Relatos e imágenes de los rituales caníbales en las crónicas de lndias
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Relatos e imagenes de 10s rituales canibales en las cronicas de lndias Maria deE Mar Ramirez Almrado D esde el primer v~aje de Crist6bal Colcin, Europa qued6 expuesta a la contemplaci6n del indigena de acuerdo a las dos poblaciones mencionadas varias veces en sus diarios: 10s tainos, sosegados habitantes de las Antillas, y 10s despiadados "caniba", huestes sanguinarias del Gran Khan. Sm embargo, en el continente americano la descnpcldn de 10s antrop6fagos y de sus ritos sanguinarlos se intensificci en la misma medida en que progresivamente se fue descartando la existencia de monsrruos extrafios. De tal forma, la mayoria de 10s cronistas abundanen lacaracterizaacin de 10s canibales y de sus atroces costumbres con lo que adquirira consistencia la imagen de 10s indfgenas con presencias humanas pero en extremo crueles y Avldas de la cane de sus congeneres. en las pnmeras d&sc$pziones y repr~ americano que circularon en Europa sepantuvieron muchos de 10s tbplcos TpT-ie vlncularon a 10s extranjeros o habitantes de otras rexiones. Por un lado aervlvici un franco rechazo a lo conslde- - r~do como "salvaie'',, ca~cg~rid vin$y!td,a 31 pjgmisrno y a la vida I'uera de las leys dlvlnds. 4un suando de;j;f:i antiguedad sc buscase ..*- . incansablemen% la presencia fisica de aquel perdido Paraiso Terrenal que de alguna manera implicaba la existenc~a de un mundo beatifico, generalmente 10s habitantes de las perifer~as fueron considerados como birbaros que subsistian de manera precana dewovistas de cultura y civiEizaci6n. Asf, por ma pate resurge la idea de 10s salvajes como seres hmstruoso3 asimilables a1 resto de seres fant&sticos del Medioevo y, por otr*, 10s indfgenas aparecen relacionados a 10s barbaras o tartaros irracionales de costumbres sangninarias.
4 Visiones de America En esta consideracih de 10s extranjeros identificados coma seres salvajes, tambien se reproduja la concepcibn ambigua de 10s pueblos birbaros heredada de 10s grlegos y de otras civilizaciones en las que, a pesar de que privara el recelo y la desconfianza, en algunos casos se produce una ~ierta idealizacibu de las tlerras bhrbaras. Estas regimes, aunque primithas y alejadas de la civilizacibn, podfan aportar mejores condiciones de vida a sus habitantes. No en vano se transforman en objeto de las p-&gm etnogrificas. De alli tambiin la co_nf'ozvgta &tr& ias bondades del gimmitivismo c,&ap~est>l~- Ekdencia de la civllizacibn. E&s salvajw-if-el mcdioevo, pobladores de paises remotos, por lo general eran catalogadas como cuasi-bestias que distaban de la condicion humana de ser raci~nal y espiritual. Iconogr&ficamente, se les representaba como individuas de gran tamaflo, enormes manos y pies, peludos, feos y, con fiecuencia, dotados de atribntos caractsristicos: arcos, flechas y garrotes de madera utilizados como mas de ataque y defema. A estos anmlizados seres se Ies atribuyeron dos rasgos esenciales que definieron su conducta: la terrible costumbre de comer came cmda (a veces humana) y una exoesiva y desordenada vitalidad sexual. 1. Las cartas de Arn&rico Vespucio. La prirnera irnagen sobre el canibalisrno 1(1505) Las cartas de Atn6rico Vespuclo cmtribuyen a reafirmar la idea de que las tierras a las que habia llegado Col6n constituian unnuevo continente. Precisamente por euo el cartgrafo Martin Waldseemiiller en flu mapa del afio 1507 empleb el nombre de Ame'rica en su honor como designacibn del nuevo territorio. No obstante, 10s escritos de Vespucio tambiin ayudaron a desarrollar esta visibn de 10s canibales ya que describen a los aborigenes en estrecha relacibn don esba comepcibn del salvaje medieval habitante de las periferias. Los indigenas vivfan juntos, sedn la naturaleza, carentes de rey y sin observar autoridad ccada uno sefior de si mismo'), tomando tantas mujeres como deseaban, sin respeto pox 10s vincnlos consanguineos. Sin lugar a dudas, el rasgo m& bmible de dgunos habitanfes del kritorio americano era su persisttendencia a la alimentacibn con
