La religiosidad en Lepe a comienzos del siglo XX
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5 LA VIRGEN DE LOS DOLORES CIEN AÑOS DE DEVOCIÓN EN LEPE Coordinación: Isabel Mª González Muñoz Juan Antonio Franco del Valle José Espinosa Daza LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 5
EDITA: Ediciones Lepe Actual. Hermandad y Cofradía del Stmo. Cristo de la Salud y Ntra. Sra. de los Dolores. COORDINACIÓN: Isabel María González Muñoz, Juan Antonio Franco del Valle y José Espinosa Daza. DISEÑO Y MAQUETACIÓN: Paco Cordero. FOTOGRAFÍAS DEL LIBRO: Fotos Abreu, Foto Estudio Vélez, Fotos Isgomu, Archivos de la Hermandad, Archivo Municipal de Lepe, Fotos de Alejandro Rodríguez, Fotos Aurelio Madrigal, Fotos Uruguay, Fotos Lucía Orta Ramírez, Fotos Juan Diego Galván, Archivos particulares de las personas que aparecen reflejadas en los agradecimientos. FOTO PORTADA: David Abreu. IMPRIME: Imprenta Real de Lepe. ISBN: 978-84-123278-0-9. DEPÓSITO LEGAL: H 15-2021. PATROCINAN: Ayuntamiento de Lepe - Diputación Provincial de Huelva. c Queda totalmente prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta obra. 6 LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 6
7 ÍNDICE PRÓLOGO: STABAT MATER DOLOROSA INTRODUCCIÓN: EL PORQUÉ DE ESTE LIBRO TRAMO I: LA ADVOCACIÓN DE LOS DOLORES DE MARÍA. FUNDAMENTOS DE SU DEVOCIÓN. LA DEVOCIÓN A LOS DOLORES DE MARÍA EN LA HISTORIA LAS HERMANDADES DE LOS DOLORES EN LA PROVINCIA DE HUELVA TRAMO II: LEPE EN SU HISTORIA: UN SIGLO DE EVOLUCIÓN (1921 - 2021). LEPE DURANTE EL ÚLTIMO SIGLO: BREVE RECORRIDO GEOHISTÓRICO LA RELIGIOSIDAD EN LEPE A COMIENZOS DEL SIGLO XX TRAMO III: PERSPECTIVA HISTÓRICA DE LA HERMANDAD DE LOS DOLORES. HECHOS HISTÓRICOS RELEVANTES EL SANTÍSIMO CRISTO DE LA SALUD DOCUMENTOS IMPORTANTES LA RESTAURACIÓN DE NUESTRA SAGRADA IMAGEN SEPTUAGÉSIMO ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN COMISIÓN DEL CENTENARIO DE LA HERMANDAD DE LOS DOLORES TRAMO IV: PERSONAS DECISIVAS EN SU EVOLUCIÓN. PERSONAS DECISIVAS: FUNDADORES Y HERMANOS MAYORES LA DIRECCIÓN ESPIRITUAL EN LA HERMANDAD DE NTRA. SRA. DE LOS DOLORES CINCO DIRECTORES ESPIRITUALES PARA UNA CENTURIA EN LA INTIMIDAD DE NUESTROS TITULARES: CAMARISTAS Y VESTIDORES LAS MUJERES EN LA HERMANDAD DE LOS DOLORES TRAMO V: PATRIMONIO ARTÍSTICO Y DEVOCIONAL. LAS IMÁGENES TITULARES DE LA HERMANDAD DE LOS DOLORES DE LEPE LA INMACULADA CONCEPCIÓN Y EL NIÑO JESÚS CONOCIDO COMO EL REY PACÍFICO EL RETABLO DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES LAS ARTES SUNTUARIAS Y ORNAMENTALES: EL AJUAR PROCESIONAL Y DE CULTO EL CULTO POPULAR A LA SANTA CRUZ: LAS CRUCES DE MAYO EN LEPE TRAMO VI: VIDA DE HERMANDAD. CARIDAD RÉGIMEN ECONÓMICO DE LA HERMANDAD EL GRUPO JOVEN: LA JUVENTUD DE LOS DOLORES. UN SUEÑO HECHO REALIDAD EL GRUPO JOVEN: RETAZOS DE SU HISTORIA LA ESTACIÓN DE PENITENCIA: EVOLUCIÓN HISTÓRICA LAS TÚNICAS DE NAZARENOS: NUESTRA SEÑA DE IDENTIDAD EVOLUCIÓN EN EL EXORNO FLORAL DE NUESTROS PASOS VESTIMENTAS DE LAS IMÁGENES Y EL CALENDARIO LITÚRGICO PATRIMONIO MUSICAL EXPRESIONES DE VENERACIÓN POPULAR VÍNCULOS DE LA COFRADÍA DE LOS DOLORES CON LAS HERMANDADES DE LEPE TRAMO VII: CARGADORES, CAPATACES Y COSTALEROS. LOS CARGADORES DE LA VIRGEN LA PRIMERA CUADRILLA DE COSTALEROS FORMACIÓN Y PRIMERA SALIDA DE LA CUADRILLA DE COSTALEROS EVOLUCIÓN DE LAS CUADRILLAS DE COSTALEROS DE LA VIRGEN LA CUADRILLA DE HERMANOS COSTALEROS DEL STMO. CRISTO DE LA SALUD TRAS UNA SAGA FAMILIAR, CAPATAZ DE LOS DOLORES (MANUEL GALVÍN) DOS CAPATACES PARA UNA HERMANDAD: EL LEGADO DE UN PADRE A SU HIJO VIVENCIAS DESDE LO MÁS PROFUNDO MI VIDA CON LA SEÑORA: CAPATAZ RAFAEL MORENO GUERRA COSTALEROS DEL SEÑOR DE LA SALUD DOS CUADRILLAS PARA UN CENTENARIO EPÍLOGO TIEMPO PARA UNA NUEVA CENTURIA AUTORIDADES ORGULLO Y ENHORABUENA. JUAN MANUEL GONZÁLEZ. ALCALDE DE LEPE LA VIRGEN DE LOS DOLORES... Mª DEL PILAR LIMÓN. PRESIDENTA DIP. PROVINCIAL DE HUELVA ÍNDICE DE AUTORES POR TRAMOS AGRADECIMIENTOS HERMANA MAYOR: CONCEPCIÓN DEL PILAR IMÁGINES PARA LA HISTORIA COLOFÓN. AURELIO MADRIGAL Pág 9. Pág 13. Pág 19. Pág 25. Pág 43. Pág 63. Pág 97. Pág 121. Pág 127. Pág 139. Pág 147. Pág 159. Pág 165. Pág 189. Pág 197. Pág 211. Pág 229. Pág 279. Pág 197. Pág 283. Pág 287. Pág 323. Pág 339. Pág 343. Pág 349. Pág 351. Pág 357. Pág 361. Pág 365. Pág 371. Pág 375. Pág 385. Pág 393. Pág 413. Pág 419. Pág 433. Pág 447. Pág 457. Pág 465. Pág 467. Pág 469. Pág 473. Pág 475. Pág 481. Pág 475. Pág 487. Pág 489. Pág 490. Pág 489. Pág 501. Pág 545. LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 7
1.- LA RELIGIOSIDAD La religiosidad debemos considerarla en su doble vertiente. Por un lado, atendiendo al concepto de religiosidad oficial. Es decir, entendiéndola como el cumplimiento y puesta en práctica de los preceptos que son propios de una religión oficial; así como de la forma de vida y actuación que ésta comporta. Se aborda, por tanto, la religiosidad oficial que marca la Iglesia Católica. Y, por otro lado, se hace referencia a la religiosidad popular, aquella en la que el pueblo muestra una serie de devociones. Creo que es fundamental hacer esta pequeña disquisición antes de comenzar este capítulo. Y dejar claro los rasgos que la diferencian. La religiosidad oficial, le da la máxima importancia a la manifestación de lo sagrado frente a la popular que hace hincapié en las prácticas rituales personales o colectivas, potenciando incurrir en ciertas supersticiones. Al mismo tiempo, la religiosidad oficial se transmite mediante la enseñanza religiosa reglada (catequesis, ejercicios espirituales, predicaciones, etc.), formuladas todas desde instituciones religiosas aprobadas canónicamente. La religiosidad popular se enclava más en el ámbito de lo familiar y lo local y conlleva vivencias colectivas de todo tipo como tradiciones populares, gastronómicas, rituales, de indumentarias... Indudablemente, la comunidad lepera, católica desde la Baja Edad Media, contaba con unas tradiciones ancestrales, que se vinculaban al imaginario colectivo, ancladas en la religiosidad popular. Pero pienso que es conveniente, acercarse, de forma directa, a las creencias profundas y evangélicas que marca la Iglesia Católica, para hacer notar la importancia de la aparición de las refundaciones de las diversas hermandades pasionistas de Lepe en los primeros cuarenta años del siglo XX. 63 Tramo II: Lepe En su historia: Un siglo de evolución (1921 - 2021) LA RELIGIOSIDAD EN LEPE A COMIENZOS DEL SIGLO XX Isabel María González Muñoz A José Lora Fernández, Director Espiritual de esta cofradía durante treinta años, in memoriam LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 63
