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Abstract
Este documento ofrece una aproximación a un cambio político desde el discurso de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca del Garraf. Contextualizado bajo parámetros democráticos, los movimientos sociales y la acción colectiva son inherentes a la sistematización del orden político. Esta investigación nos aproxima a la realidad social que demanda un cambio político. Gómez Delgado, Nieves; Gómez Quintero, Juan David
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Trabajo Fin de Máster DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL APROXIMACIÓN A UN CAMBIO POLÍTICO DESDE EL DISCURSO DE LA PLATAFORMA DE AFECTADOS POR LA HIPOTECA DEL GARRAF Autor NIEVES GÓMEZ DELGADO Director JUAN DAVID GÓMEZ QUINTERO FACULTAD DE ECONOMÍA Y EMPRESA 2013
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL TRABAJO FIN DE MÁSTER 2 ÍNDICE PRESENTACIÓN ....................................................................................................................... 4 INTRODUCCIÓN ........................................................................................................................ 6 CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO ........................................................................................... 8 1.1. DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA .......................................................................... 8 1.1.1. Concepción de la democracia representativa ..................................................... 8 1.1.2. La participación sociopolítica ............................................................................... 12 1.1.3. Mecanismos de participación .............................................................................. 15 1.2. NUEVOS MOVIMIENTOS SOCIALES Y ASOCIACIONISMO.............................. 18 1.2.1. Los movimientos sociales y la acción colectiva ................................................ 19 1.2.2. El asociacionismo como puerta de entrada a la acción colectiva .................. 21 CAPÍTULO 2. MARCO CONTEXTUAL ................................................................................ 24 2.1. CAUSALIDAD DEMOCRÁTICA EN LA CONSTRUCCIÓN DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS ............................................................................................................................. 25 2.2. REALIDAD CAUSAL EN PERSPECTIVA DEL DERECHO A LA VIVIENDA ..... 26 2.2.1. Consecuencias de la falta de vivienda ............................................................... 28 2.3. EL SURGIR DE LA PLATAFORMA DE AFECTADOS POR LA HIPOTECA ..... 29 CAPÍTULO 3. ESTUDIO DE CASO ...................................................................................... 33 3.1. DESCRIPCIÓN DE LA CATEGORÍA DE ANÁLISIS .............................................. 33 3.2. LA REALIDAD DE LA ACCIÓN COLECTIVA .......................................................... 36 3.2.1. De la necesidad individual a la acción colectiva ............................................... 36 3.2.2. Las directrices de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca del Garraf ... 39 3.2.3. Análisis del discurso producido en las mesas de debate ............................... 42 3.2.4. Materialización de los logros obtenidos, las acciones de la PAH-Garraf ..... 45 3.3. EL DISCURSO TÉCNICO FRENTE A LA GESTIÓN POLÍTICA DEL DERECHO A LA VIVIENDA .................................................................................................................... 46
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL TRABAJO FIN DE MÁSTER 3 CAPÍTULO 4. RESULTADOS Y CONCLUSIONES ........................................................... 48 4.1. RESULTADOS OBTENIDOS EN LA INVESTIGACIÓN ........................................ 49 4.1.1. La etimología democrática, la paradoja del orden social ................................ 49 4.1.2. El movimiento social, la acción colectiva y el asamblearismo instituyente .. 50 4.1.3. El discurso técnico frente la gestión política en materia de vivienda ............ 51 4.2. CONCLUSIONES DE LA INVESTIGACIÓN ............................................................ 52 BIBLIOGRAFIA ......................................................................................................................... 54 WEBGRAFIA ......................................................................................................................... 55 CONFERENCIAS ................................................................................................................. 55
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL TRABAJO FIN DE MÁSTER 4 PRESENTACIÓN El siguiente trabajo está dirigido a la comprensión de la formación de la sociedad civil en la comitiva política. Situados en un marco democrático bajo directrices representativas, es mediante el discurso tanto político como social donde se demanda una mayor atención de las necesidades y soluciones que emergen de la realidad social. Este ejercicio de demanda se detecta en la acción colectiva promovida por los ciudadanos. El interés de abordar la participación sociopolítica viene dada por dos circunstancias cruzadas en mi realidad personal. Primero de todo, el acercamiento y conocimiento de la metodología política llamada gobernanza, ésta conocida en las horas lectivas del Máster en Sociología de las Políticas Públicas y Sociales, despertó gran interés en poder conocer cuáles eran los mecanismos políticos que permitían la entrada de los ciudadanos a los debates y decisiones de las políticas públicas. Revisar dicha argumentación reflejó cierta contradicción entre debate abierto y acción ejecutada; la gobernanza sólo se materializaba en determinadas condiciones, bajo determinados pretextos de entrada al debate 1 . Por lo que destaqué cierto grado de incoherencia al llevar a cabo la metodología planteada y un abanico muy amplio para poder desarrollar con eficiencia los mecanismos de gobernanza en la sociedad. Aún y así, y como segundo factor incipiente a este trabajo, vislumbraba cierto interés ciudadano en poder formar parte de esa mesa de intereses a la hora de tomar las decisiones, que al fin y al cabo afectan a lo sociedad en su globalidad. Las nuevas asociaciones surgidas tras el característico “Movimiento 15M” me hicieron reflexionar sobre si la lucha social era equitativa con la ejecución política por la precariedad existente en una efectiva democratización de las decisiones públicas. 1 Esta información fue adquirida y contrastada mediante el diálogo con diferentes profesionales del ámbito de la participación, uno de ellos mi tutor de prácticas Javier Escartín, técnico en participación infantil de la Dirección General de Aragón. Así como con el profesor en Políticas del Agua Carlos Gómez Bahillo, puesto que es uno de los ámbitos donde se realizan mayor intromisión ciudadana en la toma de decisiones para abordar las actuaciones acordes en políticas del agua. Por lo que detecté una precaria materialización de la gobernanza de manera equitativa en las políticas públicas resolviendo puntual.
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL PRESENTACIÓN 5 Este trabajo refleja como el discurso político dirigido en una dirección se enfrenta a una realidad que procura esquivar. La construcción argumental del proceso político democrático se presenta como claro y conciso en la construcción conjunta de las políticas públicas, pero la opinión de los ciudadanos refleja un discurso lleno en argumentación y vacío en acción eficiente a la hora de dar respuesta a las necesidades emergentes de la sociedad. Por lo tanto, esta investigación es una aproximación a vislumbrar un cambio en las directrices políticas, ya no exclusivo desde mecanismos de gobernanza, si no, desde la acción social hacia la intromisión del ciudadano en el debate y toma de decisiones de las políticas públicas.
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL TRABAJO FIN DE MÁSTER INTRODUCCIÓN El siguiente trabajo nos adentra en la relación Estado-sociedad; bajo parámetros democráticos y actuaciones sociales encaminadas a la construcción de las decisiones políticas en el ámbito de políticas públicas, encontramos necesario abrir el debate sobre si se está considerando una nueva metodología en el hacer política, de cara a la eficiencia en la construcción y aplicación de respuestas a las necesidades sociales. Para ello, analizamos el concepto de democracia bajo parámetros contemporáneos destacando su carácter representativo, así como el carácter deliberativo o participativo que está adquiriendo relevancia de cara a la intromisión de los ciudadanos en el actuar político a lo largo del siglo XXI. En la conceptualización, la relación que emana entre democracia y sociedad civil es inherente a su descripción, por lo que analizamos el nuevo movimiento social y acción colectiva como reivindicación desde la estructura social a la organización política para la intromisión de la sociedad en los aspectos públicos. Como modelo práctico en la comprensión de la formación social hacia la acción colectiva para crear un discurso social equitativo a las relaciones de poder, esta investigación analiza la estructura asociativa de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), teniendo como caso a los participantes de la PAH-Garraf para el análisis de su comitiva política en el actual marco democrático. Por lo tanto, la hipótesis que emerge a esta investigación es, como indicábamos al inicio, si se cree necesaria una nueva metodología política que garantice el orden y protección a las realidades emergentes de la sociedad contemporánea. Los objetivos detectados para la resolución de dicha hipótesis parten de proporcionar una aproximación a la realidad política desde la realidad que se emerge en la sociedad. • Conocer la conceptualización de la democracia contemporánea • Conocer cuál es la interferencia entre política y sociedad • Descifrar las actuaciones políticas hacia la participación sociopolítica
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL INTRODUCCIÓN • Describir el discurso social sobre la estructura política • Conocer cuál es la actuación realizada por la sociedad en la fluctuación con el Estado en la toma de decisiones de orden público. • Aproximar nuevos perfiles de actuación civil en la democracia Por lo tanto, esta investigación mediante los objetivos planteados, pretende recoger el discurso de la sociedad que participa en procesos colectivos para el reclamo de soluciones en la realidad emergente. La muestra con la que detecta dicha formación está contextualizada desde el derecho a la vivienda. Esta investigación presenta la siguiente estructura. Desde la argumentación de una democracia representativa con directrices deliberativas mediante la participación sociopolítica (capítulo 1) se produce la descripción (capítulo 2) de cómo se configura la sociedad para su intromisión en los procesos de toma de decisión, además de argumentar en qué consisten los movimientos sociales, su relevancia en la estructura democrática y cómo se configura en la actualidad la movilización ciudadana para proporcionar una cobertura eficiente a través de la intromisión en la estructura política. Finalmente, en el estudio de caso (capítulo 3), se presenta la metodología de la investigación, se descifra la correlación entre estado-sociedad para, mediante el caso estudiado la acción colectiva llevada a cabo por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, se produce una aproximación al discurso social y técnico sobre la requerida modificación en las dinámicas políticas establecidas hasta ahora. Está entre sus manos una aproximación a los mecanismos participativos instituyentes en nuestra realidad democrática, en la configuración de la acción colectiva hacia su intromisión en los asuntos públicos para determinar el carácter democrático de nuestra estructura política y la necesidad de replantear la metodología política llevada a cabo en las últimas décadas.
