La organización del espacio en los centros educativos: un factor determinante para el cambio de las estructuras organizativas.
Abstract
Este artículo tiene como objetivo principal reflexionar sobre uno de los aspectos que ayudan a modificar la estructura de las organizaciones educativas: el espacio escolar. En la actualidad la sociedad demanda cambios en los centros educativos, tanto en la oferta formativa de los mismos como en las condiciones materiales y estructuras organizativas.Los enfoques más recientes sobre el aprendizaje escolar destacan la importancia de la variable organizativa espacio.
Full text
Lñ ORGñniZñCIÓn DEL ESPñCIO ED LOS CEDTROS EDUCñTlUOS: UR FRCTOR DETERmiRñnTE PñRR EL CñlRRIG DE LñS ESTRUCTURñS ORGRniZñTIURS ANTONIA LOPEZ MARTINEZ Universidad de Sevilla Este artículo tiene como objetivo principal reflexionar sobre uno de los aspectos que ayudan a modificar la estructura de las organizaciones educativas: el espacio escolar. En la actualidad la sociedad demanda cambios en los centros educativos, tanto en la oferta formativa de los mismos como en las condiciones materiales y estructuras organizativas. Los enfoques más recientes sobre el aprendizaje escolar destacan la importancia de la variable organizativa espacio. Palabras clave: Espacio escolar, Cambio organizativo, Estructura organizativa, Relaciones. Introducción En el ámbito de la organización educativa exis te un convencimiento generalizado sobre la mejora de la escuela, que pasa necesariamente por la reorganización de los elementos como los tiempos, los espacios, las relaciones y los proce sos que componen su estinictura organizativa. Es en el centro educativo donde el ser humano desarrolla, desde la infancia hasta la edad adul ta, los conocimientos necesarios para incorpo rarse con éxito al mundo laboral y social. Re conocemos, por tanto, la importancia de la organización del espacio escolar. Debido a la influencia que ejerce la organización educativa en nuestra vida debemos abordar su estudio, no sólo desde la perspectiva curricular y pedagógi ca, sino también desde la perspectiva psicológi ca y sociológica. El centro educativo debe ser considerado como un lugar de aprendizaje y de convivencia, y la forma de organizar el espacio va a ser determinante en las relaciones de traba jo y en las relaciones sociales. Además de la necesidad de incorporar nuevas ideas dentro de las estructuras organizativas, empieza a resurgir el debate en tomo a la orga nización del espacio en los centros educativos basado, fundamentalmente, en la opinión gene ralizada existente, entre el profesorado de todas las etapas, de que el espacio escolar es uno de los factores que dificulta el desarrollo normal de la labor educativa y la mejora del funcio namiento de la escuela. Entendemos que una determinada organización del espacio puede alterar o pacificar nuestro comportamiento por la satisfacción o insatisfacción que nos produ cen las actividades que es posible realizar en él. No es neutro, nos afecta en nuestro estado de ánimo, nos educa continuamente y según se Bordón 57 (4). 2005 - 519
ordene de uno u otro modo puede llegar a ser un elemento facilitador o inhibidor del apren dizaje. La organización del espacio caracteriza la forma en que alumnos y profesores trabajan y, por ello, se ha considerado condicionante de los procesos de enseñanza-aprendizaje, inclu yéndose en el concepto más amplio de ambien te, y de los procesos de comunicación entre los profesores caracterizando así citlíuras de traba jo. En este sentido Navarro (1994) señala que el ambiente en el que se desenvuelve el niño es un factor generador de intereses. De la misma manera Escudero (2002) nos dice que los aprendizajes reales que llegan a obtener los estudiantes, y también sus fracasos, no son independientes del estilo de gobierno, de la asunción dé responsabilidades conjuntas y coordinadas, o de la cultura de fondo que defi ne, así como los espacios equilibrados que han de armonizar la autonomía docente. También entendemos que la forma de organi zar el espacio repercute en el desarrollo de las relaciones de trabajo originadas en las organi zaciones, determinando la participación de sus miembros dentro de toda la estructura organi zativa, dado que no es neutro y nos condiciona continuamente. Autores como Piaget e Inhelder (1969) y Vygotskí (1979) destacaron en sus investigaciones la influencia que ejerce su orga nización en el desarrollo de las actividades, al