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Comunicación asistencial para médicos. IV parte: aplicaciones de la comunicación asistencial a contextos especiales

García Arroyo, José Manuel

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Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte. -1 - JOSÉ MANUEL GARCÍA ARROYO COMUNICACIÓN ASISTENCIAL PARA MÉDICOS IV PARTE: APLICACIONES DE LA COMUNICACIÓN ASISTENCIAL A CONTEXTOS ESPECIALES El presente libro ha recibido la MENCIÓN DE HONOR del Grupo de Investigación para la Salud en Ciencias Humana (IPSUM) José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -2Comunicación Asistencial para Médicos. IV Parte: Aplicaciones de la Comunicación Asistencial a contextos especiales José Manuel García Arroyo Editado por la Asociación de Psicopatología y Psicoanálisis de Sevilla Luis Montoto, 83 – 3º C 41018 Sevilla (España) [email protected] ISBN: 978-84-09-41740-7 Depósito Legal: SE-268-22 Diseño, maquetación e impresión: Gabella Artes Gráficas. Impreso en España. Printed in Spain. Reservados todos los derechos. Queda rigurosamente prohibido, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en la ley, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, incluidos la reprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo público. José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -3El arte de la medicina consiste en mantener al paciente en buen estado de ánimo mientras la naturaleza le va curando. Voltaire Las enfermedades no nos llegan de la nada. Se desarrollan a partir de pequeños pecados diarios contra la naturaleza. Cuando se hayan acumulado suficientes, las enfermedades aparecerán de repente. Hipocrates Dedicado a la memoria de mi tío Enrique, modelo de bondad espontánea y de sencillez. . José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -4PRESENTACIÓN. CUARTA PARTE: APLICACIONES DE LA COMUNICACIÓN ASISTENCIAL A CONTEXTOS ESPECIALES. Capítulo 12º. Comunicación asistencial no presencial: uso de tecnologías esalud. 12.1. Comunicación no-presencial. 12.2. Comunicación asistencial telefónica. 12.3. Comunicación asistencial por internet. 12.3.1. Obtener información. 12.3.2. Utilización del correo electrónico. 12.3.3. La publicación por internet. 12.4. Telemedicina. 12.4.1. La práctica clínica. 12.4.2. La docencia. Capítulo 13º. La comunicación escrita. La redacción de informes clínicos y de interconsultas. 13.1. Concepto y dificultades de la comunicación escrita. 13.2. Redacción de informes clínicos: problemas y efectos. 13.3. Características que debe reunir un escrito médico. 13.3.1. Legibilidad. 13.3.2. Organización. 13.3.3. Desubjetivación. 13.3.4. Claridad, sencillez y precisión. 13.3.5. Explícito. Tema 14º. La comunicación interprofesional. Informes, sesiones y presentaciones. Redacción de artículos científicos y ponencias. 14.1. La comunicación con la comunidad científica: características generales. José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -514.2. Elementos de la investigación científica. 14.3. Formas de comunicarse con la comunidad científica. 14.3.1. Análisis del trabajo de investigación (TI). A) Introducción. B) Material y método. C) Resultados. D) Discusión y conclusiones. 14.3.2. Análisis de la exposición en congresos (EC). A) Agradecimientos. B) Introducción. C) Cuerpo central. D) Conclusiones. E) Diálogo. F) Continuación. Tema 15º. Comunicación para la salud. El médico y los medios de comunicación. 15.1. De médico aislado con su saber a la difusión del conocimiento médico. 15.2. Características de la comunicación médica en los mass-media. 15.3. Tipos de información médica que llega a los medios de comunicación. 15.3.1. La autoridad sanitaria. 15.3.2. La comunidad médica. 15.3.3. Las empresas comerciales. 15.4. La distorsión de la información. 15.5. El médico como emisor en los mass media. José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -6PRESENTACIÓN. Con este último, la edición de los pequeños libros de Comunicación Asistencial llega a su fin (son pequeños en cuanto a tamaño pero no en lo relativo al contenido); de ello se desprende la inmensa satisfacción de trabajo concluido. En los años 20 del siglo pasado, una genial psicóloga soviética llamada Bluma Zeigárnik, dio a conocer un fenómeno psicológico que todavía lleva su nombre (el “efecto Zeigárnik”). Con él definía lo que ocurría cuando se terminaba (o no) una tarea; según decía, la tensión se aliviaba al cerrar lo que se encontraba abierto. Las series televisivas se basan en esta cuestión e implican seguir y seguir, sin poder parar hasta llegar al final. Mutatis mutandis esto mismo puede aplicarse a lo que ocurre cuando se acaba de escribir una colección como esta y que puede resumirse con una sola palabra: tranquilidad. Se pensó en principio que fueran tres libros, pero la extensión de la materia ha hecho que se añadiera un cuarto. El camino ha sido arduo pero, en todo momento, se ha procurado conservar la coherencia del material que se expone; hay que fijarse en que, en el primero de ellos, se formularon los principios generales de la comunicación humana (funciones, modelos, estructura), los cuales se han mantenido a lo largo de los distintos capítulos. La cuestión de estructura nos parece fundamental no solo en esta, sino en cualquier asignatura; se trata de un afán que ha sido apreciado en su justa medida por parte de los lectores dado que, cuando los datos se encuentran sueltos o no son coherentes entre sí, se produce mucha desazón. Los principios de la comunicación fueron aplicados, en primera instancia a la relación médico-paciente (libro 2º), donde el contexto se mantenía constante (la consulta médica); entonces, las habilidades (comunicativas) a desarrollar se impusieron como una tónica dominante y acabaron cristalizando en la entrevista clínica, un quehacer básico que permitía obtener ciertas confidencias del paciente que aportarán claves psicológicas para conocerlo mejor y saber algo más sobre su enfermedad. A partir de ahí, se entendió que los aspectos afectivos no se encuentran separados de la patología, un asunto en el que ya reparó nuestro santo patrón Hipócrates. Así las cosas, las emociones han aparecido por doquier y el seminario de “Comunicación Afectiva” tuvo un lugar preponderante para que el médico no confunda nunca las distintas experiencias propias de la afectividad (sentimientos, afectos, estados de ánimo, pasiones, emociones, etc.). Más tarde, teniendo en cuenta que la labor del médico es variada en los tiempos que corren, tuvimos que ir modificando los elementos de la comunicación de acuerdo con las necesidades clínicas y así, en el libro 3º, las situaciones a tratar eran diferentes: en concreto aquellas en las que existía algún peligro para la vida y que requirieron mostrar modos de interaccionar especiales, teniendo en cuenta al receptor (paciente hospitalizado, en crisis, con enfermedad grave,…) y José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -7formas de diálogo diferentes ante circunstancias bastante adversas (la enfermedad terminal, proximidad de la muerte, …), en cuyo caso, el mensaje y la codificación tenían que ser por fuerza diferentes (las malas noticias, como actuar con el moribundo, …). En este último libro varia el contexto sustancialmente, pues el médico utiliza otros medios para tratar con el paciente y no se encuentra próximo a él (escritos, teléfono, archivos electrónicos, historias clínicas informatizadas, distancia física,…) o, incluso, salir de su cómodo aislamiento y actuar en diferentes medios (televisión, congresos, radio, prensa, revistas científicas, etc.). Estas actuaciones médicas se hacen necesarias en el mundo contemporáneo donde la gente requiere un conocimiento veraz en materia de salud, pues necesita saber qué le sucede y, en consecuencia, poder intervenir en sus decisiones más relevantes. Cualquiera de estos medios, algunos de reciente creación, ponen en escena dificultades específicas que el médico tiene que conocer para saber cómo actuar; solo así puede obtener la coherencia, también, en sus actos. Esperamos que la colección que hemos presentado en estos meses sea del agrado del lector, siendo nuestro deseo más sincero que le sirva en su futura práctica. José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -8CUARTA PARTE: LA APLICACIÓN DE LA COMUNICACIÓN ASISTENCIAL A CONTEXTOS ESPECIALES José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -9Capítulo 12º. Comunicación asistencial no presencial: uso de tecnologías esalud. 