Testimonios del desastre. Periodistas y escritores en los campos de batalla [Reseña]
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despierta en el mundo académico las interrelaciones entre información internacional y agenda mediática en términos de imagen pública, en palabras del autor, “cómo la prensa produce o reproduce discursos en torno a una nación y que tiene consecuencias en su conocimiento y valoración colectiva”. En esta línea el texto plantea entre sus objetivos dos niveles de análisis: por un lado, cuantificar la cobertura informativa, identificando para ello temas y personajes, y por otro lado medir también las valoraciones, interpretaciones o encuadres de estas informaciones. Para tal fin, el autor opta por llevar a cabo un análisis de contenido cuantitativo, técnica empíricamente contrastada para evaluar mensajes periodísticos que muestren el funcionamiento de los periódicos como productores de noticias internacionales que generan la representación de un país. Por ello destacamos la experiencia investigadora del autor para aplicar una rigurosidad metodológica, no sólo por la correcta elección de la técnica y los medios seleccionados, sino también por la elaboración de una muy detallada ficha de análisis y una fiable recogida de datos. Así como el análisis y presentación de resultados que, ilustrados con datos, tablas, gráficos, facilitan la comprensión y utilidad de la investigación. Entre las conclusiones del estudio, destacamos cómo la violencia en México se ha convertido en un factor de interés informativo. Sobresalen noticias relacionadas con la inseguridad y el narcotráfico, lo que construye una imagen negativa del país. Sin embargo, el autor demuestra que, a pesar de que éstas tengan una valoración negativa del 45%, tienen menor tratamiento periodístico que las noticias positivas con un 53%, principalmente de cultura y economía. Esto es, los datos muestran que en la prensa predomina la imagen de fortaleza cultural y vigor económico más que la percepción de país peligroso. Otra de las conclusiones es que el estudio identifica el soft power cultural de México en Cataluña como uno de los valores de la imagen internacional del país. Esta idea se confirma en que las temáticas que reciben más cobertura positiva son la literatura y el cine, la música y el teatro, la inmigración, la educación, el turismo, la gastronomía y el patrimonio histórico. Por tanto, estos resultados permiten afirmar la fortaleza de la cultura mexicana que debe enmarcarse en el contexto más amplio de las relaciones con España. Otro aspecto a resaltar en la línea del poder suave es que escritores, cineastas, artistas, cantantes, cocineros, académicos, estudiantes y la población mexicana residente en Cataluña son sus principales promotores. Estos datos sugieren que debe potenciarse la imagen cultural de México a nivel global porque construye una percepción muy positiva del país, y puede contrarrestar imágenes negativas de país peligroso o narco estado muy presentes en la prensa, como queda documentado en este trabajo. En definitiva, este libro aúna a un mismo tiempo el rigor científico y la ortodoxia metodológica junto a una claridad expositiva que lo convierte en una obra de consulta para profesores, investigadores, estudiantes, periodistas y público interesado en el papel de la prensa como transmisor de una serie de imágenes y valores que representan en el exterior a un país. Es por ello que recomendamos su lectura. [subir] Alejandro de la Fuente Escribano Universidad Rey Juan Carlos TESTIMONIOS DEL DESASTRE. PERIODISTAS Y ESCRITORES EN LOS CAMPOS DE BATALLA GONZÁLEZ, J.R.; MARTÍN JIMÉNEZ, V.; GIL-ALBARELLOS, S.; ALONSO NOGUEIRA, A.: Testimonios del desastre. Periodistas y escritores en los campos de batalla, 2017. 2/5
“La literatura se cuestiona a sí misma a raíz de las guerras. Ello conduce a una puesta en duda radical del lenguaje, que en unos casos llega a la anulación y el silencio y en otros a nuevas formulaciones”. Jacinto Antón, El País, 18 de marzo de 2008 En la guerra coexisten dos tipos de sujetos. Los que luchan las batallas y quienes lo hacen en la retaguardia. E, incluso, están aquellos que viven la guerra en ambos frentes: experimentando la dureza de la contienda y trasladándoselo a la sociedad, sedienta por saber lo que acontece en el núcleo de un conflicto bélico. La obra que en estas líneas se presenta, Testimonios del desastre. Periodistas y escritores en los campos de batalla, relata las experiencias de escritores, periodistas y combatientes que de uno u otro modo vivieron la guerra en primera persona. Ellos sintieron fervientemente el dolor por las muertes (militares o civiles), la crueldad que se vive en cada batalla y numerosas emociones excepcionales que el ser humano desarrolla en tan extrema situación. Estas vivencias las plasmaron por escrito a través de reportajes y, sobre todo, crónicas –género a caballo entre la información y la opinión– donde los tintes subjetivos afloran en buena medida, dada la cercanía del sujeto con el conflicto. Este libro es producto de las “I Jornadas Internacionales sobre la Crónica de Guerra,” celebradas en la Facultad de Filosofía y Letras (UVa). La obra está editada por los docentes de la Universidad de Valladolid: José Ramón González, profesor de Literatura española; Virginia Martín Jiménez, profesora de Periodismo; Susana GilAlbarellos, profesora de Teoría de la Literatura, y por el profesor de Literatura y Cultura españolas en el Broklyn College (Nueva York), Alejandro Alonso Nogueira. A lo largo de los veintisiete capítulos que componen las 381 páginas de la obra, se hallan los testimonios de quiénes han sido partícipes, directa o indirectamente, de contiendas que se han desarrollado entre los siglos XIX y XX. A través de su obra, bien literaria o bien periodística, diferentes protagonistas explican los pormenores de conflictos cruciales en la Historia, tanto de España propiamente (la Guerra