La Gigantomaquia según Euforión de Calcis: el escolio D a "Ilíada" 8479
Abstract
En el escolio D a Il. 8.479 leemos una versión aberrante de la Gigantomaquia. La lectura conjunta de los papiros de Londres 142 y de Oxirrinco 3830 nos permite atribuir la autoría de dicha versión con toda probabilidad a Euforión de Calcis. La historia sobre el gigante Eurimedonte atribuida al mismo autor en el escolio D a Il. 14.295 aporta un paralelo interesante
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81 LA GIGANTOMAQUIA SEGÚN EUFORIÓN DE CALCIS… LA GIGANTOMAQUIA SEGÚN EUFORIÓN DE CALCIS: EL ESCOLIO D A ILÍADA 8.479∗ Joan Pagès Cebrián Universitat Autònoma de Barcelona En el escolio D a Il. 8.479 leemos una versión aberrante de la Gigantomaquia. La lectura conjunta de los papiros de Londres 142 y de Oxirrinco 3830 nos permite atribuir la autoría de dicha versión con toda probabilidad a Euforión de Calcis. La historia sobre el gigante Eurimedonte atribuida al mismo autor en el escolio D a Il. 14.295 aporta un paralelo interesante. In the D-Scholium to Il. 8.479 we can read an eccentric version of the Gigantomachy myth. Thanks to the information provided by the London papyrus 142 and the Oxyrhynchus papyrus 3830 we can infer Euphorio’s authorship for this unique version. Another history atested by the D-Scholium to Il. 14.295 about Eurimedon the Giant is an interesting parallel case. El papiro de Londres 142 es un minúsculo fragmento del siglo II de nuestra era publicado por Milne en 19271. Su estado de deterioro sólo permite leer, y aún con difi cultad, la parte central del cuerpo del texto. Milne no acertó a identifi carlo dada su exigüedad, y se limitó a publicar una transcripción de lo poco que se puede leer en él. Diez años más tarde Pfeiffer2 relacionó este fragmento papiráceo con los escolios menores a Homero de contenido mitográfi co, y llegó a identifi car el locus exacto: el escolio menor a Il. 9.448, en el cual se narra un resumen de la historia de Fénix y Amíntor bajo el verso citado como lemma. Puso asimismo este papiro 1 H. J. M. Milne, Catalogue of the literary papyri in the British Museum (London 1927). Me ha sido imposible acceder a una fotografía del papiro, así que mi análisis parte de la edición de Milne. 2 R. Pfeiffer, “Hesiodisches und Homerisches: zu neuen und alten Papyri”, Philologus 92 (1937) 1-18, especialmente 16-18. HABIS 40 (2009) 81-88 ∗ Estudio realizado en el marco del proyecto I+D subvencionado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología HUM2006-08652 “Textos mitográficos en los logógrafos griegos y en los escolios menores a Homero”, dirigido por el Dr. Francesc J. Cuartero Iborra.
82 JOAN PAGÈS CEBRIÁN en relación con el papiro de Florencia 11733, que presenta similitudes formales indudables: en los tres textos se leen breves resúmenes mitográfi cos que dependen de lemmata homéricos4. En 1989 Harder publicó el papiro de Oxirrinco 38305 y advirtió de su indudable relación con el papiro de Londres 142: en efecto, el pequeño fragmento londinense encaja perfectamente entre sus piezas, y, según Harder, son obra de una misma mano. Además, tras cotejar el texto del papiro fragmentario en su conjunto con el de los escolios menores a Homero, observó que el papiro de Oxirrinco 3830 recoge las historiae6 inmediatamente anteriores a la que nos transmite el papiro londinense, a saber, comentarios mitográfi cos a tres pasajes iliádicos (8.44, 8.86 y 8.79). En la edición de Harder se lee el texto del papiro londinense inserto en el texto restituido, y la lectura es coherente. La tercera de las historiae que acabamos de citar se refi ere, sin lugar a dudas, a la Gigantomaquia. Leamos, pues, con detenimiento, la restitución propuesta por Harder. En la línea 6 del fragmento 2 columna II se leen cinco letras. La segunda y la tercera son claras: a i . La primera podría ser una gamma, la cuarta una eta i la quinta es claramente una sigma. El verso citado empieza por la palabra gaivh~. A continuación siguen dos líneas ininteligibles, que presumiblemente ofrecían la lectura de los dos versos siguientes, aunque Harder