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El silencio historiográfico de Catalina de Lancáster y la construcción de la memoria del petrismo

VALDALISO-CASANOVA, COVADONGA

Abstract

En los tres reinados que se sucedieron tras el asesinato de Pedro I de Castilla (1350-1369) se creó una versión del suceso que acabó imponiéndose en los siglos venideros. Debido a que hubo “petristas”, es decir, personas que se mantuvieron leales a la memoria del monarca, y a que su nieta Catalina fue reina entre 1393 y 1418 –regente desde 1406– muchas veces se ha planteado la posibilidad de que en esas décadas se redactase un escrito con una versión alternativa. En este estudio se plantea cuál fue la relación de la reina con la historiografía y qué rastros se conocen de ese discurso alternativo.

Full text

e-Spania Re ue in e disciplinai e d’é udes hispaniques médié ales e mode nes 42 | juin 2022 Las einasenlasc ónicas/His o iog a iauni e salna Ibé iadosséculosXIIaXV/Jou néesCe an ines El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la memo ia del pe ismo Co adongaValdalisoCasano a Ediciónelec ónica URL: h ps://jou nals.openedi ion.o g/e-spania/44167 DOI: 10.4000/e-spania.44167 ISSN: 1951-6169 Edi o Ci ilisa ions e Li é a u es d’Espagne e d’Amé ique du Moyen Âge aux Lumiè es (CLEA) - Pa is So bonne Re e enciaelec ónica Co adonga Valdaliso Casano a, «El silencio his o iog áfico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la memo ia del pe ismo», e-Spania [En línea], 42 | juin 2022, Publicado el 24 junio 2022, consul ado el 07 julio 2022. URL: h p://jou nals.openedi ion.o g/e-spania/44167 ; DOI: h ps://doi.o g/10.4000/e- spania.44167 Es e documen o ue gene ado au omá icamen e el 7 julio 2022. C ea i e Commons - A ibución-NoCome cial-SinDe i adas 4.0 In e nacional - CC BY-NC-ND 4.0 h ps://c ea i ecommons.o g/licenses/by-nc-nd/4.0/ El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la memo ia del pe ismo Co adonga Valdaliso Casano a NOTA DEL AUTOR Es e abajo se ha desa ollado en el ma co de un p oyec o inanciado po la FCT– Fundação pa a a Ciência e a Tecnologia, I.P.– en el ámbi o de la No ma T ansi ó ia DL57/2016/CP1443/CT0001. 1 El 5 de agos o de 1388 se pac ó el enlace en e Ca alina de Lancás e y el u u o En ique III de Cas illa en un con a o i mado po Juan I, de una pa e, y po el duque de Lancás e y su esposa, “ iliam p imogeni am domini Pe i, quondam egis Cas elle e Legionis”, de la o a1. Es e e a apenas uno de los documen os que sellaban los acue dos median e los cuales Cons anza de Cas illa enunciaba a sus de echos a cambio, en e o as cosas, de una cuan iosa suma de dine o que se ía en egada a su esposo ese mismo año2. Cons anza u o pe miso pa a isi a Cas illa po un iempo limi ado y en un encuen o con Juan I le ue concedida de o ma i alicia la illa de Hue e, que se sumaba a o as es –Guadalaja a, Medina del Campo y Olmedo– p e iamen e en egadas en los mismos é minos3. En esa ocasión hubo ambién un in e cambio de egalos que incluye on, simbólicamen e, la co ona que Juan de Gan e pensaba luci al sen a se en el ono cas ellano4. Todo ello puede in e p e a se o bien como una cesión en ida po pa e de Cons anza de sus de echos en a o de su hija, o bien como la en a de los mismos a Juan I. La ac i ud de Ca alina de Lancás e en los años siguien es ambién se p es a a ambas in e p e aciones y, en buena medida, ello se debe al modo en que los ela os del pe iodo condicionan nues a pe cepción. El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 1 2 Aunque la p esencia de Ca alina en la his o iog a ía ha ganado un peso conside able en los úl imos años5, su imagen aún a as a la somb a c eada po los c onis as de la época. Como Jean-Pie e Ja din y Césa Oli e a Se ano han mos ado, esos esc i os sub ayan su condición de legi imado a de la mona quía azando es ampas apa en emen e lauda o ias, pe o que en ealidad la e a an como una pasi a ansmiso a de sus de echos, emp ana iuda y débil egen e6. También como una mad e sob ep o ec o a, dis an e de la on e a en la que su cuñado acumulaba glo ias mili a es, aquejada de sob epeso y con mal ins in o pa a elegi a sus p i ados, a juicio de los c onis as. T as el epaso de odos esos ex os se concluye que no espe aba gobe na , no quiso hace lo y acabó delegando, con poco c i e io. Con ello los au o es log a on un doble obje i o, pues no nega on su condición de he ede a pe o ampoco la p esen a on como una eina en eje cicio. La cons ucción de es a imagen debió es a condicionada po dos ac o es: la necesidad de sub aya que la legi imidad de Juan II e a incon es able, po un lado, y la adecuación de los esc i os al modo en que la c onís ica bajomedie al cas ellana plan eaba la elación de las muje es con el pode , po o o. 3 Con la cla a excepción de Isabel la Ca ólica, los miemb os emeninos de la ealeza a a ez ue on conside ados suje os his ó icos equi alen es a los homb es en los ex os his o iog á icos del pe iodo. Los oles de géne o imponían un alejamien o de las muje es de los escena ios de acción y an solo les concedían un mayo p o agonismo en episodios que endían a desa olla se en un segundo plano, como alianzas, a ados de paz y o os ac os diplomá icos. Los c onis as en endían que, en el seno de una ins i ución cuya p emisa e a man ene el pode asociado a una amilia, esul aban esenciales pa a ga an iza la sucesión y pa a omen a la cohesión7. Po ello, a di e encia de muchos his o iado es pos e io es, comp endie on que no se podía na a la his o ia sin que o masen pa e de los ela os. Desde el siglo XII, sin emba go, enía dándose una endencia a me ma el peso que habían enido en los acon ecimien os his ó icos p e é i os y a es ingi su ámbi o de acción en los más ecien es8. Aunque es e no ue un enómeno cons an e, como p ueban einas como Be enguela de Cas illa o Ma ía de Molina9, puede deci se que desde mediados del siglo XIV has a el einado de Isabel I la his o iog a ía ue un géne o ma cadamen e masculino an o en é minos de au o ía como de ecepción, pues no se iene cons ancia ni de que hubiese au o as de c ónicas o de o os ex os his o iog á icos en el pe iodo, ni de la p omoción de p oyec os de es e ipo po pa e de miemb os emeninos de la co e10, y las muje es, independien emen e de si leían es os esc i os, o o maban pa e de euniones en las que e an leídos en oz al a, no debie on o ma pa e de las audiencias que los c onis as enían en men e. 4 La imagen de Ca alina de Lancás e que los ela os ansmi en se ajus aba, po odo ello, a un modelo c eado a pa i de pa ones masculinos en el que ella no pa ece habe eje cido ninguna in luencia. Es e dis anciamien o es di ícil de en ende si se iene en cuen a que, además de eje ce como egen e du an e más de diez años, Ca alina había sido c iada como he ede a de una eina en el exilio, man u o un es echo con ac o con los leales a su abuelo y ue es igo de que el discu so his o iog á ico que se es aba egis ando –y ansmi iendo– en esos años en Cas illa hacía p ima una e sión del pasado con la que di ícilmen e pod ía es a de acue do. Es a es o a lo que aquí nos e e imos al habla del silencio his o iog á ico de la eina, y lo que a a emos de comp ende en las siguien es páginas. Comenza emos analizando cuál ue la elación El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 2 de Ca alina de Lancás e con la his o iog a ía que se esc ibió mien as i ía y, en conc e o, con las ob as a las que su nomb e es á asociado: la C ónica de Juan II, Las sie e edades del mundo de Pablo de San a Ma ía y una Suma adicionalmen e a ibuida al mismo au o . A con inuación, epasa emos los as os del pe ismo y las inicia i as que la eina lle ó a cabo pa a p ese a an o su memo ia como las de sus ances os. Po úl imo, examina emos algunas b e es no icias his o iog á icas alejadas del discu so o icial y que, po an o, pueden