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Abstract
En este trabajo, por una parte se pretende analizar los efectos demográficos y laborales que desde mediados del siglo pasado, la industrialización y la mecanización agraria han provocado en la Ribagorza, comarca que por su situación geográfica había permanecido hasta entonces, anclada en las costumbres y tradiciones. Por otra, se trata de poner de relieve cómo se está trabajando en esta Comarca, de cara al logro de un desarrollo sostenible, en lo social y en lo económico. Abad Sahún, María Carmen; Erdozain Azpilicueta, María Pilar
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DESARROLLO SOCIAL SOSTENIBLE EN LA COMARCA DE LA RIBAGORZA, DESDE MEDIADOS DEL SIGLO XX DIRECTORA: ERDOZAÍN AZPILICUETA, PILAR ALUMNA: ABAD SAHÚN, MARÍA CARMEN Zaragoza, junio 2014 CURSO DE ADAPTACIÓN A GRADO DE RELACIONES LABORALES Y RECURSOS HUMANOS. 2013-2014 TRABAJO FIN DE GRADO
1 ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN………………………………………..……………………… 2 1.1 OBJETO DE TRABAJO ……………………………………………….. 2 1.2 METODOLOGÍA…..………………………………………………………. 3 1.3 ESTRUCTURA DEL TRABAJO …………………………………….. 4 2. FUNDAMENTACIÓN………………………………………………………….. 4 2.1 DESARROLLO SOSTENIBLE ………………………………………. 4 2.2 LA COMARCA DE LA RIBAGORZA …………………………….. 11 2.3 ESTRUCTURA SOCIOECONOMICA DE ESPAÑA A MEDIADOS DEL SIGLO XX ………………………………………... 15 2.4 ESTRUCTURA SOCIOECONOMICA DE ARAGÓN A MEDIADOS DEL SIGLO XX ………………………………………… 20 3. EVOLUCIÓN SOCIOECONÓMICA DE LA COMARCA DE LA RIBAGORZA ……………………………………….. 28 4. CONCLUSIONES…………………………………………………………………. 43 5. BIBLIOGRAFÍA – WEBGRAFÍA……………………………………….. 47 6. NORMATIVA JURÍDICA……………………………………………………. 50 7. ÍNDICE DE FIGURAS………………………………...……………………… 51 8. AGRADECIMIENTOS...……………………………………………………….. 52
2 1. INTRODUCCIÓN La observación del proceso de despoblación de diversas comarcas aragonesas, entre ellas y de forma muy contundente la de la Ribagorza durante la segunda mitad del siglo XX, es lo que ha motivado este trabajo. La población que ocupa un determinado territorio es motor y protagonista de la evolución que allí tiene lugar. Para comprender la evolución de esta sociedad, es necesario conocer su idiosincrasia entendida como conjunto de características, algunas hereditarias y otras adquiridas durante el proceso, que definen el carácter distintivo del colectivo. No en vano el Pirineo Aragonés posee unas peculiaridades y unos rasgos socioculturales bien definidos que, como afirma Comas (1991), tanto su geografía, su historia, sus tradiciones e incluso su lengua, han contribuido a configurar una región que se diferencia de forma bastante acusada del resto de Aragón. Para explicar esta evolución, se ha intentado analizar las consecuencias derivadas de los profundos cambios tanto demográficos, económicos, socioculturales como ambientales que desde mediados del siglo XX vienen operando en la Comarca de la Ribagorza. Efectos que quedan reflejados en la capacidad de adaptación de sus habitantes intentando mantener un desarrollo rural sostenible, a pesar del largo proceso demográfico de regresión y de la ligera dinamización que se observa durante la primera década del siglo XXI. 1.1. OBJETO DEL TRABAJO El objeto de este trabajo es poner de manifiesto los constantes esfuerzos de la población rural de las zonas de alta montaña para adaptarse a una sociedad cada día más globalizada. En España y en Aragón se ha vivido un proceso de transformación socioeconómica y de cambio político dos décadas más tarde que en el resto de los países del entorno. A este desfase, en la Comarca de la Ribagorza como en
3 otras áreas de montaña, hay que añadir el efecto de los obstáculos naturales, tanto orográficos, climatológicos como de su propia situación periférica, agravada con el deficiente desarrollo de las redes de comunicación. En el intento de destacar este empeño, se revisarán los indicios de desarrollo rural sostenible observados desde mediados del siglo pasado hasta nuestros días, encaminados a alcanzar una sostenibilidad social, económica y medioambiental en la Comarca de la Ribagorza. 1.2. METODOLOGÍA EMPLEADA Para desarrollar este trabajo, se ha utilizado como guía el planteamiento que propone Mikelarena (2007) para la realización de trabajos académicos de investigación. En este caso se ha planteado el estudio de un problema social, la despoblación de las áreas de montaña, a partir de la revisión de literatura especializada en materia de desarrollo económico sostenible, desagrarización, desertización demográfica, multifuncionalidad… Una vez consensuado el tema a tratar con la Directora del Trabajo de Fin de Grado, se ha procedido a la recopilación de la bibliografía recomendada, localizada en bibliotecas en particular los libros, pero mayoritariamente en bases de datos consultadas a través de internet, como es el caso de las revistas y periódicos. Se ha recurrido a distintos autores y textos, especializados en diversas ciencias sociales, así como páginas web, que se referencian en la bibliografía, para corroborar y contrastar la información que se ha considerado relevante para establecer la evolución experimentada en la Comarca de la Ribagorza. Para la elaboración propia de gráficos estadísticos sobre demografía, se ha accedido a bases de datos de instituciones oficiales, como es el Instituto Nacional de Estadística y el Instituto Aragonés de Estadística, para obtener la información necesaria que se ha procesado.
