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Abstract

Introducción: el uso de reservorios venosos subcutáneos (RVS) está cada vez más extendido y asociado al aumento progresivo de pacientes que requieren tratamientos intravenosos prolongados. Gracias a estos accesos venosos centrales se ha incrementado la calidad de vida del paciente evitando continuas punciones venosas y llevando a cabo una terapia intravenosa más eficaz. El personal de enfermería es el encargado de hacer un uso correcto de este dispositivo y de intentar evitar la aparición de complicaciones relacionadas con su manejo. Objetivos: describir el grado de conocimiento y de manejo del protocolo de RVS disponible en el Hospital Obispo Polanco por parte del personal de enfermería intentando describir las causas de cumplimiento o incumplimiento del protocolo y además establecer una comparación entre Hospital de San José y Residencia Geriátrica Javalambre pertenecientes al sector de Teruel. Metodología: en estos centros del área de Teruel se realizó un cuestionario sobre aspectos pertenecientes al protocolo que indica las pautas a seguir en el manejo de RVS. Resultados: la participación fue de un 63,22% de un total de 155 cuestionarios entregados al personal de enfermería de los diferentes centros sometidos a estudio. Un total de 76,5% declaró conocer el protocolo de RVS, poniéndolo en práctica el 66,3%. Rillo Calvo, Eva María; Chocarro Escanero, María Pilar

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Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 2 INDICE: - RESUMEN……………………………………………………………………….…3 - ABSTRACT…………………………………………………………………..…...4 - INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS…………………………………….….5 - MATERIAL Y MÉTODOS……………………………………………..….…9 - RESULTADOS…………………………………………………………….……11 - DISCUSIÓN……………………………………………………………….…...14 - BIBLIOGRAFÍA…………………………………………………………….….18 - GRÁFICOS………………………………………………………………….…..20 - ANEXOS……………………………………………………………………….….27 Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 3 RESUMEN Introducción: El uso de Reservorios Venosos Subcutáneos (RVS) está cada vez más extendido y asociado al aumento progresivo de pacientes que requieren tratamientos intravenosos prolongados. Gracias a estos accesos venosos centrales se ha incrementado la calidad de vida del paciente evitando continuas punciones venosas y llevando a cabo una terapia intravenosa más eficaz. El personal de enfermería es el encargado de hacer un uso correcto de éste dispositivo y de intentar evitar la aparición de complicaciones relacionadas con su manejo. Objetivos: Describir el grado de conocimiento y de manejo del protocolo de RVS disponible en el Hospital Obispo Polanco por parte del personal de enfermería intentando describir las causas de cumplimiento o incumplimiento del protocolo y además establecer una comparación entre Hospital de “San José” y Residencia Geriátrica “Javalambre” pertenecientes al sector de Teruel. Metodología: En estos centros del área de Teruel se realizó un cuestionario sobre aspectos pertenecientes al protocolo que indica las pautas a seguir en el manejo de RVS. Resultados: La participación fue de un 63,22% de un total de 155 cuestionarios entregados al personal de enfermería de los diferentes centros sometidos a estudio. Un total de 76,5% declaró conocer el protocolo de RVS, poniéndolo en práctica el 66,3%. Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 4 ABSTRACT Introduction: The use of subcutaneous venous reservoirs (RVS) is increasingly widespread and associated with the progressive increase in patients requiring prolonged intravenous treatments. Thanks to these central venous accesses has increased the quality of life of the patient avoiding continuous venous punctures and carrying out a intravenous therapy more effective. The nursing staff is responsible for making a proper use of this device and to try to avoid the appearance of complications related to their handling. Objectives: Describe the level of knowledge and handling