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL TRABAJO FIN DE MÁSTER CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO Para el análisis de la concepción de la democracia deliberativa en la estructura política que emana el poder en el siglo XXI, debemos atender dos procesos simultáneos a la creación del Estado y la conceptualización de la ciudadanía contemporánea. Esta comprensión la veremos desarrollada mediante el marco teórico de la evolución democrática, y la consiguiente formación civil de la estructura social desde los procesos de los movimientos sociales, la acción colectiva y la participación sociopolítica desde mecanismos asamblearios. A estos dos escenarios se reduce la clave teórica para la comprensión y respuesta a nuestra hipótesis: el surgimiento de las directrices deliberativas en la dinámica democrática del siglo XXI para la estabilidad y eficiencia del ejercicio político en el devenir de la política pública. 1.1. DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA Este primer apartado argumenta la consolidación de las democracias, haciendo hincapié en los mecanismos representativos y la incidencia de la sociedad en los procesos deliberativos. Considerándose oportuna la descripción para la aproximación a las directrices democráticas encaminadas a la construcción conjunta del devenir político en el ámbito público. 1.1.1. Concepción de la democracia representativa El significado epistemológico de democracia significa poder (kratos) del pueblo (demos), siendo el poder del pueblo que existirá mientras sus ideas y valores vivan (Sartori, 1987) 2 . Se promueve, a lo largo de la historia y evolución social mediante la concepción de un orden equilibrado en los conflictos surgidos en la polis por la falta de equidad entre gobernantes y gobernados (Pastor, J. 2003), por lo que la configuración y correspondiente modificación a lo largo de la historia es consecuencia continua de la transformación de valores y logros sociales. 2 Citado por Dzib Peraza, E. D., Reynal Quintanilla, A. K. 2008
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO Por ello, observamos que en el transcurso de la historia se han dado determinadas definiciones y concepciones de la misma para equiparar los poderes políticos del orden (Bergua, J.A. 2007) con la demanda en valores y adquisición de derechos por parte de la ciudadanía. Encontramos, dentro de los estados occidentales, donde se han dado las circunstancias correlativas a la creación y mantenimiento de las democracias (Bergua, J.A. 2009), que se han instaurado diferentes metodologías e ideologías tras la adquisición y desarrollo del poder, pues podemos discernir entre democracias de corte liberal (Dzib Peraza, E.D 2008) con la correspondiente adquisición de derechos y libertades hacia la ciudadanía donde el control político estaba fundamentado por límites de corte económico; enfocada desde el republicanismo e incluso la necesaria transición dictatorial para, finalmente desentrañar la actual democracia representativa bajo parámetros macro estructurales 3 de la era contemporánea. Respecto a la consolidación y creación de las democracias, debemos destacar el discurso de Rabasa (2007) 4 describe acertadamente que mientras que la transición democrática exige la creación de instituciones políticas básicas de un nuevo sistema democrático y la elaboración de nuevas reglas para regular el comportamiento político de ciudadanos, organizaciones y las élites gobernantes, la consolidación democrática implica la legitimación de esas instituciones y la extensa internacionalización de las reglas básicas de comportamiento del nuevo régimen democrático. Esta descripción nos induce a la institucionalización en la que se fundamenta el poder político para la legitimidad de su actuación gubernamental. Esta institucionalización la argumenta José Ángel Bergua (2007) cómo la normalización de determinadas realidades vividas, que tras la experiencia, consolidación y aceptación de la realidad se consolida como institucionalizado, aún y así, el autor señala la necesaria heterogeneidad del caos vivido en sociedad antes de dotarse de institucionalidad. Esta teoría sobre lo instituido e instituyente nos conduce a reflejar como “la sociedad civil juega un papel determinante en el desarrollo y posterior consolidación de la democracia, actuando como canal de comunicación entre el gobernante y sus gobernados, dándose también como el encargado de contener y denunciar los posibles abusos y/o violaciones de la ley para someterlos a escrutinio público. Concluyendo que una sociedad activa es mucho más esencial para la consolidación y manteni3 No es motivo primordial el analizar la macro estructura de intereses que caracteriza la democracia, pero si esclarecer que la estructura actual refiere a la dependencia intraestatal promovida por la emergente globalización tanto política como de mercado desde finales del siglo XX. 4 Citado por Dzib Peraza, E.D Reynal Quintanilla, A. K 2008:17
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO 16 la realidad, éstas tres dimensiones se superponen y la frontera entre ellas se difumina, oscureciéndose así el vínculo con la decisión última” (Ruano de la Fuente. 2010:97). Por lo tanto, y considerando requeridos los niveles de formación para una efectiva participación, debemos atender al grado de determinación que con la que ésta se presentará en los procesos políticos, así como cuáles los mecanismos utilizados, tanto por las instituciones como por la propia la sociedad, puesto que si bien anteriormente hemos hecho mención al concepto de política como aquella que gestiona y contribuye al orden social mediante el poder (Bergua, A. 2007), cabe especificar su carácter relacional entre los diferentes grupos sociales y políticos, pues la misma fuente de interés desencadena en conflicto entre los afectados por la desigualdad relacional que emana del poder de la gestión (Ibarra, P. 2007). Por lo que configurando la estructura democrática, será la participación el instrumento para eliminar o paliar esa desigualdad relacional entre los actores que demandan ejercer su derecho de ciudadanía en la ejecución de la toma de decisiones. Por lo que más allá de los motivos conductuales 15 , el ejercicio de la participación es funcional en el proceso de la toma de decisiones políticas, estableciendo las líneas en la codecisión y codesarrollo comunitario en la configuración social de la política contemporánea (Ibarra, P.2007). Por ello, atendemos a los procesos participativos de los que surgen las propuestas o demandas de intromisión en el ejercicio político: Mediante la invitación siendo las instituciones políticas públicas las que ponen en marcha procesos de participación, invitando a ciudadanos y grupos sociales a incorporarse a los mismos. Partiendo de la iniciativa institucional, esta puede centrarse en dos objetivos; i) conseguir la legitimación de una determinada política pública ii) promover la participación, buscándose en el hilo del debate de una específica política pública, ciudadanos y grupos sociales adquieran en la práctica, más consciencia, capacidades y poder decisorio (Ibarra, P 2007:39-40). O bien presentando un mecanismo de irrupción, en este caso, el protagonista o sujeto impulsor proviene de la sociedad civil, determinados colectivos, grupos o redes que se afirman como autónomos de las instituciones y que exhiben una decidida voluntad de poder y exigencia de transformación social. En este, los grupos irrumpen en el espacio 15 Ibarra, P. 2007:37-38 describe las diferentes variaciones filosóficas que emana detrás de los intereses de los diferentes actores a la hora de clarificar el concepto de participación, por lo que ademán de las consecuencias que conduce a cada actor a promover su participación en la acción política, en la presenten tesitura nos adentramos en los mecanismos utilizados a la hora de llevar a cabo los procesos participativos en la toma de decisiones públicas.
