Los mudéjares andaluces (siglos XIII-XV): aproximación al estado de la cuestión y propuesta de un modelo teórico
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LOS MUDÉJARESANDALUCES (SIGLOS XIII-XV) APROXIMACIÓNAL ESTADODE LA CUESTIÓNY PROPUESTADE UN MODELO TEÓRICOl por Manuel González Jiménez Isabel Montes Romero-Camacho (UNIVERSIDAD DE SEVILLA) Introducción La historia de la Península Ibérica a lo largo de la llamada Plena Edad Media (siglos XI al XllI) experimentó una profunda transformación. Si durante siglos, tras la conquista musulmana de la península (711), el Islam había sido elpoder dominante, la caída del Califato de Córdoba (1031) Yla consiguiente desmembración de al-Andalus en los reinos de taifa -lo que vino a unirse a la culminación del lento proceso de autoafirmación de los estados cristianos peninsulares, así como de su adscripción definitiva a la civilización cristiana y occidentalhizo posible que, ahora, los reinos hispanocristianos se convirtieran en la fuerza hegemónica y lograran imponerse a los musulmanes andalusíes, a partir de un brillante e imparable movimiento de reconquista y repoblación del territorio, que se desarrolló a lo largo de toda la Plena Edad Media, que, en el caso castellano, los llevó del 1Una primera versión de este trabajo en MONTES ROMERO-CAMACHO, l., "Los mudéjares andaluces (siglos Xill-XV»>, Cuadernos de Trabajode Historia de Andalucía. V.Al-Andalus, Sevilla, 1997. Revista d'Historia Medieval 12, pp. 47-78
Los MUDÉJARES ANDALUCES (SIGLOS XVIII-XV) Duero al Guadalquivir y que culminó en la gran batalla de las Navas de Tolosa (1212), símbolo del principio del fin de la Andalucía almohade. Sin duda, sería este enorme cambio, cualitativo y cuantitativo, por el que el antiguo predominio islámico fue sustituido por el triunfo de los cristianos, la causa eficiente del nacimiento de la realidad mudéjar, ya que la paulatina incorporación a los reinos cristianos de extensos territorios a costa de al-Andalus, en muchos casos perfectamente organizados y densamente poblados, hizo que numerosos musulmanes optaran por permanecer en sus lugares de origen, aunque para ello tuvieran que vivir bajo el dominio cristiano. Para elcaso de laCorona de Castilla, el nacimiento del mudejarismo puede datarse araíz de la incorporación del gran reino taifa de Toledo (1085) por parte del rey castellano-leonés Alfonso VI, quien impondría en este antiguo reino musulmán las nuevas estructuras cristianas, que habrían de servir de modelo a los futuros reinos cristianos andaluces. El origen del mudejarismo andaluz data, por tanto, de la conquista de la Andalucía del Guadalquivir, protagonizada, principalmente, por Fernando nI de Castilla y León, quien la inició en 1224 y la culminó con la reconquista de Sevilla de 1248. Pero, tal vez, fue su hijo y sucesor, Alfonso X, por la temprana muerte de su padre, en 1252, el verdadero autor de la repoblación y de la organización de Andalucía, quien sentó realmente las bases del mudejarismo andaluz. Pero, además de estos mudéjares libres, horros los llaman los documentos de la época, hubo otros mudéjares en la Andalucía bajomedieval: los cautivos, surgidos tanto de la realidad de su frontera abierta con el Emirato Nazarí de Granada -donde era frecuente, a lo largo de los últimos siglos medievales, el apresamiento de esclavos, tanto por parte de andaluces como de granadinoscomo, sobre todo, de las grandes campañas de la monarquía castellana contra el Reino de Granada y, especialmente, de las que tuvieron lugar en la fase final de la Guerra de Granada, protagonizada por los Reyes Católicos. Aproximación al estado de la cuestión La historia de los mudéjares ha interesado desde siempre -y sigue interesandono sólo a los historiadores, sino a todos aquellos que se preguntan por las principales líneas directrices del pasado histórico español, en el que 48 .