La religiosidad oficial Es primordial saber qué formación cristiana tiene el pueblo a comienzos del siglo XX. Para ello acudo al Informe remitido por párroco de Lepe, Fernando del Molino y Abreu, el 21 de octubre de 1932, al Arzobispado de Sevilla para la Relatio Quinquenalis promulgada por el cardenal Eustaquio Ilundaín Esteban para la visita ad limina de ese mismo año. Estado de moralidad y vida cristiana: Muy deficiente. Misa dominical: Asisten muchas personas a la primera misa de los domingos; a la segunda, menos. El trabajo no se interrumpe a pesar de la Ley Divina. Se puede calcular un ochenta por ciento el número de los habitantes que descuidan el cumplimiento pascual y la misa dominical. Semanalmente se suministran unas cuarenta y cinco comuniones. Existen nueve concubinatos públicos en la feligresía. Educación cristiana: Mal. La preocupación de los padres es la explotación de los hijos, aprovechándose de su trabajo prematuro; siendo una minoría los que se cuidan de educarlos bien. Prensa sectaria: No causa mucho daño, por la incultura del pueblo, aquí se lee poco1. De este informe podemos entresacar una visión más que objetiva de la realidad del Lepe de comienzos de siglo: la pobreza extrema hace que las familias se dediquen a trabajar, todos los días del año, no estando excluidos ni los domingos y ni las fiestas de guardar. Incluso los niños tenían que acudir al tajo desde edades muy tempranas. Está claro que es prioritario el alimento del cuerpo antes que el del alma porque no había nada que llevarse a la boca. Por lo tanto, el alto índice de analfabetismo se convierte en un mal pandémico heredado de padres a hijos. La lectura no se podía realizar, tampoco la escritura. En este caso, las prácticas cristianas quedan reducidas, en un veinte por ciento de la población, a la misa dominical. Solo cuarenta y cinco personas del pueblo, de las casi ocho mil censadas, en los años veinte, acuden a misa diaria en toda la semana. Estaríamos hablando de que unas nueve personas al día frecuentan el templo y se acercan a recibir los sacramentos. Es evidente que la formación cristiana está en un escalón muy bajo. Y no hay que buscar un origen político en ello sino en la necesidad. Los leperos de hace un siglo sólo tenían un objetivo común, poder acceder al pan nuestro de cada día. Hay un dato significativo, no obstante, en el final de este informe: “Prensa sectaria: No causa mucho daño, por la incultura del pueblo, aquí se lee poco”. Reflexiono con vosotros que esta afirmación tiene detrás un trasfondo muy interesante: si el pueblo no lee, es analfabeto, todos los conocimientos que le llegan es a través de la oralidad. Aquí es dónde pongo en valor el significado especial que tenían las predicaciones. El púlpito era un vehículo esencial de la educación de las masas. No olvidemos que la liturgia se realiza en latín hasta 1965, año en que se celebra el Concilio Vaticano II que impone el uso de la lengua vernácula de cada país. Los sermones tanto en las novenas y septenarios como en las 64 La Virgen de los Dolores. Cien años de devoción en Lepe. LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 64
misiones de cuaresma y pasión, suponía el único momento en que el pueblo era catequizado. Se tenía que creer lo que escuchaba como auténtica palabra de Dios. El Evangelio y las lecturas también se proclamaban en latín, por tanto, la palabra presbiteral era el único contacto con los designios divinos. Dejo aquí este dato que retomaremos más adelante al hablar de los primeros estatutos de nuestra cofradía. Unos años más tarde, en 1936, se recoge en el libro de actas de nuestra hermandad un análisis más profundo sobre este concepto. [..] Acto seguido, el señor Mayordomo expuso que venía observando, de años anteriores, cierta indiferencia en parte de la cofradía, tanto en la parte moral como en la material. En lo moral por cuanto tenemos el derecho de cumplir con los deberes religiosos y que son muy pocos los hermanos y hermanas que vienen cumpliendo con dichos deberes...2. Los cofrades dolorosos leperos, tenían marcados unos objetivos de formación estrictos, y de obligado cumplimiento. Artículo 15º.- Todos los hermanos confesarán y tomarán parte en la comunión general del Jueves Santo en corporación. Terminada la función religiosa, se inscribirá en el libro de actas la lista de los cofrades que cumplan tan sagrado deber, cerrándola con sus firmas el Prioste, Mayordomo y Secretario, y solamente quedarán capacitados para ser elegidos en las próximas juntas directivas o consultivas, los que en tal lista aparecen inscritos. Artículo 16º.- Cada año, en la cuaresma, y en los días designados por el Sr. Prioste, celebrará la cofradía, corporativamente, un solemne septenario en honor de Nuestra Señora de los Dolores. Artículo 17º.- La hermandad asistirá, en corporación, con cirios encendidos, a las dos procesiones del Viernes Santo, mañana y noche, delante del paso de Nuestra Señora de los Dolores. Artículo 18º.- La cofradía costeará el estipendio de un sermón de los Dolores de Nuestra Señora predicado en alguno de sus cultos3. Si atendemos a las obligaciones religiosas de los primitivos hermanos de esta cofradía, vemos que el objetivo fundamental de la refundación de esta hermandad fue precisamente paliar los problemas de formación y práctica sacramental que había en la población durante aquellos años. 1º.- Confesión general y comunión una vez al año: el jueves santo. 2º.- Septenario en honor de la Virgen con su predicación correspondiente. 3º.- Asistir a las procesiones del Viernes Santo. 4º.- Pago de un sermón especial, dado por un predicador autorizado, una vez en cuaresma. 65 Tramo II: Lepe En su historia: Un siglo de evolución (1921 - 2021) LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 65
En el primero de los preceptos, se recogen dos mandamientos claves de la Santa Madre Iglesia Católica: Confesar los pecados de muerte, al menos una vez cada año, y en peligro de muerte. Y comulgar, al menos, por Pascua de Resurrección. En los tres restantes, se aborda el tema de la formación de los hermanos en la doctrina cristiana y en los dogmas católicos a través de la predicación desde el púlpito. La práctica religiosa queda garantizada con la asistencia pública a todos estos actos, es decir, dando testimonio a otras personas del entorno familiar, vecinal, etc. Se alcanzaban dos metas a un tiempo: se formaba en cuestiones dogmáticas a los hermanos con la escucha de los sermones y se daba testimonio de esta fe de forma pública, ya que tenían que acudir al templo para asistir presencialmente a los cultos organizados, de manera que pudieran ser ejemplos para otros. Cuando un hermano acompañaba a otro a los actos de hermandad, se les quitaba la vergüenza de ser reconocido como creyentes practicantes, hombres de iglesia. Con lo denostado que estaba en esos momentos, políticamente y socialmente hablando, la pertenencia a la Iglesia Católica. La religiosidad popular La religiosidad popular es la forma de vivir la religión que tienen las personas sencillas. El lepero de principios del siglo XX era un creyente poco practicante pero devoto. Esto es, poseía un sentimiento y actitud de profunda veneración religiosa. Esta fervorosa manera de entender la vida diaria era más seguida por las mujeres. Son éstas las que organizan las expresiones de piedad popular. La primera de esas devociones manifiestas era, sin duda, la veneración a la patrona, la Virgen Bella, talismán de la idiosincrasia lepera. A la que tenemos que sumar la profunda fe del pueblo hacia san Roque, su santo patrón, desde el siglo XVII. Pero no solo esas advocaciones convivían con nosotros, sino que teníamos que sumar una larga lista de fiestas religiosas que nos acompañaban a lo largo del año. Se contaba con numerosas procesiones. Y con hermandades que las promovían. Por una carta fechada el 29 de enero de 1907 y enviada al Arzobispado de Sevilla por las jóvenes que dirigían y presidían congregaciones y hermandades de gloria, podemos constatar que en Lepe existían: La Conferencia de San Vicente de Paúl; la Hermandad del Corazón de Jesús y la Hermandad de las Hijas de la Inmaculada Concepción4. La Conferencia de San Vicente de Paúl de Lepe Las antiguas Conferencias de San Vicente de Paúl fueron fundadas en París, el 23 de abril de 1833, por un grupo de siete jóvenes universitarios entre ellos el Beato Federico Ozanam (1813 - 1853, que fue canonizado en 22 de agosto de 1997). Adoptaron a María Inmaculada y a san Vicente de Paúl (1581 - 1660) como patronos, inspirándose en el pensamiento y en la obra de éste santo, conocido como el “Padre de la Caridad” por su dedicación al servicio de los pobres y de los infelices. Con motivo de la mala situación de los pobres en París se decidió 66 La Virgen de los Dolores. Cien años de devoción en Lepe. LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 66