se in e p e adas como señales de que hubo egis os al e na i os. Ca alina de Lancás e y la esc i u a de la his o ia 5 La his o iog a ía medie al se pe cibe desde el p esen e como un p oceso de p og esi a cons ucción de un discu so que, a a és de aslados y aducciones, eco ía los siglos ampliándose con o me iban sucediéndose mona cas y comp imiéndose cuando se ma e ializaba en o mas b e es. En la Co ona de Cas illa su e olución en las úl imas cen u ias del pe iodo es á muy ligada a la composición de la Es o ia de España al onsí y, a lo la go del siglo XIV, de las c ónicas que egis a on los ocho einados siguien es. Aunque con i ie on con o os que se ue on edac ando en pa alelo, es os ex os se conside an de algún modo o iciales po habe sido concebidos en y pa a la co e eal, po inicia i a de la mona quía y a sabiendas de que enían ese ado un luga en la cáma a del ey. Sus au o es hab ían abajado a pa i de es as p emisas, apun alando los cimien os del pasado que sus en aba a la ins i ución median e la con ección de discu sos p opagandís icos que debían unciona a la go plazo y colabo ando, de es e modo, en un p oceso de man enimien o y ac ualización de la o aleza his o iog á ica cas ellana que se hab ía in e umpido a p incipios del siglo XV. Es a in e upción coincidi ía con la mino ía de Juan II. 6 La sín esis que acaba de aza se es suscep ible de a ias pun ualizaciones que no se á posible ealiza aquí, pe o sí con iene que nos de engamos en esa idea de que hubo un co e d ás ico, casi aumá ico, en o no al año 1400; una noción que de i a, en buena medida, de la pe cepción que se iene de la c onís ica del siglo XIV. Cuando el conjun o de c ónicas eales esc i as en el T escien os es obse ado desde la dis ancia los ela os se ag upan en o no a dos impulsos edaccionales, cada uno de ellos ma e ializado en un ex o: el que se esc ibió como in oducción a las c ónicas adicionalmen e a ibuidas a Fe nán Sánchez de Valladolid y un segundo p ólogo, i mado po Ped o López de Ayala. En ambos se insis e en la impo ancia de que la his o iog a ía sea un único hilo, p olongado has a el p esen e del his o iado . Al onso X hab ía elabo ado el p ime g an amo, un ela o que se ex endía desde el Dilu io has a su p esen e, que se p olonga ía en el einado de Al onso XI11. Ayala, po su pa e, con inua ía la a ea has a e se obligado a abandona la, según el au o de la C ónica de Juan II, «po ocupación de ejez e de dolencia»12. A pa i de ahí no se pod ía habla ya de un discu so o icial, lineal y pe ec amen e o denado. Las di e en es edacciones y e undiciones de lo que pos e io men e a ó de de ini se como C ónica de Juan II acaba ían o mando, en palab as de Juan de Ma a Ca iazo, un “nudo go diano” que an solo algunos es udios ecien es han comenzado a desa a 13. 7 En buena medida, el cambio no ue an b usco si se con empla con algún de enimien o la his o iog a ía del XIV. Los mismos c onis as que p esen a on sus ob as como necesa ias p olongaciones de un único esc i o las es uc u a on en o no a einados, y El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 3 sus ela os no siemp e se comple a on. La c ónica del einado de Al onso XI se in e umpió al llega al episodio más publici ado del momen o, la conquis a de Algeci as, y Ped o López de Ayala se limi a ía a esumi los úl imos años de ida de ese mona ca de un modo casi analís ico pa a cen a su na ación en Ped o I. Es bas an e p obable que es e úl imo au o comenzase a esc ibi sus c ónicas poco an es de que Ca alina de Lancás e con ajese ma imonio con el u u o En ique III y muy posiblemen e cuando alleció, en el p ime año de egencia, los ex os es a ían en cuade nos suel os que solo se o dena on pos e io men e14. En ellos el discu so se de enía de un modo un an o ab up o en 1395, de al modo que el pe iodo 1396-1406 nunca llegó a na a se –has a donde sabemos– en una c ónica o icial. Tampoco se conse a ningún manusc i o de las c ónicas ayalinas que pueda da a se en ida de Ca alina, cues ión sob e la que ol e emos más adelan e. Ine i ablemen e, al obse a desde el p esen e es e conjun o de ex os se iene la sensación de que en las dos p ime as décadas del siglo XV el egis o o icial de la his o ia cas ellana es aba languideciendo. Sin emba go, si se adop a o a pe spec i a la imagen es bas an e di e en e. 8 Po un lado, bas a coloca el p ólogo de la C ónica de Juan II jun o a los an e io es pa a de ec a la e olución de un discu so que buscaba e o za la idea de con inuidad, pe o ambién in ensi icaba p og esi amen e la impo ancia de la ac ualización del ela o, ap oximándolo cada ez más al p esen e de la edacción. Po o o, las c ónicas de einados esc i as en el siglo XIV es án lejos de pode conside a se singula es pues, además de exis i e siones y e undiciones de algunos de es os ex os, se sabe que es as no ue on las únicas na aciones de esos einados, y ni an siquie a las únicas compues as en la co e. Tampoco ue on los únicos esc i os his o iog á icos de la cen u ia. En el XIV se compusie on lis ados de ipo analís ico que egis aban de o ma escue a acon ecimien os da ados, así como suma ios o compendios que sin e izaban ob as an e io es y ac ualizaban el discu so na ando las décadas más ecien es. Todo ello se i ía mul iplicando paula inamen e, lo que ha lle ado a ag upa la his o iog a ía del Cua ocien os en unción de los ámbi os en los que se componía, del público al que se des inaba y de sus p opósi os. Po ello hay esc i os his o iog á icos edac ados en las dos p ime as décadas del siglo XV que se han elacionado con la igu a de Fe nando de An eque a, co egen e du an e g an pa e de la mino ía, y composiciones que se han inculado con la educación del jo en ey. En e los p ime os se si ua ía la pa e de la C ónica de Juan II que se esc ibió du an e la co egencia, aunque en su dedica o ia incluya a la eina Ca alina15. En e los segundos, dos ob as adicionalmen e a ibuidas a Pablo de San a Ma ía, obispo de Bu gos y u o del mona ca. 9 Una de es as a ibuciones es a día y equí oca, pues la llamada Suma de c ónicas p obablemen e ue compues a po Diego Rod íguez de Almela en la segunda mi ad del siglo XV16. Lo que lle ó a que du an e mucho iempo se asociase con una c onología más emp ana, y a que su edacción se haya enido elacionando con la educación de Juan II, ue una copia mode na en la que el ex o se in e umpe as el nomb amien o de Fe nando de An eque a como ey de A agón –no icia a la que se añade a con inuación «quedó nues o seño el ey don Juan en pode de la eyna doña Ca alina, su mad e, en Valladolid as a que la eyna mu ió»– y se indica, e óneamen e, que su au o ue el obispo don Pablo17. El equí oco p obablemen e se debe a que Pablo de San a Ma ía sí esc ibió una ob a his o iog á ica inculada a la educación de Juan II, Las sie e El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 4 edades del mundo o Edades o adas, un suma io en e so que aunaba la his o ia uni e sal y la his o ia cas ellana18. 