Full text
Trabajo Fin de Grado Grado en Periodismo Universidad de Sevilla La participación colombiana en la Guerra de Corea y su reflejo en la prensa Autor: Carlos Charles Rodríguez Tutor: Gregorio Sabater Navarro
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 2 Dedicatoria “A ti abuelo, que, aunque no estés aquí para ver mis logros, me acuerdo de ti en cada paso que doy. Gracias por guiarme desde arriba, sé que estás orgulloso de que haya cumplido mis sueños. Ya puedes presumir de tener un nieto periodista”.
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 3 Resumen El conflicto entre Corea del Sur y Corea del Norte a mediados del siglo XX supuso uno de los acontecimientos históricos más importantes de la Guerra Fría, periodo que siguió a la Segunda Guerra Mundial y que influyó de forma determinante en la política, economía, cultura… de todo el mundo, y como no, de los medios de comunicación. El uso de la “propaganda”, ya herramienta importantísima para los nazis, se extendió durante décadas haciendo a los medios de comunicación partícipes del conflicto entre ambos bloques, capitalismo y comunismo. No obstante, por diversas circunstancias que serán detalladas, la Guerra de Corea no tuvo gran repercusión mediática. Colombia, debido a sus problemas internos, sobre todo a “La Violencia”, junto a los intereses económicos y políticos externos, se involucró activamente en la Guerra de Corea, y sus medios de comunicación fueron partícipes de ello, sobre todo a través de “El Espectador” o “El Tiempo”, que publicaron crónicas y noticias de la guerra, que sirvieron no solo para informar sobre la misma sino también para crear corrientes de opinión dirigidas, por un lado, por los intereses estadounidenses, y por otro, por los del gobierno colombiano. Abstract The conflict between South Korea and North Korea in the mid-20th century was one of the most important historical events of the Cold War, a period that followed the Second World War and had a decisive influence on politics, economy, culture... of the entire world, and of course, of the media. The use of “propaganda”, already a very important tool for the Nazis, extended for decades, making the media participants in the conflict between both blocs, capitalism and communism. However, for various circumstances that will be detailed, the Korean War did not have a great media impact.
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 4 Colombia, due to its internal problems, especially “La Violencia”, along with external economic and political interests, became actively involved in the Korean War, and its media participated in it, especially through “El Espectador” or “El Tiempo”, which published chronicles and news of the war, which served not only to report on it but also to create currents of opinion directed, on the one hand, by American interests, and on the other, by those of the Colombian government. Palabras clave Guerra de Corea, Colombia, guerra, periódico, medios de comunicación, periodismo, prensa, Guerra Fría, ONU, Estados Unidos, Paralelo 38, Laureano Gómez, comunismo, capitalismo, anticomunismo, Corea, Proyecto Manhattan, Violencia, propaganda, bogotazo. Keywords Korean War, Colombia, war, newspaper, media, journalism, press, Cold War, UN, United States, 38th Parallel, Laureano Gómez, communism, capitalism, anticommunism, Korea, Manhattan Project, Violence, propaganda, bogotazo.
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 5 Índice 1.-Objetivos y metodología 6 2.-Contexto histórico mundial 8 2.1.-Colombia 12 3.-Medios de comunicación en la Guerra Fría 14 4.-Medios internacionales en la Guerra de Corea 19 4.1.-España 20 4.2.-Estados Unidos 22 4.3.-México 24 5.-Contexto mediático de Colombia en la Guerra de Corea 25 6.-Conclusiones 34 7.-Bibliografía 37
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 6 1.-Objetivos y metodología Este trabajo muestra un extenso análisis de los motivos que dieron lugar al conflicto entre Corea del Sur y Corea del Norte a mediados del siglo XX, por qué Colombia se involucró de forma activa en él, y de la cobertura en prensa de estos hechos. Para ello hemos revisado la hemeroteca en busca de noticias de diferentes medios locales colombianos, así como una serie de artículos y referencias que ayudan a entender la participación del ejército de Colombia en un conflicto bélico que se alejaba más de quince mil kilómetros de sus fronteras territoriales. La petición de participación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a sus miembros para velar por la seguridad de Corea del Sur ante la inminente invasión de sus vecinos del norte, así como la intención de Estados Unidos de intervenir en esta guerra fueron claves para que Colombia emplease armamento y soldados para inmiscuirse en un conflicto que se desarrollaba más allá de la frontera del paralelo 38, zona que delimita el territorio entre ambas Coreas. No fue hasta el 23 de octubre de 1950 cuando Colombia envió la fragata Almirante Padilla rumbo a aguas coreanas, confirmando así la entrada del Batallón Colombia como participante del conflicto bélico en favor de Corea del Sur, hecho que marcaría un antes y un después en la historia de las relaciones políticas, comerciales… entre ambos países, y que se prolonga hasta nuestros días. La elección de dicho tema para la elaboración del Trabajo de Fin de Grado pretende analizar en profundidad y conocer mejor uno de los conflictos más violentos e importantes de la Guerra Fría, además de entender por qué ciertos países como Colombia hicieron uso masivo de los medios de comunicación a través de la publicación de numerosos artículos sobre esta guerra, mientras que otros como España apenas se hicieron eco del conflicto, hecho que analizaremos en apartados posteriores. Analizaremos la prensa escrita colombiana durante la Guerra de Corea por tratarse de uno de los pocos países latinoamericanos que se involucraron en ella, convirtiéndolo en algo excepcional, de ahí lo interesante de estudiar el
