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Abstract

Históricamente se ha negado la existencia de los pueblos originarios y se ha ignorado que tienen una identidad y una cultura propia, al inculcar una educación y una cultura que no era la suya. Con este proyecto se propone identificar las características particulares de la cultura de las distintas poblaciones del desierto del NE de Mendoza, concretamente en lo relativo a sustentabilidad en cuanto a la gestión de los recursos que tienen disponibles y de adaptación al entorno natural en el que se encuentran (entendiendo como tal el ecosistema natural sobre el que se enmarcan las actividades antrópicas: en nuestro caso se trata del ecosistema desértico de escasas precipitaciones del noreste de Mendoza, dominado paisajística y ecológicamente por los médanos, la vegetación de algarrobo y diversas plantas arbustivas). De este modo se busca investigar en las representaciones de la población cuáles son sus expectativas, sus necesidad y con ello indagar si existen modos diferentes de relacionarse con la naturaleza. La hipótesis consiste en que las comunidades que viven tanto en zonas de reserva como en otras regiones del noreste de Mendoza, así como su cultura, son tan importantes como la naturaleza que se quiere preservar. En la cultura huarpe existen criterios de sustentabilidad que en la cultura hegemónica y urbana se han perdido. La metodología consistirá en la realización de entrevistas, búsqueda de datos bibliográficos literarios, de historias de vida y pensamiento, para identificar rasgos culturales y otras características de su idiosincrasia que guarden relación con su manera de entender el entorno natural y en su interacción con el mismo. Se utilizarán instrumentos como entrevistas a pobladores de distintas zonas, a informantes clave, y la observación no participante. Se espera conocer modos de sustentabilidad en la gestión de los recursos en el desierto del noreste de Mendoza como alternativa al modelo de desarrollo actual. Además se busca también detectar los principales problemas que tienen los pobladores de esta región y descubrir formas de mantener el patrimonio cultural de estas comunidades huarpe. Es por ello que se trabajará en diálogo con los pobladores, para detectar sus expectativas, necesidades, deseos y los modos de satisfacerlos sustentablemente en el tiempo. García Gota, Juan José; Hiramatsu, Teresa

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Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es Trabajo Fin de Grado Estudio socioambiental sobre la cultura Huarpe en el entorno del desierto mendocino Autor/es García Gota, Juan José Director/es Hiramatsu, Teresa Nicolau Ibarra , José Manuel Escuela Politécnica Superior de Huesca 2014 2 - ÍNDICE - 1.- IDENTIFICACIÓN DEL EQUIPO DE INVESTIGACIÓN p. 4 2.- DESCRIPCIÓN TÉCNICA DEL PROYECTO p. 5 2.1.- RESUMEN p. 5 2.2.- HIPÓTESIS DE TRABAJO p. 5 2.3.- OBJETIVOS p. 6 2.4.- METODOLOGÍA E INSTRUMENTOS DE RECOLECCIÓN DE DATOS p. 7 2.5.- RESULTADOS ESPERADOS p. 8 3.- RESULTADOS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS p. 9 3.1.- PRÓLOGO p. 9 3.2.- ANÁLISIS DE REALIDAD: ENTORNO DEL DESIERTO LAVALLINO (I, IV) p. 12 3.2.1.- Introducción p. 13 3.2.2.- Marco socioambiental comunidades Huarpe p. 13 3.2.2.1.- Introducción p. 14 3.2.2.2.- Origen histórico comunidades Huarpe-Milcallac p. 15 3.2.2.3.- Contexto departamental de los pobladores Huarpe p. 17 3.2.2.4.- Datos demográficos Lavalle p. 19 3.2.2.5.- Otros proyectos del secano de Lavalle p. 22 3.2.3.- Síntesis cualitativa: Esquemas DAFO p. 24 3.3.- ANÁLISIS CUANTITATIVO: INDICADORES (II, V) p. 37 3.3.1.- Introducción p. 38 3.3.2.- Iniciación a Indicadores Socioambientales p. 38 3.3.3.- Situación global – LPI p. 41 3.3.4.- Índice de Desarrollo Humano p. 44 3.3.4.1.- Iniciación al Índice de Desarrollo Humano (IDH) p. 44 3.3.4.2.- Reflexión resultados bibliográficos IDH: Secano de Lavalle p. 46 3.3.5.- Índice de Bienestar Económico Sostenible p. 47 3.3.5.1.- Iniciación al Índice de Bienestar Económico Sostenible (IBES) p. 48 3.3.5.2.- Comunidades Huarpe del secano de Lavalle y su actividad económica p. 49 3.3.5.3.- Aproximación conceptual al IBES: Secano de Lavalle p. 51 3.3.6.- Huella Ecológica p. 55 3.3.6.1.- Concepto y aplicación de la HE p. 55 3.3.6.2.- Metodología de cálculo de la HE p. 56 3.3.6.3.- Contexto global de la HE p. 57 3.3.6.4.- Reflexión general HE p. 58 3.3.6.5.- Aproximación conceptual a la HE: Secano de Lavalle p. 59 3 3.4.- ESTUDIO DE CASO: LAGUNAS DE GUANACACHE (III, VI) p. 65 3.4.1.- Introducción p. 66 3.4.2.- Evolución socioambiental p. 66 3.4.3.- Declaración humedal Ramsar p. 67 3.4.4.- Visibilización sociocultural Huarpe p. 68 4.- CONCLUSIONES p. 71 5.- ANEXOS p. 77 5.1.- GLOSARIO p. 77 5.2.- MAPEADO p. 78 5.3.- EXTRACTO RAMSAR 2013 p. 80 5.4.- DOCUMENTACIÓN FOTOGRÁFICA p. 82 5.5.- AGRADECIMIENTOS p. 95 6.- BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS p. 97 4 1. IDENTIFICACIÓN DEL EQUIPO DE INVESTIGACIÓN - Autor Apellido y Nombre : García Gota, Juan José Documento de Identidad : Tipo DNI Nº73017131C Domicilio Particular: Calle Coso 157 (7º A) - Zaragoza Teléfono de contacto : 0034-627764339 Correo Electrónico: [email protected] - Director (Universidad Nacional de Cuyo – institución de destino) Apellido y Nombre : Hiramatsu, Teresa Título Académico : Esp. Doc. Univ. Prof. De Letras Domicilio Particular: Loteo Minetto Mzna “A” Casa 2 – Chacras de Coria - Mendoza Teléfono de contacto: 0261-496450 Correo Electrónico: [email protected] - Ponente (Universidad de Zaragoza – institución de origen) Apellido y Nombre : Nicolau Ibarra, José Manuel Título Académico: Profesor Titular Efectivo – Departamento de Ciencias Agrarias. Área de Ecología Despacho: Edificio Salto de Roldán. Despacho 3.11 (EPSH) - Huesca Teléfono de contacto : 0034-974292650 Correo Electrónico: [email protected] 5 2. DESCRIPCIÓN TÉCNICA DEL PROYECTO 2.1. RESUMEN Históricamente se ha negado la existencia de los pueblos originarios y se ha ignorado que tienen una identidad y una cultura propia, al inculcar una educación y una cultura que no era la suya. Con este proyecto se propone identificar las características particulares de la cultura de las distintas poblaciones del desierto del NE de Mendoza, concretamente en lo relativo a sustentabilidad en cuanto a la gestión de los recursos que tienen disponibles y de adaptación al entorno natural en el que se encuentran (entendiendo como tal el ecosistema natural sobre el que se enmarcan las actividades antrópicas: en nuestro caso se trata del ecosistema desértico de escasas precipitaciones del noreste de Mendoza, dominado paisajística y ecológicamente por los médanos, la vegetación de algarrobo y diversas plantas arbustivas). De este modo se busca investigar en las representaciones de la población cuáles son sus expectativas, sus necesidad y con ello indagar si existen modos diferentes de relacionarse con la naturaleza. La hipótesis consiste en que las comunidades que viven tanto en zonas de reserva como en otras regiones del noreste de Mendoza, así como su cultura, son tan importantes como la naturaleza que se quiere preservar. En la cultura huarpe existen criterios de sustentabilidad que en la cultura hegemónica y urbana se han perdido. La metodología consistirá en la realización de entrevistas, búsqueda de datos bibliográficos literarios, de historias de vida y pensamiento, para identificar rasgos culturales y otras características de su idiosincrasia que guarden relación con su manera de entender el entorno natural y en su interacción con el mismo. Se utilizarán instrumentos como entrevistas a pobladores de distintas zonas, a informantes clave, y la observación no participante. Se espera conocer modos de sustentabilidad en la gestión de los recursos en el desierto del noreste de Mendoza como alternativa al modelo de desarrollo actual. Además se busca también detectar los principales problemas que tienen los pobladores de esta región y descubrir formas de mantener el patrimonio cultural de estas comunidades huarpe. Es por ello que se trabajará en diálogo con los pobladores, para detectar sus expectativas, necesidades, deseos y los modos de satisfacerlos sustentablemente en el tiempo. La realización de este proyecto se fundamenta en la participación activa en el proyecto de investigación bianual llevado a cabo por la profesora docente de la universidad Nacional de Cuyo Teresa Hiramatsu, denominado “Representación sobre la cultura huarpe de los pobladores del noreste mendocino. II Parte”. Y es bajo el marco de la experiencia personal proporcionada en dicho proyecto a partir de donde se realizará el análisis socioambiental propuesto. Así este proyecto sirve como profundización y desarrollo, en el ámbito ambiental, de las observaciones y actividades realizadas en el anterior. Es por ello que expreso mis agradecimientos a la profesora Teresa Hiramatsu por ofrecerme la posibilidad de participación en su investigación y por su dirección y atención en este proyecto propio , ya que sin su experiencia la realización de este proyecto no habría sido posible. 2.2. HIPÓTESIS DE TRABAJO A continuación se presentan las hipótesis de trabajo de las cuales se parte para la realización de esta tesis. Se encuentran enumeradas (con respecto a la numeración arábiga habitual) de manera que 6 posteriormente se correlacionen directamente con las conclusiones finales (punto 4. en el índice) extraídas a su vez del análisis socioambiental sobre la cultra Huarpe en el desierto del NE de Mendoza. De este modo, se busca poder establecer si las hipótesis de partida se corresponden o no con la realidad de las comunidades Huarpe en la elaboración de este proyecto: 1. Las comunidades que viven tanto en zonas de reserva como en otras regiones del noreste de Mendoza, así como su cultura, son tan importantes como la naturaleza que se quiere preservar. 2. En la cultura huarpe existen criterios de sustentabilidad que en la cultura hegemónica y urbana se han perdido. 3. Estos conocimientos pueden suponer una alternativa en la perspectiva relativa a la gestión de los recursos naturales y de la propia relación del hombre con el entorno natural. 2.3. OBJETIVOS Seguidamente se proceden a exponer los objetivos que se busca conseguir por parte del equipo realizador mediante la realización final de este proyecto. En base a la propia naturaleza de los objetivos expuestos cabe destacar la diferenciación entre objetivos principales y objetivos secundarios. De este modo, tenemos que los objetivos principales son aquellos cuya satisfacción viene acorde con los resultados obtenidos en la investigación. Paralelamente, los objetivos secundarios se definen como aquellos que se satisfacen en el propio proceso de realización del proyecto y recaen directamente sobre la autorrealización académica del autor del mismo. De este modo, tenemos: Objetivos principales I. Identificar las características particulares de la cultura de las distintas poblaciones del desierto del NE de Mendoza para extraer conocimientos de gestión ambiental de su actividad antrópica alternativos a la cultura hegemónica. II. Determinar elementos ambientales clave en la sustentabilidad de los recursos en el entorno natural del desierto del NE de Mendoza para desarrollar un plan de mejor aprovechamiento y optimización. III. Investigar en las representaciones de la población cuáles son sus expectativas, sus necesidades y deseos para buscar soluciones ambientales conjuntas a los mismos tomando como referencia el entorno natural y la cultura de los pobladores. Objetivos secundarios IV. Desarrollar familiariarización con las principales herramientas de obtención de información ambiental y extracción de información científica sintética: búsqueda bibliográfica especializada, diseño y ejecución de entrevistas y encuestas, charla con instituciones… V. Aprender y tomar conciencia sobre los principales medidores de sustentabilidad e impacto ambiental y en su aplicación a las actividades antrópicas consideradas comparativamente 7 tanto en la cultura huarpe como en la sociedad de desarrollo industrial. VI. Experimentar la convivencia con otras culturas en el entorno natural del desierto del noreste mendocino para mejorar el entendimiento conjunto en la toma de decisiones ambientales. De igual modo se observa la numeración romana utilizada para la ordenación de los objetivos anteriores. La elección de la numeración se debe únicamente como diferenciación práctica de las anteriormente mencionadas “hipótesis de trabajo”, ya que la finalidad de esta numeración nuevamente es establecer una correlación. En este caso la correlación numérica de los objetivos se realizará con respecto a los resultados y la discusión de los mismos (apartado 3.). De manera que podemos concluir que los diversos subanálisis que integran el análisis socioambiental de dicho apartado deben buscar la satisfacción de los objetivos planteados, ya sea durante su propio proceso de realización (objetivos secundarios) o en los resultados obtenidos en dicho análisis (objetivos principales). Por tanto, dado que el cumplimiento de estos objetivos es la finalidad ulterior de este proyecto, se dispone en el apartado correspondiente la numeración que nos indica a qué objetivo nos estamos refiriendo en cada subapartado del análisis. 2.4. METODOLOGÍA E INSTRUMENTOS DE RECOLECCIÓN DE DATOS La metodología consistirá en la obtención de información cuantitativa y cualitativa acerca de la realidad socioambiental de las comunidades Huarpe para el desarrollo esquemático de un análisis de realidad Huarpe. Esto se llevará a cabo mediante la realización de entrevistas, recabación de datos bibliográficos literarios, de historias de vida y pensamiento, para con todo ello identificar rasgos culturales y otras características de su idiosincrasia cultural mediante las cuales podamos inferir la sustentabilidad ambiental de sus actividades antrópicas con respecto a la actividad generada por el modelo occidentalizado de desarrollo industrial contemporáneo. Se trabajará en diálogo con los pobladores, para detectar “in situ” sus necesidades y deseos y los modos de satisfacerlos sustentablemente en el tiempo. Esta convivencia permitirá además un mayor acercamiento a la realidad cultural de los pobladores y de su entorno natural cercano, pudiendo de este modo desarrollar soluciones a conflictos ambientales que surjan en esta región y también permitiéndonos realizar un análisis cuantitativo acerca del grado de sustentabilidad (en lo relativo a gestión de recursos naturales y residuos) llevado a cabo por las comunidades huarpe en el desierto del NE de Mendoza. Como he comentado anteriormente, la posibilidad de diálogo con los pobladores está proporcionada por mi participación en el proyecto de investigación bianual dirigido por la profesora Teresa Hiramatsu (denominado “Representación sobre la cultura huarpe de los pobladores del noreste mendocino. II Parte”). Es por ello, que mi aportación con este proyecto busca ser una ampliación de los conocimientos obtenidos en el ámbito ambiental a partir de las observaciones realizadas en dicha experiencia de participación conjunta con los pobladores en su entorno natural. Así, se utilizarán instrumentos como las entrevistas a informantes clave, y la observación no participante en el terreno como instrumentos de obtención de informacióm cualitativa que se combinarán para llegar a los resultados, así como el análisis comparativo de las actividades antrópicas generadas por las comunidades huarpe en el entorno en relación a las que se cabrían esperar por el modelo de desarrollo industrializado en condiciones naturales similares (región considerada). Esta comparación se llevará a cabo mediante la observación de la realidad huarpe en su propio territorio y la posterior contrastación de los resultados obtenidos con respecto a bibliografía específica de medidores de sostenibilidad e impacto tales como “huella ecológica”, etc. 8 Se esperan conocer modos de sustentabilidad en la gestión de los recursos en el desierto del noreste de Mendoza, los problemas que tienen los pobladores y las representaciones históricas, actuales y a futuro que tienen los integrantes de esta región para facilitar la conservación de su cultura y como aprendizaje en lo relativo a una mejora de la relación del hombre con la naturaleza, identificada principalmente por la sustentabilidad de gestión de los recursos ambientales presentes en el área del NE mendocino. 2.5. RESULTADOS ESPERADOS Se espera conocer modos de pensar e investigar métodos, alternativos a la cultura hegemónica, de desarrollo de actividad antrópica en el entorno natural del desierto. Así se espera identificar rasgos culturales y características de las diferentes poblaciones del desierto del noreste de Mendoza y la interrelación de la actividad de su cultura con la gestión de los recursos naturales y de residuos, así como de la propia relación antrópica con el entorno. 