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Abstract

Estudio de campo en la ciudad de Zaragoza, más concretamente en la población de un centro de salud de uno de los barrios más representativos como es el de “las Delicias”. Se trata de una serie de encuestas realizadas a niños de 4 a 14 años junto con sus padres o tutores los cuales acudían a las consultas de pediatría del centro sanitario. Este trabajo se realizó durante varios meses y se obtuvo un total de 148 muestras, las cuales se componían de tres cuestionarios diferenciados: una parte socioeconómica (etnia, estudios y trabajo de los padres), otra sobre inseguridad alimentaria y un tercero sobre hábitos de sedentarismo y actividad física. Con todo este material la pretensión es poder demostrar y ver las posibles correlaciones que existen entre el origen de las familias o su estado laboral y una mayor inseguridad alimentaria, así como también una mayor posibilidad de que los niños tiendan hacia hábitos sedentarios. Estos resultados quizás den pie a continuar con futuras investigaciones sobre la relación de la obesidad con la pobreza y cómo es patente que en nuestra sociedad la inseguridad alimentaria no es tanto una desnutrición por falta de alimentos si no una subnutrición por exceso de aporte de alimentos baratos y poco nutritivos. Si además vemos un mayor sedentarismo en estas poblaciones el peligro de la obesidad en los niños y adultos aumenta exponencialmente. Fustero de Miguel, Gabriel; Bueno Lozano, Manuel; Samper Villagrasa, Pilar

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Investigación Sobre el Sedentarismo y la Inseguridad Alimentaria de los Pacientes Pediátricos del Centro de Salud Univérsitas de Zaragoza MÁSTER EN CONDICIONANTES GENÉTICOS, NUTRICIONALES Y AMBIENTALES DEL CRECIMIENTO Y DESARROLLO Gabriel Fustero de Miguel Diplomado Universitario en Enfermería Universidad de Zaragoza [28/06/13] Tutores: Manuel Bueno Lozano, Pilar Samper Villagrasa. TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 2 Índice: 1. Tema o Problema de salud y de investigación. Pág. 3-9. 2. Antecedentes y estado del tema. Pág. 9-10. 3. Hipótesis o preguntas de investigación. Pág. 10. 4. Objetivos del estudio. Pág. 10-11. 5. Diseño del Estudio Pág. 11. 6. Población de estudio. Pág. 11-12. 7. Fuentes y Recogida de información. Pág. 13. 8. Métodos. Pág. 14-16. 9. Resultados. Pág. 17-35. 10. Discusión. Pág. 35-46. 11. Bibliografía. . Pág. 47-50. TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 3 1. Tema o Problema de salud y de Investigación: Actualmente vivimos en una época compleja, por tanto los investigadores debemos dar posibles respuestas ante cuestiones que son susceptibles de ser habitualmente manipuladas por intereses externos a lo que es en realidad la práctica de los hechos objetivos. Alarmantemente vemos como la prevalencia de la obesidad infantil ha subido a nivel mundial durante las pasadas décadas. Esto no es casualidad ya que según la OMS más de mil millones de personas adultas tienen sobrepeso y, de ellas, al menos 300 millones son obesas. En nuestro país se calcula que los costes directos e indirectos asociados a la obesidad suponen un 7% del gasto sanitario total, lo que representa unos 2.500 millones de euros anuales. En la población adulta española (25-60 años) el índice de obesidad es del 14,5% mientras que el sobrepeso asciende al 38,5%. Más preocupante es el fenómeno de obesidad en la población infanto-juvenil (2-24 años), situada ya en el 13,9%, y el sobrepeso en un 26,3%. Las mayores cifras se detectan en la prepubertad y, en concreto, en el grupo de edad de 6 a 12 años, con una prevalencia del 16,1%. 1 En comparación al resto de Europa nuestro país presenta las mayores cifras de obesidad infantil, solo comparable a la de otros países mediterráneos de la zona sur. Algunos estudios locales, como el estudio PONCE de la Ciudad de Ceuta corroboran dicha tendencia. 2 Además es más frecuente en población con menor nivel socioeconómico y educativo. 3 Cantapolls ya comenta que familias con un poder adquisitivo medio-bajo son las que presentan porcentajes de sobrepeso y obesidad más elevados por parte de sus hijos (6,9% y 16%) y también se sitúan en los niños cuyos padres tienen solamente los estudios primarios (6,5% y 7,4%). 4 Estos datos son refutados por múltiples estudios aunque todavía no está clara la relación del género con la obesidad, aunque parece ser mayor en mujeres. 5 Aun así vemos cómo hay otros estudios donde se ve que el sobrepeso no estuvo relacionado con nivel educativo ni ocupación, pero sí con ser varón ver muchas horas de tv o, de nuevo, un bajo nivel de estudios de los padres. 6 Y en otros nos muestran como hay una relación directa con el estado ponderal de los padres, aumentan las cifras correlativamente, y también con la práctica o no de actividad física. 7 Las últimas décadas han supuesto una variación importante en los hábitos alimenticios de la población española, se está pasando de una dieta mediterránea equilibrada a una alimentación basada en la comida basura copia de los países anglosajones. Así vemos TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 4 como por ejemplo en un estudio realizado en jóvenes granadinos el perfil calórico de las dietas analizadas se alejaba de las recomendaciones, existiendo un aporte excesivo proteínas (16.78%) y lípidos (36.11%) y una carencia en el aporte de carbohidratos (47.09%). Era una alimentación rica en ácidos grasos saturados con una carencia en ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados. Preocupantemente un elevado porcentaje de la población estudiada presento ingestas por debajo de 2/3 de las ingestas recomendadas (déficits en vitaminas, hierro, magnesio o calcio). 8 De 1970 el número de kcal pasó de 2.734 a 3.422 en 2001, y la energía obtenida de las grasas pasó de un 29,3% en 1970 a 40,5% en 2001. 5 En los países occidentales, y otros países desarrollados o en vías de desarrollo, se ha observado que uno de los retos más importantes al que actualmente tenemos que enfrentarnos los sanitarios es el conocido síndrome metabólico. Sabemos que la obesidad es un denominador común para su aparición, aunque se pensaba que se generaba en épocas adultas del ser humano vemos como en adolescentes con obesidad o sobrepeso la posibilidades de desarrollo futuro aumentaban, además la circunferencia de la cintura era uno de los indicadores más evidentes. 9 García comenta en su estudio sevillano que un 26,2% de los estudiantes presentaban cifras de sobrepeso y obesidad y un 17,6% tenían riesgo de padecer síndrome metabólico. 