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Política peculiar de Buonaparte en quanto a la religión católica : medios de que se vale para extinguirla y subyugar los españoles por la seduccion, ya que no puede dominarlos por la fuerza

Cevallos Guerra, Pedro (1764-1840)

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POLITICA PECULIAR IZ _— DE BUONAPARTE EN QUANTO A LA RELIGION CATOLICA; - medios de que se vale para extinguirla, y subyugar los españoles por la seduccion, ya que no puede dominarlos por la fuerza. SU AUTOR DON PEDRO CEVALLOS. A CADIZ : IMPRENTA REAL: 18H. E APR ADELA O A 4 a , y E CADLIO y A E 3 0d 2 094 IS mE AS AnoUa 93sd A , sip qe br dd ita e ; Hgo TU e isa DS LOTT eobeaimob shiiq en sep E La - al een cid - q A 7 a a E z e qe AS RA 3 . , sa Y dn ; a EA ATA E esla Ey ” sl e Ads ad ES peo as ya A 2 > a =$ , sitio ritos 41 sm AL PUEBLO ESPAÑOL. Almados compatriotas: como católico, no he podido desentenderme de las ofensas que hace Buonaparte 'a nuestra santa religion: como patriota, cumplo:la sagrada obligacion de advertir las artes de que se vale para seducirnos: y como fiel vasallo de Fernando VII me juzgaria reo de lesa magestad, si “Oyese como mero espectador las injurias divulgadas contra su real persona. Esta obrita tan reducida como piden las circunstancias, es el presenté que os dedica mi amor; pobre, a la verdad, en si; pero digno de aprecio por la intencion con que le ofrezco. La santa religion es el primero de los bienes, y comprehende los mas considerables intereses de los hombres. Como quiera que la guerra no es instrumento congruente para su propagacion , todavía la que se sostiene para su defensa es meritoria, gloriosa y santa. Soportasteis, españoles , los desaciertos del Gobierno anterior á la guerra, como se soportan las malas cosechas: se explicó vuestro valor con los caractéres de la constancia en el sufrir; y este mismo valor tomó los de la indignacion y de la venganza por la horrible violencia y atroz perfidia 1 del Emperador de los franceses. Este os consideró como una manada de ovejas, que vagando en los campos por la ausencia del pastor quedan á la discrecion del primer ocupante ; pero salió errado el cálculo de su política peculiar; pensó evitar una guerra de gabinete, y se encontró con una guerra nacional. Bien sabe Buonaparte que en aquellas se vence por la prevaricación de. un Ministro, O por la corrupcion de un General; mas ni esta entro en sus cálculos , ni menos pudo prever que cada alcalde seria un general, cada ayuntamiento un gabinete, y cada habitante un soldado, y con todos no puede la corrupcion. Guerra es esta de vándalos, á la verdad; y nó entró en la imaginacion de los políticos, que escribieron que aquellos no renacerian, porque nO pudieron pensar que naciese un Buonaparte. Mas no hay medio, amados compatriotas; ó. habeis de <ombatir aquí cubiertos de laureles y ricos de bendiciones, por los objetos mas dignos de vuestra ternura; O habeis de morir en otras regiones cubiertos de infamia, por sostener los caprichos de Napoleon. Es larga la guerra, lo conozco; no se ve su término: larga fué la de sucesion, en que nos iba menos, y para burla de nuestra orgullosa sabiduria, se terminó quando menos se pensaba, por la disputa sobre un par de guantes. ¿Y que? Ese Dios de bondad, ofendido en su religion y en sus criaturas, 3 ha decidido que aquella continúe ultrajada, y á estas no S llegue la época del consuelo? No, amados compatriotas: la Justicia divina conserva todos sus derechos contra el perpetrador de tantos males : tal vez sois vosotros el instrumento elegido por su poder, y no está lejos el momento en que la ira de Dios devore este celoso cómo una paja. Entonces se nos restituirá el deseado Fernando, para que en próspera y duradera paz vivamos baxo del dulce im- . perio de las leyes, 4 cuya observancia nos conducirá el poderoso exemplo del Rey; si, del Rey, que está persuadido que los Soberanos no pueden salir de esta alternativa; Ó han de afianzar el amor y prosperidad de sus vasallos en la obediencia de las leyes , Ó se han de atraer sus odios si se dexan dominar por el capricho de los cortesanos, ó por el delirio de las pasiones. Grandes y muy sagrados son los objetos de este escrito: desempeñarlos con la dignidad que merecen es superior á mis fuerzas; pero de los deberes con respecto 4 mi Dios, á mi patria, á mi Rey y á mí mismo, hasta donde pueda cumplirlos, nadie me ha dispensado. se e ro ¿e | E ne ea de is + nn DOE > lose, PO ¿ce a EAS yt E 77 E mn 5] y $ A uE : sE; 6 His, Hrs e, é ” E a dl e id A 7 E 1104 ES ¿La de QoS Ta ¡PB R P qe? pad Ls años habian corrido desde que Buonaparte entró en la honrosa carrera de la milicia, quando el Directorio le nombró General del exército de Italia, sobre cuyas hermosas y privilegiadas Provincias derramó el estrago y la desolacion. Muy terribles y diferentes son los males que produce el rayo abrasador de la guerra, y tan generales, que nadie dexa de experimentar los funestos efectos de-su terrible actividad. Mas todos son pocos para saciar el corazon sanguinario de Napoleon, de este enemigo de Dios y de los hombres. Quiere que se sufra sin consuelo, sin apoyo, sin esperanza, en fin, de una mejor suerte : y como sabe que todo esto se halla en la tierna y compasiva religion católica, por eso ha tentado todos los medios de extirparla. Ya el Directorio habia concebido el loco designio de destruir lo que en testimonio de la verdad misma es indestructible; y Buonaparte, queriendo acreditar que no en vano habia merecido la confianza de aquel cuerpo oligárquico, reduxo á sistema sus designios ; formó el impío plan de arruinar la obra de Jesucristo , y eligió por apóstol de la incredulidad al ciudadano Servelloni. Presentar baxo de los colores mas seductivos las dudas que han forjado los incrédulos para impugnar las verdades de la religion católica; debilitar las pruebas que deponen en favor del cristiamismo, como la vida y muerte admirables de su di1 [2] vino Autor, la sabiduría y santidad de sus preceptos, la autoridad y sublimidad de las sagradas Escrituras , el testimonio de los apóstoles, la sangre de tantos mártires, el cumplimiento de-las profecías, la voz sonora de los milagros, la conversion del mundo entero, la perpetua é inalterable firmeza de la iglesia, con tantas otras de gran peso, aun á los ojos de la razon; tales son las atribuciones de la sacrílega mision de Servelloni, quien para realizar tan vastos é impíos objetos, recibió de Bonaparte las instrucciones siguientes: Instruccion remitida al Director Servelloni por el general Bonaparte el 18 Brumario del año quinto de la República francesa, quien la remitió el 21 del mismo al Directorio. “Roma despojada de sus dos especies de autoridad por un pueblo, que no hace las conquistas sino en provecho de la libertad y de la razon, nos aborrece con