Full text
UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y DEL TRABAJO GRADO EN TRABAJO SOCIAL Trabajo Fin de Grado GUATEMALA. EN BUSCA DE UN HOGAR EL ACCESO Y LA SITUACIÓN DE LAS VIVIENDAS DE LAS FAMILIAS CON ESCASOS RECURSOS DEL ÁREA RURAL EN GUATEMALA (EL CASO DE SAN JUAN DE ALOTENANGO) Alumna: Nuria Narro Marín Director: Antonio Eito Mateo Codirector: Goyo García-Carpintero Broto Proyecto colaborador: De Casas a Hogares (Guatemala) Grupo: 4º Grado de Trabajo Social Zaragoza, septiembre de 2013
1 AGRADECIMIENTOS Deseo expresar mi más sincero agradecimiento: Al Director y Codirector de esta investigación, que gracias a su profesionalidad y confianza, lograron transmitirme tan valiosas ideas. A mis seres queridos, que me apoyaron en el transcurso de esta etapa. A los profesionales y amigos que, en Guatemala, tanto me ayudaron a ir dando forma a la presente investigación. En especial a las familias guatemaltecas, que pusieron todo de su parte y, como siempre, su mejor sonrisa. A ellos; que, sin saberlo, dieron luz a tanto tiempo de duro trabajo. En parte, esto es para ellos, y se hizo con ese mismo cariño con el que me obsequiaron; dándome todo sin tener nada. A todos, muchas gracias.
2 Índice. Agradecimientos………………………………………………………………………………. Pág. 1 1. Introducción………………………………………………………………………………… Pág. 5 1.1. Estructura del trabajo.……………………………………………………... Pág. 6 1.2. Objetivo del trabajo.………………………………………………………... Pág. 7 1.2.1. Hipótesis de partida.………………………………………………… Pág. 7 1.3. Contextualización……………………………………………………………… Pág. 8 1.4. Metodología empleada……………………………………………………… Pág. 11 2. Características de las viviendas, recursos y elementos relacionados con la situación de las familias……………………………………………………………. Pág. 19 2.1. Estado físico de las viviendas rurales de familias con escasos recursos en Guatemala. 2.1.1. Satisfacción de las necesidades de la población en relación a la vivienda en la que habitan……………………………… Pág. 21 2.1.2. Tipos de vivienda………………………………………………… Pág. 24 2.1.3. Características físicas de las viviendas y su entorno………………………………………………………………. Pág. 29 2.1.4. Materiales de construcción empleados en las viviendas…………........................................... Pág. 30 2.1.5. Las actividades y funciones desempeñadas en la vivienda………………………………………………………..…. Pág. 32 2.1.6. Regiones en las que se establecen las viviendas…. Pág. 33 2.2. Recursos institucionales existentes. 2.2.1. Legislación sobre vivienda…………………………………….. Pág. 34 2.2.2. Programas y Planes……………………………………………. Pág. 36
3 2.2.3. Proyectos por parte de instituciones…………………. Pág. 37 2.3. Elementos relacionados con la situación de las familias de escasos recursos. 2.3.1. Edad.……………………………………………………………………… Pág. 42 2.3.2. Población rural y urbana..…………………………………….. Pág. 43 2.3.3. Educación.…………………………………………………………….. Pág. 44 2.3.4. Diferencias en cuanto al género…………………………… Pág. 48 2.3.5. Empleo y fuentes de ingreso………………………….…… Pág. 50 2.3.6. Zona geográfica……………………………………………………. Pág. 51 2.3.7. Diversidad étnica y sus consecuencias……………….. Pág. 51 2.3.8. La situación de pobreza en el país………………………. Pág. 54 3. Análisis de los resultados de la investigación. 3.1. Perfil de las familias entrevistadas………………………………. Pág. 57 3.2. Acondicionamiento de las viviendas de las familias son escasos recursos del área rural. 3.2.1. Entorno y accesibilidad a la vivienda………………. Pág. 59 3.2.2. Rango y número de personas que habitan……… Pág. 61 3.2.3. Características del espacio………………………………. Pág. 63 3.2.4. Servicios que presentan las viviendas……………. Pág. 66 3.2.5. Actividades que se ejecutan en la vivienda……… Pág. 71 3.3. Condiciones de higiene personal, de la vivienda y salud de las familias……………………………………………………………………….. Pág. 72
4 3.4. Recursos institucionales disponibles para las familias…… Pág. 75 3.5. Cambios en la vida de las familias después de acceder a una de las denominadas “viviendas básicas”…………………………………… Pág. 78 3.6. Algunos de los aspectos determinantes de la situación de las familias con escasos recursos en el medio rural. 3.6.1. Educación………………………………………………………………… Pág. 81 3.6.2. Empleo y género…………………………………………………….. Pág. 87 3.6.3. Condiciones alimentarias……………………………………….. Pág. 91 3.6.4. Grupo étnico……………………………………………………………. Pág. 93 3.6.5. Familia…………………………………………………………………….. Pág. 95 3.6.6. Satisfacción personal y aspiraciones………………………. Pág. 99 4. Conclusiones…………………………………………………………………………………. Pág. 100 5. Bibliografía………………………………………………………………………………….. Pág. 104 Anexos……………………………………………………………………………………………… Pág. 109
5 Introducción. Esta Memoria es el resultado de la investigación realizada durante el período de cinco meses en una pequeña comunidad de Guatemala, llamada San Juan de Alotenango. La idea de realizar una investigación a cerca de las condiciones y problemática de vivienda en San Juan de Alotenango y las circunstancias en las que las personas afectadas por este problema sobrellevan su día a día, surge fundamentalmente tras la realización del Prácticum de Intervención en Cáritas Diocesana de Zaragoza; y más concretamente en el Proyecto de Acompañamiento a Personas que están sin Hogar. Sí bien es cierto, y por ser un derecho fundamental, el tener una vivienda digna, con todo lo que ello implica (no simplemente basándose en tener un techo) no debería ser un tema que hubiéramos de resolver los técnicos participantes en el amplio tejido de lo social. Creo que todos y cada uno de los seres humanos del ancho Globo deberían gozar de unas condiciones de vivienda óptimas para el adecuado desempeño del resto de actividades de la vida diaria. Es por ello que aparece, en gran medida inquietante, el conocer cómo son esas condiciones, esas “enormes” dificultades de acceso a un derecho aprobado por la Ley; así como la parte subjetiva de todo ello, es decir, la visión desde dentro del problema, desde lo más hondo de sus raíces y a través de sus personajes protagonistas. Además, y para concluir las diferentes motivaciones que han llevado a dirigir el tema a lo que ahora es; parece necesario explicar el por qué del contexto; la razón de que fuera Guatemala el ámbito de investigación. Simplemente se trata de desconocimiento. Apenas se sabe nada sobre los problemas de vivienda en países como este; con un trasfondo colmado de pobreza y dificultades que hacen de la vida de sus gentes algo más parecido a la supervivencia que a un atisbo de vida digna. Mi más profundo deseo es, pues, inundar a todos aquellos que así lo deseen de lo que sucede realmente
6 en este país, en esta comunidad, respecto a la vivienda y todo lo que con ella se relaciona: la familia, el empleo, la educación, el género o el pasado histórico. Simplemente quiero que dejen de estar entre las sombras y que, por el mero hecho de estar lejos, no dejemos de interesarnos por ellos; por su problemática y sus posibles soluciones. 1.1. Estructura del trabajo. Para clarificar el desarrollo de la presente investigación, se considera oportuno señalar los diferentes apartados, de manera muy breve, por si surgiera alguna duda en cuanto al orden de los mismos. El primer punto, queda subdividido en cuatro apartados: el inicial atiende al que se está dando cabida, el segundo establece los objetivos (general y específicos) y las hipótesis planteadas antes del inicio del trabajo de campo propiamente dicho. Por último, la contextualización de Guatemala, San Juan de Alotenango y el Proyecto De Casas a Hogares; y la metodología empleada, cierran el primer punto de la investigación. El segundo tiene que ver con el marco teórico, tan necesario para ubicar un trabajo como este. Se subdivide en tres puntos, que atienden al estado físico de las viviendas de las familias con escasos recursos en la aldea seleccionada (San Juan de Alotenango), a los recursos existentes de ayuda a estas personas y a los elementos que se relacionan con la situación a la que hacen frente; como es el caso del empleo, la educación, la etnia o el género. Como tercer punto, se presenta el análisis de los resultados extraídos gracias a la observación no participante, la entrevista, las visitas domiciliarias y el grupo de discusión. Por último, se exponen las conclusiones finales, las cuales pretenden albergar el cumplimiento o no de lo planteado inicialmente, así como el aporte personal que supuso realizar un estudio de tal magnitud en un lugar como este.
7 1.2. Objetivo del trabajo. - Objetivo general. Conocer el acceso y la situación de las viviendas de las familias con escasos recursos del área rural en San Juan de Alotenango (Guatemala), así como los aspectos que influyen en la misma. - Objetivos específicos. • Analizar la situación y el estado de las viviendas pertenecientes a las familias con escasos recursos dentro del contexto de la aldea seleccionada: San Juan de Alotenango. • Descubrir los recursos institucionales a los que tienen acceso las familias objeto de estudio. • Conocer el proceso y la evolución que siguen los miembros desde que se realiza el primer contacto hasta después de habérseles construido una nueva vivienda. • Descubrir los elementos relacionados con la problemática, tales como: género, empleo, cultura, etnia, familia o educación. 1.2.1. Hipótesis de partida. - Hipótesis general. La situación de las familias objeto de estudio en relación a las condiciones de vivienda es muy compleja, haciendo que no puedan desempeñar su vida adecuadamente. - Hipótesis específicas. • Las viviendas de las familias con escasos recursos en el área rural en Guatemala se encuentran en un estado inadecuado para el desarrollo óptimo de la vida de quienes las habitan. • Son escasas las ayudas que las familias reciben por parte de las diferentes instituciones para la mejora de la situación que atraviesan.
8 • Hay considerables mejoras en la población de escasos recursos tras habérseles construido una vivienda y haber trabajado determinados aspectos con ellos. • Elementos como pueden ser la educación, el género, la etnia o el empleo influyen en gran medida en la situación que las familias atraviesan. 1.3. Contextualización. Guatemala es un país perteneciente a América Central con enormes contrastes entre la población que lo habita; de tal manera que, en las áreas prósperas de la capital (Ciudad de Guatemala) se dan sectores con un Índice de Desarrollo Humano (IDH) parecido a países, llamémosles, desarrollados; mientras que el medio rural se asemeja más a la misma África. En espacios como este, satisfacer las necesidades básicas se hace un problema; y no poco complicado, puesto que la población aumenta rápidamente a pesar del gran número de muertes que se producen. El país destaca por la belleza y diversidad de su cultura, existiendo en su territorio cuatro pueblos mayas; cuatro regiones lingüísticas y administrativas, haciendo del país una sociedad multiétnica, pluricultural y multilingüe: el Pueblo Maya (formado por veintiún comunidades lingüísticas), el Pueblo Garífuna (proveniente de los primeros contingentes africanos que se establecieron en el país en la época colonial), el Pueblo Xinka (su génesis es incierta, pero se puede deducir que ya habitaban en Guatemala antes de la época colonial, junto con el Pueblo Maya) y el Pueblo Ladino o Mestizo. Tabla número 1: Principales Etnias; Censo 2002 República de Guatemala. Maya 4,411,964 Garífuna 5,040 Xinka 16,214 Ladino 6,750,170 Puede observarse, de esta manera, que 6.750.170 personas son ladinas, Fuente: Elaboración propia a partir del INE de Guatemala.
15 determinada finalidad” (Grawitz, 1984:188; Aktouf, 1992:91; Mayer y Ouellet, 1991:308 citados por López y Deslauriers, 2011, p. 3). En el caso de la presente investigación, la entrevista fue de tipo semiestructurado; de tal modo que se hizo empleo de un guión, pero el orden en el que se abordaron y el cómo se formularon las cuestiones fue de libre elección, dejando más autonomía tanto de pregunta como de respuesta y pudiendo dar así más importancia a lo que en cada caso concreto pareció más adecuado. Además, las entrevistas fueron siempre a nivel individual para no dejar paso a la influencia de otros en las respuestas y recopilar, en un ambiente de intimidad y anonimato, la mayor cantidad de información posible. Como ya se comentó, se elaboraron seis entrevistas a miembros de familias con escasos recursos de San Juan Alotenango, y tres a profesionales: al Director Ejecutivo de De Casas a Hogares, a un Operario de De Casas a Hogares y a la Coordinadora de la oficina de Asuntos Sociales de la Municipalidad de San Juan Alotenango. • Otra de las técnicas de la que se hizo uso fue la visita domiciliaria. Respecto a ella, parece interesante la definición que propone Tonon (2005:118) cuando dice que es una “técnica de actuación del Trabajo Social que presenta la particularidad de incluir otras dos técnicas, la observación y la entrevista, que facilita la interacción dialógica teniendo lugar en el ambiente en el cual la persona desarrolla su vida cotidiana (…)”. La visita domiciliaria fue bastante fácil de efectuar, ya que el trato con las familias, tanto las entrevistadas como el resto de ellas con las que se trabajó, la mayoría de las veces se desarrollaba en el espacio de su domicilio familiar. Fue eso precisamente lo que se quiso descubrir e investigar. Cabe señalar que, si a ello se le añade la amabilidad y confianza que estas personas depositaron, más accesible no pudo ser en este aspecto. De modo general, en lo que se basa el análisis de la vivienda es en tres puntos básicos: el entorno en el que se encuentra la vivienda, el estado de la
16 misma y los servicios que presenta. Pueden observarse, tanto el guión de las visitas domiciliarias, como cada uno de los guiones individuales con la información extraída, en el Anexo número 8 (puntos 8.1. y 8.2.). • Otra técnica empleada para la obtención de información de modo directo fue el grupo de discusión. Una manera de definirlo “podría convenir que éste es una reunión de entre siete y diez personas que conversan sobre uno o varios temas propuestos por un moderador, que es quien tutela la sesión” (Llopis, 2004, p.26). Según Suárez Ortega (2005: 26), las características que los definen son de dos tipos: externas (preparación) e internas (aplicación). Respecto a las primeras, debe tenerse en cuenta: el tamaño del grupo, los criterios de selección de los participantes, el contexto, el conocimiento o desconocimiento de los participantes, el espacio propio, el tiempo dedicado, etc. En cuanto a las segundas, se requiere responder a una tarea, establecer una situación discursiva, una metodología, el empleo paralelo de la observación, los indicadores sociales y las fuentes documentales, y la moderación (experiencia profesional). El mismo se compuso de nueve personas; ocho mujeres y un hombre. El rango de edad fue de entre veintitrés y cuarenta y cuatro años. Los participantes en el grupo fueron algunas de las personas con las que se trabajaron diferentes temas a lo largo de los cinco meses de estancia en el país. Cada jueves de la semana, o cada jueves cada quince días, se realizó (con iniciativa propia) una charla con las mujeres de la Comunidad a las que se les había construido una vivienda por parte de De Casas a Hogares. Los temas fueron variados: autoestima, machismo, higiene, planificación familiar, etc. y, mediante dinámicas y talleres, se consiguió establecer una relación muy propicia para ejecutar un seguimiento con ellas. Así, cada semana teníamos un espacio que compartir; uno en el que atender a las necesidades o problemas que se les iban presentando, y además, podíamos tratar temas que en la
17 sociedad guatemalteca del momento están muy presentes. Tan duro trabajo permitió pedirles ayuda para tratar una serie de temas para ejecutar el grupo de discusión, y la confianza depositada hizo que no se pusieran trabas a la información que se suministraba. A continuación, se añade una tabla que representa las personas participantes; de las cuales se señala el género, la edad, el número de hijos y el lazo de unión que tienen con su pareja. Informante Género Edad Número de hijos e hijas Lazo de unión con la pareja 1 Mujer 40 años 3 hijos Pareja de hecho 2 Mujer 34 años 4 hijos Casada 3 Hombre 29 años 3 hijos Casado 4 Mujer 25 años 3 hijos Casada 5 Mujer 23 años 2 hijos Casada 6 Mujer 44 años 9 hijos Pareja de hecho 7 Mujer 24 años 2 hijos Casada 8 Mujer 32 años 1 hijo Viuda 9 Mujer 35 años 3 hijos Pareja de hecho Así, los cuatro puntos fundamentales del grupo de discusión tienen correspondencia con los cuatro objetivos planteados en la investigación: 1. El Estado de las viviendas en Alotenango. 2. Las ayudas recibidas por parte de las diferentes instituciones. Tabla número 2. Datos de los informantes del grupo de discusión. Fuente: Elaboración propia.