3 El estudio AFINOS sobre riesgo cardiovascular por el contrario muestra que, en el caso del riesgo cardiovascular, el grado de adiposidad general no era un factor concluyente para que se generasen estas patologías en la edad adulta pero sí lo era llevar una vida excesivamente sedentaria. 10 Ante estos hechos los pediatras están cada vez más concienciados y preocupados, consideran que es un problema de salud importante y demandan mayor formación nutricional y encuentran que las barreras más frecuentes procedían del medio social: disponibilidad y publicidad de determinados alimentos y bebidas, dificultades en involucrar a los padres en el tratamiento, ausencia de percepción del problema por el niño y los padres. 11 Además actualmente vivimos una dura recesión económica, con más de un 25% de paro que afecta a muchas familias españolas, tanto migrantes como autóctonas, este hecho influye en gran manera en la alimentación que los niños pueden percibir diariamente. Las estadísticas de desnutrición son definidas por la FAO, con base en la disponibilidad per cápita de energía obtenida de las hojas de balance de alimentos de cada país y con la estimación de las necesidades mínimas alimentarias per cápita. Estas TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 5 cifras son útiles para evaluar la suficiencia alimentaria nacional, aunque no informan sobre la distribución de los alimentos y el acceso a ellos por parte de hogares e individuos, ni permiten conocer la magnitud del hambre como la expresión más extrema de inseguridad alimentaria. Así pues como la renta per cápita de los españoles está bajando también lo hacen la cantidad y calidad de los alimentos que se pueden permitir. Es irónico pensar que el primero de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) plantee Erradicar la pobreza extrema y el hambre. En tal sentido, las metas definidas por alcanzar son: a) Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, la proporción de personas con ingresos inferiores a 1 dólar por día. b) Lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos, incluidos las mujeres y los jóvenes. c) Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, el porcentaje de personas que padecen hambre. Vemos como algunos de los propios países, desarrollados, que se creían ausentes de este tipo de problemas están sumergiéndose cada día en una mayor brecha social e incluso de salud. Por lo tanto nos vemos en la necesidad de hablar y estudiar un término que creíamos olvidado en nuestras fronteras: la Inseguridad Alimentaria (IA). En la Cumbre Mundial sobre Alimentación, celebrada en Roma en 1996 se definió la seguridad alimentaria cuando toda persona en todo momento tiene acceso económico y físico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimentarias y preferencias en cuanto alimentos a fin de llevar una vida sana y activa. El concepto de inseguridad alimentaria y hambre se establece a partir de un panel de expertos convocado en 1989 por el Instituto Estadounidense de la Nutrición para la Organización de la Investigación en Ciencias de la Vida. Hoy se conceptúa como Inseguridad alimentaria la disponibilidad limitada o incierta de alimentos nutricionalmente adecuados e inocuos o la capacidad limitada e incierta de adquirir alimentos adecuados en formas socialmente aceptables. 12 Creemos que la IA en nuestro país tendría una relación directa con mayores tasas de sobrepeso u obesidad por el aumento de consumo de alimentos baratos y con un bajo nivel nutricional pero paradójicamente hipercalóricos, en nuestro estudio no hemos tratado este tema (ya que TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 6 no hemos obtenido datos antropométricos). Sobre este hecho hay un estudio mejicano de 2007 en el que la tasa más alta de sobrepeso se observó en los hogares donde existía IA severa (15,8%), después los de IA moderada (10,4%) y por último los infantes con seguridad alimentaria en sus familias (6,9%). 13 Duran recalca que es necesario encontrar instrumentos que, con adecuada validez, permitan identificar, de forma temprana, condiciones de riesgo que orienten intervenciones específicas. 14 En otro estudio realizado en California se identificaron como causas para la IA factores como el desempleo, el alto costo de algunos alimentos y la falta de información nutricional 15 , como sanitarios este último supuesto debería de provocarnos una profunda reflexión sobre si dedicamos el suficiente tiempo a nuestros pacientes para asegurar que sus conocimientos dietéticos son los adecuados para mantener, o mejorar, un estado de salud óptimo. También es cierto que la formación nutricional de médicos y enfermeros es más bien exigua. Pérez-Escamilla y Segall (2008) distinguen cinco métodos para aproximarse al estudio de la seguridad alimentaria: a) El método de la FAO, que mide las calorías per cápita disponibles a nivel nacional. El método requiere información de ingresos y gastos de los hogares y hojas de balance con las que se obtiene la estructura del suministro de alimentos de los países. b) Los métodos que usan encuestas de ingresos y gastos de los hogares. Estos métodos se aproximan al consumo calórico per cápita por hogar e índice de variedad dietética. Los métodos requieren de datos sobre gastos y precios de alimentos consumidos. c) Los métodos que abordan el consumo de alimentos. Éstos miden el consumo de diversos grupos de alimentos y pueden utilizar información generada por recordatorios de veinticuatro horas. d) Los métodos antropométricos, cuyo principal indicador es la desnutrición (medida a través de la talla, el peso y el índice de masa corporal, entre otros). e) Los métodos de reportes de experiencias. Se basan en la declaración de experiencias vividas de consumo alimentario. En estos métodos se construyen TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 7 escalas que permiten medir el grado de inseguridad alimentaria en una población. Se considera actividad física cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exija gasto de energía. La actividad física no debe confundirse con el ejercicio. Este es una variedad de actividad física planificada, estructurada, repetitiva y realizada con un objetivo relacionado con la mejora o el mantenimiento de uno o más componentes de la aptitud física. La actividad física abarca el ejercicio, pero también otras actividades que entrañan movimiento corporal y se realizan como parte de los momentos de juego, del trabajo, de formas de transporte activas, de las tareas domésticas y de actividades recreativas. Se ha demostrado que la actividad física es un elemento esencial en el establecimiento de una situación ideal de salud. Si a cualquier edad el ejercicio físico es recomendable, todavía lo será más en el niño y el adolescente, ya que puede considerarse un elemento básico para el