10 Pa a la mayo pa e de los especialis as Las sie e edades se concibie on con una inalidad legi imado a y su p incipal obje i o e a p esen a al u u o mona ca, Juan II, como una igu a mesiánica. El des ina a io se ía, po an o, el jo en he ede o, cuya educación En ique III había encomendado en su es amen o al p opio Pablo de San a Ma ía19. De es e modo, la ob a se ca ac e iza ía po p esen a cla amen e dos asgos de ini o ios de la his o iog a ía co esana: la in encionalidad p opagandís ica, o ien ada a a ianza las bases de la ins i ución moná quica, y la ocación didác ica, pues la his o ia se concebía como un conjun o de exempla que ilus aban las enseñanzas con las que se o maba a los p íncipes. En cuan o a la inicia i a, pa a algunos hab ía pa ido del au o y pa a o os de la eina, pues la edacción se si úa en e 1416 y 1418 –es deci , en los úl imos años de ida de doña Ca alina, y cuando Fe nando de An eque a ya había allecido– y en uno de los manusc i os la in oducción pa ece di igi se a ella20. En cualquie caso, y a pesa de que se ha señalado la posibilidad de que haya en Las sie e edades ecos de his o iog a ía pe is a21, en el ex o ni se aza un e a o a o able –o mínimamen e ei indicado – de la igu a de Ped o I, ni se deja de p esen a a Ca alina de Lancás e apenas como la ansmiso a de unos de echos que co espondían a Juan II. Es e no se ía, po an o, ese esc i o al e na i o, enca gado po la nie a del ey don Ped o y des inado a egis a una e sión de los hechos di e en e de la p omo ida po los descendien es de En ique de T as áma a. Los ecos del pe ismo 11 La ausencia de un ela o que na e el einado de Ped o I desde el pun o de is a de sus ieles es algo que se plan ea desde hace mucho iempo, y que dio luga a un an asma his o iog á ico bas an e pe seguido, cuyo o igen se encuen a en la b e e mención de una «co ónica e dade a» del einado de Ped o I en un ex o p obablemen e edac ado en la segunda mi ad del siglo XV, y que c eció g acias a las c íp icas pis as sob e su exis encia diseminadas en el siglo XVI po descendien es del mona ca22. Fue a de ello, los as os de una his o iog a ía pe is a –es deci , de esc i os an e io es al einado de En ique IV en los que los leales a don Ped o o sus descendien es inmedia os na asen su p opia e sión de los hechos– son bas an e escasos y se encuad an en lo que Cla a Pascual A gen e ha denominado una «memo ia cul u al pe is a», que inclui ía la p oducción his o iog á ica pe o no se limi a ía a ella23. En e ellos es a ían dos secciones de El Vic o ial: el «Cuen o de los eyes»24 y el «Cuen o de B u o y Do o ea»25. También elemen os ma e iales, como manusc i os esul an es de p oyec os emp endidos po Ped o I que ue on ecupe ados pos e io men e26. Todos ellos es imonian la pe i encia de una causa, al iempo que sub ayan su ca ác e disc e o, du an e mucho iempo clandes ino y bas an e ci cunsc i o a cie as á eas geog á icas – Galicia, Po ugal, Ingla e a. Son, po an o, agas huellas de lo que se desa olló a lo la go de las es o cua o décadas pos e io es al egicidio –en algunos casos, como el de los esc i os que o man pa e de El Vic o ial, ansmi idas a díamen e– e indicado es de lo que debió se el en o no de Ca alina de Lancás e du an e su in ancia y su adolescencia. 12 Exis e, con odo, un ex o muy conocido que apa en emen e emi e de o ma di ec a a esa memo ia: el llamado “Cuen o del monje”, uno de los céleb es Cuen os de Can e bu y El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 5 de Geo ey Chauce 27. En ese ela o el na ado e ie e diecisie e agedias elacionadas con los e eses de la Fo una, es de las cuales ienen como p o agonis as a sendos pe sonajes con empo áneos que ue on aicionados y asesinados: Be nabé Viscon i, Ped o I de Chip e y Ped o I de Cas illa. Pese a la mala imagen con la que se asociaba a odos ellos, en el caso del mona ca cas ellano el cuen o se mues a bas an e empá ico28 y, además, ansmi e una e sión del egicidio ela i amen e a a, pues es ablece un pa alelismo con los pe sonajes del Roman de la Rose pa a indica que Oli e de Mauny – sob ino, p imo o he mano de Be and du Guesclin, dependiendo de las uen es– jugó un papel esencial en el asesina o de don Ped o29. Ello ha lle ado a pensa que Chauce ob u o es a in o mación de alguno de los pe is as que i ie on en la co e de Juan de Gan e30, al ez en el pe iodo en el que su esposa Philippa ue dama de Cons anza31. De hecho, iene odo el sen ido que en esa co e se hablase con ecuencia del episodio32; y no es en absolu o descabellada la idea de que allí se esc ibiese un ex o his o iog á ico más ex enso, al ez na ando la o alidad del einado33. 13 El «Cuen o del monje» no debió edac a se an es de que los duques pa iesen en di ección a Cas illa34. De hecho, p obablemen e se compuso en el pe iodo inal de la ida de Cons anza, pos e io al T a ado de Bayona y muy poco conocido. Debido a que Juan de Gan e quiso se sepul ado jun o a su p ime a esposa, a que man u o una elación conocida con su aman e –Ka he ine Swyn o d, he mana de Philippa Chauce , con quien acaba ía casándose– y a que su condición de he ede a había desapa ecido as la cesión de sus de echos, adicionalmen e se ha conside ado que en los cinco años que media on en e su uel a a Ingla e a y su allecimien o Cons anza es u o apa ada de la ida pública, alejada de la co e y dis anciada de un esposo pa a quien ya no end ía ninguna alía35. Sin emba go, hay p uebas documen ales de que siguió pa icipando en las ce emonias co esanas36, y ambién de que el duque des inó una cuan iosa suma an o a su une al como a sus ani e sa ios37. En esos años, po an o, bien pudo se ecep o a, e incluso inspi ado a, de los esc i os de Chauce . De hecho, un segundo ela o de los Cuen os de Can e bu y, el «Cuen o del magis ado», se ha elacionado ambién con ella. 14 Es e cuen o es una de las es composiciones de la llamada “saga de Cons anza”, en donde se na an las des en u as de la hija de un empe ado que, as un sang ien o episodio, debe hui en un ba co y exilia se en Ingla e a38. La más an igua se encuen a den o de las c ónicas de Nicholas T i e , esc i as an es de 1334, y la segunda en la Con essio Aman is de John Gowe , compues a al ededo de 138539. A di e encia de es os dos au o es, en el “Cuen o del magis ado” Chauce llama a su he oína Cus ance, indica que hablaba una lengua omance –«a mane La yn co up »– y sub aya su ca ác e piadoso. Los especialis as han señalado que los pa alelismos en e es e ela o y la his o ia de Cons anza de Cas illa pueden habe sido la causa de que Geo ey Chauce quisiese inclui lo en su ob a, pe o ambién han no ado que algunas al e aciones –la del nomb e de la p o agonis a, o el e i a menciona el cas illo de Kna esbo ough, po en onces en posesión de Juan de Gan e– quizá se debie on p ecisamen e a la in ención de e i a iden i icaciones di ec as40. En cualquie a de los casos, es bas an e p obable que se a e de o o as o li e a io de la pe manencia en la co e Lancás e de ese pe ismo que, en buena medida, la ca ac e izó en los años se en a y ochen a del siglo XIV. Nacida y c iada en ese en o no, Ca alina de Lancás e sin duda lle ó consigo a Cas illa odas esas memo ias, que se eac i a ían g acias a los con ac os que es ableció a su llegada con o os leales a su abuelo. El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 6 La eina Ca alina y la memo ia pe is a 15 Como es sabido, as la caída de Ca mona, en 1371, los descendien es del ey don Ped o y sus pa ida ios se di idie on en dos g upos: los que pe manecie on en Cas illa, en su mayo pa e ap esados, y los que se ie on obligados a exilia se. Rep esen an bien es a di isión dos he manas, sob inas del c onis a Ped o López de Ayala, que p obablemen e se habían c iado con las hijas de Ped o I. Sancha de Ayala acompañó a Cons anza y con ajo ma imonio con si Wal e Bloun , caballe o al se icio de Juan de Gan e que había pa icipado en 1367 en la ba alla de Náje a y mu ió en 1403 en la de Sh ewsbu y mien as po aba el es anda e eal, siendo pos e io men e inmo alizado po Shakespea e41. Te esa de Ayala, po su pa e, u o una hija con el ey don Ped o, Ma ía, y con ella ing esó a p incipios de los años no en a del siglo XIV en San o Domingo el Real de Toledo, desde donde se i ía de con ac o en e Ca alina de Lancás e y sus o os pa ien es42. Es a ed pudo c ea se an es de que Cons anza cediese sus de echos, pe o sin duda su ac i idad se in ensi icó g acias a Ca alina, quien en una ca a de agos o de 1393 ap emiaba a las monjas el con en o de San o Domingo pa a que esc ibiesen con mayo ecuencia43. 