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El ritual de los vestigios

Armesto Aira, Antonio,Martí Arís, Carlos

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EL RITUAL DE LOS VESTIGIOS La apa ición de es as ob as de An onio Roselló nunca nos dejó indi e en es. Su p esencia, inicialmen e isual, ue enseguida in e nalizada, pensada y egu gi ada. ln uida su p oximidad a la a qui ec u a y ambién la di icul ad de se aba cable en é minos con encionales. Aunque su clasi icación pe manece p oblemá ica, c eemos que ninguna in e p e ación se ía más e ónea que la de conside a es as ob as como eje cicios de a qui ec u a ec ea i a de los que ienen siendo usuales en el "pano ama" in e nacional. An es bien, nos a e emos a adelan a que cons i uyen lúcidas y comp ome idas e lexiones sob e la c isis de signi icado de la a qui ec u a como a e colec i o. La í ida sensación de que su exis encia no sucedía sólo an e noso os sino que, in e samen e, algo de noso os pe manecía ence ado en la u dimb e de su mis e io, nos in i ó a emp ende un cie o iaje, una labo e ospec i a, a la búsqueda de unas cla es in e p e a i as cuya única unción debe ía se la de econs ui , unidas a es as imágenes, una na ación que de nue o nos implica a. En la concepción cosmológica de la cul u a adicional, cada uno debe cumpli la unción a la que le des ina su p opia na u aleza. Es e es el signi icado p ime o de la palab a me ie , mes ie e, menes e . Vemos así a R. como a un an íguo "a i ex", en egado a su abajo, inclinado sob e una colección de o mas geomé icas (planos, 1 íneas ec as, cubos, ... ) en las que econocemos los " es imonios ósiles de la his o ia de una sociedad": pla a o ma, zanja, mu o, din el, . columna ... Es os escomb os son los es igios que algún día u ie on su sen ido unidos a acon ecimien os de la ida social de unos homb es. Es os signos lle an aún adhe idos a la piel su signi icación de expe iencias an iguas y en el An onio A mes o Ca les Ma í 44 p opósi o de R. es á elabo a con ellos conjun os nue os que exp esen la p o es a con a el no-sen ido, la libe ación del absu do. Las posibilidades de eo ganización de es a colección disc e a de esíduos de ob as humanas, son es ingidas. Sólo algunas combinaciones end án sen ido: aquellas que, espe ando la na u aleza de es as piezas, log en dispone se en un conjun o es uc u ado. Es e es el e ec o que los su ealis as han designado como "aza obje i o". Es e ac o de c eación e is e un ca ác e i ual : ningún ges o debe se inú il y cada uno de ellos conduci á a la ce eza del o den, a la "sime ía" de los p incipios. Los p oyec os se cons uyen con limi adísimos pa áme os dimensionales, po ejemplo dos únicas medidas bas an pa a de ini los elemen os: en Alcalá, la anchu a de la zanja y su iplo pa a el lado del cubo; en Ga á, el lado de la en ana y el de la cis e na que es su qu ín uplo. En odos ellos exis e la endencia a cons ui el plano ho izon al como p emisa a odo o o ges o cons uc i o; a pa i de la pla a o ma el abajo es en dos di ecciones: exca ación del suelo y e ección de cue pos sob e él. La dialéc ica posi i o-nega i o se p olonga en la ca ac e ización espacial de las piezas: así la c eación de una masa co pó ea iene acompañada de su pe o ación. Es as masas ho adadas se con ie en en o mas p imi i as de con ol del espacio; pe mi en, po ejemplo, encuad a una isión del paisaje o di igi un ayo de luz hacia una ca idad somb ía. Es as son algunas de las leyes que es ablecen en e los di e sos elemen os una inculación es ic a y que nos pe mi en habla de iden i icación en e la idea de es as piezas y el p ocedimien o de su cons ucción. De ahí que los a que ipos megal i icos adquie an en la ob a de R. un ca ác e ecu en e (Tlaloc). Moniiiii n o i Id e oliición aq a ia. A gelia Inco po ado al illage aq icole (le Ain Hassainia, p oyec ado po Emilio Dona o. "1 l.iloc:'' Hellexion sob e el dolmen "La mo". Re lexión sob e el c omlech. w "A O ei~a". Monumen o en Alcalá de Hen Quisié amos sin emba go aden a nos un poco más en el signi icado ocul o, al ez inconscien e, de es as ep esen aciones espaciales. Pa a ello nos ald emos, no sin iesgo, de algunas conside aciones del ensayis a ancés René Guénon sob e la o ma simbólica. Guénon, en sus impo an es es udios, se in e oga sob e el signi icado de las o mas a pa i de su elación con los g andes mi os de la humanidad y de ine el con enido simbólico de los a que ipos o males a la luz de las enseñanzas de la ciencia adicional o p imi i a. Se a a, pues, de una in es igación que po sus obje i os de ondo debe necesa iamen e encon a un pun o de