un odio mortal, que ningun medio puede extinguir, y que el miedo solo puede hacerle flexible. ¡»Su odio implacable, activo, pero prudente en sus declaraciones, obra con un zelo infatigable por todos los medios que estan á su alcance, y estos estan muy lejos de ser despreciables; y si 4 la Francia victoriosa de la Europa son temibles, se dexa conocer que lo serán aun mas á la república Cisalpina. : En vano se intentaria' transigir de buena fe con Roma; y sin embargo de esta certidumbre, yo mismo he juzgado muy peligroso el destruir su B [3] poder, y he detenido su ruina, que estaba en mis manos, temeroso de aumentar su potencia entre nosotros, destruyéndola en su cuna; y he hecho sobre el estado de estos restos de las supersticiones humanas las mas profundas y las mas prudentes reflexiones; la conducta que me habeis visto observar con el Papa ha sido su resultado. | » Los pueblos en Francia misma, y sobre todo en-la Belgia, en Bretaña, Normandía, Languedoc y Provenza , estan en quanto á las luces á mucha distancia del Gobierno. La filosofia sola es el regulador de los unos, y las preocupaciones esclavizan aun los otros, sobre todo las preocupaciones religiosas. yes ,»,Mas como la fuerza del Gobierno esté en la voluntad del pueblo, de aquí se sigue que aquel no puede hacer lo que quiere, y que es preciso que eleve á la altura de sus conocimientos al pueblo soberano, para que pueda hacer el empleo de todas sus fuerzas y de todos sus medios. ,;Si tal es la posicion de la Francia, la vuestra aun es peor, porque hay una absoluta oposicion entre la filosofia del Directorio y las opiniones del pueblo en materia de religion; y esto á tal punto que V. sabe las excelentes razones con que V. mismo se opuso á la tolerancia pública de diferentes religiones. Las razones de V. eran prudentes, y ademas la experiencia misma ha probado al Directorio de la República Francesa, que el espíritu público en la República Cisalpina está aun en mantillas. Tal es nuestra posicion Con respecto 4 Roma. Ciertamente ella ofrece muchas dificultades. Las potencias de la Europa las acre- E10] cundado de bayonetas ; conducido de fortaleza en fortaleza á la discrecion de una policía tenebrosa y suspicaz; privado de pluma y papel, que los mayores tiranos del gentilismo concedieron en sus prisiones á4 los Apóstoles, quienes se servian de este auxilio para desatar las dudas de los fieles y confirnvarlos en la fe; privado del poder que da la dispensacion de las gracias; desnudo de socorro humano; destituido de toda esperanza de obtenerle; débil, enfermizo y septuagenario ; este mismo Romano Pontífice se presenta en la arena á luchar con todo el poder colosal de Buonaparte, sin mas armas que su constancia y su fe en las promesas de Jesucristo, y está seguro de triunfar de este segundo Juliano. El primero persuadió á los judíos que reedificasen el célebre templo de Jerusalen; les dió sumas inmensas, y les ayudó. con todas las fuerzas del Imperio; pero el resultado fué el que correspondia para castigar-el orgullo de tan soberbio Príncipe. - Mientras que Alipio, oficial y zeloso emisario de Juliano Apóstata , ayudado del Gobernador de la Provincia, fomentaba la empresa con el mayor ardor, los mas terribles torbeilinos de fuego salieron de los fundamentos en frecuentes erupciones, y abrasaron una parte de los trabajadores ; los que insistieron en el empeño fueron igualmente consumidos por las llamas; y el parage resultó tan inaccesible que fué preciso aban- - donar la obra. Así es como Juliano, queriendo destruir la prediccion de Jesucristo de que no quedaria piedra sobre piedra del templo de Jerusalen , fué el mismo que la realizó. pu] Los críticos incrédulos que rehusen dar asenso al testimonio conforme de S. Juan Crisóstomo, S. Gregorio de Nacianzo y 5. Ambrosio, creo que no hallarán en su crítica razon alguna para dudar de la autoridad de Amiano Marcelino, autor á quien no se puede oponer la menor tacha de parcialidad. Buonaparte , segundo Juliano, en su lucha con un venerable desvalido anciano, con el digno sucesor de S. Pedro, y sin mas armas que las que tuvo este primer vicario de Jesucristo, va á ser el instrumento' de que se vale la Providencia para añadir un nuevo testimonio á la perpetuidad de la Iglesia : así es; Buonaparte se encuentra en la mas terrible alternativa ; ó lleva su atrocidad al extremo de martirizar al Papa, en euyo caso obra en el sentido de los deseos de este generoso defensor de la religion católica, 6 le dexa con vida; y entonces ¿como podrá sufrir su orgullo el que las Naciones celebren que todo el poder de su soberbia se haya estrellado contra aquella Iglesia que él se lisonjeaba de poder deslomar á su arbitrio ? 2 Quando Napoleon no era mas que General á las órdenes del Directorio, se gloriaba de tener en su mano la suerte de la religion católica. Ahora es Emperador; su impiedad no se ha disminuido, y los medios de propagarla han crecido extraordinariamente. Las imprentas estan esclavizadas por su despotismo ; las plumas mas brillantes y seductoras no aguardan mas que el imperio de su voz para moverse en la direccion que quiera darlas; los exércitos levantarán el estandarte de la irreligion . [12] | 4 la menor señal de su voluntad. En circunstancias al parecer tan ominosas á la religion católica, es quando Dios quiere burlar los designios de sus enemigos, y que el mayor y mas encarnizado contra ella necesite implorar sus socorros para completar los vastos planes de su insaciable ambicion. Así es; Buonaparte con la mas negra hipocresía, y con una fe de teatro, se ha contado en el número de los creyentes de aquella misma religion, que poco há ridiculizaba para subir 4 la cumbre del mando; y arrostrando todas las repugnancias de su corazon, ha pagado este tributo , y á añadido un triunfo mas á la verdad. Estos desengaños, aunque no han sufocado los designios de Buonaparte, le han obligado por lo menos á variar el plan de ataque. La religion de Jesucristo, igualmente destinada á someter nuestro entendimiento, que á reforInar nuestro corazon , propone misterios profundos á nuestra creencia, y sublimes virtudes 4 nuestra observancia. | Quando los hombres se dexan dominar por el orgullo y por la sensualidad , no conocen otra felicidad que el goce de los placeres, y tienen el mas grande interes en destruir una religion que los emponzoña. Con todas sus luces y con todos sus talentos se esfuerzan para hacerla pasar. por falsa; y no es de admirar que logren por fin persuadirse á sí mismos esta falsedad. día Con este conocimiento ha dirigido Buonaparte todos sus tiros á desmoralizar los hombres, medio el mas oportuno de hacerlos incrédulos. En los dominios de Buonaparte las mugeres [13] abandonadas, ademas de tener carta de seguridad en el exercicio de su prostitucion, estan empleadas por el gobierno para las investigaciones de la