9 3. RESULTADOS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS 3.1. PRÓLOGO “Tenía cerca de ocho años y los Reyes Magos me habían traído una de esas cámaras fotográficas que obtenían fotos absolutamente cuadradas. Una amiga de la familia nos llevó entonces por primera vez a mi camarita, mis pertrechos de niña exploradora, la precavida provisión de frutas que había hecho mi madre y a mí a la Fiesta de las Lagunas del Rosario. Aquí, donde he nacido y vivo aún, la provincia de Mendoza en la Argentina al pie de la Cordillera de los Andes, la ciudad es un oasisEntre rural y urbano, entre conservador y un gesto de liberal, el oasis fue levantado sobre la arena y las piedras, a fuerza de que la mano del hombre distribuyó el agua de los ríos de montaña en cursos artificiales que humedecieron de vida el erial. Pero en contraste,en el noreste de la provincia, donde habitaban los pueblos originarios, los huarpes -descendientes de los incas- , junto a una dilatada laguna poblada de peces y un sinnúmero de aves lacustres y guanacos, desde hace ya un siglo hay una inmensa extensión de médanos y tierra cuarteada por la desertización. La tradición toponímica sigue llamando al lugar Lagunas del Guanacache. El camino me resultó tan largo y polvoriento como si hubiéramos viajado propiamente por el Sinai para cruzar a El Cairo. Hasta esperaba ver la Esfinge con la nariz partida y, un poco más allá, la punta de la pirámide de Kefrén señalándome nuestro objetivo. Por aquel tiempo, mi imaginación estaba llena tanto de películas sobre el Antiguo Egipto como de novelas de Julio Verne y de Emilio Salgari que me leía mi hermano, y (esto no lo sabe nadie) del cómic de Nippur de Lagash que subrepticiamente le hurtaba a mi padre cuando, a la siesta, se quedaba dormido con la revista abierta sobre su cara. Durante aquellos días, quería ser arqueóloga o algo parecido para encontrar tesoros ocultos bajo la tierra. Y esa tierra y esos tesoros obviamente tenían que ver con sitios y fastuosidades de otra cultura que no era la mía latinoamericana. Por supuesto, documenté minuciosamente con fotos todo el camino y cada imagen que me sorprendía los ojos. Recuerdo que lo que más me impactó del trayecto, fue que el transporte colectivo donde viajábamos corcoveaba y oscilaba a uno y otro lado por una brecha –que llaman picadaabierta en la arena, y que algunas personas aparecían de la nada de entre los médanos de los costados y se subían al vehículo cargados con bolsos y niños en brazos. Adelantábamos a otros montados sobre caballos muy coloridamente aperados y que nos saludaban con la mano en alto. Ni caravanas de camellos. Ni embozados beduinos al acecho. Yo preguntaba dónde estaban las casas, porque no podía ver ninguna construcción en la que pudiera ser posible la vida humana conforme a mi corta experiencia habitacional. Solo arena, guadal, arbustos y algunos algarrobos que salpicaban el paisaje y de los que colgaban extraños y abigarrados nidos que luego supe que eran de catas. Hasta que me señalaron una casa típica del desierto y casi se me fue un rollo de fotos. Paredes y techo tramados con ramas de arbustos, chicoteadas con barro para formar una estructura compacta y flexible, la quincha. Y la ramada, un techo de cañas formando una galería externa, que daba la necesaria sombra a la entrada, el espacio de reunión. Para mis ojos infantiles, lo más parecido a una choza de paja y barro, solo me faltaba conocer los indios. También recuerdo que, desde aquella primera vez, siempre he visto muy azul el cielo de mi desierto. Al fin de la picada por la que íbamos, sinuosa como una gran serpiente que galopaba y producía mucho polvo blanco grisáceo igual que el de tiza, divisé la punta no de Kefrén sino de la iglesia muy blanca y de barro. La Catedral del Desierto, la del Rosario, capilla colonial encalada y con puertas de algarrobo talladas a cuchillo por los mismos huarpes evangelizados, según palabras del guía de la excursión. El colectivo se acercó un tramo más y a los pies de la capilla apareció multitud de cruces de hierro forjado y de madera, todas adornadas con claveles de papel crepé -descolorido en manchas por el intenso soly con botellas colgadas, llenas de líquido en distintos niveles que tintineaban al son del soplido bajo y permanente del viento zonda1. Ni túmulos ni fastuosas cámaras funerarias ni momias que tentaran por siglos los saqueos 16 las 17: 30, sintonizados por todos los puesteros. La red de radio escolar, implementado para las comunidades de los desiertos de Lavalle, Santa Rosa y La Paz, como Proyecto Educativo Red FM Huanacache obtuvo el Primer Premio a la Comunicación Rural 2002 otorgado por la UNESCOPIDC (Programa internacional para el desarrollo de las comunicaciones). Como servicios de salud en el secano de Lavalle conviene diferenciar la actividad de los escasos centros de salud presentes (se disponía de 8 en 2007) y las postas sanitarias (5 postas para el mismo año). Los centros de salud, se diferencian de las postas porque en estas últimas tienen visitas de los médicos algunas veces por semana y en épocas que no sea de pariciones ni de cosecha en zonas de regadío, porque los puesteros no buscan los servicios, mientras que en los centros de salud, existe algún tipo de atención permanente, auque sea con horario y servicios muy reducidos (Hiramatsu, Kiyoe et al., 2007). La educación ha mejorado en la última década. Actualmente funcionan 19 escuelas primarias en el desierto (3 de ellas de reciente incorporación en las localidades de El Cavadito, La Majada y El Puerto), de las cuales , 11 son escuelas albergue. Los maestros de las comunidades más apartadas, a su vez, deben arreglárselas para llegar en vehículo 4x4 privado a las instituciones escolares (o bien haciendo auto-stop), ya que en algunas localidades los contrapagos municipales* (vía presentación de factura) no consiguen cubrir las necesidades de transporte el cual se realiza de manera totalmente particular. Una vez allí, permanecen toda la semana en la escuela, para volver de igual forma a sus casas los fines de semana. Los establecimientos con educación secundaria, polimodal, terciario o superior, están en su mayoría en zona urbana y algunos en zona irrigada. *Asunción tiene 3 omnibus/semana mientras que el resto disponen únicamente de 1/semana. Debido a esto hubo problemas con el acceso de los profesores del secano cuyo transporte privado costaba más que el propio sueldo. Se buscaron empresas de buses para realizar trayectos en transporte público a traves de las comunidades pero ninguna reunía las condiciones adecuadas (una era empresa de transporte de ganado y la otra se encontraba endeudada). Posteriormente el gobierno optó por hacer reintegros oficiales del costo de transporte de todos los docentes en la zona del secano (con un máximo mensual de costo). No obstante el problema para el alumnado seguía presente... El gobierno finalmente pagó el servicio de traffics privados para alumnos para cada periodo de albergada (sobre todo en secundaria). No obstante estos transportes los dejan en el enripiado más cercano a la comunidad y algunos de los alumnos todavía tienen hasta 10 km de distancia hasta su puesto. Para intentar solucionar esto el gobierno repartió bicicletas (por medio de la encargada trabajadora social) a los alumnos que más dificultades de acceso a su puesto tenían, pero no a todos (entrevista a Marcelo, Prof. Geografía Fac. Filosofía y letras, UnCuyo y miembro de la Mesa de Agua del Secano). Según Martínez Nogueira, la vida de los campesinos no son viables en las condiciones actuales porque no tienen recursos; son pobres (no tienen capacidad de ahorro, ni posibilidad de expandir la actividad en la medida que aumenta la población), los apoyos financieros, técnicos y de organización de tipo PROINDER o del PSA, Pro Huerta o Minifundio, son programas asistencialistas que persiguen la contención social básica y la subsistencia y dependen de la siempre escasa disponibilidad del Estado para el Sector. Sólo con cambios estructurales se puede lograr la viabilidad (Hiramatsu, Kiyoe et al., 2007). 17 3.2.2.3. Contexto departamental de los pobladores Huarpe Situado en el ángulo noreste de la provincia de Mendoza, el departamento de Lavalle, con una superficie de 10.244 Km2, limita al norte con la provincia de San Juan, al este con la provincia de San Luis, al oeste con el departamento de Las Heras y por el sur con los departamentos de Guaymallén, Maipú, San Martín, Santa Rosa y La Paz. Este departamento se encuentra en la provincia fitogeográfica del Monte, en donde los elementos predominantes son: algarrobo dulce (Prosopis Flexuosa), jarilla (Larrea Divaricata), y la zampa (Atriplex Lampa). El sauce criollo (Salix Humboltiana) prospera en comunidades arbóreas aisladas acompaña dos de tamarindos (Tamaris Gallica), chañar (Geofferea Decorticans) entre otras especies. Existen en el sector oriental algunos ejemplares pertenecientes a la formación del Chaco, como el quebracho blanco y la lata. La vegetación de pantanos y lagunas está caracterizada por la presencia de cañaverales y totorales. El paisaje hidrográfico ahora ya muerto, acentúa el rasgo desértico en este extremo de la provincia. El fenómeno se debe en gran parte a la utilización de las aguas de los ríos Mendoza y San Juan en sus cursos superiores. Estos ríos alimentaban hasta principios de este siglo al Complejo Lagunar del Rosario y Guanacache, lagunas que a su vez vertían sus aguas en el Río Desaguadero (Fuente: Dirección de Estadísticas e Investigación Económicas, 2001). Cabe mencionar que, históricamente, el entorno rural lavallino no sólo no era todo desierto, sino que era un humedal declarado de interés internacional (declarado sitio Ramsar en diciembre de 1.999), donde los pobladores originales vivían de la pesca hasta principios del siglo pasado, con cultivos de maíz, papa, quinoa en un principio, y con trigo después, en las tierras fértiles depositados por el río, y poblado de algarrobos que cobijaban al ganado. Con el desarrollo de la vitivinicultura se sustituyeron los pastizales y cereales, los algarrobos fueron la fuente de ingreso más importante de la zona del desierto. Por otra parte iba desapareciendo el humedal por la retención de agua más arriba, destinado a la cada vez más extensa agricultura irrigada. De este modo, El río Mendoza que hasta hace unos 70 años inundaba las lagunas del desierto, nutriendo a los pastizales y los montes de algarrobo, actualmente está seco. Sólo en años con derretimiento de nieve y lluvias anormalmente abundantes, largan el agua que no puede contener el dique Potrerillos. Los postes de algarrobo atrajeron a trabajadores migrantes de provincias vecinas que engrosaron la población de secano de Lavalle a cifras antes nunca vistas. Llegaron las vías de ferrocarril para transportar los troncos de los algarrobos, hasta que lo desertizaron. Se retiraron los servicios del ferrocarril por falta de demanda, migró la población que había llegado para hachar las maderas, y dejaron los montes devastados, con una pequeña población de puesteros criadores de cabras con menos recursos forrajeros, y sin sombras para los animales (Hiramatsu, Kiyoe et al., 2007). Con la adhesión de la provincia a la Ley Nacional Nº 23.302 “Política indígena-comunidades aborígenes” mediante la Ley provincial 5.754 del 6/11/91 y la Ley 6.920 de 8 de agosto de 2001, se inicia el reclamo como comunidad indígena en Lavalle. La Ley 6.920 en su art. 1 manifiesta el reconocimiento de la preexistencia étnica cultural del pueblo Huarpe Milcallac garantizándose el respeto a su identidad cultural. En el artículo 3 de la Ley dice: “Declárase de utilidad pública y sujeto a expropiación la fracción de terreno que se encuentra comprendida entre los límites y demás circunstancias que se detallan en el anexo I y descripción de los titulares registrales que se detallan en el anexo II, los que deberán acreditar mejor derecho, en el caso de superposición de títulos”. Estos anexos forman parte integrante de la presente Ley: Art. 8.- El Poder Ejecutivo procederá en los casos que correspondiere, a transferir las tierras expropiadas por la presente ley a nombre de las comunidades Huarpes Milcallac, con personería jurídica reconocida por el I.N.A.I., que acrediten la ocupación del territorio identificado en los anexos I y II. Quedan excluidos de las disposiciones de la presente Ley, los otorgamientos de 18 territorios incluidos en el programa de promoción y arraigo de puesteros de tierras no irrigadas de la Provincia de Mendoza, Ley 6086. A N E X O I El área remanente de aproximadamente setecientas mil hectáreas (700.000 ha.) sujeta a expropiación por medio de la presente ley, queda determinada por los limites que a continuación se detallan. (Ver Anexo IIITextos legales-Ley Nº 6.920) Inicialmente, el Gobierno tenía intenciones de acceder a la petición. De hecho, en la misma Ley expresa la necesidad de expropiar unas 700.000 ha a favor de los Huarpes, con el compromiso de devolver a la provincia dicha superficie, en el caso de que se produzca una extinción de la comunidad, pero se encontraron con muchos títulos supletorios, algunos superpuestos sobre la misma superficie, de manera que para acceder a la petición de los Huarpes necesitaba cuantiosas indemnizaciones por expropiación. Los organizadores de la UST (Unión de trabajadores rurales sin tierra) del norte de Mendoza, opinaron sobre la ineficiencia de las instituciones públicas y las dificultades que viven actualmente por discrepar con los funcionarios en la forma de resolver los problemas. Expusieron los proyectos para lograr la soberanía alimentaria, la salud utilizando medicina natural en base a las hierbas locales, precios justos para los productos artesanales que elaboran, la organización horizontal para aumentar eficiencia en forma democrática, los derechos a la tierra y al trabajo mediante talleres de formación. Lo que persiguen es una reforma agraria integral. También está entre los objetivos combatir el paradigma del mercado actual para que todos tengan acceso a alimentos sanos y de calidad. Critican las distorsiones que genera el sistema de posesión de la tierra mediante cesión de derechos o usucapión, donde los que más se benefician son los que nada tienen que ver con el uso de la tierra. Reclaman incorporar en la Ley de suelos, el concepto de función social del recurso tierra (Hiramatsu, Kiyoe et al., 2007). Unidas a estas trabas político-burocráticas también nos encontramos con que el agua subterránea del desierto lavallino, única fuente de agua de la población huarpe, tiene un alto contenido de sales y principalmente de arsénico, en concentraciones por encima del máximo que permiten la OMS y el EPAS, que es de 0,05 miligramos por litro. El agua de los pozos analizados contiene 0,11 y 0,19 miligramos por litro. La contaminación ocurre cuando al arsénico de origen natural se le suma el que libera de las distintas actividades humanas, tales como la minería o la utilización, a veces excesiva y sin control, de productos fungicidas, insecticidas y plaguicidas que en general tienen arsénico como compuesto tóxico. El arsénico en el ambiente forma compuestos inorgánicos y en animales y plantas compuestos orgánicos, acumulándose en los distintos tejidos incluyendo los que servirán posteriormente como alimento para el hombre, lo cual significa un riesgo para la salud del consumidor. La ingesta prolongada de agua con concentraciones elevadas de arsénico produce intoxicación, cuyos síntomas son los siguientes: piel engrosada, rugosa y más oscura, endurecimiento de palmas de manos y pies. El arsénico se deposita también en los huesos y en los dientes, además atraviesa con facilidad la barrera placentaria (Montani, M. Cecilia et al., 2010). Además debemos considerar que las condiciones ambientales existentes en cada ecosistema, influyen decididamente en predisponer a algunas zoonosis. Por otro lado, están los disturbios de estas mismas condiciones, ya que el hombre usurpa nuevos hábitat y esto lo expone a nuevos agentes patógenos, además de generar movimientos de especies animales a nichos donde se desconoce el comportamiento que tendrán. En este sentido la construcción de diques o las alteraciones de los cursos de los ríos incrementan el riesgo de la aparición de las zoonosis trasmitidas por vectores acuáticos (Traversa, M.J., 2005). 19 También se produce la pérdida del río Mendoza como corredor biológico natural. La desactivación del sistema hidrológico significa por un lado la desaparición de una serie de hábitats, muy ricos en especies, que nutren al ecosistema desértico circundante. Las crecidas se producen en temporadas muy lluviosas, en las que reaparecen plantas hidrófilas, algas, peces, anfibios y una biodiversidad mayor que en los períodos secos. El agua es vital para las comunidades vegetales, animales y humanas que viven en las lagunas. Tabla 1: “Vemtajas y desventajas de la conformación de un corredor biológico natural en la región de Lagunas” (Fuente: Álvarez Mancini, et al., 2010) 3.2.2.4. Datos demográficos Lavalle La estructura de la población, puede caracterizarse a grandes rasgos a partir de una pirámide expansiva, lo cual representa, tasas elevadas de natalidad y mortalidad y un alto crecimiento natural en comparación con la estructura demográfica provincial: 20 Gráfico 1: “Pirámide de población de la provincia de Mendoza” (Fuente: DEIE. Sistema Estadístico Municipal, sobre la base del Censo Nacional de Población, hogares y Vivienda 2010) Gráfico 2: “Pirámide de población del departamento de Lavalle”(Fuente: DEIE. Sistema Estadístico Municipal, sobre la base del Censo Nacional de Población, hogares y Vivienda 2010) 21 Además encontramos que, pese a disponer de muy escasos datos relativos a Censos de la región desértica donde habitan las comunidades, podemos rescatar entre la bibliografía contrastada diversas pirámides poblacionales que se conjugan en la pirámide presente en el documento de Álvarez Mancini et al.