scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Repositorio Institucional de Documentos

Abstract

Este Trabajo de Fin de Grado intentará abordar el tema del re-uso y de la reconversión de edificios con características funcionales, constructivas y espaciales propias de la arquitectura industrial. Para ello tratará de identificar las condiciones lógicas y formales presentes en este tipo de arquitectura, tomando como referencia la arquitectura fabril que se produjo en Aragón en los años del cambio del siglo XIX al XX, y que dio lugar a la aparición de numerosas harineras, fundiciones o azucareras. Cuando la actividad productiva que acoge un edificio industrial ha quedado obsoleta, y se trata de aprovechar la arquitectura que la acogía para implantar en ella un uso radicalmente diferente, resulta indispensable comprender e interpretar de inicio aquellas condiciones precisas que han aportado el sentido constructivo y espacial a esta clase de construcciones, ya que en la medida en que la intervención rehabilitadora atienda a acompasar las necesidades del nuevo uso con las reglas que dieron forma a la arquitectura que se ocupa, no sólo se conseguirá dotar de un renovado sentido al edificio, sino que se habrá puesto la base para mantener un adecuado respeto hacia su arquitectura original. El trabajo realizará un análisis crítico de actuaciones recientes llevadas a cabo en este tipo de contenedores tan determinados por su destino industrial específico, analizando la idoneidad de los nuevos usos implantados, atendiendo al grado de respeto logrado hacia los valores reconocidos y de la identidad de cada arquitectura, e intentando establecer vías de aproximación con carácter propositivo sobre las posibilidades de re-uso de este tipo de arquitectura en Aragón. Palacio Jaén, Cristina María; Franco Lahoz, Ángel Luis

Full text

El re-uso de la arquitectura industrial A propósito de las harineras, fundiciones y azucareras en Aragón en el cambio de siglo RESUMEN Este Trabajo de Fin de Grado intentará abordar el tema del re-uso y de la reconversión de edifi cios con características funcionales, constructivas y espaciales propias de la arquitectura industrial. Para ello tratará de identifi car las condiciones lógicas y formales presentes en este tipo de arquitectura, tomando como referencia la arquitectura fabril que se produjo en Aragón en los años del cambio del siglo XIX al XX, y que dio lugar a la aparición de numerosas harineras, fundiciones o azucareras. Cuando la actividad productiva que acoge un edifi cio industrial ha quedado obsoleta, y se trata de aprovechar la arquitectura que la acogía para implantar en ella un uso radicalmente diferente, resulta indispensable comprender e interpretar de inicio aquellas condiciones precisas que han aportado el sentido constructivo y espacial a esta clase de construcciones, ya que en la medida en que la intervención rehabilitadora atienda a acompasar las necesidades del nuevo uso con las reglas que dieron forma a la arquitectura que se ocupa, no sólo se conseguirá dotar de un renovado sentido al edifi cio, sino que se habrá puesto la base para mantener un adecuado respeto hacia su arquitectura original. El trabajo realizará un análisis crítico de actuaciones recientes llevadas a cabo en este tipo de contenedores tan determinados por su destino industrial específi co, analizando la idoneidad de los nuevos usos implantados, atendiendo al grado de respeto logrado hacia los valores reconocidos y de la identidad de cada arquitectura, e intentando establecer vías de aproximación con carácter propositivo sobre las posibilidades de re-uso de este tipo de arquitectura en Aragón. 2 Índice 1. El momento cultural y social fi nales del siglo XIX - principios del XX 2. Consideraciones sobre la arquitectura que se produce en España en ese tiempo. 3. Una arquitectura nueva para una nueva necesidad 3.1. El transporte y la energía como necesidades básicas 3. 2. La generación de los dos tipos fabriles fundamentales: la nave y la fábrica de pisos 3.3. Características espaciales, constructivas y estilísticas de estos referentes. 4. Situación de la arquitectura fabril en Aragón fi nal XIX -principios del XX 4.0. Las tres industrias básicas en Aragón. Harineras, fundiciones y azucareras. 4.1. El tipo fábricas de pisos. Las harineras 4.1.1. Catálogo 4.1.2. Revisión crítica 4.2. El tipo nave. Las fundiciones 4.2.1. Catálogo 4.2.2. Revisión crítica 4.3. El tipo mixto. Las azucareras 4.3.1. Catálogo 4.3.2. Revisión crítica 5. Reconocimiento e interpretación de los valores implícitos en las harineras, fundiciones y azucareras producidas en Aragón en el cambio de siglo 5.1. Análisis y aproximación a sus valores 5.2. Valoración crítica comparativa entre estos tipos de arquitectura industrial en Aragón. Oportunidades 5 6 8 9 9 11 13 20 23 33 35 42 44 46 3 6. Referencias de intervenciones contemporáneas en la arquitectura industrial. Valoración crítica Antigua fábrica de tambores/ Centro Cultural SESC de Pompéia, Sao Paulo Fábrica de envases Gottardo de Andreis/ Escuela La Llauna, Badalona Fábrica de azúcar Eridania/ Auditorio Niccolò Paganini, Parma, Italia Central de energía de Bankside/ Tate Modern, Londres Almacenes de Tabaco/ Edifi cio de ofi cinas Aguirre&Newman, Madrid Fábrica de cerveza El Águila/ Biblioteca y Archivo de la Comunidad de Madrid Fábrica de azúcar Santa Elvira/ Palacio de Congresos y Exposiciones de León Fábrica de hilados y tejidos Fabra i Coats/ Fábrica de Creación de Barcelona Estación eléctrica de Mediodía/ Caixa Forum Madrid Fábrica textil Casarramona/ Caixa Forum Barcelona 7. Las consecuencias en la arquitectura industrial de la obsolescencia productiva 7.1. A propósito de las condiciones formativas de la arquitectura industrial y sus valores. 7.2. Relaciones de compatibilidad entre continente y contenido 7.3. La oportunidad de un nuevo uso que respete los valores y las condiciones formativas de la arquitectura original 7.4. La condición efímera como soporte de la intervención 7.5. El equilibrio entre conservar e intervenir 8. Refl exiones fi nales a modo de conclusión Notas Imágenes Bibliografía 51 52 54 56 58 60 62 64 66 68 69 71 73 75 77 79 81 84 84 86 4 De arriba a abajo: - Ludgate Hill - A block in the Street, G. Doré, London, 1872 (1) - Imagen de los tejados de Londres, 1883 (2) - Fábrica de hierro en Barakaldo, 1864 (3) - Imagen interior de fábrica textil, Colonia Fabril Rius, Valle del Llobregat (4) 5 1. El momento cultural y social fi nales del siglo XIX - principios del XX Europa El desarrollo industrial trasformó la economía, la industria y la vida cotidiana, a la vez que se produjo un intenso crecimiento demográfi co. Al mismo tiempo, los medios de transporte y comunicación (ferrocarril, barco de vapor, telégrafo) mejoraron de manera asombrosa. Fue la máquina de vapor de J. Watt la que revolucionó la forma de transportar mercancías y pasajeros. Academias, hombres de ciencias y empresarios industriales comenzaron a trabajar estrechamente y las fábricas transformaron el panorama urbano. El proceso de industrialización trajo consigo la emigración del campo a la ciudad impulsando el crecimiento urbano y generando barrios insalubres. Nació así un nuevo sistema socioeconómico y político, el sistema capitalista, propiciado por el desarrollo de dos nuevas clases sociales: la burguesía industrial, dueña de los medios de producción que imponía sus intereses (dinero, productividad y pragmatismo), y el proletariado, clase trabajadora responsable del “movimiento obrero”. Durante la segunda mitad del siglo XIX, las revoluciones burguesas triunfaron en gran parte del mundo occidental y se impusieron progresivamente sistemas de gobierno más democráticos. Las relaciones políticas, económicas y culturales entre los Estados se intensifi caron y la rivalidad se acentuó con las expansiones coloniales. Así, a principios del siglo XX, los gobiernos europeos sostenían que la hegemonía industrial era la clave para conquistar el mundo. Todo ello supuso que cambiara de forma radical el concepto estético que había servido de guía durante los siglos precedentes y se abrieron nuevas vías de investigación que propiciaron una revolución artística con formas de expresión muy diferentes a fi nales del XIX que se extendió en la primera mitad del XX con las Vanguardias. España En España, la industrialización durante todo el siglo XIX es escasa permaneciendo la economía española principalmente agraria. En la segunda mitad del XIX crece el consumo de carbón en España que hasta entonces utilizaba fuentes de energía tradicionales. Esto se debió a la extensión del ferrocarril, la navegación a vapor y el desarrollo industrial. La población no permaneció impasible ante dichos cambios. Con un ritmo menor que el europeo, se produjo un crecimiento constante y la migración del campo a las ciudades provocando que éstas rebasaran sus murallas. La sociedad también se transformó. Al fi nal de siglo aparece la burguesía industrial que se hizo con los cargos estatales, manteniendo al resto de la sociedad fuera del juego político. Las clases medias aumentaron su participación en la vida política y social a lo largo del siglo y, en la base de la sociedad: clases populares urbanas, un incipiente proletariado y, sobre todo, una población rural que emigra. La aparición del proletariado urbano, con unas condiciones laborales durísimas, impulsa la irrupción del movimiento obrero1. La sociedad española mostraba grandes diferencias entre una minoría que disfrutaba del bienestar y una mayoría de asalariados con escaso nivel económico. A fi nales del XIX el retraso económico de España se hacía evidente con una agricultura arcaica como protagonista, un mercado interior incapaz de absorber la propia producción industrial y la falta de una red de transportes efi caz que abaratara los procesos. Así, la revolución industrial española fue más tardía y menos potente que la del resto de Europa. Las causas se deben a la inestabilidad política, las destrucciones de la guerra de la Independencia y de las guerras carlistas, y en la inexistencia de una burguesía moderna y abundante que prefi rió invertir en la compra de tierras (desamortizaciones2) antes que en la industria, es decir, a la inadaptación del sistema político y social a las nuevas realidades económicas. Como excepción, Cataluña y País Vasco llevaron a cabo un notable proceso de industrialización, siendo la industria textil la que abrió el camino de la modernización y la producción en masa siguiendo la estela inglesa en técnicas, maquinaria, etc. Durante las últimas décadas del siglo, destaca la producción siderúrgica que creció y se modernizó notablemente, aunque siempre por debajo de los valores europeos. 