con ac o con es os p oyec os. Fijémonos an e odo en la denominación que R. a ibuye a es as piezas: "Pue a el Río". Si el concep o de ío emi e a una imagen de luencia, de con inuidad, de empo alidad, en úl ima ins ancia iden i icable con un decu so i encial, es deci , con "una ida", la idea de pue a se elaciona inequí ocamen e con la expe iencia de un ánsi o, del paso de una si uación a o a ma e ializado po la p esencia de la pue a, cuyo umb al es el luga en el que súbi amen e se ans o ma el escena io. Así pues, es as "Pue as al Río" pod ían p opone nos la posibilidad de un ánsi o, de una iluminación in e io , equi alen e a un segundo nacimien o su gido del ac o de ep esen a la p opia mue e. La e lexión sob e la mue e a a és de sus a ibu os simbólicos, de su imagine ía, se ía pues la ocasión de accede a un nue o en endimien o de las cosas: a una nue a si uación cognosci i a. 46 a es. Den o de un p oyec o de Al onso Sc Según es a hipó esis las "Pue as al Río" con end ían la in i ación a un pa icula "descenso a los in ie nos" seguido de un e o no a la ida en o o es ado: con o as palab as, p opond ían más allá de la p ác ica de una ce emonia une a ia, la cla e de un i o iniciá ico. Po ello la es ela o monumen o juega en es as piezas el papel de una alusión muda y enigmá ica al e dade o cen o de la composición : la c ip a o, dicho de o o modo, la ca e na en endida como luga p opicio pa a la iniciación. En e ec o, ca e na e iniciación se iden i ican en las cul u as adicionales ya que como dice René Guénon "mue e y nacimien o no son en suma sino las dos ases de un mismo cambio de es ado y el paso de un es ado a o o se conside a que debe e ec ua se siemp e en la oscu idad; en es e sen ido la ca e na se ía más exac amen e, pues, el luga mismo de ese ánsi o". (3) De es a pe spec i a las piezas de R. se nos apa ecen como e dade os espacios sag ados, ex ensamen e abie os a los di e en es signi icados que la expe iencia indi idual les quie a con e i , pe o po encialmen e capaces de e o ae nos a la dimensión esencial y o igina ia de la a qui ec u a: el pode de mediación en e el homb e y su ealidad colec i a.. En es a línea de in e p e ación puede se al ez in e esan e indaga el papel que juegan el es o de los mo i os o males que acompañan al ema de la ca e na conside ado como el ín imo núcleo de la composición. Se a a de una se ie de p olegómenos, enheb ados po un cadencioso eco ido, que cons i uyen una es ilización o mal de la idea de labe in o, en endido como mecanismo de la selección iniciá ica. Como es sabido, el labe in o "pe mi e o eda, según los casos, el acceso a de e minado luga donde odos pueden pene a indis in amen e. (...) Si la ca e na es el luga en que se cumple la iniciación misma, el labe in o, luga de las p uebas p e ias, no puede se sino el camino que conduce a ella, a la ez que el obs áculo que eda el ace camien o a los p o anos no cuali icados". (4) Los elemen os a qui ec ónicos que R. in e pone en e noso os y la ca e na son, en e ec o su iles obs áculos cuya misión es ala ga el eco ido, hace e ocede el obje i o úl imo, ocul a median e el juego espacio- empo al la palpi an e expec a i a del ámbi o ca e na io. La cua a pue a es, en es e sen ido la más e iden e: al mul iplica se los elemen os, el labe in o se ma e ializa en la ap e ada yux aposición de secuencias espaciales (escale as ascenden es y descenden es, bosque de pila es, mu o con pequeña b echa adin elada, e c.). En la e ce a pue a la di icul ad del acceso, cuya condición p e ia es una me a ó ica na egación, mues a ambién ese ca ác e es ic i o y en cie o modo inexpugnable de es as piezas: la olun ad de man ene p o egido y eplegado su la en e sec e o. Pe o incluso si, e ospec i amen e, conside amos las piezas an e io es más despojadas y escue as, siemp e encon a emos los asgos de una idea labe ín ica p epa ada pa a exclui a quienes no se si úan en una p edispocición adecuada pa a ad e i los emo os signi icados que la o ma con iene. Así, en el lími e, a p opósi o de la p ime a pue a an asequible apa en emen e, en la que la ca e na se dispone en un pun o inde e minado de un camino del que no se pe cibe el comienzo ni el inal podemos, pa a aseando a un pe sonaje de Jo ge Luis Bo ges, e e i nos a ese "labe in o g iego (en el que) se han pe dido an os ilóso os (...) un labe in o que cons a de una sola I ínea ec a y que es in isible, incesan e". (5) En "Ros a", que ha ep esen ado pa a R. la ocasión de cons ui ma e ialmen e una de sus piezas, se ensaya una p olongación de los eje cicios an e io es. Algunas indicaciones pe mi en, sin