Relator e [magenes de 10s r~tuales cantbaler 5 carne humana. En la carta Mzlndus Novus Amirico 10s describe de la siguiente manera: ... unos se comen a 10s otros y ios vencedores a 10s vencidos y, de la carne, la humana es entre elios aliment0 comun. Es cosa verdaderamente cierta, pues se ha visto al padre comerse a ios hijos y a las mujeres, y yo he conocido a un hombre, con el cual he habiado, del que se decia que habia comido mas de 300 cuerpos humanos. (...) vi en las casas la carne humana saiada y colgada de las vigas, como entre nosotros se usa colgar el tocino y lo carne de cerdo (Vespucio, 1986: 94). Uno de 10s grabados mb conocidos que ilustraron la misiva Mundus Novus de Vespucio es la que se considera la primera representation grafica del canibalismo que circulo en Europa. Mundus Novus fue enviada a Lorenzo di Pierfrancesco de Mkdici (destinatario de la mayor parte de la correspondencia de Vespucio) desde Lisboa. En ella relata las experiencias del tercero de sus viajes efectuado en el aiio 1501. Existe una disparidad acerca de la fecba de la primera impresion de esta carta. Hay autores que seiialan que se imprimio en Florencia a comienzos del atio 1503 y otros que hablan de una impresion hecha en Paris, entre 10s aiios 1503-1504, en 10s talleres tipograficos de Jehan Lambert. El hecho es que la primera edicion fecbada data de 1504 y se imprimi6 en la ciudad de Augsburgo, en el taller de J. Otmar. El original de esta carta se escribio en italiano, pero fue su edicion latina la que se conoci6 par primera vez en Europa. A lo largo del siglo XVI Mundus Novus fue traducida a diversas lenguas modernas de Europa (aleman, checo, holandks, francis, italiano) e impresa y reeditada muchas veces. Solamente entre 10s atios 1505 y 1506 se imprimieron diez ediciones en aleman (Harrisse, 1958: 70). La imagen es una xilografia o grabado en madera que fue impresa hacia el aiio 1504, se duda si en Nuremberg o Augsburgo y no se tienen datos del impresor o editor. Posee un texto que la acompaiia, escrito en alemin, sintesis de las ideas expuestas por Amirico Vespucio en la carta Mzlndus Novus que relata la navegacion por las costas sudamericanas hecha por orden del Rey Manuel I de Portugal y cuyo primer desembarco en tierra fxme fue en la costa hrasileiia. Diversos autores coinciden en seiialar que probablemente se trate de la primera representacidn del
6 Visiones de AmCrica canibalismo en las tierras americanas. Ejemplares originales se encuentran en la Public Library ofNew York y en la Bayerische Staatsbibliothek, Munich. El texto es el siguiente: brazos, partes privadas, y 10s ples de 10s hombres y rnuieres estan un poco cubiertos con plumas. Los hombres tienen en sus caras y pecho muchas ioyas preciosas. Y ninguno posee nada, sin0 que todas las cosas son en comun. Y 10s hombres toman por esposas aquelias que les satisfacen, sean estas sus madres, hermanas o amigas, sin hacer distincion. Ellos tarnbien pelean entre ellos y se comen unos a otros, aun 10s heridos y cuelgan la rnisma corne a1 humo. Llegan a 10s 150 aAos de edad y no tienen gobierno'. En este grabado son representados unos aborigenes ataviados con faldas de plumas empleadas como truco por 10s artistas europeos a quienes les resultaba mas complicado dibujar la desnudez enfatizada por los primeros cronistas y, en concreto, por