no parece haberlo advertido. De ser ello cierto, la restitución sería plausible: cabe entender los tres versos homéricos en su conjunto como lemma del resumen mitográfi co que sigue. En la primera línea del fragmento III columna II se lee, gracias a la reconstrucción propuesta por Harder, parte del inicio de un resumen del mito de la Gigantomaquia, que presenta paralelos obvios con el escolio D al pasaje iliádico citado, sin que coincida literalmente con él. Observamos, pues, que la tradición ha alterado la redacción del texto, pero el contenido es el mismo: el resumen de una Gigantomaquia dependiente del mismo lemma iliádico. Ambos textos, pues, descienden de una misma fuente, presumiblemente el texto denominado de modo convencional Mythographus Homericus7. 3 Editado por primera vez por G. Coppola, Pubblicazioni della Società Italiana per la Ricerca dei Papiri Greci e Latini in Egitto, vol. VIII (Firenze 1927) 209 ss. 4 Pfeiffer apunta a la posibilidad de la existencia de un comentario mitográfico a Homero para el cual recupera la denominación de Mythographus Homericus establecida por I. Panzer, De Mythographo Homerico restituendo, Diss. Gryphiswaldiae (Greifswald 1891). 5 M. A. Harder, “3089: Homeric Narratives”, The Oxyrhynchus Papyri, vol. 56 (OxfordLondon 1989) 27-44. 6 Sobre las llamadas historiae fabulares, uid. M. van der Valk, Researches on the text and the Scholia of the Iliad, vol I (Leiden 1963) 303-413; remitimos a la bibliografía citada infra sobre el llamado Mythographus Homericus. 7 Aunque Harder lo cataloga como “Homeric narratives”. Para el llamado Mythographus Homericus uid. F. Montanari, “The Mythographus Homericus”, Greek literary theory after Aristotle:
83 LA GIGANTOMAQUIA SEGÚN EUFORIÓN DE CALCIS… Prosigamos con la lectura del papiro8: La primera línea ha sido seccionada horizontalmente, por lo que sólo se puede leer parcialmente la parte inferior de algunas letras. Harder restituye la lectura Oujr]anou` kai; Gh`~ pa[i'd-, “los hijos de Urano y Gea...”, inicio plausible de una narración mítica sobre la Titanomaquia (o la Gigantomaquia9). En el texto del escolio el segmento coincidente da la lectura Givgante~ oiJ Gh`~ pai'de~, “los gigantes, hijos de Gea”. La línea 2 se lee sin problemas: hiotiteneo~w. Harder restituye ]hi o{ti te nevo~ w[[n (?), sin paralelo en el texto escoliográfi co. La línea 3 da la lectura n:odezeu~m. El punto alto es claro, pero faltan signos de acentuación. Harder lee ]n: oJ de; Zeu;~ m[, restitución que se puede poner en clara relación con el segmento siguiente del escolio: pareskeuvazon. Zeu;~ de;. La letra n del papiro se corresponde con la última de la forma verbal que termina la frase en el escolio: pareskeuvazon. La omisión del artículo en el incipit de la frase siguiente es irrelevante desde el punto de vista de la crítica textual. La línea 4 se inicia con una letra segmentada e ininteligible, y a continuación balwna. Según Harder, ].balw;n a.[. Propongo restituir balw;n au≥j[tou;~... La línea 5 permite leer: aunoi~garkaia. El texto restituido por Harder es ker]aunoi'~ kai; ajstrapai'~, lectura coherente con el contexto a pesar de que el texto del escolio omite este detalle10. En la línea 6 leemos ~eneirxente~, si bien la última letra no es clara y Harder propone una e, y restituye ]~ ejnei'rxen tee≥[. a collection of papers in honour of D. M. Schenkeveld. Ed. J. G. J. Abbenes, S. R. Slings, I. Sluiter (Amsterdam 1995) 135-172; F. Montanari, “Ancora sul Mythographus Homericus (e l’Odissea)”, La Mythologie et l’Odyssée, ed. Hurst-Letoublon (Genève 2002) 129-144. En estos dos estudios de Franco Montanari el lector tendrá acceso a un catálogo completo y comentado de todos los fragmentos sobre papiro atribuidos al Mythographus Homericus hasta la fecha. El papiro de Oxirrinco 4096, exhumado a finales de los años ochenta del siglo XX y editado en 1995 por P. Schubert (The Oxyrhynchus papyri vol 61, Oxford-London 1995) fue catalogado ya en su editio princeps bajo esta denominación. Vid. también M. van Rossum-Steenbeek, Greek reader’s digest’s? Studies on a selection of subliterary papyri (Leiden-New York-Köln 1998) Cap. 3: “The Mythographus Homericus” 85-118; M. Schmidt, “The Homer of the Scholia: What is explained to the reader?”, Omero tremila anni dopo, a cura di Franco Montanari (Roma 2002) 159-177; A. Cameron, Greek Mythography in the Roman world (Oxford 2004) cap. 3 passim; F. Pontani, Sguardi su Ulisse: la tradizione esegetica greca all’Odissea (Roma 2005) 71-72. 