4 El estilo APA1, que estipula que los autores usen breves referencias en el texto y los detalles bibliográficos se incluyan en el listado de referencias bibliográficas, es el que se ha utilizado en este trabajo. 1.3 ESTRUCTURA DEL TRABAJO En el apartado relativo a la fundamentación teórica, en primer lugar se han definido el concepto de Desarrollo Sostenible y su evolución, así como el de Comarca tomando como modelo de unidad administrativa la de la Ribagorza. A continuación se han analizado los cambios económicos, políticos y sociales acontecidos en España y en Aragón durante el régimen dictatorial, desde la inmediata postguerra hasta finales de la década de los años 50, momento que se toma como punto de partida, ya que se asiste al fin de una sociedad tradicional y al nacimiento de una sociedad urbana e industrial. Finalmente, desde el ámbito comarcal, se han revisado los cambios en lo económico, demográfico y social experimentados en la Comarca de la Ribagorza hasta el presente; lo que ha quedado en el camino recorrido durante algo más de medio siglo (modelo de familia tradicional, demografía, la agricultura tradicional, tipo de ganadería…), y lo que se ha ido incorporando (nuevas comunicaciones, un nuevo modelo de agricultura industrializada, y surgimiento de nuevas actividades industriales y de servicios). 2. FUNDAMENTACIÓN 2.1. DESARROLLO SOSTENIBLE A mediados del siglo XVIII, el pensamiento de Adam Smith2 situó como primera ley de la economía, la de la oferta y la demanda y promovió la libertad de comercio. Ese gran dinamismo trajo consigo efectos positivos – como, por 1 APA: Asociación Estadounidense de Psicología 2 La creencia en el progreso ilimitado. www.sostenibilidad.com/el-desarrollo-sostenibley-la-creencia-de-un-progreso-ilimitado
5 ejemplo, el avance de la investigación científica o el incremento de la esperanza de vida en las sociedades industrializadas, pero también una muy desigual distribución de la riqueza. A finales de los cincuenta y comienzos de los sesenta del siglo pasado, cuando se instituye -en ambos bloques y desde el norte hacia los países del surla política internacional de ayuda, la concepción acerca del desarrollo es de predominio economicista: se entiende el desarrollo como un proceso de ampliación progresiva de capacidades productivas. Términos como crecimiento, progreso o desarrollo se utilizan con frecuencia, para referirse al bienestar o la prosperidad empleándolos a modo de sinónimos cuando, realmente, no son tales. El desarrollo sostenible hace referencia a una concepción de la prosperidad y el bienestar que incluye dimensiones cualitativas en lo social, lo ambiental y lo económico Hay diversidad de concepciones para el término Desarrollo Sostenible, pero la más extendida probablemente es la que ofrece el Informe Brundtland (1987). Éste define el término Desarrollo Sostenible y denuncia el comportamiento insostenible de la sociedad del momento. El Informe “Nuestro futuro común”, también conocido como informe Brundtland, de carácter socio-económico, fue presentado en 1987 por la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo de la ONU que, encabezada por la doctora noruega Gro Harlem Brundtland, trabajó analizando la situación del mundo en ese momento y demostró que el camino que la sociedad global había tomado, estaba destruyendo el ambiente por un lado y dejando a cada vez más gente en la pobreza y la vulnerabilidad. En este documento se utiliza por primera vez el concepto de desarrollo sostenible como principio político, y lo define como aquel desarrollo que satisface las necesidades de la generación presente, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades.
6 Este concepto fue incorporado a todos los programas de la ONU y sirvió de eje, por ejemplo, a la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro en 1992. Según el Informe Brundtland la protección ambiental deja de ser una tarea nacional o regional para convertirse en un problema global. Todo el planeta debería trabajar para revertir la degradación actual. Señala también que debemos dejar de ver al desarrollo y al ambiente como si fueran cuestiones separadas, cuando son inseparables. El desarrollo deja de ser un problema exclusivo de los países que no lo tienen. Como la degradación ambiental es consecuencia tanto de la pobreza como de la industrialización, ambos deben buscar un nuevo camino. Estos son algunos de los objetivos más importantes que se plantea en el Informe Brundtland: ▫ Satisfacer las necesidades humanas, pero llevando a cabo dos tipos de restricciones: 1) Morales, de renuncia a los niveles de consumo a los que no todos los individuos puedan aspirar. 2) Ecológicas, para la conservación de nuestro planeta Tierra. ▫ Crecimiento económico en los lugares donde no se satisfacen las necesidades anteriores, es decir, las necesidades humanas en los países pobres. ▫ Control demográfico, referido principalmente a las tasas de natalidad. ▫ No poner en peligro los sistemas naturales que sostienen la vida en la Tierra. ▫ El uso de los recursos no renovables debe ser lo más eficiente posible. El desarrollo sostenible exige reaccionar. Se deben cambiar las estructuras institucionales y fomentar las conductas individuales en relación a los objetivos que propone el Informe, si se quieren satisfacer necesidades sin poner en peligro las de las generaciones futuras. El desarrollo y el bienestar social, están limitados por el nivel tecnológico, los recursos del medio ambiente y la capacidad de éste para absorber los efectos
7 de la actividad humana. Así pues, es necesario mejorar la tecnología y la organización social de forma que el medio ambiente pueda recuperarse al mismo ritmo que es afectado por la actividad humana. A comienzos de los años noventa con la consolidación del concepto de desarrollo humano, acuñado por el PNUD3 se pasó a caracterizar el desarrollo como el proceso de ampliación progresiva de las oportunidades y capacidades de las personas, individual y colectivamente. En la Cumbre de Río (1992) o Cumbre de la Tierra, el objetivo fue el de establecer los problemas ambientales existentes y proponer soluciones a corto, medio y largo plazo. La Conferencia de Río aprobó entre otros documentos: ▪ La Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo, más conocida como La Carta de la Tierra. Se trata de una especie de Constitución ambiental mundial que define, a partir de 27 principios básicos, los derechos y responsabilidades de las naciones en la búsqueda del progreso y el bienestar de la humanidad. Insiste, sobre todo, en el desarrollo humano, la protección de los recursos naturales, así como en la necesidad de actuar en favor de la paz y en contra de la pobreza. ▪ La Agenda 21. Como su nombre indica, trataba de apoyar iniciativas que construyeran un modelo de desarrollo sostenible para el siglo XXI. La Agenda 21 fue suscrita por 172 países miembros de Naciones Unidas. Estos países se comprometen a aplicar políticas ambientales, económicas y sociales en el ámbito local encaminadas a lograr un desarrollo sostenible. Cada región o cada localidad, por su parte, desarrolla su propia Agenda Local 21, en la que deberían participar tanto ciudadanos, como empresas y organizaciones sociales, con el objetivo de generar y consensuar un programa de políticas sostenibles. 3 PNUD: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
