Ojos Negros (Teruel) y su patrimonio minero: un futuro incierto
Abstract
Lo que antaño fueran uno de los motores más importantes de dinamización económica y social de la provincia de Teruel, hoy son testimonios que luchan por permanecer en nuestra memoria. Las minas de Sierra Menera, ubicadas principalmente en el término municipal de Ojos Negros, en la Comarca del Jiloca, han sido uno de los puntos de extracción de hierro más importantes de la Península Ibérica desde época celtibérica, como muestran los estudios y excavaciones de varios yacimientos arqueológicos encontrados en la zona. Gracias a la actividad minera, diversas poblaciones y culturas han ocupado esta zona del Sistema Ibérico... Sanz Guillén, Alejandro Manuel
Full text
Artigrama, núm. 34, 2019, pp. 487-501. ISSN: 0213-1498 Ojos Negros (Teruel) y su patrimonio minero: un futuro incierto Alejandro M. Sanz Guillén* Lo que antaño fueran uno de los motores más importantes de dinamización económica y social de la provincia de Teruel, hoy son testimonios que luchan por permanecer en nuestra memoria. Las minas de Sierra Menera, ubicadas principalmente en el término municipal de Ojos Negros, en la Comarca del Jiloca, han sido uno de los puntos de extracción de hierro más importantes de la Península Ibérica desde época celtibérica, como muestran los estudios y excavaciones de varios yacimientos arqueológicos encontrados en la zona. Gracias a la actividad minera, diversas poblaciones y culturas han ocupado esta zona del Sistema Ibérico.1 Pero fue durante el siglo XX cuando esta localidad turolense vivió sus años más prósperos. En septiembre de 1900 se conformaba la Compañía Minera de Sierra Menera (CMSM), un proyecto impulsado por el grupo empresarial vasco Sota y Aznar, principalmente en el término municipal de Ojos Negros, donde se encontraban los depósitos ferruginosos más productivos, pero también en la zona de Setiles (Guadalajara). Esta empresa fue fruto principalmente de los empeños de Ramón de la Sota (1857-1936), un hombre de negocios cuya visión chocó con diversos impedimentos en su afán por controlar todos los factores de la producción minera, desde la explotación de los yacimientos, al transporte de la materia prima y su posterior procesamiento y comercialización. Gracias a esta dedicación, no solo se impulsó enormemente la actividad minera de Sierra Menera, sino que la CMSM creó un núcleo industrial del Puerto de Sagunto donde se trabajó el mineral y se exportó al extranjero.2 Además, ambas localidades * Universidad de Zaragoza, Departamento de Historia del Arte. Dirección de correo electrónico: [email protected]. Quiero agradecer al profesor Diego Arribas Navarro, no solo su constante lucha por el estudio, la reivindicación y la puesta en valor del patrimonio minero de Ojos Negros que desde hace años lleva promoviendo, sino también su ayuda y colaboración para la realización de este trabajo. 1 Para un recorrido de la historia preindustrial de la explotación minera en Sierra Menera véase: Ortega Ortega, J. M., “Consideraciones sobre la explotación del hierro en la Sierra Menera (Teruel) durante época andalusí”, en Canto García, A. J., Cressier, P. y Grañeda Miñón, P. (coords.), Minas y metalurgia en al-Andalus y Magreb occidental: explotación y poblamiento, Madrid, Casa de Velázquez, 2008, pp. 95-122; Benedicto Gimeno, E. y Mateos Royo, J. M., La minería aragonesa en la Cordillera Ibérica durante los siglos XVI y XVII: Evolución económica, control político y conflicto social, Calamocha, Centro de Estudios del Jiloca, 2013; Benedicto Gimeno, E., Sierra Menera y la siderurgia tradicional en la Cordillera Ibérica, siglos XV-XIX, Zaragoza, Institución “Fernando el Católico”, 2018. 2 Existen varios trabajos sobre la historia industrial del Puerto de Sagunto, entre los cuales destacamos: Girona, M., Minería y Siderurgia en Sagunto, Valencia, Edicions Alfons el Magnànim, 1989.