ser un factor determinante en las relaciones. Asi, Trepat y Comes (1998) consideran que la manera como nos representemos mentalmente el espacio va a condicionar nuestra propia exis tencia, desde el hecho más cotidiano hasta la propia capacidad de imaginar nuevos retos científicos. El espacio escolar es un escenario y el edificio escolar, al igual que otros espacios institucionales, es un contenedor dotado de significados, que se suele percibir y expresar a través de imágenes y metáforas (Escolano, 2000), Comprendemos que su configuración tiene importancia en sí misma, porque encierra significados que aprenden tanto los profesores como los estudiantes y todos los miembros de la comunidad educativa. Por todo lo que llevamos expuesto, el objetivo de este artículo se centra en reflexionar y profundi zar sobre la importancia de la variable organiza tiva espacio, y sobre cómo se ha venido conside rando en las organizaciones educativas y, en consecuencia, cómo ha sido ocupado y utilizado por los miembros de la comunidad educativa para el desarrollo de sus funciones. Esto se hace con la finalidad de poder analizar, por nuestra parte, cómo se entiende su distribución en rela ción con las actividades instructivas, fonnativas, de planificación, de evaluación, de gestión y de administración que se desarrollan en el centro. Por otra parte, son espacios que están tan pen sados para un modelo de organización que resultan inadecuados no sólo para otras formas de organización, sino también para posibilitar que los centros sean utilizados por la comuni dad para realizar otras actividades. Diseño de los edificios de uso docente Es necesario que el espacio escolar esté diseñado con el fin de facilitar la elaboración y el desarro llo del Proyecto de Centro. Esto requiere que reúna unas condiciones indispensables para que todos los miembros de la comunidad educa tiva puedan ejercitar satisfactoriamente sus fun ciones. Desde una perspecüva educativa, en los disenos realizados por pedagogos, urbanistas y 3i-quitgcros, se considera que las características básicas que debería tener su estructura sería faci litar los cambios, las adaptaciones, la flexibilidad en su utilización, la facilidad para cambiarlos e intercambiarlos. Autores como Unzurrunzaga (1974) y Gairín (1994) han considerado que las características de los espacios, correspondientes a las diversas dependencias de los centros docen tes, deberían ser adaptables, flexibles, variados, polivalentes y comunicables. • Adaptables en cuanto a su estructura bási ca, es decir, que dicha estructura pudiera cambiarse de forma puntual o permanente. 520 • Bordón 57 (4). 2005
La organización del espacio en los centros educativos: iin factor determinante para el cambio... Eslo significaría la posibilidad de introdu cir cambios en las dimensiones, ampliando o reduciendo espacios o conviniéndolos en nuevas organizaciones, • Flexibles en cuanto los espacios pudieran cumplir funciones diferentes y se pudieran variar los servicios y las dependencias sin producir cambios en profundidad en la estructura. • Vayiados, dado que los locales de distintas dimensiones permiten más posibilidades de agrupamiento y utilización del edificio, • Polivalentes, porque deben acomodarse a una variedad de funciones. La polivalen cia no sólo se aplica a la utilización inter na de las dependencias, puede referirse también a su uso externo. • Comunicables, es decir, la comunicación interna debe favorecer los desplazamien tos tan directos y fáciles como sea posible. Con estas características, se pretende flexibilizar los espacios para poder adaptarlos a las necesidades de la comunidad educativa, en el desarrollo de las actividades que allí se realizan. Además, en el diseño de los edificios de uso docente debemos prestar atención a otras varia bles como la ubicación, la orientación y la estructura, Tener en cuenta su ubicación supone que la escuela debe facilitar el acercamiento al contexto social y a la comunidad, sin olvidar que tienen que gozar de una atmósfera apacible, no contaminada y alejada de vías con excesiva circulación. Analizar su orientación, significa que cada región debe atenerse a sus condiciones climatológicas a la hora de diseñar sus estable cimientos educativos. Finalmente, en cuanto a su esíntctura, significa que va a depender de la tipología que se adopte, y responde a las agru paciones: lineales, nucleadas y mixtas. En el espacio escolar hay que considerar