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Abstract

A lo largo de este Trabajo Fin de Grado procederé a mostrar la situación en la que se encuentran las personas con discapacidad en la actualidad española. Antes de desarrollar mi investigación, presentaré la definición de discapacidad y describiré las políticas y ayudas dirigidas a promover y mejorar la situación de las personas discapacitadas. El objeto de mi estudio es analizar si existen o no diferencias entre las personas discapacitadas y no discapacitadas en el mercado laboral. Inicialmente, trataré el tema de la discriminación como posible variable a la hora de encontrar y permanecer en un puesto de trabajo. Procederé también a mostrar las variables que influyen en la participación de éstas en el mercado laboral, como son la educación y la salud, principalmente. Por último, ahondaré en las ganancias salariales de las personas con discapacidad, comparado con sus respectivos homólogos. Un punto también importante de mi exposición va a ser el análisis de la existencia de posibles diferencias entre hombres y mujeres dentro del colectivo discapacitado, en términos de participación y en términos salariales; hecho importante en una sociedad en busca de la igualdad de oportunidades. Ruiz Mañas, María del Rocío; Montuenga Gómez, Victor Manuel

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Trabajo Fin de Grado Discapacidad: Diferencias salariales y laborales Autor/es Mª del Rocío Ruiz Mañas Director/es Víctor Manuel Montuenga Gómez Universidad de Zaragoza / Economía 2013-2014 2 DISCAPACIDAD: DIFERENCIAS SALARIALES Y LABORALES Autor: Mª del Rocío Ruiz Mañas Director: Víctor Manuel Montuenga Gómez Universidad de Zaragoza. Economía RESUMEN A lo largo de este Trabajo Fin de Grado procederé a mostrar la situación en la que se encuentran las personas con discapacidad en la actualidad española. Antes de desarrollar mi investigación, presentaré la definición de discapacidad y describiré las políticas y ayudas dirigidas a promover y mejorar la situación de las personas discapacitadas. El objeto de mi estudio es analizar si existen o no diferencias entre las personas discapacitadas y no discapacitadas en el mercado laboral. Inicialmente, trataré el tema de la discriminación como posible variable a la hora de encontrar y permanecer en un puesto de trabajo. Procederé también a mostrar las variables que influyen en la participación de éstas en el mercado laboral, como son la educación y la salud, principalmente. Por último, ahondaré en las ganancias salariales de las personas con discapacidad, comparado con sus respectivos homólogos. Un punto también importante de mi exposición va a ser el análisis de la existencia de posibles diferencias entre hombres y mujeres dentro del colectivo discapacitado, en términos de participación y en términos salariales; hecho importante en una sociedad en busca de la igualdad de oportunidades. ABSTRACT In this dissertation I analyse the situation of Spanish disabled workers. I start by defining the notion of disability and then I describe the policies, aids and benefits addressed to help and improve the situation of disabled people, in general. I also discuss the notion of discrimination. The main goal of the study is comparing labour market ratios of abled and disabled individuals. To do that, it is important to take into account individual characteristics related to health and education. I also pay special attention to wage differences. Finally, I also focus on gender differences in all these concepts and within abled and disabled workers. 3 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es DISCAPACIDAD: DIFERENCIAS SALARIALES Y LABORALES RESUMEN ……………………………………………………………………. 2 CAPÍTULO I: INTRODUCCIÓN ……………………………………………. 4 CAPÍTULO II: MARCO TEÓRICO …………………………………………. 7 2.1 La discapacidad (7) 2.2 Igualdad de oportunidades y Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) (8) CAPÍTULO III: CONTEXTUALIZACIÓN ………………….……………… 10 3.1 Hechos observados (11) 3.2 Discriminación (13) 3.3 Políticas para la eliminación de los obstáculos (14) 3.4 Ayudas públicas y compensaciones. (16) CAPÍTULO IV: TRABAJO DE INVESTIGACIÓN ………………………… 18 4.1 Metodología (18) 4.2 Análisis descriptivo y resultados (19) 3.2.1 Personas con discapacidad (20) 3.2.2 ¿Posible situación de discriminación hacia el colectivo discapacitado? (22) 3.2.3 Nivel de estudios (23) 3.2.4 Mercado laboral (26) 3.2.4.1 Los salarios en España (32) CAPÍTULO V: CONCLUSIONES ………………………….…….………… 37 BIBLIOGRAFÍA ……………………………………………….