of the protocol of RVS available in the Obispo Polanco Hospital for part of the nursing staff trying to describe the causes of compliance or noncompliance of the protocol and also establish a comparison between San Jose`s Hospital and Geriatric Residence "Javalambre" pertinent sector of Teruel. Methodology: In these centers of Teruel´s area was carried out a questionnaire on aspects belonging to the protocol indicates that the guidelines to be followed in the handling of RVS. Results: The participation was a 63.22 % of a total of 155 questionnaires handed over to the nursing staff of the different facilities subject to study. A total of 76.5 % reported knowing the protocol of RVS, putting it in practice the 66.3 %. Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 5 INTRODUCCIÓN En la práctica médica y de enfermería disponemos de multitud de técnicas de abordaje venoso periférico así como de conocimientos en cuidados y complicaciones de los mismos. La mayoría son bastante conocidos por los profesionales de enfermería, debido a su constante puesta en práctica, mientras que otras técnicas con la misma finalidad son más desconocidas por parte del profesional debido a que no se realizan con la misma frecuencia y se consideran de una mayor dificultad. Entre estas técnicas se encuentran las canalizaciones de venas centrales con dispositivos tales como (Hickman), los Drums, o en el caso de este estudio los “Port-a-cath” o Reservorios Venosos Subcutáneos (RVS)1. El RVS es un catéter venoso central. Fue desarrollado por Niederhuber2, el cual probó este dispositivo en 30 de sus pacientes con cáncer obteniendo buenos resultados y dándole uso a partir del año 1982. Se coloca y retira quirúrgicamente ya que permanece implantado debajo del tejido celular subcutáneo durante un largo tiempo. El RVS consta de dos componentes: un portal único o doble (monocamerales o bicamerales) de titanio o plástico radiopaco que actúa como reservorio y se conecta al segundo componente, un catéter de poliuretano o silicona introducido en el torrente venoso a través de la vena yugular, subclavia o cefálica, de tal manera que el extremo distal del catéter se aloja en la unión entre la vena cava superior con la aurícula derecha. Estos sistemas de acceso venoso permanente han supuesto un avance muy importante en el manejo de pacientes de determinadas especialidades medicoquirúrgicas que requieren tratamientos prolongados endovenosos, tales como enfermos oncológicos, hematológicos, pacientes VIH y casos específicos que necesitan nutrición parenteral de larga duración, ya que con Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 6 estos dispositivos se ha logrado poder realizar una terapia prolongada de forma cómoda y con fácil acceso3. El interés por conseguir un acceso cómodo y duradero radica en la necesidad de obtener extracciones de sangre frecuentemente, de infundir sustancias terapéuticas de manera continuada a grandes dosis y de manera repetida (medicación, nutrición parenteral, hemoderivados, fluidos intravenosos), y de administrar fármacos con efecto irritante y esclerosante sobre el endotelio vascular (citostáticos). Además permiten monitorizar la Presión Venosa Central, tratamientos ambulatorios con infusores e introducir contrastes radiológicos sólo cuando el reservorio sea de alto flujo o alta presión4. Los tratamientos endovenosos prolongados a través de una vía venosa periférica contribuyen a un deterioro del sistema venoso dando lugar a venas difíciles de abordar causando con ello una molestia o sufrimiento al paciente para su canalización, además de dificultar la labor profesional. La realización de los procedimientos anteriores a través de un RVS, permite reducir el número de venopunciones traumáticas5 y con ello, disminuir el dolor y la ansiedad del paciente en la venopunción, mantener en perfecto estado la vía venosa central de larga duración con menor riesgo de aparición de infecciones, coagulación y extravasaciones y facilitar el tratamiento ambulatorio y comodidad del paciente a través de pequeños infusores que se colocan en una bolsa atada a la cintura y que administran tratamientos de quimioterapia en infusión continua sin necesidad de que el paciente permanezca ingresado durante ese tratamiento, posibilitando que realice una vida normal6. Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 7 El profesional de enfermería debe ser meticuloso en el mantenimiento de RVS, ya que necesita ser heparinizado después de su uso y cada cierto tiempo para evitar obstrucciones que impidan su utilización, solo así de ésta manera el paciente podrá someterse a los tratamientos requeridos con tal dispositivo sin necesidad de constantes abordajes en venas periféricas7. Por tanto, son dispositivos en los que el personal de enfermería tiene un papel activo en su manejo y cuidado, debiéndolo considerar en muchos casos de primera elección siempre y cuando sea posible su utilización8. De la práctica llevada a cabo por el personal de enfermería dependerá en la mayoría de casos el número y frecuencia de complicaciones en pacientes portadores de RVS. Entre las complicaciones más importantes que se pueden producir derivadas de una manipulación inadecuada se encuentran: obstrucción, extravasación, infección, embolismo aéreo y migraciones del catéter9. Cada centro asistencial debería disponer de un Protocolo de manejo de Reservorio Venoso Subcutáneo estandarizado que unifique criterios de uso y mantenimiento del dispositivo para asegurar la buena calidad en los cuidados y el menor número posible de complicaciones derivadas de una práctica inadecuada. El Hospital Obispo Polanco tiene a disposición de sus profesionales las indicaciones de “Manejo del Reservorio Cutáneo” entre las que se explica el procedimiento para utilizar el RVS (anexo 1) OBJETIVOS GENERALES: describir el grado de conocimiento del protocolo de RVS disponible en el Hospital Obispo Polanco por parte del personal de enfermería que se encuentra ejerciendo su labor en plantas de hospitalización, oncología, urgencias y uci del mismo hospital. Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 8 OBJETIVOS ESPECÍFICOS: Determinar el grado de utilización del protocolo de RVS y puesta en práctica del mismo. Determinar las causas de cumplimiento/incumplimiento del protocolo. Establecer una comparación en cuanto a nivel de conocimientos y utilización entre centros que utilizan el mismo protocolo como son Hospital de “San José” y Residencia Geriátrica “Javalambre” del sector de Teruel. Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 9 MATERIAL Y MÉTODOS Se realiza estudio descriptivo transversal durante el mes de Febrero del año 2014 en el Hospital Obispo Polanco, Hospital San José y Residencia Geriátrica Javalambre; centros ubicados en Teruel. Para ello se crea un cuestionario de elaboración propia a partir de las pautas de las indicaciones del Protocolo Manejo del Reservorio Cutáneo creado por el Servicio de Oncología del Hospital General Obispo Polanco. Dicho cuestionario es entregado al personal de Enfermería de los servicios de Urgencias, Oncología, UCI, y todas las plantas de hospitalización entre las cuales se incluye a Pediatría, Maternidad – Cardiología, Traumatología, Cirugía, Medicina Interna y Especialidades Médico - Quirúrgicas; todos ellos considerados como servicios potenciales de uso de Reservorios Venosos Subcutáneos, excluyendo la planta de Psiquiatría por no cumplir con ésta condición. También se entrega éste cuestionario al personal de enfermería del Hospital Provincial San José y de la Residencia Javalambre de Teruel ya que utilizan el mismo protocolo realizado por el servicio de Oncología del Hospital “Obispo Polanco” y así de ésta manera poder establecer una comparación entre centros. Todos los cuestionarios se entregaron mediante previa petición a las direcciones de enfermería de cada centro, obteniendo la autorización para todos ellos (anexo 2 y 3). El cuestionario es anónimo e individual, y consta de 10 preguntas tipo test con diferentes tipos de