8 Una reproducción fotográfica de alta calidad del fragmento en el sitio: http://163.1.169.40/ gsdl/collect/POxy/index/assoc/HASH01c2/fee9e6f1.dir/POxy.v0056.n3830.a.01.hires.jpg 9 La diferentes tradiciones sobre la Titanomaquia y la Gigantomaquia aparecen confundidas ya desde la épica arcaica. Eumelo de Corinto es responsable de una contaminatio entre los dos ciclos, a juzgar por el testimonio que nos ofrece el escoliasta de Apolonio de Rodas (1.1165). Ver al respecto Bernhard, s. u. Aigaion en W. H. Röscher, Ausführliches Lexicon der griechischen und römischen Mythologie (Leipzig 1890-94, reimpresión en facsímil Georg Olms Verlag 1977-1978) 10 Harder omite ga;r, suponemos que por simple descuido.
84 JOAN PAGÈS CEBRIÁN La línea 7 es clarísima: archnkronwi, pues coincide con dos palabras completas, ajrch;n Krovnwi, clara paráfrasis de la lectura del escolio tw'i patri; Krovnwi th;n touvtwn basileivan. La línea 8 es un poco más completa: se lee perfectamente la primera letra de la columna: t; después, el material está rasgado, por lo que se pierden dos letras, a continuación parece leerse diafereinofei, si bien de la primera letra sólo queda el trazo superior derecho a causa de la rasgadura. La restitución de Harder es: ]t .. d≥i≥afevrein ofei[. Leemos en el escolio: ΔOf ivwna de; to;n dokou`nta pavntwn uJperevcein. Es verosímil ver en la forma restituida d≥i≥afevrein una uaria lectio de uJperevcein, forma que nos da la lectura del escolio. Para las últimas letras de la línea proponemos una restitución ΔOfeivwna, hipercorrección por itacismo de la lectura ΔOf ivwna que da el escolio. Harder no da la restitución en el texto, aunque sí recoge estas observaciones en el comentario, donde también sugiere que la t inicial podria formar parte de la palabra pavntwn, que también fi gura en el escolio. En la línea 9 leemos sin difi cultad thn. El deterioro del material nos impide leer las dos letras siguientes; a continuación, autouprosh. Según Harder, thn aj[p’] aujtou` prosh[goreu-, que parece paráfrasis de la lectura del escolio ajf’ ou| ΔOf iwvnion proshgoreuvqh11. El texto del escolio acaba aquí, pero el del papiro continúa una línea más antes de acabar esta historia. Al fi nal se lee la típica suscripción, pero el nombre del autor queda interrumpido por la rasgadura inmediatamente después de la primera letra. Leemos storiapare, que nos recuerda la fórmula habitual hJ iJstoriva para;..., pero la e en lugar de la a sugiere par’ E..., y el nombre de un autor con la E como inicial. La rasgadura del papiro nos impide seguir leyendo. Pero es precisamente aquí donde podemos completar la lectura con el papiro londinense al cual nos referíamos al inicio. Como ya hemos dicho, el pequeño pedazo encaja aquí perfectamente, y en su primera línea leemos tres letras, que son las que sin lugar a dudas seguían a la épsilon inicial: ufo. Harder restituye con mil reservas: hJ iJ-]storiva par’ E≥ujfor≥ i≥vw≥n≥i≥[. Harder, en su lectura y edición del papiro, no entra a discutir la posible autenticidad de lo que parece una cita que nos remite a la autoridad del poeta helenístico Euforión de Calcis. Antes al contrario, aboga por la escasa fi abilidad de estas suscripciones, adoptando la postura de Van der Valk12, a quien cita. Sin embargo, la crítica no se muestra unánime en cuanto se refi ere a las citas que fi guran en las suscripciones fi nales de los resúmenes mitográfi cos que nos han transmitido los escolios. No es ahora el momento de detallar el status quaestionis, pero podemos advertir brevemente de las dos posturas contrapuestas al respecto: 11 Más propuestas de restitución en M. W. Haslam, “A new papyrus of the Mythographus Homericus”, BASP 27 (1990) 31-36. 12 Op. cit. 361 ss.
