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La medición del desempleo en Andalucía

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ISSN: 1131-6985 Cuadernos de Estudios Empresariales 2000, 10: 13-30 La medición del desempleo en Andalucía Mi’ JosÉ ARACIL FERNÁNDEZ Profesora Asociada Dpto. Teoría Económica y Economia Política (Universidad de Sevilla) FRANCISCO GÓMEZ GARCÍA Profesor Dr., Titular de Escuela Universitaria Dpto. Teoría Económica y Economia Política (Universidad de Sevilla) RESUMEN Las elevadas cifras de desempleados en Andalucía ponen de manifiesto la magnitud de este problema en nuestra comunidad. Sin embargo, se ha cuestiona - do en muchas ocasiones la escasa fiabilidad de las estadísticas, pues, de ser cier - tas, deberían haber producido graves tensiones sociales. El objetivo de este arti - culo es el análisis de esa discusión parael caso concreto del mercado de trabajo andaluz. Para ello, en primer lugar se realiza una valoración de conjunto de las fuen - tes estadísticas que existen en España para medir el desempleo, que son funda - mentalmente dos: la EPA y el paro registrado del INEM. A continuación se analiza la evolución en Andalucía del paro estimado (EPA) y el paro registrado (INEM), comparando ambas magnitudes en valores totales, sectoriales y diferen - ciando sexos. Por último, al hilo de lo expuesto en los apartados anteriores se presentan algunas reflexiones sobre el tema en cuestión. ABSTRACT The disproportionately high unemployment figures in Andalusia show tbe magnitude of the issue in our community. Nevertheless, reliability of statistics has been quite often questioned —were figures right, scrious social turmoil would bave resulted. Ibis article seeks to examine that argument for the Andalu - sian labour market. In the first place, we conduct an overalí valuation of statistical sources aimed at measuring unemployment available in Spain —mainly EPA and jobless regis - teredat INEM. Ihen we analyze the evolution of estimated unemployment (EPA) 13 M a José Amcii Fernández y Fmnciyco Gómez Garría La medición del desempleo en Andalucía and registered unemployment (INEM) in Andalusia, cross-checking total figures, as well as its sector and sex composition. Finally, based on previous sections, sorne comments put the issue in due perspective. 1. INTRODUCCION Según la Encuesta de Población Activa (EPA) del UÑE, en el cuarto tri - mestre de 1999 se encontraban desempleadas en Andalucía 771.800 personas, lo que suponía un 26,8% de la población activa. La situación que reflejan estas cifras, apesar de lamejora que se haproducido en elmercado de trabajo anda - luz en los últimos cuatro años, es muy negativa, puesto que dicha tasa de paro es la segunda más alta de todas las regiones española&. La gravedad de esta situación se ha cuestionado en muchas ocasiones en los últimos años, argumentando que de ser cierta se tendrían que haber pro - ducido tensiones sociales mucho más acusadas de las que realmente se han dado. La razón de que ello no haya sido así, según algunas de estas opinio - nes, sería la escasa fiabilidad de las cifras de la EPA, que estimarían una cifra de paro muy superior a la real. El análisis de esta discusión para el caso del mercado de trabajo andaluz, es el objetivo principal de este artículo. Para ello, en primer lugar se realiza una valoración de conjunto de las fuentes estadísticas que existen en España para medir el desempleo. Como sabemos, en relación con la estimación de esta magnitud, la única estadística alternativa a la citada EPA2 es la del paro registrado del INEM. A continuación, se analiza la evolución en Andalucía del paro estimado (EPA) y el paro registrado (INEM) para el periodo 1977-1997. La compara - ción de ambas magnitudes se realiza tanto en términos de valores totales, sec - toriales (agricultura, servicios, construcción e industria) y diferenciando sexos. Por último, al hilo de lo expuesto en los apartados anteriores se presentan algunas reflexiones sobre el tema en cuestión. 2. FUENTES ESTADíSTICAS PARA LA MEDICIÓN DEL PARO EN ESPAÑA: UNA VALORACIÓN DE CONJUNTO De la gran cantidad de cifras que producen las Oficinas Estadísticas ofi - ciales hay una que los medios de comunicación han popularizado de forma La tasa de paro de Ceuta en ese trimestre es el 27,3 por ciento. 