempos que le tocó vivir. Durante la Baja Edad Media no debieron ser necesarias grandes obras y lo que sí encontramos son reparaciones y adaptaciones a nuevas necesidades o gustos, este es el caso de: la torre de la Plata, el “arquillo de Mañara” en la segunda mitad del siglo XIII; también las obras de tiempo de Pedro I para la construcción del nuevo palacio (1364) y la transformación de algunas torres del Alcázar, como la torre del Agua. También a la Baja Edad Media debe corresponder el forrado de ladrillo de algunas torres con el objetivo de consolidarlas. Un primer cambio decisivo se produjo en el siglo XVI, cuando muchas de las puertas fueron alteradas ampliándose los arcos o convirtiéndose puertas en recodo en acceso directo. Ejemplo de estos dos casos lo tenemos en el “postigo” del Aceite y en la puerta de la Macarena. También el antemuro quedó absorbido o fue demolido, desapareciendo en buena parte de su recorrido en una fecha tan temprana. La muralla a partir del siglo XVIII tenía sentido como protección frente a las riadas, aunque también en diferentes conflictos bélicos de la modernidad recuperó su antiguo papel como defensa militar. Desde mediados del siglo XIX y en aras de la renovación comenzaron a caer bajo la piqueta las puertas de la muralla, algunos lienzos y muchos otros que quedaron embutidos entre el caserío. Desde los años 80 del siglo XX, la Gerencia Municipal de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla desarrolla una destacable actuación para recuperar, consolidar y poner en valor todos aquellos lienzos embutidos en el caserío, al tiempo que restaurar aquellos otros que se encuentran exentos. LA NUEVA MEZQUITA ALJAMA Las obras de la nueva mezquita aljama comenzaron en el año 1172, en cuatro años ya estaba construido el haram (sala de oración). Las obras quedaron interrumpidas cuando el califa volvió a Marrakech y sólo seis años después (1182) se instauró este templo como mezquita aljama de la flamante capital de al-Andalus, el primer sermón o jutba se pronunció el viernes 30 de abril de 1182. [figuras 14 y 15] En 1184 se reanudaron las obras, quedando la sala de oración integrada en una de las alcazabas del área palatina y, construyéndose el alminar (Giralda) en la confluencia de la muralla con el templo en el lado este del edificio. El califa Abu Yaqub murió ese mismo año, quedando paralizadas las obras. Su sucesor Abu Yusuf, reemprendió la construcción de la aljama en el 1188, a partir de esta fecha se completó el alminar y el sahn (patio de abluciones), además se repararon las naves este, norte y oeste del oratorio, ordenándose también el exterior del edificio. En el año 1196, el califa Abu Yusuf mandó ensanchar el patio de abluciones, ya que para entonces parece que el oratorio se había quedado pequeño y la gente sólo podía asistir a la oración en el patio. Dos años después, las obras estaban definitivamente concluidas. De Hispalis a Isbiliya 52 Fig. 14. Vestigios de la mezquita aljama almohade en la catedral de Sevilla. según M. Vera Reina
La crónica de Ibn Sahib al-Sala, además de múltiples detalles en torno a la construcción de este edificio, nos informa también de los arquitectos que intervinieron en sus dos etapas constructivas almohades. Se trata de Ahmad b. Baso en tiempos de Abu Yaqub y de Alí Gomarí durante el reinado de Abu Yusuf. En cuanto a las evidencias de este templo excepcional, hoy en día se conserva de forma parcial el sahn -patio de los Naranjosy el alminar -Giralda-; la sala de oración subsiste debajo del templo gótico. La mezquita estaba orientada de norte a sur. La qibla (muro que orienta la oración) se encontraba en el muro meridional, hallándose el mihrab(nicho) debajo de la actual capilla de Ntra. Sra. de la Antigua. Las naves estaban separadas por pilares muy potentes, de los que se conservan varios ejemplares idénticos en el patio de abluciones. El sahn conserva las galerías (riwaq) originales en los lados este y norte, del lado septentrional se encuentran los pilares recrecidos en restauraciones del siglo XX y, la galería oeste sobre la que se construyó en época moderna la parroquia del Sagrario. La galería oriental es doble y está formada por siete arcos gemelos de herradura túmidos apoyados sobre pilares. En restauraciones recientes se han encontrado en algunos de ellos restos de las yeserías originales que debieron cubrir sus muros. Este flanco tiene tres puertas, dos de ellas cegadas en la actualidad. El flanco septentrional tiene una sola galería, encontrándose en el eje axial del edificio almohade, una puerta de carácter monumental que se llama, la puerta del Perdón [figura 16]. La fachada