6 2. Consideraciones sobre la arquitectura que se produce en España en ese tiempo. La arquitectura se había caracterizado por la sucesión de lenguajes que coincidían únicamente en la transición de uno a otro. A fi nales del XIX esta situación cambia y la convivencia de varios arquetipos es algo normal. De hecho, ya no se ha dado nunca más la monopolización de un modelo. Las corrientes arquitectónicas que se dan fuera de España infl uyen en el desarrollo de las tendencias de los arquitectos españoles. historicismo_eclecticismo Por un lado, de la mano del arquitecto francés Viollet-le-Duc (1814-1879), surge una tendencia que estudia la arquitectura del pasado haciéndola compatible con el empleo de los nuevos materiales. En España se crean dos corrientes próximas que hacen alusión al pasado y que persiguen el fi n de la expresión única clasicista: - historicismo: recurre a un lenguaje del pasado y le incorpora características culturales del nuevo siglo. - eclecticismo: mezcla los aspectos más positivos de diferentes estilos que la arquitectura ha aportado en la historia fundiéndolo en un solo lenguaje para crear algo nuevo. Un momento clave fue la creación en Madrid de la Escuela de Arquitectura3, cuando el sistema de la Academia de Bellas Artes, sólo preocupada en la pervivencia del clasicismo, había quedado obsoleto. La Escuela era aún heredera de las enseñanzas clasicistas de la Academia. Así, en Madrid fue muy importante la arquitectura neomudéjar y el eclecticismo con arquitectos como Antonio Palacios (1876-1945) y Joaquín Otamendi (1874-1960). Uno de los máximos exponentes de estas corrientes se encuentra en Zaragoza. Buscando recuperar el Renacimiento aragonés combinándolo con elementos mudéjares, el uso extensivo del ladrillo y sin renunciar a la arquitectura del hierro, Ricardo Magdalena (1849-1910) fue ante todo un ecléctico. Compartió escenario con Félix Navarro (18491910) que hizo mayor hincapié en las posibilidades de los nuevos materiales De arriba a abajo: - Mercado Central de Zaragoza (1903), Félix Navarro (1) - Museo Provincial de Zaragoza (1908), Ricardo Magdalena (2) - Palacio de Comunicaciones de Madrid (1903-1918), A. Palacios y J. Otamendi (3) - Pabellón de las Bellas Artes de Sevilla, (1929), Aníbal González (4) 7 mezclados con la tradición para la renovación de la arquitectura. En Andalucía, destaca la obra de Aníbal González (1876-1929) que realizó obras neo-mudéjares y neogóticas y la de su discípulo Juan Talavera (1880-1960) que desarrolló el regionalismo4 andaluz, realizando obras neo-barrocas. En Cantabria, también el historicismo regionalista encontró intérpretes como Leonardo Rucabado (1875-1918) y González de Riancho (1881-1953) en los que también infl uyó la estética inglesa. modernismo Por otro lado, de la mano del belga Van de Velde (1863-1957), llega la arquitectura modernista, que surgió con Walter Morris (1880-1961) en Inglaterra, caracterizada por las formas onduladas y la riqueza ornamental de las fachadas que sirvió a la burguesía industrial de las principales ciudades. Esta corriente infl uye especialmente en Cataluña, destacando Antoni Gaudí (1852-1926). También Doménech i Montaner (1850-1923) y su discípulo Puig i Cadafalch (18671956) impulsaron esta arquitectura. El modernismo catalán hizo uso extensivo de la cerámica y el vidrio, especialmente Gaudí que lo interpretó ideando la técnica del trencadis5. Enrique Nieto (1883-1954), colaborador de Gaudí, trasladó el estilo a Melilla donde construyó numerosos edifi cios emblemáticos en esa línea. exposiciones universales Por último, las Exposiciones Universales ejercieron una gran infl uencia, especialmente la de París de 1889, con la Torre Eiffel de hierro, y la de Chicago de 1893, que promovió el movimiento City Beautiful. Estos eventos divulgaron las nuevas propuestas estéticas, técnicas y materiales por todo el mundo, gracias a las nuevas técnicas fotográfi cas. En Barcelona, también se celebró una en 1888, un escaparate para el emergente estilo modernista, con ejemplos como el Arco del Triunfo y el Castillo de los Tres Dragones. De nuevo en Barcelona, en 1929, se celebró una segunda Exposición Internacional, en la que destacó Puig i Cadafalch. En esta ocasión el estilo modernista fue sustituido por el novecentismo, un estilo clásico, monumentalista y con elementos vanguardistas, que se puso de relieve en el Pabellón de Alemania de Mies Van der Rohe. Ese mismo año se realizó la Exposición Iberoamericana de Sevilla, cuyo arquitecto director fue el antes mencionado Aníbal González, que modifi có considerablemente el aspecto de la ciudad con su estilo neo-mudéjar y neo-barroco. En los años veinte estas corrientes comenzaron a ser desplazadas por propuestas de tipo racionalista procedentes de Alemania, que tuvieron un signifi cativo representante en Secundino Zuazo (1887-1971). Éste construyó en Madrid importantes obras como el Palacio de la Música (1926), la Casa de las Flores (1932) y los Nuevos Ministerios (1936), que supusieron una importante evolución en la historia de la arquitectura española. De arriba a abajo: - Arco del Triunfo, Barcelona (1888), Josep Vilaseca i Casanovas (5) - Casa Milà “La Pedrera”, Barcelona (1910), Antoni Gaudí (6) - Hospital de la Santa Cruz y San Pablo, Barcelona (1902), LLuis Domenech i Montaner (7) - Nuevos Ministerios, Madrid (1936), Secundino Zuazo (8) 14 Lugar: c/ San José 201-203, junto a la acequia El Plano. Energía: hidráulica. En la parte trasera del edifi cio se instaló el salto de agua, los mecanismos y ruedas que daban apertura a las compuertas y provocaban el movimiento de las turbinas. Estas turbinas de fabricación alemanas permitían el funcionamiento de la moderna maquinaria inglesa Robinson. Además un motor eléctrico garantizaba la energía en los periodos de escasez. La Industrial de Aragón, 1880 Nicolás Gracia (maestro de obras), Miguel Ángel Navarro (arquitecto) En buen estado de conservación, en funcionamiento hasta el año 2001 Izq: Plano dibujado por Tiburcio del Caso (1) Dcha: Mecanismos hidráulicos, acequia El Plano, estado actual (2) Abajo: Interior de una planta del volumen principal, estado actual (3) A 15 Producción_Forma_Tipo Por su estructura responde a la tipología de fábrica de pisos generalizada por la mecanización de la molienda de la harina. Así se construye un edifi cio principal de planta baja más tres, un granero en comunicación con éste y una vivienda para el propietario. Los almacenes adyacentes, proyectados por Navarro en 1919, responden a la tipología de nave. Consta de dos plantas y en ambas se consigue un espacio diáfano. Construcción_Técnicas_Materiales El cuerpo principal se trata de una edifi cación con cubierta plana, mediante muros de carga, vigas de madera y forjados de bovedillas de ladrillo. El interior se articula en cuatro crujías que se separan mediante una sucesión de arcos que apoyan en gruesos pilares cuadrados. En el exterior, el volumen se levanta austero en ladrillo, mostrando muros desornamentados, originalmente encalados, sólo interrumpidos por vanos rectangulares en arista viva y molduras simples que separan visualmente los diferentes pisos que se rematan con una cornisa que adquiere mayor presencia. En el almacén adyacente la cubierta se construye a doble vertiente con cerchas metálicas de pendolón descansando sobre vigas de hierro soportadas por pilares de celosía también metálicos. Hacia el exterior destaca el hastial escalonado que oculta las vertientes de la cubierta y crea tres ejes en la fachada. El eje central recoge tres vanos, los del piso superior dibujando un arco rebajado y los del inferior con la clave resaltada, y se separa de los ejes laterales mediante dos pilastras que encierran a su vez un rótulo en el que se lee “Almacenes”.En el remate superior aparecerá otro con la fecha de construcción “1920”. Los ejes laterales recogen dos vanos a cada lado similares. Todo ello se realiza en ladrillo enlucido. Arriba: Imagen del estado actual de la fábrica de pisos (4) Centro: Alzado y sección de los almacenes, Miguel Ángel Navarro, 1919 (5) Abajo: Imagen del estado actual de los almacenes (6) “Es muy interesante ver que de los nombrados almacenes se encarguen las máquinas de llevarse el trigo, para que de una manera automática completamente, se distribuya por todas, haciendo un recorrido algunas mercancías, superior a 20 kilómetros bajando, subiendo y trasladándose, para que también automáticamente vayan a parar a los sacos clasifi cados las harinas y los salvados sin que haya grasas, polvo ni nada que pueda molestar o ensuciar.” (Boletín del Museo Comercial de Aragón,1925, p.10) 16 Lugar: junto Avenida Cataluña, barrio Arrabal. Transporte: junto a las vías férreas, con un apartadero propio y próxima a la estación Norte. Energía: eléctrica. La maquinaria inglesa Robinson la convirtió durante años en la mayor harinera de Zaragoza gracias a su capacidad productiva. Producción_Forma_Tipo El cuerpo de fabricación, de cinco pisos y planta rectangular, respondía a la tipología de fábrica de pisos y venía dada por el proceso de fabricación: - Planta baja: transmisiones, motores eléctricos, transformador, balanza, empacadores, elevadores y lavadora de trigo. Harinas Solans, Harinera de Hijos y Sobrino de Juan Solans, 1910 Miguel Ángel Navarro (arquitecto) Derribada en 1998 B Arriba: Plano del conjunto fabril y planta de del cuerpo principal de fábrica (1) Abajo: Plano Parcelario de Zaragoza, Dionisio Casañal Serrano, 1935 (2) 17 - Planta primera: máquinas de limpia, depósito de agua, de trigo y secadora del cereal. - Planta segunda: sasores de clasifi cación, báscula, empaquetadora, depósito de trigo limpio, caída de productos y tornos de clasifi cación de polvos. - Planta tercera: planchister, cernedores y clasifi cadores de salvados y desperdicios. - Planta cuarta: recolectores de polvo, separador de impurezas, ventiladores y expulsión del polvo de trigo sucio del interior de los locales. En 1917 se construyeron unos almacenes que se componían de cuatro naves en hilera, de una sola altura y con cubierta a doble vertiente. Construcción_Técnicas_Materiales Se trata de la primera harinera aragonesa en utilizar columnas de fundición como elemento sustentante. La cubierta de la fábrica se realizó a cuatro aguas con estructura de cerchas de pendolón. Hacia el exterior, el ritmo lo marca una sucesión de 10 vanos de arco rebajado que en planta baja y primera se convierte en medio punto. Existe una mayor riqueza compositiva debido al uso de pilastras de ladrillo que acentúan la verticalidad así como el uso de molduras, cerámica azul y blanca en la parte inferior de los vanos y el rótulo longitudinal a media fachada en el que se lee “La Nueva Harinera”. Los almacenes contaban también con cerchas de pendolón que apoyaban sobre pilares cuadrados de ladrillo. En los alzados cortos se dispusieron vanos de medio punto dividiéndolos en dos hileras utilizando de nuevo la cerámica bicromática. En el hastial se realizan perforaciones mediante una serie de vanos también en medio punto rematando el conjunto con un óculo central y una cornisa quebrada que esconde la pendiente de la cubierta. Arriba: Vista exterior de la fábrica antes de su derribo en 1998 (3) Centro: Vista exterior de los almacenes antes de su derribo en 1998 (3) Abajo: Vista interior de la fábrica de harinas (4) 18 Harinera del Ebro, 1917 Amancio Ercilla (ing.) Se conserva C Lugar: calle Sepulteros del Barrio de Casetas. Energía: eléctrica desde sus inicios.Contaba con dos motores (gas y eléctrico) que ponían en funcionamiento un sistema Bühler de molienda por cilindros que funcionó hasta el cierre de la harinera en 2006 Producción_Forma_Tipo Para la fabricación es necesaria la distribución de las máquinas verticalmente, de manera que surge la necesidad de una edifi cación en tres alturas, respondiendo a la fábrica de pisos en la que se dividen verticalmente, en pisos alargados y estrechos, los tres elementos de la fabricación: la maquinaria, la limpia y la fábrica. Se conectan mediante cangilones que elevan el producto y tubos por donde desciende. Así, En la planta semisótano, un eje horizontal transmite el movimiento a través de correas de transmisión a toda la maquinaria, la primera alberga los tubos y el sistema de aspiración y en la segunda se encuentran los planchister y sasores. Arriba: Molino de cilindros, estado actual (1) Centro: Sistema de transmisión eléctrica mediante eje horizontal (1) Abajo: Licencia para edifi car una fábrica. Ingeniero Amancio Ercilla, 1917. (2) 19 Construcción_Técnicas_Materiales La fábrica se cubre a dos aguas con cerchas de madera de pendolón y se utilizan columnas de fundición. El almacén adyacente que se realiza a su vez sigue el mismo método de construcción. Mientras que en las pequeñas edifi caciones reina la sencillez y desornamentación, en el cuerpo principal se pone en valor la imagen empresarial. Para ello, se partie del eje axial y el uso del arco de medio punto de infl uencia renacentista desarrollada dentro del regionalismo en esta época. La puerta de entrada marca el eje de simetría y a cada lado quedan dos vanos adintelados con la clave resaltada y orejetas pintadas en amarillo frente al blanco del muro. Potenciando la simetría y el acceso, se coloca un mirador soportado por ménsulas, abriendo dos vanos, un balcón adintelado y otro de medio punto. Sobre el último se colocó un rótulo en el que se lee “Imperial”. El último piso posee mayor riqueza compositiva abriéndose a cada lado dos grupos de tres vanos de medio punto. El entablamento remata la composición y además alberga un rótulo con la marca de la casa “Harinera del Ebro. Juan Solans Latorre, S.A.”