Elementos técnicos para las toleracias de algunas características químicas de las lanas lavadas y carbonizadas.
Abstract
En la Conferencia Internacional Lanera, celebrada en mayo de 1967, se establecieron valores estandar para el valor del pH del extracto acuoso, para el contenido en ácido, para la solubilidad alcalina y para el extracto diclorometánico de lanas lavadas, así como de lanas carbonizadas. Estos valores se registraron en el Catálogo de Normas de la Federación Lanera Internacional. Los mismos dieron lugar a críticas y se hicieron diversas contrapropuestas. De éstas se discuten las propuestas de la Comisión Offermann y del Grupo de Trabajo Kulenkampff. Del resumen de los diferentes aspectos técnicos, se deduce la recomendación de aceptar en esencia las especificaciones propuestas por la Comisión Offermann.
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COLABORACIONES Elementos técnicos para las tolerancias de algunas características químicas de las lanas lavadas y carbonizadas (Rapport n O 8, Comité Técnico de la Federación Lanera Internacional, París, 8-10 diciembre 1969) Helmut Zahn, Hans-Joachim Henning y Günter Blankenburg RESUMEN En la Conferencia Internacional Lanera, celebrada en mayo de 1967, se establecieron valores estandar para el valor del pH del extracto acuoso, para el contenido en ácido, para la solubilidad alcalina y para e1 extracto diclorometánico de lanas lavadas, así como de lanas carbonizadas. Estos valores se registraron en el Catálogo de Normas de la Federación Lanera Internacional. Los mismos dieron lugar a críticas y se hicieron diversas contrapropuestas. De éstas se discuten las propuestas de la Comisión Offermann y del Grupo de Trabajo Kulenkampff. Del resumen de los diferentes aspectos técnicos, se deduce la recomendación de aceptar en esencia las especificaciones propuestas por la Comisión Offermann. 1. Antecedentes, En la 36." Conferencia Lanera Internacional que tuvo lugar en 1967 en Bruselas, se fijaron algunos valores tipo de características químicas de las lanas lavadas y carbonizadas. Los mismos se reproducen en el «Blue Book» (página 28 b). En principio, tal evolución es de desear para la estimación objetiva de las propiedades de la lana. No obstante, estos valores tipo propuestos en Bruselas provocan, en parte, críticas importantes por parte de la ciencia y de la técnica. H. Zahn (21) escribe al respecto: «Los científicos critican en efecto en el "Blue Book" el límite superior del pH, fijado en 11 para los peinados y también el valor tolerado del 25 0/, para la solubilidad alcalina. De una parte, estas cifras se alejan de los valores de experiencias realizadas en la industria e institutos de investigación (ta. 4 de van Overbkke); de otro lado, la conservación de estos límites superiores anularían los esfuerzos de los científicos para convencer a la industria de la necesidad de trabajar, con todas las precauciones posibles, en los tratamientos químicos de la lana y en particular de no someterla a una alteración en un tratamiento alcalino o en el blanqueamiento.)) Como consecuencia de ello, han sido muchos los debates habidos relativos a los valores tipos fijados. Varias contrapropuestas ha sido el resultado. En diciembre de 1967, el Laboratorio de Ensayos, Controles, Análisis, Investigación Industrial de Mazamet propuso al Comité Técnico de la Federación Lanera Internacional, valores estandar alterados. En colaboración con el Deutsches Wollforschungsinstitut, fueron modificadas en mayo de 1968, y fueron sometidas a dicho Comité. Al mismo tiempo, se discutió un convenio, proposición hecha conjunta-
mente por los representantes de los Lavadores y Carbonizadores Belgas y del Deutsches Wollforschungsinstitut. De otro lado, la Comisión Offerman que se encargó de introducir los métodos de control cuantitativo para lanas lavadas, hizo una contrapropuesta cuya formulación más reciente se remonta al otoño de 1968. Dentro del cuadro del Comité de la lana de la Federación Lanera Internacional, el señor Kulenkampff formó un grupo de trabajo comprendiendo representantes de varios países. En la primavera de 1969, este grupo elaboró igualmente una contrapropuesta. En la tabla siguiente, se han reunido los diferentes valores: Tabla de valores estandar del ((Blue Book» y de los valores de contrapropuestas diversas Mayo 1968 Comisión 2bz.