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Título: “ESTUDIO PARA LA MEJORA DEL RENDIMIENTO DE LA CANAL EN CONEJOS DE ENGORDE EN EL MOMENTO DEL SACRIFICIO” Autor: Rubén Crespo Sancho Fecha: 30 Octubre 2013
ii AGRADECIMIENTOS Agradecer al Instituto Agronómico del Mediterráneo de Zaragoza por darme la oportunidad de estudiar este máster de especialización en Nutrición Animal, y por los conocimientos impartidos por todos los profesores que nos instruyeron a lo largo del curso. También por los compañeros que he conocido durante esta buena experiencia. Expresar mi total gratitud a mi tutora, Nuria Nicodemus, por su paciencia, apoyo, y sus comentarios tan constructivos e importantes a lo largo de este trabajo. Su amplio conocimiento y su profesionalidad han sido de gran valor para mí. Por supuesto nada de esto hubiera sido posible sin el incondicional apoyo de mis padres, Carlos y Ana a los que estoy especialmente agradecido. Así como también del resto de mis familiares. Agradecer a todos mis amigos y personas cercanas sus ánimos y los buenos momentos que me dan. Sobre todo a Mildred, Juan David, Raimon, Fran, Arnaiz, Álvaro, Rodrigo, Jesús y Raquel. También agradecer al Departamento de Nutrición Animal de la Universidad Politécnica de Madrid, y la gente que allí trabaja por su ayuda en este trabajo Finalmente agradecer al Poultry Research Center de Nutreco S.A. por permitirme realizar este trabajo en sus instalaciones y por darme la oportunidad de seguir desarrollando mi aprendizaje como profesional, ahora que ha finalizado esta etapa de mi vida. También a todos los trabajadores del centro, que hacen tan buena labor y que tanto me han facilitado las cosas. Especialmente, agradecer a Clara, Erika, Endika, Cristina, Ana, Jano, Álvaro.
iii Resumen El objetivo de este trabajo fue estudiar diferentes estrategias nutricionales para mejorar el rendimiento de la canal de los conejos en crecimiento. Para ello se realizaron dos ensayos en los que el objetivo principal era conseguir reducir el contenido digestivo de los animales para así, mejorar el rendimiento de la canal, y estudiar su influencia sobre los parámetros productivos, la composición de la canal y el balance energético y de nitrógeno durante el cebo. En el primer ensayo se realizaron dos experimentos: a) Experimento 1: el objetivo de este experimento fue comparar la inclusión de un complejo enzimático de origen fúngico (actividad de 100 XU/g pentosanasa, 40 CMC/g de celulasa, 30 FAU/g amilasa, 100 XU/g de xilanasa, 700 HUT/g de proteasa, 4000 AJDU/g de pectinasa y 200 BGU/g de β-glucanasa) en el pienso de cebo a distintas dosis (0, 100, 200, 400 y 800 ppm), sobre los parámetros productivos, las características de la canal y el balance de nitrógeno y energía de los gazapos en crecimiento. Se utilizaron 360 gazapos destetados a los 34 días de edad, alojados en jaulas individuales y asignados aleatoriamente en cinco tratamientos. Se formuló un pienso basal (PB: 15,8 %; Almidón: 16 %; FND: 31,6 %; EB: 4319 Kcal/kg), al que se suplementó con las distintas dosis del complejo enzimático. Se controló el consumo y el peso de los animales desde los 34 a los 48 días de edad y desde los 49 a los 60 días. En 11 gazapos por tratamiento, se estimó la composición corporal mediante la técnica de Impedancia Bioeléctrica a los 34 y 60 días de edad para estimar el balance de nitrógeno. Al final del cebo, 24 gazapos por tratamiento fueron sacrificados y se midió el peso de la canal, de todo el tracto digestivo, del estómago lleno, del estómago vacío y del ciego lleno. Entre los días 53 y 57 días de vida, se realizó una prueba de digestibilidad (MS, MO, PB, EE, FND; n=11), excepto para la dosis de 100 ppm. En el primer periodo del cebo (34-48 d), la suplementación enzimática mejoró linealmente (P<0,05) el índice de conversión (IC), sin afectar el consumo (CMD) o el crecimiento (GMD). En el segundo periodo (49-60 d), tanto el índice de conversión (IC) como la GMD, variaron cuadráticamente (P<0,05) con la suplementación enzimática, siendo el nivel óptimo para ambos: 400 ppm/kg. La digestibilidad de la MS, MO, EB y EE empeoraron linealmente (P<0,05) y el peso del aparato digestivo (% PV) aumentó linealmente (P<0,05) al aumentar la dosis de inclusión del complejo enzimático, sin afectar al rendimiento a la canal, que fue de media 57,78 %. Las enzimas no tuvieron efecto sobre el balance de nitrógeno ni de energía, excepto para la excreción de EB en heces (P<0,05) que incrementó con la dosis, por la peor digestibilidad de la EB. Ni la composición corporal de los gazapos in vivo a los 60 días de edad, ni la composición de las canales se vieron afectadas (P>0,05) por el nivel de suplementación del complejo enzimático. b) Experimento 2: el objetivo fue comparar el efecto de la suplementación del complejo enzimático en dos piensos con distintos niveles de energía digestible (ED) y de proteína digestible (PD) sobre los rendimientos productivos, las características de la canal y el balance del nitrógeno y energético de gazapos en crecimiento. Para ello, se utilizó el mismo complejo enzimático a tres dosis (0, 100 y 200 ppm) y se formularon dos piensos basales distintos (Pienso A: PD: 11,9% MS; almidón: 17,7% MS; FND: 35,6% MS; ED: 10,5 MJ/kg MS y Pienso B: PD: 10,7% MS; almidón: 17,5% MS; FND: 37,4% MS; ED: 9,79 MJ/kg MS). Se utilizaron un total de 240 gazapos destetados a 34 días, que fueron alojados en jaulas individuales. Se controlaron los mismos parámetros que en la prueba anterior. La prueba de digestibilidad (entre los días 53 y 57 de vida), se realizó en los dos piensos (A y B) pero sólo para las dosis 0 y 200 ppm. La adición de enzimas no afectó a la digestibilidad ni a ninguno de los parámetros productivos estudiados durante el cebo. El pienso B empeoró (P<0,01) la digestibilidad de la MS, MO, FND y EB con respecto al Pienso A (un 5,98; 5,66; 4,91 y 22,59%, respectivamente). El consumo de nitrógeno digestible (NDi) y ED fueron menores para el Pienso B que para el A (un 10% y 7%, respectivamente; P<0,01). Este menor
iv consumo de ND en los animales del pienso B, dio lugar a que a pesar de que presentaron una mayor eficacia de retención del ND con respecto a los del pienso A (43 vs 40%; P<0,05), la retención de ND en la canal fuera un 3% menor (P<0,05) y la excreción de nitrógeno en la orina (P<0,05) y en las heces (P=0,062) fueran también un 18,6 y un 6,4 %, respectivamente, más bajas. El consumo de ED (34,7 vs 32,3 MJ; P<0,05), la EB retenida (221 vs 208 KJ/ kg0,75 y día; P<0,05) y la EB excretada en orina (21 vs 19,4 MJ; P<0,05) fueron menores en el Pienso B que en el A, y la EB en heces mayor (24,9 vs 26,5 MJ; P<0,05). La menor retención de N y de EB del Pienso B, dio lugar a un menor peso a 48 los días de edad de los gazapos (1650 g vs 1622 g; P<0,05), debido a una menor GMD en el primer periodo de cebo (3,4%, P=0,057), aunque en el segundo periodo de cebo y en el peso final no hubo diferencias significativas. El consumo de pienso durante el cebo fue un 2,92% mayor en el Pienso B, por tanto el IC empeoró (2,52 vs 2,63; P<0,05). El tipo de pienso no afectó al rendimiento canal, aunque los gazapos del Pienso B tuvieron mayor peso del aparato digestivo y del estómago lleno y vacío (P<0,05). La composición química tanto in vivo como de la canal se vieron afectadas por el tipo de pienso (P<0,05). In vivo, el contenido de las cenizas (% MS), y de la EB (% MS), fueron un 4,15% y un 1,76% (P<0,05), respectivamente, mayores para el Pienso A. Y sobre la canal, el Pienso A presentó un mayor contenido de EE (%MS) y mayor incremento relativo de PB, EB, EE y cenizas (P<0,05), y sobre la EB (%MS) (P=0,07). En el segundo ensayo el objetivo fue estudiar el efecto de la inclusión de distintos niveles de lignina acido detergente (LAD) (Bajo (B): 5% MS; Medio (M): 6% MS y Alto (A): 7% MS) y de distintas fuentes de lignina (Arbocel® (A) vs granilla desengrasada de uva (G)) sobre los parámetros productivos, las características de la canal y el balance de nitrógeno y energético de gazapos en crecimiento. Para ello se utilizaron 936 gazapos, 216 fueron destetados a los 34 días de edad y alojados en jaulas individuales, y los 720 restantes se destetaron a los 35 días de edad, y se alojaron en jaulas polivalentes (5 gazapos/jaula). Se formularon cinco piensos distintos: un pienso control para ambas fuentes (AB y GB: ED: 2616 Kcal/Kg MS; PD: 12,0% MS; FND: 36,4% MS; FAD: 21,3% MS; LAD: 4,78% MS; Almidón: 15,5% MS), dos piensos con un nivel medio para cada fuente (AM (ED: 2537 Kcal/Kg MS; PD: 11,1% MS; FND: 37,8% MS; FAD: 23,8% MS; LAD: 5,87% MS; Almidón: 15,1% MS) y GM (ED: 2586 Kcal/Kg MS; PD: 11,4% MS; FND: 36,2% MS; FAD: 21,8% MS; LAD: 6,03% MS; Almidón: 15,5% MS)) y otros dos piensos con un nivel alto para cada fuente (AA (ED: 2555 Kcal/Kg MS; PD: 11,7% MS; FND: 37,7% MS; FAD: 23,9% MS; LAD: 6,23% MS; Almidón: 14,5% MS) y GA (ED: 2603 Kcal/Kg MS; PD:11,1 % MS; FND: 35,4% MS; FAD: 22,0% MS; LAD: 6,72% MS; Almidón: 15,8% MS)). En el cebo colectivo, se controló el peso y el consumo de cada jaula al inicio y al final del cebo (35 y 61 días de edad), y el índice de conversión y la mortalidad diaria. En el cebo individual se controló el consumo medio diario y el peso en dos periodos, de 34 a 48 días y de 49 a 60 días de vida, así como el índice de conversión y la mortalidad diaria durante el cebo. En 11 gazapos por tratamiento, se estimó la composición corporal mediante la técnica de Impedancia Bioeléctrica a los 34 y 60 días de edad para estimar el balance de nitrógeno y de energía. Al final del cebo, 24 gazapos por tratamiento fueron sacrificados y se midió el peso de la canal, de todo el tracto digestivo, del estómago lleno, del estómago vacío y del ciego lleno. Entre los días 53 y 57 días de vida, se realizó una prueba de digestibilidad (MS, MO, PB, EE, FND; n=11). En el cebo colectivo el nivel más alto de lignina afectó al IC, respecto a los otros dos niveles (2,66 de media Vs 2,70 g/g, P<0,05), sin que variase la ingesta (139 g/d) ni el crecimiento (52,2 g/d). En el cebo individual el nivel de lignina no tuvo efecto significativo sobre los parámetros productivos. El peso del aparato digestivo (%PV) disminuyó con los niveles medio y alto de lignina, con respecto al control (17,4 de media vs 17,9%; P=0,052) sin afectar al rendimiento a la canal (58,2 % de media). La digestibilidad aparente de la MS, MO y EB del pienso con el nivel más bajo de LAD fue mayor con respecto a la media de los otros dos: MS (58,4 vs 56,8%), MO (60,2 vs 58,7 %), EB (60,3 vs 58,9 %). La digestibilidad aparente de la PB del nivel medio fue menor que la del nivel más bajo (70,8 vs 73,2%; P<0,05) y el pienso con el nivel alto de LAD presentó un valor intermedio (71,5%). La digestibilidad del EE aumentó
v con el nivel de inclusión de LAD (85,0; 86,1; 88,2 %, respectivamente). Los animales del nivel alto y medio de LAD, consumieron menos ND que los del nivel más bajo de LAD (80,5 vs 73,6 g ND/kg pienso, de media; P<0,05), y mejoraron la eficacia de retención (0,33 vs 0,35%, de media; P<0,05), por lo que el N retenido en todos los niveles de LAD fue similar (0,667 g N/kg PV0,75). La excreción de N en orina fue menor para los dos niveles más altos de lignina (25,2 de media vs 23,2 g N/ Kg PV0,75). Por el contrario la excreción de EB en heces en estos dos piensos aumentó (+2,88%), con respecto al nivel de LAD más bajo. La inclusión de Arbocel® como fuente de LAD empeoró el IC en el cebo individual (2,56 vs 2,52 g/g; P<0,05), así como en el colectivo (+1,42%, P<0,05). El Arbocel® empeoró la digestibilidad de MO, respecto a la granilla desengrasada de uva (58,9 vs 59,7%; P<0,05) y el consumo de ND (73,9 vs 77,75 g ND/kg pienso; P<0,05). Sin embargo, la eficacia de utilización del N fue mayor (0,35 vs 0,33; P<0,05), por lo que el N retenido no varió entre las dos fuentes utilizadas (0,667 g N/ kg PV0,75). Los gazapos que consumieron el pienso con Arbocel® excretaron menos N en orina (23,21 vs 25,22 g N/ Kg PV0,75). La composición química de los animales tanto in vivo, como de la canal, no se vieron afectadas ni por la fuente ni por el nivel de LAD del pienso. De los resultados de este trabajo se puede concluir que el suministro del complejo enzimático en los piensos de gazapos en crecimiento no mejoró la digestibilidad, la excreción de nitrógeno al medio, ni redujo el peso del aparato digestivo, aunque no tuvo un efecto negativo sobre el rendimiento de la canal. La utilización de enzimas mejoró el índice de conversión en la primera etapa del cebo, por lo que su uso sería recomendable en animales jóvenes tras el destete. En las condiciones de este estudio, la adición de enzimas a un pienso menos digestible, tampoco mejoró la eficacia de utilización de los nutrientes, ni tuvieron efecto sobre rendimiento de la canal. La inclusión de niveles de LAD por encima de un 5% en piensos isoenergéticos, disminuyó el peso del aparato digestivo aunque este efecto no se vio reflejado en una mejora del rendimiento de la canal. El Arbocel® empeoró el IC sin afectar al crecimiento.
vi Abstract The aim of this work was to study different nutritional strategies to improve the performance of the carcass yield in growing rabbits. In the two designed trials the main objective was to reduce the animals' digestive content to improve carcass yield and study its influence on performance, carcass composition and energy and nitrogen balance during the growing period. In the first trial two experiments were performed: a) Experiment 1: The purpose of this experiment was to compare the inclusion of a fungal enzyme complex (activity of 100 XU/g pentosanase, 40 CMC/ g of cellulase, 30 FAU/g amylase, 100 XU/g of xylanase, 700 HUT/g protease, 4000 AJDU/g of pectinase and 200 BGU/g of β -glucanase) in the feed at different doses (0 , 100, 200 , 400 and 800 ppm), on productive parameters , carcass characteristics and nitrogen and energy balance in growing rabbits. 360 rabbits weaned at 34 days of age were used. They were housed in individual cages and randomly assigned to five treatments. A basal feed was formulated (CP: 15.8 %; Starch: 16%, NDF: 31.6 %, CE: 4319 Kcal/kg), and supplemented with different doses of the enzyme complex. Feed intake and animal weight (from 34 to 48 days of age and from 49 to 60 days) were controlled. In 11 rabbits per treatment, body composition was estimated by Bioelectrical impedance technique (BIA) at 34 and 60 days of age to estimate the nitrogen balance. At the end of the trial, 24 rabbits per treatment were sacrificed and the carcass weight, the entire digestive tract, the stomach full and empty and the caecum were weighted. Between days 53 and 57 of life, a digestibility trial was done (for DM, OM, CP, EE, NDF; n=11), except for the 100 ppm dose. During the first period (34-48 d) enzyme supplementation improved the feed conversion rate (FCR) linearly (P < 0.05), without affecting feed intake (DFI) or growth (DWG). In the second period (4960 d), both FCR and DWG varied quadratically (P< 0.05) with enzyme supplementation, being the optimum level for both: 400 ppm / kg. The digestibility of DM, OM, EE and CE decreased linearly (P<0.05) and the weight of the digestive tract (% BW) increased linearly (P<0.05) when increasing the dose of the enzyme complex, without affecting the carcass yield, which was 57.8 %, on average. Enzymes had no effect on nitrogen and energy balance, except on CE excretion in feces (P<0.05) which increased with the dose because of the worse CE digestibility. Neither body composition in vivo of rabbits at 60 days of age, nor carcass composition were affected (P>0.05) by the level of the enzyme complex supplementation. b) Experiment 2: The objective was to compare the effect of supplementation with the same enzyme complex in two feeds with different levels of digestible energy (DE) and digestible protein (DP) on growth performance, carcass characteristics and nitrogen and energy balance in growing rabbits. Three doses (0, 100 and 200 ppm) of the same enzyme complex were added to two different basal diets (Diet A: DP: 11.9% DM; starch: 17.7% DM; NDF 35.6 % DM, ED: 10.5 MJ/kg DM and Diet B: DP: 10.7 % DM, starch: 17.5 % DM, NDF: 37.4 % DM, DE: 9.79 MJ/kg DM). Therefore a total of 240 rabbits were weaned at 34 days and housed in individual cages. The parameters measured were the same as in the previous experiment. The digestibility trial (between days 53 and 57 of life) was performed on both diets (A and B) but only to the 0 and 200 ppm doses.