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 7 tratamiento mediático, y más concretamente de la prensa, que se hizo en este país durante este conflicto bélico. El gobierno colombiano encontró en la Guerra de Corea una oportunidad de comercio y evolución armamentística con la que en primera instancia no contaban, por lo que la llamada de la ONU y la ayuda de Estados Unidos fueron dos motivos claves para que el ascenso de Laureano Gómez al poder abriese de par en par la idea de participar en la guerra. Los objetivos que planteaba Laureano Gómez para la participación de Colombia en Corea del Sur eran mucho más amplios que el simple hecho de evitar que la zona norte invadiese a los habitantes del sur, sino que en la idea de guerra encontraba aspectos como la ayuda a la Naciones Unidas, la mejora de las relaciones con una principal potencia como Estados Unidos, el comienzo de relaciones mercantiles con el sur de Corea, la posibilidad de redimirse ante decisiones tomadas en el pasado, o evitar guerras internas en la propia Colombia, entre otros aspectos, y así lo reflejaron diariamente los periódicos analizados. La situación económica, política y social que atravesaba Colombia en los años 50 no era nada buena, más aún en el ámbito militar, y es que tal y como ellos mismos alegaban, luchaban contra un enemigo al que no sabían identificar, en un periodo que fue conocido como “La Violencia”, iniciada tras el “Bogotazo”. Aquellos años fueron complejos en cuanto al anticomunismo se refiere, siendo Colombia uno de los países latinos donde se temió por la continuidad del sistema liberal. Tras el apoyo que brindaron a los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, finalmente optaron por aliarse con Estados Unidos e intentar evitar así que el comunismo llegara al poder, aunque no sería tarea fácil. Es por ello que muchos oficiales colombianos, cansados de las guerras internas del país, vieron como salida marchar de Colombia a defender a su país lejos de sus fronteras. Todo aquel soldado que creyera ser partidario del liberalismo, o así fuese estipulado por sus superiores, fue enviado con el Batallón Colombia que partió en octubre de 1950 hacia Corea del Sur.
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 8 En el presente trabajo de investigación seguiremos un método cualitativo a través del análisis de diversas fuentes, en base principalmente a publicaciones como “La guerra en los medios: reconstrucción de la memoria histórica de los veteranos colombianos que participaron en la Guerra de Corea”, de Fabio Andrés Ribero y colaboradores, de artículos publicados en los principales periódicos de la época en Colombia, como “El Espectador” o “El Tiempo”, y de diferentes revistas, publicaciones electrónicas… desde los años 50 hasta nuestros días. Dicho análisis nos permitirá profundizar en la historia de este hito que se dio durante los años cincuenta para comprobar si se dispone de material suficiente para explicar la posición de Colombia en la Guerra de Corea. 2.-Contexto histórico mundial Tras el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945 con la rendición de Japón, último país perteneciente a las Potencias del Eje, el planeta conoció un nuevo orden jamás visto, la Guerra Fría, período que duró hasta 1991 con la disolución del principal país del bloque comunista, la Unión Soviética. El lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki durante los días 6 y 9 de agosto respectivamente, fueron una de las mayores masacres que el ser humano hubiese conocido nunca, ya que Estados Unidos consiguió la rendición del ejército japonés de la manera más cruel posible. Estas armas de destrucción masiva fueron un proyecto a largo plazo llevado a cabo por Estados Unidos en una carrera armamentística inicialmente contra los nazis, posteriormente ante la URSS, ya que el bando capitalista exprimió a fondo a los mayores físicos y químicos americanos en el Proyecto Manhattan, con nombres tan importantes como el de Oppenheimer, para lograr un arma letal y colocarse como la primera potencia capaz de desarrollar armamento nuclear. (Romero, 2018) Tras la rendición del ejército japonés se puso punto y final a la Segunda Guerra Mundial, que dio lugar a un total de alrededor de 55 millones de personas fallecidas, convirtiéndose así en el conflicto más sangriento y doloroso que ha sufrido la humanidad. Con la guerra terminada y la imagen de la Conferencia de
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 9 Potsdam, en la que se mantuvo la alianza entre los líderes comunistas y capitalistas Stalin y Truman, parecía que finalmente se instauraría el orden y la paz mundial tras más de seis años de guerra. No fue así, el fin de la guerra evidenció las profundas diferencias a todos los niveles entre ambos bloques, ocasionando tensiones entre la URSS y Estados Unidos que dieron lugar a una carrera armamentística y por implantar un modelo de pensamiento a nivel global, provocando el inicio de la Guerra Fría que se mantuvo durante cuarenta años, con dos bloques, dos modelos políticos, económicos, sociales…, claramente diferenciados, el capitalista y el comunista. (McMahon, 2003) Imagen 1.-Fuente: www.jutdown.es Fue el escritor George Orwell quien comenzó a utilizar el término “Guerra Fría” en sus ensayos, denominando ese periodo como la “paz que no es paz”, puesto que ambos bloques buscaban la victoria sobre su rival en todos los ámbitos posibles, inclusive en el nuclear, lo que dio lugar a un periodo de máxima tensión global que duró décadas y que incluyó el uso de la propaganda, con el continuo miedo al inicio de una tercera guerra mundial (Riancho, 2022). También necesitaban contar con apoyo de diferentes países en sus particulares luchas ideológicas; es por ello que Estados Unidos creó la Doctrina Truman como mecanismo para evitar que muchos países no cayeran en manos del gran
