Contar el trabajo no asalariado de las mujeres. Ha llegado la hora de hacerlo
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©Universitat de Barcelona Contar el trabajo no asalariado de las mujeres. Ha llegado la hora de hacerlo* En 1995 en la IV Conferencia Mundial de la Mujer en Beijing, China, la Red Internacional "Las Mujeres Cuentan" {La Red), con el apoyo de 1200 organizaciones no gubernamentales (O NGs), que representaban a millones de mujeres y h om bres de todas partes del mundo, consiguió que los gobiernos se comprometieran a med ir y valor ar el trabajo no asalariado -de l hogar, de cuidar niñas/niños y otras personas, rural, informal, voluntariadoen las cuentas nacionales. Reconocida como una de las decisiones más importantes de Beijing, medir y valorar este trabajo es en este momento una prioridad en la implementación de muchos países. Este articulo explica su historia y significado. 1 Dos tercios del trabajo mundial Las mujeres hacen dos tercios del trabajo mundial, reciben el 5% de las Selma J ames** ganancias y poseen menos del 1% de los bien es. 2 El Informe sobre Desarrollo Humano de la ONU3 de 1995 estimó que el trabajo no asalariado de las mujeres vale 11 trillones de dólares anuales. Que las mujeres hacen dos veces más trabajo que los hombres, es una información básica sobre los dos sexos, a nivel de niñas/niños y de adultas/adultos. Que las mujeres en los países del Sur son las que más trabajan, es una información básica sobre la jerarquía del trabajo y la riqueza mundial. Increíblemente, hasta hace poco, la mayor ía de las estadísticas afirmaban lo contrario: que las mujeres en general trabajan mucho menos que los hombres, y que muchas, si no la mayoría de las mujeres, "no trabajan" en absoluto. Sin embargo de forma creciente las mujeres están haciendo la "doble jornada" o inc lu so una triple jornada de trabajo mal pagado encima del trabajo • Este artículo ha sido revisado y traducido por Yolanda Benito, Nina López-Jones y Sara Wllliams, de la Campaña Internacional por el Salario para el Trabajo del Hogar (La Campai'la) que coordina la Red. También ayudó en la traducción Rita Guaurró. © Selma James, 1998. •• Fundadora y coordinadora de la Campaña Internacional por el Salario para el Tra· bajo del Hogar en Inglaterra. 1. Desde 1972, la Campaña en países del Sur y del Norte, ha estado presionando para que todo el trabajo que hacen las mujeres sea reconocido como trabajo, y pagado. El dinero debe, en primer lugar, venir de los presupuestos militares. 2. Organización Internacional de Trabajo (OIT), 1980 3. El Informe sobre Desarrollo Humano 1995, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Nueva York, 1995. 97
©Universitat de Barcelona doméstico, así como trabajo sin sueldo en el puesto de trabajo asalariado. El "trabajo del hogar" emplea una deslumbrante seríe de habilidades. Además de cocinar, comprar, limpiar y lavar, las mujeres consuelan y dirigen, cuidan y enseñan, ordenan y asesoran, disciplinan y animan, luchan y pacifican. El trabajo de las mujeres produce el ingrediente básico de toda economía: su fuerza de trabajo. Las mujeres no sólo alimentan a cada nueva generación sino que restauran y revitalizan a los hombres y las mujeres -incluidas ellas mismascada día. "Las mujeres negras, las mujeres de color y las mujeres inmigrantes están completamente agotadas y a veces enfermas por el esfuerzo personal de compensar las privaciones económicas y sociales, que sus fam il ias están sufriendo."4 Tres cuartas partes de las mujeres del mundo viven en el Sur donde la cantidad de trabajo del hogar está multiplicado por la pobreza, las colas de comida, y la falta de recursos: "Una mujer rural puede estar cocinando en un fuego de leña para el que ha de reunir el combustible, .. . y tiene que gastar más de cuatro horas al día para buscar agua."5 Las mujeres que emigran al Norte se enfrentan al trabajo de reconstruir sus comunidades en un nuevo país; entre otras razas, hablando otras lenguas, con diferentes comidas, ropa, derechos de entrada, educación, religiones, jerarquías. Raramente se reconoce que los "refugiados económicos" de las devastadas economías del Sur han