12.1. Comunicación no-presencial. El médico tiene que adaptarse a los avances tecnológicos porque estos pueden dar lugar a resultados favorables en su desempeño profesional. De ahí que, muchas veces, pueda verse envuelto en actividades en las que no existe un contacto directo con el paciente. A esta forma de establecer el contacto con este último se la denomina “comunicación no-presencial”; quiere decir que no tiene lugar la presencia física de los dos miembros de la relación en el mismo espacio, como es una consulta. La variedad de actividades que se han desarrollado en este sentido es apabullante y muestra una clara tendencia al crecimiento, pudiendo ir desde una conversación telefónica hasta la utilización de complicadas tecnologías basadas en programas informáticos (telemedicina). Tenemos que reconocer la fructuosa colaboración que existe en la actualidad entre la ingeniería informática y la medicina, capaz de poner en manos del médico instrumentos inéditos. Un hito en este sentido se produjo en septiembre de 2001: un equipo de médicos franceses ubicados en Nueva York eliminaron la vesícula biliar de un paciente que se hallaba en Estrasburgo, tratándose de la primera operación conocida de telecirugía. En aquel momento se le llamó “Operación Lindbergh”, en honor a Charles Augustus Lindbergh. En 1927 este aviador e ingeniero estadounidense fue el primer piloto en cruzar el Océano Atlántico de oeste a este, un vuelo sin escalas y en solitario, consiguiendo con esta acción unir dos continentes. Había aceptado el reto de un famoso hotelero de Nueva York, llamado Raymond B. Orteig, que ofrecía 25.000 dólares a aquel que realizara esta proeza (Premio Orteig). Lindbergh tomó su avión, llamado “Spirit of St. Louis”, y en 33 horas y 32 minutos consumó su objetivo. Para esta intervención el equipo, dirigido por Jacques Marescaux, utilizó el sofisticado robot Zeus, con tres brazos: dos de ellos para movilizar los instrumentos en respuesta a los movimientos de manos del cirujano, y el tercero manejaba un endoscopio controlado por la voz. Además, estaba dotado de un sistema de seguridad, que comprobaba las señales más de mil veces por segundo. Obsérvese, que con este procedimiento se establecieron las bases para la globalización de los procedimientos quirúrgicos, por lo que es posible imaginar que un cirujano puede realizar una intervención a un paciente en cualquier lugar del mundo. Recientemente (en 2019), el Hospital Virgen Macarena ha incorporado la telemedicina para tratar el ictus (Centro Andaluz de Tele-Ictus o CATI). Se trata José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -16La versatilidad de las nuevas tecnologías ha posibilitado el desarrollo de diferentes competencias en esta moderna forma de comunicación, que pueden distribuirse en dos áreas de trabajo bien identificadas: 12.4.1. La práctica clínica. a) Consulta. Aquí paciente y médico se encuentran en distintos lugares y el segundo de ellos (del Hospital B) puede pasar consulta, teniendo a quién le consulta en la pantalla. b) Diagnóstico. Implica poder asistir a la evaluación médica de un paciente desde un centro médico distante, aportando conocimientos que no existen en el que se ubica la persona que va a ser diagnosticada (Hospital A). c) Monitoreo. Es factible dado que, a través del sistema, pueden pasarse imágenes, registros, gráficas, vídeos, etc. que permiten el seguimiento. Estas tres actividades: -Se realizan de modo inmediato, con lo que disminuye el tiempo entre los exámenes y la obtención de los resultados. -Ahorran tiempo y dinero, dado que se evitan los traslados (en ocasiones realizados desde lugares bastante lejanos). También se ahorran las molestias del cambio de lugar ya que, a veces, resulta complejo porque el enfermo tiene que tomar varios medios (p. ej. tren y autobús) para poder llegar a su hospital de referencia. -Facilita la atención a pacientes que no se pueden trasladar (ancianos, crónicos). -La asistencia especializada llega a zonas distantes, donde no hay profesionales que sean expertos en la patología por la que se consulta. Evidentemente, tiene limitaciones dado que ciertas prácticas médicas no pueden realizarse a distancia; este es el caso de la psicoterapia, que requiere una comunicación cercana entre médico y paciente y, aunque se ha intentado realizar a través de la red (algunos profesionales la realizan), no es igual porque no se produce el clima de confianza necesario para poder relatar los problemas personales. Desde este punto de vista, las TICs hay que entenderlas como un medio y no como un fín en sí mismo. d) Almacenamiento digital de datos. Disminuye el espacio necesario para guardar los datos, dado que estos se digitalizan en registros comunes, que impiden que se produzcan duplicaciones. Antes los pacientes crónicos (la principal causa del gasto sanitario) eran atendidos por distintos profesionales (enfermería, medicina, trabajadores sociales, etc.) y por diferentes especialistas José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -17- (oftalmólogos, neurólogos, cardiólogos, etc.) y cada uno de ellos realizaba una histoira clínica que cada servicio almacenaba. La Hstoria Clínica Unificada, que es una historia clínica electrónica, resulta clave para evitar las duplicidades, reducir los errores y mejorar la calidad de la asistencia, pues facilita la coordinación entre distintos profesionales. Al acceder a ella, el profesional sanitario puede obtener los resultados de exploraciones, pruebas y diagnósticos realizados por diferentes especialistas, lo cuál facilita la toma de decisiones sobre el paciente. Se añade que, al disponer de una única plataforma de registro, puede conseguir datos sobre el paciente que proceden de otros hospitales, provicias o comunidades autónomas. Además, la información se consigue de manera rápida y eficiente, permitiendo su manipulación y se puede obtener fácilmente una segunda opinión. Por todo ello, la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad del Sistema Nacional de Salud (aprobada en octubre de 2012) incluye como uno de sus objetivos la iniciación y evaluación de estas nuevas tecnologías. d) Reuniones médicas. Se utiliza la videoconferencia, que no tiene límites geográficos y permite el estudio y análisis de casos difíciles, complicaciones, diagnósticos dobles, etc. e) Telecirugía. Un nuevo dato: en noviembre de 2002 se puso en marcha la plataforma experimental “Argonauta 3D”, para el análisis de un caso de clínico (en imagen 3D) por cinco especialistas ubicados en cuatro ciudades distintas. Se trataba de realizar el diagnóstico y tomar la decisión sobre un cáncer de hígado; aquí la tecnología se puso al servicio de la comunidad médica para poder compartir registros médicos entre varios especialistas en tiempo real. Se utilizó un telemanipulador mínimamente invasivo, que permitió el asesoramiento a jovenes cirujanos por parte de expertos y la preparación de la estrategia quirúrgica. 