Lautaro Roig Lanzillota (ed.), Frederick E. Brenk on Plutarch, Religious Thinker and Biographer: "The Religious Spirit of Plutarch of Chaironeia" and "The Life of Mark Anthony” (Brill’s Plutarch Studies, 1), Brill, Leiden-Boston, 2017, 344 pp.
Abstract
Bajo la cuidada edición de L. Roig Lanzillota, un nuevo volumen publicado en 2017 recoge conjuntamente dos artículos de la extensión de un libro del profesor F. E. Brenk (los dos únicos artículos «book length» del estudioso norteamericano, en palabras del editor). Ambos publicados originalmente en la colección Aufstieg und Niedergang der Römischen Welt (ANRW) bajo la dirección de W. Haase respectivamente en 1987 y 1992, el primero llevaba originalmente por título «An Imperial Heritage: The Religious Spirit of Plutarch of Chaironeia» (II.36.1, pp. 248-349) y el segundo «Plutarch’s Life ‘Markos Antonios’: A Literary and Cultural Study» (II.33.6, pp. 4347-4469 [Indices, pp. 4895-4915])... Ballesta Alcega, Francisco
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Book Reviews 99 Ploutarchos, n.s., 15 (2018) 97-108 ISSN 0258-655X Book Reviews 99Book Reviews 99 pensa mento plutarquiano na cultura europeia. Desde logo, a forma como Maquiavel, pa ra quem Plutarco era um “gravissimo scrittore” (Discorsi, II), aproveita os preceitos políticos, adaptando-os a um novo contexto. É também a matéria política que o A. estuda na obra de Jean Bodin, não só de Plutarco, mas também de Dionísio de Halicarnasso, Políbio e Tácito. Para Bodin, Plutarco é, sem dúvida, uma fonte histórica essencial para a reconstrução das formas de comunidade humana mais anti gas, anteriores à institucionalização do Estado, em particular a figura de Licurgo e a constituição espartana, além da acção política de Alexandre. Por fim, o A. dedica um estudo à valorização que Centofanti faz da obra de Plutarco, enquanto meio privilegiado para se indagar o valor que pode ser atribuído ao Cristianismo como ponto de referência para uma identidade nacional e também a necessidade de superar o confronto intercitadino e interétnico. Notese como para o A. as biografias revelam uma profunda concepção da dignidade e do valor da identidade cultural romana, a que os Romanos podem aspirar, mas se houver um esforço de integração e sem que haja movimentos de apropriação. A gran de dúvida, tão actual, é como se podem con ciliar princípios universais (religiosos ou outros) com valores nacionais. Na Quinta Parte, a menos extensa por incluir apenas um estudo, o A. volta a va lorizar a leitura histórica dos diálogos délfi cos, por considerar que denotam os princípios inspiradores da actividade histo riográfica de Plutarco, dando o exemplo da reorganização do Santuário de Apolo. Estamos na presença de um volume que reúne, sem dúvida, estudos que revelam um conhecimento filológico e cultural mui to profundo da obra de Plutarco e do con texto histórico e social da sua época. É também digno de nota o facto de não haver a tendência para isolar o texto plutarquiano, mas de o colocar em diálogo com vários au tores, como Políbio, Dionísio de Hali car nasso, Tácito ou Díon de Prusa, entre ou tros. Tendo no ção clara do complexo con texto cultural e procurando reabilitar o valor histórico da obra de Plutarco, Paolo Desideri coloca vários problemata que con tinuam a merecer reflexão intensa por par te dos estudiosos. Joaquim Pinheiro Universidade da Madeira UI&D CECH, Universidade de Coimbra [email protected] Lautaro Roig Lanzillota (ed.), Frederick E. Brenk on Plutarch, Religious Thinker and Biographer: “The Religious Spirit of Plutarch of Chaironeia” and “The Life of Mark Anthony” (Brill’s Plutarch Studies, 1), Brill, Leiden-Boston, 2017, 344 pp. [ISBN 978-90-0434876-9]. Bajo la cuidada edición de L. Roig Lan zillota, un nuevo volumen publicado en 2017 recoge conjuntamente dos artículos de la extensión de un libro del profesor F. E. Brenk (los dos únicos artículos «book length» del estudioso norteamericano, en pa labras del editor). Ambos publicados ori ginalmente en la colección Aufstieg und Niedergang der Römischen Welt (ANRW) bajo la dirección de W. Haase respec ti vamente en 1987 y 1992, el primero lle va ba originalmente por título «An Imperial He ritage: The Religious Spirit of Plutarch of Chaironeia» (II.36.1, pp. 248-349) y el segundo «Plutarch’s Life ‘Markos An to nios’: A Literary and Cultural Study» (II.33.6, pp. 4347-4469 [Indices, pp. 48954915]). Lo cierto es que la elección de publicar con jun tamente estos dos estudios de Brenk no se debe solamente a la longitud de ambos trabajos, sino también a la vo luntad de agrupar en un solo volumen las dos principales facetas de Plutarco, la de pensador religioso en los Moralia y la de bió gra fo en las Vidas, en una aproximación in