los ele mentos que lo confonnan, su distribución, su ubicación, su cantidad y su calidad. Pero tam bién las relaciones y usos que se desarrollan en estos ámbitos, las interacciones entre los sujetos, los objetos y las actividades que se realizan, con el fin de saber si dichos elementos forman parte de un proceso educativo que favorece la renova ción y la mejora constante de la calidad de la enseñanza (Cano y Lledó, 1990). Si el espacio escolar es el lugar donde un grupo de personas se reúnen para desarrollar funciones de gestión, administración, planificación y evaluación de los procesos de enseñanza-aprendizaje, debe estar preparado para que estas funciones se desarro llen satisfactoriamente. En cuanto a las condiciones de higiene, no hay que olvidar que exigen atender aspectos como ventilación, condiciones climáticas, accesos, iluminación, condiciones higiénicas, condicio nes acústicas, etc., que, si bien, son un proble ma técnico, es necesario que también las conozcan los responsables de los centros por la posibilidad que tienen de intervenir en proce sos de remodelación o de ampliación del espa cio. Mediante la consideración y el adecuado tratamiento de esas variables, Gairín (1994) considera que se intenta evitar la fatiga física, la psicológica (monotonía y aburrimienLo) y acer carnos a las necesidades pedagógicas de una etapa determinada para que puedan desarro llarse con facilidad las funciones educativas. Además, no se debe olvidar la necesidad inelu dible de eliminar barreras arquitectónicas que puedan dificultar el acceso al centro a los alum nos con disminuciones físicas. En definitiva, éstos podían ser los mejores indicadores a uti lizar en un análisis de los elementos que confi gurasen el diseño del espacio en los edificios de uso docente. Determinantes en la configuración espacial de la arquitectura de los centros educativos La configuración de los espacios escolares mere ce atenciones didácticas y organizativas. Desde una perspectiva basada en dar respuesta, en un futuro inmediato, a los problemas y dificultades Bordón 57 (4), 2005 ^ 52/
que se presentan en su organización, debemos abordar los cambios originados en el sistema educativo y la necesidad de utilizar los centros para otros usos comunitarios. a) Los cambios en el sistema educativo tienen consecuencias en la organización del espa cio. Desde una perspectiva organizativa, la reforma educativa LOGSE (1990) y la LOCE (2002) plantean cambios en el sistema edu cativo que deben ser tenidos en cuenta. Autores como Doménech y Viñas (1997), al destacar las implicaciones de la reforma edu cativa LOGSE (1990) en el diseño de los centros educativos, señalaron las siguientes: • La eslmcturadón de las etapas. Basada en centros de educación infantil y primaria que acoge a alumnos de 3 a 12 años y cen tros de secundaria con alumnos de 12 a 16 o 18 años, implica necesidades de espacios en la educación secundaria, liberación de espacios en la educación primaria y plantea mientos de escolarización en la etapa de la educación infantil. Los sistemas educativos se ven precisados a renovar parle de su organización, dado que esa exigencia requiere que la estructuración en etapas, ciclos y niveles se traduzca, como es natu ral, en las necesidades del espacio escolar. Adaptar el espacio a cada una de las etapas y ciclos significa adaptar convenientemen te las estructuras, los equipamientos y los materiales didácticos a la edad del alumna do y, por tanto, a las actividades que allí se desarrollan, pues las necesidades de los escolares, sean del nivel que sean, exigen proyectar, diseñar y construir buenos edificios, con su correspondiente equipa miento. Esto es una manera de contribuir dignamente al desarrollo físico, social y cognitivo de los estudiantes, y pensar en los espacios supone dar cabida a todas las necesidades. • Consideración educativa de la escuela infan til El planteamiento educativo de la edu cación infantil ha sido muy importante para el conjunto de las escuelas infantiles, y lleva forzosamente a la revisión de los edificios de uso docente destinados, a niños y niñas de estas edades y a dolarlos de los requisitos mínimos (espacio, equi pamiento y profesorado). Los alumnos, según la edad, tienen distintas necesida des y en la etapa de la edad infantil (de O a 6 años) podemos entrever necesidades fisiológicas, afectivas, de movimiento, de juego y diversión, de expresión y de comunicación, entre otras. Hsias necesi