12.4.2. La formación. El procedimiento también se utiliza para la docencia, posibilitantdo: a) Las clases a distancia. Por medio de videoconferencia es posible impartir clases desde centros prestigiosos a varios grupos (e-learning). Al mismo tiempo, se puede contar con médicos reconocidos en un determinado campo sin tener que desplazarse a las distintas universidades a impartir los ciclos de conferencias o seminarios. b) Presentación de casos. Los estudiantes de medicina pueden aprender semiología desde lugares remotos, apoyados por un profesor que presenta al paciente y realiza el interrogatorio y la exploración. Al mismo tiempo, se posibilita José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -18estudiar casos de enfermedades raras o prevalentes en otros lugares del planeta (no en el nuestro), sin necesidad de acudir a otras regiones buscando a los enfermos. José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -19Capítulo 13º. La comunicación escrita. La redacción de informes clínicos y de interconsultas. 13.1. Concepto y dificultades de la comunicación escrita. El médico no solo comunica oralmente sino que, en numerosas ocasiones, se ve obligado a hacerlo por escrito; esto sucede de una forma clara cuando tiene que realizar informes clínicos dirigidos a distintos receptores (el propio paciente, el inspector médico, otros especialistas, personal de enfermería, pautas terapéuticas que deben ser explícitas, etc.) y, por si fuera poco, tiene que exponer los resultados de sus investigaciones (dossiers, artículos de investigación, actos de congresos, resúmenes, etc.). Esta última cuestión se estudiará en el próximo capítulo. Conviene conocer cuáles son los aspectos comunes y las variaciones que presenta la comunicación escrita respecto a la oral: a) El emisor sigue siendo el médico. b) El receptor puede ser cualquiera que acceda al papel (p. ej. un informe de alta hospitalaria), de ahí que haya que tener mucho cuidado con lo que se refleja en el documento porque “lo escrito, escrito está y las palabras se las lleva el viento”, como suele decirse. Se añade que no es posible la intercambiabilidad emisor-receptor, quiere decir que el informe no va de vuelta al médico, aunque sí puede ocurrir que el paciente no esté de acuerdo con lo expuesto y se pronuncie en este sentido, pero ello no le convierte en emisor del escrito. c) El mensaje perdura. Al figurar el contenido en forma de trazos en un papel, el mensaje siempre es el mismo, no existiendo el fading. Hay que tener especial cuidado con este aspecto pues un mensaje oral desaparece y siempre se puede rebatir lo que se dijo, alegándolo a la interpretación del interlocutor; es posible decir (aunque en medicina no conviene): “mire, eso es lo que usted entendió, yo no quise decir tal cosa, sino esto otro”. Lo escrito no tiene réplica posible porque queda allí con la fijeza del contenido informativo. Pensemos en la cantidad de amigos/as que ha roto la relación por culpa del whats-app, pues permite demostrar con exactitud lo que el otro escribió, aunque no el sentido del material comunicado. Esto se debe a que el mensaje escrito en este medio no contiene ni lo extraverbal ni lo paraverbal, con lo que es imposible saber con exactitud lo que el emisor quiso decir. José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -20Defendiéndose de este aspecto, existen profesionales sanitarios que realizan informes ambiguos lo cual, como se verá más adelante, es un grave error que ocasiona más inconvenientes que ventajas. d) El canal cambia, pues ahora se trata de un papel con trazos de tinta que resulta inmodificable. Esta característica hace que no se pueda matizar el mensaje, que resulta más frío y lacónico pues, como se dijo antes no existen los elementos que acompañan al texto. De ahí el gran empeño que hay que poner en la codificación, siendo de obligado cumplimiento escoger las palabras más oportunas. e) El contexto. Al no ser una consulta donde se produce el acto médico, con un tiempo limitado y un espacio concreto, el escrito no se encuentra sometido a las coordenadas espacio-temporales habituales. De ahí que muchos enfermos conserven los informes emitidos años atrás y algunos los presenten una y otra vez en diferentes lugares, según les convenga (p. ej. juzgado, inspector médico, abogado, especialistas, enfermeros, trabajadores sociales, etc.). La regla a cumplir (regla contextual) sería que el informe se presentara en un sitio concreto y con una finalidad determinada pero, por desgracia, muchas veces no es así y el enfermo lo muestra en los sitios más insospechados pudiendo, incluso, utilizarlo para hacer reaccionar a otro o para manipular. Una paciente nuestra, de 48 años, con evidentes síntomas histéricos, ha conseguido de su reumatólogo un extenso informe, empleándolo para que su marido no se separe de ella, por encontrarse enferma. Este escrito hace que su pareja reconsidere la situación, culpando de los problemas matrimoniales a la cuestión física y provocando sentimiento de culpa en el receptor ante la posibilidad de abandonarla estando “tan malita”; de este modo, pospone la marcha de casa que, sin el informe, era inminente. Hasta cierto punto, solo hasta cierto punto, el facultativo puede evitar el mal uso de su informe, indicando con exactitud en el mismo cuál es su finalidad, la validez temporal que tiene y quién es el receptor (p. ej. “El presente informe tiene como destinatario al médico de familia y con él se indica la necesidad de una baja laboral temporal de un mes, en espera de que en ese tiempo el paciente se recupere de sus molestias. En un nuevo informe se presentará la conveniencia del alta e incorporación a las actividades habituales”). Siempre con las frases del propio médico, se puede ser explícito en un informe; luego veremos algunas salvedades de esta acción. En consonancia con lo expuesto, para la comunicación escrita se requiere el desarrollo de habilidades particulares, dado que es completamente diferente hablar que escribir. En este sentido, el Conde de Buffon decía que: “los que escriben como hablan, por muy bien que hablen, escriben muy mal” y, con ello, José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -21indicaba de modo claro la separación existente entre la comunicación oral y escrita. El siguiente grafo muestra las diferencias que presenta esta última: Codificación CODIGO Decodificación EMISOR MENSAJE CANAL RECEPTOR Médico Perdura Papel Cualquiera (x) CONTEXTO: no espacio, ni tiempo La comunicación escrita se incluye en los llamados “registros médicos” que son, fundamentalmente, la historia clínica y los informes. Vamos a centrarnos en estos últimos y, lo primero que hay que entender, es que cumplen las siguientes funciones: 1ª) Conservar la información que se tiene de la enfermedad y de la atención médica dispensada. Resulta muy importante, ya que la memoria es limitada. 2ª) Comunicarla al propio paciente. Este tiene derecho a saber sobre su proceso y, en consecuencia, a obtener un informe del médico. 3ª) Comunicarla a terceros. Puede tratarse de: alta hospitalaria, derivación y seguimiento por el médico de familia, comunicación del alta laboral, etc. 4ª) Demuestra la actividad de un servicio sanitario, sirviendo como un material valioso para auditorías o para la investigación. Mediante los informes se puede saber cuántos pacientes padecen de meningitis o de esclerosis lateral amiotrófica en un servicio de neurología y cuántas consultas realizan al año, tanto programadas como de urgencias. 