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Abstract

La propuesta que quiero abordar hace referencia a la búsqueda de una relación directa entre la práctica deportiva y el desarrollo cognitivo en los escolares. <br />El sedentarismo está, por desgracia, cada vez más implantado entre los jóvenes de nuestra sociedad y es por ello que , como muestra, llevaré a cabo este trabajo, para intentar concienciarlos de que la práctica deportiva tiene como consecuencia, entre otras, la mejora del desarrollo cognitivo en ellos y así, dadas las condiciones adecuadas, un óptimo rendimiento académico.<br />Para ello haremos referencia a las antiguas civilizaciones donde se verá la implantación y evolución del deporte pasando de ser algo recreativo a un estilo de vida, veremos como funciona y mejora los sistemas biológicos del sujeto así como su sistema nervioso y psíquico concluyendo que dicha práctica deportiva mejora el rendimiento académico de los escolares.<br /><br /> Pina Utrilla, Marcos; Chivite Izco, Miguel

Full text

Uni e sidad de Za agoza G ado en Ciencias de la Ac i idad Física y el Depo e P ác ica depo i a: In luencia en el desa ollo cogni i o de los escola es Spo Pe o mance: In luence on he cogni i e de elopmen in he school child en Tu o (es) Au o del T abajo Mikel Chi i e Izco Ma cos Pina U illa Fecha de p esen ación 26 de Ene o de 2021 2 Índice In oducción .................................................................................................................... 3 Capí ulo I ......................................................................................................................... 6 El depo e: con ex o his ó ico y socio-cul u al ............................................................. 6 Capí ulo II ..................................................................................................................... 10 La base biológica, cue po y depo e ........................................................................... 10 Capí ulo III .................................................................................................................... 17 La p ác ica depo i a, ce eb o y apa a o psíquico ...................................................... 17 Capí ulo IV .................................................................................................................... 27 In luecnia depo i a en el endimien o académico en el ma co mundial ................... 27 Capí ulo V ..................................................................................................................... 34 P ác ica depo i a y desa ollo cogni i o: algunas apo aciones en el ma co nacional español ........................................................................................................................ 34 Conclusiones .................................................................................................................. 49 Re e encias bibliog á icas ............................................................................................ 56 3 In oducción El p opósi o undamen al del p esen e TFG es ealiza un abo daje in e p e a i o del depo e y su impac o en el endimien o escola . Ya desde la an igüedad la p ác ica depo i a iene es udiándose como una ac i idad humana que in luye en di e sos ámbi os de la ida pa icula men e en la salud, la educación y la cul u a. Po ello, con iene pa i del momen o his ó ico-cul u al donde el depo e se incubó alcanzando un al o g ado de desa ollo: la G ecia clásica, y en conc e o las ciudades-es ados de Espa a y A enas. Así, el p ime capí ulo es á o ien ado a ema ca la impo ancia de las p ác icas depo i as pa a la salud del cue po, la p epa ación pa a la gue a y la o mación del ciudadano incluyendo la dimensión é ica que e a an ap eciada po los g iegos. Se des aca cómo el homb e de la an igua G ecia conside aba el depo e como algo esencial, como pa e indispensable pa a conquis a el equilib io en e cue po y men e, como mé odo pa a disciplina al ciudadano, como con ibuyen e a la ley uni e sal del cosmos y log a accede a esa combinación de ida sana, belleza y é ica. Se mues a que pa a ellos el depo e no e a algo me amen e ec ea i o, sino que o maba pa e esencial de sus idas con la misma impo ancia que las elaciones sociales, el abajo y la amilia. El depo e e a i al pa a o ma gue e os e icaces en la de ensa del Es ado, pe o ambién pa a o ma ciudadanos pa a la polí ica, capaces de hace se ca go de los asun os de la polis. El segundo capí ulo, en a en el es udio de la elación en e eje cicio ísico y su base biológica. in e p e ando la impo ancia del eje cicio ísico y la mo i ación co po al pa a la elicidad y la salud. Al ampa o de algunos es udios que mues an cómo el eje cicio ísico con ibuye a o alece el cue po y su unción o gánica se e idencia el ínculo en e ac i idad ísica y salud. 4 La elación en e depo e y salud e a esencial, quedando cons ancia de que ayuda a alcanza esa sensación de bienes a ; en es e es ado el suje o encuen a la cla e pa a inse a se en el mundo con g an capacidad adap a i a, gene a espues as an e el en o no, o alece la ed cogni i a p eexis en e e incluso desa olla o as; en de ini i a, el indi iduo log a do a se del equipamien o necesa io pa a ob ene un endimien o a o able en el p oceso educa i o. El e ce capí ulo habla de la p ác ica depo i a y sus múl iples bene icios en di e sas unciones ce eb ales, su con ibución a la cla idad men al, la oma de decisiones, en la c eación de un ambien e posi i o y en es imula el emp endimien o e inicia i a hacia las ac i idades in elec uales, cul u ales y educa i as. Un buen desa ollo cogni i o acili a la a ención, la concen ación, el pensamien o eloz y agudo, la pe spicacia del suje o, sob e odo po que ope a como pla a o ma pa a eje una malla cogni i a, compe encias lingüís icas y c ea una “caja de he amien as” que le pe mi en un desempeño óp imo en los asun os cul u ales y del conocimien o complejo. Las cues iones del en amado psíquico ocupan un luga p incipal, en e o as cosas, po que la educación man iene una demanda ue e sob e es e componen e pues es allí donde nacen las espues as y las he amien as cogni i as pa a hace en e a las exigencias de un p og ama secuencial, me ódico y o ganizado. Se habla de la elación cue po, men e y ac i idad educa i a, admi iendo la e e sión de és a úl ima sob e el cue po y la men e en é minos de e oacción y de e oalimen ación y ei indicando, po an o, la impo ancia de su pues a en acción. 5 En esumen, un es udio de la elación en e lo psíquico y la educación es la an esala pa a abo da el capí ulo siguien e que ema iza el asun o del desempeño de los es udian es en sus cu sos o p og amas escola es. En el cua o capí ulo se abo da la mejo a en el endimien o escola como consecuencia de la p ác ica depo i a. el núcleo undacional exp esado en la in luencia o impac o del depo e en el endimien o académico, p esen ando algunos es udios eó icos e in es igaciones que analizan, con sen ido c í ico, esa elación. En sin onía con lo expues o, se puede adelan a que la a gumen ación sos enida sob e la base o gánica y psíquica en un es ado de bienes a y salud cons i uye la p emisa undamen al pa a espe a esul ados sa is ac o ios de los es udian es en el desempeño de sus cu sos escola es, na u almen e en condiciones no males de in e és, dedicación, es ue zo pues o en sus ac i idades y un clima p opicio pa a el es udio y la ealización de a eas inculadas al mundo del conocimien o. De es a mane a, oma o ma de ini i a una ealidad que ya había sido cap ada po los an iguos con mucha cla idad, a sabe ; que el depo e es una ac i idad humana undamen al en la o mación del homb e, an o pa a el igo ísico, como pa a la agudeza in elec ual y el espí i u o ac i ud é ica. 6 Capí ulo I El depo e: con ex o his ó ico y sociocul u al Desde los iempos de la an igüedad clásica se encuen a una elación en e la p ác ica depo i a y la educación “men e sana in co po e sano”, concep o undamen al pa a los g iegos. Conside aban que el eje cicio