policía. Los juegos de azar, que en todas partes han experimentado el castigo é indignacion de los gobiernos, estan autorizados por Napoleon, y forman un ramo de la renta pública. La incorruptibilidad de los Ministros de Justicia, que siempre ha sido un objeto de veneracion, y el asilo de la seguridad de los ciudadanos, es á los ojos de Buonaparte una prueba de la estupidez del que se sujeta á todas las privaciones á trueque de no manchar aquella virtud. El luxo, que arruina á las familias, es para Buonaparte el obsequio mas grato; aunque conoce que en vano se buscarán costumbres y virtudes en una nacion infestada por él, y que la equidad, la beneficencia y la compasion no anidan en los corazones que jamas tienen bastantes ri quezas para sí mismos. De Maquiavelo aprendió Buonaparte, que un Principe no debe tener otro objeto, otro pensamiento ni otro estudio que el de la guerra. La guerra establece el despotismo, y este á su vez sostiene la guerra. Buonaparte tiene la una, y el Otro en el corazon y en el entendimiento, y se sirve de ámbos como de instrumentos les mas activos para acabar con las costumbres. Donde reyna el despotismo en vano se esperará que renazcan los Aristides, Cimones y Miltiades, los Sócrates y Fociones. Nadie se ocupará del bien público, y hasta su nombre será desterrado de las regio- [14 ] nes donde reyneel poder arbitrario. No habrá amor á la patria donde los vasallos por imitar al soberano que los oprime se hacen un deber de aniquilarla, El déspota tiene un interes en Corromper las costumbres de sus vasallos, y nunca está mas seguro, que quando reyna sobre hombres entregados al vicio, á la molicie , y á todos los demas desórdenes que los envilecen. La virtud levanta los hombres, y el vicio los deprime; el sugeto de mérito tiene grandeza de alma, y es zeloso de la estimacion pública ; el queno le tiene .es baxo, excesivamente Com: placiente, y se ve forzado á despreciarse 4 si mismo : finalmente donde reyne el despotismo no prevalecerá aquella moral, que como dice el autor «del espíritu de las leyes, pareciendo que no tiene mas objeto que la vida futura , hace la felicidad en esta, así de los particulares como de los Estados, y forma la base de su verdadera y sana política. | La guerra es el otro instrumento 4 la disposicion de Buonaparte para desmoralizar los hombres. La licencia, el desprecio de las leyes, la corrupcion de costumbres, son consecuencias á las quales estan expuestas las naciones belicosas, Los grandes exércitos siempre han sido funestos 4 la prudente libertad y 4 las costumbres de los ciudadanos: Buonaparte los puebla 4 expensas de las profesiones pacíficas y virtuosas; con ellos aniquila los planteles de la moral; arruina los templos; se apodera de sus dotaciones; priva á los ministros de ia religion de las que necesitan para continuar en el exercicio de [15] su ministerio ;el culto: público-no tiene ¡elesias en que celebrarse; las cátedras del Espíritu Santo enmudecen; los directores de las conciencias, hechos blanco de toda suerte de persecuciones, desaparecen de entre los pueblos; y estos sufren, sin poder confortarse con los auxilios de la religion, todos los estragos de la licencia desenfrenada de una soldadesca á quien sirve de guia el espíritu desmoralizador é: irreligioso del gefe supremo que la manda. q dE El castigo y el premio son: los resortes de que necesita todo gobierno para reprimir el vicio y estimular á la virtud. Buonaparte no conoce otras virtudes que las de la guerra, ni otros talentos que los. que mejoran la ciencia de destruir los hombres, ó contribuyen: á sostener su: despotismo. Á estos ha sacrificado las recompensas que en otro tiempo estaban consignadas á la propagacion de las ciencias y al destierro de la jgnorancia, que tan dañosa esá la moral. La beneficencia, la humanidad, la generosidad, la probidad, el desinteres ya no conducen á los premios ni á la estimacion de un soberano conquistador. Los profesores de las ciencias sagradas, privados de recompensas, y Pperseguidos por la aversion y crítica detractora , des» mayan por todas partes. L.os vicios mas vergonzosos , la impudicicia, el fraude, y la rapacidad, quedan impunes quando se exercitan á la sombra del valor militar. Los prelados canónicamente instituidos son despojados de sus iglesias, y lloran el riesgo de sus ovejas alimentadas por la perversa doc- [ 16 ] trina de los obispos intrusos, que «al paso que denigran la religion imputándola las supersticiones que ella misma condena , excitan el orgullo, alimentan la ambicion, y ensanchan la autoridad de Buonaparte. Persuaden á los pueblos que el poder del Emperador es una pura emanacion del poder Supremo que gobierna el universo; que sus derechos son divinos, su autoridad irrevocable, y sus acciones independientes de todo tribunal humano. Llámanle omnipotente , deseado de las Naciones, obra la mas acabada que ha salido de las manos del Criador, y dicen que Dios reposó despues de su creacion. Tales blasfemias y sacrilegios componen el incienso mas grato que se puede ofrecer á Buonaparte; y aunque de nadie son creidas, ni es justo que se imputen á la religion las sórdidas y venales opiniones de sus malos Ministros , todavía la malignidad pretende que recayga su odiosidad sobre la religion, que es la primera en perseguir con anatemas la impiedad de los eclesiásticos depravados. Sí : la religion detesta la doctrina de estos obispos creados por el poder desmoralizador de Buonaparte; que se atreven á pintar los Soberanos como unos seres privilegiados á quienes todo es permitido; que persuaden á los pueblos que se sometan ciegamente á todos sus caprichos sin usar del derecho de la representacion ; que enseñan á los reyes que estan formados de una masa escogida, y que sus voluntades estan hechas para no experimentar obstáculos. Bien sabe Buonaparte que tales doctrinas no tienen apoyo en la santa religion: de aquí su em7 [17] peño en extirparla; sabe que, segun la moral del Evangelio,.todo poder está esencialmente limitado por el fin de su institucion, que es la conservacion y prosperidad de los pueblos; que en tanto que el Soberano gobierna segun el deseo de estos, y sin otro objeto que la salud pública, sus leyes son sagradas ; que qualesquiera que sean las condiciones primitivas baxo de las quales una nacion se ha sometido ; qualesquiera que sean los obstáculos que la hayan impedido estipularlas en su orígen; qualquiera que haya sido la violencia que haya ahogado su voz en lo sucesivo, nada puede hacerle perder el derecho de manifestar sus deseos; la salud pública es siempre la ley suprema para el Soberano y para el vasallo ; ella es la medida invariable del poder del uno, y de la obediencia del otro; ella es el vínculo comun que une la Nacion á sus Gefes, y estos 4 la Nacion. Qualquiera que haya sido la autoridad, á que la sociedad quiso libremente