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 16 Sudamérica se aferraron al apoyo de Estados Unidos, por lo que implantaron políticas anticomunistas, como por ejemplo se dio en Colombia, para conseguir así el apoyo americano y a su vez evitar el desarrollo de guerrillas comunistas y, en general, evitar la expansión de este tipo de ideologías. Por otra parte, países como Cuba apostaron por revoluciones a la inversa, donde el apoyo de la URSS supuso que se implantase el comunismo en territorio cubano, lo que derivó en la crisis de los misiles, uno de los momentos más tensos de la Guerra Fría. Desde ese instante tomó mucho poder la prensa anticomunista por toda América, incentivando el apoyo al capitalismo promulgado por Estados Unidos y sacando a la luz las barbaries del comunismo, un enemigo silencioso que podría acabar imponiéndose en todo el planeta si no se hacía algo al respecto. (Alburquerque, 2017) “De esta manera los medios de comunicación se volvieron un arma para la defensa del primer “modo de vida”, que exaltaba los valores ideológicos que por sí mismos significan una barrera contra el régimen enemigo, es decir, la democracia, la libertad económica del capitalismo y el compromiso de colaborar en la denuncia de comunistas”. (Caviedes, 2021) Por otra parte, el bando comunista se aferraba a la idea de “lucha por la paz” y a evitar que Estados Unidos atentase contra los ideales defendidos por la URSS, por lo que se lanzaron también campañas propagandísticas en contra del pueblo estadounidense como arma de protección. Durante décadas se vivió una tensa lucha entre ambos bandos a todos los niveles mediante la propaganda, el espionaje, los medios de comunicación…, es decir, todo lo que pudiera beneficiar a un bloque y perjudicar al otro. La propaganda soviética consideraba fascista a todo anticomunista y/o no pro-soviético. (Romero, 2018) Los medios de comunicación se convirtieron, durante la Guerra de Corea y posteriormente durante la Guerra Fría, en protagonistas que interactuaban con quienes dieron vida al conflicto (políticos, militares…) creando corrientes de opinión e influencia sobre la población general. (Aragonés, 1998) (NewcourtNowodorski, 2006)
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 17 En tiempos de guerra todo cambia, medios nacionales e internacionales se apresuran a construir una “realidad de segunda mano” que rellene un espacio de interés para la población. Siempre se dijo que el conocimiento, la información, es poder, y tan importante es saber quién tiene ese poder como el cómo lo distribuye. (Flores, 2002, p.5) Como ya hemos comentado, la Guerra Fría no solo fue un enfrentamiento estratégico, diplomático e ideológico, también lo fue a nivel informativo y cultural. El bando norteamericano lanzó campañas masivas de propaganda informativa y cultural en apoyo a las ideas del bando occidental, mediante la creación de una poderosa maquinaria destinada a ganarse "los corazones y las mentes" de las gentes de todo el mundo, para lo que se hizo uso de la radio, el cine, la prensa escrita…, y de igual forma con la difusión de ideas anticomunistas. (Niño & Montero, 2013) A continuación, exponemos distintas imágenes recopiladas del artículo de Nacional Geographic “La Carrera Espacial a través del arte y la propaganda”, del 9 de julio de 2019, donde se muestran las portadas de las principales revistas y medios de ambos países en la batalla por ser el primero en llegar al espacio y conquistar la luna, un tema de vital importancia en la Guerra Fría. Imagen 3.-Fuente: National Geographic Imagen 4.- Fuente: National Geographic
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 18 Imagen 5.- Fuente: National Geographic Imagen 6.- Fuente: National Geographic Entendamos la propaganda como un intento deliberado por crear cambios en la opinión o en el sentimiento. En muchos momentos la propaganda y la publicidad se confundieron y se nutrieron de las mismas fuentes. Así, el marxismo mediante el uso de estos métodos, sustituyó cualquier elemento discordante con el régimen, yendo Lenin más allá hasta conseguir, en parte gracias a ellos, la revolución bolchevique. Utilizaron, dentro de la URSS, en el exterior en la lucha contra el bando capitalista, elementos informativos persuasivos de alto contenido ideológico con objeto de modificar las actitudes de las masas mediante un plan planificado previamente. (Zamarreño, 2019) El deporte fue también uno de los ámbitos donde más se precisó el apoyo de los medios de comunicación, y es que tanto Estados Unidos como la URSS pretendían también dominar en dicha faceta. La propaganda tuvo mucha importancia, y es que era totalmente necesaria para vender la imagen que ambas potencias pretendían mostrar al mundo, en especial en Estados Unidos, donde se promulgaba una figura de perfección en sus deportistas, tanto a nivel competitivo como humano. Se les entrenaba específicamente para ello, mientras que calificaba a los deportistas afines al régimen soviético como meras máquinas al servicio del Estado. (Sarnago, 2019, p.36) Estados Unidos denunció en numerosas ocasiones las políticas antiéticas que sufrían los deportistas soviéticos, con abusos de poder por parte de las
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 19 autoridades deportivas, siguiendo las directrices del gobierno soviético, con jornadas extenuantes en busca de un aumento de sus capacidades físicas de cara a los Juegos Olímpicos. Todo ello se recogió en el documento “El comunismo en acción” de la revista NCFE, la cual se expandió por todo el mundo para mostrar mayor impacto a lo que estaba sucediendo. (Sarnago, 2019, p.17) En el otro bando, la URSS hacía caso omiso a las denuncias americanas que buscaban encrespar aún más la situación y frenar el avance soviético de cara a su imagen en los Juegos Olímpicos, incluso, en muchos casos, conseguir la huida de deportistas soviéticos al bando occidental. Durante la Guerra Fría ambos bandos boicotearon en repetidas ocasiones eventos por considerarlos afines al otro bloque, formando este tema parte de la propaganda por su repercusión mediateca. 4.-Medios internacionales en la Guerra de Corea A pesar de ser uno de los conflictos más importantes de la Guerra Fría, la Guerra de Corea no parece que atrajera a los medios ni supuso una excesiva demanda de información por la población europea que, tras el desastre vivido en la Segunda Guerra Mundial, parecía necesitar descansar de tanto odio y violencia. En cuanto a los medios internacionales y su labor en la cobertura del conflicto cabe destacar por su ausencia, y es que la demanda de información no parecía ser suficiente con lo que se enviaba a los distintos países, sobre todo europeos. Fueron muchos los países que intervinieron en la península coreana para ayudar en el conflicto civil, pero lo cierto es que la llamada de la ONU solo sirvió para que se enviasen algunos hombres para después desentenderse por completo. Analizaremos algunos de los países, participantes del conflicto o no, concretamente España, Estados Unidos y México, así como la manera en la que algunos medios nacionales pretendieron contar lo sucedido.
