scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Respuesta al papel intitulado Vallesteros

Verdadero Español, El

Full text

-;r RESPUESTA AL PAPEL INTITULADO VJLLESTEROS. ,.IL panoles- /Quién ha errado os preguntó un pa- ?jciiioics. ¿v /vrtkíprno mandando reco99 uiota andaluz V\'Uestro go atros exérciros ”nocer por generalísimo de ngii.dese íirn- „al Lord Wellington ,o1al‘c ; tn * f ltr dhonor «camente áun paso que cice r rr¡,rte delos ’* Yseguridad de su ración. -^(cr,cimiento hombres que juzgar.san I!. ’mor átu patria, de nuestro estado actual ,yne t£le patiota dirán que el gotero ’.^parctet) de que ha discumtevo convencido U-»J' ciestion, sobre la ddo plenamente esta debe ,t,c> ,ros periódicos en que asegura no han CK ¡aldalidid, ni con suGranada yen Csdiz ,nice i., «dente iluminación. Frotemos ««’1 mos tener en justo er¡ui,^ javalanza nuesTan no ha tenido en equtbbno w^ tro patriota ,que ha puesto óle h¡_ causa de nuestro gener ’ .mas totpc mente que ceron errar }erro el patriota ,, Ballesteros, yerrarán todos los ciudadan que no i ’•«cha delicadísima question. ¿Podría resuelvan primero esta üeiicavus.i» ?. por sí solo Ballesteros salvar su patria .opodría con solos los generales de la nación lLe la discusión de estas proposiciones resultará no haber obrado pru* dentemente Ballesteros ,ni su defensor el patriota andaluz. En quanto ála primera es bien claro que el gemo de la guerra, el genio de la revolución, el patriota por antonomasia Ballesteros no ha podido salvar por sí solo la patriaEn cinco años de lucha en que le hemos visto con las armas en la mano , resuelto ávindicar el honor de España, ósepultarse eutie sus cenizas, no ha hecho mas que guerrear gloriosamente ciertos destacamentos ydivisiones fraac"sas *matar algunos millares de hombres de una y °tra parte ,ir nía ateniendo el fuego sagrado de la revolución ,manifestar ásus hermanos ei verdadero camino de la gloria ydel triunfo; hacer mas implacable el yugo de la tiranía ,yde la esclavitud en los pueblos ,sin que su valor ,su grande alma ,su conocimiento militar ylas demas virtudes que le acompañan hayan podido sacar de las manos del usurpa oor ni una sola ciudad ,ni una pequeña población. Eixe hacer mas implacable el juyo de la titania y de la esclavitud en los pueblos, proposición que pareeerá injuriosa al mérito de nuestro general, yescandalosa en los oidos de nuestro patriota. Las prisiones, Jas lágrimas, los suspiros, las vexaciones de todo género, ylos millones que les ha costado el momento lisongero de ver áeste león en campaña , son el garante mas seguro de esta verdad. Los pueblos llevaron con resignación tantos contrastes, y, deshechas las tormentas que formaron sobre ellos las divisiones francesas que lo seguían ,se alegraban con la dulce memoria de haberlo visto, de haberlo hablado, yde haberlo socorrido. El mismo Ballesteros no podía menos que estremecerse avista de los ma4 .. 3 les que sufrirían unos hombres tan dignos de su consideración, luego que su marcha los pus,ese en manos del enemigo. La' especie de guerra nueva que temamos ene hacer al tirano exigía imperiosamente tales sacrificios yel general ylos pueblos se atemperaban sacrificios, yei gcircunstancias, atan duras ytan leniL jnue se nreMucho hizo Ballesteros con esto desde que se preivtucno mz er0 esto mucho no lo husento en las Andalucías ,Pd¡es(ro Wellingt0nno hubiera ejecutado s. el»* con que el bribiera detenido Fadelantó hasta Santarén, liante exército de as ^Lbboa, ponerse en cocon órden expreso de de,med¡0 dia, esperar á municacion con el e. e ,¡acosta de la peSuchet por levante, ycin