ísico, apa e de do a al cue po con des ezas singula es e imp imi le igo , con ibuía a la salud de la men e y, po an o, o alecía el in elec o pa a una mejo oma de decisiones pa a su día a día. De allí que, en la an igua G ecia, apa ezca un ínculo en e ac i idad a lé ica y educación; en el caso de Espa a, e an educados pa a la gue a, se a aba de o ma un gue e o e icaz en la de ensa del Es ado y pa a ello se ocalizaban en el o alecimien o del cue po do ándolo con las des ezas necesa ias pa a el comba e. El p og ama en cues ión e a su icien e pa a endu ece al más esmi iado: al aya el alba, los muchachos se sume gían en las heladas aguas del lago o del ma más ce cano; a con inuación, y de eg eso al campamen o, omaban su p imea comida consis en e en alimen os na u ales: u as y ce eales. Luego cada uno esg imía su jabalina o su lanza y ma chaba con su unidad al e eno de p ác icas, donde enía luga la ins ucción de lanzamien o. La seguían la gas ca e as de ma a ón, encuen os, comba es y luchas…Es a clase de adies amien o p odujo legiones de homb es en pe ec as condiciones co po ales, capaces de oma pa e en las mejo es compe iciones a lé icas que el mundo haya p esenciado jamás. Aquellos mismos homb es e an los que igu aban en las ilas de los ejé ci os que an emible hicie on a G ecia (Ma ciano y Goldman, 1960, p. 16). Haciendo e e encia a A enas, la conexión p e alece más aún si cabe. En es os casos se buscaba algo más allá que no solo la mejo a del ísico, sino ambién del alma. El ideal g iego en e sión de A enas e a la a e é, conocido gene almen e como i ud, pe o que es más nu ida y p o unda po que en uel e la cualidad sup ema del homb e como ap ecia Kahle (1973) cuando sos iene que el é mino se ue ans o mando has a indica : La excelencia de ca ác e mo al, men al y ísico, una excelencia que puede adqui i se po es ue zo indi idual. Se humanizó a odos los 7 dioses, la ida humana aspi aba a una a monía de odas las ue zas y cualidades; el ideal e a una combinación… de di inidad y belleza, e a lo bueno-bello, y ambién lle aba implíci o el signi icado de sabidu ía…pa a los g iegos Kosmos signi icaba simul áneamen e uni e so, o den, a monía, embellecimien o y ado no (p. 90). En consecuencia, el pensamien o y la cul u a de la G ecia clásica habían log ado un g ado al de elabo ación eó ica y acional que pe mi ió e la conexión en e p ác ica depo i a y desempeño en las ac i idades gue e as, pe o ambién la impo ancia del depo e en la o mación del ciudadano pa a desen ol e se en la polis, el depo e como pa e sus ancial del “cuidado de sí mismo”. Es e “cuidado de sí mismo” o ma pa e de lo que Foucaul ca ac e izaba como eo ía del yo, de iniéndolo como “e ec ua po cuen a p opia con la ayuda de o os un conjun o de ope aciones sob e su cue po y su alma…ob eniendo así una ans o mación de sí mismos con el in de alcanza cie o es ado de elicidad” (Foucaul , 2008, p. 48). La p ác ica depo i a, que has a en onces había sido de ca ác e p i ado y subje i o, pasa a la es e a de lo social y de mejo a de las elaciones pe sonales, con i iéndose así en una egla undamen al en la con i encia en e ciudadanos. (p. 50). Po ello, no esul a ex año que el depo e en el mundo an iguo es u ie a ligado a g andes ep esen an es del pensamien o, al como lo demues an los casos de Pla ón y Pi ágo as con i iéndose ambos en campeones de di e en es modalidades de lucha. Como consecuencia de es a e ien e, el eje cicio pasa a o ma pa e de un con ex o más amplio, naciendo así la cul u a ísica como sopo e de la cul u a in elec ual, lo que p opo cionaba un balance óp imo al suje o pa a un mejo desa ollo de las acciones co idianas en su ida. 8 Es o nos plan ea si la p ác ica depo i a es e ec i a pa a la mejo a del suje o a odos los ni eles y en especial en su desa ollo cogni i o pa a una mejo oma de decisiones y endimien o escola . El mundo ac ual ha is o cómo el depo e ha colonizado odos los espacios sociales, económicos y cul u ales. Si hablamos de la salud, exis e una a iedad de cuidados médicos donde se c uzan ecomendaciones a macológicas con el cuidado del cue po a a és del depo e. Las escuelas y uni e sidades compi en no sólo en los ankings académicos sino en las compe encias de las di e en es p ác icas depo i as. Asimismo, el mundo del espec áculo, el en e enimien o y el ma ke ing apela a la igu a de depo is as econocidos pa a sus campañas en ele isión, en las e is as e in e ne . Además, al habla de depo e, mencionamos uno de los sec o es económicos más ue es del mundo mode no, un sec o impo an ísimo de la economía mundial, c eado de empleos de los más di e sos, donde emp esas, equipos, ma cas e incluso a le as se encuen an asados en sumas que e an impensables hace años. El depo e ya no puede e se como una simple ac i idad ec ea i a debido a la in e elación que p esen an los di e en es sis emas que lo in eg an, no solo el me amen e depo i o, sino ambién la salud, el ma ke ing y los negocios en e o os, con i iéndolo así en lo que conocemos como depo e en la ac ualidad. A endiendo a es e conjun o de ideas y haciendo hincapié a la mejo a del endimien o escola , cob a mayo ele ancia asumi las implicaciones del depo e ( uen e de salud, o alecimien o de la men e, espí i u posi i o, habilidad pa a abaja en g upo, ele ación de la au oes ima…) como conjun o de condiciones en el suje o que con ibuyen a mejo a su desempeño a ni el académico. 9 En sin onía con lo an e io , es á cla o que la p ác ica depo i a es un componen e impo an e pa a o alece la base o gánica del se humano; el uncionamien o biológico y co po al es po enciado y, po ello mismo, ayuda a una mejo a de la salud. Con es os pila es no cabe duda de su papel es imulado en la educación, en la capacidad pa a abso be in o mación y conocimien os, o alece la caja de he amien as eó icas y p ác icas, amplia la ed lingüís ica, ilumina la men e pa a la oma de decisiones y, en de ini i a, eje ce una in luencia decisi a pa a ejecu a las a eas elacionadas al mundo del sabe con una al a impo ancia de e icacia y e iciencia. 16 las ías de en ada y salida del cue po y la po ción espi a o ia es donde ocu e el in e cambio eal de gases. La unción p ima ia del sis ema espi a o io es p opo ciona le un mé odo de in e cambio de gases en e el ai e que e odea y u cue po. Esencialmen e es o signi ica que in oduce oxígeno en nues o cue po pa a p oduci ene gía y elimina el dióxido de ca bono de nues a sang e (Canales Sand a, 2017, Depo e y Salud). El espi a es un ac o de nues a ida co idiana, si bien es cie o que lo hacemos sin pensa y ob iamen e es necesa io pa a i i , necesi amos de ese in e cambio de oxígeno pa a ene una salud óp ima y un cie o bienes a , una mejo a en nues a capacidad pulmona y un meno es és muscula . Po odas es as azones hay que omen a la p ác ica depo i a, con i iéndola en una u ina en la que el cue po se encuen e en una ac i idad oni icado a, saludable y con esul ados incluso es é icos. El cue po es el ma e ial que con iene el alma, luga donde se encuen a y desa ollamos nues o sis ema cogni i o, ejecu o de abajo y uen e del place . Po ello y haciendo e e encia al pensamien o g iego, debemos cuida el cue po, con i iéndolo en algo cul u al, po que si cumplimos con esa p emisa es a emos dando un paso signi ica i o hacia una “mejo es ancia en el mundo”. 