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TRABAJO FIN DE M Á STER La cultura política de las Juventudes Socialistas en la década 1930 Del republicanismo a la revolución. Francisco Gracia Villamayor Director: Carlos Forcadell Álvarez MÁSTER INTERUNIVERSITARIO DE HISTORIA CONTEMPORÁNEA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA CONVOCATORIA DE NOVIEMBRE 2012-2013
2 Créditos foto portada: José Manuel Sanz Pradilla y Gabriela Sierra Logotipo del Abanderado de las Juventudes Socialistas modificado con los colores de la bandera republicana.
3 Antaño, la juventud apuntaba con su fusil de juguete, pero hoy lo hace con un fusil de veras y cargado. No os hagáis ilusiones; esta rebelión de la juventud actual es distinta de las otras; es la primera de su clase y cuenta con medios para imponer su voluntad Luis Jiménez de Asúa, Juventud "La juventud siempre empuja, la juventud siempre vence, y la salvación de España de su juventud depende." Miguel Hernández Llamo a la Juventud
4 ÍNDICE CONTENIDOS PÁGINA 1. Abreviaturas 5 2. Introducción e hipótesis 6 3. Estado de la cuestión 12 3.1 La Cultura Política 13 3.2 La juventud en la historiografía española 16 3.3 Las juventudes Socialistas durante el primer tercio de siglo en la historiografía española 23 4. Fuentes Primarias 32 5. Ensayo: Las Juventudes Socialistas en Aragón entre 1931 y 1936: entre el republicanismo y la revolución 38 6. Conclusiones 7.Anexo Documental 8.Bibliografía
5 1. Abreviaturas AJA Alianza Juvenil Antifascista CNT Confederación Nacional del Trabajo FNJS Federación Nacional de Juventudes Socialistas IJC Internacional Juvenil Comunista JAP Juventudes de Acción Popular JSU Juventudes Socialistas Unificadas PCE Partido Comunista Español POUM Partido Obrero de Unificación Marxista PSOE Partido Socialista Obrero Español SEU Sindicato Español Universitario UGT Unión General de Trabajadores UJCE/UJC Unión de Juventudes Comunistas de España
6 1. Introducción e hipótesis Considero que la década de 1930 en España es una de las más interesantes para el historiador contemporáneo por la confluencia en este periodo de acontecimientos políticosociales de tal magnitud que dan lugar a tres regímenes distintos en tan breve lapso de tiempo. Por este motivo, no es extraña la elevada producción historiográfica sobre este periodo. A pesar de ello, todavía quedan algunos objetos de estudio que no se han tratado con la suficiente profundidad al mismo tiempo que surgen nuevas categorías y herramientas conceptuales que permiten un acercamiento novedoso a este periodo. Creo que uno de los campos que hasta este momento estaba menos trabajado es el proceso de politización que experimentó la juventud española durante esta década, algo que se puede observar sobre todo en el caso particular de los jóvenes encuadrados en las Federación Nacional de Juventudes Socialistas que, desde la llegada de la República, experimentan un crecimiento espectacular que le lleva a contar, hacia mitad de la década, con alrededor de 50.000 militantes distribuidos por el territorio español. Pero la importancia y el interés que tengo por el estudio de esta organización política juvenil no se debe sólo a su volumen de afiliados, sino también a otros aspectos, el primero su importante papel en la división interna del PSOE, puesto que la organización apostó siempre por la facción largocabellerista, segundo, su posible contribución a la polarización previa a la Guerra Civil y, por último, a su aportación al origen del movimiento antifascista. Todo esto pretendo observarlo en el conjunto de actividades que despliegan, las cuales van desde la educación de sus militantes, hasta la acción política propiamente dicha (propaganda, mítines y discurso, manifestaciones, prensa etc.), actividades y prácticas que sumadas todas ellas conforman su cultura política, el objeto de estudio que pretendo abordar en mi tesis.
7 Pero además de manifestar el interés académico e historiográfico que tienen nuestras investigaciones creo que los historiadores deberíamos dar explicaciones de lo que nos ha rodeado a lo largo de nuestra formación como persona, de nuestras influencias y, también, de los hechos que nos han marcado y que condicionan, en muchas ocasiones, cuales son nuestros objetos de estudio, en definitiva, hacer un pequeño ejercicio de egohistoria, puesto que la pasión por la historia o por un objeto de estudio no aparece por arte de magia, al contrario, es resultado de la suma de pequeñas cosas que nos van calando como lluvia fina porque, como dice Hobsbawm, “hablamos como hombres y mujeres de un tiempo y un lugar concretos”. En mi caso creo que es casi una obviedad confirmar que mis doce años de militancia en las Juventudes Socialistas influyeron para que quisiera saber más sobre esta organización, sobre sus militantes y sobre su historia, fruto de ello fue la publicación que realicé junto con la historiadora Gabriela Sierra del libro Abanderados del socialismo. Historia de las juventudes socialistas de Aragón. Este fue el punto de partida que me ha traído hasta aquí, que despertó mi interés no solo por la actividad desarrollada por estos jóvenes, sino también por el periodo histórico que en uno de los capítulos de ese libro titulamos “La edad de oro de las Juventudes”, la Segunda República. Pero en este estudio y como profesional de la historia trataré de despojarme de la subjetividad que me pudiera aportar esa antigua militancia acercándome a una posición similar a la del observador analítico de la que nos habla Habermas y, aunque considero que el ideal de la objetividad pura es una quimera, puesto que estudiar lo humano supone que sujeto y objeto coinciden, pondré el acento en la imparcialidad y la rigurosidad exigida al historiador frente a las fuentes, además de en la honestidad que ha de tener del historiador mostrando todos los aspectos relacionados con su investigación a la hora de comunicarlos al público no iniciado. Así, pretendo abordar mi investigación desde el concepto de Cultura Política, que fue recuperado y establecido en los años 60 por Almond y Verba desde el campo de la politología, que lo definieron como: El término cultura política se refiere a orientaciones específicamente políticas, posturas relativas al sistema político y sus diferentes elementos, así como actitudes con relación al rol de uno mismo dentro de dicho sistema […]. Es un conjunto de orientaciones con relación a un sistema específico de objetos y procesos sociales1. Esta conceptualización fue, paulatinamente, obteniendo mayor presencia en la producción historiográfica anglosajona y francesa para, posteriormente, introducirse en la española. A la par, el concepto se iba enriqueciendo, perfeccionando y matizando, sobre todo fue 1 ALMOND, G. A., y VERBA, S.: “La cultura política”, en BATLLE, A.: Diez textos básicos de ciencia política. Barcelona , Editorial Ariel, 1992, p. 179
8 perdiendo su cariz individualista y psicologista del que ya lo habían ido despojando Almond y Verba. El concepto recibió, entre otras muchas, las aportaciones del historiador francés Serge Berstein2 para quien el acto político sigue siendo individual pero está inserto en una cultura política aprehendida a través de la socialización y que influye en las decisiones y acciones políticas que realiza el individuo. El individuo está influenciado por esa cultura política colectiva, la cual condiciona la acción aunque no la determina. Este autor también indica que cada cultura política dispone de sus propios medios de expresión y difusión, que están conformados por símbolos, rituales, un discurso codificado, un vocabulario y unas palabras. Introduce los símbolos con los que una cultura se siente identificada, las conmemoraciones (referencia a hechos históricos que conforman esa identidad, esa cultura política) y el discurso, el lenguaje característico de cada cultura política. Son estas categorías en las que mejor podremos observar cuál es la cultura política de las Juventudes Socialistas y su evolución, sirve a modo de ejemplo cómo en los primeros años de la República eran continuas las referencias y homenajes a Pablo Iglesias y como a partir de la progresiva radicalización de las Juventudes el homenaje al pasado se concentra en las “tres L”: Lenin, [Karl] Liebknecht y [Rosa] Luxemburgo. Berstein establece que para que una cultura política exista es necesario que estén presentes los principales componentes de esta. Es decir, un conjunto de valores, unos principios filosóficos, unos referentes históricos y, sobre todo, una visión general del mundo y un modelo global de sociedad, todo ello formando un todo coherente y con una larga permanencia en el tiempo3. Analizando la presencia y cómo se manifiestan dichos componentes en la organización juvenil política del PSOE, podremos averiguar cuál es su cultura política. Analizar si estas categorías cambian a lo largo del tiempo nos servirá para conocer si la cultura política de la juventud socialista se modifica con el transcurrir de la década, puesto que mi trabajo parte de la hipótesis de que, al comienzo de los años 30, la cultura republicana impregnaba una parte de la subcultura política socialista y, por extensión, la de la organización juvenil del PSOE que, aún sin abandonar el fin utópico de la revolución, debido al horizonte de expectativas que generó la instauración de la Segunda República, hace que las juventudes presentan rasgos de esta cultura política republicana pero, según pasa el tiempo y en su presente no se colman sus perspectivas de cambio y de progreso, sobre todo tras el triunfo de la CEDA en 1933, esta frustración por la falta de cambio modifica su espacio de experiencia, lo que trae consigo una modificación en la cultura política compartida por los jóvenes socialistas hacia posiciones revolucionarias 2 CABRERA, M.A.: “La investigación histórica y el concepto de cultura política” en PÉREZ, M. y SIERRA, M.: Culturas políticas: teoría e historia, Zaragoza, IFC, 2010, pp. 21-85 3 BERSTEIN, S. “La Cultura Política”, RIOUX, J.P y SIRINELLI, J.F. Para una historia cultural, México, Taurus, 1999, p. 404
9 Pienso que este cambio, aunque se produce de manera paulatina, será fácilmente observable y demostrable si atendemos a esos elementos que componen lo que hemos definido como cultura política: mitos fundacionales, personajes de relevancia, discurso, lenguaje y formas de ocupación y presentación en el espacio público, actividad, propaganda, etc. Pero además de tener claro el qué quiero estudiar es importante saber el cómo quiero hacer ese estudio. Y debido a que trato de analizar la evolución de la Cultura Política de las Juventudes durante esa década, pretendo valerme para ello de las categorías Espacio de Experiencia y Horizonte de Expectativas establecidas por el historiador Reinhart Koselleck4, analizarlas con profundidad y hacer un correcto uso de ellas para aplicarlas sobre el estudio y entender como ambas son fundamentales para entender los cambios producidos en el presente histórico de los miembros de las juventudes socialistas. Cuadro: elaboración propia basado en María Inés Mudrovcic5 Este espacio de experiencia y horizonte de expectativas los puedo poner en relación con el concepto de Cultura Política, sobre todo con las formulaciones producidas desde el campo de la historia. Así, los componentes de esta cultura política de los jóvenes socialistas (mitos fundacionales, personajes de relevancia, discurso, lenguaje y formas de ocupación y presentación en el espacio público, actividad, propaganda) son los que han conformado su presente a través del espacio de experiencia común y los que han generado su horizonte de expectativas, plagados de perspectivas de cambio y progreso hacia una sociedad más justa e igualitaria. La frustración de esas expectativas y el surgimiento de otras nuevas, como se puede observar desde el discurso de Largo Caballero a los jóvenes socialistas titulado Posibilismos socialistas en la democracia realizado en 1933, hacen que se modifique su espacio de experiencia, lo que influye en la conformación de su cultura política, algo que vamos a observar muy bien a través de la prensa, la propaganda, discursos, iconografía y demás elementos que reflejan la cultura política de los jóvenes socialistas, y que he podido comprobar en un primer acercamiento a la prensa oficial de las Juventudes Socialistas en 4 KOSELLECK, R: Futuro pasado. Para una semántica de los tiempos históricos, Barcelona Paidós, 1993. 5 MUDROVCIC, M.ª I: Historia, narración y memoria. Los debates actuales en filosofía de la historia, Madrid, Akal, 2005, p. 101.
16 esta cultura podemos considerar presentes en las Juventudes Socialistas y de los segundos para ver que tienen de específico y observar la evolución de su cultura a lo largo del tiempo. Porque analizando los componentes de ambas culturas podré hallar espacios de intersección, puesto que como apunta Ángel Duarte en La cultura Republicana 1874-1936, “el suelo limítrofe y devastado que pisan los republicanos es propicio a las interacciones. Es el mismo solar al que queda constreñido el movimiento obrero […]22”. En este paper de trabajo, Duarte realiza una excelente caracterización de la cultura política republicana y de cómo se ha ido forjando a lo largo del tiempo, por lo que será de gran utilidad para la primera parte de mi objetivo: comprobar si la cultura política de las Juventudes presenta rasgos de una cultura política republicana dominante a principios de la década de 1930. Como digo, son varias las publicaciones y estudios que han analizado está cultura política que impregnó a la del movimiento obrero durante el primer tercio de siglo, pero debido a la excelente caracterización realizada por Ángel Duarte, elegiré su obra por el momento, y para este Estado de la cuestión considero suficiente el referirme a ella. Por el contrario, no contamos con obras dedicadas a los socialistas desde el concepto de Cultura Política, aunque acudiremos a los ya clásicos trabajos de Santos Juliá y Richard Gillespie23, que si bien solo en algún capítulo hacen referencia explícita al concepto24, la exhaustiva investigación sobre la que se sustentan estos trabajos nos servirá para buscar en ellos los componentes que caracterizan la Cultura Política de los socialistas. Para finalizar el estudio de obras necesarias para disponer del andamiaje teórico sobre el que se asentará mi trabajo, y como pretendo valerme para mi estudio de las categorías Espacio de Experiencia y Horizonte de Expectativas establecidas por el historiador Reinhart Koselleck, será pertinente acudir a su libro Futuro pasado. Para una semántica de los tiempos históricos25, donde por primera vez define estas categorías, para analizarlas con profundidad y hacer así un correcto uso de ellas a la hora de aplicarlas sobre mi estudio 3. 2 La juventud en la historiografía española. Un primer acercamiento a las obras sobre la juventud que ha producido la historiografía española rebela una aparente escasez tanto de obras como de autores que se han dedicado a este objeto de estudio, si bien esto es cierto, a partir de la década de los noventa y dos mil, LEDESMA, M. y SIERRA, M.: Culturas Políticas: teoría e historia. Zaragoza, IFC, 2010. pp. 263-311; ÍD.: “Entre la barricada y el Parlamento. La cultura republicana en la Restauración”, en La cultura española en la Restauración, Santander, Sociedad Menéndez Pelayo, 1999, pp. 499-523 22 DUARTE, A: La cultura Republicana, 1874-1936. Paper de trabajo 2012 pendiente de publicación. 23 GILLESPIE, R.: Historia del PSOE, Madrid: Alianza, 1991. JULIÁ DÍAZ, S.: Los socialistas en la política española, 1879-1982 Luarna EdicionesEbook, 2009 24 RALLE, M.: “La cultura política del primer socialismo” en JULIÁ DÍAZ, S. (coord.): El socialismo en España. Desde la fundación del PSOE hasta 1975. Madrid. Pablo Iglesias. 1986, pp. 55-86 25 KOSELLECK, R: Futuro pasado. Para una semántica de los tiempos históricos, Barcelona Paidós, 1993.