488 ALEJANDRO M. SANZ GUILLéN Artigrama, núm. 34, 2019, pp. 487-501. ISSN: 0213-1498 quedarían unidas a través de una línea de tren exclusiva de la CMSM, uno de los trazados ferroviarios mineros más largos de Europa.3 En conjunto, esta sería una de las aventuras empresariales más importantes en esta zona de España.4 A partir de la década de 1970, el ímpetu de esta empresa se empezaría a apagar cuando comenzó el levantamiento del ferrocarril de la compañía que unía Ojos Negros con el Puerto de Sagunto por presión de RENFE. A este traumático acontecimiento se sumó el cierre de los Altos Hornos del Mediterráneo por consecuencia de la crisis mundial del sector siderometalúrgico de 1974, cerrándose las instalaciones de la CMSM en el Puerto de Sagunto en 1986. Finalmente, el 27 de Abril de 1987 fichan por última vez los trabajadores de la CMSM en las minas de Sierra Menera, presentándose el expediente de cierre ese mismo año. La historia de esta empresa minera se puede percibir hoy en día a través del legado arquitectónico de la CMSM en Ojos Negros. Desde el origen de la compañía, se comenzó a edificar a los pies de Sierra Menera, a unos cinco kilómetros al suroeste del núcleo urbano principal de Ojos Negros. Estas nuevas construcciones, encargadas principalmente por la propia CMSM, generarían lo que con el tiempo se han conocido como los barrios mineros: varias unidades de organización urbanística en las que se agrupan tanto viviendas como edificios de servicios, y que se levantan en torno a la carretera que une Ojos Negros con Villar del Salz, habiendo una distancia total de casi tres kilómetros y medio entre el núcleo más al norte y el más meridional. Los diferentes conjuntos tienen una historia constructiva distinta, marcada por los condicionantes geográficos y cercanía a las minas, el desarrollo tecnológico y la evolución progresiva de las condiciones de habitabilidad y los servicios para los trabajadores y sus familias. A día de hoy distinguimos tres barriadas principales: el Barrio del Norte o Barrio del Hospital, donde se encontraba el hospital, la casacuartel de la Guardia Civil y varios conjuntos de viviendas para los obreros; el Barrio del Centro, el más grande de todos estos conjuntos, y donde, 3 Sobre el ferrocarril que unía Ojos Negros con Sagunto véase Aranguren, J., El ferrocarril minero de Sierra Menera, Madrid, Aldaba, 1988. 4 Para una historia más detallada de la CMSM véase Sarasola, A., Ojos Negros-Sagunto: minas y ferrocarril, siderurgia integral: testimonio de un ingeniero en la dirección de la empresa, Barcelona, Alba Editorial, 1999; Arribas Navarro, D. y Sanz Hernández, A., De los montes de Teruel a las playas valencianas. La actividad minero-siderúrgica de la Compañía Minera Sierra Menera, material en línea disponible en: https://www.um.es/hisminas/wp-content/uploads/2012/06/Texto-completo9.pdf, (fecha de consulta: 15-II-2020); Grupo de Estudios CMSM, La Compañía Minera de Sierra Menera. Breve historia de una gran empresa, material en línea disponible en: https://docplayer.es/47963767-La-companiaminera-de-sierra-menera-breve-historia-de-una-gran-empresa-grupo-de-estudios-cmsm-1.html, (fecha de consulta: 15-II-2020).
OJOS NEGROS (TERUEL) Y SU PATRIMONIO MINERO: UN FUTURO INCIERTO 489 Artigrama, núm. 34, 2019, pp. 487-501. ISSN: 0213-1498 Fig. 1. Mina Menerillo, Ojos Negros. Fotografía: Alejandro M. Sanz Guillén, 27-IV-2016. Fig. 2. Tabla de elaboración propia sobre la evolución demográfica de los términos municipales que tuvieron mayor índice de habitantes trabajando en las minas de de Sierra Menera, tanto pertenecientes a la provincia de Teruel (TE) como a la provincia de Guadalajara (GU). Realizada a partir del cotejo de datos del INE, IAEST (Instituto Aragonés de Estadística) y IESJCCM (Instituto de Estadística de Castilla-La Mancha).