cuestiones entre las que se encuentran 2 preguntas multirespuesta, 1 pregunta de Verdadero o Falso y 7 preguntas con una única respuesta posible, pudiendo obtener con todas ellas un total de 41 puntos. La puntuación se divide en tres estratos: de 0 a 20 puntos “no conocen el protocolo de RVS”, de 21 a 32 “presentan alguna deficiencia en Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 16 cantidad de complicaciones, y así determinar qué técnica es más beneficiosa para el paciente. En un estudio similar realizado por varios profesionales en la Unidad de Hematología del Complejo Asistencial de Burgos12, en el que se procedió a conocer el grado de utilización del protocolo del reservorio venoso subcutáneo por parte del personal de enfermería de la unidad de hematología, los resultados revelaron que el 100% conocía el protocolo existente y que más del 80% utilizaba el protocolo mientras que en el área sanitaria de Teruel (incluyendo los tres centros a estudio)dicen conocer el protocolo el 76,5% y lo utilizan el 66,3% de los encuestados. Entre las limitaciones que he tenido para realizar este estudio se encuentra la escasez de estudios realizados sobre éste mismo tema, además de que no existe una encuesta validada para medir el nivel de conocimientos sobre un protocolo, por lo que el cuestionario es de creación propia y por tanto carece de validez externa. También considero que un cuestionario es algo subjetivo, por lo que cada uno de los encuestados puede interpretar la formulación de las preguntas de diferente manera y por ello dar lugar a errores en su respuesta. Por último, aunque avisado de antemano de que el cuestionario era individual, he podido observar que muchos de ellos han sido probablemente realizados en común dentro de cada planta, ya que ha habido respuestas y puntuaciones muy similares entre los cuestionarios de un mismo servicio. Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 17 En conclusión, existe la necesidad de unificar criterios de actuación mediante guías. Lo deseable en cada centro sería proporcionar a los profesionales habituales y de nueva incorporación información sobre las últimas técnicas y procedimientos más frecuentes en los cuidados enfermeros acordes a las necesidades de los pacientes. De ésta manera se evitaría la variabilidad práctica y además se podría hacer un uso optimizado de los recursos disponibles. La enfermería abarca un amplio abanico de conocimientos que deben ser puestos en práctica cada cierto tiempo ya sea realizando cursos de formación continuada o con charlas periódicas que incentive a la enfermería a querer ser cada día mejores profesionales. La enfermería tiene un gran reto; sentir la importancia que tienen los cuidados que demandan los enfermos y estar siempre en disposición de aprender cosas nuevas y modificar las ya aprendidas, sólo así se podrá dar una asistencia de calidad y tener la satisfacción del trabajo bien hecho. Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 18 BIBLIOGRAFÍA: 1Prado M. Tipo de canalización de acceso venoso central: el PORT A CATH. [revista on-line]*2008 [acceso 5 de Marzo 2014];4 (6). Disponible en: http://enfermeros.org/revista 2Cózar A, Del Olmo M, Moreno JM, Jiménez F, Quesada MC. Experiencia clínica con reservorios venosos subcutáneos en pacientes oncológicos. Revista de Oncología [revista on-line]*2004 [acceso en Febrero 2014]; 6(1):30-6. Disponible en: http://link.springer.com/journal 3Calvo R, Ruiz-Giménez JF, Rubio V, Belmonte M, Ruz A, Lluch M. Reservorios subcutáneos venosos centrales. Complicaciones. Rev. Soc. Esp. Dolor. 2004; (11): 150-5 4Corella J.M., Fuster C, Vazquez A, Corella JM, Galbis J.M., Más T, et al. Reservorios, acceso venoso de larga duración. Abordaje y complicaciones. 1ª edición. Valencia: Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana (CECOVA); 2011. 5Lima M, Barreto M, Cruz L, Mendoza R, Vaquera N, Mendez H et al. Protocolo para el manejo estandarizado del paciente con catéter periférico, central y permanente. 