17 este panorama está cambiando, sobre todo gracias a la labor de historiadores como Eduardo González Calleja y Sandra Souto Kustrín. Considero no solo útil sino también necesario acercarnos al estudio de este grupo social puesto que, como apunta Carlos Forcadell en la presentación de la revista juvenil Vanguardia, órgano de expresión “juvenil marxista26”: La juventud refleja, en una forma más intensa y visible, la luchas que se producen en la sociedad, por lo que la emergencia y fuerza de las organizaciones y movilizaciones juveniles es una característica propia de las épocas de crisis y cambio social. Un buen punto de partida para conocer cuál ha sido este tratamiento historiográfico que ha merecido la juventud es acercarnos a los números monográficos que tres prestigiosas publicaciones periódicas dedicaron a este objeto de estudio en los cuales podemos encontrar la mayoría de los artículos que se han dedicado a los movimientos juveniles políticos: el número 59 de la revista Ayer, titulado Juventud y Política en la España Contemporánea27, editado por Eduardo González, el especial titulado Ser joven en la Europa de entreguerras: política, cultura y movilización28, aparecido en el número 225 de a la revista Hispania, coordinado por Sandra Souto y, el más antiguo pero no por ello menos interesante, recogido en el número cinco de Studia Histórica29. En el ejemplar de la revista Ayer encontramos artículos sobre los movimientos estudiantiles entre 1865 y 1965, sobre las juventudes de diversos partidos (Partido Radical, Unión Patriótica, Juventudes Socialistas30, Juventudes de Acción Popular, etc.) y un interesante trabajo firmado por Sandro Souto y Eduardo González, “Juventud y política en España: orientación bibliográfica31”, donde realizan un minucioso repaso a la atención prestada por los historiadores hacia la juventud como actor político y social, un interés, como apuntábamos, escaso hasta prácticamente la década de los 90, que contrasta con el 26 FORCADELL ÁLVAREZ, Carlos: “VANGUARDIA”, semanario de las Juventudes Socialistas y de las Juventudes Comunistas en Aragón (1935-1936). Recurso electrónico de la IFC, http://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/29/05/vanguardiapresentacion.pdf Consultada el 13 de noviembre de 2013 27 GONZÁLEZ CALLEJA, E. (ed.). Juventud y Política en la España Contemporánea en Ayer, Nº 59, 2005. 28 SOUTO KUSTRÍN, S. (ed.) “Ser joven en la Europa de entreguerras: política, cultura y movilización.” Hispania, vol. LVIII, nº. 225 - CSIC – 2007, pp. 11-20. Recuperado de Internet http://hispania.revistas.csic.es/index.php/hispania/issue/view/4 Consultada el 1 de noviembre de 2013 ) 29Studia Historica. Historia Contemporánea, V,5 1987, pp. 77-85 Recuperado de Internet http://campus.usal.es/~revistas_trabajo/index.php/0213-2087/issue/view/493 Consultada el 1 de noviembre de 2013 30 SOUTO KUSTRÍN, S.: “Entre el Parlamento y la calle: políticas gubernamentales y organizaciones juveniles en la Segunda República” en Ayer Revista de la Asociación de Historia Contemporánea, nº. 59 Ed. Marcial Pons 2005 (3), pp. 98-182. Recuperado de Internet http://www.ahistcon.org/docs/ayer/ayer59/5912.pdf el 10 de marzo de 2013. Este y otros artículos que tratan sobre las Juventudes Socialistas serán analizados en su correspondiente apartado 31GONZÁLEZ CALLEJA, E. y SOUTO KUSTRÍN, S.: “Juventud y política en España: orientación bibliográfica”. Ayer 59/2005 (3), pp. 283-298. Recuperado de Internet http://www.ahistcon.org/docs/ayer/ayer59/59-12.pdf el 10 de marzo de 2013.
18 “marcado interés por la actitud pública de la juventud32” que se había dado en el periodo de entreguerras, algo que es consecuencia del hecho apuntado por Carlos Forcadell sobre este momento histórico en el que se produce “un intenso proceso general de politización de los jóvenes” con un aumento de “la presencia política de la juventud […], un fenómeno nuevo y moderno en la Europa de entreguerras y en la España Republicana33”. Así, nos dicen Souto y Calleja, la novedad e intensidad de este protagonismo de los jóvenes conlleva que en la década de los veinte y treinta se elaboren numerosos ensayos que lo abordan desde la teoría de las generaciones “en función las sensibilidades, afinidades, proyectos e intereses colectivos, fruto de una experiencia vital coincidente34”, un aspecto interesante a lo hora de afrontar el estudio de los jóvenes, aunque creo que es un enfoque que deberíamos matizar, porque como apunta la propia autora en otros artículos35 “la juventud como fenómeno social depende, más que de la edad, de la posición de la persona en diferentes estructuras sociales, entre las que destacan la familia, la escuela, el trabajo y los grupos de edad, y de las instituciones estatales […]36” aspecto que es remarcado en la introducción a la monografía de Hispania donde apunta que los jóvenes “no han formado nunca un todo homogéneo, sino que han reflejado las divisiones económicas, sociales y políticas existentes en la sociedad37” A pesar de todo y siendo cautelosos, creo que si podríamos utilizar el concepto de generación si lo restringimos a todos lo miembros de una subcultura política como la socialista, que comparten una misma coyuntura y unas experiencias vitales que condicionan su actuación y sus perspectivas de futuro, que en el caso de los jóvenes militantes de las Juventudes Socialistas, parece que afectaron casi a la totalidad de su miembros. Estas y otras consideraciones similares se recogen en su artículo titulado “Juventud, teoría e historia: la formación de un sujeto social y de un objeto de análisis” donde realiza un exhaustivo repaso a cómo se conforma la juventud en un grupo social claramente definido 32 Ibid., p.283 33 FORCADELL ÁLVAREZ, C.: “Historia y reparación de la memoria pública” introducción a GRACIA, F. y SIERRA CIBIRIAIN, G.: Abanderados del Socialismo,. Historia de las Juventudes Socialistas en Aragón. Zaragoza. Gobierno de Aragón. 2010, p. 20. 34 GONZÁLEZ CALLEJA, E. y SOUTO KUSTRÍN, S.: “Juventud y política en España: orientación bibliográfica”. Ayer 59/2005 (3), p.284. 35 SOUTO KUSTRÍN, S.: “Juventud, teoría e historia: la formación de un sujeto social y de un objeto de análisis” en HAOL, Núm. 13 (Primavera, 2007), pp. 171-192, recuperado de Internet http://www.historiaactual.org/Publicaciones/index.php/haol/article/view/208/196 el 27 de octubre de 2013 y también en SOUTO KUSTRÍN, S. “Introducción: Juventud e Historia.” Hispania, vol. LVIII, nº. 225 - CSIC – 2007, pp. 11-20. Recuperado de Internet http://hispania.revistas.csic.es/index.php/hispania/issue/view/4 Consultada el 1 de noviembre de 2013 ) 36 SOUTO KUSTRÍN, S.: “Juventud, teoría e historia: la formación de un sujeto social y de un objeto de análisis” en HAOL, Núm. 13 (Primavera, 2007), p.181 37 SOUTO KUSTRÍN, S.: “Introducción: Juventud e Historia.” Hispania, vol. LVIII, nº. 225 - CSIC – 2007, pp. 11-20. Recuperado de Internet http://hispania.revistas.csic.es/index.php/hispania/issue/view/4 Consultada el 1 de noviembre de 2013 ) p. 13
19 desde el siglo XIX y qué condiciones son las que producen este hecho (regulación del mercado laboral y de las condiciones de trabajo de niños y adolescentes; el establecimiento de la educación obligatoria, creación de ejércitos nacionales regulación del derecho de voto, entre otras), y nos ofrece la siguiente definición sobre la juventud: La juventud se puede definir como el periodo de la vida de una persona en que la sociedad deja de verle como un niño pero no le da un estatus y funciones completos de adulto. Como etapa de transición de la dependencia infantil a la autonomía adulta, se define por las consideraciones que la sociedad mantiene sobre ella: que se le permite hacer, que se le prohíbe o que se le obliga Entender el origen y formación de la juventud como grupo social me ayudará a entender la posterior formación y agrupación de estos jóvenes en función de sus necesidades e inquietudes que dará lugar a movimientos juveniles políticos como las Juventudes Socialistas. En este artículo, también realiza una aproximación a las explicaciones que se han dado sobre el significado de la juventud desde el siglo XIX, atendiendo a las que se ofrecen tanto desde el campo de la historia, la sociología como del de la filosofía, dando cuenta de lo importante de la interdisciplinariedad a la hora de establecer categorías históricas. Este trabajo puede considerarse una ampliación de la breve introducción que realiza para el monográfico de la revista Hispania sobre juventud titulado Ser joven en la Europa de entreguerras: política, cultura y movilización, un ejemplar en el que se recogen artículos sobre los movimientos juveniles en este periodo en los principales países europeos: Francia, Italia, Alemania e Inglaterra. Todos ellos me serán de gran utilidad para el estudio comparado, al igual que su artículo “«El mundo ha llegado a ser consciente de su juventud como nunca antes» Juventud y movilización política en la Europa de entreguerras38”, recogido en otro monográfico sobre jóvenes e historia editado por la casa de Velázquez, en el que realiza un repaso por cómo ha sido el devenir de estas movimientos juveniles juventudes en el periodo citado. De este mismo número, prestaré especial atención al artículo escrito por la propia Souto junto con González Calleja, “De la dictadura a la república: orígenes y auge de los movimientos juveniles en España” en el que se remonta hasta el siglo XIX, haciendo un repaso de lo que considera las primeras movilizaciones juveniles en nuestro país: la “Noche de San Daniel” en 1865, la rebelión del cuartel de San Gil en 1866 o los sucesos de la Santa Isabel de 186839, y continua su relato con la creación 38 SOUTO KUSTRÍN, S.: «El mundo ha llegado a ser consciente de su juventud como nunca antes» Juventud y movilización política en la Europa de entreguerras “en Jóvenes en la historia Revista Mélanges de la Casa de Velázquez 34-, 2004, pp. 179-215 Recuperado de Internet http://mcv.revues.org/1190 el 22 de octubre de 2013 39 Estos hechos están tratados con mayor amplitud en GONZÁLEZ CALLEJA, E.: “Rebelión en las aulas: un siglo de movilizaciones” en Ayer Revista de la Asociación de Historia Contemporánea, nº. 59 Ed. Marcial Pons 2005 (3), pp. 21-49.
20 de los primeros movimientos juveniles políticos a principios del s. XX y su posterior actuación durante la dictadura de Primo de Rivera, donde podemos ver que son de nuevo los estudiantes los que toman la iniciativa de las movilizaciones. Este somero repaso termina relatando la eclosión y auge de los movimientos juveniles políticos durante la segunda República, la parte de mayor interés para mi estudio. Mención especial en este breve recorrido por la bibliografía sobre la juventud merece la reciente publicación del libro de Sandra Souto Paso a la Juventud. Movilización democrática, estalinismo y revolución en la República Española40, que se puede considerar la culminación de sus años de estudio dedicados a la juventud en España del primer tercio de siglo, puesto que este trabajo es un compendio y ampliación de lo que hemos podido leer en su abundante producción de artículos y capítulos de obras colectivas sobre la juventud, apoyado, además, en un importante trabajo sobre fuentes primarias. Souto se centra en el estudio del devenir de las distintas juventudes políticas, principalmente las juventudes socialistas, las comunistas y los jóvenes libertarios, analizando desde dónde y cómo llegan a la República estos movimientos juveniles político, su reacción a la instauración del nuevo régimen surgido el 14 de abril y su posterior devenir durante los años republicanos, en los que también se observa una evolución similar de progresiva radicalización a la que mantengo en mi hipótesis. Retomaré más adelante el análisis de este libro puesto que dedica abundantes páginas al estudio de las Juventudes Socialistas durante la Segunda República. Con anterioridad a los trabajos de Souto Kustrín y González Calleja, poca atención habían recibido los estudios sobre los jóvenes por parte de la comunidad de historiadores. Tan solo algunos estudios referidos a movimientos estudiantiles, como los que de Caudet, Ben-Ami o García Queipo de Llano sobre la oposición juvenil a Primo de Rivera41, los de Mancebo sobre la FUE (Federación Universitaria Escolar42) o el trabajo de Ruiz Carnicer sobre el Sindicato Español Universitario (SEU)43. Son muy escasos en este periodo los trabajos sobre juventudes políticas, destacando en este punto, además de los que tratan total o parcialmente la Juventud Socialista Unificada (JSU), que citaré más adelante, los 40 SOUTO KUSTRÍN, S.: Paso a la Juventud. Movilización democrática, estalinismo y revolución en la República Española ………….. 41 CAUDET, F. : “Estudiantes y profesores frente a la dictadura. Antecedentes de la generación del 36 en Tiempo de Historia, 8, 1975, pp. 4-15.; BEN-AMI, S: “Los estudiantes contra el rey (1928-1931)”, Historia16, 6 (octubre), 1976 pp. 37-47; GARCÍA QUEIPO DE LLANO, G.: “La rebelión de los estudiantes y la movilización intelectual contra la Dictadura (1929)”, Boletín de la Real Academia de la Historia, LXXXIV-II (mayo-agosto), 1987, pp. 315-358 (Visto en GONZÁLEZ CALLEJA, E. y SOUTO KUSTRÍN, S.: “Juventud y política en España: orientación bibliográfica”. Ayer 59/2005 (3), pp. 283-298) 42 MANCEBO, M. F.: “Una elite estudiantil: los primeros congresos de la Unión Federal de Estudiantes Hispanos (UFEH)”, en Les élites espagnoles à l’époque contemporaine. Actes du Colloque d’Histoire Sociale d’Espagne. Du 14 au 16 mars 1982, Pau, Université de Pau et des Pays de l’Adour, 1982, pp. 362-393. 43 RUIZ CARNICER, M. A.: “El Sindicato Español Universitario (SEU) del distrito de Zaragoza durante la guerra civil (1936-1939)”, Revista de Historia de Jerónimo Zurita (Zaragoza), 53-54, 1986pp. 79-99.