- MANUEL GONZÁLEZ JIMÉNEZ -ISABEL MONTES ROMERO-CAMACHO la convivencia o no entre cristianos, musulmanes y jud\os parece ser un rasgo fundamental, como intentaron demostrar, muchas veces apasionadamente, autores de la talla de AMÉRICOCASTRO,en obras como La realidad histórica de España, México, 1954, o CLAUDIOSÁNCHEZALBORNOZen su extraordinario libro España, un enigma histórico, Buenos Aires, 1956. Aunque lapolémica todavía no ha sido zanjada -ypuede que no 10sea nuncaya en tiempos más recientes, los investigadores interesados por el mudejarismo han preferido emprender un estudio sistemático -desde las más diversas ópticas, como pueden ser la filológica, la artística o la puramente históricay que, a ser posible, abarque todas las manifestaciones de la historia mudéjar. Una de las pruebas más evidentes de esta iniciativa, pudo ser la creación del Centro de Estudios Mudéjares, dependiente del Instituto de Estudios Turolenses, y situado en una ciudad, como Teruel, de tantas y tan importantes referencias mudéjares, a través del cual se intenta difundir, de forma científica, todo lo relativo al conocimiento de los mudéjares, así como poner en contacto a los investigadores y estudiosos interesados por el tema. Entre sus muchas actividades, deben destacarse los Simposios Internacionales de Mudejarismo, cuya octava edición ha tenido lugar en septiembre de 1999y en cuyas actas publicadas podrán encontrarse numerosas referencias sobre el tema que nos ocupa. De la misma manera, el interés creciente por la historia de los mudéjares puede comprobarse con un simple ojeada a repertorios historiográficos relativamente recientes, como, por ejemplo, el de DOLORSBRAMÓN:Fuentes para el estudio de la minoría mudéjar, después morisca. Estado de la cuestión de la investigación historiográfica, Barcelona, 1996, y, sobre todo, el muy exhaustivo de MIGUELÁNGELLADEROQUESADA: "La Historia Medieval en España. Un balance historiográfico (1968-1998)", XXV Semana de Estudios Medievales de Estella, 14 a18 dejulio de 1998, Pamplona, 1999, pp. 505-601, para el catálogo bibliográfico sobre los mudéjares castellanos, ver concretamente las pp. 582-596: "Relación Bibliográfica: n. Mudéjares. Sarra'ins", y también en la publicación de algunas colecciones documentales, como la de CC.SMITHy CHARLESMELVILLE, Christians and Moors in Spain, Warminster, 1989, 2 vols.; e intentos de interpretación, caso del de MARÍAJESÚSVIGUERAMOLINS:"Mudéjares y moriscos: el Islam en la Península Ibérica (siglos XI al XVII) y sus relaciones culturales", MERCEDESGARCÍAARENAL,ed., AI-Andalus allende elAtlántico, París-Granada, 1997, pp. 82-99. 49
Los MUDÉJARES ANDALUCES (SIGLOS XVIII-XV) Pasando ya a la historia de los mudéjares castellanos, empezaremos por destacar la obra pionera y, hasta tiempos muy recientes, principal aportación, quetodavía hoy sigue siendopunto obligado dereferencia, de FRANCISCO FERNÁNDEZy GONZÁLEZ,Los mudéjares de Castilla, Madrid, 1866, a la que el libro de ISIDRODELASCAGIGAS,Los mudéjares, Madrid, 1951, 2 vols., no añadió prácticamente nada nuevo. Habría que esperar, pues, más de cien años para que e! panorama historiográfico de los mudéjares castellanos se renovara. Esto fue posible gracias a las extraordinarias aportaciones de MIGUEL-ÁNGELLADEROQUESADA, entre las que destacaremos, siguiendo un orden cronológico, las siguientes: Los mudéjares de Castilla en tiempos de Isabel 1,Valladolid, 1969, en la que, además de estudiar esta minoría étnico-religiosa en un reinado tan transcendental como e! de la Reina Católica, publica un extraordinario corpus documental, de más de ciento cincuenta documentos, la mayor parte de ellos inéditos y procedentes del Archivo General de Simancas. Años más tarde, dio comienzo a la publicación de varios trabajos de síntesis, como "Los mudéjares de Castilla en la baja Edad Media", presentado al I Simposio Internacional de Mudejarismo, que tuvo lugar en Terne!, 1975, cuyas actas fueron publicadas en Madrid-Terne!, 1981, págs. 349-390, por lo que una versión de este trabajo se publicó igualmente en Historia, Instituciones y Documentos, 5, Sevilla, 1978, págs. 257-304, y también "Los mudéjares en los reinos de la Corona de Castilla. Estado actual de su estudio", Actas del 11ISimposio Internacional de Mudejarismo, Ternel, 1986, págs. 5-20, ambos refundidos, ampliados y puestos al día en "Los mudéjares de Castilla en la baja Edad Media", en Los mudéjares de Castilla y otros estudios de historia medieval andaluza, Universidad de Granada, 1989, págs. 11-132. .Igualmente, también aparecen numerosos datos de interés sobre el tema que nos ocupa en libros suyos como Granada, historia de unpaís islámico (1232-1571), Granada, 1989,33 ed., corregida y ampliada, o Granada después de la conquista. Repobladores y mudéjares, Granada, 1993. De la misma manera, debemos señalar algunos de sus muy conocidos trabajos de análisis sobre ciertas estructuras mudéjares de la importancia de la demografía, utilizando para ello, sobre todo, las fuentes fiscales conservadas en el Archivo General de Simancas: "Datos demográficos sobre los musulmanes de Granada y Castilla en el siglo XV", Anuario de Estudios Medievales, 8, 1972-1973, págs. 481-490 y, posteriormente, "La population mudéjare, 50 -
