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Reseña: El proceso de integración en el Espacio Europeo de Educación Superior: Necesidades y demandas del profesorado de la Universidad de Sevilla. De Pablos Pons, Juan (Coord.)

Trillo Alonso, Felipe

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Revista Fuentes. Volumen 7, 2007 Tema monográfico: Educación y género 147 DE PABLOS PONS, Juan (Coord.) (2006) El proceso de integración en el Espacio Europeo de Educación Superior: Necesidades y demandas del profesorado de la Universidad de Sevilla. Sevilla: Universidad de Sevilla. Felipe Trillo Alonso Universidad de Santiago de Compostela A 8 de enero de 2007, tengo para mí que todo eso del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) se ha convertido en una especie de tótem: emblema supuestamente protector en torno al que se “establece un sistema de creencias y organización de la tribu”. Como es sabido, el tótem suele ser un ídolo (“figura de una falsa deidad a la que se da adoración”) caracterizado por su soberbia y una dureza extrema que exige permanentes sacrificios. Generalmente tal deidad resulta inescrutable para todos excepto para una casta sacerdotal (druidas, brujos, hechiceros) que reverencialmente servida por sus correspondientes acólitos se erige en la única capaz de interpretarlo. Entre ellos construyen numerosas leyendas (“relación de sucesos que tienen más de maravillosos que de históricos o verdaderos”) que ingeniosamente hilvanadas consiguen gestar un mito (“fábula, ficción alegórica”) ajeno a la razón. Culturalmente llegamos así a la metáfora del Espacio Europeo de Educación Superior como nueva religión para la tribu universitaria. Recuérdese que por religión se entiende el “conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto”. Y es que, si eliminamos las cursivas, todo lo demás es aplicable al caso. Especialmente eso del temor, pues en efecto el EEES amenaza y atenaza a los que gobiernan la universidad en primera instancia (algo se de esto) y por extensión a todos los demás, de tal forma que en ese miedo a no cumplir en fecha y forma debida (por más que las fechas y las formas se alteren sin piedad), se encuentra la explicación de la huída hacia delante que estamos viviendo en este asunto con más ofuscación (“obscuridad de la razón, que confunde las ideas”) que conciencia (“conocimiento exacto y reflexivo de las cosas”). Pues bien, por todo lo dicho, el libro que amablemente me han invitado a reseñar se hace más necesario por ejemplarizante. Quiero decir con esto que más allá de la información específica que desgrana, por cierto minuciosamente, su principal valor radica en el ejemplo que nos da sobre la necesidad de detenerse a conocer cuál es la situación actual de partida de la universidad (por lo menos de las necesidades y demandas del profesorado) antes de precipitarse en el proceso de integración del EEES. Participa el libro, por tanto, del espíritu de la investigación matriz de la que parte (véase:http://www.mec.es/univ/html/informes/estudios_analisis/resultados_2004/ea0042/E A-2004-0042-ALBA-2-InformeGlobal.pdf), que a propósito del EEES dice expresamente que “se trata de un viaje a una meta desconocida sin saber de qué condiciones se parte ni con qué recursos se cuenta”; a lo que añade algunas interesantes preguntas: “¿Qué se sabe de lo que ocurre en las aulas universitarias para pedir que se modifiquen las prácticas? ¿Y a qué modelo o modelos de calidad hay que llegar? ¿Son las universidades españolas ya de calidad? Son las prácticas docentes ya de calidad? ¿Y qué es lo que se viene haciendo hasta ahora?”En fin, siendo así, la investigación de partida y en particular el libro que nos ocupa representan para mí: en primer lugar, un ejemplo a seguir de sensatez ante el desconcierto reinante porque nos instan a analizar y valorar qué es lo que hacemos, qué es lo que tenemos e incluso por esa vía hasta qué somos como paso imprescindiblemente previo para afrontar los supuestos cambios que devienen del EEES; y en segundo lugar, también un antídoto (aunque no se si eficaz) contra la burda desregulación del sistema público universitario auspiciada por el discurso de la competitividad y de la excelencia que Revista Fuentes. Volumen 7, 2007 Tema monográfico: Educación y género 148 nos asola, toda vez que nos facilitan información contrastada sobre el necesario marco general de equidad del que deberíamos partir pero que hoy por hoy no tenemos ni inter ni intra universidades. A partir de aquí conviene destacar que el libro da cuenta de una investigación exhaustiva y rigurosa cuyo principal objetivo (junto a otros cuatro) es: “Identificar las percepciones en