…….……… 39 ANEXO I ……………………………………………………….…….……… 41 4 CAPÍTULO I: INTRODUCCIÓN Desde ya muy pequeña he sentido una gran admiración por el mundo de la discapacidad, por todas esas personas que luchan cada día por superarse, tanto en los ámbitos de la vida misma como en su desarrollo en el mercado laboral; tema este último en el que me centraré un poco más adelante. Gracias a la oportunidad que me brindó la Asociación Down Zaragoza de participar con ellos, a través de actividades de ocio y tiempo libre, y de circunstancias personales, desde hace unos cuantos años he podido observar cómo todas estas personas con algún tipo de discapacidad (desde físicas hasta intelectuales), no se quedan en casa lamentándose; sino todo lo contrario, salen a la calle a buscar sus propias oportunidades de desarrollo personal, a vivir, tratando de dar forma a la frase de Stephen Hawking: “La discapacidad no debería ser un obstáculo para el éxito”. Según Chan y Zoellick (2011), las personas con discapacidad tienen peores resultados sanitarios, peores resultados académicos, una menor participación económica y unas tasas de pobreza más altas que las personas sin discapacidad. En parte, todo ello es consecuencia de obstáculos que entorpecen el acceso de las personas con discapacidad a servicios que muchos de nosotros consideramos imprescindibles, en particular la salud, la educación, el empleo, el transporte o la información. Este mismo informe afirma que, buscando unas medidas de desarrollo, mejores y más duraderas para estas personas y suprimiendo a su vez los obstáculos que les impiden participar en las comunidades, se podría conseguir que recibieran una educación de calidad, que encontraran un trabajo merecido y digno y que lograran que se atendiesen sus necesidades de bienestar. En los últimos años, tal y como ha podido observar la Organización Mundial de la Salud (OMS) a través de sus distintos estudios y estadísticas (todos ellos disponibles para todo el público en el INE) y que plasma en el citado Informe, el empleo de las personas con discapacidad ha ido ganando más y más en visibilidad social, al tiempo que ha ido ocupando un lugar cada vez más importante dentro de las políticas de empleo y de las políticas por la inclusión social. Este creciente interés por la integración en su entorno social del colectivo discapacitado parte desde un ámbito internacional. La Asamblea General de las Naciones Unidas, en el año 1982, ya aprobó el Programa de Acción Mundial para las Personas con Discapacidad, el cual buscaba promover medidas eficaces para la prevención de la discapacidad y para la rehabilitación y realización de los objetivos de igualdad y de plena participación de las personas discapacitadas en las vida social y el desarrollo. La discapacidad tiene importantes efectos sobre la participación en el mercado laboral de las personas a las que afecta. Según el Instituto Nacional de Estadística, INE (2014) “la tasa de actividad fue del 36,2% en 2010, casi 40 puntos por debajo de la tasa de participación de la población sin discapacidad”. El objetivo de mi estudio va a ser el análisis de la participación en el mercado laboral de las personas con discapacidad. Para realizar dicho análisis es necesario tener en cuenta la información disponible acerca de otras variables: la adquisición del capital humano, los niveles de salud que disponen las personas discapacitadas y, finalmente, su 5 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es empleabilidad; tomando como referencia al grupo de personas sin discapacidad, para sus posteriores comparaciones. También consideraré las posibles diferencias entre las mujeres y hombres dentro del colectivo discapacitado. Para llevar a cabo dicho objetivo comenzaré realizando un estudio de la situación en la que nos encontramos, incidiendo en las posibles desventajas que existen ante el acceso a los diferentes servicios de sanidad, información, rehabilitación, educación, empleo,... Me centraré también en los posibles tipos de discriminación que pueden llegar a sufrir estas personas, los cuales afectan a su participación en el mercado laboral. Como complemento a este último punto, dedicaré unas líneas a las posibles medidas de actuación (políticas, subsidios) que se pretenden llevar a cabo o que ya están puestas en marcha a día de hoy. Para crear el marco conceptual y legal, me voy a servir en gran parte del anterior citado informe publicado por la OMS, el cual reúne la mejor información actualizada y disponible sobre la