16 Di ec amen e, a a és de la iquísima documen ación conse ada en San o Domingo, e indi ec amen e a a és de o os esc i os, como las céleb es Memo ias de Leono López de Có doba44, sabemos que los hijos ilegí imos del ey don Ped o y los hijos de aquellos que se habían man enido leales al mona ca i ie on en una si uación bas an e d amá ica du an e al menos dos décadas, pe o se ie on a o ecidos po la llegada a Cas illa de la nie a del mona ca. Sabemos ambién que esos apoyos ue on muy disc e os en los p ime os años y que solo se acen ua on más adelan e. Si bien Te esa y Ma ía de Ayala man u ie on una in ensísima co espondencia con a ios miemb os de la amilia eal, pasa on empo adas en la co e y ue on a adas como ías an o po Ca alina y sus hijos como po En ique III y Fe nando de An eque a, los hijos a ones de Ped o I que le sob e i ie on no co ie on la misma sue e. Una ca a de Ca alina indica que el aslado de los es os mo ales de Sancho –que había allecido siendo niño– y su en e amien o en San o Domingo ue on lle ados a cabo casi en sec e o en una echa an a día como 1410, cuando En ique III ya había mue o45. Algunas misi as di igidas a Diego y a ias esc i as po él hablan de una en a que la eina le hacía llega , a la que se sumaban a eces algunos obsequios en o ma de opas46. Del e ce hijo, Juan, se desconoce casi odo, comenzando po la iden idad de su mad e, pe o es p obable que uese el de mayo edad y cla amen e siguió un camino di e en e, pues no apa ece en la documen ación de San o Domingo47. Sus descendien es, signi ica i amen e llamados Ped o y Cons anza, ue on a o ecidos po Juan II y llega on a eje ce ca gos eclesiás icos de elie e48. A Cons anza, p io a de San o Domingo el Real de Mad id, se debe la cons ucción de una capilla pa a Ped o I que ma e ializa la ehabili ación de la memo ia del mona ca que se emp endió a mediados del siglo XV49. 17 Las ins i uciones eligiosas ue on, de hecho, los con ex os de p ese ación de la memo ia que Ca alina de Lancás e p i ilegió, an o pa a sí como pa a sus pa ien es; como mues an los nume osos es udios publicados en los úl imos años que analizan el signi icado de las undaciones piadosas, pe o con una al a ca ga simbólica, que la eina lle ó a cabo50. Un buen ejemplo de ello es la se ie de o icios li ú gicos que puede lee se en el úl imo olio de un misal del con en o de cla isas de As udillo51. Aunque en el El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 7 esc i o no se indica, pa ece cla o que se a a de un enca go de Ca alina de Lancás e po que los ezos se des inan, po es e o den, a sus pad es, sus abuelos pa e nos y ma e nos, los pad es y abuelos pa e nos de su esposo, y el p opio En ique III: Domingo a la a de begilia po don Juan, duque de Guina e de Lancás e , e de [sic] la in an a dona Cos ança, su muge , pad es de nues a seño a la eyna. Lunes a la a de begilia e en o o día misa po el ey Dua e de Ingla e a e po la eyna dona Filipa, su muge . Ma es a la a de begilia e en o o día misa po el ey don Ped o e po la eyna dona Ma ía, su muge . Mié coles a la a de begilia e o o día misa po el ey don Juan e po la eyna dona Leono , su muge . Joues a la a de begilia e o o día misa po el ey don En ique el iejo e po la eyna dona Juana, su muge . Vie nes a la a de begilia e o o día misa po el ey don En ique, que Dios pe done. 18 A endiendo al úl imo pedido, el enca go debió ealiza se cuando la eina ya e a iuda; es deci , en e 1406 y 1418. En el ex o hay po meno es bas an e signi ica i os, especialmen e en las i ulaciones, siendo lo más llama i o que la undado a del con en o, Ma ía de Padilla, apa ece como eina mien as la mad e de Ca alina de Lancás e , Cons anza de Cas illa, es conside ada in an a. Con ello se es aba ea i mando la legi imidad acep ándose, al mismo iempo, lo pac ado en Bayona. Algo simila puede deci se del es amen o de Ca alina, en donde se p esen a como esposa del di un o En ique III pe o hace a su hijo Juan «he ede o u(ni )e sal en quan o anne al de echo que yo he e me pe enesçe (de) qualquie mane a a los dichos egnos e a cada uno dellos»52. En el mismo sen ido, an o la insc ipción en el alcáza de Sego ia –« eyna doña Ca alina, u o a egido a, mad e del muy al o e muy noble escla ecido ey don Juhan que Dios man enga e dexe e i e eyna po muchos iempos e buenos»53– como su epi a io en la ca ed al de Toledo54 inciden en su papel de eina mad e. Concluimos de odo ello que Ca alina nunca se ebeló con a lo es ablecido en 1388 – echa en la que se la econoció como he ede a de de echos, pe o no como he ede a del ono– pa a así ga an iza la sucesión en su hijo. Ello no impidió que man u iese con ac o con los pe is as ni que los apoyase, pe o conlle ó acep a el sigilo con el que debían conduci se odas las mani es aciones a su a o , y ambién las des inadas a ehabili a la memo ia de su abuelo. Los discu sos pa alelos 19 La p og esi a cons ucción de una imagen posi i a del ey don Ped o al menos desde el siglo XVI, y sob e odo a pa i del XIX, ha lle ado a in e p e a la mejo a de ida de los descendien es del mona ca y de sus ieles –en buena medida ep esen ados po Leono López de Có doba– como una compensación as la de o a, de i ada de los es ue zos de Cons anza de Cas illa y ma e ializada en su hija Ca alina. Po ello, se ha enido buscando en los esc i os de la época un discu so his o iog á ico que espondiese al enunciado po aquellos que en su día habían encido y, desde un p esen e que quie e e en los pac os de Bayona una ic o ia del pe ismo, el p uden e silencio de Ca alina de Lancás e ha esul ado di ícil de dige i . La lógica es bas an e cla a, pues pa e de la idea de que, si hubo quien no acep ó lo sucedido en Mon iel y dedicó su ida a comba i lo, has a llega a e compensados sus es ue zos, debió exis i una « e sión e dade a» del einado de Ped o I opues a al ela o legi imado y p opagandis a que las c ónicas de Ayala –y, al ez en mayo medida, los múl iples ex os edac ados en el El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 8 TAGGIE, Benjamin F., «John o Gaun , Geo ey Chauce and “O Noble, O Wo hy Pe o, Glo ie o Spayne”», Fi een h-Cen u y S udies, 10, 1984, p. 195-228. TAGGIE, Benjamin F., «Chauce in Spain. The His o ical Con ex », Medi e anean S udies, 3, 1992, p. 35-44. VALDALISO CASANOVA, Co adonga, «Las p i adas de la eina: amis ad y polí ica en el en o no de la eina Ca alina de Lancás e », in: Mª Isabel DEL VAL VALDIVIESO y C is ina SEGURA GRAIÑO (eds.), La pa icipación de las muje es en lo polí ico. Mediación, ep esen ación y oma de decisiones, Mad id, A.C. Almudayna, 2011, p. 97-114. VALDALISO CASANOVA, Co adonga, «Los au o es de la Suma de c ónicas de Pablo Ga cía de San a Ma ía. Singula idad, ansmisión y esiliencia en la his o iog a ía bajomedie al», eHumanis a/ Con e sos, 4, 2016, p. 212-232, URL: h ps://www.ehumanis a.ucsb.edu/si es/ secu e.lsi .ucsb.edu.span.d7_eh/ iles/si e iles/con e sos/ olume4/13%20ehumcon 4. aldaliso.pd . VALDALISO CASANOVA, Co adonga, «La his o icidad y la his o iog a ía sob e Ped o I de Cas illa: c ónicas pe didas y memo ias cons uidas (siglos XIV a XVI)», La Co ónica, 45 (2), 2017, p. 53-78. VALDALISO CASANOVA, Co adonga, «Colegi y esc ibi de su mano. Las unciones de ay Alonso de Mad id, abad de Oña, en la Suma de las co ónicas de España», in: Isabella TOMASSETTI (coo d.), A a a es y pe spec i as del medie alismo ibé ico, Vol. 1, San Millán de la Cogolla: Cilengua, 2019, p. 281-295. VILLARROEL GONZÁLEZ, Ósca , «Ped o de Cas illa (1394-1461): un obispo de Osma y sus elaciones con la Mona quía», Cel ibe ia, 51, 2001, p. 133-162. VÍRSEDA BRAVO, Ma a, La biblio eca de los Velasco en el Hospi al de la Ve a C uz: a e y cul u a esc i a, esis doc o al, Uni e sidad Complu ense, 2019. WILL, Elizabe h H., «John o Gaun ’s Household: A endance Rolls in he Glynde A chi e, ms. 3469», in: Nigel SAUL (ed.), Fou een h Cen u y England, Woodb idge: Boydell P ess, 2008, p. 13-30. YEAGER, Robe F., «The Tale o Cons ance in Con ex », in Robe F. YEAGER and B ian W. GASTLE (ed.), App oaches o Teaching he Poe y o John Gowe , Nue a Yo k: Mode n Language Associa ion o Ame ica, 2011, p. 159-171. ZURITA, Je ónimo, Anales de la Co ona de A agón, Za agoza: Ins i ución «Fe nando el Ca ólico», 1967-1977. NOTAS 1. A chi o Gene al de Simancas, PTR. LEG. 52.4. 