18 3. Los cambios en la vida de las familias a las que se les ha construido una nueva vivienda. 4. La influencia en la situación en la que se encuentran inmersos factores como: el género, el empleo, el grupo étnico, la familia, la educación, etc. Los focos planteados a la población del grupo tratan de dar cabida a todos los aspectos relacionados con los puntos establecidos, y pueden encontrarse en el Anexo número 9 (punto 9.1.). Además de ello, para una correcta organización de la información, se ejecutó una tabla que recoge, a grandes rasgos, lo que cada informante comentó respecto a cada foco planteado. La misma se expone en el Anexo número 9 (en el punto 9.2.). • Como otra técnica empleada para la selección de información, destaca la recopilación documental y la revisión de la bibliografía. Es de vital importancia y esencial a la hora de tratar el tema que se desarrolla; ya que además de ser un aporte necesario que nutra de ideas y oriente, evita que se investigue sobre algo ya investigado y permite conocer las técnicas empleadas en otros estudios. Así pues, se trata de detectar y consultar la bibliografía y los materiales útiles para cubrir los objetivos y la finalidad del estudio en cuestión. En este caso, la mayor parte de la documentación fue extraída de libros en la biblioteca CIRMA (Centro de Investigaciones Regionales de Mesoamérica), en Antigua Guatemala (Guatemala). A través de la base de datos y gracias a múltiples visitas a la misma, se pudo seleccionar la información que más importante pareció para tratar correctamente el tema propuesto y los objetivos diseñados; lo cual no fue tarea sencilla. Otra parte de la información fue extraída de Internet; sobre todo del INEG y páginas Web similares.
19 2. Características de las viviendas, recursos y elementos relacionados con la situación de las familias. En Guatemala, de modo general, se produjo, y se sigue produciendo, una alta demanda de vivienda causada por los desastres naturales, la migración desde el área rural y lo que conllevó el Conflicto Armado Interno. Elementos como los anteriores, entre otros tantos, hacen que el 80% de las viviendas del área rural estén en condiciones deficientes; sobre todo respecto a: - Inseguridad en la tenencia de la tierra. - Hacinamiento y deterioro o precariedad en las viviendas. - Falta de acceso a servicios básicos. Es preciso comentar que por vivienda se entiende “el lugar en donde habitan una o varias personas (…) conjunto de ambientes creados para satisfacer a un grupo de personas (familia) la necesidad de alojamiento e interacción bajo normas de higiene, intimidad, comodidad y seguridad” (Acevedo, 2002, p.14). En base a ella, pueden desarrollarse diversas modalidades, como las que ofrece Gómez 2 , 1999 citado por Acevedo, 2002, p.14: 1. Vivienda rural: se trata de “arquitectura popular”; la cual se da como respuesta a las diferentes necesidades y posibilidades de las personas que la habitan. 2. Vivienda vernácula: está dentro de la anterior y se caracteriza por: estar construida por quienes la habitan, el modo de hacerlo se transmitirá de generación en generación, se emplean recursos del medio, se persigue que el ser humano se adapte al ambiente y mantiene resistencia si se va mejorando. 2 Conceptos tomados del documento Estrategias de Planificación de los Asentamientos Humanos para Población Desarraigada, Arq. Javier Gómez, CEAR, 1999.
20 3. Vivienda adecuada: está asegurada legalmente, dispone de infraestructura y servicios básicos, está situada cerca del lugar o fuentes de trabajo, es posible pagarla y es habitable. Fuente: Elaboración propia a partir del documento de Acevedo (2002). Así pues, los aspectos a tener en cuenta para el diseño de una vivienda adecuada son: - Los materiales, la tecnología y los recursos naturales. - El clima y el manejo ambiental. - Los aspectos socioeconómicos. - Los aspectos funcionales de la vivienda. El problema de la vivienda en el país (Guatemala) es algo obvio y de nada sirve cerrar los ojos, sino más bien centrarse en el por qué; en las causas de tal problema. Algunas de ellas podrían ser (Solow, 1950): Factores por los que una vivienda es adecuada Calidad habitacional Acabados Estética Seguridad ante calamidades naturales, ataques,… Temperatura interior, ventilación, iluminación Distribución espacial. Intimidad dentro de la vivienda y con los vecinos. Esquema 1. Factores por los que una vivienda es adecuada.
21 1. El bajo nivel de vida de la población, que impide que las familias de escasos recursos tengan viviendas decentes para vivir, siendo abocados a unas condiciones inadecuadas. 2. El aumento rápido de la población, que impide que se de atención a todos ellos y que el espacio se reduzca considerablemente para cada persona. 3. Desarrollo insuficiente de Métodos Locales de Construcción, los cuales, además de no interesar a quienes manejan su gestión y producción, están aún muy atrasados. 4. El hecho de que la vivienda, aún siendo un derecho humano básico reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es entendida como un bien de mercado. 2.1. Estado físico de las viviendas rurales de familias con escasos recursos en Guatemala. 2.1.1. Satisfacción de las necesidades de la población en relación a la vivienda en la que habitan. En relación al desarrollo del concepto de pobreza y su especificación en Guatemala; el Método Directo o de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), centra su atención en la satisfacción efectiva de un conjunto de necesidades consideradas básicas, asociadas principalmente a los niveles de ingreso de las familias y a las políticas públicas compensatorias y de prestación de servicios sociales. El método presta atención a la separación entre satisfacción e insatisfacción, y se emplea para identificar a los hogares y a la población cuyo consumo deja insatisfecha alguna de las necesidades básicas. Los criterios empleados en Guatemala por el Instituto Nacional de Estadística para medir la satisfacción/insatisfacción de las necesidades básicas son: 1. Las condiciones de la vivienda. La vivienda, desde un punto de vista
22 físico, cubre las necesidades de las personas que en ella habitan, en relación con la protección ante las inclemencias del tiempo, las temperaturas extremas, las lluvias o los insectos; además de preservar la intimidad familiar. Así, se tendrán en cuenta dos aspectos: - La calidad de la vivienda: en función de los materiales de construcción predominantes; es decir, se mira el techo, las paredes y el piso. Pero, para establecer una especie de criterio general, dentro del área urbana se considera vivienda inadecuada la que posee piso de tierra; y dentro del área rural, aquella en la que el material predominante en las paredes es de lámina metálica, bajareque 3 , palo, caña y que posee piso de tierra. - Hacinamiento: se refiere a la densidad de ocupación de la vivienda, es decir, al número de personas que viven en la habitación. A partir de un determinado nivel, el cual en Guatemala se establece en tres personas por cuarto, se considera que la vivienda es un hacinamiento. Se tiene en cuenta además el número de cuartos de la vivienda, excluyendo la cocina, el baño y otros ambientes para fines diferentes. En general, casi todas las viviendas del medio rural necesitan mejoras, del tipo que sea, y gran parte de ellas precisan de una nueva construcción debido al grado de inhabitabilidad (Solow, 1950). 2. Infraestructura física sanitaria: en base a ello, se observa: - Origen y abastecimiento de agua potable: se refiere a poder acceder permanentemente a agua con un mínimo de condiciones sanitarias. El hecho de no tener agua potable, conlleva inevitablemente la falta de higiene, problemas de salud y bienestar, y alta mortalidad infantil. La calidad del agua que se tome depende de dónde provenga, cómo llegue hasta la vivienda y cómo se mantenga en ésta. Para elaborar el indicador, se establece que en el medio urbano se encuentran por debajo del nivel mínimo de satisfacción de esta necesidad, los que se abastecen de la red directa de distribución, y mediante chorro público, pozo, río, lago, manantial, etc. Dentro del medio 3 Sistema de construcción compuesto por palos entretejidos y barro.
23 rural, será insatisfecha cuando se obtenga de ríos, lagos, manantiales, u otros modos no domiciliares. - Acceso a servicio sanitario y sistema de eliminación de excretas: los servicios sanitarios de las viviendas se relacionan con la existencia de cuartos de baño, tomados éstos como un único espacio para satisfacer las necesidades de eliminación de deshechos corporales en condiciones de salubridad y privacidad. Estas condiciones tienen que ver con el nivel de higiene de las personas que vivan en la vivienda, y de la vivienda misma. De este modo, para definir el indicador, dentro del área urbana, será una situación crítica cuando los hogares no dispongan de un sistema de evacuación de excretas o de ningún tipo de servicio sanitario, o que éste sea excusado no lavable, pozo ciego o letrina. Para el área rural, el umbral se establecerá en locales que no dispongan de ningún sistema de eliminación de excretas o que no disponga de sanitario en la vivienda. 3. Acceso al sistema educativo: es esencial en el sentido de que, los primeros años de la escuela, sumado al apoyo de la familia en este aspecto, forman la integración, o no, de los individuos de una sociedad en un tiempo presente y futuro. Es por todos conocido que la escuela y la familia son los agentes socializadores por excelencia, de tal manera que los riesgos o ineficiencias en alguno de los dos tendrán consecuencias para el aprendizaje de los individuos y la incorporación a una vida activa y plena. El hecho de que determinados niños y niñas no acudan a la escuela, sobre todo en zonas rurales, puede ser debido a la distancia entre el hogar y la escuela, o a elementos de costo-beneficio en relación a los bienes económicos que el niño o niña puede aportar a la familia. Así, se establece que un hogar es insatisfecho educacionalmente cuando haya niños en edad escolar (7-12 en área urbana, y 7-10 en área rural) que no asistan a establecimientos de educación primaria. 4. Precariedad ocupacional: se trata de hogares con una baja capacidad potencial para obtener ingresos para poder lograr mínimos niveles de consumo de bienes y servicios. De este modo, estos miembros no podrán competir en igualdad de condiciones en el mercado laboral, siento siempre perjudicados
24 salarialmente y en relación a las condiciones en las que desempeñen su labor. El indicador seleccionado, clasifica como hogares con carencia crítica esos en los que los "jefes" del hogar (quien percibe mayor cantidad de ingresos) no tienen ningún nivel de instrucción y en el núcleo familiar hay más de cuatro personas por miembro ocupado. 2.1.2. Tipos de vivienda. En función de una serie de variables como son: - Plantas de ambientes. - Plantas de techos. - Materiales de cerramiento vertical. - Materiales de cubierta. - Áreas. - Porcentaje de áreas de ventilación. - Sistema de cocina. Aguilar (1980) propone, combinándolas, veintitrés tipos de vivienda; las cuales se describen a continuación. Para poder observar con claridad las distintas zonas geográficas que se exponen, puede recurrirse al mapa de Guatemala dividido en Departamentos, ubicado en el Anexo número 2. TIPO Nº AMBIENTES TECHOS MATERIAL CERRAMIENTO ÁREAS SISTEMA DE COCINA ZONA 1 1 ó 2 Antes: de paja de dos aguas 4 . Ahora de lámina. Sólo la puerta para ventilar. De 6 a 24 m 2 En el suelo. Sacatepéquez, Guatemala y Chimaltenango. 2 1 ó 2 De dos aguas y paja. Paredes hechas de lepa horizontal 5 . De 6 a 24 m 2 En el suelo. En las zonas más frías del altiplano y en las 4 Cubierta formada por dos superficies que se unen en un vértice creando la forma de un triángulo. 5 Es la corteza del tronco de los árboles colocada horizontalmente. Tabla número 3. Tipos de vivienda según Aguilar (1980).