. Los alzados cortos son similares, exceptuando la terminación en hastial que alberga otro rótulo: “Harinera del Ebro”. En el interior, se sitúa la maquinaria necesaria dejando el resto del espacio libre, espacios muy limpios con techos, suelos y escaleras acabados en madera que adquiere un tono dorado como consecuencia de la grasa del grano. Los suelos son agujereados en los puntos necesarios para el transporte entre los pisos. El almacén adyacente sigue las mismas características estilísticas. En el centro de la fachada aparece el acceso en arco de medio punto, con el trasdós amarillo y la clave remarcada, con un vano triple en arco de medio punto y un entablamento horadado por un óculo. Cada lado del frente se completa con un vano adintelado de clave remarcada y orejetas. Todo ello en ladrillo enfoscado utilizando la bicromía para reclamar atención. Vistas generales de la Harinera del Ebro, estado actual (3) 20 Tipología del conjunto. La harinera originalmente engloba su producción en un único cuerpo, aunque con posterioridad se hicieron necesarios edifi cos anexos con función de almacén. El conjunto conforma una unidad industrial reconocible que responde a un sector concreto relevante en la industrialización aragonesa. Tipo fábrica de pisos. El afi anzamiento de este tipo se hace patente en el cuerpo principal de las fábricas estudiadas. Viene determinada por el proceso productivo que sitúa en el piso inferior la maquinaria motriz y transmite el movimiento a los pisos superiores. De esta manera se generaliza el uso de edifi cios con planta rectangular de varias alturas que responden a esta tipología para las harineras. Así la importancia de estas construcciones radica en la producción de una nueva tipología sin precedentes en la región como respuesta a una necesidad concreta. Espacios interiores. Con una iluminación uniforme gracias a las hileras de vanos, se crean espacios diáfanos en los que sólo aparece la maquinaria y la estructura defi nitoria de los mismos, quedando todo visualmente conectado. El trigo sigue una secuencia vertical ascendente atravesando los forjados hasta convertirse en harina en el último piso por lo que se requiere un núcleo vertical para los trabajadores únicamente. Espacios que sólo aparecen en estas construcciones como fruto de la tipología productiva con cualidades espaciales únicas. 4. Situación de la arquitectura fabril en Aragón fi nal XIX -principios del XX 4.1. El tipo fábrica de pisos. Las harineras 4.1.2. Revisión crítica. Una vez vistos los casos de manera descriptiva, una revisión crítica de las aspectos más relevantes aporta un criterio general sobre este tipo. 21 Almacén_nave. Estas construcciones anexas siguen la tipología de nave. Aparecieron a partir de 1917 cuando ya estaba afi anzado este tipo gracias a las fundiciones como se verá más adelante. El conjunto fábrica más almacén genera la imagen característica de este sector en Aragón. Construcción. Los muros exteriores son de carga y se utiliza el ladrillo encalado. La cubierta, en general, es a doble vertiente con cerchas de madera que descansan sobre vigas también de madera. Los soportes son de fábrica aunque en “la Solans” se introducen por primera vez en las harineras los pilares de hierro. Los materiales defi nen en gran medida estas construcciones. Los sistemas propios de construcción así como los avances tecnológicos que van introduciendo, como el hierro en los soportes, hacen que también posean un interés constructivo particular. Imagen exterior. Las fachadas quedan defi nidas por la sucesión de vanos en hileras que rompen rítmicamente los muros. En San José la austeridad reina en el alzado cuyos únicos elementos compositivos son los vanos y las molduras entre pisos. Un elemento que comparten son los rótulos cuya función es propagandística tratando de dignifi car el trabajo de la empresa y su imagen. En conjunto se establece con fuerza propia debido a la austeridad en su concepción que, sin embargo, empieza a tomar rasgos refl ejo de la arquitectura que se da en ese momento en la ciudad. 22 23 4.2. El tipo nave. Las fundiciones 4.2.1. Catálogo Fundición y construcción de máquinas Mercier, 1909 José de Yarza (arq.), M. Sancho (ing) Campo del Sepulcro, entre las estaciones de Madrid y Cariñena, Zaragoza Desaparecida Maquinaria y Metalurgia Aragonesa, 1901 Carlos Mendizábal Enlace directo a las líneas ferroviarias, Utebo, Zaragoza Buen estado de conservación Fundición y construcción de máquinas Averly, 1879 Elías Ballespín (arq) Junto a la estación, Campo del Sepulcro, Paseo Mª Agustín 59, Zaragoza Buen estado de conservación Maquinista y Fundiciones del Ebro, 1911 José Pellejero Soteras (ing) Avenida Cataluña nº232, próxima a las vías del ferrocarril, Zaragoza Desaparecida B A C D Página de la izquierda: Plano de Zaragoza de Dionisio Casañal Serrano,1935 Bajo la dirección del arquitecto municipal José Beltrán Navarro En color: situación de las fundiciones 30 Maquinista y Fundiciones del Ebro “La Bressel” 1911 José Pellejero Soteras (ing.) Desaparecida Lugar: Avenida Cataluña nº232, barrio Arrabal Transporte: próxima a las vías del ferrocarril. Producción_Forma_Tipo El acceso se realizaba por una puerta de hierro y a continuación se disponían las naves de fundición con fachada principal hacia la avenida de Cataluña. Los distintos edifi cios se agruparon en dos zonas de acuerdo a su función: - Fundición: constaba de tres naves en U alrededor de un patio de entrada donde se localizaba también la vivienda del propietario. En 1915 se amplió el taller de fundición mediante tres naves paralelas con cubiertas a doble vertiente situadas al lado de la fundición primitiva. Otros espacios anejos de menores completaban el conjunto. - Caldería-Forja: En 1916 se inició la caldería al aire libre que ocasionaba molestias a los vecinos, por lo que en 1917 se construyeron las naves destinadas a caldería y forja en tipo shed. En 1919 se amplió esta sección con una nave rectangular a su espalda. El resto del espacio del solar se utilizaba para las operaciones de montaje. Arriba. Izq: Vista exterior del edifi cio de carpintería y almacén en 1999 (1) Dcha: Taller de caldería (2) Centro: Planta del conjunto en 1917 (3) Abajo: Axonométrica del conjunto en 1960 (1) D 31 Construcción_Técnicas_Materiales Las naves de fundición estaban cubiertas a doble vertiente con cerchas de pendolón metálicas que apoyaban sobre el muro y pilares de obra. Las naves de caldería y forja se realizaron con cubierta tipo shed, con un lado inclinado y otro recto acristalado asegurando la iluminación del gran espacio. Éstas apoyaban sobre vigas Warren que a su vez apoyaban sobre unos pilares de celosía metálica. Los alzados de ladrillo visto no poseían ornamentación y contaban con vanos adintelados que complementaban la iluminación. En 1920 fueron ampliadas siguiendo el mismo sistema. Otra ampliación, en 1919 se realizó con cubierta a doble vertiente con cerchas tipo tijera que apoyaban sobre pilares de celosía metálicos. Hacia el exterior, la fachada se dividía mediante pilastras, entre las cuales se situaban amplios vanos verticales en arco rebajado. Todas las construcciones eran racionales en lo estético, utilizando el ladrillo visto hacia el exterior mientras en el interior se encalaba. A partir de 1930 fueron muy variados los edifi cios que se levantaron. En 1930 se construyó un edifi cio para carpintería y modelos, en 1939 uno de seis plantas para diversos usos, en 1941 una nueva nave para forja , en 1943 un almacén para los aceros, en 1945 un edifi cio de 5 plantas para carpintería y almacenaje de modelos y en 1947 otro en planta baja para laboratorio. Todo ello hizo que el conjunto adquiriera una entidad importante hasta su derribo en 1999. Arriba: Imagen de las antiguas naves de caldería, posteriormente mecanización pesada (1) 3 imágenes inferiores: edifi cio en altura construido en 1939 para diversos usos antes de su derribo en 1999 (2) 32 Tipología del conjunto fabril. Las fundiciones son testigo del prototipo del edifi cio industrial en Zaragoza: - La vivienda del propietario con fachada a la vía principal que sirve de pantalla colocando los elementos más decorativos y arquitectónicos, dando prestigio al dueño y a la actividad industrial. - Acceso a la zona de talleres a través de una puerta monumental. - Complejo fabril encerrado tras una tapia con los ejes muy marcados y naves organizadas paralela o perpendicularmente. Existe una división funcional, ya que cada nave responde a una función del proceso productivo dejando patios de montaje entre ellas, con sistemas de vías internos para el transporte de mercancías. Los espacios entre los edifi cios poseen unas dimensiones equiparables a las naves convirtiéndolos en elementos de gran peso en el conjunto. Además la relación entre los edifi cios, su posición y los accesos tienen su razón de ser permitiendo los recorridos más efi caces entre los volúmenes. 4. Situación de la arquitectura fabril en Aragón fi nal XIX -principios del XX 4.2. El tipo nave. Las fundiciones 4.2.2. Revisión crítica Tras el estudio descriptivo realizado, cabe hacer una revisión crítica de las cualidades más relevantes con el fi n de aportar un criterio general sobre este tipo. 33 Tipología de nave. No existía precedente arquitectónico en la ciudad para esta actividad que poseía un carácter horizontal en sus actividades y una maquinaria de gran tonelaje. Se confi rma así la nave como el espacio más adecuado que permite la estabilidad de la maquinaria y el transporte horizontal mediante grúas puente generando plantas rectangulares con cubiertas a doble vertiente. Estos conjuntos metalúrgicos afi anzan la tipología de nave que no existía en la región, acentuando su interés por la innovación tipológica dentro de la ciudad. Además, en relación a ésta y volviendo a la tipología de conjunto, las fundiciones conforman pequeñas realidades con su propia distribución racional, ajenas a la ordenación propia de la ciudad en que quedan inmersas. Construcción_Hierro. Como no podía ser de otra manera, introducen el hierro en sus propias construcciones. Desde Averly, donde aparecen por primera vez las columnas de hierro en un edifi cio fabril, todas utilizan pilares de fundición o en celosía aprovechando los nuevos materiales y sus cualidades para conseguir una rápida construcción, neutralización del fuego y mayores luces. Además Maquinista y Metalurgia Aragonesa será la primera fundición en construir la estructura por completo metálica. Introduciendo en una mayor medida los elementos metálicos en sus construcciones hablan tanto de su trabajo como de la situación en la que vivían. Tipo shed. Los propios edifi cios son testigo del progreso que da lugar a la evolución de la nave llevándola al tipo shed, con perfi l en diente de sierra y cierre acristalado. En Zaragoza, el primer ejemplo aparece en 1915 en los talleres Mercier, apareciendo nuevamente en “la Bressel” en 1917. Lenguaje. Esta arquitectura se expresa de manera más sobria y austera utilizando mampostería o ladrillo generalmente enlucido con escasos detalles en ladrillo visto. Esto se debe a que en las edifi caciones de vivienda u ofi cina técnica se aporta una mayor riqueza compositiva buscando dignifi car la imagen de la empresa y centrando sus esfuerzos propagandísticos de cara a las vías principales. Concepción del trabajo. Las innovaciones en las técnicas constructivas, la confi anza en el progreso y el deseo de mostrar esta civilización industrial hizo que los trabajadores fueran cada vez más especializados obteniendo productos de gran calidad. Mejorar las condiciones del trabajo hizo también que tuviera repercusión sobre las estructuras físicas que hemos visto. 