combinado de los nínsula ,yprivándonos por este de un golpe grandes recursos de Ing ’.Ballesteros en este la grande obra de nuestra esclavitud. ^^^ caso hubiera tenido que cm "aJe [as islas exentas en la Gran-Bretaña, ocn ^¿ar desde allí el Mande la tiranía francesa, ya^am0da patria, áquien to profundo yamarg¿e las cadenas, ni su vano hablan podido pre ¡ntrep¡dez ,ni su patriotismo, lor ,ni su pericia ,nster0¡¡ no pudo por sí solo Es, pues, visto que orti fiiade )os de mas genesalvar su patria ni aun japenínsula hacían sa rales que en diversos pu ^fuerzas dtl enefn¡g0. deber ,yprocuraban ala aniquilación de La retirada vergonzosa de Ma.ser , su exército, los .rápaos asa.t^dc L¿^ Rodrigo, yla» Jorní* ‘sosten¡das por Ballesteros y del Tórmes, apoya debilitaron tamo las fuerdemas genera v¡ó prec¡sado ¿levantar zas del tirano, que douh arAndalnria* v ei sitio de los puertos, aevacuar las Andalucías y áreunirse con ía demas fuerzas de su nación, para oponerse álos progresos del gran Lord, que estaba ya dueño de las Castillas. Jamas debió Ballesteros obrar con mas energia, ni con mas intrepidez, que en impedir esta reunión qua tanto puJia influir en los negocios generales de esta campaña 5su exército reforzado considerablemente pa, ra este intento, el terreno ventajoso que ocupaban sus tropas, los pasos estrechos por donde tenia que des, -3.r cargado de obstáculos el exercito fugitivo, todo nos lisonjeaba con la esperanza de que no llegaría á *r aenC j la . u:i SOidedo francés. Nos engañamos en núes, libe r 4 ! U *i° 17Ballesteros debió desengañarse que Ja nad de España no podía ser obra de solas sus manos, puesto que no pudo batir 15 ó20© hombres, que sena la fuerza total con que Sonic retrocedió por uranada Si por un instante nos fallase el auxilio del orc ,cllington ,¿podría Ballesteros mantener con su exercito los derechos de su vacilante patria*? Y ¿que importa dirá el andaluz? ¿No hay hombres paHAníef< í rzarlo? ^ueno, y¿dónde están las armas? conde los vestuarios? dónde su disciplina ysubor, ación ^¿Quántos meses ha gastado en aguerrir Barreros ese corto exercito? Y¿quién tendrá amarruaos los franceses entretanto que arma, viste yhamota hnueva juventud ?Las derrotas lamentables de quatro campañas nos debieron enseñar que no es una misma cosa ser hombre que ser soldado. Hemos temdo brillantes exércítos en quienes fundamos la obra enuestra libertad, yno fueroi antes presentados á y«sta de ias falanges francesas que desaparecerse qual humo. ^ £s verdad que Welíington ysus exércitos por sí solos nada hubieran hecho sin los inmensos conatos que ácada paso fian ido desplegando nuestros generales ynuestros pueblos. Esto manifiesta Ja necesidad que tenemos de enlazar mas ymas el espíritu de las tres naciones ,de unirnos con lazos mas indisolubles ,de no tener mas que un fin ,una sola voluntad yun solo impulso. Por manera que, si áWeliington ehubieran faltado nuestros esfuerzos, no hubiera podido mantener su dignidad ni su reputación \ni nosotros sin Wellinton hubiéramos mantenido mmantendríamos esta lucha gloriosa, porque realiza oentonces eVusro plan de Massena ,yalejadas de nuestras costas las csquadras británicas, sin socorro de nmgun genero ,enervado el espíritu nación ,, humillaciones los P^l,Ios »;infeliz Espirá'Tte 'SÍ Ballcst eros? '¿Yen dónde carian en- *;¿.Ar% ,anntr¡a la fuerza de nuestros tonces el ínteres d<* la patria ,_.., exércitos ,el honor del nombre «panol hgora de mesero general ,yla magestad de nuestra representación yde núes! ras Cortes discusión Si Ballestee .s hubtera entrado s¡n ^ sin que le amenazase un pula ' dign¡cbd