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 20 4.1.-España España no participó en la Guerra de Corea ni en la misión de la ONU, de hecho, por entonces ni siquiera pertenecía a esta organización. El país vivía bajo la dictadura militarista del caudillo Francisco Franco, por lo que la cota de información estaba restringida a lo que el propio régimen determinase oportuno. No disponemos de demasiada información respecto a la cobertura del conflicto bélico que se dio en Corea por parte de los medios españoles, y es que bajo un régimen opresivo y de censura, España trataba de autoabastecerse por sí misma, debido a un bloqueo internacional que el resto de países europeos le hicieron por estar bajo políticas dictatoriales afines a Hitler y Mussolini. La ausencia de libertad de prensa en el régimen dictatorial que dirigía España en aquellos años apenas dejaba ver nada más allá de lo que el propio franquismo permitiese, además de llevar al país a un atraso tanto a nivel moral como económico y social. Franco pretendió enviar soldados a defender a Corea del Sur del comunismo, a la vez que intentaba mejorar sus relaciones con EEUU, posicionándose en el bando norteamericano en este conflicto. Así, el Caudillo quiso enviar a parte de su ejército, especialmente a la “División Azul”, pero los países del bloque se negaron a contar con la ayuda de miembros que habían servido a las órdenes del nazismo alemán y de Hitler, por lo que rechazaron la intervención española. (Fernández, 2002) Fue el propio diario ABC el que, el 21 de diciembre de 1952, recogió esta cita del propio dictador: “[...] estaría dispuesto a permitir que voluntarios españoles tomaran parte en la lucha de Corea, mandados por sus propios oficiales. [...] si el caso llegara, muchos españoles se presentarían voluntarios”. (Choe, 2007, p.561) España firmó una serie de acuerdos en 1953 tanto con EEUU como con el Vaticano, lo que le permitieron salir de su aislamiento internacional, culminando con la entrada en la ONU en diciembre de 1955. (Piñeiro, 2006)
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 21 Con Estados Unidos acordó una serie de pactos económico-militares, incluyendo una serie de convenios como el Defensivo, sobre la Ayuda Económica y el de Ayuda para la Mutua Defensa. De esta manera, Francisco Franco se aseguraba contar con un fuerte aliado de cara a posibles conflictos futuros. (Choe, 2007, p.667) “En caso de evidente agresión comunista que amenace la seguridad de Occidente, podrían las fuerzas estadounidenses hacer uso de las zonas e instalaciones situadas en territorio español como bases de acción contra objetivos militares, en la forma que fuere necesario para la defensa de Occidente…” (Choe, 2007, p.668) La llegada del conflicto coreano también afectó a las relaciones internacionales que comenzaban a darse entre Corea del Sur y España, dos zonas cuyo carácter social y político era la actitud anticomunista y su unión estaba bajo el sufrimiento de una guerra civil. Por ello, ante la situación de guerra dentro del país asiático, los ciudadanos españoles comenzaron a preocuparse en su vida cotidiana por cómo podría afrontar España la realidad tras el conflicto, por lo que los medios de comunicación trataron de informar sobre las informaciones básicas de Corea. La mayoría de personas que pudieron contar con dicha ayuda fueron los intelectuales, quienes ostentaban el poder económico y de formación para entender lo que realmente estaba pasando. En ellos comenzó a crecer un sentimiento de preocupación por el panorama coreano, y es que la situación podría llevar a un establecimiento óptimo del régimen franquista, algo que afectaría en exceso a monárquicos y republicanos. Además, provocó un crecimiento de odio hacia la figura de la Unión Soviética, ya que se les veía como traidores que realmente nunca buscaron apoyar a los republicanos en la Guerra Civil española, sino que solamente querían tener despistados de sus fronteras a los soldados nazis, además del aprovechamiento económico que hicieron sobre el bando republicano. (Choe, 2007, p.681)
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 22 Imagen 7.-Fuente: El Norte de Castilla Fue hasta el propio Luis Araquistáin, político republicano español, quien criticó duramente al gigante soviético por medido de los escritos que publicaba en el diario El Socialista en 1950: “Mientras durase la guerra española, los Soviets podían dormir a pierna suelta. Ayudó cicateramente y haciéndose pagar a peso de oro [...] para prolongar la guerra en España, pero sin querer la victoria republicana, que hubiera exasperado y acaso movido a Hitler a volver sus armas contra Rusia”, haciéndose eco de cómo ambos bloques se posicionaban en distintos conflictos según intereses diversos (Choe, 2007, p.672) 4.2.-Estados Unidos La cobertura mediática de la guerra por parte de los periódicos y diarios americanos fue muy diferente al resto de países que apoyaron a Corea del Sur, y es que, al ser parte implicada en el conflicto, la información proveniente era de menor rigor objetivo y siempre en favor del ejército surcoreano frente al ataque
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 23 comunista del frente norte. También, Estados Unidos se caracterizó por el profundo orgullo y agradecimiento que depositó en los soldados pertenecientes al Batallón Colombia, a quienes dedicó numerosos halagos y buenas palabras durante los años de guerra. El gigante norteamericano, desde el primer instante en que Corea del Norte atacara a la zona sur e intentase adueñarse de la totalidad del territorio con la ayuda militar soviética, estuvo muy presente para contribuir en el despliegue que realizaría el ejército de las Naciones Unidas, como método de ayuda para salvar al pueblo surcoreano. Desde que en Colombia se alzase con el poder Laureano Gómez y permitiese la entrada del Batallón Colombia en la guerra, Estados Unidos se mantuvo fuertemente unido al ejército colombiano, contribuyendo con ellos en recursos alimenticios, militares y entrenamiento para soportar el conflicto. Ya en el libro de Ribero y colaboradores, uno de los principales objetos de nuestro análisis, se muestra la buena sintonía entre ambos países, los cuales estaban unidos por su política anticomunista y el deseo de acabar con la misma, ya fuese en Corea o en sus propias fronteras. Como