31 comentado, el desarrollo de sistemas fáciles de emplear por la población en general. Así, aquellos sistemas empleados para la construcción provenientes de recursos locales, son sustituidos por otros de más fácil acceso, para los cuales no es necesaria la mano de obra de personal cualificado y obteniéndose resultados en un corto período de tiempo. Como ya se comentó, y al ser tantos miembros los que conforman una familia, se hacen ampliaciones del espacio y techo en función de las necesidades presentes y particulares y mediante la utilización de recursos locales. - Plantas: Suelen ser cuadriláteros rectangulares que, al ampliarse, lo hacen en forma de habitaciones separadas, habitaciones unidas que forman ángulos rectos, corredores exteriores techados o habitaciones unidas con formación lineal (Aguilar, 1980). - Las cubiertas: En lo que respecta a las cubiertas (Acevedo, 2002), éstas son de lámina y simplemente apoyadas conformando la estructura. En la zona de Alta Verapaz (Aguilar, 1980), se pueden encontrar materiales como la teja, la lámina, la paja, la palma, la hoja de caña de azúcar, etc. La teja y la lámina se emplean en casi todas las comunidades; mientras que, por ejemplo, la palma o la paja están limitadas al ambiente (lluvias, pendiente del terreno,…). Las plantas de los techos son, generalmente, a un agua, dos aguas y cuatro aguas; y la consolidación de la estructura se suele hacer con clavos y amarres. Sin embargo, es conveniente destacar las posibilidades de las mismas, ya que dependiendo de la zona del país se desarrollan unas u otras. Para un análisis más detallado de las formas de las plantas de los techos, puede observarse el Anexo número 4. - Muros: El material que se utiliza para los mismos suele ser de cerramiento y no de carga, de tal manera que el cimiento no es nada habitual sobre todo por las fuentes locales y la capacidad económica de las familias. Según el estudio ejecutado por Acevedo (2002), los materiales predominantes para el cerramiento suelen ser: madera, plástico, caña, lámina de zinc y en pocos casos el block de pómez; mientras que Aguilar (1989) destaca: adobe, tapial,
32 bajareque, cañas, hojas, madera, mampostería de ladrillo y piedra, y block. La consolidación de la madera se realiza mediante clavos, con un lazo plástico o con lazo de fibra natural, por lo general. En la mayor parte del país ya es escasa la materia prima de fibras vegetales; por lo que en áreas como la cocina se emplean materiales como la palma que, aunque son beneficiosos por el clima, son peligrosos por el fuego. 1.2.5. Las actividades y funciones desempeñadas en la vivienda. El empleo de los diferentes ambientes, varía en relación a las necesidades que surgen de las actividades ejecutadas en ellos, el sistema de subsistencia de la familia (ganadería, comercio, agricultura,…), las condiciones culturales en base a la pertenencia étnica y las condiciones geográficas del terreno. Las actividades básicas de las familias pueden clasificarse en trece primarias (Aguilar, 1980), las cuales atienden a la sobrevivencia y dejan al margen lo puramente psicológico. Actividades realizadas por las familias en el espacio en el que viven. 1 Dormir y procrear. Dormitorio. 2 Cocinar y comer. Cocina-comedor. 3 Estar: tejer, reparar ropa,… Sala de estar. 4 Orar. Oratorio. 5 Almacenar productos agrícolas. Troje. 6 Guardar ganado vacuno o caballar. Establo. 7 Guardar leña. Leñera. 8 Lavar ropa y trastes de cocina. Lavadero. 9 Deponer. Letrina. 10 Bañarse en vapor. Temazcal. 11 Hornear pan. Horno de pan. 12 Guardar gallinas. Gallinero. 13 Extraer agua de pozo. Pozo. Tabla 4. Actividades realizadas por las familias en función del espacio. Fuente: Estudio de la vivienda rural en Guatemala (Aguilar, 1980).
33 Las actividades ejecutadas no son propias en su conjunto de todas las viviendas rurales; sino que al variar, por ejemplo y como se ha comentado, la actividad productiva de las familias, los espacios y funciones destinadas en cada uno de ellos es diferente. Así, no será igual la distribución de los rangos 13 si se dedican a la agricultura a si son ganaderos o si pescan; al igual que diferirán en función de la tradición cultural elementos como el baño de vapor, únicamente usado por comunidades indígenas del pasado. El mobiliario en las viviendas es muy rudimentario, mal distribuido (lo cual crea una alto espacio para la circulación) y escaso, ya que aunque de media son unos seis miembros los que componen una familia, sólo disponen de una o dos camas; durmiendo en una los niños y niñas y en otra los padres. Dentro de las viviendas, suele haber un espacio que se destina a guardar los granos o la leña. De los ambientes considerados como básicos o presentes en casi todas las viviendas (dormitorio, cocina, comedor, estar, guardado, área de trabajo), aquellas zonas en las que los miembros de la familia más tiempo pasan son la cocina (la cual en muchos casos está integrada en la vivienda) y el comedor, ya que se emplean por todos ellos. Es importante que todas ellas reúnan las condiciones de salubridad, seguridad y adecuación ambiental que permitan la satisfacción de los consumidores. 1.2.6. Regiones en las que se establecen las viviendas. Lo primero y esencial es señalar el concepto de región; la cual “comprende el lugar geográfico, o sea el pedazo de tierra y los hombres que lo habitan con características físicas y humanas similares, produciendo relaciones ambientales (…)” (Aguilar, 1980, p.70). En Guatemala, la distribución de los tipos de vivienda es muy heterogénea, debido a que, en un mismo Departamento o incluso dentro de un mismo Municipio, se desarrollan muy diferentes características topográficas, ecológicas, poblacionales y económicas, lo cual 13 Se refiere al número de cuartos que hay en un terreno perteneciente a una familia; en palabras de Aguilar en Estudio de la vivienda rural en Guatemala (1980).
34 hace que las variaciones sean considerables en un mismo espacio físico. De este modo, en el estudio comentado, se establecen nueve zonas diferentes a lo largo del país, en cada una de las cuales predomina un tipo de vivienda de las contempladas ya en el punto “1.2. Tipos de viviendas”. Las zonas serían las siguientes: 1. La altiplanicie central y occidental. 2. La bocacosta sur. 3. La franja de la costa sur. 4. La región centro sur oriental. 5. La región centro oriental. 6. La región del lago de Izabal o nornotiental. 7. La región de Petén. 8. La región centro norte. 9. La región central. Todas ellas pueden observarse representadas en un mapa del país en el Anexo número 5. 2.2. Recursos institucionales existentes. 2.2.1. Legislación sobre vivienda. En relación a la legislación existente sobre vivienda y condiciones de la misma; puede destacarse el artículo 47, sobre la protección social, económica y jurídica del Estado hacia la familia; el 105 y 119 inciso g, de participación del Estado para apoyar y fomentar las diversas iniciativas del sector privado para la construcción de viviendas populares; y el 242, en el que se habla de la financiación para programas de desarrollo económico y social por parte de las
35 organizaciones no lucrativas del sector privado (ASIES, 1995 14 ). Además de ello, se desarrollan algunas de las siguientes: - La Ley Nacional de la Vivienda: encuadra la estructura financiera del sector de la vivienda, así como de sus instrumentos y mecanismos facilitadores de la urbanización, construcción y financiamiento del mercado de la vivienda. - La Ley de Asentamientos Humanos: sus elementos son: la seguridad, el respeto a la propiedad privada, las normas de ordenamiento territorial, el cuidado medioambiental,… “El Estado de Guatemala debe garantizar el desarrollo del ser humano y fomentar con prioridad la planificación y construcción de viviendas adecuadas, a fin de asegurar a todos los habitantes una mejor calidad de vida” 15 (Decreto 120-96 del Congreso de la República de Guatemala). - Decreto 74-97 del Congreso de la República de Guatemala: dice que las personas individuales en situación de pobreza o pobreza extrema pueden organizarse en grupos asociativos, que gozan de personalidad jurídica. Todas las instituciones del Estado deben apoyar preferencialmente los programas de vivienda que promueva el FOGUAVI 16 . - Acuerdo gubernativo 286-98: “El Ministerio de Transporte, Obras Públicas y Vivienda, deberá evaluar los manuales que establezcan condiciones mínimas para las diferentes modalidades de solución habitacional, que en ausencia de normativa, deberán ser observadas por las Municipalidades que lo estimen pertinente”. 14 Estas siglas hacen alusión a la Asociación de Investigación y Estudios Sociales. En Construcción y Propiedad de Vivienda. 15 Constitución Política de la República de Guatemala, Artículos 67, 105 y 199. 16 Fondo Guatemalteco para la Vivienda.
36 Algunos de los aspectos fundamentales sobre la Ley de Vivienda se desarrollan en el Anexo número 6, al dar cabida al Decreto 120-96 de Congreso de la República de Guatemala. 2.2.2. Programas y Planes: Son destacables los siguientes por estar dotados de bastante importancia y componerse de aspectos necesarios de examinar y atender en la sociedad guatemalteca pasada, presente y futura. Se trata, de modo general, de realizar una mayor y mejor intervención por parte de las instituciones (públicas y privadas) conjuntamente con la sociedad civil, para otorgar mayores oportunidades a los habitantes del país y lograr el desarrollo social concibiendo al individuo dentro de una evolución y no en un momento puntual. - Guate-Solidaria (dentro del Plan de Reactivación Económica 2004-1015): tiene el objetivo de dar atención a la diversidad y a la especificidad cultural para lograr así una política social que realmente sea efectiva para el país (Arévalo, 2007). Se trata pues, de establecer alianzas con los gobiernos locales, la sociedad civil (sus organizaciones), las empresas y los organismos internacionales para así mejorar las condiciones de vida de las personas con menos recursos en el país. - Acuerdo de Iximché: atiende a la identidad nacional y la unidad entre pueblos, a la implementación del Acuerdo de Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas, y a la incorporación de indígenas capacitados a las estructuras del Estado. - El Consejo Nacional de la Vivienda (CONAVI): para que se establezca una política de vivienda a corto, medio y largo plazo; promover mecanismos para que un mayor número de familias tengan acceso a la vivienda, lograr proyectos habitacionales de forma inmediata y atender a los requerimientos del Presidente de la República.
37 - El Fondo Guatemalteco para la Vivienda (FOGUAVI): para financiar programas habitacionales, la dotación de servicios, el mejoramiento de las viviendas y la copra de viviendas. Anualmente, FOGUAVI, debe formular un Programa de Vivienda para promover soluciones habitacionales. - El Viceministerio de la Vivienda: se centra en la planificación para la promoción, construcción, negociación y financiamiento de programas habitacionales en los que participe más el sector privado. - El Instituto de Fomento de Hipotecas Aseguradas (FHA): para garantizar el pago de las deudas hipotecarias sobre viviendas, extender el seguro de hipoteca para financiar clínicas médicas, centros educativos, etc, y dar seguridad a las instituciones financieras agilizando la concesión de préstamos hipotecarios. 2.2.3. Proyectos por parte de instituciones: Las instituciones que brindan ayuda a las familias son, de manera general, de tipo privado, pero también las hay que pertenecen a entidades religiosas o que provienen del Estado. Algunas de ellas son: - Mi Bono Seguro: Es una ayuda pública que tiene el objetivo de reducir la pobreza en el medio rural, dando especial prioridad a los pobres y pobres extremos, brindando ayudas que logren acabar con la pobreza heredada. Atiende a las condiciones de salud de niños de entre cero y seis años de edad y a la de mujeres, sobre todo embarazadas; además de a la educación de los menores de entre seis y quince años. Mediante las medidas integradas en el bono, se aumenta la demanda de servicios de educación y salud para las familias que pertenezcan al programa. Respecto al primero, los requisitos que se exigen para obtener el bono de educación son: tener hijos de entre seis y quince años, llevar a los niños a la escuela todos los días sin excepción no justificada, y cumplir con el 90% de asistencia en preprimaria y primaria. El bono de salud requiere de: tener hijos de entre cero y seis años, llevarlos a Centros de Salud y llevar al día los controles médicos, y tener controles de la
38 madre si se encuentra en estado de gestación o lactancia. Además, existen bonos de educación y salud; los cuales se otorgan en casos en los que se cumplan los requisitos para ambos ámbitos. - ConAlfa: Comité Nacional de Alfabetización. Conforman el ente Rector que se encarga de la coordinación del Programa para la alfabetización y la educación básica dirigida, tanto a jóvenes como a adultos, e impartida en español y muchos otros idiomas, desde el ámbito del Estado. Persiguen aumentar la población alfabeta por medio de entidades de desarrollo nacional y siempre tratando de vincular a estas personas con procesos económicos, sociales y productivos que mejoren su calidad de vida. Así, los guatemaltecos y guatemaltecas que lo deseen, podrán garantizar su acceso a un derecho como es la educación; un derecho al que se les brinda la oportunidad de aspirar, como no pudieron hacerlo en el pasado. - Asociación Ayuda de Niños Katori: se centra en la prevención de enfermedades y en el chequeo médico; en la salud curativa y el tratamiento médico; en otorgar un suplemento nutricional y una dieta especial a los niños; y ofreciendo el servicio de odontología, salud oral y de chequeo. - Iglesia Luz del Mundo: otorga ayudas para medicamentos y revisiones, por ejemplo, de la vista cuando hay campañas. - Children International: está ubicado en San Lorenzo el Cubo. Posee un Programa de apadrinamiento que persigue mejorar la vida de los niños y su desarrollo a tiempo prolongado, así como la de sus familias, las cuales se encuentran en situación de extrema pobreza. Las áreas que se establecen son: o Salud: se hacen exámenes médicos y dentales regulares, se da atención curativa y se dan medicinas para que los niños se desarrollen normalmente.
