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Abstract

La crisis global y local que estamos soportando, la propia crisis del Estado de Bienestar y las nuevas iniciativas sociales parecen llevar al potenciamiento y revitalización tanto de las redes informales de atención social como de la red familiar a través de procesos de solidaridad. La investigación que hemos llevado a cabo es un estudio piloto sobre los fenómenos de solidaridad familiar en tiempos de crisis, realizado con el objetivo de conocer qué peso tiene este modelo de solidaridad en el actual contexto social y económico en familias especialmente vulnerables que forman parte del Programa Municipal de Apoyo a la Familia del Ayuntamiento de Zaragoza, tratando de analizar de forma comparada la situación de estas familias antes de la crisis, cómo se encuentran en la actualidad y cuáles son sus expectativas respecto al apoyo que recibirían en un futuro. Alcalde Navarro, Jose Luis; García Segura, Aurora; Marí Klose, Pau

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UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y DEL TRABAJO GRADO EN TRABAJO SOCIAL TRABAJO FIN DE GRADO Solidaridad familiar en tiempos de crisis Alcalde Navarro, Jose Luis García Segura, Aurora Director: Mari Klose, Pau Vicent Zaragoza, junio 2014 1 ÍNDICE 1.- INTRODUCCIÓN 3 2.- OBJETO Y OBJETIVOS ENMARCADOS EN EL PROGRAMA DE APOYO A LA FAMILIA DEL AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA 4 3.- MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL 7 3.1.- La familia 7 3.1.1.- Concepto: 7 3.1.2.- Origen: 9 3.1.3.- Funciones: 9 3.1.4.- Cambios: 11 3.1.5.- Mujer como elemento fundamental: 13 3.1.6.- Elementos sociodemográficos: 15 3.1.7.- Estado / Estado de Bienestar: 15 3.2.- La crisis 16 3.2.1.- Consecuencias: 16 3.3.- Solidaridad familiar 20 3.3.1.- ¿Qué significa? ¿Cómo funciona? 21 3.3.2.- Solidaridad familiar en las diferentes dimensiones sociales 23 3.3.3.- Tipo de Ayuda, de solidaridad. 24 3.3.4.- Concepto de capital social 25 4.- METODOLOGÍA 27 4.1.- Marco metodológico 27 4.2.- Limitaciones y sesgos de la muestra 31 5.- DESARROLLO DE LA INVESTIGACIÓN 33 5.1.- Análisis de las características de la población entrevistada 33 5.2.- Análisis de los resultados de los cuestionarios 37 6.- CONCLUSIONES Y SINTESIS. 47 6.1.- Solidaridad y dinámica familiar. 47 6.2.- Solidaridad y tipos de ayuda. 49 6.3.- Solidaridad y apoyo institucional. 51 6.4.- Solidaridad recíproca. 51 6.5.- Trabajo social, potencial para la solidaridad. 52 2 7-. BIBLIOGRAFÍA. 55 INDICE DE TRABLAS Y GRAFICOS 59 ANEXO 1 60 ANEXO 2 72 3 1.- INTRODUCCIÓN Entre las tareas y funciones que tradicionalmente ha venido ejerciendo la familia, una de las más importantes ha sido la protección, el cuidado y la atención de las personas. La crisis y los cambios que estamos experimentando, parece que ponen en cuestión no solo la presencia de esta función, sino la propia existencia de estas redes de protección. Sin embargo, en contra de este planteamiento, nos encontramos paradójicamente, con otros tipos de relaciones y redes que indican de algún modo un nuevo hacer, una revalorización de las formas de ayuda y protección familiar. La crisis global y local que estamos soportando, la propia crisis del Estado de Bienestar y las nuevas iniciativas sociales parecen llevar al potenciamiento y revitalización tanto de las redes informales de atención social como de la red familiar a través de un proceso de solidaridad. Esta hipótesis va a ser el motivo de estudio en el que se fundamenta este Trabajo Fin de Grado. Antes de hablar de solidaridad familiar hemos de dar algunas pinceladas sobre el concepto, origen y funciones de la familia, además de hablar de cambios, porque la familia es un concepto vivo, dinámico, que evoluciona y se transforma conforme avanza el ser humano en la sociedad. La solidaridad va a cobrar fuerza en momentos críticos, por lo que trataremos de contextualizar el momento actual de crisis y como la institución familiar se adapta a ello, y extiende sus redes, para seguir cumpliendo su función primordial, la protección y el cuidado de los miembros que la forman y le dan su razón de ser. Descubriendo además los elementos que van a conformar esta solidaridad. 4 2.- OBJETO Y OBJETIVOS ENMARCADOS EN EL PROGRAMA DE APOYO A LA FAMILIA DEL AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA La investigación que hemos llevado a cabo es un estudio piloto sobre los fenómenos de la solidaridad familiar en tiempos de crisis, realizado con el objetivo de conocer qué peso tiene este modelo de solidaridad en el actual contexto social y económico en familias especialmente vulnerables que forman parte del Programa Municipal de Apoyo a la Familia del Ayuntamiento de Zaragoza, en adelante (PAF), tratando de analizar de forma comparada cómo estaban estas familias antes de la crisis, cómo se encuentran en la actualidad y cuáles son sus expectativas respecto al apoyo que recibirían en un futuro. En este estudio analizaremos también los procesos y elementos que componen esta solidaridad, teniendo en cuenta el contexto en el que se enmarca. Tomando como muestra un sector de población concreto, las familias que participan en el PAF, y que tiene unas características predeterminadas. Dicho programa se dirige a unidades familiares en las que hay menores de edad y que se encuentran en alguna de estas situaciones:  En procesos de socialización inadecuados y poco estimulantes que van a incidir en la competencia social de los menores, haciéndola deficitaria y colocando a éstos en situación de riesgo.  Socializadas desde estilos de vida marginales que van a suponer, para los miembros que la componen y en especial para los menores, una situación de alto riesgo en su proceso de desarrollo integral y una conflictividad con las pautas establecidas socialmente.  En crisis, provocadas por acontecimientos externos o de ciclo evolutivo familiar, que implican dificultades en el desarrollo de los menores que forman parte de la misma. 5 Según establece el documento marco que regula las acciones de este Programa, el objetivo del mismo es ayudar a las familias para que puedan cumplir las funciones que permitan a sus miembros un desarrollo adecuado cuando por diversos factores (sociales, psicológicos, económicos…) no puedan desempeñarlas por sus propios medios. Estas acciones se desarrollarán en los siguientes ámbitos:  Familiar: desarrollando las capacidades y habilidades necesarias para enfrentarse de manera adecuada a sus problemas sin tener que depender sistemáticamente de los Servicios Sociales.  Grupal: dando respuestas puntuales ante necesidades comunes de las familias en proceso de apoyo.  Comunitario: fomentando la red de relaciones y recursos necesarios para las familias. Las familias que han participado en este estudio están condicionadas por unos factores de vulnerabilidad que confieren al mismo un punto de vista particular. La solidaridad familiar se estudiará, por tanto, en unidades familiares donde los factores de vulnerabilidad son más elevados que en aquellas que no están condicionadas por las situaciones anteriores. La mayor parte de las familias encuestadas son unidades familiares monoparentales, compuestas por la madre y los hijos, con una estructura y dinámica familiar disfuncional, donde la capacidad de respuesta ante las situaciones estresantes a veces no es la más adecuada, donde los factores de protección son escasos, y las redes familiar (extensa) y social no ofrecen todo el apoyo necesario. Estos factores, además, ya se daban, al menos, en la generación anterior en mayor o menor medida. 6 Estas familias tratan de compensar su vulnerabilidad con recursos y capacidades propias (reforzamiento de su identidad, capacidad de cambio y adaptación...) que actúan como factores de compensación y con apoyos naturales que crean necesariamente y que actúan como factores de mediación. Todo ello quedará recogido a modo de pinceladas certeras en el estudio que hemos realizado. 7 3.- MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL Antes de abordar las relaciones de solidaridad y cómo se desarrollan en las familias usuarias del PAF en el actual contexto socioeconómico, vamos a identificar que entendemos por familia y crisis para poder reconocer y analizar posteriormente las redes formales e informales en las que se apoyan las familias actualmente para solucionar sus problemas. 3.1.- LA FAMILIA 3.1.1.- CONCEPTO: Para empezar a hablar de familia hemos de definir su significado, C. LéviStrauss (1969) afirma que la familia como institución está fundada “en la unión más o menos duradera, pero socialmente aprobada, de un hombre y una mujer que forman un hogar, que procrean y crían hijos, estaría presente -se afirma con frecuenciaen todas las sociedades” siendo una realidad consustancial al ser humano, formando parte de su constitución y desarrollo. La familia va a ser además el eje de socialización de los miembros que la componen. Sin lugar a dudas la familia ha de entenderse no solo como una realidad universal, rasgo que ha adquirido a través del tiempo, sino como el punto de referencia vital por excelencia (Harris, 1971) Decir además que la familia nuclear monógama centrada en la relación entre padres e hijos será la pauta más representativa de esta institución a lo largo de la historia. Etimológicamente la palabra familia, proviene del latín. La familia equivalía a patrimonio, e incluía tanto a los parientes como a los sirvientes de casa, pero esta es una definición que no se ajustaría totalmente a los convencionalismos actuales (Castells, 1997). La Real Academia Española de la Lengua (RAE) define la familia como un grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas, ya sean ascendientes, descendientes, colaterales y afines de un linaje (RAE, 2003). 8 La Declaración Universal de los Derechos del Hombre señala por su parte que “la familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado”. El carácter natural de la familia como fundamento de la sociedad va, inevitablemente, a condicionar e influir en las relaciones humanas entre las personas. Desde la Sociología la familia se va a definir como un grupo social que responde a diversas características, tales como, la residencia comunitaria, la cooperación económica y la reproducción. Si definimos la familia bajo estos supuestos naturales, sociopolíticos y culturales, podemos afirmar que: “la familia es el núcleo habitual de la reproducción y en ella comienza la educación y socialización del niño, pero al mismo tiempo es la base de un apoyo emocional y de un intercambio de afecto y sentimientos de amor”. Siendo además un lugar donde los conflictos que se dan en este tipo de convivencia humana, van a requerir determinados comportamientos para conseguir un mínimo de estabilidad y permanencia en este grupo (Rof, 1976) Concretando con el objeto de nuestro estudio, coincidimos con algunos autores que opinan que la familia es el entorno por excelencia para encontrar alternativas a situaciones difíciles de los diversos ambientes de la persona, y donde el ser humano se personaliza y se socializa. Es el lugar propio y primario del devenir del individuo y de la sociedad. Si queremos acercarnos algo más (desde el punto de vista sociológico) a la realidad familiar para conseguir esbozar una definición de la misma, tendremos que considerar algunos términos que se tornan fundamentales como por ejemplo, el parentesco, entendido como un vínculo por consanguinidad, afinidad, adopción, matrimonio u otra relación estable de afectividad análoga a esta. Parentesco que además va a comprometer a obligaciones y a otorgar derechos a los miembros que componen el núcleo familiar. 15 Asimismo señala que el cuidado de los mayores también va a recaer en su mayor parte en las mujeres que han centrado su actividad vital en el cuidado de los demás. 3.1.6.- ELEMENTOS SOCIODEMOGRÁFICOS: Tobío (2013), considera que este es un papel que tiene difícil encaje en el futuro, por las transformaciones sociales y demográficas que se están produciendo. El Estado tendrá que asegurar políticas sociales (igualdad, responsabilidad compartida, conciliación vida familiar y laboral…) y proveer de servicios que tengan en cuenta estos cambios. Pero también hay que tener en cuenta toda una serie de elementos sociodemográficos que van a influir de manera decisiva tanto en la vida familiar como en los procesos de solidaridad que se dan en ella (el descenso de la fecundidad, el control de la natalidad, la incorporación de la mujer al mercado de trabajo, o el aumento de la esperanza de vida, entre otros); y el papel que juega el Estado en todo esto. 3.1.7.- ESTADO / ESTADO DE BIENESTAR: El Estado no va a quedar al margen de todos estos cambios, estableciendo políticas de estímulo de la solidaridad familiar (igualdad de oportunidades, igualdad de género, conciliación de la vida familiar y laboral, promoción de la autonomía personal y atención a personas en situación de dependencia…), y generando fórmulas de ayuda que de no existir esta solidaridad no se darían, pero se va a mostrar todavía claramente insuficiente en el apoyo a la familia (Tobío, 2013; Salido, 2007). Por ello algunos autores creen que las limitaciones y carencias que ancestralmente ha presentado el Estado en su formulación como Estado de Bienestar en España, han dado un protagonismo importante a la institución familiar que ha llevado a que los lazos de solidaridad familiar (a través de las redes familiares) hayan tenido que cubrir importantes lagunas no cubiertas por las administraciones públicas. 16 3.2.- LA CRISIS La crisis económica (de alcance internacional) que estamos viviendo durante los últimos años, originada en el ámbito de las finanzas, está teniendo un gran impacto en las economías nacionales, sobre todo en la de aquellos países que como España tenemos, además, una crisis propia por la llamada “burbuja inmobiliaria”. Una crisis que no solo va a ser económica sino que va a trasladarse al ámbito político, financiero o social. Fenómenos como la flexibilización, la deslocalización, el deterioro de las rentas de trabajo, el retroceso en la evolución de los salarios reales y, en general, el aumento de la desigualdad que todo ello causa, anteceden a la crisis. Hay una pérdida importante de derechos laborales y sociales que no solo van a afectar a las economías familiares y su estructura, sino que van a debilitar, incluso, nuestro derecho de ciudadanía. 3.2.1.- CONSECUENCIAS: Apuntadas las causas señalemos las consecuencias, las cuales van a resultar mucho más gravosas por esa especificidad de la crisis en España. Entre las más directas de ambas crisis debemos citar: 1. el descenso de la actividad económica; 2. el declive de las inversiones y el consumo; además de 3. una fuerte caída del empleo que se da en la mayoría de los países, pero con mucha mayor incidencia en el nuestro. Nos enfrentamos a una crisis de carácter global no solo porque está afectando, de un modo u otro, a todos los países, sino porque incide en distintas esferas de la vida (en el espacio social, en el mundo de las ideas, en los valores...) Y la preocupación más importante está en que el carácter global 17 y su prolongada duración están suponiendo una evidente amenaza para la cohesión social (Laparra y Pérez et al., 2012) De las consecuencias citadas una de las más graves que ha traído la crisis actual ha sido el descenso de la actividad económica debido al apalancamiento de los mercados, la desconfianza generada dentro del sistema financiero y la falta de crédito, que ha llevado a una destrucción de empleo sin precedentes, y que ha generado una preocupación enorme entre los ciudadanos/as tanto por el incremento de las cifras de personas desempleadas (según el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), el paro registrado en febrero de 2014 estaría en más de 4 800 000 personas y según el Instituto Nacional de Estadística (INE) la tasa de paro en 2013 se situó en el 26,03% de la población activa de nuestro país); como por todas aquellas cuestiones que lleva aparejadas: pérdida de poder adquisitivo, dificultad para afrontar pagos, dificultad para acceder a una vivienda o para mantenerla, o simplemente ejercer