desarrollo. Muchos años de investigación han demostrado que existen efectos positivos en la realización de actividad física y deporte en la salud física y en el bienestar psicológico. Existen evidencias que sugieren que esta actividad durante la adolescencia tiene beneficios para la salud actual y futura. La actividad física reduce el riesgo de padecer enfermedades coronarias y cardiovasculares; cáncer de colon; diabetes mellitus no insulinodependiente; tensión arterial alta y obesidad, ayudando a controlar el sobrepeso; fortalece los huesos aumentando la densidad ósea; fortalece los músculos; y mejora la salud psicológica, aumentando los niveles de autoestima y disminuyendo los niveles de ansiedad, depresión y estrés. Fomenta la sociabilidad, la integración social y en niños, además, mejora la maduración del sistema nervioso motor, aumenta las destrezas motrices y mejora el rendimiento escolar. También contribuye, junto a la dieta, a la regulación del peso corporal y a la lucha contra la obesidad y, por tanto, a la prevención de esta enfermedad. Varo ya señala todos estos datos en su revisión y arguye que un objetivo sencillo y alcanzable por toda la población sería acumular al menos 30 minutos de actividad física de intensidad moderada en casi todos, o mejor todos, los días de la semana. 16 Casado ya comenta que los niños con una buena salud (valorada por sus padres) son más activos que los niños que no la tiene, además los jóvenes cuyos padres tienen niveles de educación altos practican más actividad física que los de padres con estudios inferiores. 17 También vemos como la realización de ejercicio físico reduce el TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 8 peso de los infantes que lo practican, mejora la capacidad pulmonar y se relaciona con un mejor estado nutricional. 18 Tenemos que poner en valor la mejora que el deporte provoca en el autoconcepto, a todos los niveles, de los jóvenes que lo practican 19 y resaltar que los niños con un IMC saludable se asocia con mayor bienestar psicológico mostrando que la obesidad se asocia a peor salud mental general, tener más problemas emocionales y problemas con los compañeros. 20 Atendiendo a la intensidad Pérez Villagran muestra que un 36% de la población infantil española desarrolla una actividad física ligera, frente a un 28,4% de actividad moderada y un 35,6% de actividad intensa; en los varones es característica una actividad física moderada o intensa mientras que en la mujer hay un predominio de la actividad física ligera. El cumplimiento de las recomendaciones de actividad física, este resulta ser mayor en niños (71,7%) que en niñas (46%); sin embargo, mientras que en los varones la actividad física se mantiene de forma homogénea en todas las edades, en la mujer encontramos que hasta los 11 años menos del 40% cumple con las recomendaciones de actividad física, y sin embargo se incrementa de forma significativa a partir de los 12 años donde se alcanzan cifras del 65%. 7 Por otro lado vemos que cada vez los niños y jóvenes utilizan su tiempo libre en actividades sedentarias, que no suelen ser al aire libre y que no requieren de la interacción física con sus iguales. Nos referimos a todas aquellas actividades que pasan frente a la pantalla, ya sea de ordenador, de la tv, de la consola o del teléfono móvil. Ante estos nuevos fenómenos sociales tenemos un aumento creciente de estudios que abordan tan controvertido tema. Vemos cómo los púberes ven cada vez más la tv, más de 4 horas al día de media, y como esto reduce drásticamente el total que invierten en otras actividades más físicas. 21 De 1987 a 2002 el tiempo pasado frente a la tv fue de 209 a 235, además el número de hogares que pasó a tener dos o más televisores en casa pasó de un 21,6% a un 62%. Por el contrario aumentaron el nº de instalaciones deportivas y las personas que decían no realizar actividad física alguna en su tiempo libre pasaron de 70,7% al 52,2% en mujeres y de 53,7% al 41,2% en hombres. 5 Con respecto a los videojuegos hay múltiples estudios que arguyen que estos alteran áreas del desarrollo emocional, cognitivo o social. Lo que todavía no está claro es si mejoran o empeoran la salud mental de sus usuarios habituales. 22 A través de una serie de encuestas a los niños y sus familias de un determinado área de una zona metropolitana queremos comprobar si están aumentando las cifras de la IA en estos últimos años, ver en qué sectores poblaciones se centra y con qué características TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 9 (etnia, estudios, trabajo y nivel económico). Relacionando estos datos con los hábitos sedentarios de los niños y adolescentes también deberíamos poder descubrir si hay una relación socioeconómica con la actividad física y el sedentarismo. 2. Antecedentes y estado del tema: A día de hoy los estudios sobre sedentarismo y obesidad son muy prolijos en los países desarrollados como España; estudio ENKID (2001), Encuesta Nacional de Salud (ENS) de 2003 y 2006, Estudio de los Hábitos de Salud en la Población Juvenil de la Comunidad de Madrid (2009), Alimentación y Valoración del Estado Nutricional en Adolescentes (AVENA, 2007), Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad (ALADINO, 2011) 23 y muchos otros por el estilo. Contamos con un importante proyecto en nuestra zona llamado Estrategia NAOS (Nutrición, Actividad física, prevención de la Obesidad y Salud) que es la respuesta del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad del Gobierno de España frente a las ascendentes cifras de obesidad que se registran en nuestro país. 24 Por los datos expuestos parece que en nuestra sociedad tenemos un habitual riesgo nutricional por exceso pero curiosamente la actual crisis económica nos está llevando a situaciones relativamente extrañas en el que el riesgo nutricional podría darse por defecto. Según hemos ido revisado los estudios sobre IA se dan más en países en vías de desarrollo con grandes desigualdades sociales como Colombia, México o Venezuela; Encuesta Nacional de Nutrición de México de 1999, Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDS) colombiana de 2000, Encuesta Urbana de Alimentación y Nutrición en la zona metropolitana de las ciudad de México (ENURBAL) de 2002, etc. Aunque el que más ha desarrollado escalas para validar el hambre en la población han sido los EEUU, el más conocido es el Community Childhood Hunger Identification Project (CCHIP) y otro de sus vecinos canadienses el Québec Longitudinal Study of Child Development (QLSCD). Como comentábamos antes los países de habla hispana, americanos, también han hecho una gran labor investigadora sobe la IA basándose en el test de Lorenzana & Sanjur, tenemos por ejemplo