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María ó los amores de Don Blás, paso cómico-lírico en un acto

Pino Lozada, Manuel del

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09564S dl A AM A RÍ A ó 69 e Hat 6 LoS ANODH S Di DON Buds, PASO CÓMICO-LÍRICO EN UN ACTO. Letra de don Manuel del Pino Lozada. Música de don Mariano Courtier. ? (Reprosentado por primera vez en el teatro dt Variedades en 24 de Enero de 1867 .) | : SEVILLA: 186" q a E Antonio Mata. — Conlara, 4 18, Ar? La MAR] : MEAN P - 109 AMORES DE DON BLÁS, PASO CÓMICO-LÍRICO EN UN ACTO. y Letra de don Manuel del Pino Lozada. Música de don Mariano Courtier. (Representado por primera vez en el teatro de Variedades en 24 de Enero de 1867.) —SEVILLA: 1867,— Imprenta de Antonio Mata.—Confiterías, 18. dá. REPARTO. Y == o PERSONAS. ACTORES. Don Blás. . + +. + 9r. Goenaga, _ María (su sobrina). . Señorita Sanchez Castilla. Carlos. ua er 207, Ballester, Rafael. . . +. .. . Sr. Monjardin. Inés (criada)... . . Señora Saavedra. Es propiedad de su autor, y nadie podrá sin su permiso reimprimirla ni representarla en ningun teatro. Los corresponsales de la Galería lírico-dramática «EL Teatro» son los encargados de su yenta y cobro de derechos de representacion. | ACTO ÚNICO. Sala decentemente amueblada, con puerta al foro y laterales. Mesa con útiles de escribir. ¡ ESCENA 1 D. Blás, despues Marta. (Entra D. Blás y se dirige cantando hácia el proscenio.) (Música.) D. BLás. —«Tres veces fuí casado «y me traen alborotado «los veinte de mi María, «¡ay qué alegria! «¡ay qué alegria! «Es bonita y generosa, «qué discreta, qué garbosa, - «y me sabe obedecer, - «jay qué placer! «¡ay qué placer! María, D. Brás. MARÍA. D. Bas. Manía. -D. BrÁs. MARÍA. D. BráÁs. María. D. Bis. María. D. Brás. María. D, BLás. Veamos á mi incáuta mariposa, á la encantadora María. La sobrina mas linda de cuantas tienen la dicha de tener tios enamorados. (Entra leyendo .)—Los ángeles buenos decian que sí; los rebeldes que nó. —Felicés, queridísima sobrina. Me tenias impaciente. «¿Por qué; tio? - —Porque son las nueve, y aun no tenia la satisfaccion de saber, como habia pa- “sado la noche mi cándida AZUCena. —Bien mal la he pasado á causa de las cavilaciones...... —Pues no caviles, que tú serás la llamada á ocupar el envidiable puesto que resulta vacante. —¿De veras? : —Mucho que lo verás, el dia que autorizemos el contrato de mutualidad. —¿Qué contrato? —El indisoluble! —No comprendo!... —Lo tuyo será mio, y lo mio tuyo, desde el instante en que digamos sí, despues de invocar el ministro los: reverendos nombres de Pedro y Pablo. Prefiero la soledad, el retiro.... deseo cuanto antes.... ¡3 —Y yo hija, y yo; que cada momento Maxía. D. Brás. MAría. D. Bas. María. D. Bas. María. que trascurre se me figura un siglo: si nó mírame bien. ¿Qué revela mi semblante? (Se cuadra.) Con franqueza, niña. —El semblante demuestra la monomanía crónica, de que usted adolece, la cual avanza por grados. Ln Y Basta! No avances ni gradues; que te se puede empañar la vista al reflejo impresionable de mi candorosa y esbelta figura. (Se contonea.) ¿Te agrada? Aun soy jóven. —Qué inspirado está mi buen tio! —Y quién no se inspira al considerar las brisas amorosas... — ¿Conque usted ama, eh? —Vayal... y tanto como te amo. Escucha y lo sabrás. (Músrca.) - «Delirante yo al ver tu belleza «y anhelante por ser tu marido, - «aquí pues te presento 4 Cupido .. «que te brinda su mas tierno amor. «¡Ay Maríal María, María, «ten piedad de tu Blás amoroso, «presa triste de un fuego ardoroso . «que le” va consumiendo al vapor. —«Yo agradezco la alta fineza «que me brinda el mas tierno Cupido, «pues amante