8 Se podría definir la Agenda 21 como una estrategia global que se lleva a la práctica de manera local y que implica a todos los sectores de una comunidad: sociales, culturales, económicos y ambientales. Es, en definitiva, un compromiso hacia la mejora del medio ambiente y, por ende, de la calidad de vida de los habitantes de una comunidad, municipio o región. En principio, la Agenda 21 debe contemplar tres aspectos: la sostenibilidad medioambiental, la justicia social y el equilibrio económico. Todos ellos dependen de la participación ciudadana. No es posible la Agenda 21 sin la participación de todos los sectores ciudadanos, incluido el educativo, aunque alentada desde los poderes públicos y las diferentes asociaciones públicas o privadas. El Capítulo 28, titulado "Iniciativas de las Autoridades Locales en apoyo a la Agenda 21 declara: Las autoridades locales [...] en su carácter de autoridad más cercana al pueblo, desempeñan una función importantísima en la educación y movilización del público en pro del desarrollo sostenible”. Por tanto, existen cuatro dimensiones del Desarrollo Sostenible: la sociedad, el medio ambiente, la cultura y la economía, que están interconectadas, no separadas. La sostenibilidad es una manera de pensar en un futuro en donde las consideraciones ambientales, sociales y económicas estén equilibradas, en la búsqueda de una mejor calidad de vida. El Desarrollo Sostenible es una visión del desarrollo que abarca el respeto por todas las formas de vida, humana y no humana, y los recursos naturales, al mismo tiempo que integra preocupaciones como la reducción de la pobreza, la igualdad de género, los derechos humanos, la educación para todos, la salud, la seguridad humana y el diálogo intercultural. Hoy se entiende que el desarrollo es, sobre todo, un modo de ampliar la libertad efectiva de las personas y, por tanto, una vía para consolidar sus derechos y una opción de los pueblos de convertirse en crecientes protagonistas de su historia, visión que Alonso (2001) comparte con Sen (2000) que fundamenta el desarrollo en las libertades, entendidas no
15 Las comunicaciones han sido uno de los elementos importantes que han contribuido a mantener el carácter cerrado de la economía comarcal. Como indican Mur & Infante (2006), hasta 1918 no llega la carretera a Benasque – antes solo lo hacía hasta Campo–, y el valle del Isábena se comunicó con el del Noguera Ribagorzana bien entrada la segunda mitad del siglo XX. Hasta 1940 no había ninguna carretera asfaltada en la comarca. Y a pesar de su carácter fronterizo no atravesaba la comarca ninguna vía importante de comunicación. Los valles son verdaderos fondos de saco. Las deficientes comunicaciones entre el norte y el sur de La Ribagorza entorpecen el desarrollo económico y afectan negativamente a la calidad de vida de sus gentes. Los congostos de Ventamillo y Olvena en el Ésera, Obarra en el Isábena y Escales en el Noguera Ribagorzana son un escollo para el tráfico rodado, son desfiladeros que han sido horadados con numerosos túneles y que se han convertido en un elemento característico del paisaje ribagorzano. Existe una vieja reivindicación, parece que se retoma de nuevo, que data de mediados del siglo XIX en cuanto a la apertura de un túnel bajo los Pirineos, entre Benasque y Bagnères de Luchon en Francia. En este sentido hay que decir que la Ribagorza es la única comarca pirenaica que no tiene comunicación con el país vecino. La Memoria del Proyecto de Estrategia de Ordenación Territorial de Aragón (2014) dice que “se deberán coordinar las actuaciones de la Comunidad Autónoma con la política del Gobierno de la Nación, instando a que incluya como proyectos de interés general [….]: se procederá a estudiar las posibilidades de la comunicación con Toulouse a través de Benasque, mediante la construcción de un túnel transpirenaico…”. 2.3 ESTRUCTURA SOCIO-ECONÓMICA DE ESPAÑA A MEDIADOS DEL SIGLO XX Durante el primer tercio del siglo XX y tras la crisis finisecular decimonónica, la economía española trataba de incorporarse al desarrollo y crecimiento
16 económico de los países de su entorno. Los enfrentamientos bélicos, tanto nacional como mundial obligaron a posponer el proceso. La guerra civil se convirtió en un nuevo obstáculo en el intento por alcanzar los estándares de otros países europeos en términos de desarrollo, crecimiento económico y avance del estado del bienestar social. Entre los resultados que la contienda deparó, pueden señalarse los siguientes: Parálisis del proceso de industrialización, merma en la productividad, eliminación de las inversiones, balanza comercial desequilibrada y escasa capacidad de consumo, entre otras. En lo que al estado del bienestar y a las relaciones laborales atañe, Salort (2012) manifiesta que se retrocedió a las niveles de finales de siglo XIX, con la diferencia de que la opinión pública, en particular de la clase trabajadora, no contaba con la influencia que tuvo en la política social durante determinados periodos, sobre todo de la Segunda República. Se obstaculizó la llegada del estado del bienestar que en los países europeos más avanzados fue estableciéndose desde 1945. Proliferaron de forma desordenada los seguros sociales profesionales hasta que en 1963, como consecuencia del desarrollo económico y de la gradual organización y presión del movimiento obrero (ilegal, pero real), entre otros, se intento crear un sistema general de seguridad social que integrase los distintos seguros existentes. La Ley de Bases de la Seguridad Social, aprobada en 1963, no dispuso de un desarrollo reglamentario hasta 1966 y no entró en vigor hasta 1967. El estancamiento económico estuvo acompañado además de la pérdida de capital humano derivada de las bajas en el campo de batalla, los fusilamientos, los exilios producto del enfrentamiento. Como indica González (1999), hubo una merma de mano de obra debida al instinto de repliegue y defensa del nuevo gobierno que mantuvo militarizados hasta cuatro quintas de soldados, cuatro generaciones de brazos hábiles para el trabajo, estancados en los