un estudio colombiano del 2006 que demuestra que es una herramienta estadísticamente válida 25 u otro mejicano del 2005 que usa el mismo test y en el que compara la alimentación básica con la española, si en España se ven más consumo de cereales refinados y alimentos de origen animal en este TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 16 (en cuanto a intensidad, frecuencia o repetición totales), lo mismo ocurría con las actividades sedentarias ya que ahora nos encontramos con consolas que necesitan de un gasto energético extra (consolas de nueva generación cuya manera de interactuar es el propio movimiento corporal). En tercer lugar, cualquier información obtenida mediante una entrevista puede estar sujeta al sesgo de memoria (en este caso de los padres o infantes) o al sesgo del entrevistador. En cuarto lugar la población que acudía al centro de salud era completamente aleatoria, no existió un paso previo para concertar entrevistas, por lo que podrían no ser del todo representativas de la media del barrio. En quinto lugar este estudio tuvo una carencia importante de personal (un único entrevistador e investigador) por lo que ante el amplio paquete de datos mucha información se perdió al categorizar y simplificar para poder obtener unos resultados más ajustados. Y por último queremos subrayar que la encuesta sobre IA podía ser controvertida ya que generaba respuestas emocionales intensas y podría haberse dado el caso que algún participante, quizás más los españoles, hubiera generado respuestas erróneas por vergüenza. Además las respuestas sobre la actividad física eran muy complejas ya que los padres no conocen exactamente lo que hace su hijo las 24 horas, ciertamente este hecho fue más sencillo en las actividades sedentarias ya que suelen realizarse en el ámbito del hogar donde normalmente están los padres. Como colofón sobre los métodos con los que realizamos la investigación queremos resaltar que el coste económico del estudio ha sido casi nulo, solamente el coste de las copias de las encuestas, aunque las horas de trabajo han sido cuantiosas. TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 17 9. Resultados: Vamos a comenzar describiendo los datos que hemos obtenido en cuanto al estado sociológico de las familias. Antes ya hemos podido ver de una forma somera las frecuencias que se daban, ahora vamos a explicar cómo se distribuyen otros datos más específicos. Gráfico 1: Relación entre la Situación Laboral y la Etnia Familiar. En cuanto a la relación de la situación laboral familiar (recordemos que la marca de manera jerárquica el miembro de la familia que trabaje o posteriormente cobre alguna prestación) y la etnia (la marca el padre) vemos (Gráfico 1) que en las familias españolas o europeas un 90,4% tienen trabajo (103), un 7% no tienen trabajo pero sí prestación (8) y un 2,6% no tienen trabajo ni prestación (3). En las familias árabes un 50% tiene trabajo (3), un 16,7% no tiene trabajo pero sí prestación (1) y un 33,3% no tiene trabajo ni prestación (2). En las familias asiáticas el 100% tiene trabajo (2). En las sudamericanas un 88,9% tiene trabajo (16), un 5,6% no tiene trabajo pero sí que cobra prestación (1) y un 5,6% no tiene trabajo ni cobra prestación (1). Por último en las familias subsaharianas un 25% tenían trabajo (2), un 37,5% no tenía trabajo pero sí cobraba prestación (3) y un 37,5% ni tenía trabajo ni cobraba prestación (3). Estos cálculos tuvieron una gran significación estadística (0,000). TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 18 Gráfico 2: Relación entre la Etnia Familiar y los Estudios de los Padres. Respecto a la etnia familiar y los estudios de los padres (recordemos que la marca el cónyuge con mayores estudios) vemos en el Gráfico 2 que las familias españolas o europeas un 1,8% no tiene estudios (2), un 46,5% tiene estudios medios (53) y un 51,8% tiene estudios superiores (59). En las árabes un 16,7% no tiene estudios (1), un 66,7% tiene estudios medios (4) y un 16,7% tiene estudios superiores (1). Respecto a los asiáticos un 50% tiene estudios medios (1) y un 50% tiene estudios superiores (1). Las familias sudamericanas se distribuyen con un 5,6% que no tiene estudios (1), un 77,8% tiene estudios medios (14) y un 16,7% tiene estudios superiores (3). Por último en las familias subsaharianas un 25% no tiene estudios (2), un 50% tiene estudios medios (4) y un 25% tiene estudios superiores (2). La significación estadística fue 0,005, por lo que es más que aceptable. TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 19 Gráfico 3: Relación entre la Situación Laboral y los Estudios de los Padres. Para terminar con las comparaciones de las variables específicamente sociológicas vamos a ver la situación laboral familiar con respecto a los estudios de los padres (Gráfico 3). Dentro de las familias sin estudios un 50% tenía trabajo (3), un 33,3% no tenía trabajo pero sí alguna prestación (2) y un 16,7% no tenía empleo ni prestación (1). En las familias cuyos padres tenían estudios medios un 81,6% tenía trabajo (62), un 9,2% no tenía trabajo pero sí alguna prestación (7) y un 9,2% no tenía empleo ni prestación (7). Y finalmente las que tenían estudios superiores un 92,4% tenía trabajo (61), un 6,1% no tenía trabajo pero sí alguna prestación (4) y un 1,5% no tenía empleo ni prestación (1). Los resultados tuvieron una buena significación estadística, de un 0,03. Con respecto al test categorización de Lorenzana y Sanjur sobre IA obtuvimos que el 77% de las familias tenían seguridad alimentaria (114), un 14,2% eran levemente inseguras (21), un 7,4% eran moderadamente inseguras (11) y un 1,4% eran severamente inseguras (2), expuesto en el Gráfico 4. En este punto quisiéramos aclarar que tras hacer varias pruebas de capa vimos que las comparativas debíamos hacerlas una por una ya que, aunque sí que parecía existir una tendencia, no vimos suficiente significación estadística para mezclar variables en el mismo bloque como la etnia, TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 20 trabajo, estudios e IA. Al hacer tablas de contingencia con capas nos salían demasiados valores perdidos. Gráfico 4: Frecuencia Inseguridad Alimentaria. Según la etnia (Gráfico 5) hay un 90,4% de familias españolas o europeas que tienen seguridad alimentaria (103), un 7% que son levemente inseguras (8) y un 2,6% que son moderadamente inseguras (3). En las familias árabes hay un 16,7% de familias que son seguras (1), un 50% levemente inseguras (3) y un 33,3% que son moderadamente inseguras (2). En las familias asiáticas podemos encontrar un 100% de seguridad alimentaria (2). En las sudamericanas encontramos un 44,4% de seguridad alimentaria (8), 50% que son levemente