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Abstract

El presente trabajo muestra una síntesis teórica de un fenómeno que sigue revolucionando las aulas: el acoso escolar. Para ello, he investigado sus orígenes, las consecuencias que tiene, los tipos que hay y el perfil de los protagonistas. Para profundizar más en el tema, he reflexionado acerca de cómo detectar y prevenir este fenómeno en las aulas, planteando una propuesta de actuación dirigida a los alumnos de primer, segundo y tercer ciclo de educación primaria del colegio Miguel Vallés. Dicha propuesta tiene la finalidad de presentar numerosos mecanismos que nos ayuden a identificar este fenómeno. Entre los materiales que vamos a utilizar destaca la observación directa y los cuestionarios. He realizado esta revisión bibliográfica con el fin de recopilar información valiosa acerca del acoso y plantear una propuesta que pueda ayudar a los centros educativos a erradicar cualquier caso de este tipo. León Castellano, Laura; Vellisca González, Mª Yolanda

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1 TRABAJO DE FIN DE GRADO EN MAGISTERIO DE EDUCACIÓN INFANTIL Título: “Estrategias para la detección y prevención del acoso escolar en diferentes contextos sociales “ Alumno/a: Laura León Castellano NIA: 609210 Director/a: María Yolanda Vellisca González AÑO ACADÉMICO 2013-2014 2 ÍNDICE DE CONTENIDO RESUMEN ....................................................................................................................... 4 ABSTRACT .................................................................................................................. 4 PALABRAS CLAVE ........................................................................................................ 4 KEY WORDS ............................................................................................................... 5 CAPÍTULO I. INTRODUCCIÓN ................................................................................... 5 1.1 Antecedentes ........................................................................................................... 6 1.2 El planteamiento del problema ............................................................................... 8 1.3 Objetivos ................................................................................................................. 9 1.4 Justificación .......................................................................................................... 10 1.5 Limitaciones del estudio ....................................................................................... 12 CAPÍTULO II. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA. MARCO DE LA INVESTIGACIÓN ......................................................................................................... 13 2.1 Comportamiento agresivo……………………………………………………….13 2.2 El fenómeno bullying……………………………………………………………15 2.3 Características del acoso escolar…………………………………...……………17 2.4 Mitos del acoso escolar…………………………………………………………..18 2.5 Tipología del acoso escolar……………………………………………………...22 2.6 Agentes implicados………………………………………………………………26 2.7 Factores causales o favorecedores del acoso escolar ……………………………32 2.8 Indicadores del acoso escolar................................................................................ 33 2.9 Causas del bullying ............................................................................................... 35 2.10 Perfil del agresor y perfil de la víctima ………………………………………..37 3 2.11 Consecuencias personales y psicosociales del acoso escolar…………………..38 2.12 El bullying en las tic: el ciberbullying…………………………………………39 2.13 La educación en la no violencia desde la etapa infantil………………………..41 2.14 Stop bullying……………………………………………………………………43 CAPÍTULO III. PARTE EMPIRÍCA ........................................................................... 57 3.1 Fundamentación de la métodología ......................................................................... 57 3.2 Propuesta de actuación …………………………………………………………….58 CAPITULO IV. RESULTADOS……………………………………………………....66 CAPITULO V. CONCLUSIONES…………………………………………………….66 VI. BIBLIOGRAFÍA…………………………………………………………………..69 VII ANEXOS…………………………………………………………………………………..71 ÍNDICE DE TABLAS TABLA.1 TIPOS DE ACOSO ESCOLAR. FUENTE: (LEÓN, 2014)…………………………………………………………………………………. 24 TABLA. 2 INDICADORES DEL ACOSADO EN EL ÁMBITO FAMILIAR Y ESCOLAR. FUENTE: (LEÓN, 2014)……………………………………………..... 34 TABLA. 3 INDICADORES DE NIÑO ACOSADOR EN EL ÁMBITO FAMILIAR Y ESCOLAR. FUENTE: (LEÓN, 2014)……………………………………………. 35 ÍNDICE DE FIGURAS FIGURA.1 EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL ACOSO ESCOLAR. FUENTE: (LEÓN, 2014)………………………………………………………………………………….. 8 FIGURA. 2 AGENTES IMPLICADOS EN EL ACOSO ESCOLAR. FUENTE: (LEÓN, 2014)…………………………………………………………………………. 26 4 RESUMEN El presente trabajo muestra una síntesis teórica de un fenómeno que sigue revolucionando las aulas: el acoso escolar. Para ello, he investigado sus orígenes, las consecuencias que tiene, los tipos que hay y el perfil de los protagonistas. Para profundizar más en el tema, he reflexionado acerca de cómo detectar y prevenir este fenómeno en las aulas, planteando una propuesta de actuación dirigida a los alumnos de primer, segundo y tercer ciclo de educación primaria del colegio Miguel Vallés. Dicha propuesta tiene la finalidad de presentar numerosos mecanismos que nos ayuden a identificar este fenómeno. Entre los materiales que vamos a utilizar destaca la observación directa y los cuestionarios. He realizado esta revisión bibliográfica con el fin de recopilar información valiosa acerca del acoso y plantear una propuesta que pueda ayudar a los centros educativos a erradicar cualquier caso de este tipo. ABSTRACT This article presents a theory of a phenomenon that continues to revolutionize the classroom: bullying. To do this, I researched its origins, the consequences, the guys there and the profile of the protagonists of this phenomenon. To dig deeper into the subject, I have thought about how to detect and prevent this phenomenon in the classroom, raising an action proposal addressed to students in first, second and third cycle of primary school education Miguel Valles. This proposal aims to present a number of mechanisms to help us identify this phenomenon. Among the materials that we will use direct observation highlights and questionnaires. I have done this literature review in order to gather valuable information about bullying and raise a proposal that would help schools to eradicate any such case. PALABRAS CLAVE Bullying– Acoso escolarPrevención - Detección – Intervención – Propuesta de actuación. 5 KEY WORDS Bullying - Self esteem - PreventionDetectionInterventionProposal for action. CAPÍTULO I. INTRODUCCIÓN El bullying no es un problema reciente, exclusivo de nuestros días. Sin embargo, es actualmente cuando la sociedad está tomando plena conciencia de los comportamientos agresivos que se están viviendo en el aula, debido a que se está aumentando la conflictividad entre alumnos. Lo que años atrás se concebía como simples peleas de niños, puede acabar en una masacre. El acoso escolar es, asimismo, un fenómeno grave y muy complejo donde hay tres partes implicadas: acosador, víctima y grupo (Roldán, 2011:30) Además es un proceso donde las víctimas siempre pueden reaccionar de manera imprevisible, empuñando un arma contra su agresor, enfermándose o llegando en casos extremos al suicidio. Por lo tanto, como docentes, nuestra labor educativa debe ir encaminada a tomar conciencia de la problemática social que hay en nuestras aulas y a poner en marcha una serie de estrategias antibullying desde edades muy tempranas. Debemos de preparar a los alumnos para que sepan responder a las interacciones sin violencia tanto en el ámbito escolar como en el ámbito familiar. De hecho, Serrate (2007) sostiene que los educadores: “Debemos dar educación con unos valores esenciales en el ser humano y no sólo con conocimientos (…). Las escuelas deben encaminar su trabajo para que el alumnado alcance conocimientos académicos apropiados, pero al mismo tiempo debe generar un ambiente en el que se faciliten unas actitudes y comportamientos de tolerancia, cooperación y respeto. Se trata de un desarrollo de actitudes que al mismo tiempo favorece un buen rendimiento académico “(Serrate, 2007:13) 6 Hoy en día, la falta de programas de intervención y de estrategias ha llevado a que aumente la incidencia de este fenómeno ocasionando fracaso escolar y absentismo por parte del alumnado. (Rodriguez, 2006:34) El objetivo del presente trabajo fin de grado es hacer un análisis de este fenómeno, indicando sus características, orígenes y consecuencias. Como añadidura al presente trabajo, se presenta una propuesta de actuación sobre la prevención, detección e intervención del acoso escolar en dos ámbitos fundamentales en la vida del niño: la escolar y la familiar. 