17 cuarteles, lo que implicó retirar mucho capital humano valioso de las actividades directamente productivas, y por supuesto de pérdida de libertades básicas. Por todo ello, el periodo de posguerra, lo fue de reconstrucción, de volver a empezar. En la primera década del franquismo, Catalá, J. (2003) achaca el fracaso de la pauta de recuperación de la economía española, a la confluencia de cuatro factores: 1) escasez de materias primas, 2) restricciones energéticas, 3) caída del rendimiento laboral y 4) consecuencias del alineamiento político y económico del nuevo régimen con las fuerzas del Eje5. Por otra parte, las decisiones políticas y económicas tomadas por los ganadores de la guerra explican que España creciese muy por debajo de lo que le correspondería, teniendo en cuenta el impacto macroeconómico de la guerra civil y haber sido excluida de la ayuda Marshall a finales de los años cuarenta. El Estado español quedó al margen del E.R.P.6, impuso paz laboral con el terror y experimentó una de las recuperaciones más lentas del continente. Todo ello favoreció un modelo de industrialización muy intensivo en la utilización de mano de obra y poco mecanizado. En la década de los cuarenta se produjo un notable aumento de las importaciones de abonos, algodón, chatarra, metales, cueros, hojalata y otras materia primas, que permitió ir normalizando los niveles de utilización de la capacidad productiva. El gran salto experimentado por las cantidades importadas fue debido, primeramente, al dinamismo de las exportaciones, que crecieron bastante más deprisa que las importaciones. La tendencia del crecimiento durante el periodo 1949-59 fue intensa debido a la confluencia de dos hechos: 5 Alemania, Imperio de Japón y Reino de Italia 6 E.R.P. (European Recovery Program)
18 a. Los efectos de incorporación de las tecnologías, retomando el proceso aplazado a finales del primer tercio y postergado por el modelo de reconstrucción autárquica de posguerra que se adoptó. b. La mejora en la disponibilidad de divisas para importar equipo e inputs, gracias al aumento de la demanda de bienes (exportaciones) y servicios (turísticos) y a la financiación exterior estadounidense. El trienio de 1950-52 marcó un claro cambio de ritmo en la dirección de la recuperación económica de España. Los principales factores que, a corto plazo, permitieron la aceleración del crecimiento español fueron los siguientes: 1. El notable aumento de la capacidad de importación (favorecido por el boom exportador de 1950-51, durante la Guerra de Corea). 2. La disminución de las restricciones energéticas. 3. El nuevo rumbo de la política económica en la dirección de fijar precios más realistas y reducir intervenciones. En 1952 se aprobaría la libertad de comercio, precios y circulación para un gran número de alimentos y productos de la industria ligera. Fueron suprimidas las Juntas Provinciales de Precios y se dio por concluido el racionamiento de alimentos. 1959 es el umbral que separa el crecimiento inestable e insostenible, previo a la estabilización, de la expansión más saneada e intensa del período desarrollista. El programa de ajuste y reformas estructurales, -Plan de Estabilización-, significó arrinconar definitivamente los principales rasgos característicos del primer franquismo y optar por un modelo de regulación estatal de la actividad económica más acorde con el tradicional proteccionismo arancelario de la España prebélica. La exportación no sólo permitió aprovechar la demanda exterior al introducir nuevas tecnologías. Simultáneamente hizo posible que las importaciones de
19 materias primas y maquinaria requeridas por la diversificación industrial no quedasen estranguladas debido a falta de medios exteriores de pago. Desde el punto de vista de desarrollo rural, atendiendo a Collantes (2007), la aceleración del crecimiento agrario español dependió en mayor medida de la incorporación de tecnologías fuertemente ahorradoras de mano de obra, lo cual reducía el efecto de ampliación de la demanda local provocado por el crecimiento de la productividad agraria y, sobre todo, elevaba enormemente la tasa de creación de empleo rural no agrario necesaria para evitar la despoblación. GRÁFICO-1 EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN RURAL Y URBANA EN EL SIGLO XX Fuente: http://blogdegeografiadejuan.blogspot.com.es/2010/03/evolucion-de-la-poblacion-ruraly.html 7 7 Según el Profesor Juan Martín, a principios del Siglo XX casi el 70 % de la población española era rural frente a un 30 % de la urbana. La marcha de los campesinos a las ciudades
20 La segunda mitad del siglo XX aparece como el periodo clave en términos de cambio ocupacional. A mediados de siglo, la agricultura permanecía en el centro de la economía rural española, que se completaba con un modesto tejido de pequeñas empresas no agrarias (a menudo orientadas hacia el mercado local) y servicios públicos. Tres cuartas partes de la población activa de la España rural permanecían empleadas en el sector agrario a la altura de 1950, pero durante las décadas de 1950 y 1960, la migración campo ciudad se intensificó, como puede apreciarse en el gráfico-1, hasta extremos sin precedentes para dar lugar a despoblación rural. La despoblación favoreció una transformación silenciosa de la estructura ocupacional rural, ya que los movimientos migratorios campo-ciudad fueron selectivos en función de características individuales como el sector de ocupación o la edad. La población vinculada al sector agrario mostró una propensión migratoria particularmente acentuada, en parte debido a su menor nivel de renta en relación a otros grupos ocupacionales rurales. A su vez, estos movimientos migratorios de la población agraria, en la medida en que también fueron selectivos en función de la edad, condujeron al envejecimiento de la población agraria restante y a la consiguiente retroalimentación del descenso de los activos agrarios en el medio plazo. El resultado final fue un descenso de la población activa rural aún más acusado que el de la población rural total y, dentro de aquélla, el hundimiento de la población activa agraria. que se aceleró a partir de los años 50, provocó el vacío de numerosos núcleos rurales y el envejecimiento de sus poblaciones. Frente al retroceso del mundo rural, las ciudades han crecido, formando extensas aglomeraciones urbanas.