490 ALEJANDRO M. SANZ GUILLéN Artigrama, núm. 34, 2019, pp. 487-501. ISSN: 0213-1498 además de soluciones habitacionales para los trabajadores de la CMSM, también se concentran la mayoría de servicios como el economato, el casino-cine, la iglesia, las escuelas e instalaciones deportivas; y el Barrio del Sur, el cual a su vez se subdivide en el Barrio de la Estación, con las cocheras y las casas de los ferroviarios, y el Barrio de la Gerencia, núcleo principal de administración del conjunto. Además de estas construcciones, encontramos otras edificaciones en la sierra como las casas de Montiel, Fig. 3. Nave de clasificación y cribado, Ojos Negros. Fotografía: Alejandro M. Sanz Guillén, 20-VI-2014. Fig. 4. Tolvas del cargadero, Ojos Negros. Fotografía: Alejandro M. Sanz Guillén, 20-VI-2014. Fig. 5. Nave de clasificación y cribado tras su restauración acometida en 2016, Ojos Negros. Fotografía: Alejandro M. Sanz Guillén, 15-II-2020. Fig. 6. Tolvas del cargadero tras su restauración acometida en 2016, actualmente se ha habilitado un mirador, Ojos Negros. Fotografía: Alejandro M. Sanz Guillén, 15-II-2020.
OJOS NEGROS (TERUEL) Y SU PATRIMONIO MINERO: UN FUTURO INCIERTO 491 Artigrama, núm. 34, 2019, pp. 487-501. ISSN: 0213-1498 un grupo de viviendas muy cercanas a las minas, y otras estructuras como las cribas, la nave de clasificación del mineral, las tolvas para cargar la materia prima en los vagones del ferrocarril y naves de mantenimiento de vehículos. En conjunto, todas estas viviendas, edificios de ocio y servicios, y espacios de trabajo, ponen de manifiesto la importancia que la actividad minera de la CMSM supuso en esta zona del sur del Sistema Ibérico como motor no solamente económico, sino también social, cultural y demográfico. En definitiva, son testimonio de un pasado industrial, que aunque reciente, parece ya casi olvidado. A esta herencia arquitectónica de la CMSM en Ojos Negros hay que sumarle otra serie de legados que resultan interesantes para reivindicar la importancia de esta área geográfica. Uno de los aspectos más relevantes es el impacto que la actividad minera industrializada generó en el entorno de Sierra Menera. Durante los años de explotación minera, la CMSM poseía un coto minero de más de 1.500 hectáreas de terreno sobre las que abrió distintos espacios para la explotación a cielo abierto de los yacimientos de hierro. Esta actividad continuada en el tiempo ha supuesto una enorme transformación paisajística que ha modelado por completo esta serranía, alterando radicalmente su fisionomía y produciendo la despoblación de gran parte de su masa boscosa. Es un paisaje insólito y lleno de cicatrices que a su vez son recuerdo de la presencia de la actividad humana. Además, las minas de Sierra Menera y su entorno actual se convierten en una singularidad que difícilmente se volverá a repetir, ya que cuando se produjo la concesión de la explotación no había una normativa que obligara a las compañías mineras a reparar la huella en el entorno tras el ceses de su actividad, a diferencia de lo que ocurre en la legislación actual.5 Así pues, es importante reivindicar esta área natural no solo por su valor geológico o los yacimientos arqueológicos que alberga, sino también por sus connotaciones históricas y culturales. A la suma de este patrimonio arquitectónico y paisajístico, habría que añadir otras consideraciones igualmente importantes, como el patrimonio inmaterial que se manifiesta en la sociedad y la cultura que emergen nuevas entorno a la explotación minera;6 o el importante legado documental generado por la CMSM en Ojos Negros, una de las colecciones más importantes que se conservan en el Archivo Histórico Provincial de Teruel, 5 Arribas Navarro, D., “Arte contemporáneo y minería a cielo abierto”, Studium, 15, 2009, pp. 269-309, espec. p. 278. 6 Sobre este asunto véase: Sanz Hernández, A., “La explotación minera de Ojos Negros: repercusiones en la estructura social y en la cultura”, Teruel, 86, 1998, pp. 157-192.