vemos, los años de mediados del siglo XX fueron el escenario de una intensa guerra de propaganda por parte de ambas potencias en busca de establecer el nuevo orden geopolítico tras la gran guerra, estrategia más que utilizada por la Alemania nazi, intentando influir en las percepciones y los comportamientos sociales. En 1947 se crea Ley de Seguridad Nacional que dio lugar a la CIA, cuya función era promover los intereses estadounidenses en el extranjero, para lo que hizo uso masivo del suministro de “información”, término que pretendía sustituir al de propaganda, muy vinculado al nazismo gracias a Goebbels. Definían propaganda como “todo esfuerzo o movimiento organizado para distribuir información o una doctrina particular mediante noticias, opiniones o llamamientos pensados para influir en el pensamiento y en las acciones de determinado grupo”, y formaba parte importante de la nueva guerra psicológica. A su vez, entendían que la propaganda perdía efectividad si era percibida como tal. La distribución masiva en cines y televisiones del documental “Caminos hacia la paz” es uno de los mayores ejemplos de propaganda de la Guerra Fría (Servin, 2004) (Bilbao, 2013)
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 24 Como hemos comentado anteriormente, los estadounidenses no sólo usaron sus propios medios, sino que enviaban cables a medios de otros países, como Colombia o México, con la información que debían publicar. De hecho, reportes del Departamento de Estado y la embajada estadounidense en México hicieron constar que en determinados momentos la prensa conservadora mantuvo una posición más favorable a EEUU y su intervención en Corea, que el propio Gobierno mexicano. No dejan de ser interesante, visto desde la perspectiva actual, los discursos de la propaganda política surgida en la posguerra de la Segunda Guerra Mundial, mantenida incluso tras la Guerra Fría, para entender el funcionamiento de los medios de comunicación y su relación con el poder, los efectos en la opinión pública, la construcción de ideologías y corrientes de opinión… (Servin, 2004, p.29) 4.3.-México En el país latinoamericano, plenamente inserto en el nuevo orden internacional (a diferencia de España), se dejó sentir la realidad propia de la Guerra Fría, aunque sin sufrir un conflicto interno de las dimensiones de Colombia. La prensa mexicana ya realizó una campaña anticomunista desde finales de la década de 1940 hasta finales de la de 1950, que a su vez sirvió al gobierno para ejercer el autoritarismo sobre sindicatos, dirigentes sociales y movilizaciones populares. A medida que el anticomunismo se convirtió en parte del discurso oficial la prensa distribuyó y aumentó ante la opinión pública los riesgos de la amenaza comunista local. Las publicaciones de José Pagés Llergo, “Hoy” y “Siempre”, fueron de las pocas excepciones de esta campaña propagandística. (Servin, 2004, p.28,29,34) Aunque México no llegó a participar en el conflicto coreano, si brindó ayuda humanitaria a Corea del Sur. A pesar de su menor implicación, encontramos algunas referencias a la Guerra de Corea en la prensa mexicana, principalmente en El Excelsior y en El Universal, que durante meses dedicaron columnas a las notas que recibían de los cables enviados por las agencias estadounidenses sobre la Guerra de Corea.
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 25 El Excelsior, con fecha 18 de octubre de 1948, informaba que Naciones Unidas recomendaba a todos sus miembros “que proporcionen a Corea toda la ayuda necesaria para rechazar el ataque armado y restablecer en esa región la paz y la seguridad internacionales”, es decir, que siguieran los mandatos de Estados Unidos. (Servin, 2002, p.28) El Excelsior reprodujo información de la Associated Press y de la International News Service, que obviamente solo ofrecían información parcial estadounidense, mientras El Universal se basaba en la información de la United Press International y de France Press. Por el contrario, algunos diarios mexicanos importantes contaron con la información facilitada por la agencia soviética Telegrafnoje Agentstvo Sovietskovo Soïza. (Servin, 2002, p.29) Según información del gobierno estadounidense y de la embajada americana en México, en algunos momentos la prensa conservadora mexicana mantuvo una posición más favorable a EEUU que el propio gobierno mexicano. Excelsior publicó en esas fechas en primera plana “Inicia Moscú una ofensiva para sembrar la cizaña en Occidente”, cuando llegaron los soldados rusos a Corea. Poco después informaba “Siguen la pista a presuntos traidores comunistas en Estados Unidos. Hay cincuenta mil individuos cuya conducta parece sospechosa y será vigilada de cerca”. Podemos observar ambas líneas informativas, por un lado, la Guerra de Corea y por otra, la lucha anticomunista, justificando a la vez y durante años las prácticas autoritarias y represivas. (Servin, 2002, p.31) 5.-Contexto mediático de Colombia en la Guerra de Corea En cuanto a los medios de comunicación colombianos, los tres periódicos que más informaron a sus lectores sobre la guerra fueron El Siglo, El Espectador y El Tiempo. Los primeros años de la Guerra Fría supusieron cambios de ideología y lenguaje, debido a los cambios a nivel estructural mundial. El primero de ellos, El Siglo, fue un medio que se creó en 1936 en Bogotá, y el cual se caracteriza por tener a Laureano Gómez entre sus dos fundadores. El que
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 32 Imagen 11.- Fuente: El Siglo, 1951 Se seguía mostrando a los lectores la felicidad de los soldados presentes en Corea, como imagen de victoria y poder ante el rival. En este caso, El Siglo pretendía seguir la misma tendencia que los medios opositores como El Tiempo y El Espectador, puesto que era la forma elegida por los redactores colombianos con objeto de no mostrar las crueldades de la guerra. La Guerra de Corea servía como método de “evasión” al conflicto de “la Violencia”, por lo que los medios habían de medir muy bien la forma de redactar las noticias, así como de implantar el sentimiento de esperanza en los colombianos. En esta imagen obtenida del libro de Ribero y colaboradores se muestra una de las páginas del periódico El Tiempo, de octubre de 1951, en la que aparecen varios soldados colombianos realizando labores cotidianas, bajo un título bastante llamativo.