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pasar de las palabras a la acción personal creando la Conferencia de Caridad con el apoyo de una Hija de la Caridad, Sor Rosalie Rendu. La Sociedad fue introducida en España por el músico madrileño Santiago Masarnau Fernández, quien la había conocido en 1839 en París, donde entonces residía y trabajaba. El primer capítulo inició sus actividades en 1849 en Madrid y se constituyó formalmente en 1850. En los años siguientes la Sociedad conoció un extraordinario desarrollo en España, hasta que fue suprimida por el gobierno tras la revolución de 1868 e incautados sus bienes. En 1874 se autorizó de nuevo su funcionamiento. En la archidiócesis de Sevilla se fundó la primera conferencia en 1853. A Lepe llega a finales del siglo XIX5 y ha estado vigente hasta los años ochenta del siglo XX, que se cohesiona con Cáritas Parroquial6. Casi un siglo de vida da para mucho, calculo que estuvo vigente desde 1895, aproximadamente, hasta 1987. Fue fundada por Antonia Verano Oria, según consta en su lápida sepulcral: “Dña. Antonia Verano Oria, mujer que fue de D. Juan Muníz Conde, presidenta en ejercicio de la Hermandad de San Vicente de Paúl, falleció el 2 de noviembre de 1901 a los 47 años de edad8”. Antonia Verano Oria, mujer de buena posición lepera, contrajo matrimonio con Juan Muníz Conde. Fruto de este matrimonio nacieron sus cuatro hijos: Juan, Alejandro, Manuel y José Antonio. Al enviudar muy joven, decidió dedicar su vida al servicio de los más pobres. Según testimonio de su bisnieta, Bella Pilar Martín Muníz, era una mujer muy caritativa, que se dedicó a lavar a los más necesitados en el Hospital de Caridad de la localidad. Era frecuente que repartiera su comida caliente entre los pobres, dejando a sus hijos y a ella misma, con las sobras de comidas anteriores. Era muy austera, tenía incluso un solo vestido. Por esta circunstancia fue ayudada, en múltiples ocasiones, por sus hermanos facilitándole ropas para toda la familia. Murió en loor de santidad el 2 de noviembre de 1901, contando solo cuarenta y siete años. Se refiere en el pueblo, que todos los necesitados de la comarca pasaron por su velatorio besando sus pies y sus manos y llevándose, como reliquia, trocitos de su mortaja. A la muerte de ésta, se hizo cargo de la misma Dolores Verano Oria, hermana de la difunta. Más tarde la seguirían Rosa Verano Abreu, prima hermana de las anteriores presidentas, y Emilia García Rodríguez. Junto a ellas estaba un grupo de mujeres. Las reglas por las que se regían eran: [...] Muy simples; estaba prohibido hablar de política o inquietudes personales en las reuniones, y se resolvió que el trabajo debía ser el servicio de Dios en las personas de los pobres, a quienes los miembros debían visitar por su cuenta y dar vivienda y asistencia por todos los medios en su poder. El servicio de los miembros era abrazar, sin distinción de credo o raza, a los pobres, los enfermos y los desempleados7. En la actual calle Juan de Lepe, antigua Hospital, esquina con el mercado de abastos, existía una Capilla y Hospital de la Caridad9, en donde se refugiaban los transeúntes y enfermos que no tenían dónde cobijarse. Hasta que existió con tal fin, las voluntarias de la conferencia lepera se encargaban de lavar a los enfermos, vestirlos y darles de comer. 68 La Virgen de los Dolores. Cien años de devoción en Lepe. LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 68
Ayala organiza conferencias espirituales destinadas a las mujeres de la localidad y celebra también un quinario solemne de preparación del vecindario para la entronización en las casas consistoriales del Sagrado Corazón de Jesús, “A las nueve de la mañana del domingo 31 del corriente, Comunión General a la que están invitadas la Autoridades, Hermandades y pueblo en general”19. A las diez y media de la mañana participan en los oficios de la misa y a las 5 de la tarde asisten a la procesión y entronización de la imagen. Este mismo año se celebra el domingo 30 de junio la función solemne, “…no pudiéndose celebrar los Maitines propios de sus festividad, por haberse declarado la noche anterior un pequeño incendio en la parroquia, que fue prontamente sofocado”20. Por la tarde sale la procesión “… en su primoroso paso adornado profusamente”, acompañados de las autoridades locales y largas filas de devotas cantando. Con el paso de los años, la hermandad decayó, hasta tal punto, que desapareció en los años 70 aunque se mantuvo, durante algunos años de esta década la solemne procesión. Ésta fue suprimida a causa de la regulación de procesiones promulgada por el Sr. Obispo de Huelva, Rafael González Moralejo, en 1975. No obstante, su imagen sigue entronizada en una hornacina del retablo que preside el Sagrario del Templo Parroquial Sto. Domingo de Guzmán, acompañando, en un lugar privilegiado, a nuestra patrona, la Virgen Bella. Hasta 1984, el cura párroco José Lora Fernández, siguió celebrando la Eucaristía en honor del Sagrado Corazón, en dicha capilla, el día de su festividad litúrgica, por ser una advocación a la que le tenía especial cariño desde sus años de seminarista, ya que todos los años realizaba los ejercicios espirituales con la congregación de Padres Jesuitas. La Hermandad de las Hijas María Inmaculada Hay varias agrupaciones de jóvenes cristianas que se proponen honrar a la Virgen mediante ejercicios piadosos y con la promoción de un apostolado familiar y social. Encontramos, a lo largo de la historia, al menos, cuatro ramas de hermandades de muchachas consagradas al culto especial de la Santísima Virgen: La primera manifestación data del siglo XII y fue creada por el beato Pedro de Honestis en Rávena (Italia). En el s. XVII, san Pedro Fourier, tras haber fundado el Instituto de Canonesas Regulares dedicadas a la enseñanza, erigió, en 1620, una congregación seglar femenina, constituida en principio por las antiguas alumnas. Fórmula que ha prosperado tanto que hoy todos los colegios religiosos femeninos cuentan con una Asociación de Hijas de María, inscritas mientras son alumnas, y de permanencia, en ellas, aún después de casadas. La tercera rama, y quizás la más extendida, ha sido la Congregación Mariana creada por el padre jesuita Juan León Flamingue, en el Colegio Romano, aprobada por Gregorio XIII en 1584. En un principio era solamente para los alumnos y fue distinguida con el título de Prima primaria. Ésta tuvo tanto éxito que sirvió de modelo para las múltiples agrupaciones de Hijas de María extendidas por 75 Tramo II: Lepe En su historia: Un siglo de evolución (1921 - 2021) LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 75