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO 17 público, definen procesos de participación y establecen condiciones para la presencia en los mismos de instituciones políticas (Ibarra, P 2007:40). Por otra parte, debemos atender cómo se abordan los procesos participativos surgidos desde dos fuentes de interés; i) la institucionalidad pública y ii) la emergencia producida desde la sociedad civil. Por una parte, los actores principalmente interesados en legitimar su poder mediante lo político requerirán de participación ciudadana conducida a través de la proximidad y dotación de información. Mientras que el interés general conducirá sus mecanismos y herramientas de participación hacia poder soslayar las precariedades y necesidades emergidas contra la ineficiencia de la actuación gubernamental. En esta última referencia se hace ademán de las herramientas, tanto institucionales como de la sociedad civil hacia hacer efectiva el reclamo y ejercicio de participación. Por una parte, los mecanismos hacia la generación de participación desde los poderes políticos los encontramos, genéricamente, en el desarrollo legislativo, donde cada vez se manifiesta mayor interés en llevar a cabo la toma de decisiones desde procesos de gobernanza donde todo actor involucrado y/o interesado en la temática de la política pública a desarrollar tiene un espacio de entrada en el proceso de elaboración y construcción de dicha, por lo que como argumenta Castel Gayán, S. (2011:283) ”En este marco, diversas comunidades autónomas han puesto en marcha auténticas políticas de innovación democrática y promoción de la participación ciudadana. Esta política se puede definir como el conjunto de iniciativas, procedimientos e instituciones creadas por los gobiernos para fomentar la participación de la ciudadanía y su inclusión en los procesos de toma de decisiones que les afectan”. Por lo tanto, la democracia contemporánea muestra directrices hacia un ejercicio deliberativo/participativo dándose un discurso compartido entre gobernados y gobernantes hacia la eficiencia en las actuaciones en las que se ven implicados los ciudadanos. Como se ha mostrado, esta compartimentación de las responsabilidades políticas es inherente a los procesos democráticos, en cuanto a la etimología y diseño argumental por lo que se hace necesario citar la argumentación de Ruano de la Fuente (2010) cuando refiere que los representantes políticos utilizan las políticas participativas como instrumentos de legitimación sin que se traduzca en iniciativas para la transferencia real del poder y por lo que los partidos políticos y grupos organizados tratan de ocupar estos espacios de interacción con la sociedad. Es decir, el discurso político va dirigido con ciertas alusiones a la intromisión social pero las ejecuciones consiguientes deno-
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO 18 tan ineficiencias en respuesta a la participación civil, existiendo una línea divisoria entre poderes políticos y derecho equitativos en la acción política para los ciudadanos. Para finalizar, podemos concebir como la democracia contemporánea es inherente a la información y educación en valores democráticos. Pues la participación y consideración de todas las voces civiles son necesarias para construir la sociedad de bienestar donde lo individual favorece a la colectividad. Siempre y cuando el discurso social sea aceptado y aplicado por los poderes políticos. Como se argumentaba en el transcurso de la democracia, la sociedad es el juez de la política bien establecida, en cuanto la ciudadanía detecta ilegalidad, indefensión e incumplimiento de su bienestar en comunidad, debiendo informar a su gobernante para que éste, mediante su poder legitimado por la colectividad pueda dar una respuesta eficiente. Estas circunstancias se darán si la ciudadanía está informada y formada en aptitudes y habilidades críticas para con su entorno, será desde la educación escolar donde se formalizará e instituirán los mecanismos tanto efectivos como eficientes para el bienestar que como sociedad contemporánea podemos y debemos gozar, así como dotarse de los instrumentos adecuados para realzar la voz de la sociedad frente al mandato político. 1.2. NUEVOS MOVIMIENTOS SOCIALES Y ASOCIACIONISMO Desde la concepción de la democracia, el voto, la manifestación y la huelga se han dado como los principales mecanismos de participación sociopolítica por parte de la sociedad (Salas, D. Minguijón, J. 2011), nos encontramos que resuelven ineficientes por la creciente situación de crisis y privatización de servicios públicos por parte del Estado, por lo que se requiere desde la opinión pública de nuevas formas de intromisión y redirección de la actuación política en el marco democrático y directivo político. Se presenta a continuación el surgimiento de los nuevos movimientos sociales y el asociacionismo para detectar los mecanismos y herramientas producidos desde la sociedad para una efectiva intromisión y modificación de las líneas de actuación política.
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO 19 1.2.1. Los movimientos sociales y la acción colectiva Como se ha argumentado con anterioridad, la participación, así como la demanda social hacia los gobernantes es inherente a la creación, mantenimiento y reestructuración de la metodología democrática. Por ello, debemos conceptualizarnos en lo que presupone para la sociedad civil el movimiento social, el asociacionismo y la correlativa acción social que conlleva cualquier logro para la ciudadanía una vez se ha enfrentado a los poderes políticos por desigualdades e ineficiencias inherentes a la metodología legislativa o ejecutiva desarrollada por el poder político. Primero de todo, una aclaración para la concepción sobre lo que presupone la actuación de la ciudadanía según las circunstancias y la demanda que surja hacia la modificación, recapacitación o cualquier movimiento político que se requiere en la búsqueda para la igualdad y libertad de los ciudadanos. Neveu, E. (2002) nos aclara la determinación y diferenciación entre la concepción del movimiento social y la correspondiente acción colectiva, diferenciando estos dos términos para calificar la actuación participativa de la sociedad civil como herramientas para la intromisión política. Por una parte, nos muestra la acción colectiva como aquella que “trata de los vínculos deliberados que unen a un grupo de individuos asociados para, eventualmente, promover y defender de manera activa sus intereses comunes (por medio principalmente de acciones colectivas, actos de exhibición de fuerza y de presión social, como una huelga, una manifestación o levantamiento de barricadas). Por tanto, la acción colectiva designa tanto la capacidad de un grupo para crear tramas asociativas como intención reivindicativa” (Neveu, E. 2002:12). Por otra parte, la oportunidad que brinda el movimiento social, como “una ocasión privilegiada para debatir cuestiones sociales, para intentar decidir qué es justo y qué es injusto. En ocasiones también es la oportunidad de despertar a la sociedad y a la política, insertarse en una memoria colectiva, proporcionar una referencia decisiva para una generación” (Neveu, E. 2002:12). Interpretamos así, el movimiento social que tras una acción colectiva ha suscitado el interés y reivindicación por parte de la sociedad civil 16 hacia una deliberación para una 16 Según Rubinstein (1994:6) “la conceptualización de la sociedad civil presupone, en primer lugar, un locus específico: el de la actividad interrelacionada (social) de individuos que conviven en un espacio y tiempo dados; en segundo lugar, que se vinculan entre sí, a través de estructuras condensadas (materiales) o mediante la práctica cotidiana”.
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO 20 respuesta justa a su presente realidad como individuos inmersos en la dinámica democrática. Como bien indica el apéndice del apartado, nos encontramos frente a la teorización del nuevo movimiento social. Como bien desarrolla Neveu (2002) la acción civil, el movimiento social, la reivindicación inherente a la búsqueda de cambios estructurales en la política son actuaciones de difícil análisis y objetividad por su continua transformación y evolución. Si bien los movimientos sociales son la revolución del pueblo frente a la gobernabilidad, éstos ya se producen durante la industrialización con los movimientos surgidos desde el proletariado en la lucha por la obtención de derechos civiles, políticos y económicos. Para aquél entonces podemos descifrar la lucha social como unánime, el proletariado luchaba por la adquisición de equivalencia con los demás miembros de la ciudadanía capitalista. Tras la revolución francesa, la adquisición de los derechos civiles, políticos y económicos hace que la libertad y reconocimiento en la que se situaban los ciudadanos de la modernidad se promueva una nueva demanda de derechos. Éstos ya no están anclados al proletariado, ya disponen de equidad, ahora, lo que se reclama es la aceptación, consideración e igualdad de condiciones para todos los colectivos diferenciados hasta el momento. La lucha por la igualdad entre hombres blancos y negros, la homosexualidad, las reivindicaciones feministas, así como los movimientos ecologistas nos ubican en un contexto de los movimientos sociales nuevos, es decir, el colectivo se reivindica por sus intereses post-materialistas luchando por la adquisición de integración de sus derechos como ciudadanos libres e iguales 17 . Por lo tanto, el nuevo movimiento social es aquél que reivindica su particularidad convertida en colectividad, ya no se lucha por un único objetivo sino que cada individuo requiere de un respaldo legislativo en el contexto de los derechos civiles, sociales y políticos para en su realidad colectiva poder ser y manifestarse en igualdad de condiciones que el resto de individuos entre la sociedad civil. Se da el caso en las luchas feministas, los defensores de los derechos medioambientales y ecológicos, por citar unos pocos 18 . Por lo que los nuevos movimientos sociales se manifiestan “haciendo 17 Para el análisis y concepción del “nuevo movimiento social” se puede consultar Neveu 2002 donde se analiza la concepción del movimiento social como nuevo. Así como, Rubinstein 1994, se testifica la lucha entre Estado-propiamente dicho y la sociedad civil para la creación y defensa de la estructura sociopolítica democrática. El discurso ofrecido por Valero Matas, en su análisis y concepción de los movimientos sociales, completa la descripción ofrecida en esta investigación. 18 Rubinstein (1994) hace referencia a estudios sobre la sociedad moderna y postmoderna, se adentra en un contexto sociológico donde el individualismo e intereses diversificados imposibilita una participación completa en todos los ámbitos, por lo que la participación en aspectos con-