2 Aparte del Censo de Población que se publica cada 10 años. Cuadernos de Estudios Empresariales 2000, lO: i3-30 14 MA José Amcil Fernández y Francisco Gómez Garcia La medición del desempleo en Andalucía extraordinaria: la cifra de parados. Sin embargo, regularmente se publican dos cifras, normalmente distintas3, la que da el INE y la que da el INEM, lo cual es sin duda desconcertante si se hace la interpretación simplificada de que ambas miden con exactitud el mismo número de parados que realmente hay Esas dos cifras no evolucionan en el tiempo de forma similar y no tienen contenidos homogéneos sino que, como se comprueba a continuación, hay grandes diferencias en su valor y en su evolución, según se distingan colecti - vos por el sexo o se consideren diversos sectores económicos. Hay una diferencia esencial entre las dos medidas que se debe al propio objetivo que persiguen: el UÑE trata de medir un aspecto esencial de la eco - nomía de un país, la diferencia entre la población potencialmente activa, —que busca o tiene un empleo remunerado—, y la población realmente ocu - pada, mientras que el objetivo del INEM es llevar un registro de los deman - dantes de empleo para instrumentar, entre otras, la politica de ayuda al desempleo. El INE tendrá que hacer una estimación por muestreo ya que es evidentemente imposible obtener la cifra real, mientras que el INEM obtiene una cifra exacta, pero de un colectivo normalmente distinto: los que acuden a las oficinas de empleo diciendo que son demandantes de empleo. 2.1. Elparo estimado (EPA) Como sucede en los demás países miembros de la Unión Europea, el principal instrumento que se utiliza en España para realizar un seguimiento de la evolución del empleo y el paro es la Encuesta de Población Activa (EPA) que lleva a cabo el Instituto Nacional de Estadística. La EPA se reali - za trimestralmente a una muestra dc aproximadamente 64.000 viviendas familiares4 y sigue de cerca el cuestionario y los métodos de la Oficina Esta - dística de las Comunidades Europeas (EUROSTAT). La encuesta se viene realizando desde 1964 y ha sufrido dos grandes modificaciones: en 1976, cuando se establece lo quepodría llamarse la «EPA moderna»5 y en 1987, cuando se adapta a las exigencias impuestas por Por ejemplo, el paro registrado en Andalucia en el cuarto trimestre de 1998 fue de 397.995 personas, menos de la mitad del paro estimado (EPA). Esto supone aproximadamente obtener información sobre unas 200.000 personas mayores de 16 años. Hay que destacar que en Andalucia el número aproximado de personas encuestadas es de 34.000, cifra que casi duplica la correspondiente a la siguiente comunidad con mayor respuesta. Hasta 1976 el objetivo fundamental de la EPA era reflejar las características de la ocu - pación. A partir de ese año el cuestionario se amplió para recoger también las características de los parados. Cuadernos de Estudios Empresariales 2000, lO: 13-30 15 M~ José Aracil Fernández y Francisco Gómez García La medición del desempleo en Andalucía EUROSTAT tras la entrada de España en la entonces Comunidad Europea6. En 1992 hubo también un cambio de algunos aspectos del cuestionario, pero que no afectó al núcleo fundamental de la encuesta7. Lo anterior implica que los métodos y conceptos utilizados por la EPA son totalmente comparables con los utilizados en los demás países europeos. De hecho las cifras de la EPA son consideradas correctas tanto por EUROS - TAT como por el Secretariado de la OCDE y se parecen mucho a las «tasas normalizadas» que calcula este último organismo. La EPA clasifica a todos los individuos en una de las tres situaciones siguientes con respecto a la actividad: ocupado, parado e inactivo. Siguien - do criterios internacionales, un individuo que declare haber realizado algún trabajo, aunque sólo sea de una hora, durante la semana anterior a la entre - vista —llamada «de referencia»—, es considerado ocupado. Para que un individuo sea clasificado como parado, debe satisfacer cuatro criterios: pri - mero, no haber trabajado ni siquiera una hora en la semana de referencia; segundo, responder afirmativamente a la pregunta de si está buscando empleo; tercero, ser capaz de mencionar algún método de búsqueda de empleo utilizado en las cuatro semanas