Book Reviews100 ISSN 0258-655X Ploutarchos, n.s., 15 (2018) 97-108 Book Reviews100 Book Reviews100 te gral al corpus plutarqueo. Como veremos al analizar detenidamente ambos trabajos, la motivación que mueve a Plutarco en ca da una de las vertientes de su producción y que permite comprenderlas como un to do unitario, es más bien de naturaleza filo só fi ca. Por otra parte, la publicación de este li bro destaca la figura de un estudioso de la talla de Brenk, cuya principal virtud es su admirable capacidad de síntesis de la eru dición anterior que le permite llevar la in vestigación un paso más allá partiendo siem pre de una perspectiva multidisciplinar. El contenido del libro es el que consta a continuación. En primer lugar, nos encon tra mos con una introducción debida a L. Roig Lanzillota y a D. F. Leâo (pp. 14), los cuales son conjuntamente los responsables de esta serie de la editorial Brill dedicada a los estudios plutarqueos. Esta introducción sirve como justificación a la reedición y reunión de los dos trabajos de Brenk en un solo volumen y también destaca y ana liza la importancia y sentido de cada uno de los estudios individualmente. Sigue a continuación la reproducción de los artículos propiamente dichos: «The Religious Spirit of Plutarch of Chaironeia» (pp. 5129) y «The Life of Mark Anthony: A Li te rary and Cultural Study» (pp. 131-266). El siguiente apartado es el que corresponde a la bibliografía (pp. 267-312) que, como pue de observarse por el número de páginas, pre senta un volumen ciertamente notable. En este sentido, hay que tener en cuenta que a la ya muy nutrida selección que ofrecía Brenk en sus artículos se suma aquí la actua lización bibliográfica que aporta el edi tor para suplir ese vacío que suponen las tres décadas que median entre los originales y su reedición en este volumen, años sin duda fecundos para los estudios plu tarqueos. Además de su inclusión en este apartado final, la nueva bibliografía se aduce también (diferenciándola de la ori ginal) en las abundantes referencias que sustentan ambos estudios, conforme a la aludida capacidad de Brenk para asu mir y resumir las consecuencias de la inves tigación precedente. Al final de la pu blicación aparecen los índices, entre los que constan un índice de autores y tex tos citados (pp. 313-327), un índice de personajes históricos (pp. 328331) y, por úl ti mo, un índice de materias (pp. 332-344). De la cuestión bibliográfica se deduce un posible defecto del libro que tenemos entre manos, y es su obvia desactualización, porque a pesar del meritorio parche editorial de la actualización bibliográfica, el texto de Brenk ha quedado, como no podía ser de otra manera, intacto. Ni está prevista la obsolescencia en las Humanidades ni es ese el valor de esta publicación, sino que su principal adquisición es la de situar la obra del estudioso norteamericano como clave de bóveda indispensable en los estudios plu tarqueos, de tal manera que ningún es pecialista en Plutarco pueda prescindir de lo que a continuación pasamos a valorar, esto es, el contenido de cada uno de los dos trabajos de Brenk recogidos en el volu men. El primero de ellos, tal y como reza su título, se ciñe a la exposición de los as pec tos religiosos presentes en la obra de Plutarco. No obstante, hay que tener en cuenta que, conforme a la vocación en ciclopédica de la ANRW, este estudio se pu blicó originalmente en el tomo relativo a la filosofía durante el Principado (se tra ta del tomo II.36, que lleva por nombre Philosophie, Wissenschaften, Technik) y, par ticularmente, en el primer volumen, que aborda la introducción his tó rica a la materia y la cuestión del pla tonismo (Histo rische Enleitung; Pla tonismus). De he cho, en el prefacio a dicho volumen, el editor califica el estudio de Brenk como Phi loso phiegeschichtliche. Y es que, en la obra plu tarquea los problemas religiosos son un pretexto para tratar aspectos filo