85 LA GIGANTOMAQUIA SEGÚN EUFORIÓN DE CALCIS… si bien Montanari13 ve en estas suscripciones un afán por fundamentar la versión transmitida en la autoridad de una fuente consultada sin duda, Cameron14 se inclina por el argumento contrario: según él nos hallamos ante citas falsas con el objetivo precisamente de legitimar una versión tardía y manipulada. Las razones de esta manipulación serían, según Cameron, de tipo culturalista. Posturas intermedias son las de Diller15 y Lünstedt16, que creen que hay que analizar todas y cada una de las suscripciones individualmente, y el hecho de que alguna de ellas sea comprobable, como de hecho las hay, no legitima automáticamente todas las demás. Entre otras observaciones, Lünstedt demuestra que el redactor de los escolios mitográfi cos a Homero había consultado el texto y los escolios de Licofrón. Así pues, la literatura helenística con sus escolios parece haber sido una fuente de comentaristas tardíos. ¿Por qué, pues, dudar de la autenticidad de una referencia a Euforión? Entremos, por consiguiente, en el análisis de la suscripción que parece remitir a Euforión de Calcis al fi nal del texto que acabamos de comentar. En primer lugar, el estudio papirológico parece sufi cientemente claro como para restituir la lectura propuesta, tal como acabamos de hacer: las primeras cuatro letras son legibles sin difi cultad aunque la rasgadura separe la E inicial de las otras tres. En segundo lugar cabe observar también que los escolios mitográfi cos a la Ilíada citan en suscripción a este autor seis veces17. No nos encontramos, pues, ante un unicum. Un análisis de la tradición mitográfi ca en torno a la Gigantomaquia y a la participación del gigante Ofi ón en ella nos puede dar pistas sobre la presencia de un texto de Euforión en la cadena de transmisión del mito y, sobre todo, en la confi guración de éste tal y como nos lo da la lectura del escolio citado, completada con la ayuda del texto restituido del papiro. Transcribimos a continuación el texto del escolio18, seguido de la edición de Harder del texto del papiro, ampliada con las dos propuestas puntuales que hemos aportado anteriormente transcritas en cursiva: 13 1995 (op. cit.). 14 Op. cit. 15 A. Diller, “The text history of the Bibliotheca of Pseudo-Apollodorus”, TAPhA 65 (1935) 296-313. 16 P. Lünstedt, Untersuchungen zu den mythologischen Abschnitten der DScholien (Hamburg 1961) passim y especialmente 35-36. 17 Además del pasaje comentado aquí, en los escolios D a Il. 2.157, 2.212, 14.295, 18.486 y 24.602. 18 A falta de una edición reciente de los escolios menores a la Ilíada he recurrido a la proecdosis electrónica de Van Thiel (http://kups.ub.uni-koeln.de/volltexte/2006/1810/pdf/Scholia_D_Gesamt. pdf).