anteriores (siendo uno de los posi - bles, de hecho el más frecuentemente mencionado, la inscripción en las ofi - cinas de empleo del INEM —véase Toharia, 1996—); y cuarto, estar dispo - nible para trabajar, o sea, responder afirmativamente a la pregunta de si podría empezar a trabajar en el plazo de dos semanas si le ofrecieran un empleo. Los que no cumplen alguno de los requisitos anteriores son clasifi - cados como inactivos. Así, la población activa es obtenida como la suma de la población ocupada y la parada. Al considerar estos criterios se puede apreciar que la ocupación en la mayoría de los casos es una situación objetivable: se tiene un trabajo remu - nerado, se ha trabajado en él un tiempo mínimo la semana anterior, o, si no ha sido así, hay una razón para ello (enfermedad, vacaciones, etc.). La separación en parados o inactivos de los no-ocupadoses, por el con - trario, muy subjetiva, pues depende en muchos de loscasos de la intención y la disponibilidad que se manifiestan ante un encuestador. Por otra parte, como indican Narvaiza et al. (1994), la muestra realmen - te la componen familias, y hay razones poderosas de rapidez y eficacia en la realización de la encuesta que exigen que la información sobre toda la fami - 6 Sc amplié considerablemente el número de preguntas del cuestionario. Además la disposición del cuestionario y el nuevo tratamiento informático permitieron obtener una muestra en panel de los hogares. Se amplié la información sobre población extranjera residente, nivel educativo, for - mación continuada y sobre ciertas condiciones laborales de los ocupados. Cuadernos de Estudios Empresariales 2000, ¡0: 13-30 16 M.0 José Aracil Fernández y Francisco Gómez García La medición del desempleo en Andalucía ha la proporcione un informante, lo cual introduce un elemento más de posi - bles imprecisiones en las respuestas. Además, las cifras de la EPA se han visto envueltas en dos oleadas de crí - ticas, que han coincidido con los dos momentos de mayor crisis padecidos recientemente por la economía española: 1985 y 1994 —véase Toharia (1998)—. En 1985, cuando la tasa de paro superó por primera vez la barrera del 20%, había una creencia general de que esta tasa se debía en buena medi - da a la existencia de una elevada proporción de economía sumergida. La oleada más reciente de criticas a las cifras de la EPA ha sido menos específica pero ha ido dirigida directamente al corazón de la encuesta. Así, se ha dicho que hay otros instrumentos estadísticos más fiables cuyos resul - tados diferían significativamente de los de la EPA, como, por ejemplo, la estadística de paro registrado publicada por el INEM, que, como comproba - remos a continuación para el caso de Andalucía, arroja cifras claramente infe - riores a las de parados de la EPA. 2.2. Elparo registrado En primer lugar, hay que tener en cuenta que los datos que proporciona el INEM son de carácter administrativo. Es decir, el origen del registro del que se derivan no es estadístico sino que tiene que ver con el cumplimiento de preceptos legales que pueden generar, en su caso, derechos a las personas que se registran: servicios diversos que van desde la propia colocación, pasando por la información y el asesoramiento hasta la participación en diversos programas de fomento del empleo y cursos de formación ocupacio - nal —en algunos casos, con posibilidad de cobro de algún tipo de ayuda eco - nómica—. Ello implica que el registrarse como demandante de empleo en el INEM, puede obedecer a incentivos varios que tengan poco que ver con la situación de desempeño de una actividad laboral o la búsqueda activa de empleo. Además, hay que tener en cuenta que las oficinas de empleo no son interlocutores necesarios entre oferentes y demandantes, por lo que la infor - mación que de ellas se extraiga ha de entenderse con relación al carácter administrativo de la fuente que la ha generado, y en su caso, a la voluntarie - dad de las inscripciones a que dan lugar. Debido a ello, el INEM elabora su estadística de paro registrado inten - tando tener en cuenta los factores relacionados con su origen administrati - vo. Así, una persona que acuda en busca de empleo al INEM es incluida en los registros como «demandante de empleo». Pero no todos los demandan - tes de empleo