Vespucio en su misiva Mundus Novus. Tambikn aparecen dibujados los aborigenes con barbas de la que carecian, tocados con diademas de plumas nunca descritas por Vespucio. Los cinturones de hojas, que con probabilidad guardan relaci6n con 10s grabados que ilustraron La Carta de Cristdbal Co16n2 tambien reproducida innumerables veces, tampoco se asemejan a 10s guayucos empleados por 10s aborigenes de la zona. Las incrustaciones de piedras en el cuerpo que adornaban el cuerpo y a las que Vespucio ies presta Traduccihn hecha del inglCs que aparece en: ALEGRIA, Ricardo: Las primeras representacioncs gr4fica.s del indio americano (1493-1523). Centro de Estudios Avanradas de Puerto Rico y del Caribe, 1986, pp. 62 y 65. La canacida coma Carta de Coldn, que constituye una sintesis del diario de viaje del Almirante, fue dirigida desde Lisboa a 10s Reyes CatMicos y esti fechada en Canarias el 15 de febrero de 1493. El original de la misma se ha perdido, pero su veni6n en espaiial (idiorna en el que fue escrita) ha llegado a nuestros dias a trav6s de una impresi6n de la misrna hecha en 1493 en 10s talleres tipogrBficos de Pedro Posa en Barcelona. Ese misrno aiio, en Roma, el clerigo araganCs Leander (Leandro o Alienderi de Cosco hace la orirnera traduccibn dc la carta a1 Latin que
Relator e lmagenes de lor r~tuales canibales . 7 especial atencibn, tambikn aparecen en el grabado. Las costnmhres de estos aborigenes incluian el gusto por ciertas practicas incomprensihles vinculadas a su presencia fisica y gustos sexuales. De alli que Vespucio haga una de las primeras descripciones de las formas de adornarse empleadas por 10s aborigenes de Brasil 10s cuales, para acicalarse, se incrustaban huesos y piedras en agujeros hechos en la cara: .. .se agujerean las rnejillas y 10s labios y las narices y ias orejas, y nose crea que aqueilos agujeros sean pequehos, o bien que tuvieran uno solo, pues he visto rnuchos, 10s cuales tienen, en la cara solamente 7 agujeros, coda uno de 10s cuales tenia el tamaAo de una ciruela: y cierran ellos estos agujeros con piedras ceruleas, marmoreas, cristalinas y de alabastro, bellisirnas y con huesos blanquisirnos y otras cosas artificiosarnente labradas segun su costumbre (Vespucio, 1986: 93). De igual forma en este grabado se ohserva la carne humana colgada y ahumada (cabezas y extremidades), que a partir de 10s escritos de Vespucio se convertira en elemento caracteristico de las representaciones del canibalismo. Los arcos y flechas mencionados en el escrito Vespuciano se reiteran como las armas de estos antropofagos del "Nuevo Mundo". Para algunos autores, las dos figuras incluidas en la parte derecha de esta xilografia hacen alusi6n directa al tema de la sodomia frecuentemente tratado por 10s cronistas del momento. Se trata de dos indios barhados que han sido representados muy proximos, uno frente a otro, mirandose a la cara. Una de estas figuras masculinas hace reposar su hrazo derecho en el homhro de la otra. No obstante, las descripciones de la sodomia son casi inexistentes en la correspondencia de Vespucio, aunque en la carta Mundus Novus el florentino no escatima comentarios acerca de la conducta sexual desordenada, promiscua e incestuosa de 10s aborigenes: "Toman tantas mujeres cuantas quieren, y el hijo se mezcla con la madre, y el hermano con la hermana, y el primero con la primera, y el viandante con qualquiera que se encuentra" (Vespucio, 1986: 94). La irnica alusion a la sodomia, algo confusa, la hace Vespucio en 10s siguientes t6rminos: "Los viejos con ciertas peroraciones suyas inclinan a 10s jovenes a lo que ellos quieren". Lo que no deja lugar a dudas es que la actitud representada en el grabado en cuestion resulta enigmatica.