34 35 4.3. El tipo mixto. Las azucareras 4.3.1. Catálogo Azucarera de Nuestra Señora de las Mercedes, 1900 - Terreno fértil próximo a la estación de ferrocarril, y Alagón Desaparecida Azucarera del Gállego, 1905 Alberto Juan y Torner (arq.) y Teodoro Ríos (arq); Manuel Clavé (ing.) Afueras de Zaragoza, conexión a la línea de ferrocarril, junto al río Gállego Buen estado de conservación Azucarera de Aragón, 1893 Luis Aladrén (arq), Nicolás Gurruchaga (ing.), J. Sánchez y Viduarreta (ing.) Próxima a la avenida Cataluña y al río Gállego, Zaragoza Rehabilitada como equipamiento cultural C B A Página de la izquierda: Plano de Zaragoza de Dionisio Casañal Serrano,1935 Bajo la dirección del arquitecto municipal José Beltrán Navarro En color: situación de las azucareras 36 Lugar: Camino de Torrecillas, próximo a la avenida Cataluña, barrio Arrabal en una zona de huerta con abundancia de agua debido a la proximidad del río Gállego. Energía: La maquinaria fue construida por la casa alemana Braunsweigische Machinenban-Austal. Transporte: junto al ferrocarril con apartadero propio Producción_Forma_Tipo De planta rectangular, el edifi cio de cara al exterior parece responder a la tipología de fábrica de pisos, sin embargo, en el interior no se dividía en pisos como tal, se sitúan únicamente unas galerías perimetrales para la manipulación de la maquinaria en manos de los operarios. Ese espacio principal, de cuatro alturas, albergaba los procesos de lavado, difusión, evaporación, cristalización y turbinación. En la parte posterior de esa nave se construyeron otros volúmenes anejos para albergar diferentes usos: horno de cal, secadero de pulpa, fi ltrado y torre de fi ltros y cuarto de calderas. El conjunto fabril se completaba con construcciones de usos variados como portería, almacenes, reparación de piezas, la casa del director e incluso viviendas para empleados. Esta azucarera, al ser la primera, fi jó el modelo arquitectónico que posteriormente seguirían las demás fábricas de azúcar aragonesas. Azucarera de Aragón, 1893 Luis Aladrén (arq), Nicolás Gurruchaga (ing.), J. Sánchez y Viduarreta (ing.) Rehabilitada como equipamiento cultural Arriba: Plano del conjunto en 1893 (1) Centro: Imagen del exterior de la fábrica,1899 (2) Abajo: Imagen del conjunto en 1996 (3) A 37 Construcción_Técnicas_Materiales El sistema constructivo consistía en una estructura de vigas de perfi les laminados en “I” sobre las que apoyaban un forjado de bóvedas tabicadas, todo ello soportado por columnas de fundición. La cubierta a doble vertiente se realizó con cerchas metálicas. El espacio de fi ltrado (planta cuadrada y dos alturas) y la torre de fi ltros (seis alturas, entre el fi ltrado y la fábrica) seguían la estructura del espacio principal. Ésta torre destacaba en altura entre el conjunto, aunque el elemento que creaba el hito vertical era la chimenea. Ésta se localizaba al lado del cuarto de calderas y era de sección circular con una corona decorada. El horno de cal, de planta cuadrada y tres alturas, el secadero, de una sola altura, y el cuarto de calderas de plantas rectangulares se cubrían a doble vertiente con cerchas metálicas que apoyaban sobre el muro. Todo este conjunto presentaba características compositivas similares combinando la mampostería con el ladrillo en esquinas, pilastras e impostas. En él se hace presente la tendencia ecléctica de fi n de siglo, identifi cándose ecos mudéjares en las decoraciones geométricas en impostas, óculos, hastiales y en la chimenea. Determinó un hito en la arquitectura industrial de la ciudad ya que fue la primera vez que se utilizaba un esqueleto metálico para levantar el conjunto del edifi cio y se usaron además bóvedas tabicadas para los forjados. Arriba: Izq. Detalle del esqueleto metálico, imagen tomada en 1992 (1) Dcha. Alzado de una de las naves, imagen tomada en 1992 (1) Centro: Sección del turbinado , Aragón Ilustrado, 1899 (2) Abajo: Interior de la nave de fabricación, imagen tomada en 1992 (1) 38 Lugar: Alagón. Fue una de las primeras que se situó fuera de la capital aragonesa colonizando los campos aragoneses con la remolacha azucarera. Su emplazamiento se debe a la fertilidad de su vega y la abundancia de agua. Transporte: junto a las vías férreas, junto a una estación de ferrocarril. Energía: La maquinaria era de procedencia alemana y austriaca. Producción_Forma_Tipo Además de la planta destinada al tratamiento de la remolacha para su conversión en azúcar, la fábrica contaba con una refi nería y una sección de envasado en sacos y estuchado de terrones y sobres. Estas edifi caciones de distintas características se construyeron en su mayoría entre 1900 y 1907, vinculadas al proceso de obtención de azúcar combinando la tipología de fábrica de pisos y la nave. 1. Almacén de efectos (1900) 2. Almacén de azúcar (1900) 3. Casa del director (1930) 4. Chimenea de fábrica (1900) 5. Calderas de fábrica (1900) 6. Fábrica (1900) 7. Ampliación fábrica (1903) 8. Refi nería (1907) 9. Sala de estuchado (1910) 10. Filtros de negro (1900) 11. Lavadero de remolacha (1900) 12. Horno de cal (1900) 13. Chimenea refi nería (1900) 14. Secadero de pulpa (1907) 15. Almacén de la pulpa (1930) 16. Garajes (1900) 17. Casa del administrador (1900) Arriba: Plano de emplazamiento, edifi cio catalogados (1) Abajo: Vista general del conjunto, estado actual (2) B Azucarera de Nuestra Señora de las Mercedes, Alagón, 1900 - Desaparecida 39 Construcción_Técnicas_Materiales El conjunto se compone, en general, de amplios volúmenes de ladrillo o mampostería con cubiertas de teja a dos aguas, con estructura de madera o metálica sobre columnas de fundición o pilares metálicos roblonados; y austeros en la decoración de las fachadas. La fábrica de azúcar, ocupaba una gran nave de tres alturas con cubierta a doble vertiente mediante una estructura de madera sustentada por cerchas metálicas. Al interior, el ladrillo estructural fue encalado y pintado. Hacia el exterior se abrían vanos en arco rebajado para iluminar el interior ayudados con las linternas cuadradas en el eje superior de la cubierta. Al sur quedaba conectada con el lavadero mediante arcadas similares a los vanos. Estos vanos ordenaban la fachada, quedando enmarcada por pilastras cada tríada de vanos en vertical. Fue ampliada en 1903. El lavadero y el filtro de negros (blanquear el azúcar) se cubrieron de nuevo a doble vertiente mediante una estructura de cerchas metálicas con una linterna en la parte central. Hacia el exterior, vanos en arco rebajado con molduras de ladrillo. En el edifi cio de calderas, de características similares, la linterna se extiende por gran parte de la cumbrera y en el interior se dividía en tres niveles alojando las calderas de la fábrica. La chimenea de refi nería que hoy sigue en pie, se realizó también en ladrillo con arranque circular sobre zócalo de hormigón alzándose en sección troncocónica. La boca se decoró con dos anillos de ladrillo. La refi nería se construye similar a la fábrica pero, a diferencia de ella, esta construcción se dividía en dos niveles útiles y una tercera falsa planta . Se comunicaba con la fábrica mediante cuatro vanos por el lado corto y por el lado sur una arquería de ladrillo dejaba paso hacia las naves de estuchado. Por su originalidad constructiva destaca el almacén de pulpa realizado en hormigón. Cubierto por bóvedas vaídas paralelas entre sí y perpendiculares a los lados largos de la construcción, destacan las grandes vigas de hormigón que las sustentan sobre columnas cilíndricas en dos crujías. Al exterior pequeños vanos en los paramentos largos y tres óculos de mayores dimensiones en los lados cortos junto con los accesos. Pese a su desmejorado estado actual, el conjunto permanece unitario, armónico y perfectamente localizable en el paisaje en el que se inserta. Arriba: Fábrica de azúcar de 1900, estado actual (2) Centro: Almacén de la pulpa de 1930, estado actual (3) Abajo: Imagen del conjunto, estado actual (4) 46 5.2. Valoración crítica comparativa de intervenciones en estos tipos de arquitectura industrial en Aragón. Oportunidades La arquitectura que presentan, la estructura abierta y bien articulada de estos conjuntos fabriles, la convivencia de tipologías distintas, sus grandes espacios de planta libre y sus sistemas de comunicación sumado a la petición social de conservarlos por los valores que poseen hacen que estos tipos ofrezcan innumerables oportunidades para su re-uso. Cada tipo aporta unas cualidades intrínsecas como punto de partida y de ellas dependerá su capacidad de absorción frente a los nuevos usos. Imagen del Arrabal en los años ochenta. La Maquinista y la Harinera Solans en primer término y la Azucarera de Aragón al fondo, Zaragoza, 1983 47 La intervención proyectada para “San José” se trata según los autores de “un gran contenedor con la obra artística de nuestros jóvenes creadores, una fábrica de actividad juvenil” que tiene varios aspectos positivos. Pese a utilizar la palabra “contenedor”, que conlleva un trasfondo negativo en las intervenciones, la propia conservación, sin derribos, de lo existente hace que se mantengan los valores que se le atribuyen. Muestra del respeto por la arquitectura original, la mano del interventor no quiere destacar y deja al conjunto integrarse en el entorno tal y como ha llegado hasta él. A ello se le suma la concepción de espacios fl exibles con la presencia de la maquinaria original que el tiempo va modifi cando y haciendo compatible distintos usos (escultura, pintura, música,...), así el “contenedor” y sus valores permanecen invariables. Hoy día el proyecto está paralizado y, de nuevo, en situación de abandono provocando su deterioro. La oportunidad perdida más reciente en este sector es “la Solans”, derribada en 1998. Este ejemplo contaba con todos los valores atribuibles a esta arquitectura entre los que destacaba el sentimiento de identidad de los propios vecinos y el hecho de formar parte de un conjunto de edifi cios que le atribuía el carácter industrial al barrio del Arrabal que hoy se ha perdido. El re-uso podría haber aportado una solución que mantuviera los valores impulsando una nueva actividad de la que el barrio fuera partícipe. La oportunidad presente es ahora la Harinera del Ebro, que puede conservar su memoria histórica como símbolo de Casetas. Desde 2007 se ha impedido su derribo y su transformación en lofts, reclamando un uso sociocultural que podría convivir con la conservación íntegra de su valores. Las harineras Los espacios que ofrece el cuerpo principal son pisos, diáfanos en su defi nición original, en los que los únicos elementos que tienen presencia son la estructura vertical y la maquinaria. En ellos prima la horizontalidad con abundante iluminación natural y las únicas divisiones son los forjados comunicados verticalmente a través de un núcleo. Los almacenes contiguos ofrecen un espacio con mayor altura. 48 La oportunidad presente, foco de todas las miradas, es Averly que mantiene el conjunto fabril original en buen estado de conservación y en una localización importante dentro de la ciudad. La sociedad reclama su conservación como sello del pasado industrial ya que posee todos los valores del tipo y con una intervención adecuada se podría potenciar y preservar. Se ha conseguido que se inicien trámites para declarar parte como Bien Catalogado. Sin embargo, resulta insufi ciente para salvaguardar sus valore, el verdadero legado histórico y técnico que supone este elemento, centrándose únicamente en aspectos estéticos. Se pierde el sentido del conjunto desde el momento que se valoran unidades aisladas, sin tener en cuenta toda la implantación. Estamos ante una oportunidad única como edifi cio representativo de la primera revolución industrial de Zaragoza. Maquinista y Metalurgia Aragonesa, al seguir en funcionamiento ha sufrido numerosas ampliaciones en las naves que ya no hablan el mismo idioma lo que le ha llevado a la pérdida de gran parte de sus valores. Carece de sentido hablar aquí de un re-uso. Las oportunidades perdidas más importantes debido a la calidad de su arquitectura han sido Mercier y la Bressel, en 1999. La reconversión de sus espacios hubiera ofrecido unas enormes posibilidades debido a sus valores, la dimensión de los conjuntos y su situación, ahora inmersa en la ciudad. Aportan algo de lo que carecen el resto de los tipos: los espacios intersticiales que permiten extender los nuevos usos hacia el exterior relacionándolos también de manera más fl uida. Permite la disposición de usos mixtos independientes en cada nave pero formando un conjunto atractivo en relaciones. Las fundiciones 49 La oportunidad presente es Alagón donde además de la protección e integración de la azucarera para viviendas y equipamientos sociales, se ha proyectado la reordenación urbanística del solar. No se conoce el proyecto como para valorar el respeto hacia la arquitectura original, pero cuenta con una oportunidad única en Aragón. La intervención realizada en la Azucarera de Aragón, ahora “factoría de modernidad y expresión joven”, ha consistido en vaciar el edifi cio, incluido el esqueleto metálico de columnas de fundición y vigas con los corredores perimetrales que constituía un gran espacio central, ejemplo de falsa fábrica de pisos, dejando únicamente las cerchas metálicas. Las nuevas construcciones se realizan en hormigón encajados entre las preexistentes de fábrica que siguen destacando gracias a su textura compuesta de mampostería, sillería rústica y ladrillo. La actuación local, sin un planeamiento más extensivo, no permite resaltar la singularidad del conjunto que queda entre edifi cios altos, sin potenciarlo como hito. Así han quedado los valores del edifi cio reducidos a elementos aislados, como las cerchas o la chimenea, sin aprovechar la oportunidad que ofrecían el resto de los valores. Las azucareras al mezclar distintas tipologías ofrecen muchas opciones para su re-uso. Además al situarse unos junto a otros generan recorridos con un especial interés en su articulación. Además las chimeneas las hace convertirse en un punto de referencia con gran impacto visual. Las azucareras 50 51 6. Referencias de intervenciones contemporáneas en la arquitectura industrial. Valoración crítica 52 El edifi cio