los derechos que se tienen como ciudadano/a. Indudablemente ambas cifras son inasumibles en un país donde además el modelo productivo se está poniendo en cuestión y se ha basado hasta ahora en algo tan efímero e inestable como ha sido la construcción. El desempleo, al igual que el empleo, se va a distribuir de manera desigual entre la población, por lo que van a existir determinados grupos sociales con una mayor probabilidad de verse afectados en función del sector económico en el que trabajaban, el carácter de la contratación o su grado de cualificación. Así el desempleo afectará más a personas que han trabajado en el sector de la construcción y en la industria aneja. Del mismo modo que los efectos de esta crisis están siendo más intensos en algunos grupos poblacionales determinados por el sexo, la edad o la pertenencia a una minoría étnica, también sabemos que el desempleo no tiene una relación directa con la pobreza y la exclusión social, ya que hay más factores implicados, aquellos que tienen que ver por ejemplo con el ámbito 18 económico, el laboral, el formativo, el sociosanitario, el residencial, el relacional y el ámbito de la ciudadanía o la participación (Subirats, 2004). Las transformaciones en el mercado de trabajo van a tener una repercusión en los recursos económicos disponibles y en el consumo de los hogares, generando otra de las consecuencias de la crisis, el descenso del consumo y de las inversiones. Algo que nos llevará a situaciones en las que no es posible cubrir ni siquiera las necesidades más básicas dentro de la unidad familiar. Laparra y Pérez et al., señalan al respecto que “La respuesta de los sistemas de protección social a través de las prestaciones de desempleo y las pensiones, por un lado, y la protección familiar, por otro, están amortiguando los efectos de la destrucción de empleo en Europa. Sin embargo, hay personas que quedan al margen de esta protección o la han agotado debido a su prolongada situación en desempleo. Por este motivo, dentro del desempleo existen casos, cada vez más numerosos, en los que la falta de ingresos por trabajo y la ausencia de otros mecanismos de protección provocan situaciones de pobreza y privación económica que, a su vez, se traducen en falta de acceso a bienes básicos, dificultades en el mantenimiento de la vivienda y otro tipo de problemas”. La mayor parte de las familias motivo de nuestro estudio, se encuentran en esta situación. Dentro de ese tipo de problemas, la vivienda y la dificultad para afrontar el pago de la misma y mantener unos niveles de comodidad adecuados se convierte en uno de los hándicaps en este escenario de crisis en el que nos movemos. Una de las causas de la crisis, es el sobreendeudamiento de las familias, fundamentalmente por la adquisición de sus viviendas financiadas en su momento a intereses bajos. La paulatina subida de los tipos y la falta de recursos económicos han provocado que muchas de estas personas comiencen a dejar de pagar las cuotas mensuales. 19 Las penalizaciones por los impagos van a incrementar las deudas en un escenario en el que el precio de la vivienda va a sufrir también una gran caída. El resultado evidente es un empeoramiento de las condiciones de habitabilidad, especialmente en los hogares más vulnerables, culminando en muchas ocasiones en embargos y desahucios (Laparra y Pérez et al., 2012). Según datos del Banco de España en 2013 más de 35000 personas perdieron su vivienda por no poder pagar la hipoteca, de las cuales para más de 28000 era su primera vivienda. A estas consecuencias hemos de añadir otras no menos importantes, como son el impacto que la crisis va a tener en las conductas y relaciones sociales (desconfianza general en los gobiernos y clase política, aumento del peso electoral y mediático de las posiciones más extremas, aumento de la conflictividad social…), que pondrán en peligro la cohesión social; en la educación (se va a producir un aumento de la demanda en este sector consecuencia en gran parte por la cada vez mayor exigencia profesional para acceder a un puesto de trabajo, que contrasta con el abandono escolar prematuro producido en tiempos de bonanza y el fácil acceso al mercado laboral en sectores emergentes (construcción) y que supuso un reclamo para los jóvenes); en la salud (hay un descenso con la satisfacción con el nivel de vida, un aumento de los problemas de salud mental, un aumento del consumo de sustancias estupefacientes por las dificultades para afrontar las pérdidas económicas, las deudas acumuladas…), en las políticas sociales (cuestionamiento del Estado de Bienestar, reducción del gasto social, creciente presencia de la provisión privada de servicios en detrimento de los servicios públicos, recortes de derechos sociales y colectivos…) (Laparra y Pérez et al., 2012). Y ante todas estas circunstancias, se están articulando estrategias de afrontamiento de esta situación que implican el apoyo de la familia extensa. Se están conformando hogares en torno a personas con ingresos estables (personas que mantienen algún empleo, pensionistas...) lo que está 20 transformando notablemente la estructura residencial y ocasionando, entre otros efectos, un incremento de conflictos en los hogares y las personas que los conforman (Laparra y Pérez, 2011), pero también un sostenimiento de situaciones complicadas, logrando mantener cierta paz social. Antonio López, señala que “La crisis ha puesto de manifiesto que uno solo no puede [afrontarla], y ha provocado una vuelta inmediata a la realidad de que somos personas que vivimos en grupos, que nuestra unidad familiar es muy importante y que necesitamos el apoyo de los demás: se acude a la familia extensa, se trata más a los padres y se dedica más tiempo a la relación” (Citado en Arredondo, 2010) Este mismo autor señala que en situaciones de estrés (como la que provoca la crisis) se manifiesta la necesidad de acudir a las redes de solidaridad, entre ellas la familia, para paliar la misma. Para algunos de los colectivos sociales donde la exclusión va a ser más acuciante (parados de larga duración, jóvenes que no logran independizarse, personas que han perdido su vivienda...) las redes familiares van a ser quienes les apoyen de manera más consistente ante la incertidumbre que provoca esta situación. Inevitablemente va a producirse una reestructuración de los núcleos familiares tal y como constatábamos en párrafos anteriores al hablar de la familia, su origen y cambios. Esta nueva realidad social en la que se reestructuran las unidades familiares a través del reagrupamiento de familias va a significar un cambio en el sistema de valores, pasando de una época donde el individualismo y la visión de la realidad quedaba en función de nuestro proyecto individual de vida, a otra donde el esfuerzo, el trabajo, el conocimiento y la aceptación de nuestras capacidades se va a realizar con el apoyo incondicional de la familia y la solidaridad que se da en ella. 3.3.- SOLIDARIDAD FAMILIAR Las redes de intercambios formales e informales de bienes y servicios han hecho de las relaciones familiares un mecanismo neutralizador de conflictos y 21 tensiones a lo largo de todo el proceso vital, permitiendo sobrellevar las necesidades, los conflictos, los problemas y los inconvenientes que surgen en la vida cotidiana a los que la estructura formal de las instituciones no ofrece respuesta inmediata. Precisamente el valor de esta relación de ayuda informal está en la posibilidad de cubrir necesidades del individuo de manera inmediata, creando la sensación de seguridad y protección. 3.3.1.- ¿QUÉ SIGNIFICA? ¿CÓMO FUNCIONA? Cuando hablamos de Solidaridad familiar, hacemos referencia al ámbito del parentesco en el que se desarrolla una red de intercambios formales e informales de bienes y servicios que hacen de las relaciones familiares un mecanismo neutralizador de conflictos y tensiones, al proveer a sus miembros de los medios suficientes para mejorar, conservar o asegurar su posición social, evitando así la reducción del nivel de vida y el descenso en la escala social (Rivas, 1998) Pero, ¿porque motivo, en que se sustenta esta relación protección-familia?  