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO 21 especial hincapié en el proyecto identificativo e histórico […] el surgimiento de los nuevos movimientos sociales parte de la transformación de las sociedades avanzadas” (Valero Matas, J.A. 2009:250). Nos encontramos, por tanto, en un contexto de lucha y reivindicación donde la voz en el reclamo de los determinados derechos que afectan directamente a un grupo concreto favorece a la colectividad, por lo que aún y no sumarse en la acción colectiva repercute en el beneficio de la sociedad 19 . Atendiendo a la diversificación de incipientes que conducen a la acción colectiva materializándose en un movimiento social como impulsor del cambio político y social, referimos a la tipología estipulada por Valero Matas (2009) donde con la aspiración de alcanzar una clasificación encontramos diferentes métodos según los objetivos y la amplitud del cambio en la que se dirige el movimiento. Éste puede darse a razón individual, social o global, partiendo de la amplitud del cambio dándose como parcial o total, obtenemos seis tipos diferentes de movimientos. Si bien el movimiento puede darse como proactivo o reactivo (Valero 2009) según la movilización con conlleve la protesta y grado de injusticia social, en esta investigación atendemos al movimiento social proactivo, éstos se definen como “un grupo organizado que es consciente de sus actos, y a través de ellos promueve […] el cambio haciendo uso de la acción colectiva”. Existiendo un sentido de injusticia, responden a la percepción intolerable de la marcha de la sociedad y sus objetivos están orientados a fomentar o promover el cambio (Valero Matas 2009:244). Por ello, destacamos como referentes la tipología de movimiento social reformista y revolucionario, que con el carácter de sus objetivos enfocados al cambio en sociedad, se pretende lograr un cambio parcial o total respectivamente en el devenir sociopolítico (Valero Matas 2009:244-245). 1.2.2. El asociacionismo como puerta de entrada a la acción colectiva El asociacionismo es la materialización de la acción colectiva y el producente de los movimientos sociales, es decir, Rubinstein (1994) nos argumenta que para que se dé una participación inclusiva en el entramado político hace falta que se realice de manera comunitaria, la metodología aplicada en comunidad es el asociacionismo. Podríacretos que puedan ser del interés del individuo en particular harán más fácil la entrada a la participación sociopolítica en la globalidad social. 19 Para no extender la argumentación central de esta investigación no nos introduciremos en la teoría del free rider o “teoría del gorrón”. Esta la podemos encontrar desarrollada por Bergua, J.A. (2009) y Valero Matas (2009:249)
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO 22 mos afirmar que los gremios creados en la Edad Media para defender y proteger a los diferentes colectivos de artesanos, ya eran un mecanismo de asociacionismo con finalidades políticas creadas desde el conjunto social, es decir, el asociacionismo no es una invención democrática sino que la voz ciudadana desde concepciones grupales es inherente a la convivencia social y las desigualdades producidas por el orden político establecido. En este punto de la investigación se debe diferenciar entre el asociacionismo instituido y el instituyente, veamos las características que presentan cada uno en el funcionar del marco político democrático 20 . En la actual estructura del Estado del Bienestar 21 nos encontramos que el asociacionismo es la base fundamental para la creación y acción del nombrado Tercer Sector no lucrativo 22 . A éste lo catalogamos como el asociacionismo instituido, pues parte de la referencia estructural política para su caracterización y realización de acción colectiva en la constitución de la política pública. Éste se representa partiendo de una necesidad colectiva, donde el Estado, por motivos burocráticos, administrativos y económicos, no logra dotar de una la resolución adecuada a la necesidad de colectivos en situación de vulnerabilidad social. Por lo que requiere de instituir una construcción asociativa social para la efectividad de su labor en sociedad. Es decir, el propio Estado ha utilizado al asociacionismo social en la formulación de colectivo para atender de manera emergente y directa a grupos sociales que requieren de mayor atención o servicios que el Estado como tal no puede garantizar (Marbán Gallego 2007). Por lo tanto, se califica como instituido al ser una herramienta más del Estado para su funcionamiento y realización. Por otra parte, el asociacionismo instituyente los encontramos en aquellos colectivos determinados como apolíticos 23 en su actuar social, por el carácter adquirido de reclamo a la estructura política para un cambio de ésta, ya no una atención especializada a 20 Partimos de la teorización argumentada por Bergua J.A (2007) descrita en el primer capítulo. 21 En esta investigación se concibe como la creación de la estructura democrática capitalista para gestionar una justicia social. 22 Para la siguiente descripción atendemos al discurso referido de Marbán Gallego, V (2007), donde se analiza la labor realizada desde el asociacionismo en los diferentes ámbitos de actuación para la materialización del asociacionismo como Tercer Sector dentro de la estructura política en la configuración del Estado del Bienestar y la política social. 23 Discurso de la sociedad activa en participación para referirse a que no toman parte de ningún grupo político ni de la propia estructura política que emerge en nuestra sociedad, sino que se consideran autónomos a la hora de actuar y reivindicar los derechos a defender. Esta argumentación la veremos más clara en el estudio de caso.
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO 23 determinados colectivos, sino que los propios colectivos fuera de identificarse y depender económicamente con partidos políticos de la estructura instituida, se configuran para la reivindicación e intromisión en la toma de decisiones materializado en un caos instituyente. Este asociacionismo está caracterizado por la atención personalizada que conlleva para sus miembros, la autonomía administrativa con la que se desenvuelven y evolucionan hacia la solvencia de sus necesidades, así como la intencionalidad de las modificaciones legislativas oportunas para erradicar las dificultades que les conducen a la vulnerabilidad y riesgo social. Teniendo en cuenta que su actuar beneficia a futuros afectados por la legislación o estructura mercantilizada vigente, en el objetivo de crear desorden en la estructura actual para generar el caos necesario para su institucionalidad. Es decir, es el desorden instituyente el que genera la institucionalidad del orden, tanto política como social (Bergua, J.A. 2007) en la continua transformación y configuración de la democracia estableciéndose bajo los valores y logros sociales. Por ello, esta investigación concibe una aproximación al asociacionismo instituyente como nuevo perfil de actuación social en las directrices democráticas, por su carácter independiente y transformador que ha construido la sociedad para la intromisión en el ejercicio del orden político.
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL TRABAJO FIN DE MÁSTER 24 CAPÍTULO 2. MARCO CONTEXTUAL El enfoque sobre el que se establece esta investigación parte del concepto de hegemonía de Gramsci 24 , entendiendo la democracia como un proceso abierto a prácticas concretas y a la deliberación cívica, como una sinergia capaz de transformar las relaciones de dominación en formas de autogobierno, esto es, de poder por y para la ciudadanía (Rodríguez, R. Seco, J.M. 2007). Esta concepción contextualiza la acción gestionada por la sociedad, como el empoderamiento necesario para la autonomía en la resolución de sus precariedades. Por lo que dándose dentro de la democracia descrita en el primer capítulo, a continuación se plantean las sinergias construidas para una efectiva labor conjunta desde la estructura social a la estructura política. Este marco contextual, introduce la descripción analítica de la realidad social prescrita a la acción política en materia de vivienda, obteniendo las directrices sociopolíticas en las que se materializan las acciones políticas en el derecho a la vivienda y el porqué del actuar social en defensa de los derechos del hábitat. Por lo que en este capítulo resolvemos el entramado político-financiero en el que se ubica la acción de la sociedad a la hora de configurar su acción colectiva. Se ofrece una aproximación a la constitución del derecho a la vivienda, la realidad democrática en la que se establecen dichas directrices, así como las consecuencias de la falta de vivienda para la ciudadanía. Así mismo, se desarrolla y argumenta la aparición e incidencia de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, como asociacionismo instituyente, a la hora de materializar un movimiento social en acción colectiva con la esperada intromisión política en la toma de decisiones. Pues es desde la sociedad desde donde se pretende producir un cambio sustancial en las directrices políticas en materia de vivienda. Para finalizar el contexto y abordar el estudio de caso, se hace imprescindible enfocar la realidad democrática argumentada en el capítulo anterior, en el ámbito y experiencia de las políticas de vivienda, resolviendo en los intereses, causas y consecuencias del surgimiento y actuación de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. 24 Desde la argumentación producida por Rodríguez, R. Seco, J.M.2007
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 2. MARCO CONTEXTUAL 2.1. CAUSALIDAD DEMOCRÁTICA EN LA CONSTRUCCIÓN DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS Desde la conceptualización del empoderamiento social ofrecido por Rodríguez, R (2007), se produce una autogestión por y para la ciudadanía, referimos desde el concepto de asociacionismo instituyente así como al carácter apolítico la acción llevada a cabo por los miembros de la PAH en el entramado democrático. Por lo que, en la conceptualización de la democracia como la relación establecida entre estado-sociedad, debemos analizar la composición del estado y la acción social en su realidad de la participación sociopolítico. Se produce esclarecer la cabida de los movimientos sociales en la democracia contemporánea y los parámetros sociopolíticos actuales dentro del entramado de intereses, caracterizados por la globalización política y económica de los estados democráticos en perspectiva del derecho a la vivienda. Aclaramos que, el entramado de intereses en la democracia va más allá del Estado propiamente dicho; como argumenta Rubinstein (1996) el Estado propiamente dicho es aquel estructurado en la institucionalización de su legitimidad como poder gubernamental, en éste, a lo largo del siglo XX lo concebimos ya no sólo en la involucración del político y la estructura formal para la prolongación del bienestar ciudadano en un estado democrático, sino que está inmerso en un conflicto de intereses burocráticos, económicos, y más allá de lo social 25 , de la globalización en la que se establecen dichas relaciones de poder e intereses. Badarán, F (2007) nos argumenta la controversia del concepto democrático que han adquirido los estados bajo la denominación de democracia y las consecuencias que produce para la formación e información del ciudadano el poder que gestionan las grandes empresas. Es decir, la repercusión que trasciende de las decisiones del mercado en la ejecución del bienestar social materializándose en la ineficiencia de las decisiones políticas, produce un enfrentamiento de intereses entre lo político y lo económico, transcendiendo en una acción agresiva de los actores sociales en busca de la equidad en las políticas públicas. Por lo tanto, los movimientos sociales gestionados en la acción colectiva, invitan al debate el cuestionar la actuación del propio político en el marco globalizado, de los intereses del mercado, para poder favorecer la situación emergente de vulnerabilidad social prescrita en calidad de democracia. Con ambiciones globalizadas de un Estado de derecho común, las diferentes realidades estatales reproducen deficiencias en la estructura interna así como disfuncionali25 Entendido aquí como el reflejo de la ciudadanía de cada Estado (Rubinstein 1996)
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 2. MARCO CONTEXTUAL Por lo tanto, se concluye el marco contextual con la principal causa que descifra la labor de la acción colectiva materializada en la PAH: las directrices del enfrentamiento entre sociedad y Estado en materia de vivienda, está fundamentado por la falta de regulación legislativa para el beneficio social y muy justificado en la comercialización y ganancia económica del sistema capitalista. Denotándose la doctrina política como democracia privatizadora en la materialización de las políticas públicas en la globalización de intereses económicos inherentes al funcionamiento del capitalismo y estructura política del siglo XXI.
