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Establecimiento de la fragilidad visual del paisaje mediante SIG en el entorno del P.N. de La Breña y Marismas del Barbate (Cádiz, España): aproximación metodológica

Parrilla Alcalá, Eulogio; Márquez Pérez, Joaquín; Rodríguez Díaz, Virginia

Abstract

El actual trabajo se enmarca dentro del proyecto Metodología para la valoración de la calidad y fragilidad del paisaje mediante Sistemas de Información Geográfica (SIG) (Márquez Pérez et al., 2002). Su objetivo concreto es el diseño de una metodología, basada en los SIG, que permita la valoración de la Fragilidad Visual de un área de estudio determinada, en este caso del litoral gaditano (entorno del Parque Natural de La Breña y Marismas del Barbate). Su fin último es la aportación de información paisajística de interés en la toma de decisiones sobre la gestión y planificación territorial. La Fragilidad Visual puede definirse como la susceptibilidad del paisaje al cambio cuando se desarrolla un uso sobre él, es decir, mide el grado de deterioro que un paisaje experimentaría ante la incidencia de determinadas actuaciones (Montoya Ayala et al., 1997). Para la determinación de la Fragilidad Visual se tienen en cuenta factores biofísicos como la vegetación (densidad, diversidad de estratos, altura, estacionalidad, contraste cromático dentro de la vegetación y contraste cromático entre la vegetación y el sustrato superficial) y la topografía (pendiente y orientación-luminosidad), factores histórico-culturales(cercanía a elementos singulares, cercanía a vías de comunicación y núcleos de población, y accesibilidad visual) y factores de visualización(tamaño, forma y compacidad de la cuenca visual, y altura relativa del punto con respecto a su cuenca visual). La metodología propuesta para evaluar la Fragilidad Visual de las unidades mínimas de información, y en definitiva, de las unidades de paisaje creadas, ha resultado adecuada: este trabajo demuestra que su aplicación es posible y que los resultados obtenidos son satisfactorios. Sin embargo, en el desarrollo del diseño metodológico han ido apareciendo diferentes problemas: la dificultad a la hora de seleccionar el mayor número posible de variables significativas y escasamente correlacionadas, así como su interpretación, el elevado número de análisis de visibilidad a realizar, cuya demora imposibilita un estudio exhaustivo, o la elección del método de interpolación y del tamaño de celdilla apropiados para generar un Modelo Digital de Elevaciones adecuado a los objetivos del estudio.

Full text

1 Parrilla Alcalá, E. 1 ; Márquez Pérez, J. 2 y Rodríguez Díaz, V. 3 1Universidad Pablo de Olavide. Ctra. Utrera km 1, Sevilla 41013. Tf.: 954348528, fax 954348359, epa[email protected] 2Universidad de Sevilla. Palos de la Frontera 4, Sevilla 41004. Tf.: 954551377, [email protected] 3Consejería de Salud, Junta de Andalucía. Avda de la Innovación s/n, Edificio Arena1 Sevilla. Tf.: 615981611, v[email protected] Palabras clave: Fragilidad visual, paisaje, SIG, La Breña y Marismas del Barbate. Resumen. El actual trabajo se enmarca dentro del proyecto Metodología para la valoración de la calidad y fragilidad del paisaje mediante Sistemas de Información Geográfica (SIG) (Márquez Pérez et al., 2002). Su objetivo concreto es el diseño de una metodología, basada en los SIG, que permita la valoración de la Fragilidad Visual de un área de estudio determinada, en este caso del litoral gaditano (entorno del Parque Natural de La Breña y Marismas del Barbate). Su fin último es la aportación de información paisajística de interés en la toma de decisiones sobre la gestión y planificación territorial. La Fragilidad Visual puede definirse como la susceptibilidad del paisaje al cambio cuando se desarrolla un uso sobre él, es decir, mide el grado de deterioro que un paisaje experimentaría ante la incidencia de determinadas actuaciones (Montoya Ayala et al., 1997). Para la determinación de la Fragilidad Visual se tienen en cuenta factores biofísicos como la vegetación (densidad, diversidad de estratos, altura, estacionalidad, contraste cromático dentro de la vegetación y contraste cromático entre la vegetación y el sustrato superficial) y la topografía (pendiente y orientación-luminosidad), factores histórico-culturales (cercanía a elementos singulares, cercanía a vías de comunicación y núcleos de población, y accesibilidad visual) y factores de visualización (tamaño, forma y compacidad de la cuenca visual, y altura relativa del punto con respecto a su cuenca visual). 