son incluidos en el paro registrado. Las causas de exclusión se regularon en la Orden Ministerial de 11 de marzo de 1985 (BOE de 7 Cuadernos de Estudios Empresariales 2000, lO: ¡3-30 1 M~ José Aracil Fernández y Francisco Gómez García La medición del desempleo en Andalucía 14/3/85) y, básicamente, se refieren a las personas que tienen otro empleo, los estudiantes, los beneficiarios del subsidio eventual agrario8 y otros gru - pos diversos9. Como se recoge en el trabajo de Toharia (1998, p. 46), el peso de los colectivos excluidos ha ido aumentando con el paso del tiempo. Así, mientras que los colectivos excluidos representaban en 1986 apenas el 20% de todos los demandantes de empleo —el paro registrado representaba cl 80% del número de demandantes—, el peso de las exclusiones aumentó hasta 1992, fecha desde la que se ha estabilizado en torno al 4O~4S0/o. Una posible explicación para el fenómeno anterior procede de las diversas mejoras técnicas en la elaboración de los datos —cruces con Seguridad Social, con registros de estudiantes, etc.—. Así, mientras que la definición de la EPA se ha mantenido vigente en todo el periodo conside - rado, debe concluirse que la de paro registrado ha padecido cambios cuyos efectos no es posible determinar. Así, el paro registrado al ser el producto de un registro administrativo, está muy influido por la normativa legal que lo regula. Por tanto, la cifra del paro registrado ni es una estimación del paro existente ni es un censo del número de parados y, posiblemente, por un doble motivo: 1.0) no todos los trabajadores sin empleo, disponibles para trabajar y buscándolo activamente, lo buscan en las oficinas del INEM, y2.0) puede haber personas con empleo sumergido, o no disponibles para trabajar, o que no busquen empleo activamente y que, sin embargo, encuentren algún bene - ficio en estar en un registro que les acredita como parados. Los primeros son parados realmente y no están registrados como tales y los segundos son ocu - pados o inactivos y sí están registrados como parados. De todo lo anterior, puede concluirse que el paro EPA y el paro INEM son dos medidas muy distintas en cuanto a su origen y obtención. Mientras cl primero da una medida homogénea en el tiempo del nivel del fenómeno y su evolución, el segundo constituye un indicador de su evolución a corte plazo. Por otro lado, de las anteriores exclusiones puede deducirse que las mayÉ» res discrepancias entre el paro EPA y el paro INEM se dan en el sector agra - rio y entre quienes buscan primer empleo, como resultado de las exclusiones que afectan a los eventuales agrarios subsidiados y a los estudiantes menores de 25 años. A continuación, vamos a analizar algunas de estas discrepancias en la medición del paro andaluz. 8 Esto es especialmente relevante en el caso de Andalucía. Un comentario sobre el contenido de las estadísticas de empleo se puedc encontrar en cua¡quiera de los boletines mensuales que publica el INFM. Cuadernos de Estudios Empresariales 2000, lO: ¡3-30 18 M.0 José Aracil Fernández y Francisco Gómez Garría La medición del desempleo en Andalucía 3. ANÁLISIS DE LAS DIFERENCIAS EN LA CUANTIFICACIÓN DEL PARO ANDALUZ En el gráfico u.0 1 aparece la evolución en Andalucía entre los años 1977 y 1997 del paro estimado por la EPA (dato trimestral, del cuarto trimestre de cada año) y del paro registrado por el INEM (dato mensual, de diciembre de cada año). En los datos que en ella sc reflejan se observan claras discrepan - cias fruto de que, como se ha dicho, son indicadores que miden cosas distin - tas. Sin embargo, no deja de ser llamativa su evolución, ya que siguen una senda similar durante el período 1977-1988 para, a partir de ese momento, comenzar a alejarse una de la otra. Analizando la evolución temporal de ambas series podemos observar que, hasta 1989 la tasa de cobertura del paro estimado —definida como paro registrado en porcentaje de paro estimadose mantiene aproximadamente constante, y siempre por encima del 90%, lo que confirma la similitud de GRAFICO N.0 1 Comparación paro registrado-estimado Andalucía 1977-1997 p A R A D o s Paro registrado -.