todo el planeta. Son asociaciones autónomas instituidas en colegios y parroquias y que al recibir el diploma de afiliación disfrutan de determinados privilegios concedidos por diferentes papas. En los ejercicios colectivos las Hijas de María usan velo blanco y en muchas partes se revisten de una túnica blanca con ceñidor. El distintivo general es la medalla con la efigie de María Inmaculada, que se comprometen a llevar en todo momento como aviso de los compromisos contraídos ante la Madre de Dios. En 1968 sufren una reforma total y pasan a denominarse Comunidades de Vida Cristiana. Desde entonces conforman una confederación, con sede en Roma, regida por unos mismos estatutos. Habiendo perdido la autonomía de que gozaban originariamente. Por último, hemos de señalar la promovida por las Hijas de la Caridad, en 1830, a partir de la petición hecha por la Santísima Virgen a santa Catalina de Labouré. Usan como insignia la Medalla Milagrosa. La Hermandad de Lepe pertenece a la tercera clase, es decir, a la fundada por los padres jesuitas. Así consta en las hojas que se les repartían a sus afiliadas, donde se recoge una jaculatoria dirigida a san Luis Gonzaga. Sorprende que en la firma de la mencionada carta enviada al obispado con fecha 29 enero de 1907, su presidenta, Encarnación Muníz Gómez, la denomine así: ‘hermandad’. Normalmente se denominaban ‘asociación’. Es preciso señalar que si, la misma presidenta, la define así es porque tendrían estatuto otorgado con dicho título (la labor investigadora debe continuar para acceder a ellos). A esta peculiar cofradía, sólo podían pertenecer mujeres solteras desde que recibían la comunión hasta que ‘alcanzaban el estado’, es decir, se casaban. Cuando las muchachas daban este paso crucial en sus vidas, se organizaba una fiesta para despedirlas con mucha alegría. Sus compañeras las agasajaban porque habían alcanzado el objetivo único: se convertirían en perfectas cristianas, madres amantísimas y esposas fieles. Estaban divididas en diferentes coros de oración. Su pertenencia a unos u otros era debida a la edad que tuvieran así como su formación. Esta manera de proceder era común al ideario fundacional de las mismas ejecutándose, de esta forma, en todas las poblaciones. Las encargadas eran las señoras mayores que no habían conseguido celebrar el sacramento matrimonial. Estos grupos no se formaban de forma baladí sino que eran fruto de una misión pastoral promovida por la parroquia. Nos dice Antonio María Claret, reputado Misionero Apostólico de mediados del XIX que: Misión no es otra cosa que una embajada que os dirige Dios, por medio de sus ministros, que somos nosotros, aunque indignos. Y ¿por qué nos dirige esta embajada, esta misión? ¿Qué objeto tiene? ¿Qué fin se propone? [...]-¡Ay, carísimos! no es otro que el tratar con vosotros del más grande, del más importante, mejor diré, del único necesario negocio que tenéis, o podáis tener en este mundo; esto es, vuestra eterna felicidad21 Con la misión se pretendía regenerar la vida espiritual de las parroquias que habían relajado las prácticas religiosas. Promovían diversas actividades multitudinarias (vía 76 La Virgen de los Dolores. Cien años de devoción en Lepe. LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 76
crucis; procesiones; rezos del rosario; etc.) basadas en sermones doctrinales y morales, ejecutados por oradores sagrados de prestigio que llamaban a la piedad y al arrepentimiento colectivo. Eran organizadas por la sede arzobispal de Sevilla. Como hemos dicho anteriormente, uno de los frutos de dichas misiones era el establecimiento de distintas asociaciones y hermandades laicas. Lepe tuvo misiones en: 1848, dirigida por los padres capuchinos Félix Caragio y Blas García22; en 1884, organizada por los padres franciscanos23; en 1895 llegó a nuestro pueblo el P. Salvador, redentorista de la casa de San Juan de los Reyes de Granada, sede oficial de la congregación desde su restauración en 187824 y en 1899, estuvo predicada por los padres franciscanos25. Por tanto son tres fechas claves para poder decir que se fundaron en Lepe las Hijas de María (1884; 1895 y 1899). Descarto la de 1848 porque aún no se había proclamado el dogma inmaculista, contenido en la bula Ineffabilis Deus, el 8 de diciembre de 1854, promulgada por el papa Pío IX. Lo cierto es, que en nuestro pueblo también nació la legión de las Hijas de María, muy del gusto de las ‘señoritas bien’ del reinado de Alfonso XIII, (1886-1931). Siguiendo el modelo capitalino, estaba integrado por muchachas de clase pudiente: “Nosotras que pertenecemos, gracias a Dios a las familias más acomodadas y distinguidas del pueblo26. “Entre las fundadoras se encontraban Amalia Aguaded Pérez; Engracia Conde Rojas; Manuela Rodríguez; Amalia María; Constanza Mirabent Doménech; Dolores Bueno; Alejandrina B. Verano; Bella Prieto Feria, Bella Contreras e Isabel Mora Oria. Constituida la junta, que tenía validez anual, organizaba dos actividades señeras: La novena a la Inmaculada en el mes de diciembre, que incluía rezo del rosario, sermón y exposición del Santísimo Sacramento. El denominado ‘Mes de María’, que abarcaba todas las jornadas del mes de mayo. Diariamente se rezaba el Rosario. Se alternaban ‘Rosarios de la Aurora’, que recorrían las calles leperas, con rosarios de corte intimista, rezados en el recogimiento del templo. Se comenzaba el día 1 con una misa solemne y procesión claustral del Santísimo y se terminaba, el día 31, de igual manera. Las hermanas hacían también una confesión general y solían comulgar cada día. Estos gastos eran sufragados por las integrantes: “con nuestras limosnas y nuestra cooperación sostenemos la piedad y el culto27”. Para recabar fondos era tradicional la puesta en marcha de una rifa de una imagen peregrina de la Inmaculada. Las asociadas tenían obligaciones personales diarias; cada mes y siempre. Cada día: Rezar por la mañana y por la noche tres Ave María y un Gloria Patri en honor de la Pureza de María Santísima y después hacer la pertinente oración de consagración. Una vez terminada esta, se recitaba Bendita a sea tu Pureza y se pedía la interjección de san Luis Gonzaga. Cada mes: confesar y comulgar en el día señalado por el Director, e igualmente, asistir entonces a los ejercicios de la tarde. Siempre: Vivir en la modestia, devoción y pureza propias de una hija predilecta de María. Otra actividad muy arraigada en nuestro municipio fue la de mantener la ‘visita 77 Tramo II: Lepe En su historia: Un siglo de evolución (1921 - 2021) LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 77