2 La metodología propuesta para evaluar la Fragilidad Visual de las unidades mínimas de información, y en definitiva, de las unidades de paisaje creadas, ha resultado adecuada: este trabajo demuestra que su aplicación es posible y que los resultados obtenidos son satisfactorios. Sin embargo, en el desarrollo del diseño metodológico han ido apareciendo diferentes problemas: la dificultad a la hora de seleccionar el mayor número posible de variables significativas y escasamente correlacionadas, así como su interpretación, el elevado número de análisis de visibilidad a realizar, cuya demora imposibilita un estudio exhaustivo, o la elección del método de interpolación y del tamaño de celdilla apropiados para generar un Modelo Digital de Elevaciones adecuado a los objetivos del estudio. 1Introducción. Los estudios de paisaje tienen diversos objetivos que van desde la valoración del paisaje como un recurso hasta aquellos en que se considera como un factor más para la planificación de usos de un territorio. En cualquier caso, para cumplimentar estos objetivos es necesaria la realización de estudios detallados que permitan analizar y valorar adecuadamente los diferentes tipos de paisaje, y que sirvan de apoyo en la toma de decisiones relacionados con determinados Proyectos, Planes o Programas de actuación con incidencia territorial (Alonso Miura, 1988; Ortega Alba, 1996; Sancho Rojo, 1999; Zoido Naranjo, 1999; Escribano Bombín, 2000). El término paisaje suele referirse a uno de los tres elementos que intervienen en este complejo fenómeno (González Bernáldez, 1985; Ortega Alba, 1991; Gómez Mendoza, 1999; Gilmartín, 2000), el elemento que no varía del terreno u objeto (como por ejemplo la litología, los usos del suelo, la vegetación), las condiciones perceptivas del escenario o medio interpuesto (condiciones atmosféricas y de visión) y las peculiaridades del observador o sujeto (el punto de vista del turista, del planificador, de la población autóctona). Por otro lado, los Sistemas de Información Geográfica (SIG) se han convertido en una herramienta imprescindible para los estudios del medio y del paisaje (Bolós, 1992; Mérida Rodríguez, 1994; Errea Abad, et al., 1996; Montoya Ayala et al., 1997; Labrandero Sanz et al., 1998; Otero Pastor, 1999), por lo que han sido utilizados como herramienta básica de este estudio. En este sentido, el programa empleado principalmente fue ArcView 3.1, y el modelo de datos elegido fue el raster, ya que se considera el más idóneo para este tipo de análisis cuantitativos (Márquez Pérez et al., 2002). 3 La zona de estudio comprende un área de 9 por 5 Km., y ha sido estudiada a partir de una resolución espacial de 10 metros, lo que proporciona un número suficientemente amplio de celdillas para la realización de los análisis, a la vez que no demora en exceso la generación de sus resultados. Una vez determinada la extensión que abarcaría el área de estudio, y con el fin de poder realizar los análisis de intervisibilidad completos en todas las celdillas, independientemente de su posición espacial, fue establecida un área de 5 km en torno a la zona principal. (Van der Ham, Steinitz, Viewit, Jones y Jones, Ramos et al., y Steinitz et al., todos en MOPT, 1993; Márquez Pérez et al., 2002). 2Zona de estudio y fuentes de información. El territorio analizado corresponde a una zona del litoral gaditano, en concreto al espacio comprendido entre los núcleos de población de Conil, Vejer de la Frontera y Barbate (figura 1). Este área fue elegida por que en ella coinciden una serie de características específicas de gran interés paisajístico: es un espacio litoral en el que se ubica una zona protegida, el “Parque Natural de La Breña y Marismas del Barbate”; con una costa accidentada, acompañada de un importante manto eólico sobre el que se localiza el pinar, así como un pequeño conjunto de playas. Junto a ellos aparece la plataforma calcarenítica sobre la que se asienta la ciudad de Vejer, la campiña de Vejer, los relieves prelitorales y la llanura aluvial, las estribaciones de la sierra del Retín, áreas endorreicas pertenecientes a la Janda, así como marismas transformadas dedicadas principalmente al cultivo en secano. Por otro lado, se mantiene una importante actividad pesquera que convive con la agricultura tradicional, el creciente sector turístico del núcleo de población Caños de Meca, la monumentalidad de Vejer de la Frontera... Las fuentes de información a utilizar son muy variadas, y fueron consideradas todas las que pueden aportar datos sobre los componentes del paisaje. Hay que tener en cuenta que, debido a su diversidad, han podido ser generadas en diferentes escalas espacio-temporales, por lo que fueron creados archivos que informan acerca de su procedencia, fecha y escala, así como de los procesos necesarios para la integración de los datos en el sistema, y que fueron reflejadas en una publicación anterior (Parrilla Alcalá et al., 2003). 4 Figura 1: Situación del Parque Natural de La Breña y Marismas del Barbate 3.