tan lindo y rendido AAA EI 3 D. BLas. María. D. BLas. MARIA. D. Brás. MARIA. D. BLaAs. MARIA. D. Bas. «suele ser el marido peor. —«Dime, niña, con toda franqueza «si me quieres por tierno marido, «pues amante, ya estoy decidido «á ceñir las cadenas de amor. —«Ya le digo con toda franqueza «que no quiero aceptar tal marido, «aunque amante ya esté decidido «á ceñir las cadenas de amor. —«Qué dices? «Que digo? que veré. —«Se goza el destino «en verme peñar,- «contigo' sobrina «me quiero Casar. —=«Já, já, já, já, «que risa me da. —«Contraria suerte, «destino fatal, «contigo sobrina «me quiero casar. —«Ay que mi tio -«se quiere casar. — «Contraria suerte, «destino fatal, «sino te quieres «conmigo casar: «penas á pares «me harás pasar, : «ó dicha en su caso ES 4% MARIA. D. Bras. MARIA. D. Bras. MARIA. D. Bras. MARIA. D. Bas MARIA. D. Bias. MArR1a.* D. Bras. MAaRtA. D Bras «me harás gozar. —«Já, já, já, já, «que risa me dá; «ay, ay que mi tio «se quiere casar. —Bien! muy bien por mi amor. —(Aventemos la parba.) Ah!... se me olvidaba. (Discurriendo.) —¿Qué, hija, qué? Esplicate. —Tio, si voy perdiendo hasta la memoria. —Sino piensa mas que en mí. —Ya recuerdo.... Mas no me atrevo..... —Valor, hija, valor. Es llegado el momento de que me declares los secretos que encierra ese noble pecho; considero que tu amor es grande, corpulento como cedro del Líbano, cuyas raices.... (Interrumpiéndole.) —Pues..... el gato negro se ha comido tres canarios, no dejando ni las plumas. * us (Haciendo visages.) —Ah!... ya, ¿Con que ni plumas, eh? Mire usted que casualidad! — Ya ve usted que desgracia. Pobrecitos! —Como ha de ser, paciencia: pero si hecho el gúante al misifús.... —Siento ruido. (Aplicando el oido.) Será el negrillo?.... Veamos. (Hace que se vá.) —No hija. No subas á la galería, que te 14. MARÍA. D. BLaAs. MARIA. D. BLaAs. MARIA. D. BLAs. MARIA. vé el asunto!... cuando es tan claro..... ue yá. (Entra despavorida mirando á todas partes.) — Que lo traigan!,.. le quiero ver.... deseo hablarle. 5 —Si estoy aquí. No'me ves, niña? —Oh! No quisiera verte. Tú no. marchas paralelo. E —(Cálmate hija y vamos adentro. (Ofreciéndole el brazo.) Si por desgracia te repite, no me tengas tan presente, ¿oyes? Pronto llegará el facultativo. (Maria le pisa al andar.) Cáscara!... y que paralelo. (Echandose mano.) —Qué fué, tio, qué fué? —Nada. Un eclipsillo pedicuro —Suframos con paciencia. (Vasen.) ESCENA VII Cárlos, Rafael, Inés. (Inés entra con sigilo, quedando fuera los demás; aunque á-la vista.) IxÉs. RAFAzL. CARLOS. Inés. —Adelante. (Entra Carlos.) Allá dentro está la cosa. (En la puerta.) —Chico, tendremos novedades? —Entra. No hay que temer, (Entrando.” (A Rafael.) —Mi amo se presta perfectamente. 04 Mi CARLOS. RAFAEL. Inés. CARLOS. RAFAEL. CARLOS. RAFAEL. D. BLAs. CARLOS. RAFAEL. CARLOS. D. BLas. RAFAEL. CARLOS. D. BLas. RAFAEL. D. BLas. RAFAEL. —Amigo Rafi —Siempre le de batalla. Bien, que tú S —Pasaré recado. (Vase.) —Me tiemblan las piernas. —Y á mí el estómago, porque desdeayer me tiene una sota á dieta vejetal. —Ya viene nuestro hombre. (Mirando ) — Aquí le tenemos. * ESCENA VII. Cárlos, Rafael, D. Blás. — Qué traes, ahijado? —Nada..... [Aparte.) —Cómo nada, hombre? (A D. Blás.) —Me encontré á Inés, y sabedor de lo ocurrido marché en busca de este caballero... —Bien venido sea. —Servidor. —El señor doctor en medicina. —Conque usted?... (Me huele á veterinario.) q —Soy físico anti-alópata del cuartel de inválidos, y uso siempre la farmacopea del plen, —Ya. —Mi genealogía se pierde en un espeso y D. ¡BLas. RAFAEL. D. BLas. RAFAEL. CARLOS. RAFAEL. D. BLas. RAFAEL. D. BLas. RAFAEL. D. BLas. CARLOS. D. Bras. RAFAEL. 