emba go, a isba un p incipio de supe ación de los emas a ados has a aho a. Conc e amen e, la posibilidad de un ascenso sob epues a a la o ma c íp ica o ca e na ia sugie e el inicio de una nue a ase del ciclo gene al. C eemos que el ema de Ros a emi e di ec amen e al de las elaciones en e los mi os de la mon aña y la ca e na. Siguiendo a René Guénon eco da emos que "la ca e ma debe conside a se si uada bajo la mon aña o en su in e io , de modo que se encuen en bajo el mismo eje, lo que e ue za aún más el ínculo exis en e en e ambos símbolos, en cie o modo complemen a ios en e sí ... (6) En Ros a el doble eco ido ascenden e y descenden e y su conc eción espacial, coincide con es a desc ipción mi ológica y plan ea ne amen e el ema de la complemen a ios en e sí". (6) En mon aña como luga p ominen e y isible y la ca e na como luga ocul o y sub e áneo. Es os "Dino". Monumen o pa a el pa que de Ga á. Den o de un p oyec o de A. A mes o y C. Ma i. eco idos p e igu an incluso un complejo mecanismo cíclico compa able con el que desc ibe Guénon, según el cual "la mon aña co esponde p opiamen e al pe íodo o igina io de la humanidad du an e el cual la e dad e a in eg amen e accesible a odos (mien as que cuando) esa e dad no es u o ya sino al alcance de una mino ía más o menos es ingida (...)y se hizoocul a pa a la mayo ía de los homb es, la ca e na ue un símbolo ap opiado pa a el cen o espi i ual y, po consiguien e pa a los san ua ios iniciá icos que con su imagen". (7) Pa a e o za es a hipó esis podemos ambien aduci el hecho de que el esquema adicional de la mon aña (coinciden e con el de la pi ámide) es un iángulo con el é ice hacia a iba, mien as que el de la ca e na (coinciden e con el del co azón) es un iángulo con el é ice hacia abajo, igu as ambas ácilmen e iden i icables en las secciones de Ros a según es as sean po el eje ascenden e (mon aña) o descenden e (ca e na). La conjunción de ambos símbolos equi ale a la de inición de un cen o que, a pesa de su oscilación, no abandona la mon aña sinó que, a lo sumo, se e i a de la cúspide a su in e io . La idea de cen o se ' co esponde en Ros a con la o mación de un sis ema de coo denadas que pa en jus amen e del pun o de supe posición de la mon aña y la ca e na. Así como el cen o espi i ual de la adición se iden i ica con la imagen "de lo más pequeño que es en ealidad lo más g ande", ambién el pun o que Ros a. a a de ija cons i uye el comienzo (ini ium) del desa ollo espacial, el p incipio a pa i del cual se p oduce la o alidad del espacio. Es a lec u a de la pieza se hace inalmen e pa en e a a és de la isión aé ea. Dicho pun o de is a, pa icula men e p opicio a la concep ualización, es el más adecuado obse a o io pa a en ende que as la pequeñez de los obje os que R. nos p opone se esconde una dimensión e dade amen e monumen al que no de i a del aspec o cuan i a i o de la medida sino del ca ác e ascenden e, es ic amen e cuali a i o de la o ma. Es a "pequeñez" de los p oyec os, nacidos del amaño de la mano, posibili a una e dade a expe iencia sob e el obje o debido a la i ud in ínseca del modelo educido que con apesa la enuncia a las dimensiones sensibles con la adquisición de las dimensiones in eligibles. Sob e ellas y sob e su supe icie especula es posible p oyec a la mi ada y eje ci a la e lexión sob e esa sín esis de ensiones, sob e esa con e gencia de alo es indi iduales que es el monumen o. Monumen o que, desde el ins an e mismo que a es igua el mi o, hace posible sus o mas i uales en un incesan e mo imien o cíclico po el que, en el sen ido p o undo de la ememo ación y el es imonio, hechos que ue on ines an iguos desempeñan p o isionalmen e el papel de medios pa a esca a el espacio de su alienación y de ol e le sus cualidades po enciales. A a és de es e con inuado abajo, de es a enez ocupación, R. se insc ibe en e los a is as que, como que ía And é B e ón, o zando las pue as del mis e io, a anzan esuel amen e "hacia la ecupe ación de los pode es o iginales del espí i u". NOTAS 1 . Lé i-S auss. "El pensamien o sal aje" Fondo de Cul u a Económica, 1964. México. 2. Lección inaugu al dic ada po Lé i-S auss en el Collége de F ance el 5 de ene o de 1960. Ve sión cas ellana del ex o en "Elogio de la An opología" Ed. Caldén. 1976. Buenos Ai es. 3. Réne Guenon. "Símbolos undamen ales de la ciencia sag ada". Ed. Uni e si a ia de Buenos Ai es. 4. RenC Guénon. Op. Ci . La ca e na y el labe in o. 5. Jo ge Luis Bo ges. "La mue e y la b újula" en "Ficciones". Alianza Edi o ial, 1971. Mad id. 6. René Guénon. Op. Ci . La ca e na y la mon aña. 7. Réne Guénon. Op. Ci .