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Las empresas familiares en el sector de la construcción 43 3. El sector de la construcción en España y Cataluña La construcción ha sido, sin lugar a dudas, el sector más dinámico de la economía española durante la prolongada fase de crecimiento que se inició a mediados de la década de los noventa. Este protagonismo se debe, no solo a su incidencia directa sobre la actividad, sino también a la repercusión que tiene sobre el resto de actividades productivas, a través del alto contenido en consumos intermedios de su producción, y a su importancia en la generación de empleo. El análisis de la construcción es también relevante desde el punto de vista cíclico, pues su variabilidad, que es normalmente superior a la de otros componentes del PIB, afecta al comportamiento del producto y puede originar cambios en el propio perfil del ciclo. De forma más general, la construcción desempeña un papel importante en la configuración de las condiciones y la capacidad de crecimiento de la economía, pues algunos de sus componentes, como la dotación de infraestructuras, constituyen factores esenciales para la competitividad del tejido productivo. Asimismo, las condiciones de oferta y demanda de este sector, así como el funcionamiento de los mercados de sus productos, tienen una gran importancia en la determinación de los precios de los activos reales, que son fundamentales en la evolución de la riqueza de los agentes, y, por tanto, en sus decisiones de gasto, y en la formación de costes de las actividades productivas. 3.1. Evolución histórica del sector construcción español Resulta muy interesante echar una mirada hacia atrás y ver cómo en los últimos 50 años se han ido produciendo cuantiosos e importantes cambios en el sector. Si nos fijásemos en las principales empresas constructoras de la década de los cincuenta, notaríamos que la mayoría de ellas han desaparecido, y que otras pocas no sólo no han desaparecido sino que han ido evolucionando hasta formar los siete mayores grupos constructores españoles, a través de sucesivas e importantes fusiones y adquisiciones empresariales, sobretodo en los últimos años. Estamos por tanto ante una historia de éxitos y fracasos empresariales, que en su conjunto ha creado un tejido empresarial en el que los principales grupos constructores representaron en 2005 el 5% del PIB de nuestro país con una cifra de negocio total de 44.000 millones de euros. Contrasta lo anterior con el hecho de que 50 años atrás, las mismas empresas, entonces 100% constructoras, facturasen en su conjunto 90 millones de euros de entonces, cifra que pese a parecer irrelevante representaba el 3,2% del PIB.
Las empresas familiares en el sector de la construcción 44 Figura 11. Evolución del PIB y del VAB en construcción El creciente protagonismo de estos grupos constructores, ha sido parejo al incremento sostenido que la actividad del sector de la construcción que a su vez ha ido ganando en la economía nacional. En términos de Valor Añadido Bruto sobre el PIB, el sector de la construcción en 1956 representaba el 5,4%, y 50 años después alcanza el 10,4%, y ello a pesar de la debilidad de la contribución económica de nuestra actividad a la economía nacional en el periodo 1974/1984. Figura 12. Variación interanual del PIB y VAB en construcción En términos de empleo, en 1956 la totalidad del sector ocupaba a 700.000 trabajadores (el 6,5% de la población total), frente a los 2.300.000 trabajadores que ocupa en la actualidad, y que representan el 12,4% del total nacional. En 2005, los principales grupos constructores dan empleo a 303.000 personas.