(2010): Gráfico 3: “Pirámide de población de Lavalle desglosada” (Fuente: Álvarez Mancini et al., 2010, en base a Censo de población 2001) La pirámide muestra una elevada población joven que va decreciendo hacia los rangos de poblaciones adultas. El 47% de la población es de sexo femenino y el 53% son hombres. Se observa un mayor decrecimiento poblacional en el rango masculino de 2024 y de 30-34 años. El primer caso, representa la pérdida de población joven que emigra por motivos de estudio, matrimonio o por falta de oportunidades laborales. En el caso de los adultos de 30-34 años, la mayoría emigra hacia zonas irrigadas en busca de oportunidades laborales, habitualmente hacia la Villa Tulumaya. Es por ello que la distribución de la población está condicionada por las posibilidades de accesibilidad y de transporte. En este sentido, Asunción, el Cavadito, Lagunas del Rosario y San José, que cuentan con vías de comunicación más directas hacia el centro departamental, presentan un menor decrecimiento poblacional que la localidad de San Miguel, dónde el balance negativo es más pronunciado (Álvarez Mancini et al., 2010). Además, y en base nuevamente a la centralización departamental y a la invisibilización de la problemática de transporte en las comunidades, resulta todavía más elocuente esta brecha demográfica si comparamos poblaciones del departamento de Lavalle en lo referente a la zona irrigada y no irrigada. Así, en la gráfica siguiente se puede apreciar la evolución de la población del departamento durante los últimos 20 años, a partir de la diferenciación oasis / desierto: 22 Gráfico 4: “Distrib ución poblaci onal del departa mento de Lavalle ” (Fuente : Álvarez Mancini et al., 2010, en base al Censo Nacional de Población, hogares y Vivienda 2001) Para mayor detalle se incluyen los datos demográficos exactos que se han representado anteriormente. Estos datos nos pueden ya clarificar de antemano lo irónico que resultaría considerar el sobrepastoreo como una de las principales actividades causantes de la modificación del entorno lavallino tal y como sugieren algunos estudios. Un mero análisis superficial de estos datos nos muestra lo ampliamente deshabitada que se encuentra la región desértica de Lavalle, por lo que la actividad agropecuaria de los pobladores se podría descartar como generadora mayoritaria de un impacto ambiental de tal magnitud: Tabla 2: “Distribución poblacional de Lavalle especificada” (Fuente: DEIE. Sistema Estadístico Municipal, sobre la base al Censo Nacional de Población, hogares y Vivienda 2001) 3.2.2.5. Otros proyectos del secano de Lavalle A continuación se presentan algunos proyectos de investigación cuyo seguimiento de su desarrollo resulta de gran interés por su temática o finalidad. Todos ellos se dirigen hacia el desarrollo rural del departamento de Lavalle y muy especialmente a la zona no irrigada donde habitan los pobladores. El conocimiento de la existencia acerca de estos proyectos se obtuvo bien mediante búsqueda bibliográfica bien mediante entrevista con personalidades institucionales en relación al departamento de Lavalle. En base a su conocimiento previo se efectuó posteriormente un seguimiento de los mismos durante la realización de las entrevistas para tenerlos en cuenta en la investigación presente realizando un análisis crítico de su viabilidad. Es notorio que en muchos de los casos no se dispuso de mayor información con respecto a la continuidad de la investigación bibliográfica y así la opinión de los entrevistados no sólo servía como crítica a los proyectos sino también como información acerca de los mismos, los cuales muchos se habían perdido en el olvido 23 y otros tantos ni siquiera llegaron a germinar en la práctica. Además, la crítica mayoritaria de los entrevistados sobre estos proyectos es la falta de mayor coordinación entre los proyectos mismos, entre los investigadores del proyecto con respecto a otros investigadores (universitarios o no) y entre las instituciones académicas y municipales involucradas. Paralelamente, se reivindica de manera prácticamente unánime entre los entrevistados la necesidad flagrante de una visión holística de desarrollo rural del área no irrigada de Lavalle por parte de las instituciones académicas y municipales y un entendimiento más completo de la situación sociocultural de los pobladores. Por tanto, y para un mejor entendimiento de la situación en la que se encuentra la investigación para el desarrollo rural en el departamento de Lavalle, caben resaltar los siguientes proyectos académicos elaborados previamente (información extraida del “Informe Final” de Álvarez Mancini et al., 2010): a) PROYECTO OPUNTIA: Las especies de Opuntia tienen la habilidad de soportar sequías prolongadas, altas temperaturas así como también la erosión provocada por el viento y el agua. Esta habilidad, sumada al rango de usos económicos que posee, la hacen ideal para el desarrollo agrícola en áreas afectadas por los dos problemas ambientales más importantes del mundo: desertificación y cambio climático. Debido al alto contenido de agua de los cladodios, los requerimientos de agua del ganado pueden ser reducidos en un 40 a 100% (Guevara, Juan Carlos, 2010). b) PROYECTO UTILIZACIÓN BIOMASA: Los algarrobales del Monte constituyen las masas arbóreas más representativas de las regiones áridas argentinas, las mismas presentan en el noreste de Mendoza baja productividad, siendo escasas sus tasas de regeneración. En la zona, la forma de los árboles es inadecuada para realizar una explotación de madera de aserrío dada la alta proporción de individuos multifustales. Sin embargo, la aplicación de técnicas silvícolas como la poda de formación y el manejo de la leña seca pueden complementar los datos del bosque para elaborar pautas de manejo adecuadas (Villagra, Pablo Eugenio, 2010). c) PROYECTO MOTOR STIRLING: La conclusión principal del estudio establece que se ha verificado que el equipo desarrollado necesitará de un mantenimiento que es mayor al que necesitan habitualmente los equipos fotovoltaicos debido a sus partes móviles y el desgaste que se produce. Es recomendable entonces, por el momento, utilizar tecnología ya probada para abastecer estas zonas y preparar un programa de mantenimiento adecuado para que los equipos no se deterioren (Barón, Jorge Horacio, 2010). Las conclusiones críticas personales acerca de la implantación de estos proyectos y la reflexión final sobre la misma se puede encontrar en el apartado 3.2.3. (relativo a esquemas DAFO) del trabajo presente. Nótese que en la actualidad ninguno de los proyectos anteriores tiene continuidad. Adicionalmente encontramos dos proyecto desarrollados por INTA en el departamento de Lavalle y para los cuales sí encontramos continuidad en su desarrollo hoy día*: a) PROYECTO INTA-PROHUERTA: Busca la configuración y desarrollo de chacras familiares que permitan disminuir la dependencia por parte de las comunidades huarpe de abastecimiento en el desierto de bienes de consumo alimenticio diario. Si bien el proyecto se encuentra lejos de permitir un autoabastecimiento total que supla las necesidades nutricionales mínimas de las familias involucradas se observa una desarrollo adecuado del proyecto al disminuir las necesidades de consumo. b) PROYECTO HORNOS SOLARES: Busca contribuir a disminuir la degredación del 24 medio ambiente evitando el uso de la leña para cocinado y/o calentado de agua mediante la introducción de hornos solares piloto en familias escogidas entre las comunidades y realizando labores de educación ambiental y de manejo de los hornos entre las mismas: Ventajas - Sencilla construcción - Simple mantenimiento - Totalmente portátil y poco peso - Materiales de construcción relativamente baratos (precio total 308 $). Además se pueden reciclar otros materiales para su construcción. - Temperatura interior, a pleno sol, hasta 100 ºC. - No se ahúman las comidas (por no usar leña). - No se queman las comidas. - Se puede calentar agua (de este modo ahorrando leña y gas). Desventajas - Demora más de 2 horas en cocinar, dependiendo de la temperatura ambiente y de la radiación solar. - No puede abrirse una vez que se ha colocado los alimentos ya que la recuperación térmica es baja. - El vidrio no puede exponerse a cambios muy bruscos de temperatura ya que se triza fácilmente. - En días nublados disminuye mucho su rendimiento Tabla 3: “Ventajas y desventajas de los hornos solares” (Fuente: INTA Lavalle) * La información acerca del desarrollo de estos dos proyectos elaborados por el INTA ha sido proporcionada directamente por la entrevista personal realizada a Daniel, único operario de dicha institución para la totalidad del territorio de la zona no irrigada de Lavalle donde habitan las comunidades de pobladores huarpe. 3.2.3.- Síntesis cualitativa: Esquemas DAFO A modo de síntesis de toda la información cualitativa expuesta anteriormente se muestran, a continuación, unos esquemas DAFO elaborados a partir de las entrevistas desarrolladas durante la elaboración del proyecto. De este modo, se incluyen esquemas individuales que intentan reflejar las anotaciones más relevantes extraídas para cada una de las personas encuestadas. Se ha escogido la metodología de esquemas DAFO para dicha síntesis dado que simboliza rápidamente de manera gráfica y compacta las dificultades y potencialidades pasadas, presentes y futuras de la problemática abordada. Así, entendemos por “Debilidades” las carencias, déficits o dificultades inherentes (pasadas y presentes) a la propia situación de las comunidades Huarpe. Además, las Amenazas se distinguen como las posibles dificultades o carencias que podrían afectar en un futuro próximo a las comunidades Huarpe en caso de no realizar un cambio en el sentido actual de desarrollo de su actividad o de la actividad estatal para con las mismas. De otro lado las Fortalezas se definen como los principales puntos clave para favorecer la gestión socioambiental de las comunidades que, a día 25 de hoy, suponen una ventaja. Finalmente, las oportunidades vendrían a ser las potencialidades en un futuro próximo que cabrían esperar supongan una mejora en la situación de las comunidades Huarpe en caso de que se sepan aprovechar adecuadamente de sus características propias para el desarrollo de la actividad socioeconómica. De este modo, y una vez ya expuesto en el apartado correspondiente el análisis de realidad previo que sirva como marco cualitativo para entender la situación socioambiental de los pobladores Huarpe, se presentan los análisis críticos de los entrevistados que han servido para fundamentar el resto de conclusiones críticas que yo mismo he podido extraer sobre la realidad de las comunidades Huarpe y el entorno del desierto mendocino sobre el que se asientan: 32 naturalmente abortan, o mueren madre e hijo durante el parto. Muchos de los pobladores deciden dedicarse a los pocos animales que queden en buen estado de salud para dejar de costear el alimento de los que se encuentran en peor estado de salud, corriendo así inevitablemente con grandes cantidades de pérdidas económicas. Antes del caño de riego el agua llegaba por camiones, ahora su distribución se fundamenta únicamente en el en el sistema canalizado de riego sectorial por turnos. 2.- El viento es tan fuerte que a veces tira las flores del algarrobo inhibiendo polinización. Gran parte de la artesanía Huarpe, así como los usos del fruto del algarrobo para alimento de las cabras y/o consumo humano se ve mermado también de este modo. Del fruto del algarrobo los Huarpes producen licor y pan. 3.- En ocasiones, desde el gobierno, se achaca desertificación del área de Lavalle a la sobreexplotación ganadera. Esto no es cierto dado que el uso ganadero de la zona ha sido tradicionalmente muy extensivo y el proceso de desertificación se ha producido, más probablemente, debido a la mala gestión hídrica (que ha poderes gubernamentales y muchos Huarpe le consideran como un desestabilizador de las comunidades al fomentar la división política y la organización capitalista de la propiedad sobre el recurso tierra. Además de éste también existen/han existido en Lavalle otros casos de intervención del Gobierno con intencionalidad de crear división entre las comunidades: *Favoreciendo la inclusión de empresas oliveras en San José, las cuales se autoabastecen de agua de importación mediante sus grandes capitales por lo que no tienen el problema hídrico de los pobladores y las cuales crean una excisión en el territorio Huarpe. *En la comunidad de Lagunas el gobierno favoreció el nombramiento de un presidente de comunidad propuesto por ellos mediante el chantaje y soborno con terrenos. Este presidente sirvió como infiltrado en la comunidad para desarrollar políticas expansionistas de empresas de la localidad de Mendoza en los terrenos de Lavalle. 2.- El gobierno realiza explosiones aéreas en las inmediaciones de Lavalle con intención de deshacer el granizo que perjudica a las plantaciones de vid. 33 dejado al río Mendoza completamente seco) y a la tala indiscriminada de algarrobo para el desarrollo egoísta del oasis. 1º Para el ferrocarril y 2º para los viñedos. No obstante, los pobladores consideran esta actividad, en muchos casos, innecesaria dado que la nube muy escasas veces es portadora de granizo en la región de Mendoza. Además estas explosiones tienen un impacto meteorológico incontrolado, reducen las precipitaciones en el área semidesértica de Mendoza y más aun en el área completamente desértica de Lavalle. Los propios pobladores presentan como solución el establecimiento de unos límites para estas explosiones de manera que la zona del desierto no se vea perjudicada colateralmente por ellas. Además instan a las instituciones a replantearse la posibilidad de que las explosiones que no sean extrictamente necesarias, fundamentando su crítica en el impacto desmesurado que éstas originan sobre el régimen de lluvias de la propia provincia, ya deficitaria naturalmente de agua. Fuente: elaboración propia a partir de entrevista personal realizada a Rosa (pobladora de la comunidad Huarpe de Villa Tulumaya y enfermera retirada del hospital sito en dicha comunidad) DAFO nº 6 – PATRICIA MARTÍN (1ªparte) DEBILIDADES AMENAZAS FORTALEZAS OPORTUNIDADES 1.- “Las redes deben estar normadas. 34 Los recursos asignados no llegan a los necesitados. Eso se llama malversación de fondos. El presupuesto está pero no se presta el servicio. Carencia de Fiscalización y Control.” 2.-“La sociedad prefiere ignorar que existe esa población de huarpes, históricamente hay bibliografía. Por ej. Bartolomé Mitre dice textualmente que los huarpes no tenían existencia real. Nuestra sociedad se comporta como si no existieran.” Fuente: Extracto sintético de la 1ª entrevista realizada por la investigadora docente Teresa Hiramatsu a Patricia Martín (Asistente Social del Cuerpo Auxiliar Interdisciplinario del Poder Judicial) 10/06/06 DAFO nº 7 – PATRICIA MARTÍN (2ªparte) DEBILIDADES AMENAZAS FORTALEZAS OPORTUNIDADES 1.- “El problema es de los títulos supletorios. La condición es que en una instancia se debe publicar por edicto. ¿Qué sucede si uno no sabe leer o no compra el diario? Se publica que se vende el terreno donde vivís y no te enterás y menos vas a reclamar en tiempo y forma como lo exige la ley.” 2.- “El gobierno de la provincia tiene dinero, la corte sabe, el ejecutivo sabe y no hacen nada. Hay diputados y 1.- “El gobierno dice: en Lavalle tenemos el servicio de DAPC. Es un programa de detección precoz o temprana de problemas, básicamente reeducan a sus madres, hay una sola persona para todo Lavalle y le pagan 4 horas por semana. Estamos hablando de un departamento que tiene un índice de desnutrición altísimo, una pobreza estructural, nos preguntamos ¿a la provincia le interesa que la población de Lavalle se eduque, que tenga 1.- “Las organizaciones civiles y las de Lavalle están disgregadas, deberían comenzar a dialogar. Solamente mediante el diálogo de las organizaciones de la sociedad civil. Por ejemplo: Caritas. La iglesia de Lavalle recibía de Italia para abastecer un comedor de 70 a 120 niños en la Villa Tulumaya. El recurso se terminó. La buena voluntad no garantiza proceso. Tiene que estar normado.” 3.- “En el taller me encontré con unas chicas jóvenes que se dedican a la cría de cabras, el 35 senadores que han pedido cuentas sobre este tema y no les responden. El poder judicial se da el lujo de no responder.” salud?” abuelo se dedica a la cría de ñandú. Dicen que el abuelo cuenta que en la década del 60 esa zona era un bosque de algarrobo. Si la hipótesis fuera que los bosques de algarrobo fueron talados hasta los 60 para carbón y luego para postes, la pregunta es ¿cuándo había algarrobo, también había vacas? Porque las estadísticas que existen revelan que en los 60 había 8.000 vacunos, en los 70 había 35.000 ovinos, también bajó la cantidad de ganado equino.” Fuente: Extracto sintético de la 2ª entrevista realizada por la investigadora docente Teresa Hiramatsu a Patricia Martín (Asistente Social del Cuerpo Auxiliar Interdisciplinario del Poder Judicial) 30/10/06 DAFO nº 8 – LENA DEBILIDADES AMENAZAS FORTALEZAS OPORTUNIDADES 1.- “Con respecto a la educación, el problema es el mismo en todas las zonas rurales, los planes de estudio y textos están hechos para zonas urbanas.” 2.- “Las comunidades huarpe han denunciado presupuestos de la Nación que no les llega a quien corresponde. Hubo un plan “Manos a la obra”. $15.000 para la familia que construye. El Municipio compraba los materiales, los dejaba por tres días en una casa, luego lo trasladaban a otra, es decir, 1.-“Todo el mundo sabe lo que hacen, ganan las elecciones porque 15 días antes salen con los bolsones de comidas. Se habla de ese tema con la gente, se les explica que cuando algún funcionario hace algo indebido como quitarles un beneficio porque han ido a una reunión de la organización, los denuncien. Y si no lo hacen, saben que están perdiendo una oportunidad de cambiar algo.” 36 paseaban las mismas bolsas de cemento por varias casas para cobrar varias veces con el mismo gasto.” 3.- “Todos los programas, planes, etc. son para sectores más pudientes. No existe ninguna política de desarrollo para los sectores más vulnerables. Los requisitos que piden son inalcanzables.” Fuente: Extracto sintético de la entrevista realizada por la investigadora docente Teresa Hiramatsu a Lena (Asociación de Trabajadores Rurales Sin Tierra – UST) DAFO nº 9 – ALVAREZ MANCINI, ANA AMELIA et al. (2010) DEBILIDADES AMENAZAS FORTALEZAS OPORTUNIDADES 1.- “En cuanto a los aspectos relacionados con el conocimiento de la problemática de los pobladores, se señala como debilidad la superposición de acciones con diferentes proyectos de investigación y extensión, así como con los programas sociales o productivos, que se desarrollan en el ámbito de estudio, ya sea a nivel gubernamental, no gubernamental o de índole privado.” 1.