sujetarse , jamas pensó someterse á una voluntad injusta, irracional y caprichosa; ella siempre quiso ser feliz. Si se privó del exercicio de sus derechos, fué para depositarlos en manos que pudiesen usar de ellos con - mas seguridad y acierto ; fué para simplificar una máquina, que siendo muy complicada por los:esfuerzos encontrados de cada una de sus partes, corria riesgo de pararse ó destruirse en sus movimientos; la felicidad, la seguridad y la conservacion fueron el objeto de sus deseos. Trató de poner á cubierto los individuos de sus pasiones recíprocas, y jamas pudo tener el designio de sujetarlos á un poder terrible , 4 un poder que 3 [18 ] abusase de todas las fuerzas confiadas 4 su autorldad. Ella se obligó á4 obedecer, pero fué para su utilidad ; fué á voluntades justas ; fé 4 leves fundadas sobre la naturaleza y conformes á su prosperidad. El Tales son las bases invariables sobre las quales se han establecido todas las sociedades. Que la lisonja no llame tácitas estas condiciones, la naturaleza y la religion las proclaman en tono bien perceptible: que la tiranía no l:ame quimérico este título primordial de las Naciones; él está grabado en los corazones de todos los hombres: estos archivos sagrados 4 cubierto de los tiempos, de la violencia y de la perfidia, se conservarán eternamente. La bondad y la justicia divina son los vínculos que unen al hombre con su lios. Pero -sl es lícito 4 los Soberanos apartarse de estas calidades; si ellos no las deben á sus vasallos; si se dispensan de las leyes de la equidad, de la razon y de la beneficencia, ¿no se hacen superiores á la divinidad , con cuya representacion se honran? El Soberano Autor de la naturaleza , adornado de bondad, razon y justicia , concede á las Naciones el derecho de exigir estas virtudes de aquellos que se honran con la prerogativa de haber recibido el poder de representarle. ¿Se dirá que un Dios bueno, que tiene tanta ternura por los hombres , quiere ser representado baxo de los caracteres de un tirano conquistador? ¿Puede la divinidad aprobar que un hombre convertido por sus pasiones en bestia feroz, tenga el derecho exclusivo de devorar á sus semejantes! ¿Este [19] Dios, la bondad misma, consentirá que un mortal, que esencialmente en nada se diferencia de sus semejantes, viole segun sus caprichos las leyes que mantienen la existencia de sus criaturas? ¿Ha resuelto en sus decretós eternos que un solo miembro de cada sociedad se aproveche del trabajo de todos los otros, y no se ocupe mas que de su prosperidad con absoluto olvido de la de sus pueblos? 3: | + Los que intentan acrecentar su autoridad derivándola inmediata y exclusivamente de Dios, se engañan torpemente, y si pretenden representarle con el despótico exercicio de su poder, cometen el mas sacrílego atentado, é incurren en la contradiccion mas evidente. Este es el lenguage característico de la religion ; este el tono magestuoso con que habla á las potestades ; esta es la doctrina que enfrena su autoridad, que pone á cubierto los derechos de los pueblos , que no puede ser del gusto de Buonaparte, acostumbrado á las empalagosas alabanzas de los obispos de su estructura, y que excita por tanto su rabiosa indignacion. | De este principio nacen sus esfuerzos y la odiosa conspiracion que ha. formado" para destruir aquella religion santa que mantiene los vínculos de la sociedad, que conserva el órden público y la probidad entre los hombres. ¿(Que seria de las costumbres, de la buena fe, de la seguridad de: los Estados y delos particulares , si el mundo entero se llegase 4 persuadir Ó que no hay Dios, Ó que Dios mira con indiferencia las acciones de los hombres; que todo perece con el cuerpo; y [267 consejos de acierto, 'de salud y de tranquilidad con todas las demostraciones de la caridad mas diligente y oficiosa; finalmente, las casas de oracion convertidas en escuelas de licencia ; los templos profanados, sí , aquellos templos en que reso naban ántes en dulces cánticos las alabanzas del Señor, ya no resuenan sino relinchos de caballos y gritos de impureza. Como quiera que vuestra santa irritacion debe aumentarse á la vista de tan repetidas atrocidades, todavía debe cesar toda admiracion al saber que el autor de tantos males no conoce otro interes que el del momento, y niega el dogma consolador de la inmortalidad del alma. Buonaparte , aquel que como General del exército de Italia comentó , amplificó y sistemó la idea de destruir la religion católica , es hoy el mismo en quanto á las opiniones religiosas. Si intentan persuadiros lo contrario con pruebas tomadas de la conservacion de algunos Prelados, Párrocos y Canónigos, entended que todas son apariencias engañosas del nuevo Juliano. Yo levantaré el velo que cubre su exécrable hipoeresía , y se conocerá la sinceridad con que hablo. Los planes que Buonaparte realizó en Francia en punto á la religion católica, servirán de guia para descubrir los designios que abriga en su pecho con respecto á España. Necesitó Napoleon de un instrumento poderoso para establecer su dignidad imperial, y la religion debia ser este instrumento. lL:os mismos que habian de coadyuvar sus intenciones no ocultaron el orígen ni el objeto de sus desvelos. Los dos oradores que abogaron por el Concordato quan- [27] do fué presentado á la aceptacion del Cuerpo Legislativo , descubrieron el secreto impulso que los movia. Los discursos pronunciados á este propósito por Luciano Buonaparte y por Portalis, son monumentos curiosos, levantados sobre el princi- “pio de que la religion que iba d restablecerse, no deDia ser otra cosa que un instrumento en las manos del "Gobierno para llegar á los fines que se proponia. Espíritus fuertes (decia Portalis'), ningun estorbo se :opondrá dla expresion de vuestros sentimientos ; almás débiles , conciencias timoratas , encontrareis apóYo y socorro en el culto que se-os restituye. Luciano desplegó todos sus recursos oratorios para desempeñar la comision de que le habia encargado su hermano. Algunos le cumplimentaron por la energía y belleza: de su arenga pronunciada 'en el Cuerpo Legislativo 4 favor de la religion, y Luciano contestó que su discurso habria sido enérgico: y hermoso, si le hubiera pronunciado en sentido opuesto ¡frió | 5 El principio político de que la religion solo deia ser un instrumento á la disposicion del Gobierno para sus fines, tuvo la mas completa aplicacion. ¿Los Obispos son mas bien instrumentos de la voluntad de Buonaparte, que Pastores de los pueblos: Buonaparte les ha dado la existencia; les hace conocer que dependen de él, y no son prelados sino para lo que directamente le interesa, Con sus cartas pastorales, exhortaciones en el púlpito y fiestas religiosas, deben sostener todas las “Operaciones de su genio opresivo. Las sagradas letras son violentadas para sostener la justicia de la Conscripcion, y para