discapacidad. Dicho informe está escrito y difundido con el fin de mejorar la vida de las personas que sufren alguna discapacidad y facilitar la aplicación de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) (BOE, 2008), resultado de un largo proceso en el que participaron las instituciones pertenecientes a la ONU. Finalmente, una vez delimitado el entorno, analizaré las posibles diferencias que puede haber entre las personas con y sin discapacidad, tanto en el ámbito de la educación, como en su posterior entrada y permanencia en el mercado laboral. Para llevar a cabo este trabajo de investigación utilizaré una serie de informes presentados por el INE. Me serviré del informe “Encuesta de Discapacidad, Autonomía personal y situaciones de Dependencia (EDAD-D) (2008)”. Desarrollar una comparativa, como la que quiero realizar, requiere información estadística que relacione el mercado de trabajo con la discapacidad. Dichas series se obtienen de la EPA (Encuesta de la Población Activa), a través de informes del Mercado Laboral, como INE (2014); y del salario, como INE (2013). Una vez explicados los objetivos que quiero llevar a cabo con mi trabajo y el procedimiento a seguir para conseguirlos, decir que considero que la labor de investigación tiene utilidad para las autoridades, para el ámbito académico y para el público en general:  Para las autoridades, desde el punto de vista de que en este trabajo hay información recopilada de diversas fuentes de gran prestigio, de manera que puedan acudir y controlar conjuntamente los datos obtenidos para su continuación en la labor de mejora de las condiciones de las personas con discapacidad y en su lucha por la consecución de una sociedad en igualdad de condiciones y oportunidades.  Para el ámbito académico porque pienso que es un aspecto dentro de la economía laboral que todo el mundo debería considerar, dada su importancia a día de hoy tanto a nivel nacional como mundial. 6  Para el público en general, ya que considero que reúne, de manera compacta, información de interés para el estudio del mercado laboral desde una perspectiva diferente y que a veces no se tiene del todo en cuenta, la discapacidad. 7 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es CAPÍTULO II: MARCO CONCEPTUAL Y LEGAL 2.1 DISCAPACIDAD En la actualidad contamos con más de mil millones de personas discapacitadas en el mundo, aproximadamente el 15% de la población mundial. En España se trata de aproximadamente 3,8 millones de personas, un 8,5% de la población. Tal y como enuncia la EDAD-D (2008), esta situación ha sido consecuencia de un proceso de grandes modificaciones. Los cambios demográficos que se han experimentado durante las últimas décadas en España han provocado un proceso de envejecimiento notable y de crecimiento cada vez más acelerado. Los avances médicos y la evolución del Estado de Bienestar han dado lugar un fuerte aumento de la esperanza de vida. Este aumento de la longevidad ha provocado que instituciones políticas y sociales se vean obligadas a ajustar sus objetivos a la nueva situación, una mayor demanda de protección social. Este alargamiento de la vida es uno de los factores que más influye en el incremento del colectivo de personas con discapacidad. Dado que existen decenas de definiciones acerca de la discapacidad, comienzo por la que tomaré como punto de referencia, la definición formal, de modo que se adapte a mis necesidades de estudio. Dicha definición proviene de la OMS: “Discapacidad” es un término general que abarca las deficiencias, las limitaciones de la actividad y las restricciones a la participación. Las deficiencias son problemas que afectan a una estructura o función corporal. Las limitaciones de la actividad son dificultades para ejecutar acciones o tareas; y las restricciones a la participación son obstáculos para participar en situaciones vitales. Denota los aspectos negativos de la interacción entre personas con un problema de salud y factores personales y ambientales. Hay que tener en cuenta que en este mundo hay muchos tipos de discapacidad y diferentes grados de severidad. El “Real Decreto 1971/1999, de 23 de diciembre, de procedimiento para el reconocimiento, declaración y calificación del grado de discapacidad” realiza una valoración del porcentaje de discapacidad. Es a partir del 33% de discapacidad cuando el Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (IMSERSO) o el órgano correspondiente de las comunidades autónomas otorgan el certificado de minusvalía a los individuos. Su propósito