inseguras (9) y un 5,6% que son moderadamente inseguras (1). Para terminar las familias subsaharianas tiene un 12,5% que tienen una leve inseguridad alimentaria (1), un 62,5% que es moderadamente insegura (5) y un 25% que es severamente insegura (2). La significación estadística ha sido del 0,000. TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 21 Gráfico 5: Correlación entre Etnia Familiar e Inseguridad Alimentaria. Según los estudios de los padres (Gráfico 6) vemos que las familias cuyos progenitores no tenían estudios tenían un 50% de levemente inseguras (3) y un 50% de moderadamente inseguras (3). En familias con estudios medios existió un 69,7% de seguridad alimentaria (53), un 19,7% de levemente inseguras (15), un 7,9% de moderadamente inseguras (6) y un 2,6% de severamente inseguras (2). Los padres con estudios superiores obtuvieron un 92,4% de seguridad alimentaria (61), un 4,5% levemente inseguras (3) y un 3% de moderadamente inseguras (2). La significación fue muy alta, del 0,000. TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 22 Gráfico 6: Relación entre la Inseguridad Alimentaria y los Estudios de los Padres. La última comparativa, con respecto a la IA, es la que se relaciona con la situación laboral familiar (Gráfico 7). En las familias cuya situación de alguno de sus miembros es la de estar empleado hay un 84,9% de seguridad alimentaria (107), un 13,5% de leventemente inseguras (17) y un 1,6% de moderadamente inseguras (2). En las familias que no tienen trabajo pero sí algún tipo de ingreso el 38,5% son seguras (5), el 23,5% levemente inseguras (3) y el 38,5% moderadamente inseguras (5). Para terminar en las familias sin trabajo y sin ingresos de ningún tipo hay un 22,2% de seguridad alimentaria (2), un 11,1% de levemente inseguras (1), un 36,4% de moderadamente inseguras (4) y un 22,2% de severamente inseguras (2). La significación fue muy positiva, del 0,000. TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 23 Gráfico 7: Correlación entre Situación Laboral e Inseguridad Alimentaria. Ahora hablaremos sobre los resultados obtenidos gracias al Cuestionario modificado de Krece Plus, como ya sabemos en este test obtuvimos datos sobre la actividad física y el sedentarismo de los niños encuestados. Tabla 1: Frecuencias de los deportes más practicados. Empezaremos hablando de las frecuencias que hemos obtenido en esta área de la investigación. De los 112 niños que van andando a la escuela (un 75,67%) la media de tiempo que utilizan es de 10,14 min. La media de horas de educación física (escolar y reglada) que realizan los niños es de 2,38 hrs. La media de horas que duermen durante la semana es de 9,58 hrs. y de 10,04 hrs. el fin de semana. Si hablamos de los deportes más entrenados, como vemos en la tabla 1 y el gráfico 8, el deporte que con mayor Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Fútbol 19 12,8 12,8 12,8 Baloncesto 2 1,4 1,4 14,2 Natación 11 7,4 7,4 21,6 Artes Marciales 11 7,4 7,4 29,1 Gimnasia Rítmica 5 3,4 3,4 32,4 Otros 14 9,5 9,5 41,9 Varios 26 17,6 17,6 59,5 Ninguno 60 40,5 40,5 100,0 Total 148 100,0 100,0 TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 24 frecuencia se practica es el fútbol con un 12,8% (19), un 9,5% de niños que realizan otros deportes no categorizados aquí (14), después natación y artes marciales con un 7,4% (11), gimnasia rítmica con un 3,4% (5) y baloncesto con un 1,4% (2). Tenemos un 17,6% que realizan varios deportes a la vez en la misma semana (26) y por último un 40,5% de niños que no realizan ningún deporte (60), lo que no quiere decir que no realicen ninguna actividad física. Gráfico 8: Deportes más Practicados. Deportes más Entrenados Total Fútbol Baloncesto Natación Artes Marciales Gimnasia Rítmica Otros Varios Ninguno Sexo Hombre Recuento 18 0 6 9 0 5 16 33 87 % de Sexo 20,7% ,0% 6,9% 10,3% ,0% 5,7% 18,4% 37,9% 100,0% Mujer Recuento 1 2 5 2 5 9 10 27 61 % de Sexo 1,6% 3,3% 8,2% 3,3% 8,2% 14,8% 16,4% 44,3% 100,0% Tabla 2: Distribución de los deportes según el sexo. Al centrarnos en la distribución de los tipos de deportes y el sexo del niño vemos que los niños suelen entrenar de una manera muy extendida fútbol (20,7%) y en las niñas esto está más repartido (tabla 2 y gráfico 9). TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 25 Gráfico 9: Relación entre Sexo de los Niños y Deportes Entrenados. Como vemos en la tabla 3 un 8,8% de los niños ven menos de media hora la tv, un 36,5% ven de media hora a una hora, un 37,8% la ven de una a dos horas, un 15,5% la ven de tres a cuatro horas y un 1,4% la ven más de 4 horas. Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Menos de media hora 13 8,8 8,8 8,8 De media hora a una hora 54 36,5 36,5 45,3 De una a dos horas 56 37,8 37,8 83,1 De tres a cuatro horas 23 15,5 15,5 98,6 Más de 4 horas 2 1,4 1,4 100,0 Total 148 100,0 100,0 Tabla 3: Horas de tv en un día normal. Si hablamos del tiempo de actividad física que realizan los infantes vemos que el 39,2% de los niños realizan de una a dos horas y media de actividad física (58), el 49,3% realiza de dos horas y media a cuatro horas de actividad física (73) y el 11,5% realiza más de 4 horas de actividad física (17). Vemos pues que lo habitual es realizar entre dos horas y media a cuatro horas de actividad física. En cuanto al tiempo de actividad sedentaria vemos que el 1,4% de los niños está menos de media hora en actividades sedentarias (2), un 4,7% está de media hora a una hora (7), un 11,5% de una a dos horas (17), un 18,9% de tres a cuatro horas (28), un 22,3% de TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 32 Gráfico 14: Relación entre la Edad y la Educación Física (curricular). Veamos ahora la relación que existe entre el tiempo que el niño realiza actividad física y el tiempo que gasta en otros hobbies o quehaceres más sedentarios, de una manera más pormenorizada. Tiempo Ante Pantalla no Tv Total Menos de media hora De media hora a una hora De una a dos horas De tres a cuatro horas Más de 4 horas Tiempo Actividad Física De una a dos horas y media Recuento 16 17 8 6 11 58 De dos horas y media a cuatro horas Recuento 34 21 14 2 2 73 Más de 4 horas Recuento 8 8 0 1 0 17 Total Recuento 58 46 22 9 13 148 Tabla 13: Comparativa entre actividad física y tiempo de pantalla no tv. Cuando hablamos en este estudio como tiempo ante pantalla no tv nos referimos al tiempo que el niño utiliza frente al ordenador, sea para jugar o internet, o cuando está jugando a una consola. Para el tiempo ante pantalla no tv hemos sumado las anteriores actividades que el niño realizaba en un día. La significación ha sido muy amplia, del 0,000. Vemos en la tabla 13 y el gráfico 14 cómo hay una relación inversa ante el consumo de