vii The addition of enzymes did not affect the digestibility or any other production parameters studied for the growing period. Diet B decreased (P<0.01) the digestibility of DM, OM, NDF and CE with respect Diet A (5.98, 5.66, 4.91 and 22.59%, respectively). Digestible nitrogen (DNi) and DE intake were lower for Diet B than Diet A (10% and 7 % respectively, P <0.01). The lower ND intake of animals fed with Diet B gave a lower ND in carcass (3%; P<0.05) and a reduction of the nitrogen excreted in urine (18.6 %; P <0.05) and in feces (6.4 %; P = 0.062). DE intake (34.7 vs. 32.3 MJ, P < 0.05), CE retained (221 vs. 208 kJ/KG0.75 day, P < 0.05) and CE excreted in urine (21 MJ vs. 19.4, P < 0.05) were lower for Diet B than for Diet A. Diet A showed a higher CE in feces (24.9 vs. 26.5 MJ, P< 0.05). The lower retention of N and CE of Diet B, resulted in a lower weight at 48 days of age (1650 g vs. 1622 g, P <0.05), due to a lower DWG in the first period (3.4 % lower than Diet A; P = 0.057), although second fattening period and final weight did not differ significantly. Feed intake during the whole growing period was 2.92 % higher for Diet B, so FCR increased ((2.52 vs. 2.63, P <0.05). the type of diet did not affect carcass yield, although the rabbits of Diet B had heavier digestive tract and full and empty stomach (P<0.05). In vivo and carcass chemical composition were affected by the diet (P <0.05). In vivo, ash content (% DM), and CE (% DM) were 4.15% and 1.76% (P < 0.05) respectively higher for Diet A. In carcass, Diet A showed a higher EE content (% DM) and higher relative increase of CP, CE, EE, ashes (P < 0.05), and CEB (% DM) (P = 0.07). In the second trial, the aim was to study the effect of including different levels of acid detergent lignin (ADL) (Low (L): 5% DM, Medium (M): 6% DM and High (H): 7% DM) and different sources of lignin (Arbocel® (A) vs. defatted grape meal (G)) on performance , carcass characteristics and nitrogen and energy balance in growing rabbits . To do this 936 rabbits were used, 216 were weaned at 34 days of age and housed in individual cages, and the remaining 720 were weaned at 35 days of age and housed in collective cages (5 rabbits /cage). Five different feeds were formulated: one control diet for both sources (AL and GL: DE: 2616 Kcal/Kg DM, DP: 12.0 % DM, NDF : 36.4 % DM; ADF: 21.3 % DM; ADL: 4.78 % DM; Starch: 15.5 % DM), two diets with an average level for each source (AM (DE: 2537 Kcal / Kg DM, DP: 11.1 % DM , NDF : 37.8 % DM; ADF: 23.8 % DM ; ADL: 5.87% DM; Starch: 15.1 % DM) and GM (DE: 2586 Kcal / Kg DM, DP: 11.4 % DM , NDF: 36.2 % DM; ADF: 21.8 % DM; ADL: 6.03% DM; Starch: 15.5 % DM) ) and other two diets with a high level for each source (AH (DE: 2555 Kcal / kg DM; DP : 11.7 % DM, NDF: 37.7 % DM; ADF: 23.9 % DM; ADL: 6.23% DM; Starch: 14.5 % DM) and GH (ED: 2603 Kcal / Kg DM, DP: 11.1 % DM, NDF: 35.4 % DM ;ADF: 22.0 % DM; ADL: 6.72 % DM; Starch: 15.8 % DM)). In rabbits housed in collective cages, weight and intake were measured at the beginning and at the end of the growing period (35 and 61 days of age), and also the feed conversion ratio (FCR) and the daily mortality. For rabbits housed in individual cages average daily intake and weight were controlled in two periods from 34-48 days, and 49-60 days of life, as well as the FCR and daily mortality during growing period. In 11 rabbits per treatment, body composition was estimated by Bioelectrical impedance technique at 34 and 60 days of age to estimate the nitrogen and energy balance. At the end of the trial, 24 rabbits per treatment were sacrificed and the carcass weight, the entire digestive tract, the full and the empty stomach and full caecum were measured. Between days 53 and 57 of life a digestibility trial was done (DM, OM, CP, EE, NDF, n = 11). For rabbits in collective cages, the highest level of lignin affected the FCR compared with the other two levels (2.66 on average vs. 2.70 g/g average, P< 0.05)
viii without affecting daily feed intake (139 g/d) or growth (52.2 g/d). The digestive tract weight (%BW) decreased with medium and high levels of lignin, compared with the control one (17.4 on average vs. 17.9 %; P = 0.052) but carcass yield was not affected (58.2 % on average). The apparent feed digestibility of DM, OM and CE with the lowest level of ADL was higher compared to the average of the other two: DM (58.4 vs. 56.8%), OM (60.2 vs. 58.7%), and CE (60.3 vs. 58.9%). Apparent digestibility of PB for the medium level was lower than the low level (70.8 vs. 73.2 %, P < 0.05) while the diet with the highest level of ALD showed an intermediate value (71.5%). EE digestibility increased with level inclusion of ADL (85.0, 86.1, and 88.2 %, respectively). The animals who intook high and medium levels of ADL consumed less ND than the low level (80.5 vs. 73.6 g ND/kg feed, on average, P< 0.05), and improved the retention efficacy (0.33 vs. 0.35%, on average, P <0.05), so the N retained in all HDL levels was similar (0.667 g N / kg PV0 ,75). N excretion in urine was lower for levels M and H of lignin (average of 25.2 vs. 23.2 g N/kg PV0 , 75). Otherwise the CE excretion in feces increased in these two diets (+2.88 %) compared with the low level of ADL. Arbocel®, inclusion of ADL source increase FCR during the growing period in individual cages (2.56 vs. 2.52 g/g, P <0.05) as well as in group cages (+1.42 %, P<0.05). The Arbocel® OM digestibility was worse than defatted grape meal (58.9 vs. 59.7 %, P < 0.05) and also the ND intake decreased (ND 73.9 vs. 77.75 g/kg feed P< 0.05). However, the N retention efficiency was higher (0.35 vs. 0.33, P <0.05) for diets with Arbocel®, so N retained did not differ between the two sources used (0.667 g N / kg PV0,75). Rabbits that consumed the diets with Arbocel ® excreted less N in urine (23.21 vs. 25.22 g N/ kg PV0,75) . The chemical composition of the animals both in vivo, and in carcass were not affected neither by the source nor by the level of feed LAD. From these results it can be concluded that the supplementation with this enzyme complex for growing rabbits did not improve digestibility, nitrogen balance or reduce the weight of the digestive tract, and had no effect on the carcass yield. The use of enzymes improved the feed conversion rate in the first period, so its use would be interesting in animals after weaning. Under the conditions of this study, the addition of enzymes to a worse nutritional value feed, neither improved the N balance, nor the carcass yield. Including ADL levels above 5% in isoenergetic diets decreased gastrointestinal weight although this effect was not reflected in carcass yield. Arbocel® worsted the FCR without affecting the growth.
ix Résumé L’objectif général de cette thèse de master était d’étudier l’influence de diverses stratégies nutritionnelles pour améliorer le rendement de carcasse des lapins en croissance. Deux expériences ont été effectuées qu’ont pour objectif principal, réduire le contenu de tube digestive, améliorer le rendement de carcasse et d’étudier leur influence sur les paramètres productif, la composition de la carcasse et la balance nitroenergetique pendant la phase d’engraissement. Dans le premier essai deux expériences ont été réalisées: a) Le but de cette expérience était de comparer l' inclusion d'un complexe enzyme fongique ( activité de 100 XU / g pentosanase , 40 CMC / g cellulase, 30 FAU / g amylase , 100 XU / g de xylanase , 700 HUT / g protéase , 4000 AJDU / g de pectinase et 200 BGU / g de β -glucanase ) dans l'aliment d’engraissement à différentes doses (0 , 100, 200 , 400 et 800 ppm), sur les paramètres productif, les caractéristiques du canal et la balance nitro-énergétique de lapins en croissance. Nous avons utilisé 360 lapins sevrés à 34 jours d'âge, logés dans des cages individuelles et répartis au hasard en cinq traitements. Alimentation de base a été formulée (PB: 15,8 % Amidon : 16% NDF : 31,6%, EB : 4319 kcal / kg) et qui a été supplémenté avec des doses différentes du complexe enzymatique. La consommation et le poids des animaux ont été contrôlés de 34 à 48 jours d'âge et de 49 à 60 jours. La composition corporelle de 11 lapins par traitement a été estimée par la technique impédance bioélectrique à 34 et 60 jours d'âge pour estimer le bilan azoté. A la fin d’engraissement, 24 lapins par traitement ont été sacrifiés et on mesure le poids de la carcasse, tout le tube digestif, l’estomac plein, l'estomac vide et ceacum rempli. Entre les jours 53 et 57 jours de vie, un test de digestibilité a été effectué (MS, MO, PB, EE, FND ; n = 11), sauf pour la dose de 100 ppm. Durant la première période de l’engraissement (34-48 d), la supplémentations enzymatique améliorée linéairement (P<0,05) indice de conversion (IC), sans affecter la consommation (CMD) ou de croissance (GMD). Dans la seconde période (49-60 d), indice de conversion (IC) et le GMD varie quadratiquement (P <0,05) avec une supplémentation en enzyme, soit le niveau optimal pour les deux ; 400 ppm / kg. La digestibilité de la MS, MO, EE, EB et aggravée linéaire (P <0,05) et le poids de l'appareil digestif (% BW) augmente de façon linéaire (P <0,05) avec des doses croissantes de complexe enzymatiques, sans affecter le rendement de la carcasse qui était en moyenne de 57,8%. Les enzymes n'ont eu aucun effet sur l'équilibre de l'azote et de l'énergie, à l'exception excrétion d’EB (P<0,05) dans les fèces (avec la faible digestibilité), qui a augmenté avec la dose. A 60 jours d'âge, Ni la composition corporelle ou la composition de la carcasse chez lapins en croissance in vivo, ont été affectés (P> 0,05) par le niveau de complémentation du complexe enzyme. b) Expérience 2: L'objectif était de comparer l'effet de la supplémentation du complexe enzymatique dans deux aliments avec différents niveaux d'énergie digestible (ED) et protéines digestibles (PD) sur les performances productif, les caractéristiques de la carcasse et la balance l'azote et de l'énergie chez les lapins en croissance. Pour ce faire, nous avons utilisé les mêmes complexes enzymatique avec les trois doses (0, 100 et 200 ppm) en formulant deux aliments de base différents (Aliment A: PD 11,9% MS; amidon: 17,7% MS; FND 35 , 6%
xvi ÍNDICE DE FIGURAS Figura 1: Despiece de un conejo comercial de 2,3 kg (Ouhayoun, 1991a)…………...5 Figura 2: Efecto de la FND sobre el peso del contenido cecal (%PV) (De Blas et al. 1999)…………………………………………………………………………………..8 Figura 3: Efecto del nivel de LAD sobre el tiempo de retención de la digesta en el ciego y el peso del contenido cecal (García et al., 2002)……………………………..9
- 1 - CAPÍTULO I: Revisión bibliográfica y Objetivos 1. Introducción El objetivo final de todo sistema de producción de carne es obtener una canal y un producto de calidad, con el fin de optimizar no sólo los parámetros productivos, sino también el beneficio económico. La calidad de la carne hace referencia a sus propiedades nutricionales, sensoriales, tecnológicas y sanitarias (Dalle Zotte, 2002) y la calidad de la canal, al rendimiento a la canal, el cociente carne/hueso o a la proporción de ciertos músculos de mayor valor comercial (Blasco et al., 1982). En este sentido, estudios previos en otras especies, como en vacuno (Berg y Butterfield, 1979) propusieron como objetivo lógico de la producción, el aumento de la masa muscular total, basándose en el hecho de que en un mismo punto de la curva de crecimiento no parecen existir diferencias en la distribución de masas musculares entre razas de bovino lecheras o carniceras. La diferencia en la distribución de las masas musculares se debe a las diferencias de precocidad entre líneas. Por otra parte, Richmond y Berg (1971) en porcino, y Fourie (1965) en ovino, llegaron a conclusiones similares, sentando pues, como objetivo principal de la producción, el aumento de la cantidad total de carne en canal. En conejos, al igual que en otras especies, la forma más eficaz de mejorar este parámetro es mediante la mejora genética (Hernández et al., 2004; Pascual y Pla, 2007), ya que incrementar la masa muscular de un animal mediante la nutrición es algo muy costoso. Se podría conseguir incrementando el aporte energético y proteico del pienso, lo que actualmente comprometería la rentabilidad de las explotaciones, debido al encarecimiento de las materias primas en los últimos años. Por otra parte, ya se ha demostrado que la inclusión de elevados niveles de proteína en el pienso de conejos incrementa la emisión de nitrógeno al medio (Maertens et al., 1997; Trocino et al., 2000) y provoca patologías digestivas (Carabaño et al., 2009). Además, en nuestro país se aplica la normativa europea en lo que respecta a la contaminación del medio ambiente (Reglamento CE Nº 1069/2009), y por lo tanto, las exigencias para disminuir la producción de residuos en las explotaciones ganaderas, debido a su potencial efecto contaminante del medio, han ido aumentando (Real Decreto 1528/2012, de 8 de noviembre), imponiéndose cada vez mayores sanciones a las explotaciones que no cumplen con la normativa. Los consumidores también tienen cada vez una mayor concienciación con el medio ambiente, y exigen que el impacto ambiental sea mínimo. Por ello, desde el punto de vista nutricional nos interesa buscar estrategias que mejoren los rendimientos productivos y la calidad de la canal, sin aumentar los residuos que generen una mayor contaminación ambiental. Entre estas estrategias, podría ser interesante estudiar cómo afecta la inclusión de enzimas exógenas en los piensos de conejos al rendimiento de la canal, puesto que mejoran la digestibilidad, reducen las emisiones al medio y los contenidos digestivos (Falçao-e-Cunha et al., 2007). Otra forma de mejorar este parámetro sería mediante la inclusión de niveles elevados de lignina ácido detergente, que aumenta la velocidad de tránsito de la digesta (Gidenne et al., 2001) y provoca un mayor vaciado del tracto digestivo (Nicodemus et al., 1999; García et al., 2002). Por lo tanto, un aumento del rendimiento a la canal, reduciendo el contenido y/o el tamaño del tracto digesto, supondría un menor impacto ambiental, al disminuir la cantidad de desechos que deben eliminarse y una mejora de la productividad del matadero.