86 JOAN PAGÈS CEBRIÁN Gaivh~ kai; povntoio i{n’ ΔIapetov~ te Krovno~ te: Dio;~ metasthvsanto~ to;n patevra Krovnon th`~ basileiva~ kai; th;n tw'n qew'n ajrch;n paralabovnto~, Givgante~ oiJ Gh`~ pai'de~ ajganakthvsante~ ejn Tarthsw'i (povli~ dev ejstin au{th para; to;n ΔWkeano;n) mevgan kata; Dio;~ povlemon pareskeuvazon. Zeu;~ de; sunanthvsa~ aujtoi'~ katagwnivzetai pavnta~, kai; metasthvsa~ aujtou;~ eij~ [Erebo~ tw'i patri; Krovnwi th;n touvtwn basileivan paradivdwsin. ΔOf ivwna de; to;n dokou`nta pavntwn uJperevcein kathgwnivsato o[ro~ ejpiqei;~, ajf’ ou| ΔOf iwvnion proshgoreuvqh. Oujr]anou` kai; Gh`~ pa[id- ]hi o{ti te nevo~ w[[n ]n: oJ de; Zeu;~ m[ ] ≥balw;n a u j≥[ tou;~ 5 ker]aunoi'~ kai; aj≥[strapai'" ]~ ejnei'rxen tee≥[ ]ajrch;n Krovnwi ≥[ pavn]tw≥n≥ d≥i≥afevrein ΔWfeiv[ wna thn aj[p’] aujtou` prosh[goreuhJ iJ10 storiva par’ E≥ujfor≥i≥vw≥n≥i≥[ La Biblioteca del Pseudo-Apolodoro conserva la versión que podríamos considerar canónica del mito de la Gigantomaquia, la cual, a su vez, presumiblemente es deudora de versiones en prosa de antiguos poemas épicos19. El texto del Pseudo-Apolodoro nos relata el avatar con profusión. La versión que leemos en el escolio es, en cambio, muy sucinta, y a pesar de ello, tenemos sufi cientes indicios como para corroborar su adscripción a una variante lateral de la tradición sobre la Gigantomaquia. Así pues, la versión del escolio no depende de la misma tradición que la de la Biblioteca. Analicemos la cuestión con detalle. Advertimos la localización de la escena en Tartesos, un unicum ante el resto de fuentes20, que coinciden con Pseudo-Apolodoro21. En efecto, en todas ellas el escenario de la Gigantomaquia es Flegras de Tracia. Este fi nis terrae oriental ha 19 Desgraciadamente los vestigios de las antiguas gigantomaquias de la épica arcaica son muy exiguos, casi insignificantes. Además, se confunden muy a menudo con la tradición de la Titanomaquia. Vid. A. Bernabé, Fragmentos de épica griega arcaica (Madrid 1979) 21 ss. 20 La mención más antigua del topónimo se halla en Pi. N. 1.67, en un pasaje en el cual el poeta hace referencia al mismo mito. Vid. especialmente el escolio ad loc. y el escolio a Licofrón 63. 21 Pseudo-Apolodoro ya menciona otras variantes: Palene es otro de los escenarios tradicionales de la Gigantomaquia. Existían versiones locales: uid. Paus. 8.29.1. Sin embargo la noticia de Pausanias parece proceder de una confusión entre Flegras y el gentilicio “flegias”.
87 LA GIGANTOMAQUIA SEGÚN EUFORIÓN DE CALCIS… sido sustituido por otro, Tartesos, en el extremo occidental de la oijkoumevnh. Sin duda ello representa una innovación: las versiones primitivas orientalizantes ceden ante la especulación geomitológica suscitada por la colonización occidental. Diodoro Sículo recoge tradiciones italiotas que nos confi rman el desplazamiento hacia occidente del mito22. Otra discrepancia de la versión del escolio es el motivo del confi namiento de los gigantes en el Tátaro, frente a la versión canónica según la cual fueron aniquilados. La versión del escolio nuevamente se nos ofrece como testis unicus. Pero la innovación principal que aporta el escolio es el papel preponderante del gigante Ofi ón, personaje que las fuentes anteriores han silenciado. El motivo es, sin duda, antiguo, a juzgar por el testimonio de un vaso ático en el que aparece un gigante junto a Ares. Al lado de la fi gura del gigante se lee OFIONEUS23. Como resultado de este análisis entendemos que el escolio comentado ofrece el testimonio único de una variante del mito de la Gigantomaquia que desplaza el escenario al extremo occidental del mundo conocido y erige al gigante Ofi ón o Ofi oneo en caudillo de la batalla24. El papiro fragmentario analizado al principio del artículo parece corroborar esta hipótesis, y retrotrae el testimonio hasta el siglo II. El silencio de las fuentes anteriores al respecto se suple con testimonio de la pintura sobre cerámica: el mito de Ofi ón ya está confi gurado en época clásica. El papiro y el escolio conservados son tributarios del comentario mitográfi - co del s. I conocido como Mythographus Homericus25. Este mitógrafo recoge la versión aberrante de la Gigantomaquia de un autor tardío que se complace precisamente en la rareza y marginalidad de las versiones míticas. Este autor es, sin duda, Euforión de Calcis, de cuyo nombre se restituye una parte a partir de la lectura del Papiro de Londres 142 y del Papiro de Oxirrinco 3830, como ya hemos explicado. Sabemos, por otra parte, que Euforión es precisamente uno de esos autores tardíos que buscan la rareza de la versión local olvidada y navegan por rutas poco frecuentadas por la tradición literaria de la mitología en pos de la reliquia curiosa 22 5.71. Vid. también Str. 5.4.4. 