Por un lado la naturaleza esencial de la protección familiar, son los lazos familiares, sobresaliendo, por su intensidad, la relación madre-hijo, unidad social elemental e irreductible.  Y por otro lado, la base que impulsa o fuerza la protección familiar se basa en la norma de reciprocidad. El vínculo que une a los parientes supone el afecto, pero implica también obligaciones y deberes. En este sentido, la vida familiar implica una dependencia mutua, confían en que aquellos a quienes han ayudado le devolverán la ayuda cuando ellos la necesiten. Estos elementos hacen que este tipo de protección familiar difiera de la ayuda que se obtiene por la vía de la redistribución, donde los bienes y 22 servicios se concentran en una persona o institución y fluyen hacia la comunidad. En la conformación de la red familiar confluyen distintos factores, por un lado factor estructural y por otro coyuntural. A nivel estructural, el contexto en el que actualmente se realizan las relaciones familiares se caracteriza por distintos procesos que inciden directamente en su estructura y configuración. El tamaño de la red de parentesco está definido básicamente por las características de la transición demográfica que ha conocido España durante el siglo pasado. Así bien, si la transición demográfica ha supuesto un descenso paulatino de la fecundidad a lo largo de todo el siglo XX, parte de esta tendencia se ha visto compensada con una reducción paralela de la mortalidad, y singularmente de la mortalidad infantil, con el correspondientes alargamiento de la vida. También hay que destacar con elementos que afectan estructuralmente a la configuración de la estructura familiar, la crisis y las nuevas tendencias de la economía. A nivel coyuntural, la intensidad de estas relaciones e intercambios familiares está condicionada por multitud de factores, pero el que se evidencia como uno de los más importantes es , sin duda, la distancia geográfica que separa a los miembros de la red de parentesco y de la red de apoyo informal, ya que la proximidad propicia el contacto. Este aspecto, debido a su transcendencia, va a ser ampliado posteriormente. La complejidad de tareas y matices que se desprende de la solidaridad familiar, no implica diferencias de género en cuanto a su ejecución o realización, sin embargo como hemos citado anteriormente, algunas dimensiones de la protección familiar se asocian más a las mujeres, por ejemplo, la dedicación y el empeño en mantener activo y fluido el contacto con los familiares no es igual entre los hombre que entre las mujeres. Las mujeres tienden a ver con bastante mayor frecuencia a los miembros de su familia consanguínea que los varones. También es significativo destacar 23 que los contactos familiares regulares se centran, por tanto, fundamentalmente dentro del círculo familiar más próximo integrado por los miembros de la familia nuclear de origen (padres, hijos, hermanos) y solo en los núcleos menos urbanizados incluye con mayor frecuencia a miembros más alejados en la línea de parentesco. Todos estos elementos van a ser objeto de análisis de este estudio. Sin embargo el efecto protector de la red familiar de apoyo puede ser más difícil de alcanzar para aquellas familias más vulnerables a causa de su estrés, del acceso limitado a redes naturales, o de la situación de crisis económica en la que estamos imbuidos en este momento. Así pues, el deseo de mantener una buena relación familiar no siempre da sus frutos, debido a las diferentes las dinámicas familiares, a la características personales, a una situación socioeconómico precaria, a momentos estresantes familiares e individuales… en ocasiones surgen desavenencias con los miembros de la red familiar, llegando a producirse una ruptura total de la relación, lo que se traduce en una falta de apoyo. Los vínculos familiares se hallan sujetos a crisis y cambios que no siempre funcionan equilibrada y correctamente. Por lo tanto al analizar la solidaridad familiar, no solo deberemos de evitar falsas idealizaciones, sino que debe considerarla y entenderla dentro del sistema de relaciones y del contexto del que se forma parte. 3.3.2.- SOLIDARIDAD FAMILIAR EN LAS DIFERENTES DIMENSIONES SOCIALES La familia ejerce un papel de mediador entre el individuo y la sociedad, contribuye a paliar los choques de las transformaciones económicas y sociales, es un soporte psicológico y afectivo para los individuos en cualquier circunstancia, y mas especialmente ante situaciones de vulnerabilidad social. A continuación vamos a dar una pequeña pincelada de cómo repercute el apoyo social y familiar ante diferentes dimensiones sociales. 24 El desempleo: La pérdida de empleo o las dificultades para conseguirlo convierten a las redes familiares en una plataforma de seguridad económica y social, en el mecanismos socioeconómico que suple la falta de otro tipo de seguridad o protección (Requena, 1991). La familia: El apoyo que prestan los padres a los hijos no se reduce únicamente al suministro de dinero y bienes , sino que consiste también en ayuda de promoción en busca de no solo conservar el nivel de vida, sino de mejorarlo. Además, la dinámica nuestra sociedad produce un tipo de necesidades que no son satisfechas desde los ámbitos institucionales y son en cierta medida cubiertas desde la familia, nos estamos refiriendo a las demandas de sentido, afecto y comunicación. La familia se presenta como un espacio de “solidaridad difusa y duradera” donde a uno le aceptan incondicionalmente. Las Personas Mayores: El apoyo social es un factor importante para un envejecimiento activo y óptimo, que facilita conductas de promoción de la salud y que atenúa el riesgo de mortalidad e internamiento. Los inmigrantes: Las contradicciones económicas, sociales y culturales que genera el desplazamiento a otro entorno social son resueltas, en el caso de los inmigrantes, por la vía de las relaciones familiares, que aparecen como estrategia adaptativa y de supervivencia. Su vida esta, además, muy condicionada por los vínculos que siguen manteniendo con su familia de origen. Los discapacitados: Aunque existen instituciones que se encargan de su cuidado y protección, es igualmente la familia, en última instancia, la que asume el papel principal de atención. 3.3.3.- TIPO DE AYUDA, DE SOLIDARIDAD. El tipo de ayuda que se puede obtener de la red familiar es muy amplio, yendo desde el sentimiento de pertenencia a una comunidad que funciona 31 A la vez, se prepara un documento Excel en el que se recogen las variables del estudio una por una. Finalmente con todas las encuestas codificadas, este documento se exporta al programa estadístico S.P.S.S. (Statistical Package for the Social Sciencies) a través del cual realizamos el análisis descriptivo de los datos obtenidos. 4.2.- LIMITACIONES Y SESGOS DE LA MUESTRA A la hora de desarrollar la investigación nos hemos encontrado con una serie de inconvenientes que queremos destacar ya que han podido condicionar los datos de nuestros resultados. Por un lado, que a pesar de haber pretendido formular las preguntas del cuestionario de una manera sencilla y accesible a la población a la que iba dirigida, nos hemos encontrado que a algún entrevistado le costaba entender alguna pregunta. Esta situación nos ha sucedido mayoritariamente a la hora de proponerles pensar el tipo de ayuda con que podrían contar en un futuro. En líneas generales les costaba verse proyectados en un futuro. También hemos encontrado problemas al tener que valorar el grado de dificultad en relación a la ayuda recibida: muy complicado, bastante complicado, complicado, nada complicado. Este tipo de contestación ambigua ha generado mal entendimiento entre los entrevistados A la hora de establecer el sesgo planteado en los cuestionarios, debemos de aclarar que al investigar el número de personas que trabajan en la unidad familiar, obtenemos el dato alarmante de el 90% de las familias no trabajan ninguno de sus miembros. Este dato lo hemos desechado ya que el 60% de la familias entrevistadas son familias monoparentales por lo que solo hay un miembro familiar con posibilidad de trabajar. 