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TRABAJO DE FIN DE GRADO Fracturación en materiales del Grupo Campodarbe Sector suroccidental de la cuenca de Jaca (Huesca) Luis Santamaría Torres Director: Luis Arlegui Crespo Universidad de Zaragoza Septiembre 2014
1 INDICE ABSTRACT 2 1. INTRODUCCIÓN 1.1 Contexto Geográfica 2 1.2 Planteamiento y objetivos 3 1.3 Metodología 4 2. CONTEXTO GEOLÓGICO 2.1 Estratigrafía 8 2.2 Estructura regional 11 2.3 Evolución tectónica regional 14 2.4 Geomorfología 15 3. DATOS OBTENIDOS 3.1 Cartografía y macroestructuras 16 3.2 Mesoestructuras: discontinuidades 18 4. DISCUSIÓN E INTERPRETACIÓN 25 5. CONCLUSIÓN 27 BIBLIOGRAFÍA 28 ANEXO 30
2 Abstract The western part of the molassic basin located in the southern sector of the Jaca basin is filled by the continental sediments of Gr Campodarbe. The sedimentation of these fluvial and alluvial materials took place when the Jaca basin raised from marine to continental conditions as a result of thrust activity. This area is affected by different compression stages, generating a series of structures such as folds, thrusts, faults and joints. A further analysis of this area allows us to see how and when the different phases occurred. These folding and fracturing occurred as a result of different stress fields which can be related to regional tectonics occurring in the Iberian plate during the Alpine cycle. Key words: Molasic basin, Campodarbe Group, inverse faults, joint, stress. 1. Introducción 1.1 Contexto Geográfico Este trabajo abarca un área localizada al W de la Provincia de Huesca, incluido dentro de las comarcas de la Hoya de Huesca al S y la Jacetánia al N, entre los términos municipales de Villalangua y Bailo. Se sitúa a unos 60 km al NW de la ciudad de Huesca y a 30Km al Sur de la ciudad de Jaca, la zona de trabajo se encuentra comunicada por la carretera A-132, que la atraviesa de norte a sur. El límite sur lo traza la Sierra de Santo Domingo, situada en el extremo occidental de las Sierras Exteriores, la franja más meridional de los Pirineos. En cambio la parte norte, se encuentra delimitada por la Sierra de San Juan de la Peña, ubicada dentro de la Cuenca de Jaca (Fig. 1). El clima es esta zona es de tipo Mediterráneo con influencia Atlántica, que da lugar a una variada vegetación. Las precipitaciones alcanzan los 900mm anuales y la temperatura media ronda los 11-12ºC. La hoja MAGNA de Agüero (209) y el mapa topográfico nacional 1:25000 de Ena (209-1) cubren la totalidad de la zona.
3 1.2 Planteamiento y Objetivos Este proyecto corresponde a la asignatura de Trabajo de fin de Grado (TFG) de 9.5 ECTS del último curso del Grado de Geología, asignatura final para obtener el título. El trabajo, tutorado por el Dr. Arlegui, consiste en el estudio del plegamiento y fracturación de los materiales continentales del Grupo Campodarbe, situados en el sector meridional de la Cuenca de Jaca. Ha sido desarrollado a partir de bibliografía existente de este sector, trabajo de campo y aplicando los conocimientos adquiridos a lo largo del grado, principalmente sobre geología estructural, cartografía, tectónica y estratigrafía. Fig. 1. Imagen izquierda: Situación comarcal de la zona a estudiar. Mapa modificado del portal Comarcalización de Aragón (Gobierno de Aragón). Imagen derecha: Delimitación de la zona de campo en la ortofoto que cubre el sector, obtenida a partir de los mosaicos de ortofotos del PNOA (Plan Nacional de Ortofotografía Aérea) más actualizados. El formato es ECW, sistema geodésico de referencia ETRS89, proyección UTM (30T).