- “Se señala como muy positiva la cohesión interna, la identificación y el sentido de pertenencia, sobre todo a nivel de relaciones humanas.” Fuente: Extracto sintético de las conclusiones obtenidas en el proyecto de investigación realizado por Alvarez Mancini, Ana Amelia et al.: “Contribuciones al mejoramiento de la calidad de vida y el desarrollo integral de los pobladores del desierto del noreste de Mendoza”. (2010). Informe final, Marco Programa de Investigación. Secretaría de ciencia técnica y posgrado. Universidad Nacional de Cuyo. Mendoza 37 3.3. ANÁLISIS CUANTITATIVO: INDICADORES (II, V) Seguidamente se procede a desarrollar el análisis cuantitativo de este trabajo. Nótese que con éste no se busca caracterizar de manera meramente numérica la cultura Huarpe ni acaso la relación que establecen las comunidades en su actividad natural, sino más bien inferir con diversos indicadores numéricos una comparativa que intenta ser equitativa entre la sostenibilidad de la cultura Huarpe (en términos productivos y de consumo) y de la cultura hegemónica actual. Es por ello que resulta de gran relevancia tener en cuenta la complejidad de caracterización de un ecosistema sociocultural como es el de las comunidades Huarpe en la región desértica de Lavalle, dado que caer en la excesiva simplificación y utilitarismo de sus características esenciales nos conduciría a un gravísimo error de inicio con el que todas las conclusiones obtenidas serían posiblemente erróneas o de escasa fiabilidad. Así pues, mediante el cálculo de los indicadores de sostenibilidad ambiental propuestos se intenta ayudar a la comprensión de la situación de los pobladores de la manera más holística posible y, con respecto al análisis realizado, se buscará el planeamiento de alternativas socioproductivas y de consumo para, en la medida de lo posible, aprender y adaptar aquellas técnicas o actitudes ambientales que favorezcan la sostenibilidad tanto en la cultura Huarpe como para la cultura hegemónica* actual. * Para la consideración de este trabajo se entiende como tal la cultura desarrollada a través de la industrialización occidental que configuró la sociedad de consumo moderna. De este modo se hace alusión no sólo a su dimensión de caracterización del sistema productivo-consumista sino también como de homogeneización y estandarización de hábitos y costumbres en la expansión de la monocultura etnocéntrica del occidente industrializado. Es por esta búsqueda del entendimiento holístico de la situación actual de la cultura Huarpe que se proponen indicadores basados en los 3 pilares de la sostenibilidad indicados en el “Informe Brundtland” de la cumbre de Estocolmo (Brundtland et al.,1987), de manera que sus resultados coordinados sirvan como calificatorio relativo en comparación con el sistema de producción y consumo de la cultura hegemónica. De este modo, los 3 pilares de la sostenibilidad sobre los que versa el análisis cuantitativo elaborado en este proyecto son:  Desarrollo Económico sustentable  Desarrollo Social sustentable  Desarrollo Ambiental sustentable Además, cabe recordar que en el mismo informe citado anteriormente se entiende por desarrollo sostenible como aquel que “satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones” y de igual modo entendemos en la elaboración del trabajo presente la calificación de los resultados cualitativos y cuantitativos que se obtengan en nuestro análisis. Así, se presenta a continuación una introducción general a los índices de sostenibilidad y a su utilidad como herramienta de comparación relativa y de calificación para posteriormente profundizar individualmente en los respectivos índices propuestos para cada uno de los pilares mencionados con anterioridad. Por último, durante el proceso de realización de este análisis cuantitativo de la cultura Huarpe de las comunidades del desierto, se busca como objetivo principal el “determinar elementos ambientales clave en la sustentabilidad de los recursos en el entorno natural del desierto del NE de Mendoza para desarrollar un plan de mejor aprovechamiento y optimización” (Objetivo principal – II). Paralelamente el objetivo secundario que se espera obtener con la realización de este apartado es el 38 “aprendizaje y toma de conciencia sobre los principales medidores de sustentabilidad e impacto ambiental y en su aplicación a las actividades antrópicas consideradas comparativamente tanto en la cultura huarpe como en la sociedad de desarrollo industrial” (Objetivo secundario - V). 3.3.1. Introducción “La crisis ambiental es la crisis de nuestro tiempo. El riesgo ecológico cuestiona el conocimiento del mundo. Esta crisis se nos presenta como un límite en lo real, que redefine y reorienta el curso de la historia: límite del crecimiento económico y poblacional; límite de los desequilibrios ecológicos y de la biocapacidad de los ecosistemas; limite de la pobreza y de la desigualdad social. Pero también crisis del pensamiento occidental […]. La crisis ambiental no es solamente una crisis ecológica, sino también de la razón. Los problemas ambientales son, fundamentalmente, problemas de conocimiento. De ahí pueden derivarse fuertes implicaciones para cualquier política ambiental – que debe pasar por una política del conocimiento -, y también para la educación. Aprender la complejidad ambiental no constituye un problema de aprendizajes del medio, sino de comprensión del conocimiento sobre el medio”. Fuente: Leff, E. 2001, p. 191, 217 3.3.2. Iniciación a Indicadores Socioambientales Mientras algunas tesis alimentan la idea de que el crecimiento de las economías resulta en una mejora de las condiciones ambientales, otras le atribuyen el origen de los procesos conflictivos. A través de un análisis de casos de conflictos ambientales en diferentes momentos de la historia chilena, el historiador Folchi sostiene que una de las claves para entender estos fenómenos se encuentra en la “relación” que se establece entre una comunidad con el ambiente. Una relación “socio-ambiental” consolidada históricamente, caracterizada por un vínculo sociedad/naturaleza específico que tiende a hacerse “tradicional” o “normal”. Un conflicto se produce cuando se tensiona esta estabilidad histórica entre una comunidad y su hábitat: “como consecuencia de la acción de un agente extraño que altera o pretende alterar las relaciones preexistentes entre una comunidad y su ambiente, o bien, a la inversa, cuando una comunidad decide modificar su vinculación con el ambiente afectando los intereses de alguien más“ (Folchi 2001). Desde esta perspectiva, los conflictos ambientales son conceptualizados como conflictos ecológicos-distributivos. Un concepto nacido de la economía ecológica que vincula estos procesos con el crecimiento del metabolismo de las sociedades del Norte que consumen cada vez más materiales, energía y agua impulsando un desplazamiento geográfico de fuentes de recursos y sumideros de residuos hacia la periferia (Martinez-Alier, 2004). La distribución ecológica se refiere, así, a: “las asimetrías o desigualdades sociales, espaciales, temporales en el uso que hacen los humanos de los recursos y servicios ambientales, comercializados o no, es decir, la disminución de los recursos naturales (incluyendo la pérdida de biodiversidad) y las cargas de la contaminación” (Martínez-Alier, 1997). Se plantea por tanto la importancia de la interpretación de los vínculos establecidos entre el ambiente y la sociedad no sólo para la mejora de la gestión ambiental de los ecosistemas terrestres sino también para la convivencia cultural . Esta interacción sociedad-ambiente refleja determinados valores y relaciones de poder que nos muestran la esencia de los conflictos socioambientales y de la desigualdad distributiva de los recursos naturales (Walter, Mariana, 2009). 39 En torno a los años 50, con respecto a dicha interpretación de la relación de la sociedad humana con el entorno natural, se plantea por primera vez el concepto de “desarrollo”. Esto supone un hito para la sociedad hegemónica que establece obligatoriamente el camino a seguir por parte de las distintas sociedades o culturas en su interrelación conjunta y con respecto a su actividad natural. El concepto de desarrollo aplicado a las sociedades humanas, tiene su base de apoyo en una metáfora organista, considerado como un estadío superior cuando el programa está cumplido (desarrollo de un individuo), cuando se alcanza un equilibrio estable y armónico entre las partes de un organismo. El término aplicado al desempeño de las sociedades humanas alcanza amplios niveles de difusión luego de la segunda guerra mundial cuando los países industrializados comienzan a considerar y analizar el desvío creciente que separa a los países del “Tercer Mundo” de los industrializados. De forma paralela “un país se encuentra en situación de subdesarrollo, cuando sus recursos naturales y humanos susceptibles de ser explotados, no lo han sido suficientemente” (Achkar, Marcel et al., 2005). Ante los fracasos de estos paradigmas del desarrollo, subdesarrollo y progreso durante casi 40 años, a finales de la década de los 80’ surge un nuevo paradigma que intenta marcar otro rumbo de explicación y superación de los problemas en la gestión de los bienes de la naturaleza y la organización social de los grupos humanos. Bajo este contexto surge la definición de desarrollo sustentable como “aquel que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades” (Gro Harlem Brundtland et al., 1987, Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo). Bajo esta perspectiva surge la utilización actual de los indicadores de sustentabilidad como herramientas para la obtención de dicho concepto de desarrollo sustentable. Estos indicadores tienen como objetivo medir la distancia y el sentido de la variación de un sistema ambiental entre: el estado inicial (dato de la realidad) y el estado de transición del sistema hacia un escenario sustentable de desempeño de la sociedad. De este modo se observa la importancia político/social de los indicadores como herramientas de visibilización y de análisis, así como el creciente desarrollo de los mismos en lo referente a su uso en la gestión ambiental gubernamental regional, nacional e internacional por presentarnos diversas cualidades de manera sencilla y discreta: - Es un transmisor de información (exacta o falsa). - Es un instrumento en el proceso educativo. - Es un factor de formación de opinión pública. - Es un instrumento de poder. En base a la dimensión de las variables computadas en el cálculo mencionado anteriormente para los distintos indicadores, Achkar et al. (2005) propone distinguir entre: 1) INDICADORES CONVENCIONALES DEL DESEMPEÑO DE UNA SOCIEDAD Estos indicadores convencionales tienen la virtud de contar con protocolos internacionales de medición (lo que hace posible la comparación de situaciones entre países) y la existencia de series de datos relativamente largas de medición. Por otra parte son cuestionados por sus limitaciones en cuanto al proceso democrático de construcción, la imposibilidad de garantizar la participación ciudadana que permita identificar las existencia de problemas concretos que aquejan a las distintas comunidades. Los principales de estos indicadores son: PBI, Cuentas Nacionales, IPC, IDH, etc. En este trabajo incluiremos un apartado de análisis del IDH, Indice de Desarrollo humano para la región del secano de Lavalle y en relación a los datos obtenidos a nivel nacional y global. Se ha escogido este indicador, a pesar de sus numerosas limitaciones debido a que constituye un indicador 40 compuesto, que integra tres variables simples de interés socioambiental: - Longevidad (esperanza de vida al nacer). - Nivel educacional (alfabetización de adultos, tasa de matrícula). - Nivel de Vida (deducido del PBI). En el apartado correspondiente se realiza un análisis en profundidad de este indicador , no obstante se pueden iniciar algunas críticas generales a este y al resto de los indicadores de desarrollo convencionales por no incluir las siguientes dimensiones socioeconómicas: - Bienestar social. - Distribución del ingreso. -Corriente de servicios o productos no remunerados. -Trabajo doméstico no remunerado. -Amortización del capital natural. 2) INDICADORES DE SUSTENTABILIDAD SOCIOAMBIENTAL Por otra parte, a la hora de profundizar en las principales aproximaciones en indicadores de sustentabilidad, caben diferenciar dos grandes corrientes conceptuales en la discusión sobre indicadores de sustentabilidad cuyas implicaciones en la aplicación resultan radicalmente distintas a pesar de que ambas consideren la limitación de la economía en base a los recursos naturales disponibles: 1.- La primera corriente parte del concepto de “Sustentabilidad Débil”, sostiene que es posible asignar valores monetarios actualizados a los recursos naturales y a los servicios ambientales de la naturaleza, pudiendo estimar así el desgaste del “Capital Natural” en términos monetarios. “La sustentabilidad débil se define como el mantenimiento de la suma del capital natural y el capital hecho por los humanos (stock constante de capital). La sustentabilidad débil permite la sustitución del capital natural, por el capital hechos por los humanos. Lo que importa en esta visión es que no disminuya el stock total de capital”. La solución que propone esta corriente se conoce con el nombre de “Indicadores monetarios de Sustentabilidad” (Hauwermeiren, 1998). 2.- La segunda corriente parte del concepto de “Sustentabilidad Fuerte”, sostienen que es necesario determinar la capacidad del planeta para sostener al conjunto de la economía humana y mantener las funciones ecosistémicas que aseguren la vida en general. “La solución al problema de la sustentabilidad debe considerar que la ecósfera además de ser el soporte de la economía humana, debe ser el soporte del conjunto de la producción física de las demás poblaciones, ecosistemas y procesos biofísicos y mantener su capacidad de asimilación de residuos. La noción de sustentabilidad fuerte, se define como la capacidad de la economía humana de mantener el capital natural crítico” (Hauwermeiren, 1998). 2.1. INDICADORES MONETARIOS DE SUSTENTABILIDAD En base a la primera corriente conceptual surge la utilización de los Indicadores Monetarios de Sustentabilidad. Éstos se definen por intentar evaluar qué parte de los ingresos por la venta de productos y satisfacción de necesidades de un país o una región pueden considerarse verdaderamente ingresos y qué parte deben ser considerados como descapitalización o perdida de patrimonio. Intentando aportar criterios para llegar a valorizaciones monetarias consensuadas tanto de la amortización de los recursos naturales como de los servicios ambientales. En este trabajo se realiza un análisis de un indicador escogido como representante de los Indicadores Monetarios de Sustentabilidad para el área de estudio considerada. El índice escogido es el IBES, Indice de Bienestar Económico Sustentable (Daly & Cobb, 1989), cuyas principales 41 características son: -Correcciones a las medidas convencionales del gasto del consumo final privado. -Considera una amplia variedad de factores sociales y ambientales. -Constituye un elemento comparable al PBI. Paralelamente a como se mencionó con el IDH la dedicación en desarrollo de este índice se encuentra en el apartado de a continuación. Del mismo modo, se incluyen algunas críticas generales a los indicadores monetarios de sustentabilidad: -Algunos daños al sistema ambiental son irreversibles. -Algunas alteraciones del sistema son inciertas. -Los daños al sistema ambiental son acumulativos. -Los conocimientos de las reservas de los recursos son inciertos. -Nada se sabe (o muy poco) sobre las futuras tecnologías. -No es posible reducir la diversidad de unidades del sistema ambiental a una unidad común. -Las valorizaciones monetarias actuales o futuras son arbitrarias. 2.2. INDICADORES BIOFÍSICOS DE SUSTENTABILIDAD Por último nos encontramos con los Indicadores Biofísicos de Sustentabilidad. Entre ellos se destaca la Huella Ecológica (Wackernagel & Rees, 1962) el cual se desarrollará también a continuación como indicador representativo de la cultura huarpe en su entorno natural. Este indicador se define como el área de territorio productivo o ecosistema acuático, necesario para producir los recursos utilizados y para asimilar los residuos producidos por una población. Así, la huella ecológica es un concepto que analiza el impacto que los individuos y grupos sociales provocan en el entorno natural. Resulta muy notorio que, en 1992, este indicador fue aplicado en Canadá y el resultado obtenido fue que un canadiense medio utiliza 4.2 hectáreas, casi tres veces el territorio disponible a nivel planetario. Las principales críticas a los indicadores Biofísicos de Sustentabilidad son: -No permiten comparar situaciones fácilmente. -No son de aplicación universal. -El principal objetivo es didáctico y no de investigación. -La información para sus cálculos no esta disponible. -No tienen en cuenta las desigualdades sociales o las situaciones de dominación. 3.3.3. Situación global – LPI Como marco de la situación ambiental global se presenta el índice del Planeta Vivo a modo de representación de la biodiversidad total de los ecosistemas terrestres y marinos. Para el análisis socioambiental realizado en este trabajo se considera necesario tener en cuenta esta realidad global para relacionarla con la situación que se vive en el secano de Lavalle, de manera que nos permita contextualizar la progresión socioambiental del área considerada. Como ya hemos comentado en el apartado anterior, las experiencias propias de las distintas culturas y sociedades con el entorno natural determinan el uso y gestión que realizan sobre los recursos naturales, si bien se observa en ciertos casos (y en el de las comunidades Huarpe del secano de Lavalle especialmente) que la influencia exógena también resulta en ocasiones muy determinante en la configuración de estas relaciones y utilizaciones antrópicas de los recursos naturales. De este modo, la interpretación y el análisis que desarrollemos acerca de la manera en que la cultura huarpe 48 Ambiental y la Economía Ecológica. La EA se diferencia de la Economía Ecológica (EE) en que usa los conceptos y metodologías propios de la economía convencional (resumibles en precios y mercados capitalistas), para volver sobre las cuestiones de recursos y residuos que anteriormente habían suprimido del objeto de estudio de la economía (convencional). La EE, en cambio, abarcaría a ambas y las superaría en amplitud y profundidad siendo una rama de la ecología humana. La EA es el resultado de que la economía convencional clasificó para su conveniencia como bienes libres, gratuitos e indestructibles, a los recursos naturales y como carentes de valor, e interés, a los residuos, no obstante ambas corrientes de pensamiento se considerarían dentro del análisis de desarrollo sostenible por tratar la temática ambiental en sus resultados. Sin embargo, a pesar de pertenecer ambas áreas del conocimiento a la dimensión de los indicadores de desarrollo sostenible (como es el caso del IBES), se insta a la consideración amplia de la realidad cultural huarpe y su entorno, considerando las propiedades que emanan de su comprensión holística. Es por ello que resultaría en este trabajo un sinsentido reflexionar los resultados de los indicadores utilizados bajo la perspectiva meramente mercantilista de la EA (o de la Economía Convencional). Se considera de importancia clave la consideración de estos elementos socioambientales y culturales como bienes y recursos cuyo valor trasciende a las leyes económicas de mercado. Así pues se continua con la presentación y aproximación al cálculo del Índice de Bienestar Económico Sostenible en el análisis económico de la cultura huarpe en relación a su comparativa con datos de la cultura hegemónica contemporánea. 3.3.5.1.