externa no es la original, sin embargo los arcos interiores conservan yeserías almohades. La puerta de madera chapada en bronce también es original de la mezquita. Bajo el patio hay un gran aljibe, que se abastecía de agua a través de un ramal procedente del acueducto de la ciudad los llamados Caños de Carmona, que a través del Alcázar llegaba hasta aquí. En cuanto al alminar, es un edificio excepcional no sólo por sus dimensiones, que en el momento de su construcción era prácticamente único, sino también por su originalidad artística que ejemplifica un cambio estético radical en este época. La base de la torre de sillares, es atribuida a Ahmad b. Baso, mientras que el resto es de ladrillo, a Ali Gomarí. El alminar estaba rematado por un yamur formado por cuatro bolas de oro. Una vez conquistada la ciudad por los cristianos en el año 1248, la mezquita mayor se convirtió en templo catedral, llamándose iglesia de Santa María. La conversión de mezquita a iglesia significó: - La eliminación de todos los objetos muebles propios del culto musulmán, esto es, maqsura, mimbar, coranes, etc. - El templo cambió su orientación, que originalmente era norte-sur y que cambió a este-oeste. El edificio quedó dividido en dos partes: la mitad este convertida en capilla real y la mitad oeste en parroquia. EDADES DE SEVILLA Magdalena Valor Piechotta 53 Fig. 15. Vista aérea de la catedral de Sevilla Foto Banco Atlántico
- Otros cambios significativos fueron: la creación de capillas en las naves extremas del oratorio y del patio, la pintura de muros y pilares donde fueron representados santos, vírgenes y personajes venerados. El único elemento que no se cristianizó hasta fecha avanzada fue el alminar, donde la estructura permaneció igual hasta que en el año 1356 se cayeron las manzanas del remate a causa de un terremoto. Las campanas del templo cristiano habían estado en diversos puntos del oratorio, y sólo a mediados del siglo XV pasaron a la torre. En cuanto al resto de las mezquitas de Isbiliya, el número total de topónimos que conocemos después de cinco siglos y medio de historia andalusí no rebasa las veinticinco. Tampoco sabemos la localización de las mismas, salvo en el caso de las dos aljamas sucesivas (Ibn Adabbas desde el 829 al 1182 y la aljama almohade desde 1182 a 1248). La información más abundante sobre esta cuestión la encontramos en la documentación posterior a la conquista cristiana, ya que las mezquitas fueron donadas en bloque - salvo tresa la recién constituida Iglesia de Sevilla. Los mejores templos fueron dedicados a iglesias parroquiales, produciéndose cambios similares a los antes descritos: eliminación de objetos muebles del culto musulmán, cambio de orientación, erección de altar en el este, pinturas, capillas, etc. No obstante, de aquellas mezquitas apenas quedan evidencias en la actualidad y es que a partir de mediados del siglo XIV se produjo una renovación sistemática de estos edificios. Por tanto, el único medio de descubrir este precedente constructivo es a través del estudio arqueológico tanto del subsuelo como de los vestigios emergentes. LOS MERCADOS, LOS BAÑOS Y LAS VIVIENDAS La información con la que contamos por el momento es muy escasa, esto se debe a que los estudios que hasta ahora se han realizado proceden básicamente de crónicas y como única excepción nos encontramos con el tratado de hisba de Ibn Abdun, de comienzos del siglo XII, es decir, del período almorávide. Los datos sobre la época almohade son por ahora muy escasos. Sabemos que a la hora de construir el sahn de la nueva mezquita aljama tuvieron que demoler un pequeño mercado de barrio (suwaiqa) que se hallaba en este punto. La única estructura de mercado que detectamos con claridad es la nueva alcaicería erigida frente a la fachada norte del patio de abluciones de la mezquita mayor. Según el cronista de la época, al-Sala: (...) se construyeron los mercados y las tiendas (...) Con la más sólida obra y el más hermoso estilo de su clase, para admiración y novedad de los tiempos. Se le colocaron cuatro puertas grandes, que lo cerraban por los cuatro lados. Las mayores eran las de oriente y del norte, que se enfrentan con la puerta norte de la mezquita. Cuando se terminó la construcción de estos mercados con sus tiendas, se trasladaron a ellos el mercado de los perfumistas y de los comerciantes de telas y de los marcatín y de los sastres [Trad. A. Huici (1969), 203]. De Hispalis a Isbiliya 54 Fig. 16. Puerta del Perdón. Patio de los Naranjos Foto M. Valor Piechotta