2. La ca a de pago ue publicada en la Colección de documen os inédi os pa a la His o ia de España, Tomo LI, Mad id: Imp en a de la Viuda de Cale o, 1867, p. 39-46. El a ado en John PALMER and B ian POWELL (ed.), The T ea y o Bayonne (1388), Exe e : The Uni e si y o Exe e P ess, 1988. 3. Todo ello ue na ado con bas an e po meno po Ped o López de Ayala en la c ónica de Juan I (Año X, capí ulos 1-5) ( éase Pe o LÓPEZ DE AYALA, C ónica del Rey Don Juan P ime o, edición c í ica, es udio p elimina y no as de Jo ge N. FERRO, Buenos Ai es: SECRIT, 2009). Véanse ambién, en e o os, Pe e E. RUSSELL, The English in e en ion in Spain and Po ugal in he ime o Edwa d III and Richa d II, Ox o d: Cla endon P ess, 1955 y Ma ía del Pila CARCELLER CERVIÑO, «El pe iplo de Cons anza de Cas illa y de Ca alina de Lancas e en la búsqueda de su legi imidad al El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 15 ono cas ellano», en Ma ía del Pila CARCELLER CERVIÑO (coo d.), Viajes y iaje os en la Edad Media, Mad id: Ediciones de La E gás ula, 2021, p. 161-180. 4. También ha sido conside ado simbólico el legado de la he mana meno de Cons anza, Isabel de Cas illa, a sus descendien es de su co ona, que se ha in e p e ado como pun o de pa ida de una pos e io eclamación del ono cas ellano po pa e de los Yo k. Véase sob e ello An hony GOODMAN and Da id MORGAN, «The Yo kis claim o he h one o Cas ile», Jou nal o Medie al His o y, 11, 1985, p. 61-69. Los au o es ci an el es amen o de Isabel a pa i de la aducción de un agmen o publicada en Nicholas H. NICOLAS (ed.), Tes amen a e us a: illus a ions om wills, o manne s, cus oms, &c., om he eign o Hen y he second o queen Elizabe h, ol. 1, Lond es: Nichols and Son, 1826, p. 134-135. El o iginal se encuen a en Lond es (The Na ional A chi es, PROB 11/1/56). 5. G an pa e de los es udios se si úan en las dos décadas que median en e la publicación de la biog a ía esc i a po Ana Eche a ía (Ana ECHEVARRÍA ARSUAGA, Ca alina de Lancas e , eina egen e de Cas illa (1372-1418), Honda ibia: Ne ea, 2002) y la más ecien e (Ma ía del Pila CARCELLER CERVIÑO y Ósca VILLARROEL GONZÁLEZ, Ca alina de Lancas e : una eina y el pode , Ba celona: Silonia, 2021). 6. Jean-Pie e JARDIN, «Le ôle poli ique des emmes dans la dynas ie T as ama e», e-Spania, 1, 2006, URL: h p://jou nals.openedi ion.o g/e-spania/322; DOI: h ps://doi.o g/10.4000/e-spania. 32 [consul ado en diciemb e de 2021]; Césa OLIVERA SERRANO, «Felipa y Ca alina de Láncas e : eligiosidad y ela o his o iog á ico», Anua io de Es udios Medie ales, 46 (1), 2016, p. 361-391. 7. «La eine idéale es e, aux yeux de ces hommes, la emme “sain e e noble” qui sai demeu e à sa place de ga dienne de la cohésion amiliale», J.P. JARDIN, a . ci . Véase ambién Ángela MUÑOZ FERNÁNDEZ, «La mediación emenina como o ma de acción polí ica. Tiempos, con ex os y ans o maciones de un ol polí ico (Cas illa, siglos XIV-XV)», e-spania, 20, 2015, URL: h p:// jou nals.openedi ion.o g/e-spania/24146; DOI: h ps://doi.o g/10.4000/e-spania.24146 [consul ado en diciemb e de 2021]. 8. Sob e la in a ep esen ación de las muje es en las na a i as his o iog á icas cas ellanas del siglo XII en adelan e éase el ecien e abajo de Je ey BOWMAN, «Reco d, Ch onicle and Obli ion: Remembe ing and Fo ge ing Eli e Women in Medie al Ibe ia», en Simon BARTON y Robe PORTASS (eds.), Beyond he Reconquis a: New Di ec ions in he His o y o Medie al Ibe ia (711-1085). In Honou o Simon Ba on, Leiden-Bos on: B ill, 2020, p. 201-231. 9. Véanse, po ejemplo, Geo ges MARTIN, «Reina sin eina », e-Spania, 1, 2006, URL: h p:// jou nals.openedi ion.o g/e-spania/21608; DOI: h ps://doi.o g/10.4000/e-spania.21608 [consul ado en diciemb e de 2021] y Fe nando GÓMEZ REDONDO, «El molinismo: un sis ema de pensamien o le ado (1284-1350)», en An onia MARTÍNEZ PÉREZ y Ana Luisa BAQUERO ESCUDERO (coo ds.), Es udios de li e a u a medie al: 25 años de la Asociación Hispánica de Li e a u a Medie al, Mu cia: Uni e sidad de Mu cia, 2012, p. 45-81. 10. En el caso del Suma io de los eyes de España po el Despense o de la eina doña Leono de A agón la inclusión del nomb e de la esposa de Juan I, ya allecida cuando se compuso la ob a, es una mane a de au oiden i ica se po pa e del au o . 11. Véanse Ge ald L. GINGRAS, «Sánchez's T es Co ónicas: An Al onsine Legacy?», Romance Qua e ly, 33 (3), 1986, p. 289-294, Fe nando GÓMEZ REDONDO, «De la c ónica gene al a la eal: ans o maciones ideológicas en C ónica de es eyes», en Geo ges MARTIN (coo d.), La his o ia al onsí: el modelo y sus des inos (ss. XIII-XV), Mad id: Casa de Velázquez, 2000, p. 95-124 y Ca men BENÍTEZ GUERRERO, «Un c onis a en la co e de Al onso XI: Fe nán Sánchez de Valladolid o el enigmá ico au o de T es Reyes», en Manuel GARCÍA FERNÁNDEZ (coo d.), El siglo XIV en p ime a pe sona: Al onso XI, ey de Cas illa y León (1312-1350), Se illa: Uni e sidad de Se illa, 2015, p. 37-51. 12. Michel GARCIA, «Ayala y sus c ónicas: el p oceso c ea i o», Talia dixi , 10, 2005, p. 51-53. El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 16 13. Sob e odo, Michel GARCIA, C ónica del ey Juan II de Cas illa. Mino ía y p ime os años de einado (1406-1420), Salamanca: Ediciones Uni e sidad de Salamanca, 2017, 2 ols., jun o con a ios abajos de F ancisco Bau is a. 14. M. GARCIA, «Ayala y sus c ónicas…». 15. Nos e e imos a M. GARCIA, C ónica del ey Juan II de Cas illa… Sob e es a dedica o ia éase Inés FERNÁNDEZ ORDÓÑEZ, «Ac o es y au o es en la his o iog a ía egia de la Baja Edad Media (1200-1450)», in: F ancisco J. HERNÁNDEZ, Rocío SÁNCHEZ AMEIJEIRAS y Emma FALQUE (eds.), Medie al s udies in Honou o P o . Pe e Linehan, Fi enze, SISMEL-Edizioni del Galluzzo, p. 589-614. 16. Co adonga VALDALISO CASANOVA, «Colegi y esc ibi de su mano. Las unciones de ay Alonso de Mad id, abad de Oña, en la Suma de las co ónicas de España», in: Isabella TOMASSETTI (coo d.), A a a es y pe spec i as del medie alismo ibé ico, Vol. 1, San Millán de la Cogolla: Cilengua, 2019, p. 281-295. 17. Se a a del es imonio conse ado en la Biblio eca Nacional de España, mss. 1279, en donde la copia comienza en el ol. 121 º, con la a ibución de la au o ía al «obispo don Pablo», y inaliza en el ol. 221 º, añadiéndose después un colo ón con a ios e o es de copia. Véase Co adonga VALDALISO CASANOVA, «Los au o es de la Suma de c ónicas de Pablo Ga cía de San a Ma ía. Singula idad, ansmisión y esiliencia en la his o iog a ía bajomedie al», eHumanis a/Con e sos, 4, 2016, p. 212-232, URL: h ps://www.ehumanis a.ucsb.edu/si es/ secu e.lsi .ucsb.edu.span.d7_eh/ iles/si e iles/con e sos/ olume4/13%20ehumcon 4. aldaliso.pd [consul ado en diciemb e de 2021]. 18. Véanse el es udio y la edición de Juan Ca los CONDE, La c eación de un discu so his o iog á ico en el Cua ocien os cas ellano: «Las sie e edades del mundo» de Pablo de San a Ma ía (es udio y edición c í ica), Salamanca: Ediciones Uni e sidad de Salamanca, 1999. 19. Sob e odo ello éase Juan Ca los CONDE, «Las sie e edades del mundo de Pablo de San a Ma ía y su signi icación ideológica», in: Ped o M. CÁTEDRA (di .), Modelos in elec uales. Nue os ex os y nue os lec o es en el siglo XV. Con ex os li e a ios, co esanos y adminis a i os. P ime a en ega, Salamanca: SEMYR, 2012, p. 61-95, así como la bibliog a ía allí ecogida. 