dades se promueven a través de espacios bien diseñados para posibilitar intercam bios y trabajos en pequeño y gran grupo. De todo ello, Heras (1997) deduce que debe darse un determinado diseño de edi ficio escolar, una organización peculiar del espacio de aprendizaje, una dotación rica y variada de mobiliario y materiales y con unas peculiaridades específicas según los niveles educativos. Especialistas y nuevas áreas en la educación primaría. Por primera vez empieza a gene ralizarse el trabajo de los especialistas en las áreas de Música. Educación Física y Lengua Extranjera en los centros de edu cación primaria. Este aspecto supone la necesidad de tener en las escuelas espa cios específicos equipados conveniente mente para las actividades especializadas que se pueden realizar con la finalidad de poder desarrollar aprendizajes especiali zados, ya que la especialización nos lleva a considerar nuevos espacios de aprendi zaje para dar cobertura a las necesidades de los alumnos. Comprensión y tratamiejiLo de la diversi dad. La atención a la diversidad requiere un espacio diversificado en el que la escuela pueda desarrollar actividades diferentes de acuerdo con sus necesida des, fundamentalmente aquellas que vie nen dadas por la diversidad de los alum nos. En este sentido, García Pastor, Díaz y López (2001) aluden a la flexibilización entendida como un modo de aplicar el SJJ ' Bordón 57 (41 2Q05
La organizcición del espacio en ¡os centros educativos: un factor detenninante para el cambio... conocimiento en el que éste no está jerar quizado ni se entiende como el mejor, independientemente de las situaciones concretas a las que una organización par ticular ha de enfrentarse. En definitiva, atender a la diversidad implica flexibilización, algo que, en estos momentos, debe tomar en consideración el problema más amplio de los tiempos y los espacios esco lares. El ejemplo más claro de la inflexibilidad existente en las escuelas se refleja en la asignación de tiempo entre materias y profesores, seguidas por una asignación de espacios en los que se prescinde de los requerimientos de cada una de las mate ri as a enseñar, y de cada uno de los alum nos a enseñar, ocupándose tiempos y espacios idénticos para fines diferentes. Formación del profesorado, trabaja en equi po, autonomía del profesorado. La insisten cia, tanto desde la ley como desde la lite ratura generada en aspectos como la importancia de la formación permanente del profesorado, la necesidad de un traba jo autónomo, la incidencia del trabajo en equipo y de los procesos colectivos de evaluación son aspectos que deben tradu cirse en la organización del espacio esco lar. La presencia de orientadores o la posi bilidad de trabajar interdisciplinarmente nos debe llevar a pensar, de forma gene ralizada, en cómo deben resolverse, desde un punto de vista espacial, las reuniones de trabajo de los profesores. Continuidad y coordinación entre la educa ción primaria y la secundaña. La aplica ción de la reforma ha supuesto que la coherencia del curriculum tenga dificul tades para desarrollarse debido, entre otras razones, a la existencia de culturas diferenciadas entré el profesorado de las diferentes etapas. En la educación secun daria hasta ahora ha prevalecido la estruc tura departamental, con lo que la especialización de los espacios se ha subordinado a esta estructura. En el marco de la nueva ordenación educativa debe compaginarse esta estructura con la necesidad de conso lidar los equipos docentes de nivel o de ciclo. Ya que éstos tienen poca tradición en la enseñanza secundaria, es imprescin dible que los claustros tomen conciencia de la necesidad de volver a estructurar el espacio en función de estas necesidades. Por tanto, hay que prever espacios de reu nión para el profesorado que forme el equipo docente de un grupo de alumnos. También se detectan dificultades debido al hecho de que la reforma se sustente en una estructura diferenciada de centros, en la que unos edificios se encuentran en el segundo ciclo de la educación infantil y primaria y en otros la educación secunda ria obligatoria y el bachillerato. Esta sepa ración de edificios se complica desde el momento en que no se establecen unos itinerarios educativos para el alumnado que faciliten esta coordinación de crite rios pedagógicos. La Ley Orgánica de la Calidad de la Educa ción (LOCE, 2002). Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de Calidad de la Edu cación (BOE 24 de diciembre de 2002). Mantiene en vigor lo relativo a los fines y principios del sistema educativo fonnulado por la LOGSE. En la exposición de motivos destacan las características de las sociedades modernas por el gran impacto de los cambios tecnológicos y en las que el conocimiento y la información son el motor de desarrollo económico y social. Presenta como objetivo esencial el logro de una educación de calidad para todos. La valoración de la calidad no debe hacerse desde los criterios de la oferta y la deman da, vigentes en una sociedad donde la ideología neoliberal representa una ten dencia dominante. Frente a esta tenden cia, el compromiso de la escuela para ofre cer una enseñanza de calidad implica, necesariamente, una mejora general de la organización del espacio en los centros para el desarrollo de la función docente. En la actualidad, nos encontramos que la
Antonia López Martínez mayoría de los centros educativas no han obtenido en su diseño la atención que reclaman, en orden a la consolidación de la calidad de las instituciones educativas. b) La necesidad de utilizar los centros educati vos para otros usos comunitarios. La socie dad española ha experimentado en las últi mas décadas cambios importantes que se traducen en una complejidad creciente del hecho educativo dentro de una nueva socie dad del conocimiento y dentro de un mundo crecientemente mundializado, con la consi guiente redefinición del papel de la familia y de la escuela. Junto al progreso histórico, el análisis de la realidad actual muestra diversas deficiencias que están presionando sobre la responsabilidad y competencias de forma ción en la escuela. Para Ridao (2004), en la actualidad se muestran dos hechos en apa riencia contradictorios; la acción de la escue la sigue siendo imprescindible en los proce sos educativos de cada persona, pero a la vez su influencia es «relativa» cuando se le com para con otros efectos contextúales. El espa cio extraescolar está presionando sobré la responsabilidad y competencias de forma ción en la escuela, de tal modo que parece que el problema social es un problema peda gógico y las disfunciones sociales problemas de mala educación. En este sentido, Batanaz (2003) considera que és necesario potenciar la vida cultural de las escuelas y responder a los desafíos que plante an la utilización y disponibilidad de los espa cios como forma de alcanzar el máximo apro vechamiento de ellos. Producir una arquitectura escolar de calidad será el resultado de un diálo go social, rico y asequible que, como conse cuencia, provocará una relación dinamizadora para el entorno escolar. Para ello, es preciso que el edificio escolar esté dotado de gimna sios, zonas de recreo, sala de lectura, áreas de juego y de creatividad para desarrollar activida des que potencien la relación de la escuela con su entorno. Se trata de asumir el compromiso por llegar al centro educativo integral donde sea posible realizar aprendizajes acordes con las necesidades educativas de los alumnos en cual quiera de sus modalidades de organización: un centro docente utilizado plenamente durante toda la jornada y durante todos los días del año por sus alumnos y por los vecinos del barrio o localidad. Un centro docente implicado en la vida cultural de la comunidad, con actividades (deportes, exposiciones...) dirigidas a su entor no. Un centro no dependiente en exclusiva de la administración educativa, sino considerado como un equipamiento cultural más de la comunidad. En definitiva, éstas son algunas consideracio nes acerca de las implicaciones en la configura ción espacial de los centros educativos rela cionadas con los cambios producidos en el sis tema educativo y con la necesidad de utilizar los centros educativos para otros usos comuni tarios. Si tenemos en cuenta que en la arqui tectura de los centros tienen responsabilidad directa las políticas educativas de la Adminis tración nacional y autonómica, resulta necesa ri o, por nuestra parte, conocer cuáles han sido las medidas adoptadas desde la administración educativa para dar respuesta a todas las impli caciones que conllevan estos cambios en la organización del espacio escolar. Desde el punto de vista histórico, en el marco legal de la arquitectura de los edificios de usó docente nos encontramos en 1991 con el Real Decreto 1004/1991, de 14 de junio, por el que se establecen los requisitos mínimos de los cen tros que imparten enseñanzas de régimen ge neral, no universitarios (BOE, 26-VI-91). La Orden de 4 de noviembre de 1991 por la que se aprueban los programas de necesidades para la redacción de los proyectos de construcción de los centros de educación infantil, primaria y secundaria obligatoria y secundaria completa (BOE, 12-X1-91) y, finalmente, las Instruccio nes de 13 de noviembre de 1991 sobre redac ción de proyectos de construcción de centros públicos de educación inlantil, primaria y S2'f - Bordón 57 (4), 2005
