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La fundamentación teológico-política de la desigualdad de sexos de Feijoo

García-Alonso, Marta

Abstract

En este trabajo defenderemos que vincular el análisis de la desigualdad de sexos a la discusión sobre la fundamentación de la política, no únicamente en relación al debate sobre las capacidades naturales y morales de las mujeres, ofrece una comprensión más cabal de Feijoo. En ese sentido, compararemos su pensamiento sobre las mujeres con dos autores contemporáneos que él mismo cita en su trabajo: Malebranche y Poulain de la Barre. Veremos que al compararlo con su correligionario Malebranche, las tesis del benedictino resultan favorables a la mujer y le sitúan como un importante defensor español por la igualdad educativa de sexos. Sin embargo, si cotejamos su interpretación con la ofrecida por Poulain de la Barre, repararemos en que para Feijoo la dominación política de sexos se asienta en la voluntad divina, mientras que Poulain ofrece una lectura del texto bíblico del Génesis no patriarcal.

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Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 55. Primer cuatrimestre de 2024. Pp. 379-396. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i55.18 La fundamentación teológico-política de la desigualdad de sexos de Feijoo1 Feijoo's theological-political foundation of the inequality of the sexes Marta García-Alonso2 UNED (España) ORCID: http://orcid.org/0000-0002-7030-0450 Recibido: 09-02-2023 Aceptado: 03-03-2023 Resumen En este trabajo defenderemos que vincular el análisis de la desigualdad de sexos a la discusión sobre la fundamentación de la política, no únicamente en relación al debate sobre las capacidades naturales y morales de las mujeres, ofrece una comprensión más cabal de Feijoo. En ese sentido, compararemos su pensamiento sobre las mujeres con dos autores contemporáneos que él mismo cita en su trabajo: Malebranche y Poulain de la Barre. Veremos que al compararlo con su correligionario Malebranche, las tesis del benedictino resultan favorables a la mujer y le sitúan como un importante defensor español por la igualdad educativa de sexos. Sin embargo, si cotejamos su interpretación con la ofrecida por Poulain de la Barre, repararemos en que para Feijoo la dominación política de sexos se asienta en la voluntad divina, mientras que Poulain ofrece una lectura del texto bíblico del Génesis no patriarcal. Palabras-clave: Feijoo, feminismo, Defensa de las mujeres, Malebranche, Poulain de la Barre, teología política. 1 Este artículo se ha redactado en el marco del proyecto de investigación Contra la ignorancia y la superstición: las propuestas ilustradas de Bayle y Feijoo (PID2019-104254GB-100). Agradezco a Mónica Bolufer y, particularmente, a Inmaculada Urzaínqui, la lectura minuciosa y paciente que han hecho del texto. He tratado de incorporar todas sus sugerencias de la mejor manera posible. Agradezco también a los colegas que participan en este monográfico sus comentarios. El resultado final de este trabajo no hubiera sido el mismo sin la generosa contribución de todos ellos. 2 ([email protected]). Profesora en departamento de Filosofía moral y política de la UNED. Mi trabajo se desarrolla en torno a los problemas de la teología política, siempre desde una perspectiva histórico-contextual de las ideas e instituciones. Desde esa óptica, he publicado artículos sobre Jean Calvin, Pierre Bayle, Étienne de la Boétie, Carl Schmitt o Jonathan Israel en revistas como History of Political Thought, History of European Ideas, Intellectual History Review, Hispania Sacra o Pensamiento, entre otras. Actualmente, soy investigadora principal del proyecto “Contra la ignorancia y la superstición: las propuestas de Bayle y Feijoo” (PID2019-104254GB-I00). 380 Marta García-Alonso Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 55. Primer cuatrimestre de 2024. Pp. 379-396. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i55.18 Abstract Whereas other interpreters of Feijoo's views about women have focused on their natural and moral capacity, I will focus here on his views on women in politics. I will contrast Feijoo's views with those of Malebranche and Poulain de la Barre, both cited in his own work. Feijoo is comparatively more positive than Malebranche about the rights of women, making him a pioneer in the defence of women's education in Spain. If we compare instead Feijoo's interpretation of Genesis with Poulain de la Barre's, we'll see that for Feijoo the inequality of sexes is based on divine will, whereas Poulain presents a non-patriarchal interpretation of the biblical text. Keywords: Feijoo, feminism, Poulain de la Barre, Malebranche, Defensa de las mujeres, political-theology. Introducción: ¿Francofobia teológico-política? Ningún autor aparece por generación espontánea. Por esa razón, la obra de Feijoo debe ser contextualizada y su originalidad modulada en función de la influencia de los problemas históricos a los que responde3. En ese sentido, Mónica Bolufer relee sus trabajos en el marco de la revisión de la querelle des femmes (Bolufer, 2016). En un sentido similar, Antonio Mestre sostiene que Feijoo no puede ser comprendido sin tener en cuenta la influencia intelectual de los benedictinos de San Mauro, la posición científica de los novatores y el cambio político que implicó la dinastía borbónica (Mestre, 1989). De hecho, sus ideas encontraron en la corte y su entorno un apoyo importantísimo, hasta el punto de que Fernando VI le nombra en 1748 consejero real –por mediación del benedictino Martín Sarmiento– y prohíbe la impugnación de cualquiera de sus obras (Israel, 2001). El agradecimiento de Feijoo queda bien reflejado en las dedicatorias que redacta a Fernando VI y Bárbara de Braganza, donde el rey es elogiado en virtud de su actividad política y de gobierno –y no por su supuesta función mesiánica–; mientras la reina lo es por su capacidad intelectual y su vocación religiosa pero no de gobierno, como bien ha mostrado Inmaculada Urzaínqui (Urzaínqui, 2020): 3 Feijoo publicó cinco volúmenes bajo el epígrafe de Cartas eruditas y curiosas (1742-1769). Asimismo, el Teatro crítico universal consta de nueve tomos publicados entre 1726 y 1740. Puede accederse al conjunto de su obra en formato electrónico: https://www.filosofia.org/bjf/bjf000.htm (acceso octubre 2021). A partir de ahora, se citará de la siguiente manera: para el TC se citará el volumen en romano y Discurso en arábigo, epígrafe en romano y subepígrafe en arábigo; para las CE, se citará el volumen en romano, el número de la carta en arábigo y el epígrafe en arábigo. La primera vez que aparece la obra, remitiremos al título del Discurso o Carta para orientar mejor al lector en la obra. 381 La fundamentación teológico-política de la desigualdad de sexos de Feijoo Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 55. Primer cuatrimestre de 2024. Pp. 379-396. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i55.18 Ya discurro que callarán los muchos, que, sólo a título de varones, pretendían superioridad de talentos sobre el otro sexo, viendo en una Reina la inteligencia de seis lenguas, cuando ellos apenas aciertan a explicarse medianamente en la nativa. Discurro que ya callarán los muchos, que, siendo casi inhábiles para toda ciencia, o arte, sin otro título que el de su sexo, pretenden la misma ventaja; al ver una Reina, que, sobre otras habilidades, que le comunicó una excelente educación, comprehensivamente posee todos los primores de la Música, en cuanto ciencia, y en cuanto arte; esto es, la teórica, y la práctica. Discurro que ya callarán los que, sin más título que el de su varonía, aspiran a esa preferencia, viendo una Reina, que en la conversación maneja con una justa crítica especies históricas, políticas, y morales; y aun cuando intervienen personas eclesiásticas, usa con gran propiedad, al mismo tiempo que con discreta parsimonia, de los lugares de la Escritura; no sabiendo ellos salir de los asuntos más vulgares, y comunes. Yo sólo capitulo aquí los ineptos, porque sólo los ineptos hablan, y sienten indignamente de la racionalidad de las mujeres4. No obstante, la