13.2. Redacción de informes clínicos: problemas y efectos. La redacción de informes clínicos muestra las siguientes dificultades (las más frecuentes): a) La mala caligrafía. Se trata de un problema importantísimo que se ha reducido con la utilización de sistemas informáticos. No obstante, se siguen haciendo recetas (¡incluso informes!) escritas a mano en las que puede aparecer el nombre de un medicamento que no se entiende o la dosis resulta indescifrable. José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -22La revista Time aportaba un dato a tener muy en cuenta: la mala letra de los profesionales de la medicina producía 7000 muertes al año. La buena noticia es que los registros electrónicos minimizan las consecuencias de la mala caligrafía, como venimos diciendo. b) La inadecuada redacción que convierte el texto en algo incomprensible. Los recursos electrónicos no impiden este problema porque, aunque el texto sea legible, puede que no se entienda nada. c) La información está mal organizada o desestructurada. Implica que no hay un ordenamiento sustancial en el escrito y se va pasando de un apartado a otro con insistencias y recurrencias que impiden su comprensión. d) El uso de abreviaturas inexplicadas en el texto. Este sigue siendo una lacra de los informes médicos, que parece no tener fin ni interés en arreglarlo. Es importante tenerla en cuenta porque, muchas veces, se utilizan siglas que son ambiguas, como ocurre en los siguientes casos: EP: puede ser “embolia pulmonar” o “edema pulmonar”. HTA. Tiene dos posibles traducciones: “hipertensión arterial” e “histerectomía total abdominal” (esta última aparece frecuentemente en los países sudamericanos). NAMC. Con dos significados: “no alergias a medicamentos conocidas” o “no antecedentes médicos conocidos”. Un caso puede ilustrar el problema de los equívocos que ocasionan las siglas. Se trata de una paciente nuestra fue al ginecólogo para consultar lo que después se diagnosticó como “candidiasis vaginal”. Este profesional le dio la receta que aparece a continuación (hemos cambiado el nombre y la firma para que no pueda identificarse al médico). Ella se quejaba de que el medicamento no le estaba haciendo ningún efecto y descubrí, curiosamente, que se estaba comiendo los óvulos. ¿Por qué realizaba esta conducta que no estaba prescrita por el ginecólogo? El problema se encontraba en que interpretó las siglas “vv” como “vuelta y vuelta”, cuando querían decir “vía vaginal”, es decir, que tenían que ser “dos tomas al día”. La paciente era cocinera y las chuletas las ponía en la plancha “vuelta y vuelta”, de ahí la su traducción errónea. En ningún momento el ginecólogo le dijo que tenía que introducirse los óvulos en la vagina, simplemente le dio la receta con el medicamento, mientras le decía: “tómese esto, que le irá bien”. José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -23Dp/ Canesten ovulos 1-0-1 v.v. Sevilla a 25 de marzo de 2019 Fdo. Dr. de la Cuadra Véase que los apartados a), b) y d) pertenecen al terreno del lenguaje, mientras que el c) es patrimonio del pensamiento, que es el encargado de poner en orden las idas que se van a expresar (mediante el lenguaje). Los informes mal escritos provocan los siguientes efectos: 1º) Pérdidas de tiempo en descifrarlos. Obliga a releerlos varias veces para poder entenderlos, llegándose a perder el interés. 2º) Desaparece su significación y potencial como herramienta médica de primera magnitud. 3º) Ocasiona malos entendidos entre profesionales. Este efecto se produce no solo entre médicos, pues implica a otros profesionales de la salud (enfermeros/as, auxiliares, trabajadores/as sociales, fisioterapeutas, etc.) y también a personas ajenas a la sanidad que pueden verse implicados en los procesos de los pacientes (abogados, graduados sociales, etc.). 4º) Errores clínicos. Si el paciente no toma la dosis debida, puede tener efectos indeseables e intoxicarse por sobredosis. Esto le ocurrió a una paciente con un antidepresivo. Tenía que tomar 1 comprimido por la noche y se tomaba 10 porque en la receta del médico de familia no quedaba claro si era 1 ó 10 (había algo parecido a un cero a continuación del 1). José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -245º) Quejas y denuncias dirigidas al médico sin que este sea responsable de los malos resultados de la asistencia; son efectos conocidos: las dosis inadecuadas, la errónea vía de administración del medicamento (como se vio en el caso anterior), la confusión de medicamentos (nombres comerciales ilegibles), la presencia de efectos secundarios no explicados, etc.). Un estudio de la Academia de Medicina Americana decía que eran más de un millón y medio de ciudadanos americanos los que habían sufrido en el último año algún percance por cuenta de los malos informes. A pesar de ello, no se enseña a los estudiantes de medicina y a los residentes a realizar informes eficientes. De lo dicho se sigue que, aprender a realizar buenos informes mejora la calidad y la seguridad de la práctica médica. 13.3. Características que debe reunir un escrito médico. Para que un texto escrito comunique mejor tiene que mostrar las siguientes características: 13.3.1. Legibilidad. La redacción es adecuada: la frase tiene un orden lógico (sujeto-verbo-predicado), separa los distintos párrafos y hace pausas. Un informe que no tenga signos de puntuación o no se presente en distintos párrafos agota porque no permite respirar y se hace ilegible por contener el material (verbal) apelmazado. Del mismo modo, las frases que no tienen sujeto no permiten saber a quién o a qué se refieren. 13.3.2. Organización. La información está bien presentada y sigue una lógica, no importa la que sea, pero la tiene. Puede ser una lógica temporal (el proceso del paciente se muestra como comenzó y cuál fue su desarrollo hasta el momento presente), causa-efecto (considera cuáles son los factores etiológicos que han intervenido), etc. Aquellos informes que no tienen lógica alguna se convierten en incomprensibles para el receptor y exigen de él un esfuerzo extra (p. ej. empieza en el momento actual, sigue por el principio, luego trata lo que pasó en medio para volver al momento presente)., 13.3.3. Desubjetivación. Aunque es el médico quién habla, se evita la primera persona (p. ej. “yo opino que..”, “en mi opinión”, “creo que…”, ..). En el próximo capítulo volveremos a este mismo punto en relación a los trabajos científicos. 