Las empresas familiares en el sector de la construcción 45 Figura 13. Evolución de la población ocupada en construcción 1956-2005 Otro dato significativo que bien refleja la evolución de nuestro sector, es la evolución histórica del consumo de cemento, habiendo pasado de 3,9 millones de toneladas en 1956, a las 50,4 consumidas en 2005, que hacen de nuestro país el primer consumidor de cemento en términos absolutos de la UE. Figura 14. Evolución del consumo de cemento 1956-2005 La radiografía del sector de la construcción en España, ha evolucionado también en lo que respecta a la distribución de su producción, que atendiendo a su origen Pública/Privada ha pasado del 34/66 de 1956, al 22/78 de 2005,
Las empresas familiares en el sector de la construcción 46 hecho que constata el progresivo aumento de la actividad privada de nuestro sector relacionada principalmente a la edificación residencial, habiéndose pasado de un total (incluida la vivienda protegida y la rehabilitada) de 145.000 viviendas visadas en 1956, a las 812.000 visadas en 2005. No obstante lo anterior, la obra civil ha ganado protagonismo a lo largo de estos últimos 50 años al haber pasado de representar el 14,5% del total de la actividad en 1956, al 24,5% en 2005, y todo ello en detrimento de la edificación no residencial que ha reducido su protagonismo del 44,5% del año 1956, al 25% que tiene en la actualidad. La internacionalización de los grupos constructores ha crecido también en los últimos 50 años, permaneciendo estancada en valores bajos en la década de los 50 y 60, y produciéndose una aceleración desde la década de los 70 (1974) hasta nuestros días, pasándose de una facturación en el exterior en construcción de 2 millones de euros en 1974 hasta los 4.060 millones alcanzados en 2005 (construcción pura), cifra que se eleva hasta los 9.520 millones si le añadimos la actividad internacional en concesiones y servicios de los principales grupos constructores. Actualmente la actividad exportadora de este grupo de empresas representa el 1% el PIB nacional, incluyendo actividades de diversificación. Otra perspectiva del análisis en el largo plazo, se refiere a la evolución de los precios de los materiales más significativos. Tomando como referencia las series de los índices oficiales de revisión de precios (disponibles desde 1963) se observa que todos los materiales contemplados arrojan evoluciones más contenidas que la del índice de precios general. Por su parte, los materiales que presentan un alza superior al agregado de los materiales al final del periodo considerado son el grupo energía y por su crecimiento a lo largo de los últimos años los ligantes. Finalmente, cabe apuntar la progresión de la demanda pública y su incidencia en el conjunto del sector. En el periodo que abarca desde el año 1971 hasta la actualidad ha multiplicado su valor en términos reales por más de tres, lo que ha permitido elevar su peso con respecto al PIB hasta el 4,3 por ciento. Asimismo, cabe observar la progresión en la demanda de obra pública de la administración territorial que supone el 70 por ciento del total frente al 27 por ciento que representó en los primeros años de la década de los setenta. 3.2. El sector de la construcción en la economía española La construcción es uno de los sectores más relevantes de la economía española por múltiples razones. De forma directa, su Valor Añadido Bruto representa más del 10,4 por 100 del PIB, del 13,9 por 100 del empleo y del 58,3 por 100 de la inversión. Además de generar potentes efectos indirectos inducidos de arrastre, como luego se verá. Es más, en los momentos de expansión y/o convergencia real suele crecer por encima del conjunto de la economía, como ha sucedido en España entre 1997 y 2005, periodo en que el Valor Añadido Bruto de la construcción ha crecido un 6 por cien de media
Las empresas familiares en el sector de la construcción 47 frente al 3,8 por 100 de media del PIB. Tal progresión, explica en alguna medida por el carácter no comerciable de la mayor parte de su producción que le permite ejercer un papel anticíclico ante choques externos. Por último, hay que destacar su protagonismo en el sistema financiero, ya que más de la mitad del total de crédito está relacionado con la compra vivienda o la construcción. La construcción es un sector estratégico y clave en la economía española, debido a la repercusión que las variaciones de su actividad tienen sobre el resto de sectores, los llamados “efectos inducidos de arrastre”. Entre estos, hay que distinguir los efectos impulso del sector a través de su demanda (compras que el sector hace a sus sectores proveedores de inputs intermedios estimulando su producción) y los efectos estrangulamiento, materializados a través de las ofertas (ventas que el sector hace a otros que emplean su producción como consumos intermedios). Pues bien, la construcción provoca efectos arrastre de impulso y estrangulamiento, muy superiores, sobre todo estos últimos, a la media del conjunto de sectores, lo que hace que las variaciones en la demanda del sector se transmitan de forma amplificada al resto de sectores, a través de los multiplicadores del producto y del empleo del sector. A este respecto, de acuerdo a la última tabla input-output disponible, el aumento de la demanda del sector de un millón de euros tiene un efecto multiplicador total sobre la producción efectiva del resto de sectores de un orden de un 0,77 millones de euros, al tiempo que, por cada empleo que se genera en construcción, se induce a la creación de otros 0,57 empleos en el resto de sectores. Figura 15. La relevancia de la construcción en la economía española La cuantificación de la incidencia del sector no puede limitarse a sus efectos directos sino que debe incluir también los efectos indirectos, tanto de producto como de empleo. En este sentido, se puede afirmar que en el 2005 la construcción generó de forma directa e inducida el 18,3 por 100 del total del Valor Añadido Bruto y el 21,9 por 100 del empleo, ambas cifras son las más