Book Reviews 101 Ploutarchos, n.s., 15 (2018) 97-108 ISSN 0258-655X Book Reviews 101Book Reviews 101 sóficos o, por mejor decir, las cuestiones re ligiosas y las cuestiones filosóficas están in disolublemente ligadas. Si bien en la introducción Roig Lan zillota afirma que el estudio dedicado al pen samiento religioso de Plutarco se refie re fundamentalmente («mainly») a los Mo - ralia, lo cierto es que, descontando la intro ducción y un primer capítulo dedicado a la biografía del queronense (pp. 7-16), si bien en una primera parte el autor se dedica a dicha sección del corpus plutarqueo (pp. 17-80), una segunda parte está dedicada al pensamiento religioso que subyace a las Vi das (pp. 81-129). El artículo se abre con una introducción a la cuestión religiosa en Plutarco. En efecto, el trascendentalismo y el teísmo de este autor responden a una doble vía: a una evolución de los ele men tos divinos del platonismo que se suman a lo que suponía la experiencia de lo sobre n atural en la cultura griega. En este sentido, en Plutarco la idea de divinidad providencial a la que estaba abocado el politeísmo griego confluye con las nociones platónicas del demiurgo y el Uno. Así pues, Plutarco se incluye en la tendencia típica de su época, por la que el inmanentismo propio de la primera filosofía helenística deja paso al trascendentalismo de la filosofía helenísticoimperial. Prosigue Brenk con un apartado también de tipo preliminar acer ca de la vida del queronense. Lo más significativo aquí son los problemas y las incógnitas que plantea la trayectoria vital de Plutarco, sobre todo en lo relativo a su formación, a su círculo intelectual y a su producción. En cuanto al primer aspecto, si bien sabemos que el maestro de Plutarco se llamó Amonio y que se formó en la Aca demia, Brenk se pregunta acerca de las características y circunstancias de la Aca demia en esta época y pone en tela de jui cio su misma existencia. En segundo lugar, es claro que Plutarco perteneció a un mundo a la vez griego y romano, pero son muchas las lagunas que existen acerca de su re lación concreta con Roma y del carácter de los viajes que realizó a la urbe. El último problema que se relaciona con la biografía de Plutarco es el de la cronología de sus obras, en torno a la cual la incertidumbre es causante de graves pro blemas de interpretación. Después de estos apartados preliminares pasa Brenk a valorar la posible evolución en las ideas religiosas de Plutarco teniendo en cuenta que la erudición decimonónica estimó que entre sus obras se daba un de sarrollo desde posiciones escépticas hasta las de un pensador religioso. A esta postura opo ne Brenk la condición neopitagórica (y, por lo tanto, trascendentalista) de Plutarco des de sus orígenes y lo incluye en una corrien te contemporánea de renacimiento del platonismo y del pitagorismo y confu sión de ambos, dando lugar a un tipo de platonismo pitagórico que identificaba al Dios supremo con las Ideas de Platón. En este sentido, basándose en la obra de Dörrie, Brenk posiciona a Plutarco como un innovador que superó la esterilidad de la Aca demia tardía haciendo de Dios el télos del alma y considerando de esta manera a la filosofía como magistra vitae. Esta idea es fundamental para valorar el siguiente apartado del artículo de Brenk, que examina la idea de Dios de Plutarco a la luz del Platonismo Medio del que formó parte. El estudioso parte de la base de la fal ta de sistematicidad de Platón a la hora de organizar los elementos divinos de su obra. Entre estos se encuentran las Ideas, pe ro tam bién las nociones de kósmos, noûs o lógos. En términos generales puede decirse que la divinidad es en Platón un poder universal de autoorganización del cosmos. Plutarco asume los diversos elementos que se relacionan con lo divino en la obra de Platón y los reconfigura de acuerdo con las polémicas de su propia época. En primer
Book Reviews102 ISSN 0258-655X Ploutarchos, n.s., 15 (2018) 97-108 Book Reviews102 Book Reviews102 lugar, comparece en la obra plutarquea una revisión de la idea de creación en el Timeo, entendiéndola como temporal, con origen (y quizás con final) en un instante determinado. Se opone en esto a otros platonistas de su época, entre los que Brenk trae a colación a Filón, para quien la creación era eterna. Asume aquí el estudioso que lo que afecta al alejandrino es una distorsión aristotélica del pensamiento platónico, si bien, desde mi punto de vista, el judaísmo del autor debió de ejercer una notable influencia en esta idea. Precisamente se opone Brenk a otros estudiosos, tales como Dörrie y de Vo gel, al afirmar que Plutarco cree en una divinidad trascendental pero no personal al modo judío alejandrino. Por otro lado, la eulábeia socrática