39 o Educación: muchas familias no pueden permitirse que sus hijos e hijas la tengan, por lo que desde la Organización se dan útiles escolares, matrículas, uniformes y, en ocasiones, becas. o Nutrición: se hacen evaluaciones para detectar situaciones de desnutrición y rehabilitación nutricional para los niños que la requieran. Además, se imparte educación nutricional para los niños apadrinados y sus familias; además de entregar, si lo necesitan, alimentos de emergencia (mediante el Programa de Alimentos de Emergencia). o Programas de jóvenes: para que ellos puedan mantenerse en la escuela, buscando siempre su mejora personal, así como la de sus familias y su comunidad. o Desarrollo de habilidades: se les enseñan las habilidades necesarias para ser adultos autosuficientes, mediante los programas Game On!, Aflatoun y Hacia el empleo. o Asistencia familiar: para satisfacer las necesidades básicas de las familias apadrinadas. o Apoyo comunitario: mediante proyectos que beneficien tanto a los niños y niñas como a sus familias. - Familias de Esperanza: Tiene su sede en Antigua Guatemala y lo que persigue es, mediante la educación, romper el ciclo de la pobreza. Desde ella se ayuda, mediante colaboraciones extranjeras, a cubrir los gastos que acarrea la “educación pública” del país, como es el caso de uniformes, matrículas, material escolar, etc. Además, la Organización dispone de una clínica médica, psicólogos, trabajadores sociales y la posibilidad de tener un nuevo hogar. - Corazón de los Niños: Está situado en San Pedro las Huertas (Antigua Guatemala), además de en San Antonio Aguas Calientes y San Miguel Dueñas. Su finalidad es atender a los niños de escasos recursos, de los cuales la mayoría están en edad escolar. Pueden disponer de: seguridad alimentaria y
40 nutricional, estimulación temprana (educación inicial), Educación Primaria, servicios básicos de salud, etc. - Las Rosas: Fue fundada en 1967 por la Iglesia Católica en Chile para ayudar a los ancianos abandonados en el país. En la actualidad, tiene muchos centros de acogida y hogares de anciano en muchos países, desde los que cuidan a estas personas en un ambiente familiar. - Nuestros Ahijados: Sus ámbitos de actuación son: la niñez y la educación, la salud, y la vivienda. Para una correcta atención de los mismos posee diferentes áreas o programas: el Centro Soñador de Educación Primaria, la familia de Atkinson Clínicas, la Parroquia de la Presentación Clínica Dental, la Clínica de Psicología , el Club de Madres, el Centro Scheel Internacional de Formación Técnica, un Programa de Becas, el Programa de Patrocinio, el Departamento de Trabajo Social, el Departamento de ServiceTeams, el Departamento de Voluntarios, el Departamento de Donaciones, el Departamento de Asistencia Jurídica, el Casa Jackson Centro para infantes desnutridos, el Albergue Santa Madre, el Programa de Rehabilitación del Instituto para Personas Traficadas, Explotadas, y Desaparecidas (IPTED), y un programa de becas para estudiantes salvadoreños. - Ave Fénix: Es una organización que procede de la Iglesia protestante. Su función es apoyar a niños de familias con escasos recursos con educación y una alimentación adecuada. - Nuestros Pequeños Hermanos: Su misión es dar un hogar y una familia a niños huérfanos o abandonados, o a aquellos que viven en extrema pobreza, dando educación de calidad, atención médica y formación espiritual para buenos cristianos y miembros productivos. - Helps International: Fue fundada en 1984 y está asociada con individuos, empresas, corporaciones y el Gobierno Local y Nacional para reducir la pobreza en países como Guatemala. Posee programas con temas de salud, educación,
47 8. Organización y administración educativa inadecuadas, ya que la primera es deficiente, no está coordinada institucionalmente e incumple la legislación; y la segunda es ineficiente y demasiado burocratizada. 9. Centralización de la administración educativa que no deja paso a la planificación local y regional que eleve la calidad de los servicios. 10. Financiamiento de la educación que no es suficiente debido a la inestabilidad económica o a que el presupuesto se emplea de manera inadecuada. Parece interesante hablar del estudio mencionado (PUIE, 1995) porque en él se señalan varios objetivos que pretendían lograrse para el tiempo en el que estamos. Podemos ver cómo muchos de los problemas siguen estando presentes y cómo, al igual que se creía entonces, los beneficios que reporta el sistema educativo en Guatemala eran, para muchos, inexistentes; de igual manera que lo son en nuestros días. Se hablaba de una educación “alienante, discriminativa, mecanicista y anticipatoria (…) tiene efectos nocivos sobre los educandos” (PUIE 1995, p.55). Además de ello, únicamente un sector privilegiado del país puede tener acceso a la educación de calidad; dejándose al margen el objetivo de la misma: formar a personas que en un futuro comprendan el contingente laboral de Guatemala; además de obviar también los valores morales, la participación democrática e igualitaria o la integración. Es interesante avanzar un poco más para poder observar cuáles fueron los horizontes de las personas a las que se pidió dar parte, para el año 2010. Se describen objetivos como: - Una educación accesible y equitativa, obligatoria, en la que predomine el sector público, gratuita, con un enfoque social y con oportunidades como el poder estudiar a distancia.
48 - Un sistema educativo de alta calidad, con excelencia científico-técnica, que desarrolle la inteligencia, en la que teoría y práctica interaccionen, que sea competitiva internacionalmente, así como eficaz y eficiente. - Una educación participativa y democrática, liberadora, que permita la autogestión y el desarrollo, la formación cívico-política; además de conocer los derechos y obligaciones. - Que sea integral, con valores y conciencia, humanista y que logre el desarrollo total de la persona. - Sin discriminación, pluricultural e intercultural, con opciones bilingües, acorde a las necesidades y coherente con la realidad del momento y del contexto. 2.3.4. Diferencias en cuanto al género. En lo que respecta al aspecto de género, pueden observarse enormes diferencias en el trabajo de hombres y el que desempeñan las mujeres; siendo de un 73.8% del total los varones remunerados, mientras que son un 26,2% las que lo están (ENCOVI 2000 18 ). Así, si se tienen en cuenta las actividades remuneradas, la distribución daría paso a un 54,6% de población dedicada a la agricultura, un 12,9% a actividades artesanales e industriales y un 32,5% al sector terciario (comercio y servicios). Siempre sin salir de las actividades remuneradas, puede señalarse que es mucho mayor el número de hombres que trabajan en la agricultura, mientras que las mujeres están más presentes en el comercio y los servicios personales. Así pues, la ocupación de las mujeres, con más o menos peso en unos y otros, se concentra en cuatro sectores principalmente: la agricultura, la industria manufacturera, el comercio y los servicios (Salvatierra, 2007). Sí bien es cierto, hace unos cinco años y ante la compleja situación a la que se enfrentaban, y enfrentan, muchas mujeres mayas se han incorporado al grupo de trabajadores agrícolas 18 ENCOVI 2000: Encuesta Sobre Condiciones de Vivienda del año 2000.
49 asalariados que trabajan la tierra en propiedad de otros para la exportación de productos no tradicionales como pueden ser: el brócoli, las flores, la arveja china, etc. Pero, la enorme diferencia viene dada cuando se observan las actividades no remuneradas, y entra en juego el trabajo dentro del hogar y del cuidado de los hijos e hijas; dentro de lo cual, son ellas (las mujeres y las niñas) las que, sin ninguna duda, ejecutan la fuerza de trabajo. Estamos ante una clara feminización de la pobreza 19 , ya que es mucho más severa en este grupo de población. Debido a la asignación de roles, son ellas las que están sometidas a una posición subalterna que las hace aún más vulnerables; lo cual conlleva que logren menos beneficios y tengan menos oportunidades. En relación a ello, las mujeres indígenas juegan un papel importantísimo en el desarrollo de las nuevas generaciones (otorgándoles educación entre otras muchas cosas), el cual debe estar en equilibrio con el mantenimiento de sus valores culturales y su propia identidad. Es interesante comparar dos de las actividades que se ejecutan en el medio rural en función del elemento “género”, como así lo realiza Baumeister (2003) en la ya citada investigación. El resultado es que en las labores de cultivo y similares, sólo participa un 8% de las mujeres de más de siete años de edad; mientras que en la crianza de animales esta cifra para el mismo rango de edad es de 36,4%, de 44% entre aquellas que tienen entre diecinueve y cincuenta y nueve años, y de 45,1% entre las que superan los sesenta. Ello puede corroborarse con el número de hombres que poseen la jefatura familiar (85,4%), siendo la restante cantidad la ocupada por mujeres que se sitúan al frente de la familia, haciéndose cargo de la economía y de la dotación de bienes básicos. Pero no pensemos que se avanza mucho en este 19 En palabras de Irma Yolanda Ávila Argueta en su estudio: La pobreza con rostro de mujer e indígena como máxima expresión de las desigualdades en Guatemala.
50 aspecto y no creamos que esa cifra; ese 14,6% supone un mayor avance en la participación de las mujeres; ya que en buena medida se sitúan dentro las viudas, abandonadas o divorciadas. La opresión, marginación y discriminación hacia el género femenino rural, puede observarse también en el limitado acceso a la tierra que poseen, así como a la obtención de créditos y por tanto a la consecución de un trabajo formal (Salvatierra, 2007). Para tratar este problema es necesario trabajar con las mujeres y los hombres en conjunto, para así poder hacer entender a los últimos la importancia de las primeras, y que ellas puedan reclamar la igualdad que les corresponde. Porque “el reclamo de igualdad es casi siempre por libertad (…) es libertad para tener educación, libertad para tener salud, libertad para tener soltería, libertad para tener un matrimonio que se disuelva, esas igualdades son libertades” (Valcárcel, 1997 20 citado por Salvatierra, 2007 p.231). A la hora de tratar el tema sobre relaciones de género, es importante no caer en generalizaciones que metan, por así decirlo, a todos los pueblos indígenas “en el mismo saco”; puesto que la diversidad cultural de éstos es enorme y aunque posean similitudes, también grandes diferencias. El problema viene dado por el trato del mismo, ya que las comunidades rurales (y en especial las mujeres) no poseen sus propios sistemas locales, ni espacios en los que puedan debatirse posibles medidas al respecto. 2.3.5. Empleo y fuentes de ingreso. El conjunto de los hogares de la población rural representa un ingreso promedio cercano a Q6.56 (quetzales) por día y persona (0,64€), situándose por debajo de los umbrales habituales de uno o dos euros por día. Algunas de las causas de esta situación podrían atender a fenómenos naturales (como el huracán Mitch, El Niño, o las sequías prolongadas) o a la crisis de los precios del café desde mediados del 2000. Todo ello se suma a que se reduce el 20 En La Política de las Mujeres.
51 número de personas que trabajan estacionalmente, debido, además de a los problemas con el cultivo del café, a la sustitución del algodón por la caña por no tener suficiente demanda. Pero si se va más allá, los hogares rurales indígenas tienen un ingreso promedio de Q5.44 (0,53€) por día y persona; mientras que para los no indígenas será de Q7.69 (0,75€). Ello, según datos de la mencionada Encuesta y del Informe de Desarrollo Humano de 2001, se debe a factores como son el menor acceso a la tierra de la población indígena, y la mayor facilidad para trabajar en el sector terciario de la población ladina. 2.3.6. Zona geográfica. Las diferencias en el nivel de ingresos se relacionan, de igual manera, con la zona geográfica; siendo agropecuarios un 50% del total de los ingresos de las familias de la parte norte del país (Norte, Petén, Nororiente y Noroccidente); mientras que en las partes Central, Suroccidental y Suroriente el peso del agro es intermedio, y en la región Metropolitana es sólo un 10% de la misma. Sin embargo, el sector terciario sigue la línea inversa, como es lógico pensar. 2.3.7. Diversidad étnica y sus consecuencias. Guatemala compartía con otros países de América Latina el gran peso de población indígena que habitaba sus tierras (y sobre todo sus tierras rurales); sin embargo actualmente es el único país que sigue conservando este patrón de manera muy predominante (Baumeister, 2003). ¿El por qué? Según la Encuesta de Condiciones de Vida (ENCOVI, 2000), podría deberse a cuatro factores, como son: - El peso de población indígena está más arraigado en el control de las tierras de pequeña escala. - Existen grandes niveles de productividad agropecuaria en las zonas muy pobladas del altiplano.