21 2.4. ESTRUCTURA SOCIO-ECONÓMICA DE ARAGÓN A MEDIADOS DEL SIGLO XX Si se relaciona el peso productivo y demográfico respecto del de la superficie de Aragón, se obtiene el indicador de densidad de los más bajos regionales de España, tanto desde el punto de vista de densidad productiva como de densidad demográfica. Por una parte se debe a que Aragón muestra un medio físico marcado por intensos contrastes internos, tanto desde el punto de vista orográfico, como desde el punto de vista climático. Es un territorio en el que se puede constatar la existencia de al menos tres unidades claramente diferenciadas: al norte los Pirineos, la Depresión central del valle del Ebro y la Cordillera Ibérica al sur. La primera unidad, los Pirineos aragoneses, constituyen el sector más elevado de dicha cordillera. En esta zona, los Pirineos representan una frontera natural con Francia, salvo unos pocos pasos en alguno de los grandes valles –Somport, Sallent, Bielsa–, las comunicaciones son bastante dificultosas y, en este sentido, los Pirineos constituyen un auténtico muro. La segunda gran unidad morfológica es la Depresión del Ebro o la tierra llana central. Esta zona dista mucho de ser un homogéneo paisaje de llanura, pues dentro del paisaje de la depresión del Ebro se pueden encontrar unidades bien diferenciadas. Las áreas de contacto entre las cordilleras, Ibérica y Pirenaica, y la Depresión del Ebro se vinculan a las comarcas que se denominan somontanos. Son las zonas del Somontano de Huesca, las Cinco Villas o el somontano de la provincia de Zaragoza, cerca del Moncayo, lugares donde contactan los sistemas de alta montaña y los sistemas de depresión. Estas zonas cuentan con suelos muy aprovechables para los cultivos leñosos, como el viñedo. La tercera gran unidad es el Sistema Ibérico. Esta cadena montañosa es menos elevada que el Pirineo y mucho más fragmentada que la Pirenaica. El
22 Jalón y su afluente el Jiloca cortan el Sistema Ibérico, de hecho, el Jalón posibilita el paso del valle del Ebro hacia la meseta castellana, siendo este tramo ibérico el que mayores problemas ha planteado para la comunicación terrestre de Madrid con el valle del Ebro y con Barcelona. En definitiva, como indica Germán (2012), las características del medio físico han condicionado mucho el crecimiento de la economía aragonesa y, sobre todo, han determinado que ésta sea una zona de difícil articulación territorial. En este sentido, las comunicaciones siempre han tenido mayor relevancia en un sentido horizontal, comunicando el eje del valle del Ebro, mientras que las comunicaciones del valle con la montaña siempre han sido muy complejas. En cuanto a la evolución de la economía agraria, Clar y Pinilla (2009) manifiestan que lo ocurrido en esta comunidad durante el período de autarquía no se aleja del esquema seguido en el resto del país. Hasta bien entrada la década de 1950, las tres provincias aragonesas sufrieron una caída en la producción agraria, en los rendimientos y además en Huesca y Teruel un retroceso en la superficie cultivada. El sistema productivo aragonés había experimentado un retroceso muy notable. En el sector primario, sólo a finales de la década de los cincuenta parece recuperarse los niveles de preguerra de utilización de suelo cultivado y de producción final. Pero antes de finalizar la década, se inicia una fase de expansión agrícola vinculada a la nueva puesta de tierras en regadío y a la ampliación de nuevas superficies de cultivo. Además, tuvo lugar una profunda transformación del sector agrario aragonés, tanto en la forma de producir como en la composición de lo producido, que se extendió a los ámbitos agrícolas y ganaderos a los que la industrialización e internacionalización, vía fabricación y/o importación, les aportaron potentes tecnologías que paliaron los restricciones impuestas por el medio natural, aunque con dos dinámicas de cambio diferentes, la del ágil
23 proceso seguido en la zona central de Aragón y la de las zonas de montaña, norte y sur, con peores resultados. En el ámbito agrícola, la producción de cereal y forraje creció. La ampliación de la superficie cultivable responde a distintos factores: a) Reducción de la cabaña ovina y consecuente posibilidad de roturar pastizales, en favor de otro tipo de ganadería intensiva (aviar y porcino), para la que se necesitaba pienso y forrajes. b) Disponibilidad de potentes abonos y semillas adaptados a las nuevas tierras puestas en cultivo. c) La expansión de los regadíos que supuso un cambio significativo en la utilización de suelos. d) Intensa mecanización en las ampliadas explotaciones agrarias donde se podían aprovechar las economías de escala en la utilización de maquinaria. La agricultura pasó a ser a la vez un importante cliente y proveedor del sector industrial. Tanto por los inputs que requería (abonos, fertilizantes, plaguicidas, semillas, maquinaría, energía, regadíos), como por los outputs que suministraba para su transformación posterior (industria agroalimentaria). En la ganadería se inició una tendencia a sustituir la tradicional y extensiva a otra industrial e intensiva cuya finalidad era la producción de carne. En el nuevo modelo ganadero la provincia de Huesca se afianzaría dada su especial localización próxima al gran núcleo catalán de producción y consumo. En esta década se produjo un fenómeno generalizado de industrialización y de desarrollo del sector servicios de la sociedad española y aragonesa que supuso un trasvase de población desde el campo a las ciudades. Como expone Collantes (2007), la aceleración del crecimiento agrario español y aragonés dependió en mayor medida de la incorporación de tecnologías fuertemente ahorradoras de mano de obra, lo cual reducía el efecto de
24 ampliación de la demanda local provocado por el crecimiento de la productividad agraria y, sobre todo, elevaba enormemente la necesidad de creación de empleos no agrario precisa para evitar la despoblación rural. Y en Aragón, donde la agricultura seguía siendo el sector de actividad dominante, la reducción de la población rural fue espectacular, incorporándose al sector industrial y al de servicios en ámbitos urbanos, que crecían en paralelo a la expansión de la agricultura industrial. La falta de cambio ocupacional rural se unió a un acceso particularmente desventajoso a equipamientos y servicios, consecuencia en parte de las muy bajas densidades de población y de las fragmentadas estructuras de poblamiento, que propiciaron corrientes migratorias muy intensas. Ayuda, Pinilla y Sáez (2000), exponen que después del paréntesis representado por la guerra y los desastrosos resultados económicos del periodo autárquico, la reanudación del crecimiento económico desde mediados de los años 50 y siguientes, intensificaron todavía más los movimientos migratorios. Para Ayuda, Nievas y Pinilla (2009), la población aragonesa, en su evolución a lo largo del último siglo, presenta tres tendencias: a) el crecimiento demográfico ha sido pequeño comparándolo con el del conjunto de España. b) Elevada polarización en el crecimiento, coincidiendo la fuerte expansión de algunos centro urbanos, especialmente la cuidad de Zaragoza, con crecimientos más débiles e incluso regresivos en la mayor parte de las comarcas, sobre todo en las de alta montaña Ibérica y Pirenaica. c) Estos retrocesos demográficos, en algunas zonas generaron una situación de extrema despoblación que a finales del siglo XX alcanzaron cifras por debajo de 10 habitantes por kilometro cuadro, lo que puede calificarse como desiertos demográficos.