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 33 Imagen 12.- Fuente: El Tiempo, 1951 La guerra seguía avanzando allá por el año 1952, donde todavía no parecía encontrarse la paz entre los dos bandos enfrentados, Norte y Sur, por lo que la ayuda de los soldados colombianos seguía siendo importante, así como la posición de Colombia al lado norteamericano. Por otra parte, los medios de comunicación locales seguían apostando por la inmediatez de la guerra y la situación de sus combatientes, aunque siempre desde el punto de vista optimista y llevando por bandera la figura del heroísmo y valentía colombiana. El mismo patrón seguían todos los periódicos, siendo la opción más adecuada para seguir manteniendo a los lectores pendientes de la guerra. No cesaban los constantes elogios por parte del ejército estadounidense al esfuerzo y coraje colombiano, y, de hecho, muchas de esas señales de agradecimiento fueron recopiladas y publicadas dentro de las noticias en el apartado de la Guerra de Corea. La creación de héroes se convirtió en una obligación para los medios de comunicación, además de apelar a la empatía y orgullo de los ciudadanos de Colombia ante sus soldados, por eso también se optaba por incentivar los nombres de algunos de los cargos más importantes
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 34 dentro del Batallón para que mostraran su visión y vivencias defendiendo a Corea del Sur. También se buscó la forma de humanizar al soldado colombiano, para que no solo se viese en él como un arma de defensa o un simple luchador en busca de la paz de un pueblo. Se pretendía fotografiarles y, posteriormente, mostrarles realizando otro tipo de actividades propias de la vida cotidiana en la zona, más allá del simple ambiente armamentístico y en contexto de guerra. De esta manera, los medios hacían de ellos simples hombres en labor de ayudar a su país sin importar donde fuese, logrando también que muchos de los lectores consumidores de este tipo de periódicos contemplasen la posibilidad de alistarse en las filas del ejército para poder ser uno más de los partícipes de la fotografía. (Ribero & Velandia, 2023) Por último, los soldados colombianos partícipes en el conflicto coreano desarrollaron un profundo sentimiento de agradecimiento y añoranza a lo allí vivido; de hecho, pudo ser notable desde el primer momento, e incluso se sigue recordando con anhelo tras más de setenta años desde que se firmara la paz, tal y como alegaba el Sargento Mayor Gilberto Díaz al rememorar aquellos años. (Silva, 2019) 6.-Conclusiones Tras el exhaustivo análisis llevado a cabo durante el presente trabajo de investigación acerca de la labor de los medios de comunicación colombianos, así como de otros países, en la cobertura de la Guerra de Corea, he podido llegar a una conclusión firme, es una guerra de la que apenas hay información, es poco objetiva, y muy influenciada y dirigida por elementos propios del país, así como por extranjeros. Hablamos de uno de los hitos más importantes y sonados durante los años de Guerra Fría, siendo además una de los peores conflictos que se recuerdan, con números de muertes que oscilan entre los cuatro y seis millones. A pesar de ello, los medios de comunicación no buscaron hacerse eco de la realidad que se
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 35 vivía en las fronteras del país asiático, siendo uno de los muchos lugares del planeta donde las dos potencias mundiales más importantes del momento, Estados Unidos y la URSS, decidieron contribuir con armamento y soldados en el frente. Corea se caracterizó entre 1950 y 1953 por ser un epicentro de posible estallido de una guerra nuclear, y es que el general estadounidense McArthur planteó la posibilidad de bombardear a toda la zona norte de Corea, donde se defiende el ideal comunista, así como hacer lo mismo con China, quien fuera también aliado de Corea del Norte. Por suerte, las consignas del general americano no llegaron a ningún punto y la posibilidad de una guerra nuclear a nivel mundial quedó en nada, conservando así la integridad de millones de ciudadanos coreanos y del resto del planeta. Colombia fue uno de los países con mayor peso dentro de la alianza de la ONU para ayudar a Corea del Sur, y es que el Batallón Colombia permaneció en las fronteras de Corea durante casi la totalidad del conflicto armado. Su interés por establecer relaciones comerciales, militares… con Estados Unidos y el progreso que experimentaron a nivel armamentístico, militar y social fueron claves para el futuro del país latinoamericano, que durante aquellos años se vio inmerso en la problemática de “la Violencia”, una guerra civil no declarada entre conservadores y liberales, con presencia igualmente de guerrillas comunistas. Tras la llegada de Laureano Gómez al poder de la República de Colombia, el país comenzó una campaña de política anticomunista, por lo que mejoró e incentivó su relación con Estados Unidos, una de las dos potencias más importantes a nivel mundial en aquellos años. Durante la estancia de soldados en Corea los medios de comunicación colombianos se hicieron eco del panorama que vivían sus paisanos del frente, aunque siempre desde posturas optimistas y engrandeciendo la figura de héroes que se marchan de su tierra natal en busca de brindar la paz a un pueblo necesitado de ayuda, fruto de una campaña propagandística interna y con las influencias externas antes referidas. Además de fomentar los sentimientos de orgullo, empatía y admiración por parte de los lectores colombianos, los medios también pretendían mostrar el coraje y lucha de los soldados del Batallón, publicando incluso infinidad de textos donde el propio ejército estadounidense