de Plutarco hace que su idea de la divinidad sea compatible tanto con el platonismo como con el estoicismo y, de hecho, la influencia de Posidonio es notable. El siguiente capítulo, dedicado a la de monología, es también de enjundia en el pensamiento religioso de Plutarco. No obstante, este no es un demonologista y es en general hostil a los démones malvados del folklore, de tal manera que su teoría está más bien incluida en la antropología platónica, entendiendo a los démones co mo almas sin cuerpo en un marco teórico es catológico. Explicaciones demonológicas de esta naturaleza aparecen tanto en el De defectu como en el De Iside. No obstante, la eulábeia filosófica de Plutarco en estos tratados no le impide usar a los monstruos fabulosos del folklore en las Vidas, donde el recurso a motivos dramáticos de origen popular parece justificado. No obstante, este uso no es sino anecdótico respecto al tratado que para Brenk condensa el pensamiento demonológico de Plutarco, el De genio. En este punto el estudioso sigue a Babut, cuya integración de las distintas partes de mo nológicas del De genio como piezas ar monizadas en torno a un discurso moral demuestra que la demonología plutarquea funciona como explicación de la paulatina purificación del alma hacia la theiótes. Por último, ve Brenk una evolución de las ideas plutarqueas sobre los démones a lo largo de su trayectoria, desde el De defectu hasta el De sera, según la cual los démones, que son las almas humanas, oscilan desde la noción de reencarnación hasta la de destino eterno. Comparece a continuación un capítulo dedicado específicamente al tratado De Iside et Osiride, que sirve a Brenk como piedra de toque de las nociones de sincretismo y alegoría en la obra de Plutarco. Dos hechos son aquí especialmente remarcables. El primero de ellos es el uso plutarqueo de la progresión desde las interpretaciones más bizarras hasta la de tipo más intelectual. Así pues, en el tratado sobre estas divinidades egipcias se da una dinámica interpretativa ascendente, partiendo de una explicación evemerística, siguiendo con una de tipo demonológico (que mezcla sincréticamente lo griego con lo persa) y acabando con la explicación platónica que presumiblemente suscribe Plutarco. Se deduce de aquí una opinión que ha llegado a ser general en los estudios plutarqueos, que de las múltiples interpretaciones que el queronense ofrece en sus tratados, la última es la del propio autor. Sin embargo, es preciso decir aquí que esta afirmación cuenta con notables excepciones (De genio Socratico, e. g.). El segundo gran hecho que se deduce del tra tado de Plutarco según el estudio de Brenk es el desprecio del autor por la reli gión más allá de las fuentes literarias y de la interpretación filosófica. En este sentido se acerca Plutarco a Filón, a Juan o a grupos gnósticos para quienes la aproximación al material religioso se da a través del tamiz de la filosofía griega. A Plutarco, como al Lucio del Asno de Oro de Apuleyo, no le interesa el isismo contemporáneo sino co mo alegoría platónica, porque para él la única
Book Reviews 103 Ploutarchos, n.s., 15 (2018) 97-108 ISSN 0258-655X Book Reviews 103 ISSN 0258-655X Book Reviews 103 aproximación adecuada a lo divino es la del Platonismo Medio. Cierran esta sección del estudio dedicada a la religión en los Moralia unas breves notas acerca de la relación de Plutarco con el estoicismo: Brenk decide que Plutarco es en términos generales ajeno al sistema estoico, que utiliza si acaso como contrapunto a las ideas que expresa. El resto del estudio sobre los aspectos religiosos de la obra de Plutarco está ya exclusivamente dedicado a las Vidas. Como no podía ser de otra manera en trabajos de un tenor tan filológico como los que se pre sentan en este volumen, las afirmaciones de carácter general se sustentan profu samen te en el análisis detenido de los pasajes relevantes en cada caso. Esto, que en general es el modo adecuado de proceder en filología, tiene el riesgo, en el que a veces cae Brenk, de perderse en lo particular y errar en la deducción de con secuencias generales (como también le ocurre a menudo, por otra parte, al propio Plutarco). Abre esta sección un capítulo sobre dos nociones divinas (o divinizadas) capitales en las biografías de Plutarco: Daímon y Týche. Estas son tratadas de manera diversa en cada una de las dos secciones del corpus plutarqueo, porque mientras la primera tiene en los Moralia el significado trascendente