492 ALEJANDRO M. SANZ GUILLéN Artigrama, núm. 34, 2019, pp. 487-501. ISSN: 0213-1498 a través del cual se puede reconstruir su historia económica y social.7 Por lo tanto, la gran huella que dejó la explotación de las minas a cielo abierto de Sierra Menera, se manifiesta en una serie de elementos patrimoniales, que en suma, podemos agrupar dentro de un todo definido como patrimonio industrial, patrimonio minero o, de manera más amplia, como paisaje cultural,8 que conjuntamente se enriquecen y transmiten la inmensa huella que esta actividad generó en el territorio y en la memoria. Estos testimonios no solo nos transmiten la impronta de una de las explotaciones mineras más importantes de la historia reciente de nuestra comunidad autónoma y de nuestro país, sino que además son la voz de una generación que se apaga y que no volveremos a oír. Sin embargo, aunque reciente en el tiempo, este patrimonio corre actualmente un grave riesgo de conservación. La actividad minera cesó en 1987 y el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria se convirtió en el nuevo propietario de los terrenos y las instalaciones de la CMSM, las cuales rápidamente quedaron en desuso y sin ninguna clase de protección. Esta despreocupación devino no solo en el deterioro de las instalaciones, sino también en una serie de expolios acometidos principalmente contra los bienes que se conservaban en varios edificios de los barrios mineros. Además, otro problema consecuencia del cierre de la compañía, fue sin duda la pérdida de puestos de trabajo, la cual era una constante progresiva desde la década de 1960 como consecuencia de la mecanización de la actividad minera. Este cese de actividad ha sido uno de los factores de pérdida demográfica más importante para Ojos Negros y para otros municipios del entorno.9 No fue hasta final de la década de 1990, y sobre todo a partir del año 2000, celebrando el centenario de la fundación de la CMSM, cuando 7 Este importante fondo documental se traslada para su conservación al Archivo Histórico Provincial de Teruel tras una orden del Departamento de Cultura y Educación de la Diputación General de Aragón dictada en agosto de 1988. Esta decisión fue tomada por los avisos de abandono de estos archivos una vez que las oficinas de la CMSM cerraron en Ojos Negros. Sobre los diversos tipos de fondos que alberga este legado se puede consultar: Serrano González, R., Compañía Minera de Sierra Menera: Inventario de la documentación conservada en el Archivo Histórico Provincial de Teruel (1900-1987), Zaragoza, Gobierno de Aragón, Departamento de Educación, Cultura y Deporte, 2006. 8 Entendemos el paisaje cultural como un término más amplio que el de patrimonio industrial según lo define la profesora Pilar Biel Ibáñez: el concepto de paisaje cultural acoge el de patrimonio industrial, ya que un número elevado de instalaciones genera un paisaje desde el momento en que es importante la fábrica, pero también los medios de comunicación, los canales, la vivienda obrera y el patrimonio tecnológico, de manera que unos elementos no se comprenden sin los otros y todos ellos sin sus relaciones en el territorio (Biel Ibáñez, Mª P., “El paisaje minero en España como elemento de desarrollo territorial”, Apuntes, 22, 1, pp. 6-19, espec. p. 10). 9 Esta pérdida demográfica es un hecho completo. Por un lado, parece evidente que el gran factor de despoblación es el cese de la actividad minera y la pérdida de numerosos puestos de trabajo. Pero también han de contemplarse el cierre de otras industrias de la zona y la falta de infraestructuras de transporte y otros servicios públicos.