$ B1ue Mazamet Montreux Lavadores Book Diciembre C?rn!té CarbonizaBruselas 1967 Kulenkarnpff 1967 Tecntco dores 1ya8 Primavera 1969 Materia lavada Valor del pH 7-1 1 5-9,5 5-10 máx. 10,5 máx. 10 5-10 Solubilidad alcalina en "1, 1 1 -25*) máx. 20") 1 1-20") máx. 20*) 10-20 10-20**) Extracto en diclorometano en "1, 1,25 1,25 0,3-1,O máx. 1 ,O Materia carbonizada Valor del pH 4-8 4-8 4-8 4-8 5-8 4-7,5 Porcentaje en ácido libre (calculado como ácido sulfúrico) máx. 1,O máx. 0,7 máx. 0,5 máx. 0,9 Solubilidad alcalina en O/. 11-25") máx. 20*) máx. 22") máx. 25") 11-22) 11-22"') Extracto en diclorometano en O/, * Estos valores se entienden para lana normal no blanqueada. ** Estos valores se entienden para materia normal, no blanqueada antes o despues del tratamiento. Para las borras carbonizadas, el valor de la solubilidad alcalina está comprendido entre 1 1 0/0-2s5 'lo, La propuesta del grupo de trabajo Kulenkampff se ha discutido en el ComitC TCcnico de la F.L.I. en Paris, Junio 1969. Al final de la parte del informe que trata al respecto, se dice: «Sobre la propuesta del señor Bona, la Sub-Comisión reconoce que no hay oposición de principio a los valores propuestos por el G. T. Kulenkampff, debiendo justificarse técnicamente los valores propuestos en la próxima sesión por parte de la delegación alemana.» Este rapport ha sido redactado tomando como base esta conclusión. 2. Temas propuestos Existen muchas publicaciones sobre la mejor manera'de lavar la lana, y sobre la cantidad de álcali o de ácido a utilizar en el lavado o el carbonizado de la lana.
El objeto de este rapport no es el de revisar de manera enciclopédica todos estos trabajos para dar un punto de vista técnico sobre la mejor fijación de los valores estandar mencionados en el capítulo precedente. Más bien se tiene la intención de tratar, en primer lugar, los puntos objeto de discusión, como el límite superior del pH de la lana lavada y el mismo límite inferior del pH de las materias carbonizadas. Del mismo modo, se desea reunir argumentos que facilitarán la decisión relativa a la elección de los diferentes valores máximos de la solubilidad alcalina (S.A.). En lo que se refiere al límite inferior de la S.A. no hay necesidad de nuevos comentarios, ya que se ha llegado a un acuerdo, en gran parte, sobre este punto. Este rapport quiere esencialmente limitarse a los aspectos que interesan directamente al comercio y a la industria lanera y también a la confección. Las justificaciones científicas, por ejemplo, de las posibles alteraciones de la lana producidas por un exceso de sosa (pH demasiado elevado) o un exceso de ácido sulfúrico (pH demasiado bajo), se explican en los tratados, los ensayos, los manuales y los artículos de resúmenes que se refieren a este tema. 3. Razones para un límite superior del valor de pH 10 para una lana lavada 3.1. Modificación de la lana 3.1.1. Degradación química de la lana Por la acción de los álcalis, la lana se modifica y se degrada químicamente. En todos los procesos de transformación donde la lana se somete a un baño alcalino, se debe, en lo posible, proceder de manera prudente. Esto es verdaderamente cierto para el lavado de la lana sucia como R. Hullah (1) afirma a continuación: «El desengrasado de lana cruda es el primer proceso húmedo -punto de partida donde el tratamiento deberá ser químicamente suave para obtener un buen artículo de lana.» En cuanto a C. L. Bird (2) exige el siguiente requisito: «La temperatura no deberá permitirse que suba por encima de 50°C y el valor del pH no deberá exceder de 10 al objeto de evitar que se dañe o amarillee la lana, pero la temperatura no debe ser, en modo alguno, inferior al punto de fusión de la lana (40-45OC).» Si se añade demasiada sosa al baño de lavado y si la temperatura es demasiado elevada durante un tiempo demasiado largo, entonces los enlaces cisteínicos de la lana son atacados y se forma lantionina. El valor normal del contenido en lantionina de una lana lavada y peinada es, como máximo, de 0,3 '7,. Un contenido más elevado en lantionina es prueba de una modificación de la lana y, en tales casos, se ha encontrado que el pH del extracto acuoso está comprendido entre 10,2-10,4. Por consiguiente, la exigencia de que el pH del extracto acuoso de la lana sea, como máximo, igual a 10,O es una cierta protección contra una acción alcalina demasiado elevada en el lavado de la lana. Esta protección no es del 100 0/,, ya que el pH puede ser después rebajado. Independientemente de esto, la exigencia es totalmente justificable, no solamente por respetar el valor máximo de pH 10, pues la lana lavada debe estar en un estado lo mejor posible, sino por permitir igualmente trabajarla más adelante sin daño. Esto no es válido para valores elevados de pH del extracto acuoso, lo que demostraremos más tarde.