32 Querríamos destacar finalmente que, al realizarse el estudio con familias del PAF, y siendo éste un Programa del Ayuntamiento de Zaragoza, los datos de apoyo por parte de la administración son muy elevados, (un 92%). Es una cifra que no puede extrapolarse al resto de la población, al tratarse de una población vulnerable sujeta a intervenciones sociales. 33 5.- DESARROLLO DE LA INVESTIGACIÓN 5.1.- ANÁLISIS DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LA POBLACIÓN ENTREVISTADA Antes de adentrarnos en el análisis de los datos de la investigación, es importante dibujar las principales características de las familias estudiadas, aspectos demográficos básicos tales como la estructura según el sexo, edad y estado civil, que nos permite aportar información de interés a la hora de identificar la muestra y poder establecer las conclusiones finales. En este momento es interesante recordar que las familias encuestadas, son o han sido beneficiarias del PAF, por lo que sus características principales están condicionadas por propias directrices del programa: - Familias con menores de 18 años que se encuentran en proceso de socialización inadecuada, provocando situación de riesgo en los menores y / o en situación de crisis que ocasionan dificultades en el desarrollo de los hijos. A las personas entrevistadas les solicitamos que nos dieran algunos datos relevantes, de todas y cada una de las personas que conviviesen con él o ella, en su misma vivienda, concretamente: sexo, edad y número de hijos, estado civil, nacionalidad y tipo de vivienda. A partir de esta información, podemos hacernos una idea clara de algunas características básicas de las personas que componen las familias del PAF, que estudiamos a través de la muestra, y además documentarla con una amplia base estadística. En relación al género de las personas encuestadas, cabe decir que el 100% han sido mujeres, debido a que son éstas las que habitualmente, mantienen el contacto con las Instituciones recayendo muchas veces en ellas la responsabilidad de la búsqueda de apoyo. Las familias entrevistadas que viven en pareja representan sólo el 18%. 34 TABLA 1: Edad de las personas encuestadas Porcentaje Entre 30 y 39 46 Entre 40 y 49 36 Otras edades 18 100% Tal y como reflejan los datos de la tabla 1 resaltamos, que prácticamente el 82% de las progenitoras del PAF se encuentran en un intervalo de edad entre 30 y 50 años, destacando que es un perfil de edad madura, que además puede presentar dificultades para acceder al mercado laboral, y por lo tanto dificultades económicas. El 40% de las encuestadas estaban activas laboralmente, el 60% en desempleo y de éstas, el 38% en desempleo sin derecho a prestación económica. TABLA 2: Número de Hijos/as Porcentaje 1 28 2 42 3 22 100% TABLA 3: Edades de los hijos/as Porcentaje Menores 3 12 Entre 3 y 5 años 34 Entre 6 y 12 años 64 Entre 13 y 16 años 38 Entre 17 y 18 años 12 Hijos adultos 26 Nota: Los porcentajes suman más de 100 porque las familias tenían la posibilidad de elegir más de una opción Igualmente, se observan diferencias especialmente reseñables en la estructura de edades. A primera vista, nos encontramos como las familias del 35 PAF tienden a tener una media de dos hijos, (42%), siendo tan solo un 22% de las familias las denominadas “numerosas” (con más de dos hijos). Y en relación a la edad de los hijos, destacaremos que un 64% se encuentran en el intervalo de edad comprendida de 6 a 12 años (Educación primaria). El 38% entre 13 y 16 años (Educación secundaria) y tan solo un 12% son menores de 3 años. A nivel general, un elevado porcentaje de familias, tienen hijos de menor edad, que generarían una demanda de ayuda para su cuidado que como veremos en el análisis de datos posterior, es uno de los tipos de ayuda más utilizada por las familias encuestadas. TABLA 4: Estado Civil Porcentaje Solteras 32 Divorciadas 28 Casadas 18 100% Al comparar el estado civil de la familias encuestadas, destacamos que el 60% de las familias viven solas (32% solteras y 28% separadas), constituyendo hogares de familias monoparentales, es decir, los que están formados por uno solo de los progenitores con hijos, que como hemos visto son mayoritariamente mujeres. Este dato coincide con los datos de la estadística nacional, asi pues según los datos ofrecido por el INE en la encuesta continua de hogares, año 2013, nos indican que la mayoría de los hogares monoparentales están integrados por madres con hijos (82.7% del total). TABLA 5: Nacionalidad Porcentaje Españolas 60 Extranjera 40 100% 36 En cuanto a la nacionalidad, un 60% es población española, con circunstancias personales complicadas, que generan la necesidad de un apoyo técnico para la resolución de los problemas familiares. TABLA 6: Vivienda Porcentaje Alquiler 64 Otro alojamiento 20 Casa Propia 16 100% Tradicionalmente el acceso a la vivienda ha jugado un papel fundamental en los procesos de inclusión social de las familias con algún tipo de problemática social. En este apartado abordaremos los datos recopilados relativos a las viviendas donde residen las familias del PAF. Los resultados de nuestra encuesta indican que la mayor parte de las familias reside en viviendas de alquiler (64%) y un 20% de la población residen en alojamientos alternativos tales como alquiler de habitaciones, casas de acogida… Este dato contrasta con la población general donde cerca del 80% vive en viviendas de las que son propietarios. Tan sólo un 16% de las familias encuestadas, tienen vivienda en propiedad. Esto no significa que las familias propietarias de una vivienda tengan mayor estabilidad, al contrario, la mayoría de las familias encuestadas con vivienda en propiedad, tenían problemas de impagos y estaban en riesgo de desahucio. 37 5.2.- ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS DE LOS CUESTIONARIOS Las familias encuestadas conviven fundamentalmente solas con sus hijos/as, un 54% de ellas así lo hace, estando compuestas en un 44% por tres personas. Prácticamente todas, un 94%, mantienen contactos con familiares que no conviven directamente con ellos, otra cosa es cómo se realiza este contacto, su frecuencia y la calidad del mismo. TABLA 7: Contactos familiares Porcentaje Madre 64 Padre 34 Hermano(s) 50 Hermana(s) 56 Abuelos/as 12 Otros familiares 52 Otros familiares del Cónyuge 24 Nota: Los porcentajes suman más de 100 porque las familias tenían la posibilidad de elegir más de una opción La madre sin lugar a dudas se convierte en el familiar principal con el que se mantiene este contacto. Un 64% de las personas encuestadas aseguran que su madre es la persona con la que más contacto mantienen, por su cercanía y por la capacidad para movilizar ayuda en el caso en que la necesitaran. Los hermanos, y concretamente la hermana son igualmente los miembros familiares con los que se mantiene este contacto. 38 TABLA 8: Forma en la que se producen los contactos familiares Visitas en domicilio Contacto telefónico A través de Internet De otra manera Madre 41 81 9 16 Padre 47 82 6 23 Hermano(s) 44 68 28 12 Hermana(s) 39 86 21 11 Abuelos/as 100 67 0 17 Otros familiares 27 88 31 11 Otros familiares del Cónyuge 42 75 25 17 Nota: Los porcentajes suman más de 100 porque las familias tenían la posibilidad de elegir más de una opción No hay duda, el contacto telefónico es la forma predominante con el que realizar el contacto con estos familiares que no conviven con las familias, a pesar de que mayoritariamente este familiar vive en la misma ciudad, en un 39%. Prácticamente todas las respuestas han señalado este medio como el favorito a la hora de establecer el contacto con madres, padres, hermanos u otros familiares, seguido de las visitas a domicilio. TABLA 9: Frecuencia con la que se producen los contactos familiares Diario V. veces semana V. veces mes V. veces año Menor frecuencia TOTAL Madre 31 31 26 6 6 100% Padre 41 23 18 12 6 100% Hermano(s) 8 38 27 19 8 100% Hermana(s) 15 37 19 11 18 100% Abuelos/as 0 71 0 29 0 100% Otros familiares 12 25 21 25 17 100% Otros familiares del Cónyuge 17 42 25 0 16 100% Los padres son los