tiempo en este tipo de actividades y un descenso de la actividad física. TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 33 Gráfico 14: Relación entre la Act. Física y Tiempo ante Pantalla no tv. La relación que existe entre el tiempo que un infante utiliza viendo la tv y el que luego dedica a realizar deporte también es de una índole parecida, tabla 14, pero en este caso la significación estadística ha sido muy baja y no entraría dentro de lo estadísticamente significativo (sig. 0,496). Tiempo TV día normal Total Menos de media hora De media hora a una hora De una a dos horas De tres a cuatro horas Más de 4 horas Tiempo Actividad Física De una a dos horas y media Recuento 3 18 24 11 2 58 De dos horas y media a cuatro horas Recuento 8 28 26 11 0 73 Más de 4 horas Recuento 2 8 6 1 0 17 Total Recuento 13 54 56 23 2 148 Tabla 14: Comparativa entre actividad física y tiempo tv día normal. Cuando comparamos las distintas actividades tanto sedentarias como no sedentarias con las horas de sueño de los niños vemos que lo único estadísticamente significativo es la relación del tiempo ante pantalla no tv (sig. 0,006). Horas de Sueño Total 8 9 10 11 12 Tiempo Ante Pantalla no Tv Menos de media hora Recuento 4 14 27 11 2 58 De una a dos horas Recuento 1 10 9 2 0 22 De tres a cuatro horas Recuento 0 5 4 0 0 9 Más de 4 horas Recuento 4 6 3 0 0 13 Total Recuento 9 48 71 16 4 148 Tabla 15: Comparativa entre tiempo ante pantalla no tv y horas de sueño. TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 34 Observamos que los niños que pasan menos tiempo ante internet o juegos de consola/ordenador, como era esperar, duermen más horas (tabla 15 y gráfico 15). Gráfico 15: Relación entre Tiempo ante Pantalla no tv y Horas de Sueño. Deportes Fuera Horario Escolar Total 0 1 2 3 4 Estudios de ambos padres Sin estudios Recuento 3 3 0 0 0 6 Estudios Medios (ESO, Bachillerato, FP, etc.) Recuento 42 31 3 0 0 76 Estudios Superiores (Universitarios) Recuento 15 28 19 3 1 66 Total Recuento 60 62 22 3 1 148 Tabla 16: Comparativa entre tiempo ante pantalla no tv y horas de sueño. Cuando empezamos a analizar otros parámetros vimos que existía una relación estadística (sig. 0,000) entre los estudios de los padres y los deportes que los niños realizaban fuera del horario escolar. Vemos que tener unos padres con estudios superiores tiene una relación directa con la posibilidad de realizar más deportes extraescolares (tabla 16 y gráfico 16). TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 35 Gráfico 16: Relación entre Estudios de los Padres y Deportes Extraescolares. 10. Discusión: Aunque se trate de un estudio eminentemente sanitario hemos obtenido resultados específicamente sociológicos. Como ya hemos dicho antes en este área mirábamos la etnia de las familias, la situación laboral de los padres o tutores a cargo del niño y los estudios que estos adultos tenían. Así pues con los datos obtenidos podemos afirmar que en el caso del origen de los padres los españoles o europeos son los que mayor probabilidad tienen, la familia en conjunto, de tener empleo o cobrar algún tipo de prestación (97,4%). Los asiáticos también parecen tener una tendencia en esa dirección pero la muestra es tan pequeña, 2 personas, que no es significativa. Después vemos que los sudamericanos tiene buenas perspectivas de estar trabajando (88,9%), por detrás vendrían los árabes (50%) y para finalizar la etnia donde más se ceba el desempleo es la subsahariana (25%). Estos últimos datos deberían ser revisados en estudios futuros con muestras más grandes para corroborar la dirección de dichas afirmaciones. Cuando nos fijamos en la relación que hay entre la etnia y los estudios que han cursado los padres o tutores vemos de nuevo que la etnia que más estudios TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 36 superiores realiza es la española o europea con casi un 51,8%, parece además que los sudamericanos tienen una preponderancia de tener estudios medios (77,8%) y de nuevo los subsaharianos son los que estadísticamente tienen menos estudios (un 25% no tiene ninguna titulación). Como decíamos antes habría que aumentar la muestra de las etnias de migrantes para que los datos específicos fueran más concluyentes. Para acabar con el análisis de los datos específicamente sociológicos vemos como tener estudios superiores se presenta como un factor protector frente a la pobreza, ya que la gran mayoría de este grupo o bien tiene trabajo (92,4%) o cobraban algún tipo de prestación (6,1%). Creemos que existe una tendencia a una mayor vulnerabilidad con respecto a vivir situaciones de desamparo laboral cuando no se disponen de estudios pero el número es muy pequeño para que sea significativo. Todos los datos expuestos anteriormente, tanto en este párrafo como en el anterior fueron estadísticamente válidos. Ante estos datos debemos ser precavidos y reforzar por tanto las situaciones en las cuales grupos sociales se puedan encontrar en riesgo de exclusión, creemos que los subsaharianos y los árabes, cuando hablamos de etnias, y las personas sin titulación académica deberían estar bajo el punto de mira del apoyo y refuerzo por parte de las autoridades competentes, véase servicios sociales de las diferentes administraciones. Como ya hemos dicho repetidamente deberíamos aumentar la muestra de estos sectores para refutar como ciertas estas hipótesis. Los datos totales sobre IA son preocupantes ya que consideramos que en un país desarrollado y que se gratifica de tener un buen nivel de bienestar social el tener casi una de cada cuatro familias con riesgo de IA no es para nada aceptable. Desgranando los datos vemos que el 77% de las familias tenían seguridad alimentaria, un 14,2% eran levemente inseguras, un 7,4% eran moderadamente inseguras y un 1,4% eran severamente inseguras. No tenemos estudios específicos sobre estos temas en nuestro país (el que más se acerca sería el ENS) ni tampoco en países de nuestro entorno, en cambio en otros países de habla hispana los estudios son amplios. Así pues vemos como en 1999 Lorenzana & Sanjur al hacer una investigación en madres de la ciudad de Caracas (Venezuela) detectaron un 26% de hogares con seguridad alimentaria, un 54% con riesgo de inseguridad alimentaria y un 19% con inseguridad alimentaria contrastada. Solamente un 13% de los hogares recibía una ayuda alimentaria del gobierno. Existía una fuerte y positiva asociación entre inseguridad alimentaria y niveles de pobreza en las familias. 29 Otro estudio realizado en 2005 en Rio de Janeiro TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 37 (Brasil) sobre población afro-colombiana supusieron un 17,2% de familias con seguridad alimentaria, un 61,6% levemente inseguras, un 17,6% moderadamente inseguras y un 3,6% severamente inseguras respectivamente. 