OJOS NEGROS (TERUEL) Y SU PATRIMONIO MINERO: UN FUTURO INCIERTO 493 Artigrama, núm. 34, 2019, pp. 487-501. ISSN: 0213-1498 un conjunto de investigadores, científicos y artistas comienzan a estudiar, divulgar y reivindicar la historia de Ojos Negros y su patrimonio minero. Este renovado interés se manifiesta a partir de la tesis doctoral de la profesora Alexia Sanz Hernández Ojos Negros: la construcción de una memoria colectiva de 1997 y la posterior publicación del libro Ojos Negros: la memoria de un pueblo en el año 2000;10 y el trabajo del artista, investigador y profesor Diego Arribas Navarro, Minas de Ojos Negros, un filón por explotar,11 en el cual aboga de una manera muy interesante por recuperar los espacios de la CMSM en Ojos Negros a través de un Centro de Educación Ambiental y Recuperación del Paisaje compuesto por un Centro de Arte Contemporáneo, un Centro de Estudios del Medio Ambiente y la Arqueología y un Parque Minero, un conjunto que supondría un nuevo motor de desarrollo económico y social sostenible para la zona. A partir de este momento se sucederán una serie de artículos, libros, tesis doctorales, ayudas y proyectos de investigación y materiales audiovisuales que recuperan la historia de la explotación minera en Sierra Menera y ponen en valor su patrimonio.12 De forma pareja, también se llevan a cabo distintas actividades culturales y encuentros artísticos y científicos en el entorno de Sierra Menera, coordinados principalmente por Diego Arribas. Entre 1998 y 1999 desarrolló su proyecto artístico De minas… y derviches, el cual combinaba la idea de los derviches con los espacios abandonados de las minas de Ojos Negros, y que se materializó en una exposición que recorrió 10 Sanz Hernández, A., Ojos Negros: La construcción de una memoria colectiva, tesis doctoral dirigida por Gaspar Mairal Buil, Universidad de Zaragoza, 1997; Sanz Hernández, A., Ojos Negros: la memoria de un pueblo, Teruel, Instituto de Estudios Turolenses, 2000. 11 Arribas Navarro, D., Minas de Ojos Negros: Un filón por explotar, Calamocha, Centro de Estudios del Jiloca, 1999. 12 Muchas de las publicaciones científicas a las que nos referimos ya han sido citadas a lo largo de este artículo. Aquí nos referimos a las siguientes Tesis Doctorales: Arribas Navarro, D., Arte, industria y medio rural: la implicación del arte en los procesos de transformación del territorio. La experiencia de las minas de Ojos Negros (Teruel), Tesis Doctoral dirigida por el Dr. Miguel Molina Alarcón, Universitat Politècnica de València, 2016; Benedicto Gimeno, E., Sierra Menera y la siderurgia tradicional en la Cordillera Ibérica, siglos XV-XIX, Tesis Doctoral dirigida por José Manuel Latorre Ciria, Universidad de Zaragoza, 2016; Serra i Serra, M., Las vías verdes como política multinivel. Los casos de Girona y Ojos Negros, Tesis Doctoral dirigida por los Dres. Salvador Martí Puig y Rodrigo Rodrigues-Silveira, Universidad de Salamanca, 2017. También queremos puntualizar la importancia de las becas y ayudas a la investigación concedidas por el Centro de Estudios del Jiloca, quienes incluso lanzaron convocatorias específicas para el estudio en torno a Sierra Menera, y que han generado trabajos de gran calidad que han impulsado el conocimiento de esta zona. Además, puntualizamos algunas publicaciones de carácter divulgativo que han acercado la memoria de las minas de Ojos Negros como son: Asociación de Amigos de Sierra Menera (coord.), El barrio minero de Sierra Menera. La huella gráfica de una vida (1900-1987), Calamocha, ADRI Jiloca-Gallocanta, Asociación Amigos de Sierra Menera y Centro de Estudios del Jiloca, 2009; Sanz Serrano, T., Bellido Luis, T. y Cereza Abadías, J. Mª, Sierra Menera. Guía general de Sierra Menera, Calamocha, Centro de Estudios del Jiloca, 2009. Y por último, queremos remarcar la importancia divulgativa que ha tenido el documental El hacedor de realidades. Sir Ramón de la Sota, realizado en 2010 por Pedro de la Sota.
494 ALEJANDRO M. SANZ GUILLéN Artigrama, núm. 34, 2019, pp. 487-501. ISSN: 0213-1498 Teruel, Zaragoza, Madrid y Auffay (Francia). Al poco tiempo, en abril del 2000, con la colaboración de la Asociación Cultural CRUCE y la Asociación de Artesanos y Artistas del Jiloca, consciente del potencial artístico de este insólito paraje, convoca el certamen “Minas de Ojos Negros. Arte a cielo abierto”, a través del cual se invita a plantear proyectos artísticos en el entorno de las minas abandonadas. A esta primera propuesta le sucedió ese mismo año la celebración de las jornadas Arte, Industria y Territorio, planteadas como un encuentro interdisciplinar en el cual convergían diversos investigadores y científicos de diferentes materias relacionadas con el patrimonio y el territorio, junto con artistas que intervienen en el espacio de las minas abandoFig. 7. Albergue de Sierra Menera, Barrio del Centro, Ojos Negros. Fotografía: Alejandro M. Sanz Guillén, 5-III-2014. Fig. 8. Interior de la sala de cine del CasinoCine José Luis de Aznar, Barrio del Centro, Ojos Negros. Existió un proyecto para rehabilitar la cubierta dañada elaborado en junio de 2010 por el arquitecto José Badesa Maestro, pero no fue ejecutado. Fotografía: Alejandro M. Sanz Guillén, 19-IV-2014.