23 Oenochoe del Museo Británico, B 617. No he tenido la posibilidad de ver esta pieza ni siquiera en reproducción fotográfica. La información la debo a F. Vian, La guerre des Géants: le mythe avant l’époque hellénistique (Paris 1952), quien a su vez cita a J. de White en la p. 75. Vid. también cap. VI, 1 de la misma obra, “Gigantomachie et Titanomachie”. La presencia de Ares en la escena figurada es perfectamente coherente con el contexto: Zeus es ayudado por otros dioses en su lucha contra los gigantes. Hay que descartar la posibilidad de que este Ofioneo sea el páredro de Eurínome, ya que en el episodio órfico referente al reinado de estos dos titanes la figura de Ares sería imposible de justificar. Cf. A. R. 1.503; Sch. in Lyc. 1192; Sch. in Ar. Nu. 247; Nonn. D. 8.158 ss. ; Eus. P. E. 1.10. 24 Vid. Diller s. u. Ophion 2 en Pauly, RE; Höfer s. u. Ophion 2 en Röscher, op. cit. 25 Vid. n. 7.
88 JOAN PAGÈS CEBRIÁN que el azar ha salvado. Además, como advierten sus editores y comentaristas26, a este autor le place refundir materiales diversos y alterar el relato mítico por medio de la contaminatio. En este caso, nótese como el núcleo narrativo de la tifonomaquia ha sido aquí trasladado al mito del gigante Ofi ón. Uno de los fragmentos27 que fi gura en las últimas ediciones de este poeta doctus nos ofrece un paralelo interesantísimo. Se trata de otro escolio mitográfi - co28 a Homero protagonizado por un gigante, Eurimedonte. La versión es aún más aberrante: el gigante Eurimedonte poseyó a Hera y de esta unión nació Prometeo. Posteriormente Zeus se casó con Hera y, al conocer la existencia de un hijo anterior, castigó al padre precipitándolo al Tártaro, y a Prometeo lo encadenó en el Cáucaso. No se menciona el motivo del robo del fuego. El escolio acaba con la suscripción que remite a Euforión. Las coincidencias son sorprendentes: ambos son testimonios únicos de versiones marginales y peregrinas, llaman la atención por su rareza y se alejan notablemente de las versiones canónicas. Ambos son protagonizados por gigantes cuyo nombre no fi gura en las nóminas y catálogos habituales. Además, observamos en él otro claro ejemplo de contaminatio mítica: el ciclo de la Gigantomaquia aparece aquí fusionado con el mito de Prometeo. Euforión utilizaba estas referencias mitológicas chocantes como orfebre que decora sus creaciones con raros ejemplares de piedras exóticas. Son, simplemente, exempla ornamentales. La narración completa de estas variantes se leía sin duda en los escolios a su obra, hoy perdidos. El paralelo de Licofrón nos puede ser útil al respecto29. Así pues, y como conclusión de este artículo, podemos afi rmar que una futura edición de los fragmentos de Euforión de Calcis debería añadir, entre los fragmenta incerti loci, el escolio mitográfi co de la clase D a Il. 8.479, con una restitución de la suscripción fi nal perdida que remitía al poeta citado y que podemos leer gracias a los fragmentos comentados del Papiro de Londres 142 y del Papiro de Oxirrinco 383030. 26 Vid. Euforió de Calcis, Poemes i fragments, text revisat i traducció de Josep Antoni Clua, Fundació Bernat Metge (Barcelona 1992) 12-13. 27 Fragmento 127 Clua (=103 van Groningen, 124 de Cuenca). 28 Sch. D a Il. 14.295. 29 En efecto, como ya advirtió Lünstedt, op. cit. 15-23, las suscripciones que leemos en los escolios menores en algunos casos remiten no al texto del autor citado sino a sus escolios. 30 Como muy acertadamente, a nuestro entender, propone Van Thiel en su proecdosis electrónica, ya citada, de los escolios menores a la Ilíada. Cf. R. L. Fowler, “POxy XXVI 2552: a Citation of Euphorion?”, ZPE 96 (1993) 15-16.