17 Capí ulo III La p ác ica depo i a, ce eb o y apa a o psíquico En es e capí ulo se ha á e e encia a las elaciones en e la p ác ica depo i a y la ac i ación de las unciones del ce eb o, así como el desa ollo cogni i o en los p ocesos de ap endizaje. Obse a emos cómo in luye la p ác ica depo i a en la mejo a del desa ollo de la memo ia, manejo de in o mación, in eligencia y ap endizaje es udiando y explicando la ana omía y isiología del cue po como p eámbulo de dicho esul ado. Empezamos haciendo e e encia al sis ema ne ioso, el cual, a su ez, es á o mado po dos subsis emas; el p ime o, el sis ema ne ioso cen al que co esponde al encé alo y la médula espinal. Es e conjun o es p opiamen e el cen o de odo el sis ema; el segundo, el sis ema ne ioso pe i é ico, den o del cual se encuen an odos los ejidos ne iosos si uados ue a del sis ema cen al enca gados de la ansmisión y ecepción de in o mación. Así: El sis ema ne ioso cen al es la uen e de nues os pensamien os, emociones y ecue dos. T as in eg a la in o mación a a és de unciones mo o as que iajan po los ne ios, el sis ema ne ioso cen al ejecu a una espues a adecuada. […] Las neu onas son las células esponsables de las unciones a ibuidas al sis ema ne ioso: pensa , azona , con ol de la ac i idad muscula , sen i e c. Son células exci ables que conducen los impulsos que hacen posible odas las unciones del sis ema ne ioso. […] El ce eb o es la cuna de la in eligencia, que pe mi e a los se es humanos lee , esc ibi , habla , ealiza cálculos, compone música, eco da el pasado, planea el u u o e imagina lo que no ha exis ido (To osa, s. ). Todas es as unciones como lee , esc ibi , habla e c.… desempeñan un papel muy impo an e en los p ocesos de ap endizaje y desa ollo cogni i o. Po ejemplo, en la o mación de edes cogni i as, en endiendo como edes cogni i as a aquellas que 18 pe mi en la adquisición y ope ación de nue os conocimien os pa a a ianza los en el sis ema. En es e aspec o juegan un papel cen al las células del sis ema ne ioso, las neu onas, que ienen una es uc u a diseñada pa a es ablece conexiones o ien adas a la comunicación de una o ma ápida y p ecisa con o as células de su ipo. Las unciones básicas de las neu onas son: ecibi señales o in o mación, in e p e a las señales ecibidas pa a de e mina si la in o mación debe o no se ansmi ida y comunica señales a células, músculos, glándulas u o as neu onas. Es en la neu ona donde se encuen a “el p oceso de sinapsis, que consis e en la unión de los bo ones e minales de la neu ona emiso a y la dend i a de la célula ecep o a que posibili a la asmisión de in o mación” (Ga cía, 2019). Viendo las di e en es acciones que lle an a cabo, es ob io pensa que exis en di e en es ipos de neu onas como senso iales, mo o as e c., y o as que se enca gan de ope aciones más complejas, como los p ocesos de conocimien o. “Toda ac i idad neu o ce eb al compo a […] la cons i ución de las uniones sináp icas y, en el homb e, en el sueño y la imaginación, sin la cual no hay in ención eó ica, y, po an o, conocimien o cien í ico” (Mo ín, 1984, p. 129). El ap endizaje como ac o de conocimien o c ea po medio de la búsqueda y o ganización de da os y acon ecimien os del en o no, edes semió icas, lenguajes, pa adigmas y mapas pa a comp ende el mundo, e go, una o ganización men al. El eminen e pensado ancés Edga Mo ín (1984) sos iene que: El ap endizaje es la adquisición de in o mación que el sis ema saca del ecosis ema. Es a adquisición se e ec úa a a és de un disposi i o inna o (es a egia y o ganización cogni i a) y a pa i de una búsqueda e an e […] del sis ema en el ecosis ema. El ap endizaje consis e, en cie o sen ido, en hace que los e en os signi iquen, en ans o ma el e en o- uido en e en o-señal, incluso en e en o-signo. El uido es ans o mado en señal po el ap endizaje. Es a ans o mación consis e en e ec ua asociaciones en e e en os. De es e modo el ap endizaje 19 conduce a una “ isión del mundo” que nos odea. […]El ap endizaje es sin duda eso, la in eg ación in e io del mundo ex e io (pp. 178-179). El ap endizaje es donde eside la conciencia, el pensamien o y la olun ad. Po an o, es un pila undamen al en el p oceso de in e p e ación dialéc ica en e el suje o y el en o no, así como el suje o y la cul u a. Desde es a pe spec i a, podemos comp ende el ap endizaje como la ap opiación que hace el homb e de los da os del en o no pa a con e i los en sis emas de señales, códigos y signos es ableciendo a pa i de allí modelos y pa adigmas. Es a co elación es lo que denomina Mo ín (2000), el bucle ce eb o-men e-cul u a que lo explica en la o ma siguien e: El homb e solo se comple a como se plenamen e humano po y en la cul u a. No hay cul u a sin ce eb o humano (apa a o biológico do ado de habilidades pa a ac ua , pe cibi , sabe , ap ende ), y no hay men e, es deci capacidad de conciencia y pensamien o, sin cul u a. La men e humana es un su gimien o que nace y se a i ma en la elación ce eb o/cul u a. Una ez que la men e ha su gido, ella in e iene en el uncionamien o ce eb al con e ec o e oac i o. Hay en onces una iada en bucle en e ce eb o/men e/cul u a donde cada uno de los é minos necesi a a los o os. La men e es un su gimien o del ce eb o que susci a la cul u a, la cual no exis i ía sin el ce eb o (pp. 56-57). Es en la men e donde habi an las ideas, las c eencias, las isiones del mundo los concep os, las ca ego ías, los signos, los modelos. En és a, al se an compleja, pueden coexis i elemen os acionales e i acionales, de modo que el homb e puede se acional y deli an e al mismo iempo; puede se abajado y lúdico; empí ico e imagina i o e incluso p osaico y poé ico. Todas esas c eencias, i encias, concep os, signos y demás in o mación disponible o ma an pa e de nues o ap endizaje que, con una buena o ganización y un buen p ocesamien o c eado con nues a caja de he amien as llega a a con e i se en una buena o ganización men al. 20 Es e p oceso de ap endizaje se a o aleciendo con o me más ac úa y, como consecuencia de ello, es el p opio cue po el cual a ejiendo nue as edes semió icas y cogni i as has a el pun o de aumen a su ni el de complejidad cul u al. Aquí es cuando el indi iduo a in eg ando des ezas, écnicas, códigos, signos y conocimien os. Todas es as piezas ligadas a la ac i idad ísica dan el esul ado de cómo la men e se hace ca go de ges iona la salud. Es a se á mejo con o me odas las capacidades que la in eg an es én más y mejo desa olladas, haciendo así que nues a salud sea óp ima. Tal como decía Oli e Wendell Holmes “La men e se es i a po una nue a idea o sensación, y nunca se con ae de nue o a sus an iguas dimensiones”. En la men e habi an dos dimensiones, la conscien e y acional y la denominada subconscien e. Eso explica que a eces el suje o quie e es a bien, pe o su deseo no se co esponde con su “es ado in e io ”. Y eso ocu e po que mien as la dimensión analí ica acional quie e bienes a , a eces en el inconscien e se ac i an odos los sis emas de ale a, miedo y eacciones que nos dan sensaciones de insegu idad en el p opósi o inicial que se aspi aba a come e . Es en la pa e subconscien e donde se gua dan las expe iencias emocionales ue es, y es as ac i an ecue dos y emociones, de “expe iencias p e ias” de ca ác e aumá ico i idas, aunque no seamos conscien es de ello. Po ello es necesa io cuida y es imula la men e de ca a a la salud, pa a que gene e ac i udes, pensamien os y sensaciones de bienes a , lo cual puede hace se pa iendo del mismo suje o, donde la comunicación con “el sí mismo” es é basada en mensajes posi i os al modo de “yo puedo hace lo, oy a sana , mi cue po puede es ablece el equilib io”. Vuel e a apa ece la elación en e men e y cue po, men e sana en cue po sano, pe o ambién un cue po sano es el anspo e pa a una men e sana, y de igual impo ancia 21 son los eje cicios pa a la men e en cuan o a mensajes posi i os, lec u as, ac i idad in elec ual, elajación, es é ica, a e y música, como ambién los eje cicios pa a el cue po debido a la p ác ica depo i a. Se piensa que odo lo mencionado con an e io idad es el pila undamen al pa a una mejo a del ap endizaje, pe o ambién hay que hace e e encia a aquellas ac i idades elacionadas como el juego y dinámicas de g upo o lec u as en e o os. Mas allá de ello queda cons ancia que las ac i idades que p ecisan despliegue ísico y deuda de oxígeno no quedan exen as al uncionamien o ce eb al, sino que lo es imulan y lo alimen an. Las neu onas, como p incipal componen e mo o en el desa ollo cogni i o y la o mación de edes cogni i as ab en paso a la necesidad de explo a si en su elación con el medio ambien e el indi iduo puede ac i a el sis ema ne ioso, el ce eb o y sus neu onas con cie as ac i idades de componen e ísico o depo i o y con abiliza la calidad de ese impac o e in luencia. En es a di ección, ale la pena consul a la opinión expe a de in es igado es que se han empeñado en elaciona la neu ociencia con el campo del depo e, de donde ha eme gido odo un ho izon e de e lexión eó ica que a oja esul ados so p enden es. Ya en el capí ulo an e io se había dejado cons ancia sob e la incidencia de la p ác ica depo i a en la neu ogénesis con una con ibución signi ica i a en el aumen o de las neu onas po su conexión con el ap endizaje. En a ención a es as conside aciones Ba ios y López (2011) sos ienen que: Recien emen e se ha plan eado que aunque la sabidu ía popula e lejada en el iejo a o ismo omano “Men sana in co po e sano” econocía ya la e iden e conexión en e salud ísica y men al, sólo ecien emen e la comunidad cien í ica ha p es ado a ención a la elación en e eje cicio ísico y unción ce eb al.