Las empresas familiares en el sector de la construcción 48 elevadas de la última década. El hecho que sea mayor la aportación al empleo que al producto se debe a la fuerte intensidad en mano del sector, o lo que es lo mismo, a su mayor capacidad para traducir aumentos de la producción en mejoras del empleo. El análisis de la importancia relativa del sector en el producto y el empleo se puede complementar aún mejor, con la contribución (directa e indirecta) del sector al aumento real del PIB y del empleo en España entre 1996-2005. Los datos son, si cabe, más extraordinarios aún, tras la última revisión de la contabilidad nacional, ya que el 24 por 100 del aumento del producto y el 41 por 100 del incremento del empleo tiene su origen en el actual ciclo de la construcción. Es decir, uno de cada cuatro euros en que ha mejorado el bienestar español y 2 de cada cinco nuevos empleos creados es fruto directo o indirecto de la actividad de la construcción. Figura 16. La aportación de la construcción al crecimiento del PIB y el empleo A estos efectos directos e inducidos habría que añadir otros más indirectos: En primer lugar, por la aportación que el sector ha generado en los ingresos públicos a través de las Cotizaciones Sociales por el empleo creado, por el Impuesto sobre Sociedades e Impuesto Personal sobre Renta y por Impuestos Indirectos, como el Impuesto sobre el Valor Añadido. En segundo lugar, por el efecto positivo sobre la productividad de la obra pública, ya que se estima que por cada punto que aumenta el stock de capital neto del país la productividad se incremente entre un 0,15 y un 0,20. En último lugar, habría que incorporar el efecto de riqueza o de aumento de la solvencia neta (riqueza menos deuda) de las familias con ahorro inmobiliario con la consiguiente supresión de restricciones de endeudamiento, habiéndose señalado que el efecto riqueza de este
Las empresas familiares en el sector de la construcción 49 fenómeno ha podido suponer para el conjunto de los últimos años un aumento anual del consumo del orden del 1,5 por 100 del PIB. Por todo ello, se puede afirmar que un ajuste excesivamente brusco y/o rápido del ciclo de construcción e inmobiliario sería, en estos momentos, indeseable para la economía española por el peligro que podía suponer para provocar por sí mismo una situación recesiva. 3.3. El sector de la construcción en la economía catalana El sector de la construcción aportó en 2005 el 9’5% del Valor Añadido Bruto de la economía catalana y representó, por el lado de la demanda, el 13’3% del Producto Interior Bruto. La construcción es el principal sector industrial catalán, por delante del textil, el automóvil, la industria alimentaria, la química o la farmacéutica. La construcción es una actividad con una incidencia relevante sobre el bienestar de los ciudadanos, incidencia que va más allá, aún y su importancia, del hecho que la construcción facilita el espacio físico en el que las personas viven, reciben atención médica, se forman, o permite la movilidad de las personas y las mercancías. La construcción es también un sector fundamental en la producción de bienes de inversión ya que en 2005 generó el 50% de la formación bruta de capital fijo de Cataluña. La construcción es el sector industrial más importante en términos de empleo, con un total de 348.400 puestos de trabajo directos como promedio en 2005 (en términos de la encuesta de población activa). Pero, además, es un sector clave en la generación de empleo. Según el estudio elaborado por la Cámara Oficial de Contratistas de Obras de Cataluña (utilizando la metodología de la Comisión Europea), cada empleo directo en la construcción catalana genera 1’8 empleos en otros sectores económicos. Si a los 348.400 empleos directos del sector de la construcción, les añadimos los 22.600 ocupados en los servicios ligados a la construcción y los 95.000 ocupados en las industrias que fabrican y suministran materiales de construcción, obtenemos una cifra de 466.000 empleos que dependen directa o indirectamente del sector. A estos hemos de añadir los empleos que dependen indirectamente de la actividad constructora (química, textil, muebles, etc.) que alcanzan la cifra de 509.520, lo que da una cifra global de 975.520 personas, un 30% del total de población ocupada en Cataluña en 2005. En otras palabras, una de cada tres personas ocupadas en Cataluña depende de la actividad del sector de la construcción para el mantenimiento de su puesto de trabajo.