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL TRABAJO FIN DE MÁSTER CAPÍTULO 3. ESTUDIO DE CASO Como se ha ido justificando a lo largo de los capítulos anteriores, el estudio de caso está centrado en el análisis de una de las realidades asociativas con mayor intromisión política del siglo XXI, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), pues ha dado cabida a la mayor repercusión de participación sociopolítica activa en nuestro país bajo la comitiva de su lucha social en el derecho a la vivienda. Por lo que, en este capítulo se describe el trabajo y método de reivindicación, junto con el deseo político de fomentar la participación social en la toma de decisiones y estrategias políticas en la elaboración de las políticas públicas. Descifrando cómo el individuo afectado convierte su individualidad en participación sociopolítica, se muestra la ejemplificación a través del caso de la PAH-Garraf. Se considera oportuno destacar que es sólo el discurso, reflejado en papel, de la opinión, experiencia y voluntad de aquellos que creen poder fomentar nuevas metodologías para salvaguardar su bienestar en el marco sociopolítico actual. Prestado bajo la gestión de las grandes empresas y los intereses políticos dejando al margen el bienestar y calidad de vida que debieran ser en calidad del derecho social. 3.1. DESCRIPCIÓN DE LA CATEGORÍA DE ANÁLISIS La metodología aplicada para la obtención de información y deliberación de la hipótesis está conducida mediante técnicas cualitativas donde es la opinión, experiencia y labor tanto de los actores activos en participación sociopolítica, como de la comunidad científica 31 , la que permite justificar y establecer la configuración de la participación sociopolítica ejercida por la ciudadanía, así como, las líneas argumentativas hacia la comprensión de la regeneración democrática que nos acompaña durante el siglo XXI. Desciframos el proceso de análisis a través de dos espacios diferentes. Por un lado, la obtención de datos e información pertenecientes al discurso social, mediante la asistencia y participación en las asambleas semanales de la PAH31 Como consecuencia de la teoría proporcionada a la conceptualización de los nuevos movimientos sociales, la investigación está adscrita a las circunstancia del derecho a la vivienda.
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 3. ESTUDIO DE CASO 34 Garraf 32 , así como la obertura de mesas de debate, para focalizar el tema de discusión y dotar al estudio de caso de mayor rigurosidad argumentativa del discurso social. Estas se realizaron desde el 18 de junio de 2013 hasta el 15 de octubre del 2013, siendo todos los martes a las 19:30 en el Centro Cívico de Sant Joan de Vilanova i la Geltrú, cabe añadir que el mes de agosto sólo se realizaron acciones, ya acordadas los meses anteriores, pues no se realizaban asambleas, por motivo vacacional. En las asambleas semanales de la PAH-Garraf, mediante el vínculo establecido con los miembros y la disposición de las mesas de debate, se ha producido y focalizado el discurso proveniente de la sociedad hacia la comprensión de su filosofía respecto las directrices, tanto gubernamentales como sociales, en relación a la participación social y la intromisión ciudadana en la toma de las decisiones políticas de carácter público. El segundo escenario, enfocado a la adquisición de información perteneciente al discurso técnico, ha contribuido al análisis sobre el discurso técnico en su opinión sobre las directrices políticas y sociales que se están sucediendo a lo largo de esta nueva década en el marco democrático. Fue en el colegio de arquitecto de Barcelona mediante la asistencia y participación a la mesa redonda del día mundial del hábitat 33 . Estos dos escenarios, configuran los espacios argumentativos para adquirir la información relevante a la hora de abordar la hipótesis planteada, así como la testificación de los diferentes actores afectados por la realidad política que emerge de la macroestructura en materia de vivienda. Las características con las que se ha contemplado el análisis del discurso asociativo y técnico para la obtención de datos, información y testimonios, presenta la siguiente estructura. A lo largo de estos cuatro meses, el objeto de estudio estaba focalizado en la observación de los siguientes criterios de análisis - Perfil de las personas que a través del asociacionismo manifiesta una participación sociopolítica. - Causas de su involucración con la participación sociopolítica - Discurso sobre la percepción, que emerge de su experiencia como ciudadano, de la metodología llevada a cabo por la política. 32 Engloba a los municipios de Vilanova i la Geltrú, Cubelles, Sant Pere de Ribes-Les roquetes y Sitges. 33 Realizada el 7/10/2013 en Barcelona, con la participación de Gerardo Pisarello, Ada Colau, Itziar Gónzalez y Pere Pujol por el Colegio de Arquitectos.
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 3. ESTUDIO DE CASO 35 - Discurso sobre la percepción, que emerge de su experiencia como ciudadano, sobre la participación social. Por lo que la finalidad de la asistencia era la adquisición de conocimientos sobre el perfil y la opinión del ciudadano involucrado en acciones políticas para lograr un cambio sustancial en su realidad particular. Así como detectar los elementos que conduce la acción colectiva a una efectiva participación sociopolítica. Las técnicas utilizadas se materializaron a través de la observación de la dinámica constructiva con la que transcurrían las asambleas, detectando las temáticas de discusión, orden del habla, actores activos y pasivos, involucración del diálogo entre los miembros. Es decir, la observación permitió la obtención de datos relacionados con el vínculo entre los miembros y su labor dentro del asociacionismo. Además de vislumbrar la estructura interna de la participación sociopolítica, como es la jerarquización y ejecución de roles adscritos a las dinámicas de grupo, su configuración y metodología de trabajo de cara a producir una sinergia en el bienestar individual. Es decir, la interrelación que muestran los miembros en su labor conjunta como asociacionismo. Por otra parte, para ampliar y obtener mayor información de los sujetos activos en participación sociopolítica, se abrían cuestiones hacia la compresión de su percepción sociopolítica de la estructura en la que convivimos como sociedad. Preguntas abiertas sobre el estado de la cuestión a cerca de las metodologías democráticas, movimientos sociales y acción colectiva que testificaban la realidad social en perspectiva de ciudadanos. Para el análisis del discurso técnico, se produjo bajo técnicas de observación y escucha, la relevancia de la argumentación según la especialidad (política, derecho, acción colectiva, arquitectos). Aún y que la mesa redonda estaba destinada al análisis de la infraestructura urbanística para el desarrollo de la calidad de vida de los ciudadanos, la línea argumentativa se estableció en parámetros políticos sobre el actuar en materia de vivienda. Por lo que se produjo de manera directa, la opinión y realidad estudiada por los técnicos expertos, en políticas públicas y derechos ciudadanos, en materia de vivienda. Obteniendo la perspectiva profesional sobre las riendas que está tomando la democracia y la necesaria acción colectiva para asegurar el bienestar comunitario.