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 36 se mostraba gratamente sorprendido con el apoyo que recibían por parte de Colombia. Podemos afirmar que los tres medios colombianos sujetos a análisis de estudio, El Siglo, El Tiempo y El Espectador, cumplieron con su labor de informar de la situación de Corea a los lectores del país, aunque siempre desde un punto de vista optimista y con poca información de carácter objetivo. Se centraron en hablar de las grandezas de sus soldados dentro de la guerra y en el estigma de que podían ser felices allí a pesar de estar en guerra, tal y como también indicaron muchos de los altos mandos del ejército allí presentes, pero lo cierto es que, para recabar información sobre la realidad del conflicto, al menos desde la parte de Colombia se refiere, ha sido una tarea compleja y que apenas ha podido recoger sus frutos. Este análisis demuestra que la población colombiana de mitad del siglo XX no buscaba prestar atención a la crudeza de la guerra y la realidad de Corea, sino más bien poder ver en el país asiático como una vía de escape a lo que sucedía en las fronteras colombianas, donde el terror y temor por la llegada del comunismo hacían estragos en los habitantes, o al menos así se representó en los medios. En definitiva, tal y como describimos anteriormente, la Guerra de Corea no dispone de demasiada información objetiva por parte de los medios de comunicación, por distintos motivos, entre los que podemos destacar la dificultad de disponer de reporteros en la zona, por acabar de salir de la Segunda Guerra Mundial, por la tensión originada por la Guerra Fría, uso masivo de la propaganda, el aprovechamiento para tapar otros problemas internos…, pero invita a pensar en que un conflicto de tales magnitudes no debería estar inmerso en tan profundo olvido, puesto que supuso la separación de un país en dos territorios diferentes, con dos ideologías opuestas y condenados a no entenderse, incluso a día de hoy, en gran parte por las influencias externas.
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 37 7.-Bibliografía Alburquerque, F. (2017). La Trinchera Letrada: Intelectuales latinoamericanos y Guerra Fría. Ariadna Ediciones. Alvarez, C. (2017). La Vanguardia. Recuperado el 3 de junio de 2024, de La Vanguardia: htps://www.lavanguardia.com/vida/junior-report/20171127/433146241202/coreasetenta-anos-separados.html#foto-7 Atehortúa, A. (2008). Colombia en la Guerra de Corea. Folios. Barreto, M. (2023). Radio Nacional de Colombia. Recuperado el 5 de abril de 2024, de Radio Nacional de Colombia: htps://www.radionacional.co/actualidad/mundo/rol-decolombia-en-la-guerra-de-corea Bilbao, J. (2013). La propaganda anticomunista durante la guerra fría. www.jotdown.es. Recuperado el 3 de junio de 2024, de htps://www.jotdown.es: htps://www.jotdown.es/2013/03/la-propaganda-an�comunista-durante-la-guerrafria/ Blackmore, E. (2024). National Geographic. Recuperado el 27 de mayo de 2024, de Na�onal Geographic: htps://www.na�onalgeographic.es/historia/que-fue-la-guerra-fria Bustamante, A. (2022). Historia y Ficción. Recuperado el 20 de mayo de 2024, de Historia y Ficción: htps://www.historiayficcion.com/la-escuela-durante-el-franquismo/ Caballero, A. (2016). Historia de Colombia y sus oligarquías (1948-2017). (11). Cano, G. (2016). El Espectador. Recuperado el 25 de abril de 2024, de El Espectador.com: htps://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/asi-nacio-el-espectadorar�cle-653951/ Caviedes, C. (2021). Guerra Fría, una batalla ideológica a través de la prensa. Foro Cubano: reflexiones de la Guerra Fría, 4(35). Recuperado el 12 de mayo de 2024, de htps://www.programacuba.com/guerra-fr%C3%ADa-una-batalla-ideol%C3%B3gica-atr Choe, H. (2007). Del idealismo al realismo relaciones entre España y Corea desde la Segunda República hasta la Guerra de Corea (1931-1953). Recuperado el 25 de abril de 2024, de htps://docta.ucm.es/en��es/publica�on/0ac627e4-da7a-464c-a640-5ef11�c079e Fernández, C. (2002). Occidente no quiere soldados de Franco en Corea. La Voz de Galicia. Recuperado el 12 de mayo de 2024, de htps://www.lavozdegalicia.es/no�cia/espana/2002/12/20/hemeroteca-occidentequiere-soldados-franco-corea/0003_1383626.htm Flores, G. (2002). Los medios de comunicación de masas en �empos de guerra. La trama de la comunicación. Obtenido de htps://rephip.unr.edu.ar/items/81c201d0-9810-4ce99469-eaa780�26cf González, L. (2022). Expresiones y transformaciones. Editorial de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia - UPTC.