3.1.2. Pérdida de resistencia Una disminución marcada de la resistencia de la lana no puede producirse sino por un fuerte ataque alcalino. H. Zahn, G. Blankenburg y E. Siepmann (4), han demostrado una y otra vez que en el tratamiento de la lana por una solución de carbonato de sosa 1-1/10, a 45OC durante 30 minutos, se produce una disminución del 3,6 yo del trabajo de deformación. Así las propiedades de resistencia son (aunque aisladamente sean insuficientes) un argumento más para la exigencia pedida del valor máximo de pH 10. 3.1.3. Color de la lana El color de la lana lavada es, para algunos usos de una importancia considerable y es, de hecho, una de las características a revisar. En la literatura se encuentran varias indicaciones concordantes, según las cuales el amarilleamiento de la lana se vuelve más importante cuando el lavado se hace en un medio más alcalino. R. Hullah señala en su informe ya citado (l), a propósito de una observación del señor Robinet, que la lana lavada en un medio no iónico, es más blanca que la lavada en un baño iabón sosa: «La diferencia deJcolor encontrada parece ser efecto del pH, según ensayos interlaboratorios debidamente comprobados.)) B. Koussens, P. Ponche1 y G. Mazingue (9, han con~parado tres procesos de lavado, a saber: un lavado en sosa/jabón, otro en medio no-iónico y el tercero en medio neutro. El pH del extracto acuoso de la lana es respectivamente de 9,s; 9,9; 8,7. Dichos autores llegaron a la siguiente conclusión: «Los resultados ponen en evidencia ciertas ventajas del lavado con detergente neutro, del que lo más importante es el mejoramiento del grado de blanco del ~einado.)) «La diferencia es apreciable, los otros dos lavados son contiguos a los blancos más próximos.. .» A la vista de estos resultados es preciso señalar, con respecto al color de la lana, que se trata ya de un resultado desfavorable para los valores de pH superiores a 9,s. Por consiguiente, para el color de la lana, el límite de pH 10 es claramente demasiado alto. Se debe igualmente mencionar en este informe el color amarillo de ciertas lanas en rama: producido por mugre demasiado alcalina. W. L. Onions (6) hs reunido en su libro la literatura a este respecto, y señala, bajo el título «Canary Stain~: «La decoloración amarilla intensa, no lavable, de muchas lanas puede no ser debida a la acción bacteriológica sino al daño producido por la suciedad de alcalinidad excepcionalmente elevada.» 3.1.4. Carga de la lana Se debe mencionar que a un valor elevado de pH, a la lana se asocia un cierto grado de alcalí, es decir que el peso de la lana (muy costosa) se ve aumentado por la presencia de un producto químico poco caro. Se podría decir que la lana ha sido cargada. No existe una estrecha correlación entre el grado en alcalí y el pH del extracto acuoso de la lana. Según un informe de H. Zahn (7) resulta, para la lana lavada que cuando su pH es superior a 10, el grado en sosa está comprendido entre 0,3 y 0,7 yo. Tal aumento de peso de la lana de alrededor 0,5 %
parece admisible, pero éste no debe ser mayor. La curva en función del pH del grado en sosa aumenta de una manera brusca cuando el pH es superior a 10. Sólo con este aumento se puede justificar la fijación del límite superior de pH a 10. 3.1. Influencias desfavorables de los valores elevados de pH para los tratamientos ulteriores 3.2.1. Generalidades Se ha mencionado anteriormente que para una lana lavada o peinada, se debe exigir que la misma se encuentre no solamente en las condiciones de mejor calidad posible, sino que las operaciones posteriores puedan ser realizadas sin alteración posible, de manera que se excluya el riesgo de alteración acumulativa. H.