posición política de Feijoo fue compleja, su francofobia y anglofilia eran muy evidentes (Gómez Urdáñez, 2016) y no siempre oportunas (Gómez Urdáñez, 2020; Artime, 2024)5. Lo que no obsta para que Francia tuviera una presencia enorme entre sus fuentes, puesto que Feijoo no lee inglés ni alemán. De hecho, era tan dependiente de la revista jesuita Mémoires de Trévoux que le llegan a acusar de plagiario (Ceñal, 1966). Efectivamente, el Padre Maestro era un gran lector de prensa: conoce y lee de primera mano no solo las Mémoires de Trévoux, sino también la Histoire de l’Académie Royale des Sciences o la revista Nouvelles de la Republique des Lettres (1684-87), donde Pierre Bayle se hacía eco de las novedades editoriales del momento. También lee la Histoire de la Académie Royale des Inscriptions et BellesLettres, el Journal des Savants y el Mercure Historique y la versión francesa del Spectator de Addison y Steele (Urzaínqui, 2004). No obstante, estamos entre los que opinan que ni fue un plagiario ni un mero divulgador, sino que se sirve de los materiales a su disposición con un objetivo crítico propio (Sánchez Agesta, 1945; Zazo, 2024). Cierto es que el uso de la crítica, entendida en su función pública, es una forma nueva que, según Feijoo, requiere sinceridad y magnanimidad, ambas necesarias para discutir libremente la política e instituciones del momento, al margen de los intereses partidistas o patrios. Pero Feijoo muestra su interés por ciertos temas filosóficos y científicos – como el alcance probatorio de ciertas doctrinas ligadas a las ciencias de la 4 CE, IV, “Dedicatoria Que hizo el Autor a la Reina nuestra Señora Doña María Bárbara de Portugal”. 5 En ese sentido, ante la confrontación de los ministros Carvajal y Ensenada en la relación que debía establecerse con Francia y la confianza ante la política gala, Feijoo tomará partido por los británicos en un momento en que España estaba en conflicto con Inglaterra y tenía en Fernando VI un rey que se proclamaba al tiempo Borbón y español. El ministro de Estado Carvajal, sin embargo, pensaba que el rey solo podía ser llamado español por su filiación con la casa de Austria, y en su francofobia contradecía a Ensenada que, a su vez, nunca vio con buenos ojos a Inglaterra. 382 Marta García-Alonso Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 55. Primer cuatrimestre de 2024. Pp. 379-396. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i55.18 vida (biología, medicina) o la crítica a las filosofías materialistas– pero no por otros, como los que tocan a los debates confesionales sobre la tolerancia, de tanto calado en el ámbito intelectual europeo, y cuyo protagonista, Pierre Bayle, fue tan admirado por el benedictino. A pesar de que el propio Feijoo reconoce su deuda con Bayle en su obra y de que se pueden encontrar numerosos ecos y referencias indirectas al Dictionaire Historique et Critique (Bahr, 2004; 2005), pensamos que su relación con el filósofo de Rotterdam es más problemática de lo que suele pensarse. No hay que olvidar que la defensa que hace Bayle de la tolerancia, su propuesta política más emblemática, es tratada por Feijoo como una doctrina herética (CE V, 3: Defensivo de la fe, §V, 32-60). Asimismo, la teología es un objetivo crítico esencial en la obra de Bayle que Feijoo rechaza de plano en su obra (García-Alonso, 2021). En lo que toca a la igualdad de sexos, Bayle defiende que hombres y mujeres están sometidos a las mismas pasiones y que la única diferencia entre ellos es la forma en que sus conductas son juzgadas socialmente. A diferencia de Feijoo, Bayle trata con cierta misoginia a las mujeres en su obra, en la que siempre aparecen de forma estereotipada y pasional: la desconsolada viuda, la adúltera, la soberana hábil o frívola, según los casos, la concubina intrigante, la mística visionaria, la virgen desvergonzada. A diferencia de Feijoo, Bayle pone ejemplos de mujeres novelistas y lingüistas, pero parece entender que si son pocas las mujeres que se han dedicado a las matemáticas o filosofía, es por el grado de abstracción que requieren estas