estado contribuyendo durante generaciones con riqueza y trabajadores a los países a los que emigran. En su mayor parte, este trabajo, ha sido no asalariado. No por casualidad, las mujeres son en todas partes más pobres que los hombres, y se están empobreciendo más. El bienestar-inc luso para las madres solas-se considera caridad que los gobiernos pueden mantener a su conveniencia. La Década de la ONU de la Mujer 1975. .. La primera conferencia de la década, en Méjico, pidió el reconocimiento del valor económico del "trabajo doméstico de las mujeres, en la producción y comercio de la comida doméstica, y en las actividades voluntarias."6 El mismo año, en Islandia, por primera vez en la historia, las mujeres realizaron una huelga general de todo el trabajo, no asalariado y asalariado, demostrándose que "cuando las mu jeres paran, todo para". 1980. .. Durante la conferencia de la mitad de la década, la OIT desveló que las mujeres hacen dos tercios del trabajo mundial por el 4. Selma James, «La invisibilidad de las Amas de Casa Negras», Housewives in Dialogue, Londres. 1980 5. Selma James, The Global Kitchen, Housewives in Dialogue, Londres, 1985. 6. Párrafo 46, Plan Mundial de Acción, La ONU, 1975. 98
©Universitat de Barcelona 5% de los ingresos y poseen menos del 1 % de los bienes. La Campaña popularizó estas cifras, con su petición internacional Las Mujeres Cuentan -Cuenten el Trabajo de las Mujeres difundida en 24 idiomas y en Braille en inglés. La petición resaltó (entre otras cosas) que "criar niñas/niños no cuenta como "trabajo", pero ser militar y matar si que cuenta". 1985 . .. En la Conferencia del fina l de la Década en Nairobi, y después de una década de organización de las mujeres de base, La Campaña propuso -y gan óun compromiso de los gobiernos de contar el trabajo no asalariado en la casa, en el campo y en la comunidad, en el Producto Interior Bruto7 de cada pafs.8 Esta decisión no se ganó sin batalla. Parafraseando a Fahnbulleh en La Década de la ONU para las Mujeres: una oferta que no podíamos rechazar,9 la (entonces) Un ión Soviética y los Estados Unidos fueron hostiles a mención alguna de la carga del trabajo de sus mujeres "liberadas ". Estos países junto con el Reino Unido, parecían decididos a no dar a las mujeres del Sur ninguna cuantificación de su explotación, que pudiera inspirar reclamacienes contra la riqueza imperiallsta. Al final fueron las mujeres de gobiernos del Sur quienes presentaron nuestra enmienda. Después de 1985 ... Inmediatamente después de Nalrobi, La Campaña fundó la Red Internacional "Las Mujeres Cuentan", ahora en 22 países 10 del Sur y del Norte, comprometidas a lograr fa medición y valoración del trabajo no asalariado. También en 1985, La Campaña empez ó una acción internacional: Tiempo Libre para las Mujeres. Cada 24 de octubre -el aniversario de la huelga de mujeres de IslandiaTiempo Ubre llama la atención sobre el trabajo inacabable que no se ve hasta que no se hace. Dur ante la siguiente década , más de 24 países tomaron parte en este nuevo paro de mujeres. Confrontación Sur-Norte Beijing 1995, la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer En el momento de la Conferencia en Beijing los Estados Unidos habían decidido que la "deuda del Tercer Mundo" y los Programas de Ajustes Estructurales (PAEs)11 no 7. Producto Interior Bruto (PIB) -el valor total de los bienes y servicios intercambiado por dinero-es la estadistica básica de la econom ía de cada país. 8. Párrafo 120, Estrategias de Nairobi orientadas hacia en Futuro para el Adelanto de la Mujer , La ONU, 1985. 9. Centrepiece 6, Crossroads Books, Londres, septiembre de 1987. 10. Hasta la lecha La Red está presente en: Alemania, Ba rb ados, Bélgica, Brasil, Canadá, España, Filip in as , Franci a, Guayana, India, Irlanda, Italia, Japón, Pakistán, Países Bajos, Perú, Re in o Unido, Suecia, Suiza, Tanzania, Trinidad & Tobago, y EE . UU. 11 . Programas de ajust es estructura le s (PAEs) son medidas de austeridad impuestas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional principalmente en países del Sur como condici ón para r ec ibir apoyo f in anciero. 99