Las empresas familiares en el sector de la construcción 50 348.400 22.600 95.000 117.600 466.000 509.520 975.520 2,8 3.291.100 30% % Empleo Construcción/Total El multiplicador del empleo del sector de la construcción 2005 Empleo directo de la construcción Empleo servicios construcción (a) Empleo industria materiales (b) Empleo indirecto construcción (a+b) Total empleo de la construcción Empleo indirecto en otros sectores TOTAL EMPLEO (directo e indirecto) Multiplicador del Empleo Total Empleo Cataluña Fuente: Cámara Oficial de Contratistas de Obras de Cataluña Figura 17. El multiplicador del empleo del sector construcción en Cataluña El tejido empresarial que integra la Industria de la Construcción en Cataluña es muy heterogéneo y de magnitud considerable: un total de 78.782 unidades empresariales. De éstas, un 50% son empresas sin asalariados. De las 39.292 empresas que ocupan trabajadores asalariados, un 72% son empresas de 5 o menos trabajadores, un 27% ocupan entre 6 y 49 asalariados y sólo un 1% ocupa a más de 50 trabajadores. La facilidad de entrada y salida del sector queda plenamente reflejada al analizar lo que el INE denomina la “demografía empresarial”, es decir, las empresas que el período de 1 año se crean y las que cierran (con datos referidos a 2003, últimos disponibles). Al inicio de 2003 había en Cataluña 72.351 empresas (incluidos los autónomos). Durante el año 2003 se produjeron 11.901 altas de empresas y se constataron 9.875 bajas. Por ello, a comienzos de 2004 había 74.377 empresas en el sector de la construcción en Cataluña. Las 11.901 nuevas empresas aparecidas en el censo durante 2003 suponían el 16’4% de las existentes al inicio del año, mientras que las que causaron baja, 9.875 empresas, representaron el 13’6%. El saldo supuso un incremento del 2’8%. Pero más gráfico resulta el dividir altas y bajas por los 365 días del año. Si lo hacemos podemos observar que durante 2003 se crearon 33 empresas constructoras en Cataluña cada día del año, se cerraron 27 empresas cada día del año, por lo que el saldo vegetativo (diferencia entre “nacimientos” y “defunciones” de empresas) fue de 6 empresas más cada día del año, incluidos sábados, domingos y festivos, durante todo un año. Este exuberante dinamismo de la oferta empresarial en el sector se explica por las casi nulas exigencias a cumplir para establecerse lo que, unido a la escasa inversión inicial necesaria, comporta evidentes riesgos de falta de profesionalidad y capacidad en perjuicio del cliente y del usuario final de las obras a construir.
Las empresas familiares en el sector de la construcción 51 2005 % 28.394 72 10.439 27 459 1 39.292 100 50 39.490 50 78.782 100 Sin asalariados Total empresas hasta 5 asalariados de 6 a 49 asalariados 50 ó más asalariados Con asalariados Estructura empresarial sector construcción Cataluña Empresas Fuente: Cámara Oficial de Contratistas de Obras de Cataluña Figura 18. Estructura empresarial del sector construcción en Cataluña Según los datos de la Fundación BBVA sobre stock de capital en España, el stock de capital fijo público de Cataluña (incluyendo el de peaje), en relación con su población y PIB., era un 22% inferior al promedio español. Esta menor dotación de infraestructuras constituye un freno al potencial de crecimiento de la economía catalana, tal como han denunciado múltiples entidades de la sociedad civil y todos los partidos políticos. Pero la construcción de infraestructuras requiere, además de recursos, programación y capacidad de gestión. Antes de iniciar las obras es preciso hacer el estudio informativo, poner el proyecto a información pública, hacer la declaración de impacto ambiental, redactar el proyecto ejecutivo y licitar la obra. Todo este proceso puede comportar plazos de varios años. Para culminarlo con éxito son imprescindibles, por tanto, una buena programación y una mejor capacidad de gestión. Según los estudios realizados por esta entidad, el nivel mínimo y, al mismo tiempo, realista que ha de permitir que el territorio de Cataluña aumente progresivamente su stock de Infraestructuras hasta situarlo en el nivel que exige su estructura económica es de 6.000 millones de euros anuales. Para colaborar en su financiación, el sector privado está dispuesto a aportar su esfuerzo, mediante fórmulas de Partenariado Público-Privado (PPP). Pero el sector público ha de ser consciente que los PPP son fórmulas de colaboración y que la base del contrato es su contenido financiero. No parece que, hasta ahora, se sea consciente de esta realidad. En el siguiente cuadro se recogen las diferentes magnitudes que caracterizan a Cataluña, haciendo un especial hincapié en los parámetros que ponen en relieve el importante papel que tiene el sector construcción dentro de este país.