últimas, para el cual no estarían particularmente dotadas las mujeres (Pitassi, 2004). A pesar de todo, la explicación que da Bayle de que las pasiones sean percibidas de modo diferente en función de los sexos es porque son los hombres quienes hacen las leyes, no Dios6. Una afirmación que nos sitúa muy cerca de afirmar que la desigualdad sexual tiene por origen al patriarcado. De hecho, señala que el origen del matrimonio no es otro que los celos de unos y la preservación del honor en las otras, pues el objetivo de dicha institución es que los hombres se aseguren que sus hijos son realmente suyos. De hecho, cuando Bayle habla del sentido de la verdad putativa para defender la imposibilidad de distinguirla de la verdad objetiva pone de ejemplo, precisamente, la imposibilidad de distinguir entre un hijo propio y un hijo ilegítimo. Solo la mujer sabe fehacientemente si su descendencia es suya, el hombre debe confiar en ella. Una confianza que pone en sus manos su patrimonio, puesto que su herencia pasará a sus descendientes. Si no fuera por asegurar su 6 Demandez aux Turcs, aux Grecs, aux Italiens, et aux Espagnols, si après l’expérience de tant de siecles, ils n’ont pas envie d’accorder à leurs femmes la liberté qu’elles ont en quelques païs ; ils vous répondront que non (NRL: OD II, 284). NRL: Nouvelles de la république des lettres (1684–1687). OD: Oeuvres diverses de Mr Pierre Bayle, professeur en philosophie et en histoire à Rotterdam (La Haye, 1727–1731), 4 vol. 383 La fundamentación teológico-política de la desigualdad de sexos de Feijoo Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 55. Primer cuatrimestre de 2024. Pp. 379-396. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i55.18 patrimonio, la institución del matrimonio carecería de sentido puesto que no está en la naturaleza del hombre renunciar a la pluralidad de mujeres, dice Bayle7. En lo que sí sigue de cerca al filósofo de Rotterdam es en la forma literaria de su obra. Las Cartas eruditas son un ejemplo paradigmático de modelo epistolar de la República literaria (Bahr, 2024). Feijoo escribe las Cartas con un lenguaje cercano y casi siempre a petición de terceros, una fórmula que Urzaínqui denomina modo socializado de escribir: fórmula que describe la construcción de un modelo cultural colectivo, edificado en base a una escucha atenta de los intereses de sus lectores (Urzaínqui, 2019). Por esa razón se ha dicho que la obra de Feijoo es una contribución fundamental en el cambio de modelo literario en España, vehiculado a través del castellano, y cuyo objetivo fue la formación de un nuevo público. Un modelo que tenía también un componente económico importante puesto que el trabajo de Feijoo era una excusa perfecta para la buena venta de una obra (Álvarez Barrientos, 2019). Otros interpretan que es más que un modelo cultural: se trataba de un proyecto político mediado por la ciencia, herramienta esencial de la que se servía Feijoo para liberar a sus lectores de opiniones falsas o errores comunes (Menéndez Viso, 2024). Sea como fuere, los prejuicios a los que Feijoo dirige su crítica no se extienden a cualquier temática, pues su escepticismo no alcanza a la teología (Laursen, 2024). A diferencia de lo que ocurría en Bayle, la teología supone un límite a su empresa de ilustración: Esto se debe entender con la reserva de no introducirme jamás a Juez en aquellas cuestiones, que se ventilan entre varias Escuelas, especialmente en materias Teológicas: porque ¿qué puedo yo adelantar en asuntos, que con tanta reflexión meditaron tantos hombres insignes? ¿O quién soy yo para presumir capaces mis fuerzas de dirimir aquellas lides donde batallan tantos gigantes? (TC, I, Prólogo)8 Tal vez sea la subordinación de la filosofía a la teología lo que permita explicar –al menos en parte– la francofobia filosófica de la que hace gala 7 “Il faut se désabuser une fois pour toutes de l’opinion que l’on a, que les hommes se sont conduits par les idées de la Raison, dans l’établissement des Sociétez. S’ils avoient consulté la Raison, ils n’auroient pas fait ce qu’ils ont fait à l’égard du sexe. Ils auroient vû que pour n’avoir pas tant de choses à garder, il faloit faire une grande différence entre la possession d’un champ, ou d’une vigne, et la possession d’une femme, puis qu’un champ est une sorte de bien dont un homme ne sauroit recueillir le fruit, sans l’ôter à tous les autres, au lieu que les femmes sont comme cet arbre d’or de la Sibyle, dont on pouvoit arracher les branches sans qu’il en restât moins” (NLC: OD II, 281). 