-J. Henning (8) dice al respecto: <c.. . Por otra parte, se debe poner en evidencia que una lana con un pH demasiado elevado, si no se caracteriza inicialmente por modificaciones notables, puede a pesar de ello peligrar en tratamientos posteriores. En el secado, en el vaporizado, en el lavado, en el fijado, en el lustrado, y en otros tratamientos en los que intervengan el calor y la humedad, existe el peligro de que una lana demasiado alcalina se modifique y se altere. Estudios efectuados sobre casos prácticos, en los que la lana tenía un comportamiento desfavorable en los tratamientos ulteriores, han demostrado varias veces, que la causa del defecto era debida a un pH demasiado elevado.» En relación con esto, se recogen algunos argumentos en el transcurso del presente informe. 3.2.2. Posibilidad de almacenamiento de la lana Una lana debe presentar una estabilidad suficiente en su almacenaje, de manera que tenga buena aptitud en los tratamientos industriales y también una facilidad satisfactoria de empleo. En las condiciones normales, la aptitud de la lana para su almacenaje, es excelente. A pesar de esto, se pueden producir casos de alteración como W. J. Onions (6) informa a continuación: «En la práctica, la lana se ve más dañada por los mohos que por las bacterias, aunque pocas especies (principalmente los Actinomicetos) sean activos en la lana misma. Algunas especies se multiplican en contaminantes como mugre y almidón, produciendo manchas que decoloran la lana. La lana no siempre está húmeda cuando se reproducen en ella algunos mohos; es suficiente una humedad del 24 0/, para que se cree tal situación. Tales condiciones pueden fácilmente presentarse en un almacén húmedo o bien cuando se añada agua a cinta peinada con intención de llevar la humedad a la oficial utilizada comercialmente del 19 0/,.» Existe cierta influencia del pH del extracto acuoso de la lana sobre su estabilidad en el almacenaje, como mencionan B. Koussens, P. Ponche1 y G. Mazingue (5) en su artículo sobre la comparación de los diferentes procedimientos de lavado de la lana con mugre. «Por el contrario, una alcalinidad más débil puede presentar una ventaja en el almacenaje, evitando un amarilleamiento de la materia.» W. V. Bergen (9) dice: «El crecimiento de hongos ocurre normalmente sólo cuando la fibra o tejido se almacena en condiciones húmedas, tales como después del desengrasado. En tanto que los hongos pueden incluso crecer en condiciones ácidas, el baño bacteriológico es más probable que ocurra bajo condiciones neutras o alcalinas.))
3.2.3. Formación de borra en hilatura y en el retorcido Mencionaremos las investigaciones de P. Dolder, G. Mazingue y M. van Overbeke (10) así como las de H.-J. Henning (8), relativas a la influencia en hilatura de los diferentes valores de pH de las lanas no teñidas. En particular, las investigaciones de Henning, sobre lana cruda, muestran una mejora del comportamiento en hilatura con valores más elevados de pH del extracto acuoso de la lana. Opinión ésta caracterizada así: «Las investigaciones efectuadas sobre el pH han confirmado que, en el campo de pH comprendido entre 7,5-10,5 (aproximadamente) existe una divergencia entre la protección de la fibra y su comportamiento en hilatura. Por consiguiente, no es suficiente exigir en función de la protección de la fibra, un pH lo más débil posible para la lana lavada y peinada. El empeoramiento en hilatura, unido a un pH demasiado débil, exige que se llegue a un compromiso. Se procurará conseguir un valor de pH que proteja de modo suficiente a la fibra y dé una influencia aceptable respecto al comportamiento de la lana en hi1atura.n El compromiso mencionado prevé un valor máximo de pH 9,8, lo que casi concuerda con el límite fijado aquí de 10. A la vista de estos resultados, puede tenerse la impresión de que un aumento de valores de pH del extracto acuoso sea solamente provechoso en hilatura. No es éste el caso, como resulta de una investigación de M. van Overbkke (11). En este trabajo, una modificaci6n alcalina de la lana, que se manifiesta por un aumento del grado en lantionina, provoca un aumento de polvo en el gillsado en la hilatura y en el retorcido. H. Zanh (12) ha demostrado igualmente que: «En varios casos, podríamos igualmente demostrar que una reclamación relativa al peinado en hilatura llevaría a una alteración alcalina en el lavado de la lana con mugre. Dichos peinados tenían un