Las empresas familiares en el sector de la construcción 58 Esta etapa se caracteriza por un fuerte dinamismo del sector con, elevadas inversiones en infraestructuras de transporte y la incorporación de novedades técnicas, como la sustitución de las traviesas de madera por las de hormigón, la supresión de juntas y el sistema automático de cambio de ancho de ejes para las conexiones internacionales. Todos estos cambios provocan un paulatino aumento de la velocidad de los trenes y, sobre todo, de la comodidad del viajero. La progresiva mecanización, con incorporación de sucesivas generaciones de pórticos, bateadoras y desguarnecedoras para atender al Plan de Modernización de Renfe, permitió a Comsa alcanzar los 200 Km. de vía montada o renovada y las 300 unidades de desvíos por año; entre las actuaciones acometidas destaca la renovación de vía de Valencia a Tortosa. En los años setenta, marcados por la unión directa con la red europea a través del cambio automático del ancho de vía, Comsa traslada sus almacenes y talleres generales a la nueva base de El Prat de Llobregat (Barcelona). Son años de grandes infraestructuras urbanas, de la inauguración del Cinturón de Ronda de la Ciudad Condal, primera autopista urbana española, y de las redes de metro, entre otras obras de envergadura. En la década de los ochenta, la empresa consolida su presencia en todo el país con obras en Asturias, Andalucía, Galicia, Castilla. Se abre también una nueva fase de diversificación de las actividades con las áreas de negocio de inmobiliario y de áridos. Desde mediados de los ochenta, el rápido crecimiento del transporte por carretera, hasta provocar la saturación, induce a una transformación del ferrocarril que busca nuevas funciones, un espacio de actuación y nuevos objetivos dentro del transporte terrestre. Las líneas maestras del renovado ferrocarril aparecen muy claras en el ámbito de la alta velocidad, del transporte metropolitano y de cercanías y del transporte intermodal de mercancías, marcando los objetivos de Comsa en esta etapa. Comsa lleva a cabo un gran esfuerzo de renovación técnica, de formación de personal, de inversión en nueva maquinaria y de investigación y desarrollo de nuevos sistemas constructivos. Se buscan permanentemente los últimos avances tecnológicos para optimizar prestaciones y ofrecer la máxima calidad en cada trabajo. Para ello incorpora elementos como el Tren de Renovación Rápida de Vía (TRR), único en España, nuevas bateadoras, pórticos de renovación, desguarnecedoras, trenes de cintas para retirada de detritus, soldadora eléctrica e incluso locomotoras para sus trenes de trabajo. Asimismo, se inicia el proceso de internacionalización y se funda la compañía Fergrupo, filial del Grupo en Portugal. La década de los noventa viene marcada, en España, por la llegada del Ave, la celebración de la Expo de Sevilla y de los Juegos Olímpicos en Barcelona. Ejemplos de las obras realizadas estos años son la construcción de varios tramos de las vías del Ave Madrid-Sevilla y del Euromed, de las nuevas líneas de metro en Barcelona, Madrid, Bilbao o Valencia, el nuevo Tranvía de
Las empresas familiares en el sector de la construcción 59 Valencia o el mantenimiento permanente de las líneas del Ave y Euromed que garantizan los niveles de calidad requeridos. Las construcciones llevadas a cabo en Barcelona, con motivo de la celebración de las Olimpiadas en 1992, comprenden desde mejoras en las vías automovilísticas de circulación hasta la apertura al mar de la ciudad o la creación de nuevos espacios que albergarán a los deportistas. Se construyen, además, nuevas instalaciones deportivas, como el Palau Sant Jordi construido por Comsa, o se remodela la piscina Sant Jordi, en el Anillo Olímpico. En 1991, coincidiendo con la celebración del centenario de su fundación, la empresa traslada su sede a un nuevo edificio. En su estrategia de internacionalización, expande sus actividades por Europa, América, Asia y Oceanía. El cambio de siglo es un momento de desarrollo de la presencia en el exterior, operando en una decena de países en los cuatro