- Paro estimado Fuente: Encuesta de Población Activa, INE y Estadistica de Empleo, INEM. cuadernos de Estudios Empresariales 2000, lO: 13-30 1.000.000 o 1977 1980 1985 1990 1995 1997 19 M 0José Anicil Fernández y Francisco Gómez García Lo medición del desempleo enAndalucia ambos indicadores ——véase el gráfico n.0 2—. Hay que señalar que en 1982 esta tasa se sitúa en el 110,08%, lo que significa que durante un breve perí - odo el paro registrado fue superior al paro estimado. A partir de 1989 se observa una progresiva disminución de la tasa de cobertura hasta reducirse a la mitad en 1997, situándose en el 49,67%. Esta divergencia evidencia un alejamiento mutuo de ambos indicadores, que res - ponde al descenso del paro registrado al tiempo que el paro estimado inicia una escala significativa. GRÁFICO n.0 2 la tasa de cobertura del Andalucía 1917-1997 paro estimado tasa de cobertura del paro estimado Fuente: Encuesta de Población Activa, INE y Estadística de Empleo, INEM. La evolución creciente de la distancia entre paro registrado y estimado puede explicarse, sólo en parte, por el momento del ciclo económico: la fase expansiva que se vive a partir de 1982 y se acentúa a partir de 1985 puede estar en la raíz de las altas tasas de cobertura de esos años. Del mismo modo, Cuadernos de Estudios Empresariales 2000, 10: 13-30 Evolución de 120. 00 0.00 1977 1980 1985 1990 19951997 20 MU José Aracil Fernández y Francisco Gómez Garcia La medición del desempleo en Andalucía la crisis que comienza en 1992 se puede considerar en parte como la causan - te del alejamiento de ambas magnitudes. La razón no sería otra que el menor descenso del paro registrado en etapas de crecimiento y el efecto desánimo que deja más mella en el registro del INEM que en las respuestas a los cues - tionarios de la EPA. Sin embargo, este tipo de reacción no se produce en la etapa de crecimiento vivida a partir de 1994-95, años en los que se manifiesta una divergencia patente y creciente de esas magnitudes, lo que hace pensar que sean otras las razones a tener en cuenta para encontrar una explicación satisfactoria. Al comparar los datos diferenciando el sexo se obtienen los gráficos nos 3, 4, 5 y 6 para hombres y mujeres respectivamente. Los datos de paro estimado y registrado masculino muestran una evolución similar, mantenién - dose constante la distancia entre ambos, siendo el paro estimado superior al GRÁFICO Ni’ 3 Comparación paro registrado-estimado. Hombres Andalucía 1981-1997 500000 500000 p A R A D 300000 o 8 200000 100000 Paro registrado -.- Paro estimado Fuente: Encuesta de Población Activa, INE y Estadística de Empleo, INEM. registrado en todo el período. Por el contrario, en el caso de las mujeres se observa un cambio notable de comportamiento en torno a la crisis de princi - pios de la década de los 90. Hasta ese momento e~ paro registrado babia sido Cuadernos de Estudios Empresariales 2000, lO: 13-30 1081 1902 1903 1084 1005 998 1907 988 1089 910 1091 1982 1993 1094 1095 956 997 21 M.a José Arad! Fernández y Francisco Gómez Gatcía La medición del desempleo en Andalucía Sin embargo, las diferenciasentre ambos indicadores que se han identifi - cado para el caso de Andalucía, son similares a las existentes en la cuantifi - cación del paro para el total nacional,aunque en ocasiones se acentúan o retrasan las series temporales. Los datos de finales de 1998 están en conso - nancia esta hipótesis. Así la tasa de cobertura del paro estimado es aproxi - madamente 13 puntos inferior en Andalucíat2. CUADRO NY 2 Comparación España-Andalucía (te trimestre dc 1999) España Andalucia Paro registrado 1.785.695 354.295 Paro estimado 2.963.400 771.800 Tasa de cobertura 60,25% 45,9% Fuenle: Encuesta de Población Activa, INE y Estadistica de Empleo, INEM. La situación actual en Andalucía es la siguiente’3: el paro registrado alcan - za los 354.295 parados,mientras que el paro estimado ascendía a 771.800 para - dos, lo que sitúa la tasa de cobertura en un 45,9%. Diferenciando por sexos se observa que, en el caso de las mujeres el paro registrado es de 193.653 paradas y el estimado se sitúa en 423.000 paradas, con una tasa de cobertura de 45,7%, mientras que en el caso de los hombres las cifras son 160.467 y 348.700, res - pectivamente, lo que coloca la tasa de cobertura en un 46,01%. CUADRO NY 3 Tasa de cobertura del paro estimado por sexos. Andalucía (49 trimestre 1999) Mujeres Hombres Total EPA INEM TC EPA INEM TC EPA