La alcaicería almohade de Sevilla se conserva todavía hoy, aunque muy parcialmente. La razón de esto es que este lugar continuó con la misma función aún después de la conquista cristiana (1248) y que sólo fue a fines del siglo XVII cuando entró en un proceso de degradación y abandono irreversible. Este mercado de productos de lujo se localizaba en el rectángulo definido por las calles actuales de: Alemanes, Álvarez Quintero, Rodríguez Zapata, Cabo Noval y Florentín. Formaban un recinto de aproximadamente 65 x 55 m, por lo tanto 3.575 m2de superficie. Este espacio estaba subdividido en calles, que funcionaban como suqs, con un eje central más amplio que es la calle actual de Hernando Colón. Si tomamos un plano de la Sevilla actual y nos fijamos en este sector detectamos un parcelario trazado prácticamente a cordel partiendo del eje central que es la Puerta del Perdón del sahn de la antigua mezquita, hoy catedral [figura 17]. Tampoco las fuentes árabes son muy explícitas en lo que a los baños se refiere. Conocemos los nombres de dos hamman, que son el de alRakkakin y el de al-Sattara. No obstante, a través de las fuentes castellanas y especialmente de los vestigios que subsisten podemos añadir algo más. Nos consta la subsistencia de cinco baños, de algunos de los cuales conocemos los topónimos medievales. Se trata de: - Los baños de la Reina Mora, que se encuentran en la confluencia de la calle Baños con la calle Jesús de la Veracruz. Edificio que desde mediados del siglo XVI se dedicó a convento, hasta que en 1886 se trasformó en la Comandancia de Ingenieros. Desalojado desde 1976, se han realizado en él diversas campañas arqueológicas a partir del año 1983. El edificio es de tapial, los vanos y bóvedas de ladrillo y las columnas y capiteles de mármol. Se compone de un amplio espacio central porticado, rodeado de galerías perimetrales cubierto con bóvedas de cañón horadadas por lumbreras en la clave. El conjunto del edificio es datado en época almohade teniendo en cuenta los capiteles del patio y una decoración en forma de sebka en una se las salas que preceden este espacio que corresponde a la sala templada del baño. El baño es de planta centrada, es uno de los mayores que se conservan; así, los únicos paralelos están en el palacio de Villardompardo en Jaén y en el Bañuelo de Granada. - Baños de García Jofre en calle Mateos Gago (actual bar Giralda) [figura 18]. Su tamaño es mucho menor que los baños de la Reina Mora. Se conserva lo que debió ser la sala templada del baño y otra sala adyacente cubierta con bóveda de cañón. La sala central conserva un interesante programa de bóvedas, aunque los antiguos soportes -pilares probablementefueron sustituidos por columnas genovesas. - Baños de la Judería en la calle Mesón del Moro. Se conserva una sala longitudinal que podemos interpretar como sala caliente y dos alhanías donde hay sendas piletas con agua. EDADES DE SEVILLA Magdalena Valor Piechotta 55 Fig. 17. La Alcaicería de la Seda según M. Valor Piechotta Fig. 18. PLanta de los baños de García Jofre (actual Bar Giralda) según M. Valor Piechotta
- Baños de Santa María la Blanca, en la calle del mismo nombre. En el sótano del mesón el Cordobés prevalecen dos salas longitudinales cubiertas por bóveda de cañón que debieron formar parte de los baños mencionados en las fuentes castellanas medievales. Son muy numerosas las viviendas excavadas en el casco histórico de Sevilla datadas en época almohade. Por citar algunos ejemplos publicados en el libro Sevilla Almohade, habría que mencionar: el palacio Arzobispal (actual hotel Los Seises), diversas intervenciones en el barrio de San Bartolomé (palacio de Altamira, casa de Miguel de Mañara, Conde de Ibarra nº 18), palacio bajo el monasterio de San Clemente, calle Imperial nº 41-45. Todos estos edificios tienen en común los materiales constructivos, que en los muros son habitualmente de acarreo, por tanto de mampostería, sillares y sillarejo, ladrillos de diversos módulos y tapial. Estos paramentos están revestidos de argamasa fina y en ocasiones conservan restos de pintura roja (almagra) y amarilla (calamocha) [figura 19]. Los pavimentos son de argamasa, de cal, de ladrillos colocados a palma o a tresbolillo y en los exteriores de cantos rodados. Las viviendas están organizadas en torno a un patio, cuyo espacio está ajardinado. El agua es la protagonista de estos patios en forma de surtidor, canalizaciones y alberca. Los patios tenían pórticos sustentados por pilares, situados normalmente en los lados norte y sur. Un ejemplo de estos patios puede ser el de los Andenes encontrado bajo la casa de Miguel de Mañara, que situado al oeste del solar ocupaba una superficie de 48 m2. LA REORDENACIÓN DE LA PERIFERIA URBANA Aspecto poco tratado que ofrece un