30 Melgar-Quiñonez, también en 2005, estudió un área rural del norte de Méjico y sus resultados fueron de un 3,3% de seguridad alimentaria, un 44% de IA leve, un 33% moderada y un 19,7% severa. 15 Otro estudio mejicano de 2007, que trataba demostrar la relación entre IA y obesidad, funcionaron separando a los estudiantes en 3 grupos: con seguridad alimentaria, un 58,8%, con IA moderada, un 23,9%, e IA severa, con un 17,3%. La tasa más alta de sobrepeso se observó en los hogares donde existía IA severa (15,8%), después los de IA moderada (10,4%) y por último los infantes con seguridad alimentaria en sus familias (6,9%). 13 Observando los datos de otros estudios podemos decir que nuestros porcentajes no siguen la tendencia que sí que parece existir en estos países, deberíamos poder tener más datos sobre poblaciones de nuestro estado y de otro estados miembros de la UE para que se pudieran hacer comparativas más fiables y ajustadas a la realidad social de cada nación, o por lo menos, área geográfica similar. Cuando contrastamos las variables sociológicas con la IA vemos que estas tienen significación estadística cuando se hacen por separado, pero que al intentar juntar las 3 variables (etnia, estudios y trabajo) realizando capas los datos perdidos son excesivos e inadmisibles. Así pues según la etnia observamos que ser español o europeo supone un factor de protección frente a la IA con un 90,4% de seguridad alimentaria, en las asiáticas parece que existe una tendencia (100% de seguridad alimentaria) pero la muestra es muy pequeña. Por el contrario ser migrante sudamericano, árabe y, sobretodo, subsahariano supone un factor de riesgo para tener IA. Aunque los sudamericanos cuando tienen IA lo muestran de una forma leve (50%) también tienen un 44% de familias con seguridad alimentaria. Preocupantemente ninguna familia subsahariana presentó seguridad alimentaria pero sí cifras alarmantes de IA moderada con un 62,5% y severa con un 25%. Continuamos sugiriendo que deberíamos profundizar en este tema y obtener muestras más grandes con respecto al país de origen de los padres o tutores, es importante resaltar que cuando una familia tiene IA leve la alimentación de los niños no suele verse afectada de manera preocupante, pero cuando nos encontramos ante una IA moderada, ya no digamos severa, la nutrición del infante puede ser modificada drásticamente. TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 38 Vemos que tener padres con estudios superiores se presenta como un factor que aleja a las familias de la IA, un 92,4% de seguridad alimentaria, y que las que no tienen estudios pueden significar un riesgo de sufrirla, 50% de IA leve y 50% moderada, aunque marca más una tendencia. Las familias con estudios medios presentaron unos valores más uniformes con un 69,7% de seguridad alimentaria, un 19,7% levemente inseguras, un 7,9% moderadamente inseguras y un 2,6% severamente inseguras. De nuevo tenemos poco datos para poder hacer afirmaciones tajantes con el grupo de familias sin titulación por ser una muestra excesivamente pequeña La última variable, la situación laboral familiar, es bastante esclarecedora ya que como cabríamos esperar el tener trabajo se antoja como un factor que protege frente a la IA, 84,9% de seguridad alimentaria, y el no tener trabajo ni recursos como un factor de riesgo, 77,8% tienen algún tipo de IA. Las familias que tienen algún tipo de subsidio pero no trabajaban también presentaron valores preocupantes respecto a la IA. Un 38,5% son seguras, un 23,5% levemente inseguras y un 38,5% moderadamente inseguras. Sobre esta última variable creemos que lo importante sería investigar más específicamente los ingresos totales netos que tienen las familias, los ahorros y cuan amplios son los círculos sociales. Como sabemos existe una economía sumergida la cual está permitiendo a muchas familias poder sobrevivir en estos tiempos complicados para la búsqueda de empleo, además los familias, sobre todo los abuelos, suponen un importante apoyo para aquellos que no pueden llegar a fin de mes. Los ahorros o poseer bienes también son factores importantes a tener en cuenta. Se debe reforzar por tanto la investigación en este campo tan actual como es la IA, no podemos permitirnos el no tener mecanismos fiables, seguros y rápidos para poder identificar casos precoces, más aun si ya llevan tiempo instaurados, de familias en riesgo alimentario. Vemos pues que la etnia parece un factor importante para que se desarrolle la IA en nuestro país, tenemos que comprender que suelen ser personas con un menor poder adquisitivo, probablemente con menos titulaciones y, por la situación de crisis económica actual, sin trabajo. Estos hechos conforman un peligroso cóctel que debería poner sobre aviso a las administraciones para poder realizar intervenciones eficaces que solucionen el problema de raíz. También queremos resaltar que una familia migrante suele tener muchas menos redes sociales que una familia autóctona, por razones obvias su círculo familiar y de amistades probablemente se encuentre en su lugar de origen por lo que son poblaciones con menor capacidad de respuesta frente a TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 39 sucesos que requieran de un especial refuerzo. Tenemos que recordar que durante la Cumbre Mundial de Alimentación celebrada en Roma en Noviembre de 1996, 187 naciones acordaron que existía seguridad alimentaria cuando todas las personas, en todo momento, tienen acceso físico y económico a alimentos nutritivos en cantidad y calidad suficientes para cubrir sus necesidades y preferencias alimentarias para una vida activa, saludable y productiva. Los países reconocieron que la seguridad alimentaria implica disponibilidades alimentarias suficientes y acceso a alimentos adecuados. Reconocieron además, que la reducción de la pobreza, la justicia social y sistemas alimentarios sostenibles son condiciones esenciales para el logro de la seguridad alimentaria para todos. 