de «divinidad» o «espíritu» y en las Vidas comparece más bien el de «destino», en el caso de Týche, en la sección biográfica adquiere unas connotaciones di vi nas de las que carece en el resto de la producción plutarquea. Para tratar acerca de estas cuestiones parte Brenk de los estudios de Walbank sobre la noción de Týche en Polibio, noción que heredaría Plutarco según su mezcla de asunción de la ideología de sus fuentes y la del contexto contemporáneo. De esta manera, Týche se convierte en las Vi das de Plutarco en la Pro videncia que guía a sus héroes hacia el des tino que está dis puesto para ellos, igual que en Polibio era la fuerza que explicaba el imparable ascenso del Imperio de Roma. No obstante, a veces en Plutarco la Týche es esa fuerza y a veces es el azar subordinado a ella. A través del ejemplo concreto del Bruto, concluye Brenk que la relación de Týche y Daímon tiene que ver con una orientación escatológica de las Vidas de Plutarco, que de esta manera se convierten en ejemplos prácticos del destino de las almas. Siguen a continuación dos capítulos más bien breves que tratan de la función en las Vidas de prodigios y portentos, por una parte, y de los sueños, por la otra. En cuanto a lo teratológico, destaca Brenk la mo deración de Plutarco respecto a otros au tores en el uso de prodigios y su su bordi nación a la caracterización de la psi co logía de los personajes en momentos crí ticos. En cuanto a los sueños, se destaca de igual manera su motivación psicológica, a menudo en relación con la ansiedad y, en este sentido, Brenk pone como ejemplo la escena de la vida de César en la que el héroe sueña que se acuesta con su madre antes de cruzar el Rubicón (César, 32), lo cual denota el sentimiento de transgresión y la infructuosidad final de su audacia. Otro breve capítulo contiene algunos apuntes acerca de la noción de retribución divina en las Vidas de Plutarco, tema que está por todas partes en estas biografías, de acuerdo con el pretendido sentido escatológico que Brenk les atribuye. Pone el foco a continuación el estudioso en la inclusión del oráculo délfico en las Vidas, que se relaciona como es obvio con la condición de Plutarco de sacerdote de Delfos. Contesta Brenk a una supuesta ma nipulación de los hechos por parte del autor para incluir Delfos donde no estuvo presente, según defiende Fontenrose, y si gue más bien a Citti, para quien la dimen sión sacral de los oráculos tiene que ver con la areté del hombre devoto que le per mite seguir el designio divino, por lo que la inclusión
Book Reviews104 ISSN 0258-655X Ploutarchos, n.s., 15 (2018) 97-108 Book Reviews104 Book Reviews104 de Delfos tiene, una vez más, un sentido escatológico (además de propagandístico, claro). Cierra el artículo y esta primera parte de la monografía que examinamos un capítulo que gira en torno a las tres Vidas mitológicas que se conservan de Plutarco (Teseo, Rómulo y Numa) y que contiene al gu nos apuntes sobre el conocimiento y la utilización plutarquea de la religión romana. La conclusión del artículo permite a Brenk calificar la religión de Plutarco como platonizante, filantrópica y optimista. El segundo de los artículos que recoge el volumen que analizamos está dedicado a la Vida de Antonio según hemos anunciado previamente. Contextualizándolo en su publi ca ción original en la ANRW, aparece en el tomo dedicado a la lengua y la literatura en el Principado (II.36), concretamente en el último de los volúmenes dedicados a la literatura y los autores que florecieron en época de Trajano y los primeros tiempos de Adriano (6), volumen que, en la práctica, está consagrado exclusivamente a Plutarco. Así pues, el estudio de Brenk es de un tipo estrictamente literario y su inclusión en este volumen sirve a la verificación de los rasgos que Plutarco presenta como biógrafo, si bien adelantamos que los aspectos literarios de las Vidas son de nuevo indisolubles del ta lante filosófico de su autor. En este caso, el estudio de Brenk está dividido en cuatro grandes bloques que a su vez se subdividen en cuestiones más concretas a analizar: el trasfondo neroniano de la Vida; su comparación con la obra que Plutarco le opone como paralelo, la Vida de Demetrio; la narrativa de la obra y, finalmente, la verificación de algunos as pectos de estilo. En cuanto al primero de estos grandes bloques, la tesis de Brenk es que Plutarco concibe el relato de la vida de Mar co Antonio a través de su experiencia de la época de