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 38 Guerra, R. H. (2020). La guerra de Corea, 1950-1953. El primer conflicto de la Guerra Fría. Revista Historia de la Guerra(18). Halberstam, D. (2007). La guerra olvidada: historia de la Guerra de Corea. Editorial Crí�ca. Jimena, A. (2016). ‘Hay que hacerla con sangre asiá�ca’: Franco y la polí�ca exterior española ante la Guerra de Corea. Historia del presente(27). doi:htps://doi.org/10.5944/hdp.27.2016.40592 Jiménez, A. (2013). El periodo de la Violencia en Colombia y el uso de las imágenes del terror, 1948-1965. Revista de Antropología Experimental(13), 151-165. KBS (2020). KBS World Radio. Recuperado el 15 de abril de 2024, de htps://world.kbs.co.kr/special/northkorea/contents/archives/outline/outline_1950.ht m?lang=s Kiss, T. (2023). Enciclopedia Humanidades. Recuperado el 15 de mayo de 2024, de htps://humanidades.com/guerra-de-corea-1950-1953/ Mar�n, L. (1998). Medios de comunicación social. Influencia en los conflictos armados. Boletín de Información, 255. Obtenido de htps://dialnet.unirioja.es/servlet/ar�culo?codigo=4643385 Mar�nez, D. (2010). La Vanguardia. Recuperado el 21 demayo de 2024, de La Vanguardia: htps://www.lavanguardia.com/20101123/54074699277/por-que-se-dividio-lapeninsula-de-corea.html McMahon, R. (2003). La guerra fría: una breve introducción. Alianza Editorial. Meléndez, J. (2015). Colombia y su par�cipación en la Guerra de Corea: Una reflexión tras 64 años de iniciado el conflicto. Historia y memoria, 10. Miranda, B. (2018) BBC News. Recuperado el 05 de junio de 2024, de BBC News: htps://www.bbc.com/mundo/no�cias-america-la�na-43638554 Morente, F. (2001). La depuración franquista del magisterio público. Un estado de la cues�ón. Hispania, 661-688. Obtenido de htps://hispania.revistas.csic.es/index.php/hispania/ar�cle/view/301/301 Mundo, R. (2023). El Espectador. Recuperado el 24 de abril de 2024, de El Espectador: htps://www.elespectador.com/mundo/mas-paises/guerra-de-corea-por-que-empezoy-por-que-siguen-tecnicamente-en-conflicto-no�cias/#google_vignete Newcourt-Nowodorski, S. (2006). La propaganda negra en la Segunda Guerra Mundial. Algaba. Niño, A., & Montero, J. (2013). Guerra fría y propaganda. Biblioteca Nueva. Or�z, M. (2021). El Tiempo. Recuperado el 24 de abril de 2024, de El Tiempo: htps://www.el�empo.com/colombia/el-�empo-110-anos-historia-del-periodico-masimportante-de-colombia-563496 Pardo, R. (2017). La historia de las guerras. Penguin Random House Grupo Editorial Colombia.
Carlos Charles Rodríguez Trabajo de Fin de Grado 4º Periodismo 39 Piñeiro, M. (2006). Los convenios hispano-norteamericanos de 1953. Historia Actual online(11), 175-182. Recuperado el 23 de mayo de 2024, de htps://historiaactual.org/Publicaciones/index.php/hao/ar�cle/view/177 Riancho, V. (2022). El Español. Recuperado el 20 de mayo de 2024, de El Español: htps://www.elespanol.com/mundo/20220101/nueva-guerra-fria-potenciasmundiales-puntos-calientes/637686300_0.html Ribero, F. & Velandia, A. (2023). La guerra en los medios. Reconstrucción de la memoria histórica de los veteranos colombianos que participaron en la Guerra de Corea. Universidad Sergio Arboleda. Rodríguez, H. (2019). National Geographic. Recuperado el 15 de abril de 2024, de Na�onal Geographic: htps://www.na�onalgeographic.com.es/llegada-del-hombre-a-laluna/carrera-espacial-a-traves-arte-y-propaganda_14352 Rojas, D., & Saldarriaga, M. (2023). La guerra de Corea en la prensa colombiana. Diario El Tiempo. En La península de Corea y sus dinámicas (págs. 144-173). ESDEG. Obtenido de htps://esdeglibros.edu.co/index.php/editorial/catalog/download/185/218/3471?inlin e=1 Romero, E. (2018). Breve historia de la Guerra Fría. Ediciones Now�lus. Sánz, E. (2002). Colombia años 50. Industriales, política y diplomacia. Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá. Sarnago, A. (2019). Uvadoc. Recuperado el 25 de mayo de 2024, de Uvadoc: htp://uvadoc.uva.es/handle/10324/37381 Servin, E. (2004). Propaganda y Guerra Fría: la campaña an�comunista en la prensa mexicana del medio siglo. (U. A. Iztapalapa, Ed.) Signos históricos(11), 9-39. Recuperado el 24 de mayo de 2024, de htps://www.redalyc.org/pdf/344/34401101.pdf Silva, J. (Dirección). (2019). Paralelo 38. Guerra de Corea [Película]. Skladowwska, B. (2006). Universidad de los Andes-Ciencias Sociales. Recuperado el 22 de mayo de 2024, de htps://cienciassociales.uniandes.edu.co/historiageografia/publicaciones/los-nombres-de-la-patria-en-la-guerra-de-corea-1951-1953/ Swi�, J. (2008). Atlas histórico de la Guerra Fría. Ediciones Akal. Veiga, F. D., Duarte, A., & Da Cal, E. (2006). La paz simulada. Alianza Editorial. Westad, O. (2022). La Guerra Fría. Galaxia Gutemberg. Zamarreño, G. (2019). Dirección de Comunicaciones. Elearning SL. Zuleta, M. (2006). La violencia en Colombia: avatares de la construcción de un objeto de estudio. Nómadas(25), 54-69.