28 Así pues no podemos por lo menos que sonrojarnos cuando casi 20 años después en nuestro país, del llamado primer mundo, tenemos una gran cantidad de población que no puede cumplimentar estas premisas declaradas como mínimos para un estado óptimo de salud. Aunque en nuestro estudio no hemos medido la masa ponderal de los sujetos, el IMC u otros indicadores antropométricos, como la circunferencia de la cintura, consideramos que lo más probable es que aquellas familias que tengan algún tipo de carencia para poder comprar alimentos vean cómo sus compras sean mermadas más en la calidad de los productos que en la cantidad de los mismos, quizás esto no sea así en los que tienen IA severa. Por lo tanto alimentos sumamente calóricos, procesados y de origen animal podrían ganar terreno en la cesta de la compra frente a otros alimentos más frescos, de origen vegetal y nutricionalmente más completos. Vemos como en algunos casos, en parte por el cambio del contexto cultural, las dietas van siendo modificadas hacia un terreno donde aumenta el consumo de lípidos y proteínas de origen animal, además de aumentar también los glúcidos simples y se ven mermadas las ingestas de hidratos de carbono complejos y el aporte de nutrientes esenciales como algunas vitaminas, sobre todo hidrosolubles, y minerales, como el calcio, el hierro o el magnesio. 8 Por ejemplo en el estudio de Ortiz-Hernández del 2007 en ciudad de Méjico vieron que las familias con mayor inseguridad alimentaria compraban alimentos de peor calidad nutricional, más baratos y con un alto contenido calórico. 13 En otro estudio de Melgar-Quiñonez, también en Méjico, vieron como la IA estuvo asociada a la baja variedad de dieta. 15 Cantapolls tras realizar un amplio estudio en Mallorca en 2012 mostró que los valores más elevados de niños con obesidad se situaban en los padres y madres que tenían estudios primarios, así como también en los casos en que los padres y madres no tenían TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 40 formación académica. A medida que aumenta la formación académica de padres y madres, disminuyeron los porcentajes de obesidad de los hijos, situándose el valor más bajo en el caso de los estudios universitarios. Familias con un poder adquisitivo mediobajo son las que presentan porcentajes de sobrepeso y obesidad más elevados por parte de sus hijos y los valores de sobrepeso y obesidad más bajos se situaban en familias con un nivel socioeconómico medio-alto. 4 Como hemos dicho en párrafos anteriores Cano no relacionaba la obesidad/sobrepeso con el nivel educativo o la ocupación pero sí con ser varón o al sobrepeso/obesidad de los padres. 6 Aun así el afamado estudio ALADINO sí que argumentaba que la prevalencia de sobrepeso y obesidad era mayor entre los niños y niñas cuyos progenitores contaban con estudios a nivel de primaria o secundaria. 23 Deberíamos pues en futuros estudios plantearnos la posibilidad de ampliar los datos con valores antropométricos y dietéticos de las poblaciones entrevistadas para poder corroborar estas hipótesis que consideramos bastantes sujetas a la realidad actual. Para abordar el área del sedentarismo y la actividad física comenzaremos hablando de la forma que los niños van al colegio. Un 75,7% van caminando al colegio, y les cuesta una media de 10,14 min. llegar a la escuela, un 4,1% van en transporte público y un 20,3% van en coche particular. En el estudio sevillano de García un 64,5% de los niños iban caminando al colegio, un 34,1% en transporte mecanizado y un 1,4% en bici. De los que van andando un 52% le costaba menos de 5 minutos, un 33,9% de 5 a 15 minutos y un 14,2% más de 15 min. 3 Por lo tanto hay ligeras variaciones con respecto a nuestro estudio, como agrupar en transportes mecanizados o el uso de bicicleta, y en cuanto a valores son un poco distintos y parece que los niños de nuestro estudio que van caminando tienen los colegios más alejados que los sevillanos y además nuestros niños van más andando que en transporte mecanizado que sus compañeros del sur. En el estudio ALADINO el 8,3% usaba el transporte público, el 41,5% el coche y el 49,3% caminando. 23 Así pues en este estudio de la estrategia NAOS más niños iban en transporte público que nuestros infantes, pero por el contrario nuestros niños usaban con menor frecuencia el coche particular e iban mayoritariamente andando. La media de horas de educación física, asignatura curricular, que realizan los niños es de 2,38 hrs. a la semana distribuyéndose más o menos en la repetición de 2 o tres clases por semana de una hora de duración cada una. TRABAJO FIN DE MÁSTER MASTER NUTRENVIGEN GABRIEL FUSTERO DE MIGUEL 41 Cuando hablamos las frecuencias con respecto a las horas de sueño vemos que la media durante la semana es de 9,58 hrs. y de 10,04 hrs. el fin de semana. Queremos señalar que en el estudio ALADINO vieron que la prevalencia de sobrepeso/obesidad aumentaba a medida que los niños duermen menos tiempo. 23 En cuanto a los deportes más entrenados vemos que al que mayor tiempo dedican los niños a entrenar es el fútbol, con un 12,8% de frecuencia, posteriormente un 9,5% realizan otros deportes no categorizados aquí, después natación y artes marciales con un 7,4%, gimnasia rítmica con un 3,4% y baloncesto con un 1,4%. Tenemos un 17,6% que realizan varios deportes a la vez en la misma semana y por último un 40,5% de niños que no realizan ningún deporte, estamos hablando de deportes reglados por lo que no queremos decir que los niños no hagan otras actividades físicas similares en su tiempo libre. Así pues un 40,5% no entrenaba ningún deporte extraescolar y un 59,5% sí que lo practicaba. Comparativamente el estudio de García era similar ya que un 61,1% de los escolares estaban apuntados a algún deporte extraescolar. 3 Al centrarnos en la distribución de los tipos de deportes y el sexo del niño vemos que los niños suelen entrenar de una manera muy extendida fútbol con un 20,7% y las niñas practican mayormente gimnasia rítmica y natación. Vemos que la distribución de tiempo diario que los escolares dedican a la actividad física de una a dos horas y media de actividad física un 39,2%, de dos horas y media a cuatro horas un 49,3% realiza y más de 4 horas un 11,5%. En el estudio de Pérez Villagran midieron la intensidad de la actividad física, cuestión que nosotros no hemos hecho ya que hemos valorado la intensidad como más tiempo, obteniendo que un 36% de la población infantil desarrollaba una actividad física ligera, frente a un 28,4% de actividad moderada y un 35,6% de actividad intensa. 7 Tenemos que recalcar que la actividad física es muy importante para la salud ya que disminuye el riesgo cardiovascular, el riesgo de obesidad, la diabetes mellitus e intolerancia a hidratos de carbono, la osteoporosis, las enfermedades mentales (ansiedad, depresión) y determinados tipos de cáncer (colon, mama y pulmón), aunque para la relación inversa entre actividad física y cáncer la evidencia no es tan abundante ni uniforme. 16 En cuanto al tiempo de actividad sedentaria vemos que el 1,4% de los niños está menos de media hora en actividades sedentarias, un 4,7% está de media hora a una hora, un 11,5% de una a dos horas, un 18,9% de tres a cuatro horas, un 22,3% de cuatro a cinco horas, un 14,2% de cinco a seis horas y un 27% más de seis horas. 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