OJOS NEGROS (TERUEL) Y SU PATRIMONIO MINERO: UN FUTURO INCIERTO 495 Artigrama, núm. 34, 2019, pp. 487-501. ISSN: 0213-1498 nadas. Dichas jornadas tuvieron un buen recibimiento y se repetirían en 2005,13 y 2007.14 Este renovado interés también ha de ser entendido en un contexto más amplio. A partir de la década de 1980 se produce un cambio en la sensibilidad patrimonial de nuestro país y se comienza a entender la importancia del patrimonio industrial. En el caso aragonés, este cambio de paradigma comienza a manifestarse más intensamente a partir de la década de 1990, a través de distintos estudios y publicaciones en defensa y puesta en valor de nuestro legado industrial.15 Finalmente, estas reivindicaciones se plasman en la Ley sobre el Patrimonio Cultural Aragonés aprobada por las Cortes de Aragón en 1999, en la cual se contempla y regula la protección del patrimonio de carácter industrial.16 Como resultado de estos esfuerzos, en el año 2000 se anuncia la incoación de expediente de declaración como Monumentos de Interés Local de las tolvas del cargadero de mineral y de la nave de clasificación y cribado,17 dos importantes estructuras de trabajo de la explotación minera de Sierra Menera, el cual se formalizará en mayo del 2001. También durante estos años, el Ayuntamiento de Ojos Negros, en medida de sus posibilidades, ha procedido a la restauración de varios edificios de los barrios mineros, sobre todo del Barrio del Centro. Entre estas reformas, la más importante es la rehabilitación de las escuelas-oficinas del Barrio del Centro como Albergue de Sierra Menera en el año 2007.18 También en el año 2001, se crea la Vía Verde Ojos Negros-Sagunto, un supuesto plan para asegurar la conservación del trazado viario del ferrocarril Ojos Negros-Sagunto de la CMSM, a través de la creación de una vía acondicionada para el desplazamiento principalmente de ciclistas. 13 Las jornadas realizadas en el año 2000 y 2005 publicaron actas con las intervenciones de diferentes expertos e investigadores: Arribas Navarro, D. (coord), Arte, industria y territorio: Minas de Ojos Negros (Teruel), Teruel, Artejiloca, 2002; Arribas Navarro, D. (coord), Arte, industria y territorio 2: Minas de Ojos Negros (Teruel), Huesca, Centro de Arte y Fundación Beulas, 2006. 14 Dichas jornadas también han sido a su vez objeto de análisis de varios artículos entre los cuales destacamos: Biel Ibáñez, Mª P., “El paisaje minero en España como elemento de desarrollo territorial”, op. cit.; Arribas Navarro, D., “Arte contemporáneo y minería a cielo abiero”, op. cit.; Arribas Navarro, D., “Arte, industria y territorio. Sobre la capacidad de dinamización del arte”, en Giménez Navarro, C. y Lomba Serrano, C. (eds.), XII Coloquio de Arte Aragonés. El arte del siglo XX, Zaragoza, Institución “Fernando el Católico”, 2009. 15 Biel Ibáñez, Mª P., “Una aproximación a la arquitectura industrial en Aragón”, Artigrama, 14, 1999, pp. 19-47; Biel Ibáñez, Mª P., “El patrimonio industrial en Aragón. Situación actual”, en Biel Ibáñez, Mª P. (coord.), Jornadas patrimonio industrial y la obra pública, Zaragoza, Gobierno de Aragón, Departamento de Educación, Cultura y Deporte, 2007, pp. 255-274. 16 Ley 3/1999 de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés, Zaragoza, col. Textos Legales, 81, Gobierno de Aragón, 1999. 17 Boletín Oficial de Aragón [B.O.A.], Número 123, 13 de octubre de 2000, p. 5.892. 18 “Ojos Negros cuenta con un nuevo albergue que cuenta con 50 plazas”, Aragón Digital, (20-II-2007), edición digital disponible en: http://historico.aragondigital.es/noticia.asp?notid=31531, (fecha de consulta: 15-II-2020).