©Universitat de Barcelona serían discutidos. De este modo, no habrían propuestas concretas para enfrentar la cuestión más básica a la que se enfrentan las mujeres internacionalmente: la pobreza. Hasta el 90% de los ingresos por exportaciones de algunos países van para pagar la deuda -haciendo la supervivencia en muchos países del Sur casi totalmente dependiente del trabajo no asalariado de las mujeres en los sectores informal y doméstico. Pero el lenguaje de la Plataforma de Acción (el documento de Beijing) sobre los PAEs -q ue recortan el gasto de los gobiernos en todos los servicios públlcos desde la salud al transportehabía sido acordado antes de la Conferencia: era descriptivo pero no se tomaba ninguna medida. En Beijing logramos levantar la invisibilidad de la insoportable cantidad de trabajo que los PAEs y la economía global han impuesto a las mujeres. El Foro de ONGs Unas veinte o treinta mil mujeres, y algunos hombres, de cuatro o cinco mil ONGs participaron en el Foro. Localizar el Foro en Huairou -a una hora de Beijing con transporte limitadomantuvo a la mayoría de mujeres lejos de la Conferencia gubernamental. El Foro dividió a las mujeres según regiones y países. La Red Internacional de Mujeres de Color coordinada por La Internacional de Mujeres Negras por el Salario para el Trabajo del Hogar, luchó por obtener un espacio en que se pudieran reunir las mujeres de color de los países del Sur y del Norte, pero las coordinadoras del Foro en Nueva York les negaron este espacio autónomo. El Foro tampoco tuvo en cuenta la participación de las mujeres discapacitadas. Las medidas de acceso fueron prácticamente inexistentes, caminos de polvo y grava entre sedes distantes, sin ascensores ni transporte en el recinto, sin asomo de intérpretes o documentos en Braille. A pesar de estos y otros obstáculos, se llevaron a cabo más de cinco actividades en el Foro -asambleas plenarias diarias y talleres de una amplia gama de temasy las mujeres con discapacidades ganaron espacio para sus propias actividades. La Red organizó reuniones diarias y tenía un puesto de información, donde hablamos con miles de personas. Nuestras camisetas, chapas y postales con Las Mujeres Cuentan - Cuenten el Trabajo de las Mujeres en chino e inglés -una parte esencial de nuestra subvención para Beijing- ¡todas vendidas! La Campaña organizó tres talleres sobre la valoración del trabajo no asalariado. Las organizaciones autónomas de la Campaña -La Internacional de Mujeres Negras por el Salario para el Trabajo del Ho· gar, el Colectivo Internacional de Prostitutas, Salario Debido a las Lesbianas, WinVisible (mujeres con discapacidades visibles e invisibles)- y el grupo Mujeres Contra la Violación, también presentaron talleres. Estas organizaciones han abierto nuevos caminos en sus áreas de especialización, haciendo visible que cualquier discrimina100
©Universitat de Barcelona ción significa más trabajo y violencia que las mujeres tenemos que sobrevivir y confrontar. Esto significó que la mayoría de las ONGs en activo en estos temas, apoyaron nuestras demandas sobre el trabajo no asalariado. En el taller del Sindicato Nacional de Empleadas Domésticas de Trinidad y Tobago, trabajadoras domésticas a nivel internacional compartieron sus experiencias de explotación por parte de los empleadores -que son en su mayoría mujeresy la falta de medidas para protegerlas porque la leyes laborales no las consideran como trabajadoras. Decidieron formar la Red Internacional de Trabajadoras del Servicio Doméstico (RITSD) con participantes de distintos países de África, Asia, el Caribe, Latino América, Europa y Norte América, que se reunió cada día en castellano e inglés. Elaboraron demandas: entre otras, que los gobiernos definan a las trabajadoras domésticas como trabajadoras en las clasificaciones de la OIT de modo que sus normas de protección también sean aplicables a ellas; que se reconozca la contribución de las trabajadoras domésticas tanto al país donde trabajan como a sus países de origen, a los cuales envían soporte económico para el sostenimiento de sus familias; y que se asegure un salario de subsistencia plena, una Jornada máxima de ocho horas, treinta días de