21 acercamientos a la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL) realizados por Jesús López Santamaría44 y Juan Manuel Fernández Soria45. De entre todos, tal vez el más interesante para mi trabajo sea el titulado “Republicanismo y revolución. La lucha política de las JJLL durante la Guerra Civil Española46” que analiza las complejas relaciones del anarquismo con la República, a la que primero atacaron para terminar formando parte del Consejo de Ministros durante la Guerra. También repasa en este artículo las diferentes concepciones que sobre el unionismo que tenían las JSU y las JJLL, que antes de formalizar la AJA (Alianza Juvenil Antifascista) promovían distintos “frentes” de juventud: el Frente de la Juventud promovido por las JSU y el por las JSU y el Frente de la Juventud Revolucionaria por parte de las JJLL47. Este especial de Studia Histórica tal vez sea la primera aproximación a la juventud que se hizo de forma comprensiva puesto que, como estamos viendo, la atención prestada a estos movimientos se había hecho de manera aislada y poco sistemática. Este trabajo se enmarcó en el estudio promovido por la Comission Internationale d'Histoire de Mouvements sociaux et des structures sociales para la celebración de un Congreso en 1990 sobre “la juventud, sus movimientos y su influencia sobre la evolución de las sociedades en los siglos XIX y XX48”, cuyas actas me serán de utilidad para el estudio comparado con las Juventudes de otros países europeos. En el artículo que da entrada a este especial de Studia Histórica, “Juventud y política en la España contemporánea”, Gómez Molleda realiza un repaso de los movimientos juveniles políticos en España desde el primer tercio de siglo, observando tres etapas marcadamente diferenciadas: la primera la denomina juventud política de “las aulas” y la sitúa durante la consolidación del régimen liberal en España, la segunda a partir de la crisis del 98, que provocó el surgimiento de las juventudes de los partidos políticos obreros y republicanos, que posteriormente se consolidad al calor de la al calor de la 44 Son varías las obras de este autor, destacaré “Purismo y circunstancialismo. Las Juventudes Libertarias de Cataluña en la dinámica del anarquismo español. (Una propuesta modelo)”, en Colloqui Internacional sobre la II República Espanyola, Universidad de Barcelona, 1981, volumen II, p. 253-266. Las Juventudes Libertarias durante la Guerra Civil, (1936-1939).1 Ediciones Universidad, Salamanca, 1983. “La soledad de la República. Las Juventudes Libertarias y la internacionalización de la guerra civil”, en SAMANIEGO BONEU, M. y DEL ARCO LÓPEZ, V. (eds), Historia, literatura, pensamiento. Estudios en homenaje a María Dolores Gómez Molleda, dos volúmenes, Ediciones U. de Salamanca-Narcea, Salamanca, 1990 45 FERNÁNDEZ SORIA, J.M: Cultura y libertad. La educación en las Juventudes Libertarias (1936-1939), Universitat de Valencia, Valencia, 1996 46 LÓPEZ SANTAMARIA, J.: “Republicanismo y revolución. La lucha política de las JJLL durante la Guerra Civil Española” en Studia Historica. Historia Contemporánea, V, 5 1987, pp. 77-85 Recuperado de Internet http://campus.usal.es/~revistas_trabajo/index.php/0213-2087/issue/view/493 Consultada el 1 de noviembre de 2013 47 Ibid.,p. 80 48GÓMEZ MOLLEDA, M.D.: “Juventud y política en la España contemporánea” Studia Historica. Historia Contemporánea, V, 5 1987, pp. 77-85 Recuperado de Internet http://campus.usal.es/~revistas_trabajo/index.php/0213-2087/issue/view/493 Consultada el 1 de noviembre de 2013. El Comission Internationale d'Histoire de Mouvements sociaux et des structures sociale es un organismo Interdisciplinario, miembro del Comité Internacional de Ciencias Históricas. P. 8
22 revolución bolchevique de 1917 y, en tercer lugar, la dictadura de Primo de Rivera, el momento en que estos movimientos juveniles comienzan a dotarse de una mayor autonomía respecto de a sus partidos, proceso que tendrá su culminación durante la Segunda República. Gómez Molleda plantea interesantes cuestiones sobre si la juventud puede por si misma ser “agente de transformación de la sociedad, «motor histórico» en el sentido en que Marx se refería al proletariado” y plantea una dicotomía que está siempre presente en los estudios de los movimientos juveniles políticos, sobre si sus protestas son fruto de una “conciencia juvenil colectiva” con objetivos propios o son “manifestaciones de pura protesta generacional o ideológica49”. Para Molleda, hasta la década de los 30 los movimientos juveniles políticos “carecen de objetivos y metas propias y son meros instrumentos de las organizaciones políticas a las que pertenecen50” y será durante la Segunda República cuando se de la adquisición de esta conciencia propia, que coincide con el momento histórico que quiero analizar y del que la Federación Nacional de Juventudes Socialistas es el mejor exponente. Este monográfico sobre la juventud al que da pie el artículo de Molleda se completa, además del ya mencionado artículo sobre las JJLL, con trabajos sobre las Juventudes Comunistas Ibéricas del POUM, Las Juventudes de Acción Popular, las Juventudes Falangistas, los movimientos juveniles de inspiración católica y, por supuesto, un estudio sobre las juventudes socialistas que analizaré en el siguiente apartado. Por lo explicado hasta aquí, considero de gran importancia para mi trabajo atender a estas y otras publicaciones sobre juventud puesto que, a pesar de que no tratan específicamente sobre las Juventudes Socialistas, revelan interesantes reflexiones teóricas sobre este grupo social, y ponen de manifiesto la dificultad para su definición, no solo en el plano de la edad, donde parece que hay cierto consenso desde la modernidad en tratar cómo jóvenes a la franja de edad comprendida entre los 15 y 30 años51, si no también, como apunta Víctor Alba, a cómo la entendemos en cada contexto social e histórico determinado: La juventud no forma un grupo aislado, sino que existe dentro de sociedades determinadas, en determinados periodos. Se es joven siempre en un contexto concreto, no en abstracto. 49 Ibid. p. 7 50 Ibid. p. 9 51 También esta consideración es una construcción social que ha variado a lo largo de la historia. Cómo apunta Souto, en la edad media y la moderna, los niños pasaban a ser la “comunidad de los hombres” a partir de los 7 u 8 años. Incluso la terminología era distinta, se denominaba adolescencia a la franja entre 2128 años y la juventud incluía hasta los 40-50. SOUTO KUSTRÍN, S.: “Juventud, teoría e historia: la formación de un sujeto social y de un objeto de análisis” en HAOL, Núm. 13 (Primavera, 2007), p.172
23 Esto quiere decir, desde luego, que lo que cada edad y sociedad consideran como joven, será para esta historia, la juventud52. Con esto terminaríamos esta breve aproximación a las principales obras que han tratado la juventud en España. Por supuesto que a lo hora de abordar el trabajo también serán objeto de análisis otras aproximaciones hechas desde otras disciplinas, principalmente desde el campo de la sociología histórica, pero en este estado de la cuestión he creído conveniente centrarme en las producidas por historiadores. Dentro de estás, y entre las que tratan sobre movimientos juveniles políticos, he querido atender, sobre todo, a las que tratan el periodo de mi objeto de estudio, la Segunda República, o los años inmediatamente anteriores. También he priorizado a las que tratan sobre asociaciones con implantación sobre todo el territorio peninsular pero, a la hora de afrontar mi estudio, no me olvidaré de los diversos estudios de carácter regional o de nacionalidad, como el completo trabajo de Enric Ucelay sobre la juventud en Cataluña en el siglo XX53 ni tampoco, como he avanzado, de las publicaciones de autores contemporáneos al periodo, como la conferencia pronunciada por Luís Jiménez de Asúa en la Casa del Pueblo de Madrid el 24 de mayo de 1929, editada posteriormente bajo el significativo título Juventud54, en la que el autor realiza un elogio de los jóvenes de su tiempo y pone de manifiesto la importancia que ha adquirido este grupo social en ese momento histórico, hecho que no iba a ser más que el preludio de la mayor implicación juvenil en política de los jóvenes que jamás se haya visto en este país y que se dio durante la Segunda República. 3.3 Las juventudes Socialistas durante el primer tercio de siglo en la historiografía española A la hora de buscar trabajos específicos sobre las Juventudes Socialistas de España nos vamos a encontrar con un campo poco abonado, con pocas obras generales, unos cuantos estudios parciales, sobre todo del proceso de unificación con la Unión de Juventudes Comunistas del que surgirán las JSU, y algunos estudios de carácter local, principalmente de Cataluña55, de Aragón56 y Asturias57. 52 ALVA V.: Historia Social de la Juventud. Barcelona. Plaza & Janes. 1975. p.16 53 UCELAY-DA CAL, Enric (dir.): La Joventut a Catalunya al segle XX: materials per a una història, 2 vols., Diputació, Barcelona , 1987 54 JIMÉNEZ DE ASÚA, L. y LÓPEZ-REY: Juventud. Conferencia de Luís Jiménez de Asúa y réplica de J. López Rey, Madrid, Tip. Velasco, 1929 55 CASTERÁS ARCHIDONA, R.: Las JSUC ante la guerra y la revolución, Barcelona, Nova Terra, 1977. 56 GRACIA, F.: SIERRA CIBIRIAIN, G.: Abanderados del socialismo. Historia de las Juventudes Socialistas en Aragón, Zaragoza: Gobierno de Aragón, 2010. 57 Para Asturias contamos con dos obras que tratan este periodo: BLANCO GONZÁLEZ, H. y PIÑERA, L. Miguel: Las Juventudes Socialistas Unificadas en Gijón: (octubre de 1936 - octubre de 1937), Gijón, Ateneo Obrero de Gijón, 2002; FERNÁNDEZ PÉREZ, A. (coord.): Juventud y socialismo en Asturias: primer tercio del siglo XX, Oviedo, Fundación José Barreiro, 2010.
24 Así pues, encontraremos algún estudio general sobre las Juventudes Socialistas de España, el más reciente realizado por encargo de la Fundación Tomás Meabe, un trabajo editado con motivo de su centenario, Juventudes Socialistas. 100 años protagonistas del cambio58. Una historia al uso, que realiza un recorrido cronológico desde la fundación de la organización juvenil socialista hasta el siglo XXI. A pesar de su breve extensión y de que el periodo que comprende mi estudio lo despacha en apenas trece páginas, debido sin duda a la urgencia de publicación ante el aniversario que se avecinaba, puede servirme para una primera idea de cómo se ha forjando la cultura política de la Juventud Socialista en sus inicios, sobre todo por el excelente uso de las fuentes sobre el que se asienta este trabajo. Este trabajo es deudor de la primera aproximación que se hizo a la historia de las Juventudes Socialistas por parte de e Martín Nájera y González Quintana, Apuntes para la historia de las juventudes socialistas de España59, publicado en 1983, que supuso la primera publicación monográfica sobre la historia de la Juventud Socialista y que recoge, en apenas cien páginas, el devenir de esta organización desde sus inicios hasta 1975. La parte correspondiente al periodo de su historia que quiero estudiar fue luego reproducida íntegramente y ampliada parcialmente en los primeros capítulos de la publicación del aniversario, por lo que no aportará nada novedoso pero, como decía, a pesar de la brevedad de estos trabajos, no dejan de ser interesantes porque, aunque de manera tangencial, podemos encontrar como se han adquirido algunas de las marcas culturales de las Juventudes Socialista, principalmente su antimilitarismo y su afán por la educación. A pesar de todo, como apuntaba Souto en 2005, todavía está por abordar una historia general sobre las Juventudes Socialista60, Además de estas historias “generales” disponemos de otros estudios de carácter parcial, ya sea por su aplicación temática o por el ámbito espacial. Entre los primeros destacan los referidos al proceso de unificación de las Juventudes Socialistas con la Unión de Juventudes Comunistas (UJC), fruto de la cual nacen las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU). Sin duda el asunto más polémico y que mayor interés ha despertado entre los historiadores, puesto que ya en 1978 Ricard Viñas le dedicó una investigación en profundidad, centrándose sobre todo en las estrategias de acercamiento de ambas organizaciones y en la actuación de sus dirigentes, es decir, una explicación muy centrada en lo político61, mientras que mi estudio pretende analizar la evolución de la cultura política de los jóvenes socialistas, no solo de sus cúpulas dirigentes, que hacen posible esta unificación. Aún así, si excluimos los recientes estudios de Sandra Souto, puede considerarse una de los trabajos más amplios y rigurosos que se han hecho sobre el proceso 58 GONZÁLEZ QUINTA, A.; MARTÍN NÁJERA, A.; GÓMEZ BRAVO, G., Juventudes Socialistas. 100 años protagonistas del cambio 1906-2006, Madrid: Fundación Tomás Meabe, 2006 59 GONZÁLEZ QUINTANA y Aurelio MARTÍN NÁJERA: Apuntes para la Historia de las Juventudes Socialistas de España. Madrid, Fundación Pablo Iglesias, 1983. 60 Orientación bibliográfica, Souto 61 VIÑAS, R.: La formación de las Juventudes Socialistas Unificadas (1934-1936),Madrid: Siglo XXI, 1978.