es compensar las desventajas que dicha discapacidad implica, proporcionando acceso a derechos y prestaciones de distinto tipo, con vistas a equiparar oportunidades. A partir de este momento, la persona en cuestión obtendrá el certificado de discapacidad, documento oficial expedido por la Administración pública y válido en todo el territorio nacional, mediante el cual se acredita la condición (temporal o definitiva) de la discapacidad; a la vez de ser la puerta de entrada a los recursos y beneficios que hacen posible la igualdad entre las personas con discapacidad y las 8 personas sin ella. Según el informe de resultados del INE (2013), en España hay menos de un 5% de la población en edad de trabajar con certificado de discapacidad. 2.2 IGUALDAD DE OPORTUNIDADES Y DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD De acuerdo con la CDPD, cuando hablamos de la igualdad de oportunidades nos encontramos ante un principio general que trata la igualdad de trato entre las personas. Dicho principio ha de aplicarse en todos los sectores y, en especial, en la vida profesional, la educación y el acceso a la asistencia sanitaria, los bienes y los servicios. La CDPD fue aprobada por las Naciones Unidas en 2006. Esta convención busca promover, proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por todas las personas con discapacidad. Los principios de la Convención son el respeto de la dignidad inherente, la autonomía individual, incluida la libertad de tomar las propias decisiones, y la independencia de las personas; la no discriminación; la participación e inclusión plenas y efectivas en la sociedad; el respeto por la diferencia y la aceptación de las personas con discapacidad como parte de la diversidad y la condición humanas; la igualdad de oportunidades; la accesibilidad; la igualdad entre el hombre y la mujer; y el respeto a la evolución de las facultades de los niños y niñas con discapacidad y de su derecho a preservar su identidad. Desde la OMS, Chan y Zoellick (2011) proponen medidas que se centran en crear entornos favorables, promover la rehabilitación y los servicios de apoyo, asegurar una adecuada protección social, crear políticas y programas inclusivos, y aplicar normas y legislaciones nuevas o mejoras de las ya existentes, en beneficio de las personas con discapacidad y de la comunidad en general. La causa por la que se consideró necesario elaborar una Convención específica sobre los derechos de las personas con discapacidad fue que, aunque estas personas eran igualmente destinatarias de la protección establecida por los Tratados, en muchos casos dichas normas no se aplicaban, o se aplicaban de manera diferente, desventajosa, para este grupo social. Además, se dieron grandes deficiencias por parte de los Gobiernos y órganos de supervisión de los Tratados, a la hora de supervisar su cumplimiento en relación con las personas con discapacidad. Por su parte, el reconocimiento del principio de igualdad forma parte de uno de los objetivos de la Unión Europea en materia jurídica en contra de la discriminación, el cual se encuentra integrado en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. Este principio ha sido reforzado por los Tratados de Ámsterdam (1996) y de Lisboa (1997). En el caso de España, se han realizado varios informes, como son el de Pérez (2010) e INE (2014), entre otros, que evidencian las diferencias existentes entre las personas discapacitadas y no discapacitadas, llegando a la conclusión de que las personas con discapacidad eran de algún modo “invisibles” dentro del sistema de derechos humanos de la ONU. Como consecuencia de ello, la “Ley de promoción de la autonomía personal y atención a personas en situación de dependencia, (LAAD)”, que entró en vigor el 1 de 9 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es enero de 2007, regula las condiciones básicas que garantizan la igualdad en el derecho a la promoción de la autonomía personal y atención de la dependencia, mediante la creación de un Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD). 16 En este momento nos encontramos ante el III Plan de Acción para el Empleo de las personas con discapacidad (2012-2015), promovido por la Unión Europea. Este Plan establece un amplio número de objetivos y actuaciones en seis áreas de acción general: Atención Social, a la Dependencia y Promoción de la Autonomía Personal, Salud, Educación; Empleo, Participación Social y Atención Temprana, y en un área específica para personas con Trastorno del Espectro Autista. Aparte, el Plan de Acción contempla cuatro programas horizontales: Igualdad de Oportunidades, Mujer; Calidad, Innovación y Excelencia y Accesibilidad Universal. 