31 prosperidad y de fuerza. La primera y casi única regla es que todos sus componentes han de movilizarse en torno a la protección de sus bienes, de su reputación y prestigio, en alerta constante contra todo aquello que la amenace. Y esto requiere que todos contribuyan con su capacidad de trabajo”. Este apartado en el que se hace referencia a los antecedentes socio-culturales, podría relacionarse también con el concepto de solidaridad de Émile Durkheim, en el que concibe dos tipos de sociedad: el primero, más primitivo, corresponde a la solidaridad mecánica, que se caracteriza por una estructura social con poca o ninguna división en el trabajo; por el contrario, la solidaridad orgánica es de un tipo más moderno y presenta una división del trabajo mayor y más refinada. La división del trabajo es un hecho social material que indica hasta qué punto se han especializado las tareas y responsabilidades. Los cambios en la división del trabajo han sido fundamentales en la estructura de la sociedad, de modo que una sociedad caracterizada por la solidaridad mecánica se mantiene cohesionada porque sus individuos tienen conocimientos similares, mientras que una sociedad en la que prima la solidaridad orgánica se mantiene unida porque los individuos tienen distintas tareas y conocimientos, creándose una red de interdependencias, por ello la sociedad moderna se mantiene unida por la especialización de las personas y la necesidad de servicios de otras.8 A medida que la industrialización y la mecanización fue tomando forma, se convirtió en un poderoso atractivo para aquellos desfavorecidos por el sistema socio-cultural de la Ribagorza que antaño habían sido su máximo soporte. En este sentido Mur (2003), indica que es necesario considerar el fomento del éxodo por el sistema hereditario, pues en las zonas de heredero único o mayorazgo son el resto de hermanos quienes deben partir, mientras que en las áreas de partición entre los herederos, la fragmentación de la tierra ha hecho inviable algunas explotaciones. Y esta tendencia se intensificó durante la segunda mitad de siglo cuando, entre otros motivos, la mecanización agrícola 8 División del trabajo social
32 también alcanzó a la propia comarca de la Ribagorza, modificando los tradicionales modos de vida y expulsando a no herederos, herederos y a todos aquellos que, por la orografía de sus parcelas, no pudieron acceder a las inversiones en mecanización que la productividad exigía. ● Desde el punto de vista demográfico, como también indican Ayuda & Pinilla (2009), el declive poblacional de la montaña pirenaica aragonesa se acentúa a partir de mediados del siglo XX, como consecuencia de distintos factores como la desarticulación de su economía tradicional basada fundamentalmente en la ganadería ovina trashumante, en la producción agrícola para el autoconsumo y en las actividades de transformación de algunas materias primas como la lana así como, por un retardado sector de servicios amparado en el turismo, debido al escaso poder adquisitivo de la población española que además presentaba mayor inclinación por el de costa. Estos factores de desarticulación de la economía tradicional, no tenía la misma repercusión en los valles altos que en las zonas bajas de la comarca, pues en los primeros la hegemonía de la ganadería trashumante era total, mientras que en las segundas la agricultura crecía considerablemente. La pérdida de población ha afectado en mayor medida a aquellas zonas rurales, cuyos núcleos eran más pequeños, estaban más aislados, su orografía era más agreste y tenían mayores dificultades de acceso a cualquier tipo de trabajo, siendo ésta la causa inmediata de la emigración masiva. En la comarca de la Ribagorza el predominio casi absoluto de la actividad agropecuaria, desarrollada por pequeñas explotaciones fundamentalmente, ofrecía un excedente de población activa consecuencia de la especialización y mecanización agraria, que no podía ser absorbido por otras ofertas de trabajo en la zona. A partir de los años setenta el medio natural adquiere un nuevo valor para la sociedad; deja de ser el factor limitativo para la actividad económica de La Ribagorza, produciéndose desde entonces una importante transformación de la comarca.
33 El sistema de poblamiento de la Comarca de La Ribagorza pivota en torno a tres grandes núcleos que concentran prácticamente el 50% de la población comarcal total: Graus, Benasque y Benabarre. A pesar de la progresiva concentración de la población en los núcleos, todavía un 1% de la población habita en 64 entidades “en diseminado”. La fuerte contracción demográfica experimentada en la segunda mitad del siglo XX, en la que se ha asistido a la desaparición del sistema socioeconómico rural tradicional, resultó próxima al 50%, produciendo el abandono de numerosas entidades de población. A partir de los años 80 del pasado siglo, las cifras globales de población comenzaron a estabilizarse, con un ligero repunte al alza los últimos diez años, como puede apreciarse en el gráfico-4. La densidad de población de la Comarca de La Ribagorza es similar a la de otras comarcas pirenaicas, con alrededor de 5 habitantes/km², (2,8 habitantes/km² si se excluye la aportación de las dos capitales comarcales). GRÁFICO-4 EVOLUCION DE LA POBLACIÓN DE LA RIBAGORZA Evolución de la población. Archivo: Gran Enciclopedia Aragonesa 2000. Prensa Diaria Aragonesa SA.