de ^ prometer su nación ,sin deg conciencia empleo vsin remordimiento alguno de su conciencia, empieo ,ynombramiento que hihubiera contemporizado con $u pol¡[¡ca ,hu. cieron las Cortes, hubiera ce rindadano v biera cumplido con las obligaciones corDorarse ¿ de militar, hubiera tenido la gloria Wcllinoton ,luchar ásu frente ,hacer prodigios de valor ásu lista, merecer mas y»« ^confianza, alentar los prodigiosos esfuerzos de su nación ,yespertar en todos los exércitos de la pentnsu a-n divino entusiasmo, jInfelices Vándalos, ra neccsatio en la desesperación de vuestros negocios apci«r ala m- 6 triga, ála cábala ,yala maniobra, era necesario desunir para vencer, por la vanidad, por la pusilanimidad, por la desconfianza, por la insubordinación ydesautorización del gobierno. Tal es el resultado de Ballesteros ,yel avance que tira el patriota andaluz para destruir la patria. Vamos claros, Señor patriota, yo no entiendo que su amor ála patria sea tal que por salvar un individuo quiera destruir toda la nación 5la patria vale mas que un solo general, ella debe el estado que goza 5no tanto al valor de Ballesteros ,quanto álos conocimientos del gran Lord ,yálos incansables esfuerzos de su almirantazgo. Ellos han proporcionado la guerra del Norte ,la e¿tan avivando ymanteniendo ,ysin ella acaso no viéramos libres la Andalucía, la Extremadura, la Mancha, yparte de las Castillas con la imperial Madrid. Sin ellos no tendríamos pa- *r¡a ,ni Constitución ,ni leyes ,ni gobierno ,ni generales, ni cxércitos, ni soldados, ni respiración, ni libertad yaun estoy por decir que ni aun esperanza. En este estado ¿por qué desconfían de una nación noble ypoderosa áquien tanto debemos? ¿No ha Visto Vd. naciones poderosas ponerse en sus grandes crisis en manos de un extrangero? Hay, sí, hay exemplos de esta conbucta en la historia ,yel mundo que considere nuestra situación política nos hará justicia. La poderosa Alemania en circunstancias ménos estrechas qne las nuestras ,hizo lo que nuestro gobierno acaba de hacer con el Lord Wellington. Afines del siglo acometida por un poderoso ynumeroso exército de musulmanes, perdidas sus mejores plazas, y sitiada la capital, se puso en manos de Juan, segundo rey de Polonia. Este príncipe guerrero ,movido también de la se~ guridad de su estado ,que zozobraba por la ruina de Alemania ,se puso al frente de sus tropas ,yel agradecido emperador puso en sus manos todas sus armas. ¿Qué haces Leopoldo? ¿No ves que pones a ese rey en la tentación (por lo ménos) que vanen sus intereses, yse declare en tirano? ¿Te faltan tropas ? ¿No resiste átoda la morisma Harem ^erg encerrado en la capital? ¿No tietles áun general el mayor de su siglo que lleve tus soldados al triunfo? Sm duda 5*ai«ran dunue de Lorena como guerse anexara de ti el gran auque “o n... ,r r-vnn ciudadano, ycomo porero, ycomo militar, ycomo uaa*»u >/y lírico de la degradad.»de dad. Este grande hombre no sig ,r•H llesreros obedeció ai príncipe, amo la patria, re. onesreros ,oocucciu y*,ios exercitosausnoció yadmitió como generalisim ,¿es. ro nnLos aJ rev militó baxo sus ordenes, y tro-potados ai rey ,|de jlia ncon tanta plegó sus talentos militares¡ J¡destrozado su exér. gloria ,que batido el S-latid’as sus colas, ydecito incendiado su campo, * ,os parece? ¿Se 2rSu Uasí^el" 1 rey' toda ¡a gloria? ¡Olí ,qnán al SESl En sus cartas al emperador^, U acaba.de cubrir las Jconocimiento, valor y (dice) toda, toda s,x¡ j,asalvado mi perenergia de vuestro gran duq •manten¡do el desona, mi hijo, mi cxfc'"^ ydel ¡mperio. Ypara coro yla reputación d„ \• _*€Stimac¡on ,se retiró dar al duque