3.4 AYUDAS PÚBLICAS Y COMPENSACIONES A día de hoy, existen diferentes políticas que separan el componente de subsidio de apoyo del componente destinado a compensar los costes adicionales que asumen las personas con discapacidad, utilizando prestaciones de duración limitada y asegurando que la ayuda que reciban sea superior al salario de reserva que cada individuo posea. Existen una serie de ayudas para la vivienda (para su compra o alquiler, para la adaptación de la ayuda habitual y para las deducciones en el IRPF por adaptación de la vivienda habitual) y ayudas para el transporte (para la adquisición y adaptación de vehículos, para la exención del impuesto de matriculación y de circulación, para la tarjeta de permiso especial de estacionamiento para minusválidos). Además, el sistema especial de prestaciones establecido en la Ley de Integración Social de las personas con discapacidad (LISMI) establece un conjunto de prestaciones económicas,  Subsidio de Garantía de Ingresos Mínimos (SGIM).  Subsidio por Ayuda de Tercera Persona (SATP).  Subsidio de Movilidad y Compensación por Gastos de Transporte (SMGT) y de prestaciones técnicas.  Asistencia Sanitaria y Prestación Farmacéutica (ASPF), destinados a la protección de las personas discapacitadas que, por no desarrollar actividad laboral, no están comprendidas en el campo de aplicación de la Seguridad Social. En ocasiones también se dan subsidios por pérdida de pensión de incapacidad permanente. Se trata de una ayuda para aquellas personas a las que por mejoría, se les retira una pensión de invalidez absoluta y tienen carencia de rentas. 17 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es Estos subsidios en ocasiones dan lugar a un problema muy importante, igual que otro tipo de subsidios: a veces, cuando reciben cantidades generosas de dinero, se acomodan a esa situación en la que no se trabaja y deciden solicitar la jubilación anticipada, influyendo negativamente sobre el mercado laboral. 18 CAPÍTULO IV: TRABAJO DE INVESTIGACIÓN 4.1 FUENTES DE DATOS Y ESTUDIO DESCRIPTIVO El INE, con la colaboración del IMSERSO y la Fundación ONCE, desarrolló en el año 1999 la Encuesta sobre Discapacidades, Deficiencias y Estado de Salud (EDDES-99). Esta encuesta fue un paso previo a la generación del informe que voy a utilizar en la primera parte de este capítulo, la EDAD-D (2008), desarrollada durante el periodo noviembre 2007julio 2008. Se trata de una investigación acerca del número, características y situación de las personas con discapacidad, en todo el territorio nacional. Su objetivo general es atender la demanda de información para el Sistema Nacional de Dependencia, proporcionando una base estadística que permita guiar la promoción de la autonomía personal y la prevención de las situaciones de dependencia. El método elegido por el INE en la EDAD-D (2008) para la recogida de información fue el de entrevista personal, que podía ser complementado en casos excepcionales, mediante entrevista telefónica. Para este estudio, el concepto de discapacidad se ha identificado con limitaciones importantes para realizar las actividades de la vida diaria que hayan durado o se prevea que vayan a durar más de un año y tengan su origen en una deficiencia (cualquier pérdida o anomalía de un órgano o de la función propia de ese órgano). No tiene interés entonces, aquella limitación pasajera que puede ser debida a una situación subsanable. Determinadas discapacidades producidas por ciertos trastornos suelen aparecer de forma reiterada en la vida del individuo en determinados periodos de crisis. Tienen consideración de discapacidad siempre y cuando la suma de estos periodos sea superior a un año. El INE propone diversas variables de estudio, tales como la severidad, las ayudas técnicas y de asistencia personal, las deficiencias existentes y sus causas, su relación con el mercado laboral y la educación, su relación con las condiciones de vivienda y accesibilidad, entre otras; pero para el desarrollo de este capítulo las variables que he elegido tienen que ver con la información desarrollada en capítulos anteriores: el número de personas con discapacidad, el estudio de la posible discriminación hacia este colectivo, su nivel en educación y su participación en el mercado laboral, con sus correspondientes ganancias salariales. Se han considerado las siguientes categorías de