continentes, y de diversificación, con más de 40 empresas dedicadas a actividades de diversos ámbitos. Esta nueva realidad conduce a una profunda reestructuración del Grupo consolidado, que se organiza en divisiones por productos y servicios, para adaptarse al mercado y ofrecer respuestas específicas a cada subsector dentro de los ámbitos en los que desarrolla su actividad: el ámbito ferroviario, la construcción (edificación y obra civil), la ingeniería, el medio ambiente, el sector inmobiliario, las concesiones y la actividad agrícola, entre otros. Actualmente, Grupo Comsa genera más de 3.504 empleos directos en todo el mundo. Ámbitos de actuación Su ámbito principal de actuación es el Estado español, tanto en ferrocarril como en construcción de todo tipo. Desde 1989, Comsa se ha ido introduciendo en el mercado internacional, comenzando por Europa y con mucha fuerza en Suramérica. Participa al 100% de diversas filiales suramericanas (Argentina, Chile) y parcialmente en otros lugares del mundo, incluida Australia, donde participa con un 75% de M.V.M. Rail PTY. Así pues, la podemos considerar una empresa con una relevante presencia internacional. La división internacional está experimentando un fuerte crecimiento, superior incluso a la división nacional, pasando de representar un 8,2% sobre la facturación del grupo en el 1999 al 18% en el 2003.
Las empresas familiares en el sector de la construcción 60 Evolución del negocio Fuente: Grupo Comsa, “Informe Anual 2005” Figura 20. Evolución de las principales magnitudes del Grupo Comsa
Las empresas familiares en el sector de la construcción 61 Equipo directivo Fuente: Grupo Comsa, “Informe Anual 2005” Figura 21. Equipo directivo del Grupo Comsa
Las empresas familiares en el sector de la construcción 62 Construcciones RUBAU Antecedentes históricos Creada en Flaçà (Girona) en 1968 por Jordi Rubau Comalada. Cuenta con canteras de áridos y plantas asfálticas, que tradicionalmente le han proporcionado una posición muy competitiva en uno de los mercados provinciales con más densidad viaria del país. A mediados de los años noventa incorporó un equipo profesional encabezado por Carlos Vázquez Ruiz del Árbol, Consejero Delegado, y Jordi Mensa, Director General, ingenieros de caminos procedentes de Fecsa, que rápidamente logró posicionar la empresa en el exigente mercado constructivo del área metropolitana de Barcelona. La reciente incorporación de Carlos Vázquez al Consejo de Administración de Uniland es una confirmación de su brillante carrera ejecutiva. Evolución del negocio El buen momento de la obra pública en el área de Barcelona, le ha permitido dar un espectacular salto cuantitativo que ha incrementado su cifra de facturación hasta los 138 millones de euros en 2003, casi la mitad procede de Utes. A finales de 2004 su cartera de obra alcanzaba los 290 millones de euros, lo que le permitía ver una facturación superior a los 180 millones de euros en 2004, mientras se apresta a competir activamente en los proyectos de concesión que licita la Generalitat de Cataluña. Un estricto control de gestión le ha permitido un crecimiento muy sólido, compaginando aumentos de facturación con unas ratios de rentabilidad crecientes hasta acercarse al 9% sobre su cifra de facturación en 2003, una ratio que se mantuvo similar en 2004. Dispone de una excelente solvencia financiera y disponer de recursos para su diversificación hacia la promoción inmobiliaria (Dintravila) y el mantenimiento eléctrico, medioambiente, cogeneración, y concesiones y equipamientos (Rubatec). En conjunto, estas dos filiales le aportan unos 45 millones de facturación adicional, con una elevada rentabilidad. A nivel de la matriz cuenta con una plantilla de 310 empleados, un 45% de la cual es fija, con unos gastos salariales sobre la cifra de facturación del 9%, lo que la sitúa en la franja baja entre las empresas del sector. Aunque muy parcos a nivel informativo, cuidan su proyección externa y en estos últimos años han recibido diversos premios relacionados con la excelencia empresarial, la calidad y su atención al medio ambiente.