domiciliaria´. Ésta consiste en la existencia de una pequeña imagen que, en una capilla móvil, las asociadas van pasándose continuamente, entre ellas, durante todo el año. Lo común era que la Virgen permaneciera en la casa de cada una un tiempo estipulado, momento en que le depositaban un pequeño donativo a la hucha que presentaba la capilla. Esta actividad pervivió hasta bien entrados los años 70. Yo la he conocido y he hecho el traslado de una Virgen Inmaculada a la casa de seis asociadas, las otras seis ya habían fallecido. Por tanto la imagen permanecía dos meses en cada hogar. Recuerdo perfectamente, cómo había que reunirse en la casa que despedía. Se avisaban a las amigas, vecinas y conocidas. Las niñas portábamos ramos de flores caseros, entresacados de los patios de la calle. Se rezaban unas oraciones (Ave María y Bendita Sea tu Pureza). Se cerraban las puertecitas de la capilla y se trasladaba a la casa que recibía. Cuando se llegaba a ésta, acompañada de la procesión de ramos y mujeres y niñas, se entronizaba, se descubría la Virgen, se colocaban los ramos de flores. Y, la mujer mayor de la casa, encendía las mariposas de aceite y entonaba una Salve Regina. Después éramos todas agasajadas con una gran merienda formada por dulces caseros (rosquitos fritos, empanadillas de sidra, pestiños, perrunillas, y cuando, era el tiempo, con dulce de calabaza o cocas) y café de pucherete. La chiquillería disfrutaba con locura porque era una actividad diferente en un pueblo que apenas contaba con novedades. Mis vecinas (Lolita Jiménez, su madre Concha; Paca Pilar; Bella Acosta y Bellita García; Bella Zapata; Juanita Rodríguez; Matildita Menguiano; Juanita González, la de José María; Salud García, mi tía Juanita Infante; Isabel Galvín; Encarnación Gómez; Pepita Ramos...) junto con las niñas (mi hermana Mª José; Bellita Contreras; Isita Gómez, Pilar Fernández y algunas amigas nuestras del colegio) éramos convocadas en casa de mi queridísima Lola Galvín, para recibir y después llevar la imagen a la casa correspondiente. Las hermanas Paquita y Bella Elena Gómez Ovando portaban la imagen a casa de Lola y, de allí, se llevaba a casa de su tía Ana López, la madre de Lolo Ramón, que nos estaba esperando con una bandeja de riñones al Jerez, tapa estrella del recordado Bar Ramón, en la salita que tenía detrás del salón del bar, en la parte correspondiente al hogar familiar. No sé el porqué, un buen día de mi niñez, dejó de hacerse. Esta asociación religiosa poseía unos distintivos especiales. Según me contaban mis tías Bella, Cristina y Amalia Cabet Cabet, las asociadas portaban bandas que diferenciaban a los distintos ‘coros’ o grupos y unas medallas con la imagen de la Inmaculada de plata, que ataban al cuello con lazos azules. Como grupo poseían un estandarte colgado, de un damasco celeste, en el que aparecía una copia de la Purísima de Murillo. Éste se sacaba en procesión en los rosarios de la Aurora organizados durante el mes de mayo. En todas las ceremonias, que concelebraba el sacerdote, se revestía con una casulla celeste de seda pintada al óleo. Daban vida a la parroquia y llenaban de alegría a todos los que las veían. Entre otras actividades, organizaron un coro de cantoras para fomentar la participación de los fieles en la Santa Misa y en los cultos parroquiales, dirigido por Amalia Cabet, que sabía 78 La Virgen de los Dolores. Cien años de devoción en Lepe. LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 78
música, enseñada por su madre28. Las canciones eran interpretadas con el órgano por el sochantre parroquial. En los años cincuenta, 1954, fruto de mucho esfuerzo y de mucho trabajo, adquirieron un retablo, recientemente restaurado, que se ubicó en la capilla que esta imagen ha tenido ininterrumpidamente, desde 1693 , en el templo parroquial, en el lateral derecho, junto a la ‘Puerta del Sol’29. Se compró, siendo párroco José Arrayás Mora, según él mismo explica en el inventario de la iglesia: “Retablo tallado sin dorar, de tres cuerpos y dos nichos, en hornacina, que cubre todo el testero de la Capilla de la Inmaculada, costeado por suscripción popular en el último año Mariano y que fue construido en Valverde del Camino30”. Fue tallado en los talleres Hijos de Leonardo Domínguez. Contaban para sus cultos con una imagen pequeñita de la Inmaculada, de 1,20 ms, que data del siglo XVII. Provenía de una primitiva hermandad de Inmaculada, extinta, que se fusionó en el siglo XVIII con la refundada Hdad de la Soledad. Esta talla, sufrió algunos daños en el asalto al templo, durante la contienda civil y fue restaurada en Huelva, en 1941, en los talleres de Joaquín Gómez del Castillo. Según consta en el mencionado Inventario de la Iglesia Parroquial de 1950, elaborado por D. Fernando, fue “restaurada en Huelva con donativos recogidos por la presidenta de las Hijas de María, la señorita Encarnación Muníz31” Cuando, en los años sesenta, desaparece esta hermandad o asociación de las Hijas de María, toma el relevo en la preparación de los cultos a la Inmaculada, la Hermandad de los Dolores, y así se ha recogido en sus estatutos y se ha ejecutado hasta el presente año 2020. Y, es más, el medallón central del techo del palio de la Virgen, lo preside una pintura de la Inmaculada Concepción. Hoy, ha tomado su culto, la Hermandad de la Pura y Limpia y Santa Vera Cruz. Lo cierto es, que la devoción en Lepe hacia esta advocación ha continuado firme y atestiguada desde el siglo XVII hasta nuestros días. También eran advocaciones del imaginario común: La Virgen de Rosario; la Virgen del Carmen; la Virgen de la Candelaria; la Virgen de Fátima; san Sebastián, san Cristóbal, san Antonio de Padua y una ancestral devoción al Rey Pacífico, que estudia extensamente nuestro hermano Felipe Menguiano Fernández en el Tramo V de este libro, al que remitimos. Contando, tanto en la Iglesia Parroquial como en la antigua Iglesia de Nuestra Señora de la Piedad, más conocida por la Iglesia de las Monjas, imágenes titulares que eran sacadas en procesión el día de su festividad religiosa o en ocasiones especiales. El padre J. Llompart, especialista en estos temas, da en la clave al hacer la religiosidad popular una consecuencia de la religiosidad formal. Dice así: La Iglesia cuenta con una serie de ritos religiosos de carácter oficial, la liturgia —misa, predicación, sacramentos—, mediante los cuales comunica la gracia y la salvación a sus fieles. La liturgia tiene un eco y provoca unas reacciones en el fondo del alma popular, las cuales poseen un dinamismo y una propia especificidad. Así brotan, crecen, se entrelazan y florecen las creencias, los usos, las modalidades de la religiosidad popular32. 79 Tramo II: Lepe En su historia: Un siglo de evolución (1921 - 2021) LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 79