52 - Perdura una estructura ocupacional marcadamente diversificada en zonas rurales con alta densidad de población. - Ampliación de la frontera hacia tierras bajas del norte del país, beneficiando la migración rural-rural. Según el Informe sobre Pueblos Indígenas, pobreza y desarrollo humano en América Latina (1994-2004), un 39% de los guatemaltecos se identifica como indígena. Entre 1989 y 2000, las tasas de pobreza y pobreza extrema descendieron para toda la población, en un 14% para los indígenas y en un 25% para los ladinos, llegando a un 74% para los primeros y a un 38% para los segundos. Respecto a la pobreza extrema, el nivel para los indígenas se redujo en un 29%, llegando a 24,3%, y para los ladinos en un 34%, siendo de 6,5% (Salvatierra, 2007). O dicho de otro modo, cuatro de cada cinco pobres viven en las zonas rurales, son indígenas y mujeres (como ya se hizo alusión). Las actividades de la población indígena situada en zonas rurales giran principalmente en torno al trabajo de la tierra (agricultura especialmente minifundista), a la producción de granos básicos, a la pequeña producción artesanal, etc. conformando un 62,5% de la población. Hay muchas teorías que coinciden en afirmar que la población indígena, maya, posee muchas de las características que tipifican la pobreza extrema: mayores niveles de desnutrición, menores expectativas de vida, mayores tasas de analfabetismo,.. De hecho, según UNICEF, las prevalencias más altas de desnutrición crónica las muestran los hijos de madres indígenas (72%) y de madres analfabetas (68%). Algunas de las causas por las que se cree que el pueblo indígena sufre más devastadoramente la pobreza, pudieran ser: - Las tradiciones o creencias: la pobreza va de la mano del estilo de vida, la cultura y el bienestar; así como de la educación, respecto a la cual, si poseen unos mínimos, tratan de buscar posibilidades de mejora. - Fatalismo: se ve a las enfermedades como algo que no tiene solución y que se debe soportar como un fenómeno natural, lo cual está relacionado con
53 la manera tradicional de enfrentar la muerte y lo previo a ella. - Alcoholismo; el cual se extiende por múltiples familias en las cuales las padres crían a sus hijos en un ambiente colmado de alcohol, convirtiéndose así en un problema cíclico que persiste de generación en generación. - Ignorancia: puesto que quienes viven toda la vida en un pueblo organizan su manera de vivir en base a eso que conocen y adoptando como mejor modo ese; que es el único que han visto. - Concepto de justicia, el cual es diferente para los indígenas y para los ladinos. - Lenguas indígenas: muchas personas consideran que mantenerlas supone limitar el progreso. - Agricultura tradicional: el mal uso de las tierras hace que se sobreexploten y no pueda obtenerse todo lo que se quisiera de ellas. Respecto a las desigualdades existentes y la discriminación de este grupo poblacional, se hace necesaria la inversión en educación como uno de los componentes más importantes para la reducción de la pobreza en general y de la mejora de su situación en particular para así lograr el aumento de la productividad, así como de las oportunidades de empleo. Pero, para grupos como los pueblos indígenas, las mujeres o los jóvenes pobres, no basta con tener acceso a la educación, sino que se hace necesario también poseer los medios para superar desventajas como pueden ser la movilidad, la estadía y la adaptación a la oferta de servicios, por ejemplo por ser la misma impartida en castellano y no en su propio idioma maya. “Son pueblos con una sabiduría milenaria y de los que podemos aprender mucho, pero para eso hace falta que les dotemos de recursos para paliar sus necesidades específicas (…)”. (Lux de Cotí, 2013 citada por Lombraña, 2013). Las secuelas del pasado se manifiestan en el tejido social en forma de desigualdades hacia los pueblos indígenas, a pesar de las negociaciones de los
54 Acuerdos de Paz, que duraron desde el Acuerdo Marco de 1994 hasta 1996 con el Acuerdo de Paz Firme y Duradera (Salvatierra, 2007). El Informe sobre Desarrollo Humano acerca de la diversidad étnico-cultural (2005) indica que las brechas entre pueblos y la desigualdad se han ido cerrando a paso lento; aunque de igual modo se indica que siguen dándose limitaciones en las oportunidades concedidas a los indígenas. En relación a la tierra y su tenencia, de modo global puede investigarse y constatarse el hecho de que cada vez más, una enorme parte de estas familias rurales no tiene acceso a tierras propias, y ni tan siquiera a arrendadas. "En ese contexto de señales impredecibles, las esperanzas de llegar a una solución de la problemática nacional son cada día más remotas, en medio de un clima en el que aunque el espacio político en la superficie parece despejado, subterráneamente está enraizado por presagios de difícil escrutinio. Hay heridas irrestañables y no hay visos de una reivindicación legal para los centenares de miles de guatemaltecos sacrificados en el pasado inmediato. Y algunos de sus verdugos están en el disfrute del poder, como una afrenta a ese destino del pueblo que aspira al día cuando la justicia social sea una realidad y cristalice una positiva convocatoria para el auténtico y perdurable triunfo de la libertad" (Saavedra, 2001). 2.3.8. La situación de pobreza en el país. Al hablar de pobreza, es preciso remontarse al pasado histórico de Guatemala y, por ende, al por todos conocido dominio por parte del Estado español, que sometió a la población indígena a trabajos forzados y sin derechos. Tanto fue así que los indígenas llegaron a pensar que no eran seres humanos por el hecho de no ser como aquellos que habían ocupado sus tierras. Volver la vista atrás y observar estas relaciones, puede ayudar a comprender algunas de las actitudes sumisas que hoy se toman respecto a la clase dominante. “Los oprimidos internalizamos la visión que el opresor tiene
55 de nosotros, de tal manera que romper con el círculo de la pobreza requerirá cambiar el paradigma de ser indígena y de ser mujeres en igualdad de derechos” (Salvatierra 2007, p.223). Es inevitable relacionar la pobreza con el medio rural; de tal manera que en palabras del representante del Banco Mundial (BM): “más del 70% de los pobres del mundo viven en áreas rurales” (Salvatierra 2007, p.173). En base a la misma, es preciso desarrollar que este complejo término se refiere a la falta de algo, del tipo que sea, que, junto con un sufrimiento de aquel que la padece, implica la ineficiencia de los sistemas económico, político y de aquellos de rango internacional, para conseguir el bienestar para toda la población. Así, de un modo más o menos elevado, la pobreza afecta a muchas regiones del mundo; pero lo hace con matices estructurales en aquellos denominados “pobres”, “del sur”, “subdesarrollados”, “dependientes”,… y sobre población vulnerable. El crecimiento de la pobreza puede situarse con la aplicación del modelo neoliberal por el que se rigen la mayor parte de países de América Latina; sí bien es cierto, también crece la preocupación por atacarla, como así lo enuncian en el caso concreto de Guatemala, viéndolo como un desafío nacional. Pero dicha “preocupación” no sólo viene desde el Gobierno, sino también desde una gran parte de Organizaciones dentro de la Sociedad Civil, muchas de las cuales quisieron o quieren hacer las cosas bien y fueron perjudicadas por otras tantas corruptas, sobre todo en la zona de Petén (norte del país). Así pues, la pobreza en Guatemala implica problemas económicos, sociales, políticos y éticos; traduciéndose en la falta de empleo y, por tanto, de ingresos, en la poca mano de obra con cualificación, en la desigualdad, etc. Según estudios el Banco Mundial (BM) en el año 2005, Guatemala era el país de América Latina con más desigualdad socioeconómica; siendo un 57%
56 de la población total el que vivía en situación de pobreza y un 22% el que lo hacía en pobreza extrema. Aunque la pobreza es predominante en todo el territorio de Guatemala, es especialmente elevada en las zonas rurales (83.5%); las cuales presentan elevadas cifras de pobreza extrema: 66.4%, como ya se comentó. Es lógico que si se hablaba, tanto desde el Gobierno, como desde la Sociedad Civil o las Universidades, de preocupación sobre la pobreza, nos preguntemos por qué la misma sigue aumentando. La respuesta es más o menos simple; ya que lo que se intentó (tanto en el modelo de Estado de Bienestar Keynesiano, como en el Neoliberal de libre mercado) no fue erradicar la pobreza, sino desarrollar la economía de mercado por encima de la satisfacción a las necesidades de la población; lo cual benefició a una única parte; esa compuesta sobre todo por empresarios y terratenientes rurales. Así, las políticas agrícola, agraria y rural no contribuyeron al desarrollo de las poblaciones rurales, sino que la mayoría de los campesinos se hundió más en la pobreza, y lejos de hacerse capitalistas, fueron más excluidos. Y, es que ya ni existió ni existe interés por hacer de todos los campesinos productores agrícolas eficientes; por lo que muchos de ellos deciden vender sus tierras (si las tienen), convirtiéndose así en los nuevos pobres rurales, o en migrantes hacia la ciudad de Guatemala, México o Estados Unidos. Otros muchos continúan cultivando la poca tierra y de escasa fertilidad que les queda; incorporándose a las acciones de desarrollo rural estatales, lo cual supone muchas veces (además de precariedad y poca rentabilidad) el compromiso obligatorio con el régimen político reinante. Por último, otros fueron los que se movilizaron contra el Estado demandando unas condiciones mínimas. Pero, ninguno de ellos ha conseguido que se superen los niveles de pobreza y exclusión actuales, existiendo (valga la redundancia) inexistencia de programas de reforma agraria; ya que por mucho que los campesinos planteen, el Gobierno no escucha; al Gobierno no le interesa. Para enfrentar los efectos de la pobreza y las desigualdades se deben priorizar y focalizar las inversiones que favorezcan a las poblaciones más
63 las niñas tengan su cuarto porque ya van creciendo.” (Entrevista número 3 a familiar sin nueva construcción). Además de la falta de intimidad, un gran problema que se presenta es la incomodidad, tanto a la hora de dormir tantas personas en una misma cama, como al no tener espacios propios en los que guardar la ropa o los objetos personales, por ejemplo. Todo ello sumado al hecho de no poder tener espacios en los que los miembros puedan estar solos un mínimo de tiempo necesario para pensar, para relajarse o para desconectar. 3.2.3. Características del espacio. Se dará cabida a las condiciones físicas y el aspecto de las viviendas de las familias con escasos recursos del área rural seleccionada, en relación a las plantas, los techos o cubiertas, las paredes, el piso y la existencia de ventanas. - Las plantas de las viviendas suelen ser de forma rectangular y, como ya se comentó, de muy pocos metros. En contraposición a lo que se describe en el estudio sobre el Departamento de Escuintla (Acevedo, 2002), en el que se dice tender a ampliarse el módulo básico, no son muchas las ocasiones en las que las familias amplían el espacio empleado como dormitorio (debido a la poca capacidad económica, a no querer invertir en ello, o simplemente por pereza); pero en los casos en los que lo hacen, el mismo suele utilizarse como sala de estar y como cocina. Normalmente tiene abertura al exterior de la casa, quedando un aspecto de, algo así como un patio interior. - Los techos o cubiertas, por lo general, son de lámina metálica (chapa), ya que no es excesivamente cara y permite aislar el interior de la vivienda completa, o casi completamente, de la lluvia. Son bastantes los casos en los que se emplea cemento; pero suele ser más caro y requiere que el resto de la estructura sea del mismo material, por lo que para muchas familias es impensable.
64 0 1 2 3 Techo 3100 Chapa o lámina Concreto o cemento Teja Palma, paja o caña La teja se emplea en pocas ocasiones por ser aún más cara que el anterior. Suele ser seña de una familia bastante bien posicionada y con cuantiosas posibilidades. Todo lo contrario a materiales como la paja, la caña o la palma, no muy comunes en la zona en la que se realiza la presente investigación, debido al frío y la lluvia de los meses invernales. Por último, todos los techos que se tomaron en cuenta mediante la muestra, son de un agua o, también llamados, de cobertizo (Aguilar, 1980); es decir con la techumbre plana y formando una sola superficie, como así se indica en la representación adjunta. - Las paredes o muros de las casas se relacionan enormemente con la capacidad económica de las familias. Analizando la muestra, se observa que dos de las cuatro viviendas sin nueva construcción, las tienen de block de hormigón, una de chapa y la otra posee, parte de block y Gráfico 4. Materiales de construcción del techo de las viviendas. Fuente: Elaboración propia. 0 0,5 1 1,5 2 2,5 Paredes 2,5 1 0 0 0,5 Block Chapa Madera Plástico o cartón Caña Gráfico 5. Material de las paredes. Fuente: Elaboración propia.
65 parte de caña y cartón (de ahí que en el gráfico esté dividida en la mitad de cada material). Ahora bien, si se profundiza un poco más, se concibe cómo una de las que están hechas de block pertenece a la mujer que se encuentra alquilada, por lo que la muestra no es demasiado clarificadora en este aspecto. La observación no participante durante tan prolongado tiempo, permitió aseverar que la mayor parte de las viviendas están hechas de caña o de chapa; o bien, de mezcla de las dos: “Antes mi casa era de un cartón como hecho de pasta; con el sol y la lluvia se doblaba y cuando me enteré de su Proyecto; vi que el sueño se iba a hacer realidad…” (Grupo de discusión, informante número 8: mujer, 32 años). El motivo de que muchas sean de caña es la accesibilidad que las personas del medio rural tienen a la misma. No es sencilla su recolección, ni la colocación en la casa, pero al menos no conlleva un costo; como sí lo requieren el resto de materiales de construcción. El motivo de que muchas otras sean de chapa o lámina metálica es, además del precio, que en bastantes ocasiones algunos familiares se las prestan o regalan a quienes quieren construirse una nueva casa. El problema, sobre todo de la primera, es la inseguridad que presenta, así como el no proteger al interior del frío ni de la lluvia: “Muchas son de caña, y si viene un aguacero se las lleva…” (Grupo de discusión, informante número 1: mujer, 40 años). Además, la caña requiere que se vaya cambiando cada año y medio, más o menos, puesto que se estropea mucho y comienza a romperse. Muchas familias no tienen en cuenta esto y, sobre todo en el invierno, sufren constantes inundaciones y la suciedad se acumula día tras día. - El piso suele ser, de modo general, de cemento (en tres de cuatro casos de la muestra) o de tierra (en un caso). Del mismo modo que sucede con el resto de materiales empleados, varía mucho según la capacidad económica de la familia. El problema que presentan los suelos de tierra es la enorme suciedad que albergan, ya que, además de no poder limpiarse correctamente, por mucho que se haga, siguen acumulando suciedad, bacterias, restos de excrementos de animales domésticos y alimenticios, etc. A ello hay que añadirle el hecho de que, cuando llueve, todo se llena de agua y se forma lodo
66 en el que, como así afirma la informante número 8 del Grupo focal, los niños gatean. - Respecto a la existencia de ventanas, el total de las cuatro viviendas analizadas sin nueva construcción no las poseen. Es algo que las familias suelen obviar, pero que tiene una gran importancia por dos aspectos: el hecho de tenerlas da mucha más iluminación a la vivienda y, el más importante, sirve para ventilar el cuarto. El resultado de su inexistencia es, además de habitaciones oscuras y angostas, un ambiente sin purificar y que no permite la entrada de aire desde el exterior. Es posible que obvien hacer ventanas a causa de la complejidad de construcción que requiere (son viviendas “autoconstruidas”) además de por temas de seguridad en función de las inclemencias del tiempo (lluvia, frío, etc.). 3.2.4. Servicios que presentan las viviendas. Para desarrollar este apartado se tienen en cuenta tanto las entrevistas realizadas a quienes no tienen nueva construcción, como a aquellos que sí que la tienen. Por tanto, la muestra que se toma en este caso es de seis personas. Dentro de ello, se tratan los siguientes elementos: la cocina (el material del que está construida, con qué cocinan las familias y si lo hacen dentro o fuera del cuarto en el que duermen), el sanitario, el agua (con qué tratan la que beben, de dónde proviene, con qué frecuencia hay y cuánto pagan por ella mensualmente), la luz (si es, o no, propia y cuánto pagan mensualmente) y otros servicios que pueden presentar, como por ejemplo, celular (teléfono móvil en España). 0 0,5 1 1,5 2 2,5 3 Piso Piso 3 1 Cemento Tierra Gráfico 6. Material del piso. Fuente: Elaboración propia.
67 - La cocina en la mayoría de los casos está hecha de chapa (lámina metálica) y cubierta por tres de sus lados, dejando uno al aire; mientras que en uno es de caña y en otro de block. Suele ser un cuarto aparte del empleado para dormir, de tal manera que se cocina en el exterior del mismo, evitando así la contaminación y la aspiración del humo producido por las estufas de leña (en todos los casos entrevistados se emplea la misma para cocinar). Sí bien es cierto, mediante la observación, se corroboró que son algunas las familias que tienen la estufa en la que cocinan dentro del dormitorio, dando como resultado paredes negras y un gran peligro de que los muebles se incendien. En muchas ocasiones el hecho de cocinar, que tan simple parece, resulta muy incómodo debido a que las familias que viven en el mismo terreno tiene que compartir una misma cocina y, por tanto, esperar a que terminen unos para comenzar otros. En los datos recopilados, tres de las familias tienen que compartir la cocina y tres no. Fuente: Elaboración propia. 0 0,5 1 1,5 2 2,5 3 3,5 4 Chap a Caña Block Material de la cocina 411 Material de la cocina Gráfico 7. Material de la cocina . 0 0,5 1 1,5 2 2,5 3 Propiedad de la cocina Propiedad de la cocina 3 3 Propia Comparti da Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados de las entrevistas. Gráfico 8. Propiedad de la cocina.