Nerón. Deduce esto a partir del final de la Vida, donde comparece una Nerogonía que sirve para poner de manifiesto el vínculo de sangre que une a Nerón con el antihéroe Antonio y que, por lo tanto, hace evidente la transmisión hereditaria del vicio entre los dos villanos. Según esta tesis, hay que leer (o, mejor dicho, los receptores originales leerían) la Vida de Antonio teniendo en mente a Nerón. Se establece, por lo tanto, un nexo temporal mediante el que el pasado tiene una funcionalidad en el presente. De hecho, la visión negativa de Nerón está repartida a lo largo de toda la obra de Plutarco, muy probablemente a la sombra del más horrible de los crímenes del tirano a ojos de nuestro autor, el asesinato del héroe estoico Trásea Peto. Trae a colación Brenk a este respecto el tratamiento satírico de la figura de Nerón en el De sera (567 EF), donde el alma de Nerón aparece reencarnada en una víbora (porque mató a su madre), pero una voz ordena que sea cómicamente transformada en una rana, cantora de pantanos y lagunas. Tras repasar todos los rasgos que sostienen la asimilación de Antonio a Nerón en la Vida (o de Nerón a Antonio), el estudioso concluye que esta obra es un ejemplo de la creencia plutarquea en la transmisión genealógica del vicio (y de la virtud, en su caso) y en la necesidad de realizar el castigo en los descendientes, ideas que aparecen especialmente desarrolladas en el De sera. El segundo gran bloque del artículo trata de la comparación de Demetrio y Antonio en sus respectivas Vidas, según la noción plutarquea de vida paralela. Como no podía ser de otra manera, esta idea tiene un sus trato filosófico que Brenk se encarga de ex plicar. En primer lugar, es para él un error tratar las Vidas individualmente, puesto que la totalidad de ellas constituye un conjunto arquitectónicamente dispuesto donde las interreferencias y correspondencias son mo neda común. Plutarco, biógrafo por el gé nero que practica, es de vocación filó
Book Reviews 105 Ploutarchos, n.s., 15 (2018) 97-108 ISSN 0258-655X so fo, por lo que sus obras pueden ser calificadas como biografías filosóficas. Así, su marco teórico es la idea platónica de la reencarnación, que le permite, a través del examen de dos almas particulares (y aunque a veces es verdad que, como dice Brenk, se enmaraña en lo fenoménico), contemplar el espectáculo de la metempsicosis platónica y abstraer unas características comunes que le permitan advertir a sus lectores. Esto se ve especialmente en la síncrisis final de las dos Vidas, donde, por si no había quedado claro a través de la lectura de ambas, el autor hace explícito que lo que comparten Antonio y Demetrio son el vicio y la perversidad de sus psiques. Así pues, después de estas no ciones iniciales se dedica Brenk en los siguientes apartados a examinar las ca racte rísticas que permiten a Plutarco construir el paralelismo a través de las dos biografías. Así pues, para Brenk, Demetrio y Antonio son paralelos en vicio (motivo que justifica principalmente el paralelismo), paralelos en asimilaciones a divinidades (especialmente a Dioniso), paralelos en lugares recorridos, en contiendas batalladas y en su afición por el banquete, la bebida y las mujeres. El desenlace de ambos es su desintegración psicológica final en la bebida y el exceso. La síncrisis de ambas Vidas hace de la cualidad moral del alma un hecho más im por tante que los sucesos particulares de cara a la metempsicosis. En efecto, la mirada de Plu tarco está siempre puesta en la muerte y en el más allá. Otro gran bloque de este estudio está cen trado en los rasgos del Antonio como texto diegético, como narración. En primer lugar, en cuanto al tiempo, la organización temporal de la Vida es extraordinariamente sencilla en comparación con otras obras de Plutarco, como el De genio. Trae a colación Brenk (a mi modo de ver de una forma un tan to artificiosa a este respecto) una serie de ideas antiguas acerca del tiempo, tales como los ciclos estoicos de conflagración (ek pýrosis) y restitución (apokatástasis), la noción epicúrea de átomos en un uni verso que se desintegra y, por último, la idea platónica de reencarnación, la más influyente en las Vidas, a pesar de que la fic ción biográfica haga necesario presentar la vida como un tramo único e irrepetible, cual es el caso del Antonio. Por otro lado, en cuanto al ritmo de la narración, se ca racteriza por una velocidad frenética de los acontecimientos, donde hasta los momen tos