familiares con los que la frecuencia de contacto es más alta, viéndolos a diario, pero la tendencia predominante es ver a todos estos familiares varias veces a la semana. Cuanto más cercano es el familiar la frecuencia es más alta. 39 De todo el listado de respuestas que se obtuvieron la madre, en un 34% y la hermana en un 10% de los casos se convierten en los familiares con los que se tiene mayor confianza, llamando la atención que “nadie” o “ninguno” ocupan igualmente un 10% de las respuestas. El 58% de las personas encuestadas califican la relación que mantienen con estos familiares entre buena y muy buena. La mujer mantiene por tanto un papel imprescindible en el apoyo familiar. Este es ejercido fundamentalmente por madres y hermanas, que son con quienes mayor es el contacto, más cercano, de mayor confianza, y cuya relación se podría calificar de muy buena. Si prácticamente todas las personas encuestadas aseguraban mantener contacto con otros familiares que no convivían con ellos, los amigos van a ser otro de los elementos que sustenten los lazos de solidaridad familiar. Más de un 80% afirman mantener contacto con amigos/as. TABLA 10: Forma en la que se producen los contactos con amigos Porcentaje Visitas en/a domicilio 70 Contacto telefónico 86 A través de Internet 42 De otra manera 44 No sabe no contesta 16 Nota: Los porcentajes suman más de 100 porque las familias tenían la posibilidad de elegir más de una opción Y al igual que con los familiares este contacto se produce mayoritariamente a través del teléfono y en visitas a domicilio. Llama la atención que respecto a los familiares el contacto a través de Internet se acrecienta más con los amigos que con estos familiares. 40 TABLA 11: Frecuencia en la que se producen los contactos con amigos Porcentaje Diario 33 Varias veces a la semana 28 Varias veces al mes 37 Varias veces al año 2 100% Sin embargo la frecuencia de este contacto varía respecto al contacto familiar, siendo varias veces al mes cuando se mantiene el mismo. Distintos analistas financieros marcan 2008 como inicio de la crisis económica, siendo para muchos una fecha crítica y fatídica. Antes de esa fecha solo un 50% de las personas encuestadas reconocía que habían necesitado pedir ayuda a alguna persona, familiar o no, o a alguna institución. Esta cifra variará espectacularmente contabilizando las respuestas si es durante la crisis cuando las personas encuestadas dicen haber solicitado ayuda. El 100% de las personas encuestadas dicen haber solicitado y necesitado algún tipo de ayuda. TABLA 12: Tipo de ayuda que necesitó antes de la crisis Porcentaje Ayuda económica 84 Ayuda para el cuidado y atención de los hijos/as 52 Ayuda psicológica 64 Ayuda material 16 Cuidado físico 36 Otros tipos de ayuda 16 Nota: Los porcentajes suman más de 100 porque las familias tenían la posibilidad de elegir más de una opción Como respuestas mayoritarias, antes de la crisis, un 84% necesitó ayuda económica, un 64% ayuda psicológica y un 52% ayuda para cuidar y atender de sus hijos/as. 47 6.- CONCLUSIONES Y SINTESIS. La solidaridad familiar existe, a pesar de las dificultades evidentes que tienen las familias encuestadas. El contexto actual de crisis está suponiendo un cambio en el estilo de vida, pasando del paradigma del desarrollo y de la individualización (pérdida del control social tradicional sobre los proyectos de vida de las personas), al paradigma del crecimiento, fomentando nuevamente las redes familiares y de ayuda mutua. Como es sabido, la vida familiar ha conocido una gran transformación en las últimas décadas, destacando el aumento en la diversidad de estructuras familiares, por lo que a las familias nucleares típicas se unen las familias monoparentales y las reconstituidas, una pluralización de las formas familiares que en la mayoría de las ocasiones no va acompañada del refuerzo que tenían las estructuras más tradicionales. A esta situación se le añade el recorte de recursos socioeconómicos que estamos sufriendo debido a la situación de crisis. Esta variación de las normas económicas y sociales, es todavía más evidente en estas familias. Cabría preguntarnos entonces, las familias que hemos estudiado, y que sufren problemas de inestabilidad personal, familiar y económica ¿dónde están encontrando los apoyos para hacer frente a sus dificultades?, ¿existen lazos de solidaridad entre su miembros para poder solventar las mismas? o ¿qué peso tiene la solidaridad familiar como apoyo para el cambio o la mejora? El estudio piloto que aquí presentamos va a tratar de dar respuesta a estas preguntas. 6.1.- SOLIDARIDAD Y DINÁMICA FAMILIAR. Sin lugar a dudas el respaldo principal, ante las situaciones de dificultad, está llegando por parte de la familia, anteponiéndose al de los amigos. Incluso la frecuencia y el tipo de las relaciones que se establecen crece en intensidad, 48 las personas que tienen más relación con sus familiares contactan más a menudo con ellos que con sus amistades. Conviven relativamente cerca del familiar que presta apoyo, en su ciudad e incluso en su bloque de vecinos, y consideran, mayoritariamente, que tienen una buena relación y son apoyados por ellos. Con estas afirmaciones ¿Podemos confirmar entonces que existen redes de solidaridad familiar? Todavía no. Tendríamos que seguir analizando algunos datos. Hemos constatado que cuanto más cercano es el grado de parentesco, mayor relación tienen las personas encuestadas con sus familiares, siendo la madre y la hermana, las principales figuras con las que se mantiene este contacto. Esta afirmación podríamos vincularla a la importancia de la mujer como sostenedora del cuidado y solidaridad familiar. Algunos autores como Mestre, Guillén y Caro (2012) no lo dudan, las mujeres son un recurso imprescindible, por ejemplo, para la conciliación de la vida laboral y familiar. Señalan que cuidar es una experiencia vinculada a las mujeres a través de las culturas, estas han tenido un papel importante en la transmisión de valores, además de asumir roles de cuidado, crianza y educación. Y ofrecen un dato, el 90% de los cuidadores familiares son mujeres. La mujer provee, fundamentalmente un doble tipo de ayuda, cuidado y apoyo material. Si comparamos las condiciones de vida de estas familias antes y después de que se produjera la crisis económica podríamos determinar algunos de los factores que van a afectarles, como por ejemplo los cambios en el modelo familiar. Antes de la crisis la mayoría de las familias encuestadas estaban en pareja con hijos, considerando que esta situación era mejor que la actual porque compartían la responsabilidad a la hora del funcionamiento familiar o a la hora de tomar decisiones en este ámbito. Ahora, muchas de estas familias han pasado a ser monoparentales, recayendo la presión de su situación sobre una sola persona, generalmente la madre. 49 Tener que asumir en solitario la responsabilidad de la dinámica y el devenir familiar, les pone muchas veces en situación de vulnerabilidad, de ahí que tengan que buscar apoyos en la familia, y si no la tienen o les falla, en las redes informales de amistad. La amistad es un ámbito de solidaridad complementario, pero no sustituible de la familia, ya que hemos constatado con los datos obtenidos, que a pesar de la distancia que puedan tener algunas de las personas encuestadas (fundamentalmente las extranjeras) con sus familiares, siguen buscando su apoyo, consejo o aprobación ante las dificultades que vayan surgiendo. Podemos entonces afirmar que lo que no falla es la solidaridad, sea cual sea su origen, la familia o las redes informales de amistad. La solidaridad familiar es una realidad social compleja compuesta por distintas dimensiones: las normas sociales que establecen las circunstancias y características de las ayudas; las pautas de convivencia de los miembros que componen la red de parentesco y las pautas de sociabilidad entre los mismos; la prestación de ayuda en forma de servicios y la prestación de ayuda económica (Meil, 2011). El parentesco como dimensión familiar, como señala Meil, aporta vínculo, obligaciones y derechos, y también responsabilidades. La familia se convierte en apoyo para el desarrollo de la personalidad de sus miembros y también como vehículo de socialización. Muchas de las familias encuestadas acuden con una pesada carga de contravalores por la influencia disfuncional de su ámbito familiar de origen. Pero a pesar de ello la mayor parte de estas siguen buscando ese respaldo en su familia. 