Las empresas familiares en el sector de la construcción 63 COPCISA Antecedentes históricos Fundada por Benet Carbonell Marcel en Terrassa en 1964. La dinámica del Área Metropolitana de Barcelona le ayudó a su rápida progresión como contratista de obras municipales. Desde sus inicios se dotó de medios de producción y técnicas para desarrollar una estrategia de producción vertical que ha sido uno de sus puntos fuertes a lo largo de sus cuarenta años de existencia. A principios de los años noventa inicia una ambiciosa estrategia de ampliación territorial. El arranque fue la incorporación como Director General de Pedro Maqueda de Anta, procedente de FCC-OCP, que creó un potente departamento técnico, se dotó de avanzados sistemas de gestión y abrió delegación en Madrid, lo que le ha permitido convertirse en contratista de ámbito nacional. En alianza con Sando y Rover Alcisa, ha creado Iberovia que competirá en el floreciente mercado de las obras ferroviarias y estrechará lazos entre tres grupos con interesantes complementariedades territoriales y sectoriales. Evolución del negocio Su cifra de facturación se situó en los 225 millones en 2003, y alcanzó los 270 millones a nivel de grupo (con ajustes de consolidación estimados, pues la empresa no proporciona datos consolidados). Opera con unos recursos propios ajustados, lo que le permite rentabilidades superiores al 20% sobre el capital invertido. En cambio la ratio beneficios sobre cifra de facturación se mueve en un discreto 3%, lo que se debe a las pérdidas en el arranque en algunas grandes obras, la lenta progresión de sus actividades en sectores de futuro (eólico o comercialización de energía) y al hecho de que el negocio inmobiliario no forme parte del perímetro de consolidación del grupo industrial. Aunque todavía mantiene una excesiva concentración en el mercado catalán, su facturación presenta una interesante distribución por clientes y tipo de obra, mientras se inicia en el prometedor mercado de las concesiones. El éxito de una estrategia de crecimiento interno como la emprendida radica fundamentalmente en la habilidad de crear equipos humanos competitivos. En este sentido Concisa posee, por su edad media, nivel de preparación (214 titulados; 37% d su plantilla total, un 22% de los cuales son mujeres) y estructura organizativa, uno de los equipos humanos con más potencial del sector.
Las empresas familiares en el sector de la construcción 64 Grupo COPISA ► COPISA Antecedentes históricos Constructora Pirenaica S.A. (Copisa) se crea en 1959 como filial de Fecsa para la construcción de centrales hidroeléctricas y térmicas. Adquiere un reconocido prestigio como constructora de presas y túneles de alta montaña con obras tan significativas como la central hidráulica reversible de Estany Gento-Sallente. En 1987 se incorpora al grupo francés Dumez, perteneciente a Lyonnaise des Eaux. Con el nombre de Dumez Copisa adquiere una mayor dimensión y se extiende territorialmente. En 1989 se incorpora al Grupo la sociedad Estructuras Aragón S.A. (EASA) cuya actividad más relevante es la construcción, restauración y rehabilitación de edificios. Su ámbito principal de actuación es la Comunidad Autónoma de Aragón. En 1991 inicia su actividad Copimo S.L. filial responsable de las actividades de promoción inmobiliaria. Tras 10 años de resultados negativos, en 1997 la corporación empresarial Once (Ceosa) adquiere una participación mayoritaria. La compañía pasa a denominarse Copisa Constructora Pirenaica S.A. Fue en esta época cuando un equipo encabezado por Xavier Grau, Xavier Tauler y Fermín Rebenaque focalizó su campo de actuación y enderezó las principales magnitudes. Las sociedades Auró’97 S.L. y Finycar S.L. (Sorigué y Comapa) adquieren una participación mayoritaria en el capital (80%) durante el periodo comprendido entre los años 2000 y 2003. El resto del capital (20%) quedaba en manos del equipo directivo. En el año 2003 se escinde la división industrial de Copisa, creando la sociedad CPI Copisa Industrial. A finales de 2004, Comapa se hace con el control de Copisa (compra la participación de Sorigué) y sus filiales CPI, EASA y Copimo. Comapa pasaba así a controlar el 82% del capital. Finalmente, durante el 2005, se lleva a cabo la fusión de las constructoras Copisa y Comapa iniciando el proceso de integración de los negocios comunes de ambos grupos. Copisa adquiere el 33% de la empresa Cevalls, principal grupo constructor andorrano.