1.1 Antecedentes Una vez que nos hemos introducido en esta temática, es conveniente analizar este fenómeno desde un punto de vista histórico. El acoso escolar es un problema que ha existido desde todos los tiempos, solo que la gran relevancia de casos de acoso escolar en la actualidad hace que fijemos nuestra atención en el problema. El “abuso” ha sido muy estudiado en Europa. También en Japón, Estados Unidos, Canadá y Australia (años 70). Dependiendo del país, el significado y alcance del concepto es diferente. Hasta principios de los 70 no comienzan los estudios sistemáticos sobre el tema. En Europa, es a partir de esta década cuando se inician las investigaciones en Suecia y Noruega. Procedente de este último, Olweus (1970) fue el primero en estudiar el acoso escolar. Comienza a preocuparse por la violencia en las escuelas de Noruega en 1973, volcándose en dicho estudio a partir de 1982, cuando tres niños noruegos de entre diez y catorce años se suicidan como consecuencia del acoso al que eran sometidos por sus compañeros de la escuela. A raíz de este caso el Ministerio de Educación noruego inició una campaña contra los problemas de agresores y víctimas en las escuelas de Educación Primaria y Secundaria. Desde los países nórdicos, el interés por el acoso escolar se amplió al resto de Europa y Norteamérica. En los años 80 se traslada al Reino Unido e Irlanda la fuerza de las investigaciones sobre el acoso escolar. Ya, en los años 90, se establecen numerosas experiencias de intervención en Alemania y Holanda. Actualmente Gran Bretaña y Francia son los países que más 7 inquietud muestran en este fenómeno. En Francia las medidas que se adoptan responden a un planteamiento más general de violencia escolar, ya que el fenómeno se examina desde un cuadro más general de violencia juvenil. Siguiendo el modelo inglés encontramos a España, Italia y Portugal (Serrate, 2007:31-32). Antecedentes históricos en Europa. Estudios de la incidencia. Los estudios sobre el fenómeno son bastante recientes. Los países escandinavos son los primeros en estudiar sistemáticamente el maltrato, definieron el fenómeno, estudiaron su incidencia y crearon programas de intervención. Concretamente en 1970, el noruego Olweus, de la Universidad de Bergen, inició el primer trabajo sistemático. En Inglaterra, a final de los años 80 se inician estudios sobre la violencia escolar. El más destacado y significativo, fue realizado por Smith en Sheffield. En Escocia, en 1990 fue Mellor quien llevó a cabo el primer estudio de incidencia del abuso entre iguales financiado por el gobierno de Reino Unido. En Irlanda, se iniciaron los primeros estudios en 1985 (Byrne, 1987, 1999; O´Moore&Hillery, 1989). En Alemania, los estudios de acoso escolar se encuadraban dentro de los de violencia juvenil. Ello impide comparar datos, razón para que no siempre se incluyan los estudios alemanes en las revisiones de maltrato entre iguales. Es durante los años 70 y 80 cuando adquiere cierta atención pública. Para atender problemas diversos derivados de los distintos tipos de violencia, se implanta a finales de la década de los años 80 una Comisión Gubernamental Independiente para la Prevención y Control de la Violencia. Las conclusiones que se extrajeron dieron lugar a propuestas de prevención e intervención que se centran en la responsabilidad y funciones de la escuela, del profesorado y del alumnado. En Italia, el interés por el estudio del fenómeno es muy reciente. En 1996, Genta, Menesini, Fonzi, Costabile y Smith iniciaron el primer estudio. En Portugal, es reciente el estudio del acoso escolar (Pereira y otros, 1996) En España, hasta 1999 con el estudio del Defensor del Pueblo, no hay estudios oficiales. Un grupo de investigadores que estudiaron el fenómeno en Madrid (Viera, 8 Fernández y Quevedo, 1989; Fernández y Quevedo, 1991), llevaron a cabo el primer trabajo sobre la violencia por abuso entre iguales. Desarrollaron un cuestionario de elección múltiple. En 1992, Cerezo y Esteban realizaron otro estudio utilizando la técnica de identificación por parte de los alumnos de sus compañeros agresores y víctimas dando sus nombres. Un resumen de lo expuesto anteriormente: Figura 1. Evolución histórica del acoso escolar por Serrate (2007). Fuente: (León, 2014) 1.2 El planteamiento del problema Uno de los problemas actuales del acoso escolar, es que cada vez es más intenso, los matices sexuales intervienen más pronto y el fenómeno en general ofrece más peligro debido a una creciente brutalidad social e insensibilización ante la violencia. A esta problemática se une, la falta de recursos para prevenir este fenómeno y la dificultad 1968 1970 1980 1990 ACTUALIDAD Konrad Lorenz Mobbing (acosar, rodear) Países escandinavos (Noruega , Suecia) Dan Olweus Bullying (Del inglés bully=matón/abusónyt o bully =intimidar Reino Unido e Irlanda Alemania y Holanda Italia (1996) Portugal (1996) España (1999/2006) 9 para identificarlo. A menudo resulta difícil reunir datos sobre incidente de acoso escolar entre los niños pequeños por muchas razones. Por ejemplo. Muchas veces adultos y niños no entienden lo mismo por acoso e intimidación; tal circunstancia puede reducir la fiabilidad del sistema basado en cuestionario (Harris &Petris, 2003:34). Hay muchos factores que inciden en la violencia, pero creo que está es en gran medida una conducta aprendida y que este aprendizaje se produce en muchos contextos, no solo en la escuela. Puede ser que el niño empiece a imitar conductas agresivas que se desarrollan en el ámbito familiar. Rigby (1996), señala que los niños, durante sus primeros años de vida, mucho antes de ir a la escuela, desarrollan formas de comportarse y de reaccionar ante los acontecimientos, y esto afecta a la manera en que se relacionan con los demás en la escuela. Es evidente que la conducta de acoso y amenaza se manifiesta a menudo dentro de la jornada escolar pero también hay que considerar la familia y su relación con el acoso escolar. Por ello, la mejor forma de solucionar los problemas del acoso es ante todo, enseñar a los alumnos a prevenir las conductas agresivas. Dado que se tratan de conductas aprendidas, es fundamental que se aborden en sus primeras fases, cuando se pueden desaprender. En el caso de que ya existen los problemas de acoso e intimidación entre escolares, se pueden considerar una serie de intervenciones que abordan de manera específica las necesidades de los niños más pequeños. Tenemos que tener siempre presente que tanto si se trata de prevenir el acoso como si se trata de intervenir hay que tener en cuenta estas tres cosas (Harris; Petris, 2003:44): -Cualquier tipo de conducta de acoso es un problema grave para todos los implicados. -Los adultos (padres, orientadores, profesores) y los niños se deben implicar juntos en la resolución del problema. -Para obtener resultados duraderos, es necesario un planteamiento integral que incida en el conjunto de la escuela. 1.3 Objetivos 16 incluso cuadros depresivos, lo que dificulta su integración en el medio escolar y el desarrollo normal de los aprendizajes” Otra definición del acoso escolar es la siguiente: Según Ortega (1999), Avilés (2006) & Serrano (2006) el acoso escolar, también conocido como maltrato entre iguales o bajo el término en inglés “bullying” acuñado por Dan Olweus, es un tipo específico de violencia que viene caracterizado por comportamientos violentos reiterados sobre la misma persona, agresiones a nivel físico y psicológico, desigualdad entre el agresor y la víctima, y la intencionalidad del agresor de hacer daño. Voors (2000), afirma que el acoso se produce cuando uno o varios de los protagonistas se complacen en un abuso de poder que perjudica reiterada y sistemáticamente a otros. Este autor descompone dicha definición en tres criterios: 1. En el acoso se producen actos negativos reiterados y sistemáticos contra la víctima. 2. En el acoso debe existir un desequilibrio entre el niño que instiga el acoso y el blanco del mismo. 3. Como resultado del episodio de acoso, se produce un contraste de sentimientos entre el que induce el abuso y el blanco. 2.2.1¿Cómo diferenciamos el bullying de otros fenómenos paralelos? Es importante diferenciar las malas relaciones del fenómeno de acoso escolar porque no podemos hablar de bullying como si se tratara de mera indisciplina o de mal comportamiento. Tenemos que evitar estos malos comportamientos, ya que son fenómenos perturbadores que pueden degenerar en problemas de violencia si no se resuelven de una forma adecuada, pero es importante no confundirlos con el bullying (Serrate, 2007:18) Los conflictos y las malas relaciones entre iguales, los problemas de comportamiento o de indisciplina son fenómenos perturbadores pero no son verdaderos problemas de violencia, aunque pueden degenerar en ellos si no se resuelven de una forma adecuada (Serrate, 2007:18). En el tema del acoso escolar no se está hablando de 17 situaciones normales entre escolares, ni de bromas entre los menores. En el caso del bullying la conducta es continua y el agresor es más fuerte y más poderoso que la víctima. Es importante distinguir lo episódico de lo habitual (Serrate, 2007:19) 2.3 Características del acoso escolar Para poder hablar de acoso escolar, deben estar presentes las siguientes características (Roldán, 2011:214)  Debe existir una víctima indefensa atacada por un matón o un grupo  Persistencia-continuidad: existencia de una acción agresiva repetida, durante un período largo de tiempo y de forma recurrente. Es indispensable diferenciar lo episódico de lo habitual para hablar del acoso escolar.  Dolor de forma sostenida: la agresión supone un dolor no sólo en el momento del ataque, sino de forma mantenida, ya que crea la expectativa en la víctima de poder ser blanco de futuros ataques. Indefensión aprendida.  Desigualdad de poder entre el más fuerte y el más débil: Es una situación desigual, de indefensión para la víctima.  Desequilibrio de fuerzas: La relación de igualdad, el carácter horizontal de la interacción entre iguales desaparece cuando hablamos de maltrato, encontrando una relación jerárquica, de dominaciónsumisión entre el agresor y la víctima.  Dirigida a un sujeto. Ejercida en solitario o en grupo: El objetivo de la intimidación suele ser un solo alumno aunque también pueden ser varios pero este caso se da con mucha menos frecuencia. La intimidación se puede ejercer en solitario o en grupo, pero se intimida a sujetos concretos. Nunca se intimida al grupo. Hay formas de maltrato que se prestan a ser realizadas más de modo colectivo, entre ellas el “no dejar participar a un tercero”. 18 Para explicar las características de forma más concreta cito una serie de ejemplos (Roldán,2011:214):  Cuando un chico /a se mete con otro compañero insultándole, poniéndole motes, burlándose de él, amenazándole, tirándole sus cosas, pegándole o diciéndole a los otros que no se junten con él.  Cuando en el patio, en el recreo, en los servicios, en el transporte escolar, en gimnasia y en la propia clase sucede, a veces, que unos compañeros se burlan de su aspecto , se ríen de ellos, y luego dicen que ha sido jugando o que el otro es un quejica.  