- Iniciación al Índice de Bienestar Económico Sostenible (IBES) El índice de bienestar económico sostenible es un importante aporte metodológico diseñado originalmente por Daly y Coob (1989) que establece en un sólo numerario o valor (índice) un indicador comprensivo sobre la sostenibilidad de los niveles de bienestar que la población de un país está experimentando a lo largo del tiempo. Este índice integra ponderadamente variables económicas, distributivas, sociales y ambientales las que reciben valoraciones en una escala única, y ponderaciones que han sido trabajadas en base a los consensos establecidos por dichos investigadores. Así, se incluyen variables tales como el Consumo ajustado, el coeficiente de Gini (que mide la inequidad en la distribución percentil de la renta nacional), los gastos compensatorios o defensivos en que incurre la población para compensar los costos ambientales impuestos, nivel de salud, educación y acceso a otros bienes y servicios que denotan las funciones de bienestar social (Guimarães, Roberto P., 2001). De este modo, el IBES puede ser definido aproximadamente mediante la siguiente fórmula: IBES = (CP + CC – CPS – CCS) + I + PD – (δA + δNK) Donde: · CP es el consumo privado o personal (sin contar los gastos en seguridad). · CC es el consumo o gasto público pero sin incluir los gastos militares y de seguridad. · CPS , CCS son el consumo privado en seguridad y el gasto público o consumo colectivo en seguridad nacional. · I es la formación bruta de capital o inversión. · PD el valor de los servicios producidos y consumidos en el propio hogar. · δA , δNK son el coste de degradación ambiental y la depreciación del capital natural. Pueden compararse estas partidas con las del PIB de una economía cerrada: 49 · PIB = (CP + CC ) + I = IBES + 2(CPS + CCS) - PD + δA + δNK Donde: · CP es el consumo privado o personal (incluyendo gastos de seguridad). · CC es el consumo o gasto público total (incluyendo gastos de seguridad). · I es la formación bruta de capital o inversión. Los resultados obtenidos con la medición de este índice (ISEW por sus siglas en inglés) han mostrado una diferencia creciente entre la tendencia al crecimiento económico experimentado por las economías industriales o “desarrolladas”, medido por el PBI. A diferencia de este clásico indicador, el ISEW muestra sin excepción una tendencia al alza hasta cierto momento de la década de los setenta u ochenta (según sea el país) para luego iniciar una tendencia a la disminución, indicando empeoramiento en la dinámica del bienestar visto desde un punto de vista de sostenibilidad. Esto se conoce como la hipótesis del umbral: el bienestar sostenible se comporta en los distintos países en forma directamente proporcional al crecimiento económico en las primeras etapas de esta expansión, para alcanzar un punto máximo a partir del cual comienza a disminuir, a pesar de que el crecimiento económico continúa. (Max-Neef et al.1986). Los resultados de la aplicación de esta metodología pueden ser discutibles como todas aquellas que descansan la necesaria ponderación relativa de varias variables (el peso específico de cada una de ellas puede ser objeto de infinita discusión y ningún acuerdo estable). No obstante, este indicador constituye un buen ejemplo de indicador sintético de tipo índice que tiene una gran potencia para la evaluación de las políticas de desarrollo porque es fácilmente comparable con los indicadores sintéticos tipo PIB, presentando por sobre la potencia de mucho más difundido Indice de Desarrollo Humano (PNUD) el hecho de incorporar centralmente las variables ecológicas relevantes. Es por ello que se considera en la realización del análisis socioambiental de la cultura huarpe la aproximación adaptada del IBES para las comunidades de pobladores originarios presentes en el desierto lavallino. Se procede por tanto al cálculo de dicho índice para las comunidades huarpe por medio de la formulación anteriormente presentada. 3.3.5.2.- Comunidades Huarpe del secano de Lavalle y su actividad económica Básicamente se podría definir la actividad económica de la mayoría de la población huarpe que habita en el secano de Lavalle como capricultores de subsistencia. Los puestos con difícil acceso malvenden sus cabritos a los acopiadores, y muchas veces se conforman con trueques a cambio de víveres, debido a las huellas traicioneras que aún los más expertos se quedan atrapados en la arena, con sus vehículos de doble tracción. De este modo, un puesto digamos “tipo” de producción capricultora dentro del marco contextual de la cultura huarpe posee aproximadamente unas 70 unidades de ganado caprino. De ellas se puede aproximar que la mitad sean machos y la mitad sean hembras. Los machos se venden a unos 180 pesos c/u y las hembras se unen a las existencias caprinas anteriores para producir más cabritos por lo que no todos los animales se disponen para la venta. Además, según las fuentes de información recabadas se ha observado una grave disminución en la tasa de fecundidad de los cabritos en los últimos años debida posiblemente a desnutrición de los animales. Así, la tasa de fecundidad “habitual” era de 1,8 en el área estudiada de Lavalle mientras que actualmente escasos productores poseen tasas superiores a 1,0 (Carlos, departamento de ganadería de la Municipalidad de Lavalle). Esta producción caprina en ocasiones viene acompañada de la de guano, por la cual los ingresos 50 resultan prácticamente irrisorios y cuyo desarrollo viene en mayor medida dictado por las necesidades de gestión de residuos que como “producción económica” propiamente dicha. Así, podríamos convenir en la producción de unas 16-20 Toneladas de Guano al año (2 viajes a la zona irrigada en camión) para el puesto “medio”, lo cual supone un ingreso total de unos 2000 pesos adicionales. A la venta de cabritos complementan el ingreso con los jornales que se ganan las familias en la época de cosecha, trasladándose a las zonas cultivadas, soportando condiciones de supervivencia peor que la que tienen en los ranchos de los puestos. Los datos concretos los podemos analizar en los censos de 2009, 2010 y 2012 recabados en la Municipalidad de Lavalle y reunidos en la siguiente tabla*: Estadísticas anuales 2009 2010 2012 Productores ganaderos en secano 625 685 615 Productores ganaderos bajo riego 15 11 12 Productores ganaderos registrados con nº RENSPA 612 487 487 Productores de aves con nº RENSPA 2 2 2 Productores apícolas con nº RENSPA 95 - 151 Productores cunícolas 15 3 3 Productores cunícolas con nº RENSPA 5 3 3 Cantidad ovinos 9138 8995 8230 Cantidad caprinos 115455 112343 108522 Cantidad bovinos 13200 15109 14880 Cantidad equinos 8050 7902 7974 Cantidad mulares 1635 1422 1267 Cantidad asnos 1184 1080 986 Cantidad porcinos 4200 3417 3778 Cantidad conejas reproductoras 430 438 420 Cantidad aves 42324 65348 74853 Cantidad colmenas 8240 - - Tabla 6: “Estadísticas de distribución ganadera 2009, 2010 y 2012” (Fuente: Censos anuales de la Oficina de ganadería. Municipalidad de Lavalle) * Nótense las áreas marcadas como aquellas relativas al secano de Lavalle, dado que como mencionamos anteriormente la escasez de información relativa al área de estudio del secano y los pobladores resulta de una invisibilización alarmante. No obstante, todos los entrevistados así como en las observaciones realizadas en el trabajo de campo efectuado en Lagunas del Rosario muestran que la mayoría de los puestos donde habitan los pobladores 51 huarpe del secano son casi exclusivamente capricultores. Finalmente, además de los ingresos anteriormente mencionados, se suman los productos artesanales realizados con cuero de cabra, con telares artesanales y escobas confeccionados con los junquillos que crecen cerca de la laguna. También realizan esfuerzo por lograr el autoconsumo mediante cultivo de huerta familiar, con las semillas que provee el Programa Pro-Huerta del INTA, aunque la salinidad del agua de los pozos de muchos puestos impide el crecimiento de las hortalizas (Hiramatsu, Kiyoe et al., 2007). El consumo total aproximado del “puesto tipo” sería de unos 4000-5000 pesos /mes dependiendo de los meses. De este consumo la mayor parte iría destinada a forraje para la producción ganadera. Se deduce por tanto, de todo lo anterior , que en los últimos años muchas de las familias de pobladores de las comunidades huarpe se cumple: Consumo > Ingresos Fuente: Carlos, departamento de ganadería de la Municipalidad de Lavalle. 3.3.5.3.- Aproximación conceptual al IBES: Secano de Lavalle El marco general en el que nos encontramos es el de la diferenciación cuantitativa de los índices económicos convencionales (como el PIB) y los de sustentabilidad (como el IBES). De este modo podemos remarcar la importancia que genera la reflexión acerca de las variaciones numéricas que se aprecian entre ellos. Analizando la metodología del IBES expuesta anteriormente podemos inferir que esta diferenciación se debe a las consideraciones ambientales, a las de consumo y a las de los gastos en seguridad realizados en la población considerada tal y como muestra la ecuación del apartado metodológico: PIB = (CP + CC ) + I = IBES + 2(CPS + CCS) - PD + δA + δNK , o bien: IBES = PIB - 2(CPS + CCS) + PD - δA - δNK Se pueden observar la diferenciación fruto de estas consideraciones computacionales para diversos países en la tabla de a continuación: Tabla 7: “Comparación porcentaje de variación PIB per cápita e IBES per cápita 1980-1996” (Fuente: Castañeda, Beatriz. 1999) Así, podemos inferir la comparación conceptual entre la provincia y el municipio de Lavalle en el 52 que se enmarca la actividad económica de los pobladores dentro del marco temporal 1980-1996. Esta contabilización se realizará únicamente por comparación cuantitativa en los apartados de los que se disponga información dado que no se dispone de datos suficientes* para el computo total del IBES en la zona del secano de Lavalle (nótese además que, en los casos en los que sí se han encontrado datos económicos suficientes, se presupone una cierta desactualización de los mismos tal y como muestra la fecha del documento de la fuente citada). Entendiendo además que la actividad económica propia de las comunidades huarpe en el secano es diferente tanto cualitativa como cuantitativamente de la de otros sectores poblacionales del mismo municipio se deben relativizar y contextualizar los pocos datos censuales de que se dispone. A partir de la comparación (diferencia ecuacional) de la fórmula anteriormente mencionada para las poblaciones estudiadas podemos deducir cuáles son estas diferencias en lo relativo al IBES y en base a qué variable se producen: [IBES = PIB - 2(CPS + CCS) + PD - δA – δNK]Mendoza - [IBES = PIB - 2(CPS + CCS) + PD - δA – δNK]Lavalle = ΔIBES De este modo, realizando la diferencia para cada una de las variables implicadas en la computación y mediante la aproximación del PIB geográfico en base a los datos recabados para el PBG en el Departamento de Estadísticas e Investigaciones Económicas*, tenemos: PIB Mendoza - PIB Lavalle = ΔPIB siendo: PIB Mendoza = 30.910.365,00 (miles de pesos) ; PIB Lavalle = 438.235,30 (miles de pesos) *Datos recabados en el intervalo temporal 2007-2010: 53 Tabla 8: “PIB comparativo Mendoza y Lavalle 1996-2012” (Fuente: D.E.I.E. Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas) Además, teniendo en cuenta los datos demográficos del DEIE podemos obtener dicha diferenciación per cápita, lo cual puede resultarnos de mayor interés dado que la ocupación poblacional del secano de Lavalle es mínima: 54 Tabla 9: “Distribución población Mendoza y Lavalle por edades, 1991-2010” (Fuente: D.E.I.E. Censo Nacional de Población y Vivienda 1991, 2001 y 2010) Así obtenemos finalmente la diferencia del PIB per cápita entre la provincia y el Departamento de Lavalle: ΔPIB (per cápita) = PIBMendoza(per cápita) - PIBLavalle(per cápita) = 17,775 – 11, 928 > 1 Fuente: elaboración propia Paralelamente podemos analizar de igual modo comparativo la variable relativa a seguridad pública y privada que computa en el cálculo del IBES: CPS , CCS Debido a la falta censual de datos debemos inferir cualitativamente que dicha variable se presupone de mayor semejanza entre ambas áreas poblacionales de estudio dado que el desempeño económico público es aproximadamente el mismo para ambas poblaciones consideradas, si bien el desempeño privado en seguridad es nulo en la totalidad de la zona del secano de Lavalle y no así en la zona irrigada. Es por ello que: Δ[CPS + CCS] > 1 De igual forma debemos inferir en la comparación cualitativa en lo relativo a la variable que contabiliza el autoconsumo: PD. Se presupone en este caso muy superior la contabilización de los servicios producidos y consumidos en el hogar en las comunidades huarpe que con la media de la población que habita la zona irrigada debido a la diferenciación de los hábitos de consumo y culturales. Por tanto: Δ[PD] >>> 1 Finalmente cabe destacar la completa falta de referencias para la valorización de los factores relativos a la contabilización económica de la degradación ambiental y la depreciación del capital natural (δA – δNK), los cuales en la formulación que estamos considerando aparecen como restando valor al IBES que se calcule. Así cabe reflexionar acerca de lo mucho que se ha transformado por gestión antrópica el entorno natural donde viven las comunidades huarpe, si bien resulta todavía más importante resaltar que las actividades socioeconómicas que han originado dicha degradación han sido efectuadas desde la perspectiva de la hegemonía cultural de la sociedad de consumo, cuya interacción con las comunidades ha resultado en la mayoría de los casos de explotación de sus 55 recursos naturales. Es por ello que esta causa de los impactos ambientales generados se debería tener en consideración a la hora de realizar la estimativa de dichas variables y el sólo hecho de considerarla ya supone una reflexión y un análisis de gran interés acerca de la diferenciación de la interacción sociocultural con el entorno. Por todo ello se puede concluir de manera cualitativa que la comparación del índice de bienestar económico para las poblaciones huarpe del secano con el promedio de la población que habita la zona irrigada resulta favorecedora para la primera, dado que: Δ IBES (per cápita) =IBESMendoza(per cápita) – IBESLavalle (per cápita) < 1 Fuente: elaboración propia Estos resultados contrastan con los obtenidos por medio de la metodología de los indicadores económicos convencionales (tal y como se ha podido observar en el propio cálculo del PIB geográfico remarcado dentro de este mismo apartado). Esto nuevamente pone de manifiesto la necesaria contabilización de los valores ambientales y socioculturales en las consideraciones de la gestión sostenible del territorio y de las actividades socioeconómicas que en él se realicen. De este modo, se hace preciso una mejora en la visibilización de dichos valores (fuertemente presentes en las comunidades de pueblos originarios) y, más concretamente, en la mejora del entendimiento de su labor como creadores de la realidad holística y biocultural de los ecosistemas y sociedades humanas. 3.3.6. Huella Ecológica 3.3.6.1.- Concepto y aplicación de la HE “La premisa de que la humanidad es un subsistema de la ecosfera, de que los seres humanos estamos insertos en la naturaleza, es tan simple que es generalmente descuidada o desechada como demasiado obvia para ser relevante. Sin embargo, tomando seriamente esta visión obvia nos lleva a conclusiones profundas. Las implicaciones de esta realidad ecológica para las políticas, va mucho más allá que presionar por mejores controles a la polución y mejor protección ambiental, ya que las dos mantienen el mito de la separación. Si los humanos somos parte del tejido de la naturaleza, el medio ambiente ya no es el telón de fondo, sino que es la obra misma. La ecosfera es donde vivimos, la humanidad depende de la naturaleza y no a la inversa. La sustentabilidad requiere que nuestro énfasis cambie de la gestión de los recursos a la gestión de nosotros mismos, para que aprendamos a vivir como parte de la naturaleza. Al final la economía se transforma en ecología humana” (Wackernagel, M. & Rees, W., 1962). Podemos establecer que nuestra economía atiende crecientes demandas que, a su vez, compiten con ofertas menguantes de los elementos básicos para la vida. De este modo, la huella ecológica de cualquier población puede ser usada para medir su consumo actual y proyectado, comparándolo con la disponibilidad de la oferta ecológica y así identificar los probables desfases entre ambos. Así, la huella ecológica queda definida por Wackernagel como “el uso de espacio ambiental (nacional, regional o per capita) necesario para producir los niveles de vida que existen en determinados asentamientos humanos, en relación a las capacidades de carga de los ecosistemas relevantes”. El análisis de la huella ecológica intenta evitar los problemas de estimar la capacidad sustentable al cambiar de manera radical la pregunta. En lugar de preguntar “¿cuantas persona puede la tierra soportar?”, la huella ecológica hace la pregunta “¿Qué extensión de la tierra se necesita la gente 56 para soportar a si mismo?”, en otras palabras, la metodología de la huella ecológica concentra no sobre el número de las cabezas, sino el tamaño de las pies (Badii, M. H. et al., 2008). Es por ello que se considera de gran importancia en la realización de este análisis socioambiental el incluir (nuevamente a modo de adaptación y aproximación al cálculo) el cómputo de este indicador que es tomado como marcador de sustentabilidad del tercer pilar del desarrollo sostenible para las comunidades de pobladores de la región del secano de Lavalle: el desarrollo ambiental en el entorno desértico. Obviamente, este desarrollo ambiental no se puede entender como descoordinado o independiente de las dimensiones socioeconómicas anteriormente desarrolladas. Nuevamente sirva la realización del cómputo de este indicador de sustentabilidad como esperanza de visibilización de la realidad biocultural de los pobladores originarios que habitan el secano lavallino. En su propia realización se reconoce la relativización que se debe hacer de unos resultados que ya a priori se calculan de manera aproximada y adaptada (en la medida de lo posible) con la realidad de los puestos que poco tiene que ver con el modelo de desarrollo estandarizado que suele presentarse en la cultura hegemónica. No obstante, y desde la hipótesis de que la pertenencia cultural y el arraigo a la tierra demostrados por las comunidades podrían efectivamente resultar en un modelo de actividad más acorde con los biorritmos del entorno desértico, se busca en este apartado aplicar la metodología de la HE a las observaciones y datos recogidos acerca de las comunidades para valorar cuales son los aspectos culturales de mayor influencia en el desarrollo sustentable del área de estudio. 3.3.6.2.