de descanso están marcados por la ansiedad. En cuanto a la urdimbre del relato, Brenk distingue entre una trama uni ficada y una trama episódica. La primera se refiere al desarrollo de la vida pública y privada de Antonio y a la coda final de los acontecimientos que suceden entre la mue rte del héroe y la de Cleopatra y se caracteriza por su continuidad a lo largo de toda la narración y, dado el carácter del protagonista, por el movimiento constante y la huida. La trama episódica se distribuye a lo largo de toda la obra en forma de viñetas que revelan los rasgos del alma de Antonio, sobre todo en relación con su vida privada. La progresión decadente de estas escenas indica el declive general del personaje. Incide también Brenk en la ri queza de motivos y de referencias cruzadas con otras Vidas que albergan estos gags, y además en la presencia de tramas y personajes secundarios que hacen de este un texto complejo y fecundo. Este bloque acerca de la diégesis del Antonio se cierra con algunas reflexiones de Brenk acerca del punto de vista en la obra. Para este asunto toma el estudioso como punto de partida las teorías de Genette, distinguiendo, por una parte, entre diversos tipos de narrador y, por otra, entre varios tipos de perspectiva o focalización. Así, lo más habitual (aunque no la única posibilidad) en las Vidas es un narrador de tipo omnisciente y una focalización caracterizada como una visión «desde atrás» que revela las motivaciones
Book Reviews106 ISSN 0258-655X Ploutarchos, n.s., 15 (2018) 97-108 intrínsecas de los personajes (de las que quizá ellos mismos no son conscientes). El último gran bloque que trata Brenk en torno a la Vida de Antonio está dedicado a cuestiones estilísticas. Debido a la magnitud del tema, el estudioso elige tratar este tema de una manera selectiva, a través del análisis de pasajes concretos en los que verificar aspectos representativos. No obstante, a nivel general Brenk encuadra el estilo de Plutarco dentro del Barroco helenístico, si bien puntualizamos que a nues tro parecer aplicar a un objeto antiguo nociones y denominaciones propias de otros tiempos y otras coordenadas puede llevar a malentendidos y malinterpretaciones. En todo caso, este período, que es a grandes rasgos propio de la era neroniana en la que se encuadran las Vidas, se caracteriza por la teatralización, la intensidad emocional y la crisis dramática, mediante las que se sobrepasan los límites y el equilibrio artístico propios del período clásico. En este sentido Brenk utiliza como ejemplo la narración de la huida del héroe en Temístocles, 2425 frente al mismo relato en su fuente tucidídea (I, 136-137). La principal diferencia es la intensificación dramática a través del énfasis en la emocionalidad interna del personaje. Estos rasgos los aplica a continuación Brenk a diversos pa sajes de la obra en cuestión, el Antonio, tales como la huida de las naves de Libón (7, 4-6), la batalla de Accio (66) y diversas secciones dedicadas a la pompa y el boato, como los picnics de Marco Antonio en torno a Roma (9), su entrada en Éfeso (24, 15) y la llegada de Cleopatra al río Cidno (26, 15). En cada caso, el pasaje se compara con otras fuentes antiguas referentes a los mismos acontecimientos para descubrir de esta manera la originalidad estilística en el tratamiento de Plutarco. También se pone de relieve la intertextualidad presente en es tos textos, incidiendo en las relaciones que se establecen entre partes diversas del Antonio, entre esta obra y su paralela, y también las que existen entre la obra y otros lugares del corpus plutarqueo. La conclusión de Brenk califica a las Vidas como monumento de la cultura grie ga y ro mana y señala la condición pa radigmática del Antonio como la que po siblemente fue la última de sus biografías y cuyo contenido coincide con el fin de la supremacía griega a través de la caída de su último baluarte en Alejandría. La segunda gran con clusión del autor curiosamente sirve tam bién como conclusión ante eventum a la publi ca ción que estamos comentando, puesto que incide en la carencia de sentido de la distinción entre Moralia y Vidas, que es moderna, dado que ambas partes del corpus plutarqueo responden al mismo plan filosófico mediante el que Plutarco aborda su principal foco de interés: el destino escatológico del individuo. En este sentido Antonio resulta ser paradigma del pensamiento filosófico religioso de Plutarco tal y como Brenk lo analiza en el primero de los