discapacidad: visión, audición, comunicación, aprendizaje y aplicación del conocimiento y desarrollo de tareas, movilidad, autocuidado, vida doméstica y las interacciones y relaciones personales. Respecto a las diferencias en función de la edad, la encuesta ha distinguido entre distintos grupos. Un primer grupo sería para los comprendidos entre 0 y 5 años, aunque de este grupo se ha prescindido el estudio pormenorizado de las discapacidades dada la dificultad que tiene su detección. Un segundo grupo correspondería a los que tienen 6 o más años. 19 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es La elección del grupo de edad para el desarrollo de cada estudio es la siguiente:  Para el análisis del porcentaje existente de personas discapacitadas se tiene en cuenta al conjunto total de personas, es decir, ambos grupos.  Para el análisis de la posible discriminación y de la participación de la población discapacitada en la educación y en el mercado laboral se utiliza el segundo grupo de personas. Contemplar la perspectiva del género en el diseño de políticas en materia de discapacidad es determinante para avanzar hacia la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, por ello quiero dedicar una parte de mi desarrollo al estudio de la existencia o no de diferencias en el ámbito laboral entre ambos sexos, ya sea en términos salariales o en términos de participación. Los informes INE (2013) e INE (2014) han sido los trabajos que he utilizado para desarrollar la última parte del capítulo acerca del mercado laboral. A lo largo de la siguiente exposición, remarcar que tomaremos datos macroeconómicos de carácter nacional. 4.2 ANÁLISIS DESCRIPTIVO Y RESULTADOS Como ya se ha señalado anteriormente, a día de hoy, más de 1.000 millones de personas sufre algún tipo de discapacidad en el mundo, aproximadamente el 15% de la población mundial, porcentaje que va en aumento a medida que la población envejece. Se trata de una cifra superior a la correspondiente a los años 70 (el 10%), según estimaciones de la OMS. La tasa de prevalencia de las personas discapacitadas se incrementa conforme aumenta la edad. Esta tasa es una “instantánea” de una situación de salud existente, el número de personas que padecen una enfermedad determinada en un momento determinado de tiempo por cada 1.000 habitantes. Incluye todos los casos conocidos que no han resultado en la muerte, la cura, o la remisión, así como casos nuevos que se estén desarrollando durante ese período específico. Que la tasa de prevalencia crezca al aumentar la edad se debe al hecho de haber vivido más años supone haber estado más tiempo expuesto a riesgos que pueden haber llevado a una discapacidad, tales como cáncer, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y los trastornos de la salud mental, y al incremento de la esperanza de vida. Dicha tasa afecta en mayor medida a los países de ingresos bajos que a los países de ingresos superiores, además de afectar más a mujeres y ancianos. 20 Por otra parte, subrayar el hecho de que la tasa de prevalencia ha disminuido respecto a años anteriores, según las encuestas de 1986 y 1999, tal y como muestra la siguiente tabla: Tabla 4.1: Tasa de prevalencia de las situaciones de discapacidad según las Encuesta de 1986 y 1999 (Fuente: EPA) Población total Población con discapacidad Número % sobre la población total Encuesta de 1986 38341291 5743291 14,98% Encuesta de 1999 39247019 3528221 8,99% Esta divergencia ha venido causada por las diferencias metodológicas existentes entre ambas encuestas. La encuesta de 1999 es mucho más "exigente" que la del 1986 a la hora de apreciar la existencia de una situación de discapacidad. Si tenemos en cuenta las dos situaciones anteriores llegamos al siguiente gráfico obtenido de la monografía de Jiménez y Huete (2002), que trata datos epidemiológicos: Gráfico 4.1: Tasa de prevalencia de las situaciones de discapacidad en España por grupos de edad. Comparación entre las Encuestas de 1986 y 1999. (Fuente: INE) 4.2.1 Personas con discapacidad A través de EDAD-D (2008) obtenemos los siguientes resultados acerca del porcentaje de personas discapacitadas y la respuesta a si de verdad existe discriminación hacia el colectivo discapacitado: 21 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es Gráfico 4.2: Porcentaje de personas discapacitadas por rango de edad en el año 2008 en España (Fuente: EPA) *Consideramos discapacitadas a todas las personas con alguna discapacidad o limitación para realizar alguna actividad. Para el