vacaciones pagadas y beneficios de seguridad social. La Red se concentró en dar publicidad entre las ONGs a las posiciones tomadas por sus gobiernos sobre el trabajo no asalariado para que estas los desafiasen. Varias ONGs suecas desafiaron a su gobierno por oponerse a las demandas de las mujeres. A muchas les sorprendió que un país con la reputación de promotor de los derechos de las mujeres y de proporcionar ayuda a los países del Sur y asilo a los refugiados, estuviera tratando de retrasar el reloj de los acuerdos previos tomados por la ONU y el Parlamento Europeo. Contar el trabajo de las mujeres probó ser un asunto que unifica a las mujeres del Sur y del Norte que vieron su relevancia para cada asunto y cada sector de mujeres. Pero puesto que solo una pequeña proporción de mujeres del Foro asistieron también a la Conferencia gubernamental, el como trasladar el poder del Foro a los gobiernos, se convirtió en un asunto clave. La Red lo hizo pidiendo a las ONGs que firmaran nuestro llamamiento a los gobiernos para que apoyaran el lenguaje por el que estábamos presionando y más de mil doscientas ONGs firmaron. Formamos el Caucus 12 de Contar el Trabajo de las Mujeres que se reunió diariamente tanto en el Foro como en la Conferencia. La Co nferencia gubernamental Nuestra mejor arma en la Conferencia fue la delegación de 56 12. Un Caucus es una comisión en la que participan las ONGs in teresadas en presionar sobre una tema. 101
©Universitat de Barcelona miembros de La Red que incluía a mujeres negras y blancas del Caribe, Europa, India, Tanzania, y los EE.UU. (y cinco hombres), entre otras, amas de casa a tiempo completo, trabajadoras asalariadas, madres solteras, mujeres lesbianas, trabajadoras sexuales, mujeres mayores y jóvenes, mujeres con y sin discapacidades ... Trabajamos de la mañana a la noche no dejando piedra sin remover en nuestra determinación de volver a casa con lo que queríamos. El equipo de presión de la Red estaba encabezado por Margaret Prescod de La Internacional de Mujeres Negras por el Salario para el Trabajo del Hogar. Nuestros materiales para presionar incluían La Cocina Globaf 3 el primer documento que ha detallado la cantidad y el valor social y económico del trabajo no asalariado y una evaluación de base de los métodos disponibles pa ra medirlo y valorarlo. El grupo de contacto y la vigilancia de las mujeres del mundo En cuanto comenzaron las discusiones entre los gobiernos, el trabajo no asalariado demostró ser tan crucial y controvertido que toda la redacción sobre el tema fue remitida para intensas negociaciones a un "grupo de contacto" -un pequeño grupo cerrado de delegados de los países mas interesados para ponerse de acuerdo sobre la redacción de los párrafos claves. Por suerte teníamos alguien dentro que nos rendía cuentas: Andaiye, una mujer de la Red que era delegada de Guayana y parte de la delegación del CARICOM (la Comisión de los gobiernos del Caribe de habla inglesa). También nos apoyaron economistas expertos como Sakiko Fukuda-Parr, que había dirigido el equipo del informe tan importante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.14 El asunto fundamental fue "la valoración" del trabajo no asalariado. Los gobiernos trataron de encubrir su oposición a realizar cuentas que revelen el valor de este trabaj o, planteando cuestiones "técnicas" -por ejempl o, que la metodología para valorar no había sido establecidaº debatiendo qué trabajos no asalariados están ya cubiertos por el Sistema Nacional de Cuentas. Suecia, que se había opuesto en las conferencias preparatorias de Beijing, volvió a oponerse, respaldada por los EE.UU. Antes de Beijing, la delegación española había propuesto que el trabajo doméstico fuera incluido en el PIB.15 Pero en Beijing los gobiernos de la Unión Europea (UE) que afirmaban que apoyarían un lenguaje más fuerte, se escondieron tras la necesidad de consenso de la UE, defendiendo la postura de Suecia como la de la UE y negándose a decir que países se oponían. Después de la Conferencia de Beijing una espa13. Selma James, ed: The Global Kitchen: the case for governments measuring and valuíng unwaged work, Crossroads Books, Londres, augusto de 1995. 14. El Informe sobre Desarrollo Humano, 1995 (op. cit.). 15. Ver El Mundo, España, 4 de setiembre de 1995 102