MANUEL GONZÁLEZ JIMÉNEZ -ISABEL MONTES ROMERO-CAMACHO état de la question et documentation chrétienne en Castille", en Minorités religieuses...,1992, págs. 131-142. Finalmente, nos referiremos a su sugerente ensayo sobre la presencia musulmana en la Castilla bajomedieval: "El Islam, realidad e imaginación en la baja Edad Media castellana", en Los señores de Andalucía, Cádiz, 1998, págs. 577-596. Recogeremos, igualmente, algunas obras de otros autores, relativas a los mudéjares castellanos, como la de JUANCARLOSDEMIGUELRODRÍGUEZ:Los mudéjares en la Corona de Castilla, Madrid, 1988, o la de J. BRUN:Cristianos y musulmanes en Castilla y León, Valladolid, 1998. La historia de los mudéjares andaluces ha sido puesta al día recientemente por MANUELGONZÁLEZJIMÉNEZ,en trabajos de síntesis como "Mudéjares andaluces (Siglos XIII-XV)", en Actas del V Coloquio Internacional de Historia Medieval Andaluza. Andalucía entre Oriente y Occidente (12361492), Córdoba, 1988, págs. 537-550, así como en otros relativos a algunos aspectos concretos, tales como su estructura socio-económica: "La condición social y actividades económicas de los mudéjares andaluces", en Actas del IV Simposio Internacional de Mudejarismo: Economía, Teruel, 1992, págs. 411-426; su fiscalidad: "Fiscalidad regia y señorial entre los mudéjares andaluces (siglos XIII-XV)", en Actas del V Simposio Internacional de Mudejarismo, Teruel, 1991, págs. 221-240; o el fin del mudejarismo andaluz: "El fracaso de la convivencia de moros yjudíos enAndalucía (ss. XIIIXV)", en Proyección histórica de España en sus tres culturas: Castilla y León, América y el Mediterráneo, vol. 1:Historia e Historia de América, Junta de Castilla y León, Consejería de Cultura y Turismo, 1993, págs. 129149.A este respecto, PEDROA.PORRASARBOLEDAha publicado algunos documentos interesantes: "Documentos cristianos sobre mudéjares de Andalucía en los siglos XV y XVI", Anaquel de Estudios Arabes, III, 1992, págs. 223-240. Por último, podríamos citar la síntesis de ISABELMONTESROMEROCAMACHO:"Los mudéjares andaluces (siglos XIII-XV)", en Cuadernos de Trabajo de Historia de Andalucía. V.Al-Andalus, Sevilla, 1997. Pasando ya a la historia de los mudéjares andaluces por reinos, nos referiremos, en primer lugar, a la historia de los mudéjares sevillanos, los mejor estudiados, incluso en lo que hace a sus orígenes, es decir, la Sevilla almohade, según puede comprobarse, por ejemplo, en los estudios comprendidos en algunos catálogos deimportantes exposiciones celebradas sobre eltema, como los de MAGDALENAVALORPIECHOTIA,ed., :El último siglo de la 51
Los MUDÉJARES ANDALUCES (SIGLOS XVIII-XV) Sevilla islámica (1147-1248), Sevilla, 1995, o Sevilla almohade, SevillaRabat, 1999. Sea como fuere, la historiografía sobre ellos fue inaugurada por CELESTINOLÓPEZMARTÍNEZ:Mudéjares y moriscos sevillanos, Sevilla, 1935. Pero no sería hasta muchos años más tarde cuando volvió a interesar a algunos investigadores, que comenzaron a publicar novedosos trabajos, siguiendo las nuevas corrientes historiográficas, como RUTHPIKE:"An urban minority. The Mariscos of Seville", Journal ofMiddle East Studies, 11,1971, págs. 368-377, recogido en sulibroAristocrats andTraders. Sevillian Society in the Sixteenth Century, Ithaca, 1972, cap. IV, págs. 154-170. Por estos mismos años se conocieron las importantes aportaciones de KLAUSWAGNER, relativas, sobre todo, a la publicación de los numerosos e interesantísimos documentos sobre mudéjares, conservados en el Archivo de Protocolos de Sevilla y que, hasta entonces, apenas habían sido utilizados, como "Un padrón desconocido de los mudéjares de Sevilla y la expulsión de 1502", AlAndalus, XXXVI, 1971, págs. 373-382 y, sobre todo, su magnífica obra: Regesto de documentos del Archivo de Protocolos de Sevilla, referentes a judíos y moros, Sevilla, 1978. Dentro de este mismo contexto hay que citar las extraordinarias y, en muchos casos definitivas, aportaciones de ANTONIO COLLANTESDETERÁN,el gran conocedor de los mudéjares sevillanos, cuyas primeras conclusiones acerca del problema aparecieron en su libro, ya clásico, Sevilla en la Baja Edad Media. La ciudad y sus hombres, Sevilla, 1977, reeditado en 1988, págs. 94, 211, 239, 244-245 Y336 y,de forma más específica en "La aljama mudéjar de Sevilla", Al-Andalus, XLIII, 1978, págs. 143-162, ampliación del trabajo "Los mudéjares sevillanos", presentado alI Simposio Internacional deMudejarismo, celebrado en Ternel, 1975, cuyas actas se publicaron en Madrid-Ternel, 1981, págs. 225-235. Algunos aspectos concretos sobre los mudéjares sevillanos han sido analizados por MANUELGONZÁLEZJIMÉNEZ: "El trabajo mudéjaren Andalucía.El caso de Sevilla (Siglo XV)", Actas del VI Simposio Internacional de Mudejarismo, Ternel, 1995. págs. 39-56, o ISABELMONTESROMERO-CAMACHO:"El trabajo de los mudéjares en el abastecimiento de agua a la Sevilla bajomedieval: los moros cañeros y el acueducto de los Caños de Carmona", Actas del VI Simposio Internacional de Mudejarismo, Ternel, 1995, págs. 231-255. En cuanto al Reino de Córdoba, citaremos, en primer lugar, el trabajo de MIGUEL-ANGELORTÍBELMONTE,relativo a sus orígenes: "El fuero de Córdoba y las clases sociales en la ciudad. Mudéjares y judíos en la Edad Me52