estudio de los resultados obtenidos hay que tener en cuenta que las personas, en general, pueden realizar infinidad de actividades, pero a efectos de la “EDAD-D (2008)” se recogieron un número limitado de actividades. Por ello, si una persona no tiene ninguna dificultad para realizar ninguna de las acciones propuestas por ella (sin ayudas técnicas externas ni ayudas personales), se considera persona sin discapacidad. A efectos de este análisis, es de interés puntualizar que sólo se consideraron discapacidades aquéllas que se superaban con el uso de ayudas técnicas externas (sillas de ruedas, prótesis que sustituya algún miembro, oxígeno, gafas, etc), excluyendo aquellas otras deficiencias que se pudieran superar con ayudas técnicas internas (marcapasos, clavos, lentes intraoculares de cataratas, etc). Como podemos observar en el gráfico, el porcentaje de personas discapacitadas va aumentando conforme se incrementa la edad. Queda patente la estrecha relación entre edad y discapacidad, de modo que a mayor edad mayor porcentaje de personas con discapacidad. El mayor porcentaje en edades avanzadas corresponde al sector femenino. Se trata de un 36,14% para las mujeres, casi el doble del correspondiente al de los hombres de entre 65 y 90 años. Las hipótesis que se presentan de manera complementaria en la literatura para estas diferencias por sexo son de tres tipos: factores culturales que llevarían a una subdetección temprana de discapacidades en las mujeres (relacionadas con distintas expectativas sociales para las personas en función de su género); factores socioeconómicos (mayor exposición a riesgos por parte de los varones que conllevan la muerte en lugar de la discapacidad, lo cual rebaja la tasa de prevalencia para ellos a edades más altas); y factores biológicos (relacionados con la mayor supervivencia de las 0 a 15 16 a 64 65 a 90 2,39% 19,31% 19,39% 1,42% 21,35% 36,14% Varones Mujeres 22 mujeres afectadas por discapacidades, lo cual aumenta la tasa de prevalencia para ellas a edades más altas). Para el desarrollo de este capítulo nos centraremos en el segundo intervalo de edades, entre 16 y 64 años, en la población en edad de trabajar, donde el porcentaje de personas con discapacidad en 2008 rondaba en promedio el 20%. También estudiaremos el primer intervalo (entre 0 y 15 años) en relación a la educación como paso previo para su posterior introducción en el mercado de trabajo. Gráfico 4.3: Porcentaje de población discapacitada según tenga o no Certificado de Minusvalía en España en el año 2008 (Fuente: EPA) Resultados nacionales, proporcionados por la citada encuesta, muestran que un tercio de la población discapacitada española posee el certificado de minusvalía. (Gráfico 4.2) 4.2.2 ¿Posible situación de discriminación hacia el colectivo discapacitado? Gráfico 4.4: Porcentaje de población con discapacidad según la frecuencia con la que se ha sentido discriminada por motivo de su discapacidad durante el año 2009 (Fuente: EPA) 35% 65% 0% Con certificado de Minusvalía Sin certificado de minusvalía No consta 81% 8% 2% 1% 8% Nunca Algunas veces Muchas veces Constantemente No consta 23 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es Tal y como enuncia la profesora García (2004): “A pesar de que la legislación de diversos países contempla la no discriminación y se declara como un fenómeno poco común en nuestras sociedades (tal y como confirman los datos), la discriminación no se elimina con leyes. Basta con que alguien se sienta discriminado, para que exista, es decir, a partir de la percepción de quien la padece, podemos hablar de que existe la discriminación”. Únicamente el 1,2% de las personas entrevistadas afirmaron sufrir discriminación constantemente. Realmente, el 81% de las personas no consideraron que existiera tal discriminación, correspondiendo solamente el 11% a las personas que sí que consideraban su existencia. Las personas que consideraron ser tratadas desigualmente, acusaron que se producía principalmente en el entorno de participación social (21%) y en la atención sanitaria (20%), siguiendo ese orden. Solo el 7,7% de estas personas lo han denunciado. (Ver gráfico 4.5) Gráfico 4.5: Situación de discriminación en caso de existirla en el año 2009 (Fuente: EPA) *Una persona puede sentirse discriminado en más de una situación 4.2.3 Nivel de estudios La acumulación de capital humano es un elemento muy importante a la hora de acceder al mercado laboral, aumentando de este modo la tasa de participación en el mercado de trabajo, a la vez