13.3.4. Claridad, sencillez y precisión. Están proscritas las frases ambiguas, vagas, reiterativas o sin contenido. Así, si no hay diagnóstico o no se tienen aún los resultados de las pruebas no hay que ser vago, sino que se puede escribir: “en espera diagnóstica” o “sin datos suficientes”. La Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10), en su apartado de “Trastornos mentales y del comportamiento”, en numerosas categorías diagnósticas, establece una que es “sin especificar” (p. ej. “trastorno de la personalidad sin especificación”). José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -2513.3.5. Explícito. Si se usan las siglas, deben ser aclaradas en el texto, al menos la primera vez que aparecen; esto se debe cumplir aunque haya un acuerdo general sobre su significado (p. ej. TDAH: trastorno por déficit de atención con hiperactividad). Hacer explícito un informe implica, además, que si se utilizan términos construidos sobre nombres propios (p. ej. signo de ArgyllRobertson, Babinski positivo, enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, etc.) tiene que explicarse en qué consisten y qué implican. Ello implica un ahorro de tiempo para el receptor quién, en caso contrario, tendría que buscar el correspondiente significado. CONDICIONES PARA QUE UN INFORME COMUNIQUE MEJOR: 1. LEGIBILIDAD 2. ORGANIZACIÓN 3. DESUBJETIVACIÓN 4. CLARIDAD, SENCILLEZ Y PRECISIÓN 5. EXPLICITO a. SIGLAS b. NOMBRES PROPIOS Aparte de lo dicho es muy importante que, antes de entregar el informe al enfermo, se le lea en voz alta. Este simple acto, que cuesta muy poco trabajo y en el que se emplea un tiempo mínimo, tiene su importancia pues: -Convierte la comunicación escrita en oral (cuestión de canal). -Permite traducir al paciente los términos médicos contenidos en él (cuestión de código). -Evita los malos entendidos (cuestión de mensaje). -Posibilita el diálogo, permitiendo al paciente hacer preguntas u observaciones (cuestión de intercambiabilidad emisor-receptor). -Permite la corrección. Puede ser el caso de que existan errores, exista una información demasiado confidencial que al quedar reflejada molesta al paciente o, incluso, el informe puede ser demasiado enrevesado y conviene clarificarlo un poco. En cualquiera de estos casos, podría intentarse una forma diferente de exponerlo (cuestión de productividad). -Este acto suele acompañarse del agradecimiento del paciente (cuestión de afectividad o de comunicación afectiva). José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -32desinteresan por el conocimiento profundo en su materia y se dedican meramente a las actuaciones pautadas. 14.2. Elementos de la investigación científica. Hemos tratado antes la transmisión de los resultados de cualquier indagación en medicina (de forma oral o escrita), en tanto proceso comunicativo que es, pero ahora estudiamos los elementos que constituyen una investigación científica como iniciativa de una persona (el médico) que se encuentra motivado para la tarea por la razón que sea (conocer más sobre un determinado asunto, intentar avanzar el conocimiento de su especialidad, rellenar curriculum, hacer puntos para una oposición o para la bolsa de trabajo, obtener una subvención, etc.). Estos elementos son: a) El sujeto: el médico; es el investigador, el que se esfuerza en iniciar y desarrollar el estudio, para obtener una serie de conclusiones. Curiosamente, en la ciencia el sujeto que emprende el estudio queda excluido de los resultados, quedando el material hallado dentro de la comunidad científica como un remanente de saber anónimo. Lacan dice que el sujeto de la ciencia está “forcluído”, un término que saca del derecho. Es cierto que existen signos clínicos, pruebas, gérmenes o enfermedades que tienen el nombre de quién los descubrió, pero el conocimiento en medicina (como en otras disciplinas) es anónimo. Esto constituye una contradicción, pues el médico es quién (motivado) emprende la investigación, pero luego la comunidad se apropia de lo descubierto, quedando él forcluído. b) El objeto: materia o tema a investigar (p. ej. la diabetes o la hipertensión). Hay que decir que el objeto no se deja conocer fácilmente; se dice que está velado o que tiene una veladura (un “velo” que lo cubre), de ahí que haga falta el siguiente paso (el método). Si el objeto se dejara conocer directamente, todo sería más fácil, no habría hecho falta, por ejemplo, buscar la forma de averiguar cuál es la secuenciación del ADN en el humano (el genoma) o descubrir el germen que causa la poliomielitis. La investigación se constituye, pues, en un des-velamiento (quitar el velo) o en un des-cubrimiento (quitar lo que cubre al objeto). c) El medio. Se trata de averiguar cuál es el método adecuado para aplicarlo al objeto. Aunque siempre se habla del “método científico”, como radical común de cualquier disciplina que aspire a ser rigurosa, no es lo mismo descubrir una civilización antigua y descifrar los textos escritos que dejaron, que buscar nuevas formas de insulina para tratar la diabetes mellitus o estudiar las variantes del virus del SIDA. En consecuencia, cada terreno del saber tiene que elaborar los medios adecuados para aproximarse al objeto que estudia. José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -33d) El fin. Consiste en aumentar el saber para solucionar el problema detectado. SUJETO OBJETO MEDIO FIN (médico) (tema) (método) (saber) El resultado de la investigación consiste en producir una información relevante y fidedigna para entender, verificar, corregir o aplicar el conocimiento. Esta información tiene las siguientes características: 1) Debe ser original. Significa aportar un conocimiento que no se posee o verificar aquel que, en el momento en el momento en que se realiza la investigación se encuentra en duda. Una salvedad a este punto es la siguiente: existen trabajos que, a pesar de no aportar nada nuevo, tienen el mérito de ser una compilación eficaz que pretende poner en orden todo lo que sabe sobre un tema. En efecto, muchas veces el saber se encuentra disperso en revistas, comunicaciones, actas de congresos, etc. y un estudioso de la materia toma todos estos trabajos y confecciona uno nuevo que aporta la síntesis que hacía falta en ese momento. 2) Pretende conocer mejor al objeto que se estudia (p. ej. la esclerosis lateral amiotrófica, un nuevo test diagnóstico, un nuevo medicamento que aparece en el mercado, etc.). 3) Un conocimiento nuevo puede llegar a cambiar o modificar las teorías existentes, sobre todo si son demasiadas las contradicciones que aparecen en relación a estas últimas. Thomas S. Kuhn en su libro La estructura de las revoluciones científicas (1) ha estudiado este asunto en profundidad. La base última de la investigación es la “curiosidad humana”, que se encuentra presente en el ser humano desde la infancia; se la llama “pulsión epistemofílica” (“impulso al conocimiento”). Resulta sorprendente cómo entre los adultos existe gente que no tiene interés por nada, no atrayéndole ninguna cosa de las que existen en el mundo (p. ej. lectura, música, cine, teatro, ópera, museos, política, tenis, etc.) o solo le atraen situaciones en las que no tiene que hacer nada (p. ej. tumbarse en una hamaca en la piscina) y los psiquiatras vemos mucha gente a diario con este (gran) problema. Esto se debe, por lo general, a qué ha sucedido durante el proceso educativo infantil con la pulsión epistemofílica (se se ha intentado que el niño no supiera nada de la vida, si el medio en el que se desarrolló era “plano”, si los modelos parentales no tenían interés por nada, etc.). Este impulso al conocimiento se desarrolla a partir del 2º año de vida, cuando el niño ya ha desarrollado el aparato muscular y “sale” del regazo de la José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -34madre (o equivalente: cuna, parquecito, etc.). Moviéndose de manera libre por la casa, es capaz de encontrarse objetos de los que no tenía antes noticia (floreros, mesas, lápices, …) y puede interesarse (de acuerdo con sus capacidades) por ellos. Esta curiosidad natural tiene su máximo entre los 3 y 5 años y su evolución natural puede ser favorecida por la actitud de sus padres (evoluciona) o entorpecida (se reprime); este último caso es, evidentemente, el más desfavorable. Así las cosas, la curiosidad (léase: pulsión epistemofílica) es el motor de cualquier persona que investiga, porque: -se interesa vivamente por una materia, -no se contenta con pensar o hacer lo que se ha dicho que piense o haga, -va