©Universitat de Barcelona ñola, negociadora clave de la UE, comentó que algunos gobiernos habían ido a Beijing con posiciones intransigentes pero que tras el Foro de ONGs y la presión decidida de los grupos de mujeres, estos gobiernos se volvieron más flexibles. En cuanto se inició el grupo de contacto, practicamos una vigilancia silenciosa fuera de la sala de reunión, alineándonos en los pasillos docenas de mujeres y algunos hombres con camisetas que decían "Las Mujeres Cuentan -Cuenten el Trabajo de las Mujeres" en Chino y en Inglés. La prensa internacional estuvo intensamente interesada, realizó muchas entrevistas y fotos que salieron en periódicos y telenoticias por todo el mundo. Ningún gobierno tubo dudas de que las mujeres del mundo estaban observándoles. Las reuniones del grupo de contacto duraron tres días durante los cuales mantuvimos la vigilancia. Andaiye dirigió la batalla por nuestro lenguaje en el grupo de contacto, consultando continuamente con nosotras afuera. Tuvo el apoyo del Grupo de 77 que representa a los gobiernos del Sur, y especialmente de las delegadas de Brasil, Méjico y Pakistán. También apoyaron Australia, cuyas cuentas satélites ya valoran algunos trabajos no asalariados, y Canadá, que presidía el grupo de contacto y cuya representante de las ONGs ahora es miembro de La Red. Los EE.UU. fueron los últimos en mantenerse contra ,la valoración y a ellos se enfrentaron la vigilancia y las delegadas de algunos países disgustadas por su soberbia. Al final, el peso del movimiento afuera, la determinación de las delegadas del Sur que siguieron la iniciativa de Andaiye, y el apoyo de Canadá que propuso un compromiso aceptable, ganaron la batalla para todas las mujeres del mundo. Como Margaret Prescod señaló en su discurso al plenario de la Conferencia ''Esta unidad histórica entre gobiernos del Sur y mujeres del mundo, construida por la organización consistente de base desde el 1972, ha logrado el acuerdo en medir y valorar el trabajo no asalariado en todas las cuentas nacionales, medir actividades simultáneas en las encuestas de uso del tiempo, y proporcionar recursos y ayuda técnica para que los países del Sur puedan realizar estas estadísticas." Algunos representantes de gobiernos se comportaron más bien como ONGs, mientras que algunas ONGs que hablan de defender los derechos de las mujeres se comportaron más bien como gobiernos. El acuerdo fue descrito por OXFAM16 y otros como la decisión macroeconómica individual más importante que salió de Beijing. El lenguaje del acuerdo Pero la lucha no se acabó cuando se acabó el grupo de contacto. 16. OXFAM es una organización caritativa internacional que apoya gente en los países del Sur, activa en muchos países y con la cual lntermon ONG española está asociada. 103
©Universitat de Barcelona El lenguaje fue tan ferozmente disputado, que el compromiso conseguido fue políticamente lo que nosotras queríamos pero gramaticalmente incorrecto. Cuando apareció en la Plataforma de Acción ¡la gramática había sido corregida a costa de la política! La cuestión era si los gobiernos acordaban simplemente "desarrollar métodos" para valorar el trabajo no asalariado o se comprometían a incluir su valor en las cuentas nacionales ¡ una diferencia significativa! Lo pusimos en conocimiento de la presidencia del grupo de contacto que se quejo al Secretariado y propuso un texto que corregía la gramática sin cambiar et significado acordado. La Oficina de la ONU responsable de las publicaciones se ha comprometido a insertar una corrección en todas las copias y corregirlo en las próximas publicaciones. Los párrafos clave son: "Objetivo estratégico H.3. Preparar y difundir datos e información destinados a la planificación y la evaluación desglosados por sexo. 206(g) Desarrollar una clasificación internacional de actividades para estadísticas de uso del tiempo que sea sensible a las diferencias entre mujeres y hombres en el trabajo remunerado y no remunerado y recolectar datos desagregados por sexo. A nivel nacional, sujeto a constricciones nacionales, (i) Hacer estudios periódicos sobre el uso del tiempo para medir cuantitativamente el trabajo no remunerado, registrando especialmente las actividades que se realizan simultáneamente con actividades remuneradas o con otras actividades no remuneradas; (ii) medir, cuantitativamente, el trabajo no remunerado que no se incluye en las cuentas nacionales y tratar de mejorar los métodos para que su valor se indique, y reflejar con exactitud su valor en cuentas satélites u otras cuentas oficiales que se prepararán por separado de tas cuentas nacionales, pero en consonancia con éstas. 