[…] el eje cicio p oduce una g an a iedad de e ec os sob e el ce eb o, que sólo aho a se es án empezando a conoce , y que no se pueden explica exclusi amen e po un apo e mayo de nu ien es. Po ejemplo, no sólo la ac i idad in elec ual es impo an e pa a man ene la capacidad in elec ual a 22 medida que se en ejece; el eje cicio ísico ambién lo es, y aún no en endemos bien cómo. El eje cicio ha demos ado se un mé odo excelen e de p o ección en e a en e medades neu odegene a i as, e incluso puede ayuda a disminui el impac o de es as en e medades (p. 3). De mane a que la an igua explicación que asociaba los e ec os del eje cicio ísico po aumen o del lujo sanguíneo al ce eb o, oxigenando y alimen ando mejo las células ce eb ales ha sido ampliada y complemen ada con la isión del depo e como an ído o e icaz con a en e medades neu odegene a i as. Po o a pa e, el cien í ico A hu K ame , di ec o del Ins i u o Beckman en la Uni e sidad de Illinois, EE. UU. y au o p incipal del es udio con p uebas de imagen ce eb ales pa a cons a a que el depo e aumen a el olumen de las zonas ce eb ales elacionadas con es a unción cogni i a, jun o a sus colabo ado es, esumen el es udio alegando que “el hipocampo sigue siendo plás ico a inales de la edad adul a y que el eje cicio mode ado es su icien e pa a mejo a su olumen. Lo que se aduce en una mejo a de la unción de memo ia. Es os esul ados indican cla amen e que el eje cicio ae óbico es neu o p o ec o y que inicia lo en la edad adul a es ú il pa a mejo a o aumen a la cognición o el olumen ce eb al” (Ba ios y López, 2011, p. 6). Es a aíz de es e es udio po la que se p e ende deja cons ancia en el p esen e abajo, ya que se hace e e encia a la expansión de la unción cogni i a. La ase adul a ( 40-60 años) oda ía es conside ada de impo ancia po lo que la p ác ica de eje cicio hace que mejo e el olumen con e ec o en la memo ia. Po o a pa e, los hábi os de ida saludables, así como la p ác ica de eje cicio desempeñan un papel decisi o en la neu ogénesis. En es e sen ido, los au o es (Ba ios y López) señalan que el ce eb o ag adece el cuidado del cue po, ecomendando al indi iduo jo nadas de sueño epa ado y si la pe sona no es ealmen e un a le a, ealiza eje cicio mode ado. Finalmen e, és os se decan an po la ealización de eje cicios ce eb ales como he amien as de es imulación cogni i a, al iempo que a gumen a que expe os en psicología y neu ociencia han desa ollado eje cicios clínicos bajo el o ma o de juegos 23 sencillos (que se pueden consegui en in e ne ) pa a en ena de modo “p o esional” las p incipales unciones ce eb ales. Como conclusión podemos a i ma que cue po y men e son uno, como dice Mo ín (1984) – un bucle de acciones y e oacciones, se comunican y e oalimen an, de modo que lo que bene icia a uno se apo a al o o y al conjun o uni a io en su unidad compleja. Hay a ias in es igaciones que es udian la elación cue po-men e como esul ado de una p ác ica depo i a p e ia, así: Es udios han comp obado que los adul os pueden mejo a su memo ia g acias al ac o neu o ó ico (libe ación de la p o eína BDNF) de i ado del ce eb o, cuya p incipal consecuencia es hace las neu onas más sanas y a o eciendo los p ocesos cogni i os. Es udian es que eje ci an an es de clases esul an se los más e icien es, así como abajado es cuya ac i idad ísica es egula son 15% más p oduc i os. La in o mación an e io o ma pa e de un in og á ico pa a concien iza a la población es adounidense, y mundial, ace ca de lo p o echoso que puede se lle a una ida saludable ísica, men al y emocionalmen e (ecoos e a.com, 2015). La p ác ica depo i a conlle a una se ie de mejo as en el suje o ales como una sensación de bienes a gene al, una educción de los ni eles de es és, un aumen o de la con ianza en sí mismo y una mejo oxigenación e in e acción con el ambien e, cons i uyendo un excelen e an ído o pa a comba i la dep esión. Las unciones cogni i as mejo an, así como la memo ia y concen ación con i iendo en op ima la unción men al. La ac i idad ísica, además, hace que los pensamien os nega i os desapa ezcan o apa ezcan en mucha meno medida. Po eso hoy en día y desde hace unos años se ecomienda el depo e como medida pa a un es ilo de ida saludable. A ello se ag ega que los psicólogos que a ienden pacien es con es ados dep esi os señalan que, aunque en esos casos es di ícil mo i a , una ez que se a anca, el depo e puede ma ca una g an di e encia. 24 El eje cicio egula puede aumen a la con ianza y mejo a la au oes ima. No pa ece habe dudas de que, a medida que el indi iduo se amilia iza con el eje cicio ísico y se ap opia de él con i iéndolo en hábi o, oma conciencia de cómo aumen an sus des ezas, ue zas, ene gía y esis encia, c eando así una au oes ima más ue e po lo que se e á una no able mejo ía. Ese es ado de bienes a que quie e alcanza el suje o es á ligado con la elicidad po lo que es posible en onces cons ui un conjun o de pau as sencillas que con ibuyan a log a lo. Una ida plena pasa po ene un cue po bien equilib ado que complemen e las condiciones de ue za, esis encia y lexibilidad con una men e ac i a, cla a y p es a a oma decisiones con agudeza ope ando en un ma co de es abilidad emocional. Si se man iene es e balance en e cue po y men e en un es ado óp imo, es amos an e una mejo a de nues a calidad de ida. Con elación a es e equilib io y plasmándolo en nues os hábi os de ida, podemos deci que, la ca e a, como ejemplo en e muchos o os de ac i idad ísica, es un po en e ac o pa a ac i a las unciones cogni i as, la memo ia y las conexiones neu onales. En el mismo ango se encuen a la nu ición. Una buena alimen ación, una die a equilib ada y una buena suplemen ación (complemen os ene gé icos, i amínicos, p o eicos, e c.…) in luye de mane a signi ica i a en es a mejo a. En ese o den se obse a ambién que bebe con mode ación, no es un asun o que se pueda pasa po al o, pues, es udios en I alia han e elado que, si bien bebe en exceso es noci o, en cambio, pe sonas que beben con mode ación ienen un es ímulo de capacidad ce eb al po encima de pe sonas abs emias. 