8 En el mismo sentido: “Estoy, y siempre he estado, en que la mejor filosofía es la que más claramente está acorde con la religión” (CE, II, 23: Sobre los sistemas filosóficos; §14). Asimismo: “El carácter más seguro de la verdadera filosofía es darse la mano con la religión y ser como ministra y aliada suya” (TC, VII, 13: Lo que sobra y falta en la física; §XIII, 44). Tras 15 tomos publicados, la Inquisición únicamente censuró algunos párrafos del discurso Importancia de la física para lo moral referido a los bailes. Agradezco a Inmaculada Urzaínqui este dato. 384 Marta García-Alonso Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 55. Primer cuatrimestre de 2024. Pp. 379-396. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i55.18 el benedictino y esa prevención que tiene respecto a Francia (Sánchez Agesta, 1945, 76). Al fin y al cabo, la ilustración francesa se distinguía, en su mayor parte, por albergar plumas que no dudaban en poner en cuestión la verdad religiosa, protagonizando con ello constantes desencuentros con las instituciones eclesiales. Una aversión, la de Feijoo, que no es absoluta, pues reconoce que la escritura favorece a la nación vecina9. En este artículo veremos cómo la teología también ejercerá de límite a la igualdad de sexos. Para ello, nos proponemos analizar el papel que juega el relato del Génesis y el pecado original como freno del igualitarismo sexual. Analizaremos el discurso Defensa de las mujeres y vincularemos las tesis allí expuestas por Feijoo con el resto de sus escritos, fundamentalmente con aquellos que tratan de la política. Asimismo, con el fin de establecer el alcance de la originalidad del benedictino, compararemos sus argumentos con los de Nicolas Malebranche (1638-1715) y Poulain de la Barre (1648-1723)10. Defenderemos que es el marco teológico-político –la fundamentación teológica de la dominación, de la que el patriarcado es una forma– lo que impide que el pensamiento de Feijoo pueda ser aceptado como parte de un feminismo reivindicativo de los derechos políticos. Hay muchos más trabajos publicados que los citados aquí, al ser la Defensa uno de los textos de Feijoo más conocidos y reseñados . En todos ellos, se acepta la importancia de Feijoo en la historia del feminismo, al vincularlo a la defensa de la igualdad natural de sexos y la reivindicación de la educación paritaria. No obstante, aunque también señalan la teología como límite del pensamiento de Feijoo, lo que no hacen las autoras reseñadas es analizar los nexos entre teología, política y patriarcado que estudiamos en nuestro trabajo (Jiménez Perona 2016; Smith 2006; Blanco 2010; Bolufer, 2005)11. 9 Como él mismo señala: “son muchos los Autores Franceses que, no obstante la notoria emulación de las dos Naciones, dan por sentada en la Inglesa una mayor penetración, y profundidad en el pensar, reservando para sí la gloria de explicarse mejor; y no puede negarse que en esto segundo son muy superiores los Franceses a aquellos vecinos suyos: por lo que ya vino a hacerse como adagio lo de concepto Inglés en pluma Francesa” (CE IV, 13, § XV). 10 Feijoo discute directamente con Malebranche y también con Poulain. En la igualdad de sexos señala como apoyo de sus tesis referencias que coinciden, en su mayor parte, con las recogidas por Bayle en su artículo Marinella del Dicctionaire historique et critique, en el que señala como autores significativos para tratar la igualdad de sexos a Poulain de la Barre (Frelin) y a Marie de Gournay. Asimismo, cita a otros como defensores de la superioridad de las mujeres, entre los que cuenta al cardenal y jurista Jacobus del Pozo (1508-1563); al cartógrafo y escritor Girolamo Ruscelli (15181566); a Plutarco (350-432), autor del Virtutibus mulierum; a Giovanni Boccacio (1313-1375) autor del De claris mulieribus, y al jurista calabrés Bernardo Spina, autor de Il bel laureto (1547). A estos autores, añadió Feijoo al jesuita Claude Buffier (1661-1737), autor del Examen préjugéz vultaires; a los jesuitas, autores de Mémoires de Trévoux (1701); a Juan de Espinosa (1518?