probar que Dios sacó de [28 ] Egipto 4 Buonaparte para hacerle el hombre de su diestra. Quando los pueblos estan mas afligidos, estos pastores entonan el Te Deum, alaban á Dios y sus maravillas. Para conocer que el restablecimiento de la religion no tiene mas objeto que auxiliar las miras ambiciosas de Buonaparte, no hay mas que considerar el estado interior de los Obispados ; es verdaderamente un objeto de compasion. Hay Parroquias que carecen de Iglesias; hay otras en que los templos, por las devastaciones de la reyolucion, amenazan la vida de los que se reunen en ellos. Los Curas, sin habitacion y sin renta en la mayor parte, dependen de la caridad de los fieles. La tibieza, la ignorancia y la relaxacion, son por lo comun los caracteres de los eclesiásticos actuales. Los jóvenes huyen de una profesion á que no estan llamados por ninguno de aquellos alicientes de que dificilmente prescinde el hombre. Este lamentable estado de cosas proviene de que el Gobierno, despues de haber sacado de la religion el apoyo de que necesitó para realizar sus ambiciosos planes, la entregó en manos del desprecio y del olvido quando creyó que le era absolutamente inútil. Toda la Francia deseaba el restablecimiento de la religion católica, y aun aquellos que no la miraban baxo de otro punto de vista que el puramente temporal, conocian su importancia para el estado. Buonaparte con su política peculiar se burla de todos, hace que la religion le sirva de escala para subir al trono, y confia su extirpación al poder de las privaciones, y á la eleccion de [29] los eclesiásticos relaxados, que con su ineptitud y sacrílego abandono a las miras del tirano, la desacrediten. Esta marcha, que en nada desdice de la que Buonaparte prescribió á Servelloni, ha principiado áseguirse en España, y anuncia la que el gabinete frances se propone adoptar en todas sus partes, quando tenga efecto su intentada usurpacion. Españoles, Napoleon aspira á despojaros no solo: de la independencia y de la libertad , sino tambien de la religion que os dió el renombre de católicos desde Kecaredo acá. Este usurpador es ha reducido á la mas cruel alternativa; ó habeis de perderlo todo , y doblar la. rodilla ARE del enemigo de Dios y de los hombres, ó habeis de defender. vuestro Dios , vuestro pais, vuestras familias y vuestra libertad. La guerra que sosteneis es á la vez religiosa , política é individual. La empresa es grande , y por tanto digna de vosotros; el cielo la protege; el santo odio. que os ha inspirado contra Buonaparte es una señal de que quiere preservaros de su dominacion; es el primer síntoma de su favor, y la primera prenda de la victoria : estos odios participan de la santidad del que los suscita; son por tanto activos, prudentes é infatigables. No solo. sabeis aborrecer, tambien sabeis morir, y con tales virtudes es indefectible el término de Ja victoria. Habeis perdido batallas; pero quando acometisteis la empresa de defenderos, contábais con las desgracias; por eso es la mas heroica y la mas gloriosa : habeis experimentado reveses; pero tambien adquiris con ellos la ciencia de vencer vuestros ene- [ 30 ] amigos. En las grandes empresas: el ínedio mas se- “guro del suceso'es calcular qué desgracias pan sobrevenir, prev erlas y arrostrarlas.' Los afectos á la dominacion francesa (mejor diré los partidarios , pues de los primeros no hay “uno en España) usando de la charlatanería característica del usurpador, ensalzan el poder de este, la profundidad de su política; siembran la desconfianza de la buena fe, sincera amistad y estrecha alianza de la Gran" Bretaña; ponderan el riesgo “que corre España de perder las Américas, y Ssobre' todo manchan la reputacion de nuestro Rey, y le despojan de sus virtudes. - Puntos son estos de tanta importancia, que nó “me es dado dexar de hacer algunas observaciones, que si-son superfluas para algunos , servirán al -menos al desahogo de mi gratitud y 'al cumplimiento del mas dulce de los deberes del horm- -bre en sociedad. ld Hablan los emisarios de Buonaparte del poder de la Francia en los términos mas propios para seducir á los incautos, y hacerles creer que toda resistencia es vana y temeraria. La monar- «quía universal, este sistema gigantesco , objeto de los deseos de tantos conquistadores antiguos y modernos, no realizado hasta ahora, es el centro de los desvelos y fatigas de Buonaparte. No 'se puede negar que el Emperador ha ensancha- «do las márgenes de su imperio; que 4 25 millones de habitantes, que segun los estados de Neker compomian la poblacion de la monarquía france- “sa, se han agregado por la conquista 13 millones “mas; y que la Francia actual compone un total [31 ] de 40 millones; mas no por esto se ha aumenta. do su poder: real : este no se forma solamente por la multitud de habitantes; es preciso que esten unidos por la conformidad de deseos, religion y costumbres. Los dominios accesorios de la Francia, por la interposicion de las barreras que la naturaleza ha establecido con sábio designio, tienen la mas poderosa tendeneia hácia una dominacion separada. Por otra parte, las vastas monarquías estan expuestas á grandes males, porque si nada tienen que temer de los ataques exteriores, tambien propenden á sediciones , partidos, guerras civiles, y á todas las calamidades que son consiguientes. Los resortes de un gobierno, por mas benigno que sea, tal vez no bastan para contenerlas baxo del yugo del «conquistador : este por lo comun redobla las cautelas de la policía', impone castigos terribles, exercita una crueldad sin misericordia, y tanto rigor á su vez aumenta el odio , engendra la desesperacion , produce el rompimiento , y hace vacilar al Soberano sobre su trono. Es preciso convenir en que Buo-. naparte exige hombres y dinero de los paises subyugados , y que por este medio enriquece el fondo de sus recursos para la continuacion de la: guerra ; pero el sistema de opresion enagena mas y mas los ánimos, y los pone en aquella dis. posicion en que el hombre cambia con gusto una existencia infame y atribulada por una muerte pronta y gloriosa. Considérese por otra parte lo que ha perdido la Francia por la: frenética ambicion de su gabinete. La monarquía francesa en la clasificacion de las potencias de la Europa ocupó el [32] rango de rival de la casa de Austria, hasta que Luis XIV tuvo la suerte de que su nieto ciñese sus sienes con la corona de España, desde cuya época subió la Francia al grado de potencia dominante. De aquí la extincion de los antiguos odios nacionales; de aquí la cesación de la rivalidad de intereses políticos entre España y Prancia; de aquí resultó en fin que el gabinete Austriaco no contaba ya con los auxilios de la península para debilitar las empresas ambiciosas de la Francia. Por el contrario , esta potencia dió á su poder un tal incremento con la coronación del Sr. Felipe V., que