Lepe no está exento de esta reacción, y aunque no ha sido muy cumplidor de los mandamientos oficiales de la Iglesia Católica, sí que se ha mostrado muy fiel a sus devociones particulares, especialmente a las marianas. Está claro que los tiempos cambiaron y mucho, una vez celebrado el Concilio Vaticano II. Se exhortó, en el mismo, a reconducir la espiritualidad hacia una fe más del interior y menos fervorosa. En la diócesis de Huelva, tras la publicación del Decreto sobre revisión y renovación de las Reglas y Estatutos de las Hermandades y Cofradías en la Diócesis de Huelva, de 25 de julio de 1975, promulgado por el Obispo González Moralejo, muchas devociones arraigadas, que no estaban sustentadas por cofradías y hermandades, desaparecieron. No tenía objeto sacar procesiones de forma aleatoria. Fueron los años en los que Lepe perdió muchas de ellas. Se abandonaron algunas hermandades y asociaciones o se refundaron, tal y como ya se ha indicado en cada caso. 2.- EL TEMPLO DE STO. DOMINGO DE GUZMÁN33 Nuestro pueblo sólo cuenta con una parroquia y su feligresía está unificada en ella. Así ha sido desde el medievo, excepto durante un periodo de diez años del siglo XX, 1976-1986, en la que estuvo vigente la Parroquia de Ntra. Sra. de la Piedad. Por tanto, la vida eclesiástica hay que buscarla alrededor de nuestro único templo, dedicado a la memoria de Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores. Parece ser, que perteneció a un antiguo convento de esta congregación, ubicado en el centro del pueblo, fundado a principios el siglo XVI por Teresa de Guzmán, duquesa de Béjar. La iglesia, de planta rectangular y con tres naves, sigue la inclinación litúrgica tradicional de oeste – este y es una fábrica de estilo mudéjar. Fue declarado monumento histórico-artístico por Real Decreto 83/1985, de 17 de abril (B.O.J.A. 4-6-85). A lo largo de su vida, ha sufrido muchas restauraciones debido al inefable paso de los años. La última ha sido la llevada a cabo en los años 2017 y 2018, siendo párroco Carlos Javier Rodríguez Parra. Cuya inauguración se produjo el 22 de julio de 2018. Nos tenemos que remontar a 1540, para acercarnos a su primera remodelación. La techumbre fue reconstruida tras el hundimiento parcial que sufrió tras recogerse la procesión del Corpus de ese año34. El maremoto lisboeta de 1 de noviembre de 1755, supuso una debacle tanto para el templo como para su espadaña, que tuvo que ser reconstruida totalmente, acabándose las obras en el año 177935. En agosto de 1932, tras haber elaborado un proyecto de reestructuración debido al mal estado de la techumbre, se acudió al Gobierno solicitándose la sustitución de la madera de la cubierta. Éste acordó subvencionar la reconstrucción de la techumbre, constituyendo un fondo para tal fin. A los dos años, después de que una crisis gubernamental hiciera salir al ministro de Justicia, la techumbre de la iglesia volvió a ser olvidada. 80 La Virgen de los Dolores. Cien años de devoción en Lepe. LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 80
81 Tramo II: Lepe En su historia: Un siglo de evolución (1921 - 2021) El 21 de julio de 1936 fue saqueada e incendiada en los tristes acontecimientos de la Guerra Civil, quedando destrozado totalmente su patrimonio histórico-artístico así como su archivo y su biblioteca. En la madrugada del día 10 de febrero de 1946 se produjo el hundimiento de la cubierta de las naves central y de la Epístola, quedando intactas las bóvedas de las Capillas Mayor, Sagrario, y cabecera de la Epístola y laterales. La redacción del proyecto de reconstrucción se encomendó al arquitecto sevillano Aurelio Gómez Millán y se constituyó un patronato pro reconstrucción de la parroquia presidido por el Alcalde de Lepe, integrado por treinta y dos componentes. Estas obras fueron realizadas con la aportación económica exclusiva del vecindario de Lepe y de corporación municipal. La bendición del templo reconstruido tuvo lugar el día 15 de mayo de 1951, siendo párroco Fernando del Molino y Abreu. En 1974, siendo párroco José Lora Fernández, sufrió una remodelación importante, procediéndose a la pintura integral del templo; al enlosamiento de mármol de parte del suelo de las diversas naves; a la limpieza profunda del campanario y a la colocación de las campanas eléctricas. También se remodeló la red eléctrica y se compraron los nuevos ventiladores y el equipo de megafonía. Ejerciendo de párroco Feliciano Fernández Sousa, se llevaron a cabo varios proyectos de mejoras: En 1990, auspiciado por un Fondo de Ayuda Europea, Fondos FEDER, siendo Teniente Alcalde de Economía José Espinosa Daza, se remodela por completo el tendido eléctrico del templo. En 2011, llevó a cabo, con fondos parroquiales, la restauración de la estructura del techo del Camarín de la Virgen de la Bella y Capilla del Sagrario, cuyas vigas estaban carcomidas y el suelo de la terraza un poco hundido con filtración de aguas de lluvia. El proyecto de restauración lo realizó la arquitecta Beatriz Quiroz Díaz, el 14 junio 2011, con un coste de 51.899,39 euros. Historiadores reputados como Rodrigo Amador de los Ríos; Ángel Ortega; Luis Martínez Sánchez; Juan Miguel González Gómez; Manuel Jesús Carrasco Terriza y Arcadio Menguiano González lo han tenido como objeto de estudio desde 1891 hasta nuestros días. Y sus diversas transformaciones han sido recogidas en los libros de visita pastoral, por visitadores tan prestigiosos como Rodrigo Caro, desde 1693 hasta fechas recientes. Sin embargo, considero que tiene especial significación la descripción, hasta ahora inédita, que hace del templo, el recordado Fernando del Molino y Abreu, ubicada en el Inventario de las iglesias: Parroquial, del ex convento de las Monjas Dominicas; del templo del Cementerio y de la Playa de La Antilla, hasta el día 22 de febrero de 1950. No sólo por los cuantiosos datos que da sino por lo jugoso que me resultan, desde el punto de vista de la investigación, al entrar en detalles personales, que de no haberlos recogido, no habrían pasado a la historia. También, porque he comprobado que es la fuente de todas las publicaciones realizadas sobre nuestra iglesia parroquial, sin embargo nunca es citado como tal. Por ello, procedo a la transcripción de los mismos: Templo parroquial: advocación de Sto. Domingo de Guzmán. Su edad puede apreciarse por su estilo mudéjar del siglo XIII al XIV. No ha existido dato del principio LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 81
de archivo. Como se comunicó a la Biblioteca Provincial a 3 de octubre de 1928, no existían libros sacramentales iniciales. El más antiguo, de Bautismo, era de enero de 1505; el de Matrimonio de marzo de 1576 y el de Defunción de 23 de mayo de 1638. Solería del templo de ladrillos agotados por el uso de siglos. En 1926 ya no servían. Contaba yo con sobrante mío de la venta de una casa en la calle Iberia 11, de Ayamonte, heredada de mi madre (q.e.p.d.). Y resolví emprender y costear solería de mosaico de cemento en las tres naves del templo, crucero, capillas y sacristía. Contraté material y obra con la casa Jaime Císcar de Jabugo-Repilado, efectuadas en noviembre (desde mediados de octubre de 1916) y, además, con la casa González de Huelva el pavimento de tacos de colores en la Capilla Sagrario. Por todo lo que el Sr. Arzobispo de Sevilla, en agosto de 1926 y septiembre de 1932 me ofreció, en agradecimiento, comunicaciones que obran en mi poder. Techumbre del templo parroquial. De madera, con alfarje y lazos ensamblados propios de estilo mudéjar. Los siglos fueron destruyéndolo paulatinamente: el año de 1540, día del Corpus, de derrumbó todo el techo de la nave central. Uno de mis antecesores, (D. Tomás Cordero) tuvo que reponer dos vigas en la nave de Evangelio, junto a la Capilla del Sagrario. En 1922, agosto, síntomas alarmantes de ruinas en distintos sitios de las naves laterales, que documentadas por técnicos, se notificaron al arzobispado y al gobierno. En 5 de septiembre, oficia el Ministro de Gracia y Justicia, que el Estado accede a remitir cada año ptas. 750 para ir remediando tan urgente peligro. Sólo cumplieron palabra y oficio en dos años. Con lo que se repusieron cinco vigas. Quitando