20. En conc e o, el h.II.22 de la biblio eca del Real Monas e io de San Lo enzo de El Esco ial ( ol. 1 º): «En e o as cosas que a la ues a mages ad, muy pode osa p incesa e ylus íssima eyna seño a, a ían seydo p esen adas so b e e conpendio de esc ip u a, una conpilación, casi epo o io, a ues a al eza pensé di igi ». En o os es imonios el mismo ex o, inicio del p ólogo, se o mula en masculino. Es amos desa ollando un es udio de es e manusc i o, en el que analiza emos es a a ian e. Ana Eche a ía llamó la a ención sob e es a dedica o ia (A. ECHEVARRÍA ARSUAGA, Ca alina de Lancas e , eina egen e…, p. 204) y sugi ió que pod ía se señal de una ac i idad de pa onazgo cul u al po pa e de la eina al es ilo enacen is a (Ana ECHEVARRÍA ARSUAGA, «The Queen and he Mas e : Ca alina o Lancas e and he Mili a y O de s», en The esa EARENFIGHT (ed.), Queenship and Poli ical Powe in Medie al and Medie al and Ea ly Mode n Spain, Alde sho : Ashga e, 2005, p. 95, pp. 91-105.); algo que Isabel Becei o Pi a conside a posible pe o no de e minan e (Isabel BECEIRO PITA, «Pode egio y mecenazgo en el occiden e peninsula : las einas e in an as de las dinas ías T as ama a y A ís», Anua io de Es udios Medie ales, 46 (1), 2016, p. 329-360, p. 331). 21. Juan Ca los CONDE, «Una lanza po la exis encia de una his o iog a ía pe is a sojuzgada: ecos y as os en la his o iog a ía del Cua ocien os cas ellano», in: José Manuel LUCÍA MEGÍAS (ed.), Ac as del VI Cong eso In e nacional de la Asociación Hispánica de Li e a u a Medie al, ol. 1, Alcalá de Hena es: Edi o ial Uni e sidad de Alcalá, 1997, p. 511-522. 22. Pa a es e ema emi imos a un abajo an e io : Co adonga VALDALISO CASANOVA, «La his o icidad y la his o iog a ía sob e Ped o I de Cas illa: c ónicas pe didas y memo ias cons uidas (siglos XIV a XVI)», La Co ónica, 45 (2), 2017, p. 53-78. Sob e el au o éanse Ma ía Es ela GONZÁLEZ DE FAUVE, Isabel J. LAS HERAS y Pa icia DE FORTEZA, «Apología y censu a: posibles au o es de las c ónicas a o ables a Ped o I de Cas illa», Anua io de Es udios Medie ales, El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 17 36 (1), 2006, p. 111-144 y Má io FARELO, «João Gu ié ez», in: João Luís Inglês FONTES (di .); An ónio Camões GOUVEIA, Ma ia Filomena ANDRADE e Má io FARELO (coo ds.), Bispos e A cebispos de Lisboa, Lisboa: Li os Ho izon e, 2018, p. 403-416. 23. Cla a PASCUAL ARGENTE, «E el seño de Galicia e a linaje de T oya. El Vic o ial and he Cul u al Memo y o Pe ismo», La co ónica: A Jou nal o Medie al Hispanic Languages, Li e a u es & Cul u es, 45 (2), 2017, p. 241-266. 24. Véase Ra ael BELTRÁN, «El Cuen o de los eyes Ped o I y En ique II: Una his o ia exemplum sob e la caída de los linajes», Bole ín de la Real Academia Española, 69, 1989, p. 417-57. 25. Véanse C. PASCUAL ARGENTE, a . ci ., y Ra ael BELTRÁN, «La sibila Do o ea y la conquis a de G an B e aña en El Vic o ial: en e Juan Gan e, Ca alina de Lancas e y el anuncio del pa o en u oso de Juan II de Cas illa», en Ma ina SERRANO MARÍN, Belén ALMEIDA CABREJAS y Fe nando LARRAZ ELORRIAGA (eds.), Babel a a és del espejo: homenaje de Joaquín Rubio To a , Alcalá de Hena es: Edi o ial Uni e sidad de Alcalá, 2021, p. 129-152. 26. Véase Rica do PICHEL GOTÉRREZ, «La His o ia oyana de Ped o I y su p oyección en la Galicia a lan is a», La co ónica: A Jou nal o Medie al Hispanic Languages, Li e a u es & Cul u es, 45 (2), 2017, p. 209-240. 27. Sin e izamos a con inuación pa e de los con enidos de un abajo que se á publicado en los p óximos meses, en donde pod á encon a se un mayo desa ollo de es a emá ica y un lis ado más amplio de e e encias bibliog á icas sob e el ema. 28. Rep oducimos el ex o a pa i de La y D. BENSON (ed.), The Ri e side Chauce , Ox o d: Ox o d Uni e si y P ess, 2008, p. 246-247 (2375-2390). De Pe o Rege Ispannie O noble. O wo hy Pe o, glo ie o Spayne, Whom o une heeld so hye in mages ee, Wel ogh en men hy pi ous dee h compalyne Ou o hy land hy b o he made hee lee, And a e , a a seege, by sub il ee, Thou we e bi aysed and lad un o his en e, Whe e as he wi h his owenw hand slow hee, Succedynge in hy egne and in hy en e. The eeld o snow, wi h h’egle o black he inne. Caugh wi h he lym od colou ed as he gleede. He b ew his cu sednesse and al his synne. The wikked nes was we ke o his need. No h Cha les Oly e , ha ook ay heede O h ou he and honou , bu A mou ike Genylon-Oly e , co up o meede, B og he his wo hy kyng in swich a b ike. 29. Has a donde sabemos, es a e sión del egicidio an solo se ansmi e en o o ex o, los Anales de Je ónimo Zu i a, en donde se indica que ue omada de una uen e ca alana: «No hallando o den el ey don Ped o cómo pode de ende se ni escapa se en ió con un caballe o que se decía Men Rod íguez de Senab ia a o ece a Bel án de Claquín que si le pusiese en libe ad le da ía las illas de So ia, Almazán, A ienza, Mon agudo, Deza y Se ón y docien as mil doblas; y es o se ju ó po Oli e he mano de Bel án de Claquín que in e ino en es e a o, según a i ma un au o ca alán de aquellos iempos» (Je ónimo ZURITA, Anales de la Co ona de A agón, Za agoza: Ins i ución Fe nando el Ca ólico, 1967-1977, ol. 4, Lib o X, capí ulo 5). 30. Hen y Sa age sugi ió que Fe nando de Cas o, el más des acado de los pe is as, y es igo del egicidio, pudo habe sido la uen e de Chauce (Hen y SAVAGE, «Chauce and he “pi ous dee h” El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 18 o “Pe o, glo ie o Spayne”», Speculum, 24, 1949, p. 357-375). Sydney A mi age-Smi h, po su pa e, c eyó que Chauce había escuchado la his o ia di ec amen e de labios de Cons anza («lea ning i doub less om he lips o Cons ance o Cas ile», Sydney ARMITAGE-SMITH, John o Gaun , King o Cas ile and Leon, Duke o Aqui aine and Lancas e , Ea l o De by, Lincoln, and Leices e , Seneschal o England, New Yo k: Ba nes and Noble, 1964, p. 64), opinión pos e io men e compa ida po Mª Bea iz HERNÁNDEZ PÉREZ («Geo ey Chauce y el mecenazgo emenino en la co e inglesa bajomedie al», Limina . Es udios Sociales y Humanís icos, 6 (2), 2008, p. 15–30). Sob e odo ello éanse ambién Edwa d M. SOCOLA, «Chauce 's De elopmen o Fo une in he “Monk's Tale”», The Jou nal o English and Ge manic Philology, 49.2, 1950, p. 162 y Benjamin F. TAGGIE, «John o Gaun , Geo ey Chauce and “O Noble, O Wo hy Pe o, Glo ie o Spayne”», Fi een h-Cen u y S udies, 10, 1984, p. 195–228, en e o os. 31. La pe enencia de los Chauce a la co e del duque de Lancas e es á sob adamen e documen ada. Véase, po ejemplo, Wal o d D. SELBY e al. (eds.), Li e-Reco ds o Chauce , Lond es: Chauce Socie y, 1900, p. XXIX; así como a ios documen os publicados en ese olumen y en Sydney ARMITAGE-SMITH (ed.), John o Gaun 's Regis e , ol. 2, Lond es: Royal His o ical Socie y, 1911, y Eleano C. LODGE and Robe SOMERVILLE (eds.), John o Gaun 's Regis e (1379–1383), ol. 1, Lond es: Royal His o ical Socie y, 1937. 32. Tal y como sin duda se habló de la ic o ia de Náje a, sob e la que se esc ibie on poemas. Véase Da id R. CARLSON, John Gowe , Poe y and P opaganda in Fou een h-Cen u y England, Camb idge: D. S. B ewe , 2012, p. 68-93. 33. La posibilidad de que Chauce u iese acceso a es a in o mación de o o modo, al ez en un iaje a la Península, pa ece menos p obable. Sob e es os iajes éanse Suzanne HONORÉ- DUVERGÉ, «Chauce en Espagne? (1366)», Recueil de a aux o e a M. Clo is B unel, memb e de l’Ins i u , di ec eu hono ai e de l’École des cha es, Vol. 2, Pa is: Socié é de l'École des cha es, 1955, p. 9-13; Thomas J. GARBATY, «Chauce in Spain, 1366: Soldie o Fo une o Agen o he C own?», Mode n Language No es, 5, 1967, p. 81-87; Albe C. BAUGH, «The Backg ound o Chauce ’s Mission o Spain», in: A no ESCH (ed.), Chauce und Seine Zei , Symposion ü Wal e F. Schi ne , Tübinggen: Max Niemeye , 1968, p. 55-69; Benjamin F. TAGGIE, «Chauce in Spain. The His o ical Con ex », Medi e anean S udies, 3, 1992, p. 35-44; Jesús L. SERRANO REYES, «John o Gaun ’s In e en ion in Spain: Possible Repe cussions o Chauce ’s Li e and Poe y», SELIM, 6, 1996, p. 117-145 y «The Chauce s in Spain: F om he Wedding o he Fune al», SELIM, 8, 1998, p. 193-203. 