Cuando algunos chicos/as les dicen a los demás que no le hablen a otro, para que no tenga amigos, o le acusan de algo siendo mentira…  Cuando un grupo de chicos/as levantan rumores falsos sobre otro, simplemente porque no quiere salir con ellos o no está dispuesto a hacer lo que ellos quieren. 2.4 Mitos del acoso escolar Todos los mitos que expondré a continuación, son creencias, visiones, estereotipos acerca de la violencia en la escuela, que circulan por los medios de comunicación (Roldán, 2011:216). Éstos se deberían de eliminar. Sabemos que la problemática que ocurre cuando se genera una situación de bullying, es muy grave. Por ello, debemos de tomarnos en serio cada advertencia y cada síntoma que pensamos que puede ser desencadenante de tales situaciones (Voors, 2000:32) Algunos mitos que encontramos son los siguientes (Voors, 2000:36-42):  MITO PRIMERO: EL ACOSO ESCOLAR ES VIOLENCIA FÍSICA Cuando se les pide a los jóvenes que den una definición de acoso escolar, las primeras respuestas suelen referirse a peleas, puñetazos, empujones y puntapiés. Lo mismo que la mayoría de los adultos, estos menores creen que se les están hablando de 19 los enfrentamientos físicos. En realidad, el acoso verbal se da con más frecuencia que el acoso físico. La forma más corriente de acoso escolar consiste en insultos. Cuando los niños pasan de los grados elementales a los medios y superiores aumenta la frecuencia del acoso relacional, sobre todo entre las niñas. Pocas personas reconocen que insultar o hacer el vacío sean formas de acoso.  MITO SEGUNDO: SON JUEGOS DE NIÑOS Debemos impedir que nadie se libre con la socorrida excusa de que “ha sido una broma” o “estábamos jugando”. Ciertamente el juego es necesario para que los niños adquieran las competencias sociales. Mediante el juego y los deportes se aprende a cooperar, a compartir, así como el respeto mutuo. Las burlas humorísticas entre hermanos o amigos pueden ser una manera de demostrarse mutuo afecto. Pero cuando se ofende a uno, sea de palabra o de obra, eso nunca tiene gracia y debe tomarse muy enserio.  MITO TERCERO: EL ACOSO ES UNA VÍA NORMAL PARA VENTILAR CONFLICTOS La conflictividad e incluso la agresividad son aspectos inevitables de toda relación entre niños provistos de verdadero contenido. Aprender cómo se resuelven los conflictos es una de las competencias sociales que todo niño debe adquirir mientras va madurando. No es fácil aprender a tomar y a ceder. La cooperación, la empatía y el compromiso requieren un aprendizaje lleno de conflictos. Los juegos y la elección de amigos se basan en conseguir lo que uno quiere. Cuando esa necesidad se ve contrariada, la reacción habitual es el rechazo contra el otro. Al abusón, sin embargo, no le interesa este mecanismo de tomar y ceder mutuamente. Lo que él hace es fijarse en alguien que sea más débil en lo físico, en lo intelectual o en lo social, para atormentarlo. De ellos extrae una sensación de superioridad, de derecho a adquirido. A diferencia del niño de corta edad, que rechaza a un compañero por egoísmo, el instigador del acoso rechaza al otro porque se considera superior a él y, por consiguiente, cree tener derecho a intimidarlo. Como el abusón no ha desarrollado la socialización normalmente, no es exacto decir que “son cosas de niños” para explicar el comportamiento abusivo. 20  MITO CUARTO: EL ACOSO ESCOLAR ES COSA DE MUCHACHOS La mayoría de los adultos, invitados a conjuntar la figura del abusón, describen a un chico. Es verdad que los chicos tienden a ser más activos físicamente que las chicas, de modo que sus actividades en la escuela y en el barrio resultan más visibles. También suelen confesar de buena gana sus abusos. Pero también hay acoso entre las chicas, que pueden ser tan crueles como los chicos. Aunque las ofensas por acción son menos frecuentes entre ellas, lo compensan con el acoso verbal y son más propensas que los chicos a utilizar procedimientos de acoso relacional como la exclusión. También existe, el acoso escolar entre chicos y chicas, de ellos a ellas o viceversa. Este tipo de acoso suele tener una connotación sexual incluso entre menores de muy corta edad.  MITO QUINTO: ACOSA O SER ACOSADO NO HACE NINGÚN DAÑO DURADERO Las injurias a cargo de compañeros se han normalizado hasta tal punto que muchos adultos no quieren creer que afecten a la personalidad incipiente del niño en ninguna medida sería ni duradera. Se tiende a considerar el acoso escolar como síntoma de una fase provisional, a superar por los menores conforme van desarrollándose. Es verdad que los niños superan de manera espontánea ciertas conductas y actitudes. Pero la pauta disfuncional del acoso no es una de ésas. Las consecuencias de los abusos tienden a durar toda la vida si no se interviene pronto para corregirlas. No obstante, y aunque los niños no superen esa etapa por su cuenta, sí es posible ayudarles a conseguirlo y evitar los problemas subsiguientes. El acoso es un comportamiento aprendido, y ésa es la buena noticia, porque todo comportamiento adquirido por aprendizaje puede ser cambiado. De manera similar, el que ha sido blanco de abusos en la infancia no se libra tan fácilmente de los efectos secundarios.  MITO SEXTO: EL ACOSADOR SE OBSERVA SÓLO EN LOS NIÑOS 21 Se cree demasiado a menudo que el acoso es una anomalía típica de la infancia, lo que pasa por alto la realidad de que algunos adultos también se creen con derecho a abusar de su poder para intimidar al otro, física, verbal o socialmente. En una palabra también son unos abusones. Por lo general no los consideramos como tales, sino que decimos que su conducta es ruda, desconsiderada o tal vez ilegal. Sin embargo, el acoso escolar existe porque también existe el acoso entre adultos. Es así de sencillo: el papel del abusón se aprende copiando los modelos adultos. Entre los que sustentan esos modelos de rol figuran los padres, los enseñantes, los famosos del deporte y de los medios, y otros muchos adultos que ejercen influencia sobre la vida de los menores.  MITO SÉPTIMO: SOPORTAR EL ACOSO LE CURTE A UNO Hay una creencia muy difundida entre los adultos y los escolares de que el acoso “curte” a los débiles y los enseña a ser fuertes. Eso de “curte” se interpreta como que ayuda a construir una imagen de sí mismo más positiva y enseña a enfrentarse a las dificultades de la vida. Pero, en contra de esa creencia muy difundida tanto entre los niños como entre los adultos, el acoso escolar no curte o templa a nadie. Soportar el acoso no sirve para que el niño construya una autoimagen más fuerte, como tampoco le adulto tiene mejor concepto de sí mismo después de haber sido víctima de un atraco. O mejor dicho, el efecto es totalmente contrario. El niño que ha sido blanco de acoso escolar padece depresiones con más frecuencia y tiene menos autoestima. Es también propenso a sufrir fobias y estados de ansiedad.  MITO OCTAVO: EL ACOSO ESCOLAR VIENE A SER UN RITO DE PASO Acosar o ser acosado se contempla con frecuencia, sobre todo, entre adolescentes, como una especie de prueba, a ver si uno es capaz de enfrentar la dureza percibida de la vida. Esta actitud se basa en el razonamiento erróneo de que el sujeto capaz de soportar un acoso, o de acosar a otros, está preparado para entrar en una etapa superior.  MITO NOVENO: EN EL ACOSO, EL PROBLEMA LO TIENE EL ACOSADO Según promedios estadísticos, en una escuela corriente el 60 por ciento del alumnado no es ni abusador ni blanco del abuso, pero sí testigo presencial. Los adultos 22 no suelen hacer caso de los mirones, aunque cuando se interroga a éstos también se ven profundamente afectados. A menudo declaran que les habría gustado hacer algo, pero no supieron cómo conducirse y además tuvieron miedo de que la agresión se volviese contra ellos. Aunque no han tomado parte activamente, tienen la sensación de haber contribuido de alguna manera al abuso y sienten remordimiento por no haber intervenido. Estas sensaciones de confusión y culpabilidad también son perjudiciales para la autoestima. Con frecuencia los espectadores se sienten víctimas, y además el quedarse mirando mientras otra persona es objeto de malos tratos puede causar insensibilidad y sentimiento de impotencia.  MITO DÉCIMO: FENÓMENO NOVEDOSO Se trata de un fenómeno novedoso, propio de los tiempos que corren y de la naturaleza de la juventud actual. Y de la dejadez y abstención de los padres y profesores: No es una novedad, los fenómenos de violencia escolar se han producido siempre y quizá en la misma o mayor intensidad. Ahora son más visibles porque afectan a más personas, y porque los medios de comunicación, los padres y la sociedad en general, se han hecho más sensibles a todo lo relacionado con la educación. 