34 El repunte demográfico reciente, que puede apreciarse en el gráfico-4, debido en parte a los nuevos aportes de la inmigración, ha rejuvenecido ligeramente la estructura demográfica de la población, pero ésta todavía presenta signos de envejecimiento evidentes. ● La crisis de la ganadería ovina trashumante, el pilar más importante de su economía tradicional, siguiendo a Ayuda & Pinilla (2009), puede explicarse como resultado de la reforma agraria liberal, que implicó la desaparición de los derechos y privilegios que mantenían los ganaderos y el intenso proceso privatizador de tierras hasta entonces propiedad de los pueblos, del estado, de la iglesia o de otras instituciones. Así como de la expansión agrícola de las tierras bajas, zona de invernada del ganado, por las nuevas oportunidades derivadas del crecimiento de su población y del abastecimiento a las ciudades en expansión, lo que determinó una intensa presión roturadora sobre los antiguos pastos. Consecuencia de todo ello fue un aumento importante de los precios de pastos de invernada, que pasaron a suponer una parte fundamental del coste de la actividad ganadera y que hicieron inviable seguir desarrollando la trashumancia de la forma tradicional. Por otra parte, la creciente competencia en el mercado nacional e internacionales de la lana empeoró la situación, y más teniendo en cuenta que la producida en las comarcas pirenaicas era generalmente de calidad media o baja, para la que la crisis textil iniciada ya a finales del siglo XIX, también supuso la pérdida de un mercado importante. Dados los problemas ganaderos, las explotaciones ovinas trashumantes tendieron a convertirse en explotaciones ovinas semi-estabuladas. Se produjo también un cambio de razas, remplazando rebaños de producción de lana por otro tipo destinado a la cría de animales jóvenes para carne. Fuentes orales atestiguan que la cabaña mular también sufrió sucesivas reestructuraciones hasta su desaparición. Durante el primer tercio de siglo XX, existió un comercio ganadero entre la Ribagorza y Bagnères de Luchon,
35 Montrejeau o Saint Gaudens. A finales de octubre se compraban y traían a través del puerto de Benasque las crías (popençs o lechales) que después de aprovechar los pastos de la montaña ribagorzana, a los 3 años de edad y una vez domadas se vendían a los agricultores de las zonas bajas productoras de cereal, en las Ferias ganaderas de Salás en febrero, Graus a finales de setiembre o Barbastro en Navidades. Tras los estragos de la guerra civil y los rigurosos controles fronterizos, de personas y mercancías, que se establecieron en los pasos de Benasque hubo que abandonar este comercio. Se continuó con el proceso de cría de de ganado mular, pero cada vez de forma más débil hasta que la mecanización agrícola terminó con la utilidad que antaño caracterizaba a esta cabaña. A finales de la década de 1950 se abre una nueva etapa que supone la sustitución parcial de ganado ovino por vacuno, dada su buena adaptación a la estabulación invernal y orientado al abastecimiento de carne y lácteos de las grandes ciudades. Esta nueva orientación ganadera implicó una reorganización de las tierras de cultivo. Algunas de aquellas parcelas que antes se habían dedicado a una agricultura de subsistencia (cereales, leguminosas, cáñamo…) ahora su utilización sería para la producción de forrajes. Ayuda & Pinilla (2009) manifiestan que la agricultura de subsistencia ya había tenido que enfrentarse a graves problemas para sobrevivir cuando se incrementó la especialización en otras zonas con mejores condiciones y con costes más razonables para realizar los intercambios. En el siglo XX, la montaña fue la gran sacrificada del proceso de industrialización. El desarrollo de la industria y la aparición de nuevos mercados para los factores productivos tuvieron una incidencia desigual en el territorio español. La creación de infraestructuras que pusieron en valor determinadas áreas de la región, actuaron en detrimento de otras. Es el caso
36 de las zonas de montaña, donde se produjo la desarticulación de su sistema productivo tradicional. ● Por las características naturales, el Pirineo aragonés se configuró como lugar idóneo para la construcción de saltos de agua. Los grandes proyectos para regular los ríos pirenaicos sirvieron tanto para la producción de energía eléctrica como para la construcción de embalses que abastecieran agua para los riegos de las tierras bajas. Joaquín Costa en Lamento de un río, el Ésera, escribía: “Yo soy la sangre de la Litera, pero no corro por sus venas”. El principal efecto negativo fue la necesidad de que para que se construyeran embalses hubo que desalojar pueblos e inundar tierras productivas. La pérdida de población fue doble: por el desalojo de unos y por ser el primer paso para el abandono de las actividades tradicionales a las que ya no retornarían los que participaron como mano de obra en la construcción de las centrales hidroeléctricas y pantanos. En el proceso de desarrollo económico, la montaña ha estado al servicio del valle. Le ha proporcionado dos de sus principales activos: la población, en forma de mano de obra y el agua. Y la inundación de tierras fértiles con la creación de embalses provocó graves impactos socioeconómicos al arruinar la agricultura y desequilibrar la ganadería, sin, por otra parte, implantar industrias, ya que la localización periférica de la Ribagorza no se veía contrarrestada con buenas carreteras o con la extensión del ferrocarril, como indican Mur & Infante (2006). ● La capacidad para dinamizar la economía local ha sido muy pequeña en el aprovechamiento de las posibilidades forestales. No surgió una industria transformadora importante, los medios de comunicación no eran adecuados y los costes de transporte elevados. ● Hasta la década de 1960 no se dejan sentir los efectos del turismo. El tardío despliegue del turismo de interior se debe a la baja renta per cápita española y
37 a que los visitantes extranjeros optan de forma masiva por las opciones de costa. Por lo que no será hasta la siguiente década de los 70 que comiencen a aprovecharse la calidad y cantidad de los espacios naturales. Siguiendo a Segrelles (2007), la PAC9 ha sido el soporte básico sobre el que se ha apoyado la progresiva construcción europea. Se sustentó en tres principios básicos: la unidad de mercado, la preferencia comunitaria frente a países terceros y la solidaridad financiera entre los países miembros. A su vez, perseguía cinco objetivos: aumento de la productividad en las explotaciones agropecuarias, la garantía de sostenimiento para las rentas de los agricultores, la estabilización de los mercados, el mantenimiento del suministro a precios razonables para los consumidores y la seguridad en el abastecimiento alimentario. Los logros de la PAC que convirtieron a la Unión Europea en el segundo exportador mundial de productos agroalimentarios y a la agricultura en una actividad protegida, cambiaron de signo, concretándose en unos enormes gastos presupuestarios, la generación crónica de excedentes, las protestas de los países subdesarrollados, así como las represalias de Estados Unidos y del grupo Cairns10, la erosión del suelo y la contaminación de la tierra, la atmósfera y las aguas superficiales y subterráneas, entre otros efectos negativos. El FEOGA11, en 1992 obligó a reformar la PAC que, de forma progresiva su discurso dejó de ser agrario para pasar a resaltar el desarrollo rural integral, el equilibrio regional, las prácticas agropecuarias extensivas, las ayudas para abandonar la actividad agraria, las jubilaciones anticipadas de los agricultores, la mejora de las zonas desfavorecidas y de montaña y la revalorización de los 9 PAC (Política Agrícola Común) 10 Grupo formado por 19 países productores y exportadores de productos agrícolas, cuyo objetivo es la liberalización internacional de productos agroalimentarios 11 Fondo europeo de Orientación y Garantía Agrícola