25 de unificación de las juventudes socialistas y comunistas, que cuenta con un capítulo introductorio en el que realiza un breve intento de explicación de cómo habían llegado ambas organizaciones al punto en el que fue posible su fusión, atendiendo para ello al proceso de radicalización que sufren los jóvenes socialistas y que achaca a la decepción de las reformas prometidas por la República, la influencia de la URRS y el auge del fascismo en Europa. Por el lado de los comunistas cree que el giro en la actitud de los miembros de la UJC hacia los socialistas se ha producido por el cambio “en la orientación del movimiento comunista internacional en lo referente a su actitud frente a la socialdemocracia62” Este proceso de unificación también ha sido analizado por Souto, que lo encuadra en un contexto general europeo de atracción por el comunismo63. Sobre las razones de esta atracción, comparte con Viñas que, principalmente, se debe al ascendiente de la URSS y al auge fascista, pero añade otras cuestiones, como “el carácter de los jóvenes, la general movilización juvenil producida en el periodo de entreguerras […] o el diferente papel que socialistas y comunistas daban a sus organizaciones juveniles64”. Sobre este último aspecto, habla de una política “paternalista de los socialistas hacia sus organizaciones juveniles”, que si bien es bastante cierta está afirmación, sobre todo después de que en 1921 la primera escisión que sufren los socialistas en España viniera por el lado de las juventudes, no difiere, para el caso de nuestro país, de cómo se encontraban las juventudes comunistas a principio de la década de los 30, minúsculas tanto en número de militancia como en su grado de autonomía frente al PCE, como apunta Viñas cuando nos dice que “Eran de hecho los jóvenes del partido, asociadas para llevar a cabo las consignas del partido65”. Esta opinión de Souto se verá matizada en posteriores obras, acercándose a la tesis de Viñas sobre la total dependencia de la UJC respecto al Partido Comunista hasta bien entrada la República. El proceso de unificación lo podemos encontrar explicado en otros artículos y capítulos de libro. En el Diccionario de organizaciones políticas juveniles durante la Segunda República66, de Casterás Archidona, todavía una obra de referencia a pesar de su brevedad y antigüedad (fue publicado en 1974), en la entrada correspondiente a las JSU nos ofrece un brevísimo resumen, casi una cronología, del proceso de unificación basado en la prensa y en documentos internos de ambas juventudes, pero en el que vamos a encontrar lugares 62 P. 8 viñas 63 SOUTO, S. “La atracción de las Juventudes Socialistas por el PCE en el contexto europeo de los años treinta”, en Bueno, Manuel, Hinojosa, José y García, Carmen (coords.), Historia del PCE. I Congreso 19201977. MadridOviedo, FIM-Universidad de Oviedo-Principado de Asturias-Fundación Juan Muñoz Zapico, 2007, 2 vol., vol. 1, 113-127. 64 Souto, sobre la atracción p.114.. 65 Viñas 66 CASTERÁS ARCHIDONA, R.: Diccionario de organizaciones políticas juveniles durante la Segunda República, La Laguna, Departamento de Historia Contemporánea. 1974.
32 4. Fuentes primarias para el estudio de las Juventudes Socialistas Una vez realizado que haya realizado un exhaustivo repaso y análisis de la bibliografía disponible, continuaré mi trabajo y procederé a la heurística de los documentos, a su localización y clasificación, para luego proceder a la hermenéutica de los mismos. En primer lugar analizaré actas de congresos, estatutos y programas de actuación, puesto que estas disposiciones normativas me permitirán ver como se reflejan sus postulados teóricos con su práctica política, para lo que realizaré la lectura y análisis de los órganos de expresión de la agrupación juvenil socialista, su prensa oficial, ya que es allí donde principalmente pretendo encontrar reflejados los componentes de su visión común del mundo que les rodea. Finalmente serán de gran interés el estudio de las fotografías, tanto las de colecciones como las aparecidas en prensa. Paralelo a este trabajo y debido a la urgencia del mismo, pretendo llevar a cabo un trabajo de entrevistas orales a los pocos protagonistas que todavía quedan con vida, la mayoría de ellos miembros de los Pioneros, la sección infantil de las Juventudes. Considero que disponer de suficientes fuentes primarias y tener la capacidad teórica y práctica para trabajarlas es fundamental para el buen desarrollo de cualquier trabajo de investigación. En cuanto a mi objeto estudio propiamente dicho, las Juventudes Socialistas, sí que dispongo de una panoplia bastante amplia de fuentes primarias, destacando las que se recogen en el Archivo de la Fundación Pablo Iglesias (AFPI), el Archivo de la Fundación
33 Largo Caballero87 (ALC)88, y el Archivo histórico Nacional (AHN), tanto en su sede de Madrid como en Salamanca en el Centro Documental de la Memoria Histórica (CDMH). Además también consultaré la información disponible en los diferentes archivos provinciales. Pero si algo es de obligada consulta para conocer en profundidad las fuentes que disponemos sobre las juventudes sociales es el magnífico trabajo de Aurelio Martín Nájera, Fuentes para la Historia del PSOE y de las Juventudes Socialistas de España89 que nos ofrece un listado de fuentes generadas por las organizaciones socialistas que se encuentran repartidas entre 89 instituciones, 67 nacionales y 22 extranjeras90. Podemos encontrar referencias sobre documentos de archivo, monografías y publicaciones, una clasificación similar a la que pretendo seguir: primero abordaré el estudio de fuentes documentales, después las publicaciones periódicas y continuaré con las monografías que hayan producido los propios protagonistas. Por último haré una breve referencia a las fuentes orales, de las que por el transcurrir del tiempo, disponemos de bastante pocas. Además, y dada la lejanía de la publicación de Martín Nájera (1990), incluyo nuevas fuentes que se suman a las ya compiladas. Dentro de las fuentes documentales existentes en el AFPI podemos realizar un seguimiento de actas de congresos celebrados, que nos pueden servir para analizar desde aspectos sobre el número de militantes y federaciones existentes en el territorio, hasta la evolución de su ideología. Serán de gran interés para mi estudio las actas sobre sus Congresos, principalmente tres de ellos, el celebrado en 1929, el de 1932 y el de 1934, puesto que en estos documentos se recoge la evolución de las preocupaciones de estos jóvenes a través de sus resoluciones. Como parece apuntar por lo reflejado en la bibliografía, será en el congreso de 1929 en el que por primera incluyan reivindicaciones propias de la juventud. Posteriormente, en documentos de los Congresos de 1932 y 1934 es donde se puede aprecia una radicalización de su mensaje a la par que se produce un cambio en la dirección de la organización, un relevo generacional e ideológico encabezado por Carlos Hernández Zancajo y Santiago Carrillo. También, a través de los estatutos conservados91, podemos conocer aspectos sobre cómo era su organización, hasta que edad se consideraban “jóvenes”, sobre las relaciones con el PSOE y sindicatos de clase, etc. 87 En el momento en que nos encontramos el archivo de la Fundación Largo Caballero está en proceso de traslado a los Archivos del Movimiento Obrero, de nuevo cuño y que incluye entre sus archivos el de la Fundación Pablo Iglesias, la Fundación Julián Besteiro y, como apunto, los de la Fundación Largo Caballero. 88 Estos dos últimos se han fusionado recientemente constituyendo el Archivo del Movimiento Obrero, radicado en la Universidad de Alcalá debido a que las signatura de estas fuente siguen haciendo referencia a A fundación pablo igles , seguir e esta nomenclatur 89 MARTÍN NÁJERA, A.: Fuentes para la historia del Partido Socialista Obrero Español y de las Juventudes Socialistas de España [1879-1990], Madrid, Fundación Pablo Iglesias, 1991. 90 MARTÍN NÁJERA, A.- Fuentes para la historia del Partido Socialista Obrero Español y de las Juventudes Socialistas de España [1879-1990], Madrid: Fundación Pablo Iglesias, 1991, p. XVII 91 Estos estatutos los podemos consultar tanto en Archivos (CDMH, Archivos Provinciales, Locales, etc.)
34 En el CDMH, Sección Guerra Civil / Político-social nos encontramos con una buena cantidad de documentos, que van desde correspondencia entre militantes, entre distintas secciones de las juventudes, hasta manuales sobre la organización y el comportamiento de los Pioneros (sección infantil de las Juventudes), con dibujos y consejos para el día a día de estos jóvenes que nos pueden dar idea de la cultura política de estos jóvenes, También en el CMH encontramos, circulares, estatutos, cartas a otras organizaciones juveniles políticas, etc. En el ALC se encuentran, por un lado, los archivos personales de Largo Caballero, personaje de referencia de las JSE, por lo que será interesante analizar la correspondencia mantenida entre este dirigente y los de las JSE. También serán de gran importancia las fotografías existentes en estos archivos, que nos pueden informar tanto sobre la parafernalia usada en sus actos como de aspectos de la vida cotidiana de estos jóvenes, algo que ya pude observar en la colección de fotos disponible en el Abraham Lincoln Brigada Archives (New York University)92. Dentro de los documentos producidos por las propias juventudes me gustarías destacar el manifiesto titulado “Octubre: Segunda Etapa” en cuya primera edición figura la firma de Carlos Hernández Zancajo y después, en su segunda edición, se añadiría la firma de Santiago Carrillo. Este documento, que se puede consultar íntegro en una publicación de Marta Bizcarrondo93, es la constatación documental del hecho consumado de la bolchevización de las Juventudes. Fuentes hemerográficas Atenderemos al estudio de la prensa por ser, como apuntaba Berstein94, junto a la familia, la escuela, el partido político, etc. uno de los medios de transmisión de lo que hemos definido como Cultura Política. . Pero deberemos prestar atención a si su discurso y sus representaciones tienen correspondencia en sus formas de acción. Este será uno de los retos de mi trabajo, puesto que si considero muy importante atender al discurso de las juventudes socialistas, pero habrá que ir más allá, y tratar de observar cuando esta retórica se correspondía con una realidad o simplemente era eso, retórica... Cómo veremos, en ocasiones la propia respuesta la podemos encontrar en un mismo número de una revista, donde a un artículo que habla sobre la necesidad de llegar hasta el fin último de la sociedad socialista, se contradice con la aparición en la página siguiente con un frase destacada de un republicano tan poco revolucionario como puede ser tan poco sospechoso de revolucionario como Emilio Cautelar. 92 Algunas de estás fotos en GRACIA, F. y SIERRA CIBIRIAIN, G.: Abanderados del socialismo. Historia de las Juventudes Socialistas en Aragón, Zaragoza: Gobierno de Aragón, 2010. pp. 329-336 93 BIZCARRONDO, Marta,: Octubre del 34: Reflexiones sobre una revolución. Madrid, Ed. Ayuso, 1977 94BERSTEIN, S. “La Cultura Política”, RIOUX, J.P y SIRINELLI, J.F. Para una historia cultural, México, Taurus, 1999, p.397
35 Del AFPI me gustaría destacar la excelente colección hemerográfica disponible, sobre todo la publicación periódica Renovación, órgano de expresión oficial de la Federación Nacional de Juventudes Socialistas de España95, que se publica, con alguna intermitencia, desde 1907, siendo un elevado número de ejemplares los que se conservan para el periodo que comprende la Segunda República. Los contenidos de esta publicación nos permiten conocer aspectos interesantes que van desde recomendaciones de lecturas para sus militantes, a seminarios sobre cine europeo, eventos culturales, deportivos, conmemoraciones, etc. Una maravillosa guía sobre la cultura política de estos jóvenes, puesto que refleja la opinión de los dirigentes y la de militantes a través de sus cartas y, sobre todo, nos informa de actos realizados por las diferentes agrupaciones e incluye diversas fotografías. Además, desde 2010 está a disposición del investigador la publicación semanal Vanguardia, “portavoz juvenil marxista96” de las organizaciones aragonesas de las Juventudes Socialistas y de las Juventudes Comunistas, que se publicó desde diciembre de 1935 hasta julio de 1936 en la que, a pesar de su carácter local, podemos encontrar una clara muestra de la evolución del pensamiento y acción política de las Juventudes Socialistas97. Esta publicación es una muestra de las muchas que llevaron conjuntamente jóvenes socialistas y comunistas, antes de que las “direcciones” aprobaran la unificación98, pero tal vez la única conservada casi en su totalidad. La importancia de esta publicación radica, entre otras cosas y tomando las palabras de Carlos Forcadell, en que es un medio Escrito por jóvenes y dirigido a jóvenes, el periódico resulta ser el mejor testimonio de la creciente participación política, movilización y politización de la juventud entre nosotros, un proceso general europeo que viene siendo objeto de especial atención por parte de los historiadores Esta aseveración puede hacerse extensiva al resto de la prensa juvenil socialista, principalmente al su periódico emblema ya comentado, Renovación Por supuesto, también consultaré el resto de la prensa socialista, principalmente El Socialista, para todo el periodo y Claridad, que desde 1935 se convirtió en el portavoz de la facción Largocaballerista. También atenderé a la prensa “regional” socialista, puesto que 95 Se puede consultar íntegra en la web de la FPI http://archivo.fpabloiglesias.es/fundacionpabloiglesias/fpi/hemeroteca.jsp? (Consultada el 11 de marzo de 2013) 96 FORCADELL ÁVAREZ, C.: « “VANGUARDIA”, semanario de las Juventudes Socialistas y de las Juventudes Comunistas en Aragón (1935-1936) Presentación de la colección en http://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/29/05/vanguardiapresentacion.pdf (Consultada el 11 de marzo de 2012). 97 Se puede consultar íntegra en web de la Institución “Fernando el Católico” (IFC) http://ifc.dpz.es/publicaciones/ebooks/id/2905 (Consultada el 11 de marzo de 2012). 98 En la compilación de A. Martín Nájera son multitud los ejemplos de publicaciones similares de los cuáles se han conservado números sueltos. Casualmente, de esta que se conserva la tirada completa no se tenía constancia en ese momento y no aparece en la obra citada.