- Metodología de cálculo de la HE La metodología de la huella ecológica está basada en dos principios. Primero, que se puede y se debe estimar el grado del consumo de la mayoría de los recursos y la generación de los residuos, deshechos y contaminantes. Segundo, que se puede cuantificar la mayoría de este consumo y residuo en término del área correspondiente al promedio de la productividad biológica. Partiendo de estos dos supuestos, la metodología de huella ecológica revela y clarifica los patrones y las tendencias involucradas para buscar así una mejora en la gestión ambiental de los recursos y de los residuos generados en la actividad productiva (Wackernagel, M. & Rees, W., 1962). Características de la Metodología de la Huella Ecológica (MHE) 1. Es comprensiva. La metodología de la huella ecológica involucra bases de datos amplios e extensibles de los recursos renovables y no renovables. Esta metodología analiza el efecto compuesto de la presión derivada del consumo relacionada con el clima, hábitats oceánicos, tierras forestales, tierras agrícolas y áreas urbanas. La MHE también compara el consumo con la capacidad ecológica de la tierra. 2. Es creíble. Las cuentas de la huella ecológica se estiman anualmente utilizando los mejores de los datos científicos provenientes de las fuentes oficiales gubernamentales y por tanto, reflejan los avances en la eficiencia del consumo de los recursos. Estos datos son muy transparentes y por tanto se puede utilizarlos. En nuestra aproximación al cálculo resulta notoria la escasez casi absoluta de información acerca de la actividad productiva y de consumo de las comunidades. Se entiende por tanto que los resultados deben contextualizarse adecuadamente en base a las variaciones que pueden surgir debido a la magnitud de la muestra estudiada pero sirva esta primera observación como análisis preliminar de la invisibilización de la cultura huarpe en los estudios socioeconómicos y estadísticos nacionales. 3. Es conservadora. Se eliminan los datos especulativos (aunque tengan bases fuertes) de las 57 cuentas de la huella ecológica. El impacto de la energía de origen fósil esta calculada utilizando los datos del panel gubernamental sobre los cambios climáticos. Los datos alternativos provenientes de la cuenta de huella ecológica sobre el uso de leña producen aun mayores valores con esta cuenta. 4. Es concisa y a la vez detallada. A pesar de que la MHE es comprensiva, la huella ecológica se puede expresar en un valor simple y de fácil entender que determina el área requerida para soportar un individuo en el planeta. Este valor simple se desintegra fácilmente en un dato detallado. 5.Es flexible y escalable. Se puede utilizar este análisis para los productos, cosas caseras, ciudades, países y el mundo entero. La aplicación de MHE incluye diseño físico, desarrollo de las políticas, el análisis sectorial y del comercio y el tamizado de la inversión. Igualmente se considera de posible aplicación a las comunidades originarias del entorno del secano de Lavalle. Podemos, bajo estas características, concretar definiendo el cálculo de la huella ecológica (HE) en base al territorio (medido en área = hectáreas) necesarias para sustentar el consumo y la absorción de desechos derivados de ese consumo, para un grupo poblacional determinado. A su vez, el consumo local se calcula a partir de la producción, restando las exportaciones y sumando las importaciones. HE = Hás necesarias para sostener producción localmente consumida y absorber los correspondientes desechos. Consumo local = Producción -Exportaciones + Importaciones 3.3.6.3.- Contexto Global de la HE A nivel global, se observa que el planeta proporciona dos hectáreas en promedio para cada persona. No obstante, el desfase surge como consecuencia de que nuestra huella ecológica es más de un 30 por ciento superior a lo que el planeta puede ofrecer. Es decir, consumimos más de lo que puede darnos la naturaleza. Y si a ello agregamos el crecimiento poblacional, tenemos que para el año 2050 el espacio productivo disponible se reducirá a 1.2 hectáreas. Midiendo nuestro uso de naturaleza (en términos de superficie), la huella ecológica es una herramienta de evaluación y planeación que pueda contribuir a mejorar la calidad de vida de la población dentro de sus límites ecológicos. A continuación se presentan de forma resumida los datos de la huella ecológica de varias naciones del mundo. En esta tabla se incluyen datos sobre la población de cada nación en millones de habitantes (A), la huella ecológica (B), la capacidad actual de la nación para regenerar los recursos consumidos y para absorber los residuos producidos dentro del país (C) y, finalmente, el déficit o superávit ecológico que establece si la relación es negativa o positiva, respectivamente (D). 64 Tabla 17: “Porcentaje de participación de Lavalle en el total provincial de permisos de construcción” (Fuente: DEIE. Sistema Estadístico Municipal en base a los datos otorgados por los Municipios de la Provincia) Dado que la relación de representación, en este caso nos viene dada por los propios datos del DEIE simplemente los comparamos con nuestro factor de equivalencia (para el año 2011): 0,0175 < Factor de equivalencia Tabla 18: “Altas de patentes de autos Mendoza y Lavalle 2010,2011” (Fuente: DEIE. Sistema Estadístico Municipal en base a los datos otorgados por Dirección General de Rentas) Factor de representación per cápita de Lavalle con respecto a Mendoza en lo relativo a “altas de patentes del parque automotor en automotor” (para el año 2011): 0,0134 < Factor de equivalencia Sintetizando los resultados anteriores se observa que todas las representaciones de consumo per cápita departamentales son inferiores a las del total provincial a excepción de los datos concretos para el consumo eléctrico destinado a “riego agrícola” que resulta ser muy superior a la media provincial. Bajo este análisis superficial podemos concluir que los hábitos de consumo del 65 departamento de Lavalle son más sustentables que los de la media provincial, no obstante se debe recordar que este análisis se ha realizado únicamente para los datos de que se disponía, los cuales no incluyen diferenciación entre el entorno irrigado y de secano dentro del propio departamento. De este modo, y por la información recabada y observada en lo relativo a hábitos de producción y consumo en las comunidades Huarpe, cabría esperar una diferenciación todavía mayor en favor de la sustentabilidad de la cultura Huarpe con respecto a la hegemonía industrial metropolitana. Se recalca nuevamente la falta de inclusión de las comunidades dentro de las consideraciones estadísticas departamentales/provinciales y se propone su actualización para favorecer la visibilización de la cultura Huarpe-Milcáyac como integrante activa del Estado argentino y por el especial interés que supone el entendimiento profundo y el respeto de su realidad biocultural en el entorno del desierto mendocino de Lavalle. 3.4. ESTUDIO DE CASO: LAGUNAS DE GUANACACHE (III, VI) A continuación de los análisis generales de la región de Lavalle anteriores (diferenciando en ellos tanto zona irrigada como no irrigada), se procede con el estudio específico de la comunidad Huarpe de Lagunas de Guanacache. Tal y como se ha comentado con anterioridad, acaso esta zona sea donde el impacto ambiental se observa más acusado en las últimas décadas y resulte más duramente palpable por la desaparición de la laguna permanente que se incluye dentro del segundo humedal de mayor extensión en todo el territorio argentino: el conjunto lacustre compuesto por las Lagunas de Guanacache, Desaguadero y del Bebedero. Resulta tan sumamente sensible la importancia que perciben los pobladores huarpe en la pérdida de su ecosistema lagunar natural que se concluye la necesidad ineludible de acercamiento personal a la realidad huarpe de Lagunas del Rosario. Es por ello que se realizó una estancia de 1 semana en la comunidad del pueblito de Lagunas en la cual se contactó personalmente con la comunidad de pobladores para hacer participe a la comunidad de esta experiencia de investigación que resultó ser tremendamente reveladora y de enorme utilidad para el estudio presente. En esta experiencia de convivencia mutua se dispuso generosamente del “salón comunitario” a cargo de la comunidad de Lagunas y se convino la estancia con la asamblea presente en dicha comunidad. De este modo, se buscaba no sólo la participación mediante entrevistas de los pobladores sino también su participación activa en el proceso completo de desarrollo de esta investigación y de clarificación empírica del análisis socioambiental a realizar para las comunidades huarpe habitantes de todo el desierto lavallino. Cabe mencionar que la participación de la asamblea fue de enorme ayuda en este propósito y que todos los miembros de esta se deben sentir reflejados en el apartado de agradecimientos personales que se incluye en los anexos del trabajo. Además, muchos de los conocimientos que transmitieron los pobladores durante esta experiencia acerca de su entorno natural original y actual, sobre sus costumbres ancestrales, y la necesaria adaptación de las mismas a su realidad sociocultural actual, no podrían haber sido asimilados sino visualmente. Por todo ello me gustaría recalcar el agradecimiento a la amabilidad y predisposición al diálogo, a la convivencia y al respeto mutuo demostrado por la comunidad de Lagunas del Rosario (Guanacache) de la cual mantengo un cariñoso recuerdo indeleble. Finalmente, a partir de esta experiencia vital de participación conjunta se concluye inevitablemente la necesidad de un entendimiento más holístico, personal y cercano para con la realidad socioambiental de la cultura huarpe. Se entiende como imprescindible la visibilización sociocultural de los pobladores y de la riqueza del ecosistema del desierto lavallino. Se espera humildemente sirva (en la medida de lo posible) la convivencia experimentada en la realización de este trabajo, y las conclusiones que se puedan extraer del mismo, como puente de acercamiento al entendimiento 66 profundo de la biocultura de las Lagunas de Guanacache. De este modo, se busca que esta perspectiva ecosistémica transdisciplinar de intencionalidad holística e inclusión social sirva como referente para la mejora de la realidad socioambiental de la zona. De manera correlacionada, durante el proceso de realización de este “estudio de caso concreto” de la cultura Huarpe en la comunidad de Lagunas de Guanacache, se busca como objetivo principal el “investigar en las representaciones de la población cuáles son sus expectativas, sus necesidades y deseos para buscar soluciones ambientales conjuntas a los mismos tomando como referencia el entorno natural y la cultura de los pobladores” (Objetivo principal – III). Paralelamente el objetivo secundario que se espera obtener con la realización de este apartado es el de “experimentar la convivencia con otras culturas en el entorno natural del desierto del noreste mendocino para mejorar el entendimiento conjunto en la toma de decisiones ambientales” como enriquecimiento cultural y personal para el mejor entendimiento de la situación actual de las culturas de los pobladores originarios (Objetivo secundario - VI). 3.4.1. Introducción “El silencio es atronador, la calma del campo sumerge en un estado mental de “ensoñación despierta” y sosiego total. De pronto me descubro escribiendo estas líneas con una lapicera que se desliza suavemente, casi como dejándose llevar por el viento. Como parte de mi ensoñación me hipnotiza un algarrobo. Pienso que me estoy quedando dormido cuando me doy cuenta que no puedo tener los ojos más abiertos. Hacía mucho tiempo que nada cautivaba mi atención con tanta fuerza y, al mismo tiempo, mi mente me ofrece despacio pensamientos ordenados y tranquilos, que van creciendo poco a poco, de manera muy diferente al caótico y apresurado desorden que se crea en mi cabeza cuando me concentro en nuevas realidades por explorar.” Fuente: elaboración propia (25/11/2013), Lagunas de Guanacache. 3.4.2.- Evolución socioambiental Las Lagunas de Guanacache fueron zonas de enorme riqueza para los Huarpes. Ellos constituían sus viviendas con juncos, totoras y chilcas, distribuyéndolas sobre las márgenes de esos inmensos espejos de agua. Allí, miles de peces se reproducían todos los años, constituyendo uno de los pilares de su economía. Otras actividades económicas importantes fueron: agricultura, caza, recolección y en menor medida ganadería. Durante la época prehispánica y hasta fines del siglo XVIII y principios del XIX, su economía fue fundamentalmente lacustre (trucha, bagre, otuno, entre otros), por lo que fueron conocidos como laguneros. Usaban balsas para navegar en estas zonas, realizadas con totora o junquillo atadas con cuerdas de pelo de guanaco, fibras vegetales o raíz de lámaro. El producto de la pesca era transportado a lomo de mula y vendido en los mercados de San Juan, Lavalle y Mendoza. Durante esta época, los recursos que proveían las lagunas eran lo suficientemente abundantes como para abastecer a toda la región. En cuanto a la agricultura, ésta se practicaba en las orillas de las lagunas cuando bajaba el agua en la época de invierno, aprovechando los suelos ricos en humus. Principalmente se cultivaba maíz, zapallo, quinoa, poroto y calabaza entre otras especies. Para regar contaban con un sistema de acequias que llevaban el agua desde los ríos colectores hasta las tierras que utilizaban para cultivar. La caza de fauna silvestre era otra actividad importante. Entre algunos de los animales que cazaban se encontraban: guanaco, choique, perdices, mara, vizcacha, 67 quirquincho, una gran variedad de patos y otras aves laguneras. Por otro lado, la recolección también era fundamental en la alimentación de este pueblo. La población consumía recursos provenientes de la flora autóctona, tales como los frutos de algarrobo y de chañar, usados para elaborar alimentos tradicionales como el patay y el arrope. Debido al proceso de desecación de las lagunas las actividades económicas de este pueblo fueron modificando y se centraron en una agricultura de subsistencia y en la cría extensiva de ganado, especialmente caprino. El cultivo y la pesca, así como la actividad forestal extractiva, dejaron lugar a las típicas modalidades del desierto: la cría del ganado, sobre todo las cabras, complementando su soporte económico con algunos vacunos y yeguarizos. Actualmente otra actividad importante es la cosecha del junquillo y la producción de artesanías. Estas prácticas de subsistencia eran acompañadas por fuertes creencias religiosa ancestrales que aún se mantienen, a pesar del proceso de evangelización. Tenían el concepto de un dios supremo al que llamaban Hunuc Huar, que habitaba en la cordillera. Para este antiguo dios Huarpe su regalo más preciado era el agua y se le hacían ofrendas especialmente de alimentos para pedirle dones de vida y salud. Además del Hunuc Huar respetaban divinidades representadas por elementos naturales como el sol, la luna, el lucero, los cerros, los ríos, que se relacionaban con el entorno donde vivían y con su forma de vida. Con la llegada de los colonizadores, Hunuc Huar fue reemplazado por San Vicente, y los cantos y bailes por cuecas y gatos. Como puede verse, en otros tiempo, Lagunas del Rosario ofrecía las condiciones necesarias para que se desarrollara la cultura Huarpe. Sin embargo factores complejos, algunos de carácter natural y otros antrópicos, llevaron a que las lagunas sufran grandes cambios. El factor antrópico más importante fue el crecimiento de las actividades económicas (como la vitivinicultura) y el crecimiento poblacional en los alrededores de las ciudades de San Juan y Mendoza. Estas causas que se consolidaron hacia la mitad del siglo pasado, tuvieron efectos en la cultura de los residentes, obligándolos a asimilar cambios. Sin embargo, aún hoy se mantienen latentes y con fuerza cientos de anécdotas y vivencias que perduran en la memoria de este pueblo. El arte del junquillo, el tejido huarpe, el trenzado de cuero y la cerámica fue desarrollado por el pueblo Huarpe desde tiempo inmemorial. Hoy, dicho arte ancestral se practica y mantiene a pesar de sufrir variaciones a lo largo del tiempo. Hoy día las comunidades siguen en pie reclamando lo que les pertenece y rescatando sus formas de vida, adaptadas a los tiempos que corren. A mediados de la década de 1990, este pueblo se levantó y comenzó a luchar por su reconocimiento étnico y por la entrega en propiedad de las tierras que les pertenecen por su condición de originarios de la zona. Las once comunidades del lado mendocino, comenzaron a organizarse para obtener su personería jurídica. Luego de muchos años de lucha, este pueblo fue reconocido como Pueblo Originario, a patir de la reforma de la Constitución Nacional en 1994. También el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) y la Ley Provincial de Mendoza Nº 6920, aprobada en el año 2001, reconoce a las comunidades de Lagunas de Guanacache como descendientes Huarpes. Además, se logró que la Corte apruebe la devolución de las tierras que legítimamente le pertenecen a este pueblo. La lucha continuará hasta que se recomponga totalmente el daño que se causó a esta cultura, porque más allá de la cuestión histórica, estos pueblos siguen vivos, latentes y activos. Siempre estuvieron en estas tierras, allí creció su cultura, el conjunto de costumbres, creencias y relatos que los hace ser y sentirse Huarpes (Montani, Cecilia et al., 2010). 3.4.3.- Declaración humedal Ramsar Las Lagunas de Guanacache se encuentran en la zona limítrofe de tres provincias cuyanas: Mendoza, San Juan y San Luis. Las lagunas conforman un gran humedal alimentado principalmente por los ríos Mendoza y San Juan. Actualmente, este sistema de lagunas y bañados encadenados se 68 encuentra integrado por las lagunas Guaquinchay, del Toro, la Balsita, del Rosario, Echuna, Silverio y las Ciénagas del Tulumaya. El clima es árido, con veranos muy calurosos e inviernos fríos. Las precipitaciones son principalmente en verano y alcanzan unos 100 mm anuales. Estas características climáticas hacen que el humedal forme un oasis dentro del árido paisaje, albergando una importante diversidad de vida como resultado de la variedad de ambientes. Los Huarpes fueron los primeros pobladores que se asentaron alrededor de estas lagunas, relacionándose y aprovechando los elementos de la naturaleza para usos diversos. La inclusión de las Lagunas de Huanacache a la lista de Humedales de Importancia Internacional de la Convención RAMSAR se produjo el 14 de diciembre de 1999, debido a la gran diversidad biológica (principalmente de aves) y a la importancia socio-cultural, religiosa y arquelógica que presenta. En los últimos años se comenzó a utilizar un nuevo término que relaciona el vínculo existente entre la diversidad biológica (genes, especies y/o ecosistemas) y la diversidad cultural (idiomas, visiones del mundo, valores, formas de conocimiento y prácticas tradicionales). De esta manera surge el concepto de diversidad biocultural que se refiere al conjunto de interacciones entre sociedad y medio ambiente, constituido por componentes naturales, sociales, económicos, políticos y culturales (Montani, Cecilia et al., 2010). En la declaración inicial se incluyó una extensión de 580.000 hectáreas con jurisdicción en las provincias de Mendoza y San Juan. En el año 2007, ese área se extendió a 962.370 hectáreas, incluyendo territorio de la provincia de San Luis, conformando el Sitio RAMSAR que hoy se conoce como Lagunas de Guanacache, Desaguadero y del Bebedero. De los 15 Sitios RAMSAR declarados en la Argentina hasta el año 2006, este lugar representa el séptimo sitio declarado en el país y el segundo en extensión. Existe una rica diversidad asociada al humedal, más de 50 especies de aves acuáticas con más de 20.000 individuos, y la comunidad local que alcanza los 3.000 habitantes cuyas costumbres y tradiciones se sustentan en las lagunas, y son conocidos como laguneros. Se propuso la protección del humedal como corredor biológico, ya que es fundamental para numerosas especies migratorias (Álvarez Mancini, Ana Amelia et al., 2010). 3.4.4.- Visibilización sociocultural Huarpe Conforme a la bibliografía contrastada (así como mediante las entrevistas realizadas personalmente a los propios pobladores) se constata ampliamente el intenso sentimiento de pertenencia que las comunidades huarpe mantienen con el entorno del desierto de Lavalle en el que habitan desde mucho antes de la desecación de las lagunas. Así, los impactos ambientales que se han ido generando gradualmente en su entorno natural, a medida que se sucedía el incremento demográfico de la capital irrigada, traen consecuencias importantes clave en cuanto a la interacción y la actividad que las comunidades de pobladores huarpe realizan en dicho entorno (las cuales han debido cambiar de manera radical necesariamente para poder adaptarse a las nuevas condiciones). Además, como señala García Canclini en su texto “Desiguales, diferentes, desconectados” (2004), estos cambios fundamentales en la misma esencia de su pertenencia natural generan una grave repercusión en los sentimientos identitarios huarpe para los cuales la pérdida emocional y de recursos naturales, así como la constante lucha por el autorreconocimiento y visibilización, son una constante unánime. Así, el antropólogo García Canclini menciona “cuatro vertientes contemporáneas que destacan diversos aspectos en esta perspectiva procesual que considera a la vez lo sociomaterial y lo significante de la cultura”. Dichas vertientes culturales sobre las que se fundamenta la cultura son las siguientes*: a) Instancia en la que cada grupo organiza su identidad: No sólo dentro de una etnia, ni siquiera dentro de una nación, sino en circuitos globales, traspasando fronteras, volviendo porosos los tabiques nacionales o étnicos, y haciendo que cada grupo pueda abastecerse de repertorios culturales diferentes. En este sentido, la identificación con la naturaleza, la tierra y sus bienes como el algarrobo y su fruto con el que hacen pan o bebidas, el junquillo con el 69 que producen artesanías son una forma de identificación y autoidentificación. Además hay muchos de estos habitantes que aún sin corriente eléctrica, utilizan paneles solares y con ello pueden escuchar la radio o ver televisión, algunos hasta tienen antena satelital. Entonces, se ve entre los jóvenes que visten la misma moda que en la ciudad y eso no significa que hayan cambiado el modo de vida. No les quita sentido de pertenencia. Además hay algunos jóvenes que han estudiado en la Universidad pero atesoran todas las enseñanzas que recibieron en sus hogares y siempre que tienen la oportunidad lo comparten con los de su terruño. b) Instancia simbólica de la producción y reproducción de la sociedad: Cualquier práctica social, en el trabajo y en el consumo, contiene una dimensión significante que le da sentido, que la constituye, y constituye nuestra interacción en la sociedad. En este proceso la cultura aparece como parte de cualquier producción social, y también de su reproducción. Esto demuestra hasta qué punto todo el territorio está atravesado por las intervenciones de los organismos del estado, el hecho de haber perdido casi todo (los recursos que eran las lagunas, los bosques de algarrobo, etc.) además la organización del estado que impone una lengua, un sistema curricular, contenidos… A pesar de que hay una norma aprobada donde se debe impartir una educación intercultural, no están dadas las condiciones para que esto se implemente como debiera. Los maestros son de otras culturas, no conocen lo que tendrían que enseñar, y enseñan lo que han aprendido en los establecimientos formadores de docentes de la cultura urbana. Además el presupuesto que se dedica es tan magro tanto para los profesionales de la salud como para los docentes, que muchas veces ha ocurrido que algunos alumnos no han tenido clases por meses por falta de maestros, hay algunos servicios de salud que se interrumpen por falta de presupuesto. c) Instancia de conformación del consenso y la hegemonía: configuración de la cultura política, y también de la legitimidad. La cultura es la escena en que adquieren sentido los cambios, la administración del poder y la lucha contra el poder. Los recursos simbólicos y sus diversos modos de organización tiene que ver con los modos de auto-representarse y de representar a los otros en relaciones de diferencia y desigualdad. Los pueblos huarpe lograron organizarse en once comunidades, la personería jurídica y tienen sus representantes periódicamente electos, que se reúnen también en forma periódica y llevan adelante sus reclamos, el más importante es el de la recuperación de sus tierras. d) Dramatización eufemizada de los conflictos sociales: Con respecto a esta vertiente son sumamente fértiles las fiestas religiosas en las distintas comunidades, las cuales hacen el análisis de esta vertiente especialmente interesante en lo relativo a la cultura huarpe. Estas fiestas son los ritos más antiguos que se conocen, porque eran las permitidas por la iglesia católica. Se realizan con el formato cristiano pero, como veremos, han introducido subliminalmente contenidos significativos y también en el formato. Algunos dirían que es una “asimilación”. Sin embargo la carga dramática que lleva y oculta es mucha, como lo describe la antropóloga Letizia Katzer. Se refiere también a la discusión de la identidad: Tampoco se piensa aquí a “lo huarpe” como una propiedad homogénea a sí misma, y que como tal se ha “perdido”. Los huarpe existen, y no por ser “propietarios” de un conjunto de atributos, de “propiedades”. Tampoco constituyen una comunidad autónoma, “propietaria de sí misma”. Lo que los hace comunidad es justamente la desapropiación, el duelo de las “pérdidas”, el compartir la melancolía de sufrir la ausencia del “otro” en el tiempo y en el espacio, pero no la ausencia como “muerte”, sino una ausencia-presente, un conjunto de “otros” que habitan y constituyen el ser mismo del “sí mismo”, que impulsan a resistir al olvido y construir, como huarpe, una nueva singularidad y devenir huarpe. Ese duelo por la des-apropiación, por la lejanía espacial y temporal del “otro”, la traducción de ese adolecer que implica la identificación, parecen condensarse en la Fiesta de la Virgen del Rosario, particularmente en los cantos que se realizan. Esta fiesta constituye un llamado al “otro”, ese 70 otro que está en la memoria, ese otro que se fue y que vuelve, y ese otro que no volverá, es decir un reencuentro con esas ausencias-presentes que les hace pertenecientes sin pertenecer a una “misma” comunidad, como puede verse a simple vista en la exposición del “Santo Gaucho” en quien creen ver a “Santos Guayama”. Ese llamado al recuerdo constituye una instancia más de resistencia: con procesión, cantos y danzas, se oponen al olvido, resisten a la apropiación, resisten a olvidar y a ser olvidados: “Convocamos al encuentro de familia, oramos por los padres y los hijos, y el hermano que vuelve, y el abuelo que ya no vendrá nunca, y el agua que nos falta y es la vida. Como todos los años, este año, cubriremos de flores los recuerdos...” * La adaptación de estas 4 vertientes de la cultura al entorno sociocultural Huarpe la podemos encontrar en el documento de Hiramatsu,Teresa (2007), presente en la bibliografía aportada al final de este trabajo. Podemos concluir diciendo, nuevamente, que para que exista cultura no tiene que haber dominación y este es el gran aprendizaje que le falta a la humanidad. Los pueblos originarios en Argentina fueron invisibilizados sistemáticamente desde las estadísticas, la historia y la legislación, hasta hace poco tiempo. El hecho de que se los reconozca produce y debe producir un cambio, un movimiento de aceptación y redistribución de los bienes naturales (por lo menos lo indispensable para que todos puedan subsistir). Así en la lucha reivindicativa sociocultural Huarpe tenemos una oportunidad ineludible de redimirnos en el entendimiento profundo de la riqueza sociocultural de los pobladores originarios del desierto. Únicamente con este paradigma alternativo del entendimiento social se puede comprender la sustentabilidad socioambiental de la región estudiada. Únicamente bajo esta perspectiva estaríamos haciendo alusión a lo que podríamos denominar como “conservación biocultural del entorno desértico lavallino”. 71 4. CONCLUSIONES A partir del análisis de realidad expuesto con anterioridad y de la aplicación de los sucesivos índices de sostenibilidad al entorno del desierto mendocino en el cual las comunidades Huarpe desarrollan su actividad cultural, económica y social pasamos a sintetizar los aspectos más relevantes encontrados a lo largo de la realización de este trabajo. Estas conclusiones sintéticas de la totalidad del trabajo realizado se fundamentan por tanto en base a la información abordada en los DAFOs previos, en el cálculo de los indicadores de sostenibilidad para la zona estudiada y en el análisis crítico de la realidad Huarpe contrastado tanto con la bibliografía estudiada como con la opinión de los propios pobladores compartida durante la mencionada estancia personal realizada en la comunidad de Lagunas de Guanacache. De este modo, se recogen a continuación las reflexiones clave destiladas de los resultados presentados en los apartados anteriores relativos al análisis cualitativo y cuantitativo de la realidad de los pobladores del secano lavallino. Se procede, por tanto, a la exposición sintética de las conclusiones finales del análisis socioambiental sobre la cultura Huarpe en el entorno del desierto del NE de Mendoza. Además, de manera semejante a como se estableció correlación entre los objetivos y los resultados del análisis socioambiental, se indica en cada conclusión (con la referencia numérica) la “hipótesis de trabajo” que viene a responder cada conclusión*: 1.- Sentido de pertenencia de las comunidades Huarpe (1): Tanto en la bibliografía contrastada, como con las entrevistas personales realizadas y durante la experiencia de convivencia efectuada en la comunidad de Lagunas de Rosario, se concluye el gran sentimiento de pertenencia que poseen las comunidades Huarpe hacia el entorno natural en el que habitan, así como con su propia herencia socio-cultural originaria. Esta unidad con la naturaleza se puede observar claramente reflejada en algunos de los siguientes comentarios recogidos a cargo de los propios pobladores: “El algarobo es el árbol principal de nosotros, nos da la leña, el alimento, las energías, la sombra... lo encontrás en cualquier lugar del campo y como es de zona seca no necesita humedal... enfin, el algarrobo es nuestra identidad.” (Azucena Molina, pobladora Huarpe de la comunidad de Lagunas de Guanacache) “Queremos la tierra como propiedad comunitaria: No se puede dividir a la Madre para darle un pedazo a cada hijo. No queremos un pedazo para cada uno. No queremos un título para cada uno, a la Madre no se la reparte en pedazos, la queremos entera, toda para todos. Nosotros queremos la tierra como propiedad comunitaria porque nosotros somos Huarpes.” (Frase de los pobladores de Lagunas de Guanacache. En: “Los Huarpes, la Tierra es la Madre Nuestra”. ENDEPA) A su vez, debe entenderse cómo este sentimiento de pertenencia repercute directamente en el tipo de relación que establecen las comunidades Huarpe que habitan el secano de Lavalle entre sí y con su entorno natural. Esta afirmación se ve mejor reflejada en el análisis cualitativo realizado en la experiencia “de campo” de Lagunas de Guanacache y con la metodología de entrevistas personales que con el análisis cuantitativo realizado mediante el uso de indicadores de sustentabilidad. En primer lugar esto se debe a la inadaptabilidad de algunos de los indicadores convencionales cuya concepción resulta etnocentrista y poco inclusiva con el desempeño de diversas actividades socioeconómicas de culturas no pertenecientes a la hegemónica-industrial. En segundo lugar esto también es fruto de la falta casi absoluta de información y datos censales acerca de dicho 72 desempeño económico de las comunidades Huarpe como colectivo social único y concreto dentro del marco departamental general tal. Finalmente se contrasta que (además de la finalidad política inherente) este sentimiento de pertenencia natural también se está poniendo “en jaque” debido a la problemática territorial referente a la posesión del territorio en el que habitan las comunidades Huarpe. Esta problemática territorial actual es compleja y se vuelve todavía más complicada debido a la elevada superposición de títulos particulares que existen en el área donde se encuentran las comunidades. Esto dificulta el proceso de expropiación y lo dilata mucho en el tiempo. De este modo, resulta lógico comprender el escepticismo con el que parte de la población de las comunidades percibe las actuaciones gubernamentales sobre las comunidades y su territorio, dado que en muchas ocasiones la visión estatal intervencionista no ha creado más que excisión cultural interna y explotación de los recursos naturales para beneficio ajeno. 2.- Invisibilización socio-cultural (1, 2): Tal y como hemos venido comentando con anterioridad, la invisibilización de la cultura Huarpe es acusada tanto en lo referente a su existencia como colectivo social de producción y consumo activo (no se ha descubierto aparición específica de las comunidades en los censos e informes socio-económicos departamentales), como en su propia unidad cultural identitaria. Además, resulta notoria la escasa información provincial que existe en lo referente a su realidad ambiental y sanitaria al no existir un programa para conocer cuáles son las zonas de riesgo por la presencia de arsénico en el agua subterránea, ni tampoco datos oficiales sobre en qué lugares y con qué concentraciones se presenta. Tal y como menciona Álvarez Mancini (2010), no hay una cartografía de identificación de las áreas más vulnerables para aplicar planes, y en consecuencia no se han planteado ni iniciado programas de control para observar la distribución de las zonas en donde hay personas en riesgo de consumir agua con arsénico. Paralelamente, algunos docentes, hacen notar que es posible que exista entre los alumnos de algunas escuelas del secano subnutrición cualitativa (por la fragilidad ósea de los alumnos, pues se producen fracturas con mucha mayor facilidad de lo que debiera y en caídas que no supondrían mayor gravedad). Esta condición de debilidad ósea se presupone pueda deberse a arsenicismo, por la elevada cantidad de arsénico que tienen las aguas de la región, aunque los estudios que lo corroboren todavía están en proceso de desarrollo. No obstante, tal y como nos comentaba Marcelo en la entrevista que se le realizó, a los propios docentes de Lagunas de Rosario se les dijo (por parte de la directora) que deberían llevar agua en bidones durante sus estancias para evitar enfermar. Cuando los docentes preguntaron por los alumnos la respuesta fue: “los chicos están acostumbrados”. En consideración de esta problemática sanitaria y ambiental se menciona, en el documento de Cecilia Montani (2010), el diseño de un filtro de agua anti-arsénico por parte de la la UNESCO-IH. Se describe así un filtro sencillo que funciona sin electricidad y puede fabricarse localmente a bajo costo. Consiste en utilizar elementos que contengan óxido de hierro, como por ejemplo arena fina de los ríos para retener el arsénico que se adhiere a este óxido. La lógica de la depuración se basa en que la arena fina se recubre de óxido de hierro con el paso del tiempo, y debido a que el arsénico se adhiere a este elemento, queda retenido en la arena. De esta forma supuestamente se filtra el agua contaminada con arsénico, de manera económica y efectiva. (Montani, Cecila et al., 2010). No obstante, no se ha podido profundizar en el desarrollo de este sistema de depuración de agua al no encontrarse nuevas menciones en la bibliografía contrastada. Se supone, por tanto, una acusada falta de continuidad en la investigación, desarrollo y aplicación de este diseño para resultar “a día de hoy” una alternativa factible en la solución del riesgo sanitario y ambiental en el que se encuentran las comunidades debido a la incertidumbre de la concentración de arsénico en el agua. 73 Por último, y más relativo a consideraciones de visibilización socio-económica, cabe destacar que buena parte de la cultura huarpe y de su actividad productiva no es tenida en cuenta como se debería en la inclusión social. Así, nos comenta Marcelo durante su entrevista que las artesanías Huarpe, o mejor dicho el arte Huarpe, debería ser promovido desde el gobierno en lugar de relegarlo a algo meramente anecdótico para los turistas. De este modo, resulta increíble que el mercado artesanal de turismo de Mendoza no incluya artesanías de Lavalle. Según la información cotejada los propios artesanos responden tajantemente diciendo que los impuestos gubernamentales por las artesanías son tan elevados que no les resulta rentable la venta en ese espacio. 3.