MANUEL GONZÁLEZ JIMÉNEZ -ISABEL MONTES ROMERO-CAMACHO dia", Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, 70, 1954, págs. 5-94. Más recientemente, contamos con las obras de síntesis de JUANARANDADONCEL:Los moriscos en tierras de Córdoba, Córdoba, 1984, así como algunas interesantes investigaciones puntuales, como la de RICARDO CÓRDOBA DE LA LLAVE Y MARÍA DEL ROSARIO RELAÑO MARTÍNEZ:"Actividades económicas de los mudéjares cordobeses", IV Simposio Internacional de Mudejarismo. Economía, Ternel, 1992, págs. 495506. Mucho menos abundantes son los estudios sobre los mudéjares del Reino de Jaén, entre ellos merecen destacarse los de JOsÉRODRÍGUEZMOLINA, como "Mudéjares agricultores en Jaén. Siglo XV", Actas del IV Simposio Internacional de Mudejarismo, Ternel, 1992, pp. 529-534. También debemos mencionar algunas obras que se refieren a una realidad tan importante como el surgimiento y desenvolvimiento de las nuevas morerías señoriales, nacidas, especialmente, en el reinado de los Reyes Católicos y al calor de las campañas granadinas. El caso de la de Priego fue estudiado por MANUELPELÁEZDELROSAL:Estudio histórico-social de los moriscos naturales de la villa de Priego (1486-1611), Granada, 1964, (inédito), cuyas conclusiones fueron incluidas en su libro, escrito en colaboración con MARÍACONCEPCIÓNQUINTANILLARASO:Priego de Córdoba en la Edad Media. Salamanca, 1977. Esta última autora insertó todo lo relativo a las morerías de Priego y Cañete, señoríos de la Casa de Aguilar, en su tesis doctoral: Nobleza y señoríos en el reino de Córdoba. La Casa de Aguilar (siglos XIV y XV). Córdoba, 1979. Por otra parte, debemos a PEDROA.PORRASARBOLEDASel conocimiento de la morería de Beas, localidad perteneciente al Reino de Jaén e incluida dentro de los señoríos de la Orden de Santiago: Los señoríos de la Orden de Santiago en su Provincia de Castilla durante el siglo Xv. Madrid, Universidad Complutense, tesis doctorales, 1982. Finalmente, para el antiguo Reino de Sevilla, destacaremos la morería deNiebla, renovada bajo el auspicio de sus señores, losDuques de Medina Sidonia, estudiada por MIGUEL-ÁNGELLADEROQUESADAen su discurso de ingreso en la Real Academia de la Historia: Niebla, de reino a condado. Noticias sobre el Algarbe andaluz en la Baja Edad Media, Madrid, 1992, así como en otro trabajo anterior: «Los esclavos de la casa ducal de Medina Sidonia», Homenaje JacintoBochVzlá,UniversidaddeGranada,1991. Pasando ya a la historia de los mudéjares cautivos destacaremos las apor53
Los MUDÉJARES ANDALUCES (SIGLOS XVIII-XV) taciones de JUANDEMATACARRIAZO:"Historia de la Guerra de Granada", en Historia de España dirigida por don Ramón Menéndez Pidal, vol. XVII-lo algunas más concretas, como "Un alcalde entre los cristianos y los moros, en la frontera de Granada", En lafrontera de Granada, Sevilla, 1971; así como la de MANUELGONZÁLEZJIMÉNEZsobre los esclavos cristianos en el reino de Granada: "Esclavos andaluces en el reino de Granada (siglo XIII)", Actas del //1 Coloquio de Historia Medieval Andaluza. Grupos no privilegiados, Jáen, 1984, págs. 327-338. Por lo que se refiere a la presencia de esclavos musulmanes en Sevilla, encontramos noticias interesantes en los trabajos de ANTONIOCOLLANTESDETERÁN:"Contribución al estudio de los esclavos en la Sevilla medieval", Homenaje al Profesor Carriazo, vol. 11, Universidad de Sevilla, 1972,págs. 109-121, y, sobre todo, en ALFONSOFRANCOSILVA:La esclavitud en Sevilla y su tierra a fines de la Edad Media, Sevilla, 1979. Por último, el importante tema de la esclavitud por guerra, en los años de la ofensiva final contra Granada, ha sido estudiado por MIGUELÁNGELLADEROQUESADA:"La esclavitud por guerra a fines del siglo XV: el caso de Málaga", Hispania, 105, 1967, págs. 63-88. Ya sólo nos queda referimos a los últimos mudéjares, nacidos tras la conquista del reino de Granada, cuya historia nos es conocida gracias a las investigaciones, entre otros, de JOSÉENRIQUELÓPEZDECOCA:"Los mudéjares del obispado de Málaga (1485-1501)", Actas del 1Simposio Internacional de Mudejarismo, Madrid-Temel, 1981, págs. 307-347, en colaboración con MANUELACIÉNALMANSA,o "La fiscalidad mudéjar en el reino de Granada", en Actas del V Simposio Internacional de Mudejarismo, Temel, 1991, págs. 191-219, y, sobre todo, las