- Objetivos y Metodología. El objetivo concreto de este trabajo es el diseño de una metodología que permita la valoración de la Fragilidad Visual de un área de estudio determinada, mediante la utilización de Sistemas de Información Geográfica (SIG). Su fin último es la aportación de información paisajística de interés en la toma de decisiones sobre la gestión y planificación territorial. El estudio está realizado tanto sobre el paisaje total (que identifica el paisaje con el medio) como sobre el paisaje visual (cuya consideración corresponde más al enfoque de la estética). Por esta causa, dos son las principales líneas de investigación a desarrollar, líneas que en ocasiones confluirán para finalmente venir a caracterizar de forma conjunta cada unidad de información territorial, el enfoque geográfico y el enfoque estético (Tabla 1). 5 Tabla 1: Relación entre enfoques y aspectos en el análisis del paisaje La Fragilidad Visual puede definirse como la susceptibilidad del paisaje al cambio cuando se desarrolla un uso sobre él, es decir, mide el grado de deterioro que un paisaje experimentaría ante la incidencia de determinadas actuaciones (Montoya Ayala et al., 1997). La Fragilidad, así definida, depende del tipo de actividad que se piense desarrollar sobre el paisaje, por lo que se podría establecer la Fragilidad Visual del territorio para cada actividad posible. Sin embargo, cuando la superficie a estudiar es extensa y el planeamiento apunta a proporcionar un marco de decisión, la Fragilidad puede considerarse intrínseca del punto, independiente de la actividad que se desarrolle sobre él y su entorno. En este trabajo se ha seleccionado quince variables para caracterizar la Fragilidad Visual de un paisaje (González Bernáldez, 1985; Aguilo en MOPT, 1993; Fado Salazar, et al., 1996), y que pueden agruparse en tres grupos (Márquez Pérez et al., 2002): factores biofísicos, histórico-culturales, y factores de visualización. 3.1Factores biofísicos: son los derivados de los elementos característicos del punto, y que han sido, a su vez, agrupados en dos bloques, uno basado en la vegetación, y otro establecido a partir de factores topográficos. 3.1.1Factores relacionados con la vegetación: 6 Densidad de vegetación. Se considera que el paisaje que soporte una alta densidad de la vegetación está mejor preparado ante elementos que le pueden afectar, y por tanto posee una Fragilidad mínima. Diversidad de estratos. La complejidad de la vegetación viene definida por el número de estratos y la altura que la vegetación presenta en una formación determinada. Cuantos más estratos tenga una formación vegetal más compleja será, y por tanto, más capacidad de camuflaje posee para ocultar posibles actuaciones, disminuyendo así su Fragilidad Visual. Altura de la vegetación. La altura resalta el poder enmascarante de la vegetación. Cuanta mayor sea la altura de la vegetación, menor será su Fragilidad Visual. Estacionalidad de la vegetación. La pérdida de hoja caduca es un factor que incrementa, aunque sea de forma temporal, la Fragilidad Visual. Al existir en el área de estudio un predominio de las especies de hoja perenne, se ha considerado oportuno tener en cuenta los cambios visuales que presentaban algunas especies, más que la ausencia o presencia de hoja. Contraste cromático entre la vegetación. La diversidad cromática dentro de la vegetación favorece el camuflaje de las actuaciones, especialmente si la distribución de colores es caótica. La mayor fragilidad la ostentan las manchas monocromáticas (especialmente las constantes en el tiempo). El contraste cromático entre la vegetación viene definido por las diferencias entre tonos y tintes de ésta. Contraste cromático entre la vegetación y el sustrato o formación superficial. El contraste cromático entre la vegetación y el sustrato geológico o las formaciones superficiales, es considerado como un indicador de la Fragilidad del paisaje, de forma que a mayor magnitud del contraste, mayor Fragilidad. 3.1.2.- Factores relacionados con la topografía: Pendiente. Se atribuye una mayor capacidad de absorción visual a las pendientes más bajas, pues las más altas tienen una mayor exposición visual. Orientación. La Fragilidad de un paisaje está influida por la incidencia de los rayos solares sobre un territorio, que depende tanto de la orientación del terreno como de la topografía del lugar (puede darse un ocultamiento del sol provocado por objetos cercanos). La orientación 7 afecta siempre según la incidencia del sol, por lo que existen dos formas de analizar este parámetro: iluminación y contraluz. 