4 Para el desarrollo del trabajo se han planteado los siguientes objetivos: -Revisión y corrección de la cartografía y estratigrafía ya existente mediante el trabajo de campo y el posterior análisis de gabinete de los datos recogidos en el campo. -Observación y toma de datos del plegamiento y fracturación de los materiales sedimentarios continentales (Grupo Campodarbe). -Elaboración final de un modelo geológico de los distintos estados de esfuerzos sucedidos en este sector que justifique los pliegues y fracturas observadas. 1.3 Metodología Una primera fase del trabajo consistió en una revisión de la bibliografía existente de la zona para familiarizarnos con la estratigrafía, cartografía y tectónica. Posteriormente se procedió a verificar la estratigrafía y cartografía en el campo, recorriendo toda la zona y realizando aquellas correcciones que fueran necesarias. Esta primera toma de contacto con la zona de trabajo, permitió identificar afloramientos interesantes para el desarrollo de la parte estructural. Los afloramientos seleccionados o estaciones, fueron estudiados en detalle mediante la toma de datos de las distintas discontinuidades, la observación de la estratificación (orientación, presencia de estructuras relacionadas, etc.) y la medición de las propiedades resistentes de la roca mediante el martillo de Schmidt. A partir de los datos recogidos se realizó una cartografía más detallada del área de trabajo, empleando como plataforma georeferenciada un GIS elaborados con QGis v.2.4 en el que se superpusieron la ortoimagen, un DEM de la zona, el mapa geológico de la serie MAGNA de Agüero (nº 209) y el mapa topográfico 1:25000 del IGN, para luego trabajar la parte gráfica con el programa Adobe Illustrator CS5.1. Los datos obtenidos de las distintas estructuras fueron analizados en gabinete mediante el programa Stereonet 8.9.2. En este trabajo, las estructuras estudiadas con mayor detalle son las diaclasas, por ello, a continuación se desarrolla una breve definición de las diaclasas y se indica el procedimiento que se han seguido para el estudio de estas discontinuidades.
5 -Definición e interés del estudio de las diaclasas: La definición de diaclasa adoptada en este trabajo en la utilizada por Arlegui (1996): “discontinuidades de las rocas producidas por la fracturación de estas, sin que se aprecie desplazamiento relativo entre ambos bloques, y que se presenten agrupadas en familias más o menos paralelas y de espaciado regular.” Las diaclasas tienden a agruparse en conjuntos homogéneos con una orientación común, un espaciado regular y una relación cronológica definida dentro del sistema correspondiente (Arlegui, 1996). Las diaclasas que son regulares, planas y pertenecen a una sola familia se definen como sistemáticas, por el contrario, aquellas que son irregulares y con frecuencia es difícil agruparlas en una familia se denominan asistemáticas. (Hancock, 1985; Ramsay y Hubber, 1987). El estudio de las diaclasas resulta interesante por su aplicación como indicadores de campos de esfuerzos tectónicos, tanto antiguos como recientes. -Muestreo Para llevar a cabo el estudio de las diaclasas, se han tomado datos de su orientación en distintas estaciones, que representan los afloramientos donde mejor se observaban las diaclasas. El método utilizado para la toma de medidas fue el selectivo ‘intuitivo’ que consiste en medir aquellas discontinuidades que a golpe de vista nos parecen más importantes o representativas del patrón de diaclasado (Marshak y Mitra, 1988, pp.251), tomando un número variado de medidas dependiendo de las características del afloramiento. -Espaciados Según Rives et al.(1992), el espaciado entre las diaclasas de una misma familia puede ser considerado como un indicador de su grado de desarrollo, siendo mayor éste último cuanto menor sea el espaciado. Bajo un determinado esfuerzo externo, van apareciendo progresivamente diaclasas en aquellos puntos donde se supera la resistencia de tracción. Cada nueva diaclasa podrá generarse en cualquier punto salvo en las zonas de sombra (área producida en las inmediaciones de una diaclasa donde los esfuerzo de tracción que la han generado se relajan). Debido a esto, en estadios tempranos la dispersión de los espaciados será grande, pero conforme la familia se desarrolla, la dispersión disminuye hasta que todas las diaclasas se sitúan a distancias constantes, iguales a la anchura de las zonas de sombra, alcanzando en este caso el estado de saturación.
6 En cada estación, se tomaron medidas de los espaciados de las discontinuidades principales y de la potencia de la capa para luego, en el análisis de gabinete, calcular el cociente entre la moda y la media de la distribución de espaciados: valores cercanos a 0 indican bajo desarrollo y los cercanos a 1 reflejan alto desarrollo (Rives et al., 1992). -Estilos arquitectónicos y criterios cronológicos Según la orientación y forma en que las distintas familias de diaclasas intersectan, se les designan distintos nombres, en función de su parecido con diversas letras y símbolos (Hancock, 1985): I, H, K, +, T, Y, V, y, X, A. (Fig. 2) La cronología entre las distintas familias de diaclasas se puede deducir a partir de una serie de criterios (Hancock, 1985; Price y Cosgrove, 1990; Ramsay y Hubbert, 1987): -Relaciones de corte: las diaclasas poseen la característica de que aquella diaclasa que se termina contra otra es anterior, al contrario que el resto de discontinuidades como las fallas. Éste es uno de los criterios más utilizados y fiables en el análisis cronológico de las diaclasas. -Ganchos y bifurcaciones: cuando la diaclasa que se interrumpe dibuja un gancho (desviación de la diaclasa) o presenta una bifurcación o ramificación antes de unirse a la otra, refuerza el criterio anterior, indicando posterioridad, esto es debido a la perturbación de los esfuerzos que genera la diaclasa anterior. -Longitud de las diferentes familias: debido a la relación de corte entre las distintas familias de diaclasas (aquellas más recientes se encuentran cortadas por las anteriores), las diaclasas más antiguas tendrán una mayor longitud. -Dispersión en la dirección de las familias: cuando coexisten dos familias y una muestra una mayor dispersión en la orientación de las diaclasas que la otra, indica que la familia más dispersa es posterior. -Reactivación de diaclasas por la actuación de fallas: si una falla actúa en un macizo rocoso previamente diaclasado, es frecuente que se modifique la orientación de la falla, transmitiéndose a favor de la diaclasa. Esto genera estructuras que indican movimiento (escalones de recristalización y disolución, fracturas de Riedel…) en la diaclasa. Fig. 2. Estilos arquitectónicos, según Hancock 1985).
7 -Relación con el elipsoide de esfuerzos Uno de los objetivos del trabajo es relacionar la fracturación con los esfuerzos que se han producido en esta zona. Las diaclasas que muestran patrones sistemáticos de orientación a escala regional tienden a interpretarse como producto de campos de esfuerzo tectónico, ya sea por esfuerzos tensionales o de cizalla. De acuerdo con los criterios de rotura de Mohr-Coulomb y Grifftih las diaclasas pueden corresponder a tres tipos según su relación con el elipsoide de esfuerzos (Fig.3) O-O) planos normales a σ₃ y paralelos a σ₁, requiere un esfuerzo efectivo negativo que supere la resistencia a la tracción de la roca y un esfuerzo diferencial pequeño (σ₁ -σ₃). O’-O’) planos oblicuos a σ₁ y σ₃, y paralelos a σ₂ con el ángulo diedro mayor, requiere esfuerzos efectivos positivos y un esfuerzo diferencial alto. O’’-O’’) planos oblicuos a σ₁ y σ₃ y paralelos a σ₂ con el ángulo diedro menor, se originan en condiciones transicionales entre esfuerzos efectivos positivos y negativos, con un esfuerzo diferencial intermedio. Existe otra clasificación que se basa en el origen mecánico y el modo de propagación (Lawn y Wilshaw, 1975), donde se diferencian tres modos de fracturación (Fig.4): modo 1, la apertura se produce por tracción perpendicular al plano de la discontinuidad y a la dirección de propagación (fractura tensional pura); modo 2, movimiento paralelo al plano y a la dirección de propagación (cizalla común); modo 3, movimiento paralelo al plano y perpendicular a la dirección de propagación. La mayoría de las diaclasas se interpretan como tensionales puras, cuyo análisis es equivalente a la de las juntas de extensión, con planos perpendiculares a σ₃. Fig. 3. Tipos de diaclasa según su relación con el elipsoide de esfuerzos. Muehlberger (1961). Fig. 4. Modelos de fracturacíon según Lawn y Wilshaw (1975)
8 2. CONTEXTO GEOLÓGICO 2.1 Estratigrafía En este apartado se describen las unidades aflorantes en la zona de trabajo, incluyendo también la serie estratigráfica de la sierra de Santo Domingo (parte sur del área de trabajo), ya que su evolución tectónica está relacionada con la zona de estudio (Fig. 5) Las rocas más antiguas observables corresponden a facies de arcillas, margas, yesos y caliazas micríticas continentales y marinas someras de edad Triásica, diferenciándose las facies Muschelkalk (1) y Keuper(2) según Montes (2009). Los niveles incompetentes pueden actuar como nivel de despegue (Millán, 2006). Por encima de éstas se reconocen las facies representadas por las calizas del Cretácico superior (3). La base de la unidad corresponde con una superficie erosiva, debido al hiato que existe desde el Jurásico hasta el Cretácico inferior y medio. El paso a las rocas de edad Terciaria está marcado por un nivel de arcillas rojas y areniscas, conformado por las facies Garumn (4) de ambientes aluviales y fluviales. La presencia de tramos arcillosos favorece el desarrollo de superficies de despegue de cabalgamientos (Montes, 2009) El Eoceno en este sector está representado por las calizas de Guara (5), relacionadas con un ambiente marino de plataforma somera, las margas de Arguis (6 y 7), intercaladas a techo con niveles arenosos se intercalan niveles arenosos junto con calizas bioclásticas y arecifales (por lo que se relaciona con una plataforma marina asociada a medio deltaico) y finalmente por las areniscas de Yeste-Arres (8), que representan la transición de facies marinas a facies continentales (García et al. ,2009). Las areniscas y conglomerados continentales del Grupo Campodarbe (9, 10, 11,12 y 13) abarcan una edad desde el Eoceno superior-Oligoceno inferior (Montes, 2009). Este grupo representa los materiales que cubren toda la zona de trabajo, por lo que se describen con mayor detalle. Fig. 5. Columna estratigráfica de los materiales que aparecen en la cartografía realizada (A.1)
15 Desde el Campaniense (Cretácico superior) hasta el Eoceno superior, Iberia permaneció todavía unida a África, moviéndose conjuntamente y es a partir de entonces cuando Iberia se considera una placa independiente hasta el Mioceno inferior que pasa a formar parte de Eurasia (Millán, 2006). -Durante la fase post-orogénica se produce el sellamiento de los cabalgamientos y pliegues originados en la anterior fase por sedimentos del Mioceno, indicando que Iberia queda definitivamente unida a Eurasia, lo que sitúa el límite entre la placa Eurasia con la placa Africana en la cordillera Bética (Millán, 2006). 2.4 Geomorfología En esta zona los puntos más altos se localizan en el sector septentrional, representados por el pico Mosquera Alta (1125 metros), el Cerro de Castiel Mayor (1110 metros) y el Cerro Bozoñero (1109 metros). Las alternancias de niveles de areniscas, lutitas y conglomerados del Grupo Campodarbe dan lugar a un relieve abrupto con crestas, condicionado por la sucesión de capas competentes e incompetentes. La red fluvial más importante que se localiza en este sector corresponde con el Rio Asabón. Este río discurre desde el NW hacia él SE con un trazo sinuoso, debido a este relieve abrupto, hasta la localidad de Salinas de Jaca. A partir de esta población, el río discurre rectilíneo atravesando las margas de Arguís y desemboca en el pantano de la Peña. Se puede distinguir algún nivel de terraza (2-3 metros de espesor) de depósitos fluviales. (García et al. ,2009). Existen numerosos barrancos encajados, como el barranco de Gabás. Este conjunto de barrancos dan lugar a una morfología dendriforme y se dirigen hacia el Sur, vertiendo sus aguas al río Asabón. Los glacis, o depósitos de ladera, son escasos, situándose únicamente al Norte de la zona de trabajo. Dan lugar a depósitos desorganizados donde se reconocen bloques de areniscas. Existen numerosas zonas que se hayan intensamente afectadas por la actividad agrícola, llegando a borrar el trazado de las capas debido a los aterrazamientos realizados.
16 3. DATOS OBTENIDOS 3.1 Cartografía y macroestructuras La zona cartografiada abarca desde el Puerto de Santa Bárbara hasta la Sierra de Santo Domingo, incluyendo esta última por la influencia tectónica que tiene sobre el área de trabajo delimitada, localizada entre el Puerto de Santa Bárbara y la localidad de Villalangua. En la zona cubierta por la materiales del Gr Camopdarbe, aparecen varias macroestructuras distribuidas entre el sinclinal de Longas, localizado al Sur y centro del sector, y el anticlinal de Botaya, en el límite Norte. Estas dos estructuras son las que mayor longitud y continuidad lateral tienen y entre ellas se localizan el anticlinal de Paternoy y el sinclinal de Santa Bárbara de menor tamaño, además de la terminación de dos pliegues al NW y un cabalgamiento al Norte de la zona de estudio (ver Anexo). A continuación se encuentra una breve descripción de las estructuras representadas en la cartografía de Sur a Norte. -Sinclinal de Longas: Se observa desde el límite Sur hasta la mitad de la zona de trabajo. Presenta una dirección E-W en el sector oriental y NW-SE hacia la parte occidental. Es un pliegue asimétrico con el flanco Sur buzando 65º y 50º el flanco Norte. Su plano axial es subvertical y su eje subhorizontal. Este pliegue se extiende más allá de la zona de trabajo presentando una escala kilométrica. Al Norte de este pliegue, en sector occidental, aparece un anticlinal seguido por un sinclinal de menor escala, con dirección E-W, asimétrico con un buzamiento de los flancos parecido al sinclinal de Longás. -Cabalgamiento de Paternoy: Hay discrepancias entre algunos autores sobre esta estructura localizada al Sur de la Sierra de San Juan de la Peña. Según Millán (2006), no existe tal estructura, sin embargo en el Magna aparece representado en la hoja situada al W de nuestra zona y Uncastillo (208) y Montes (2009) lo definen como un cabalgamiento de vergencia Sur. En este trabajo se decantó por esta última hipótesis debido al estilo que presentan las líneas de capa (distinta
17 orientación) y alguna anomalía que presenta la red de fracturación (varia un poco la orientación) Este cabalgamiento presenta una dirección E-W, su límite oriental se localiza al Oeste de la localidad abandonada de Paternoy (NE de la zona de trabajo) y su límite occidental está fuera de nuestro sector, alcanzando una gran longitud. Su desplazamiento es reducido hacia el Sur y enraíza en el cabalgamiento de basamento del Guarga. -Anticlinal de Paternoy: A partir de datos tomados en campo y el seguimiento de las líneas de capa tanto en ortoimagen, foto aérea y hillside (siendo este último particularmente útil), se localizó un anticlinal que no se encuentra cartografiado en la bibliografía utilizada y que se ha denominado anticlinal de Paternoy. Se trata de un pliegue pequeño localizado en el bloque superior del cabalgamiento de Paternoy, con una orientación E-W. Su límite occidental se localiza en la Collada Esquilón (863m) y hacia el Este no se ha podido localizar su límite porque se sale de nuestro sector. Ésta estructura se ha interpretado como anticlinal de acomodación del cabalgamiento de Paternoy. Presenta un plano axial vertical, con un eje subhorizontal, asimétrico, con flanco Sur buzando más (85º) que el flanco Norte (75º). Estos buzamientos de los flancos indican un apretamiento mayor que el producido en pliegues anteriormente citados. -Sinclinal de Santa Bárbara. En esta zona las capas están muy verticalizadas y fue difícil identificar y continuar la traza de este sinclinal que tampoco está representado en la bibiografía existente de la zona. Se ha denominado sinclinal de Santa Bárbara ya que se localiza el Sur del puerto de Santa Bárbara. Es un pliegue pequeño de tamaño parecido el anticlinal de Paternoy. Su charnela muestra una dirección E-W y sus flacos se encuentran muy apretados, llegándose a encontrar verticales en algunas zonas del flanco Norte. -Anticlinal de Botaya Representa el límite septentrional de la zona de trabajo a la altura de la Sierra de San Juan de la Peña. En esta zona presenta una dirección E-W con una longitud mucho mayor que los anteriores pliegues, con un plano axial vertical, el eje subhorizontal y simétrico, y ambos flancos muy apretados buzando alrededor de 80º.
18 Este anticlinal resultó difícil de localizar debido a la abundante vegetación presente y a la verticalización de sus capas, pero hacia el NE de la zona de trabajo se encuentra bien definido a lo largo de toda la Sierra de San Juan de la Peña, cambiando su dirección a NWSE a la altura de la localidad de Botaya. Esta estructura la han interpretado como un anticlinal originado por un despegue desde los materiales del Triásico (Montes, 2009) En síntesis, en este sector se localizan una serie de pliegues de escala kilométrica, con un plano axial subvertical y un eje subhorizontal. Con una orientación variable de NW-SE a EW. Son pliegues apretados que muestran un mayor grado a partir del cabalgamiento de Paternoy. 3.2 Mesoestructuras A lo largo de la zona de trabajo, se han distribuido de Sur a Norte cuatro estaciones trabajo donde se recogieron medidas de las distintas discontinuidades. La orientación que tuvieron en el momento de su formación ha variado como consecuencia de deformaciones posteriores, por ello se han abatido los planos de las discontinuidades llevando la estratificación (S0) a la horizontal. -Estación 1 Es la estación más meridional de la zona de trabajo, situándose en el K 53 de la carretera A-132, cerca de la localidad de Villalangua. El afloramiento se localiza en el barranco de Gabás, siendo sus coordenadas geográficas UTM (USO 30 T) X: 0681603Y:469939. Este afloramiento se localiza en el flanco Sur de Sinclinal de Longás, en la unidad 10 del Grupo Campodarbe. Consiste en una capa de areniscas de grano medio, con una orientación 102, 85 N y una potencia de 2,8m. Las discontinuidades que se aprecian en ella se pueden agrupar se la siguiente manera (Fig. 8)
19 Fig. 8.Imagen superior izquierda: distribución de las discontinuidades parte del afloramiento 1. Superior derecha: foto parte del afloramiento 1. Inferior izquierda: orientación actual de las discontinuidades y estratificación. Inferior derecha: planos de las discontinuidades abatidos. -Análisis de las discontinuidades D1: se caracterizan por ser muy sistemáticas, largas y continuas, con una orientación media de 017, 62 NW, espaciado medio de 1,8m y desarrollo alto (cociente entre la moda/media de los datos de los espesores de 0,8). En algunos planos se observan los escalones de recristalización, indicando un sentido inverso de movimiento. Al abatir los planos a la horizontal, su dirección cambia a 160, modificando su componente de movimiento a un sentido de desgarre dextral. D4: fracturas sistemáticas, largas y continuas. También se han localizado escalones de recristalización que marcan un sentido de movimiento inverso, con una orientación media de
20 017, 30 NW. En algunas zonas se observa el desarrollo de estas discontinuidades a favor de planos D1 (Fig.9). Al abatir los planos, su dirección cambia a 130, modificando su componente de movimiento a un sentido de desgarre sinestral. D2: poco sistemáticas, con un espaciado y una longitud menor que las D1.Su orientación media es entorno a 018, 05 W Presenta bifurcaciones y ganchos hacia D1 y D4. Al abatir los planos cambia a una dirección de 100. D3: son las discontinuidades menos sistemáticas que se observan en el afloramiento, muy irregulares y cortas. Su espaciado es mayor que las D2 y en algunos sectores no aparecen. Su orientación muestra una gran dispersión, con una media de 027,79 E. Presenta bifurcaciones y ganchos hacia D2 y D4. Al abatir los planos, su dirección prácticamente no se modifica: 025. Fig. 9. Imagen izquierda: distribución de D1 y D4 en el afloramiento 1. Imagen derecha: foto afloramiento 1 El estilo arquitectónico que conforman, según Hancock (1985) es ‘K’. Atendiendo a diversos criterios, como son las relaciones de corte entre las distintas diaclasas, la presencia de ganchos y bifurcaciones, la longitud y la dispersión, se ha podido deducir el siguiente orden cronológico de más antiguo a más moderno de las distintas discontinuidades: D1-D4->D2->D3.
21 Estación 2 Localizada entre el K57 y el K58 de la carretera A-132, en un afloramiento situado al lado de esta carretera. Sus coordenadas geográficas son UTM (USO 30 T) X: 0681658-Y: 4703329. Se encuentra en flanco Norte del sinclinal de Longas, dentro de la unidad 12 del grupo Campodarbe. Las medidas se realizan en una capa de de areniscas de grano fino-medio con una orientación 110,45 S y 1m de potencia. En este afloramiento, las discontinuidades que aparecen se corresponden con las D2 y D3 de la estación 1 (Fig 10). Fig. 10.Imagen superior izquierda: distribución de las discontinuidades en el afloramiento 2. Superior derecha: foto del afloramiento 2. Inferior izquierda: orientación actual de las discontinuidades y estratificación. Inferior derecha: planos de las discontinuidades abatidos.
22 -Análisis de las discontinuidades D2: presentan una sistematicidad media, con un espaciado medio de 0,7m y un desarrollo alto (cociente entre moda/media de 0,9). Su dispersión es moderada, con una orientación media de 084, 45 N. Al abatir los planos, su dirección se modifica poco: 105. D3: poco sistemáticas, muy irregulares y cortas. Su espaciado es mayor que las D2. La orientación muestra una gran dispersión, con una media de 013, 79 W. Al abatir los planos, sucede como en la estación anterior, se modifica muy poco su dirección: 025. El estilo arquitectónico que conforman, según Hancock (1985) es ‘H’. Se sigue manteniendo la cronología que presentaban en la estación 2. En este caso se observa como D3 corta en D2 y su dispersión de la orientación es mayor, por la tanto indica que se produjo primero D2 y a continuación, perpendicular a ésta D3. D1 y D4 no aparecen en este afloramiento. D1->D2. Estación 3 Localizada entre el K 59 y K 60 de la carretera A-132, en un afloramiento al lado de la misma. Sus coordenadas geográficas son UTM (USO 30 T) X:0681256-Y:4704598. Se ubica en el flanco Norte del sinclinal de Longas, dentro de la unidad 11 del Grupo Campodarbe. El afloramiento consiste en una capa de areniscas de grano medio con una orientación 110, 55 S y un espesor de 0,9 m. En esta capa aparecen una serie de fracturas que se realcionan con las observadas en los afloramientos anteriores (Fig.11).
23 Fig 11. Imagen superior izquierda: distribución de las discontinuidades en el afloramiento 3. Superior derecha: foto del afloramiento 3. Inferior izquierda: orientación actual de las discontinuidades y estratificación. Inferior derecha: planos de las discontinuidades abatidos. -Análisis de las discontinuidades D1: muy sistemáticas, largas y continuas. Presentan un espaciado medio de 0,7m y una orientación de 004, 51E. Al abatir los planos a la horizontal, su dirección cambia a 160, coincidiendo con las D1 del afloramiento 1, a pesar de que no se observen estructuras que indiquen movimiento. D2: presentan una sistematicidad media aunque menor que en los anteriores afloramientos donde aparecía. Su dispersión es alta, con una orientación media de 098, 21 N. Se observan bifurcaciones hacia D1. Al abatir sus planos, su dirección se modifica escasamente a 110. D3: aparecen muy pocos planos y por lo tanto los datos son muy reducidos. Como en los afloramientos anteriores, se caracterizan por ser muy poco sistemáticas, irregulares y cortas. Su orientación media es entorno a 031, 73W. Presenta alguna bifurcación hacia D1 y D2. Al abatir los planos, queda una dirección de 030. El estilo arquitectónico que conforman, según Hancock (1985) es ‘K’. Se mantiene el mismo orden cronológico que en los anteriores afloramientos: D1->D2->D3.
24 Estación 4 Localizada en el camino que lleva a la localidad abandonada de Paternoy. Las coordenadas geográficas son las siguientes: UTM (30T) X: 0683673-Y:4704689. Se encuentra en el flanco Sur del anticlinal de Paternoy, en el bloque superior del cabalgamiento de Paternoy, dentro de la unidad 11 del Grupo Campodarbe. El afloramiento consiste en una capa de areniscas de grano medio con una orientación 110, 50 S y un espesor de 0,9 m. Se observan las siguientes discontinuidades, relacionadas todas ellas con las de los anteriores afloramientos (Fig.12). Fig. 12. Imagen superior izquierda: distribución de las discontinuidades en el afloramiento 4. Superior derecha: foto del afloramiento 4. Inferior izquierda: orientación actual de las discontinuidades y estratificación. Inferior derecha: planos de las discontinuidades abatidos.