Las empresas familiares en el sector de la construcción 65 Evolución del negocio Centrada en la obra civil, se muestra muy activa en Cataluña y en Aragón, donde opera a través de la filial Estructuras de Aragón (39 millones de euros de facturación en 2003). Cuenta además con una división de montajes industriales que le aporta una cuarta parte de su facturación. En 2003 ha alcanzado los 345 millones de euros de facturación; con un espectacular avance en relación al año anterior y, al mismo tiempo, manteniendo una ratio de beneficios sobre cifra de facturación superior al 4%. La continua reinversión de sus beneficios le ha permitido alcanzar los 49 millones de recursos propios en 2003 y consolidarse financieramente. Su división de mantenimiento comporta que cuente con una estructura de personal más potente que la media de las empresas del sector; 1.300 empleados, un 23% de los cuales son fijos y un 26% titulados, con una ratio del 16% de gastos salariales sobre cifra de facturación. Durante el 2004 se consolidó su crecimiento entorno los 370 millones de facturación con una ratio de beneficios sobre recursos propios del 3,8%. Su nuevo dueño, Comapa, ha creado un holding para integrar Copisa en un único grupo, para evitar redundancias y aumentar su capacidad de gestión. A partir de aquí, su estrategia pasa por reafirmar su expansión a nivel nacional, lo que se traducirá en una potenciación de su delegación de Madrid y la apertura de una segunda en Andalucía. ► COMAPA Antecedentes históricos Construcciones Materiales y Pavimentos fue fundada en Barcelona en 1976 por el ilerdense Josep Cornadó Mateu. Dedicada inicialmente a la realización de obra civil, rápidamente se diversificó como contratista general, mantenimiento de parques públicos de viviendas e instalación de servicios. A partir de 1995 empieza a participar, mediante Utes, en las grandes obras de la Generalitat de Cataluña y en la promoción residencial (proyectos en Vaquería, costa de Tarragona y el área de Barcelona, con más de 2.400 viviendas en cartera). Su gran despegue se inicia a partir del año 2000 con la adquisición junto a Sorigué de Copisa, y así como de una serie de empresas catalanas de materiales de construcción (Tubos Prefabricados Ica, Formigons 92, Tacbasa, KM5 Internacional y Cisteró) que han impulsado su facturación a nivel de grupo hasta los 315 millones en 2004.
Las empresas familiares en el sector de la construcción 66 Evolución del negocio Con la inestimable aportación de la actividad inmobiliaria, los resultados a nivel de grupo han crecido hasta alcanzar los 13,7 millones de euros en 2004, con una ratio de beneficios sobre facturación del 4,3%. Su continua reinversión le ha permitido llegar a los 59 millones de recursos propios en 2004, con lo que se sitúa en una posición de liderazgo, compartido con Sorigué, a nivel catalán en recursos propios. En 2003 ha reforzado su Consejo de Administración familiar dando entrada a tres consejeros independientes (Basili Rodríguez, directivo del grupo, Miquel Valls, Presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Barcelona y José Manuel Estévez, socio de Seeliger y Conde). El colofón de esta escalada se ha producido a finales de 2004, con la adquisición del 41% de participación de Sorigué en Copisa (una inversión estimada de 70 millones de euros) y la posterior integración de Copisa en el holding Comapa (más de 600 millones de euros de facturación en 2005 y que a nivel catalán sólo superará Comsa). La eliminación de las múltiples duplicidades que se producen entre ambos, le permitirá reducir costes y conseguir mayor solidez empresarial. Las líneas de diversificación parecen asimismo trazadas. Su expansión territorial se vislumbra como su reto estratégico más decisivo.