1stocrático. Mi tio es el ". [Abriendo y cerrando la ; tablar, quedando á voluntad del actor el bocalizar el final de este diálogo como mejor le plazca..) —Eh? —Y mayordomo mayor de los acueductos de. Medina Sidonia. (Sopla!) — ¿Segun veo, es usted el encargado de observar los movimientos giratorios de EE eclipsada sobrina? —Ya escampa. | diria | (Apartes.) —Ha ido usted alguna vez á Medina? -—No señor, no se me ha ocurrido. —Es un punto delicioso, y muy saludable. Allí habita el célebre don Citrato de Belladona, baron de la Morfina. Le conoce usted? —No señor. —(Ni yo tampoco.) Y la sobrinita es jóven? —Pero que jóven, amigo doctor. —(La cólera me ahoga.) —Y qué miradas tan paralelas me dirije la pobrecita, de vez en cuando. —Hay ciertas miradas, (Haciendo visages) señor don Blás, que no las pueden soportar las corneas mas glutinosas. Asi lo esplica la patología interna. Neptumen civ > 1 r . D. BLas. Cantos. D. BLas: CaArLos. RAFAEL. D. BLas. RAFAEL. baras sumitus. Que quiere decir..... lo que usted no entiende.. —Por lo mismo deseo esplicarle con detenimiento las circunstancias especiales de LEÍ pero antes..... Ahijado. —Padrino! . —Retírate. Voy á conferenciar con el señor doctor sobre un asunto reservado, y tú no debes... Verdad, amigo? (A Rafael) —Basta de enigmas. Que se alivie la niña. (Vase.) ESCENA IX. Dichos, menos Cárlos. —Apruebo el proceder! pe precaución es digna de elogio. —Su gracia de usted?... (MúsIcCA.) —«Soy Pancrasio Capasote, «hijo de un comerciante, «y médico practicante «del hospital de la córte. «Tambien soy escritor «de tragedias y carteles; «tengo Ínsulas de actor, «hago pues, buenos papelos. =D. BLaAs. RAFAEL. D. Bras. . RAFAEL. D. BLas. «Siempre fuí aventajado «en la ciencia de curar, «salvando al desauciado. «no «vacilo en recetar. - «Vive Dios!... que en pleni-lunio «la sangría es lo peor, «traer puede el infortunio; «una purga es lo mejor. —«La niña padece, «á mi entender, «un mal bien, fácil «de comprender. —«Dígame pues «cual es la causa «del padecer. —«Mi jóven María «padece un dolor, «si mal no engaña «la causa es amor: «por eso le digo «que á mi entender, «el mal de la chica «podrá comprender. —«SÍ me asegura «que mal es amor, «os juro á 16 mia «no infunde temor. —«Al bien que idolatro, «salvad, ¡oh doctor! «Es mi amada, RAFAEL. D. Pras. D. Bras. RAFAEL. D. BrAs. RAFAEL. D. Bas. RAFAEL. 19 «esa rosa pulida ' «que está resentida «de «ageno dolor. —«No hay temor, «que la rosa pulida «no está resentida «de agudo: dolor. > —«Salyad, ¡oh doctor! «á la rosa pulida - «que está resentida «de ageno dolor. —Señor don Pancrasio, el amor de la niña raya en locura. —La enfermedad de la señorita doña María no presenta hoy ningun síntoma cartilaginoso; sin embargo, consultaré el....., can... di... y... (Como en la escena 8.*) (Con estrañeza.) —Eh?... —(Que consultaré los corolarios de Orfila. — ¿De Orfila? (Este hombre es un archivo ambulante.) ¿No fué ese caballero?... (Interrumpiéndole.) —Justo! Fué y vino. Cuánto me congratulo de que usted. co- - nozca á esa notabilidad quirúrgica!.... (Abrazándole.) Y siento que en la cues- . tion de las cireunsvalaciones nos encontremos completamente centrífugos, porque él es candiota acérrimo, y yo tegumen- - tista puro. El afirma que la epiglotis!.... A A e 20 D. BráÁs. RAFAEL. D. Brás. RAFAEL. D. BLás. RAFAEL. D, BLas. RAFAEL. CARLOS. RAFAEL. CARLOS. * RAFAEL. Infs. "RAFAEL. Infs. ¿Usted de esto no entenderá una palabra? —Muy poco. —Hombre, es lástima que no sepa usted que la epiglotis. Admírese, amigo, la.... —Bien, ¿y qué tenemos con piglotis? —Es anti-terapéutico. Este error craso, segun mi tio, nos separa mil leguas.... —Voy, con