extraordinarias aportaciones de ANGELGALÁN SÁNCHEZ,entre las que destacaremos su tesis doctoral: Los mudéjares del reino de Granada, Universidad de Granada, 1991, y también las de RAFAEL GERARDOPEINADOSANTAELLA,como, por ejemplo, "El reino de Granada después de la conquista. La sociedad repobladora , según los "libros de repartimiento", //1 Jornadas Hispano-Portuguesas de Historia Medieval: La Península Ibérica en la Era de los Descubrimientos (1391 -1492), Sevilla, 1998, págs. 1.575-1.630. Finalmente, y como una orientación referente al estudio de los mariscos, además del estudio pionero y clásico de HENRYLAPEYRE:Geographie de I'Espagne morisque, París, 1959, citaremos algunas obras muy conocidas y relativamente recientes, como la de LOUISCARDAILLAC:Moriscos y Cristia54
MANUEL GONZÁLEZ JIMÉNEZ -ISABEL MONTES ROMERO-CAMACHO nos. Un enfrentamiento polémico (1492-1640), Madrid, 1979; ANTONIO DOM{NGUEZORTIZyBERNARDVINCENT:Historia de los Moriscos. Viday tragedia de una minoría, Madrid, 1978; MIGUELÁNGELDEBUNES:Los moriscos en elpensamiento histórico. Historio?rajía de un grupo marginado, Madrid, 1983; MERCEDESGARCIA-ARENAL:"Ultimas estudios sobre moriscos: estado de la cuestión", Al-Qantara, IV (1983), págs. 101-114; Les morisques et leur temps. Table Ronde 1nternationale, Montpellier, 1983, pref. LOUlS CARDAILLAC;Actes du 11Symposium International du Cl.E.M. sur Religion, ldentité etSources Documentaires sur lesMorisques Andalous, Túnez, 1984, 2vols. A ellas podríamos añadir el análisis de ENRIQUEPÉREZBOYERO:"Notas y documentos sobre las conversiones voluntarias de mudéjares granadinos al cristianismo (1482-1499)", 111Jornadas Hispano-Portuguesas de HistoriaMedieval: La Península Ibérica en laEra de los Descubrimientos (13911492), Sevilla, 1998, págs. 1.647-1.670. Datospara la elaboración de un modelo teórico I. LOS MUDÉJARES LIBRESANDALUCES A. Dinámica histórica de las aljamas mudéjares La historia de los mudéjares andaluces se inicia con la conquista de Andalucía en el siglo XIII y termina con el decreto de 1502, cuando los Reyes Católicos les dieron la opción de convertirse al Cristianismo o de salir de los reinos de la Corona de Castilla. La conquista de Andalucía en el siglo XIII incorporó a Castilla un amplio territorio, poblado por musulmanes, a través de dos fórmulas legales: las capitulaciones y los pactos, llamados en la época pleitos opleitesías2 . El primero de los casos, las capitulaciones, se dio en aquellos núcleos de población, generalmente importantes, que ofrecieron resistencia a los conquistadores, lo que tuvo como consecuencia la salida forzosa de los vencidos, a los que se les permitió sacar sus bienes muebles. Así, todo parece indicar que se produjo una expulsión general de los musulmanes que habi2Mapa: Conquista de la Andalucía Bética (Siglos Xli-XV). 55
Los MUDÉJARES ANDALUCES (SIGLOS XVIII-XV) PECHAS DE MUDÉJARES EN 1495Y 1501 (Las cantidades que llevan * corresponden a la relación de pechas de 1498) Andalucía Número de Pechas 1495 1501 Palma del Río Córdoba Sevilla Écija Archidona Priego de Córdoba 126* 45 45 15 40* 67 121 40 34 17 37 (Fuente: MIGUEL-ÁNGELLADEROQUESADA:Los mudéjares de Castilla y otros estudios de historia medieval andaluza, Universidad de Granada, 1989, p. 98). LUGARES CON MUDÉJARES EN 1501 Y CANTIDAD QUE PECHAN EN CONCEPTO DE SERVICIO Y MEDIO SERVICIO Andalucía 1501 4.000 2.500 3.000 4.500 600 Sevilla La Algaba Córdoba Palma del Río Écija (Fuente: MIGUEL-ÁNGELLADEROQUESADA:Los mudéjares de Castilla y otros estudios de historia medieval andaluza. Universidad de Granada, 1989, p. 95). De estas relaciones, lo primero que hay que hacer notar es la aparición de aljamas que no se recogen en la serie de servicio y medio servicio de 1463, como Écija, lugar de realengo que había contado con aljama desde los primeros años de la conquista cristiana, pero que había sufrido una profunda decadencia a partir de los años finales del siglo XIV y que ahora vuelve a aparecer como aljama organizada, así como algunas de las nuevas 62
MANUEL GONZÁLEZ JIMÉNEZ -ISABEL MONTES ROMERO-CAMACHO morerías surgidas en lugares señoriales, bajo el auspicio directo de sus señores, caso de la de Archidona o Priego de Córdoba. Entre todas ellas, sigue destacando, de forma aplastante, la morería de Palma del Río, lugar señorial de los Bocanegra, seguida por las aljamas de las grandes ciudades realengas andaluzas: Sevilla y Córdoba, aunque éstas están igualadas, y a veces incluso superadas, por las nuevas comunidades mudéjares nacidas en lugares señoriales, como la de Archidona y, sobre todo, Priego de Córdoba, mientras que la antigua morería de La Algaba, lugar señorial de los Guzmanes, sigue manteniendo su importancia, siendo supoblación algo menor que la de las de Sevilla y Córdoba, al tiempo que la más pequeña de todas es la nuevamente restaurada aljama astigitana. Sea como fuere, al término de la Edad Media, la población mudéjar