La organización del espacio en los centros educalivos: ini factor detenninante para él cambio... secundaria (BOE, 18-X1-91). Transcurrido un amplio período de tiempo, la Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía presenta la Orden de 24 de enero de 2003, por la que se aprueban las normas de diseño y cons tructivas para los edificios de uso docente (BOJA, 5-111-03). En esta normativa se propone, para nuestra comunidad autónoma andaluza, establecer especificaciones técnicas para dotar a los edificios docentes de mayor calidad, tanto arquitectónica como constructiva, incorporan do nuevas tecnologías y con el objetivo de con seguir edificios más seguros, duraderos y con un fácil mantenimiento. Para ello, considera tener en cuenta la integra ción de los centros en su entorno urbano y su adecuación a las condiciones bioclimáticas del lugar. Asimismo, garantizará la accesibilidad a personas con discapacidad en todos los centros educativos y promoverá las instalaciones de ener gía renovable e incorporará las nuevas tecnologías mediante las instalaciones de voz y datos. Se cumplirá la legislación vigente en materia urba nística, de higiene, habitabilidad y seguridad. Sin embargo, las normas deben permitir cons truir entornos habitables, funcionales, adapta bles a las necesidades, con el fin de diseñar espa cios adecuados donde los miembros de la comunidad educativa puedan desarrollar satis factoriamente todas sus funciones. La escuela en su conjunto tiene que responder con un plano organizativo flexible y proporcionar a los profe sores un lugar de trabajo adecuado a la presencia y participación de los equipos docentes, Esto, en modo alguno, se consigue con lo regulado, pues hace especial hincapié en la zona docen te, zona de administración, servicios comunes, espacios complementarios y espacios exterio res, y todo está tan detallado que apenas hay lugar para la iniciativa personal o colectiva. Actualmente, el espacio escolar actúa como ele mento limitador en el desarrollo de las activi dades, sucede que los centros educativos tienen unas estructuras arquitectónicas muy rígidas, difíciles de cambiar o de transformar. La mayo ría de los centros ofrecen dificultades para los alumnos con problemas de movilidad, ya que no cuentan con ascensores ni rampas y la carencia de algo tan elemental conduce a la segregación de estos alumnos en el propio seno de la escuela. ¿Debe adaptarse la organización del espacio escolar a la realidad del contexto en el que está ubicado? La escuela, en alguna medida, puede ejercer una actuación compensadora de las diferencias existentes entre los alumnos y alumnas en fun ción de su origen, de sus posibilidades econó micas y sociales, de su situación familiar, y de ninguna manera debemos abogar por utilizar prototipos de centros estándar más o menos estudiados, A la administración educativa no le debería pasar desapercibida la existencia de una serie de condicionantes, como la ubicación de los centros, que debería ser condicionante directo en la distribución básica del espacio escolar, En este momento precisamos de concepciones nuevas si queremos conseguir una escuela que proporcione las condiciones más favorables para adaptarse, en todo momento, a las necesidades reales de sus usuarios, facilitando el acceso fue ra del horario escolar. Para ello, debe darse una interrelación entre criterios arquitectónicos y criterios pedagógicos, y a esto es a lo que debe mos aspirar si queremos que los centros escola res tengan identidad propia y sean reflejo de su historia, de su cultura y de la manera de ser y de pensar de las personas que los habitan. La administración educativa debe considerar la ordenación del espacio escolar y, además, debe considerar su organización desde el punto de vista geográfico. En el diseño de los edificios de uso docente hay que prestar atención a su ubi cación para adaptarlos a su realidad y a su entorno, y una política hómogeneizadora qué Bordón 57 ' (4), 2005 ' 525 JM..