36 me servirá para comprobar si la cultura política de los socialistas era homogénea a lo largo del territorio99. En la huella dejada por estos jóvenes, que se conserva en sus documentos y sus órganos de difusión, es donde tendré que rastrear esos “símbolos, rituales”, su discurso y su “visión general del mundo” de la que he hablado al principio. Porque tanto en la prensa como en la documentación voy a encontrar información sobre conmemoraciones, referentes y personajes históricos y de su presente, sobré lo que leían estos jóvenes incluso cómo se divertían y socializan entre ellos y con los demás. Por supuesto, será interesante comprobar si, como mantengo en mi hipótesis, podemos apreciar cambios sustantivos en estos elementos a lo largo de la década. Fuentes orales y memorísticas Pero no solo quiero analizar las fuentes que como organización producían sino que también considero necesario acudir a los testimonios de protagonistas del momento, ya que para el historiador tanta importancia tiene el relato de lo que pasó como el significado de lo que pasó100. Además, estos relatos desde la memoria nos servirán para ver como se construyó la cultura política en la que estaban inmersos. Este tipo de fuentes en primera persona lo podemos encontrar de dos maneras, a través de la oralidad y en la producción escrita que nos han legado los protagonistas del momento. Sobre las fuentes orales cada vez es más complicado encontrar a supervivientes que protagonizaran o vivieran los hechos en primera persona, a pesar de ello intentaré realizar el mayor número de entrevistas posibles, y recurriré a testimonios grabados de esos protagonistas procedentes de otras investigaciones, principalmente de las que dispongo por mi anterior trabajo de investigación sobre las Juventudes en Aragón, así como por el rastreo de declaraciones y entrevistas grabadas para otros estudios. Como he adelantado, también serán de interés las monografías redactadas en primera persona de personajes que ya han desaparecido, como Fernando Claudín, Arsenio Jimeno, Federico Melchor, Segis Álvarez Segundo Serrano o el recientemente fallecido, Santiago Carrillo, entre otros, todos ellos militantes de las JS y las JSU101. Este trabajo también lo 99 Entre otras publicaciones: Vida Nueva, 1930-1936. Disponible en la IFC http://ifc.dpz.es/publicaciones/ebooks/id/2858 y Adelante Fondos Archivo Fundación Bernardo Aladrén. (Zaragoza) 100 LLONA, M.: “Historia en obras: Memorias, emociones, y subjetividad.” En PÉREZ FUENTES, P. (Ed.).: Subjetividad, cultura material y género. Diálogos con la historiografía italiana. Barcelona, Icaria, pp. 153169 101 JIMENO, A. Zaragoza en la tormenta, 1936: testimonio de un superviviente, Zaragoza: UGT, 1987. CLAUDÍN, F.- Los intelectuales con la juventud [Informe pronunciado el día 17, en la séptima sesión de la Conferencia Nacional de Juventudes, enero 1937], SERRANO, S. El partido socialista y la conquista del poder, Barcelona, L'Hora, 1935.WOLF, M.: Unamos las fuerzas de la joven generación, Madrid - Barcelona, ed. Europa-América, s.d. (informe presentado al VI Congreso de la IJC). CARRILLO, S. Y DEBRAY, M.G.:
37 realizaré para el estudio de las Juventudes Socialistas de otros países europeos, que contaron con líderes que con el tiempo serán referentes para la izquierda, como Willy Brandt, puesto que uno de los objetivos de mi estudio será establecer una perspectiva comparada con las juventudes socialistas de países de nuestro entorno, principalmente, las Sozialistische Arbeiterjugend en Alemania, las Jeunesses Socialistas de Francia, y en Italia la Federazione Giovanile Socialista. Y puesto que pretendo introducir un capítulo de perspectiva comparada con las Juventudes Socialistas de otros países europeos, debería hacer un proceso similar de búsqueda y análisis de fuentes primarias y secundarias. Por supuesto tal vez no de tanta envergadura pero si que se hace necesario si pretendo enmarcar este fenómeno de ocupación del espacio público y político por parte de la de la juventud socialista con el que se produce en Europa en el periodo de entreguerras, para lo que será fundamental la posibilidad que ofrece esta beca para realizar estancias en el extranjero. Una vez terminado esté análisis de las fuentes, esta recolecta de los hechos, en palabras de Aróstegui102, comenzaría con el proceso de escritura, con la introducción de estos hechos en una trama que resulte inteligible al lector y a través de la cual sea capaz de explicar y responder las preguntas que he planteado al principio y explicar la refutación o no de la hipótesis inicial. Y mañana España. Entrevistas con Santiago Carrillo. París 1975. WOLF, M.: Unamos las fuerzas de la joven generación, Madrid - Barcelona, ed. Europa-América, s.d. (informe presentado al VI Congreso de la IJC) 102 ARÓSTEGUI, J. La investigación histórica: teoría y método. Barcelona ,Crítica, 1995. P.361
38 5. Ensayo: La juventudes socialista en Aragón entre 1931 y 1936: entre el republicanismo y la revolución Con este breve ensayo, basado en mis estudios previos sobre las juventudes socialistas en Aragón, pretendo realizar una breve aproximación analítica a mi objeto de estudio a partir de un primer acercamiento a las fuentes. Los motivos de acotar esta aproximación en tiempo y espacio son principalmente dos, el primero, la cercanía de las fuentes y su consiguiente facilidad de acceso puesto que, a pesar del ímprobo esfuerzo que realizan algunas instituciones en pro de la digitalización de archivos, todavía sigue siendo necesario el desplazamiento físico para poder realizar un completo análisis de todas las fuentes. El segundo motivos se debe a que, por el trabajo Abanderados del Socialismo: Historia de la Juventudes Socialistas de Aragón, dispongo de unos conocimientos y estudios previos sobre mi objeto de estudio a los que ahora me gustaría aplicarles los conocimientos que he adquirido durante el estudio de la Licenciatura de Historia y el Master en Historia Contemporánea, como son las categorías establecidas por Koselleck, espacio de experiencia y horizonte de expectativas, y el concepto Cultura Política por otro lado. Pretendo, mediante esta aplicación comprobar y explicar ese cambio en la actitud de estos jóvenes, de una forma en la que ambas explicaciones se van a retroalimentar: por un lado,
39 el horizonte de expectativas generado por la República va a tener mucho que ver con la alegre bienvenida que estos jóvenes ofrecen al nuevo régimen, pero esto se debe también a que a lo largo de los años socialistas y republicanos han estado trabajando sobre ese suelo común del que hablaba Duarte, en ocasiones compitiendo con ellos, pero en otras colaborando, por lo que a lo largo de los años los socialistas y, por extensión, sus juventudes presentan algunos rasgos compartidos con los republicanos que favorecen la asunción de ese horizonte de expectativas. Por otro lado, la decepción generada tras el primer bienio o, lo que es lo mismo, la falta de cumplimiento de ese horizonte de expectativas, produce un cambio en su espacio de experiencia que modifica su pensamiento y sus formas de acción, pero, como decimos, esto también es posible porque entonces sale a relucir la cultura política revolucionaria y socialista que llevan en su ADN y que ya en 1921 les llevó a fundar Partido Comunista. Para ello voy a realizar un repaso al devenir de esta agrupación juvenil política desde la instauración de la república apoyándome en fuentes hemerográficas, documentales y orales103 La Republica deseada. Que el objetivo utópico de las JS era la implantación del socialismo es algo que no deja de verse en sus discursos y proclamas desde incluso antes de la implantación de la Republica104. No obstante, también podremos observar, como la llegada del nuevo régimen es recibida con alegría y esperanza por parte de estos jóvenes socialistas, por lo cual no tienen inconveniente en postergar el objetivo de la llegada del “socialismo” Además, hasta este momento y desde que se había producido la primera escisión socialista, que había venido por el flanco de los jóvenes en 1921, las juventudes habían mantenido una actitud de completa subordinación al partido. En Zaragoza, durante este tiempo y hasta 1930 apenas tuvieron actividad, algo que el que el propio Presidente de las Juventudes de Zaragoza, Arsenio Jimeno, describió en sus memorias: El discurrir de la organización juvenil socialista era lánguido. El puñadito de jóvenes dedicaba sus ardores revolucionarios al aumento de su bagaje doctrinal, con ayuda de los escasos folletos editados por Andrés Saborit por cuenta de la C.E. del P.S.O.E., y las 103 Principalmente mi base de estudio va a ser la prensa socialista: Renovación, órgano de expresión oficial de la Federación Nacional de Juventudes Socialistas de España, que se publica, con alguna intermitencia, desde 1907; Vida Nueva Semanario socialista publicado en Zaragoza entre 1930 y 1936 con gran presencia de las Juventudes, y Vanguardia revista editada jóvenes socialistas y comunistas de Zaragoza entre 1935 y 1936 autodenominada "Portavoz Juvenil marxista" 104
40 suculentas conversaciones con el veterano Antonio Ruiz, el ferroviario descabalgado de su airosa máquina de vapor por crimen de huelga105. Otro dato que nos indica el poco peso de la Juventud Socialista en Aragón lo encontramos cuando se celebra, el 20 de mayo de 1929, el III Congreso Nacional de Juventudes106, donde no hay presencia de ningún delegado aragonés, a pesar de que sabemos que la Juventud Socialista en Zaragoza contaba en este año con 29 afiliados107. No será hasta 1930 cuando está organización comience a despertar, sirviéndose para ello de la prensa del partido, puesto que desde el primer número del semanario Vida Nueva encontramos llamamientos a la juventud para que afilien a las Juventudes o, directamente, para que se adhieran al socialismo. En mayo de 1930, Arsenio Jimeno publica en Vida Nueva un artículo titulado “A la Juventud Zaragozana”, en el que realiza un llamamiento a los jóvenes de la ciudad para que se “agrupen para intervenir en la vida pública de nuestro país”, a que se interesen por los problemas sociales, ofreciendo el socialismo como el mejor “campo donde luchar con perseverancia”108. Esta idea de que la juventud obrera no puede ir a otro campo que el socialismo es el argumento principal de los jóvenes socialistas en sus mítines. Apelan a que abandonen los corrillos del Café, los Casinos, a que “dejen de malgastar sus ilusiones y su vida para preocuparse de los problemas que dentro de unos años se han de plantear en sus hogares”109, una preocupación por la afición juvenil al alcohol y los toros que ya la manifestaba en 1903 Tomás Meabe, fundador de las Juventudes110 Así, podemos decir que las juventudes socialistas llegan a 1931 preparadas para lo que va a ser su mayor momento de expansión y que, a pesar de que durante 1930 y los primeros meses de 1931 aparecen artículos en su prensa en los que tratan la posibilidad de una república como un paso intermedio hacia el socialismo, en esos mismo ejemplares nos encontramos entusiastas llamamientos a favor de la República, destacados anuncios en los que apela “A LA REPÚBLICA COMO ÚNICA SOLUCIÓN” o nos recuerdan palabras de Montesquieu: “La república es como la mayor edad a la que llega todo pueblo culto” o frases de destacados republicanos como Castelar o Blasco Ibáñez111 105 JIMENO, Arsenio: Zaragoza en la tormenta. Memorias de un superviviente. Zaragoza. U.G.T., Unión Provincial de Zaragoza, 1987, p. 75 (la paginación de las notas de este libro hacer referencia a la versión digital consultada en el Archivo de la Fundación Bernardo Aladrén, Zaragoza)das 106 Tercer Congreso tras la refundación por la escisión comunista. GONZÁLEZ QUINTANA, Antonio, MARTÍN NÁJERA, Aurelio y GÓMEZ BRAVO, Gutmaro: Juventudes Socialistas. 100 años protagonista del Cambio, Fundación Tomás Meabe, Madrid, 2006. y Renovación nº 8, 15/01/1930. 107 Renovación nº 8, 15/01/1930. 108 Vida Nueva nº 1, año 1, 04/05/1930, p. 2 109 Vida Nueva nº 1, año 1, 04/05/1930, p. 6. La Afirmación de Meabe en GONZÁLEZ QUINTANA Y OTROS, Juventudes Socialistas. 100 años. Protagonistas del Cambio, p. 28 y 29) 110 Vida Nueva nº 1, año 1, 04/05/1930, p. 6. (González Quintana y otros en Juventudes Socialistas. 100 años. Protagonistas del Cambio, p. 28 y 29) 111
41 Así la republica se convierte en un régimen del que, al menos, esperan que sirva para la libre exposición de ideas, algo que luego se va a ver truncado en cuanto llegue Lerroux al poder. Los jóvenes socialista se comprometen a la defensa tenaz y enérgica de la institución que ahora nace, incluso en un artículo de Carlos Hernández Zancajo se comprometen a la creación de milicias para defender la República. Y no solo eso: “¡por primera vez España es del pueblo! Proclama Santiago Carrillo en un emocionante artículo donde narra la proclamación de la República. “¡Madrid, España entera, ha dejado de ser de los Borbones para ser del pueblo!” Proclamaba este joven en 1931. En 1931 se puede observar la aparición de una Juventud que, a pesar de ir de la mano del Partido y de la UGT, demuestra capacidad de convocatoria mediante la celebración de mítines realizados por ellos mismos. En ellos hablan del odio a la monarquía, del papel de la mujer, de la necesidad de llevar a cabo una República Socialista donde las barreras de clase se rompan, donde todos trabajen por igual y donde haya una educación para todos. Es a la falta de educación a la que consideran la causa del hambre y la miseria, lo que a su vez redunda en más analfabetismo, convirtiéndose esta situación en un círculo vicioso. Por esto, el triunfo lo basan en la lectura de libros y periódicos que ayudan a desterrar todo tipo de prejuicios sociales abonados por los regímenes anteriores. Creen que los jóvenes son el futuro para que la República siga existiendo. Muestra de que los jóvenes socialistas aragoneses se encontraban a gusto con la República, es que durante lo que denominamos “Edad de oro” de las juventudes socialistas aragonesa, se olvidan de llamamientos revolucionarios, y se dedican a fortalecer y organizar la Juventud Socialistas, a crear grupos infantiles, grupos de Esperanto, de teatro, deportivos, quedando el mensaje sociedad socialista como el horizonte deseado pero sin apelar a revoluciones y violencias para su consecución. Por lo que se refiere a la relación con otras agrupaciones juveniles políticas durante este periodo estar eran o inexistentes o, directamente, de claro enfrentamiento, sobre todo con los jóvenes libertarios, con los que en más de una ocasión llegaron a las manos. No llegó a tanto con los miembros de la UJC pero estos no consideraban al PSOE un partido obrero por su participación en el Gobierno112. La frustración de sus expectativas En 1933 se realiza la segunda convocatoria de la “Escuela de Verano”, dentro de un período convulso tanto en el Gobierno como en el seno de las Juventudes Socialistas y el Partido. Durante los días del 30 de julio al 13 de agosto de 1933 en Torrelodones, se 112 Fuente orales p.9
48 Esta evolución de la Juventud Socialista tendrá su reflejo formal en los acuerdos alcanzados en el II Congreso de la Federación Provincial de Juventudes Socialistas de Zaragoza144, celebrado en la capital de la provincia el 8 de septiembre de 1934. Los temas tratados en el mismo son fiel reflejo de la evolución de los acontecimientos narrados. Por un lado, se declaran contrarios a cualquier tipo de “desviación democrática en la orientación del Partido Socialista”, por esto, acuerdan luchar para dirigir “toda actividad a la preparación revolucionaria” y declaran “obligación de todas las Secciones organizar milicias juveniles para la lucha definitiva”. Por otro lado, declaran su apoyo a la campaña que está llevando a cabo Renovación “respecto de la necesidad de que la dirección del Partido se unifique, y, por tanto, todos los órganos del Partido estén supeditados al Comité Nacional del mismo”. Cabe recordar a este respecto que en este momento, al frente de ese Comité Nacional se encuentra Largo Caballero, con lo cual todos los sectores del Partido quedarían a merced del sector largocaballerista. Otro dato significativo, que nos da idea de la radicalización de las Juventudes, es que manifiestan una identificación plena con la postura de su Federación Nacional de querer abandonar la II Internacional “en caso de no modificar su criterio profundamente reformista y contrarrevolucionario”145. Estas posturas quedan reflejadas en las resoluciones del Congreso que, por su interés, reproducimos aquí: “Primero: Que la Federación Provincial de Juventudes Socialistas asume su profundo convencimiento de que únicamente las Alianzas Obreras son el organismo adecuado a nuestros fines revolucionarios. Segundo: La unidad de Acción ha de encaminarse a la preparación y resolución conjunta de la conquista del Poder. Tercero: Toda unificación que no sea para estos fines, la consideramos perjudicial, porque en el periodo insurreccional que vivimos, la lucha por pequeñas conquistas democráticas, se transforma en confusionista. Cuarto: Todas las secciones y afiliados tienen la obligación de trabajar fervorosamente y con ahínco por qué nuestro pensamiento unitarista triunfe por encima de los seudocampeones del Frente Único. 144 La ejecutiva que resulta elegida en este congreso está compuesta por: Froilán Miranda Guallar, Presidente; Pascual Pérez, Vicepresidente; Arsenio Jimeno Velilla, Sº General; José María Blasco, Vicesecretario; José Pina, Tesorero Contador; Babil Fustiñana, Vocal 1º; Juan José Subijana, Vocal 2º 145 En Renovación nº 149, 29/09/1934, propugnan una vuelta a los valores de Marx y Engels, a la I Internacional.