8 Visioner de America En esta imagen aparece tamhien representada la infancia aborigen que llaman la atencion porque durante muchos siglos en Europa la representacion de la infancia carecio de inter&. No solo en el terreno de la representacion iconica sino en el de la vida cotidiana, la niiiez constituia una etapa de transition sin realidad propia, un espacio de tiempo en el camino hacia la adultez. Aun entrado el siglo XIV, a1 menos en el Amhito de las representaciones, la infancia carecio de espacio propio. Hasta ese momento la representacion de 10s niiios y niiias se caracteriza por diferenciarse de lade 10s adultos solo en su estatura. Por lo general, no se guardahan entonces las proporciones caracteristicas del nifio (caheza mas grande en relaci6n con el cuerpo) sino que se mantenian para su representacion las proporciones adultas. 2. Otras descripciones tempranas del canibalismo Las descripciones de las practicas canibales circularon, en un principio, a travks de toda una correspondencia con origenes diversos que constituyen referencias ineludibles a1 estudiar las primeras imagenes de la antropofagia. En algunos casos se hicieron copias manuales de estas misivas y, en otros, se les imprimi6 aunque sin ilustraciones. Estos primeros escritos de alguna u otra forma contrihuyen a centrar la atencion en el tema del canibalismo, que se convertira indiscutihlemente en uno de 10s grandes ejes de la representacion del indigena americano en la Europa del siglo XVI. Entre estos primeros relatos del canibalismo aborigen destaca, por ejemplo, la misiva escrita por el mercader florentino Simone del Verde, establecido en Espafia a finales del siglo XV, que fue encontrada en la bihlioteca de Maquiavelo. Escrita en 1494, en ella se relatan diversos sucesos del segundo viaje de Colon. Simone del Verde nunca particip6 en este viaje por lo que, en su carta, identifica a sus informantes: "He hahlado con tres personas que han vuelto en dichas carahelas: uno es capitan, otro piloto y otro maestre de una de ellas. (. . .) did parte de lo que he oido, es decir, lo que me parece verosimil" (Verde en Vanini de Gerulewicz, 1989: 34). Este dato resulta interesante porque da cuenta de la procedencia y alcance de la informacion que circul6 en la Europa de entonces.
Relatos e irnigenes de 10s rituales canibales ... 9 Por un lado de nuevo se mencionan a 10s apacibles aborigenes pobladores de La Espafiola y, por el otro, se hace referencia a 10s habitantes de otras islas en extremo belicosos. Comenta Simone del Verde que "aqu6llos eran dociles y confiados, btos sospechosos y crueles, porque comen came humana". En determinado momento, 10s expedicionarios salvaron a cuatro jovenes raptados par 10s chambaZli. En el grupo se encontraban dos muchachas esclavas y dos adolescentea varones con sus genitales mutilados. El capitan informaute de Simone del Verde le asegur6 finalmente "haber visto en las casas muchos huesos de muertos, y en una, carne humana que asaban y una eabeza de hombre en la brasa. (. . .) lo que si yo creo que es cierto, por haberlo oido de todos, es que comen carne human$ (Verde en Vanini de Gexulewicz, 1989: 35). Tambikn es llamativa la narration del ddico sevillauo Diego ~1va rez Chanca que zarp6 con Cristobal Colon en el segundo de sus viajes. Desde la isla La Espailola escribio, en el afio 1493, una relacion en la que incluye algnnas de las primeras descripciones del canibalismo. Por un lado aparecian las tainos y, sternpre a1 acecho, los caribes de costumbres bestiales, habttuados a la ingestion de came humana. hvarez Chanca incorpora en su relacion las quejas de las mujeres tainas: Dizen tarnbibn estas mugeres que esfos (los carlbes) usan de una crueldad que pareqe cosa yncreible, que lo6 hijos que en ellas han se 10s cornen, que soiamente crfan 10s que han en sus mugeres naturoles, Los ombres que pueden aver, 10s que son vibos. Ilevanselos a sus casas para hazer carniqeria dellos y 10s que han rnuerto luego se 10s comen. dizen que la carne del ombre es tan buena que no ay tal cosa en el mundo (A~varez Chanca en Morales Padrbn, 1990: 118). Las alusiones a la antropofagia abmdan con diversos matices. El mmmo Alvarez Chanca habia encontrado "coziendo en una olla, nn pescueGo de un hombre". Ademh, 10s indios caribes engordaban a 10s muchacbos cautivos cortandoles 10s genitales para luego devorarlos. Son especialmente mteresantes las aluslones a1 fisiw de 10s canibales hechas por el autor. A1 lgual que Colon, A~varez Chanca menciona el uso del cabello muy largo y hace hincapid en el becho de que "Todos ansi, 10s de Caribe como 10s otros, es gente sin barvas, que par maravilla hallares ombre que las tenga". Las mujeres caribes podian ser