-1580), autor del Diálogo en laude de las mujeres (1580), y al poeta Henrico Frawenlob (Heinrich Frauenlob 1250/1260 –1318). Feijoo no cita en esta nota a Gournay: TC I, 16, adiciones, nota 7, nº 75. 11 Jiménez Perona fue pionera en elaborar un análisis propiamente filosófico del texto de Feijoo. 385 La fundamentación teológico-política de la desigualdad de sexos de Feijoo Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 55. Primer cuatrimestre de 2024. Pp. 379-396. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i55.18 La transmisión femenina del pecado original: Feijoo vs Malebranche Según Feijoo, cuando se habla de la desigualdad física de sexos no solo hay que descalificar los argumentos y textos de pensadores simplistas y superficiales, sino que hay que comprender el lugar que pueden tener los sesgos al analizar este problema12. Por esa razón, Feijoo enfrenta su exposición en positivo, probando que, cuando se trata de analizar la vida intelectual de hombres y mujeres, la igualdad existe de facto. Para ello, recurre a la historia y elabora un catálogo universal de mujeres ilustres que recoge ejemplos de España, Francia, Italia, Alemania y Asia (TC I, 16, § XVI-XX, 107-136). Asimismo, señala que hay pruebas abundantes de la superioridad moral de las mujeres, aunque solo sea por el número de virtudes que poseen: disfrutan de las suyas de modo exclusivo, pero también comparten aquellas que suelen ser atribuidas a los hombres. Efectivamente, las mujeres gozan en exclusiva de la hermosura, docilidad, sencillez y vergüenza (TC I, 16, §IV, 27, 29.), y comparten con el sexo masculino las virtudes de la robustez, constancia y prudencia (TC I, 16, §III 19). Pero lo más relevante es que, según afirma el benedictino, yerran los que señalan que el alma es diferente entre hombres y mujeres porque el alma no tiene sexo (TC I, 16, §XII, 79)13. Y no menos absurda resulta la afirmación de que la inteligencia depende del tamaño del cerebro, puesto que esa misma regla debería aplicarse a la clase de los varones, y afirmar que aquellos con cabezas más pequeñas son menos capaces que los que tienen cabezas grandes (TC I, 16, §XII, 80). Y, como es evidente que no se puede conocer qué tipo de cerebros tienen unos y otros, tampoco hay posibilidad de conocer de modo empírico si son diferentes en textura o tienen menores o mayores concavidades, o si sus canales son más o menos amplios (TC I, 16, §XIII, 80). Sin ese recurso a la experiencia, a una prueba fehaciente física que sustente esas afirmaciones, toda afirmación sobre la superioridad de los hombres se apoya en meras suposiciones. Se trata de argumentos que van dirigidos al corazón de la obra de Nicolás de Malebranche y de todos aquellos que secundan el modelo hidráulico de la imaginación. En efecto, la teoría del modelo hidráulico del cerebro defiende que los nervios son como tubos por los cuales viajan los espíritus (fluidos sutiles), cuya acumulación o dispersión en los diferentes órganos, provocan estímulos. El modelo ondulatorio que recoge Feijoo sostiene que los nervios son sólidos, como cuerdas que transmiten sus estímulos a través de vibraciones. Ambos sexos tienen la misma fisiología, que 12 Defensa de las mujeres, Teatro crítico, Tomo 1, Discurso 16 (1726). El discurso cuenta con abundantes referencias a autores europeos siendo, además, un texto bien conocido fuera de España, del que se hicieron traducciones al francés en 1743 y 1755 y al inglés en 1765, 1774 y 1778. 13 “Y así, bien pueden estarse firmes las mujeres que dicen que la alma no es varón, ni hembra, porque dicen bien” (TC I, 16, §XII, 79). Podría tratarse de una paráfrasis de la célebre sentencia de Poulain recogida en De l’égalité des sexes según la cual l’esprit n’a point de sexe (Poulain 2011, 99). 