49 Quinto: No obstante las anteriores declaraciones, consideramos beneficiosas las inteligencias circunstanciales que para llevar a cabo acciones concretas contra el fascismo”. Se observa que la Juventud de Zaragoza hace suyos los postulados del ala más izquierdista del Partido. Apuesta formalmente por la creación de las Alianzas Obreras, de carácter de clase, y orientadas únicamente a la consecución de la revolución del proletariado, para no perder el tiempo en pequeñas batallas que confundan o cansen a los trabajadores146. Son llamativas las alusiones al objetivo único de la revolución como una clara intención de evitar cualquier tipo de colaboración con la burguesía republicana de izquierdas, como proponía Indalecio Prieto. Suponemos que a estos va dirigido el término “seudocampeones del frente único”. Podemos ver en el desarrollo de este Congreso que el caldo de cultivo para la insurrección estaba preparado. Octubre de 1934 El 4 de octubre de 1934 se produce la entrada en el gobierno de tres ministros de la CEDA, lo que para los socialistas suponía la inminente llegada del Fascismo y el fin de la República. Las Juventudes Socialistas se han estado preparando para este momento. Según relatan ellos mismos, han pasado de la “adolescencia a la madurez del revolucionario consciente”. Habían sustituido sus reuniones y “jiras de camaradería” por la lucha sindical y los “ejercicios militares”147. Pretenden la “transformación de las Juventudes en tropas de choque que sean realmente la vanguardia de la Revolución”. Esto se ve acompañado de una gradual incorporación de miembros de la Juventud a los puestos de dirección del Partido, hecho que no es para nada casual sino que responde a una estrategia para evitar cualquier tipo de desviación del Partido. Por este motivo, no es de extrañar que la mayor parte del Comité Revolucionario de Zaragoza estuviera formado por miembros de las Juventudes Socialistas. Este Comité lo componían Vicente Sist Rebollo, Arsenio Jimeno, Froilán Miranda y José Antonio Baras. Francisco Félix era el enlace del Comité148. 146 Este tema es objeto de discusión a la hora de ir a hacia una colaboración más profunda entre la Juventud Socialista y la Comunista. Como veremos más tarde, las conversaciones para este hecho ya estaban en marcha desde mayo de 1934, cuando en el II Congreso de la Unión de Juventudes Comunistas (UJC) hacen un llamamiento a las Juventudes Socialistas a la colaboración, en Ricard Viñas, La formación de las Juventudes Socialistas Unificadas 1934-1936. 147 “Jóvenes Socialistas” en Vida Nueva nº 193, 21/07/1934, p. 4. 148 Excepto Vicente Sist, el resto eran miembros de las Juventudes. Como hemos visto, la doble militancia era habitual, con lo cual no sabemos si actuaban en calidad de miembros de uno o de otro. Para el relato de los acontecimientos de octubre seguimos casi en exclusiva los recuerdos de Arsenio Jimeno, recogidos en Zaragoza en la tormenta y en El socialismo y el Estado. Vicente Sist, tras pasar por la cárcel fue condenado al exilio en Soria.
50 El viernes 5 de octubre comenzó la huelga general. Como en el resto de España, a excepción de Asturias, la CNT no se sumó al llamamiento, lo que tuvo un efecto negativo en el seguimiento. A pesar de ello, en zonas como las Cinco Villas, donde el Partido Socialista estaba fuertemente implantado, tuvo un amplio eco. Pero si al boicot de la CNT, le unimos la inexperiencia de los miembros del Comité Revolucionario y la falta de interés que, según Arsenio Jimeno, mostraron los dirigentes de la UGT en Aragón, el resultado nos da un seguimiento desigual, que en pocos días derivaría en fracaso. No sirvió de nada la importancia que desde Madrid se había concedido a Zaragoza, ya que incluso Juan Negrín había visitado la ciudad para reunirse con el Comité Revolucionario de Zaragoza y preparar la insurrección. Según el relato de Jimeno, los “pistoleros de la CNT” protegieron a los esquiroles de aquella huelga. Solo los campesinos de las Cinco Villas, Mallén, Gallur, Calatayud, Caspe, Magallón empuñan las armas en nombre de la revolución. En Teruel el seguimiento sería mínimo, tan solo en la zona de las cuencas mineras, donde la UGT estaba bien implantada, tiene cierta repercusión. En Zaragoza, los primeros movimientos se produjeron el jueves 4 de octubre por la tarde. Al día siguiente solo se publicó El Noticiero, periódico de la derecha. Se concentraron grupos de manifestantes en la Plaza de España de Zaragoza y el Paseo Independencia, pero fueron disueltos con contundencia149. Ante la falta de armas, la única esperanza de triunfo que les quedó fue sublevar la guarnición militar. Para ello contaban con la ayuda de un militar perteneciente a la Juventud Socialista de Madrid con el que habían acordado que, durante la noche, dejaría a uno de ellos una vía de entrada al cuartel donde realizaba el servicio militar. El encargado de la misión fue Baras, que paso toda la noche escondido en una acequia sin que su contacto apareciera. Debido a la mala organización y al cúmulo de imprevistos, es fácil imaginar que no tardaron en llegar las primeras detenciones. Al poco de comenzar la huelga, los primeros en caer fueron Miranda y Baras. Días después, en la casa que utilizaban como centro de operaciones, detuvieron a Francisco Félix, Arsenio Jimeno y Vicente Sist. El movimiento insurreccional se da por terminado en Aragón el martes 9 de octubre. Froilán Miranda y José Antonio Baras, tras un periplo por varias cárceles, terminaron cumpliendo 6 meses de prisión en la cárcel de Calatayud. El resto de miembros del Comité pasaron un mes detenidos. Posteriormente los pusieron en libertad para, poco después volver a ser detenidos, pero siempre durante un periodo de tiempo inferior al de Miranda y Baras. En la cárcel de Torrero quedaban más de 600 socialistas, casi todos ellos campesinos de las Cinco Villas, que no serían puestos en libertad hasta el triunfo del frente popular150. 149 Para el relato de estos hechos hemos seguido a S. Castillo y C. Forcadell en Historia del Socialismo en Aragón. PSOE-UGT 1879-1931, a L. Germán en Aragón durante el S.XX y a Tuñón de Lara, Historia de España. 150 Estos campesinos, serían la mayoría fusilados tras el Golpe de Estado de 1936. Los que consiguieron sobrevivir, formaron parte del famoso Batallón Cinco Villas
51 Arsenio Jimeno, que formaba parte del Comité Nacional del PSOE151, fue uno de los de miembros de la Juventud más hostigados. Por este motivo, cuando salió de la cárcel y ante los continuos registros a los que se veía sometida la Casa del Pueblo, los miembros de la Federación Aragonesa de Agrupaciones Socialistas decidieron enviarlo a Francia. El fracaso de la huelga y la cruel represión, hacen que las Juventudes Socialistas se radicalicen todavía más. Para el Partido supuso un ahondamiento de la división entre sus dos grandes tendencias, representadas cada una en las figuras de Prieto y Largo Caballero, división que no será tan acusada dentro de la Juventud, ya que como hemos visto, desde 1933 estaban completamente entregados a los postulados más izquierdistas de Largo Caballero. La Unificación de las Juventudes Socialistas y el triunfo del Frente Popular. El fracaso de la revolución supuso un duro golpe para las Juventudes y para el conjunto de la izquierda en Aragón, que pasará por uno de sus momentos más duros. Muchos militantes de estas organizaciones tuvieron que marchar al exilio, otros fueron encarcelados; los órganos de expresión de partidos y sindicatos se clausuraron. Froilán Miranda, Presidente de la Federación Provincial de Juventudes Socialistas y José Antonio Baras, pasaron más de seis meses encarcelados. Arsenio Jimeno, Secretario de la Federación Provincial, tras pasar también por prisión, tuvo que marchar al exilio. El mismo camino siguieron varios militantes de Juventudes, entre ellos, Alfonso Miranda, hermano de Froilán. Otros todavía lo pasaron peor, sobre todo los militantes de la zona de las Cinco Villas: Jacinto Baquedano, de las Juventudes de Ejea, aún estaba en la cárcel en febrero de 1936. Igual que Babil Tudela, Presidente de la Juventud de Tauste en 1931 y vocal de la Provincial, que fue condenado a muerte y tampoco salió de la cárcel hasta la amnistía que se produjo con la victoria del Frente Popular, en las elecciones de febrero de 1936. En Teruel, a pesar de que la insurrección no tuvo apenas repercusión, sabemos que Nicolás González, Presidente de la Juventud, también fue encarcelado. Tenemos constancia de la presencia en cárceles de Aragón de al menos 45 jóvenes marxistas, de los que seguro 32 pertenecían a la Juventud Socialista152. Además de estas nefastas consecuencias, también hubo repercusiones en la vida interna de las agrupaciones socialistas, cuyos miembros se dedicaron a buscar responsabilidades al fracaso de la insurrección. Para Arsenio Jimeno no hubo un solo culpable, a pesar de que sus mayores críticas fueron hechas a la falta de apoyo de los “genetistas”, también 151 Como miembro del Comité Nacional del PSOE, Arsenio es uno de los firmantes del manifiesto aparecido en El Socialista el 28-11-1933 en el que ya se avisaba a las “Organizaciones” de que estuvieran preparadas para luchar contra el fascismo. 152 A través de Vida Nueva y Vanguardia podemos localizar los diferentes nombres de los encarcelados, pero en muchas ocasiones los denominan “jóvenes marxistas” lo que dificulta a la hora de averiguar su pertenencia a las Juventudes Socialistas o las Juventudes Comunistas.
52 considera que los dirigentes de UGT no pusieron demasiado entusiasmo en los momentos que era necesario. Como el resto de la Juventud Socialista, opina que el largo proceso de huelga campesina, mantenido durante meses por Zabalza, había sido contraproducente, ya que hizo que la clase obrera se encontrara exhausta en el momento revolucionario y que las fuerzas represoras estuvieran alerta ante nuevos movimientos huelguísticos. Por otro lado, la Federación Nacional de Juventudes cargó contra el ala centrista del Partido, ahondando en la división que azotaba el seno del Partido Socialista. Este estaba dividido en dos y las Juventudes siguieron apostando claramente por la línea de Largo Caballero. El proceso de Unificación Antes de 1934 se había dado un acercamiento entre los jóvenes de la izquierda, sobre todo con anarquistas y comunistas. Tras el fracaso de la insurrección esta relación se acrecentaría, principalmente con la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC). Éstos, al igual que el Partido Comunista, no habían tenido apenas presencia política hasta el momento, pero desde el Congreso del PCE de 1932 en Sevilla153, comienzan a remontar dicha situación. Este Congreso, según Ricard Viñas, provocó una reestructuración de la Unión Juvenil Comunista de España, que incidió en una mayor autonomía respecto de la del Partido, ya que hasta el momento, más que como una organización juvenil, actuaban como los “jóvenes del partido”. Esto lleva a que, tras el II Congreso de la UJCE celebrado en mayo de 1934, envíen una propuesta a la Federación Nacional de Juventudes Socialistas para valorar la posibilidad de llevar a cabo colaboraciones. Es el inicio oficial de un proceso que no culminará hasta marzo de 1936, cuando se firma el Pacto de Unificación154. En Aragón, está iniciativa fue acogida con entusiasmo por los jóvenes socialistas. Al igual que en el resto de España, antes de las jornadas de octubre del 34, hay varios contactos entre jóvenes comunistas y socialistas. Como hemos comentado en el capítulo anterior, el proceso de “izquierdización” que vivieron las Juventudes Socialistas, favorecido por la influencia de Largo Caballero, el contexto internacional y la represión del Gobierno de los radicales, hizo más sencillo este acercamiento. Las palabras de Arsenio sobre los hechos que se habían producido y el impacto que tuvieron en los jóvenes son el mejor ejemplo que encontramos para describir el estado de ánimo de los jóvenes socialistas aragoneses: “La represión inmisericorde de Gil Robles y su colaborador Franco; los asesinatos de mineros después de haber depuesto las armas, radicalizaron a la juventud española y, principalmente, a la socialista. Las vibrantes campañas de 153 El Congreso se celebro en 17 de marzo 1932. 154 No vamos a entrar en todos los detalles de las distintas fases que sufrió este proceso, con sus avances y retrocesos, ya que creemos que está suficientemente recogido en el libro de Ricard Viñas. Pretendemos simplemente que el lector tenga una idea global del proceso para que se comprendan las posturas expresadas por los dirigentes juveniles aragoneses.