los políticos calcularon que el equilibrio habia desaparecido de la Kuropa, y que el gabinete de Versalles aspiraba á la Monarquía universal. Séase lo que se quiera de la solidez de de estos cálculos, que tienen de aventuraádos toda la parte que recibieron del miedo y de la emulacion, todavía es constante que la Francia aumentó considerablemente su poder continental y marítimo; que dió 4 su comercio los'mas ricos y opulentos mercados ; 4 su industria gracias exclusivas, eon que ahuyentó toda concurrencia; á su tesoro grandes ingresos de numerario, con que adquirió la preferencia en el comercio de la India; y por último se puede decir que en cierto modo tuvo á su disposicion mas de 20 millones de habitantes europeos y americanos en consecuencia del impolítico tratado de alianza que celebró el Sr. D. Cárlos 11 queriendo vengarse de los ingleses , y ceder al espíritu de familia, pasiones por su naturaleza las mas propias para sacrificar los verdaderos intereses de las Naciones. [33] Todas estas ventajas ha perdido la Francia por la política peculiar de su Emperador, y no es facil compensarlas con los recursos de la Holanda, sin otros en el dia que los:de un suelo siempre pobre, y siempre amenazado por el poder de las olas; ni tampoco ¡por los recursos de la Italia, desolada por la guerra, privada de la extraccion de sus frutos y del, numerario que adquiria ya por la concurrencia de los amantes de: las bellas artes, ya por las relaciones eclesiásticas que los Estados Católicos mantenian con el Primado de la Iglesia. No ha perdido esto solo la Nacion francesa por la política peculiar de su Emperador ; ha perdido tambien sus yastas posesiones en el Asia y en la América, posesiones que los reyes de Francia (los reyes de aquella dinastía que Buonaparte llama degenerada) fomentaron espiritual y temporal. mente con gloria suya y provecho de sus. vasallos. Por el mismo principio ha desaparecido la marina pescadora y mercantil de la Francia, preliminares y planteles tan precisos para la marina militar, que sin ellos. es ruinosa su. existencia. - Tambien ha perdido :la Francia el comercio ventajoso que de los artículos del Asia y América hacia en los mercados de Furopa. Los comerciantes ingleses no. podian concurrir.con. los franceses ; estos tenian la ventaja de los menores gastos en el transporte, porque el ingles es mas dis, pendioso que:el frances en los viages de mar. - He aquí el poder colosal de Buonaparte, tan ponderado por sus emisarios para 'Imponer :á los que juzgan las cosas por el colorido de falsa brillantez que dan las conquistas, Juzguen ahora 5 [34]. : | los imparciales estadistas , si los paises adquiridos por la fuerza, y que al momento que esta desaparezca volverán á su estado de independencia, pueden compensar las pérdidas que acabo de bosquejar. La España ha disipado las equivocaciones que reynaban sobre el poder de Buonaparte. Irrítase esta generosa Nacion al ver la atroz perfidia y horrible violencia empleadas por Napoleon; determina en la exáltacion de su santa cólera de: fender su libertad € independencia, y demuestra con el resultado en una lucha de quatro años aun no completos que: los exércitos de Buonaparte, victoriosos en las guerras de los gabinetes, son vencidos quando luchan con los pueblos. “Prescientos y cincuenta mil hombres que han sido sacrificados á la mas justa de las venganzas, son otros tantos testimonios de esta verdad”, con que desaparece todo prestigio y se desvanece toda ilusion. | De la profundidad de la política de 'Buonaparte hablan sus apologistas con un elogio mas propio de los sectarios de Mahoma que de los escritores de una Nacion culta. Dicen que nadie puede descubrir la profundidad de sus designios sobre la suerte del mundo; que es una temeridad exáminarlos; y que su sabidurta exige de nosotros la vencracion mas tímida y respetuosa. Veamos si la conducta política de Buonaparte merece las apologías con que sus emisarios aspiran á seducir los que quieren conquistar. El decreto que declara las Islas Británicas en estado de bloqueo, en la opinion del gabinete 185 ] frances», es un golpe mortal contra el poder de la Inglaterra. En su juicio , una. tal resolucion jamas ha podido entrar en el cálculo de los contratiempos que podia temer el gabinete de $. James:; y ningun político podia prever que lJlegaria una época, en la qual, fixadas las águilas francesas sobre los désembocaderos del Ems, del Veser y del Elba, alejarian de la Europa continental los productos de la industria inglesa, y en que la: Francia, desembarazada de todas las rivalidades, dirigiria todos sus medios contra sola Inelaterra, reducida á sus propias fuerzas, que no podria aumentar sin: despoblar sus talleres , con que al cabo formaria: un exército colecticio éindisciplinado, | Compárense estas «profecías con sus resultados, y tómese por punto de comparacion el año 1806, que entre los franceses es considerado como el zenit de las rentas:, del comercio y del crédito de la Gran Bretaña, y como la época desde la qual dataría la ruina de este triple edificio. En el año de 805 produxeron las Aduanas, Sisa: y Papel sellado.cincuenta y seis millones de libras esterlinas: en el de 1808 fué su producto de sesenta millones. ¿El interes de los capitales tomados :4 empréstito por el Gobierno era en la primera época quatro libras, diez y nueve chilines, siete penis por ciento: en la segunda quatro libras , catorce chilines y seis y medio. Esta baxa de intereses en medio de la continuacion de la guerra, desdice de los principios de la economía política , y de quanto ofrecen los anales de la riqueza pública. En los años sucesi- [42 37 so.algun navío frances se atreve ¿4 dar la vela, desde luego es condenado á sufrir la pena de su temeridad en los puertos de la Gran Bretaña. Pero si se hace la paz, los puntos de observacion se aumentarán, ya en los mares de Europa, ya en el Asia, ya.en la América, y dificilmente podrá la Inglaterra mantener en todos tantas fuerzas, como en alguno de ellos podria reunir Buonaparte para recobrar alguna de tantas ii: ultramarinas como ha perdido. Con la paz recobraria la Gran Bretaña su comunicacion con los puertos del Continente, que actualmente la estan cerrados; pero esto seria con tantas trabas y gabelas sobre su industria, y con tantos privilegios á favor de la francesa, que equivaldria á una interdiccion absoluta. Por el contrario en los mercados, á que actualmente acuden los . ingleses, no sufren concurrencia alguna , ni en lo que venden ni en lo que compran, por lo que dan la'ley en el precio, ya vendiendo, ya comprando. Esta incalculable ventaja desapareceria si se hiciese la paz. Los franceses concurririan á los mercados, privativos hoy de los ingleses; resucitarian en ellos el gusto de sus artefactos de seda y lino, en que no tienen competencia ni en el colorido ni en la finura, y