distinguidas fisicamente porque "trayan en las piernas en cada una dos argollas texidas de algodbn, la una junto con la rodilla, la otra junto con 10s tovillos, de manera que les hacen las pantorrillas grandes" (~lvarez Chanca en Morales Padron, 1990: 117-120). Muchas de estas caracteristicas se plasmaran en las diversas representaciones de 10s canihales. Gran importancia entre 10s escritos mas tempranos sobre el "Nuevo Mundo" tiene la considerada como primera edicibn de la Primera dicada de Pedro Martir de Angleria. El manuscrito, tradncido a1 dialect0 veneciano por Angelo Trivigiano, Secretario de la Repuhlica de Venecia en Espaiia (quien incorporo al texto una descripcion de Col6n), se imprimio el 10 de ahril de 1504 en Venecia en 10s talleres de Alhertino Vercellese da Lisona. Trivigiano tuvo acceso al manuscrito de Pedro Martir y copio casi completamente el primer0 de sus libros. En la primera edicibn De Orbe Novo Decades, hecha en el aRo 1516 en la ciudad de Alcala de Henares, Pedro Martir se queja del plagio qne snfrieron sus escritos. Es importante la circulation que alcanzo este texto: "El impact0 del Libretto en la conciencia italiana de la epoca, fue grande: como primera y casi completa relacion de 10s viajes colombinos publicada, constituyo la fuente organizada de la cual se surtio la cronica italiana y europea durante las primeras decadas del siglo XVI" (Vanini de Gerulewics, 1989: 114). En el Libretto 10s pacificos aborigenes antillanos son concebidos como pobrecillos que se quejahan "de que no diversamente son afligidos por aquellos canihales de c6mo 10s animales salvajes por tigres y leones". Estos canibales mataban a 10s adultos que capturaban: utilizaban 10s huesos para hacer flechas, les sacaban 10s ojos, comian frescos sus intestinos y extremidades, y despedazahan las otras partes de cuerpo que luego salaban para conservarlas por largo tiempo "como nosotros con 10s jamones". Las ancianas eran ntilizadas como esclavas y las ~nujeres jovenes se reservaban para que concibieran hijos que luego servirian de aliment0 (asi como en Europa se hacia con "las gallinas para que den huevos"). Las flechas afiladas de 10s tainos no aguantaban la rabia desmedida y el furor de aquellos canibales, tanto que solo diez podian superar a mb de cien que se enfrentaran a ellos. Otro texto importante es la carta escrita por Nicolaus Scillacio que se public6 con el titulo latino De insulis Meridiane atque Indici maris
Relatos e irnigenes de lor rituales canibales ... 17 canibalismo en las tierras americanas. Ejemplares originales se encuentran en la Public Libray oj'New York y en la Bayerische Staatrb~bliothek, Munich. 2. Sacrificio de un cautivo para un festin canibal I Afio y lugar de impresion: 1557, Marburgo. Impresor: Andreas Colben. Tecnica: xilografia. Datos de inter&: estos grabados ilustraron la autobiografia del aleman Hans Staden en la que iste cuenta su estancia como prisionero de una tribu indigena a1 norte de Brasil. Circulacion: estas xilografias alcanzaron una notable difusion a lo largo del siglo XVI ya que la obra fue traducida a diversos idiomas y tuvo diversas impresiones y reediciones en aleman.
18 Visiones de AmCrica 3. Sacrificio de un cautivo para un festin canibal II 4. Sacrificio de un cautivo para un festin canibal Ill AAo y lugar de impresion: 1593, Francfort. Autorlimpresor: Theodor de Bry. Tkcnica: calcografia. Datos de interks: 10s grabados ilustran el texto de Hans Staden incluido en la primera y segunda parte del tomo I11 de la coleccion de relatos de viaje Grands Voyages-Americae editada por Theodor de Bry. 5. Sacrificio de un cautivo para un festin canibal IV Afio y lugar de impresion: 1575, Paris. Impresor: Pierre I'Huillier.
Relatos e imigenes de 10s rituales canibales ... 19 Tecnica: calcografia. Datos de interis: 10s grabados son incluidos en la primera edicion de La Cosmographic Universelle dcl cosm6grafo Andre Thevet. crificio de un cautivo para un festin canibal V Afio y lugar de impresidn: 1578, La Rochelle. Impresor: Antoine Chuppin. Tecnica: calcografia. Datos de interes: el grabado aparece en la Histoire d'un voyage fait en la terre du Bresil, autremente dite Amerique del pastor calvinista Jean de Lery.
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