68 - El sanitario, en todos los casos a excepción de uno, en el que es una letrina 21 , está constituido en forma de drenaje 22 . El sistema de eliminación de excretas, en función del Método de Necesidades Básicas Insatisfechas (Solow, 1950), es adecuado, ya que disponen de un sistema destinado a esta función, el cual se sitúa externo a la vivienda. En la zona rural analizada, el sistema sanitario está más higienizado y controlado que hace unos diez años, en los que la situación era insostenible debido, entre otras cosas, a plagas e infecciones que afectaban continuadamente la salud de las personas: “al caminar por el pueblo se siente un olor fétido debido a la gran cantidad de excremento humano en varias zonas (…)” (Matas 2002, p.10). Drenaje Letrina 21 La letrina de hoyo seco está compuesta por un hoyo hecho en el terreno destinado al alivio de las necesidades básicas, el cual se cubre con una plancha de cemento o de madera en la que previamente se ha realizado un agujero. 22 Hace referencia al sistema de tuberías por las que se trasladan las aguas negras. Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados de las entrevistas. Gráfico 9. Tipo de servicio sanita rio.
69 - En todos los casos entrevistados e investigados tanto en la observación no participante como en las visitas domiciliarias, se constata que el agua proviene de la Red Pública, sin la necesidad de que las familias tengan que ir a extraerla de fuentes como ríos o pozos. Por ese mismo motivo, en base al Método de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), y siguiendo Solow (1950), puede afirmarse que el sistema sanitario es adecuado. Sin embargo, hay bastantes problemas con el suministro, ya que diariamente llega a muy pocas casas y constantemente a casi ninguna. De las seis familias, sólo dos disponen de agua todos los días, y una de ellas por la noche, lo que hace que tengan que desvelarse para llenar recipientes en los que depositarla para utilizarla durante el siguiente día: “Acá cae cada tres días y por la noche, sobre las 22.00. Hay que llenar todo… Y nos vamos de acá como a las 24.00. El otro día mi esposo tuvo que levantarse a las 4.00 de la mañana para ver si ya se había llenado todo” (Entrevista número 1 a familiar con nueva construcción). Como puede apreciarse en el gráfico, en un único caso, el agua sale cada dos días; y en dos sale cada tres (en uno de los cuales también la tienen únicamente por la noche). Por último, una de las personas afirma tener agua cada cuatro días, lo cual es especialmente complejo e incómodo teniendo siete hijos y compartiendo el baño y la cocina con algunas personas de su familia. El modo de tratar la que emplean para beber, suele ser hervirla puesto que no les supone costo alguno. También es bastante habitual emplear cloro, y en otros casos menos frecuentes comprarla o introducirla en un aparato denominado ecofiltro que sirve para purificarla. Es en uno de los casos en el que se hace uso de este último y es porque se lo regalaron desde un Proyecto de ayuda 0 0,5 1 1,5 2 Por el día Por la noche Por el día 1 1 2 Por la noche 1 0 1 Cada día Cada Cada Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados de las entrevistas. Gráfico 10. Frecuencia del agua.
70 social; puesto que las familias objeto de estudio, generalmente, no pueden permitirse comprarlo. En lo que se refiere a la cuantía económica que pagan por disponer de tan inconstante suministro de agua en su domicilio, las cifras suelen ser de entre Q8 y Q12 mensuales (en torno a un euro). Parece ser poquísimo, pero no olvidemos que el salario percibido por estas familias es muy bajo y los miembros que las componen muy numerosos. Hervida Clorada Comprada Uso de Ecofiltro - En todos los casos de la muestra la luz es propia y el gasto que conlleva la misma oscila entre los Q35 (unos 3,5€) y los Q75 (unos 7,5€). 1: Entrevista número 1 a familiar sin nueva construcción. 2: Entrevista número 2 a familiar sin nueva construcción. 3: Entrevista número 3 a familiar sin nueva construcción. 4: Entrevista número 4 a familiar sin nueva construcción. 5: Entrevista número 1 a familiar con nueva construcción. 6: Entrevista número 2 a familiar con nueva construcción. Gráfico 11. Sistema de tratamiento del agua que beben. Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados de las entrevistas. Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados de las entrevistas. Gráfico 12. Gasto mensual en Quetzales (Q).
71 - Por último, los servicios, por así decirlo, de los que las familias suelen disponer son: teléfono celular, televisión o aparato de música o bicicleta. Además de ello, poseen animales domésticos que les sirven para complementar su alimentación o para las tareas del campo. Son comunes las gallinas y los pollos, y los caballos para cargar peso. 3.2.5. Actividades que se ejecutan en la vivienda. Parece interesante comparar las actividades que, según el estudio de Aguilar (1980) se realizaban en los diferentes espacios de la vivienda, y las que se analizó que se ejecutaban en la comunidad señalada y por parte de la población descrita. Tabla 8. Actividades realizadas por las familias en función del espacio. Fuente: Elaboración propia en comparativa con el Estudio de la vivienda rural en Guatemala (Aguilar, 1980).
72 Mediante las características descritas anteriormente, y en función de los tipos de vivienda establecidos por Aguilar (1980), se da cabida de que las casas de las familias analizadas no se corresponden exactamente con ninguno de ellos. Sí bien es cierto, se aproximan al tipo número 1 y al número 17. Al primero debido a estar formadas por un solo ambiente, tener la cubierta de lámina, poseer dimensiones cercanas a la medida descrita (de 6 a 24 m 2 ) y con la puerta únicamente para ventilar. Las diferencias son que las observadas son de un agua, la cocina es externa al cuarto en el que duermen y la misma no se sitúa en el suelo. En lo que respecta al tipo 17, se ven como similitudes el formarse por un solo ambiente, tener algunas paredes compuestas por tablas, la cubierta de lámina y la cocina separada; pero como diferencias no ser de dos o cuatro aguas, sino de una; cocinar en una estufa de leña que no está en el suelo y no poseer ventanas. 3.3. Condiciones de higiene personal, de la vivienda y salud de las familias. Relacionado, en parte, con los datos descritos anteriormente, parece adecuado hablar sobre la limpieza de las viviendas por parte de las familias con escasos recursos en el área rural. Así pues, muchas de las familias dicen limpiar el cuarto en el que duermen todos los días e incluso dos o tres veces al día. Además, mantienen una mayor continuidad de limpieza aquellos que poseen una vivienda de nueva construcción (en este coso por parte de De Casas a Hogares), ya sea por tener una casa mucho más cómoda de limpiar o por adquirir el compromiso de limpieza que desde el mencionado Proyecto se demanda. Los productos empleados para ello varían en función de la capacidad monetaria de los inquilinos, ya que muchas veces sólo es posible emplear agua y jabón, pero en otros hacen uso de cloro y desinfectante. Sí bien es cierto, la tendencia general de las familias (como así pudo verificarse con la observación) es tener la casa bastante descuidada y sucia. Ello puede deberse a causas tan dispares, como puede ser la poca educación sobre hábitos de
79 Sí bien es cierto, en algunas ocasiones el hecho de tener un lugar adecuado en el que vivir permite que puedan poner sus esfuerzos y energía en otros aspectos (como el empleo o la educación) y supone un “empujoncito” para un cambio en la vida de toda la familia: “Se nota en la preocupación; porque ya no tienes que estar pendiente de estar de prestado en casa de familiares o de tener que estar reparando la casa cada mes…” (Entrevista número 1 a familiar con nueva construcción). “Además de que tienen un mejor lugar para vivir, claro está (…) además de para los padres, también creo que sirve para los hijos; para que vean que puede vivirse mejor y que si luchan pueden tener más oportunidades”. (Entrevista número 1 a profesional de De Casas a Hogares). Muchas veces este cambio varía en función de si es mucho o poco el trabajo que se hace con las personas. Así pues, será muy beneficiosa y mayor la transformación si después de construir una casa para una familia, se consigue darles apoyo en la educación de los hijos (aunque sea con los útiles o el uniforme), opción a disponer de clínicas médicas gratuitas y seguimiento situacional con trabajo continuado de, por ejemplo, trabajadores sociales y psicólogos. Sin embargo, muchas veces no puede ofertarse todo eso y en la práctica los resultados son una familia con una bonita casa y, claro está, más segura; pero que sigue teniendo problemas de violencia, alcoholismo, alimentación básica o búsqueda de empleo, por ejemplo. Honestamente, te digo que el cambio en este caso es físico; es más que todo del propio ambiente en el que viven. Nosotros proveemos un tipo de ambiente llamado vivienda básica. Pero de tener casas de lámina o caña o piso de tierra, hay una gran diferencia. Pero la situación en sí de la familia no cambia totalmente; es decir, no por tener un nuevo cuartito se mejora totalmente su situación económica o su forma de vida. Pero creemos que es una manera de animarlos a que mejoren los aspectos de vivienda y de vida en general. Hay muchas que tienen voluntad y se lo
80 pueden permitir, pero otras muchas que no. (Entrevista número 2 a profesional de De Casas a Hogares). Sin embargo, puede darse cabida (gracias a los testimonios de las dos personas con nueva construcción y a las del Grupo de discusión) de cambios en la comodidad, las facilidades, la limpieza y la reducción de las preocupaciones de toda la familia: “Ahorita que tenemos este cambio, la familia nos sentimos felices.” (Grupo de discusión; Informante número 5: mujer de 23 años). Además, desde el Proyecto De Casas a Hogares, puede tenerse acceso (si se les construye vivienda desde el mismo) a la clínica médica de manera totalmente gratuita; además de otras ayudas como el caso de la mujer entrevistada, a quien se le hizo entrega de una estufa y una bolsa de víveres cada mes durante un año. Cuando se le pregunta qué sintió cuando se le hizo entrega de ello, se emociona y expresa la alegría de toda su familia por poder emprender una nueva vida: “Dios… una felicidad… tanto tiempo esperando y que gracias a Dios se nos dio… fue muy lindo…” (Entrevista número 1 sin nueva construcción). Debe hacerse especial hincapié en el cuidado que las instituciones y proyectos tienen que tener al dotar a las familias de según qué tipo de ayudas. Es así como muchos profesionales lo ponen de manifiesto; argumentando que es erróneo el “dar por dar” y sin exigir un compromiso y una serie de responsabilidades por parte de los receptores. “Creo que es importante el hecho de darles un empuje a las familias; pero cuando les das todo no van a querer hacer nada. Esa es mi manera de pensar como guatemalteco. No tienen que acomodarse porque no harán nada”. (Entrevista número 2 a profesional de De Casas a Hogares).
81 3.6. Algunos de los aspectos determinantes de la situación de las familias con escasos recursos en el medio rural. 3.6.1. Educación. Nuevamente, la muestra que se tiene en cuenta para analizar los aspectos que a continuación se desarrollan está compuesta por seis miembros de las diferentes familias de escasos recursos de San Juan de Alotenango. Así pues, parece interesante hacer una especie de división entre la educación de los padres y la de los hijos, de tal manera que pueda verse cómo, aunque sea a pequeña escala, se va trazando algún que otro cambio con el pasar de los años. - En casi ninguno de los casos entrevistados, los padres lograron estudiar hasta más de Sexto grado, salvo en uno en el que se pudo llegar hasta Bachiller. Generalmente, el motivo del abandono escolar es la falta de recursos económicos; ya sea por tener que trabajar desde pequeños para ayudar a los padres a sostener al resto de la familia, o por no poder costearse estudios privados, superiores o simplemente los útiles, el transporte o los uniformes. “A mí me gustaba mucho estudiar. Incluso fui abanderada en la primaria. Pero yo veía que a mi papá le costaba un poco, ¿verdad? Sin embargo él siempre nos dijo que estudiáramos y que él vería cómo hacer; pero...” (Entrevista número 1 a familiar con nueva construcción). “Sí que me hubiera gustado. Dios… me hubiera gustado pero como no se pudo… siempre dinero…” (Entrevista número 2 a familiar sin nueva construcción). De hecho, se contemplan dos situaciones en las que no pudieron ni siquiera ir a la escuela por tener que colaborar con lo poco que pudieron ganar para el sustento del resto de los hermanos. Normalmente suelen ser los hermanos o hermanas más mayores los que tienen que realizar este tipo de sacrificios por los que vienen después: “Yo no estuve en la escuela. Me enseñó mi papá.” (Entrevista número 4 a familiar sin nueva construcción). Otras veces,
82 consiguen avanzar un poco más en sus estudios si pueden complementarlos con el trabajo, teniendo así que estudiar por las noches. En la tabla inferior se refleja el grado hasta el que estudiaron, tanto la persona entrevistada como su pareja; siendo: 1: Primero de Primaria, 2: Segundo de Primaria, 3: Tercero de Primaria, 4: Cuarto de Primaria, 5: Quinto de Primaria, 6: Sexto de Primaria, 7: Primero de Educación Básica, 8: Segundo de Educación Básica, 9: Tercero de Educación Básica, 10 y 11: Bachillerato. Los números que van del uno al seis corresponden a las personas entrevistadas; siguiendo el mismo patrón que en la tabla ya comentada del gasto mensual de luz en quetzales. Todos los miembros cuestionados, exponen sin dudar que si hubieran podido continuar estudiando más, lo hubieran hecho; e incluso van más allá, diciendo que si tuvieran ahora la oportunidad también lo harían. Puede leerse en sus palabras la añoranza de unos sueños que no pudieron ser cumplidos a causa de una realidad demasiado dura; una que se aleja enormemente de los libros y los lapiceros. Hablan de ser secretarias bilingües, maestras o perito contador; y al comprobar cómo sus oportunidades fueron tan pocas, desean que sus hijos e hijas no tengan que vivir lo mismo: “Es bastante importante… yo creo que es lo mejor que uno les pueda dar… me gustaría que llegaran a la Universidad… que uno fuera arquitecto y otro doctor.” (Entrevista número 1 a Gráfico 13. Grado de estudio. Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados de las entrevistas.