otras cinco destruidas por la polilla. En 1933, el peligro era ya inminente. Se acude al gobierno de la República, en documentación que hace suya D. Fernando Giner de los Ríos. Y, por en imposición, el Director General de Bellas Artes gestiona sea incluido el templo en el Tesoro Artístico Nacional para conseguir lo que no podía ser si se alegase el carácter de edificio religioso. Cuando el remedio era seguro, sobrevino una crisis, saliendo del Gobierno D. Fernando de los Ríos y, con él fracasa lo conseguido (En mi poder cartas amistosas suyas y del Director General de Bellas Artes). En 12 de noviembre de 1942 hay vigas desprendidas. Las lluvias caen, obligando a acotar con cuerdas, tramos del paso frente al respaldo del órgano, hasta la puerta principal. En esa fecha se oficia al Vicario General que se teme una catástrofe pues el amenazador hundimiento pudiera ocurrir en actos de cultos muy concurridos. No contestó. En 27 de enero de 1943 oficia el prelado: “que la feligresía es la que debe costear dichas obras”. En 10 de febrero de 1946 se hundió todo el techo, quedando solamente las tres bóvedas: del Presbiterio; Sagrario y Capilla de Ntro. Padre Jesús. La magnitud de la desgracia agobia a clero, autoridades y pueblo. Pasan meses y era repentino solucionar tal conflicto. En 20 de septiembre 1947, el alcalde D. Antonio Redondo Falcón, convoca sesión a personas más significativas, propietarias e influyentes. Me concede, caballerosa y cristianamente la presidencia y propongo, como solución, la formación de un amplio patronato sin limitaciones de piedad, de política, sino todos por su amor a la dignidad y a la importancia creciente de nuestro pueblo. 82 La Virgen de los Dolores. Cien años de devoción en Lepe. LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 82
83 Tramo II: Lepe En su historia: Un siglo de evolución (1921 - 2021) Se inaugura la inscripción en aquel memorable acto, contribuyendo todos los numerosos asistentes, en el salón del Ayuntamiento, importantes cantidades. Se acuerda citar a todos los contribuyentes por categorías, para las sesiones semanales, y a los obreros para prestaciones personales. Después dispone el Ayuntamiento la creación de arbitrios sobre artículos de pesca y cosecha, que producían cantidades crecidas y así se inauguran las obras de reconstrucción bajo la dirección del arquitecto diocesano en 9 de noviembre de 1948. Todo iba mereciendo la aprobación del prelado, que en carta 26 de noviembre de 1947, que conservo, me felicitaba por mis orientaciones y trabajos. El criterio que orientó, felizmente, la marcha activa del patronato fue darle amplitud de atribuciones y respeto en sus propuestas y acciones para conseguir fielmente que resplandeciesen sus propuestas y actividades a fin tuviesen la obra como casa propia. El estilo arquitectónico del templo es el mudéjar en su periodo de transición al ojival. El campanario es de estilo renacimiento, de construcción posterior a la del templo. Forma espadaña, con la rara particularidad de tener tres cuerpos. En el segundo hay tres campanas una de ellas, nombrada de san Luis Gonzaga, fue refundida por la casa Alfredo Villanueva, (de Villanueva de la Serena, provincia de Badajoz), y en el hueco, como revierte, es el tercer cuerpo, se colocó una campana, nombre san Fernando, que encargué también a la referida fundición. Además de las tres naves rectangulares, tiene adosadas capillas con variedad de dimensiones, que costearon, en los siglos XIV y XV, familias devotas para sus enterramientos. Una sacristía amplia, con dos armarios incrustados en una de sus paredes, varias alacenas y taquillas en otras paredes, un armario para libros, ornamentos y objetos, como utensilios para el culto, y cajones con piezas para los ornamentos. [...] Con puerta a la escalera para subir a la tribuna, hay una pequeña dependencia destinada, desde la antigüedad, a depósito de enseres de la Hermandad Sacramental, cuya llave obra siempre en poder del Mayordomo de dicha corporación36. Antaño, en el devenir de los siglos, tuvo dos iglesias más, pertenecientes a los conventos dominicos de Ntra. Sra. de la Piedad, conocida como la ‘Iglesia de las Monjas’ que se derribó en los años 80, a la que ya he aludido en reiteradas ocasiones, y la Iglesia de Ntra. Sra. de Gracia, perteneciente al convento de dominicos situado en la calle Sto. Domingo, que con el tiempo se convertiría en el primer cementerio público de la población dejando, por tanto, atrás la vieja tradición de ser enterrados intramuros de los templos. Así como numerosas capillas devocionales dedicadas a san Sebastián: ubicada a la salida de Lepe, antes de la llegada a la antigua casa de los carabineros, frente al actual Barrio de la Pendola. Y la Ermita de San Cristóbal: situada al final del pueblo en el siglo LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 83
XVI, en la encrucijada de la calle Iglesia con Rubalcaba y junto al regajo. Es la única que se conserva y tiene uso cultural, aunque durante más de un siglo fue el matadero municipal. Estos recintos de culto eran situados en la entrada y salida de los pueblos para evitar así, según creencia de la época, que se propagaran las epidemias. A éstas, con fines protectores, añadimos la Ermita de San Antonio (en la calle del mismo nombre); se conservan, aún, vestigios de la misma en un local comercial situado a la entrada de la calle. También se construyeron ermitas de diversas cofradías, según constan referencias de las mismas en los libros de Visitas Pastorales. Así, las ermitas de la Hermandad de la Soledad y de la Hermandad de la Vera Cruz: erigidas en la calle Iglesia, donde termina el Porche de la misma. El terreno que ocuparon fue después Escuelas Públicas, más tarde casa de los maestros y hoy un bloque privado de pisos; La Ermita de Ntra. Sra. de la Esperanza y Ntro. Padre Jesús Nazareno emplazada en la calle Ntro. Padre Jesús Nazareno, antigua Alemania y La Ermita de San Roque, que Emilia Mendoza Beltrán y Manuel Jesús Ponce Canales sitúan en la calle Oria Castañeda. Habría que indagar más si su ubicación no se encontraría en la actual calle san Roque, una callejuela de estructura mozárabe que sale de la calle Monjas. Hemos de recordar que es precisamente en la iglesia conventual dónde se le da culto hasta la exclaustración, en la que la imagen es llevada al templo parroquial por ser el venerado patrón. Capilla Hospital de la Caridad, situada frente a la iglesia parroquial, en los terrenos que ocupa hoy el mercado de abastos, de la que hemos hablado anteriormente. 3.- LA CAPILLA DE NTRA. SRA. DE LOS DOLORES Una vez que hemos dado unas breves pinceladas sobre la historia de nuestro templo parroquial, intentaremos dilucidar algunos aspectos significativos de la capilla que hoy ocupa la hermandad. Desde su fundación en 1921, la sede canónica de la cofradía radica en el descrito templo parroquial Santo Domingo de Guzmán. Dentro de éste cuenta con una capilla propia, la tercera a la derecha del flanco meridional, en donde se ubican nuestros titulares. Origen de la titularidad de la capilla En el ala derecha de la parroquia se hallan dispuestas cuatro capillas, las cuales ya aparecen recogidas en la exposición del mismo que se hace en la visita pastoral de 169337, consagradas a la Virgen de la Antigua; la Inmaculada Concepción; Sta. Ana y Ntra. Sra. de las Nieves. Aunque la profesora Fraga opina que fueron construidas tras el terremoto de 175538. Lo cierto es, según testimonio de Fernando del Molino, en 1937, que estas “capillas, con variedad de dimensiones”[...], las “costearon, en los siglos XIV y XV, familias devotas para sus enterramientos39”. En la reconstrucción del templo del año 1950, se decidió que se reestructuraran las cuatro para que tuvieran el mismo 84 La Virgen de los Dolores. Cien años de devoción en Lepe. LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 84