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 3. ESTUDIO DE CASO 36 3.2. LA REALIDAD DE LA ACCIÓN COLECTIVA En éste epígrafe se produce el análisis de las observaciones realizadas en las asambleas. Se resuelve, en primera instancia, los motivos conductuales a formar parte de la acción colectiva, produciendo el discurso argumentado por los miembros de la plataforma en su percepción de la estructura política y las directrices democráticas, así como la valoración de la acción social llevada a cabo por su participación sociopolítica mediante la PAH y la perspectiva de cambio que sugiere dicha participación. Destacamos en primera instancia, el grado de participación detectado en la asistencia a las asambleas semanales que presentan los miembros. El número de asistentes a las asambleas oscila entre los 30 y los 40 miembros en la sala, mientras que se puede llegar a encontrar hasta 15 participantes más fuera. Acuden, semanalmente a las asambleas 50 personas. Por otra parte, debemos atender al perfil de los miembros que caracteriza la formación del grupo social activo en acción política. El grupo está compuesto en su mayoría, (un 75% de los miembros) entre los 40 y los 65 años, éstos son lo que acuden con mayor frecuencia a las asambleas (3-4 veces al mes). Por otro lado, existen un grupo minoritario de miembros de entre 25-37 años que acuden con regularidad (2-3 veces al mes). Este dato dota de coherencia algunas de las argumentaciones surgidas en las mesas de debate y discursos en las asambleas que se describen en éste capítulo. 3.2.1. De la necesidad individual a la acción colectiva Para entender las razones de esta transformación de lo individual a la colectividad logrando una mayor participación sociopolítica, calificada como el eje vertebrador de la Plataforma, atendemos al discurso y argumentación de Renée Lidia Jablkowski (2007) en cuanto los beneficios personales que produce la colectividad. Todo movimiento o razón de ser se inicia con la necesidad surgida por una situación inesperada, en el caso que nos ocupa esta necesidad viene dada por las circunstancias en las que se ha encontrado el individuo tras su contrato hipotecario, la labor de la PAH tras su recorrido y logros objetivados, convierte la necesidad de resolver o dar respuesta a una situación individual a un modelo de participación sociopolítico donde se promueve la modificación legislativa y de atención en la protección de los derechos del ciudadano en cuanto a la vivienda. Testificando que “las motivaciones subjetivas
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 3. ESTUDIO DE CASO 37 que guían la participación, entendida como una experiencia pro-activa de transformación de lo real y del entorno con el que el individuo se vincula” (Lidia, R. 2007:59), se manifiestan en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca para dar forma a precariedad individual promoviendo la denuncia colectiva en su derecho a la vivienda. Según argumenta Renée Lidia Jablkowski (2007:62) los procesos participativos requieren de una asociación en la que los individuos tomen parte en forma consciente, voluntaria y comprometida en alguna actividad común, destinada a obtener beneficios tendientes al desarrollo personal y comunitario. Por lo tanto, como describe Renée (2007:62) y se observó en el transcurso de las asambleas, podemos considerar a la PAH como proceso participativo en cuanto: • Hace posible el conocimiento e identificación por parte de las personas de sus necesidades y capacidades; • Facilita su constitución en promotores de cambios sociales y culturales, contribuyendo a la construcción de nuevos paradigmas que orienten su accionar; • Promueve la construcción de vínculos intersubjetivos horizontales, con poderes distribuidos que favorecen la inclusión y la intervención de múltiples actores sociales; • Son específicos, en cuanto las personas involucradas trabajan en cuestiones concretas y recuperan el producto de sus acciones; • Son instrumentales, permitiendo a los actores de los procesos participativos trabajar para el logro de acuerdos, alianzas y consensos para solucionar sus problemas comunes; • Generan intercambio y fluidez de información para favorecer la articulación e integración de grupos e instituciones. En la medida que la comunidad siente el proyecto como propio, moviliza energías y esfuerzos, al mismo tiempo que se asume conscientemente la protección de sus logros. Dándose tal participación comunitaria que se observa, cómo partiendo de los valores culturales, recursos propios y registro de las necesidades se potencia la autoestima tanto de los individuos como del colectivo afectado, desarrollándose satisfactoriamente la lucha hacia el cambio. (Lidia, R. 2007:63). La asistencia y pertenencia a la PAH es consecuencia del contrato con las entidades bancarias, los individuos se ven indefensos frente a la futura pérdida de la vivienda. Esta necesidad de encontrar una salida, una defensa y protección frente la entidad
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 3. ESTUDIO DE CASO 38 bancaria, hace necesaria su asistencia en busca tanto de apoyo como de respuestas. De ahí parten las razones - de su necesidad - para convertirse en participación sociopolítica desde la colectividad en busca de resolver su necesidad particular, logrando cambios estructurales en la comunidad. En el contacto con la Plataforma y en la asistencia a las asambleas se puede observar como muchas familias se acercan a la Plataforma con una necesidad imperiosa de hablar y de ser escuchadas. Así que, “después de vencer un primer momento de timidez, buscan la manera de exteriorizar ese magma de emociones que las sacude. Por tanto, el primer logro de la PAH es generar un espacio de confianza y comunidad por medio de las reuniones presenciales, que les brinden la oportunidad de expresarse y compartir con otras personas su experiencia. Construir este espacio y poner en común las vivencias personales resulta vital para que los afectados se den cuenta por sí mismos de la dimensión colectiva de la problemática y del hecho de que hay elementos estructurales que condicionan nuestras decisiones” (Colau, A y Alemany, A. 2012:94). No podemos dejar de obviar que el carácter individual de la necesidad concreta en el asunto de la vivienda responde al perfil argumentado sobre el concepto del nuevo movimiento social, esa necesidad de luchar y reivindicar unos derechos sociales concretos que aún y la falta de reflejarse en un movimiento correlacionado con toda la sociedad 34 la incidencia de la acción colectiva, por el sector de la ciudadanía afectada, lleva a consagrar las fórmulas contemporáneas de la reivindicación hacia nuevos mecanismos de redirigir la política y la democracia. Para justificar la movilización que genera la PAH en el contexto social, se reproduce el discurso de Valero Matas, pues su teorización sobre participación sociopolítica y asociacionismo nos aproxima a la realidad vivida por los miembros de la PAH-Garraf, pues el surgimiento del movimiento social justificándose entre la privación relativa, movilización de recursos, la elección racional y la teoría constructivista social (Valero Matas 2009:256-250). Partimos que el individuo percibe cierta privación relativa, es decir, el individuo sintiéndose en una situación económica o social desventajada, le conduce a la violencia o enfrentamiento contra la estructura que dirige o pudiere resolver dicha diferencia. Atendiendo pues a la movilización de recursos como la posibilidad de autogestión eficiente aumentando la eficacia en la obtención de objetivos manifestados en el plan34 El asociacionismo y razón de actuar en la acción colectiva es correlativa a la proximidad con la que se identifica el individuo. La proximidad a la realidad reivindicada aumenta los valores participativos. Esto argumento es extraído tanto del estudio de Pac, D y Minguijón, P (2011), así como de Ruano de la Fuente (2010).