6.2.- SOLIDARIDAD Y TIPOS DE AYUDA. Comparando la situación de necesidad de las familias entrevistadas antes y después de la crisis, se constata el duro golpe que ésta ha supuesto, ya que se ha doblado el porcentaje de familias que actualmente necesitan ayuda y que 50 antes de la crisis no la necesitaron. Se constata que los problemas económicos, son la principal dificultad que afrontan las familias. Será la Administración, a distintos niveles, la principal fuente de apoyo ante esta problemática, ya que la red de familia extensa suele tener las mismas dificultades. Por otro lado, resulta significativo destacar como las familias señalan la necesidad de apoyo psicológico entre sus principales demandas, y como, a pesar de manifestar tener un buen apoyo familiar y social, esta descarga emocional la cubren fuera del entorno, a través de distintos profesionales y especialistas. Las diferentes hipótesis que justifican este dato que pueden ser: 1) no querer sobrecargar o preocupar a la familia con otros problemas, ya que tienen los suyos propios 2) por que valoran que el apoyo profesional puede proporcionarles una visión diferente de su situación y unas herramientas válidas para afrontar los problemas o 3) por la falta de confianza con sus distintas redes de ayuda, porque las relaciones no son tan buenas como manifiestan. Indudablemente la responsabilidad familiar no se cubre a través de la solidaridad, aunque sí los problemas que se generan. Las familias encuestadas consideran actualmente que su principal problema es el económico, seguido de los problemas con el empleo, la salud y con aspectos legales, por este orden. Éstos están además en relación con la cobertura de sus necesidades básicas. Sin embargo, aquellas familias que manifestaban que se encontraban mal antes de la crisis, que no han mejorado en las problemáticas antes señaladas pero sí en la disfuncionalidad de su dinámica familiar, han manifestado que se encuentran mejor ahora que antes. Lo que nos viene a indicar que el dinero, el trabajo o la salud, no son elementos imprescindibles para manifestar si una familia está bien o no. 51 Otro dato significativo es el aumento del apoyo material (ropa, comida, enseres…) en estos años de crisis. Este tipo de solidaridad se está dando tanto a nivel de red informal de amigos como a través de los servicios públicos o entidades privadas y/o asistencialistas. Desde los Servicios Sociales, debido al aumento de necesidades de la población que se atiende y sobre todo al aumento de sus necesidades básicas, se han tenido que retomar antiguas formas de apoyo asistencialista (bonos de comida, reparto de alimentos, recogida y entrega de ropa…) que están lejos del desarrollo de un Estado de Bienestar moderno y europeo. 6.3.- SOLIDARIDAD Y APOYO INSTITUCIONAL. La Administración, si bien no es la única en proporcionar apoyo a estas familias, sí destaca por ser la que mayor porcentaje destina para ayudas económicas, a través de distintas prestaciones puntuales o periódicas. Prácticamente todas las familias encuestadas disponen de algún tipo de prestación. Tampoco debemos olvidar la importante labor que desarrollan las entidades sociales (laicas o vinculadas a movimientos religiosos) que vienen a reforzar y apoyar los vacíos que genera la propia Administración, sobre todo para cubrir necesidades básicas y urgentes, ofreciendo una inmediatez que ésta no puede proporcionar. 6.4.- SOLIDARIDAD RECÍPROCA. Una gran mayoría de las familias que han participado en este estudio señalan que frente a sus propios problemas nadie tiene la obligación de ayudarles, ya que consideran que cada cual es responsable de su propia situación, considerando que la ayuda debe salir de manera espontánea y desinteresada. Pon contra, quien manifiesta esto, es capaz de ofrecer ayuda. 52 El que es ayudado, ayuda, aunque sea con algo mínimo, por ejemplo escuchar al otro, acompañarle en su dificultad, ofrecer y compartir lo poco que tiene. La solidaridad familiar se vuelve inversa y recíproca. Así las familias que reciben ayuda de sus redes formales e informales, devuelven esa ayuda, se muestran solidarios, pero no especialmente con su familia extensa, sino con las redes informales de amistad. Se presta sobre todo apoyo emocional, apoyo de cuidados personales y también apoyo material. 6.5.- TRABAJO SOCIAL, POTENCIAL PARA LA SOLIDARIDAD. Desde el Trabajo Social a la hora de intervenir con las familias del PAF debemos considerar a cada persona como ser social y relacional, que tiene en sí misma una dimensión individual, familiar, grupal y comunitaria que requieren ser atendidas conjuntamente si se pretende el bienestar integral. Se debe, por tanto, intervenir con una visión global, donde lo asistencial se combina con lo promocional y preventivo; lo individual se combina con lo grupal y comunitario. Por eso, desde el Trabajo Social debemos valorar las capacidades del ser humano, su potencial de adaptación a necesidades y circunstancias, así como la puesta en marcha de recursos para paliar carencias y dificultades tanto propias como de las personas más allegadas y que a efectos prácticos conforman la “solidaridad familiar”. Una propuesta de intervención a nivel individual es potenciar la “resiliencia familiar”. El concepto de Resiliencia trata de expresar la capacidad de un individuo, o de una familia, para enfrentarse a circunstancias adversas, condiciones de vida difíciles, o a situaciones potencialmente traumáticas, y recuperarse, saliendo fortalecido y con más recursos. El concepto de resiliencia familiar se ha vuelto particularmente oportuno en nuestro mundo actual, cada vez más complejo e imprevisible y en el cual las familias se enfrentan a retos que no tienen precedentes. 53 A día de hoy, en la práctica cotidiana, “la familia es el auténtico Ministerio de trabajo y Asuntos Sociales en España”. A la hora de proponer una intervención profesional que potencie los canales de solidaridad en las familias usuarias del PAF, es conveniente respaldar la práctica en la teoría del modelo sistémico. Según algunos autores, el sistema es el “conjunto de elementos en interacción, de forma que toda modificación acaecida en uno de sus elementos arrastra una modificación del conjunto”. Desde el Trabajo Social debemos encuadrar en el sistema a los individuos, a las familias con las que estamos trabajando, identificando en la elaboración de los planes de intervención, las fuentes de apoyo formal e informal que constituyen redes de solidaridad familiar, para potenciarlas, o bien para recuperarlas. Es necesario que los trabajadores sociales, con el objeto de potenciar los canales de solidaridad familiar, demos un paso hacia una intervención más comunitaria, por ejemplo desarrollando campañas de sensibilización de la puesta en valor del apoyo informal, creando y fortaleciendo redes sociales y familiares, potenciando, en definitiva, la solidaridad para que el apoyo de la Administración, sea subsidiario, y no tan imprescindible en la vidas de las familias. Como conclusión final creemos que ya podemos responder a todas las preguntas realizadas anteriormente. Podríamos afirmar que las familias que participan en este programa (PAF) y que acuden con una carga de dificultad previa que les dota de una mayor vulnerabilidad, sí disponen de redes de apoyo tanto familiar como social (informal de amistad). No están tan aisladas como podríamos suponer, o tan abandonadas a su suerte, sino que tratan de buscar apoyos allá donde sea, familia, amigos o Administración, para solventar sus dificultades. Otra cosa es la calidad de este apoyo, la satisfacción que les proporciona la ayuda que reciben, o la efectividad para cubrir las necesidades que tienen. 