campo de investigación impresionante, teniendo en cuenta que la importancia de un núcleo urbano también la podemos medir teniendo en cuenta su área de influencia en el entorno inmediato. Las crónicas árabes recogen diversas intervenciones que podemos interpretar como la nueva ordenación de una gran ciudad. La intervención en el espacio extramuros se inicia al mismo tiempo que las obras de la medina, el califa Abu Yaqub dispone en el 1171 la construcción de dos infraestructuras que debían ser absolutamente necesarias para la mejora de la ciudad [figura 20], que eran: - El puente de barcas sobre el río Guadalquivir. La necesidad de su construcción está justificada por el movimiento de tropas hacia Cáceres y Badajoz y por la comunicación con el Aljarafe, que constituye el iqlim (distrito) que abastece a la ciudad de gran parte de los productos agrícolas. Este puente continuó en uso hasta el reinado de Isabel II, en que fue sustituido por el actual de piedra y hierro. Los otros puentes a los que se refieren las crónicas debieron construirse sobre el arroyo Tagarete que rodeaba la ciudad por el este y el sur. También las “pontanillas”, se construyeron en los caminos que salían De Hispalis a Isbiliya 56 Fig. 19. Pintura de alberca en barrio de San Bartolomé Foto R. Ojeda Calvo Fig. 20. Plano topográfico de Sevilla y sus cercanías. 1832
desde las puertas de la muralla. Muchos de ellos los conocemos a través de la iconografía, especialmente de los grabados; no obstante el año 1996 se descubrió uno de ellos sobre el Tagarete en la Huerta de Miraflores, puente de ladrillo datado por sus descubridores como del siglo XVII [figura 21]. - La traída de aguas desde Alcalá de Guadaira hasta Sevilla. Tipo de obra hidráulica a las que los almohades prestaron gran atención, como nos consta también en el Magreb. Se trata de 17 km de acueducto en el que unos 10 km transcurren subterráneos, unos 5,30 km en forma de canal a cielo abierto -una gran curva que permite el desarrollo de espacios irrigadosy un tramo final de 1,7 km sobre arcos, que van ganando altura a medida que nos aproximamos a la ciudad. - Las residencias de recreo erigidas por los califas almohades fueron dos; una de ellas al este de la ciudad que es la Buhayra y otra en el borde del Aljarafe, al oeste de la medina. Las dos tienen un carácter completamente distinto. La primera, la Buhayra, corresponde a una almunia asociada a una huerta de gran tamaño, que debió tener además el papel de jardín botánico. Es un gran jardín organizado en torno a una alberca de 43 x 43 m. de lado, a la que está asociado un pequeño pabellón de 6,77 x 6,77 m. en su lado meridional [figura 22]. Hisn al-Faray es un caso completamente distinto. Se trata de un castillo con alcázar, construido en el borde del Aljarafe al oeste de la capital, situado en una eminencia desde la que se domina el acceso a la ciudad por el río, la dehesa de Tablada y la propia ciudad de Sevilla. La planta del edificio es prácticamente rectangular, aprovecha una plataforma explanada semi-artificial. También asociado a este lugar se desarrollaban huertas y jardines con norias, que llegaban hasta el río. Todos estos elementos descritos contribuyeron sin duda a articular la periferia de la ciudad. Ámbito extramuros que a través de la documentación cristiana posterior a la conquista (1248) sabemos que contaba con: - Una serie de espacios irrigados, entre las puertas de la Macarena y del Sol y en Triana. - La creación de la Buhayra a partir de un ramal que parte desde los Caños de Carmona. - Huertas y molinos hidráulicos que se desarrollan especialmente en el lado meridional del canal a cielo abierto de los Caños de Carmona. - A ello hay que añadir el llamado Prado de Santa Justa, Prado de San Sebastián y Dehesa de Tablada. Espacios que pasaron al nuevo concejo sevillano con un uso de carácter comunal. - También las fuentes castellanas nos informan de la existencia de tres arrabales extramuros, que son el de Triana, la Macarena y Benialofar. EDADES DE SEVILLA Magdalena Valor Piechotta 57 Fig. 21. Puente de Miraflores Foto M. Valor Piechotta Fig. 22. Vista aérea de la Buhayra Foto C. Delgado López
BIBLIOGRAFÍA J. Bosch Vilá. La Sevilla islámica. 712-1248. Sevilla. 1988. F. Collantes de Terán Delorme. Contribución al estudio de la topografía sevillana en la Antigüedad y la Edad Media. Sevilla. 1977. Sevilla Almohade. Ed. M. Valor, A. Tahiri. Madrid. 1999. Sevilla a comienzos del siglo XII. El tratado de Ibn Abdun. Ed. y Trad. E. García Gómez, E. Levi Provençal. Sevilla. 1981. Ibn Sahib al-Sala. Al-Mann bil-Imama. Trad. A. Huici Miranda. Valencia. 1969. De Hispalis a Isbiliya 58