de laAndalucía Bética era muy exigua, ya que, a finales del siglo XV, estaba en tomo a las trescientas cincuenta familias y, hacia 1500, los mudéjares andaluces no pasaban de dos mil. C. La dedicación profesional de los mudéjares andaluces Es cierto que, a raíz de la conquista de Andalucía y, sobre todo, de la revuelta mudéjar de 1264, se prohibió a los musulmanes que vivían bajo dominio cristiano el ejercicio de ciertos oficios y profesiones o, en todo caso, se les impusieron importantes limitaciones, sobre todo si tenían que ver con la medicina, la alimentación o entrañaban carácter público. Sin embargo, en la práctica, estas prohibiciones o limitaciones teóricas, comunes, muchas veces, ajudíos y mudéjares, no tuvieron efectividad, por lo que si no aparecen mudéjares en muchos oficios públicos y privados, que, en cambio sí eran ejercidos por judíos, se debe a su falta de cualificación profesional para ejercerlos y también a su débil posición socioeconómica, ya que la mayor parte de los musulmanes andalusíes cultos y pudientes salieron de Andalucía después de la conquista cristiana. Como contrapartida, esta humilde posición socioeconómica de la mayor parte de los mudéjares andaluces hizo que no se produjese ningún tipo de hostilidad social hacia ellos, por este concepto, lo que sí se dio con respecto a los judíos. Por lo que se refiere a la dedicación profesional de los mudéjares, debemos decir que sus principales características son su modesta con63 --
Los MUDÉJARES ANDALUCES (SIGLOS XVIII-XV) dición económica y Suprogresiva tendencia a convertirse en especialistas de algunos oficios, generalmente urbanos, relacionados bien con la artesanía, con el comercio o con ambas actividades al mismo tiempo. Pero si bien es cierto que la población mudéjar andaluza solía dedicarse a actividades predominantemente urbanas, también había algunosmudéjares ocupados enla agricultura, sobre todo cuando sus aljamas estaban ubicadas en núcleos rurales. Sea como fuere, lo cierto es que, al contrario de lo que ocurría en la Corona de Aragón, fueron pocos los mudéjares andaluces que ejercieron profesiones querequiriesen una preparación intelectual o científica, como la de escribano, médico o boticario y si acaso lo hicieron fue en lugares de señorío. Así pues, en los centros urbanos, la principal dedicación económica de los mudéjares se centraba en el sector secundario, es decir, la artesanía y, dentro de ella, en todas aquellas actividades que se relacionaban con la construcción, hasta el punto de que, desde un principio, los mudéjares sevillanos y cordobeses participaron en las grandes obras públicas de suciudad, ya se tratase de la catedral, el alcázar o las murallas. Tal vez, el caso que nos resulte más conocido sea el de Sevilla, estudiado por ANTONIOCOLLANTESDE TERÁN,quien, de los doscientos mudéjares sevillanos, conocidos antes de su conversión o expulsión de la ciudad en 1502, ha calculado que un 31% eran alarifes o albañiles, los que, si les sumamos otros oficios relacionados con la construcción como carpinteros, cañeros, azulejeros, soladores, vidrieros, olleros ... pueden llegar hasta un 48%. Entre ellos, podríamos destacar a los que estaban al servicio del mantenimiento del Alcázar, y que, por tanto, disfrutaban de la condición de francos, como los demás obreros vinculados a este palacio real, cuyo número, según un padrón de 1422 que se nos ha conservado, ascendía a 22, o a los moros cañeros, que, generalmente, eran dos, a cuyo cargo estaba la traída y conducción del agua que llegaba a Sevilla para su abastecimiento, gracias al acueducto de los Caños de Carmona, por lo que se les incluía, permanentemente, en la nómina de oficiales del concejo sevillano. Igualmente, había otros mudéjares dedicados a oficios relacionados con el trabajo del metal, caso de los herreros, o con la piel y el cuero, como chapineros, borceguineros, zapateros Entre todos estos artesanos, también algunos poseían, como complemento de su economía, pequeñas parcelas de tierra en arriendo o censo enfitéutico. De todos ellos conocemos, además, su nómina, publicada recientemente por MANUEL GONZÁLEZ JIMÉNEZ. 64
MANUEL GONZÁLEZ JIMÉNEZ -ISABEL MONTES ROMERO-CAMACHO RELACIÓN DE MUDÉJARES SEVILLANOS, AGRUPADOS POR OFICIOS, DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XV Albañiles [1] Hamete Castellano [2] Mahomad Castellano [3] ~ayde Castellano [4] Mahomad, hijo del ollero [5]Alí Facar [6] Hamete Facar [7] Mahomad Sobrino [8]Mahomad Agudo, maestro mayor delAlcázar y de las Atarazanas [9]Alí Mayal [10] Ha~an el Turco [11] ~ayde de Palma [12] Yaya Andarrecio, suegro de Hamete Castellano [13] Mahoma Andarrecio, hermano del anterior [14] Abrahán Ginete, maestro mayor de los Caños de Carmona [15] Hamete Ginete [16] Yu~ade Caria [17] Ha~án de la Puente [18] Alí de la Puente [19] Abrahén de la Puente [20] Mahoma Paliar Alfaquíes [21] Alí, borceguinero, hermano de Mahoma [22] Abrahén Ginete, hijo de Alí Ginete [23] Xarafí [24] Abdalla de Málaga Atahoneros [25] Hamete [26] Mohamed Carmoní [27] Abdalla Oberí [28] Avjafar 65 ~