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 3. ESTUDIO DE CASO 39 teamiento del movimiento social, se hará efectiva su involucración en esta acción colectiva. Por lo tanto, partimos de esa desigualdad causada por la estructura instituida, por lo que lo social instituyente se moviliza para la adecuada gestión de los recursos de los que dispone a través de la elección racional, respondiendo al coste-beneficio. Cabe añadir que la participación en el movimiento será proclive a mayor actuación si el beneficio es mayor para el individuo. Olson (1992) 35 señala que “los individuos no participan en acciones colectivas a menos que los beneficios esperados superen el coste de la acción”. Por lo que tendrá una relevante cabida la teoría constructivista puesto que la idea del movimiento social vendrá dada por el producto de la interacción simbólica que emerge del proceso de negociación entre participantes y oponentes. Contra mayor sea el número de participantes que alcen su voz en razón de haber obtenido beneficios con el objetivo del movimiento, mayor será la intromisión política de otros ciudadanos en la concienciación del problema al que hay que dar respuesta. Por lo que movilizando al máximo los recursos con los que cuenta cada individuo, se fortalecerá la acción colectiva hacia el cambio socio-político esperado. Se resuelve que la construcción individual de la participación sociopolítica va más allá del efecto producido por una falta de legitimidad en los derechos; el reclamo social hacia hacer efectiva una participación sociopolítica también vendrá dada por el logro de objetivos cuantificables, así como de un reconocimiento colectivo por la positividad de las acciones llevadas a cabo. 3.2.2. Las directrices de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca del Garraf Es a través de la observación participante, mesas redondas y debates abiertos en las asambleas donde desciframos la estructura, las herramientas y metodologías, llevadas a cabo en las asambleas. A continuación se describe la configuración de la Plataforma que conduce la participación sociopolítica y mantiene la acción colectiva bajo als directrices del asociacionismo instituyente. Durante las sesiones en las asambleas se ha detectado como la estructura es equitativa en rango de poder, existen coordinadores, directivos de grupo, abogados, trabajadores sociales, psicólogos, todo tipo de profesionales y miembros experimentados en procesos de desahucio que facilitan la bienvenida a los nuevos integrantes, pero el trabajo colectivo es de todos. 35 Citado por Valero Matas 2009:249
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 3. ESTUDIO DE CASO 40 Se descifra equitativa la estructura permitiendo una dirección fluida a la hora de la lucha conjunta para la obtención del reconocimiento de la vivienda como un derecho y no como un mercado. “Cada uno hace y da lo que puede cuando puede” (Txema, portavoz de la asamblea 9/7/2013). Podemos considerar esta metodología de trabajo como la característica fundamental de las directrices sociales para poder dotarse de autonomía en la solvencia de sus precariedades, frente a la falta de respuestas eficientes a su realidad por parte de la administración y /o políticos, la distribución equitativa de responsabilidades favorece al autoconocimiento de la realidad, los miembros sólo dependen de sus compañeros para dotarse de conocimientos e información, la acción llevada a cabo es individual “cada uno ha de resolverse su papeleo, cuando se necesite de ayuda y presión al banco ahí estaremos” (miembro de la PAH 9/7/2013). Los mecanismos de acceso y reclutamiento que se detectan para formar parte de la Plataforma se producen por dos causalidades, la principal se detecta como el interés del individuo en resolver su situación de conflicto con la entidad bancaria, es decir, ser afectado. El primer contacto que se toma con la Plataforma proviene de la información proporcionada por algún amigo o familiar que conoce la labor de la PAH, también manifiestan el conocimiento de ésta a través de los medios de comunicación (televisión, internet) e incluso algunos miembros acudieron tras el contacto administrativo de servicios sociales, recomendando el acercamiento a la PAH por los trabajadores sociales de la administración pública, que por falta de recursos de éstas requieren de la atención producida por el asociacionismo instituyente para dar respuesta a la situación hipotecaria frente a la pérdida de la vivienda. Por otro lado, se detectan miembros interesados en la lucha por los derechos sociales, en este caso el derecho a la vivienda digna, describiéndose como voluntarios en la acción colectiva de la PAH. El ejercicio asambleario está dedicado a la reunión de los miembros para dotar de información sobre las actuaciones y situación en la que se encuentra su marco de actuación, describiendo el estado del contacto con otros organismos del ámbito de la vivienda: entidades bancarias, reuniones con el ayuntamiento o dirigentes políticos, otras PsAH, e incluso con miembros de otros colectivos de acción social en el llamamiento político de los derechos sociales. Dándose un vínculo asociativo con otras organizaciones y personas vinculadas a movimientos sociales proactivos de los derechos sociales, ya sea educación, sanidad u cualquier otro ámbito que requiera de apoyo colectivo para manifestar su demanda. Se destaca como en las asambleas, y de manera constante, se ofrece y quedan claramente estipulados los objetivos y metodología de trabajo que desarrolla la PAH,
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 3. ESTUDIO DE CASO 41 quedando muy explícito en la presentación que da la bienvenida a los nuevos miembros. “La plataforma no resolverá ningún problema en particular. Su cometido es facilitar, acompañar y proporcionar un espacio de encuentro para la resolución colectiva en la lucha por el derecho a la vivida, así como proporcionar herramientas individuales para enfrentar el conflicto particular entre hipotecado y banco”. Por lo que, atendiendo a la construcción del diálogo, que conduce el discurso promovido por la Plataforma, se especifica a través de la concepción que la ayuda siempre es mutua, no se ofrecerá nada gratuitamente, la involucración en realizar una participación activa en asambleas, acciones y movimientos generadas por éstas facilitará una respuesta directa a los miembros que soliciten ayuda con urgencia. Es en la cotidianeidad de las asambleas donde desciframos que las herramientas que la comunidad asociativas puede dotar a sus miembros son, fundamentalmente, información sobre el porvenir de los procesos de desahucio y cuál ha de ser el procedimiento para el freno o mediación con la entidad bancaria; formación en acción social para un eficiente movimiento social que afecte a los poderes políticos, reproduciendo siempre un discurso que dota de actitudes de confianza, valor y tranquilidad a la situación psicosocial de los miembros. Uno de los argumentos a destacar que también se dialoga en las bienvenidas es “nunca dejéis de comer para pagar la hipoteca”, manifestando la necesidad de curarse en salud antes que ceder adquisición económica al banco. Estas herramientas garantizan al individuo capacidad para enfrentarse a las amenazas y conflictos que surgen con los banqueros, es decir, los profesionales que trabajan en entidades bancarias reciben formación sobre cómo abordar la comunicación con clientes que incumplen los contratos, por lo que en ocasiones su conducta es amenazante con la ciudadanía que prescinde de recursos para mantener su vivienda. Por lo tanto, se resuelve que en el transcurso de la acción colectiva, se materializa una relación de apoyo, proximidad e interés en la situación del afectado por su proceso y situación, la experiencia de los miembros favorece a la creación de vínculo y acompañamiento emocional para aquellos nuevos allegados, que flagrantes de temor y preocupación, encuentran un espacio identificativo para aliviar su realidad. Produciéndose una estructura equitativa en el asociacionismo instituyente mediante el vínculo emocional y de lucha proactiva al cambio.
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL TRABAJO FIN DE MÁSTER 48 CAPÍTULO 4. RESULTADOS Y CONCLUSIONES Este último capítulo está destinado a la descripción de los resultados obtenidos en la conceptualización de la democracia del siglo XXI, la inherente presencia de los movimientos sociales, que al focalizar el estudio de caso en la percepción social que emana de la participación sociopolítica, comprendemos el discurso social sobre las directrices políticas. Es decir, este trabajo focalizado para la comprensión del discurso social en las directrices políticas ha producido una sinergia de relaciones, que como resultados de la investigación, producen la aproximación de un cambio político desde el discurso social. Se detecta cómo el actuar político bajo denominación democrática presenta deficiencias en su ejercicio de salvaguardar el bienestar social en el ámbito de la vivienda. Una de las controversias dadas es la mercantilización de la vivienda donde se descifra la realidad social como una precarización individual que conduce a la vulnerabilidad y riesgo de exclusión para los ciudadanos del siglo XXI. Por ello, para mostrar los resultados obtenidos en la investigación clasificamos los discursos analizados. Primero, describimos la configuración del poder político destacando la etimología del concepto democracia así como las directrices de actuación. Teniendo en cuenta la formación de la sociedad mediante los movimientos sociales, su actuar colectivo y los requisitos previos para una efectiva participación sociopolítica. A continuación, el análisis de la situación actual que presenta la participación sociopolítica tras el contacto asambleario con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca del y los miembros activos de la zona del Garraf, teniendo en cuenta la concepción de la hegemonía propuesta por Gramsci, se describe la particularidad con la que los individuos analizan el devenir de la política, dentro de una conceptualización democrática y realidad social vivida, desde su involucración con los mecanismos participativos del asociacionismo instituyente. A demás, se analiza el discurso ofrecido por los técnicos políticos en materia de derecho, vivienda y ciudadanía para conocer los valores técnicos que envuelven la realidad social del siglo XXI, así como sus propuestas y perspectiva en el devenir político de la estructura de la democracia contemporánea.
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 4. RESULTADOS Y CONCLUSIONES Finalmente, las conclusiones sobre la congruencia que comporta la sociedad en el devenir de la política, que tras los resultados, queda valorada la hipótesis planteada. 4.1. RESULTADOS OBTENIDOS EN LA INVESTIGACIÓN 4.1.1. La etimología democrática, la paradoja del orden social Revaloremos el significado etimológico de democracia como poder (kratos) del pueblo (demos), tras la conceptualización de la democracia contemporánea, la investigación nos muestra cómo las directrices democráticas concebidas para el consenso social, han adquirido una metodología representativa tras la preponderancia que ha adquirido el ejercicio del voto electoral cada cuatro años. Si bien se vislumbraba como el mecanismo más eficiente para dar voz unánime a toda la población (Merino, M. 2003), en el continuum de la evolución social presenta precariedad en la actuación política por la falta de proximidad con el desear de la sociedad al dotar de respuestas ineficaces a sus necesidades. Se materializa una deslegitimación del poder político y vulneración de la cobertura de las necesidades sociales, así como una ineficaz actuación conjunta entre sociedad y dirigentes políticos, en la construcción de las políticas públicas. Por lo que se ha observado, la consideración de la democracia contemporánea dándose deliberativa/participativa es más una alusión al discurso político en bases legislativas que una realidad. Es decir, se ha dado, la intromisión de la sociedad en la toma de decisiones como discurso para una mayor afección y proximidad a la ciudadanía de cara a la legitimidad gubernamental y no como un proyecto real donde materializar procesos de gobernanza eficaces. Como se ha manifestado a través de Ruano de la Fuente (2010) los representantes políticos utilizan las políticas participativas como instrumentos de legitimación sin que se traduzca en iniciativas para la transferencia real del poder en la toma de decisiones públicas. Por otro lado, cabe destacar las iniciativas y modificaciones administrativas por lo que se interpela una motivación desde el poder político a la intromisión de la opinión pública. Uno de los rasgos más identificativos es la experiencia vivida por la PAH-Garraf, que el contacto con las entidades políticas locales descifra una intromisión de la ciudadanía para elaborar la metodología a llevar a cabo en la resolución de los problemas de falta de vivienda. Los partidos políticos deciden responsabilizar a la PAH-Garraf de las directrices a seguir para poder ofrecer viviendas a los afectados de la zona.