83 familiar sin nueva construcción). Dicen considerar su educación como algo de gran importancia para conseguir un buen puesto de trabajo en el futuro y para poder tener una mejor calidad de vida: “Siempre he querido que se superen.” (Entrevista número 4 a familiar sin nueva construcción). - En lo que respecta al grado de los hijos, se constata cómo es mayor el nivel al que han llegado, o llegarán, en comparación con sus padres. Así pues, en algunos casos se tienen hijas secretarias bilingües o peritos contadores; eso mismo que quisieron hacer sus progenitores y no pudieron lograr. En muchas ocasiones se invierte cierta cantidad económica en proporcionar educación a los hijos; lo que indica que realmente se preocupan y la valoran. De hecho, de la muestra de seis personas, sólo una lleva a todos sus hijos a una escuela pública. El resto hacen uso totalmente de una privada o llevan a algunos a privada y a otros a pública. El gasto de aquellos que hacen uso de privadas varía en función, lógicamente, de la escuela y del número de hijos e hijas que vayan a las mismas. En la tabla adjunta (posee la misma numeración en función de las personas entrevistadas que la anteriormente desarrollado sobre el gasto mensual de luz en quetzales) puede verse la cantidad monetaria que las diferentes familias dedican a la educación privada de sus hijos. 1 22 1 Pública Privada Ambas No van Fuente: Elaboración propia. Gráfico 14. Tipo de escuelas de los hijos.
84 Muchas escuelas públicas en el país, además de ser escasas sobre todo en las zonas rurales, tienen todas las plazas cubiertas y no dejan paso a la entrada de otros niños aunque no puedan permitirse el pago de una privada. “Los nenes están ahorita en una privada porque en la pública hay demasiado niño y es imposible que les apunten, porque uno tiene que ir a hacer cola a las cuatro de la mañana…” (Entrevista número 1 a familiar sin nueva construcción). Además se presenta el problema del pago de, por ejemplo, útiles escolares o el uniforme y los zapatos obligatorios; el cual muchas familias, aún estando en una escuela pública, no pueden afrontar. “Le compramos ropa de Paca porque es lo más barato. Cada tres meses. El uniforme de ellas es muy caro… sale como por Q70 o más (más de 7€).” (Entrevista número 4 a familiar sin nueva construcción). Definitivamente, en Guatemala, yo la considero muy deficiente. Los Gobiernos no se esfuerzan lo suficiente para mejorar este aspecto. Con decirte que se supone que es totalmente gratuita, y no lo es porque por ejemplo las familias a principio de curso tienen que comprar demasiadas cosas… Esto es algo que hace que se desarrollen muchos problemas porque no hay oportunidades para nada. (Entrevista número 2 a profesional de De Casas a Hogares). Se observan múltiples contradicciones a la hora de observar la consideración que los padres tienen de la educación de sus hijos. Por un lado, Gráfico 15 . Gasto en Quetzales de la escuela privada. Fuente: Elaboración propia.
85 si se comparan los estudios que pudieron alcanzar los padres y los que realizan los hijos, puede comprobarse como, aunque sea poco a poco, van surgiendo cambios y se comienza a dar más importancia a la educación, con vistas a adquirir un empleo mejor remunerado y en no tan malas condiciones. “Por ejemplo tener una carrera… ser maestra porque, por ejemplo, una mi hermana lo hizo y a ella veo yo que sí que le va bien… trabaja a medio día y tiene medio día para estar con sus niños.” (Entrevista número 3 a familiar sin nueva construcción). Y por otro lado, parece no tenerse tal concienciación y caer un poco en la facilidad de tener un salario más con el que contar o una ayuda extra en la casa: “Se empieza a los cuatro, pero con él… aún no he podido llevarlo…” (Entrevista número 1 a familiar sin nueva construcción). Además, en muchas ocasiones, los padres piensan (a causa de la misma falta de educación) que ellos no fueron a la escuela, pero que tampoco lo hicieron sus abuelos ni bisabuelos, y no sucedió nada, pudiendo vivir más o menos bien (dentro de que todo es relativo). Ello, sumado al hecho de que viven al día y no se plantean demasiadas perspectivas de futuro a causa de las dificultades que cada día tienen que sobrellevar, hace que muchas veces les sea imposible avanzar. Porque la mayoría de personas que no mandan a sus hijos a la escuela es porque ellos nunca fueron, son personas que generalmente, y por desgracia, son analfabetas… Ellos ya nunca podrán acceder a un mejor trabajo y siempre tendrán que ser agricultores, o trabajar en plantaciones y cosas así. Si se pudiera de alguna forma, le buscaría solución, dando una verdadera educación y gratuita por parte del Gobierno. Sólo de nombre se dice que se da, pero la realidad es bien distinta. (Entrevista número 1 a profesional de De Casas a Hogares). Cuando se cuestiona a los profesionales cuál es el que creen el principal problema en el país la respuesta es unánime: la educación, y es de ella de donde emanan el resto de dificultades.
86 El desempleo. Recuerda que con el empleo obtienes con qué poder ayudar a tu familia. Pero además, el crecimiento poblacional porque estamos muy descontrolados en este aspecto. Es muy desordenado y las necesidades aumentan en todos los ámbitos de una manera muy drástica. Esto se solucionaría por medio de la educación porque así ellos podrían entender mucho mejor estos aspectos. En relación a la planificación hay todavía muchas incógnitas y mucha vergüenza. Todavía no se habla claramente con los hijos…además está el tema religioso… (Entrevista número 2 a profesional de De Casas a Hogares). El problema es que, como todo, a la clase política no le interesa en absoluto lo que suceda con la educación del pueblo y no se da una atención especializada con sistemas locales propios que puedan mejorar la situación de los que menos tienen (Valcárcel, 1997 citado por Salvatierra, 2007). Es más, sus intereses giran en torno a que no adquieran demasiada cultura o demasiadas capacidades con las que percibir realmente que no deberían vivir así y que la desigualdad debería desaparecer. Ya dibujó esa realidad José Martí con sus palabras “solamente un pueblo culto puede ser verdaderamente libre”. Así pues, en comparación a la situación en el año 1995, teniendo en cuenta los resultados del PUIE (Programa Universitario de Investigación Educativa), con la actual; las diferencias no son demasiado notables. Los principales problemas existentes en el pasado y que todavía se mantienen en nuestros días en el país son: existencia de menor oferta que demanda, atención más reducida y deficiente en las zonas rurales (y sobre todo para los indígenas), la educación no se adecúa al contexto y las necesidades de la población, no se educa con visión de futuro, ni relacionando la teoría y la práctica, hay hacinamiento (sobre todo en escuelas públicas), no hay una intervención local y regional, sino que se tiene una perspectiva global (como anteriormente se comentó), y se destina poco financiamiento a la mejora y desarrollo de la misma.
87 3.6.2. Empleo y género. Parece llamativo hablar acerca del trabajo remunerado y del doméstico, para así poder destacar las diferencias en cuanto al género que tan presentes están en la sociedad guatemalteca. En la mayoría de las ocasiones, quien trabaja fuera del hogar familiar recibiendo un salario por su fuerza de trabajo es el hombre (un 73,8% según ENCOVI, 2000); puesto que la mujer se mantiene en casa al cuidado de los hijos y las labores domésticas (sólo un 54,6% reciben remuneración). Teniendo en cuenta el gráfico, podemos dar cuenta de lo mismo y apreciar dos casos en los que ninguno de los dos trabaja, puesto que el esposo falleció y ahora es otro miembro de la familia el que ayuda a la esposa y los hijos. Los trabajos a los que las mujeres se dedican fuera de la casa suelen ser cuidando niños, limpiando casas, haciendo tortillas, vendiendo en el mercado o cortando, por ejemplo, café en fincas. Sin embargo, el empleo de los hombres gira en torno a ser albañiles, mecánicos, meseros, conductores, trabajar en fábricas o como agricultores. Es cierto pues, que determinados trabajos están feminizados o masculinizados; pero cada vez más hay otros muchos que son desempeñados por ambos sexos (como mesero o trabajador del campo). El problema de estos últimos es que, ante la misma situación y en las mismas circunstancias, le dan uno de esos puestos a un hombre y no a una mujer; o se lo dan pero con un salario inferior. ¿La lógica? No existe. Y esa es la principal dificultad a la que las mujeres se enfrentan en su contexto: la falta de oportunidades; por eso, por el simple hecho de ser mujeres. “Entre hombre y mujer, siempre le darían antes trabajo a un hombre para el mismo puesto. Pero eso no suele pasar porque son muy diferentes los trabajos de unos y de otras”. (Grupo de discusión; Informante número 8: 2 1 2 1 Varón Mujer Ninguno Ambos Gráfico 16. Sexo de la persona que trabaja. Fuente: Elaboración propia.
88 mujer de 32 años). Además de ello, y dándole la razón a Salvatierra (2007), puede observarse en la realidad actual de las mujeres en Guatemala, que la mayoría de ellas no pueden acceder a un trabajo o a la propiedad de las tierras a causa de la gran desigualdad que sobre ellas recae. Debido a eso mismo, no tienen las mismas oportunidades que ellos ni la misma consideración; por lo que les será casi imposible acceder a un empleo futuro de cierto prestigio en el que los empleadores no tendrán nunca en cuenta la situación desigualitaria existente. Se cae de este modo, y tristemente, en una especie de bucle de marginación hacia el género femenino por parte de una cultura arraigadamente patriarcal. Los trabajos a los que se dedican, por lo general, son aquellos que han logrado encontrar y obtener sin dificultad en función de su capacitación educativa, o esos a los que se dedicaron sus padres, y no los que les gustaría tener: “Mi papá también trabajó un tiempo en hotelería. Se puede decir que lo traía en los genes” (Entrevista número 2 a familiar con nueva construcción). Así pues, en uno de los casos, por ejemplo, la mujer desearía trabajar en un hotel y, sin embargo, lo hace, y sólo cuando lo consigue, en una finca: “Sí… me gustaría trabajar en un hotel… no me importa de qué, pero que cuando esté lloviendo yo esté dentro y no me esté mojando…” (Entrevista número 1 a familiar sin nueva construcción). Aunque sí que es cierto que tienen aspiraciones y creen en que podrían superarse y tener un mejor puesto de trabajo si se les diera la oportunidad (en todos los casos): “Fíjese que trabajé cuatro años en los dulces, pero después trabajé de mesera (camarera) un año. Mi esposo sí… su sueño es poner un su propio taller.” (Entrevista número 1 a familiar con nueva construcción). En lo que se refiere a la transformación del trabajo que realizaron los padres de los entrevistados y los que ellos ejecutan, es necesario comentar la mayor presencia en el pasado del trabajo en el campo. De hecho, en cinco de los seis casos entrevistados, los padres (o bien suyos o de su pareja) se dedicaron a la agricultura: “Ahorita se trabaja mucho menos el campo que
95 guerrilleros decía que ayudaban a los pobres, pero a la larga tampoco hacían nada. Luchaban por llegar al poder… El que hoy el presidente, Pérez Molina, pertenecía al ejército entonces. (Entrevista número 2 a familiar con nueva construcción). Es obvio el horror con el que las personas recuerdan aquel tiempo, pero también es reseñable el miedo actual a la violencia presente, a los grupos organizados, etc. “Pero, se veía casi mejor la guerrilla que ver ahora una mara, que te pueden asaltar, matar,… y ahorita no es raro que aparezca un chofer muerto o haya demasiada extorsión. Vive uno como que marginado; como que preocupado. Más ahora con uno de mis hijos trabajando en Escuintla, estamos realmente preocupados…” (Entrevista número 2 a familiar con nueva construcción). Yo creo que a mis hijas se lo contaré y que gracias a Dios ahora ya no es así… aunque ahora no puede uno tampoco salir a cortar café con libertad… porque salen hombres con pasamontañas y extorsionan a la gente, violan a las mujeres,…Esto está sucediendo actualmente en los terrenos de por acá. A los hombres les obligan a ir a por dinero a sus casas y les dicen que se lo traigan… Antes uno se ayudaba con ir a cortar, pero ahora no se puede… además si uno lleva niñas… (Entrevista número 3 a familiar sin nueva construcción). 3.6.5. Familia. Como ya se comentó con anterioridad, es un rasgo común de las familias objeto de estudio tener hijos a una edad muy temprana y formar una familia y vivir con ella con quince o dieciséis años: “Un poco complicado porque me vine así huída. No les dije nada y me vine acá… con quince años… es que ya estaba embarazada…” (Entrevista número 2 a familiar sin nueva construcción). Además, las mismas, suelen estar compuestas de muchos miembros, como causa de la escasa educación y planificación familiar: “Me echan una mano a
96 veces porque ellos tienen más hijos… somos como doce hermanos…” (Entrevista número 2 a familiar sin nueva construcción). Es por eso mismo que, en múltiples ocasiones, los matrimonios no se basan en el amor, sino en el compromiso de los esposos (no siempre) de estar junto a ellas al quedarse embarazadas. La consecuencia es que él suele ser infiel a su pareja y muchas veces, incluso con el conocimiento de la misma que, cree tener que soportarlo, entre otras cosas, por no creer poder sustentarse económicamente (y a los hijos) sin la ayuda del hombre. Parece interesante añadir el testimonio de una de las entrevistadas cuando se le cuestiona sobre por qué decidieron compartir su vida ella y su esposo. Entre risas, dice que se enamoraron; cuando en realidad ella se quedó embarazada desde muy joven. En ningún caso se comenta abiertamente el deseo de que su pareja fuera diferente a como es, aunque sí dicen no gustarles algunos aspectos, como por ejemplo que el esposo beba demasiado. Es algo, por desgracia, demasiado común entre los hombres en Guatemala; de hecho en dos de los seis casos, los varones bebían (ya fallecieron). Es un problema que afecta, tanto a la relación de pareja como a la global, y que hace que sean muy agresivos con sus esposas o que gasten todo el dinero en el sustento de tal adicción. Él era bastante agresivo cuando tomaba… cuando estaba en su sano juicio no, pero… Sobre todo conmigo y con mi hijo varón; porque cuando él empezó a crecer me defendía cuando él me quería pegar. Pero en este pueblo casi es así todo… los hombres muy machistas y demasiados toman… Él tomaba cada quince días…acá se abandonan… (Entrevista número 4 a familiar sin nueva construcción). Debido a elementos como este, muchos padres no aprueban la relación de sus hijos o hijas, ya que saben que no terminará bien por no haber comenzado por voluntad de ambos. De los seis casos, en tres de ellos los padres no estaban de acuerdo con la relación; mientras que en dos sí y en otro no hubo respuesta al respecto. “Por la diferencia de edad no lo querían. Me pegaban
97 pues. Con el tiempo ya sí…” (Entrevista número 4 a familiar sin nueva construcción). Casi todas las personas objeto de estudio conocieron a su pareja en San Juan de Alotenango, puesto que es ahí donde vivieron sus familias toda la vida y donde ellos acabarán la suya. Parece significativo señalar la importancia que se le da a la familia en la sociedad guatemalteca, considerándola la principal base de apoyo y ayuda en momentos complejos: “Sí. Normalmente siempre está la ayuda; eso siempre sí ha existido acá y siempre me han tendido la mano todos.” (Entrevista número 1 a familiar sin nueva construcción). Este precioso valor puede comprobarse cuando se trata el tema de la confianza, puesto que en tres de los casos, en quien más confían es en sus padres, en dos en su madre y en uno en sus hijos (sus padres ya fallecieron); además de en Dios, mencionado en bastantes ocasiones. De hecho, cuando se pregunta por la amistad, se comprende que pasa a un segundo plano y que el centro de la vida se desarrolla en torno a la familia y el hogar: “Pasamos todo el tiempo en familia.” (Entrevista número 4 a familiar sin nueva construcción), “Mi familia. Amigos no tengo. Mis salidas sólo son cuando voy a traerlas a la escuela.” (Entrevista número 3 a familiar sin nueva construcción). Así pues, no se suelen tener demasiados amigos y, cuando se tienen, suele ser el esposo el que posee tales relaciones sociales y dedica tiempo libre a ellas: “Él sí tiene amigos; él sí pasa tiempo con ellos…” (Entrevista número 2 a familiar sin nueva construcción). Aunque, por lo general, no suelen realizar demasiadas actividades de ocio, y lo que ellas hacen es estar en casa con los hijos y con el resto de la familia, o ir a la Iglesia, por ejemplo: “Por ejemplo, venir a lavar… cuando tengo jabón porque he tenido mucho problema en eso… e incluso he juntado mucha ropa por lo mismo.” (Entrevista número 1 a familiar sin nueva construcción).