pH de 10,2 y un grado en lantionina comprendido entre 0,5 0/, y 0,9 YG.» Una observac;ón similar sirve para las partidas examinadas, dando lugar a un aumento de borras en el retorcido y en particular en el retorcido sobre una doble torsión. En relación con la formación de polvo y de borra, se tiene todavía que considerar el punto de vista siguiente: una acción alcalina, relativamente suave, sobre la lana no puede ejercer influencia sobre las propiedades de las fibras y de fibras normales. Pero el tratamiento alcalino suave influenciará más fuertemente a las fibras o partes de fibra ya alteradas, en particular los puntos de fibras que han sido modificados por la luz y las condiciones atmosféricas. Para éstas, la resistencia mecánica disminuirá, lo que dará lugar, en las transformaciones ulteriores, a un aumento de la formación de polvo y borra. Por consiguiente, el peligro de una alteración acumulativa para algunos puntos de las fibras, es otro argumento para fijar el límite superior del pH de la lana lavada a 10. La importancia de los puntos para la formación de polvo ha sido demostrada por Sch6nberger (11) y por una investigación profunda de G. W. Walls 114). 3.2.4. Influencia del vapor y del agua caliente En todos los casos, cuando la lana no teñida sea sometida bien a la acción del vapor -por ejemplo en el vaporizado del hilo o del hilo retorcido, en el desecadoo a la influencia del agua caliente -por ejemplo en el fijado, en el lustrado húmedo-, es preciso contar con el peligro de una posible alteración si, de una parte, el pH del extracto acuoso de la lana no es tan débil, y de otra parte, si las condiciones de vaporizado, o de tratamiento al agua caliente no concuerdan
con el valor del pH. Se produce una destrucción más o menos importante de los puentes cisteínicos de la lana que son importantes para su calidad. A este respecto C. L. Bird (2) escribe: «La lana es mucho menos resistente a los álcalis que a los ácidos, debido a los enlaces de la cistina que son estables en soluciones ácidas pero no alcalinas. La cuantía de la reacción hidrolítica depende del pH y de la temperatura de la solución. En un baño de desengrasado a pH 10, la temperatura no deberá sobrepasar de 50°C.» A. Engeler et W. Schefer, al estudiar la significación del valor del pH para la estabilidad del almacenamiento y de uso de la lana (44), llegan, entre otras, a la siguiente conclusión: «A causa de las complicaciones que supondría una orientación estricta del valor del pH de los artículos de lana hacia la industria, se considera como admisible un margen entre pH 3,5 y 8,5. Como lo demuestran los resultados de este estudio, el valor inferior corresponde por término medio a un límite de estabilidad de suficiente seguridad. En lo que respecta al valor superior, es válido al menos para la estabilidad de almacenamiento y la resistencia al calor. Se exceptúan vaporizaciones intensas que tienen consecuencias desfavorables en circunstancias adversas.» H.-J. Henning y C1. Sustman (15) en su investigación sobre el vaporizado en vacío de hilos de lana, llegan a las siguicntes conclusiones: «La modificación de la lana causada por el vaporizado depende del pH del hilo, de la temperatura y del tiempo de vaporizado. Cambios inapreciables se pueden producir sólo cuando el vaporizado se lleve a cabo durante 10 minutos a temperatura de hasta 95OC, supuesto que el hilo tenga un pH entre 4,5 y 7. En estas condiciones la modificación de la lana permanece aún tolerable si el vaporizado se efectúa a temperaturas de hasta 100°C. Si el hilo tiene un pH de, aproximadamente 9,5 y se vaporiza durante 10 minutos, la temperatura no deberá exceder en lo posible de 80°C. La influencia del valor pH del hilo en la modificación de la lana debida al vaporizado hace recomendable un ajuste de los valores pH de los peinados.» En el «Wool Science Review)) se encuentra una indicación concordante. R... vaporizar un hilo de estambre con un pH de 9,9 durante 10 minutos a 90°C causa una descomposición considerable de la cistina. Se forma lantionina y