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 4. RESULTADOS Y CONCLUSIONES Por lo tanto, la democracia contemporánea, donde el ciudadano desconfía de las respuestas políticas y se exige desde la opinión tanto técnica como social una mayor intromisión del ciudadano en la toma de decisiones, se está consagrando y materializando en la proximidad de la política local. 4.1.2. El movimiento social, la acción colectiva y el asamblearismo instituyente Si bien argumentábamos que los movimientos sociales y la acción social son inherentes a los procesos democráticos, dándose éstos como los incipientes a la modificación política para garantizar un bienestar global. La investigación nos ha indicado cómo se formula y estructura la sociedad para darse en acción colectiva la intromisión en el ejercicio político. Como mecanismo eficiente para la intromisión política del ciudadano, se resuelve que el caos generado por las alteraciones públicas y su intromisión en los medios públicos, han conseguido establecer una red comunitaria de ayuda mutua, caracterizada por agrupar las precariedades individuales y convertirlas en acción colectiva, así como ser escuchados y considerados por los poderes políticos. Se corrobora como la acción colectiva resuelve efectiva en la intromisión política a la hora de establecer nuevas directrices en la construcción de las respuestas sociales. Aún y así, en las directrices sociales en la construcción de la acción colectiva, destacamos como se ha observado la existencia de una falta de motivación generalizada en materializar una participación activa en la lucha por los derechos. Como bien argumentan los miembros, manifestando la necesidad de mayor acción colectiva para que puedan darse realmente nuevas directrices políticas en la democracia. A demás de vislumbrarse una falta importante en la dotación de información a los ciudadanos sobre las características y oportunidades que produce el estado democrático. Una falta de transparencia y claridad en el ejercicio político promoviendo un desconocimiento de los recursos, que como ciudadanos de derecho, que podemos demandar a nuestros representantes políticos. Por lo que, los actores activos en participación sociopolítica reclaman el dotar de conocimientos democráticos a la sociedad para que en su conjunto y conocimiento se logren resolver las situaciones de vulnerabilidad que emergen del sistema capitalista. Por lo tanto, como se justificaba mediante Renée Lidia, la información en valores democráticos es la base fundamental para la creación de ciudadanos activos en la sinergia de lograr objetivos sociales. De la misma manera, que el asociacionismo institu-
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 4. RESULTADOS Y CONCLUSIONES yente favorece a la dotación de información y formación a los ciudadanos para consagrar actores activos en la acción colectiva dirigida a la exigencia del poder político de la protección de sus derechos, así como la requerida modificación de las directrices metodológicas en la creación de las políticas públicas. Para finalizar, apuntar que aún y vislumbrarse individualidad en los nuevos movimientos sociales, el trabajo colectivo en los diferentes intereses emergidos por las desigualdades generadas en la macro-estructura política, se produce una colectividad social proactiva a la reforma política. 4.1.3. El discurso técnico frente la gestión política en materia de vivienda Primero de todo, en este apartado concluyente debemos atender y puntualizar los resultados del VI informe FOESSA (2008), pues la argumentación técnica que produce ésta denota las deficiencias en las políticas públicas en el ámbito de la vivienda, así como la creciente vulnerabilidad y pobreza que experimentan los individuos afectados por dichas políticas. Por tanto, es de carácter técnico la implicación política que ha de tener cabida en las políticas de la vivienda, sugiriendo nuevos mecanismos de acceso y protección de ésta para la ciudadanía, más allá del alquiler y el crédito hipotecario. Por otro lado, la experiencia tras el contacto técnico desde la conferencia del día mundial del hábitat, se descifra la necesaria modificación en la gestión pública, en primera instancia desde el ejercicio local para mejorar los canales constructivos de la política pública. Se manifiesta la necesidad del empoderamiento social en el ejercicio de la construcción de respuestas a las necesidades emergentes, así como una requerida transparencia política de cara a garantizar un orden favorable a la calidad de vida en materia de vivienda para el bienestar de la estructura social. El discurso profesional ha ofrecido un argumento técnico a la realidad social, surgida en el contacto con la PAH-Garraf, para producir un cambio sustancial en las directrices políticas a la hora de abordar la respuesta social. Es decir, dotar de un espacio de reflexión a los afectados, en el ejercicio político, para que sean ellos mismos los actores protagonistas en la dotación de respuestas eficientes en perspectiva de materializar las políticas públicas. Cabe añadir, que de igual modo que los miembros de la PAH-Garraf, testimonian la necesidad imperiosa que la acción social sea unánime, que se precise de mayor impli
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 4. RESULTADOS Y CONCLUSIONES cación social a la hora de reclamar los derechos sociales y ya no sólo en perspectiva de derecho a la vivienda. 4.2. CONCLUSIONES DE LA INVESTIGACIÓN Esta investigación es una aproximación a una perspectiva democrática donde la deslegitimación de los poderes políticos ha inducido a una requerida participación social. Ésta se presenta como inherente a los procesos democráticos pero desconocidos desde una perspectiva de eficaz utilidad en la intromisión política por parte de la ciudadanía del siglo XXI. El estudio de caso ha permitido descifrar cómo se configura, estructura y funciona el asociacionismo instituyente, obteniendo una organización equitativa en poderes y ayuda mutua entre los miembros favoreciendo a su situación psicosocial, así como contratos con nuevas metodologías políticas en el ámbito local. Se destaca como la colaboración, apoyo y creación de vínculos por la proximidad que acompaña la situación de los individuos, indica el surgir de la participación sociopolítica, dándose en primer grado por un interés de carácter individual, que en contacto con la comunidad con un perfil similar, ayuda a manifestar una lucha conjunta para la obtención de logros comunitarios en beneficio individual. Por otro lado, ha sido mediante el ejemplo de la vivienda y la mercantilización del derecho, por lo que se detecta que el Estado propiamente dicho aún no genera suficiente justicia social como para garantizar un orden equitativo para toda la ciudadanía, dando responsabilidades al mercado financiero, el capitalismo es un aliado más del poder que favorece a la vulneración de derechos de los ciudadanos. Por ello, las reivindicaciones sociales parecen no tener cabida en la agenda política a nivel macro estructural, pero en lo local se dibuja el interés de aceptar el discurso de los afectados para poder ejecutar una acción política favorable a los ciudadanos. Aún y así, se requiere de mayor volumen de individuos implicados en acción colectiva. Para ello, la información y formación sobre los derechos, deberes y estructura democrática, se presentan como fundamentales para el empoderamiento de los individuos a la hora de gestionar y decidir sobre qué es lo que realmente quieren, necesitan o desean para mejorar su entorno. Se califica el asociacionismo instituyente como la puerta de entrada a la participación sociopolítica, por su carácter formador en aspectos democráticos y lucha activa en reivindicación de los derechos.
DIRECTRICES DEMOCRÁTICAS EN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL CAPÍTULO 4. RESULTADOS Y CONCLUSIONES Siguiendo la perspectiva social, destacamos cómo el discurso técnico descifra que el devenir político requiere de un cambio paradigmático donde sea la ciudadanía la que predomine en las respuestas sociales. Dándose como prioritario el ejercicio desde la comunidad en la localidad. Esta argumentación ya la encontrábamos en el discurso de Ruano de la Fuente (2010) donde mantiene su teoría en la proximidad para una efectiva participación y eficientes respuestas frente las problemáticas vividas en el entorno próximo, en el trascurso de la investigación, el discurso se reafirma tras la constatación técnica sobre las directrices políticas y el discurso argumentado por los miembros de la PAH-Garraf. Por lo tanto detectamos que podemos corroborar la hipótesis. Se requiere de una nueva metodología política a la hora de dar respuestas a las necesidades de la sociedad. El discurso social está dirigido a la modificación política, pero no conciben cómo ni cuándo, sólo quieren resolver su situación mediante un cambio porque el actual sistema político no refuerza la protección de la ciudadanía sólo la económica. Nos adentramos a justificar que, aún y con desconfianza de la sociedad por el recorrido ejecutado del poder político, hasta ahora enfocado desde intereses inherentes a la obtención del poder y no a una efectiva respuesta social, como ciudadanos debemos dar cabida y confianza a una nueva democracia construida entre y para todos aunque los dirigentes sigan denominándose bajo el calificativo de político. Para finalizar, se corrobora como esta investigación deja el debate abierto hacia el conocimiento y construcción de nuevas herramientas para fomentar la intromisión social. Conocido el interés político que manifiesta en la estructura social y descifrando el empoderamiento que los diferentes colectivos están adquiriendo para poder dar respuesta a sus necesidades, se requiere dotar al ciudadano de mayor información sobre procesos, ejecuciones y consecuencias a largo y corto plazo para compartir el logro de objetivos y bienestar. La información y formación ciudadana producirá la proximidad entre gobernado y gobernantes a la hora de dar respuesta a las situaciones emergentes. Un ciudadano informado es un ciudadano implicado en el bienestar de su comunidad. Es un agente activo en la participación sociopolítica para poder formar parte de la solvencia de las necesidades emergentes producidas por la desigualdad que generan las directrices político-económicas actuales.
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