más allá de la simple repetición, -se hace preguntas sobre los fundamentos y la práctica en su campo y -busca los medios para obtener información. En consecuencia, aquella persona que no se interrogue sobre lo que hace no podrá ser nunca un investigador o lo podrá ser por razones meramente utilitarias o prácticas y no por convencimiento (p. ej. necesito puntos para la bolsa de trabajo, entonces presento dos trabajos en un congreso). Vamos a intentar explicarlo un poco mejor: la práctica diaria se fundamenta en una serie de datos que conozco y que he aprendido, llamémosles a, b, c y d, y con ellos me voy defendiendo; me baso en ellos para actuar, encontrándome en una situación de “ilusión de completud” en la que pienso que “lo entiendo todo” o que “no hay nada más que eso”. Esta postura se sostiene en que los datos con los que cuento están fundamentados (científicamente) y son atrayentes para mí, constituyéndose en el saber que repito a diario. Pero cuidado, porque todo saber humano es incompleto, es decir, que tiene fallas; siempre existen una o varias incógnitas (x) que no se conocen (p. ej. ciertas patologías relativas a una especialidad concreta no tienen solución definitiva y el tratamiento es solo paliativo). La situación habitual, que posibilita el trabajo diario, consiste en negar estas fallas del saber y, en consecuencia, no formular ninguna pregunta. En cambio, el investigador (el curioso) atiende las fallas y se cuestiona, buscando las correspondientes respuestas y, si las obtiene, realiza aportaciones a su campo, las cuáles pueden incluso hacer tambalear el conocimiento constituido. Sabemos que, muchas prácticas médicas que se hicieron (algunas aún se hacen) no tenían fundamento alguno; su funcionamiento se basaba en la mera repetición (p. ej. en el pasado se hacían sangrías que empeoraban a los enfermos, pero los médicos seguían diciendo que eran lo indicado). En este asunto podemos darle la José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -35razón al ministro de propaganda Joseph Goebbels, cuando decía: “una mentira repetida muchas veces, funciona como una verdad”. Datos Falla en el saber ACEPTACION Preguntas a, b, c, d x Atrayentes: Aportaciones Ilusión de completud (“lo entiendo todo”, ¿Cambio de “no hay más nada”) NEGACIÓN paradigma? 14.3. Formas de comunicarse con la comunidad científica. Básicamente, se puede hacer de dos maneras que, de alguna forma, ya han sido perfiladas al principio del capítulo: 1) El trabajo de investigación o artículo de investigación (TI). 2) La intervención en congresos (IC). En el siguiente esquema se presentan las diferencias entre ambos. TI IC Forma Escrita Oral Límites Espaciales Temporales Iniciativa Propia De la organización -El TI siempre tiene la forma escrita, mientras que la IC, la mayor parte de las veces es oral aunque, en ocasiones, puede ser escrito adoptando una forma esquemática (poster). -Los límites del TI son espaciales, ya que cualquier revista científica pone coto al número de páginas que se pueden enviar, dado que no se trata de un libro (habitualmente 12 carillas escritas a doble espacio). Antes de publicar en una revista hay que leerse muy bien las condiciones para que el artículo enviado no sea rechazado. En la IC el límite es temporal, pues una ponencia tiene un tiempo máximo, ya que tienen que intervenir todos los miembros de una mesa (unos 20 minutos por ponente), lo mismo sucede con las comunicaciones libres (unos 10 minutos). -En cuanto a la iniciativa decir que, en las revistas científicas suele ser del propio autor, quién envía un trabajo para ser publicado. Ahora bien, la propia revista se reserva el derecho de admisión pudiendo: admitirlo, rechazarlo o admitirlo con condiciones (p. ej. corregir las faltas de precisión, añadir las José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -36conclusiones que no existen, actualizar la bibliografía, etc.). En los congresos, sobre todo en las llamadas “mesas de expertos”, el investigador es un ponente invitado por el comité organizador del congreso, debido a que este sabe que domina un tema concreto de su especialidad, sobre el que puede ilustrar a la audiencia. Las comunicaciones libres y los posters suelen hacerse por iniciativa del propio médico-investigador pero, evidentemente, tienen un menor peso tanto en el congreso como a nivel curricular. A continuación estudiamos cómo se hacen y qué características tienen los TI y las IC. 14.3.1. Análisis del trabajo de investigación (TI). Para conocer bien el proceso de comunicación en el caso de los TI hay que saber bien cómo se hacen. Cualquier TI consta de una serie de apartados que vamos a detallar y que ilustraremos con ejemplos de una investigación propia: A. Introducción. Pretende definir de qué va a tratar la investigación, constando de las siguientes partes: A.1. Antecedentes del problema. Responde a la pregunta de: ¿en qué estado se encuentra el asunto al empezar el trabajo? Se trata de determinar cómo se encuentra el problema hasta el momento en que el investigador aborda el tema, lo que supone llevar a cabo una revisión bibliográfica que recoja lo que han dicho las autoridades en la materia (suelen ser los que todo el mundo cita). A.2. Justificación del estudio. Intenta responder a la pregunta de: ¿qué aporta el estudio emprendido? Aquí se define el por qué de la investigación, de manera que debería aportar un saber nuevo, debido a que: -existe un vacío en los conocimientos o una laguna teórica que se pretende rellenar, -se trata de ampliar algo que se ha iniciado anteriormente, -se intenta contrastar ciertas evidencias existentes con lo que se va a indagar, etc. A.3. Objetivos. Implica preguntarse a dónde se quiere llegar con la investigación que ahora se emprende, definiéndose un conjunto de objetivos que deben formularse de manera clara. En nuestro caso emprendimos un estudio que trataba de averiguar qué les ocurría a las mujeres que padecían depresión crónica (distimia). Hasta ese momento, los estudios predominantes intentaban esclarecer los síntomas, los criterios diagnósticos o los aspectos biológicos del asunto (antecedentes). Pero, en entre estos datos faltaban aquellos que definieran la subjetividad de estas personas, quiere decir que no se esclarecía en las José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -37investigaciones previas cuáles eran los mecanismos internos del problema (justificación). Se trataba, por consiguiente, de indagar las razones personales que llevaban a estas mujeres a deprimirse, dado que conocerlas supondría poder ayudarlas psicológicamente o, mejor dicho, psicoterapéuticamente (objetivos). B. Material y método. En este apartado se tiene que explicar el procedimiento que se va a usar y a quiénes se aplica. B.1. Material. Implica conocer con que personas (u objetos) se cuenta y, para ello, hay que definir: -Pacientes: número, edad, sexo, profesión, diagnóstico, modo de selección, procedencia, etc. -Institución: donde se ha realizado la investigación (centro, asociación, hospital, ciudad,…) y presentar un pequeño historial de esta institución, salvo que todo el mundo la conozca (p. ej. el Hospital Virgen Macarena). -Financiación: pública, privada, mixta, sin ella, etc. -Consentimiento informado, etc. En el estudio de las distímicas se utilizaron mujeres depresivas que demandaron psicoterapia a la Asociación de Psicopatología y Psicoanálisis de Sevilla (APPS), participaron de manera voluntaria en la investigación y cumplían los criterios de “distimia” según la CIE-10. Todas ellas firmaron el correspondiente consentimiento. B.2. Método. Responde