53 "Renovación", órgano de las JJ.SS.; las agresiones fascistas envalentonadas por la pleamar del fascismo italiano y del nacional-socialismo alemán augurando mil años de dominio; los temblores del capitalismo liberal presto a todas las concesiones, a todas las capitulaciones, a todas las reptaciones ante las botas fascistas con tal de frenar el avance del proletariado revolucionario que no se conformaría, solamente, con aplastar al fascismo; la luminosa esperanza de alcanzar ¡ por fin ! la tierra prometida de la emancipación obrera; todo ello contribuía a poner al rojo vivo a los jóvenes socialistas155”. No es de extrañar, con esta amalgama de emociones, encontrarnos en diciembre de 1935 con la aparición de un nuevo semanario titulado Vanguardia que se autodefine en su cabecera como “Portavoz Juvenil Marxista”156. En un artículo de su número tres, nos transmiten cuales van a ser las consignas de lucha del semanario, del que dicen es “el órgano de expresión de las juventudes socialistas y comunistas de Zaragoza (…) de lo que en un plazo breve se fundirán en una sola organización juvenil marxista leninista”. Estas consignas son: - La depuración del Partido Socialista - Estar frente al reformismo y el centrismo en las filas del partido y de la organización sindical. - Favorecer la unión orgánica del proletariado marxista. - Favorecer la creación de Comités de Alianza Obrera y Campesina en todos los lugares de trabajo. - Propugnan la existencia de una sola central sindical y la de un solo frente juvenil antifascista. Los propios jóvenes son conscientes de la evolución que les ha llevado a este punto de colaboración. Como recogen en un artículo en el que propugnan la unidad sindical157, las diferencias que los “mantenían separados han desaparecido por completo”, lo cual ha sido posible por varias cuestiones: la primera, “por las acciones en común contra la opresión fascista”, entre las que destaca la reacción a los asesinatos de la joven socialista Juanita Rico y el comunista Del Grado158; la segunda será en octubre de 1934, cuando “los jóvenes socialistas y comunistas lucharon codo con codo en todos los frentes de insurrección proletaria”, después, en la actividad ilegal, en las cárceles. Durante la feroz represión del 155 Arsenio Jimeno, Zaragoza en la tormenta. Memorias de un superviviente, Zaragoza: UGT, 1987, pp. 85 y 86. 156 A partir del nº 3 marxista-leninista 157 Vanguardia nº 3, 04/01/1936. 158 Esta reacción de las bases de ambas Juventudes ante los asesinatos producidos en 1934 también son considerados por Ricard Viñas uno de los motivos de acercamiento entre ambas juventudes.
54 Gobierno Radical-Cedista terminarían de estrecharse los lazos de unión entre ambas organizaciones. La convivencia en las prisiones es considerada por Arsenio Jimeno como una de las principales razones que alimentan y favorecen la relación entre comunistas y socialistas. Según él, que Froilán Miranda y José Antonio Baras compartieran seis meses de cárcel con un destacado dirigente del Partico Comunista es fundamental para comprender su fervor por la unificación159. Pero tal vez esta convivencia no sea tan fundamental como propone Arsenio, seguro que tendría cierta influencia, pero no más que cualquiera de las otras razones que hemos expuesto anteriormente y que han llevado a que las Juventudes Socialistas se conviertan en el ala más izquierdista del socialismo. Pero no todo era fervor por la unificación, si atendemos a las memorias de Jimeno, nos encontramos con que existió un pequeño grupo de “reformistas” en la Juventud Aragonesa, al que pertenecía un tal Francisco Gayo. Además, en un discurso pronunciado en mayo 1936, durante la asamblea de unificación en Zaragoza, se alude a que, cuando comenzó el proceso de unificación, había elementos “reformistas” en la dirección de Juventudes Socialistas que hicieron que el proceso avanzara muy despacio. No debieron ser muy potentes, ya que podemos ver que, en diciembre de 1935, la unidad de acción de ambas juventudes era casi total. Esto es consecuencia del proceso que hemos observado desde 1934, en el que las bases de ambas organizaciones han ido de la mano en multitud de actos, pero la Federación Nacional de Juventudes Socialistas no quería que esta unión se llevase a cabo por las bases, sino a través de un proceso en el que previamente los dirigentes se pusieran de acuerdo. Estas discusiones, con sucesivos avances y retrocesos, se prolongaron a lo largo de dos años. Para que llegaran a buen puerto, fue fundamental el VI Congreso de la Internacional Juvenil Comunista (IJC), celebrado entre septiembre y diciembre de 1935, al que asistió José Laín encabezando la delegación en representación de la Federación Nacional de Juventudes Socialistas.160 En este congreso se produce un cambio radical en la concepción de lo que debe ser una organización juvenil política161. Mijail Wolf, miembro del Buró Político de la Internacional Juvenil Comunista, plantea en su ponencia “crear una Federación de masas cuyas puertas estén completamente abiertas a todos los jóvenes que quieran participar leal y sinceramente 159 Arsenio Jimeno en Zaragoza en la tormenta no revela el nombre de la persona pero sí la alta consideración que tenía el Partido Comunista que le llevaría, durante la guerra, a desempeñar cargos de dirección en el PC. 160 José Laín, nacido en Urrea de Gaén, cursó Derecho en la Universidad de Madrid. Era miembro de la Comisión Ejecutiva de la Federación de Juventudes Socialistas. Se encontraba exiliado en Moscú desde la revolución de 1934. Ricard Viñas, La formación de las Juventudes Socialistas Unificadas…, p. 36. y Enciclopedia Aragonesa Online. 161 Este cambio era consecuencia del hecho producido unos meses antes en el VII Congreso de la Internacional Comunista, en el que se abandonan las políticas de confrontación con la socialdemocracia y se apuesta por los Frentes Populares.
55 en su trabajo”. Con esta propuesta, quería abandonar el papel de jóvenes del Partido que hasta el momento habían desempeñado y que les condujo a ser una organización “sectaria” y alejada de los intereses de la Juventud. Tras este Congreso, los dirigentes de la UJCE enviaron un comunicado a la dirección de la Federación Nacional de Juventudes Socialistas con el siguiente encabezamiento:162 “Cumpliendo con las decisiones del Congreso, nosotros, Buró político del Comité Central de la UJC (Sección de la IJC) proponemos a la Comisión Ejecutiva de la FJS: la fusión en una sola organización marxista leninista de la juventud, que ponga sus fuerzas al servicio de la lucha por el Poder para los trabajadores, por el socialismo” Entre la declaración de intenciones de esta unión se encontraba la formación de un frente de toda la juventud trabajadora por la paz, el progreso y la libertad, mantener una estructura que permitiera la adhesión de Asociaciones y Círculos juveniles, y guardar relaciones fraternales con el Partido Comunista y el Partido Socialista. También quieren propiciar, en la medida de lo posible, la fusión de la IJC y la IJS para crear la Internacional Juvenil Unificada. Los instrumentos para conseguir estos objetivos serán: ‐ La unificación de las organizaciones y el Comité bajo el control de los Comités de Enlace. ‐ Crear el programa, los estatutos y la plataforma de lucha de la organización. A pesar de que la respuesta afirmativa de la Juventud Socialista no se daría hasta marzo (mes en el que se firman las bases de unificación163), observamos, por las propias declaraciones de los jóvenes, que los dirigentes dan por hecha esta unidad. En enero de 1936, un artículo afirma que “Hoy podemos dar como acontecimiento inmediato la unificación de las Juventudes Socialistas y Comunistas”164. Este fervor por la unidad no se da solo en Zaragoza, ya que llegan adhesiones a Vanguardia y a su línea editorial de jóvenes de diversos pueblos. Así, vemos la primera muestra de apoyo165 cuando se crea en Tauste un grupo de Vanguardia compuesto por 18 personas. Posteriormente vamos a ver más adhesiones: jóvenes de Peñaflor de Gállego, Terrer, Arándiga, Jaca, Cetina166 y Ejea167. 162 Vanguardia nº1, 21/12/1935. 163 Estas Bases se firmaron en Moscú el día 15 de marzo, por la delegación conjunta que habían enviado la UJC y la FJS. 164 Vanguardia nº3, 04/01/1936. 165 Vanguardia nº 3. 166 En concreto aparecen los nombres de Vicente Cantarero, de Terrer; Santiago Royo, de Arándiga, de Juan Pérez Pérez, de Jaca, y de Feliciano Rodrigo, de Cetina. 167 Adhesión firmada por Saturio Jiménez, Pedro Asensio, Esteban Millán, Luís Bericat, Pascual Fenollé, Felipe Pérez, Joaquín Blasco, Mariano García, Miguel Gallizo, Florencio Nuez, José Nuez, Mariano Lanas, José Parral y Pablo López.
56 La unidad de acción con las Juventudes Comunistas es un hecho consumado en Zaragoza y Aragón. Esta unión se refuerza con la creación del Frente Popular, con el que ganaron las elecciones en febrero de 1936, y el cual ahora quieren ampliar con la participación de todas las organizaciones de izquierdas. La estructura de estos Frentes Populares será similar a la de cualquier organización, dividiéndose por localidades, provincias y regiones. El 23 de enero de 1936 tiene lugar en Zaragoza un multitudinario mitin “juvenil marxista”, en los locales de UGT, en el que intervienen José Almudí y Josefina Pérez por la Juventud Comunista, y José Antonio Baras y Froilán Miranda por la Socialista. Este acto es reconocido en Vanguardia como una nueva etapa en el camino a la unificación, remarcando que las diferencias entre jóvenes socialistas y comunistas ya no existen. El mitin lo presidió Francisco Félix, de la Juventud Socialista; en su presentación destacó la coincidencia de la fecha del acto con la celebración de la jornada de las 3 LLL: Lenin, Liebknecht y Luxemburgo. Después, intervendrá José Almudí, que celebra con entusiasmo que su primera aparición pública como militante comunista sea en un acto de unidad juvenil. En su intervención lleva a cabo una comparación entre la situación de “depauperación que el fascismo ocasiona entre las masas de intelectuales” frente a las condiciones que “disfrutan las masas laboriosas de la Unión Soviética”. Por su parte, Baras, también ensalza las bondades del régimen soviético, remarca la posición de la juventud como vigilantes del Partido Socialista y su apuesta por las Alianzas Obreras. Este último punto nos hace pensar que ya estaban más cerca de las posiciones comunistas que de las socialistas, ya que el VII Congreso de la Internacional Comunista hizo una gran apuesta por potenciar estas Alianzas mientras que el ala izquierda del Partido Socialista era partidaria de que la unión se hiciera en el seno del PSOE. Observamos que las Juventudes evolucionan en su postura mientras que en el Partido siguen manteniendo posturas similares a las de 1934. Posteriormente, ese se acrecenta con la política de Frentes Populares Las intervenciones de Josefina y Froilán siguen el mismo esquema que las anteriores: recuerdo a las tres LLL, recuerdo de la traición de la socialdemocracia alemana y, por el contrario, el ejemplo del buen hacer de la Revolución Rusa y la exaltación de la unidad juvenil, si bien Josefina centra su intervención en la figura de Rosa Luxemburgo. Se insiste en que la Juventud tiene que ser una organización de masas para luchar contra el fascismo y la guerra. Abogan porque los sindicatos se abran a los jóvenes, apostando por unas cuotas más bajas para ellos. En los pueblos también llevan a cabo actos conjuntos (en Murillo de Gállego y en Peñaflor) y se producen más adhesiones desde varias localidades: Tauste, Caspe, Uncastillo. Incluso otros grupos llevan a cabo la unificación con antelación, sin atender al proceso marcado por la dirección nacional, como es el caso de Ejea, donde el 24 de febrero de 1936 se funda la Juventud Marxista168, nombre no reconocido en ningún 168 Vanguardia nº12, p. 2, “Por la unificación de los Jóvenes Marxistas”. Estos fenómenos se dan en varias localidades de Aragón y suponemos también que en el resto de España porque podemos observar en
57 acuerdo y que nos muestra la facilidad con que se realiza esta unión por la base, lo que os indica la presencia de puntos comunes de cultura política compartida además de unas experiencias comunes que facilitan el acercamiento. El acuerdo A principios de marzo de 1936, la Internacional Juvenil Comunista envía una carta de la FJS169, en la que se congratulan de la marcha del proceso de unificación y se hacen eco de los actos de enero celebrados en toda España con motivo de la conmemoración de las Tres LLL. También agradecen la presencia de una delegación española en su VI Congreso. A través de la misma, les hace llegar el mensaje de que “los jóvenes revolucionarios de todos los países desean ardientemente (…) que lleguéis a la creación de la Federación Única de la juventud revolucionaria, signo anunciador de la internacional única”. La carta la firma Raymond Guyot, Secretario General de la Internacional Juvenil Comunista. Posteriormente, la Comisión Ejecutiva de la FJS y el Comité Central de la UJC se dirigen a todos sus militantes para informar de los avances conseguidos170. Vuelven a repasar los hitos más importantes que les han llevado a la unificación (los asesinatos de Rico y Del Grado, octubre de 1934, etc.) para hacerlos culminar en el triunfo del Frente Popular y en la unificación “que ya se puede considerar del todo realizada”. En su misiva, anuncian que una delegación de ambas Juventudes viajara a Moscú para ultimar los detalles de la unificación junto con el Comité Ejecutivo de la Internacional Juvenil Comunista. A su regreso, el 16 de marzo, los delegados informan de las bases de unificación a las Ejecutivas de las dos Juventudes, que aprueban el informe íntegramente y acuerdan nombrar una “Comisión compuesta de seis camaradas (tres por cada juventud) para que dirijan hasta tanto se celebre el congreso, todos los trabajos de la unidad”171. Este órgano va a tener reflejo en Zaragoza, donde la Comisión Provincial de Unificación la forman Froilán Miranda, José Antonio Baras y Francisco Félix por la Juventud Socialista y José Mª Tamames, José Puértolas y Julián Campillo por la Juventud Comunista172. Si la dirección Nacional daba por hecha la unificación, en Aragón hemos visto que esto ya se consideraba así, al menos, desde enero. Tras sus primeros actos conjuntos por los barrios de Zaragoza, fundaron Vanguardia en diciembre, y tras el mitin pro unificación de enero, la actividad conjunta no había parado de crecer: el 12 de marzo realizan un acto de Vanguardia nº17, p. 2, un anuncio de la Comisión Nacional de Unificación pidiendo que este hecho no se produzca y que la “unificación se haga en absoluto de acuerdo con las normas dadas en la declaración y por vía interior”. 169 Vanguardia nº12 7/03/1936, p. 1. 170 Vanguardia nº13 14/03/1936, p. 2. 171 Está comisión estará compuesta por Santiago Carrillo, Federico Melchor y Carlos Hernández por los jóvenes socialistas y Medrano, Vidal y Muñoz Arconada por los comunistas. Vanguardia nº15, 28/03/1936, p. 1. 172 Vanguardia nº20, 1/05/1936.