Los MUDÉJARES ANDALUCES (SIGLOS XVIII-XV) Borceguineros [29] Abdalla Carmoní [30] Mahomad Cannoní, hermano del anterior [31] Mahoma Taquí [32] Alí, también alfaquí [33] Mahoma, hennano del anterior [34] Abdalla Nayal [35] <;ulemán Oberí [36] Mahomad Oberí [37] Alí Oberí [38] Yu9a [39] <;ayde Cordoneros [40] Mahoma Criados [41] Mahomad, caballerizo de don Pedro de Stúñiga [42] Alí Almadaní, criado de Fernando de Medina, Veinticuatro de Sevilla [43] Hamete Alcorazí, criado de Diego Caro, espartero Herreros [44] <;ayde Blanco, alcalde de los moros de Sevilla [45] Yu9aBlanco, hijo del anterior [46] Abrahán Blanco [47] Hamete Blanco [48] Mahoma Odreros [49] Yu9a Olleros [50] Alí Sobrino, hijo de Hamete, atahonero 66
- MANUEL GONZÁLEZ JIMÉNEZ -ISABEL MONTES ROMERO-CAMACHO [51] Hamete Aguja [52] Alí Aguja [53] Abrahén Aguja [54] <;ayde de la Rosa [55] Mahoma Andarrecio (figura también como albañil) [56] Mahoma Oberí [57] Alí de Castilla [58] Alí Zaganje [59] Mahoma Zaganje [60] Mahoma Cordobí, sobrino de Mahoma Andarrecio Taberneros [61] Abrahán Recocho Tejedores [62] Mahoma Hariún Torneros [63] Mahoma Recocho [64] Hamete Recocho [65] Alí Oberí [66] Abdalla Oberí [67] Bucar Yeseros [68] Y<;:ade Málaga (Fuente: MANUELGONZÁLEZJIMÉNEZ:"El trabajo mudéjar en Andalucía. El caso de Sevilla (Siglo XV)", VI Simposio Internacional de Mudejarismo, Ternel, 1995, Apéndice 1, págs. 51-53). Yaen el ámbito rural, la nota distintiva es el pequeño número de propietarios rurales mudéjares. Tenemos constancia de que, en el Repartimiento de Sevilla, algunos mudéjares distinguidos, como los alfaquíes, fueron beneficiados por Alfonso X con donadíos en la alquería de Galichena, pero, desde luego, estas donaciones fueron de tan poca entidad que los moros sevillanos, al contrario de losjudíos de Sevilla, no lograron reservarse para ellos solos ni siquiera una alquería completa. También es verdad que el Rey Sabio permitió a los mudéjares tener propiedades territoriales, siempre que contribuyeran a la Iglesia con su diezmo correspondiente, al igual que los cristianos, pero fue Sancho IV quien, en las Cortes de Valladolid de 1293, prohibió ajudíos y moros poseer bienes territoriales. Ya en 1348, el Orde67 --
Los MUDÉJARES ANDALUCES (SIGLOS XVIII-XV) namiento de A1calá,promulgado por Alfonso XI, autorizó ajudíos y mudéjares a comprar tierras hasta un precio limitado, lo que se vio confirmado por la Sentencia Arbitral de 1465, promulgada durante el reinado de Enrique IV,con el agravante que, dada la devaluación del maravedí, la cantidad permitida era mucho menor. Todas estas cortapisas, pero, sobre todo, la humildad de las posiciones socioeconómicas de los mudéjares, tal vez sean la causa de que apenas hubiese mudéjares propietarios. Por tanto, la mayor parte de los que se dedicaban a actividades agrícolas lo hacían como labradores que, muchas veces, trabajaban para grandes propietarios de tierras. Este fue el caso de muchos mudéjares de La Algaba, que, según se refleja en la documentación sevillana de la segunda mitad del siglo XV, estudiada por MANUELGONZÁLEZ JIMÉNEZ,eran labradores y, a veces, realizaban diversas tareas agrícolas, contratados por la oligarquía de la ciudad. RELACIÓN DE MOROS DE LA ALGABA (SEVILLA), EN 1499 [1] Abdalla <;ananes [2] Abdalla Zorzal [3] Abrahén Abencano [4] Abrahén Blanco [5] Abrahén Carmoní [6] Abrahén Hortelano [7] Abrahén Ternero, [8] Abrayn Trujillo [9] Alí, albañil [10] Alí Almequiniz [11] Alí Corzo [12] Alí <;ayde [13] Alí Daimán [14] Alí Madico [15] Alí Morato [16] Alí Pilatos [17] Alí Quixón molinero 68
MANUEL GONzÁLEZ JlMÉNEZ -ISABEL MONTES ROMERO-CAMACHO [18] Alí Viejo [19] AlíYalí Guiraldo [20] (:ayde Pilatos [21] (:ulemán Chamorro, molinero [22] (:ulemán Molina [23] Ha9án, hijo de Mu9a Dara [24] Ha9án Hortelano [25] Hamar Botija [26] Hamete [27] Hamete Abencano [28] Hamete Arriscate [29] Hamete Calvo [30] Hamete Cor90 [31] Hamete Hortelano [32] Hamete Molina [33] Hamete Zapatero [34] Mahoma, herrero [35] Mahoma, hijo de Alí [36] Mahoma Homachero [37] Mu9a Dara [38] Mahomad Pino de Oro [39] y smael Blanco, herrero, hermano de Abrahán Blanco [40] Yaya aperador [41] Yu9aAbenalí [42] Yu9aArriscate (Fuente: MANUELGONZÁLEZJIMÉNEZ:"El trabajo mudéjar en Andalucía. El caso de Sevilla (Siglo XV)", VI Simposio Internacional de Mudejarismo, Ternel, 1995, Apéndice n, págs. 54-55). En resumen, bien en la ciudad o bien en el campo, hay que destacar el carácter sobrio y trabajador del mudéjar, en parte justificado por su débil posición socioeconómica, por lo que, como autodefensa, tendieron a especializarse en ciertos oficios de implantación urbana o peri-urbana, rasgos definidores que también~rían compartidos por los moriscos. 69