1ª edición. México: Comisión de enfermería; 2011. 6Gorlat B, Contreras C, Fernández E. Quimioterapia. En: Editorial GEU. Guía de Práctica Clinica: Recomendaciones ante los Efectos Secundarios de la Quimioterápia. 2ª edición. Granada: Editorial GEU;2010. 9-14. 7Cabrero J, Orts M.I., López Coig M.L., Velasco M.L., Richart M. Variabilidad en la práctica clínica del mantenimiento de la Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 19 permeabilidad de los catéteres venosos periféricos. Gac Sanit. 2005; 19(4):287-93. 8Cotilla JM., Prieto J., Frigolet P. Protocolo de uso y mantenimiento del Reservorio Venoso Subcutáneo. Enfermería Global [revista on-line] junio 2008 [acceso Diciembre 2014]; (13): 1-8. Disponible en: http://revistas.um.es/eglobal 9Freire E, De la Iglesia A, Rodriguez C, López M.A., González M, Peleteiro R et al. Reservorios venosos centrales totalmente implantables, tipo Port-A-Cath, en pacientes oncológicos: Revisión de Complicaciones. Rev. Soc. Esp. Dolor. 2008; (7):451-462. 10Infantes R, Navarrete S, Paneque P, Alcántara M.V. Protocolo de extracción venosa reservorio. En: protocolo de extracción de sangre venosa a través de reservorio venoso tipo port-a-cath. Servicio Andaluz de Salud. Manual de calidad laboratorio clínico. 1ª edición. Málaga: 2008. 1-12. 11Hospital Universitario Virgen del Rocío. Manual de Procedimientos Generales de Enfermería. 2ª edición. Sevilla: Hospital Universitario Virgen del Rocío. Servicio Andaluz de Salud; 2012. 12Melchor P, Provedo R, Moratinos D, Madrid L. Grado de utilización del protocolo del reservorio venoso subcutáneo por parte del personal de enfermería. 2010: 1-2. Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 20 GRÁFICOS. Gráfico 1. PORCENTAJE DE PARTICIPACIÓN EN EL ESTUDIO. Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 21 Gráfico 2. PORCENTAJE DE RESPUESTA DEL HOSPITAL OBISPO POLANCO. Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 22 Gráfico 3. PUNTUACIÓN DEL TEST PERSONAL DE ENFERMERÍA DEL HOSPITAL OBISPO POLANCO Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 23 Gráfico 4. PUNTUACIÓN TEST PERSONAL DE ENFERMERÍA HOSPITAL SAN JOSÉ Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 24 Gráfico 5. PUNTUACIÓN OBTENIDA EN EL TEST RESIDENCIA JAVALAMBRE Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 25 Gráfico 6. PERSONAL DEL ÁREA SANITARIA DE TERUEL QUE DECLARA CONOCER EL PROTOCOLO Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 32 Las desconexiones del sistema se realizan por encima de la altura del corazón Su utilización correcta reduce el número de venopunciones traumáticas Su utilización disminuye el número de flebitis químicas 6Si no podemos obtener muestra de sangre (Señale la correcta): Le pediremos al paciente que tosa Movilizaremos el brazo del lado donde se encuentra el RVS Le pediremos al paciente que gire el cuello en sentido contrario A veces, solo permiten entrada de fluidos pero no salida según su colocación Todas las anteriores 7- ¿Cuándo introduciría el sello de heparina? (Señale la correcta) Al principio, antes de su utilización Entre fármacos, para lavar el sistema Al final, cuando se finalice su uso. 8En el procedimiento de sellado, ¿qué solución, concentración y cantidad se administra? (Señale la correcta) 1cc de heparina sódica 1% + 9 cc de SF introduciendo 4cc/6cc rápidos realizando presión positiva en el ultimo cc 1 cc de heparina sódica 1% + 9 cc de SF introduciendo 2cc/3cc rápidos y haciendo presión positiva en el último cc. 2 cc de heparina sódica 1% + 8 cc de SF introduciendo 2cc/3cc rápidos realizando presión positiva en el último cc 2 cc de heparina sódica 1% + 8 cc de SF introduciendo 4 cc/6 cc rápidos con presión positiva en el ultimo cc 9- ¿Cuánto tiempo dura el sello de heparina? (Señale la correcta) 3 días 1 mes 4-8 semanas 3 meses Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 33 10- ¿Qué complicaciones crees que pueden darse en la utilización de un RVS? (Señale las que crea) Infección Obstrucción Rotación del portal Embolismo aéreo Hematoma Desconexión del catéter Extravasación Necrosis cutánea Rotura del catéter 11- ¿Cada cuánto tiempo cambiarías la aguja para evitar complicaciones? Cada 24 horas Cada 72 horas Cada 7 días y tras la extracción de hemocultivos ante la sospecha de infección. Cada mes Tras cada infusión de hemoderivados y medicación. 