artículos contenidos en este volumen, cuyo sentido es pre cisamente, además de rendir homenaje al profesor norteamericano (emérito en un sentido etimológico del término), subrayar la necesidad de abarcar conjuntamente toda la producción plutarquea. No me gustaría concluir esta reseña sin mencionar, a modo de estrambote, un rasgo que me ha resultado delicioso en los trabajos de Brenk, y es su fino sentido del humor y la ironía, del cual dejo un ejemplo a continuación. Refiriéndose al es ti lo plutarqueo en el relato de la batalla de Accio (p. 253), el profesor incide en el gusto desmedido de Plutarco por los dobletes léxicos, al que ya ha aludido anteriormente. Entre hastiado y divertido por esta costumbre del queronense, Brenk afirma irónicamente: «Still, on occasions the revelation flashes before us all too clearly that God, or nature,
Book Reviews 107 Ploutarchos, n.s., 15 (2018) 97-108 ISSN 0258-655X or destiny created Plutarch to see all things in parallel». Después de aducir los ejemplos correspondientes, Brenk todavía insiste en lo cómico de este exagerado gusto de Plu tarco por la duplicidad: «With due respect for the most famous of biographers, even the protagonists appear in parallel». Aduce a continuación también ejemplos que demuestran lo dicho. Nos atrevemos a añadir que este gusto de Plutarco por lo doble no solo comparece en el léxico y en esta Vida, sino que está por todas partes en el corpus plutarqueo, y a él se refiere la misma noción de vidas paralelas. Sirva este detalle pa ra poner de manifiesto el humor, prueba de inteligencia, del profesor Brenk, que se su ma a sus otras virtudes: su vasta erudición, su talento y su inabarcable experiencia en el fértil campo de los estudios plutarqueos, que hacen de este un trabajo imprescindible en cualquier futura investigación en torno al po lígrafo de Queronea. Francisco Ballesta Alcega Universidad de Zaragoza [email protected] M. Sanz Morales, R. González Delgado, M. Librán Moreno & J. Ureña Bracero (eds.), La (inter)textualidad en Plutarco. Actas del XII Simposio Internacional de la Sociedad Española de Plutarquistas (Cáceres, 8-10 de octubre de 2015), Universidad de Extremadura Servicio de Publicaciones – Imprensa da Universidade de Coimbra, Cáceres – Coimbra, 2017, 397 pp. [ISBN de la Universidad de Extremadura 978-849127-002-7; ISBN de la Universidad de Coimbra: 978-989-26-1443-4]. El volumen, publicado en el año 2017 y editado por los profesores Manuel Sanz Mora les, Ramiro González Delgado, Miryam Li brán Moreno y Jesús Ureña Bracero, es un compendio de todas las colaboraciones que los especialistas versados en el mundo plu tarqueo del panorama nacional e in terna cional presentaron en el XII Simposio Internacional de la Sociedad Española de Plutarquistas, celebrado en Cáceres durante los días 8, 9 y 10 de octubre del año 2015. Como se indica en el prefacio, el libro, ti tulado La (inter)textualidad en Plutarco, se ha estructurado siguiendo la temática que en su día se propuso para el XII Simposio Internacional de Plutarquistas. Además, incluye una dedicatoria de los editores a la memoria de la profesora Françoise Frazier, fallecida poco antes de la publicación de este trabajo y cuya colaboración se recoge de forma póstuma. El volumen se articula en cinco apartados en los que, aunque el tema pre dominante es el de la textualidad e inter textualidad en Plutarco, también se dedica un espacio a otros aspectos relevantes co mo la pervivencia del autor en épocas pos te riores o el análisis de las ideas de carácter po lítico, religioso y moral que tanto abun dan en la obra del Queronense. El primero de estos epígrafes se circunscribe al ámbito de la textualidad. En él se integran trabajos que nos muestran los avan ces de la crítica filológica durante los últimos años, desde el hallazgo de nuevos textos del autor (J. A. Fernández Delgado – F. Por domingo, «Nuevos hallazgos papiráceos», pp. 1528), hasta estudios críticos y exegéticos so bre aquellos pasajes controvertidos, dudosos o corruptos (A. Pérez Jiménez, «Las re giones fértiles de la tierra: nueva propuesta crítica a Plu., De facie 938D», pp. 4350). El segundo capítulo se dedica a la intertextualidad, concretamente a examinar los datos biográficos y pasajes de distintos au tores griegos que se han transmitido a través de los escritos de Plutarco. Las colaboraciones que conforman esta sección nos permiten constatar el grado de erudición de Plutarco, conocedor de los motivos y