Civil, las Guerras Carlistas, la Guerra de Marruecos, etc.), como a nivel mundial (Guerra de Afganistán, Primera y Segunda Guerra Mundial, entre otras). Muchos de ellos ya tenían interiorizado el conflicto como parte de su vida cotidiana, como refleja Azorín en su obra: “El cañón es un excelente despertador. Tiene la ventaja, sobre los otros despertadores, de que a los dos días ya se despierta uno un poco antes de que suene” (…) “El cañón no interrumpe la vida” (p. 95). El perfil de los personajes analizados es triple: por un lado, los escritores, quienes se vieron reclutados por diferentes medios de comunicación como cronistas; en segundo término, los periodistas, que contaban con la responsabilidad intrínseca dentro de su profesión de informar al gran público de aquello que acontecía en el campo de batalla; por último, los combatientes, que actuaban como actores directos en el conflicto y, posteriormente, plasmaban por escrito sus propias vivencias. Dada la naturaleza tan diversa de los personajes analizados, la metodología que se presenta en el libro Testimonios del Desastre (…) es muy variada, destacando el estudio de la ideología de los protagonistas y la retórica que estos utilizan a fin de ilustrar sus textos. Esta última técnica se desarrolla utilizando el análisis del contenido o del discurso, si lo que se examina es un texto periodístico. La estructura de la obra está perfectamente ordenada para facilitar la lectura y comprensión de la misma. Tras dos capítulos que, a modo de marco teórico, explican qué es una crónica y su importancia, así como el estado de la cuestión actual de este género periodístico, los veinticinco restantes abordan casos particulares de escritores españoles tan célebres como Azorín, Ramón Pérez de Ayala, Ramón María del Valle Inclán, o periodistas de gran renombre, como es el caso de Ángela Rodicio o Maruja Torres. También se analizan profesionales a nivel internacional, como Giani Stuparich, Martha Gellhorn, Keith Scott Watson o Anita Brenner. Los relatos de estos cronistas, hombres y mujeres de letras, se presentan imprescindibles para mejorar nuestro 3/5
conocimiento sobre un hito histórico en un doble sentido: en primer lugar, nos ayuda a conocer qué sucedió realmente en la propia batalla en sí y, en segundo término, nos permite comprender más a fondo el contexto histórico del momento que rodea el conflicto. No cabe duda de que estos análisis también favorecen la comprensión del tiempo presente, ya que como señala Dougherty, “La guerra no se puede ver como unas cuantas granadas que caen aquí o allá, ni como unos cuantos muertos o heridos que se cuentan luego en las estadísticas; hay que verla desde una estrella (…), fuera del tiempo y del espacio” (p. 135). Testimonios del desastre. Periodistas y escritores en los campos de batalla puede despertar un notable interés entre historiadores (en especial con un perfil contemporaneísta), literatos, lingüistas y periodistas, tanto en su ámbito profesional, para mejorar su ejercicio en momentos de extrema gravedad, como en el académico. Asimismo, esta obra, puede ser útil para psicólogos, psiquiatras o personas relacionadas con las Ciencias de la Salud, que quieran comprobar cómo afecta la guerra en estos escritores, periodistas y combatientes, ya que después de haber vivido dichas experiencias, ninguno volvió a ser quien era. “Bien hacían nuestras pobres madres en llorar cuando les dijeron: Tu hijo es soldado. ¡No hay cosa tan terrible como ser soldado! Los paisanos se mueren de enfermedad; nosotros, ¡de tantas cosas! De balazos, de cuchilladas, de hambre, de frío, de calor, de sed (….)” (Concepción Arenal, p.63). [subir] Itziar Reguero Sanz Universidad de Valladolid LA PRENSA HISPÁNICA EN EL EXILIO DE LONDRES (1810-1850) RUÍZ ACOSTA, María José (ed.). La Prensa Hispánica en el exilio de Londres (1810-1850). Salamanca: Comunicación Social Ediciones y Publicaciones, 2016, 381 pp. La restauración del Régimen Absolutista de Fernando VII implicó una estricta represión contra los liberales y la supresión de la libertad de imprenta, lo que provocó el éxodo de un buen número de intelectuales y periodistas. Con el fin de debatir sobre el papel que jugaron los exiliados políticos desplazados a las Islas Británicas ante la censura impuesta en España con la vuelta de Fernando VII, en abril de 2016 de la mano de la Dra. María José Acosta Ruiz se dieron cita en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Sevilla, un grupo de investigadores, expertos en Historia de la Comunicación. Fruto de esta jornada nace esta publicación que nos ofrece una amplia visión de la actividad periodística y literaria ejercida por los exiliados políticos españoles en la capital británica. La Guerra de la Independencia es el origen de grandes cambios sociales, y en este marco histórico la prensa y los escritos políticos jugaron un papel fundamental al dar publicidad a los postulados del nuevo sistema. Muchos de estos hombres y mujeres que tomaron partido por el nuevo orden, el liberalismo, se vieron obligados a emprender el camino del exilio, buscando refugio en la capital británica. Estos exiliados liberales, la mayoría intelectuales y periodistas, desarrollaron una intensa actividad a través de numerosas publicaciones teniendo como fin mantener el espíritu liberal de los españoles refugiados en tierras británicas. Además de estar involucrados con publicaciones periódicas, otros acometieron numerosas traducciones o desarrollaron una actividad docente o literaria. Todas estas aportaciones fueron de suma importancia y tuvieron una gran repercusión en la vida cultural y pública del momento. Esta obra se divide en dos partes complementarias; la primera recoge las ponencias de los participantes en dicha jornada. Con Barry Taylor nos adentraremos en el mundo de los impresores y editores londinenses que permitieron la divulgación de la cultura española al publicar los escritos de los españoles exiliados por 4/5