la harian muy grande á los artefactos de algodon. A estas pruebas de razon pueden añadirse otras de autoridad irresistible, pues son tomadas de nuestros enemigos. Dice Mr. Gaudin, Ministro de Francia, en los estados de las rentas de esta potencia del año 1807, que el zenit de las rentas de la Inglaterra , de:su comercio y de su crédito fué [43 ] el año-anterior, es decir, despues de muchos años de la guerra mas dispendiosa, En los sucesivos al de 806 han erecido las rentas, crédito y comercio de la Gran Bretaña. Es visto que la guerra, lejos de empobrecer enriquece á Jos ingleses. Los estados que arrojan estos datos no son, como los de Francia, obra de la impostura, sino resultados de la reflexion, del exámen, y de la severa crítica del partido anti-ministerial. He aquí por qué la Inglaterra disminuiria con la paz las ventajas de su comercio. Tambien debi litará con ella su poder federativo. ) Supóngase por un momento que la Gran Bretaña se desentendiese de su tratado de alianza con la España, y que esta desmayase en su empresa de defender la independencia: el resultado seria importante a Buonaparte, que daria mayor ensanche á sus dominios, y perjudicial á la Inglaterra, que perderia un aliado a le es tan útil en el Continente. Los Soberanos que aun exteten en el norte de la Europa, conocerian en tal caso que la tregua de que han gozado la deben á la guerra de España; «pues desembarazado de ella el gabinete de VersaMes, dirigiria sus fuerzas engrosadas con la juventud española contra dichas potencias, a fin de subyugarlas para realizar la monarquía universal del Continente Europeo, manía favorita de Napoleon. De tales resultados seria responsable la Gran Bretaña, si suscribiese á la paz. Pero lejos de nosotros tal pensamiento, que ni aun presentado hipotéticamente dexa de ser horroroso. Es pues de la mayor evidencia el interes que tiene la Gran [44] Brétaña'en la independencia de la península. La casa de' Austria) “antigúa aliada dela Tnglaterra; ba venido por-sus nuevas relaciones de familia 4 una nulidad política; no puede favorecer lós designios de la Inglaterra, llamando la atencion - del gabinete de Versalles con guerras enel Continenite. Preciso es que otra potencia de la: Europa entré 4 suplir la falta del Emperador de: Austria, y ninguna puede hacerlo como la España. (Esta potencia por su posicion ¡geográfica está “expuesta á todas las ribalidades y tentativas 'ambiciosas de la Francia,:«y puede ser socórridapor: la 'Grán Bretaña, que por su localidad se encuentra en las mismas circunstancias. El seguro uso de los “mares , de que necesita la: península para su comunicacion con las Américas, está librado en el po- “der marítimo de la Gran Bretaña; y esta potencia “se interesa. por su parte en acudir con sus artefactos'4 las demandas de nuestros mercados, á-cuyo «surtido no sufraga nuestra industria. Esta identidad “de enemigos, y recíprocos intereses de socorros y beneficiós, son lás calidades precisas para consti- “tair una alianza natural, sólida y permanente. 22 <Hasido muy antiguo y muy frecuente el combinarse las dos potencias contra la Monarquía fran- “cesa : así lo atestigua la historia. Y “si en el si- “glo xvi se ha observado lo contrario, debe atribuirse á las relaciones de familia, que por lo general bastardean la política, y de padres «sensibles al influxo de la sangre, forman soberanos indife- “rentes al bien de sus vasallos. 000 On hecho, qué por mi conducto llegó á noticia del Gobierno, servirá de prueba positiva. y..adi- [45] cional 4 las razones insinuadas, cuyo valor es muy grande. 4: los ojos dela razon despreocupada. - y Fuí nombrado Embaxadgr extraordinario 4. la ¿corte de Lóndres en:8009;. el objeto ostensible de esta mision fué cumplimentar 4:S. M. Británica en debido reconocimiento á la generosa asistencia con quéla Inglaterra cooperaba á nuestra defensa : otros objetos tuvo:el Gobierno reservados, é, importantes al bien: de la Nacion, :á cuyo desempeño, convenia mi-residencia: en aquella eapital. Como no me-era-fácil calcular que la generosidad de nuesAros hermanos de América tuviese los recursos. que despues han desplegado, propuse, y fuí autorizado por el Gobierno para solicitar de la Gran. Bretaña un quantioso empréstito conque acudirá las urgencias de la guerra; y S. Mo Británica me concedió el.de sesenta millones de. pesos. Conoció el gobierno. ingles que: las dificultades .en que. se veria la España para reintegrar tan enorme cantidad, servirian de obstáculo al comercio de Lóndres,paxa no condescende»; al. solicitado empréstitos, por esto. el Sí. Caning me ofreció que se: haria de Gobierno, 4. Gobierno (1), nueyo beneficio eon que economizaba la España los ofrecidos intereses del seis por ciento. ácaro Los que conozcan el pulso .y.cireunspeccion con que el gabinete. ingles. establece sus, alianzas con las demas potencias; los. que esten al corrien- - te de la historia de las confederaciones de guerra; (1) El oficio original de fa coneesion del empréstito de sesenta miMones de pesos existe ¡en mi poder, y su copia auténtica dl be existir en la secretaría de Hacienda , 4 quien se remitió en oficio de 26 de AbriVde 180% 39 adonia 95: 51162 ¿Orisidor 19D 219 » ZE o” [46 ] los que no ignoren la rigurosa responsabilidad de los Ministros británicos; los que sepan que la: alianza de la Inglaterra con la España ha sido pronunciada, no solo por las: combinaciones del gabinete, sí tambien por los votos simultáneos de todos los condados y pueblos de la Gran Bretaña; todos estos pueden juzgar si la historia presenta un aliado que haya condescendido 4 un empréstito tan asombroso; si cabe en una razon «desem: barazada la sospecha de que la Inglaterra no obra de buena fe en favor de la España; y si es raciopal el temor de que. abandone nuestra alianza. ¿Quien no conoce que no, cabe en el delirio de los hombres hacer un empréstito tan quautioso, que aun el solicitarlo raya con la temeridad para abandonar á poco tiempo la nacion deudora? El gabinete ingles seria el primer acreedor que no se interesase en la prosperidad de sus deudores, sino con otro fin, al menos para que pudiesen cumplir -sus obligaciones (1). | | No creais; españoles, que nuestros hermanos de América prescinden de la causa que defende- “mos; son virtuosos; detestan el enemigo comun; no ignoran que su prosperidad está á cargo de la (1) Los emisarios de Napoleon darán 4 este papel todos los colori- «dos propios de su malignidad: para cerrar la puerta al desengaño. Tal vez dirán que se conoce que no he sido mal tratado en Lóndres. Los " desprecio altamente ; pero os amo demasiado , españoles, para dexaros expuestos á que os asalte este escrúpulo; y así haré ante vosotros mi profesion politica. Yo no conozco otro enemigo que el que lo es de mi patria. Soy amigo de quien la ama, y agradecido á quien la favorece. No reconozco