la solubilidad urea-bisulfito disminuye. El vaporizar un hilo alcalino supone una alteración en la lana similar a la descomposición causada al calentarla en una solución de 0,l N de carbonato sódico a 45OC.)) R. L. Orwell, A. Datyner y C. N. Nicholls (16) han examinado las temperaturas de vaporizado por debajo de 100°C. Uno de los resultados se cita como sigue: «El segundo tipo de modificación es más evidente en la lana vaporizada a pH 9,3. El tratamiento a este pH causa considerables pérdidas de cistina así como la formación de cantidades aproximadamente equivalentes de lantionina, en tanto que la solubilidad urea-bisulfito desciende a valores muy bajos. Los anteriores efectos se observan en lanas vaporizadas a pH 6,O y 3,0, pero la importancia de tales cambios se hace menor cuando los valores pH son más pequeños.)) En el caso del vaporizado a temperatura elevada, el límite de pH es, por consiguiente, mucho más elevado. Mencionemos a este respecto el trabajo de P. Miró (17) quien ha demostrado igualmente la influencia desfavorable de los valores elevados del pH en el vaporizado. No es necesario explicar la sensibilidad bien conocida de la lana frente a los álcalis para mostrar la influencia nefasta de los pH demasiado elevados de la lana, en la acción del agua caliente. En un trabajo de H.-J. Henning y de C1. Sustman (15), se demuestra que en el vaporizado del
hilo en estado mojado, se producirán las mismas modificaciones que en el vaporizado del hilo en las condiciones normales de humedad. 3.2.5. Amarilleamiento En la tintura de materias de lana de matices pastel, un valor demasiado elevado de pH del extracto acuoso de la lana no teñida puede ejercer una influencia desfavorable en el vaporizado de hilos y el fijado de tejidos, provocando un amarilleamiento (comparar con el párrafo 3.1.3.). Este amarilleamiento es tanto más fuerte cuanto más elevado es el pH. El amarilleamiento no es estable a la luz y presenta mala solidez a la luz para las coloraciones claras. En el «13. Arbeitstagung de Deutschen Wollforschungsinstitut», M. Breuers (18) ha mencionado las dificultades importantes que se relacionan con este problema y ha añadido que un pH, ya del 9,6, del extracto acuoso, es nocivo: «En la figura, se puede ver que los hilos vaporizados una o dos veces, durante 15 minutos, en condiciones alcalinas, amarillean fuertemente.. .» Por esta razón, el límite superior de pH = 10 debe ser de nuevo considerado como más bien demasiado alto que demasiado bajo. 3.2.6. Tintura En la tintura de lotes importante con un valor de pH elevado, puede producirse una alteración alcalina, si en el calentamiento del baño, el ácido no neutraliza al mismo tiempo todas las partes del lote antes de alcanzar la temperatura crítica de 50°C, provocando uria alteración alcalina de la lana. «A propósito de las numerosas consideraciones sobre el valor 6ptimo del pH, se debe incluir, a mi entender, también el punto de vista de los tintoreros: un valor demasiado elevado del pH no parece aceptable. También, los baños de tintura ligeramente ácidos -por ejemplo por la presencia de sulfato amoníacopueden modificarse por la presencia de lana fuertemente alcalina. La situación se vuelve aún más crítica en la tintura a alta temperatura, si los ajustes necesarios de colorante deben ser hechos en el baño del mismo pH. En tales condiciones, se descubre una disminución mayor de cistina. En consecuencia, debe hacerse la pregunta: ¿es admisible que el pH de peinados sea fijado solamente después de exámenes mecánicos y tecnológicos?» En fin, podría decirse todavía, según Henning y M. Hirtz (20) que el pH inicial de la lana lavada es un punto poco importante para el resultado de la tintura. Así, se pueden obtener tintes diferentes de la tintura en un mismo baño, cuando la materia provenga de diferentes lotes de la lana cruda presentando valores de pH diferentes. Para las lanas carbonizadas, este punto de vista es todavía más importante (ver párrafo 4.2.2). 3.3. Posibilidad de realización práctika del límite de pH 10 El límite superior de pH 10 para la lana lavada y peinada, no es una exigencia teórica, sino que debe realizarse en la práctica y se realiza. Esta exigencia está considerada hoy día como segura, a pesar de las objeciones contra este límite. Hace poco tiempo, por ejemplo, R. Hullah (1) afirmaba: «El desengrasado de lana sucia en condiciones neutras produce una lana con un pH del extracto acuso en la zona de 8,5 a 9, siendo debida la ligera alcalinidad a la liberación de potasa y otras sales alcalinas.~ En un trabajo de R. Bielen (22), realizado sobre 51 peinados crudos no trata-