2.5 Tipología del acoso escolar Según Serrate (2007) existen diferentes tipos de acoso escolar: acoso físico, acoso verbal, acoso psicológico, acoso sexual, otros (hostigamiento) y ciberbullying. En la siguiente tabla se presenta cada uno de estos acosos, el tipo de acciones que conllevan en el sujeto y las características que presenta. TIPO DE ACOSO ESCOLAR TIPO DE ACCIONES CARACTERÍSTICAS Acoso físico Acciones físicas Golpes, empujones, patadas, pellizcos, mordiscos, escupitajos, amenazas con armas, encerrar en el baño, etc 23 Es más fácil de identificar Acoso verbal Acciones verbales Amenazas, burlas, insultos, tomar el pelo, poner motes, etc “El niño es muy sensible a este tipo de agresión, porque no tiene todavía una noción consolidada de su propia personalidad (Voors, 2000:25) Acoso social o Relacional Acciones no verbales y sin contacto físico Muecas, gestos obscenos, crear rumores, etc Pretende aislar a la víctima del resto del grupo y compañeros. Se trata generalmente de una persecución y acoso mediante comentarios, abuso verbal, insultos, actitudes, amenazas y agresiones Acoso Psicológico Acciones no verbales y sin contacto físico Humillar, ridiculizar, hacer novatadas, provocar y buscar pelea, etc. Se generan acciones encaminadas a minar la autoestima del individuo y 24 fomentar su sensación de inseguridad y temor. Acoso sexual Acciones físicas Abusar, acosar y chantajear sexualmente. Otros (hostigamiento, manipulación, coacción) Acciones verbales Robar, chantajear, esconder objetos, manipular, etc. Cyber –bullying Acciones verbales Acoso on-line Tabla 1. Tipos de acoso escolar por Serrate (2007). Fuente: (León, 2014) 2.5.1 Cifras de cada tipo de acoso: incidencia, género, curso y edad. Orden de incidencia Las agresiones verbales por parte de otros compañeros, aparecen como la modalidad de abuso entre iguales más frecuente (Rodriguez,2006:30) Afecta a un tercio de los alumnos. Las agresiones físicas a la persona o a sus propiedades aparece en un 5 por ciento de los casos. Las amenazas dirigidas a generar miedo se encuentran en algo más del 8 por ciento. Entre el 14 y el 9 por ciento afirma ser objeto de exclusión. Los casos de amenazas y con armas y acoso sexual son muy raros en todos los estudios. Las agresiones más graves como el chantaje o las amenazas con armas presentan una frecuencia menor, menos del 1 por ciento. El acoso sexual, no llega al 2 por ciento (Informe del Defensor del Pueblo, 1999) Género y tipo de acoso En general la participación de los chicos en los sucesos de maltrato supera a la de las chicas. Ellos son agresores y víctimas en mayor número de ocasiones de acoso escolar que ellas, a excepción de la conducta denominada como “hablar de otros”, en donde hallamos a más chicas como agresoras y victimas, y también encontramos a mas chicas “testigos-espectadoras “de lo que sucede alrededor. Podemos observar, que la 25 agresión verbal y la agresión física directa son los tipos de acoso escolar que llevan a cabo de manera más habitual los chicos. Las agresiones indirectas, sean de carácter verbal o social, son llevadas a cabo y sufridas con mayor incidencia por las chicas (Rodríguez, 2006:30) Curso edad y tipo de acoso Entre los doce y los catorce años encontramos más episodios de maltrato y va descendiendo paulatinamente hasta los dieciséis años. El número de víctimas es mayor en el primer curso de la primera etapa y la cantidad de agresores es mayor en el segundo curso de la misma etapa (Rodríguez, 2006:31) Es importante saber que algunos tipos de maltrato pueden aparecer con más frecuencia en edades superiores (Avilés Martínez, J.M. CIMEI. Cuestionario sobre intimidación y maltrato entre iguales. Valladolid, 1999) Las agresiones son protagonizadas en la mayoría de los casos por alguien de la misma clase que la víctima, a excepción de las “amenazas con armas” que se producen por compañeros de cursos superiores (Rodríguez, 2006:31) Público/Privado y tipos de acoso En pocos casos la diferencia entre centros públicos y privados se manifiesta de modo significativo. Sin embargo, hay más sujetos que padecen denigraciones, y también más alumnos que aceptan difamar en los centros privados (Rodríguez, 2006:32) Escenario de cada tipo de maltrato Tener en cuenta los lugares en los que aparece cada tipo de maltrato puede resultar útil a la hora de tomar medidas para prevenir cada uno de ellos (Rodriguez,2006:32) Observamos una gran variedad de escenarios donde se llevan a cabo las agresiones en los centros docentes. Encontramos que dependiendo del tipo de agresión varía el lugar donde se produce (Rodriguez, 2006:33) En general el aula aparece como el escenario más habitual de agresiones. La clase es el lugar de preferencia para los insultos, motes y el acoso sexual, y especialmente para romper o robar objetos. Encontramos que “agredir verbalmente” aunque aparece en todos los lugares, predomina en las aulas (Rodríguez, 2006:33) 32 Si la víctima se inhibe y el grupo participa o apoya la situación, ello dará alas al acosador que insistirá con nuevas tentativas más atrevidas (Barri, 2013:32) 2.7 Factores causales o favorecedores del acoso escolar Hay una serie de factores o variables que facilitan la aparición del fenómeno y que mantienen en el tiempo este tipo de conductas. Estos factores se distribuyen en diferentes ámbitos (Roldán, 2007:224-226): ÁMBITO FAMILIAR  Actitud emotiva de los padres: una actitud negativa, carente de afecto hacia sus hijos, incluso de rechazo.  Grado de permisividad de los padres: ante la conducta agresiva del niño. Deben aprender dónde se encuentran los límites a su conducta y las consecuencias que obtendrán por su incumplimiento  Métodos de afirmación de la autoridad: uso del castigo físico y maltrato emocional. Este tipo de métodos generará más agresividad.  Periodos de crisis o transformación de su contexto familiar, acontecimientos traumáticos, enfermedades, divorcios, etc. ÁMBITO ESCOLAR  Frecuentes cambios de colegio, por distintas causas; desde razones objetivas, como el cambio de residencia familiar, a las provocadas por las dificultades de integración social.  Chicos/as de nuevo ingreso en el centro educativo, que provienen de contextos escolares muy diferentes  Modificaciones importantes en los cursos, como consecuencia del cambio de profesorado, del cambio de etapa de ciclo  Sistema disciplinario laxo, inconsistente, ambiguo o extremadamente rígido 33 ÁMBITO SOCIAL  Contagio social: el modelo que actúa en un grupo influye en todos los espectadores, en el caso de la agresividad, muchos chicos se mimetizan con los agresores, aunque ellos no lo hagan directamente.  Difuminación de la responsabilidad individual: el actuar en grupo o acompañados de otros reduce los sentimientos de culpa que se producirán en solitario.  Cambios en la percepción de la víctima: si la víctima acumula insultos, ataques continuados, etc.  Medios de comunicación: se han convertido en un contexto educativo informal de gran importancia en el desarrollo y aprendizaje de nuestro niños 2.8 Indicadores del acoso escolar La mayoría de los casos de bullying no son denunciados, resulta de gran interés detectarlos para poder erradicarlos (Barri, 2006:20) Serrate (2007) sugiere algunos indicadores que nos permiten identificar si un niño está siendo acosado o por el contrario, si es acosador. En primer lugar, se describe los indicadores que muestra un niño acosado en diferentes contextos: familiar y escolar FACTORES FACTORES AMBIENTE FAMILIAR FACTORES AMBIENTE ESCOLAR Presencia de lesiones físicas Falta escolar frecuente Cambios de humor muy frecuentes Descenso en el rendimiento escolar Síntomas de depresión Apatía y tristeza 34 Pasar mucho tiempo solo y no salir con los amigos Alumno que no es escogido para trabajo en grupo No rendir lo suficiente en la escuela Soledad Miedo a ir al colegio Ausencia de relaciones en el colegio Síntomas psicosomáticos antes de ir al colegio Murmullos y burlas cuando el alumno quiere expresarse No hablar del colegio Viene a la escuela con daños físicos Se pone nerviosa al participar en clase Conflictos entre compañeras Tabla 2. Indicadores del niño acosado en el ámbito familiar y escolar por Serrate (2007). Fuente: (León, 2014) En segundo lugar, explica los indicadores que presenta un niño en dos ámbitos: familiar y escolar, cuando acosa a otro compañero. AMBIENTE FAMILIAR AMBIENTE ESCOLAR Ausencia de empatía con el sufrimiento de los demás No cumplir las normas de clase Prepotente y violento con Burlarse de los demás 35 hermanos y amigos cuando intervienen en clase Hablar mal de los compañeros de su clase Comportamiento agresivo Burlarse de sus iguales Dominantes con sus compañeros de clase Haber sido acusado más de una vez por peleas con sus iguales No asumir la responsabilidad de su acción Falta de cumplimiento de las normas en casa Enorgullecerse de su conducta agresiva Tabla 3. Indicadores del niño acosador en el ámbito familiar y escolar por Serrate (2007). Fuente: (León, 2014) 2.9 Causas del bullying Son muchas las causas que provocan la aparición del bullying, aunque existen unos factores de riesgo que hacen que una persona tenga más posibilidades de convertirse en un maltratador, no ocurre así con las victimas que tienen perfiles distintos y que finalmente sólo tienen en común el parecer “una presa fácil”. Si unimos en una misma persona factores de violencia, ya sea a través de lo que se ha visto en casa como en la televisión, en los videojuegos, una situación de exclusión social o factores que han desencadenado dolor y rabia sin canalizar, tenemos muchos factores para que la persona decida utilizar la única arma que ha conocido de relación: la violencia (Roldán, 2011:35) En el acoso escolar influye la situación familiar, ya sea con dinero o sin, unos padres estresados y un entorno con problemas, ocasionando que el menor puede sentirse alejado o solo, o puede sentir que está en un entorno violento. Debemos tener claro que 36 tanto la víctima como el acosador pueden pertenecer a un mismo entorno (Roldán, 2011:36) Cuando hablamos de la familia, lo que tenemos es un núcleo social donde estamos aprendiendo modelos de conducta. Así pues, si en este entorno los menores viven en una infancia de violencia, lógicamente este comportamiento afectara en el futuro. Un menor que en su casa está viviendo una situación de violencia e incluso de maltrato hará que esto se refleje en su vida social. Este menor tendrá con bastante seguridad problemas de relación social (Roldán, 2011:36) Un factor que marca y marcará la vida de una persona es la educación que ha tenido, y lo que ésta ha causado en la persona. Así pues una educación laxa donde las normas no existen causará que la persona no tenga limites, que no sea capaz de saber dónde está la línea entre el bien y el mal. Este tipo de menor se caracteriza por vivir en un ambiente donde todo se consiente (Roldán, 2011:36) El niño que ha sido un menor “tirano” tiene una enorme facilidad para sentirse frustrado, abandonado y difícilmente empatiza con los demás porque ha sido educado en unos principios que sólo marcan la importancia de sus propias necesidades. Lógicamente estos hábitos serán reproducidos en la escuela y con sus compañeros (Roldán, 2011:37) En todo este proceso merece mención también la ceguera selectiva que los padres a menudo se empeñan en tener. El no querer ver en un menor que no se adapta, que tiene problemas, es lo peor que como padres podemos estar haciendo (Roldán, 2011:37) Por otro lado, tenemos la escuela donde hay que tener en cuenta que hace falta tener un control sobre los menores. Los problemas del alumno con el profesor pueden estar mostrando el indicio de un problema. Cuando el menor tiene insatisfacción, no se siente a gusto con los profesores o empieza a culpar de sus problemas a los otros, el menor está solicitando atención. Este malestar podrá ser llevado a una bajada de motivación, rabia incluso odio contra aquellos que le rodean (Roldán, 2011:38) Los medios de comunicación tienen mucho que ver con esta problemática, ya que nada es más directo que los mensajes que llegan a través de televisión o Internet y 37 sin control. Estos comportamientos e ideas que ellos reciben teniendo más o menos fuerza, acaban teniendo valor de repetición (Roldán, 2011:38) 2.10 Perfil del agresor y perfil de la víctima Cuando hablamos de agresores y víctimas estamos continuamente numerando una serie de características que considero que hay que dejar claras. Tenemos que tener claro que no significa que el perfil sea exactamente así, estos son los perfiles medios que pueden tener desviaciones y aparecer o no en alguno de los comportamientos (Serrate, 2007: 95) Por lo que respecta a la víctima a menudo hablamos de un menor con tan solo un amigo entre sus compañeros, o incluso con ninguno, mostrando niveles de aislamiento altos y dificultades de comunicación, generando así una baja popularidad. Con este perfil ya hemos dado al agresor una parte del trabajo hecho, pues la persona ya está de por si aislada, cosa que la hace socialmente débil. También se podrán dar en mayor o menor medida otras cosas que van a influir como que manifieste rechazo ante la violencia, no sabiendo defenderse ante un ataque. También puede existir previamente una situación de inseguridad o baja autoestima causada por problemas físicos, intelectuales y sociales. Una vez la victima está siendo acosada, desarrollará un sentimiento de culpa por no ser capaz de solucionar el problema, negando la situación. Otra de las cosas que hay que evitar es la sobreprotección a los hijos, el hecho de que no se enfrenten a los pequeños problemas de la vida, acabará generando una ausencia de capacidad de razonar el problema (Serrate,2007:96) Por lo que respecta al agresor también estaríamos hablando de un menor aislado, aunque por distintos motivos. El agresor no es necesariamente alguien popular, aunque si es posible que sea alguien conocido entre sus compañeros, pero sus comportamientos antisociales han causado la distancia y el miedo entre sus compañeros que prefieren no estar cerca de él. Así mismo éste se juntará con una camarilla de seguidores que le aplaudirán y compartirán sus actitudes, en alguno de los casos para poder gozar de la protección del líder (Serrate, 2011:121) 38 El agresor tendera a mostrarse en sus actividades diarias , intolerante con aquellos que no son o no piensan como él, también a enfadarse de manera exagerada ante los errores, tendrá imposibilidad de seguir las normas establecidas, se mostrará rebelde en sus relaciones con los adultos y su rendimiento escolar será bajo. El acosador tendrá un autoestima medio alta, ya que su capacidad de autocritica es nula y lo que hace es buscar la manera de reforzar sus conductas rodeándose de compañeros como ya se ha dicho que sigan sus juegos (Serrate, 2011:122) 2.11 Consecuencias personales y psicosociales del acoso escolar Consecuencias para las víctimas Para las víctimas, puede resultar terrorífico ser objeto de abuso, no sólo por lo que supone de daño físico y psicológico sino también por el daño moral que les provoca la humillación de ser considerado estúpido, un débil y un marginado social. La víctima, llena de temores, suele percibir su situación causada por su propia debilidad social y su escasa capacidad para afrontar las relaciones interpersonales; sin contemplar que éstas son especialmente injustas y duras para él /ella. Su autoestima se devalúa y la imagen de sí mismo/a se deteriora, lo que le aísla cada vez más y termina afectando gravemente a su rendimiento académico (Roldán, 2011:88) Como síntesis, decir, que las consecuencias que puede generar el acoso escolar en las víctimas son depresión, insomnio, pérdida en la capacidad de establecer relaciones de amistad, escasa confianza, deseo de venganza, fracaso escolar, adicción a sustancias y suicidio (Roldán, 2011:88) Algunas víctimas del maltratato de sus iguales, cuando se perciben sin recursos para salir de esta situación, terminan aprendiendo que la única forma de sobrevivir es convertirse, a su vez, en violentos y desarrollar actitudes maltratadoras hacia otros. Los violentos, ante la indefensión de la víctima y la pasividad de los espectadores, refuerzas sus actitudes abusivas y transfieren estos comportamientos a otras situaciones sociales. El problema se agrava, adquiere una dinámica de incontabilidad y aparece la falsa creencia de que la violencia es inevitable, lo que, desde una posición teórica rigurosa, debemos negar (Roldán, 2011:89) 39 Consecuencias para los agresores En el extremo, pero formando parte de un perverso vínculo psicosocial, están los violentos. El chico/a que es prepotente con el compañero/a que encuentra más débil o con menos capacidad de respuesta a sus agresiones, se justifica acusando de provocación a la víctima o afirmando que se trata de una broma. El abusón busca la complicidad de otros y consigue la tolerancia de los adultos mediante la minimización de la intencionalidad de herir. Algunas consecuencias que se generan en los agresores son: delincuencia juvenil y fracaso escolar (Roldán, 2011:89) 2.12 El bullying en las tic: el ciberbullying Actualmente vivimos una progresiva incorporación de las nuevas tecnologías en cualquiera de los ámbitos donde nos movemos, la llamada Sociedad de la Información. Su uso, inicialmente con fines militares, se ha extendido a todos los ámbitos de la vida: el personal, la sanidad, el comercio, etc (Roldán, 2011). Estas tecnologías se están incorporando en el mundo de los menores, donde éstos tienen acceso a múltiples aplicaciones. A veces los adultos no somos consientes del grado de “experiencia” de los menores con estos instrumentos y pensamos que con ellos, los niños pueden favorecer su aprendizaje escolar. Pero deberíamos de tener en cuenta también el posible uso “des –igualitario” de las nuevas tecnologías contribuyendo a la aparición de fenómenos como el acoso escolar (Roldán, 2011). A continuación, voy a explicar los orígenes de este fenómeno y las consecuencias que puede acarrear para el menor. 2.12.1) Orígenes y definición ciberullying El bullying apareció primero en los centros escolares y podía irse extendiendo a los diferentes ámbitos del niño, como actividades extraescolares y deportivas. Con la incorporación de las nuevas tecnologías en la escuela y los hogares, el acoso escolar evoluciona hacia el fenómeno del ciberbullying (Roldán, 2011:229) 40 El ciberbullying es una de las variaciones del acoso escolar que se caracteriza porque el menor es amenazado, acosado y humillado continuamente por otro menor utilizando Internet y las nuevas tecnologías (Roldán, 2011:300-305) El fenómeno del ciberbullying ha crecido en los últimos años ligado a la generalización del acceso a Internet, redes sociales o el uso del móvil por parte de la población juvenil e infantil (Roldán, 2011) El uso de las TIC (Tecnologías de la información y comunicación) para acosar a un igual, no es un juego de niños, puede causar un grave daño al menor, desprotegiendo su intimidad y vulnerar la ley. 2.12.2) Consecuencias ciberbullying La propia definición de bullying implica prolongación en el acoso, el cual da lugar a un descenso de autoestima, un aislamiento respecto al grupo y a la sociedad y, a largo plazo, la aparición de rasgos de depresión o ansiedad (Roldán, 2011:309) Es posible que el acoso se lleve a cabo únicamente a través de las TIC y quede muy desapercibido en el centro educativo. De esta manera el menor acosado se encuentra en una situación de mayor vulnerabilidad y las agresiones pueden ser más dañinas que en el acoso escolar “simple”. Además el abuso virtual se puede llegar a producir durante 24 horas del día y no sólo en la escuela (Roldán, 2011:309) El agresor del bullying visible, la tener éxito con conductas intimidatorias frente a los compañeros, puede elevar las probabilidades hacia una conducta delictiva en un futuro y ver en este comportamiento una nueva forma para conseguir sus objetivos. Por el hecho de aprender a comportarse de este modo para conseguir lo que quiere, el agresor puede llegar a extender esas formas de dominio del otro a la convivencia doméstica (Roldán, 2011:310) Las peores consecuencias las sufre la víctima del ciberbullying. Sufrir acoso puede acabar en fracaso escolar, ansiedad anticipatoria o fobia al colegio, con lo que configura una personalidad insegura para el desarrollo óptimo de la persona, a nivel personal y social. Y la peor consecuencia de todas, el suicidio, como única vía para escapar de la situación (Roldán, 2011: 310) 41 2.13 La educación en la no violencia desde la etapa infantil Uno de los objetivos a largo plazo de esta primera etapa del ciclo escolar es que los pequeños desarrollen hábitos positivos de convivencia y que aprendan a respetarse. Se persigue que descubran que no se trata de que no haya conflictos, sino de resolverlos de manera pacífica (Rodríguez, 2006:39) La mayoría de los niños de entre tres y seis años se sienten seguros cuando consiguen la aprobación social, aunque con diferentes matices. A los tres años se persigue la aprobación del docente; en los dos años siguientes, la de los amigos (Rodríguez, 2006:39) A veces, muchas de las iniciativas de los niños de preescolar tienen está motivación, por lo que los elogios constituyen una buena herramienta de trabajo. Entre los tres y los cuatro años los elogios son necesarios para formar su autoestima, y cuando se desaprueba la acción de un niño de esa edad, éste puede sentirse culpable y manifestarlo con conductas destinadas a llamar la atención, como la agresividad. A los cinco años, aunque los elogios no son imprescindibles, si el niño no los recibe probablemente se volverá autoritario, rebelde y se enfrentará al docente y a los padres (Rodríguez, 2006:40) Por otra parte, no hay que olvidar que los niños de tres años saben muy bien cuando hacen daño a otro y pueden negociar cuando ven peligrar sus posesiones. También pueden aprender sin problemas a pedir disculpas y a aceptarlas. A partir de los tres años incluso saben que son diferentes del resto de las personas y que algunos tienen ventajas sobre otros (Rodríguez, 2006: 40) La conducta de muchos niños de entre cuatro y cinco años empeora cuando, tras serles encomendada una tarea, sienten que no pueden llevarla a cabo. Ante la acumulación de frustración, es habitual que se enfaden, que tiendan a culpar a la primera persona que se cruce en su camino. También ésta es la razón por la que suelen mostrarse tan irascibles, arbitrarios y autoritarios que no ven que existen otros modos de realizar las cosas. Se sienten tan mal que no pueden relajarse. Lo importante en estos momentos es que el docente les ayude a llevar a cabo sus proyectos (Rodríguez, 2006:40) 48  APOYAR Y ACEPTAR LOS SENTIMIENTOS DEL NIÑO: El blanco del acoso suele experimentar cólera, tristeza y miedo. Es indispensable que los padres sepan aceptar esos sentimientos. El niño debe saber que son válidos siempre, aunque su manera de planteárselos o de reaccionar ante el problema no sea la más adecuada. Cuando note que sus sentimientos son aceptados, el niño se animará a hablar de lo que le ha ocurrido y estará mejor dispuesto para considerar diferentes maneras de abordar el problema.  AYUDARLO A DETERMINAR POSIBLES SOLUCIONES: Ante todo hay que recordar que el problema del acoso escolar es del niño, no de los padres. Pueden darle su afecto incondicional, la confianza para desenvolverse, pero la tarea de ponerle freno al acoso le incumbe a él. Los padres tienen que ayudarle a idear maneras de enfrentarse al problema. Una buena manera de generar ideas es organizar con el niño una “tormenta de ideas”, aportando sugerencias de ambas opiniones para que el niño intente solucionar el problema. 2.14.2.4) Enseñar al niño a oponerse sin riesgo al acoso La respuesta asertiva contribuye mucho a la protección del niño frente al acoso escolar. Pero a menudo confundimos “comportarse de manera asertiva” con la réplica agresiva de palabra o de obra. Por tanto, vamos a examinar más de cerca qué es la asertividad (Voors, 2005:90) Actuar con asertividad significa, decirle al otro con exactitud ñp que uno quiere: cara a cara, de manera concreta y con sinceridad. Muchos niños de corta edad, apenas cuentan con una gama de respuestas a la hora de enfrentarse al conflicto entre compañeros. Por lo general no conocen más que dos reacciones: pelear o huir. Para todos los niños, por tanto, es importante que aprendan a afirmarse de manera asertiva, ya que ello pone en sus manos los medios para resolver un problema sin tener que pasar enseguida a los extremos de pelear o sufrir vergüenza (Voors, 2005:90) ¿ Cómo enseñar la asertividad al niño? La asertividad es una competencia que se puede aprender y practicar en casa, de manera que el niño sepa lo que debe hacer cuando una situación requiera un acto de 49 afirmación frente al instigador del acoso. También es preciso que sepa cuándo ese acto de afirmación no es lo más oportuno. Por otra parte, el aprendizaje de la asertividad lleva su tiempo, teniendo en cuenta el nivel en el que se halle en niño actualmente. Con un lenguaje corporal asertivo y audaz, muchas veces uno evita ser blanco de acoso (Voors, 2005:91) 2.14.3) Prevención e intervención en el ámbito educativo Dependiendo de la forma en la que se entienda el maltrato, dependiendo de la perspectiva que se adopte (comunitaria, escolar, familiar, interpersonal) encontramos programas de prevención e intervención del acoso escolar con diferentes enfoques. Algunos autores hacen diferentes propuestas para trabajar sobre la desaparición del bullying de manera estructurada y sistemática en el tiempo (Serrate,2007: 163) SHARP Y THOMPSON (2000) recomiendan seguir estas fases:  SENSIBILIZACIÓN Y CONCIENCIACIÓN  ELABORACIÓN DE UNA PEEQUEÑA INVESTIGACIÓN  ELABORACION DE UN PROYECTO DE ACTUACIÓN  DIFUSIÓN Y DESARROLLO  SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN -SULLIVAN (2005) plantea una propuesta de organización en la que hace una clara separación en cuatro fases:  PLANIFICACIÓN  DESARROLLO DEL PROGRAMA  IMPLEMENTACIÓN  MANTENIMIENTO Por otra parte, en la escuela se pueden aplicar ciertas medidas dirigidas a la población escolar. Dentro del centro educativo hay medidas que se pueden aplicar únicamente a la clase, estarían dirigidas a los alumnos de clase. Por último, y de manera más específica, hay medidas individuales, únicamente se aplican a niños particulares y a posibles agresores y/o victimas (Serrate, 2007:166) Las intervenciones que se producen para paliar este fenómeno pueden ser de tres tipos: primarias (curriculares), secundarias (riesgo) y terciarias (ya se han producido). 50 En las intervenciones de nivel primario, se sitúan las estrategias o procedimientos que pretenden intervenir con acciones o metodologías concretas para que la conducta de acoso entre compañeros/as no aparezca. También se trata de alguna acción, acción adicional o cambio que son necesarios para el desarrollo del adolescente en las diversas situaciones que promueven la conducta prosocial. En el nivel secundario, se sitúan las estrategias o procedimientos que tratan de identificar factores de riesgo y reconociendo que hay conducta agresiva, intentan limitar su duración. Tratan de corregir o mejorar la atención de los niños en riesgo. En el nivel terciario, los procedimientos, tratan de evitar la recurrencia y la estabilización de la conducta agresiva así como erradicar su presencia (Serrate, 2007:166). A continuación, expongo algunas medidas de intervención que nos podemos encontrar en tres niveles: primario, secundario y terciario. Medidas de intervención en el nivel primario  Reuniones con los padres Se propone que las acciones que se lleven a cabo para prevenir y tratar el maltrato entre iguales, han de tener en cuenta y proceder de la comunidad en que se encuentran los escolares y el propio centro docente. Desde esta perspectiva las acciones comunitarias abarcan también el trabajo con los padres. En este sentido los padres son, junto con los profesionales, los adultos que mayor contacto mantienen con los jóvenes, por ello es indispensable que conozcan los factores protectores y de riesgo que pueden padecer sus hijos. Padres y profesores deben de estar informados de las graves consecuencias de la violencia en las aulas, de cómo pueden y deben actuar y de las medidas legales que pueden llevar a cabo (Serrate,2007:171)  Aprendizaje cooperativo Desde el centro educativo se debe de trabajar no sólo el aprendizaje de los contenidos académicos sino que se tiene que trabajar para desarrollar las actitudes y valores humanos (Serrate, 2007:171) El aprendizaje cooperativo que buscamos es aquel en el que los objetivos de cada participante se encuentran vinculados a los objetivos de los otros participantes, es 51 decir, para que un componente del equipo consiga sus objetivos necesita que las otras personas que forman parte del equipo consigan los suyos. En el aprendizaje cooperativo, el resultado final del equipo depende de la actuación de todos los componentes del grupo (Serrate, 2007:171)  La asamblea o reunión periódica del grupo de clase. En ella, se debate el cumplimiento de las normas por parte del grupo, el clima de relaciones que existe y cualquier problema que pueda surgir en la clase o en el centro (Serrate, 2007:172) Medidas de intervención nivel secundario  Alumno consejero Este modelo de mediación supone un nivel superior de entrenamiento y complejidad dado que requiere de una formación específica en habilidades de comunicación y muy especialmente en “escucha activa”. Los alumnos consejeros escuchan a aquellos otros que quieran comunicarles diversos problemas que puedan tener con otros compañeros. Estos alumnos pueden actuar en situaciones de riesgo (Serrate, 2007:184)  Mediadores escolares Al referirse sus cometidos a conflictos ya existentes entre alumnos o entre profesores y alumnos, se trata ya de encomendarles una intervención secundaria o terciaria que tiene por objeto analizar el problema y llegar a un acuerdo entre las partes. Los mediadores escolares se convierten en importantes recursos humanos para la resolución de conflictos en la escuela (Serrate, 2007:184) Medidas de intervención terciaria  “El círculo de amigos” 52 Aborda el tratamiento de las necesidades emocionales y conductuales de ciertos alumnos con dificultades. Se trata de una estrategia que promueve la inclusión en un grupo de aquellos chicos o chicas que se encuentren en situaciones de aislamiento, bien porque tengan alguna clase de discapacidad física o psicológica (Serrate, 2007:186)  El método Pikas. Éste fue desarrollado por el profesor AnatolepiKas (1989), de Suecia, utilizado para disuadir a una banda de agresores de su ataque hacia un compañero. Se trata de una serie de entrevistas con los agresores y la víctima de forma individual en las que se intenta crear un campo de preocupación mutua o compartida y donde se acuerdan estrategias individuales de ayuda a la víctima (Serrate, 2007:186) Otra definición que presenta Roldán (2007) es que el método Pikas pretende conseguir que cada persona implicada (víctima, agresor y espectador) reflexione sobre la naturaleza de su actuación, las consecuencias de la misma y cambie sus planteamientos hasta hacerse personalmente responsable de su conducta, una vez que comprende el efecto de la misma. Añade que, el objetivo de este método es que los miembros del grupo de forma individual tomen conciencia de la situación en que participa, a través de charlas individuales por separado donde afloran sus miedos y reservas sobre el comportamiento intimidatorio en el que están participando (Serrate, 2007:187) Los pasos a seguir en este método serian los siguientes (Serrate: 2007:187): 1. Fundamental recabar información (agresor, grupo y tipo de víctima) 2. Aplicación del método por profesores formados o bien orientados. 3. Involucrar en el tratamiento a las familias: padres de la víctima, padres del agresor y padres de los espectadores. Por otra parte, los pasos a seguir con el agresor serian los siguientes (Serrate, 2007:187): o Entrevista a agresor, sin previo aviso, a ser posible en una misma jornada. o Preguntas abiertas y escucha activa 53 o Hacer que tenga la mínima empatía para darse cuenta del sufrimiento que esta ocasionando o Se trata de conseguir que el agresor aplique la resolución de problemas sus propias soluciones, para resolver el problema de la víctima. o Soluciones que se revisarán en posibles sesiones semanales. Los pasos a seguir con la víctima (Serrate, 2007:188): o El orientador debe tener una actitud abiertamente positiva, emocionalmente connotada de empatía y seguridad emocional. o Gestos de afectividad, incluso de cercanía física o Darle la oportunidad de expresar sentimientos o Hay que ayudarle a pensar en alguna tarea, por pequeña que sea, que pueda él/ella mismo controlar y que puede significar un cambio en actitudes como sumisión, se trata de que encuentre algo que hacer. o Debe saber que se le escucha y se le cree o Tiene que llegar a confiar en la manera en que sus padres y profesores se ocuparán del problema o Aprender a dominar su propia situación o Aprender técnicas y estrategias para protegerse o Volver a tener seguridad en sí mismo. Pasos a seguir con el espectador (Serrate, 2007:188): o Se sigue el mismo modelo de entrevistas que se han descrito para la víctima y los agresores o El objetivo es que se comprometan a hacer algo concreto para ayudar a la víctima, o para no cooperan en la agresión. o Terminar con una tarea autoelegida o aceptada y el compromiso de volver a verse al cabo de una semana. 2.14.3.1) ¿Qué hacer cuando aparece el acoso escolar en el ámbito educativo? Todas las escuelas tienen que tener implantado una política contra el bullying y todos los profesores deben de dar un paso atrás antes de actuar (en lugar de tener una reacción instintiva) (Sullivan & Cleary, 2003:147) 54 Los profesores deben garantizar que cuando tengan noticia de algún incidente de acoso sabrán frenar sus reflejos y seguirán una serie de pasos basados en la política y las normas de la escuela (Sullivan & Cleary, 2007:148) Las políticas contra el acoso escolar deben ser muy prácticas, estar basadas en el sentido común, ser lógicas y flexibles, fáciles de entender y directas en su aplicación (Sullivan & Cleary, 2003:148) Los pasos que se deben seguir cuando hay un incidente de acoso escolar, son (Sullivan & Cleary, 2007:149): 1. Tener noticia del incidente de acoso escolar 2. Comprobar que la víctima esté segura 3. No tomar ninguna medida inmediata contra los autores. Ser imparcial 4. Explicar el incidente al coordinador contra la intimidación 5. Registrar el hecho por escrito. Rellenar la parte 1 del formulario de incidente de acoso (ANEXO 1) Una vez que ya se han tomado estas medidas, el equipo contra el acoso escolar deberá asumir la situación. Las medidas que deberá tomar son las siguientes (Zullivan & Cleary, 2007:149) 1. Decidir quién va a trabajar en este caso (preferiblemente dos personas) 2. Diagnóstico: en qué punto puede incluirse este indecente dentro de la lista de evaluación del incidente de acoso. 3. Plan de acción: la respuesta debe estar a la altura del incidente 4. Rellenar la parte 2 del formulario de incidente de acoso (ANEXO1) A continuación, se debe de hacer un diagnóstico. Este proceso es muy importe. Es crucial que el profesor que redacte el informe describa el incidente inicial de la manera más completa posible, y que el equipo contra el acoso escolar pueda ampliar esta información ( Zullivan & Cleary, 2007:152) 55 Los puntos clave para el diagnóstico son (Sullivan & Cleary, 2007:152) -¿El acoso y/o victimización son graves? -¿El acoso y /o la victimización son frecuentes? -¿El acoso y /o la victimización son omnipresentes? -¿El acoso y /o victimización son crónicos? También resulta útil analizar la actitud del o de los intimidadores, el estado físico y psicológico de la víctima, y la posición de los espectadores/grupo de iguales con relación al hecho. Como comprobación final, este miembro del personal deberá consultar una lista de comprobación para evaluar el incidente de acoso (Sullivan & Cleary, 2007:152) Después de realizar una evaluación, la persona que trabaja con el acosador discute el incidente como mínimo con otro adulto. Éste debe ser el profesor que ha redactado el informe o el tutor del alumno. Debe darse la evaluación e identificarse la respuesta apropiada entre toda la gama de intervenciones aprobadas (Sullivan & Cleary, 2007:153) En todos los casos deberá escribirse un plan de acción que detalle brevemente la evaluación y la intervención. Este plan deberá redactarse en el reverso del formulario incidente (Sullivan & Cleary, 2007:153) Por último, una vez que se haya realizado la evaluación, el equipo deberá garantizar, en primer lugar, la seguridad a corto y largo plazo del estudiante en cuestión. Seguidamente, el equipo deberá buscar las estrategias adecuadas para el incidente(Sulllivan & Cleary, 2007: 154) 2.14.3.2) Medidas individuales 2.14.3.2.1) Intervención con el agresor Es importante que en cuanto se conozca el fenómeno de acoso escolar se tomen medidas de manera inmediata. El agresor tiene que dejar de agredir. Nos pondremos en contacto con el agresor, se le debe de dejar claro el mensaje: No aceptamos las agresiones y nos vamos a encargar de que no se vuelva a repetir, de que se acaben. Si 56 los agresores son varios alumnos se aconseja hablar con cada uno de ellos por separado, sin que medie el tiempo entre unos y otros, para que no puedan comunicarse unos con otros y evitar que planeen una estrategia en común (Serrate, 2007:225) Posteriormente, puede ser conveniente juntar a todos, informándoles de nuevo de manera clara y contundente de la no tolerancia de la violencia y de las sanciones que conlleva que se lleven a cabo. Entre otras medidas es probable que resulte necesaria una reunión en la que éste el director o los padres para destacar la gravedad de la situación. No es necesario que se éste produciendo una situación de acoso para poner en marcha determinadas medidas. Las medidas no sólo facilitan el que desaparezca una conducta agresiva, sino que también pueden impedir que aparezcan (Serrate, 2007:225) Los agresores también necesitan ayuda; una cosa es la imagen que muestran y otra la que realmente son. Se deberá trabajar con él para ayudarle y para que modifique su comportamiento. El agresor puede aprender que utilizar la violencia es el modo de conseguir los objetivos, pudiendo desencadenar en un futuro en la conducta delictiva (Serrate, 2007: 226) Algunas de las estrategias que debemos adoptar con el agresor son hablarle en positivo, evitando hacer reproches desproporcionados y educarle en la resolución de los conflictos. Ante un conflicto, estudiaremos y analizaremos con él todo lo que ha ocurrido. Le facilitaremos alternativas de conducta ante la agresión, haciéndole ver las ventajas e inconvenientes de cada comportamiento. Además es imprescindible enseñarle a dialogar, fomentar la comunicación y la negociación. Un modo de enseñarle es a través de nuestra propia práctica, es decir negociando con él de forma continuada, y al mismo tiempo ir rompiendo todas las hostilidades que vayan surgiendo Serrate, 2007:229) 2.12.3.2.2) Intervención con la víctima Las consecuencias más duras las sufre la víctima. Puede aparecer fracaso y dificultades escolares, altos niveles de ansiedad, fobia, insatisfacción y una autoestima baja, ya que la imagen que tiene de sí misma es muy negativo (Serrate, 2007:231) En la mayoría de las ocasiones las víctimas lo guardan en silencio por miedo. Es necesario conseguir que el alumno agredido sepa que los adultos pueden ayudarle a 57 resolver la situación, y al mismo tiempo conseguir que tenga la suficiente confianza y seguridad para contarlo (Serrate, 2007:231). Antes de abordar el problema que está viviendo la víctima es más recomendable contar con su consentimiento. En ocasiones los padres al no contar con ese consentimiento, prefieren someterse a los deseos y voluntad del hijo y optan por no hablar con la escuela (Serrate, 2007:232). Ante esta situación se intentará examinar los miedos del niño. Transmitiéndole total seguridad de que no va a sufrir ningún daño. Haciéndole entender las consecuencias que conlleva el no contarlo, y dejándole claro que el contarlo no es “chivarse” (Serrate, 2007:232). Queda claro entonces, que en el momento de poner solución a una situación de acoso y amenaza es imprescindible garantizar a la víctima una protección afectiva y ofrecerle total seguridad hasta que desaparezca todo o casi todo peligro de que se vuelvan a repetir agresiones. Del mismo modo antes de plantear una situación de acoso en el aula es recomendable habernos asegurado de que la víctima cuenta con la protección adecuada. La comunicación entre la familia y la escuela serán necesarias para garantizar esa protección (Serrate, 2007:232). La víctima puede necesitar ayuda profesional mediante un tratamiento individual, y en otros casos, además del individual también el familiar. La terapia familiar es especialmente necesaria cuando los niveles de violencia sufrida dan lugar al trastorno por estrés postraumático (Serrate, 2007:232). CAPÍTULO III. PARTE EMPIRÍCA 3.1) Fundamentación de la metodología El trabajo realizado ha consistido en llevar a cabo una revisión bibliografía, cualitativa, descriptiva y exhaustiva, en el que a partir de dicha revisión, se intenta establecer una propuesta de actuación para la detección del acoso escolar. Para ello, se realizará una búsqueda bibliográfica en bases de datos especializados en revisiones 64 Pizarra Ceras o ACTIVIDAD 3: AUTOCONTROL  TÍTULO: “Para escalar la montaña…”  OBJETIVOS GENERALES -Trabajar las emociones negativas -Trabajar las emociones positivas - Desarrollar el autocontrol de las emociones  CONTENIDOS -Las emociones positivas y negativas  DURACIÓN: Una hora  METODOLOGÍA: Activa e individualizada  PROCEDIMIENTO: La maestra les planteará una situación a los niños. Por ejemplo “Para escalar la montaña con comodidad, debo eliminar de mi mochila lo prescindible porque si no me va a costar mucho ascender”. Después de plantearles esta situación, les propondrá que ellos, son escaladores y tienen que eliminar lo prescindible pero en este caso algo que les moleste, les enfade o les produzca malestar (emociones negativas). Los niños tendrán que decir tres cosas que les molesten y que no les aporten nada.  