98 Por lo general, la relación entre los miembros de la familia dicen ser “buena”, aunque en casi todos los casos se descubre que no lo es tanto; y que, el hecho de convivir todos juntos (aunque sea en diferentes casas) en el mismo terreno crea múltiples problemas de convivencia. “No tanto… los patojos tienen muchos problemas entre primos... porque tocan cosas y ella rápido grita… eso es lo que friega 27 que viviendo todos juntos…” (Entrevista número 2 a familiar sin nueva construcción). Debido a la vida común que establecen entre todos, muchas veces las familias no se desarrollan individualmente todo lo que deberían y están condicionadas siempre por la opinión de los hermanos, los padres, etc. “Respecto a la familia, puede que por el hecho de vivir en la misma casa y ser una familia tan grande, las personas no se llegan a independizar realmente; aunque la familia en Guatemala se tiene muy bien considerada y es motivo de apoyo constante para todos sus miembros.” (Entrevista número 1 a profesional de De Casas a Hogares). Para nosotros la familia es lo primero; es un aspecto muy fundamental en nuestra sociedad. Después de esto esta lo laboral; pero la familia es realmente importante. Tratamos de tener una familia unida, aunque a 27 Lo que molesta, lo que hace sentir mal. Tabla 11. Actividades que realizan en el tiempo libre. Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados de las entrevistas.
99 veces hay aspectos que hacen que no lo estén tanto. Siempre se trata de tener un mejor trabajo para darles una vida mejor a los hijos. (Entrevista número 2 a profesional de De Casas a Hogares). 3.6.6. Satisfacción personal y aspiraciones. En todos los casos entrevistados afirman ser felices, tanto ellos como su familia. Es interesante cómo a pesar de su mala situación y de las condiciones en las que viven, se consideran afortunados con lo poco que tienen. Sí bien es cierto, muchos cambiarían aspectos como el tener un mejor trabajo, haber podido acceder a más educación o a una vivienda más adecuada. Hablan de sus aspiraciones de cuando eran niños y niñas, y sienten añoranza por lo pasado, o tal vez porque ese pasado transcurriera tan rápido y les hiciera crecer a un ritmo sin pausa. Muchas de las cosas siempre las imaginaron así, sobre todo por las mínimas posibilidades de sus familias y se resignan siendo conscientes de la realidad de su contexto y de las pocas oportunidades que se les brindan. Los cambios que perciben respecto a su vida y a la de sus papás no son demasiados, pero sí que desean que la de sus hijos e hijas sea más próspera y no tengan tantas dificultades e impedimentos como ellos tuvieron.
100 4. Conclusiones. Dentro del presente apartado se exponen, de manera general, las principales conclusiones extraídas a lo largo del estudio de la realidad de las familias del área rural en San Juan de Alotenango (Guatemala) en relación a las condiciones de vivienda. Así, se pasa a desarrollar la validación y refutación de las hipótesis planteadas antes de comenzar la “inmersión” en el contexto de las personas objeto de estudio. Para comenzar, y dando cabida a la primera hipótesis, es reseñable el inadecuado estado físico en el que se encuentran las viviendas analizadas. Las personas que en ellas habitan no logran desarrollar su vida diaria plenamente, opacados por la incomodidad e inseguridad de unas “casas” que no cubren unos requisitos de habitabilidad básicos. Muchas de ellas están construidas con caña o chapa metálica y poseen el piso de cemento o tierra, teniendo una cocina de leña y un sistema sanitario de drenaje no demasiado higiénicos. El número de personas que duermen en el reducido espacio de un mismo cuarto es excesivo, produciéndose un claro hacinamiento; que se ve empeorado por la inexistencia de ventanas y, por consiguiente, la poca ventilación e iluminación de los espacios. Servicios como el agua corriente no gozan de un funcionamiento óptimo, puesto que son pocas veces las que las personas la tienen cada día y, en casi ninguno, a todas las horas. En muchas ocasiones la inadecuación de las viviendas conlleva problemas de salud que no tendrían por qué desarrollarse en otro tipo de espacios. De hecho, en todas las familias entrevistadas al menos un miembro poseía un problema de salud del tipo que fuera. En cuanto a las ayudas que las familias del área rural reciben en el país, y mediante la ejemplificación de aquellas seleccionadas, puede decirse que son bastante escasas; o al menos escasas al ejecutar, como tal, un proceso de mejora de la situación que atraviesan. Puede corroborarse que sí que existen instituciones que otorgan, por ejemplo, víveres, útiles escolares, becas o
101 medicamentos a las personas que los precisan; pero muchas veces no pasan de esas ayudas puntuales y descuidan, en cierta medida, realizar un seguimiento con ellos o indagar en el trasfondo de la problemática presente, la cual no puede resolverse únicamente con frijoles y lapiceros durante un año. Frecuentemente surge el problema añadido de que la población no tiene conocimiento de aquello a lo que pueden acceder, ya sea por no transmitirlo entre la población demandante o por no haber una oferta óptima de los recursos existentes. Además de ello, se constata que casi todo el apoyo procede de instituciones o proyectos privados que se dotan muchas veces del sustento económico internacional, no habiendo demasiada colaboración desde el Gobierno, al que nada le interesa la cruenta realidad de la gente que, en su mismo país, no tiene a veces ni una tortilla para el almuerzo. La tercera hipótesis exponía las notables mejoras de las personas que pudieron acceder a la construcción de una nueva vivienda, en comparación a la situación que previo a ello atravesaban. La misma queda refutada en cierta medida al analizar que no son tantos los cambios que se manifiestan. Sí bien es cierto, las familias tienen un lugar más adecuado en el que vivir, no teniéndose que preocupar por su mantenimiento frecuentemente. Pero el problema es que muchas veces no se realiza el ya mencionado seguimiento con ellas que haga posible que la casa como tal sea un simple impulso para mejorar el resto de elementos de la vida de todos los miembros. Así pues, en muchos casos da la sensación de que se construyen las viviendas y no se hace énfasis en las dificultades que más allá puedan tener las familias, deteniéndose simplemente en la resolución de un problema meramente físico. Por último, hay elementos (etnia, empleo, género, educación, área en la que se habita, familia, etc.) que condicionan la realidad a la que las personas tienen que hacer frente en el país. De esta manera, por ejemplo, una mujer indígena que viva en el medio rural y proceda de una familia campesina, estará “condenada” por estos factores, siendo compleja su mejora situacional y afectando, consecuentemente, a la descendencia futura. En casos como los
102 analizados se ven incrementadas las necesidades básicas por ser mayor la cantidad de miembros de cada familia, debido sobre todo a la escasa educación recibida; la cual también será muy limitada para sus hijos e hijas, los cuales deberán trabajar desde niños para salir adelante. Se entra de este modo en un bucle muy difícil de romper, creado sobre todo por las desigualdades que en Guatemala día a día se manifiestan con una normalidad horrible que termina por hacer pensar a los más pobres que no hay cambio posible, ya que si sus padres y abuelos fueron pobres, ellos lo son irremediablemente, igual que lo serán sus hijos. Es hora entonces de tomar conciencia sobre el asunto y de no dar la espalda a estas personas que no por estar más lejos deben ser olvidadas. Me entristece el hecho de que todo el mundo tenga aunque sea una mínima idea de lo mal que se vive en países como este, y que cegados por el egoísmo de un mundo desarrollado e insolidario, nos quedemos en eso; en la idea, en el concepto de unos pobres niños sin zapatos que trabajan de sol a sol para comer cada día. ¿Qué es lo que sucede? Miremos un poco más allá de lo puramente material; de nuestras lujosas casas llenas de inservibles artilugios, de ascender en nuestro trabajo para comprar un mejor coche o irnos de vacaciones a un lugar más caro de ese al que el pasado años se fue nuestro vecino. Abramos los ojos, ahora más que nunca, para comprender que no todo es como nos lo enseñaron y que un poco más allá de una gran cantidad de agua, hay personas que se contentan con una muñeca de trapo y un insignificante almuerzo con su familia; personas que en lo único que se diferencian de mí, o de ustedes, es en el lugar en el que nacieron. No es justo condenarlos y marcar su destino desde el mismo instante en el que vienen al mundo; y es que si hiciéramos uso de un mínimo de empatía nos aproximaríamos al sufrimiento y a la miseria con la que tienen que lidiar día tras día. No pretendo con esto dar una lección de moral, sino simplemente transmitir lo que pude aprender de ellos, de ese “otro mundo” que no tan lejos de aquí, lucha a su modo por cambiar las cosas. Eso fue parte de lo que yo pude aprender de esta experiencia y de un estudio como el presente; un
103 estudio que tiene como objetivo dar a conocer cómo viven realmente las personas más pobres en un país del que casi nada se sabe. Creo que, como trabajadores sociales, no sólo debemos quedarnos estancados en nuestro contexto y que debemos adquirir una perspectiva global de la problemática existente. A mi modo de ver, son investigaciones como estas las que se requieren para movilizar los diferentes tipos de ayuda profesional desde países como el nuestro, aunque con también múltiples problemas internos, con posibilidad de ejecutar proyectos y tomar medidas para paliar las dificultades que cada día se desarrollan para una infinidad de familias; de personas (no lo olvidemos), no sólo en Guatemala, sino en todo el mundo. Es, desde mi punto de vista, para lo que se creó nuestra disciplina y por lo que, nuestros antepasados, tanto lucharon por profesionalizar la misma. No creo que el Trabajo Social se deba quedar simplemente entre cuatro paredes, sino que también requiere de investigaciones y un trabajo directamente con los sujetos afectados por el problema; con las personas que por sí solas no pueden hacer frente a diferentes situaciones de dificultad. No encuentro una mejor manera de poner punto y final a mis cuatro años de estudio, puesto que Guatemala y este trabajo, me han hecho crecer, tanto personal como profesionalmente. Han logrado impulsarme, aún más si cabe, a querer cambiar y mejorar las cosas (siempre en la medida de lo posible), y a tener más claro que nunca que deseo dedicarme a esto, y que soy feliz haciendo eso que hice, esto que he hecho y aquello que deseo hacer: ser trabajadora social.
104 5. Bibliografía. Acevedo, D. A. (2002). Propuesta de mejoramiento de vivienda para comunidades de población desarraigada en Guatemala. Guatemala: Universidad de San Carlos, Facultad de Arquitectura. Aguilar, E. (1980). Estudio de la vivienda rural en Guatemala. Guatemala: Editorial Universitaria. Alguacil, A., Alguacil, J., Arasanz, J., Fernández, G., Paniagua, J.L., Olea, S., Renes, V. (2013). La vivienda es España en el siglo XXI: Diagnóstico del modelo residencial y propuestas para otra política de vivienda. Madrid: Cáritas Española Editores. Asociación de investigación y estudios sociales de Guatemala ASIES (1995). Construcción y propiedad de vivienda. Guatemala: la Asociación. Asociación Nuestros Ahijados (9 de julio de 2011). Descripción. Recuperado el 9 de julio de 2013, de: http://weguatemala.org/es/ong/la-asociacion- nuestros-ahijados-gods-child-project. Asociación para el avance de las Ciencias Sociales en Guatemala (1988). La política de desarrollo del Estado Guatemalteco 1986-1987 (Cuaderno de investigación número 2). Guatemala: Avancso. Baumeister, E. (2003). Cuadernos de desarrollo humano. Tierra, empleo e ingresos de la Población Rural en Guatemala. Guatemala: PNUD. Children International (s.f.). Contenido, misión y ayudas. Recuperado el 5 de julio de 2013, de: https://www.children.org/About-Us Comité Nacional de Alfabetización (2009). Composición y objetivos. Recuperado el 5 de julio de 2013, de: http://www.conalfa.edu.gt/