Aníonia López Martínez aplica los mismos criterios en las zonas rurales que en las zonas urbanas o semiurbanas no está siendo justa porque no responde a las diferen tes necesidades que cada una de estas situa ciones implica. Para algunos autores (Domenech y Viñas, 1997), en los centros ubicados en zonas rurales, debido a sus limitaciones en cuanto al número de alumnos y alumnas, hay que desarrollar una política compensatoria para que no se discrimine, en cuanto a instala ciones,. equipamientos y recursos, por el coste elevado de las inversiones. El espacio debe ser necesariamente fl exible y funcional para poder acoger a grupos de diversos tamaños, pues en una escuela rural se comparte un mis mo espacio para diferentes niveles y se inten ta integrar todas las necesidades de enseñanzaaprendizaje. En cuanto a las zonas urbanas, hay barrios en los que la escuela es el único equipamiento cul tural y deportivo y, en este campo. la interven ción de la Administración es muy importante para proporcionar las instalaciones adecuadas y abiertas a su entorno. Consideramos que la configuración de los elementos que conforman el espacio escolar debe tener en cuenta esta situación, y por las mismas razones que se pide una actuación diferenciada en las zonas rurales es lógico pensar que las inversiones estructura les en las zonas deficitarias deban adaptarse a sus necesidades específicas. ¿Es importante que los usuarios intervengan en la organización del espacio? La intervención de los usuarios en la organiza ción del espacio suele referirse a las interaccio nes que éste posibilita o dificulta, de modo que la organización del espacio caracteriza la forma en que alumnos y profesores trabajan. El espa cio escolar pasa a ser o no de los usuarios en la medida en que éstos lo utilizan y transforman, no porque estén en él de forma permanente. Frecuentemente, los espacios se deterioran y resulta difícil cualquier reforma urgente cómo la eliminación de barreras arquitectónicas. Hablar de la organización del espacio en orga nización escolar, no sólo implica la considera ción del medio físico, sino que tenemos un amplio margen de actuación en el tratamiento de material para el desarrollo de las actividades., así como también en su adecuación para las El equipamiento escolar y los materiales didác ticos son aspectos configuradores y, a través de su contenido, de su funcionamiento y de cada detalle de su apariencia estética descubrimos las finalidades de la escuela que influyen en nues tro desarrollo. Para Gimeno (2003), una prueba de cómo la escuela condiciona al niño y de cómo lo construye está en su misma disposición interna, en su normativa, en las reglas de com portamiento que definen la conducta correcta y la que no lo es. Se ha considerado condicionan te de los procesos de enseñanza-aprendizaje, incluyéndose en el concepto más amplio de ambiente, y dé los procesos de comunicación entre los propios profesores, caracterizando cul turas de trabajo, pues es todo un símbolo de la cultura pedagógica qué se vive en su interior. La remodelación del espacio escolar, por parte de los usuarios, es importante para conseguir mejorar el proceso educativo de los alumnas. para adaptar mejor las programaciones y los planes de estudio a las necesidades pedagógicas y educativas del centro, para adaptarse mejor a los nuevos requerimientos producidos por la reformas y por los cambios estructurales. Esta remodelación del espacio, debe partir del equi po docente, pero debe realizarse con el conjun to de sectores de la comunidad educativa, teniendo especial cuidado de que ios alumnos y alumnas participen en los cambios, con el obje tivo de que hagan suyo el espacio. El espacio escolar tiene una gran importancia en la medida que el desarrollo del aprendizaje humano se basa en la interacción del individuo " Bordón 57 (4). 20ÚS