54 A pesar de lo deteriorada que puede estar una relación familiar, siempre hay lazos que unen, siempre hay un contacto con alguien, siempre puede encontrarse una mano tendida y siempre hay un resquicio de solidaridad ante una dificultad. 55 7-. BIBLIOGRAFÍA. Aparicio, O., (2006) Tesis doctoral no publicada. 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(Si preguntan o no queda claro, señalar antes de 2008)  SI  NO  Ns/Nc 11. ¿Qué tipo de ayuda necesitó? (Respuesta múltiple) SI NO Económica Apoyo en el cuidado y atención de los hijos Apoyo en momento en los que no se ha sentido bien Material Cuidado físico Otros tipo de ayuda Ns/Nc 11.1. Si ha contestado que “necesitó ayuda de cuidado físico” u “otros tipos de ayuda”, ¿podría decirnos cuáles? 12. Durante estos años de crisis ¿ha necesitado pedir ayuda? (En la actualidad)  SI  NO  Ns/Nc 13. Durante estos años de crisis ¿Qué tipo de ayuda ha necesitado?  Económica  Apoyo en el cuidado y atención de los hijos  Emocional (Apoyo psicológico)  Material (objetos, ropa, comida, enseres…)  Cuidado físico  Otras  Ns/Nc 65 14. En un futuro, piensa que si tuviese que solicitar ayuda, ¿encontraría a algún familiar o amigo/a dispuesto a ofrecérsela?  SI  NO  Ns/Nc 15. Si cayera enfermo/a y necesitase guardar cama (cuidado físico) ¿cree que le resultaría complicado conseguir ayuda?  Muy complicado  Bastante complicado  Poco complicado  Nada complicado  Ns/Nc 16. ¿Quien piensa que le ayudaría?  Nadie  Un familiar, ¿Cuál?:  Un amigo/a  Un vecino/a  Los Servicios Sociales  Otros ¿Quién?:  Ns/Nc 17. Y si necesitase ayuda para cuidar a su hijo/a, ¿cree que le resultaría complicado conseguirla?  Muy complicado  Bastante complicado  Un poco complicado  Nada complicado  Ns/Nc 18. ¿Quien piensa que le ayudaría?  Nadie  Un familiar, ¿Cuál?:  Un amigo/a  Un vecino/a  Los Servicios Sociales Otros ¿Quién?:  Ns/Nc 66 19. Si necesitase un poco de dinero, ¿cree que le resultaría complicado conseguir ayuda? (Si preguntan, indicar menos de 500€)  Muy complicado  Bastante complicado  Un poco complicado  Nada complicado  Ns/Nc 20. ¿Quien piensa que le ayudaría?  Nadie  Un familiar, ¿Cuál?:  Un amigo/a  Un vecino/a  Los Servicios Sociales  Otros ¿Quién?:  Ns/Nc 21. Si necesitase una gran cantidad de dinero, ¿cree que le resultaría complicado conseguir ayuda? (Si preguntan, indicar más de 500€)  Muy complicado  Bastante complicado  Un poco complicado  Nada complicado  Ns/Nc 22. ¿Quien piensa que le ayudaría?  Nadie  Un familiar ¿Cual?:  Un amigo/a  Un vecino/a  Los Servicios Sociales  Otros ¿Quién?:  Ns/Nc 67 23. Si necesitase apoyo en momentos en los que no se siente bien (apoyo emocional), ¿Cree que le resultaría complicado conseguir ayuda?  Muy complicado  Bastante complicado  Un poco complicado  Nada complicado  Ns/Nc 24. ¿Quien piensa que le ayudaría?  Nadie  Un familiar ¿Cual?:  Un amigo/a  Un vecino/a  Los Servicios Sociales  Otros ¿Quién?:  Ns/Nc 25. Si necesitase que alguien le prestara algo (objeto, ropa, comida…) que necesitara o le ayudara con algún arreglo en la vivienda, ¿Cree que le resultaría complicado conseguir ayuda?  Muy complicado  Bastante complicado  Un poco complicado  Nada complicado  Ns/Nc 26. ¿Quien piensa que le ayudaría?  Nadie  Un familiar ¿Cual?:  Un amigo/a  Un vecino/a  Los Servicios Sociales  Otros ¿Quién?:  Ns/N 68 27. ¿Me podía decir si en estos años de crisis, usted ha ayudado a algún familiar o a alguien, y, de qué manera? (Respuesta múltiple) SI NO Prestándole dinero Prestándole un objeto importante, como coche, ordenador, muebles Cuidándole a usted o ayudándole a cuidar a alguien cercano Apoyo emocional, escucha Otro, ¿Cuál? 28. ¿A quién ha prestado esta ayuda? (respuesta múltiple)  Un familiar ¿Cual?:  Un amigo/a  Un vecino/a  Otros ¿Quién?:  Ns/Nc 29. ¿Actualmente tiene algún tipo de apoyo por parte de la Administración?  Si  No  Ns/Nc 29.1 En caso afirmativo. Si es ayuda económica o de servicios ¿a qué tipo de ayuda se refiere?  Ingreso Aragonés de Inserción (IAI)  Ayuda de Apoyo a la Integración Familiar (AIF)  Prestación Hijo a Cargo de la Seg Social  Ayudas de Urgencia de Servicios Sociales  Becas escolares de material (libros) Becas de comedor  Programa de Cargas familiares  Otras ¿Cuáles?  Ns/Nc 69 29.2 Si es apoyo terapéutico-técnico ¿a qué tipo de ayuda se refiere?  Apoyo psicológico  Programa de Apoyo a la Familia CMSS  Seguimiento – Apoyo Trabajador Social  Otras ¿Cuáles?  Ns/Nc 29.3 Si son otro tipo de apoyo, indique cuales 30. ¿Tiene algún tipo de Apoyo por parte de entidades privadas o sociales?  SI  No  Ns/Nc 30.1 En caso afirmativo  Indique la entidad o entidades:  Indique el tipo de ayuda o apoyo: 31. Cuando está en dificultades, ¿quien piensa que tiene obligación de ayudarle?  Nadie  La familia  los amigos  Los vecinos  La comunidad (compatriotas)  Los Servicios Sociales  Otros  Ns/Nc 32. ¿Cuál es su situación laboral actual?  Trabajo  Estoy desempleado/a con prestación  Estoy desempleado/a con subsidio  Estoy desempleado/a sin prestación  No trabajo, ni busco empleo (inactivo)  Ns/Nc 70 33. En caso de que no trabaje. ¿Trabaja alguien de su unidad familiar?  SI  NO  Ns/Nc 34. ¿Tiene dificultades para llegar a final de mes?  Tiene Mucha dificultad  Tiene dificultad  Tiene cierta dificultad  Tiene cierta facilidad  Tiene facilidad  Tiene mucha facilidad  No consta  Ns/Nc 35. Antes de la crisis ¿Cual era su situación personal? (Antes de 2008)  Soltero/a sin hijos  Soltero/a con hijos  En pareja sin hijos  En pareja con hijos  Residía con mi familia de origen  Vivía independiente  La misma que la actual  No residía en España  Otra  Ns/Nc 36. Mirando atrás, antes de la crisis, su situación personal era… (En comparación con la situación actual)  Mucho mejor  Mejor  Igual  Peor  Mucho peor  Ns/Nc 71 36.1. En caso de considerar que su situación era igual, peor, o mucho peor, ¿Que tipo de problemas tenia antes de la crisis? (Respuesta múltiple) SI NO Problemas económicos Problemas familiares Problemas laborales Problemas legales Problemas de salud Otros Ns/Nc 37. ¿Qué tipo de problema tiene ahora? (Respuesta múltiple) SI NO Problemas económicos Problemas familiares Problemas laborales Problemas legales Problemas de salud Otros Ns/Nc 72 ANEXO 2 CONSENTIMIENTO INFORMADO PARA OBTENER DATOS PARA LA ENCUESTA “SOLIDARIDAD FAMILIAR EN TIEMPOS DE CRISIS” FECHA: NOMBRE DEL INVESTIGADOR / A: NOMBRE DEL / LA PARTICIPANTE: Como estudiantes del Curso de Adaptación al Grado de Trabajo Social de la Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo de la Universidad de Zaragoza, queremos realizar una investigación sobre los procesos y mecanismos de solidaridad familiar en tiempos de crisis en aquellas familias que son y/o han sido usuarias del Programa de Apoyo a la Familia de los CMSS de Delicias y Barrios rurales Oeste. La investigación para la cual necesitamos su valiosa participación consistirá en una entrevista para cumplimentar una encuesta, que tendrá una duración aproximada de 30 minutos. Su participación es este estudio es voluntaria. Tiene derecho a negarse a participar o a no continuar su participación en cualquier momento, sin que esta decisión afecte la calidad o relaciones actuales o futuras con el programa (PAF) o cualquier otra prestación (art. 5.1 Ley Orgánica 15/1999, de Protección de Datos de Carácter Personal) Sus respuestas serán anónimas (art. 10 Ley Orgánica 15/1999, de Protección de Datos de Carácter Personal). La información que se recoja será confidencial y no se usará para ningún otro propósito fuera de los de esta investigación (art 11.1 de Ley Orgánica 15/1999). En el caso de que los resultados de la investigación se publiquen no se incluirá información que pueda revelar su identidad. Le agradecemos su participación Al firmar este documento, manifiesto que he leído o me han leído toda la información descrita y se me ha brindado la oportunidad de hacer preguntas y éstas han sido contestadas de manera adecuada por el investigador antes de firmarla. Por lo tanto, accedo a participar en este estudio y autorizo a que se use la información para los propósitos de la investigación. Fdo: Investigador/a Fdo: Persona participante DNI: DNI / NIE: