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Experimentación con detectores gaseosos en una cámara de proyección temporal (TPC) Estudio de una cámara Compton Autor Juan José Garcés Pérez Directora Theopisti Dafni Trabajo de fin de grado 25 de septiembre de 2014
Experimentación con detectores gaseosos en una TPC 3 Índice 1. Introducción 5 2. Objetivos 5 3. Desarrollo 6 3.1. Eldetector ............................................... 6 3.2. Elsoftware ............................................... 8 3.3. Elalgoritmo............................................... 10 4. Resultados 13 5. Conclusiones 15 Anexo 17 Resumen En este trabajo se propone el estudio de una cámara Compton con detectores de carga Micromegas como una innovadora alternativa para la detección de radioisótopos en medicina nuclear y se realizan una serie de simulaciones del experimento NEXT-MM para comprobar su validez. El estudio se llevará a cabo analizando la información que proporcionan los eventos que produzcan tres deposiciones. Para obtenerlos se implementa y utiliza un algoritmo de tracking para eventos de tres deposiciones, que permite obtener la trayectoria de un fotón a partir de la energía y posición de dichas deposiciones, basándose en la comparación de los ángulos de incidencia Compton con los obtenidos geométricamente en las diversas trayectorias, cuyo resultado es el ángulo de dispersión Compton que ha sufrido el fotón en la primera de las deposiciones, resultando por tanto en un cono de posibles puntos de emisión. Cada uno de los eventos genera un cono, de manera que podemos obtener la posición de la fuente conociendo el punto en el que se cortan todos los conos. Se introduce también un método de proyección de los eventos al plano de emisión y se estudian y analizan los resultados de una serie de simulaciones, incluyendo la influencia de factores como son la presión y la adición de gases que reducen la influencia de la difusión de los electrones en la cámara. Por último, al tratarse de un primer contacto con este tipo de estudios y no haberse encontrado resultados especialmente buenos, se exponen diversos modos de mejorar la calidad de la detección, resolución y reducción de exposición del paciente.
4Experimentación con detectores gaseosos en una TPC
Experimentación con detectores gaseosos en una TPC 5 1. Introducción Desde que a finales de los años 1930 se comenzaran a suministrar isótopos radiactivos a seres humanos de cara a combatir una serie de afecciones, la medicina nuclear ha dado varios pasos de gigante. En la actualidad, el término medicina nuclear se aplica mayoritariamente al diagnóstico de enfermedades mediante el suministro de un radioisótopo al paciente, que, dependiendo de su carácter fisiológico, se distribuirá de una u otra manera por el cuerpo, localizándose en ocasiones en órganos específicos. Las emisiones de este radioisótopo nos permitirán generar una imagen de la distribución del mismo en el cuerpo del paciente, lo que puede llevar al diagnóstico de la dolencia del paciente, o bien a un estudio exhaustivo de la evolución de la misma. Un paso clave en la generación de dicha imagen es la reconstrucción de trayectorias a partir de los datos que nos proporcionan los detectores. Para ello, es necesario que se deposite la energía en el volumen activo de un detector, para después analizar y procesar dichas deposiciones. Existen varias alternativas que permiten recrear la fuente de fotones y, en general, es necesaria una gran cantidad de fotones para poder determinar con precisión la situación de las fuentes. Figura 1: Esquema del funcionamiento de las cámaras. a) Gamma [1] y b) Compton [2]. A día de hoy, el diagnóstico mediante radioisótopos se sirve de las llamadas gammacámaras (figura 1a), que consisten en un cristal centelleador, cuyos eventos se amplifican mediante fotomultiplicadores. La detección de esta última señal es la que se envía a un ordenador mediante un detector pixelado, que gracias a la proporcionalidad amplificadora de los fotomultiplicadores nos permite recrear el evento mediante una imagen en 2D. Uno de los mayores problemas que presenta este tipo de detector es la necesidad de un colimador mecánico, en general de varios centímetros de plomo, que únicamente permite la detección final de 10 4de los fotones emitidos [3]. Este colimador obliga a suministrar al paciente una elevada cantidad de radioisótopo para poder observar su comportamiento. Una alternativa a este tipo de detectores se presenta en las cámaras Compton (figura 1b). En ellas, los fotones procedentes del cuerpo del paciente sufren un número de procesos de dispersión Compton antes de ser absorbido por efecto fotoeléctrico. Estas interacciones permiten determinar la dirección de procedencia de los fotones incidentes. Buena parte de los prototipos y experimentos que se están llevando a cabo utilizan un sistema de detección en dos pasos, los fotones incidentes llegan en primer lugar a un primer detector donde se produce el proceso Compton propiamente dicho, haciendo incidir el fotón emergente sobre un segundo detector que favorece las absorciones fotoeléctricas. Los buenos resultados de este tipo de detectores (tanto de estado sólido como líquido, basados en la detección luminosa o de carga [4–7]) han incrementado el número de prototipos en estos últimos años. 2. Objetivos En este trabajo se propone una alternativa similar a las cámaras Compton descritas anteriormente, una cámara de proyección temporal o TPC en la que se producirán todos los procesos necesarios para la determinación de la dirección de procedencia
6Experimentación con detectores gaseosos en una TPC sobre un mismo material. Concretamente, se simulará el prototipo NEXT-MM, de la Universidad de Zaragoza, y el material en el que se producirán las interacciones será xenón a 10 bar de presión. Esta TPC se encuentra equipada con cuatro detectores Micromegas, cuyas especificaciones indicaremos más adelante. El funcionamiento de este detector es análogo al de las cámaras Compton, se basa en la posibilidad de que un fotón incidente emitido por la muestra de radioisótopo procedente del cuerpo del paciente interaccione por efecto Compton con alguno de los átomos de gas del interior del detector, perdiendo en esta interacción parte de su energía. El fotón resultante puede volver a interaccionar Compton hasta desaparecer por efecto fotoeléctrico. Estas interacciones producen la ionización del átomo implicado, y los electrones emergentes son arrastrados por una diferencia de potencial en el interior de la cámara hacia el detector pixelado para su detección. Cada una de las interacciones generará un electrón que será detectado, y a partir de esta serie de señales, nuestro objetivo será recrear la trayectoria de la partícula para poder determinar la dirección de incidencia de la misma, y por lo tanto su procedencia desde dentro del cuerpo del paciente de cara a poder realizar un diagnóstico. La motivación de observar el comportamiento de las TPC como detectores de cara a la utilización para diagnóstico en medicina nuclear es encontrar una alternativa a la tecnología actual que permita obtener una mejor calidad de imagen suministrando al paciente una dosis de radioisótopo inferior, minimizando su exposición a la actividad del isótopo trazador. Este es el objetivo último de esta línea de trabajo, y en esta memoria se elaboran los primeros pasos de cara a llevarlo a cabo. Se simularán una serie de medidas y se elaborará un algoritmo que permita recrear la trayectoria de los eventos en cada una de ellas, aplicándose a patrones de fuente puntuales. Este código podrá utilizarse más adelante para realizar pruebas con diversos materiales y condiciones, buscándose las características que optimicen el comportamiento del sistema de cara a la precisión y exactitud en la situación de las muestras y con diversas morfologías de la fuente emisora. Por otra parte, se llevarán a cabo una serie de pruebas en el laboratorio, recreando las condiciones simuladas, con el propósito de poder comparar los resultados experimentales con los obtenidos a partir de la simulación. Otro objetivo básico de este trabajo es familiarizarse con el estudio bibliográfico, computacional y experimental. Se ha realizado un seguimiento durante varias semanas del buen funcionamiento del experimento NEXT-MM, y se ha adquirido experiencia con herramientas de tratamiento de datos utilizadas en el marco de la física de partículas. 3. Desarrollo 3.1. El detector Figura 2: a) Funcionamiento de una TPC [8] y b) esquema de una Micromegas [9]. Las simulaciones que llevaremos a cabo se harán reproduciendo el prototipo NEXT-MM. Este dispositivo consiste en una cámara de proyección temporal (Time Projection Chamber, o, por sus siglas, TPC, figura 2a) con Xe a una presión de 10 bar en su interior unido a un plano detector Micromegas que registra los eventos que se producen en la cámara. Las TPC fueron propuestas en el año 1974 por D. Nygren [10], y consisten de forma general en una cámara en la que se aplica un campo eléctrico uniforme, para producir un fenómeno de deriva que arrastre a los electrones generados en las interacciones que ocurran en el interior de la misma hacia una zona con un campo eléctrico mucho más elevado donde los electrones incidentes son multiplicados por avalancha para aumentar la señal en el detector. Estos detectores permiten conocer la posición de las trazas generadas mediante el detector pixelado Micromegas en el plano de lectura, y a partir del tiempo de deriva de los electrones generados en las interacciones es posible detectar la diferencia de distancias al plano en la que el evento se ha producido. Esto
Experimentación con detectores gaseosos en una TPC 7 nos permite su utilización como cámara Compton, dado que para un fotón incidente, nos permite conocer las posiciones relativas en las que dicho fotón ha perdido energía, con lo que se podrá efectuar una hipótesis de la dirección de incidencia del fotón y por lo tanto de la procedencia del mismo. Por otra parte, el detector Micromegas (figura 2b) es un dispositivo de placas planoparalelas ideado por Y. Giomataris en 1995 [11], consistente en dos etapas, siendo los límites las superficies superior e inferior compartidas con la TPC. La primera de las etapas es la que cubre la mayor parte del volumen de la TPC, y es la llamada zona de deriva, que está limitada por el cátodo, y por una micromesh, que es una superficie metálica microperforada ( 30-40µm de diámetro, separados por distancias de 100µm). En esta zona se aplica una diferencia de potencial constante de unos cientos de V/cm. Los eventos registrables se producen en esta zona, y los electrones que se generan circulan por acción del campo eléctrico hacia la mesh atravesando sus agujeros. La otra zona del detector es la llamada zona de amplificación, limitada por la mesh y el ánodo, en la que se producen fenómenos de avalancha que permiten la detección del evento, causados por diferencias de potencial superiores a 104V/cm. Esta zona tiene una anchura de entre 50 y 100µm. Este tipo de detector es más barato que los equipos que se utilizan actualmente y permite alcanzar grandes valores de la ganancia, lo cual es beneficioso de cara a las aplicaciones que se pretenden encontrar a las cámaras Compton. Sin embargo, las dimensiones y precisiones necesarias para su correcto funcionamiento requiere de centros de producción específicos con tecnología suficientemente avanzada. El detector NEXT-MM que vamos a simular está originalmente concebido como prueba para el experimento NEXT-100 para la búsqueda de la detección de la desintegración doble beta sin neutrinos del 136Xe, mediante la recogida datos de carga con planos detectores Micromegas, y sus especificaciones geométricas son las siguientes [12] (figura 3) Figura 3: Geometría de NEXT-MM. •Una vasija cilíndrica de acero ultrapuro de 590mm de altura, 396mm de diámetro interno y 5mm de grosor, con sendas pestañas de sujeción del mismo material, situadas en la parte superior e inferior del cilindro de 57mm de altura y 466mm de diámetro externo. •El espacio interno de la vasija, relleno de Xe. •La deriva, compuesta de 34 anillos de cobre, a 55mm de la parte inferior de la vasija. Cada anillo tiene una altura de 3mm, y están separados 9.96mm entre sí y su radio externo es de 162mm, con un grosor de 10mm. •El volumen de medida, que mide 380mm de altura y 304mm de diámetro, en la que está introducido el gas a una presión determinada. •El detector Micromegas, cuyo cátodo, de cobre, que se encuentra en la zona superior del volumen de medida y tiene un diámetro igual al de éste; el plano de lectura se encuentra en la parte inferior del mismo, y tiene una altura de 1.2mm. El Xe presenta unas propiedades que lo hacen especialmente adecuado para su utilización en TPCs. Este material es gaseoso a temperatura ambiente, permite la adición de otros gases que en pequeños porcentajes (en nuestro caso trimetilamina o TMA) que modifican las características del propio Xe para este propósito, mejorando la transferencia de energía y reduciendo la presencia de fotones indeseados que pudieran afectar a la validez y precisión de las medidas. Se encuentra que, en mezclas de Xe-TMA, es posible reducir en un factor
8Experimentación con detectores gaseosos en una TPC Figura 4: a) Probabilidades de los diversos procesos de interacción fotón-materia para el Xe para distintos valores de la energía (con permiso de D. González-Díaz). b) Recreación de un evento válido con secuencia 1, 2, 3. En los puntos 1 y 2 se producen efectos Compton mientras que en el punto 3 el fotón es absorbido por efecto fotoeléctrico. 10 la difusión transversal en la cámara [13], lo que reduce la incertidumbre en la detección de los electrones por las placas Micromegas pixeladas. Además, su elevada sección eficaz Compton para las energías con las que estamos trabajando (del orden de cientos de keV, figura 4a) y su elevada masa molecular aumentan la capacidad de detener energías relativamente elevadas en un volumen pequeño mediante eventos con varias dispersiones Compton y lo convierten en un candidato válido para nuestro detector. En ese sentido, cabe también plantearse el efecto que tiene sobre las medidas el hecho de aumentar la presión de Xe en el interior de la cámara, para aumentar la probabilidad de interacción y por lo tanto obtener un mayor número de eventos válidos. Se realizarán simulaciones a 10 bar, que es la presión que soporta el Xe del experimento NEXT-MM, y además a presiones más elevadas, de 15 y 20 bar, con la idea de conocer la influencia de la presión en la cantidad de eventos válidos obtenidos, y por lo tanto en la reducción de la dosis necesaria para obtener datos fiables. Adicionalmente, se realizarán medidas con Xe-TMA al 2%, cuya calidad como componente activo para una TPC está siendo estudiada en NEXT-MM. Por otro lado, debemos encontrar fuentes adecuadas para el propósito que estamos llevando a cabo. Deberemos buscar fuentes que emitan en el entorno de 300-500 keV para que la probabilidad de efectos Compton sucesivos sea apreciable al mismo tiempo que no se incida sobre el paciente con fotones muy energéticos, y que tengan vidas medias cortas para que el paciente se encuentre durante poco tiempo bajo la influencia del radioisótopo. Es lógico buscar entre los isótopos más utilizados ya en medicina nuclear, como puede ser el 131I, que se dirige principalmente a estudios de enfermedades tiroideas por la afinidad que presenta el yodo a esta glándula, que emite fotones de 364.5 keV en el 81.7% de los casos, y que tiene una vida media de 8.02 días. Otro radioisótopo bastante popular para su uso en cámaras Compton es el 113mIn, que emite fotones de 391.7 keV, y que además presenta la ventaja de que tiene una vida media todavía más corta, de 1.66 días. Se utilizarán también fotones de 511 keV procedentes de desintegraciones β . Otros emisores típicos como pueda ser el 99mTc emiten fotones de energías inferiores a 200 keV que dificultan mucho la aparición de eventos válidos para la detección, puesto que al requerirse como mínimo tres deposiciones de energía diferentes, estos fotones, deben interaccionar Compton en dos ocasiones, lo cual se ve dificultado ya que el fotón de menor energía salido tras el primer proceso tiene una energía todavía más propensa a dar lugar a un efecto fotoeléctrico, dando lugar a eventos de únicamente dos deposiciones que no proporcionan información suficiente para los algoritmos que hemos utilizado. 3.2. El software Para realizar las simulaciones se utilizará el programa Geant4 [14], que simula el paso de partículas a través de la materia a base de métodos de Montecarlo. Este software genera el detector según los parámetros y materiales definidos previamente, y por otro lado las partículas y procesos susceptibles de ocurrir en nuestra
Experimentación con detectores gaseosos en una TPC 9 simulación. Los eventos producidos se registran en un archivo de salida que es procesado por el programa de análisis RESTSoft [15], implementado en ROOT [16], que es un marco de trabajo de procesamiento de datos, creado fundamentalmente para su uso en el campo de la física de altas energías. RESTSoft nos permite introducir en nuestra simulación los datos de pixelizado y energía de las deposiciones. Este programa se ejecuta en varios pasos, el primero de ellos, ConversionPhys, recupera los eventos en la simulación de Geant4, así como la geometría del detector y los convierte a un formato accesible por ROOT. A continuación, el método ConversionDaq genera los eventos según los detectarían las placas Micromegas del detector. A ese resultado se le aplica el análisis propiamente dicho, que nos permite obtener la estadística de los eventos lanzados. También es posible observar uno a uno los eventos y las deposiciones de energía detectadas en cada punto de la placa. Figura 5: a) Espectro de desintegraciones de una simulación de 105eventos con una fuente emisora de fotones de 511 keV. b) Número de interacciones Compton para eventos que han depositado toda su energía en la cámara. Los resultados que hemos obtenido de la simulación y análisis no están listos aún para darnos la información que buscamos. Sólo unos pocos de los eventos contendrán la información suficiente para obtener la dirección de incidencia del fotón. A pesar de que todos los eventos con dos o más interacciones Compton podrían resultar válidos, nos centraremos en aquellos eventos que presentan tres deposiciones de energía (figura 4b), porque su número es significativamente superior (figura 5) y su tratamiento es más simple. Para poder efectuar el tratamiento geométrico que nos permita determinar la trayectoria necesitamos en primer lugar conocer el orden en el que se han producido las tres deposiciones de energía. Los planos detectores Micromegas no permiten determinar la secuencia de deposiciones, pero partiendo de las posiciones relativas y energías depositadas en la placa podemos determinar el orden de estos a partir de la geometría y de la cinemática del sistema. Estos algoritmos son los llamados algoritmos de tracking. Como resultado de las simulaciones, que de forma general se han realizado de 105eventos, se ha obtenido un rango de eventos potencialmente aceptables (aquellos que depositan toda la energía en la cámara y sufren dos interacciones Compton) que fluctúa entre los 102y los 103según la simulación, teniendo en cuenta la incertidumbre en la energía de las detecciones en NEXT-MM, que consideramos de 1 keV para el rango de energías estudiadas. En ese sentido, y comparando con los datos de [3] que hemos mencionado anteriormente, podemos aseverar que la cantidad de fotones que proporcionan eventos válidos es al menos un orden de magnitud mejor que los 10 4que se consigue con las gammacámaras. Además, podríamos considerar también como aceptables aquellos eventos en los que se deposita toda la energía y se produce una interacción Compton, aunque con la desventaja de que habría que analizar ambas secuencias en buena parte de los casos, introduciendo datos espurios que habría que eliminar o separar a posteriori.
16 Experimentación con detectores gaseosos en una TPC Figura 9: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 511 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con Xe puro a una presión de izq) 10 bar y dch) 20 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara. englobara al paciente, solamente un pequeño porcentaje de los fotones trazaría una trayectoria que no pasase por el detector. Por otra parte, también debemos hacer mención a los materiales con los que está construida la cámara. NEXT-MM presenta un recubrimiento de 0.5 cm de acero. Dicha cubierta introduce una fuente de error, dado que un fotón que interaccione Compton en ella se desvía de su trayectoria original y si deposita una energía de alrededor de 10 keV ve variada su trayectoria del orden de 0.2 rad, y podría ser aceptado por el algoritmo, induciendo a error (no es el caso, puesto que como ya hemos comentado el umbral en energías es de 1 keV respecto del pico). Por lo tanto, el acero debería ser sustituido por otro material que fuese capaz de soportar las presiones relativamente altas a las que se encuentra el Xe del interior de la TPC, con un grosor menor, y que presentara una baja absorción de fotones, para minimizar el número de fotones que se pierden por interaccionar con el recubrimiento del detector. Aumentar la presión del gas en el interior de la cámara también incrementa la probabilidad de que los fotones depositen su energía en el interior del detector, de modo que es un método para aumentar la estadística, pero debemos tener en cuenta que el Xe no es un gas especialmente barato, así que sería necesario alcanzar un compromiso y encontrar el punto óptimo de presión que aumente suficientemente la estadística de eventos sin encarecer demasiado el detector. Por otro lado, un valor más elevado en la presión aumenta la probabilidad de que las deposiciones se produzcan muy próximas entre sí, lo que introduce un aumento significativo del error debido a la pixelización del detector, que si ya por sí solo mejoraría la precisión de las medidas al dar las posiciones con mejor resolución, sino que además permitiría incrementar la presión de la cámara obteniendo mayor estadística. Hemos visto en los resultados que, a pesar de que la mayoría de las cónicas debidas a eventos válidos se acumula en el entorno de la posición de la fuente, la resolución es mala y la fuente no se reconstruye correctamente. Esto es debido a que buena parte de los eventos se producen a cortas distancias, y el pixelizado de los detectores introduce un error debido a la geometría que se minimiza para mayores valores de la longitud de las trayectorias. Cabe esperar que aplicando un pixelizado mejor, las reconstrucciones sean más precisas, y por lo tanto la resolución de la fuente se vea mejorada. Igualmente se espera que mejorando la resolución en energía de la cámara se reduzca el error de las trayectorias. De cara al futuro, una opción interesante resulta el estudio más profundo de la parte de la simulación encargada de la pixelización que nos permita mejorar significativamente la resolución de los eventos, creando un software específicamente dirigido para la aplicación de las TPC como cámaras Compton.
Experimentación con detectores gaseosos en una TPC 17 Anexo En este anexo se adjuntan todas las reconstrucciones que se han incluido en la memoria, así como otras que se han llevado a cabo a lo largo del trabajo. Se especifican las condiciones de cada simulación en la respectiva leyenda. Figura 10: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 511 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con Xe puro a una presión de 10 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara. Figura 11: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 511 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con una mezcla de Xe con 2% de TMA a una presión de 10 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara.
18 Experimentación con detectores gaseosos en una TPC Figura 12: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 511 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con Xe puro a una presión de 15 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara. Figura 13: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 511 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con una mezcla de Xe con 2% de TMA a una presión de 15 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara.
Experimentación con detectores gaseosos en una TPC 19 Figura 14: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 511 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con Xe puro a una presión de 20 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara. Figura 15: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 511 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con una mezcla de Xe con 2% de TMA a una presión de 20 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara.
20 Experimentación con detectores gaseosos en una TPC Figura 16: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 391.7 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con Xe puro a una presión de 10 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara. Figura 17: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 391.7 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con una mezcla de Xe con 2% de TMA a una presión de 10 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara.
Experimentación con detectores gaseosos en una TPC 21 Figura 18: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 391.7 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con Xe puro a una presión de 15 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara. Figura 19: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 391.7 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con una mezcla de Xe con 2% de TMA a una presión de 15 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara.
22 Experimentación con detectores gaseosos en una TPC Figura 20: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 391.7 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con Xe puro a una presión de 15 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara. Figura 21: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 391.7 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con una mezcla de Xe con 2% de TMA a una presión de 20 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara.
Experimentación con detectores gaseosos en una TPC 23 Figura 22: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 364.5 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con Xe puro a una presión de 10 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara. Figura 23: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 364.5 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con una mezcla de Xe con 2% de TMA a una presión de 10 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara.
24 Experimentación con detectores gaseosos en una TPC Figura 24: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 364.5 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con Xe puro a una presión de 15 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara. Figura 25: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 364.5 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con una mezcla de Xe con 2% de TMA a una presión de 15 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara.
Experimentación con detectores gaseosos en una TPC 25 Figura 26: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 364.5 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con Xe puro a una presión de 20 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara. Figura 27: Reconstrucción de una fuente puntual de fotones de 364.5 keV situada en (200, 0, 250) simulando el experimento NEXT-MM con una mezcla de Xe con 2% de TMA a una presión de 20 bar. El origen de coordenadas se encuentra en el centro de la base inferior de la cámara.