original se trata de la fábrica de tambores Mauser construida en 1938 basada en proyectos ingleses del inicio del siglo XX. En 1945, la empresa Ibesa fabricaba neveras allí y en 1971 se cerró defi nitivamente . El terreno se vendió para el SESC (Servicio Social de Comercio), que se encargó de la construcción del complejo cultural y deportivo a manos de Lina Bo Bardi. Iba a ser demolido pero ella descubrió la bella estructura de hormigón armado de Hennebique y decidió preservar el conjunto de ladrillo de una sola planta, complementándolo con dos grandes volúmenes de hormigón armado. Antigua fábrica de tambores, Pompéia, Sao Paulo, 1938 - Centro Cultural SESC de Pompéia, Sao Paulo, 1977-1982 Lina Bo Bardi Pág. anterior: concierto de Gilberto Gil, 1986 Arriba: Imagen antigua de la fábrica de tambores (1) . Izq: Calle interior del conjunto (2) Dcha: Vista aérea del conjunto industrial con la nueva construcción (3) “Nadie transformó nada. Encontramos una fábrica con una estructura bellísima, arquitectónicamente importante, original, nadie interfi rió… El diseño de arquitectura del centro de recreación Fábrica Pompéia partió del deseo de construir otra realidad. Nosotros colocamos apenas algunas cositas: un poco de agua, una chimenea.” [...] “La idea inicial de recuperación de dicho conjunto fue la de ‘arquitectura pobre’, esto es, no en el sentido de indigencia, y sí en el sentido artesanal que expresa comunicación y dignidad máxima a través de los menores y humildes medios”. Bardi (1993:222) 53 Valoración crítica La intervención trató como aspectos esenciales la precursora estructura de hormigón y el espontáneo uso que los habitantes le daban los fi nes de semana ya que colonizaban los espacios abandonados con los mínimos medios. Así busca conservar los valores de lo preexistente implantando elementos que implementan un nuevo uso reactivándolo. Ejemplo de esa sensibilidad es el plano del suelo que se puede intervenir sin distorsionar la concepción del conjunto pero que con la introducción del agua induce un carácter calmado para la lectura. La coherencia del proyecto en este sentido abarca desde la articulación con la ciudad hasta el diseño del mobiliario, en una tarea artesanal donde se expresa la mano en cada elemento: la calzada exterior, el paseo, las canales de aguas pluviales,...; una arquitectura que se hace haciendo ya que aquí no caben grandes gestos cuyo fi n es demostrar una autoría y que acabarían con los valores de la arquitectura original. El mayor acierto es precisamente esa condición anónima de la intervención sobre lo industrial, que hace que los usuarios se sientan identifi cados con el edifi cio potenciando aún más el valor simbólico y ratifi cando el compromiso social de la arquitectura. Consigue mantener una intensa convivencia social conservando la funcionalidad y respetando estética y constructivamente el carácter propio de los espacios, convirtiéndose no sólo en un hito de buena gestión del patrimonio sino también en una imagen representativa actual de la ciudad. Izq. arriba: Planta del conjunto Abajo: Interior del edifi cio, zona de estar (4) 54 La fábrica de envases metálicos “La LLauna” constituye un ejemplo de modernismo industrial conservado en Cataluña. Se situó en Badalona, en la calle de la Industria, junto a la vía del ferrocarril y se trataba de un edifi cio de cuatro alturas de tipología fábrica de pisos. La fachada destacaba por la decoración de mosaicos y escudos de Italia y Cataluña. La empresa cerró en 1980 y hoy el edifi cio lo ocupa un instituto de secundaria. La intervención la llevaron a cabo Enric Miralles y Carme Pinós y se consolida como símbolo de la industrialización de Badalona. Valoración crítica El proyecto de intervención deja diáfana la planta baja, como ocurriría originalmente, para acoger el acceso de los estudiantes y crear un espacio para actividades deportivas. Consigue con ello que la estructura original defi na el espacio introduciendo únicamente la puerta de acceso y el núcleo de comunicaciones, la pieza más peculiar y escultórica. Se mantiene aquí toda la materia arquitectónica que soporta los valores y se introducen de manera contenida los nuevos elementos que no dañan los valores intangibles. En los pisos superiores se hace necesaria una división del espacio para albergar las aulas. Esta imposición que marca el uso predeterminado entra en contradicción con los espacios originales, diáfanos en su concepción. Consciente de ello, la construcción de los tabiques no llega hasta el forjado del piso superior, con lo que se consigue entender la unidad del espacio preexistente aunque ya no se conciba como tal. Fábrica de envases Gottardo de Andreis, Badalona, 1906-1919 Joan Amigó i Barriga Escuela La Llauna, Badalona, 1985 Enric Miralles, Carme Pinós Arriba: Imágenes de la fábrica antes de la intervención, fachada posterior (1,2) Centro: Planos del proyecto de intervención Abajo: -izq: Imagen del núcleo de comunicaciones en planta baja (3) -dcha: Imagen de las aulas plantas superiores (3 55 Arriba: Vista exteriores del edifi cio, estado actual (2,4) Centro: Imagen del acceso y espacio diáfano de planta baja, estado actual (4) Abajo: Imagen de la estructura de los espacios comunes (3) Pese al uso impuesto, la estructura es el punto de partida, la que defi ne las líneas de fuerza del proyecto. Las vigas de perfi les alveolares que recogen los forjados de bóvedas tabicadas marcan el ritmo y juegan un papel protagonista en la confi guración de los espacios. La propuesta aprovecha inteligentemente las cualidades espaciales y la belleza que reside en la sinceridad constructiva con la que fue concebida. Es evidente el intento de minimizar al máximo la repercusión de un nuevo uso tan agresivo desde la defi nición de los materiales. Cada nuevo elemento que se implanta, puesto que va a tener relevancia en el espacio, se piensa en términos constructivos, lo que hace que aparezcan de manera natural en el espacio recurriendo a los que ya existían en el edifi cio: hierro, madera y hormigón. Todo ello confl uye en un equilibrio que parece natural entre el nuevo uso y el edifi cio industrial pero que nace de pensar y medir el detalle para que al fi nal todo acabe funcionando. 62 La fábrica se situó estratégicamente en las proximidades de la estación de Delicias ocupando media manzana con conexión directa mediante vías propias. Seguía un modelo arquitectónico de infl uencia alemana, una fábricamonumento rotunda y singular realizada ladrillo en la que se refl ejaba el prestigio de la empresa. Las fachadas se decoraron con estilo neo-mudéjar incluyendo detalles con azulejos y rótulos en el ladrillo visto, consiguiendo así una composición muy artesanal. Pronto se adquirieron los terrenos colindantes, extendiéndose a toda la manzana con nuevos edifi cios de gran envergadura que se asemejaban a los anteriores. Con el tiempo más construcciones fueron copando el solar con menos acierto. Valoración crítica La intervención propuso conservar edifi cios fundacionales (maltería, horno y chimenea, y pabellón administrativo), los de 1915 (heladería y pabellón de fermentación) y los silos metálicos y de hormigón de 1936, eliminando los secundarios de los que se reciclarían los materiales. Los espacios intersticiales existentes entre los edifi cios de gran valor en estos conjuntos cobran de nuevo importancia creando los recorridos y estableciendo las relaciones entre los edifi cios del conjunto, se potencian con la propuesta. Los edifi cios de nueva construcción sustituirían a los más recientes, de menor interés arquitectónico, buscando la convivencia con los preexistentes. Utiliza para ello una piel continua de vidrio y lamas de fundición de aluminio Fábrica de cerveza El Águila, Madrid, 1914 Eugenio Jiménez Carera, Luis Sainz de los Terreros Biblioteca Regional y Archivo de la Comunidad de Madrid, 1994-2002 Tuñón y Mansilla (1) Arriba: Plantas que muestran las ampliaciones del conjunto Centro: Imágenes históricas del conjunto Abajo: alzado de la calle General Lacy antes de la intervención (arriba trás el título en marca de agua mismo alzado después de la intervención) 63 para las nuevas fachadas en los que se adivina detrás la estructura de hormigón, hormigón que también se utilizó en las antiguas construcciones. La intervención permite la convivencia de dos complejos funcionalmente distintos: biblioteca y archivo, separándolos físicamente por la calle interior, sin embargo, el conjunto no queda fragmentado, cohabitando entre ellos y creando un diálogo entre la edifi cación antigua y moderna. No se resta valor al carácter patrimonial de esta arquitectura industrial, a la memoria colectiva del lugar y ambas construcciones salen benefi ciadas. Los materiales resaltan cada uno los valores del otro, la textura, el color, el tiempo,... y la imagen que produce hacia el exterior sigue mostrando la idea fábricamonumento con la que se concibió gracias a que mantiene las fachadas originales y al acierto del nuevo material. En el interior, la maquinaria y la estructura antigua y el mobiliario que trae el nuevo uso conviven de la misma manera, potenciando las cualidades del espacio que mantiene los valores arquitectónicos. (1) Arriba: Axonométrico del conjunto con edifi cios de nueva construcción explotados Abajo Izq.: Vista interior de la biblioteca Dcha: Vista exterior desde la calle General Lacy 64 La fábrica se situó en el sector oeste, junto a las vías del ferrocarril, separada del núcleo urbano por el río Bernesga y las propias vías convirtiéndose en el corazón industrial de la ciudad. Se trata de un conjunto con una volumetría y estética de estilo racionalista testimonio de una actividad industrial, de un estilo de vida y trabajo y de un desarrollo de la ciudad que ya forma parte de la identidad de los leoneses. Por respeto al pasado y por sensibilidad con el futuro se decide convertirlo en un nuevo eje para la ciudad acogiendo al Palacio de Congresos y Exposiciones y la estación del AVE convocando un concurso internacional en 2005. Fábrica de azúcar Santa Elvira, León, 1931-33 - Palacio de Congresos y Exposiciones de León, en construcción Concurso, Ganador: Dominique Perrault Arriba: Imagen del conjunto fabril en 2001 (1) Abajo: propuesta ganadora (2) El proyecto ganador, de DPA, busca crear un complejo activo en continuo funcionamiento que permite revitalizar el barrio que siempre ha vivido aislado por las vías del tren. La propuesta presenta dos espacios diferenciados: - Un espacio polivalente de grandes dimensiones dotado de una gran cubierta mineral, fotovoltaica y traslúcida bajo la cual se produce la actividad. En vidrio y acero, lo contemporáneo adquiere una gran notoriedad frente al conjunto fabril existente con el que no establece ninguna relación, coexisten uno al lado del otro sin más relación. - La recuperación de prácticamente la totalidad de la azucarera como espacio dedicado a congresos o centro cultural, hasta la chimenea se pone en marcha la chimenea para climatización. El aspecto más positivo de la intervención es el conservar al máximo la estructura existente, con la estructura urbana de las calles existentes. 65 Segundo Premio: Patxi Mangado La propuesta tiene como positivo la admiración hacia lo preexistente proponiendo poco más que su limpieza, su consolidación y su puesta en valor. Los edifi cios de nueva planta siguen la lógica compositiva lineal de la fábrica en la que se van adosando los nuevos usos necesarios. La geometría de los volúmenes tiene mucho que ver con los originales y en las imágenes ya se puede observar ese interés por las estructuras originales. Destaca por su intención de crear un edifi cio con énfasis en las articulaciones de los volúmenes, como ocurre en los complejos fabriles y no por hacer notar su autoría. Tercer Premio (compartido): Ábalos y Herreros Esta propuesta es mucho más radical: opta por mantener el frente de la azucarera y generar un edifi cio de nueva planta que sigue una modulación partiendo del original en el que quedan encajados algunos elementos como la chimenea. La repercusión sobre lo preexistente es devastadora siendo una excusa para el edifi cio de nueva construcción. Se pierde la memoria del conjunto, los espacios, la escala y, en defi nitiva, los valores que se presupone cuando se decide conservar un edifi cio. Tercer Premio (compartido): Nieto y Sobejano La propuesta respeta los edifi cios frontales, invadiendo las construcciones originales para crear el acceso. Sin embargo, hacia la parte posterior crea un sistema similar al del Palacio de Congresos de Zaragoza que adquiere un mayor sentido cuando se trata de un edifi cio de nueva planta. En este contexto adquiere un protagonismo excesivo y no consigue poner en valor la herencia industrial del conjunto adosándose como algo ajeno. (3) 66 La antigua hilandería se situó en Sant Andreu ocupando dos manzanas. La nave de ladrillo visto y cuatro alturas que ocupa la intervención posee planta rectangular a la que se le adosan dos torres de comunicaciones verticales. Icono del patrimonio industrial barcelonés, es testigo de un momento excepcional en el desarrollo de la ciudad. Además la estructura económica, social y cultural del barrio quedó durante aquellos años vinculada a esta empresa. En 2008 se propuso convertirla en Fábrica de Creación Artística. Valoración crítica La propuesta elegida proponía una actuación muy respetuosa con la estructura original del edifi cio, así como una voluntad por encontrar sistemas fl exibles y adaptables que otorgasen al espacio una gran capacidad de modulación y adaptación. La propuesta arquitectónica pretendía reactivar el edifi cio, en desuso, creando un módulo de comunicaciones como única pieza estructural añadida. Los volúmenes de madera necesarios para albergar el programa más privado y las comunicaciones, se han colocado inteligentemente a un lado e interrumpidamente para que la concepción del espacio desde cualquier punto pueda ser total, conservando en la medida de lo posible la espacialidad. Toda la nave sigue los mismos principios de respeto a la estructura original y búsqueda de un sistema fl exible de distribución de los espacios Fábrica de hilados y tejidos Fabra i Coats, Barcelona, 1910-1920 - Fabra i Coats - Fábrica de Creación de Barcelona, en proceso M. Ruisánchez y F. Bacardit Arriba: Plano de planta baja y sección longitudinal de la intervención (1) Abajo: Vista exterior actual del edifi cio (2) 67 Arriba: Flexibilidad de los espacios (1) Abajo: imágenes espacios interiores (2) disponibles a base de divisorias móviles. Aprovechando la potencia de las columnas y debido al ajustado presupuesto se opta por la utilización de lonas recicladas como divisiones internas que, mediante un sistema de tensores, se sujetan a los pilares actuando como cortinas que cambian de posición según las necesidades de cada actividad. La fl exibilidad de las divisiones ayuda a que el espacio siga manteniendo sus valores espaciales que se perderían con divisiones fi jas. Se trata de una intervención austera y contenida tanto formal como materialmente pero, sin embargo, obtiene resultados sugerentes. Esto se debe en gran parte al respeto de los valores del edifi cio. En los espacios destaca la estructura, la luz abundante y uniforme en toda la longitud, el material, e incluso las transmisiones horizontales de la antigua hilandería, todo lo preexistente que se ha potenciado. El hecho de pintar la estructura de blanco hace que los materiales de la intervención como el vidrio y las nuevas carpinterías también blancas jueguen con la sensación de inmaterialidad que conjuga correctamente con el espacio industrial previo. La intervención consigue devolverle al edifi cio su capacidad funcional, aunque no defi nida sí es capaz de absorber múltiples actividades. 68 La central eléctrica se construyó en ladrillo visto con un zócalo de granito y estaba formada por dos grandes naves paralelas de tipología fábrica de pisos. Equipada con tres calderas de vapor, producía electricidad por combustión de carbón y proporcionaba suministro eléctrico al centro de Madrid. Encontrándose en una situación de abandono en el triángulo de los museos, la Caixa decidió “rehabilitarlo” con el fi n de albergar su nuevo centro cultutral Caixa Forum. Valoración crítica El edifi cio parte de la conservación de la fachada original, catalogada como Bien Cultural, aunque se elimina el zócalo de granito con el fi n de que el edifi cio adquiera la sensación de levitar sobre el terreno. Este gesto elimina la función estructural de la fachada, algo esencial en la arquitectura industrial, a lo que se le suma el tapiado de sus huecos anulando también su función de cerramiento. Por tanto, el único elemento que se mantiene queda bastante cuestionado. Manteniendo la fachada como un telón decorativo, el interior se vacía para situar forjados sin relación con las fachadas “conservadas”. La escala del edifi cio industrial se pierde en el momento en que crece dos alturas en acero cortén. El edifi cio suscita contradicciones desde el momento en que la notoriedad contemporánea toma las riendas. El resultado es un edifi cio visualmente atractivo pero que desde el punto de vista de la intervención en arquitectura industrial, no ha respetado ninguno de los valores que se le atribuyen, convirtiéndose la conservación como una mera excusa proyectual. Estación eléctrica de Mediodía,Madrid, 1899-1902 Jesús Carrasco y José María Hernández Caixa Forum Madrid, 2003-2008 Herzog&deMeuron Arriba Izq.:Emplazamiento antes de la intervención (1) Dcha: Imagen de las obras (2) Debajo Izq.: Imagen histórica fábrica original (3) Derecha: Imagen alzado actual (4) Centro: sección del proyecto (4) Abajo: Imagen del edifi cio tras la intervención, estado actual (4) 69 Fábrica textil Casarramona, Barcelona, 1909-11 Puig i Cadafalch Caixa Forum Barcelona, 2002 Arata Isozaki, Francisco Javier Asarta, Roberto Luna y Robert Brufau La fábrica se situó en los pies de Montjuïc y constituiría uno de los principales ejemplos del modernismo catalán que posee además inspiración neogótica. Se construyó en ladrillo visto, cubierto con bóvedas catalanas sobre columnas de hierro. Contaba con tres naves y dos torres. La Caixa, adquirió el edifi cio e inició en 1992 un proyecto de rehabilitación y ampliación convirtiéndolo en centro socio-cultural. Por un lado, Luna en las naves (nuevas salas de exposición) realiza modifi caciones mínimas que respetan la estructura y el aspecto exterior del edifi cio tratándose de una intervención sobria donde impera el respeto a la historia manteniendo los espacios amplios y diáfanos fabriles. La intervención más importante se realiza en el sótano, donde se excavan varios pisos para ganar espacio (hasta 12.000 m2). Esto supone gran obra de pilotaje para salvaguardar la estructura y cimentación del edifi cio original, debido al uso que se le impone. El acceso del edifi cio de Isozaki, plantea dos grandes árboles-escultura de cortén indicando la entrada subterránea y un patio interior de mármol escalonado para espectáculos. Aquí estalla lo contemporáneo, se hace quizá demasiado evidente el contraste entre lo histórico y lo nuevo en materiales y formas llegando a establecer un choque directo más que un diálogo en el que lo contemporáneo trata de ganar protagonismo frente a la neutralidad de los espacios expositivos que surgen de la recuperación de la fábrica. Arriba.:Imagen histórica de la fábrica textil Casarramona (5) Izq. y abajo: Imágenes del edifi cio tras la intervención, CaixaForum Barcelona,estado actual 70 “Frente al concepto de arbitrariedad -la adopción aleatoria de una forma existente para construir sirviéndose de ellatal vez cabría hablar de “formatividad”, concepto que aspira a dar razón de la forma desde su “hacerse”, buscando así la coincidencia entre el resultado, entre el objeto físico y tangible al que se ha llegado y los principios lógicos y formales que estuvieron presentes en su origen.” (Moneo, 2005, p. 55) 71 7. Las consecuencias en la arquitectura industrial de la obsolescencia productiva 7.1. A propósito de las condiciones formativas de la arquitectura industrial y sus valores. Tras revisar algunas intervenciones para reutilizar edifi cios de arquitectura industrial, una arquitectura de forma y construcción muy precisa que estaba pensada para albergar un uso productivo que ya ha quedado obsoleto, se hace patente que hemos de valorar en este tipo de construcciones algo más que su condición como contenedor neutro; podemos valorar su claridad constructiva y su espacialidad, su escala y los mecanismos de iluminación y ventilación natural, su capacidad de representar todo un entramado social y en muchos casos la conformación de un particular conjunto de edifi cios interrelacionados, cualidades que se materializan en una construcción que responde a condiciones formativas que le hacen ser así y no de otra manera, y que por lo tanto están en la esencia de la arquitectura que queremos conservar. En su concepción, ha quedado patente que primaba la funcionalidad y racionalidad. Muestra de ello, en los edifi cios industriales que han llegado hasta nuestros días reina la claridad y sencillez en la defi nición de los espacios que poseen unas proporciones acordes con el sistema constructivo adoptado. Función aúna así uso y construcción, es decir, forma y función están muy próximos. La función productiva traía consigo una concatenación de procesos, que como se ha estudiado, podía ser vertical (fábrica de pisos) u horizontal (nave). Las relaciones entre los espacios serán así ortogonales y los distintos volúmenes aparecerán adosados unos a otros o separados por patios necesarios para los procesos, pero buscando la regularidad paralela o perpendicularmente. La economía necesaria en este tipo de construcciones deviene en la regularidad de las plantas, generalmente rectangulares, que acortan las distancias facilitando el aprovechamiento del espacio. El lugar será condicionante también en el conjunto fabril, determinando su implantación de cara a las fuentes de energía o a los medios de transporte junto a los que se sitúa. También será condicionante la vía principal hacia la que el conjunto se ordenará y tratará de mostrar su mejor cara poniendo en valor la imagen de la empresa. La construcción condicionará también en gran medida la forma aprovechando al máximo la superfi cie útil y creando espacios necesariamente diáfanos y preparados para soportar grandes cargas. Esto hace que se recurra a las cerchas para las cubiertas y los apoyos se vayan reduciendo recurriendo a los nuevos materiales con mejores resistencias. Los espacios necesitan de una gran iluminación uniforme a través de múltiples vanos o lucernarios que forman parte de la genealogía de estos espacios. Estas condiciones de partida son las que al fi nal le otorgan la forma a la arquitectura industrial, pero no dejan de participar de las mismas condiciones formativas de toda arquitectura: lugar, función o uso y construcción. Las condiciones formativas que se deducen nos desvelan esta arquitectura prácticamente por completo. Esto quiere decir que la arbitrariedad permanece ajena en el proceso creador, algo que facilita la tarea del interventor que no tiene que lidiar con los aspectos más subjetivos que devienen de ella. La ausencia de arbitrariedad conlleva rigor, pero esto no signifi ca que todo sea orden y se anule la creatividad o la expresividad, tanto en la arquitectura industrial como ha quedado probado, como en la intervención sobre la misma. Desvelar las condiciones formativas nos lleva al origen de esta arquitectura, en un tiempo pasado. Estas condiciones sumadas al paso del tiempo y sus consecuencias conforman el edifi cio que hoy intervenimos. Conociéndolas se llegará a la esencia del edifi cio y, conservándolas se respetará el mismo. 78 Arriba: Harinera Solans, imágenes tomadas antes de su derribo en 1998 Abajo: Antigua Azucarera de Aragón, estado actual: Zaragoza Activa 79 7.5. El equilibrio entre conservar e intervenir posturas complementarias Todas las actuaciones sobre edifi cios industriales quedan comprendidas entre dos posturas extremas: la aplicación rigurosa de los criterios de restauración científi ca del Patrimonio Histórico-Artístico y la intervención libre al margen de toda norma de restauración. Ambas posturas conviven en toda intervención, y el acierto de las mismas se dará en tanto en cuanto se acerquen al equilibrio, a la medida justa entre la memoria del edifi cio y el nuevo uso al que se le destina. Esto no supone que la tarea se divida en cincuenta por ciento para conservación y cincuenta para la intervención, cada edifi cio es un caso y tanto conservación como intervención trabajarán con la fi nalidad de revelar sus valores, no importa en qué medida cada uno. desequilibrio en Aragón Ya se han sufrido en Aragón las consecuencias de proyectos poco equilibrados en este sentido, donde el edifi cio el edifi cio industrial ha pasado a convertirse en un contenedor vacío como ocurriría con la Azucarera de Aragón, acabando con gran parte de sus valores, casi asemejables a la demolición. Demolición que también ha provocado la pérdida de gran parte de los edifi cios industriales de gran valor, “La Bressel” o la Harinera Solans, que además se situaban próximas entre ellas y hubieran creado una huella de la memoria reciente importante que caracterizaría al barrio del Arrabal. intervención sin mesura Ha quedado demostrado que la búsqueda del equilibrio en la intervención no pasa por ejercicios meramente formales en los que pesa más la mano del arquitecto interventor. Quizá estos proyectos que utilizan el edifi cio industrial como excusa tengan como valor positivo la revitalización urbana a través de “proyectos estrella”, pero si de algo ha servido la crisis ecónomica en la que se ve sumergido el país, y también Aragón, es para poner los pies en la tierra y darse cuenta de la banalización de los recursos, y también de la arquitectura, en pro de la sociedad de consumo en la que los valores de la memoria han quedado en un segundo plano mientras lo contemporáneo interviene sin mesura para satisfacer la necesidad de lo estético. intervención mínima Reducir la intervención al mínimo necesario, utilizando lo nuevo de manera neutral, es señal del respeto por la imagen histórica del edifi cio. La intervención posee entonces la cualidad casi atemporal, en la que su tiempo en constante transcurso no trata de sobreponerse al tiempo pasado al que pertenece el edifi cio original. El edifi cio industrial conservado nos hace comprender su estado original pero ahora la intervención no fi ja un nuevo “estado” que dentro de unos años se convierta también en un tiempo pasado. Ésta es una vía correcta para la intervención en tanto en cuanto la honestidad, la simplicidad y la precisión marcan el camino a seguir y donde prima el requerimiento moral, la responsabilidad social del arquitecto. Haciendo gala del precepto miesiano ”menos es más”, haciendo de lo simple algo bello y sin dejar de cumplir la misión que debe cumplir la intervención como re-activadora del edifi cio a través de un nuevo uso. aplicación al re-uso en Aragón Para el Patrimonio Industrial del que se dispone en Aragón en situación de abandono una de las vías de intervención más viable es la mínima intervención. La viabilidad económica es un punto a favor. Sumergidos en plena era de la austeridad, es éste y no otro el camino para la conservación de la arquitectura industrial y el acierto del re-uso y su gestión la garantía para que perdure en el tiempo. Para garantizar un equilibrio entre conservar e intervenir es necesario un Plan Director en los edifi cios industriales. Redactado por un equipo interdisciplinar permitiría la comprensión de la arquitectura y sus valores, el contexto histórico cultural y la potencialidad de todo ello proponiendo la compatibilidad de usos posibles, además de los métodos de mantenimiento que garanticen su conservación. Intervención mínima entendida desde el rigor técnico y conocimiento científi co de la arquitectura original, utilizando mecanismos contemporáneos que potencien los valores preexistentes y aporten nuevos valores al conjunto pero siempre dosifi cando la mano en favor de la memoria del edifi cio y de los ciudadanos. 80 ...preceptos extraídos del trabajo: La intervención sobre arquitectura industrial cobrará sentido en tanto en cuanto se conserve la materia arquitectónica que soporta los valores que se le atribuyen manteniendo las cualidades por las cuales, en un principio, decide conservarse. Desvelar las condiciones formativas nos lleva al origen de esta arquitectura, en un tiempo pasado. Estas condiciones sumadas al paso del tiempo y sus consecuencias conforman el edifi cio que hoy intervenimos. Conociéndolas se llegará a la esencia del edifi cio y, conservándolas se respetará el mismo. Si el objetivo del re-uso de estos edifi cios es acabar con su obsolescencia conservando y poniendo en valor la arquitectura original, el contenido contemporáneo no puede limitarse a coexistir, debe establecer un intercambio con el continente potenciando sus valores. Para garantizar la puesta en valor de la arquitectura industrial se necesita una nueva forma de proceder en la que las condiciones formativas del edifi cio y sus valores pasen a formar parte esencial del debate que permita asignarle nuevos usos compatibles. El nuevo uso debe potenciar los valores constructivos, espaciales, contextuales, compositivos, ambientales y de habitabilidad de la arquitectura original, y por tanto deberá compatibilizar su sistema constructivo, sus características espaciales, su manera de insertarse, su composición y su presencia, con los de la arquitectura original. Los usos efímeros garantizan la conservación de la materia arquitectónica del edifi cio industrial en el tiempo optimizando lo construido, sin embargo, dependerá de nuevo de la compatibilidad de este uso que se mantengan los valores que soporta. La reversibilidad en este caso aminora el daño hacia dichos valores siendo recuperables. Para garantizar un equilibrio entre conservar e intervenir es necesario un Plan Director en los edifi cios industriales. Redactado por un equipo interdisciplinar permitiría la comprensión de la arquitectura y sus valores, el contexto histórico cultural y la potencialidad de todo ello proponiendo la compatibilidad de usos posibles, además de los métodos de mantenimiento que garanticen su conservación. Intervención mínima entendida desde el rigor técnico y conocimiento científi co de la arquitectura original, utilizando mecanismos contemporáneos que potencien los valores preexistentes y aporten nuevos valores al conjunto pero siempre dosifi cando la mano en favor de la memoria del edifi cio y de los ciudadanos. 81 8. Refl exiones fi nales a modo de conclusión Por último, resta dar respuesta de una manera más concreta, a la pregunta que nos ha traído hasta aquí: ¿Cómo y sobre qué bases conformar los criterios de intervención y re-uso de la arquitectura industrial? Para ello, utilizando como apoyo los preceptos fruto del desarrollo del trabajo, se propone una metodología proyectual, una línea de conducta a la que cada proyecto debe acometer: A. El Plan Director Previo a la intervención, es necesario realizar un Plan Director, que garantizará en cierta medida el respeto y la conservación del mismo proponiendo además usos posibles y su compatibilidad. Este análisis previo debe ser global ya que, por lo general, se trata de conjuntos grandes, en los que se debe mantener la unidad de criterio. Aunque la intervención se realice por fases y se vayan tratando elementos concretos (espacios intersticiales, instalaciones,...), por encima de estas unidades aisladas debe prevalecer la unidad del conjunto. B. El reconocimiento de las condiciones formativas y de los valores de estas arquitecturas El punto de partida de toda intervención debe ser un análisis exhaustivo del edifi cio. La fi nalidad es el conocimiento de las condiciones formativas, que hacen que la arquitectura original fuera así y no de otra manera, sumado al devenir y sus consecuencias, que conforman el estado actual de dicha arquitectura. De este análisis se deben concluir los valores documentales, arquitectónicos y simbólicos que posee el edifi cio. C. La identifi cación de los espacios, sistemas constructivos y materiales que soportan los valores de estas arquitecturas Para conservar los valores que se le han atribuido al edifi cio es imprescindible identifi car la materia que los soporta. Esta materia no es otra que la arquitectura por lo que habrá que identifi car en ella los espacios, los sistemas constructivos y los materiales que le dan sentido a esos valores. Si se mantiene esta materia arquitectónica portante, se conservará el sentido del edifi cio. D. Búsqueda de usos compatibles con las condiciones formativas y las cualidades de estas arquitecturas Estudiado lo preexistente se puede entrar a valorar el sentido actual del edifi cio. En este trabajo se defi ende el re-uso como oportunidad de integrarlo de nuevo en la sociedad y como herramienta de gestión que asegure su permanencia en el tiempo. Se debe proceder entonces a una valoración de los nuevos usos posibles considerando su adaptabilidad con el fi n de implantar nuevos usos que sean compatibles con las características formativas de esta arquitectura, con sus condiciones espaciales y constructivas, con el respeto a sus valores documentales, arquitectónicos y simbólicos. Esto signifi ca que serán más adecuados aquellos que respeten la materia arquitectónica que soporta todo ello. E. La intervención mínima Como método de proyecto se debe partir de la intervención mínima a través del uso de técnicas y materiales coherentes con una consideración crítica y conservativa de las cualidades constructivas de la arquitectura original. Por tanto, la intervención debe es imperativamente conservativa, preservando los valores, y la máxima reversibilidad contribuye a ello. Por esta razón se presenta la intervención efímera como una posible solución. A ésta se le debe exigir la misma sensibilidad aunque su propia concepción efímera garantiza la conservación de la materia y la posible recuperación de los valores. E. La notoriedad contemporánea y la cualidad atemporal La intervención mínima no debe renunciar a los mecanismos contemporáneos, tiene que ser también creativa. Testigo de su tiempo debe aportar materiales y soluciones nuevas a la par que respetuosas con la materia que sostiene los valores. Esta notoriedad contemporánea debe estar muy medida, debe acompañar a la arquitectura original con discreción. De esta manera, la intervención debe poseer la cualidad atemporal, en la que su tiempo que está en constante transcurso no trate de sobreponerse al tiempo pasado al que pertenece y está anclado el edifi cio original. 82 83 ...en el caso de Aragón Todavía existe la oportunidad de marcar un antes y un después en el reuso de la arquitectura industrial de la región que hasta ahora no ha dado con la metodología que sea capaz de conservarla, ponerla en valor e integrarla a su vez con la sociedad actual. Acometiendo a la metodología proyectual propuesta pueden establecerse las bases sobre las que conformar los criterios de intervención y re-uso de los edifi cios industriales con los que aún cuenta la región. Fotomontaje: fotografía de Averly + calle interior SESC Pompéia, C. Palacio 84 1. En el gobierno se alternan los conservadores y los progresistas. La aparición del proletariado urbano, con unas condiciones laborales durísimas, impulsa la irrupción del movimiento obrero, con protestas. En el año 1879 Pablo Iglesias funda el Partido Socialista Obrero Español. 2. Desamortizaciones: Disposiciones tomadas por el poder político con objeto de liberar la propiedad acumulada en determinadas manos, devolviendo estas propiedades a la ley del mercado. El Estado se incautó de una serie de bienes amortizados que pasaban a ser bienes nacionales. Los vendía a particulares, y al ser adquiridos se convertían en bienes libres, lo que signifi caba que podían ser vendidos por sus nuevos dueños, a conveniencia de los nuevos propietarios. Contribuyó de manera muy notable a la transformación económica y social que sufrió España en el siglo XIX. La Desamortización de Madoz (1855) dererminó el panorama sociocultural del periodo que se estudia. 3. La arquitectura, como disciplina escolar, comenzó en 1744 en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. La reforma educativa llevada a cabo por Isabel II en 1844 dio lugar a un transitorio estudio especial de arquitectura dentro de una nueva Escuela de Nobles Artes (1845), ligada aún a la Academia. En 1848 se creó la Escuela Especial de Arquitectura de Madrid, una institución independiente (la primera en España) que expedía el título de Arquitecto tras cuatro años de carrera. 4. Regionalismos: corrientes arquitectónicas que aparecen en España durante fi nales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Pareja al historicismo, emplea modelos arquitectónicos del pasado y se caracteriza por plasmar arquitectónicamente una característica estética de un lugar o región. 5. Trencadís: especie de mosaico realizado con fragmentos cerámicos unidos con argamasa, típico de la arquitectura modernista catalana. 6. “Unidades productivas en las que el poder central fi guraba como único y primer empresario y que, en cuanto tales, junto a los requisitos funcionales dictados por las necesidades de fabricación, debían incorporar requisitos simbólicos capaces de transferir visiblemente los signos de la autoridad derivada del monopolio económico.” (Selvafolta, 1985, p. 52-53) 7. La Reforma Agraria Liberal en España supuso un cúmulo de nuevas posibilidades para la agricultura. La oferta de productos agrarios se vio impulsada por los cambios que aquélla había introducido en el marco institucional existente. Las consecuencias de dichos cambios se podrían resumir en una mayor fl exibilidad en las respuestas del sector agrario frente a los estímulos del mercado, el pleno disfrute de la producción y sus benefi cios por sus propietarios y la libre disposición sobre el factor tierra por parte de aquéllos. 8. El primer tren llegó a Zaragoza procedente de Barcelona en el año 1861. Fue construida inicialmente por la Sociedad del Ferrocarril de Barcelona a Zaragoza con capitalistas catalanes y aragoneses, aunque sería fi nalmente la Catalana de Crédito la entidad que fi nanciaría la obra ante las difi cultades surgidas. Pocos años más tarde de terminarse la línea, se construyó un ramal desde Tardienta a Huesca. Al mismo tiempo, con objeto de enlazar con la línea Madrid-Irún, se construyó la línea ZaragozaPamplona. 9. La Granja Agrícola Experimental de Zaragoza fue creada en 1881 por los ingenieros Manuel Rodríguez Ayuso y Julio Otero con el fi n de dinamizar la agricultura de la provincia. Promueven la creación de industrias azucareras divulgando sus ventajas económicas en artículos y conferencias por toda la región, y consiguiendo la participación de numerosos propietarios agrarios no sólo en la siembra de la remolacha, sino también en la creación de la primera azucarera aragonesa. Página 4 1. Ludgate Hill, Gustave Doré, “London: A Pilgrimage”, 1872 2. On the rooftops of London, 1883. National Library of Ireland on The Commons. 3. Fábrica de hierro de Barakaldo (Bizkaia) en 1864. Archivo fotográfi co Barakaldo, programa municipal ‘Ezagutu Barakaldo’. 4. Imagen interior Fábrica textil, Hilaturas Rius, Colonia Fabril Rius, Valle del Llobregat. Páginas 6-7 1. Zaragoza. Exterior del Nuevo Mercado. Archivo Fotográfi co Ayuntamiento de Zaragoza. 2. Zaragoza. Museo Provincial. Archivo Fotográfi co Ayuntamiento de Zaragoza. 3. Palacio de Comunicaciones.Archivo Museo de Historia de Madrid. 4. Pabellón de Bellas Artes. Legado Joaquín Turina. Biblioteca Fundación Juan March. 5. Arco del Triunfo, 1888, Postal antigua de Barcelona. 6. Casa Milá a la fi nalización de las obras, 1910, AA.VV., Gaudí. Hàbitat, natura i cosmos, Ed. Lunwerg, Barcelona (2001). 7. Pabellón de administración. Fachada principal. Postal antigua de Barcelona. 8. Imagen histórica Nuevos Ministerios tomada en 1949 Páginas 8-9 1. Real Manufactura Tabacos Sevilla, estado actual. Autor desconocido. 2. North Mill, Belper. Rees’s Cyclopedia, 1819. 3. Derby, antes de 1750, autor desconocido Página 10 1. Fotos de la colección de postales Vapor en negro Páginas 14-15 1. Plano dibujado por Tiburcio del Caso. Ficha catálogo Ayuntamiento Zaragoza 2. Mecanismos hidráulicos. Ficha catálogo Ayuntamiento Zaragoza. 3. Foto: El Periódico de Aragón, 08/04/2013 4. Fotografía: Cristina Palacio 5. Alzado y sección de los almacenes, Miguel Ángel Navarro, 1919. Archivo Municipal de Zaragoza. 6. Fotografía: Cristina Palacio Páginas 16-17 1. Planos: Domínguez, J. y Pétriz, J.M. Notas Imágenes 85 (2000) Arqueología Industrial en la provincia de Zaragoza, Zaragoza 2. Plano Dionisio del Casañal, 1935, Archivo Municipal de Zaragoza. 3. Imágenes históricas: Biel Ibáñez, Mª. P. (2004). Zaragoza y la industrialización: la arquitectura industrial en la capital aragonesa entre 1875-1936. Zaragoza: Gobierno de Aragón e Institución “Fernando el Católico”. 4. Imagen interior: Germán, L. (1999). Especialización industrial. Harinera y transformaciones empresariales en Aragón (1845-1995). Programa de Historia Económica, Fundación Empresa Pública Páginas 18-19 1. Imágenes de la maquinaria: Informe sobre la Harinera del Ebro, por la Dra. Mº Pilar Biel Zaragoza a 4 de julio de 2006 2. Fomento, licencias, A.89, L.5, Exp. 2488. Archivo Municipal de Zaragoza 3. Fotos del exterior: Ficha catálogo Ayuntamiento Zaragoza Páginas 24-25 1. Fotografías: El legado de Averly. , Mariano Candial y Carlos Blázquez. El Periódico de Aragón, 14/04/2013 2. Biel Ibáñez, Mª. P. (2004). Zaragoza y la industrialización: la arquitectura industrial en la capital aragonesa entre 1875-1936. Zaragoza: Gobierno de Aragón e Institución “Fernando el Católico”. 3. Fotografías: Cristina Palacio Páginas 26-27 1.Biel Ibáñez, Mª. P. (2004). Zaragoza y la industrialización: la arquitectura industrial en la capital aragonesa entre 1875-1936. Zaragoza: Gobierno de Aragón e Institución “Fernando el Católico”. 2. Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés Páginas 28-29 1. Fotografía: Adolfo Martínez Dato. Zaragoza en la memoria. 2. Archivo Talleres Mercier 3. Alzado pabellones carretera de Valencia, José de Yarza, 1909. Archivo Municipal de Zaragoza 4. Planta del conjunto fabril, 1917 . Archivo Municipal de Zaragoza 5. Archivo Talleres Mercier, 188 6. Archivo Talleres Mercier, 192 Páginas 30-31 1. Biel Ibáñez, Mª. P. (2004). Zaragoza y la industrialización: la arquitectura industrial en la capital aragonesa entre 1875-1936. Zaragoza: Gobierno de Aragón e Institución “Fernando el Católico”. 2. Fotografía: COYNE, años 60 3. Planta del conjunto en 1917. Archivo Municipal de Zaragoza Páginas 36-37 1. Biel Ibáñez, Mª. P. (2004). Zaragoza y la industrialización: la arquitectura industrial en la capital aragonesa entre 1875-1936. Zaragoza: Gobierno de Aragón e Institución “Fernando el Católico”. 2. Revista Aragón Ilustrado, 1899 . Archivo Municipal de Zaragoza 3. Fotogrfía: Daniel Pérez, 1996 Páginas 38-39 1. Planta: Ayuntamiento de Alagón 2. Fotografías: Roberto Aguilar, 2011 3. Fotografía: Manuel A. Barrera 4. Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés Páginas 40-41 1. Biel Ibáñez, Mª. P. (2004). Zaragoza y la industrialización: la arquitectura industrial en la capital aragonesa entre 1875-1936. Zaragoza: Gobierno de Aragón e Institución “Fernando el Católico”. 2. Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés 3. Distribución de los motores eléctricos, 1932. Archivo Municipal de Zaragoza Página 44 Archivo Asociación de vecinos Tío Jorge Arrabal Página 46 Fotografía publicada en FAUS PUJOL, Mª Carmen, La orilla del Ebro zaragozano: CAZAR. 1983 Página 51 Exposición Sesc Pompéia: 30 años, Pompeia, 2013 Páginas 52-53 1. Libro: Bo Bardi: Lina Bo Bardi 2. Fotografía: Nelson Kon 3. Libro: SESC Fábrica Pompéia : SESC Pompéia; Lina Bo Bardi 1977-86 4. Fotografía: Julián Weye Páginas 54-55 1. Fotografía: V. Ferris 2. Fotografía: Albert Esteves 3. Fotografía: Jordi Payà 4. Fotografía: LeónL Páginas 56-57 1. Imágenes y planimetría: Fondazione Renzo Piano 2. Imagen histórica de 1899, autor desconocido Páginas 58-59 1. South bank, London, otoño 1977. Autor desconocido 2. Intervención de la BBC para evitar el derribo antes de la demolición de 1993. Autor desconocido 3. Planos retocados, origen: Arquitectura Viva. Herzog & de Meuron 1978-2007. Madrid, Arquitectura Viva, 2007. Páginas 60-61 1. Allende, G. (2002) Rehabilitación de edifi cio de ofi cinas para la sede de Aguirre & Newman. Infonnes de la Construcción, Vol. 54, n° 480 Páginas 62-63 1. Hernán Martín, S. E. La fábrica de sueños en la que habitan la memoria y la verdad Páginas 64-65 1. Imagen del solar para la actuación convocada a concurso. Ayuntamiento de León 2. Imágenes del proyecto: Dominique Perrault Architecture 3. Imágenes de los proyectos premiados, exposición en León 2005 Páginas 66-67 1. Planos: página web Ruisánchez Arquitectes 2. Fotógrafos: Ferran Mateo, Shlomi Almagor Páginas 68-69 1. Antigua Central Eléctrica del Mediodía y gasolinera adyacente, autor desconocido 2. Imagen de las obras, MiB arquitectos 3. Imagen histórica central eléctrica en 1916, autor desconocido 4. Imágenes y sección: El Croquis. Herzog & de Meuron 2002-2006. Vol. No. 129/130, Madrid, 2006 5. Postal histórica de Barcelona, Imagen poco después de su inauguración, 1909 86 100 elementos del patrimonio industrial en España (2011). Madrid: TICCIH España en colaboración con editorial CIEES e Instituto Cultural de España. 2G nº27.Mansilla + Tuñón. Obra reciente. Gutavo Gili, Barcelona, 2003. 2G AGUILAR CIVERA, I. (1999). El patrimonio arquitectónico industrial. Cuadernos de Restauración, Instituto Juan de Herrera de la Escuela de Arquitectura de Madrid, VII ÁLVAREZ-ARECES, M. Á. (2008). Patrimonio industrial. Un futuro para el pasado desde la visión europea, Apuntes vol. 21, núm. 1, pp. 6-25 BO BARDI, L. (1993) Instituto Lina Bo e Pietro Maria Bardi. São Paulo: Empresa das Artes BENITO DEL POZO, P. , CALDERÓN, B. y PASCUAL, H. (). Recuperar y rehabilitar el patrimonio industrial urbano. Entre el desamparo institucional y la voracidad urbanística. Ciudades 12, pp. 197219 BIEL IBÁÑEZ, Mª. P. (2004). Zaragoza y la industrialización: la arquitectura industrial en la capital aragonesa entre 1875-1936. Zaragoza: Gobierno de Aragón e Institución “Fernando el Católico”. BOSCH, I., NAVARRO, A. y PÉREZ DE LOS COBOS, M. (2010). Estrategias de reciclaje. ARCHÉ. Publicación del Instituto Universitario de Restauración del Patrimonio de la UPV, nº 4 y 5 CASTRO MORALES, F. (2001). Memoria, ocio y cultura: nuevos usos en España para el patrimonio industrial. Cuadernos, Arquitectura Industrial, p. 204-212 CANO SANCHIZ, J.M. (). La Fábrica de la memoria. La reutilización del Patrimonio Arqueológico Industrial como medida de conservación. Universidad de Córdoba, Grupo de investigación P.A.I. HUM 236 CAPEL, H. (1995). La rehabilitación y el uso del patrimonio histórico industrial. Doc. Anil. Geogr. 29, 1996 19-50 DOMÍNGUEZ, J. y PÉTRIZ, J.M. (2000) Arqueología Industrial en la provincia de Zaragoza, Zaragoza FERNÁNDEZ-GALIANO, L (Ed.): Arquitectura Viva. Herzog & de Meuron 1978-2007. Madrid, Arquitectura Viva, 2007. GARCÍA ESTÉVEZ, C. (2012). En el interior de un bolsillo: acerca de las intervenciones de Enric Miralles en el patrimonio arquitectónico, Actas del II Congreso Internacional sobre permanencia y transformación en conjuntos históricos, Valencia GERMÁN, L. (1999). Especialización industrial. Harinera y transformaciones empresariales en Aragón (18451995). Programa de Historia Económica, Fundación Empresa Pública Bibliografía 87 GERMÁN, L. y PINILLA, V. (1990). Transformaciones agrícolas e industrialización en Aragón (18601935). Universidad de Zaragoza, AREAS, Revista de Ciencias Sociales nº 12, p. 187-200 GONZÁLEZ MORENO, A. (1994): “Reutilización del Patrimonio Industrial”, en JIMÉNEZ, J.C.; PÉREZ J.M. (Coords.), Primeras Jornadas Ibéricas del Patrimonio Industrial y la Obra Pública (Sevilla-Motril, 1990), Sevilla, pp. 419-424. HERNÁNDEZ MARTÍNEZ, A. (2007). El reciclaje de la arquitectura industrial. Jornadas patrimonio industrial y la obra pública, Gobierno de Aragón. Departamento de Cultura y Educación HERNÁNDEZ RAMÍREZ, J. (2009) Los valores del patrimonio industrial. VI Jornadas de patrimonio histórico y cultural de la provincia de Sevilla: El patrimonio industrial: retos y oportunidades JIMÉNEZ ZORZO, F. J. (1987). La industrialización en Aragón. La Fudición Averly de Zaragoza. Zaragoza: Diputación General de Aragón. Departamento de Cultura y Educación MÁRQUEZ, F. y LEVENE R. (Eds.): El Croquis. Herzog & de Meuron 20022006. Monumento e Intimidad. Vol. No. 129/130, Madrid, El Croquis, 2006 MONEO VALLÉS, R. (2005). Sobre el concepto de arbitrariedad en arquitectura. Discurso Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid MONTANER, J. M. (2007). La Azucarera de Alagón y las refl exiones sobre los sistemas de arquitectura. Apudepa, Intervenciones en Patrimonio PARDO ABAD, C. (2007). El Patrimonio Industrial Urbano de Madrid, Revista URBANO 15 pp. 5363, Concepción, Chile PAREDES, C. (2006) Industrial chic reconverting spaces. Savigliano: Gribaundo PEVSNER, N. (1976). Historia de las tipologías arquitectónicas. Barcelona: Gustavo Gili. PINILLA NAVARRO, V. (2011). Cambios socio-económicos en la comarca de Zaragoza durante el siglo XX. De la Historia, p.151-160. Delimitación Comarcal de Zaragoza, Colección Territorio 36, Gobierno de Aragón SELVAFOLTA, O. (1985): El espacio del trabajo (1750-1910), Debats, n.º 13, septiembre 1985. Seminario DOCOMOMO Ibérico (2º. 1999. Sevilla) Arquitectura e industria modernas : 1900-1965 : actas [del] Segundo Seminario DOCOMOMO Ibérico : Sevilla del 11 al 13 de noviembre de 1999, Barcelona SOBRINO, J. (1996). Arquitectura industrial en España, 1830-1990. Madrid : Cátedra, D.L. TERÁN BONILLA, J. A. (2004). Consideraciones que deben tenerse en cuenta para la restauración arquitectónica, Conserva nº 8, p.101-122, Centro Nacional de Conservación y Restauración, Santiago de Chile