otra política que la bienhechora y sostenida. Detesto , como conquistadores, los Cárlos V, los Luises XIV, los Cárlos XII, y otros muchos, que por la adquisicion de una provincia han hiollado' la tierra con sus ATT justicia; y que el. Gobierno conoce la obligacion: de protegerla. | | Agitado Buonaparte del vehemente deseo de apoderarse de la España, consultó su política peculiar sobre los medios de llevárle 4 efecto; y de esta.consulta resultó el plan mas atroz que ofrecen las historias. Hasta la época de los sucesos de Bayona no todos conocian á qué grado la iniquidad dominaba sobre el corazon de Buonaparte:. su conducta política hasta entonces fué un problema; pero allí se levantó el velo de hipocresía, y el Emperador descubrió que su ambicion: habia sido el orígen de los males que despues de algunos años lloraba la Europa. Desde luego conoció: el desacierto de su plan; no faltó quien se le puso de manifiesto; pero á estos, que el vulgo llama grandes hombres, no es dado sujetarse al imperio de la razon. Conoció que las Américas no alimentarian su ambicion, y para que tampoco acudiesen con sus tesoros al socorro de la España, puso en movimiento todos los resortes de su genio corruptor. Nombró emisarios que encendiesen el fuego de la insurreccion en: América; formó proclamas, en que aparentaba zelo por la reexércitos; ó por la exclusiva, de un artículo comercial han teñido los: mares con sus esquadras. Sé que la amistad de los gabinetes se rige por otras reglas que la amistad moral , y que sus favores se' reconocen con Fecompensas políticas. Haré cargo á las grandes potencias de la Europa, comprehendiendo:la Inglaterra, de haberla abrasado en guerras por frivolidades ans condena la política amiga de los hombres; pero procuraré evitar las tibiezas, desvíos y choques con una potencia que nos auxilia y favorece; por su interes, si se quiere, tanto mejor; porque estaré seguro de que durará el favor lo que dure el interes; y este, como habeis visto, no puede falrar sin que dexe de existir Buonaparte, y varíe la geografía política de la Europa. | ligióny por lá justicia, el mayor enemigo que han tenido estas. virtudes; pero Buonaparte, despues que escandalizó al mundo -con las atrocidades de Bayona ya no engaña á nadie. ] po Es cierto que el fuego de-la discordia ha: prenz. dido en algunas cabezas, que jamas faltan aun en los estados. mas tranquilos; pero se han calmado en gran parte-las diferencias, y una prudente y justa energía no permitirá que duren mucho tiem=> po las pocas que aun restan. Nosotros somos demasiado sensibles á la gr atitud para dexar de remitir su decision á la justicia, á la equidad y á la. ciencia de estrechar las relaciones de las provincias de un mismo estado por medio de los vínculos. duraderos del recíproco interes. Y los americanos son demasiado nobles para no conservar el: edificio de :generosidad que levantaron sobre el olvido de las quejas, las que jamas rompen el lazo dela fraternidad quando un Gobierno paternal las oye de buena fe, y las decide con ara de imparcialidad. No. bastaba álos designios de Napoleon: privar de su libertad 4 nuestro amado Soberano; era preciso que:manchase su reputacion con el fin de despojarle del amor de los españoles. A esto conspiran los emisarios del usurpador. La dinastía, dicen, de Borbon ha degenerado, y el Rey Fernaudo carece de las virtudes precisas para el gobierno del estado. Son vanoslos intentos de Buonaparte: los españoles no dan crédito á sus imposturas; el amor al Rey está radicado en-sus corazones, y es cada dia mas intenso. Sin embargo, la justicia, el amor.4 mi pesca, [49] y la fidelidad'á mi Rey me imponen: la: sagrada obligacion de vindicarle: de* tales imputaciones, ya que la suerte me'deparó: ta dicha dé “conocer de cerca sus virtudes y las :disposiciones con que el: cielo letadornó: "para hacer: ae sra de sus pueblos. WISH OL RDA CABO IE) ME TODED «Heredero: ¡eremata ld le corona: sas “iniichó antes: de ceñir:con ella sus sienes, meditó” Rey sobre la obligacion: deinstruirse de'la responsabi? lidad«que-consigo' lleva elvexercicio de la soberanía; y para desempeñárle se preparó con la Tectura de los: autores que tratan: de la: importante o”. dificil ciencia del Gobierno. Desde Tuego conóció que su estudio éxigia'una “aplicacion desembarazada de todos los: obstáculos: que pudiesen distraérla; por'esto'se privó de la diversion” dela caza, IN e admitida entré los Sóberános. >” - Sacrificio es este muy" propio"de un: Principe dotado de unapiedad sólida , ¡ilustrada y exénta de «los *lenitivos:de la' contemplación de los palacios: En: el alto'rango en que estan los 'Soberanos, el motivo“que puede con'alguna' segúridad conducirlos al: resi cimi desu o es el temor de Dios. A -El Rey, en' cuyo eOrañoH ha grabado la Pis side el amor:4: la piedad, ño puede dexar de tenerle :á la justicia! virtud: reguladora' de todas las demas, y-singularmente necesaria 4 los que mandan. No bien subió “al trono Fernando VIT, quando por todas las secretarias del Despacho hizo llegará los: injustamente perseguidos la detér- - minacion de su' justicia; unos fueron restituidos a sus puestos, y aquellos,-cuyos nde si estaban le- (MH : , gíitimamenteprovistos , fueron ;..como-'etajusto, compensados: 4 ¿pileta probo noloaptido ¿La bondad y: la clemencia son hereditárias, em II] 747 , 151] Té HONESTA Grados y Jas causas dé. ellos, y qué pei les:son ines gravosas 4 fin de aliviárselas.- aaster pr -- -Abunda S: Me en: disc “que: dela star ¿impresa con letras deoro al frente de. los: tronos, de que el bien de los pueblos estla'leyssoberana de: los “Reyes. Sobre tan precioso «cimiento: es fácil. calcular quanosólido-seria el edificio de prosperidad que sobre él:se levantase. Esta es la regla maestra «y la:piedra de toque en que deben: jo 2 todas das Constituciones: 0% potro cid rasuda ls “La: virtud de-la castidad es: ob «de las. que adi á nuestro Soberano: Para estimarla en todo su valor es preciso calcular:quan vergonzosa -es la pasion contraria»; singularmente en los comstituidos en dignidades encumbradas; Consúltese la hístorim;: yo hos:dirá que:losimas: afamados Príncjpes obseurecieron: la brillantez de $us: grandes. calidades porhaber:entregado su «corazon: á la. pasion del 'amor; y. que eri los trastornos de Jos Im- -perios ha sido ra «de sus mas acper o no am aleros s90 tobed inionsrñs Muclras prclias Acc presentar de la castidi de»nuestro'Rey:si .no;temiera::alargar.demasiado este: papel ;'masmo omitité una que no solo “viene á este proposito;''sk: eS ¿4 MES cRbrity la pr de Buonaparte. A A :«Alexandro, trabado el Magna, fué el azote de la humanidad y. el perturbador de las Nacionés adonde le llevó su frenesí3. pero tenia grandeza. de alma; trataba con decoro sus prisioneros, y, respetaba “su situacion «para no ultrájarlos: esto en un tiempo en que la filosofía era el