91 Tramo II: Lepe En su historia: Un siglo de evolución (1921 - 2021) 12. Santa Misa En La Solemnidad Del Sagrado Corazón De Jesús. Visita Al Policlínico Gemelli Y A La Facultad De Medicina De La Universidad Católica Del Sacro Cuore. Homilía Del Santo Padre Francesco Leída Por El Cardenal Angelo Scola. Vaticano. Consultado El 28 de febrero de 2020. 13. MOLINO Y ABREU, Fernando (del), Inventario de las iglesias: Parroquial, del ex convento de las Monjas Dominicas; del templo del Cementerio y de la Playa de La Antilla, hasta el día 22 de febrero de 1950, manuscrito, Archivo Parroquial Lepe, en adelante A.P.L., hoja 11 r. 14. La fábrica de tallas de Vayreda, Bassols, Casabó y Cía, Olot (Gerona) fue la encargada de suministrar diversas imágenes a través de su sede comercial de Valencia. Entre ellas: un san José con el Niño Jesús en brazos (donado por Dª Manuela del Molino Abreu siendo su coste dos mil quinientas pesetas); el Señor en el Sepulcro (pagado por D. José Muriel y familia); sta. Teresa de Jesús, (encargada por Victoriano Durán Moreno); Virgen de la Medalla Milagrosa, (adquirida por doña Josefa Marruz); san Antonio de Padua, (pagado por Dª María González de Cordero); Santa Amalia, (donada por Alejandro Verano); grupo escultórico de la Santísima Trinidad, (sufragada por Diego Gómez Muníz); Ánimas Benditas, (encargada por Dª Leonor Cirnajo, viudad de Muníz); Virgen del Perpetuo Socorro (costeada por D. Rafael Bueno Rojas); dos ángeles arrodillados adoradores grandes y dos ángeles de pie, porta candelabros (pagados con las ofrendas a la Virgen Bella). 15. MOLINO Y ABREU, Fernando (del), opus cit, A.P.L., hoja 9 v. 16. Correo de Andalucía, 5 julio 1935, p. 9.(A.M.L.). 17. Diario de Huelva, 5 julio 1935, p. 6 (A.M.L.). 18. Odiel, nº 284, 1938, p. 4. (A.D.P.H.). 19. Odiel, nº 749, 1940, p. 2. (A.D.P.H.). 20. Odiel, nº 921, 1940, p. 4. (A.D.P.H.). 21. CLARET Y CLARA, Antonio María, Sermones de Misión, Barcelona, Imprenta de Pablo Riera,1892, Vol.1, p. 27. 22. RUIZ SÁNCHEZ; José Luis, “La iglesia de Sevilla en el último tercio del siglo XIX”, en Historia de la Iglesia de Sevilla, Editorial Castillejo, Sevilla, 1992. 23. Ibídem 24. Boletín Oficial Arzobispado de Sevilla, en adelante BOAS, 1895-1, 88-92 y 262-4. 25. RUIZ SÁNCHEZ; José Luis, opus cit. 26. A.D.H, Asuntos despachados, Expediente 29 /01/1907. Carta Conferencia San Vicente de Paúl de Lepe f.2v. 27. Ídem. 28. Aún se conserva en el Archivo familiar de la Familia Sánchez Cabet, los libretos que contienen las canciones ensayadas. 29. AGAS, Libro de visita nº 10, Lepe. Año 1963, noviembre 18. 30. ARRAYÁS MORA, José, Variaciones Inventario de las iglesias: Parroquial, del ex convento de las Monjas Dominicas; del templo del Cementerio y de la Playa de La Antilla, manuscrito, 22 agosto 1957, h. 34v. 31. MOLINO Y ABREU, Fernando (del), Opus cit, h. 10r. 32. Llompart, J., «La religiosidad popular», en J. M. Gómez Tabanera (coord.), Folclore y costumbres de España. Madrid, Instituto Español de Antropología Aplicada, 1969, p. 221. 33. Para el estudio de la historia del Templo Parroquial Santo Domingo de Guzmán de Lepe, recomendamos la lectura de la siguiente bibliografía: Amador de los Ríos, Rodrigo, Huelva en España: Sus monumentos y artes, su naturaleza e historia, Barcelona, Establecimiento Tipográfico “Artes y Letras”, 1891, pp. 611-618; Amador de los Ríos, Rodrigo, Revisión inédita del Catálogo de los Monumentos Históricos y Artísticos de la provincia de Huelva, pp. 81-110, LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 91
92 La Virgen de los Dolores. Cien años de devoción en Lepe. 1892; Ortega, Ángel, La Rábida. Historia documental crítica, Sevilla, 1926; Martínez Sánchez, Luis, El Templo Parroquial Santo Domingo de Guzmán de Lepe, Huelva, 1953; González Gómez, Juan Miguel, y Carrasco Terriza, Manuel Jesús, Escultura Mariana Onubense, Huelva, 1981; González Gómez, Juan Miguel, “Patrimonio histórico-artístico de Lepe. Bienes muebles e inmuebles”, Historia de Lepe. Una proyección hacia el futuro, Lepe, Ayuntamiento,1996, pp .567-614. 34. Martínez Sánchez, Luis, El Templo Parroquial Santo Domingo de Guzmán de Lepe, Huelva, 1953. 35. González Gómez, Juan Miguel, “Patrimonio histórico-artístico de Lepe. Bienes muebles e inmuebles”, Historia de Lepe. Una proyección hacia el futuro, Lepe, Ayuntamiento,1996, pp .567-614. 36. MOLINO Y ABREU, Fernando (del), Opus cit, hs. 14-18. 37. AGAS, Libro de visitas nº 10, Lepe, 1693, noviembre, 18. 38. FRAGA, Mª del Carmen, La arquitectura mudéjar en la Baja Andalucía, Tenerife, 1998, p. 251. 39. MOLINO Y ABREU, Fernando (del), Opus cit, hs. 14-18. 40. ARRAYÁS MORA, José, Opus cit, h. 34 r.. 41. A.D.H. Libro Fundacional de la Hermandad de los Dolores de Lepe, Acta nº 2, 20 de marzo de 1921. 42. RODRÍGUEZ CORDERO, Juana, Memorias, ms, p. 40. 43. MENGUIANO GONZÁLEZ, Arcadio, “Lepe y la Virgen de los Dolores”, Revista XVI Encuentro de Hermandades de los Dolores Lepe, 11 de noviembre de 2001, Huelva, Ayto. de Lepe, Imprenta Doblas, pp. 16-17. 44. D. Fernando del Molino proyectó una reforma de la iglesia, encargando que tuviera un zócalo de azulejo todas las columnas así como las diversas capillas. Al descarnar las columnas para ponerlos, se crearon fisuras que tocaron muy seriamente las estructuras de la techumbre, que terminó derrumbándose en 1946 y se desistió seguir con la idea. Teniendo que acometer la gran reforma de los años 50. 45. Archivo Familia Bueno Beltrán, Borrador carta manuscrita firmada por D. Rafael Bueno Rojas, fechada a 26 de octubre de 1951. 46. Hermandad del Cristo de la Salud y Virgen de los Dolores, Libro de actas nº 1, acta nº 36, 20 de marzo de 1956. 47. A.O.H., Capellanías, Lepe, leg. ant.311, 2; exped. de 1660, fol. 1. 48. CARRASCO TERRIZA, Manuel Jesús, “Un fragmento del retablo de la Virgen de las Nieves, de Lepe”, Boletín Oficial del Obispado de Huelva (BOOH), nº 253 (en./feb. 1985), pp. 61-66. 49. AMADOR DE LOS RÍOS, Rodrigo, Catálogo de los Monumentos históricos y artísticos de la Provincia de Huelva, ms., pp.104-105. 50. MARTÍNEZ SÁNCHEZ, Luis, El templo parroquial de Santo Domingo de Guzmán de Lepe, Huelva, 1953, p.57. 51. Esta tabla de 1,36 m. de alto y 0,37 m. de ancho, se conserva en el Museo Diocesano de Huelva que está establecido en el Monasterio de Santa Clara de Moguer. Fue restaurada en 1980 por José Vázquez Sánchez. Fue la única que se conservó después del expolio que sufrió el templo durante la Guerra Civil en julio de 1936. Fue depositada en dicho museo, el 1 de octubre de 1974, por el entonces párroco José Lora Fernández, con objeto de perpetuar su existencia y evitar que se perdiera. LOS DOLORES RECORTADO_Maquetación 1 17/02/2021 2:52 Página 92