vuestro permiso, á decir á la niña quien es usted. —Mi presencia ha sido siempre un antídoto especial para las revulciones. —Pues ya corro. (Vase de prisa.) ESCENA X. Cárlos, Rafael, despues Inés. —Este anciano es un modelo de candidez y de inocencia. (Entrando ) —¿Marcha la cosa? —Camarada, poco he de poder si el objeto no consigo. —Asi espero de tu astucia y sutileza. —Sin olvidar que eres el editor responsable. (Entrando.) —Qué tal? No se lo dije? —Sí, ya lo veo. Como á Cárlos y á tí en otra parte. —¿Qué dijo usted?. —Nada. Que los tres alegres y contentos Inés. RAFAEL. CArLos. Inés. ' RArarL. CARLOS. Inés. CARLOS. RArarL. CARLOS. RAFAEL. Canos. RAFAEL. CarLos. D. BLas. cambiaremos de habitacion por unos dias. — No comprendo!... —Muy fácil. Yo no opongo resistencia, dan. de comers . 2 —No hagas caso, Inés, son bromas de mi amigo. Toma. (Sacando un pliego.) Que la señorita lea el contenido de ese pliego. - (Se lo da.) ia —Eso es, que lea, y don Blas la vé... —Mientras ella lee, tú te entretienes con don Blás. ES —Justo. Conque anda, y no lo perderás. —El tiempo dará lo que sea suyo. (Vase.) ESCENA “XL Dichos, menos Inés. — Chico, si mi padrino no presta conformidad, pedimos el discenso. | —Me parece bien. —Es decir, sin que él se aperciba, porque entonces..... E —Corro el telon y fiesta concluida. —Siento pasos. (Observando.) —Retírate. —Hasta despues. (Vase.) ESCENA XII. Rafael, don Blás y María. (Del brazo con Maria.) —Ya verás que A | 7 RAFAEL. María. D. BrÁs. RAFAEL. MARIA. RAFAEL. D. BrÁs. RAFAEL. D. BrÁs. RAFAEL. D. Bras. RAFAEL. D. Bras. RAFAEL. D. Bas. — MARIA. . caballero tan amable. —¡0h señorita! (Con grotescas cortestas. ) Estoy á vuestros pies. Siento infinito que el estado de su salud no sea el mas perfecto. (Tomando asiento,)—Gracias, doctor. —La presencia de usted ha sido suficiente á disipar las tinieblas. No te lo dije, niña? —¿Cómo os encontrais? —Mas aliviada. Dios querrá.. —Ciencial!... pulsa á la enferma. ee mos. (Pulsándola. ) Sírvase sacar la muestra. (A don Blás.) —La lengua?.... —El reloj. —Ya.... (Sacándolo.) Las doce y... —Justo! La péndola está clavada. ¿—¿El pulso tiene variacion? —Arregladísimo!!... La terapéutica presenta un brillante colorido. (Observándole el rostro.) — (¿Tendremos repeticion? NÓ; porque la neuralgia conviene perfectamente con la infiltración, y ya ve usted. — (¡Qué cabeza la de este hombre.) —¿Doctor, me seria útil pasar al convento? D. Bras. (Aparte 4 Rafael.) —No haga usted caso, le da por ahí. Háblele de lo mio. EN Rararz. —¿Delo de usted, eh? Poco: podré hablar > de lo de usted. El trópico está sobre el equinoccio, por consiguiente comprenderá que á poco se viene la hidrofobia, pues... D. BLas. —Hombre, y qué relacion guardan los trópicos conmigo? y RararL. —La relacion del virus en la parte cartílaga del opímaro y capitales. D. BLAs. —En fin, sobrina, el señor Pancrasio queda encargado en el arreglo de la cosa; E Picarillal Muy pronto te..... RaraeL. —(Liquidaré.) ' Marta. —Cuanto antes mejor. D. BLis. —¿La oye usted? No piensa mas que en eso. RararL. —Señor mio: segun la ciencia me dicta, seria muy del caso.... | . Bias. —Lo que usted opine doy por hecho. (Que servicial es este médico.) Rararí. — Pues la señorita debe inmediatamente... b. BLas. —Justo! Inmediatamente. Apruebo, y permítame la franqueza. Jé, jé, (Riendo) Lo que es el error. Cuando le ví á usted me pareció albéitar. Jí, jí, jí (Riendo) Ha visto usted, hombre? Mas continúe. RarazL. —El albéitar dice que la niña debe ser trasladada á otro punto, porque estas latifudes tan glosales.... D. Bias. —Eh? 7 RararL. —Son ¡e-niciosas á su salud. Allí respi- RA A 30 Manta. RAFAEL. D. Bas. CARLOS. D. Bras. RAFAEL. b. Bras. RAFAEL. D. Bras. CARLOS. D. Bias. RAFAEL. el hombre. (En alta voz ) Señor médico Ó señor albéitar, no admito bromas. de esa especie. Qué habrá dicho mi sobrina al oirle. rebuznar? —No digo nada, tio. (Presentan lo á Cárlos.)