64 multitudinario acto que celebran de manera conjunta Comunistas y Socialistas el 31 de mayo de 1936, Santiago Carrillo realiza una intervención en la que se dirige a los jóvenes libertarios, indicando que no pretende una absorción si no simplemente la unidad de acción, que convertirá en “nimias todas las diferencias ideológicas”. Aunque las Juventudes en Aragón hacen suyo este planteamiento, el proceso no será tan rápido y sencillo como el de la unificación con comunistas ya que, como veremos más adelante, estos llamamientos a la unidad de acción con Jóvenes Libertarios, continúan durante el desarrollo de la guerra sin que en ningún momento esta unión se haga efectiva La relación de la Juventud con el Partido Socialista Al mismo tiempo que las relaciones con los comunistas son cada vez más estrechas, la vida interna en el Partido Socialista se vuelve más complicada. En diciembre de 1935, se crea en Zaragoza el grupo Claridad, representantes del apoyo a Largo Caballero, que utilizaran Vanguardia como altavoz de sus acciones. Con motivo de las elecciones de febrero de 1936, podemos ver a los miembros de la Juventud volcados en la campaña, participando en mítines conjuntos no solo con miembros de la Juventudes Comunistas y el Partido Comunista sino también con miembros de todos los partidos que formaban el Frente Popular en Aragón. Pero esto es una situación temporal, ya que la línea tomada por la Juventud Socialista, expresada a través de Vanguardia, va a provocar numerosos enfrentamientos entre Partido y Juventudes. Si hemos visto antes que los expulsados de la Juventud por reformistas tenían dificultadas para poder participar en una asamblea de las Juventudes Socialistas, los militantes de la organización juvenil tampoco van a tener fácil participar en las Asambleas del Partido Socialista. A finales de marzo de 1936, informan de que el Partido está realizando sus asambleas a puerta cerrada189, les acusan de querer ocultar la división interna, de aspirar a ser únicamente un partido republicano y renunciar a la unidad política del proletariado español. Este artículo inicia una serie de reproches mutuos que se pueden seguir a través de Vanguardia y Vida Nueva, en una agria polémica que se prolongará hasta el golpe de estado de julio, y que rebasa, en muchos casos, el límite de la educación190. Está polémica entre ambos periódicos se extenderá, ya que también el 189 Vanguardia nº 15, 28/03/1933 p. 1, “A puerta cerrada”. 190 En Vida Nueva nº241, 4/04/1936, en un artículo titulado “La verdad sobre las Asambleas de la Agrupación Socialista de Zaragoza” contestan a lo publicado en Vanguardia, al que llaman “periodicucho” “papeliyo epiceno […] que se nutre de concupiscentes defecciones”, “semanario anfibio”, entre otros adjetivos de dudoso gusto. A este artículo y a estos insultos responde Vanguardia en su número 17, de 11/04/1936 en un artículo titulado “Un rato a puercos…”, en el que en su primera frase califica a Vida Nueva de “Organillo de la memocracia local”. Como decimos, la polémica se sucede, y la podemos seguir en el 243 de Vida Nueva, en el Artículo titulado “Inutilidad de un prolongado esfuerzo”. Al menos, en estos artículos podemos ver que existe una diferencia estratégica entre ambos, que versa sobre la importancia que desde Vanguardia conceden a la formación de las Alianzas Obreras frente a lo inútiles que las consideran desde Vida Nueva. Cabe destacar que, los escritos que aparecen en Vida Nueva son de José Mulet, director de Vida Nueva, que había sido miembro de la Juventud hasta comienzos de los años 30 y por lo tanto, compañero de José Antonio Baras, responsable de contenidos de Vanguardia.
65 grupo Claridad de Zaragoza entra en ella para contestar a unos artículos que les dirigen desde Vida Nueva. En ocasiones, también podemos observar la opinión que merece al militante de base este enfrentamiento, como en el caso de Concepción Juste, a la que le resulta “bochornoso” el estado de tirantez entre hermanos de clase y recomienda fijarse en el verdadero enemigo191. Estas posiciones de enconado enfrentamiento llegarán a su máximo cuando Indalecio Prieto da un mitin en Ejea, en el que se escucharon gritos a favor de las “Alianzas Obreras y Campesinas” y de apoyo a Largo Caballero. De estos altercados fueron acusados de manera unánime los miembros de la Juventud Socialista, sobre todo en la figura de Arsenio Jimeno que, como ya hemos dicho, negará categóricamente esta participación. Por este mitin conocemos también que algunas secciones de la Juventud eran partidarias de las ideas de Prieto192, ya que tras estos actos el Presidente de la Juventud de Mallén niega autoridad a los jóvenes zaragozanos para autoproclamarse adalides de la revolución, y les acusa de pasividad en el momento revolucionario de octubre del 34. Finalmente, la Juventud tendrá un papel importante en la organización del acto del 31 de mayo en la plaza de toros de Zaragoza en el que intervendrán Largo Caballero, José Díaz y Santiago Carrillo, que se convertirá en el más multitudinario de la historia política de Aragón al contar con la asistencia de 35.000 personas. La ruptura con el Partido se hace patente tras estos dos actos. Vida Nueva recoge la noticia de que el Comité Nacional del Partido Socialista “ha atacado a fondo el problema de la lucha intestina” y entre otras decisiones, declara a Claridad diario “faccioso”. Haciendo suyas las resoluciones, el Partido en Aragón proclama Vida Nueva como el único órgano oficial y el único que las secciones deben “adquirir, subvencionar y propagar entre sus adheridos”. Prohíben a la Juventud entrar en la dirección del Partido, ya que las atribuciones de dirección y orientación doctrinal corresponden al mismo y reprueban el mal uso que han hecho de la autonomía que tienen concedida193. Se puede concluir que para 1936 el camino hacia una organización juvenil de masa y casi autónoma de ningún partido estaba hecho. Hemos visto la posibilidad de una convivencia de lo jóvenes socialistas en un régimen como la República, pero por las decepciones sufridas comienza un proceso de radicalización al mismo tiempo que se desprenden de esa “contaminación” de la cultura política republicana para dejar libre la verdadera cultura socialista revolucionaria, que por la coyuntura tanto nacional como internacional, se precipita en un viaje sin retorno a posiciones revolucionarias. 191 Vida Nueva nº 249, 30/05/1936 192 Vida Nueva nº 248, 23/05/1936 193 Vida Nueva nº 250, 6/06/1936
66 6. Conclusiones Mediante este trabajo pretendido mostrar las bondades del uso conjunto de las categorías de Koselleck y el concepto Cultura Política para explicar y entender el proceso de radicalización y autonomía experimentado por las Juventudes Socialistas. Por un lado, por las categorías de espacio de experiencia y horizonte de expectativas, observamos como la coyuntura influye y moldea en la acción política de los miembros, a su vez, por los elementos de cultura política que manifiestan los miembros de esta organización podemos entender el porqué del viraje tan rápido, producido en menos de un lustro. Y no es porque de repente las Juventudes experimente esté cambio tan radical, sino que el ADN impregno en su cultura política facilita este cambio; no surge una nueva CP, sino que dentro de la de la CP socialista se ha ido forjando, desde principios de siglo, una cultura impregnada de muchos elementos compartido con los republicanos, valores que siempre han estado ahí, en permanente lucha y convivencia con el socialismos revolucionario a lo largo de la historia de los socialistas del primer tercio siglo, y en función de las experiencias vividas y de sus horizontes de expectativa han prevalecido uno y otro, por eso, en el caso del periodo de la Segunda República, el cambio se nos muestra tan marcado tanto por la intensidad del mismo como con la rapidez con la que se produce, esto es debido a que las expectativas de cambio puestas en la República eran tan altas como necesarias, por lo que en cuanto se comienzan a frustrar, el cambio de actitud de los jóvenes socialistas se produce rápidamente.Como digo, no se trata de que surja una nueva cultura política, al contrario, es el resurgir de una parte de su cultura que había sido adormilado por esa cultura republicana que dominó el primer tercio del siglo XX.
67 Creo que este estudio nos sirve mostrar las virtudes de un concepto a la vez tan heterogéneo y omnicompresivo como el de Cultura Política, porque a través de sus componentes es como hemos podido comprobar la magnitud de este cambio, pero a la vez, combinado con las categorías establecidas por Koselleck no nos olvidamos de la importancia de la coyuntura. Por otro lado, esta primera aproximación a mi objeto de estudio, me sirve para intuir por donde puede ir la respuesta a las preguntas que me planteaba al principio. Por supuesto, será necesario profundizar en el estudio de las fuentes de carácter estatal. Y para responder a algunas cuestiones sobre el cómo se ha formado la cultura política de las juventudes socialistas deberé remontar hasta fundación, incluso más allá, hasta ver como se construye la cultura política socialista de principios de siglo. Pero si que me ha quedado claro que un cambio en los valores que conforman la cultura política produce una modificación en las formas de acción e incluso en las formas de organización, hemos visto como estos jóvenes pasaban de organizar obras de teatro y grupos infantiles, a desfilar cual militares por las calles de Madrid. Y hemos visto como el cambio en la coyuntura facilitaba el acercamiento con otras agrupaciones juveniles, principalmente con las juventudes Comunistas, pero también con libertarios y republicanos, de todas formas, el que con unas fuera más fácil que con otras compartiendo una misma coyuntura nos puede estar indicando elementos de cultura política compartido más con unos que con otros También nos han servido estas páginas para observar como estos jóvenes con una marcada conciencia de clase, adquieren también una conciencia generacional y como, reaccionando a la coyuntura de auge de los fascismo europeos, se convierten en la punta de lanza del movimiento antifascista. Para terminar, recojo de nuevo unas palabras de Jiménez de Asúa, lo que el llamó, en 1929, la “tesis de los mozos”: La juventud de hoy cree tener un perfil propio; se siente radicalmente diversa de la madurez imperante; desconfía de las organizaciones políticas y sociales vigente y creo llegada su hora de operar194. Esto y no otra cosa fue lo que hicieron estos jóvenes socialistas en la década de 1930. 194 JIMÉNEZ DE ASÚA, L. y LÓPEZ-REY ,: Juventud. Conferencia de Luis Jiménez de Asúa y réplica de J. López Rey, Madrid, Tip. Velasco, 1929, p.20
68 7. Anexo documental 30 de marzo, 7
69 10 de abril, 1
70 Documento 6 - “Nuestras consignas”, Vanguardia n.º 3, p. 3, 04/01/1936.
71
72 Alegoría de la similitud entre España y la URSS. Identificación de Largo Caballero con Lenin. Vanguardia.
73 7. Bibliografía y fuentes documentales (Selección) 1.1 Archivos (Selección) - Archivo Histórico Nacional - Centro Documental de la Memoria Histórica • Federación de Juventudes Socialistas de España 1907-1934. • Juventudes Socialistas de Gijón (Asturias) 1929-1934. • Federación Provincial de Juventudes Socialistas de Santander 1932-1936. • Juventudes Socialistas de Santander 1922-1936. • Juventudes Socialistas de Barruelo de Santullán (Palencia) 1929-1936. • Juventudes Socialistas de Eibar (Guipúzcoa) 1931-1936. • Juventudes Socialistas de Vizcaya 1921-1936. • Juventudes Socialistas de Baracaldo (Vizcaya) 1927-1936. • Juventudes Socialistas de Begoña (Vizcaya) 1904-1921. • Juventudes Socialistas de Bilbao (Vizcaya) 1908-1936. • Juventudes Socialistas de Esparragosa de la Serena (Badajoz) - Archivo de la Fundación Pablo Iglesias • Archivo de las Juventudes Socialistas de Yecla (Murcia) 1927-1934. - Archivo de la fundación Largo Caballero - Archivos Provinciales 1.2 Fuentes hemerográficas (Selección) - Adelante, 1930-1932. Fondos Archivo Fundación Bernardo Aladrén. (Zaragoza) - Vida Nueva, 1930-1936. Fondos Archivo Fundación Bernardo Aladrén. (Zaragoza) - Vanguardia, 1935-1936. Institución Fernando “El Católico” (Zaragoza) - Renovación, 1905-1936. Fondos Archivo Fundación Pablo Iglesias. (Madrid) - El Socialista, 1930-1936. Fondos Archivo Fundación Pablo Iglesias. (Madrid) - Claridad, 1935-1936. Archivo Fundación Largo Caballero. (Madrid) 1.3 Fuentes Orales Entrevista a José Lambea Sierra, miembro de los Pioneros de Juventudes Socialistas en 1936). Realizada en La Puebla de Híjar, el 30de agosto de 2008. 1.4 Monografías y artículos (Selección) CAMPO, T.: Recuerdos de un compromiso: historia oral del socialismo en Aragón,