RECURSOS Folios Rotuladores Mochila o ACTIVIDAD 4: ASERTIVIDAD (ANEXO 5)  TÍTULO: “Lo que he sentido hoy…” 65  OBJETIVOS GENERALES -Trabajar la asertividad - Conocer sus emociones  CONTENIDOS -Las emociones -La asertividad  DURACIÓN: Una hora  METODOLOGÍA: Activa e individualizada  PROCEDIMIENTO: La maestra reúne a todos los alumnos en la asamblea y dialogan sobre cuatro estados emocionales: tristeza, alegría, enfado y nerviosismo. Utilizar cuatro caritas, representando cada estado. Después de la asamblea, la maestra entrega una cartulina con una tabla. En la tabla aparecen las caritas y varias líneas, donde los niños tienen que escribir porque se sienten contentos, tristes, nerviosos o enfadados. Tiene que dar la razón. Al final de la hoja aparece la siguiente frase: “Debo procurar, para sentirme mejor…”. Los alumnos tienen que completarla con aquellas cosas que ellos consideran que deben de hacer para estar mejor. A continuación, la profesora leerá algunos de esos mensajes y lo comentarán en clase.  RECURSOS Caritas con las cuatro emociones Folios con las tablas Rotuladores 5º EVALUACIÓN 66 Para la evaluación se deben de reunir todos los miembros que han colaborado y valorar la efectividad de la propuesta de actuación, es decir, si se han seguido las directrices que se habían marcado, si han colaborado todos los profesionales que estaban al cargo, si gracias a los mecanismos utilizados se han detectado casos de maltrato y se han puesto las medidas oportunas y sobre todo si el próximo año se seguirá el mismo sistema para la detección o se modificarán aspectos de esta propuesta. CAPÍTULO IV. RESULTADOS Dada la dificultad para llevar a cabo esta propuesta por cuestiones de tiempo, no se han podido verificar los datos acerca de si a través de los mecanismos que se han presentado, se han podido identificar más casos de acoso escolar en el colegio y se ha intervenido con las medidas adecuadas. Tampoco se puede verificar si esta propuesta de actuación es la correcta para aplicar en un centro educativo pero sí que es muy importante seguir una serie de pasos y organizarse en colaboración con el equipo directivo. Además esta propuesta es una más entre todas las propuestas que cada colegio implantará a lo largo de cada año para enfrentarse a este fenómeno. CAPÍTULO V. CONCLUSIONES La propuesta de actuación estaba encaminada a la detección y prevención del acoso escolar. Puesto que me ha resultado muy complejo plantear un programa para cada una de ellas, hemos optado por la detección del acoso escolar. Sé que es muy importante la prevención temprana de este fenómeno para evitar en un futuro posibles casos pero considero que no siempre con una buena prevención se agrava el acoso escolar. Así que, es imprescindible identificar cuando un alumno está sufriendo los acosos de otro o cuando un alumno esta acosando al otro. Además hoy en día nos encontramos con muchísimas dificultades para diagnosticar un caso de este tipo. Como he indicado en mi propuesta, la falta de información hace que muchos profesores hagan oídos sordos ante comportamientos y conductas violentas que tienen algunos alumnos, 67 indicando que son propias de la edad por la que están pasando, sin ser conscientes que se puede llegar más lejos y en algunas ocasiones derivar en casos de suicidios. Otro apartado que podría a ver introducido, es un programa dirigido a la familia, ya que era uno de mis objetivos. Sin embargo, he optado por indicar únicamente la propuesta dirigida para el centro escolar, ya que es el principal núcleo donde ocurre este fenómeno y donde la mayoría del niño pasa su tiempo. Esto no quita que muchos casos han salido a la luz gracias a que los padres han observado en niños comportamientos no habituales en el ámbito familiar. Sería relevante que cada centro educativo tendría que tener una propuesta de actuación para la detección de este tipo de casos. Actualmente, la mayoría de centros no cuentan con este tipo de programas, simplemente se limitan a decir que el profesional está muy bien preparado para estas situaciones, pero realmente no comprueban hasta qué punto el profesorado es capaz de detectar un caso de estas características. Los materiales que suelen utilizar algunos docentes coinciden con todos los que he citado en mi propuesta pero muchos de ellos ni si quiera saben cómo utilizarlos de la manera adecuada, ni que mecanismos son más factibles y cuales menos. Insisto en que la sociedad no puede permanecer ajena al acoso escolar, ya que el fenómeno del bullying es una de las problemáticas que más afecta al clima del aula (uno de los principales ámbitos de socialización de los niños). Si queremos que nuestros hijos se desarrollen en un mundo donde no prime la violencia y donde los valores que se trabajen día a día sean el respeto, el compañerismo y la igualdad, no podemos cerrar los ojos ante este tipo de situaciones. Para finalizar, quiero añadir que aun con todos los obstáculos con los que nos podemos encontrar para paliar estas situaciones, lo que me ha llevado a querer realizar este trabajo, es la creencia en la posibilidad de que las cosas pueden cambiar si todos ponemos nuestro granito de arena, formándonos como profesores, como padres y como alumnos. Con total seguridad, me quedaran innumerables cosas en el tintero, pero estoy convencida de que gracias a este trabajo, y el de otros muchos investigadores y profesionales, se está contribuyendo a una mejora en el sistema educativo. Por eso, este Trabajo Fin de Grado, ha pretendido ser un instrumento que incitase a la reflexión, que recogiese una síntesis de todo este fenómeno, incluyendo opiniones 68 de distintos profesionales, puesto que no existen recetas de aplicación instantánea ni recetas universales. De hecho, mi propuesta de actuación y la revisión bibliográfica que he expuesto anteriormente, no son más que herramientas que pueden contribuir a erradicar y prevenir todas estas conductas violentas que obstaculizan el crecimiento personal. “El problema del acoso escolar suele estar oculto... lo que más nos cuesta en los casos de matonismo es combatir la ley del silencio” (Mata, 2013:20) 69 BIBLIOGRAFÍA Barri, F. (2013). Acoso escolar o bullying: guía imprescindible de prevención e intervención . Tarragona: Ediciones Altaria , S.L. Barri, F. (2006). Sos bullying: prevenir el acoso escolar y mejorar la convivencia . Madrid: Colección al día. Beane, A. (2006). Bullying "Aulas libres de acoso". Barcelona: Graó Editorial. Feldman, J. (1997). Autoestima: ¿Cómo desarrollarlo? Tarragona: Ediciones Narcea. Harris, S., & Pretrie, G (2006). El acoso en la escuela: los agresores, las víctimas y los espectadores. Barcelona : Ediciones Paidós Ibérica S.A. Polleti, R.. & Dobbs , B. (2010). Cuadrno de ejercicios para aumentar el autoestima. Madrid: Ediciones Terapias Verdes. Rodriguez, N. (2006). Stop Bullying: Las mejores estrategias para prevenir y frenar el acoso escolar . Barcelona: Ediciones RBA Libros, S.A. Roldán, E. (2011). Terror en las aulas: cómo abordar el acoso escolar o bullying. Tarragona: Ediciones Altaria, S.L. Serrate, R. (2007). Bullying: guía para entender y prevenir el fenómeno de la violencia en las aulas . Barcelona : Ediciones Laberinto , S.L. Sullivan, K., Cleary, M. & Sullivan, G. (2005). Bullying: cçomo se presenta y cómo afrontalo. Barcelona: Ediciones Creac. Vaello.J. (2006). Las habilidades sociales en el aula. Madrid: Ediciones Santillana Educación , S.L. Voors, W. (2005). Bullying: el acoso escolar. Barcelona: Paidós Ibérica, S.A. Pedreira.A, Cuesta.B. & Bonet de Luna.C. (2012). Acoso escolar. Revista Pediatría de Atención Primaria. Vol 13 Nº 52 (Págs.661-670) García, R. & López,L. (2012). El acoso entre iguales y los derechos del niño. Revista de la Facultad de Educación. Nº 30 (Págs. 167-184) Garaigordobil,M. & Oñederra,J.A. (2010). Los centros educativos ante el acoso escolar. Información Psicológica. Nº99 (Págs. 4-18) Ferrer, P.A. (2012). Bullying “¿violencia primaria o secundaria?. Boletín Científico Sapiens Research. Vol.2,Nº.2, (Págs. 1813) 70 Luque de la Rosa, A. (2007). Mejora de la convivencia y programas encaminados a la prevención e intervención del acoso escolar. Revista de la Facultad de Educacion. Nº 2 (Págs. 271-276) Pérez, M. (2007). Intervención en los centros educativos. Revista de metodología de ciencias sociales. N º2 (Págs 85-88) 71 ANEXOS Anexo 1. Cuestionario de incidencia del acoso escolar. Fuente: Serrate (2007) 72 73 Anexo2. Cuestionario sobre intimidación y maltrato entre iguales. Fuente: Serrate (2007) CUESTIONARIO SOBRE INTIMIDACIÓN Y MALTRATO ENTRE IGUALES 1. ¿Cómo te llevas con la mayoría de compañeros y compañeras? a. Bien. b. Ni bien ni mal. c. Mal. 2. ¿Cuántos buenos amigos (amigos y amigas de verdad) tienes en tu colegio? a. Ninguno. b. 1. c. Entre 2 y 5. d. 6 o más. 3. ¿Cuántas veces te has sentido solo o sola en el recreo porque tus amigos no han querido estar contigo? a. Nunca. b. Pocas veces. c. Muchas veces. Nombre del centro…………………………………………………………………………………… Localidad ………………………………………………………........................................... Curso……………………………………………………………………………………………………….. Edad………… Sexo: Mujer/hombre……………………. Fecha……………………………………………………………………………………………………….. 80 Anexo 5. Material complementario actividad 4 “Lo que he sentido hoy…” Fuente: León (2014)