209 Animar y apoyar el desarrollo de una capacidad nacional en los países en desarrollo y en los países con economías en transición, destinando recursos y asistencia técnica, para que puedan medir plenamente el trabajo realizado por las mujeres y los hombres, incluidos el trabajo remunerado y no remunerado, y, siendo consistentes, utilizar cuentas satélites u otras cuentas oficiales para el trabajo no remunerado."17 La vigilancia silenciosa no fue la única manifestación en la Conferencia. Las mujeres de América Latina que habían apoyado nuestra lucha nos alertaron de su protesta en el centro de la Conferencia: nos juntamos a cientos de mujeres resueltas y enfadadas que taponaron la entrada y las escaleras del edificio reclamando "¡Justicia Econó17. La Plataforma de Acción, IV Conferencia Mundi al sobre las Mujeres, Beijing, 4 15 . 9.95 . 104
©Universitat de Barcelona mica! ¡No a los Ajustes Estructurales!" Otras mujeres formaron Caucuses. El Caucus de la Red Internacional de las Mujeres de Color hizo circular una declaración sobre la falta de un lenguaje fuerte contra el racismo en la Plataforma de Acción y organizó una conferencia de prensa sobre, entre otros asuntos, el resultado de las políticas de ajuste estructural en el Sur y la re - estructuración en el Norte, el racismo medioambiental (que contamina antes que a todos a las comunidades indígenas), los derechos a la herencia y a la tierra, y la discriminación contra las mujeres inmigrantes. Las implicaciones de contar el tr abajo no asalariado Las implicaciones son muchas y variadas. Por primera vez habrá una medida verdadera de lo que hace funcionar la sociedad. Dará también a mujeres, hombres, y políticos una medida de cuanta desigualdad ha de ser eliminada, y de cuanto están costando los programas de ajuste estructural en los países no industrializados y los recortes en los países industrializados, a las mujeres y a las comunidades. Valorar el trabajo no asalariado es una estrategia para la igualdad salarial. Las mujeres llevan al puesto de trabajo habilidades que desarrollan haciendo trabajo no asalariado en el hogar y en la comunidad. Pero ni en las descripciones del puesto de trabajo ni en las nóminas se reflejan estas habilidades. El hacer visible el valor de este trabajo, ganó el hasta hoy mayor acuerdo de igualdad salarial de una industria privada en los EE.UU.: un aumento de salario para las mujeres de entre un 13% y un 18%.18 Contar el trabajo no asalariado de las mujeres redefine que es "trabajo", quien es "trabajador/a". y por tanto que es económicamente "productivo", valioso y útil a la sociedad. Proporciona a las mujeres una palanca para pedir un pago, en cualquier forma, por su trabajo. En India el movimiento por la eliminación del trabajo hipotecado -trabajo de toda la familia durante generaciones para pagar una deuda a un terratenientelo ha usado para hacer visible el trabajo que las mujeres y los niños hacen y que ni siquiera es contado para pagar la deuda . En Zambia las mujeres lo han usado para conseguir derechos de herencia de la tierra. En San Francisco, EE.UU., las mujeres prostitutas han pedido ser reconocidas como trabajadoras y tener su contribución a la economía incluida en las cuentas de la ciudad. En otros países las mujeres lo han usado para demandar mejor trato para las víctimas de violaciones sexuales y para fundamentar todos los derechos a prestaciones, servicios, guarderías, seguridad social y mucho más. 18. Ganado en California, con el apoyo de la Campaña, por el Sindicato de «Utility Workers» de América, 1991. 105