INEM TC 423,0 193,6 45,7 348,7 160,4 46,01 771.800 354.295 45,9 Fuente: Encuesta de Población Activa, INE y Estadística de Empleo, INEM. 2 Jimeno (1997) sistematiza las diferencias entre el mercado de trabajo andaluz y cl del resto de España, considerando la evolución de ¡a oferta y demanda de trabajo y algunas diferencias en las instituciones laborales respectivas. ‘~ Como el último dato disponible de la EPA corresponde al cuarto trimestre de 1999, a efectos de la comparación vamos a considerar el paro registrado de diciembre. Cuadernos de Estudios Empresariales 2000, ¡0: 13-30 28 M0 José Aracil Fernández y Francisco Gómez García La medición del desempleo en Andalucía Sectorialmente)’4 las mayores diferencias entre ambas cifras las registra la agricultura, donde la tasa de cobertura se sitúa en el 12,5% (con 21.500 parados registrados frente a 171.600 estimados). Le sigue el colectivo no cIa - sificables/SEA, con una tasa de cobertura del 27,1%. A continuación la cons - trucción con 62,4%, los servicios con 88,2%, y finalmente la industria con 112,5%. En virtud de estos datos podemos decir que Industria y Construcción mantienen su tendencia decreciente en cuanto a tasa de cobertura, mientras que Agricultura y Servicios varían ligeramente. CUADRO N.0 4 Tasa de cobertura del paro estimado por sectores. Andalucía Agricultura Industria Construcción Servicios No Clasif./SEA EPA INEM It EPA INEM It EPA INEM TC EPA INEM TC EPA INEM TC 154,5 19,9 12,8 40 46,5 116,2 68,2 52,04 76,3 217 180,9 83,3 339,5 90,7 26,7 Fuente: Ericuesta de Población Activa, iNE y Estadística de Empleo, INEM. 4. REFLEXIONES FINALES -En el marco de la Unión Europea, la estadística más adecuada para la medición del paro, a pesar de todos los problemas existentes en su diseño y realización, es la Encuesta de Población Activa del INE por ser la única que tiene como objetivo principal dicha cuantifica - ción, que considera todas las magnitudes relacionadas con el merca - do de trabajo —inactividad, ocupación y paro—- y que sigue estric - ta y rigurosamente las definiciones de la OIT. Además, la EPA tiene una metodologíatransparente y claramente explicada, mientras que en el caso del paro registrado se desconoce la metodología utilizada en su elaboración, la forma de aplicación de los criterios de exclu - sión, así como los procedimientos administrativos y de control que se utilizan. 2. Se ha observado una constante disminución de la tasas de cobertura del paro estimado en Andalucía. Este aumento de las divergencias entre los datosproporcionados por el INEM y el INE es debido, prin - ‘~ El análisis sectorial serefiere al IV trimestre del 98 por no encontrarse disponibles los del 99 para Andalucía. Cuadernos de Estudios Empresariales 2000, lO: ¡3-30 29 M0José Aracil Fernández y Francisco Gómez Garría La medición del desempleo en Andalucía cipalmente, a una serie de reformas legales y administrativas acaeci - das a nivel nacional, a lo que hay que añadir la existencia de un con - siderable número de trabajadores eventuales agrarios, que introducen un diferencialestadístico considerable en el paro andaluz. 3. Recientemente se han multiplicado las opiniones favorables al dise - ño de un nuevo método para calcular el paro —debate especialmen - te candente en Andalucía—. Mientrastanto, pensamosque el cami - no más pragmático es que se haga un uso apropiado a sus fines de las estadísticas administrativas y se mejoren las estimaciones de la EPA’5. REFERENCIAS BIRLIOGRAFICAS JIMENO, J.E (1997): «Los factores especificos del paro en Andalucía», FEDEA, D-T 97-05, Marzo. NARvAIZA, JJL.; LAKA, JI’. y UGARTE, J.V (1994): «Las Estadísticas sobre el paro en España», Boletín de Estudios Económicos, NY 151, pp. 129-145. PEREZ, JI. (1998): «La Medición del Empleo y el Paro en España: Situación y Problemas», Cuadernos de Información Económica, 138, pp. 11-27. TOHARIA, L. (1996): «La Medición del Empleo y el Paro en España», Cuadernos de Información Económica, 108, pp. 20-27. TOHARIA, L. (Dír) (1998): El Mercado de Trabajo en España, McGrawHill, Madrid. ~ Por ejemplo, el cambiodel diseñode la muestra conbase en la estructura de la población por edades y el rejuvenecimiento periódicode dicha muestra —véase Pérez (1998)—. Cuadernos de Estudios Empresariales 2000, 10: 13-30 30