3.2Factores histórico-culturales: tienden a explicar el carácter y las formas de los paisajes en función del proceso histórico que los ha producido, y están directamente relacionados con la accesibilidad. Cercanía a elementos singulares, desde un punto de vista histórico cultural. La existencia y proximidad a puntos y zonas singulares añade Fragilidad Visual a los puntos donde se sitúan y a su entorno inmediato, pues constituyen puntos de atracción que focalizan la visión, por lo que cualquier alteración en ellos tiene mayor posibilidad de ser observada. Cercanía a vías de comunicación y núcleos de población. La Fragilidad Visual Adquirida aumenta con el número potencial de observadores, que está directamente relacionado con la distancia a la que éstos se encuentran del punto de interés. Se considera que las zonas con un mayor número potencial de observadores son los núcleos de población y las vías de comunicación, así como zonas aledañas. Accesibilidad Visual de la observación. Por las razones ya expuestas, se considera que las vías de comunicaciones y los núcleos de población son los grandes focos de visualización, y es establecida la Accesibilidad Visual a partir de ellos. En este caso concreto, en el que la Fragilidad Visual Adquirida depende de la posibilidad de ser observado desde esos focos de potenciales observadores, aumenta la Fragilidad a medida que lo hace la posibilidad de visualización, o el número de pobladores. 3.3Factores de visualización: dependen de la configuración topográfica del entorno de cada punto, y de si esas zonas forman parte de una Cuenca Visual. Tamaño de la Cuenca Visual. Un punto es más vulnerable cuanto más visible, es decir, la fragilidad visual está en relación directa con el tamaño de su Cuenca Visual. La probabilidad de que sea visualizada una actuación en el entorno de un punto es mayor a medida que aumenta su Cuenca Visual. Compacidad del a Cuenca Visual. Se parte de la idea de que las Cuencas Visuales con menor número de huecos, ó con menor complejidad morfológica, son más frágiles. Esto puede ser entendido en principio como número de huecos o manchas no visibles dentro del 8 área visible, como número de manchas visibles, o bien como el número total de manchas o huecos existentes (visibles y no visibles). Forma de la Cuenca Visual. Las Cuencas Visuales más orientadas y alargadas son más sensibles a los impactos, y se deterioran más fácilmente que las Cuencas redondeadas, debido a la mayor direccionalidad del flujo visual (Elkie et al., 1999). Altura relativa del punto respecto a su Cuenca Visual. Son más frágiles, visualmente, aquellos puntos que están muy por encima o muy por debajo de su Cuenca Visual, y menos frágiles aquellos otros cuyas cuencas están a su mismo nivel. Cuando los rayos visuales inciden con ángulos muy pequeños sobre las superficies a observar, el detalle se aprecia mal. La visión desde distinta altura lleva a unos ángulos de incidencia mayores, y una mayor “exposición a las vistas”. Cada una de estas variables, puede caracterizar cada mínima unidad de información en que ha sido dividida el área de estudio (celdillas de 10 por 10 metros), y han sido codificadas con valores entre 1 (Fragilidad mínima) y 3 (Fragilidad máxima). 3.4.- Cálculo de la Fragilidad Total. La Fragilidad que se asigna finalmente a un punto depende aquí de la media de los valores obtenidos en cada una de las 15 variables anteriores. En este trabajo se ha optado por calcular la media aritmética, ya que su objetivo es principalmente metodológico, y se pretende no optar por una óptica determinada. Por esta razón se considera que todas las variables tienen igual importancia. En el caso de que se pretendiese adoptar un punto de vista concreto (ordenación del territorio, ecologista...), bastaría con conocer las preferencias del observador tipo, y ponderar consecuentemente las anteriores variables. Hay que hacer constar que las dificultades asociadas a la realización de análisis de visibilidad determinaron que no se llevaran a cabo estos análisis en todas las celdillas, y de hecho tan solo se llevó a cabo el análisis completo en una de ellas. Por esta razón la Fragilidad Total sólo pudo ser generada en un solo punto; para el resto del territorio sólo tiene en cuenta 11 de los 15 factores considerados inicialmente. A la hora de integrar todos los factores considerados, se optó por una doble línea de actuación: 9 - La no-agrupación de factores: se considera que todos son de igual importancia, por lo que se calcula directamente el promedio de los 11 factores. Se ha constatado una importante incidencia de los factores relacionados con la vegetación, debido a ser los factores más numerosos (Figura 2a). - Agrupación de los factores según categorías: a una previa agrupación de factores en función de la categoría en que se encuadren, y el cálculo del valor promediado de cada categoría, sigue el cálculo del promedio de todas las categorías, teniendo estas igual importancia (Figura 2b). Figura 2a y 2b: Fragilidad Total basada en la media de 11 factores, y basada en 3 grupos de factores 4.- Resultados. Considerada el área de estudio en su totalidad, los histogramas resultantes del estudio de la Fragilidad total, obtenidos a partir de 11 variables (TO_VAR11), permiten observar una concentración en torno a un valor central (valores entre 1.889 y 2.111). Esta estructura es muy parecida a la de la Fragilidad obtenida a partir de la agrupación en tres grupos (TO_TO5), aunque ahora se da un desplazamiento de los valores al intervalo inferior (1.667 y 1.889). La destacada importancia que tenían todas las variables relacionadas con la