dos, 21 tenían un pH superior a 10. Es una proporción relativamente elevada, pero estos resultados muestran al mismo tiempo que, en la mayoría de los casos, valores de pH inferiores a 10 pueden alcanzarse. Para mejorar la situación, Bielen propone: «Señalemos que si, por otras razones, el límite superior de 10, actualmente considerado para el pH de extracto acuoso de las lanas con borra debería ser extendido a los peinados, convendría no practicar un calandrado alcalino que tendría por efecto elevar el pH de materias situadas ya en límites aceptables.» Aparte de esto, tenemos a nuestra disposición datos prácticos. El Dr. Offermann, Offingen, ha demostrado que, en el caso de materias acumuladas durante dos años, sobre 46 lotes de lanas lavadas y peinadas, uno solamente tenía un pH superior a 9,5, 34 lotes estaban conlprendidos entre 8,5-9,5 y el resto tenía un pH por debajo de 85. Igualmente «ASA Kontinentale Wollspinnereien GmbH, Stolbergs han constatado que, sobre 150 lotes acumulados durante varios años, no había más que 9 con un pH de extracto acuoso de la lana superior a 10. M. Geiger, de la ~(Kammgarnspinnerei Joh. Wilh. Scheidt A.G., Kettwig~, nos ha comunicado recientemente que la mayoría de los peinados hilados allí, tenían valores de pH situados alrededor de 95. Según su opinión, los valores de pH de peinados de alrededor 95, con 10 como límite superior, son considerados corrientes en la República Federal Alemana. Por otro lado, la casa Procalp, Mazamet, se expresa en el sentido de que un lavado neutro de la lana es posible; que es preciso no obstante, si la lana lavada está regulada sobre un pH de extracto acuoso de 8,5 a 9 y los peinados de 8,5 a 95. Por consiguiente, los resultados de las investigaciones de P. Dolder, G. Mazingue y M. van Overbkke (10) así como los de H.-J. Henning (8) se han visto confirmados en la práctica. Esto quiere decir que los peinados con valores de pH inferiores a 10, pueden ser hilados sin dificultad -en particular sin perturbación de cargas electrostáticassi las condiciones apropiadas de humedad y de ensinaje son aplicadas. Henning menciona resultados prácticos, obtenidos en países escandinavos, que hablan en favor de un valor de pH del extracto acuoso de 9,s. 4. Puntos de vista respecto al límite inferior de pH de las lanas carbonizadas 4.1. Modificación de la lana 4.1.1. Generalidades Es bien conocido que, frente a los ácidos, la lana es esencialmente más estable que respecto a los álcalis, ya que los enlaces cisteínicos, que aportan una gran contribución a la tenacidad de la lana, resisten a los ácidos. Una influencia demasiado fuerte del ácido provoca una alteración por ataque de las cadenas principales. Por consiguiente, una lana puede ser modificada desfavorablemente en el carbonizado. Lo que es determinante, para una eventual disminución de la calidad, son las condiciones de trabajo del carbonizado propiamente dicho. El valor de pH del extracto acuoso de las lanas carbonizadas y neutralizadas, depende menos de estos factores que de la neutralización; de manera que -contrariamente al valor del pH de la lana lavadaéste no puede ser válido como indicador de una modificación en cuanto a su resistencia, su color, causada eventualmente en el carbonizado. 4.1.2. Carga de la lana De la misma manera que existe una relación entre el pH y el porcentaje en álcali de la lana, existe igualmente en el sector ácido, una relación entre el por-
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