25 En consecuencia, a quedando sedimen ada una p emisa básica, a sabe ; que una saludable unidad men e/cue po es el p incipal sopo e pa a alcanza la elicidad; si alguno de ellos no unciona o se encuen a en un bajo es ado, si no se man iene la es abilidad y el equilib io, se puede ebasa un umb al de “no e o no” donde la elicidad no es posible. Desde es a pe spec i a, los obje i os a plan ea deben basa se y se ealis as en é minos de asegu a que los sis emas polí icos y su implicación con la educación y la cul u a puedan da cobe u a a la necesidad de in o ma a los ciudadanos sob e es e ema que p eocupa a ni el salud. De es a mane a queda pa en e que cada día hay más in es igaciones al espec o en la que se ehicula la elación en e la ac i idad ísica y la salud men al. A es e espec o Sáez (2015) señala: Lo impo an e […] se suma cada ez más in es igaciones que demues an que p ac ica depo e de o ma egula iene un papel cla e en la salud men al y ambién en la ecupe ación, cuando se p oduce un p oblema. “La ac i idad ísica es bene iciosa pa a la salud en gene al y nues os esul ados sugie en que se pod ía usa pa a inc emen a la e icacia en a amien os con pacien es adul os como es a egia pa a aumen a la neu o plas icidad y ap o echa esa en ana pa a ecupe a una lesión o incluso p e eni el en ejecimien o pa ológico del ce eb o” (la angua dia.com). La p ác ica del depo e como ac o pa a la salud ambién puede ene un ca ác e p e en i o en e a se ias adicciones como la d oga, y al p opio iempo, es una excelen e es a egia de in eg ación social pa a la ju en ud y pa a la p e ención de en e medades. Así lo ha des acado un impo an e documen o de las Naciones Unidas (2003) i ulado “Depo e pa a el Desa ollo y la Paz”, en el que en a iza que el depo e es un o midable mé odo pa a cu a muchas de las en e medades no asmisibles del mundo. Asimismo, en su decla ación ag ega que las p uebas mues an que pa icipa egula men e en p og amas de ac i idades ísicas p opo ciona a odas las pe sonas bene icios ísicos, sociales y men ales. 32 an e io idad es e abajo así como en a ículos y e is as de odo el mundo, nos hace plan ea nos po que no se añaden más ho as al cu ículo escola . “En de ini i a, el e ec o posi i o de eje ci a se in ade las es e as del desa ollo a ni el ísico, psicológico, social, emocional, a ec i o y cogni i o. La idea es empeza cuan o an es po que hace lo no solo a o ece el desa ollo del niño, sino que ayuda a una adul ez con menos iesgos de obesidad y sus en e medades asociadas. Es en la in ancia el momen o el momen o ideal pa a la p e ención, educación y concienciación; es cuando mejo se puede inculca el hábi o en el niño”. Además, la ans e salidad de la asigna u a ayuda. Con ella se pueden abaja de o ma global con enidos de o as ma e ias. Vamos a la cola de Eu opa en ho as dedicadas a la asigna u a de Educación Física, especialmen e en educación secunda ia, muy po debajo de la ecomendación mínima de es clases semanales. Ya en 2013, el es udio eu opeo Eu ydice ad e ía que, en ESO, la asigna u a supone solo el 3% o 4% del ho a io cu icula , compa ado con el 14% de F ancia, y ce ca del 20% de Finlandia. En e ec o, el es udio Eu ydice co obo a que casi el 80% de los niños sólo se eje ci a en su cen o educa i o y es a ca encia se ex iende a odas las e apas o ma i as, como los cen os de Educación In an il, que sólo o ecen una ho a semanal de psicomo icidad En España, la LOMCE aslada a cada comunidad au ónoma la compe encia de decidi la can idad de ho as dedicada a la asigna u a, po lo que en gene al, en educación p ima ia, la mayo ía de los colegios ha op ado po dos o es ho as. Siguen sin se las ecomendadas, pe o en su de ensa, hay que señala que en es as edades, el ec eo es ac i o y exis en o os momen os de la jo nada en los que se p omue en ac i idades que inco po an juegos, sal os, bailes, e c. 33 Sin emba go, odo acaba al llega al ins i u o: en ESO se impa en dos ho as lec i as a la semana y una en 1º de Bachille a o. En 2º, ni eso, po que es op a i a. Todo es o a una edad an de e minan e en la que mayo es y mejo es e ec os pod ían ene los bene icios del eje cicio. Mo e se en e clases debe ía se una obligación al igual que inco po a más ho as de Educación Física end ía que se una medida p io i a ia pa a mejo a es os da os. Si ealmen e que emos saca el mayo endimien o a nues os alumnos, iene que exis i un comp omiso o al desde gobie nos y en idades has a p o eso es y pad es pa a llega a ese obje i o del mayo c ecimien o del niño en odos sus ni eles, y en es e caso en conc e o, de endimien o académico como consecuencia de la p ác ica depo i a. 34 Capí ulo V P ác ica depo i a y desa ollo cogni i o: algunas apo aciones en el ma co nacional español An es de comenza con es udios y a ículos del pano ama nacional cabe des aca como pequeña in oducción que , desde hace bas an e iempo se p esumía que la ac i idad ísica pod ía ene elación con una mejo ía de los p ocesos cogni i os que ienen su o igen en el ce eb o, pe o g acias a una se ie de es udios desa ollados po la Uni e sidad de Illinois, en los Es ados Unidos, es a suposición e minó siendo una comp obación empí ica que a ojó como esul ado que, e ec i amen e, a mayo ac i idad ae óbica, meno degene ación neu onal. Así mismo, cie os es udios ealizados en pe sonas mayo es ambién habían demos ado que algunos p ocesos y habilidades cogni i as ce eb ales e an mejo es en aquellas pe sonas que p ac icaban ac i idad ísica que en aquellas o as que no lo hacían. Pe o los bene icios cogni i os no se limi an solamen e a los da os hallados en las in es igaciones ealizadas con pe sonas de edad a anzada. Exis e e idencia de que los p ocesos cogni i os en niños que p ac ican una ac i idad ísica de mane a sis emá ica son mejo es que los p ocesos de niños que son seden a ios como e emos más adelan e. Po es o y, pa a empeza , pa ece cla o que los p ime os abajos a e isa es én o ien ados al impac o del depo e en la educación y desa ollo cogni i o. Una in es igación de Conde y Te cedo (2014) de la Facul ad de Ciencias del Depo e de la Uni e sidad de G anada se ocupa de una e isión de los es udios cien í icos ealizados en los úl imos años e aluando la elación exis en e en e ac i idades ísicas y endimien o cogni i o en e adolescen es y uni e si a ios. Los a ículos ue on incluidos en el es udio según los siguien es c i e ios: se publicaciones ealizadas en e ene o del 35 2000 y julio de 2014, en una población en e 11 y 22 años de adolescen es y uni e si a ios; además debían se a ículos o iginales, ales como es udios expe imen ales u obse acionales. De un o al de 176 a ículos omados pa a la e isión ue on seleccionados 28 pa a inclui los en el es udio. En un p ime g upo que mide el endimien o académico con (GPA) g ade poin a e age, pun uaciones medias ob enidas du an e el cu so académico, se encuen an 13 abajos, de los cuales 11 de ellos es ablecie on una asociación posi i a en e ac i idad ísica y endimien o académico. Resumiendo, un es udio en España de in e ención du an e 16 semanas, con 67 suje os de 13 años. Es e ensayo con olado mos ó que los suje os de los g upos de in e ención mejo a on su endimien o académico, no exis iendo di e encias signi ica i as en unción de la in ensidad de las sesiones de educación ísica. En es e sen ido, los au o es discu en el co ola io de su p opia agenda in es iga i a: La amplia mayo ía de los a ículos incluidos en es a e isión mues an una elación posi i a en e ac i idad ísica, condición ísica, educación ísica y endimien o académico o cogni i o en jó enes. Conc e amen e, y analizando el endimien o académico, los es udios analizados coinciden con los esul ados ob enidos en o as e isiones, espec o al hecho de que la ac i idad ísica, la educación y la condición ísicas es án es echamen e elacionadas con es a a iable. […] Respec o al endimien o cogni i o […] odos los au o es es án de acue do en que exis e una elación posi i a en e ambas (p. 15). En es a di ección se encuen an o os es udios como el lle ado a cabo de Capde ila, Bellmun y Domingo (2015) elacionando el es ilo de ida con el desa ollo cogni i o en e depo is as y no depo is as. En es e caso se ocaliza en la ocupación del iempo lib e en e depo is as y no depo is as (jó enes en ambos casos). La mues a es u o o mada po 313 suje os adolescen es de ESO, 181 homb es y 132 muje es, de 12 cen os de Cas ellón de la Plana; 124 e an depo is as y 189 no- depo is as. 36 Las a iables es udiadas e an en es e caso hábi os de es udio, sueño, ocio, depo e y endimien o académico y se concluye on los siguien es esul ados: Los hábi os de es udio se elacionan de o ma posi i a con el endimien o académico; Asimismo, no se ha encon ado elación en e endimien o académico y sueño, lo cual con adice algunas in es igaciones que han señalado la impo ancia del iempo dedicado a do mi como ac o impo an e del éxi o académico. O o esul ado signi ica i o es que sueño y el (EFE) “es ado ísico del escola ”, se elacionan en o ma posi i a dado que mien as más due me el suje o mejo es su pe cepción de su es ado ísico. En la elación en e endimien o académico y ocio, se encon ó una elación nega i a, mien as más iempo de ocio es más pob e el endimien o académico. En lo que espec a al segundo g an obje i o de es e abajo con base en las a iables analizadas, que in en a busca di e encias en e depo is as y no-depo is as, los esul ados son con unden es en el sen ido de que los suje os depo is as p esen a on mejo endimien o académico que los no dedicados al depo e. Es o, según los au o es, con adice in es igaciones que han es ablecido una asociación nega i a como la de Coleman ealizada en 1985. Los depo is as ienen ambién mejo es pun uaciones en hábi os de es udio, así como en las escalas PL, AC, LU y TR, que signi ican en ese mismo o den: plani icación, ac i ud gene al hacia el es udio, luga de es udio y abajo. Con es os esul ados se deja e idencia de que los suje os depo is as no sólo ienen mejo es hábi os de es udio, sino que plani ican mejo el iempo pa a el es udio y p esen an mejo endimien o académico (2015, edaly.o g). 