a la pregunta de: ¿cómo lo hago? o ¿cómo intervengo? Cuando se trata de realizar investigaciones psicológicas o psicopatológicas, existen dos posibilidades metodológicas: -Cuantitativa: se emplean métodos basados en la numeración. En psiquiatría y psicología médica se emplean: las encuestas, los cuestionarios, las escalas y los tests. Los resultados se plasman en forma de tablas y se emplean con ellos métodos estadísticos. -Cualitativa: No utilizan categorías numéricas, al tiempo que se hacen descripciones lo más detalladas posibles de los fenómenos sometidos a estudio. En medicina se hacen estudios de casos y en psiquiatría se abordan las configuraciones subjetivas de los pacientes. Aunque se están imponiendo los métodos cuantitativos, debido a la influencia del mundo anglosajón en la ciencia, ninguno de ellos se puede considerar superior; de hecho Alonso Fernández (2) habla de dos tipos de exactitud: la “cualitativa” y la “cuantitativa”. José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -38Con las distímicas se empleó un método cualitativo que consistía en utilizar entrevistas no-directivas, consistentes en crear con las mujeres un clima empático y exento de críticas, en el que podían expresarse libremente, tanto como para tener la confianza suficiente en el investigador para poder hablar de lo que realmente les preocupaba. Se trataba de escucharlas atentamente, al tiempo que desaparecían las capas sociales, que les impedía contar sus aspectos más personales (p. ej. intentos de agradar, dichos de otras personas, provocar en el entrevistador una imagen positiva, etc.). A este método diseñado por nosotros se le llama: “Método de Abordaje de la Subjetividad” (MAS). C. Resultados. Consiste en saber qué ocurre cuando se aplica el método al material y ver qué se ha logrado; responde a la pregunta de: ¿qué he hallado? Se trata de obtener datos que sean comunicables e intersubjetivables (los interlocutores tienen que entenderlos). En nuestro caso, llegamos a la conclusión de que las mujeres que participaron en la investigación tenían un problema serio de “desamor”, consistente en una desinserción del “objeto de amor”. Se encontraban desencantadas de sus parejas porque anteriormente había esperado demasiado y ahora lo que les quedaba es una gran desilusión respecto a aquellas y también respecto al amor; de ahí que la vida les resultara “de color gris”. A pesar de la situación dramática que vivían eran incapaces de separarse, por razones diversas (A quién le interesen estos resultados puede poner en Google: “La distimia femenina y los fenómenos de amor y desamor. Revista de NeuroPsquiatría” y le sale el artículo completo) (3). D. Discusión y conclusiones. La última parte del TI responde a las preguntas de: ¿estaba justificado el estudio? ¿qué ha aportado realmente? Se trata ahora de aplicar el pensamiento racional para saber: si el estudio estaba justificado, si ha aportado un saber nuevo y la utilidad de éste y si los resultados son fiables. Supone una vuelta a los “antecedentes” (apartado 1.1) y sostener una discusión fructuosa (y breve) con los diferentes autores que se utilizaron al principio; además, hay que indicar qué objetivos se han logrado y cuáles no. Finalmente, se redactan unas pocas conclusiones que queden muy claras a los lectores. El trabajo que emprendimos fue pertinente porque aportó resultados completamente nuevos y alentadores, pues ciertamente rellenaron el vacío que se prometió al principio de la investigación. Los resultados se convirtieron en los resortes que hay que tocar para desalojar a estas mujeres del estado depresivo en el que se encontraban. José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -39En condiciones normales no hay que detallar cada uno de estos apartados y, por lo general, casi todas las revistas científicas aceptan estos cuatro apartados: 1. Introducción, 2. Material y métodos, 3. Resultados y 4. Discusión y conclusiones. A pesar de ser así, queda claro que en cada apartado se deben introducir los subapartados antes descritos, aunque no se nombren. Una forma particular de trabajos que también son publicados por las revistas más prestigiosas, como se indicó antes, son los “artículos de revisión”. Consisten en médicos que deciden sistematizar los conocimientos existentes en un área concreta (p. ej. sobre el cáncer de páncreas). Tienen su utilidad debido a que, la cantidad de investigaciones que se hacen en el mundo sobre un tema particular resulta inabarcable para cualquiera, y alguien nos hace un favor dedicándose a hacer un resumen de todo lo que se ha encontrado hasta el momento. La cuestión fundamental de estos estudios es saber qué bases de datos se han usado y qué autores son los que se barajan, para comprobar si el material expuesto resulta fiable o no. Pueden ser rechazados por una revista si las bases de datos no son fiables, la bibliografía usada no está actualizada y/o los autores citados no han realizado investigaciones fundamentadas. 14.3.2. Análisis de la exposición en congresos (EC). Ya se dijo que una EC es oral y normalmente suele ser una invitación a una mesa por ser reconocido en una materia (“mesa de expertos”). Siempre que nos inviten a un congreso se debe sopesar la participación, dado que no todo congreso tiene categoría científica suficiente o es reputado; a veces intervenir en un congreso puede significar meterse en un lío o ser un descrédito personal. La cualidades que debe reunir una EC son: a) Tener en cuenta las características del grupo receptor. Cuando realizamos una exposición en un congreso de nuestra especialidad resulta fácil conocerlo, debido a la homogeneidad del grupo, aunque existan diferentes niveles entre los participantes (p. ej. hay residentes, profesionales con muchos años de experiencia, médicos de familia o de otras especialidades interesados, etc.). Si se trata de congresos de otras materias en las que nos invitan a participar (p. ej. reuniones de antropólogos/as, enfermeros/as, médicos de familia, sociólogos, etc.) hay que detenerse a pensar que no es nuestro medio, de ahí que hay que realizar un esfuerzo extra por adaptar nuestros conocimientos al contexto en el que estamos. b) Ser lo más didáctica posible. Puede comunicar bien una materia y ser comprensible la exposición y, al mismo tiempo, seguir actuando de manera documentada y científica. Los anglosajones de cara a las exposiciones en grupo utilizan la sigla KISS (literalmente “beso”) y que se traduce como: keep it simple, stupid (“hazlo sencillo, estúpido”). Eso supone no pensar que la audiencia sabe sobre el tema que vamos a exponer; antes al contrario, se trata de hablar como si José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -40el grupo no supiese nada del tema. Tener en cuenta esto, implica que existe más posibilidad de que los resultados de la exposición sean positivos. c) Partir de lo más sencillo a lo más complejo. Siempre estableciendo unas bases de partida sobre las que apoyarse; el gran problema de estas exposiciones es dar por sabidos una serie de principios. La regla general es: no dar por sabido nada. d) Auxiliarse de soporte audiovisual (pizarra electrónica, proyector, presentaciones, etc.). Esto es bueno porque los congresos suelen consistir en sesiones muy apretadas, con poco tiempo y muchos ponentes, de ahí que sean muchas horas de escucha y fácilmente se pierde la atención. De todas maneras, hay que tener en cuenta que las presentaciones audiovisuales no son lo fundamental, pues es más importante lo que se dice. Los “trucos televisivos” no son serios (p. ej. ahora