386 Marta García-Alonso Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 55. Primer cuatrimestre de 2024. Pp. 379-396. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i55.18 permite que la imaginación (parte del alma) agite el cerebro y este, a través de los nervios, influya en los órganos (Serrano, 2021). Ahora bien, Malebranche no solo apoyó sus argumentos de la diferencia entre sexos en su doctrina sobre la imaginación (Carbone y Vermier, 2012; Wiel 2006). Es la comunicación entre madre y feto-embrión a lo largo de la gestación, lo que permite que la mujer transmita tanto elementos físicos como culturales y morales al futuro bebé. El embrión siente a través del cuerpo de la madre, la cual hace de filtro entre el mundo exterior y el del embrión de modo constante. Y ese filtro sensitivo de la madre no es meramente instintivo, sino cultural y moral, puesto que la impresión que tiene la embarazada sobre el mundo depende de cada país y cambia en función del tiempo, no es la misma en cualquier época histórica (Hamerton, 2008). Junto a estos elementos contextuales, el feto también recibe de su madre impresiones que son indelebles, como la mancha del pecado original. Por esa razón se puede explicar que Eva sea el origen de la corrupción del género humano (Jaffe y Lewis, 2009). Para el francés, el fundamento de la inferioridad de las mujeres no solo era físico, sino moral, y su origen estaba en la diferente participación de Adán y Eva en la falta originaria, así como en el papel desigual que juegan en su transmisión14. Y es que Eva no solo participa en el proceso sexual de la concepción –como es el caso de Adán–, sino que su papel en el proceso de gestación es esencial a la hora de transmitir el pecado. Para Malebranche, el pecado original es una falta del espíritu, pero su transmisión es física y se traspasa en la gestación15. El papel de la mujer en la transmisión de la corrupción del género humano es la razón fundamental de la desigualdad entre los sexos. El entendimiento no es más que una parcela más de esa corrupción general. Sin embargo, para Feijoo, la influencia de la madre en el feto no está tan clara. En un discurso que lleva el descriptivo título Sobre el influjo de la imaginación materna respecto del feto16, el benedictino señala que no hay que fiarse de los que afirman haber probado dicha influencia porque se basan bien en ejemplos falsos que pasan de escritor a escritor, sin revisión crítica alguna; bien en el relato interesado de las madres para cubrir una infidelidad o porque creen en la teoría de dicho influjo y buscan confirmar sus creencias, exagerando lo que observan; o bien confunden causalidad con correlación e interpretan que hay mayor vínculo entre algunas características del bebé y la imaginación de su madre durante la gestación que el que pueden probar (CE I, 4, §14). En contra 14 “C’est sa mére que l’a conçu dans l’iniquité à cause de la communication qui est établie par l’ordre de la nature entre le cerveau de la mère et celui de son enfant, car ce n’est que par le corps, que par la génération, que l’âme, qui ne s’engendre point, se corrompt et contracte le péché originel” (Éclaircissement VIII, 9, 69). 15 “De sorte que cette grande attache que nous avons déja dès le ventre de nos mères à toutes les choses sensibles, et ce grand éloignement de Dieu ou nous sommes en cet état, pourrait être expliqué en quelque manière par ce que nous venons de dire” (Recherche de la verité II, I, 7, §V, 218). 16 CE 1, IV: Sobre el influjo de la imaginación materna respecto del feto. 387 La fundamentación teológico-política de la desigualdad de sexos de Feijoo Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 55. Primer cuatrimestre de 2024. Pp. 379-396. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i55.18 de todas estas afirmaciones, señala el benedictino que, para que algo sea tenido por causa de otra cosa, debe poder repetirse dadas las mismas circunstancias y, por tanto, no ser un acontecimiento excepcional (CE I, 4, §18). Ni el color de la piel, ni la forma del bebé –que sean más altos, gordos, les falte algún miembro o cualquier otro ejemplo que se nos ocurra–, tiene por origen la influencia de la imaginación de la madre. Ciertamente, otra cosa es que no haya influencia alguna pues hay pasiones violentas, dice Feijoo, que pueden provocar un aborto17. Pero no es la imaginación la que explica la negritud de los etíopes –una madre originaria cuya imaginación produjo un hijo de ese color (TC VII, 3, VII, 22)–. La única causa probable de rasgos como el color de la piel es el influjo del clima, no la influencia de la imaginación de la madre durante la gestación (TC VII, III, §X, 39): los vapores o corpúsculos de la atmósfera entran en los cuerpos a través de las aguas, alimentos y atmósfera (TC VII, 3, §X, 41) y esa razón por sí sola sirve de explicación y evita enfrentar alternativas que impliquen una separación del género humano, al desligar a Adán de buena parte de sus descendientes, por el mero hecho de su color de piel (TC VII, 3, §II, 6). Por tanto, aunque es cierto que la única diferencia entre sexos es aquella que sirve a la reproducción (TC I, 16, §XII, 83), la sola influencia que se puede aceptar del influjo materno es aquella que se transmite durante la concepción, no durante la gestación (CE I, 4, 26). Y, en este punto, ambos sexos tienen igual parte en el proceso (CE I, 4, 29). Si bien las explicaciones de Feijoo sobre la influencia del clima en las características heredadas de los seres humanos son cuestionables científicamente, incluso en su contexto intelectual (Jiménez, 2004)18, lo importante en este caso es que esos argumentos le permiten presentar una alternativa a las tesis que sustentan en la gestación no solo la falta universal del género humano, sino las deficiencias físicas, intelectuales, y morales que justificaban el desprecio y la inferioridad de las mujeres. Es una enorme diferencia la que separa a los católicos Malebranche y Feijoo, pues para este último será la falta de instrucción formal o informal – a través de las relaciones sociales como un medio esencial– lo que explique las diferencias de inteligencia, no solo entre hombres y mujeres, sino entre personas del mismo sexo (TC I, 16, §X, 65-66). De estar instruidas, se haría más evidente la superioridad intelectual de las mujeres (TC I, 16, §X, 17 “Concederé de muy buena gana, que las pasiones violentas de la madre pueden alterar, y alteran muchas veces el feto considerablemente, hasta ocasionarle tal vez la muerte, ya por viciar el licor de que el feto se sustenta, ya por inducir en la materia movimiento, de que resulte al feto daño notable. Pero imprimir en el feto tal color, o sellarle con tal figura, son efectos de muy diversa clase, y en que no puedo concebir proporción, o correspondencia alguna natural con la imaginativa, o pasiones de la madre” (TC VII, 3: Color etiópico; §VII, 30). 18 El médico inglés Thomas Sydenham (1624-89) –amigo de Robert Boyle y John Locke–, habría sido de los primeros en vincular las condiciones meteorológicas con la clínica y se sabe que Feijoo tenía a Sydenham como una de sus referencias. 394 Marta García-Alonso Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 26, nº 55. Primer cuatrimestre de 2024. Pp. 379-396. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2024.i55.18 Bibliografía: Álvarez Barrientos J. (2019). “Benito Jerónimo Feijoo elabora su imagen como autor”. Dieciocho: Hispanic Enlightenment, 42/ 5, 19-32. Artime, M. (2024). “Feijoo ante el debate patriótico ilustrado”. Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, 55, 337-357. Bahr F. (2004). “Bayle, Feijoo y la Ilustración en el mundo hispánico”. En El libro en el protopaís. Tradición clásica, cosmovisión eclesiástica e Ilustración. R. Casazza (ed.). Buenos Aires, Biblioteca Nacional. Bahr F. (2005). “Pierre Bayle y las ‘Reflexiones sobre la historia’ del padre Feijoo”. Cuadernos De Estudios Del Siglo XVIII, 15, 5-32. Bahr F. (2024). “El Padre Feijoo y la República literaria”. Araucaria. 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