34. La mayo pa e de los especialis as conside a que Chauce comenzó a esc ibi Los cuen os de Can e bu y en 1387 (Rosalyn ROSSIGNOL, C i ical Companion o Chauce : A Li e a y Re e ence o His Li e and Wo k, Nue a Yo k: Fac s on File, 2006, p. 49). Aunque a ios au o es piensan que es e cuen o pudo comenza se an es, c een ambién que las secciones que hacen e e encia a pe sonajes coe áneos se añadie on con pos e io idad. En cualquie caso, dado que Be nabé Viscon i mu ió en diciemb e de 1385, en ienden que no pod ía da a se an es de esa echa. 35. Véanse, po ejemplo, S. ARMITAGE-SMITH, John o Gaun , King o Cas ile and Leon…, p. 357. De ek BREWER, Chauce and his Wo ld, Camb idge: Boydell and B ewe , 1992, p. 72, Roland M. SMITH, «Chauce ’s “Man o Law’s Tale” and Cons ance o Cas ile», The Jou nal o English and Ge manic Philology, 47 (4), 1948, p. 343. 36. P ueba de ello es su p esencia en las cuen as asociadas a la O den de la Ja e e a (Geo ge F. BELTZ, Memo ials o he O de o he Ga e , Lond es: William Picke ing, 1841, p. 250-253). Los egis os de los gas os de la co e del duque ambién mues an que siguió eniendo la misma p esencia que an es de la campaña, como ha señalado Elizabe h H. WILL, «John o Gaun ’s Household: A endance Rolls in he Glynde A chi e, ms. 3469», in: Nigel SAUL (ed.), Fou een h Cen u y England, Woodb idge: Boydell P ess, 2008, p. 21. 37. Cali icada po A mi age-Smi h como una «eno mous expense» (S. ARMITAGE-SMITH, John o Gaun , King o Cas ile and Leon…, p. 358, no a 3). De hecho, el p oyec o de cons ui un monumen o une a io pa a en e a se jun o a su p ime a esposa emon a al menos a 1372 (Oli e D. HARRIS, El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 19 «“Une es iche sepul u e”. The Tomb and Chan y o John o Gaun and Blanche o Lancas e in Old S Paul’s Ca hed al, Lond es», Chu ch Monumen s, 25, 2010, p. 9). 38. Véanse, en e o os, Albe B. GOUGH, The Cons ance Saga, Be lin: Maye & Mülle , 1902; R.M. SMITH, «Chauce ’s “Man o Law’s Tale” and Cons ance o Cas ile…», p. 345; y Robe F. YEAGER, «'The Tale o Cons ance' in Con ex », in Robe F. YEAGER and B ian W. GASTLE (ed.), App oaches o Teaching he Poe y o John Gowe , New Yo k: Mode n Language Associa ion o Ame ica, 2011, p. 159-171. 39. Nancy B. BLACK, Medie al Na a i es o Accused Queens, Gaines ille: Flo ida Uni e si y P ess, 2003, p. 109. 40. And ew C. EDWARDS, «Kna esbo ough Cas le and “The Kinges Mood es Cou ”», Philological Qua e ly, 19, 1940, p. 306–309. 41. Véase A senio DACOSTA, El “Lib o del linaje de los seño es de Ayala” y o os ex os genealógicos: ma e iales pa a el es udio de la conciencia del linaje en la Edad Media, Bilbao: Uni e sidad del País Vasco - Se icio Edi o ial, 2020, p. 175 y 176 (disponible en h ps://web-a gi alpena.adm.ehu.es/ pd /UHPDF209044.pd ) [consul ado en diciemb e de 2021]. Sancha apa ece ci ada como dama de Cons anza de Cas illa en documen os de 1380 y 1381 (E. LODGE, John o Gaun 's Regis e (1379–1383) …, ol. 1, p. 112, doc. 327; p. 181, doc. 527; p. 233, doc. 715). 42. Véanse Edua do GARCÍA REY, «La amosa p io a doña Te esa de Ayala (su co espondencia ín ima con los mona cas de su iempo)», Bole ín de la Real Academia de His o ia, 96, 1930, p. 685-773, José Luis BARRIOS SOTOS, San o Domingo del Real y Toledo a ines de la Edad Media (1364-1507), Toledo: Ins i u o P o incial de In es igación y Es udios Toledanos –Dipu ación P o incial de Toledo, 1997, Co adonga VALDALISO CASANOVA, «Las p i adas de la eina: amis ad y polí ica en el en o no de la eina Ca alina de Lancás e », en Mª Isabel DEL VAL VALDIVIESO y C is ina SEGURA GRAIÑO (eds.), La pa icipación de las muje es en lo polí ico. Mediación, ep esen ación y oma de decisiones, Mad id, A.C. Almudayna, 2011, p. 97-114 y Ángela MUÑOZ FERNÁNDEZ, «Reinas y cí culos emeninos de la co e en los con en os oledanos. San o Domingo el Real y Ca alina de Lancás e », in: Raquel TORRES JIMÉNEZ y F ancisco RUIZ GÓMEZ (eds.), Ó denes mili a es y cons ucción de la sociedad occiden al (siglos XII-XV), Mad id, Sílex, 2016, p. 649-678. 43. F ancisco de Paula CAÑAS GÁLVEZ, Colección diplomá ica de San o Domingo el Real de Toledo. Documen os eales I: 1249-1473, Mad id: Sílex Ediciones, 2010, p. 104. 44. Es e esc i o ha gene ado un conside able núme o de abajos, po lo que nos limi a emos a emi i a la excelen e sín esis ealizada po Rebeca Sanma ín Bas ida, publicada en el Dicciona io Biog á ico de la Real Academia de la His o ia, disponible en h ps://dbe. ah.es/biog a ias/17614/ leono -lopez-de-co doba [consul ado en diciemb e de 2021]. 45. F.P. CAÑAS GÁLVEZ, op. ci ., p. 149. 46. E. GARCÍA REY, op. ci ., p. 749-754. En uno de los documen os allí publicados (nº 19) Ca alina mues a su en ado al sabe que su ío no ha u ilizado las opas que le en ía y amenaza con no en ia más: « asie on me en ende que así como os legasen las dichas opas que luego las dié edes, saluo na que quedase pa a uos, po ende e o osí, po que yo sepa que os las aedes os uego que las non dedes a pe sona alguna, e en ello me a edes plase , e de o a mane a, si yo sé que uso las dades, sabedes que yo me escusa é bien de uos en ia o as» (p. 749-750). 47. S e ano Ma ia Cingolani ha localizado un documen o (A chi o de la Co ona de A agón, Cancille ía, eg. 1959, ol. 23 º) en el que se hace e e encia a un sal oconduc o concedido po el ey de A agón pa a que un al Juan Cos a, escude o, que se iden i ica como hijo ilegí imo del ey don Ped o, pueda i a A iñón («Iohannes Cos a, scu i e , Pe i egis Cas elle illegi ime na i, apud A inionem di iga g essus suos»). Es á echado el 9 de ab il de 1390; es deci , as el T a ado de Bayona pe o cuando aún i ía Juan I. Nada indica que se a e de ese mis e ioso Juan que con el iempo se ha ía an céleb e, pe o ampoco lo con a io. Le ag adezco aquí de nue o el que me haya dado no icia de es e documen o, así como en iado su ansc ipción. El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 20 48. Véanse Mª Es ela GONZÁLEZ DE FAUVE, Isabel LAS HERAS y Pa icia DE FORTEZA, «Los ca gos eclesiás icos y eligiosos como es a egia de ecupe ación del pode de los descendien es de Ped o I de Cas illa», En la España Medie al, 24, 2001, p. 195-238; «La descendencia masculina de Ped o I de Cas illa», Fundación pa a la His o ia de España, 6, 2002-2003, p. 85-108; «Simbología del pode en un linaje cas ellano: los descendien es de Ped o I excluidos de la línea suceso ia», Cuade nos de His o ia de España, 78, 2003-2004, p. 47-66; y Ósca VILLARROEL GONZÁLEZ, «Ped o de Cas illa (1394-1461): un obispo de Osma y sus elaciones con la Mona quía», Cel ibe ia, 51, 2001, p. 133-162. 49. Mª del Pila RÁBADE OBRADÓ, «Religiosidad y memo ia polí ica: las cons i uciones de la capilla de Ped o I en San o Domingo el Real de Mad id (1464)», En la España Medie al, 26, 2003, p. 227-261. 50. Es as undaciones han sido muy es udiadas en los úl imos años. Véanse, en e o os, los abajos de Ma ía del Ma GRAÑA CID, «Ca alina de Lancas e , la O den de P edicado es y la eginalidad: las polí icas con en uales», Edad Media. Re is a de His o ia, 18, 2017, p. 75-100 y «¿Polí ica eginal en ed? Reinas impulso as de la Cong egación de San a Cla a de To desillas», S mma, 15, 2020, p. 74-94; así como Ma ía del Ca men GARCÍA HERRERO y Ángela MUÑOZ FERNÁNDEZ, «Reginalidad y undaciones monás icas en las Co onas de Cas illa y de A agón», Edad Media. Re is a de His o ia, 18, 2017, p. 16-48. 51. Misal pa a el uso anciscano del con en o de cla isas de As udillo (Biblio eca Nacional de España, mss. 9469), ol. 427 º. También publicado en Ma a VÍRSEDA BRAVO, La biblio eca de los Velasco en el Hospi al de la Ve a C uz: a e y cul u a esc i a, esis doc o al, Uni e sidad Complu ense, 2019, p. 130-132. 52. Luis CORRELL RUIZ, Una copia del es amen o de Ca alina de Lancas e , Valencia, Ins i u o Valenciano de Es udios His ó icos, 1952, p. 86 y 87. 