Los MUDÉJARES ANDALUCES (SIGLOS XVIII-XV) D. La posición jurídica de los mudéjares andaluces La posición jurídica de los mudéjares andaluces aparece regulada, con un carácter general, desde muy pronto: en primer lugar, en las capitulaciones ypactos de la reconquista, alos que ya nos hemos referido, y,más tarde, en la legislación real, a partir de Alfonso X. Fue en el reinado de Alfonso X cuando se le dio carácter de ley civil a las disposiciones eclesiásticas, promulgadas en IV Concilio de Letrán de 1215, con respecto ajudíos y moros y que aparecen recogidas en las Partidas, VII, XXV, l. Por tanto, para la legislación eclesiástica y civil de la época, judíos y mudéjares eran elementos extraños al cuerpo cristiano, ya que no profesaban la fe católica, por lo que serían considerados como minorías étnico-re~igiosas. Judíos y mudéjares, pues, formaban parte de una civilización distinta, pertenecían a otra ley, por lo que debían tener una situaciónjurídica especial. No obstante, a lo largo de su historia, los mudéjares apenas fueron objeto de la hostilidad popular, al contrario de lo que ocurrió con los judíos, dada su débil posición socioeconómica, su carácter de minoría vencida y la creencia, muy difundida, de que los obstáculos doctrinales y humanos para su conversión eran mucho menos importantes que en lo referente a los judíos. Por otra parte, los mudéjares dependían de la voluntad personal de cada monarca, ya que eran los moros del rey, recibiendo de ellos protección, a cambio de ciertas contribuciones fiscales, basadas en el hecho del reconocimiento del señorío real. Esta misma consideración, y en términos semejantes, sería asumida por los señores con relación a los mudéjares que vivían en sus señoríos. Sea como fuere, fue entre 1408 y 1412 cuando las disposiciones legales se hicieron mucho más duras, intentando hacer cumplir algunas leyes antiguas que propiciaban la segregación social dejudíos y mudéjares. Así se les impuso, entre otras cosas, el uso de señales, para que pudieran ser fácilmente distinguidos, al tiempo que se les obligó a vivir en barrios separados del resto de población, así como a que contasen, por ejemplo, con sus propias carnicerías -tenemos noticias que hubo carnicerías mudéjares en Córdoba y Sevilladebido a sus particulares tabúes alimenticios. Sin embargo, a pesar de los reiterados esfuerzos de la monarquía, ejemplificados en las disposiciones segregacionistas contra judíos y mudéjares de Juan 11en 1437 y en la Sentencia Arbitral de 1465 en tiempos de 70
MANUEL GONZÁLEZ JIMÉNEZ -ISABEL MONTES ROMERO-CAMACHO Enrique IV, todas estas medidas apenas se cumplieron en la práctica hasta que, en las Cortes de Toledo de 1480, los Reyes Católicos volvieron a imponerlas, esta vez, de forma efectiva. Como consecuencia de ellas, sabemos que, a partir de 1480, los mudéjares cordobeses vivieron concentrados en la calle llamada de la Morería, dentro de la collación de San Nicolás de la Villa, y que los mudéjares sevillanos lo hicieron en un "adarvejo" de la collación de San Pedro. De la misma manera, tenemos noticias de que los mudéjares, tuvieron sus propios cementerios, distintos de los correspondientes a cristianos yjudíos. Todo ello hacía que los mudéjares tuvieran un régimen tributario especial, ya que, además de pagar los impuestos indirectos, como el resto de la población, estaban gravados, al igual que los judíos, con ciertos tributos directos, pagados como contrapartida de la protección personal que recibían por parte de la corona. Eran la llamada cabeza de pecho, el servicio y medio servicio y, entre 1482 y 1502, unas gravosas pechas extraordinarias, exigidas, ironías del destino, con el fin de hacer frente a los gastos provocados por las campañas de la guerra final contra el emirato nazarí de Granada, y conocidas con el nombre de castellanos de oros. Por lo que se refiere a la organización interna de las aljamas, hay que decir que, desde el punto de vista institucional, las comunidades mudéjares contaron con sus propios jueces o alcaldes, probablemente desde el mismo momento de su fundación, a partir de la conquista cristiana, y hasta su extinción, tras el decreto de conversión o expulsión, promulgado por los Reyes Católicos, en 1502. Así, el primer alcalde de los mudéjares sevillanos se documenta en el reinado de Alfonso X y fue Abd-el-Hayy el-Baeci, y el último, en 1502, fue Maestre <;ayde el Herrero. Pero la jurisdicción de los alcaldes mudéjares se limitaba a las causas civiles entre mudéjares, ya que tanto las causas criminales, como las civiles mixtas eran competencia de los alcaldes ordinarios cristianos. / 8Castellano de oro: Contribución extraordinaria que judíos y mudéjares, en condiciones de contribuir, debieron pagar desde 1482 y mientras duró la gueITa final contra el emirato granadino. Entre los mudéjares siguió percíbiéndose una vez conquistada Granada, en 1492, y hasta su desaparición en 1502. Desde 1495, cada pecho a pagar por esta comunidad se evaluó en dos castellanos. 71 ~