términos de dificultades y necesidades de formación del profesorado para integrar en su metodología didáctica las modalidades de trabajo derivadas del crédito europeo (ECTS) y la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en su puesta en práctica efectiva y real”. El libro, como es obvio, se detiene y profundiza en lo más singular de la Universidad de Sevilla, pero ello no es óbice para que resulte igual de interesante a los foráneos siquiera por aquello de “cuando las barbas de tu vecino veas cortar …”; bien al contrario, esa particularidad como mucho nos hará envidiar a los que no somos de allí un informe similar (igual de detallado y público) sobre lo que ocurre en las nuestras. Cuenta el libro con una estructura formal típica de los informes de investigación evaluativa: planteamiento, análisis de resultados, conclusiones, definición de fortalezas y debilidades y propuestas para el cambio en materia de formación del profesorado y de uso e integración de las TIC. Naturalmente, estos dos últimos capítulos son el espejo donde cualquier lector buscará encontrarse. Creo poder añadir que lo conseguirá. Mención aparte merecen los anexos. En los mismos encontramos los instrumentos para la recogida de información. Desde aquí me gustaría animar a que desde la intimidad se responda al cuestionario. De hacerlo, auguro el disfrute de una lección de humildad. A mi me sirvió para confirmar lo poco y mal que se de las TIC. Finalmente, también tengo algo que objetar. Debo decir que me sorprendió que se buscara con tanto ahínco una relación entre ECTS y TIC. Para mí hubiera sido más relevante hacerlo entre Aprendizaje Autónomo –la gran promesa y el gran olvidado (de momento) de todo estoy Metodología Docente. Más aún me sorprendió cuando compruebo que el libro, de hecho y además con atinadas recomendaciones formativas, se ocupa también de esto último que en mi opinión es más amplio y por tanto comprende a lo anterior. Sin embargo, por lo menos en el planteamiento de la investigación se opta por una perspectiva inicialmente más restrictiva. Desde esta óptica se abre pues la posibilidad de un debate conceptual sobre qué va antes, si la metodología o las TIC, y sobre qué es más importante, si el sistema de acreditación o el aprendizaje autónomo. No obstante, permítaseme pronosticar que llegaríamos pronto a un acuerdo. Tengo para mí que los colegas autores del Informe destacan por su entusiasta y brillante dedicación a las TIC y, quizás –aventuro-, tienden a ver las cosas más desde ese prisma, sobre todo porque desde su acertada concepción de las TIC éstas no son sólo una herramienta sino potencialmente una nueva manera de aprender y pensar y por tanto de actuar (por más que esto todavía no se entienda por la mayoría). En cualquier caso, el libro no deja lugar a dudas sobre el rigor y la honestidad intelectual de sus autores que, aunque presumiblemente -aventuro de nuevodesearan encontrar una mayor y mejor relación, dejan constancia de que “las expectativas de cambio en el uso de las TIC en la aplicación del Crédito Europeo irán en detrimento de éstas”. Cabe cuestionarse, naturalmente, si eso debe ser así, que seguramente no como los autores del libro insisten en sus recomendaciones; pero también hay que preguntarse por qué es así a día de hoy, lo que evidencia una necesidad de formación en TIC más allá de la meramente instrumental, en lo que también insisten. Con todo, quiero creer que una información de ese calado lejos de oponerse al cambio y a la mejora tal vez lo que nos sugiere es que la dirección a seguir es distinta: que no se trata de sustituir una metodología basada en la interacción personal por otra a través de las TIC, sino en hacer bien la primera lo que, lamentablemente, a día de hoy quizás no es muy frecuente. Sea como sea, el libro coordinado por el profesor Juan de Pablos Pons es implacable Revista Fuentes. Volumen 7, 2007 Tema monográfico: Educación y género 149 cuando concluye: “La implementación práctica de la reforma que es una dificultad manifestada por nuestros responsables institucionales debe alimentarse de información contrastada que provenga de los principales agentes del cambio. No se puede avanzar de manera adecuada en la implementación sin disponer de este tipo de información en la que apoyar la toma de decisiones”. Sólo por decir eso, y por hacerlo con la autoridad que otorgan los datos que nos aporta el libro que he tenido la oportunidad de reseñar es de lectura obligada para esos responsables institucionales y muy recomendable también para todos aquellos profesores que quieren participar en el proceso y no admiten que les hurten la posibilidad de pensar por sí mismos.