—Este año coneluye la carrera, que ha sido larga, y el muchacho promete. Conque gran negocio, señor don Blás! —(Habrá estúpido.) Pues hombre de Dios, no sabe todo el mundo que la salud de esta niña depende de mi enlace con ella? Por mi parte.no hay inconveniente.en ser su marido, siempre que ella esté conforme en ser mi muger. —Señor ahijado, le llamo al órden. Cuid:do conmigo! —Admitido! ¿No es así, amigo don Blás? — Caballeros, fuera de mi casa Ó disparo el arcabuz. (¡Ay de ellos si los pillara!...) —¡¡Gran negocio, caro don Blás!! —Hombre, se pinta usted solo para corredor de cuatropea. (Que casamentero tan original.) Lo que es de ésta sale. desauciado, señor Piglotis. —Se engaña usted, padrino. —Vamos callando. - Usted no puede ser juez. en su: propia causa, —¡¡Sorprendente negocio, amigo don Blás!! j D. Bras. Manía. CARLOS. D. Bras. María. D. Bas. María. l). BLÁs. — Manía. 31 —Sobrina, ld adentro mientras voy por la guardia. —¡Horror, la guardia en casa! Qué dirán. — Aquí no hay mas guardia que el consentimiento 6: negativa de usted. En último cuso pido el discenso, cuyo escrito es ese. (Indicundo al pliego que obra en manos de Rafael) —No comprendo! María, qué dices tú á esto? Habla claro, hija; y confunde á estos imbéciles. —Es muy senciilo. — Vigan, señores, oigan y se Pon zenoerán del error. —Yo estoy conforme á dar mi mano... —(Jé, jé. A mí!.) —A su ahijado don Cárlos BORA mi : a D. BLas. María. D. BLas. RAFAEL. D. BLas. CARLOS. —Ah!!.. ¿Conque es de veras? Que malo me Eat sobrina. A mí si que meda -aquello. (Habrá quien se fie de mugeres!) ¿Eras tú la que tanto me querias? ¿Deseas ir al convento, niña? —Tal yez mañana me vaya con mi marido. * —Sublime resolucion! —|¡Qué dicha, simpático don Blás! : —|Qué desgracia, señor Tutiple, en-haberle conocido! — ¿Con que usted dirá..., - EE A * 32 RAFAEL. D. BLas. RAFAEL. D. BLas. RAFAEL. D. BLAs. RAFAEL. “ D. BLas. RAFAEL. D. Bras. MARIA. D. BLas. RAFAEL. D. BLas. —(Que sí hombre; eso tiene poco que pensar. ¡¡Sorprendente “negocio, don Blás!! — Qué apropósito es usted para arreglar negocios clandestinos! —En pró de su ahijado hago esto y mucho mas. —Sinó hay apelacion?... —No señor; no puede haber apelacion porque las partes están conformes. —Siendo así me resigno al fallo de la conformidad de los contrayentes. (Va abrazarle.) —¡Bravo por mi amigo! (Rehusando.) —Niego consecuencia. Yo soy todo lo que se quiera, menos su amigo. —Estimando. Agradeciendo, prenda. (Que feo eres.) —No por ese dejaré de quererle como siempre. — Bien, hija, tú me querrás hasta la pared de enfrente; mas yo te ruego que seas buena esposa, para que la Providencia te colme de placeres, y dispénsame si en algo fuí indolente; pues á la verdad, vivia en el error sin recordar que ya en . la decrepitud solo me espera el cementerio. —Aun le queda á usted un recurso. —Sí, tocar el violon á grande orquesta, ó cuidar de mis canarios. in A ara lic] AA Ñ SA "Maria. - 39 —Pero antes. gt aquí mis respetos. A o may XD) aa «De amor la viya lláma «en don Blás ardió violenta, «y á pesar de los sesenta «con su mano me brindó. «De una pasion tan estraña «hoy toca la consecuencia, «y yo le pido indulgencia, «que otro padre es mi tutor. «Feliz con mi esposo amado «nada tengo que envidiar, («si la boda es de su agrado («y me quiere perdonar. 4 “Cae el tejon. e Wals imitacion; dedicado por el autor lírico á la poo señorita Sanchez Castilla.