- Ramsar y el desarrollo integral de las Lagunas de Guanacache (3): La declaración internacional por parte de la Convención RAMSAR conllevaba teóricamente una serie de implicaciones, que en el estudio de inclusión se preveían como: “Restauración y preservación de los ecosistemas de humedales que conforman las lagunas y bañados de Huanacache a niveles aceptables, mediante apoyo científico altamente calificado y de divulgación internacional, entre otros aportes. Recuperación de los valores históricos-culturales de los humedales, principalmente la cultura de las comunidades Huarpes y la tradición y costumbres de los pobladores actuales. Gestión de actividades que contribuyan al desarrollo económico y cultural sustentable de la población local, sobre la base de la cultura nativa y la conservación de la eco-región. Los datos técnicos (características ecológicas, botánicas, zoológicas, limnológicas o hidrológicas) del sitio, son los que después de su designación, el Estado juntamente con ambos gobiernos se compromete a mantener, promoviendo su conservación y uso sustentable” (Mancini, Álvarez et al., 2010). Ni las administraciones provinciales ni RAMSAR, han encarado estudios serios al respecto. Tampoco se han buscado fuentes de financiamiento para estudios de monitoreo, planes de manejo, estudios ecológicos, etc. en una nueva muestra de invisibilización de la realidad de los pobladores Huarpe y de la relevancia de su entorno ambiental. El incumplimiento de las responsabilidades ambientales en la conservación del humedal Lagunas de Huanacache (considerado bajo la categoría internacional RAMSAR) supone no sólo un enorme déficit de compromiso en la sustentabilidad de los Espacios Naturales de la provincia y de la totalidad de la nación argentina sino también una negación al uso y gestión socio-económico que tradicionalmente han efectuado las comunidades de cultura Huarpe de dicho entorno lacustre. Esta falta de respecto hacia el entorno natural del cual las comunidades se sienten íntimamente pertenecientes se puede considerar de igual modo como una desconsideración hacia su propia identidad cultural y, junto con los conflictos territorial e hídrico, cabe considerarse como eje principal de necesaria mejora para el adecuado desarrollo sustentable del área del secano de Lavalle. 4.- Conflicto hídrico (2, 3): Como hemos comentado previamente, la provincia de Mendoza se declara en la responsabilidad legal de hacer un manejo hídrico que permita proteger el sitio RAMSAR de Laguna del Rosario, así como del cumplimiento de las necesidades hídricas de las comunidades de pueblos originarios que allí viven. Bajo esta determinación, los docentes de Laguna del Rosario, así como varias personas de diversas instituciones de la zona irrigada de Lavalle (Daniel, de INTA Pro-Huerta y Carlos, del departamento de ganadería de la Municipalidad) fundamentan la inactividad actual en la responsabilidad existente de abrir el dique de Potrerillos 3 veces al año (con una cantidad de caudal no inferior al 1% de la capacidad del dique) para hacer llegar el agua por el río Mendoza hasta la zona del secano. No obstante se argumenta que la existencia permanente de restricciones hídricas en Mendoza hacen imposible esta suelta de caudal del dique Potrerillos. En la información obtenida durante la realización de este estudio se observa, sin embargo, que buena parte de estas restricciones se deben al uso agrícola desmedido del agua y a diversos usos no sostenibles de este recurso renovable pero limitado (tal y como queda reflejado tanto en las entrevistas del apartado cualitativo como en el análisis de HE realizado en el apartado 80 5.3. EXTRACTO RAMSAR 2013 En el siguiente extracto del “Listado Oficial del Secretariado de la Convención de humedales Ramsar 2013” podemos observar la catalogación en la que se encuentra incluido el sitio Ramsar relativo al sistema lacustre compuesto por las Lagunas de Guanacache, Desaguadero y del Bebedero. En él cabe destacar la no presencia de la abreviatura MR como indicadora del deterioro y alteración de las condiciones ecosistémicas acontecido en las Lagunas de Guanacache. Dicho deterioro se puede observar con facilidad debido a su acusado impacto sobre el entorno natural en el terreno y por satélite. Además podemos también incidir la penosa situación hídrica del complejo lacustre en base a los documentos gráficos aportados en el apartado fotográfico del proyecto de investigación presente. Resulta por tanto muy clarificadora la invisibilización absoluta en la que se haya la comunidad de Lagunas de Guanacache en tanto su entorno natural también sufre de una gravísima invisibilización internacional, estatal y departamental. La necesidad de una mejora sustancial en la gestión y el control del espacio ambiental sobre el que se fundamenta la comunidad de Lagunas de Rosario resulta por tanto inegable. Sirva así de muestra el extracto expuesto a continuación como marcador de dicha necesidad de mejora en la gestión socioambiental: “ La Lista de Humedales de Importancia Internacional La Lista de Ramsar se estableció con arreglo al párrafo 1 del artículo 2 de la Convención sobre los Humedales (Ramsar, Irán, 1971), que dice lo siguiente: “Cada Parte Contratante designará humedales idóneos de su territorio para ser incluidos en la Lista de Humedales de Importancia Internacional, en adelante llamada “la Lista”, que mantiene la Oficina [secretaría de la Convención] establecida en virtud del Artículo 8.” Los humedales incluidos en la Lista pasan a formar parte de una nueva categoría en el plano nacional y la comunidad internacional reconoce que tienen un valor significativo no sólo para el o los países donde se encuentran, sino también para la toda la humanidad. La Convención estipula que “la selección de los humedales que se incluyan en la Lista deberá basarse en su importancia internacional en términos ecológicos, botánicos, zoológicos, limnológicos o hidrológicos.” Con los años la Conferencia de las Partes Contratantes ha adoptado criterios más precisos para interpretar el texto de la Convención, así como una Ficha Informativa de los Humedales de Ramsar y un Sistema de Clasificación de tipos de humedales. Todos las cuestiones relacionadas con la Lista de Ramsar se encapsularon en la Resolución VII.11 adoptada por la Conferencia de las Partes en mayo de 1999, titulada Marco estratégico y lineamientos para el desarrollo de la Lista de Humedales de Importancia Internacional. El contenido íntegro del Marco Estratégico descansa en la siguiente “Visión para la Lista de Ramsar”: “Crear y mantener una red internacional de humedales que revistan importancia para la diversidad biológica mundial y para el sustento de la vida humana debido a las funciones ecológicas e hidrológicas que desempeñan.”. Los datos completos presentados por las Partes para cada uno de sus Sitios Ramsar se incluyen en la Base de Datos sobre los Sitios Ramsar, de cuyo mantenimiento se encarga Wetlands International en virtud de un contrato con la Convención, y se pueden buscar desde el Servicio de Información 81 sobre Sitios Ramsar (http://ramsar.wetlands.org). En el sitio web de la Convención (www.ramsar.org/anno-list) también se puede consultar la Lista básica de Ramsar, que contiene una descripción de un párrafo de cada sitio, y que figura como la Lista anotada de Ramsar. Coordenadas: Las coordenadas geográficas que se proporcionan en la Lista son “puntos centrales” meramente hipotéticos para tener una referencia rápida de su ubicación y no pretenden ser especificaciones con carácter jurídico; en los Sitios con configuraciones complejas o compuestos de muchas partes, puede que los puntos centrales ni siquiera estén situados dentro de sus límites. Para obtener información detallada sobre los límites de los Sitios Ramsar, consulte las Fichas Informativas de Ramsar presentadas por las Partes (Servicio de Información sobre Sitios Ramsar). Abreviaciones: MR: sitios incluidos en el Registro de Montreux, “un Registro de los Sitios Ramsar en los que se hubieran producido, se estuvieran produciendo o pudieran producirse modificaciones en las condiciones ecológicas” que lleva la Secretaría en consulta con cada una de las Partes Contratantes interesadas (Recomendación 4.8). www.ramsar.org/registro-montreux” ARGENTINA / ARGENTINE (21 Ramsar Sites, 5,382,521 hectares) * Bahía de Samborombón 24/01/97 Buenos Aires 243,965 ha 36º15’S 057º15’W * Bañados del Río Dulce y Laguna de Mar Chiquita 28/05/02 Córdoba ~ 996,000 ha 30°23’S 062°46’W * Glaciar Vinciguerra y turberas asociadas 16/09/09 Tierra del Fuego 2,760 ha 54°45’S 068°20’W * Humedal Laguna Melincué 24/07/08 Santa Fe 92,000 ha 33°43’S 061°30’W * Humedales Chaco 02/02/04 Chaco 508,000 ha 27°20’S 058°50’W * Humedales de Península Valdés 20/07/12 Chubut 42,695 ha 42°30’S 064°20’W * Jaaukanigás 10/10/01 Santa Fe 492,000 ha 28°45’S 059°15’W * Laguna Blanca 04/05/92 Neuquén 11,250 ha 39º02’S 070º21’W * Laguna de Llancanelo MR 08/11/95 Mendoza 65,000 ha 35º45’S 069º08’W * Laguna de los Pozuelos 04/05/92 Jujuy 16,224 ha 22º20’S 066º00’W * Lagunas Altoandinas y Puneñas de Catamarca 02/02/09 Catamarca 1,228,175 ha 26°52’S 067°56’W * Lagunas de Guanacache, Desaguadero y del Bebedero 14/12/99 Mendoza, San Juan, San Luis 962,370 ha 33°00’S 067°36’W * Lagunas de Vilama 20/09/00 Jujuy 157,000 ha 22º36’S 066º55’W * Lagunas y Esteros del Iberá 18/01/02 Corrientes 24,550 ha 28°31’S 057°09’W * Parque Provincial El Tromen 02/02/06 Neuquén 30,000 ha 37°05’S 070°06’W * Palmar Yatay 05/06/11 Entre Rios 21,450 ha 31°52’S 058°19’W * Reserva Costa Atlantica de Tierra del Fuego 13/09/95 Tierra del Fuego 28,600 ha 53º20’S 068º30’W * Reserva Ecológica Costanera Sur 22/03/05 Buenos Aires 353 ha 34°37’S 058°21’W * Reserva Natural Otamendi 22/03/08 Buenos Aires 3,000 ha 34°14’S 058°53’W * Reserva Provincial Laguna Brava 02/02/03 Rioja 405,000 ha 28°04’S 069°05’W * Río Pilcomayo 04/05/92 Formosa 51,889 ha 25º30’S 058º30’W 5.4. DOCUMENTACIÓN FOTOGRÁFICA En este apartado se presenta un recopilatorio fotográfico realizado durante las visitas de campo efectuadas en las comunidades de Asunción (10/11/2013) y de Lagunas del Rosario (25/11/2013 – 30/11/2013). En él podemos observar ciertos elementos característicos de la cultura de las comunidades Huarpe y de su relación con el entorno natural sobre el que se asientan. De este modo, y como complemento al apartado relativo al análisis de realidad sobre la cultura huarpe y el entorno natural del desierto mendocino, se procede a comentar individualmente los documentos fotográficos extraídos buscando así un mejor entendimiento holístico de los anteriores: 82 Fotografía nº 1 Las dos señas identitarias de la cultura huarpe contemporánea: el algarrobo y el chivo. En la actualidad la mayoría de la producción económica de las comunidades se desarrolla en torno a estos dos recursos naturales. La capricultura se combina con la producción artesana y, como excepción, en Villa Tulumaya los ingresos también se ven complementados con el novedoso y controvertidamente irregular desarrollo turístico llevado a cabo por la municipalidad de Lavalle. Fuente: elaboración propia. Realizada el 10/11/2013 en las cercanías del puesto de doña Rosa (participante en las entrevistas realizadas para los esquemas DAFO), Villa Tulumaya. 83 Fotografía nº 2 Mural en la escuela de Villa Tulumaya. Las escuelas de las comunidades del desierto se caracterizan por ser escuelas-albergue en las que se alternan estancia primaria y secundaria. Las estancias son de 5-9 días y en numerosas ocasiones suponen dificultades por mantener a los más pequeños lejos del nucleo familiar por varios días. Además se acusa la falta de planificación educativa para adaptar los planes de estudio a esta situación de estancias albergadas. Se observa que en numerosas ocasiones los resultados no resultan tan favorables como en la escuela “convencional” y, no obstante, la adaptación es en la práctica inexistente y no se ofrece muestra alguna de intencionalidad de cambio en el sistema de enseñanza ni tampoco de mejora en la preparación previa de los docentes para desarrollar su labor en el entorno rural del desierto. Fuente: elaboración propia. Realizada el 10/11/2013, Villa Tulumaya. 84 Fotografía nº 3 Campana de la antigua iglesia de Villa Tulumaya. La influencia de religión cristiana está fuertamente arraigada en las comunidades Huarpe. Las creencias religiosas convencionales se intercalan con las creencias paganas tradicionales de los pobladores en una mezcla intercultural que conforma su espiritualidad actual. Además, cabe destacar la influencia ejercida por el Padre Benito en las comunidades entre las que se le guarda gran cariño. La otra iglesia fotografiada fue la de Lagunas de Guanacache cuyo exterior se muestra en el título de este mismo proyecto. Fuente: elaboración propia. Realizada el 10/11/2013, Villa Tulumaya. 85 Fotografía nº 4 Exteriores de Villa Tulumaya. Se puede apreciar como predomina la vegetación arbustiva dispuesta en mosaico a lo largo de los médanos de arena. En este entorno se encuentran las “huellas” (apenas perceptibles por aquellos más habituados a su utilziación) que sirven como única comunicación entre los transportes intercomunales privados que conectan las comunidades entre sí y con la zona irrigada de Lavalle. Además de estos “fletes” privados los pobladores también se mueven entre estas “huellas” con las escasas bicicletas/motocicletas de que disponen algunos jovenes o ibien en los burros propiedad de los más ancianos. Fuente: elaboración propia. Realizada el 10/11/2013, Villa Tulumaya. 86 Fotografía nº 5 Estado actual del “río” Mendoza. La gestión hídrica fundamentada en la utilización desmesurada de diques para almacenamiento y consumo del recurso hacia las explotaciones vitivinícolas ha repercutido directamente en el retroceso de las lagunas y del río Mendoza hasta niveles irrisorios que impiden su uso para consumo humano en la región desértica donde habitan las comunidades Huarpe. El cartel oxidado que acompaña al puente que cruza esta duna permanente indica a los escasos visitantes que recibe la región la existencia de este (antiguo) caudal hídrico bajo el asfalto. Fuente: elaboración propia. Realizada el 10/11/2013, Villa Tulumaya. 87 Fotografía nº 6 Cartel visible en la entrada al Salón Comunitario de la comunidad de Lagunas de Guanacache. Nuevamente se puede apreciar el arraigo cultural de las comunidades Huarpe hacia la tierra y los recursos del entorno natural al que se sienten inevitablemente pertenecientes. Fuente: elaboración propia. Realizada el 25/11/2013, Lagunas de Guanacache. 88 Fotografía nº 7 Plano de Puesto de familia de pobladores Huarpe en la comunidad de Lagunas de Guanacache. Si bien el tipo de edificación realizada en adobe, algarrobo y caña es muy similar entre los puestos donde habitan la mayoría de los pobladores resulta que el aglutinamiento de puestos en torno a un centro poblacional (como es el caso del pueblo de Lagunas construido en torno a la iglesia) es una excepción si tenemos en cuenta la dispersión territorial demográfica propia de los habitantes Huarpe del desierto. Lo habitual entre los puestos de pobladores al contrario que el aglutinamiento es la dispersión equidistante fundamentada en las necesidades territoriales de los chivos para su adecuado esparcimiento en el territorio natural. Este hecho contrasta con la idea extendida que establece la degradación de la vegetación del desierto de Lavalle como consecuencia de la sobreexplotación ganadera ejercida por las comunidades Huarpe. Además esta afirmación resulta todavía menos creíble al analizar los censos poblacionales por los que se puede concluir claramente que la región del desierto que ocupan las comunidades Huarpe se encuentra esencialmente despoblada. Fuente: elaboración propia. Realizada el 26/11/2013, Lagunas de Guanacache. 89 Fotografía nº 8 Detalle del interior de la iglesia de Lagunas de Guanacache. Se puede apreciar el intercalado de imágenes religiosas de santos convencionales entremezcladas con el culto a personajes de la tradición originaria, tal y como hemos comentado anteriormente. Fuente: elaboración propia. Realizada el 27/11/2013, Lagunas de Guanacache. 96 Gracias además a todas las personas entrevistadas: Marcelo, Rosa, Carlos, Mercedes,etc... Por dedicarme una porción de su tiempo y reivindicar con su participación la importancia de la visibilización de la cultura Huarpe y de la adecuada gestión ambiental como motor de conservación del entorno natural del desierto y alrededores. Finalmente gracias a mi directora de tesis Teresa Hiramatsu, por ayudarme a encauzar teóricamente el proyecto y a realizar la primera salida de campo al puesto de doña Rosa en Asunción como muestra de “primer contacto” con la cultura Huarpe. Sin ella difícilmente habría encontrado las fuerzas suficientes para abarcar la complicada situación socioambiental en la que se encuentran las comunidades Huarpe del desierto de Lavalle. 97 6. BIBLIOGRAFÍA (1) Álvarez Mancini, Ana Amelia et al. (2010). “Contribuciones al mejoramiento de la calidad de vida y el desarrollo integral de los pobladores del desierto del noreste de Mendoza”. Informe final, Marco Programa de Investigación. Secretaría de ciencia técnica y posgrado. Universidad Nacional de Cuyo. Mendoza, Argentina (2) Achkar, Marcel et al. (2005). “Indicadores de sustentabilidad”. Laboratorio de Desarrollo Sustentable y Gestión Ambiental del Territorio Departamento de Geografía, Ordenamiento Ambiental del Territorio. 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Mapa del sitio Ramsar “Lagunas de Guanacache” nombrado como “Sistemas de lagunas”, extraido de la web de orientación educativa contenidosdigitales.ulp.edu.ar/ (última visita 28/02/2014): http://contenidosdigitales.ulp.edu.ar/exe/geografia_de_san_luis/canoas_del_desierto_lag unas_de_guanacache_desaguadero_y_del_bebedero.html II. Traversa, María Julia. (2005). “Las enfermedades de zoonosis. Revisión bibliográfica”. Ayudante de Primera. Departamento de Salud animal y Salud Pública (última visita 19/03/2014):http://www.vet.unicen.edu.ar/html/Areas/Salud%20Animal%20y%20Salud %20Publica/2010/LAS%20ENFERMEDADES%20ZOONOSIS.pdf Entrevistas: 1. Entrevista personal realizada a Marcelo (Prof. Geografía Fac. Filosofía y letras, UnCuyo y miembro de la Mesa de Agua del Secano) 2. Entrevista personal realizada a Daniel (Encargado del programa INTA pro-huerta en el departamento de Lavalle) 3. Entrevista personal realizada a Carlos (Miembro Fundador de la Cooperativa Capricultora y participante activo del departamento de ganadería de la municipalidad de Lavalle) 4. Entrevista personal realizada a Mercedes (encargada gubernamental, Casa de la Cultura de Lavalle) 5. Entrevista personal realizada a Rosa (pobladora de la comunidad Huarpe de Villa Tulumaya y enfermera retirada del hospital sito en dicha comunidad) 6. 1ª Entrevista realizada por la investigadora docente Teresa Hiramatsu a Patricia Martín (Asistente Social del Cuerpo Auxiliar Interdisciplinario del Poder Judicial) 10/06/06 7. 2ª Entrevista realizada por la investigadora docente Teresa Hiramatsu a Patricia Martín (Asistente Social del Cuerpo Auxiliar Interdisciplinario del Poder Judicial) 30/10/06 8. Entrevista realizada por la investigadora docente Teresa Hiramatsu a Lena (Asociación de Trabajadores Rurales Sin Tierra – UST)