37 En la discusión inal donde los au o es hacen un balance de los esul ados, alo an an o la mo i ación como la ac i ud y los hábi os de los depo is as con mi as al obje i o de sus es udios, así, sos ienen que: Con es os esul ados se demues a que los suje os depo is as no sólo ienen mejo es hábi os de es udio, sino que plani ican mejo el iempo pa a el es udio. El suje o depo is a sabe o ganiza mejo su iempo, po lo an o, puede ene mejo es hábi os de es udio, aun disponiendo de meno iempo pa a ello. En es e caso p ima la calidad en e a la can idad. […] Además de es o los suje os depo is as ambién ienen una ac i ud más posi i a y se sien en más mo i ados en e al es udio, pues o que pun úan más al o en ac i ud, lo que acili a que es a labo se lle e a cabo con meno es ue zo. Es e esul ado es á en consonancia que a i man que el depo is a de compe ición se ca ac e iza po p esen a alo es más ele ados de elicidad, ole ancia al es és, au ope cepción, concen ación, sociabilidad, ex a e sión, en e o as (p. 31). Se encuen a egis ado además o o abajo (en línea) de la misma au o a Capde ila (s. ), pe o en es e caso se a a de una Tesis Doc o al p esen ada en la acul ad de Ciencias Humanas de la Uni e sidad JAUME I de Cas ellón que habla sob e endimien o académico de adolescen es de segundo ciclo de ESO: Di e encias en e depo is as y no depo is as. Allí hay una explo ación más p o unda po que incluye a iables que elacionan el es udian e con el en o no amilia . Va iables pe sonales como endimien o académico, cu so o edad; a iables con ex uales como i ula idad del cen o, ni el socioeconómico y cul u al; a iables de hábi o, sueño, ocio, hábi os de es udio y, inalmen e, a iables depo i as y endimien o académico. Los esul ados ue on los siguien es: en la a iable géne o se concluyó que los homb es ienen una media de endimien o académico de 5.71 y las muje es de 6.24. La endencia es que las muje es ienen un mejo endimien o académico que los homb es. Los homb e depo is as ienen una media de endimien o académico de 5.98 y las muje es de 6.66. La endencia indica que las muje es depo is as ienen mejo endimien o académico que los homb es depo is as. Se compa a on los homb es no depo is as y las 38 muje es no depo is as y se log ó es ablece que las muje es no depo is as ienen mejo endimien o académico que los homb es no depo is as. En e las a iables con ex uales se explo ó el endimien o po cen o de es udio, y el esul ado expues o ue que los suje os que es udian en cen os p i ados obse a on un mejo endimien o que aquellos que es udian en cen os públicos. Asimismo, se mos ó que los suje os depo is as que es udian en cen os públicos ienen una media de endimien o académico de 6.06, en an o los suje os depo is as que es udian en cen os p i ados egis a on una media de 6.85, lo cual mues a que la endencia di e enciado a es que los suje os depo is as inculados a cen os p i ados ob ienen un mejo desempeño académico. Es ambién no o ia la di e encia de endimien o académico po ni el socioeconómico, ya que los suje os que ienen un ni el socioeconómico medio- al o ienen un endimien o académico con media de 6.27, mien as los suje os de ni el al o egis a on el p omedio más bajo 5.13. Po o a pa e, se es udió la elación en e endimien o y o mación académica de los pad es de los suje os depo is as. En es a di ección los esul ados indica on que los suje os depo is as cuyos pad es ienen un ni el de es udios de í ulo supe io son quienes ienen mejo endimien o académico 7.03, seguido de í ulos medios 6.45, y bachille 6.38. Al p opio iempo quedó p obada la asociación posi i a en e hábi os de es udio y endimien o académico. En e ec o, los suje os de buenos hábi os y écnicas de es udio egis a on un mejo desempeño académico que los suje os descen ados de ese ipo de emas. Con elación a la a iable “depo i a” conside ando oda la mues a, y hu gando en el elemen o di e enciado en e los que p ac ican depo e y los que no p ac ican. A es e 39 espec os los esul ados en cuan o a la a iable depo i a en e los que p ac ican depo e y los que no ue on palpables ya que quedó en e idencia que los suje os que p ac ican depo e ienen una media de endimien o académico de 6,07, en con a de los que no p ac ican que egis a on 5.47, lo que conlle a más de medio pun o de media. En elación con la mues a de (no-depo is as) los suje os que sí p ac ican ienen una media de endimien o académico de 5.88; los suje os no-depo is as que además no p ac ican ienen una media de 5,47. Una a iable muy impo an e busca conec a el endimien o académico del suje o con el en o no amilia , en a ención a oda la mues a. Cuando es e e ido especí icamen e a los pad es se log ó es ablece lo siguien e: los suje os cuyo pad e y mad e p ac ican depo e son los que ob ienen un mejo endimien o académico 6, 37, en e a los suje os cuyos amilia es depo is as son o os que egis an 4,96. Cuando se hace la misma explo ación pe o sólo sob e el segmen o de la mues a (depo is as), se encuen a que los suje os depo is as cuyos he manos p ac ican depo e son los que ob ienen mejo endimien o académico 6,52; seguido po pad e y mad e con 6,44. Finalmen e, se examina la a iable cen al que p e ende es ablece elemen os di e enciado es en el endimien o académico, compa ando depo is as con los suje os no- depo is as. Al espec o, los esul ados son que los suje os depo is as ienen una media de endimien o académico exp esada en 6,23, mien as los suje os no-depo is as egis an 5,73. Tendencia: pa a es e es udio los suje os depo is as ienen mejo endimien o académico. En de ini i a, se complemen a el esul ado conside ando la asociación posi i a en e endimien o académico y dedicación al depo e, conec ado ambién con buenos hábi os de es udio, ene en enado y en o no amilia a o able y conside ando como pun o cla e la p ác ica depo i a. 40 O o de los es udios e isados se cen a en la uni e sidad de Mu cia, donde se hizo e e encia a la mejo a del desa ollo cogni i o como consecuencia de la ecomendación de lle a a cabo ac i idad ísica en adolescen es de dicha ciudad. (2016, Redalyc.o g.) La mues a es á in eg ada po 680 es udian es adolescen es ma iculados en 6 cen os públicos de la Región de Mu cia. La mues a iene una edad media de 14.55 años, dis ibuidos en 374 (55%) suje os del géne o masculino y 306 (45%) del emenino y pe enecien es a los cua o cu sos de la ESO: 1º ESO, 196 (28.8%); 2º ESO, 101 (14.9%); 3º ESO, 224 (32.9%); 4º ESO, 159 (23.4%). T as el análisis de esul ados de la a iable endimien o académico se obse a cómo las adolescen es del géne o emenino ob ienen pun uaciones mayo es de endimien o académico en odas las ma e ias egis adas, excep o en educación ísica, dónde los chicos ob ienen pun uaciones más al as. En e e encia al cumplimien o de las ecomendaciones de ac i idad ísica y el endimien o académico, los esul ados ob enidos señalan que en unción de las ca ac e ís icas de la ecomendación exis e una di e encia es ablecida, po lo que la hipó esis plan eada p e iamen e de la exis encia de elaciones posi i as en e ambas a iables (p ac ica ac i idad ísica y mejo a de la capacidad cogni i a) se cumple con solo 30´de ac i idad ísica. Con emplando la ecomendación de 30 minu os dia ios, los que, si cumplen dicha ecomendación, ob ienen medias más al as en odas las ma e ias, siendo signi ica i as en el caso de ma emá icas, ciencias, educación ísica y sociales. De es e modo, se puede conclui pa a la p esen e mues a que ealiza un mínimo de 30 minu os de ac i idad ísica dia ia se elaciona di ec amen e con mejo es cali icaciones escola es, en con aposición de los adolescen es que no p ac ican. 41 En la uni e sidad de G an Cana ia, España, se lle o a cabo o o es udio donde queda e lejado que la p ác ica depo i a mejo a el desa ollo cogni i o de los jó enes escola es. (Re is a Ibe oame icana de Psicología del Eje cicio y el Depo e, ol. 11, núm. 2, 2016, pp. 201-209 Uni e sidad de Las Palmas de G an Cana ia). En es e caso se ealiza on dos e aluaciones, una inicial y o a inal. En el anscu so de ambas, los alumnos es u ie on inme sos en p og amas de ac i idad ísica en e dos y cinco días a la semana. P incipalmen e, las ac i idades ísicas ealizadas co espondie on a la p ác ica de depo es colec i os ( ú bol, ú bol sala y balonces o), gene almen e en e 180 y 270 minu os semanales. Los in eg an es del g upo con ol no ealiza on ningún ipo de ac i idad ísica y de hace la, no e a de mane a muy consecu i a y de mane a ocasional y de du ación escasa. Las p uebas de e aluación cogni i a las e ec ua on psicólogos especializados, empleándose 45 minu os po alumno. El p o eso de educación ísica ealizó la e aluación de la condición ísica, empleando pa a ello unos 20 minu os en cada pa icipan e. Pa a dicho es udio se lle a on a cabo di e en es p uebas pa a medi el desa ollo cogni i o, así como la ac i idad ísica. Pa a la elocidad de p ocesamien o cogni i o se emplea on los Tes de Cla es y Búsqueda de Símbolos de la Escala de In eligencia de Wechsle pa a niños (WISC-IV) (Wechsle , 2005) y (Tes SDMT, Smi h 1973) e e en emen e. Es as p uebas e alúan la elocidad de p ocesamien o cogni i o, aunque ambién o as capacidades como memo ia a co o plazo, a ención y lexibilidad cogni i a. Como segundo “ es “cogni i o, se e alúa el con ol inhibi o io. Se empleó el Tes S oop (S oop, 1935; Golden, 1994). Es a p ueba a a de e alua la capacidad pa a selecciona in o mación, inhibiendo espues as au omá icas y o mulando la espues a co ec a (Sop ano, 2003). Cons a de es pa es, palab as (P), colo es (C) y palab as/colo es (PC). 48 Todos esos abajos han alidado de mane a ce e a que e ec i amen e la p ác ica depo i a man iene una asociación posi i a con la mejo a de la unción cogni i a y como esul ado, una mejo a del endimien o académico o escola , al como se ha suge ido esa elación en el í ulo del p esen e abajo. 49 Conclusiones Una ez alo ada una g an a iedad de ob as y apo es sus an i os, es posible a modo de esumen elabo a un conjun o de conclusiones que si an de o ien ación pa a ex ae el núcleo signi ica i o del p esen e abajo. Una p ime a lec u a consis e en deja pa en e que la disciplina depo i a es á ubicada his ó icamen e como una p ác ica humana ponde ada como cen al en el desa ollo de los pueblos, al como lo demues a el papel que desempeño en las g andes ci ilizaciones acionales del mundo an iguo en los modelos de la G ecia Clásica, especialmen e Espa a y A enas, que hemos examinado en el p ime capí ulo. P ecisamen e de los modelos clásicos de cul u a eme ge con cla idad la enseñanza que ele a el depo e a cla e maes a di igida a o alece el cue po y la men e en a as de la salud in eg al del indi iduo, su a monía, equilib io y segu idad pa a hace posible su con ibución e ec i a en el p og eso de la sociedad o el Es ado de que o man pa e. Una segunda conside ación es cons a a o hace ecepción in e p e a i a de que los Es ados an iguos no conside aban el depo e como me o asun o ec ea i o, ni lo dejaban a la “lib e elección” o “al gus o” de los ciudadanos; el depo e e a asun o de Es ado, e a un pila pa a o ma homb es ap os pa a la gue a, con é ica, disciplina y alo , pe o ambién pa e esencial de la cul u a pa a los iempos de paz. La conse ación de la polis eque ía homb es ue es, saludables y disciplinados, con ele ados alo es é icos, capaces de apo a sus mejo es decisiones pa a el o alecimien o de su comunidad polí ica. La o mación del ciudadano en G ecia enía una iple e ien e: co po al, men al y é ica, y en ese p oceso inca dinado a un ideal educa i o, el depo e jugaba un papel es ela . Asimismo, ya en el mundo an iguo es aba bas an e cla o que el cuidado y o alecimien o del cue po implicaba además el cuidado de la men e, pues men e y cue po 50 con o man una unidad sis émica; de allí el sabio ase o g iego “men sana in co po e sano”. En consecuencia, la indagación his ó ica mues a es os esul ados, según los cuales en an iguas ci ilizaciones se ponde aba la p ác ica depo i a como un mé odo de desa ollo pa a que el suje o asumie a “el cuidado de sí”, pe o al p opio iempo, ese cuidado bene icia ía al Es ado po que end ía homb es ue es pa a la gue a y ciudadanos pa a la ida ins i ucional en iempos de paz. La he menéu ica his ó ica pe mi e conclui que el espí i u olímpico y su exp esión en unos juegos llamados Olimpiadas nacen en la an igua G ecia po el peso de condiciones his ó icas y cul u ales especí icas, pues sólo una ci ilización que u ie a en un luga p i ilegiado al depo e como pa e de la ida, al pun o de que me ecía el cuidado y el esgua do del Es ado, podía incuba una p ác ica humana an excelsa que con ibuye a a la i ud (a e é) de los homb es en cuan o condensación de belleza, sabidu ía y equilib io co po al. Una ez desmenuzadas dis in as líneas a gumen ales, ambién es posible hace la cons a ación de la conexión en e depo e y suje o. Si se en iende po suje o no una pe sona empí ica sino una complejidad pa a pensa al homb e como en e de la azón, ello supone una olun ad acional pa a enca a la ida, el conocimien o y oma decisiones in eligen es; en onces enemos que la p ác ica depo i a iene una con ibución impo an e en la o mación de un suje o que eúna en sí esos ca ac e es como pa e de un ideal educa i o in eg al. Hace al homb e más humano, con e i lo en ciudadano, cons ui su sociedad polí ica, p epa a lo pa a decisiones signi ica i as, es, en buena medida, un e o de lo que el depo e puede ayuda a o ja , na u almen e jun o con o as p ác icas y disciplinas del conocimien o y de la ida. 51 En elación con el p esen e, se puede lee en la expe iencia de es os iempos que el depo e desempeña un papel undamen al en la cul u a mode na. Bas a ap ecia que el depo e es hoy día uno de los sec o es de la economía que mo iliza y gene a más ecu sos económicos del plane a. El depo e apa ece den o en un en amado de negocios que pa e de la agenda depo i a misma pe o que se ex iende al campo de la salud, la es é ica, los a ículos depo i os, la publicidad y los clubes de las dis in as amas depo i as que con o man co po aciones a iculadas a una maquina ia global que mo iliza g andes ecu sos económicos. El depo e, no es ya un asun o me amen e ec eacional, es á a iculado a la cul u a y a la lógica del capi al. Bas a ía obse a lo que mue e en dóla es la ansmisión de una pelea de boxeo po í ulos mundiales o los pa idos de ú bol de la copa de Eu opa pa a cons a a que la cul u a posmode na es á a a esada po el depo e in eg ado al mundo de los negocios. Po o a pa e, la in es igación en sus di e sas elabo aciones eó icos en sin onía con los ex os e isados ha pues o de elie e que cualquie in en o de elaciona depo e con endimien o escola pasa po abo da la base biológica del se humano. El indi iduo que aspi a a o ma se iene una base o gánica que es p eciso conoce po cuan o se encuen a implicado el cue po que debe ejecu a el depo e como p ác ica, y ese cue po compo a un disposi i o biológico es uc u al con una ana omía de dis in os sis emas y una isiología que implica las unciones de di e en es ó ganos. Las lec u as ealizadas indican en igo que el depo e bien ejecu ado con ibuye a o alece la base o gánica o biológica del se humano de ca a a su óp imo uncionamien o. En odo caso, pa ece bas an e cla o que la base o gánica implicada en el homb e como se complejo que supone una