53. Ál a o FERNÁNDEZ DE CÓRDOVA MIRALLES, «El co dón y la piña. Signos emblemá icos y de ociones eligiosas de En ique III y Ca alina de Lancas e (1390-1418)», A chi o Español de A e, 89 (354), 2016, p. 126. 54. «Aqui yace la muy ca ólica y escla ecida seño a eyna doña Ca halina de Cas illa e Leon, muge del muy emido ey don En ique, mad e del muy pode oso ey don Juan, u o a e egido a de sus eynos, hija del muy noble p íncipe D. Juhan, p imogéni o del eyno del Ingla e a, duque de Guilana e Alencas e, e de la in an a Doña Cons anza, p imogéni a y he ede a de los eynos de Cas illa, duquesa de Alencas e, nie a de los jus icie os eyes, el ey Adua e de Ingla e a e del ey don Ped o de Cas illa: po la qual es paz y conco dia pues a pa a siemp e. Es a seño a ino en Valladolid, a dos dias de Junio de 1418 años. Fue asladada aqui domingo diez dias de Diciemb e de 1419 años», A. ECHEVARRÍA ARSUAGA, Ca alina de Lancas e , eina egen e…, p. 204 a pa i de En ique FLÓREZ, Memo ias de las eynas ca hólicas, omo II, Mad id: O icina de la Viuda de Ma ín, 1790, p. 726. Sob e la capilla éase Da id NOGALES RINCÓN, La ep esen ación eligiosa de la Mona quía cas ellano-leonesa: la Capilla Real (1252-1504), esis doc o al, Uni e sidad Complu ense, 2009. 55. Véanse las in e esan es e lexiones sob e la elación en e el discu so his ó ico y el pode , basadas en las ideas de Foucaul y Ba hes, de Ra ael BELTRÁN, «Ejemplos de ansmisión del sabe his ó ico: de la enciclopedia a la miscelánea y del ex o a la imagen en la li e a u a del siglo XV cas ellano», Cuade nos del CEMYR, 5,1997, p. 145-172. 56. Véanse los dos abajos p e iamen e mencionados: R. BELTRÁN, «El Cuen o de los eyes…» y J. C. CONDE, «Una lanza po la exis encia…». 57. Se encuen a en la biblio eca del Real Monas e io de San Lo enzo de El Esco ial, en un códice bajo la signa u a X.II.12 ( ol. 102-114). Es amos p epa ando una edición de es e conjun o de ex os, que i á acompañada po un es udio de los mismos. 58. Diego CATALÁN, «Nunca ie a jabone os an bien ende su jabón. Romance his ó ico del ey don Ped o del año 1357», Bole ín de la Real Academia Española, 32 (136), 1952, p. 233-245. El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 21 59. Ramón MENÉNDEZ PIDAL, C ónicas gene ales de España. Ca álogo de la Real Biblio eca. Manusc i os, Mad id: Suceso es de Ribadeney a, 1898, p. 147 y 148, y De ek LOMAX, «El C onicón Co dubense de Fe nando de Salme ón», En la España medie al, 2, 1982, p. 595-642. 60. Ca men BENÍTEZ GUERRERO y Co adonga VALDALISO CASANOVA, «Los Anales co dubenses y la his o iog a ía b e e andaluza de la Baja Edad Media», Talia dixi , 16, 2021, p. 59-83, URL: h ps:// publicaciones.unex.es/index.php/TD/a icle/ iew/764, DOI: h ps://doi.o g/ 10.17398/1886-9440.16.59 [consul ado en diciemb e de 2021]. 61. [141] «Lunes quinze dias de nouiemb e anno de Nues o Senno de mill qua oçien os e n annos nasçio la in an a donna Ma ia ija del ey don En ique e de la eyna donna Ca alina, la qual eyna e a ija del duque de Alencas e e de donna Cos ança ija del ey don Ped o de Cas illa, assy que es a in an a es isnie a del ey don Ped o e ija del ey den En ique». Es a y las siguien es ci as se oman de De ek LOMAX, «El C onicón Co dubense…», p. 634-639. 62. [125] «En el anno de Nues o Senno de mill e ezien os e sesen a e nueue annos a onze dias po anda de ma ço ma o el ey don En ique al ey don Ped o en Mon iel po muchas auesu as e c ueldades que izo en el egno de Cas illa commo cuen a en su es o ia». 63. [126] «En el anno de Nues o Seno de mill e ezien os e se en a e dos annos a diez dias del mes de mayo en la a de en o el ey don En ique en Ca mona, que le die on las pue as abie as de Ca mona, e Ma in Lopez me iose en el alcaça po aze pley esia, que mala ue pa a el que diez annos nos me io mucha anb e. E luego juues siguien e ue echa la pley esia, e luego lunes siguien e en o en Seuilla el ey e oda su mesnada e donna Ysabel e los ijos del ey don Ped o e Ma in Lopez e Ma heos Fe nandez, e luego lunes diez dias del mes de jullio a as a on a Ma in Lopez e le co a on los pies e las manos en la plaça de San F ançisco e lo quema on». 64. El es amen o de En ique II es ablecía que se undase un monas e io en Mon iel pa a acoge los es os del ey don Ped o, pe o un codicilo pos e io anulaba es a undación: «po quan o en el dicho nues o es amen o o denamos e mandamos que po la me ced que nos Dios ha ia echo, en que nos dio ic o ia con a don Ped o que se decia ey, nues o enemigo en que ue encido e mue o en la ba alla de Mon iel, que mandabamos que uese echo e es ablecido un mones e io […] nos ago a, po quan o despues de es o nos ue dado en peni encia que iziesemos, e compliesemos po su alma o as cosas algunas, las quales cosas que nos ue on mandadas po la dicha peni encia po quan o las nos ha emos cumplido, po es a azon mandamos que el dicho mones e io que ha iamos mandado aze , que cesse e que non se aga» (En ique II, Codicilo del 7/ V/1376. San F ancisco de Mon iel. O. F. M. Anulación de la undación). Véase Juan A. PRIETO SAYAGUÉS, Éli es de pode , monas e ios y eligiosos. Una elación de in e eses ecíp ocos en la Cas illa bajomedie al (1284-1474). Apéndice, esis doc o al, Uni e sidad de Valladolid, 2018, p. 2, de donde omamos la ansc ipción, así como o as e e encias a es e episodio en el mismo es udio (po ejemplo, páginas 51, 91, 161, 348, 395). Ag adezco aquí de nue o al au o el que me hiciese llega es as in o maciones. RESÚMENES En los es einados que se sucedie on as el asesina o de Ped o I de Cas illa (1350-1369) se c eó una e sión del suceso que acabó imponiéndose en los siglos enide os. Debido a que hubo “pe is as”, es deci , pe sonas que se man u ie on leales a la memo ia del mona ca, y a que su nie a Ca alina ue eina en e 1393 y 1418 – egen e desde 1406– muchas eces se ha plan eado la posibilidad de que en esas décadas se edac ase un esc i o con una e sión al e na i a. En es e El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 22 es udio se plan ea cuál ue la elación de la eina con la his o iog a ía y qué as os se conocen de ese discu so al e na i o. In he h ee eigns ha ollowed he assassina ion o Ped o I o Cas ile (1350-1369), a e sion o he e en was c ea ed ha ended up p e ailing in he cen u ies o come. Since he e we e "pe is as", i.e., people who emained loyal o he memo y o he mona ch, and his g anddaugh e Ca he ine was queen be ween 1393 and 1418 – egen since 1406 – he e has been aised many imes he possibili y ha a w i ing wi h an al e na i e e sion was w i en in hose decades. This pape analyses he ela ionship o he queen wi h his o iog aphy and he aces o his al e na i e discou se. Au cou s des ois ègnes qui sui i en l'assassina de Pie e Ie de Cas ille (1350-1369), une e sion de l'é énemen u c éée qui ini a pa s'impose dans les siècles à eni . Pa ce qu'il y a ai des « pe is as », c'es -à-di e des gens qui son es és idèles à la mémoi e du mona que, puisque sa pe i e- ille Ca he ine é ai eine en e 1393 e 1418 – égen e depuis 1406 – plusieu s ois la possibili é a é é é oquée qu'au cou s de ces décennies un éc i a ec une e sion al e na i e es éc i e. Ce e é ude p opose quelle é ai la ela ion de la eine a ec l'his o iog aphie e quelles aces son connues de ce discou s al e na i . ÍNDICE Mo s-clés: his o iog aphie, Bas Moyen Âge, Cou onne de Cas ille, Ca he ine de Lancas e, pe ismo Keywo ds: his o iog aphy, La e Middle Ages, Cas ilian C own, Ca he ine o Lancas e , pe ismo Palab as cla es: his o iog a ía, Baja Edad Media, Co ona de Cas illa, Ca alina de Lancas e , pe ismo AUTOR COVADONGA VALDALISO CASANOVA Cen o de His ó ia da Uni e sidade de Lisboa/Uni e sidad de Alcalá El silencio his o iog á ico de Ca alina de Lancás e y la cons ucción de la ... e-Spania, 42 | juin 2022 23