una prue iadoaprendiese el dexandoic su hijo para q"c ^mandar exércitos. arte de la guerra ,>-Qu¿nto mas glorioso ,eriis ÍttfpafAa s? hubieses seguido este noble «emplo! Por mas que diga el patriota andaluz que no fútate engañado cu tu resolución ,no lo creojtu alma criada para lo* s peligros, ytu corazón fortalecido ylos trabajos note inspirarían mas que odio, vengrnz >.s, sangres, muertes contra ios profanadores de tu puiria, sLi consideración áesas er iquetas ,yformalidades con que los cobardes ocultati su debilidad. Es verdad que las naciones grandes quando están en un mismo punto de elevación ypoder consultan sus intereses ,yguardan sus ceremoniales $pero ¿estamos nosotros en el dia en igual rango con 1^ Cran-Bretaña ?¿Qué dice el Sr. andaluz? ¿Qué no £ Claro es ,y¿por qué se persuade que es indecoroso yvergonzoso al nombre español yála patria ser rígida en lo militar por un extranjero? ¿Por qué ha de ser contra la conciencia de Ballesteros obedecer áun padrino generoso de quien tanto esperamos? La Alemania tenia Emperador, exércitos aguerridos, orden y subordinación en sus pueblos, amor ásu patria, vigor ensus leyes ,economía cu sus rentas ,yun gran dude Lorena en los campos de marte, yno atendió áesas etiquetas, sino ásu interés yel bien de su imperio. Y¿nosotros qué teníamos, yqué tenemos al presente? Contémplelo, considérelo ,yno siembre en nosotros mas desconfianza. La Francia yla Inglaterra estañen este caso} ninguna tiene por qué humillar su pabellón $la primera quiere destruir áNcptuno ,la segunda áMarte ,los intereses de entrambas están tan en contradicion, que entre las dos traen 20 años hace en continua agitación todo el mundo. La esquadra dinamarquesa podrá sigua dia favorecer los proyectos de la Francia con- .tra los intereses de mi felicidad, dice una, cayga en mi poder ,aunque se reduzca ácenizas Copenhague. La España podrá unir su política con la Gran-Bretafra ?yoponer un obstáculo insuperable ¿ mi ambición , dice otra ,destruyase la España aunque no qued^ \ 9 vestigio’ de su antigua grandeza ;que no han minado ycontraminado estos dos pueblos llenos de ideas yde energía por su rivalidad ypor su interes ?Entretanto España preparaba jornadas áSevilla yValencia , disponía cazerias ,buscaba entretenimientos ,tal qual vez meditaba el modo de preparar una fortuna brillante aun valido sin virtud ysin moralidad, yasí ha salido ello. La Inglaterra con la ruina total de nuestra marina nada tiene que temer del poder colosal de la Francia ,sin embargo no duerme, no descansa, no dexa resorte por tocar que pueda contribuir ásu ruina. El¡a será conquistada quando se acabe el globo que estaba formando un delirante francés, en los dias de Barreré ,para transportar por el ayre, desde Quiberon , ochocientos mil armados con todos sus trenes ,yaunque llegará antes el juicio final que se aca esu an ca ,con todo ,desvelada siempre por aDor sus pueblos ,por el aumento de sus ‘su la seguridad de sus colonias ,por nave2acion comercio ,por los adelantamientos ypor la conservación de sus aliados ,¿que pro ,g no hace su gabinete? ¿qué patriotismo no u^^os el pueblo? Si de ella hubiese aprendido Balüesiten>s l amor aJa patria, no se hubiera dexa °hubierra las determinaciones de su gobierno, * ra separado de la lucha que ha continua ta gloría, hubiera procurado adelantar y ascendiente, reforzar mas su exerci °> núble su nombre, mas respeta esu ’^ sen do libre la patria de sus enemigos ,se le presentasen de nuevo nuevos peligros, al frente e'om res, hubiera podido sofocarlos ycontenerlos. Si ala Inglaterra mirásemos todos los españoles, no ía ría esa