dimensión biológica como sis ema abie o que 52 in e cambia con el medio ambien e ma e ia, ene gía e in o mación, y que a la ez equie e insumos como agua, oxígeno, alimen os, i aminas y mine ales, iende a o alece se en su uncionamien o sis émico si se cumple con cie o i mo de abajo o gas o de ene gía. En es e aspec o puede el depo e juga un ol cen al en cuan o su despliegue de ac i idad con ibuye a man ene el mo imien o del cue po, a mejo a la coo dinación, pe o además es un excelen e ac o pa a el equilib io de los componen es mo o es, espi a o ios y ca dio ascula es. Y ello es así, po que el cue po no es á hecho sólo pa a el eposo, el cue po demanda abajo ísico, la ac i idad es su elemen o; he allí una cla e pa a alcanza su a monía como sis ema o gánico. Es p ecisamen e en esa lec u a de la que ha hecho ecepción la ciencia médica, de donde su ge la esis según la cual un cue po es aciona io, anclado en el seden a ismo, es el p incipal candida o pa a la obesidad y la acumulación de en e medades. Como esul ado de la base biológica debe e ene se que el eje cicio ísico, la ac i idad u ina ia sana y la p ác ica depo i a plani icada cons i uyen un excelen e an ído o con a las en e medades, es una opción a la mano de odos pa a que los dis in os ó ganos de los di e en es sis emas de la ana omía humana puedan ealiza la inalidad de su diseño. La biología es la unidad compleja en e es uc u a y unción. En consecuencia, el depo e es un ac o impo an e de ipo egula i o, puede con ibui a egula las unciones mo o as, espi a o ias y ca dio ascula es, puede o alece los huesos, los músculos e incluso iene e ec os singula es desde el pun o de is a es é ico. El análisis de la bibliog a ía ha dejado cla o que el depo e o ece ambién bene icios sob e el ce eb o y odo el apa a o psíquico con ibuyendo decisi amen e en odas las unciones implicadas a los p ocesos de ap endizaje. Es a a i mación pa e de la conside ación de que odo p oceso que implique in e acción con el en o no, oxigenación, 53 mo imien os y en íe señales de in o mación al sis ema ne ioso, conduce necesa iamen e a ac i a es uc u as que p oduci án ajus es en el sis ema. En es a dinámica se insc ibe p ecisamen e el papel del eje cicio ísico. No cabe duda de que la p ác ica depo i a in luye en el o alecimien o del sis ema ne ioso cen al cuando ope a ac i ando las unciones egula o ias del pa asimpá ico, pe o al mismo iempo po que iene papel decisi o en la neu ogénesis incidiendo en el aumen o de las neu onas, disminuyendo su mue e. Un sus ancial aumen o de las neu onas en la egión del hipocampo, zona elacionada con el ap endizaje, signi ica en esumen una expansión del ce eb o. De es a mane a se undamen a un ópico capila del p esen e abajo po que a quedando cla o el ínculo en e p ác ica depo i a y la mejo a de las unciones del ce eb o humano a a és de su in luencia en la ida de las neu onas, lo cual se aduce a su ez en un en ión sus an i o pa a los p ocesos de conocimien o. En es e sen ido, el ce eb o humano hace ecepción de bene icios múl iples de la ac i idad ísica o depo i a. Así se expanden odas las unciones inculadas con la in eligencia el azonamien o, o mulación de juicios, pensamien o, las nociones de espacio, iempo e his o ia. Queda implicada ambién la concepción de p oyec os, e ención del pasado y planeamien o del u u o. De allí el aso comunican e que se es ablece pa a la o mación de edes cogni i as que pe mi en la ope ación de nue os conocimien os pa a a ianza los en el sis ema. Finalmen e, un examen c í ico del mapa donde con e gen una mayo ía los a ículos e in es igaciones e isadas en el ma co del í ulo p opues o, indican que hay una elación posi i a en e ac i idad ísica, condición ísica, p ác ica depo i a y el endimien o académico o cogni i o de los jó enes en su educación o cu sos escola es. 54 Una de las conclusiones más ele an es es la que elaciona la condición ísica saludable con el desempeño académico, donde queda mos ado que los es udian es con una condición ísica saludable son los que egis a on mejo endimien o académico. Allí se co obo a lo que pa ece indica el sen ido común, a sabe : que, si no hay una base o gánica saludable, las posibilidades de éxi o escola son casi nulas. El es udio en cues ión da cuen a de la ca a nega i a al deja pa en izado que los es udian es que no alcanzaban los ni eles de condición ísica saludable mos a on ni eles de desempeño in e io es a los e e enciados en p incipio. Los abajos y la bibliog a ía a ojan una lec u a in e esan e cuando se examina el en o no amilia del es udian e, Y es que se egis a abundan e e idencia empí ica demos a i a de que los escola es dedicados a p ác icas depo i as que además ienen un en o no amilia elacionado con el depo e, especialmen e pad es o he manos, egis an un balance muy a o able en é minos de su endimien o o desempeño académico exp esado en sus cali icaciones. Es posible encon a en los ex os y abajos e isados o os da os signi ica i os con las a iables “depo e” y “ endimien o académico”. Es el caso de la a iable “ocio”, donde ha quedado demos ado que los es udian es mien as más iempo dedican al ocio, es más pob e el endimien o académico; en onces hay una asociación nega i a. En cuan o a un obje i o de g an calado como lo es una compa ación de desempeño académico en a depo is as y no-depo is as, los esul ados han sido muy p ecisos en el sen ido de que los suje os depo is as p esen a on mejo endimien o académico que los no dedicados al depo e. En es e con ex o, una conclusión de peso especí ico consis e en hace pa en e que los escola es depo is as ob ienen mejo es egis os en hábi os de es udio, así como 55 ambién en plani icación y ac i ud gene al hacia el es udio. Con es os esul ados se deja e idencia de que los suje os depo is as no sólo ienen mejo es hábi os de es udio, sino que plani ican mejo el iempo pa a asumi sus e os escola es y, en conjun o, p esen an mejo endimien o académico. Po con as e, se ha hecho pa en e que, si se asumie a una educción en los ni eles de educación ísica, condición o en enamien o ísico, de ningún modo eso pod á in lui posi i amen e en el endimien o académico de los suje os o en su pe o mance cogni i o. En una ap eciación gene al ha sido e idenciado que el p ac ica alguna ac i idad depo i a, man ene una buena condición ísica o ealiza alguna ac i idad ísica, cons i uye una pla a o ma co po al y men al que pe mi e una p oyección del indi iduo pa a se e icaz en las a eas que emp enda, mos a au onomía e icien e en sus es udios y ob ene mejo es esul ados en su endimien o académico. Todas es as piezas de elie e, según indican las in es igaciones, esal an que el depo e es un núcleo ma iz que apo a disciplina, es ilo de ida saludable y, en muchos casos a acompañado de buenos hábi os de es udio, compañe ismo, solida idad y equipamien o men al pa a asumi e icidad y buena escala de alo es. En sín esis, el depo e es una ac i idad humana que debe se alo ada y ap eciada como componen e undamen al del p oceso educa i o, como mé odo pa a o alece la base biológica del se humano, mejo a la salud in eg al y como he amien a pa a consolida el disposi i o psíquico y las edes cogni i as de los suje os. En es a di ección, no cabe duda de su con ibución signi ica i a en la op imización del desempeño académico de los jó enes en sus p og amas de es udios. El depo e es una ac i idad humana undamen al en la o mación del homb e, an o pa a el igo ísico, la agudeza in elec ual y la ac i ud é ica. 56 Re e encias bibliog á icas Ah abi-Fa d, I adge, & Ma ienko, Oksana A. (2005). P omoción de una educación ac i a de la ac i idad ísica o ien ada a la salud en las clases de educación ísica. Cul u a, Ciencia y Depo e, 1(3),163-170. [Fecha de consul a: 19 de Ene o de 2021]. ISSN: 1696-5043. Disponible en: h ps://www. edalyc.o g/a iculo.oa?id=1630/163017986008 Ba ios, L. y López, M. (2011). Apo es del eje cicio ísico a la ac i idad ce eb al. Lec u as: Educación ísica. Re is a digi al. A gen ina. [Consul ado el 2 de Junio de 2019]. 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