38 espacios y recursos naturales, paisajísticos, culturales y ambientales del campo, presiones que se centraron sobre todo en los países del sur de Europa. Sucesivas reformas de la PAC han intentado hacer convivir la agricultura competitiva, orientada a los mercados internacionales, con una agricultura extensiva, respetuosa con el medio y sustentada en las explotaciones familiares, que contribuya a la articulación del territorio y al mantenimiento de la población en las áreas rurales. En 1996 en la Declaración de Cork (Irlanda) se inicia un proceso de cambio de estrategias de la PAC y el comienzo de una política rural basada en criterios de multifuncionalidad. Con ello se pretende combinar la función productora de alimentos con otras actividades que garanticen el mantenimiento del tejido social, la conservación del medio natural y la mejora de las condiciones de vida y de trabajo de la población rural. El futuro de las zonas de agricultura de montaña, si se quiere que lo haya, pasa por impulsar sistemas de desarrollo que generen estabilidad económica, sociocultural, medioambiental y ecológica. Como viene a afirma Segrelles (2007), el medio natural asumiría la doble función de producción de bienes tangibles para el mercado y de bienes públicos o servicios inmateriales ligados al bienestar de los ciudadanos y al respeto ambiental. El concepto de multifuncionalidad conduciría a una diversificación económica de las áreas rurales, donde el agricultor pudiera obtener rentas complementarias a partir de las posibilidades del entrono que paliaran la secular pobreza rural y una producción agropecuaria sostenible, con buenas condiciones sanitarias, de calidad y respetuosa con el medio ambiente. Un concepto que aplicado a ámbitos de montaña abre perspectivas de desarrollo, siempre sujetas a apoyos institucionales y financieros. Modernizar la perspectiva rural no implica el abandono de las explotaciones, sino aprovechar todas y cada una de las posibilidades que ofrece el entorno para generar nuevas fuentes de riqueza que permitan la obtención de rentas
39 complementarias, básicamente se trataría de aprovechar el turismo rural, la artesanía local, la producción y comercialización de determinados productos inexistentes en otros lugares o elaborados y presentados de forma específica y propia, etc., es decir, aprovechar recursos susceptibles de generar un elevado valor añadido. En este sentido se señalan distintas experiencias que se vienen observando en la comarca en las últimas décadas: ● La fuente de riqueza tradicionalmente más rentable ha sido la ganadería debido a la abundancia de pastos, naturales o cultivados. En la actualidad, sin embargo, la cabaña ovina ha descendido por la disminución de la trashumancia y la cabaña bovina ha comenzado también un proceso de retroceso debido a la elevación de los costes de producción y transporte, derivados de las malas comunicaciones y las cuotas lecheras de la Unión Europea. La superficie cultivable por la agricultura –de marcado carácter familiar y basada especialmente en cultivos de aprovechamiento ganadero– representa tan solo el 13% de la superficie total, con una relación regadío-secano muy baja, a pesar de la riqueza de agua, y con un tamaño de las explotaciones pequeño. Todo ello hace que falte rentabilidad, pues es muy difícil utilizar adecuadamente los modernos medios de producción. Los principales cultivos son el cereal de invierno, las forrajeras y, en menor medida, el girasol, como indican Mur & Infante (2006). ● La implantación y desarrollo de la agricultura ecológica, es uno de los pilares en los que se fundamenta la recuperación y revitalización de la comarca, teniendo en cuenta las crecientes inquietudes sociales de compatibilidad de los procesos productivos con el medio ambiente, conservación de la cultura y del patrimonio rural y demanda de productos de calidad. Indica Bernal (2011), que son necesarios nuevos esquemas productivos que ofrezcan mayores oportunidades de aprovechar las singularidades locales en la elaboración y la transformación, para que lo rural, la agricultura y la ganadería, resulten un
40 medio de vida atractivo. La agricultura ecológica está aglutinando agricultores jóvenes actualmente que están haciendo apuestas empresariales y productivas en esta línea. Como recoge La revista Mercados que ofrece información sobre el sector hortofrutícola, en La Puebla de Fantova, la plataforma de financiación colectiva Namlebee, ha puesto en marcha un proyecto para la recuperación del tomate de montaña que lo comercializa a través de una red de consumidores de cultivos ecológicos. Volcado en recuperar esta variedad que se hallaba en vías de extinción, este proyecto pretende producir una cantidad limitada de Tomate Rosa de montaña y darlo a conocer en colectivos sensibles a este tipo de cultivos y productos ecológicos, que tratan de recuperar otra manera de cultivar y de entender la vida en el campo. El cultivo de la trufa, implantado en buena parte de la Ribagorza, llega también al Valle de Benasque. Se trata de una comarca con zonas de importante tradición trufera donde la mayor parte de la trufa silvestre, se está empezando a cultivar en parcelas. En general, las tierras de la Ribagorza son muy adecuadas para el cultivo de este hongo, recurso natural muy importante en la comarca ya que ayuda a mantener la población en los pueblos y complementa la economía. El mercado de la trufa fresca de Graus, es todo un referente en el mundo de este valorado hongo, del que se exporta el 80% hacia Francia e Italia. El precio de la última campaña iniciada en noviembre 2013 estuvo entre los 300 y 550 €/kg.12 Elaborados con leche cruda y pacientemente perfeccionados, los quesos ribagorzanos forman parte de la artesanía culinaria de la comarca. Los quesos montañeses son productos elaborados y realizados para una larga conservación, continuadores de la tradición quesera francesa. Beneficiarios de 12 radiohuesca.com/noticia/497958/Todo-apunta-a-que-este-ano-habra-una-buenatemporada-de-trufa
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51 7. ÍNDICE DE FIGURAS Tabla-1: Cambios en la teoría del desarrollo……………………………. (pág. 9) Mapa-1: Comarca de la Ribagorza. Mapa físico…………………………. (pág. 14) Gráfico-1: Evolución de la población rural y urbana de España en el siglo XX………………………………………………………………………. (pág. 19) Gráfico2: Evolución de la demografía aragonesa y española durante el siglo XX ………………………………………………………. (pág. 25) Gráfico3: Evolución de la demografía aragonesa por provincias en el siglo XX…………………………………………………………….. (pág. 25) Gráfico4: Evolución de la población de la Ribagorza durante el siglo XX…………………………………………………………………… (pág. 33) Tabla-2: Demografía según género en la Comarca de la Ribagorza, Huesca y Aragón (2011)…………………………. (pág. 42)
52 8. AGRADECIMIENTOS A Dª Pilar Erdozaín, por haber sabido transmitirme su entusiasmo por los temas tratados para llevar a cabo este trabajo, así como por sus orientaciones, su dedicación e infinita paciencia. A los Profesores, a quienes debo la mayor parte de los conocimientos que he ido adquiriendo. A los compañeros de clase que, compartiendo incertidumbres, alegrías, apuntes y también muchos trabajos en grupo, han estado a mi lado durante todos estos años de permanencia en la Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo. Facultad que siempre recordaré con afecto y como “la mía”. A todos, muchas gracias.