- 2 - 2. Calidad de la canal El concepto de calidad de la canal para cada eslabón y sector de la cadena productiva es distinta (Ouhayaun, 1998). La diversidad de intereses dificulta una única definición de calidad que sea válida para todos los niveles de producción cárnica, siendo a veces imposible satisfacer todos los objetivos: sensoriales, dietéticos o tecnológicos. Productor: Actualmente lo que le interesa principalmente al productor es optimizar el crecimiento de los animales y sus índices de transformación. Su objetivo principal es la obtención de animales en el menor tiempo posible y con el menor coste de producción, debiendo cumplir además, con el peso, conformación y estado de engrasamiento valorados por el industrial. En la práctica, las variaciones en el grado de engrasamiento y en el peso de la canal pueden ser responsables, en gran medida, de las variaciones en el valor de la misma. El productor también debe tener en cuenta lo que demanda el consumidor y obtener canales que se ajusten a esa demanda, si bien es cierto, que lo que comercialmente se valora como de máxima calidad no es lo que mayor beneficio reporta, bien porque los costes se elevan considerablemente o bien porque se pierde potencial productivo (Consigli, 2001), debiéndose buscar el equilibrio óptimo. Matadero o industrial: El industrial requiere canales con una proporción máxima de musculo, mínima de hueso y una cantidad de grasa acorde a los requerimientos del mercado. Su prioridad es adquirir animales con un buen rendimiento a la canal, que tengan buenos perfiles y que presenten un cierto grado de engrasamiento, sobre todo de cobertura. La grasa y su distribución constituyen un aspecto de máximo interés en la comercialización de la canal (Berg y Butterfield, 1979) sobre la base de su estrecha relación con el musculo y a la importancia que por sí misma presenta. Carnicero (detallista): El carnicero, por su parte, busca satisfacer las exigencias de sus clientes, pero al mismo tiempo está supeditado a proveerse de aquellas canales que el matadero disponga o comercialice en cada momento. Deberá, por consiguiente, conjugar tales factores cuidando el tamaño de las piezas y la cantidad de grasa que éstas posean (relación músculo/hueso y músculo/grasa). Obviamente, el carnicero centra su mayor interés en las canales que poseen una elevada proporción de cortes de primera calidad, los cuales son muy demandados y fácilmente vendibles a un precio superior. Consumidor: El consumidor generalmente demanda una carne con buen contenido en músculo y algo de grasa. También considera, en gran medida, el color y la terneza como parámetros de aceptación. Sin embargo, las exigencias del consumidor son múltiples y variadas pudiéndose resumir de la siguiente forma: La apariencia: color de la carne y de la grasa, forma y peso de la pieza.
- 3 - Composición: proporción de carne y grasa en la pieza y de los residuos que quedan en el plato. Características organolépticas: terneza, sabor, jugosidad y satisfacción que suscita al comerla. 3. Canal comercial del conejo en España El momento más oportuno económicamente para sacrificar a los animales es cuando alcanzan un peso comprendido entre los 2 y 2,8 kg, pesos que se alcanzan entre las 8 y 10 semanas de vida, respectivamente, con un rendimiento a la canal que varía entre el 54 y el 61%. Puesto que la acumulación de grasa empieza a producirse a partir de los 2,5 kg de peso vivo (PV), quedan asimismo satisfechas las demandas del consumidor, que prefieren carnes tiernas y con muy poca grasa. En los países de la cuenca mediterránea, en los que la demanda de carne de conejo es mayor, los pesos de sacrificio varían, siendo España el país en el que se sacrifican con menor peso (Tabla 1). Tabla 1. Pesos medios de las canales demandadas en España, Francia e Italia (Camps, 1993). PAÍS PESO CANAL (Kg) España 1,0-1,2 Francia 1,4-1,6 Italia 1,4-1,6 Se entiende por canal al animal muerto, desangrado, pelado y sin vísceras. En España se suele comercializar con cabeza, riñones e hígado (Blasco et al., 1993). El peso de las canales demandadas por el mercado es de 1-1,2 kg, por ello se sacrifican a los gazapos con dos meses de edad y unos 2 kg de PV. El rendimiento a la canal medio es de alrededor un 60%, con un contenido en grasa menor del 5% y menos de un 20% de hueso (Ouhayoun, 1998). Actualmente las canales se presentan enteras o troceadas. El despiece típico consiste en trocear la canal en siete partes: dos patas traseras, dos patas delanteras, el lomo (piezas de primera categoría) y dos porciones de tórax (de segunda categoría). Sin embargo, el procesado de la carne de conejo todavía sufre un retraso importante en comparación con otras especies (Petracci et al., 2012) 3.1. Rendimiento a la canal El rendimiento a la canal es uno de los parámetros técnicos utilizados para valorar la calidad de la canal y uno de los más importantes a nivel económico para el matadero. Según las normas de la World Rabbit Scientific Associaton recogidas por Blasco et al. (1993) y modificadas por Blasco y Ouhayoun (1993) para unificar las definiciones de algunos parámetros utilizados en las investigaciones en cunicultura se define: - Peso de la canal comercial (PCCo): peso de la canal tras refrigeración durante 24h entre 04ºC. - Peso de la canal caliente (PCC): peso de la canal 25-30 minutos después del sacrificio.
- 4 - - Peso Vivo (PV): Peso del animal al final del periodo experimental antes de ayunar, incluidos los pesos de los contenidos digestivos y de la vejiga de la orina. - Peso vivo sacrificio (PVS): Peso del conejo previo al sacrificio. - Peso vivo vacío (PVV): PVS sin contenido digestivo Las diferencias entre PV y PVS se deben a las pérdidas por el ayuno, las deyecciones y deshidratación que se dan durante el transporte y varían de un 2 a un 3,5 % (Villena et al., 2008; Mazzone et al., 2010; Margüenda et al., 2012), e incluso pueden llegar a ser del 4,5%, cuando el transporte hasta el matadero es de 8 horas (Trocino et al., 2003). Según los pesos que se relacionen se pueden existir diferentes definiciones de rendimiento de la canal: - Rendimiento de la canal comercial (RC): relación, expresada en tanto por ciento, entre el peso de la canal comercial y el peso vivo del animal: PCCo/PV x 100. - Rendimiento en matadero: PCC/PVS x 100. - Rendimiento verdadero: PCC/PVV X 100. Aunque el más usado es el rendimiento comercial, conviene indicar en cada caso cual se utiliza. Si bien actualmente se paga a los ganaderos en función del PV de los animales, siendo el RC de importancia técnica y económica sobre todo para los mataderos, hay una tendencia a futuro de pagar al ganadero, por la calidad de la canal y el RC (Such, 1981). Hoy en día el rendimiento de la canal del conejo varía entre el 50 y el 65% del PV. Esta amplia variación se debe, en parte, al tipo de rendimiento que se use para definirlo (comercial, en matadero o verdadero). Pero también hay otro tipo de factores que pueden ser intrínsecos, propios de cada animal (la genética, la raza, la edad del sacrificio (de 8 a 12 semanas), el peso al sacrificio, o extrínsecas, del medio en el que se encuentre y de su manejo (condiciones ambientales, alimentación durante el cebo) (Such, 1981, Ouhayoun, 1991a, Parigi Bini et al., 1992; Bianospino et al., 2006; y Metzger et al., 2006). En la Figura 1 se muestra el despiece de un conejo comercial de 2,3 kg de PV. El tracto digestivo supone aproximadamente el 20-21% PV, lo que representa el 60% del total de desechos que se producen en matadero (Margüenda et al., 2012). Debido a la legislación Europea sobre Enteropatía Espongiforme Transmisible, estos desechos de matadero son considerados material de riesgo y deben ser eliminados, generalmente incinerándolos, lo que conlleva un coste añadido (Margüenda et al., 2012).
- 5 - 3.2.Factores que influyen en el rendimiento a la canal 3.2.1. Presentación de la canal La diversidad de presentaciones de la canal es una de las causas importantes de variación en el RC. Por ejemplo en España la cabeza forma parte de la canal, mientras que en otros países la cabeza no forma parte de la canal y por ello no se tiene en cuenta en el cálculo del RC. 3.2.2. Intrínsecos (genética, sexo y edad) En este grupo se consideran los parámetros que dependen del animal que básicamente son la genética, el sexo y la edad. - Genética: Las características de la canal están básicamente influenciadas por el peso adulto y por la madurez de los conejos en el momento del sacrificio (Pla et al., 1996; Piles et al., 2000, Dalle Zotte, 2002, Metzger et al., 2006). Sacrificando los conejos al mismo peso vivo, las razas o líneas que alcanzan antes el peso adulto tienen un rendimiento a la canal menor que aquellas que tienen una madurez más tardía (Such, 1981, Lukefahr et al., 1982; Maertens, 1992; Pla, 1996; Pla et al., 1996; Dalle Zotte y Ouhayoun, 1998). Esto se debe en parte a la alometría positiva que presenta el crecimiento del aparato digestivo (Cantier et al., 1969; Deltoro y López, 1985), respecto al total corporal, que hace que proporcionalmente, el peso del aparato digestivo respecto al PV, sea mayor en animales de crecimiento rápido que en los que crecen más lentamente (Ouhayoun, 1998). Por otra parte, Hernández et al. (2004) observaron que cuando animales genéticamente distintos se sacrifican con el mismo estado de madurez, a distintas edades, no hay diferencias en el RC debidas a la mejora genética. Por lo tanto, si el objetivo fuese únicamente obtener el máximo rendimiento a la canal, en líneas genéticas similares interesaría sacrificar a los animales a mayor peso. Sin embargo, cuanto mayor es el peso del animal, mayor es la proporción grasa y menor la relación músculo/hueso (Hernández et al., 2004). Si un conejo alcanza su tamaño adulto a los 4 kg, su adiposidad aumenta a partir de los 2100 g, y la relación músculo/hueso tenderá a disminuir a partir del peso de 2450 g, con lo cual el peso óptimo de sacrificio se situaría en los 2300 g vivo (o sea canales de 1300g). sangre 3.6% piel 13.6% aparato digestivo y urogenital 20.9% mermas 1.3% manos/patas 3.6% canal comercial 57.0% Figura 1: Despiece de un conejo comercial de 2,3 kg (Ouhayoun, 1991a)
- 6 - En España se sacrifican a los animales con menos del 55% del peso adulto, lo que tiene como ventaja una mejora del índice de conversión y la comercialización de unas canales con menor contenido graso, pero con peor rendimiento de la canal. Las canales de peso superior a 1430g tienen un 6% más de RC que cuando se produce el sacrificio a menor peso (Ouhayoun, 1991a). Según Metzger et al., (2006) la selección genética por velocidad de crecimiento y las características de la canal debería hacerse en paralelo para permitir incrementar el contenido en carne a una edad más temprana en razas tardías. - Sexo: En la mayoría de las especies los machos tienen un mayor potencial de crecimiento que las hembras y alcanzan antes el peso adulto. El peso de su canal también es mayor, y su composición corporal es menos grasa que la de las hembras (Lazzaroni et al., 2009). Sin embargo, estas diferencias en el conejo no llegan a ser importantes (Bernardini et al. 1995) debido a que se sacrifican mucho antes de que alcancen la pubertad, etapa ésta, en la que empiezan a notarse más las diferencias. En este sentido, Trocino et al. (2003) observaron que las hembras tuvieron un peor rendimiento a la canal y mayores pérdidas durante el transporte hasta el matadero que los machos, si bien en este estudio los conejos se sacrificaron con un peso mayor de 2,5 kg, peso al que no se llega en España. - Edad: La edad es un factor que tiene mucha importancia en el rendimiento de la canal. Varios autores (Parigi Bini et al., 1992; Piles et al., 2000; Dalle Zotte, 2002 y Gondret et al. 2002) han confirmado que a mayor edad, mayor es el rendimiento canal, hasta un óptimo y después disminuye. La edad va unida al peso vivo del animal, ya que cuanto mayor es el animal mayor es su peso vivo. Por lo tanto, todos estos trabajos concluyen que es conveniente realizar la comparación entre razas o líneas a una misma edad de sacrificio, para evitar diferencias atribuidas al grado de madurez somática. No obstante, aunque con la edad se mejora el RC, se empeora el índice de conversión y las canales son más grasas (Fernández y Fraga, 1996), por lo que hay que llegar a compromiso entre todas estas variables para optimizar el beneficio económico. 3.2.3. Extrínsecos (manejo, ambiente, alimentación) Son los factores referentes al medio en el que se encuentran los animales y a factores que no dependen propiamente del animal. - Manejo: Entre estos factores están los relacionados con el tipo de alojamiento, la densidad durante el cebo, y las condiciones antes del sacrificio, como el ayuno y el transporte. Algunos estudios han demostrado que el alojamiento en grupo durante el cebo en jaulas con mayor espacio y cama de paja han empeorado el RC con respecto a las jaulas convencionales (Dal Bosco et al., 2002; Metzger et al., 2003; Lazaroni et al., 2009). Sistemas de alojamiento en suelo, con salida al exterior (D’Agata et al., 2009) también han reducido el RC, así como sistemas de cría extensivos frente a intensivos (Rymkiewicz y Lewczuk, 1999; Bielański, 2000). No obstante, en otros trabajos no se ha encontrado efecto del tipo de alojamiento sobre el RC (Daszkiewicz et al., 2012). La densidad a la que se críe también puede afectar al RC. Densidades altas parece que tienen una influencia más negativa sobre los parámetros productivos que sobre el RC
- 7 - (Aubret y Duperray, 1992; Xiccato et al., 1999; Paci et al., 2013). Según Martínez y Fernández Carmona (1981) el agrupamiento crea un microclima que amortigua las variaciones del medio ambiente, pero puede ser contraproducente en periodos cálidos. No obstante, incluso en condiciones de estrés térmico, Villalobos et al. (2008) no observaron efectos negativos de una densidad más alta sobre el RC. El ayuno previo al sacrificio también afecta al RC. Durante las 6 primeras horas de ayuno, el peso que pierde el animal es debido principalmente al vaciado del aparato digestivo, mientras que durante las siguientes 6 horas también hay pérdida de humedad y de nutrientes de los tejidos corporales. En varios trabajos (Masoero et al., 1992; Szendro y Kustos, 1992; Trocino et al., 2003; Margüenda et al., 2008 y 2009) se ha observado que los animales que ayunaron antes del sacrificio presentaron menor peso del aparato digestivo y, por lo tanto, un mayor rendimiento a la canal. - Ambiente: La época del año, la temperatura de la nave, las condiciones higiénico-sanitarias de la misma, etc., son parámetros que afectan al crecimiento del animal y por tanto al RC. En conejos, el incremento de la temperatura ambiental por encima de los valores de termoneutralidad reduce el consumo de alimento (Martínez y Fernández Carmona, 1981; Cervera y Fernández Carmona, 2010) y, consecuentemente, también disminuye la velocidad de crecimiento. Esto ocasiona un bajo peso al sacrificio, lo que es más evidente en el verano, pero a veces mejora el RC debido a una menor proporción de piel, intestinos y desperdicios (Chiericato et al., 1993 y 1996). - Alimentación: La mejora del RC mediante la alimentación se basa en dos estrategias, la primera sería mediante un aumento del peso de la canal, mediante una mayor deposición de proteína y/o grasa, y la segunda consistiría en conseguir una reducción del peso relativo del aparato digestivo. El aumento de peso canal mediante una mayor cantidad de ingesta proteica y energética, no tiene mucho interés ya que la proteína es cara, además de que el nitrógeno excedente es contaminante (Maertens et al., 1997) y provoca trastornos digestivos (Carabaño et al, 2009). Un sobreconsumo de energía, también daría lugar a canales más grasas, que son menos valoradas por los consumidores. Por lo tanto, a continuación se presentan algunas de las estrategias que se pueden utilizar para disminuir el peso relativo del aparato digestivo: Disminuir el consumo de alimento Cuando la concentración energética del pienso es mayor de 9-9,5 MJ/kg los gazapos regulan su ingesta por el contenido energético, si es menor es por regulación mecánica (Xiccato y Trocino, 2010). Una forma de aumentar el contenido energético de la ración es a través de la adición de grasa. En algunos trabajos se ha observado que un nivel de inclusión bajo o moderado de grasa (2-6%) aumenta el RC (Raimondi et al., 1974; Castellini y Battaglini, 1992), pero en la mayoría de los trabajos no se ha encontrado efecto de la adición de grasa sobre el RC (Partridge et al., 1986; Santomá et al., 1987; Fernández y Fraga, 1996). Otra alternativa para reducir el consumo sería utilizar una relación PD/ED por debajo de las recomendaciones (10 g PD/MJ ED; De Blas y Mateos, 2010), aunque esta alternativa sería conveniente realizarla al final del cebo para no afectar al crecimiento de