12Cada cuanto tiempo cambiarías los sistemas de sueros en un paciente hospitalizado con RVS? Cada 24/48 horas Cada 72 horas Cada 7 días Cada 15 días 13- ¿Qué hay que hacer ante una obstrucción del catéter? Quitar permanentemente el RVS Desobstruir con urokinasa Introducción de Suero Salino para desobstruir haciendo presión Introducción de un sello de heparina y no utilizarlo más. Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 34 ANEXO 5. CORRECCIÓN CUESTIONARIO PARA PERSONAL DE ENFERMERÍA 1.- ¿Cuáles de las siguientes técnicas se pueden realizar a través de RVS? (Señale las que crea) Administrar Sueroterapia Administrar Nutrición Parenteral Administrar contrastes radiológicos en RVS de alta presión o flujo. (Sólo en los de alta presión o flujo, en el resto no) Monitorizar PVC Extracción de muestras sanguíneas Infusión de fármacos Terapia intravenosa prolongada Transfusiones sanguíneas Las siguientes preguntas deben ser respondidas conforme al protocolo de RVS existente en su centro de trabajo. 2.- Conteste Verdadero o Falso (V o F) según crea: Se utiliza aguja de ángulo recto La técnica de punción y sellado debe ser estéril No es necesario purgar la aguja (Las agujas de ángulo recto disponen de un mini sistema conectado que debe ser purgado antes de puncionar) La pinza de clan debe estar cerrada justo antes de puncionar el RVS La zona a puncionar se puede desinfectar con cualquier antiséptico (Sólo con povidona iodada o clorhexidina al 2%) No se debe palpar bajo ningún concepto el RVS antes de puncionar (Antes de pinchar debemos palpar para cerciorarnos bien de qué manera está colocado el RVS y localizar la zona a puncionar) La cámara debe estar inmovilizada antes de puncionar Una vez puncionado, podemos introducir fluidos directamente Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 35 (Debemos retirar el sello de heparina previamente, desechar sangre y realizar analítica si precisa) Se le debe pedir al paciente que coja aire a la vez que se extraen las muestras sanguíneas (El paciente debe coger aire a la vez que se realiza la punción por la presión intratorácica, no es necesario que coja aire al extraer las muestras) Se debe asegurar la infusión por medio de bombas o infusores. (Con ello aseguramos una velocidad de perfusión fija y constante que permite una liberación exacta del fármaco a infundir además de que evita posibles obstrucciones por gravedad). El clampaje del sistema se lleva a cabo con presión positiva Las desconexiones del sistema se realizan por encima de la altura del corazón (Aunque el RVS está por encima, la desconexión se realiza por debajo para evitar producir embolismos aéreos). Su utilización correcta reduce el número de venopunciones traumáticas Su utilización disminuye el número de flebitis químicas 3.- Si no podemos obtener muestra de sangre (Señale la correcta): Le pediremos al paciente que tosa Movilizaremos el brazo del lado donde se encuentra el RVS Le pediremos al paciente que gire el cuello en sentido contrario A veces, solo permiten entrada de fluidos pero no salida según su colocación Todas las anteriores 4.- ¿Cuándo introduciría el sello de heparina? (Señale la correcta) Al principio, antes de su utilización Entre fármacos, para lavar el sistema Al final, cuando se finalice su uso. Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 36 5.- En el procedimiento de sellado, ¿qué solución, concentración y cantidad se administra? (Señale la correcta) 1cc de heparina sódica 1% + 9 cc de SF introduciendo 4cc/6cc rápidos realizando presión positiva en el ultimo cc 1 cc de heparina sódica 1% + 9 cc de SF introduciendo 2cc/3cc rápidos y haciendo presión positiva en el último cc. 2 cc de heparina sódica 1% + 8 cc de SF introduciendo 2cc/3cc rápidos realizando presión positiva en el último cc (Valores indicados en el protocolo del centro) 2 cc de heparina sódica 1% + 8 cc de SF introduciendo 4 cc/6 cc rápidos con presión positiva en el ultimo cc (Valores indicados en el protocolo del centro) 6.