La organización del espacio en los ceñiros educalivos: itn factor determinante para el cambio... con el ambienie que le rodea. Sin embargo, las dificultades o las pocas posibilidades de cambio que permite lleva al profesorado a aceptar su configuración como algo inalterable o de muy difícil transformación, Si la reflexión sobre la práctica es uno de los elementos claves del desarrollo de la profesionalidad docente, ésta debe analizar también la influencia del espacio en la actividad educativa para ver cómo los ele mentos que están a nuestro alcance condicio nan los mecanismos de aprendizaje de los alumnos y alumnas, Pero pueden ser modifica dos en alguna medida, pues el modo en que se configura responde a una determinada concep ción de la enseñanza, y la realidad es que el espacio puede condicionar los procesos de aprendizaje y determinadas concreciones tie nen como consecuencia el trabajo rutinario dirigido a un grupo de alumnos. Para algunos autores como Escolano (2000), el arte de la distribución del espacio escolar ha sido considerado, a lo largo de la historia, un procedimiento de la tecnopolítica disciplinaria de las organizaciones modernas. En toda pla nificación taylorista del espacio escolar subyace una estrategia de política social que contro la los movimientos y las costumbres. La «especialización» disciplinaria es una caracte rística que forma parte de la arquitectura esco lar y se observa tanto en la separación de las aulas (grados, sexos, características de los alumnos) como en la disposición regular de los pupitres, hechos que facilitan la rutinización didáctica de las tareas y una cierta econo mía del tiempo académico. Esta especializa ción hace que la escuela sea un efectivo «contenedor de poder» y, como consecuencia, podemos entender que. en nuestro sistema educativo, los diseños arquitectónicos hayan respondido siempre a planteamientos concre tos de la administración educativa. Las modificaciones de los centros, realizadas a partir de su autonomía organizativa y curricular, deben tener en cuenta según Doménech y Viñas (1997) los siguientes aspectos; ■ La estructuración de actividades educati vas. Un centro que se plantee agrupamientos diferentes de alumnos, según el tipo de actividad a realizar, necesitará espacios diferentes. • Las características específicas concretadas en la programación general anual. Por tanto, debe reservar en el centro un con junto de aulas para su uso (por ejemplo, para desarrollar un programa de educa ción ambiental, en el que participa todo el alumnado, necesita adaptar durante un período de tiempo un conjunto de espa cios como el laboratorio, vestíbulo, patios, etcétera). • La introducción de nuevas áreas de traba jo también puede ser motivo de cambio. Por ejemplo adecuar una sala de ordena dores, el montaje de un laboratorio de idiomas o de un auditorio para música. La escuela es, ante todo, una institución inten cional y específicamente educativa, cuya carac terística más sobresaliente es su ubicación en un espacio físico, en un lugar donde se dan cita docentes y discentes. La escuela, mediante su acción, debe facilitar y promover el crecimien to y desarrollo global y unitario de La persona lidad, pero a ello deben contribuir los espacios escolares. En el campo de la organización educativa hay que examinar el problema de cómo garantizar una situación que favorezca y promueva la conexión constante entre aprendizaje intelec tual y educación de la persona, señalando los modelas más idóneos de organización. Esto significa que hay que señalar algunos criterios de orientación general que pennitan un uso alternativo del espacio del centro y del aula y, en este sentido. Santos Guerra (1993) conside ra lo siguiente; • Son necesarios espacios habitables en los que sea posible la convivencia annónica; espacios Qexibles que puedan ser recon vertidos para la práctica de una enseñanza 57 (4). 2005 ' 527