- 8 - los animales. En porcino ya se han estudiado estrategias de este tipo, sustituyendo al final del cebo el pienso convencional por cebada, con el fin de mejorar el rendimiento a la canal y obtener canales más grasas (Garitano et al., 2012). Aumentar el tránsito digestivo La fibra juega un papel importante en la regulación del tránsito digestivo (Fraga et al., 1991; Guidenne y Pérez, 1994; García et al., 1999), el control de la flora intestinal y el mantenimiento de la integridad de la mucosa (de Blas et al., 1999; Gidenne, 2003; Gidenne y García, 2006). El nivel de fibra tiene efecto sobre el peso de contenido cecal, y por lo tanto sobre el peso del aparato digestivo. En la Figura 2 se muestra como el nivel de FND del pienso influye de forma cuadrática sobre el peso del contenido cecal de conejos en crecimiento (de Blas et al., 1999). Figura 2: Efecto de la FND sobre el peso del contenido cecal (%PV) (De Blas et al. 1999). El peso mínimo del contenido cecal se obtiene para un 39,5 de FND (%MS) y valores por encima o por debajo de este óptimo producen un aumento del peso del contenido cecal. En algunos estudios se ha observado un aumento del RC al aumentar el nivel de FND del pienso (Fabre et al., 2006); siempre que este nivel esté próximo al óptimo que minimiza el peso del contenido cecal. Por el contario, un exceso de FND puede empeorar el RC (Magüenda et al., 2006 y 2012; Villena et al., 2008; Trocino et al., 2011). En algunos casos, un mismo nivel de FND puede dar lugar a resultados distintos, dependiendo del tipo de fibra que consuman los animales: el que sea más o menos lignificada (Fraga et al., 1991; Nicodemus et al., 1999; García et al., 1999), más o menos fermentable (Gómez-Conde et al., 2009, Trocino et al., 2011; MartínezVallespín et al., 2013) o el que tenga un mayor o menor tamaño de partícula (Gidenne, 1993; Nicodemus et al., 2006; Romero et al., 2011). Las fibras más fermentables y con menor tamaño de partícula favorecen una acumulación de digesta en el ciego debido a que provocan un mayor tiempo de retención íleo-rectal (García et al., 1999; Gidenne, 1993). Como consecuencia, pueden empeorar el RC (García et al., 1993), aunque inclusiones moderadas de este tipo de fibras parece que no tienen efectos negativos sobre el RC (Trocino et al., 2011; Margüenda et al., 2012). Por el contrario, fibras más lignificadas, aceleran el tránsito digestivo (Pérez et al., 1994; Gidenne et al., 2001) y reducen el peso del contenido cecal (Nicodemus et al., 1999; García et al., 2002). En la FND, % MS PCC, % PV
- 9 - Figura 3 se muestra cómo un incremento en la concentración de LAD del pienso, disminuye linealmente el peso del contenido cecal, por lo que también podría mejorar el RC. Figura 3: Efecto del nivel de LAD sobre el tiempo de retención de la digesta en el ciego y el peso del contenido cecal (García et al., 2002). Aumentar la digestibilidad Una mejora de la digestibilidad de los nutrientes, favorece la absorción, reduciendo la llegada de elementos fermentables al ciego, y por tanto podría reducir el peso relativo del aparato digestivo y del contenido cecal. Una estrategia para mejorar la digestibilidad es utilizar distintos aditivos como enzimas, ácidos orgánicos, prebióticos, probióticos (Falcao-e-Cunha et al., 2007). Los estudios sobre la utilización de enzimas en cunicultura son escasos y en muchas ocasiones, los resultados son contradictorios. En algunos trabajos, la suplementación enzimática mejora la mortalidad, la digestibilidad de algunos nutrientes y/o los rendimientos productivos (Gutiérrez et al., 2002; Cachaldora et al., 2004; Eiben et al., 2004; García-Ruiz et al., 2006). Sin embargo, en otros estudios (Sequeira et al., 2000; Falcao-e-Cunha et al., 2007, García-Palomares et al., 2006) no se observaron mejoras con la adición de enzimas sobre ninguno de estos parámetros. Por otra parte, los trabajos que estudian el efecto del suministro de enzimas sobre el rendimiento de la canal son todavía más escasos, y con igual disparidad de resultados (Shanmuganathan et al., 2004; Abaza y Omara, 2011). Uso de oligoelementos Hay ciertos oligoelementos que tienen un efecto positivo sobre la salud intestinal y/o sobre el sistema inmunológico del animal, provocando una mejor absorción de nutrientes y un mejor crecimiento. Los trabajos donde se estudie el efecto de la suplementación con oligoelementos sobre el RC son escasos. En este sentido, Ebeid et al. (2012), vieron una mejora del RC con la adición de selenio orgánico. 4. Composición química del conejo Como se ha visto anteriormente actualmente las canales de conejo que hay mayoritariamente en el mercado nacional son de razas selectas con un peso vivo entre 22,2 kg, que proporcionan canales muy homogéneas, de carne totalmente blanca que presenta un sabor y textura excelentes (Dalle Zote, 2002). La calidad de la carne de conejo se puede valorar por su composición física, química y sensorial, que son las
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- 25 - CAPÍTULO II: Efecto de la suplementación de un complejo enzimático sobre los parámetros productivos, composición de la canal, y excreción de nitrógeno, en gazapos en crecimiento. 1. Introducción Actualmente, el incremento de la incidencia de patologías digestivas en conejos jóvenes (Carabaño et al., 2008; de Blas et al., 2012), el encarecimiento de las materias primas, y el uso, cada vez más común, de subproductos en los piensos de conejos, podrían hacer interesante la utilización de enzimas para mejorar la digestibilidad, los rendimientos productivos y la salud de los gazapos en crecimiento (Falçao-e-Cunha et al., 2007). Además, cada vez hay una mayor preocupación por la contaminación del suelo (eutrofización, acumulación de sales y metales pesados), del agua (contaminación con nitratos) y del aire (gases contaminantes, formación de aerosoles, olores) debidas, entre otros, al exceso de nitrógeno procedente de la producción ganadera. Esta preocupación es más patente en los países de la Unión Europea donde ya empieza a ser una realidad, con leyes que tratan de controlar la producción de nitrógeno (N) en las explotaciones, como p.ej. en Holanda y en Bélgica (Maertens et al., 2005). De hecho ya hay una normativa europea que regula la producción de desechos de las explotaciones (Reglamento CE Nº 1069/2009), que se aplica en España por el Real Decreto 1528/2012, de 8 de noviembre. En conejos, aproximadamente 2/3 del N ingerido es excretado (Carabaño et al., 2009), y por tanto una mejor digestibilidad de los piensos podría disminuir la excreción de N de las explotaciones. Por otra parte, un menor contenido digestivo podría aumentar el rendimiento a la canal, supondría una reducción de los desechos producidos en matadero, y por tanto menos gastos por la eliminación de residuos y una menor contaminación ambiental (Margüenda et al., 2012). Las enzimas son moléculas de naturaleza proteica que catalizan reacciones químicas en unas condiciones determinadas (de pH y temperatura), haciendo que una reacción química que es energéticamente posible, pero que transcurre a una velocidad muy baja, transcurra a mayor velocidad que sin la presencia de la enzima (Smith et al., 1997; Grisham et al., 1999). Son producidas por todos los seres vivos y muchas de ellas participan en la digestión, estas enzimas que actúan en el proceso digestivo pueden ser endógenas (producidas por el propio animal, en distintas partes del tracto digestivo, en cantidad variable según la edad y la especie animal) o exógenas (provenientes del alimento, las enzimas que se suplementan en los piensos suelen ser de origen fúngico y bacteriológico) (Biovet, 2008). Las enzimas exógenas una vez en el tubo digesto se digieren como las demás proteínas. Por ello, no dejan residuos en las heces ni en la orina, y tampoco es necesario tiempo de retirada en animales alimentados con raciones que usen una o varias enzimas (Rojas Méndez, 2011), por lo que tienen una buena aceptación por los consumidores de la Unión Europea (Biovet, 2008). Los estudios sobre la utilización de enzimas en cunicultura son escasos y en muchas ocasiones, los resultados son contradictorios. En algunos trabajos, la suplementación enzimática mejora la mortalidad, la digestibilidad de algunos nutrientes y/o los rendimientos productivos (Gutiérrez et al., 2002a; Cachaldora et al., 2004; Eiben et al., 2004; García-Ruiz et al., 2006). Sin embargo, en otros estudios (Sequeira et al., 2000; Falcao-e-Cunha et al., 2004, García-Palomares et al., 2006) no se observaron mejoras con la adición de enzimas sobre ninguno de estos parámetros. Por otra parte, los trabajos que estudian el efecto del suministro de enzimas sobre el rendimiento de la canal son todavía más escasos, y con igual disparidad de resultados (Shanmuganathan et al., 2004; Abaza y Omara, 2011). Esta escasez de respuestas claramente positivas y de la
- 32 - Tabla 6. Efecto de la suplementación creciente de enzimas (100, 200, 400 y 800 ppm) sobre la digestibilidad. Basal (B) B+ B+ B+ EEM1 P-valor 200ppm 400ppm 800ppm L Q Consumo, g/d: Materia Seca 150 154 155 151 5,10 NS NS Materia Orgánica 136 142 142 138 4,73 NS NS Digestibilidades (%): Materia Seca 58,4 57,3 56,8 56,6 0,48 <0,05 NS Materia Orgánica 60,3 58,9 58,9 58,4 0,50 <0,05 NS Proteína Bruta 69,3 67,1 68,0 67,5 0,80 NS NS Energía Bruta 59,1 58,5 57,1 56,8 0,47 <0,05 NS FND 19,2 20,8 20,0 19,1 1,11 NS NS Extracto Etéreo 86,6 86,4 85,6 84,7 0,45 <0,05 NS 1EEM: Error estándar medio (n = 11); NS: no significativo (P > 0,05). FND: Fibra Neutro detergente. Se observó un empeoramiento lineal (P<0,05) sobre la digestibilidad de la MS, de la MO, de la EB, y del EE al aumentar la dosis enzimática, pero el consumo de MS y de MO, así como la digestibilidad de la PB, cenizas y FND, no se vieron afectados significativamente (P>0,05) por la dosis utilizada. Este empeoramiento de la digestibilidad no llegó a afectar a los parámetros productivos (GMD, CMD, IC) en los que no hubo diferencias entre tratamientos durante el cebo (34 a 60 días de edad). Estos resultados negativos sobre la digestibilidad, están de acuerdo con los encontrados por Bolis et al. (1996), que vieron un efecto perjudicial sobre la digestibilidad de la ED y la EM, al añadir un complejo enzimático, también de origen fúngico, en un pienso basal con un alto contenido en fibra (52,5 % FND) en conejos adultos. Un efecto negativo en la digestibilidad de la MS y la MO al suplementar con enzimas también fue observado por Castrovilli et al. (1995). En la mayor parte de los trabajos (Falcao-e-Cunha et al. 2007) no se encuentran mejoras significativas sobre la digestibilidad con el uso de enzimas, aunque en algunos estudios sí que se ha observado alguna mejora de la digestibilidad (Makled et al., 2005; García-Ruiz et al., 2006; Abaza y Omara, 2011). El empeoramiento de la digestibilidad observado en este trabajo, podría deberse a algún tipo de interacción entre la actividad enzimática y la fisiología digestiva del conejo, o entre las enzimas endógenas del animal (Bolis et al., 1996), así como entre las propias enzimas exógenas. Según un trabajo de Barekatain et al., (2013), realizado en pollos, en el que añadieron xilanasas y proteasas, juntas y por separado, vieron que podía haber una interacción negativa entre ambas, al no encontrar los mismos resultados positivos que se observaron al añadirlas por separado. Esta hipótesis, de la posible interacción de las proteasas con otras enzimas exógenas, también ha sido propuesta por otros autores (Naveed et al., 1998; Olukosi et al., 2007). Por otra parte, en un trabajo de Attia et al. (2012) observaron que al añadir en conejos un complejo enzimático que contenía βglucanasas, celulasas, α-amilasas, proteasas y lipasas, no había interacción con las proteasas endógenas, y que había un efecto positivo de las enzimas exógenas sobre el PVF y un aumento de la actividad de la amilasa, lipasa y proteasa en el suero, en los tejidos pancreáticos y en el contenido intestinal. Sin embargo, y como se pone de manifiesto en la bibliografía, todavía no se conoce en profundidad el funcionamiento de
- 33 - la proteasa exógena sobre la fisiología digestiva, y menos sobre la interacción entre proteasas y xilanasas (Barekatain et al., 2013). Ni la composición corporal de los gazapos in vivo a los 60 días de edad, ni la composición de las canales (Tablas 7 y 8, respectivamente) se vio afectada (P>0,05) por los distintos niveles de suplementación del complejo enzimático. Tampoco se vieron afectados los aumentos relativos de peso, humedad, proteína, cenizas, extracto etéreo, ni de energía. Estos resultados van en coherencia con los obtenidos sobre los parámetros productivos, en los que no se vio afectado el peso vivo final, que es uno de los parámetros que más afectaría a la composición química corporal. Además, para llegar a tener efecto sobre la composición corporal, la ingesta de energía y/o proteína debería ser mayor o menor de la cantidad diaria óptima (Xiccato, 1999). Tabla 7. Efecto de la suplementación creciente de enzimas (100, 200, 400 y 800 ppm) sobre la composición química in vivo a los 60 días y el incremento relativo al peso inicial de cada componente. Basal (B) B+ B+ B+ B+ EEM1 P-valor 100ppm 200ppm 400ppm 800ppm L Q Composición canal 60 d (% MS): Proteína 49,2 49,3 49,8 48,9 49,2 0,35 NS NS Cenizas 9,80 9,75 9,97 9,83 9,84 0,15 NS NS Extracto Etéreo 34,2 33,6 33,4 34,3 34,1 0,61 NS NS Energía Bruta (KJ/100 g) 2315 2302 2296 2311 2316 12,8 NS NS Variación relativa (de 34 a 60 días), %: Δ Peso 189 184 180 189 187 4,74 NS NS Δ Humedad 159 156 153 159 159 3,50 NS NS Δ Proteína 200 194 191 199 197 5,58 NS NS Δ Cenizas 175 169 164 171 167 5,14 NS NS Δ Extracto Etéreo 730 816 643 1170 703 212 NS NS Δ Energía 398 392 353 430 378 26,7 NS NS 1EEM: Error estándar medio (n = 15). NS: no significativo (P > 0,1).
- 34 - Tabla 8. Efecto de la suplementación creciente de enzimas (100, 200, 400 y 800 ppm) sobre la composición química en la canal a los 60 días y el incremento relativo al peso inicial de cada componente. Basal (B) B+ B+ B+ B+ EEM1 P-valor 100ppm 200ppm 400ppm 800ppm L Q Composición canal 60 d (% MS): Proteína 53,4 53,7 54,3 53,3 53,6 0,73 NS NS Cenizas 14,2 14,2 14,6 14,3 14,1 0,15 NS NS Extracto Etéreo 30,2 29,9 28,2 29,5 30,2 0,84 NS NS Energía Bruta (KJ/100 g) 2104 2110 2047 2094 2104 18,6 NS NS Variación relativa (de 34 a 60 días), %: Δ Peso (%) 188 186 186 188 187 4,14 NS NS Δ Humedad (%) 215 215 216 214 218 4,40 NS NS Δ Proteína (%) 253 251 259 247 261 8,64 NS NS Δ Cenizas (%) 205 192 212 193 204 9,07 NS NS Δ Extracto Etéreo (%) 701 726 605 864 658 63,5 NS NS Δ Energía (%) 368 367 369 360 370 15,7 NS NS 1EEM: Error estándar medio (n = 15). NS: no significativo (P > 0,05). En las Tablas 9 y 10 respectivamente, se muestran los efectos de las distintas dosis incluidas sobre el balance de N y de energía. Las enzimas no tuvieron efecto (P>0,05) ni sobre el consumo de ND ni de ED, ni sobre las eficacias de utilización, ni sobre la cantidad de N ni EB excretada en matadero, ni en heces, ni en orina. Esta falta de efecto de las enzimas, va en concordancia con la falta de efecto significativo de las enzimas sobre el periodo completo de cebo, en el que no hubo efecto sobre el IC, así como tampoco hubo diferencias en la digestibilidad de la PB. Si bien debido a la menor digestibilidad de la EB, hubo diferencias significativas (P<0,05), en la excreción de EB en heces, siendo mayor para los tratamientos con enzimas. La cantidad de N excretada es menor que la calculada por Maertens et al., (2005), para conejos de 0,8 a 2,5 kg de PV (0,094 kg de N/ conejo). Como en España, los animales se sacrifican a un menor PV (2-2.2 kg PV), es lo que explica esta diferencia en la excreción de N, ya que a un mayor peso vivo sería mayor excreción de N. Esa podría ser la causa por la que el balance de nitrógeno que obtuvimos es más parecido a los resultados obtenidos por Calvet et al. (2008), ya que las condiciones de cría son más parecidas a las nuestras que las del trabajo de Maertens et al., (2005).
- 35 - Tabla 9. Efecto de la suplementación creciente de enzimas (100, 200, 400 y 800 ppm) sobre el balance de nitrógeno. Basal (B) B+ B+ B+ EEM1 P-valor 200ppm 400ppm 800ppm L Q E. U. N 0,40 0,41 0,39 0,40 0,01 NS NS NDi, g N/kg Pienso 64,0 61,5 64,7 62,4 1,38 NS NS NRC, g/kg PV0,75 y d 0,71 0,70 0,70 0,70 0,009 NS NS Nitrógeno excretado, g/ kgPV0,75 Matadero2 10,3 10,2 10,4 10,1 0,37 NS NS Heces3 20,8 23,0 21,9 22,1 0,51 NS NS Orina4 17,8 16,6 18,6 17,2 0,80 0,08 NS 1EEM: Error estándar medio (n=11); NS: no significativo (P > 0,1). E. U. N.: Eficacia de utilización del N. NDi: Nitrógeno digestible ingerido (g N/kg Pienso); NRC: Nitrógeno retenido en la canal; 2Matadero: N retenido in vivo - NRC /kg PV0,75 ; 3Heces: N ingerido - NDi/kg PV0,75; 4Orina: NDi - NRT/kg PV0,75. Tabla 10. Efecto de la suplementación creciente de enzimas (100, 200, 400 y 800 ppm) sobre el balance de energía. Basal (B) B+ B+ B+ EEM1 P-valor 200ppm 400ppm 800ppm L Q EDi, MJ 35,5 34,2 34,6 33,9 0,67 NS NS E. U. EB 0,23 0,23 0,23 0,23 0,01 NS NS EBRC, kJ/kg PV0,75 /d 224 219 223 222 5,53 NS NS Nitrógeno excretado, g/ kgPV0,75 Matadero2 4,36 4,19 4,41 4,19 0,16 NS NS Heces3 17,7 18,9 18,9 18,9 0,34 <0,05 0,053 Orina4 15,6 15,2 15,1 14,8 0,44 NS NS 1EEM: Error estándar medio (n=11); NS: no significativo (P > 0,1). E. U. EB: Eficacia de utilización de la EB. EDi: Energía digestible ingerida; EBRC: EB retenida en la canal; 2Matadero: EB retenida in vivo - EBRC / Kg PV0,75 ; 3Heces: EB ingerida - EDi/ Kg PV0,75; 4Orina: EDi - EBRT/ Kg PV0,75. 3.2.Experimento 2 Para ninguno de los parámetros productivos (Tabla 11) estudiados se vio efecto de la dosis (P>0,05), ni hubo interacción entre la dosis y el pienso (P>0,05). En el experimento 1, sí que hubo un efecto de la dosis en los dos periodos del cebo. Como en esta prueba sólo se utilizó la dosis de 200 ppm, no se llegaron a apreciar diferencias significativas. Hubo efectos significativos (P<0,05) del pienso en el peso a 48 días (1650 g vs 1622 g) y una tendencia (P=0,095) en el peso a 60 días, siendo menor en los gazapos alimentados con el pienso B (menor PD/ED) que en los del pienso A (mayor PD/ED). La ingesta en la primera fase tendió (P=0,057) a ser mayor para los gazapos del Pienso B, mientras que en la segunda (48 a 60 días) y en el cebo global (34 a 60 días) el consumo (P<0,05) fue un 3,74% y un 2,92% respectivamente mayor, para los gazapos del Pienso B. La GMD, durante el primer periodo del cebo (34 a 48 d), fue mayor para los gazapos del Pienso A (+3,4%, P=0,057), sin que hubiese diferencias significativas (P>0,05) en la segunda fase (52,05 g/d de media), y observándose una tendencia
- 36 - (P=0,095) a una mayor GMD del Pienso A durante todo el cebo. Como consecuencia el IC fue significativamente menor para los animales alimentados con el Pienso A, en ambos periodos y en el cebo global (2,52 vs 2,63; P<0,05). La mortalidad fue baja (una media de un 1,39 %) sin observarse efecto de la dieta, la dosis ni de la interacción. La falta de efecto de las enzimas sobre los parámetros productivos coincide con algunos resultados obtenidos previamente por otros autores y revisados por Falcao-e-Cunha et al. (2007). Podrían deberse, en parte, a la baja mortalidad y las óptimas condiciones ambientales en las que se llevó a cabo la prueba, como se ha explicado en el experimento 1 (Gutiérrez et al., 2002a; Cachaldora et al., 2004). El mayor consumo del Pienso B seguramente sea motivado por su mayor proporción de FND (De Blas et al., 1999), más que por el menor nivel de PD o del índice PD/ED, ya que según vieron Maertens et al. (1997), una deficiencia en aminoácidos (AA) y en PB (con piensos isoenergéticos e isofibrosos) disminuye el consumo, mientras que un mayor cantidad de fibra en la dieta, disminuye la eficiencia de retención de la ED, la ingesta de energía neta y el tiempo de retención de la digesta en el aparato digestivo (De Blas et al., 1999). Debido al mecanismo homeostático, los gazapos son capaces de regular el consumo de alimento para mantener constante la ingesta de energía, dentro de unos límites (Xiccato y Trocino, 2010), al tener el Pienso B menos ED (- 6,76%) y más FND (+5,05 %), los gazapos incrementaron el consumo y por tanto empeoró el IC. En el primer periodo del cebo, el peor crecimiento de los gazapos del Pienso B, puede deberse a dos efectos. Uno de ellos sería por el efecto del mayor contenido fibra y de la dilución energética del Pienso B, puesto que al no tener la fisiología digestiva completamente desarrollada a los 34 días de edad (Gutiérrez et al., 2002b), los gazapos no pudieron compensar esa falta energética con un mayor consumo (aunque se observa una tendencia; P=0,058), empeorando el crecimiento (P<0,05). El otro motivo, coincide con lo que han observado Maertens et al. (1997) y Trocino et al. (2000), que vieron un efecto perjudicial sobre el crecimiento en los primeros días del cebo cuando el pienso tenía menos de un 15,6 % de PB. Debido a que en los animales jóvenes las necesidades en proteína y AA son relativamente altos, no sólo por el crecimiento de los tejidos sino también por el desarrollos del aparato digestivo y el mantenimiento de la funcionalidad de la mucosa intestinal (Carabaño et al., 2009). En la segunda fase de cebo, los animales del Pienso B, con menores necesidades relativas en proteína y con un mayor desarrollo fisiológico, sí son capaces de ingerir más alimento, y la GMD es similar para ambos grupos. La diferencia en la GMD entre ambos periodos, podría mostrar que las necesidades proteicas de los conejos durante el cebo dependen de la edad y que un nivel proteico inferior al 15% en los primeros días de cebo disminuye la GMD (Maertens et al., 1997; Trocino et al., 2000 y 2013; Martínez-Vallespín et al., 2011). En nuestro trabajo, sólo observamos una tendencia (P=0,095) a empeorar la GMD de 34 a 60 d y el PVF, mientras Maertens et al. (1997), Trocino et al. (2000 y 2013) y Vallespín et al. (2011) obtuvieron un empeoramiento de la GMD en todo el cebo. Por otra parte, el que la GMD de todo el cebo y del segundo periodo, y que el peso a los 60 días no sean diferentes entre piensos, después de haber empeorado durante el primer periodo con el pienso B, indicaría un posible crecimiento compensatorio de los animales que consumieron este pienso, como han observado algunos autores (Parigi Bini et al., 1988; Maertens et al., 1997; Xiccato, 1999). En otros trabajos (Trocino et al., 2000), por el contrario, no se detectó dicho crecimiento compensatorio durante el segundo periodo de
- 37 - cebo, o éste fue insuficiente (Martínez-Vallespín et al., 2011), acarreando el peor rendimiento productivo de la primera etapa hasta el final del cebo. En nuestro trabajo, el Pienso B tenía un mayor porcentaje de FND y menor contenido energético, que dio lugar a un mayor desarrollo del aparato digestivo y aumentó el consumo de pienso, pudiendo favorecer el este crecimiento compensatorio, como también observaron (Martinez-Vallespín et al., 2011) en los piensos con mayor contenido de fibra. Como consecuencia del mayor consumo (en el segundo periodo y en todo el cebo) y del menor crecimiento (en el primer periodo), y debido al mayor contenido fibroso (De Blas et al., 1999) del Pienso B, el IC fue peor para los animales que se alimentaron con este pienso. Las características de la canal se muestran en la Tabla 12. Tampoco hubo efecto de la adición enzimática, ni interacción entre el pienso y la dosis, ya que para llegar a afectar a la composición corporal, la ingesta de energía y/o proteína debería ser bastante mayor o menor de la cantidad diaria óptima (Xiccato, 1999), como ya se apuntó en el primer experimento. El tipo de pienso, debido a la diferencia de PD/ED, sí que mostró diferencias significativas (P<0,05), sobre el PV al sacrificio y el peso de la canal, que fue mayor para los gazapos del Pienso A. Por el contrario, el peso del aparato digestivo y del estómago lleno y vacío, resultó mayor en los animales del Pienso B. En general, piensos con mayor contenido en fibra (Pienso B) suelen dar lugar a un mayor contenido estomacal en los conejos (De Blas et al., 1986; Parigi Bini et al., 1994) y también un menor peso del contenido cecal (Gidenne y Pérez 1994, Gidenne 2000, Álvarez et al., 2007) aunque depende de las variaciones del contenido fibra de los piensos. Valores por encima o por debajo de un 39,5 FND (%MS) en el pienso podrían aumentar el peso del contenido cecal (De Blas et al., 1999), puesto que este nivel es el que minimiza el peso del contenido cecal. En este trabajo ni el rendimiento a la canal (% PV), ni el peso del ciego (% PV) se vieron afectados por el tipo de pienso (P>0,05). Al ser menor tanto el peso vivo al sacrificio, como el peso de la canal de los conejos del pienso B, el rendimiento de la canal no se vio afectado por el tipo de pienso. La falta de efecto sobre el rendimiento a la canal coincide con los resultados de varios autores, tanto utilizando piensos con distintos niveles proteicos, como con dietas con distintos niveles de fibra y de energía (Parigi Bini et al., 1994; Maertens et al., 1997). En algunos estudios se ha observado un aumento del RC al aumentar el nivel de FND del pienso (Fabre et al., 2006); siempre que este nivel esté próximo al óptimo que minimiza el peso del contenido cecal. Por el contario, un exceso de FND puede empeorar el RC (Margüenda et al., 2006 y 2012; Villena et al., 2008; Trocino et al., 2011). La composición química tanto in vivo como de la canal (Tabla 13 y Tabla 14, respectivamente) tampoco presentaron efecto significativo (P>0,05) ni de la adición de enzimas, ni del tipo de pienso, ni de su interacción. Sin embargo, el tipo pienso afectó (P<0,05) tanto a la composición in vivo, como de la canal. In vivo, el contenido de cenizas (%MS), y de EB (%MS), fue un 4,15 % y un 1,76 % (P<0,05) mayor para el Pienso A; sin tener efecto sobre el aumento relativo del peso, de la humedad, de la PB, de la EB, del EE y de las cenizas durante el cebo. Mientras que el efecto del pienso sobre la canal fue significativo (P<0,05) para el contenido de EE (%MS) y a los incrementos relativos de PB, EB, EE y cenizas, y una
- 38 - tendencia sobre la EB (%MS) (P=0,07); siendo mayor el porcentaje de EE (%MS) para el pienso A, así como los aumentos relativos de PB, EB, EE y cenizas. El menor aumento relativo de PB, EB, EE y el menor contenido de EE (%MS) y de EB (%) de los gazapos del Pienso B en la canal, puede ser debido al menor consumo de PD y de ED (un 10% y 7%, respectivamente; P<0,01) y a la menor retención de EB (221 vs 208 KJ/ kg PV0,75 y día; P<0,05). También el menor crecimiento durante la primera fase de cebo, pudo retrasar el depósito de grasa peri renal, inguinal y escapular (Lebas y Ouhayoun, 1987; Ouhayoun, 1989). Dalle Zotte et al. (1997) observaron, una mayor deposición grasa en la canal de conejos alimentados con altos índices de PD/ED durante el post destete. Por otra parte, algunos autores (Ouhayoun y Cheriet, 1983; Fraga et al., 1983) han observado también un aumento en el contenido graso y una disminución en el contenido nitrogenado de las canales de los animales que consumieron piensos con un menor ratio de PD/ED. Por el contrario, García et al. (1993), encontraron un menor contenido graso en las canales de conejos alimentados con los piensos de mayor contenido en FND, al sustituir cebada por pulpa de remolacha y Xiccato et al., (1993) utilizando piensos con diferentes índices DP/DE dados durante el cebo, no observaron modificaciones de la composición de la canal ni de la carne.
- 39 - Tabla 11. Efecto de la suplementación con enzimas y del tipo de pienso sobre los parámetros productivos en cebo. Pienso Dosis enz. Pienso A Pienso B EEM1 P-valor A B 0 100 200 0 100 200 0 100 200 P D PxD Pienso Dosis PxD 1ª fase de 34 a 48 d: Peso 34 d, g 821 791 814 797 808 825 810 828 803 784 788 7,12 8,73 12,3 <0,05 NS NS Peso 48 d, g 1650 1622 1642 1644 1624 1669 1643 1640 1614 1645 1608 6,87 8,35 11,8 <0,05 NS NS GMD, g/d 60,2 58,2 59,6 59,7 58,3 61,5 59,6 59,4 57,6 59,8 57,1 0,49 0,60 0,84 <0,05 NS NS CMD, g/d 121 124 124 123 121 124 120 120 124 126 122 0,88 1,07 1,51 0,057 NS NS IC, g/g 2,02 2,13 2,09 2,06 2,08 2,02 2,01 2,03 2,16 2,11 2,13 0,01 0,01 0,02 <0,001 NS NS 2ª fase de 49 a 60 d: Peso 60 d, g 2272 2250 2270 2268 2244 2285 2270 2262 2256 2267 2227 9,40 11,4 16,1 0,095 NS NS GMD, g/d 51,8 52,3 52,4 52,0 51,7 51,3 52,2 51,9 53,5 51,8 51,6 0,45 0,54 0,76 NS NS NS CMD, g/d 165 171 167 170 167 164 166 166 171 174 169 1,16 1,41 1,99 <0,05 NS NS IC, g/g 3,20 3,29 3,21 3,28 3,25 3,20 3,19 3,22 3,22 3,37 3,29 0,02 0,03 0,04 <0,05 NS NS Cebo completo de 34 a 60 d GMD, g/d 56,3 55,5 56,2 56,2 55,2 56,8 56,2 55,9 55,7 56,1 54,6 0,36 0,44 0,62 0,09 NS NS CMD, g/d 142 146 144 144 142 142 141 141 146 148 143 0,86 1,05 1,48 <0,05 NS NS IC, g/g 2,52 2,63 2,56 2,57 2,58 2,51 2,51 2,53 2,62 2,64 2,63 0,01 0,01 0,02 <0,001 NS NS 1EEM: Error estándar medio (n = 45); NS: no significativo (P > 0,05); CMD: consumo medio diario; GMD: ganancia media diaria; IC: índice de conversión.
- 40 - Tabla 12. Efecto de la suplementación con enzimas y del tipo de pienso sobre las características de la canal. Pienso Dosis enz, Pienso A Pienso B EEM1 P-valor A B 0 100 200 0 100 200 0 100 200 P D PxD Pienso Dosis PxD PV Sacrificio, g 2337 2295 2336 2311 2337 2362 2313 2337 2310 2310 2266 10,9 13,3 18,8 <0,05 NS NS Peso canal, g 1350 1324 1351 1328 1350 1373 1326 1351 1329 1330 1311 7,5 9,1 12,9 <0,05 NS NS RC, % 57,8 57,7 57,8 57,5 57,8 58,1 57,3 57,8 57,5 57,6 57,9 0,16 0,20 0,28 NS NS NS Peso; % PV: Aparato digestivo 17,7 18,6 18,1 18,1 18,2 17,4 17,9 17,7 18,7 18,4 18,7 0,14 0,18 0,25 <0,001 NS NS Hígado 4,26 4,29 4,29 4,23 4,31 4,18 4,21 4,40 4,41 4,25 4,21 0,07 0,08 0,12 NS NS NS Estómago lleno 4,37 4,95 4,65 4,74 4,59 4,26 4,64 4,21 5,04 4,84 4,96 0,08 0,10 0,13 <0,001 NS NS Estómago vacío 0,93 0,97 0,93 0,96 0,96 0,89 0,96 0,95 0,97 0,96 0,97 0,01 0,01 0,02 <0,05 NS NS Ciego lleno 6,77 6,91 6,74 6,74 7,04 6,61 6,71 6,98 6,87 6,76 7,10 0,10 0,12 0,17 NS NS NS 1EEM: Error estándar medio (n=24); NS: no significativo (P > 0,05); PV: Peso vivo. RC: Rendimiento canal. 1 Sacrificio a los 61 d de edad. Tabla 13. Efecto de la suplementación con enzimas y del tipo de pienso sobre la composición química in vivo y el incremento relativo al peso inicial de cada componente. Pienso Dosis enz, Pienso A Pienso B EEM1 P-valor A B 0 100 200 0 100 200 0 100 200 P D PxD P D PxD Composición canal 60 d (% MS): Proteína 49,6 49,7 49,5 49,4 50,0 49,6 49,1 50,1 49,5 49,7 50,0 NS NS NS 0,24 0,29 0,41 Cenizas 9,78 10,2 10,0 9,85 10,1 9,77 9,68 9,88 10,2 10,0 10,4 <0,05 NS NS 0,10 0,13 0,18 Extracto Etéreo 33,4 33,1 33,4 33,4 32,9 33,5 33,4 33,2 33,2 33,4 32,7 NS NS NS 0,38 0,45 0,64 EB (KJ/100 g) 2313 2273 2297 2309 2274 2315 2327 2298 2278 2291 2250 <0,05 NS NS 10,3 12,6 17,9 Variación relativa (de 34 a 60 días), %: Δ Peso 187 184 189 188 179 191 187 182 187 188 176 NS NS NS 2,82 3,37 4,81 Δ Humedad 158 156 160 159 153 161 158 155 159 159 150 NS NS NS 2,08 2,49 3,55 Δ Proteína 197 194 200 197 189 202 197 193 198 198 186 NS NS NS 3,18 3,81 5,43 Δ Cenizas 171 165 171 170 163 175 172 166 168 169 160 NS NS NS 2,52 3,04 4,33 Δ EE 759 787 823 777 718 787 778 711 858 775 726 NS NS NS 33,3 39,5 56,5 Δ EB 391 382 400 396 363 404 400 368 397 392 357 NS <0,05 NS 9,22 11,0 15,7 1EEM: Error estándar medio (n=15); NS: no significativo (P > 0,05). EB: energía Bruta. EE: Extracto etéreo.
- 41 - Tabla 14. Efecto de la suplementación con enzimas y del tipo de pienso sobre la composición química de la canal y el incremento relativo al peso inicial de cada componente. Pienso Dosis enz, Pienso A Pienso B EEM1 P-valor A B 0 100 200 0 100 200 0 100 200 P D PxD P D PxD Composición canal 60 d (% MS): Proteína 53,7 54,6 54,2 53,4 54,8 53,9 52,8 54,3 54,5 54,1 55,3 NS NS NS 0,54 0,64 0,92 Cenizas 14,3 14,6 14,3 14,3 14,6 14,2 14,1 14,6 14,5 14,5 14,7 NS NS NS 0,10 0,13 0,18 Extracto Etéreo 29,7 27,9 29,0 29,8 27,6 29,9 31,0 28,3 28,0 28,7 26,9 <0,05 NS NS 0,59 0,72 1,02 EB (KJ/100 g) 2094 2060 2086 2097 2048 2104 2126 2050 2067 2068 2045 NS NS NS 12,5 15,2 21,6 Variación relativa (de 34 a 60 días), %: Δ Peso 189 183 188 189 180 189 191 187 187 187 174 NS NS NS 2,51 3,03 4,31 Δ Humedad 218 210 215 218 208 216 220 217 214 216 200 NS NS NS 2,70 3,27 4,65 Δ Proteína 255 244 251 254 244 252 259 255 249 250 234 <0,05 NS NS 3,29 3,99 5,67 Δ Cenizas 206 194 200 201 201 201 204 214 199 197 187 <0,05 NS NS 3,40 4,12 5,85 Δ EE 705 624 730 730 645 720 748 646 648 640 583 <0,05 NS NS 22,7 30,4 39,3 Δ EB 372 337 684 694 615 365 385 368 340 353 316 <0,05 NS NS 9,67 27,8 16,8 1EEM: Error estándar medio (n=15); NS: no significativo (P > 0,05). EB: energía bruta. EE: extracto etéreo. Tabla 15. Efecto de la suplementación con enzimas y del tipo de pienso sobre la digestibilidad. Pienso Dosis enz, Pienso A Pienso B EEM1 P-valor A B 0 200 0 200 0 200 Pienso Dosis PxD Pienso Dosis PxD Consumo, g/d: Materia Seca 152 155 153 154 150 154 156 153 2,98 2,98 4,21 NS NS NS Materia Orgánica 139 140 139 140 136 142 142 138 2,71 2,71 3,83 NS NS NS Digestibilidades (%): Materia Seca 57,8 54,4 56,1 56,1 58,4 57,3 53,9 54,9 0,35 0,35 0,50 <0,001 NS NS Materia Orgánica 59,6 56,3 58,2 57,7 60,3 58,9 56,0 56,5 0,36 0,36 0,50 <0,001 NS NS Proteína Bruta 68,2 67,7 68,1 67,8 69,3 67,1 67,0 68,5 0,67 0,68 0,95 NS NS NS Energía Bruta 59,2 56,3 57,9 57,6 59,9 58,5 55,9 56,7 0,51 0,51 0,72 <0,05 NS NS FND 19,5 15,1 17,0 17,6 19,2 19,8 14,8 15,4 0,86 0,87 1,22 <0,05 NS NS Extracto Etéreo 37,6 34,9 35,5 37,1 37,8 37,5 33,3 36,6 1,06 1,06 1,50 NS NS NS Materia Seca 86,5 85,6 85,9 86,2 86,6 86,4 85,1 86,0 0,43 0,43 0,60 NS NS NS 1EEM: Error estándar medio (n=11); NS: no significativo (P > 0,05); FND: Fibra Neutro detergente.
- 48 - Ouhayoun, J. (1989). La composition corporelle du lapin. Inra Prod. Anim. 2: 215226. Ouhayoun, J. and Cheriet, S. (1983). Valorization compare d´aliments à niveaux protéiques différents, par des lapins sélectionnés sur la vitesse de croissance et par des lapins provenant d`élevages traditionnels. I. Étude des performances de croissance et de la composition du gain de poids. Ann. Zootech. 32: 257-276. Parigi Bini, R., Xiccato, G. and Cinetto, M. (1988). Integrazione con metionina e lisina di sintesi di un mangime per conigli in accrecimento. Riv. Coniglicoltura. 25(8): 33-38. Parigi Bini, R., Xiccato, G., Dalle Zotte, A and Carazzolo, A. (1994). Effets de differents niveaux de fibre alimetaire sur l´utilisation digestive et al qualité bouchère chez le lapin. Proc. 6emes Journées de la Recherche Cunicole. 6-7 December, La Rochelle, France, ITAVI, Paris. 2: 347-354. Pérez, J.M., Lebas; F. and Gidenne, T. (1995). European reference method for in vivo determination of diet digestibility in rabbits. World Rabbit Science. 3(1): 41-43. Rojas Méndez M.P. (2011). Uso estratégico de enzimas en nutrición animal. Available at: http://www.ameveaecuador.org/memorias2011/pdf/USO%20ESTRATEGICO%20DE%20ENZIMA S%20EN%20NUTRICION%20ANIMAL.pdf SAS Institute. 2002. SAS/STAT® User’s Guide (Release 8.2). SAS Inst. Inc., Cary C, USA. Saiz A., Nicodemus N., Abelleira D., Fernández A., García-Ruiz A.I. (2011). Estudio de la composición corporal en conejos de 25 a 77 días de edad y aplicación de la técnica de impedancia bioeléctrica (BIA). In Proc. XXXVI Symposium de Cunicultura. Peñíscola, España.
49 CAPÍTULO III: Efecto de la fuente y del nivel de lignina sobre los parámetros productivos, composición de la canal, y excreción de nitrógeno, en gazapos en crecimiento. 1. Introducción La fibra es uno de los principales constituyentes de los piensos comerciales para conejos en intensivo, que suelen incluir un tercio de forrajes y subproductos fibrosos (De Blas et al., 1999). Las distintas fracciones de la fibra son uno de los factores nutricionales más importantes para la fisiología digestiva del conejo (De Blas et al., 1999), y el uso del método secuencial de Van Soest et al. (1991) (FND, FAD y residuo en LAD), oficialmente reconocido por AFNOR (1997), ha mejorado las recomendaciones en fibra para reducir los desórdenes digestivos en gazapos en cebo (Gidenne, 2000; Carabaño et al., 2006) y además presenta la ventaja de estimar varias fracciones de la fibra con una sola muestra (Gidenne, 2000). La lignina es un polímero de subunidades aromáticas, que se forma por la unión de varios ácidos y alcoholes fenilpropílicos (cumarílico, coniferílico y sinapílico). El acoplamiento aleatorio de estos radicales da origen a una estructura tridimensional, compleja y ramificada, con un elevado peso molecular. Esta estructura sirve como matriz de otros compuestos polisacáridos, proporcionando a la pared celular rigidez y resistencia a la compresión y a agentes externos, como los microorganismos, impidiendo la penetración de las enzimas destructivas en la pared celular. También aporta propiedades hidrófobas a las paredes haciéndolas impermeables al agua (Whetten y Sederoff, 1995). La lignina es el factor más limitante en cuanto a la disponibilidad de los compuestos de la pared celular de las plantas para la digestión animal (Van Soest, 1994). Está unida covalentemente a la hemicelulosa (Van Soest, 1994) y, por tanto el grado de lignificación de la FND afecta negativamente a la digestibilidad de la hemicelulosa (Gidenne et al., 2010a). Se la considera prácticamente indegradable, sin embargo se han obtenido valores positivos en la digestibilidad de la lignina, aunque podrían deberse más a su solubilización que a su hidrólisis. Varios estudios, indican que todos los factores que contribuyen al aumento del tiempo de retención (disminución del nivel de fibra, reducción del tamaño de partícula del pienso, restricción alimentaria) contribuyen a desestabilizar la actividad microbiana cecal y favorecen la enteritis (Gidenne et al., 2010b). La fibra poco digestible (lignocelulosa o FAD, y lignina) disminuye el peso del contenido cecal (% del PV), aumenta la velocidad de tránsito (Gidenne, 1994, De Blas et al., 1999 y Nicodemus et al., 1999) y reduce el índice de riesgo sanitario y la mortalidad (Pérez et al., 1994 y 1996; Nicodemus et al., 1999; Gidenne et al., 2001), por lo que los efectos favorables sobre la salud de un alto nivel de fibra poco digestible (lignocelulosa o FAD) podrían corresponder al control de la velocidad de paso de la digesta, particularmente en el segmento ceco-cólico. También aumentando la fracción de celulosa (FAD-LAD) se favorece la salud digestiva (Pérez et al., 1996). Sin embargo la lignina juega un rol especifico, ya que un aumento del índice lignina/celulosa (ILC) se asocia a un menor índice de riesgo sanitario (Gidenne et al., 2001) y un descenso de los problemas digestivos y de las diarreas (Gidenne et al., 2011). En cuanto al RC, niveles decrecientes de fibra y su correspondiente aumento del nivel de almidón aumenta el contenido del ciego de los conejos (Dehalle, 1981; De Blas et
50 al., 1986; García et al., 1993), un signo del mayor tiempo de retención de la digesta en el ciego, mientras que con piensos altos en fibra, se encuentra mayor contenido estomacal (De Blas et al., 1986; Parigi Bini et al., 1994), debido fundamentalmente al mayor nivel de ingestión. Estas variaciones se podrían tener en cuenta para la modificación del RC (Xiccato, 1999), que en general empeora cuanto mayor es el peso del tracto digestivo. La contribución de la lignina, como se ha visto, es importante en la alimentación de conejos en crecimiento, con una tasa de incorporación mínima de un 4,1 % (Nicodemus et al., 1999). Sin embargo, el uso creciente de materiales ricos en lignina en otras áreas distintas a la alimentación animal, está encareciendo su uso (Colin et al., 2007). En este contexto, son interesantes los productos ricos en fibra como los subproductos de la uva o de la madera, que triturados y secados podrían ser usados en la alimentación animal para suplir la lignina y la celulosa. La granilla de uva desengrasada es un subproducto, de la industria vitivinícola, y está constituida por las semillas de la uva. Las semillas están compuestas por un tegumento o cubierta muy lignificada y por un albumen rico en lípidos. Este aceite tiene un alto valor comercial y, por ello, se suele extraer con hexano. El producto resultante se denomina granilla desengrasada (1-2% extracto etéreo) y contiene, aproximadamente, un 50% de fibra bruta, y un alto contenido en LAD (42%) (FEDNA, 2010). Este alimento se comercializa en forma de harina y presenta la ventaja de que sale esterilizado del proceso de extracción del aceite. En muchas ocasiones, va entera y mezclada con otros subproductos de la vinificación (hollejo y escobajo) constituyendo todos juntos el orujo de uva (García et al., 2002). En un estudio realizado por García et al. (2002), vieron que la inclusión de un 15 % de granilla desengrasada de uva favorecía la ingestión de alimento, mejoraba la GMD y la actividad específica de las disacaridasas en el intestino delgado de conejos en crecimiento, sin alterar la fermentación cecal. El Arbocel®, es una lignocelulosa procedente de subproductos de la madera con alto contenido en lignina. En un estudio realizado por Krieg et al. (2008) en el que se aumentó el ILC con un 3% de Arbocel®, sugirieron que dicho aumento podría reducir la digestibilidad de la fibra y disminuir el índice de fermentación microbiana. Por ello los objetivos de este estudio, fueron los de determinar el efecto de distintos niveles de lignina (de 4,25 a 7 %) procedentes de dos fuentes diferentes (granilla desengrasada de uva vs. Arbocel®) sobre los parámetros productivos, las características de la canal, la digestibilidad de los piensos y el balance de nitrógeno y energía, en gazapos durante el cebo, habiendo sido destetados a los 34 días de edad. 2. Material y métodos 2.1. Animales y alojamiento Este experimento se realizó en el Poultry and Rabbit Research Centre (PRC) de Nutreco S.A. (Toledo). Se utilizaron un total de 936 gazapos de ambos sexos, híbridos comerciales de raza Neozelandés x Californiano. De ellos, 216 gazapos fueron destetados a 34 días de edad, y alojados en jaulas individuales (25x44cm). Todas ellas disponían de un comedero individual y un bebedero de chupete. Los otros 720 gazapos, se destetaron a los 35 días de edad, y hasta los 61 días de edad, fueron alojados (5 gazapos/jaula) en jaulas polivalentes (38x100 cm).
51 En las salas se controlaron las condiciones ambientales. La iluminación fue de 12 h luz y 12 h oscuridad, con ventilación dinámica de extracción lateral y la temperatura osciló entre los 20 y 26 ºC. 2.2.Piensos Los gazapos se asignaron, al azar, en un diseño factorial, con tres niveles (B = Bajo; M = medio y A = Alto) y dos fuentes (A= Arbocel®; G= Granilla) de lignina. Para ello, se formularon 5 piensos distintos, isofibrosos (38% FND), isoenergéticos e isoproteicos, variando el contenido en lignina (5, 6 y 7% MS) y usando las dos fuentes distintas de lignina, el Arbocel® y la granilla desengrasada de uva. Todos los piensos se diseñaron para cumplir o exceder ligeramente las recomendaciones de De Blas y Mateos (2010) y se suministraron ad libitum. En la Tablas 1 y 2 se muestran los ingredientes y la composición química analizada de los piensos. En las Tablas 3 y 4, la composición química de las fuentes de lignina usadas, según los análisis realizados por el laboratorio del PRC y según lo analizado por otros autores. Tabla 1. Composición en ingredientes (%). Bajo (AB y GB) GM GA AM AA Trigo 15,0 15,0 15,0 15,0 15,1 H. de Girasol 6,24 7,93 9,62 12,4 8,96 H. de Soja 4,74 2,85 0,96 1,15 5,78 Salvado de trigo 32,0 32,0 32,0 27,6 26,5 Paja de trigo 6,00 3,00 - 3,87 - Alfalfa 30,6 31,3 32,0 32,0 28,5 Aceite de soja 2,10 2,16 2,22 2,21 2,49 Fosfato Monocálcico 0,17 0,24 0,30 0,06 0,60 CaCO3 0,44 0,62 0,80 0,70 0,80 Sal 0,60 0,60 0,60 0,60 0,60 Sepiolita 1,68 1,84 2,00 2,00 2,00 Monoclorhidrato L-lis. 0,05 0,08 0,12 0,12 0,02 L-Treonina 0,04 0,05 0,07 0,06 0,03 Super NL-310-CL1 0,30 0,30 0,30 0,30 0,30 Arbocel - - - 2,00 8,30 Granilla de uva - 2,01 4,02 - - 1Suministrado por Trouw Nutrition. Corrector minero vitamínico: Calcio: 0,44 g/kg; Sodio: 0,33 g/kg; E5 Manganeso (Mn2O3): 20,00 mg/kg; E6 Zinc (ZnO): 60,00 mg/kg; E4 Cobre (CuSO4·5H2O): 18,00 mg/kg; E2 Yodo (KI): 1,10 mg/kg; E3 Cobalto (carbonato básico cobaltoso,monohidratado): 0,49 mg/kg; E8 Selenio (Na2SeO3): 0,05 mg/kg; E1 Hierro (FeCO3): 78,00 mg/kg; E672 Vitamina A: 10000,00 UI/kg; E671 Vitamina D3 : 1080,00 UI/kg; 3a700 Vitamina E/acetato de todo-rac-alfa-tocoferilo: 36,00 UI/kg; Vitamina K: 1,00 mg/kg; Vitamina B1: 2,00 mg/kg; Vitamina B2: 6,00 mg/kg; Vitamina B6: 2,00 mg/kg; Vitamina B12: 10,00 mcg/kg; Niacina: 50,00 mg/kg; Pantotenato cálcico: 20,00 mg/kg; Ácido pantoténico: 18,40 mg/kg; Ácido Fólico: 5,00 mg/kg; Biotina: 60,00 mcg/kg; Cloruro de Colina: 260,00 mg/kg; E562 Sepiolita: 0,38 g/kg; E320 Butilhidroxianisol (BHA): 0,12 mg/kg; E321 Butilhidroxitolueno (BHT): 1,32 mg/kg; E324 Etoxiquina: 0,19 mg/kg; E771 Diclazuril 0,5 g/100 g (Clinacox 0,5 %): 1,00 mg/kg; Magnesio (MgO): 0,24 g/kg. AB: arbocel bajo; GB: granilla bajo; AM: arbocel medio; GM: granilla medio; AA: arbocel alto; GA: granilla alto.
52 Tabla 2. Composición química analizada (%MS) Bajo (AB y GB) GM GA AM AA Materia Seca 89,0 89,0 89,5 89,8 89,7 EB (Kcal/kg) 4336 4374 4363 4351 4369 Proteína Bruta 18,4 17,9 17,6 17,7 18,1 Fibra Bruta 16,4 16,5 17,6 18,1 19,9 Cenizas 9,99 10,2 10,4 10,4 10,2 Almidón (enzimático) 15,5 15,6 15,9 15,1 14,5 FND 36,4 36,2 35,4 37,8 37,7 FAD 21,3 21,8 22,0 23,8 23,8 LAD 4,78 6,03 6,72 5,87 6,23 Extracto Etéreo 3,4 4,05 4,05 3,85 4,05 ED (Kcal/Kg) 2616 2586 2603 2537 2555 PD 12,0 11,4 11,1 11,1 11,7 PD/ED 10,9 10,6 10,2 10,5 11,0 Hemicelulosa (FNDFAD) 13,4 12,7 12,0 12,5 12,5 Celulosa (FAD-LAD) 13,4 12,8 12,3 14,6 14,4 Índice LAD/Celulosa 0,32 0,42 0,49 0,36 0,39 EB: Energía Bruta; ED: energía digestible, obtenida en el estudio mediante la prueba de digestibilidad. FB: Fibra Bruta; FND: Fibra Neutro Detergente; FAD: Fibra Ácido Detergente; LAD: Lignina Ácido Detergente. PD: proteína digestible, obtenida en el estudio mediante la prueba de digestibilidad. AB: arbocel bajo; GB: granilla bajo; AM: arbocel medio; GM: granilla medio; AA: arbocel alto; GA: granilla alto. Tabla 3. Composición química de la granilla desengrasada de uva, comparando distintos análisis. García et al. (2002) Gidenne (2003) Propio Composición química: Materia seca 90,0 - 86,0 Cenizas 5,84 - 3,07 Extracto Etéreo 3,60 - 1,40 Fibra Neutro Detergente 80,6 73 65,2 Fibra Ácido Detergente 72,0 65 57,1 Lignina Ácido Detergente 59,0 55 44,8 Cutina Ácido Detergente 46,0 - - Fibra Bruta 46,3 44,1 42,8 Proteína Bruta 11,0 9,9 9,98 Pectinas insolubles en agua - 20 - Energía Bruta, kcal/kg MS 4899 - -
53 Tabla 4. Características analíticas del Arbocel® (%), comparando distintos análisis. Colin et al. (2007) Propio Proteínas 0,80 - Extracto Etéreo 0,10 - Fibra Bruta 67,6 69,4 Cenizas 0,30 - Almidón 0,00 - Fibra Neutro Detergente 84,8 86,6 Fibra Ácido Detergente 70,8 73,2 Lignina Ácido Detergente 23,9 27,7 2.3. Parámetros productivos En el cebo individual se controló el consumo medio diario y el peso de los animales en dos periodos, de 34 a 48 días y de 49 a 60 días de vida, así como el índice de conversión y la mortalidad diaria durante el cebo. En el cebo colectivo, se controló el peso y el consumo de cada jaula al inicio y al final del cebo (35 a 61 días de edad), y el índice de conversión y la mortalidad diaria. 2.4.Rendimiento canal Al final de cebo (63 días de edad), 24 gazapos por tratamiento del cebo individual, fueron seleccionados para la evaluación del rendimiento de la canal. Los animales fueron sacrificados de acuerdo con los requerimientos dispuestos en la Convención Europea para la protección de los animales vertebrados usados para experimentación y otras causas científicas, (Directiva 2010/63/UE). Se midió el peso vivo previo al sacrificio (PVG) y el peso de la canal tras su enfriado a 4ºC (PCF) que incluyó la cabeza, el hígado los riñones y los órganos localizados en tórax y cuello, y se calculó el rendimiento a la canal (PCF*100/PVG); también se pesó el tracto digestivo completo, el hígado, el estómago, tanto lleno como vacío y el ciego lleno. 2.5.Prueba de digestibilidad Se determinó la digestibilidad aparente de la materia seca (MS), materia orgánica (MO), energía bruta (EB), proteína bruta (PB), fibra neutro detergente (FND) y extracto etéreo (EE) en 11 gazapos de cada tratamiento, del cebo individual, según las indicaciones del método de referencia europea para la determinación in vivo de la digestibilidad de la dieta en conejos propuesto por Pérez et al. (1995). 2.6.Estimación de la composición química corporal Para la estimación de la composición química corporal in vivo y de la canal se utilizó el método de Impedancia Bioeléctrica (BIA), a través de las ecuaciones desarrolladas por Saiz et al. (2011 a y b y 2013 a y b). Se midió en 15 gazapos por tratamiento del cebo individual, por duplicado, bloqueados por camada, a los 34 y a los 60 días de edad.
54 2.7.Balance nitrógeno y de energía Para su cálculo se utilizaron 11 gazapos del cebo individual por cada tratamiento. Con la proteína digestible (PD) calculada en la prueba de digestibilidad, calculamos el N digestible ingerido (NDi) y estimamos el N excretado en heces (NEh) y en orina (NEo), suponiendo que el N no digestible es el que se excreta con las heces, y el N digerido menos el retenido en el animal vivo (NRT) (incluidas las vísceras) es el que se excreta a través de la orina, en forma de urea: Ni = Consumo de pienso x [PB]pienso /6,25 NDi = Consumo de pienso x [PD]pienso /6,25 NEh = Ni – NDi NRT = ([PB] total corporal 60d - [PB]total corporal 34d)/6,25 NEo = NDi - NRT Para la estimación de la excreción de nitrógeno en matadero (NEMatadero), se calculó la diferencia entre el N total corporal retenido en el animal, incluidas las vísceras (NRT) y el N retenido en la canal (NRC). Siendo NRC calculado a través de la siguiente ecuación: NRC = ([PB] canal 60d - [PB] canal 34d)/6,25 Para la estimación del balance de energía se procedió de la misma forma. 2.8.Análisis químicos Todos los análisis químicos, tanto de los piensos como de las heces, se realizaron por duplicado, siguiéndose los procedimientos descritos por la AOAC (2005) para la determinación de MS (942,05) de PB (968,06 N x 6,25; FP-528 LECO®, St. Joseph, MI (USA)) y cenizas (967,05). El contenido en almidón de los piensos se determinó mediante polarimetría. La fibra neutro detergente (FND), fibra ácido detergente (FAD) y la lignina ácido detergente (LAD) fueron determinadas de acuerdo al método secuencial descrito por Van Soest et al. (1991). La energía bruta se determinó mediante bomba adiabática calorimétrica (Model 6100, Parr Instrument Company, Moline, IL). Y para determinar el extracto etéreo (EE) se realizó una hidrólisis ácida, tratando la muestra en caliente con ácido clorhídrico. Posteriormente se filtró y el residuo se sometió a análisis (RD 609/1999 nº4). 2.9.Análisis estadísticos El análisis estadístico de todas las variables se ha hecho con un diseño al azar con una estructura factorial 3 x 2, incluyendo la camada como bloque. Todas las medias fueron corregidas por el peso al destete, que fue incluido en el modelo como covariable, a excepción de las digestibilidades que no se usó ninguna covariable, y de los análisis de la composición química y del incremento de ésta a lo largo del cebo, que se utilizó como covariable el valor inicial (a los 34 días) de cada elemento.
55 El análisis estadístico de todas las variables ha sido realizado utilizando un análisis de varianza con el procedimiento GLM del SAS vs 9.2 (Statistical Systems Institute Inc., 2002). 3. Resultados En el cebo individual, el nivel de lignina no tuvo efecto (P>0,1) sobre ninguno de los parámetros estudiados, tampoco hubo interacción (P>0,05) entre la fuente y nivel de lignina (Tabla 5). Sin embargo, se observó una tendencia en el IC del primer periodo y en el del periodo completo de cebo (P=0,06 y P=0,08; respectivamente) a empeorar éste con el nivel mayor de lignina cuando la fuente es el Arbocel®. Esta interacción que indicaría un efecto de la fuente de lignina se corrobora al observarse un peor IC para los gazapos alimentados con Arbocel®, en la segunda fase del cebo (3,33 vs 3,23; P<0,05) y en el cebo global (2,56 vs 2,52; P<0,05) y una tendencia a aumentar el consumo en el primer periodo (129 vs 127 g; P=0,07) sin afectar al consumo en el siguiente periodo, ni en el global. El crecimiento fue similar en los gazapos alimentados con ambas fuentes en todos los periodos. En el cebo colectivo, hubo un efecto significativo (P<0,05) de la fuente, del nivel y de la interacción entre ambos sobre el IC (Tabla 6). Al igual que en el cebo individual, los gazapos alimentados con el nivel más elevado de Arbocel® empeoraron el IC (+1,42 %, P<0,05) sin que se observen diferencias significativas en el IC de los piensos con granilla de uva. Se apreció un efecto del nivel de lignina, con un peor IC en el nivel más alto respecto a los otros dos (2,70 vs 2,66 g/g, P<0,05), así como un ligero efecto positivo de la granilla respecto al Arbocel® (2,65vs 2,69; P<0,05). A pesar de este efecto sobre el IC, no se vieron diferencias (P>0,05) sobre la ingesta del pienso (139 g/d) ni sobre el crecimiento de los animales (52,3 g/d), por lo que el peso final de los animales fue similar. La mortalidad durante esta prueba fue muy baja, un 0,56 % en el cebo individual y un 2 % en el colectivo, y no se observaron diferencias (P>0,05) entre los tratamientos. El peso vivo al sacrificio y el peso canal se vieron afectados significativamente por el nivel de LAD (P<0,05) (Tabla 7). Este efecto del peso al sacrificio no se vio en el peso final todos los animales utilizados en el control de los parámetros productivos (Tabla 7).
56 Tabla 5. Efecto del nivel y fuente de lignina sobre los parámetros productivos de gazapos de 34 a 60 días de edad en cebo individual. Fuente (F) Nivel (N) Arbocel® Granilla EEM1 P Arbocel® (A) Granilla (G) Bajo (B) Medio (M) Alto (A) B M A B M A F N FxN F N FxN 1ª fase de 34 a 48 d: Peso 34 d, g 922 909 922 907 918 925 909 931 919 905 904 7,25 8,81 12,3 NS NS NS Peso 48 d, g 1807 1796 1803 1795 1806 1804 1809 1807 1803 1781 1804 6,25 7,59 10,6 NS NS NS GMD, g/d 63,4 62,6 63,1 62,5 63,3 63,2 63,5 63,4 63,1 61,5 63,2 0,45 0,54 0,76 NS NS NS CMD, g/d 129 127 128 128 130 128 129 132 127 126 128 0,84 1,02 1,43 0,071 NS NS IC, g/g 2,05 2,04 2,02 2,05 2,06 2,02 2,03 2,08 2,02 2,06 2,03 0,01 0,01 0,02 NS NS 0,061 2ª fase de 49 a 60 d: Peso 60 d, g 2405 2406 2407 2396 2414 2407 2406 2402 2407 2386 2426 9,79 11,9 16,6 NS NS NS GMD, g/d 49,8 50,9 50,3 50,1 50,7 50,3 49,7 49,5 50,4 50,5 51,8 0,50 0,62 0,86 NS NS NS CMD, g/d 165 163 164 163 166 164 165 166 164 160 166 1,18 1,44 2,01 NS NS NS IC, g/g 3,33 3,23 3,28 3,27 3,29 3,28 3,34 3,37 3,28 3,19 3,21 0,02 0,03 0,04 <0,05 NS NS Cebo completo de 34 a 60 d GMD, g/d 57,1 57,2 57,2 56,8 57,5 57,2 57,2 57,0 57,2 56,4 57,9 0,38 0,46 0,64 NS NS NS CMD, g/d 146 144 144 144 147 144 146 148 144 142 145 0,90 1,09 1,53 NS NS NS IC, g/g 2,56 2,52 2,52 2,54 2,55 2,52 2,55 2,59 2,52 2,52 2,51 0,01 0,01 0,02 <0,05 NS 0,083 1EEM: Error estándar medio (n = 36); NS: no significativo (P > 0,1); CMD: consumo medio diario; GMD: ganancia media diaria; IC: índice de conversión, Tabla 6. Efecto del nivel y fuente de lignina sobre los parámetros productivos de gazapos de 35 a 61 días de edad en cebo colectivo. Fuente (F) Nivel (N) Arbocel® Granilla EEM1 P A G Bajo Medio Alto B M A B M A F N FxN F N FxN Peso 35 d, g 832 854 842 836 851 839 821 838 845 851 865 9,22 11,3 16,0 NS NS NS Peso 61 d, g 2199 2204 2202 2201 2200 2200 2202 2194 2205 2201 2205 6,73 8,21 11,6 NS NS NS GMD, g/d 52,1 52,3 52,3 52,2 52,2 52,2 52,3 52,0 52,4 52,2 52,4 0,26 0,32 0,45 NS NS NS CMD, g/d 140 139 138 139 141 138 141 142 139 138 140 0,66 0,80 1,14 NS NS NS IC, g/g 2,69 2,65 2,65b 2,67b 2,70a 2,64a 2,70bc 2,73c 2,65a 2,64a 2,66ab 0,01 0,01 0,01 <0,05 <0,05 <0,05 1EEM: Error estándar medio (n=120); NS: no significativo (P > 0,1); GMD: ganancia media diaria; CMD: consumo medio diario; IC: índice de conversión.
57 Tabla 7. Efecto del nivel y fuente de lignina sobre las características de la canal. Fuente Nivel Arbocel® Granilla EEM1 P A G Bajo Medio Alto B M A B M A F N FxN F N FxN PV Sacrificio, g 2513 2515 2521a 2486b 2536a 2515 2471 2554 2527 2502 2518 9,79 11,2 16,9 NS <0,05 NS Peso canal, g 1462 1465 1471a 1447b 1473a 1466 1437 1482 1475 1457 1464 6,15 7,02 10,6 NS <0,05 NS RC, % 58,2 58,2 58,3 58,2 58,1 58,3 58,1 58,1 58,4 58,2 58,1 0,12 0,14 0,21 NS NS NS Parámetros productivos*: Peso 60 d, g 2391 2395 2406a 2367b 2406a 2404 2361 2408 2408 2373 2404 9,72 12,0 16,6 NS <0,05 NS GMD, g/d 56,8 56,9 57,3a 55,9b 57,3a 57,3 55,6 57,4 57,4 56,1 57,3 0,37 0,46 0,64 NS <0,05 NS CMD, g/d 146 144 145 144 146 145 144 148 145 143 144 1,04 1,28 1,77 NS NS NS IC, g/g 2,57 2,54 2,53 2,58 2,56 2,53 2,60 2,59 2,53 2,56 2,53 0,02 0,02 0,03 NS NS NS Peso; % PV: Aparato digestivo 17,7 17,5 17,9a 17,4b 17,5b 17,9 17,3 17,7 17,8 17,6 17,2 0,11 0,14 0,19 NS 0,052 NS Estómago lleno 4,16 4,12 4,23 4,20 3,99 4,26 4,07 4,14 4,20 4,33 3,83 0,086 0,11 0,15 NS NS NS Estómago vacío 0,927 0,926 0,929 0,939 0,912 0,925 0,954 0,903 0,933 0,923 0,921 0,009 0,011 0,016 NS NS NS Ciego lleno 6,38 6,21 6,63a 6,16b 6,09b 6,66 6,34 6,13 6,60 5,98 6,04 0,079 0,096 0,14 NS <0,05 NS 1EEM: Error estándar medio (n = 24); NS: no significativo (P > 0,1); RC: Rendimiento canal: GMD: ganancia media diaria; CMD: consumo medio diario; IC: índice de conversión; PV: Peso vivo. *Parámetros productivos de los animales usados para calcular las características de la canal.
64 El nivel de lignina afecta al tiempo medio de retención (TMR) de la digesta y por tanto a la velocidad de tránsito, apreciándose una variación del peso del ciego como han observado algunos autores (Gidenne y Pérez 1994; Nicodemus et al., 1999; Gidenne, 2000; Nicodemus et al., 2007). Nicodemus et al. (1999) observaron que al disminuir el nivel de lignina, el peso del contenido cecal aumentaba, y el consumo disminuía. Habitualmente si la concentración energética de los piensos está comprendida entre 9,2 y 13,4 MJ de ED/ kg (Gidenne y Pérez, 1994), los gazapos en crecimiento son capaces de ajustar el consumo para mantener la ingesta diaria de ED, manteniendo de ese modo la velocidad de crecimiento durante el cebo (Lebas, 1975; Partridge et al., 1989, Gidenne y Pérez, 1994) y obteniendo pesos finales similares (Nicodemus et al., 1999; Gidenne y Pérez, 1994; Colin et al., 2007), pero si se incrementa el nivel de fibra se produce un mayor consumo de pienso (Gidenne y Pérez, 1994 Gidenne, 2000) y un empeoramiento del IC (Gidenne, 2000; Trocino et al. 2013). Por debajo de un mínimo de un 4,1 % de LAD (%MS), Pérez et al., (1994) y Nicodemus et al. (1999), observaron un empeoramiento del crecimiento de los gazapos y una reducción de la ingestión, por lo que se recomienda incluir un mínimo de un 4,13 % de LAD (% MS). Esto coincide con nuestros resultados, dónde con el nivel medio y alto de lignina también observamos un menor peso relativo del ciego, respecto al nivel bajo, que podemos relacionar con una mayor velocidad de tránsito, que aunque no llegó a afectar significativamente al consumo, sí afectó al IC. Sin embargo, ni el peso vivo final, ni la GMD se vieron afectados, ya que la energía suplía las necesidades de los gazapos y por tanto el consumo de ED, fue similar para todos los tratamientos, igual que observaron Gidenne (2000) y Pérez et al., (1994). El rendimiento a la canal no mostró diferencias significativas, aunque el peso del digestivo fue menor para el nivel medio y alto de lignina. Según Nicodemus et al. (1999) el nivel de fibra tiene un efecto opuesto en el estómago que en el ciego. Sin embargo nosotros no vimos ese efecto sobre el estómago y sí en el ciego, por lo que podrían haberse encontrado diferencias sobre el RC. De hecho Colin et al., (2007) observaron una tendencia a mejorar en 0,8 puntos el rendimiento a la canal con el aumento del nivel de lignina. Aunque según Xiccato (1999), ni la fibra ni ninguna de sus fracciones juega un papel específico en la calidad de la canal, a parte de su papel de modificador de la concentración energética, que mientras no se modifique en exceso por la concentración de fibra y no perjudique el crecimiento de los gazapos, el rendimiento a la canal no se ve modificado. El consumo de ED fue similar para todos los niveles, pero la digestibilidad de la energía bruta disminuyó con los niveles medio y alto. Como han indicado De Blas et al. (1999), un aumento del contenido en FAD de la dieta disminuye la energía digestible. También otros autores (Gidenne y Pérez, 1994; Nicodemus et al., 1999; Gidenne, 2000; Trocino et al. 2013) han observado peores índices de digestibilidad (MS, MO, PB, EB, FND) según aumenta el nivel de lignina, asociado a la reducción del tiempo de retención (Gidenne, 2000) y del propio efecto negativo de la lignina sobre la digestión/fermentación de los alimentos (Gidenne y Pérez, 1994; Trocino et al., 2013). Como en otras especies, la lignina podría dificultar la digestión de los conejos debido a sus enlaces covalentes con otros componentes de la pared celular (Van Soest, 1994). Generalmente se observa una reducción de la digestibilidad de las proteínas según aumenta el contenido en lignina (Falcao-e-Cunha, 1988, Gidenne, 1987 y Motta 1990), aunque Nicodemus et al. (1999) y Gidenne (2000), vieron que la digestibilidad de la PB aumentó al incrementar el nivel de lignina, mientras que García et al. (2002) y Gidenne
65 y Pérez (1994) no encontraron diferencias en la digestibilidad del N. Sin embargo, en este trabajo solo observamos una disminución de la digestibilidad con el nivel medio de lignina; estos mismos autores, al igual que en este trabajo, no observaron diferencias en la digestibilidad de la fibra, aunque mayoritariamente se observa un empeoramiento de la digestibilidad de la FND, a mayor nivel de lignina en el pienso (Gidenne y Pérez, 1994; Nicodemus et al., 1999; García et al., 2002). En cuanto a la digestibilidad del EE, observamos un aumento lineal con el nivel de lignina, como hemos dicho antes mayor nivel de lignina empeora la digestibilidad de los nutrientes, por lo que este aumento puede ser debido a que las dietas con más lignina, tenían un contenido graso un poco más elevado, y algo más de aceite de soja. Según Maertens (1998) los aceites vegetales son altamente digestibles y Casado et al. (2010) también encontraron que la digestibilidad del EE con los aceites vegetales era más alta. Por otra parte, Fernández y Fraga (1994 y 1996), observaron que un mayor nivel de EE en el pienso mejoraba la digestibilidad del EE aunque el pienso tuviera más FAD, y sin afectar a la EB ingerida ni a la eficacia de retención de la energía. A pesar de que un mayor contenido en fibra del pienso disminuye la retención de EB (De Blas et al., 1999), en este trabajo no se observó un efecto del nivel de lignina sobre la eficacia de retención, ni sobre la energía digestible consumida, ni la excretada total, debido a que el contenido en fibra de los piensos fue similar. Como la digestibilidad de la proteína empeoró con los niveles medio y alto, el nitrógeno digestible que consumieron los gazapos fue menor (P<0,05), mientras que la eficacia de utilización del nitrógeno aumentó, por lo que el nitrógeno retenido fue similar para los tres niveles estudiados. Estos resultados coinciden con los obtenidos por Maertens et al., (1997), que observaron una mejora de la eficacia de retención de N en los conejos alimentados con los piensos de menor contenido proteico. Como la PD en estos piensos (nivel medio y alto) fue menor, se ha obtenido el mismo efecto sobre la eficacia de utilización del ND. La excreción de N en heces a pesar de la peor digestibilidad de la PB no varió, sí que lo hizo el N en orina, que fue menor para el nivel medio y alto, debido probablemente, a que el nitrógeno retenido fue similar, pero el nitrógeno digestible consumido fue menor. La cantidad de nitrógeno excretado en heces fue un poco más alta en la prueba anterior (21,2 vs. 20,5 g/Kg PV0,75) ya que la digestibilidad del N fue ligeramente menor (68,0 vs 71,8 %). sin embargo el NEO en orina fue mayor a la que obtuvimos en la prueba anterior (24,2 vs. 15,6 g/Kg PV0,75) debido a que la ingesta de ND fue mayor (75,8 vs. 59,4 g/ kg) y el nitrógeno retenido menor (0,667 vs. 0,705 g N/ Kg PV0,75 y d). Aun así estos resultados siguen siendo más bajos que los calculados por Maertens et al. (2005) y más parecidos a los de Calvet et al. (2008). Ya que la retención de N y energía no variaron entre tratamientos, tampoco se modificó la composición corporal in vivo ni de la canal, ya que la relación PD/ED del pienso y/o la cantidad en fibra, tiene que ser muy elevada o muy baja de modo que afecte al consumo de ED y PD de los gazapos (Maertens, 1999 y Xiccato, 1999). Hay trabajos (Pérez et al., 1994; Gidenne et al., 2001) que ponen de manifiesto una mejora de la mortalidad, así como del índice de riesgo sanitario y de la morbilidad de los gazapos a mayor nivel de lignina, sin embargo debido a la baja mortalidad que obtuvimos en la realización de esta prueba, no apreciamos diferencias significativas.
66 5. Conclusiones La fuente de lignina ni su nivel afectan de forma relevante a los rendimientos productivos ni las características de la canal, pese al ligero efecto negativo del nivel de lignina sobre la digestibilidad y del Arbocel® sobre el índice de conversión. 6. Referencias AFNOR (1997). Norme Français homologue: Aliments des animaux. Détermination séquentielle des constituants pariéaux. Méthode par traitement aux detergents neutre et acide et à l`acide sulfurique. AFNOR, Paris, NF V 18-122, 11 pp. A.O.A.C. (2005). Official methods of analysis. Association of Official Analytical Chemist. USA. Calvet, S., Estellés, F., Hermida, B., Blumetto, O. and Torres, A.G. (2008). Experimental balance to estimate efficiency in the use of nitrogen in rabbit breeding. World Rabbit Sci. 16: 205-211. Carabaño, R., Badiola, I., Licois, D. and Gidenne, T. (2006). The digestive ecosystem and its control trough nutritional or feedin strategies. In Proc. Recent advances in Rabbit Sciences (Maertens, L. an dcoudert, P. eds) COST (ESF) and ILVO, Melle, Belgium, pp. 211-229. Casado, C., Moya, V.J., Fernández, C., Pascual, J.J., Blas, E. and Cervera, C. (2010). Diet digestibility in growing rabbits: effect of origin and oxidation level of dietary fat and vitamin E supplementation. World Rabbit Sci., 18: 57-63. Colin, M., Binet., E. and Prigent, A. Y. (2007). Influence de l´incorporation d’un concentré fibreux riche en lignine sur la mortalité, la croissance et le rendement à l’abattage du lapin. 12èmes Journées de la Recherche Cunicole, Le Mans, France. pp. 113-116. De Blas, C. and Mateos, G.G. (2010). Feed formulation. In: de Blas, C., Wiseman, J. (Eds.). The Nutrition of the Rabbit. CAB International, Wallingford, UK. pp.222–232. De Blas, J.C., Santomá, G., Carabaño, R. and Fraga, M.J. (1986). Fiber and starch levels in fattening rabbit diets. J. Anim. Sci., 63: 1897-1904. De Blas, J.C., García, J. and Rosa, C. (1999). Role of fibre in rabbit diets. A review. Ann. Zootech., 48: 3-13. Dehalle, C. (1981). Equilibre entre les apports azotés et énergétiques dans l´alimentation du lapin en croissance. Ann. Zootech., 30: 197-208. Directiva 2010/63/UE del Parlamento Europeo y del Consejo de 22 de septiembre de 2010 relativa a la protección de los animales utilizados para fines científicos. Diario Oficial de la UE, pp. L 276/33 – L 276/79. Falcao-e-Cunha, L. (1986). Influence chez le lapin adulte de l´origine et du taux de lignine alimentaire sur la digestibilité de la ration et l´importance de la caecotrophie. 4e Journ. Rech. Cunicole Fr, Paris, 10-11 déc., Communication nº8: 8.1-8.9. ITAVI ed, Paris.
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70 CONCLUSIONES GENERALES - Ninguno de los ensayos realizados mejoró el rendimiento a la canal. - La adición de enzimas en un pienso que suple las necesidades nutricionales de los gazapos y en un pienso con peor valor nutricional, y con gazapos que presentan un buen estado sanitario, no parece tener un efecto positivo claro sobre los parámetros productivos en el conjunto del periodo de cebo. - Cuando el pienso suple las necesidades nutricionales de los gazapos, incluso hay un empeoramiento de la digestibilidad, que no llega a afectar a los rendimientos productivos, ni al rendimiento de la canal, ni a la excreción de N al medio. - De añadirse el complejo enzimático en un pienso que suple las necesidades nutricionales de los gazapos, y que presentan un buen estado sanitario, estaría recomendado su uso sólo en la primera etapa del cebo (34 a 48 días), y en la segunda fase (48-60 días), no sería recomendable superar más de 400 ppm de inclusión. - La adición de enzimas en piensos con peor valor nutricional no mejoró la digestibilidad, aunque sí que mejoro el balance nitrogenado y energético de los animales reduciendo las perdidas energéticas y la excreción de nitrógeno al medio. - Piensos con una menor relación PD/ED y más FND emporan la digestibilidad de los nutrientes y el IC, pero reducen el contenido graso de las canales y la excreción de N al medio en un 12%. - Sería recomendable realizar un cebo en fases, más acorde a las necesidades de los gazapos en cada momento, para reducir la excreción ce N en las heces y en la orina. - La fuente de lignina ni su nivel afectan de forma relevante a los rendimientos productivos ni las características de la canal, pese al ligero efecto negativo del nivel de lignina sobre la digestibilidad y del Arbocel® sobre el índice de conversión.