- ¿Cuánto tiempo dura el sello de heparina? (Señale la correcta) 3 días 1 mes 4-8 semanas 3 meses (Actualmente en el servicio de Oncología del Hospital Obispo Polanco el sello de los RVS se cambian cada 3 meses dando buenos resultados de mantenimiento y nulas complicaciones) 7.- ¿Qué complicaciones crees que pueden darse en la utilización de un RVS? (Señale las que crea) Infección Obstrucción Rotación del portal Embolismo aéreo Hematoma Desconexión del catéter Extravasación Necrosis cutánea Rotura del catéter Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 37 COMPLICACIÓN EXTRAVASACIÓN: La causa más común es la colocación incorrecta o el desplazamiento de la aguja, pero puede haber otras: retroceso de la medicación relacionado con trombosis vascular, separación del portal del catéter o falta de integridad del diafragma del reservorio. También puede ser producida por la presión del flujo de infusión sobre la zona de conexión del reservorio y el portal, por ejemplo, al infundir contrastes de diagnóstico (acción que está contraindicada si el RVS no es de alta presión o alto flujo). COMPLICACIÓN NECROSIS CUTÁNEA: Puede ocurrir: - Cuando se emplean agujas excesivamente cortas que presionan la piel sobre el portal y la necrosan. - Cuando el cambio de aguja se hace con menos frecuencia de lo habitual. La aguja produce una escara que termina necrosando los anejos de la misma. - Sutura encima del portal. Es una técnica inadecuada que casi siempre termina con la retirada del sistema. - Cuando hay una mala técnica de implantación. - Cuando la membrana del portal se rasga accidentalmente y se infunden a través de él sustancias vesicantes y trombosantes. COMPLICACIÓN ROTURA DEL CATÉTER: La embolización del catéter significa que un trozo del mismo se ha roto y puede desplazarse hacia la aurícula derecha, el ventrículo derecho y la arteria pulmonar. Ello puede estar provocado por la desconexión entre el cuerpo del portal y el catéter, o colocación inadecuada de éste. La rotura del portal está en relación con sobrepresiones del sistema, por lo que las jeringas a utilizar siempre serán de 5 cc para no incrementar la presión intratorácica más de lo tolerable por el portal. COMPLICACIÓN DESCONEXIÓN DEL CATÉTER: Puede ser debido a un error técnico o a la fatiga del catéter por continuas obstrucciones. Una desconexión postquirúrgica es probable que sea consecuencia de una mala técnica de implantación y una desconexión tardía a un mantenimiento incorrecto. Una retirada tardía del catéter puede ocasionar que éste se fibrose, pegándose a la anatomía vascular, separando el catéter del portal e impidiendo la retirada del mismo. COMPLICACIÓN OBSTRUCCIÓN: Siempre se debe heparinizar un RVS al finalizar su uso con 2 cc de heparina sódica al 1% + 8 cc de SF realizando presión positiva en el último cc, de lo contrario se pueden producir obstrucciones que impedirán utilizar el portal. Protocolo de Reservorio Venoso Subcutáneo en el área sanitaria de Teruel: cumplimiento por parte del personal de enfermería. 38 8.- ¿Cada cuánto tiempo cambiarías la aguja para evitar complicaciones? Cada 24 horas Cada 72 horas Cada 7 días y tras la extracción de hemocultivos ante la sospecha de infección. Cada mes Tras cada infusión de hemoderivados y medicación. 9.- Cada cuanto tiempo cambiarías los sistemas de sueros en un paciente hospitalizado con RVS? Cada 24/48 horas (24 horas para Nutrición Parenteral / 48 horas para fluidoterapia) Cada 72 horas Cada 7 días Cada 15 días 10.- ¿Qué hay que hacer ante una obstrucción del catéter? Quitar permanentemente el RVS Desobstruir con urokinasa Introducción de Suero Salino para desobstruir haciendo presión Introducción de un sello de heparina y no utilizarlo más.