sale una flecha de la nada que atraviesa la imagen y el fondo cambia de color, mientras una frase se hace más grande). e) Estimular a la audiencia. La atención se pierde también porque la gente se encuentra en una ciudad que no es la suya y existen demasiados estímulos (buenos restaurantes donde comer, monumentos que visitar, gente a la que saludar que hacía tiempo que no se veía, etc.). De ahí que, cualquier maniobra que sea haga para que los oyentes “despierten” es positiva (p. ej. cambios de entonación, suspense, ejemplos, etc.). Las partes de que consta una EC son las siguientes: A) Agradecimientos. De manera breve y no demasiado prolija, se agradece a la dirección del congreso la invitación, nombrando a aquellas personas que han tenido la amabilidad de invitarnos. Es una cuestión de cortesía y requiere no olvidarse de los diferentes estamentos para que nadie se sienta molesto (p. ej. a la dirección del congreso, al comité organizador, a la Sociedad que lo ha hecho posible, etc.). B) Introducción. Ahora se trata de atraer la atención de la audiencia, al tiempo que se prepara el camino al asunto principal. C) Cuerpo central. Se hace una exposición sencilla, sin abrumar con demasiados datos (p. ej. las tablas con números pequeños abruman por la cantidad de elementos que contienen, la carga con demasiadas letras produce el mismo efecto, etc.). Conviene, además, considerar que se trata de transmitir un saber y no de un lucimiento personal. La pedantería está excluida por completo. D) Conclusiones. Frases breves y sucintas, volviendo atrás y conectando con la Introducción. José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -41E) Diálogo. Una vez que los miembros de la mesa han hablado se suele abrir el turno de preguntas. Con este puede comprobarse si el contenido de la exposición ha llegado o no al público; si hay pocas o ninguna pregunta suele ser porque el tema no ha interesado a nadie o ha sido la manera de exponerlo la que no ha conectado con la audiencia. Cuestiones importantes a tener en cuenta en este momento son: -El ponente debe repetir la pregunta que le han hecho en voz alta y así se asegura de que todos la escucharon (normalmente en los congresos suele haber deficiencias en los medios audiovisuales por razones diversas). -Las respuestas deben ser breves y concisas (recordemos que el tiempo es el que manda en un congreso). -Nunca al responder debe centrarse en un solo participante. Las respuestas son para todos, ya que hay muchas personas que, por lo que quiera que sea, no se atreven a preguntar. F) Continuación. Para terminar hay que decir que el diálogo puede continuar después a nivel individual con la(s) persona(s) interesada(s) en la exposición. De hecho, un congreso no es solo un lugar donde solo se hacen ponencias, sino que es un sitio de encuentro entre profesionales para intercambiar conocimientos (aunque haya gente que se lo tome como “turismo” en todos los sentidos: cultural, gastronómico, compras, copas, etc.). De ahí que tenga un gran valor la “comunicación en el pasillo”, donde se pueden entablar nuevas amistades profesionales, interlocutores válidos, formar grupos de investigadores comprometidos, etc. BIBLIOGRAFÍA. 1. Kuhn TS. La estructura de las revoluciones científicas. Madrid: FCE, 1977. 2. Alonso Fernández F. Fundamentos de la psiquiatría actual (4ª ed.). Madrid: Paz Montalvo, 1979. 3. García Arroyo JM. La distimia femenina y los fenómenos de amor y desamor. Revista de Neuropsiquiatría 2019; 82(3): 218-226. José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -48b) Del medio de comunicación. Estos sacan de contexto lo expuesto por el médico (Me) traduciéndolo de otra forma (Mt); aquí los medios no cumplen su propio código ético. Me ≠ Mt Este es el caso de un médico que habla en una televisión local y el locutor va transformando sus palabras a cada momento; si el médico no está listo, al final lo que queda es lo que ha traducido el locutor. Veamos el siguiente diálogo real (M: médico, L: locutor): M: Hoy día contamos con el láser para eliminar el aumento de la próstata, un tratamiento bastante efectivo. L: ¿Hasta dónde doctor? M: Bueno, como he dicho, puede eliminar las molestias de urinarias de los hombres que tienen cierta edad llevándole a una vida más cómoda. L: O sea, que habéis descubierto una manera de eliminar la impotencia en hombres mayores. M: No, eso no es lo que yo he dicho. Estoy hablado de evitar la dificultad a la hora de orinar que puede aparecer en personas que tienen un aumento prostático y también la retención y la necesidad de sondaje. L: Entiendo, pero ¿y el cáncer de próstata? Creo haberle oído que el láser también es eficaz. M: No. El cáncer de próstata tiene otra forma de tratarse diferente. Yo me refiero a la hipertrofia prostática que se llama “benigna”. L: Entonces, ¿no tenemos remedio para el cáncer? M: Tampoco es eso… Véase que este urólogo tiene que estar continuamente corrigiendo al locutor para evitar la distorsión. Aquí el médico ha actuado correctamente porque ha tenido especial cuidado con las desviaciones que se han ido produciendo por culpa del sensacionalismo que quiere causar el periodista. La actuación del médico frente a las cámaras o micrófonos puede ser: 1. Sensata e inteligente. Dice lo que tiene que decir de forma clara y sencilla. El recpetor piensa: “sabe lo que está diciendo, escuchémosle”. José Manuel García Arroyo Comunicación Asistencial para Médicos IV Parte -492. Doctoral y aburrida. El médico cree tener la verdad de su lado, habla desde lo alto (se parece un poco a los médicos que hablaban en latín). El receptor piensa: “¿quién se ha creído que es?” y cambia el canal. 3. Conflictiva y negativa. Es incapaz de explicar lo que desea en un tiempo breve, se desespera y falla. El receptor piensa: “este no sabe donde tiene la cabeza”; incluso algunos pueden seguir esta retahila y llegar a la exclamación: “¡Dios mío, en qué manos estamos!”. El médico debe tener en cuenta, antes de intervenir en cualquier medio: -el interés del medio de comunicación, -de cuanto tiempo dispone y -qué se pretende que informe. Si tiene en cuenta estos elementos define con precisión el contexto (y sus reglas) lo que le procura una mayor certeza en sus actuaciones. Un médico debe negarse sistemáticamente a partipar cuando: a) Existe peligro de violar el secreto profesional (p. ej. cuando trata a un personaje famoso y todos quieren saber sobre su estado de salud o sobre su evolución). b) Tiene que opinar sobre actos médicos de compañeros. Si lo hace puede verse envuelto en conflictos (p. ej. cuando un médico ha realizado una práctica profesional dudosa y se ha visto encausado judicialmente; es un tema goloso y los medios piden datos a los colegas). c) Promocionar “productos-milagro”. Estos son frecuentemente anunciados: el procedimiento maravilloso para corregir las desviaciones de la columna vertebral, para bajar de peso sin esfuerzo, eliminar para siempre el envejecimiento o una nueva cura contra el cáncer. Cuidado porque la reputación del médico se pierde fácilmente y aquí se encuentra en peligro, cosa que puede llegar al máximo si el programa es grabado y aparece en internet. El médico debe participar cuando la información: a) Es vehículo de educación médica. Con esta acción puede fomentar las conductas saludables de una población. b) Aborda los comportamientos de riesgo y cómo evitarlos. c) Se usa como instrumento de cambio de opinión social respecto a la medicina. Son temas interesantes en este sentido: la inclusión de valores humanos en la práctica médica o la atención personalizada.