que se aumenta la empleabilidad laboral. Esto es especialmente importante para las personas con discapacidad, ya que gracias al aumento de la formación de estas personas se puede reducir la brecha existente respecto a las personas sin discapacidad, como veremos a continuación. A su vez, existe una gran relación entre el nivel de estudios y la salud de los individuos, tanto discapacitados como no discapacitados. Las personas con estudios inferiores muestran resultados sanitarios más bajos, así como estilos de vida y conductas de salud menos saludables que las personas con estudios superiores. La causa de esto es que un 20% 12% 17% 9% 18% 3% 21% En la atención sanitaria En el ámbito escolar o actividades de formación Para encontrar empleo En el puesto de trabajo En transporte y desplazamientos 24 nivel educativo más alto da lugar, por lo general, a unos ingresos y recursos mayores que un trabajo que requiera una cualificación menor. De acuerdo con Chan (2010), “los problemas de salud pueden socavar gravemente las inversiones en educación. Algunas enfermedades mantienen a los niños alejados de la escuela durante mucho tiempo. En otros casos los niños tienen que interrumpir prematuramente su educación para cuidar a padres o hermanos enfermos”. “Educación y salud están íntimamente relacionadas, contribuyendo a sacar a la gente de la pobreza y a ofrecerle la oportunidad de desarrollar plenamente su potencial humano”. Para la toma de datos de este epígrafe, la EDAD-D (2008) presentó 9 opciones de respuesta en términos de educación que se describen en el ANEXO I. Si alguna persona se encontraba en más de una situación a nivel de estudios, se recogía sólo la que el entrevistado consideraba más importante, la mayor. El primer análisis solo ha tenido en cuenta a las personas discapacitadas mayores de 10 años, debido a que es muy complicado realizar una estimación del nivel educativo de las personas menores a esta edad. Me parece interesante hacer inicialmente una desagregación más en profundidad del colectivo objeto de estudio; para, seguidamente, llevar a cabo las comparaciones respecto a las personas no discapacitadas. Gráfico 4.6: Porcentaje de población discapacitada distribuida en los diferentes niveles de estudios durante el año 2008 (Fuente: EPA) *Datos tomados de INE (2011) Como podemos observar, mucho más de un tercio de la población discapacitada no ha llegado a completar sus estudios primarios (aproximadamente el 46%), siendo únicamente un 2% de la población con discapacidad la que posee enseñanzas 1% 11% 34% 29% 9% 6% 3% 2% 5% No procede, menor de 10 años No sabe leer o escribir Estudios primarios incompletos Estudios primarios o equivalentes Educación secundaria de 1ª etapa Estudios de bachillerato Enseñanzas profesionales de grado medio o equivalentes Enseñanzas profesionales de grado superior o equivalentes Estudios universitarios o equivalentes 25 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es profesionales de grado superior o equivalentes y un 5% de la misma la que posee estudios universitarios o equivalentes. En términos más generales, únicamente el 25% de los discapacitados tienen estudios superiores a la enseñanza primaria y solamente el 36% de estos últimos ha alcanzado la considerada Educación Secundaria Obligatoria. Según Chan y Zoellick (2011) las tasas de matriculación escolar difieren según el tipo de deficiencia; de modo que los niños con deficiencias físicas suelen tener más oportunidades educacionales que los niños que padecen deficiencias intelectuales o sensoriales, hecho que influye en el anterior estudio. Atendiendo al nivel de estudios existen grandes diferencias respecto a la población sin discapacidad: Tabla 4.2: Porcentaje de personas según existencia o no de discapacidad y nivel de estudios en el año 2008 (Fuente: EPA) Sin discapacidad Con discapacidad Analfabetos 0,83% 9,88% Primaria 18,93% 38,40% Secundaria y programas formación e inserción laboral 53,13% 40,12% Superiores 27,12% 11,60% * Aclaración: la columna de la derecha corresponde únicamente a las personas discapacitadas que poseen el certificado de minusvalía, de ahí la diferencia con respecto al gráfico 4.6, en el que no se tiene en cuenta el grado de discapacidad mayor al 33%. Datos tomados INE (2014). El peso de las personas discapacitadas con estudios superiores es menor que el de las personas sin discapacidad, a la vez que predominan en los estudios inferiores, en particular en primaria. El 11.6% de las personas con discapacidad tienen estudios superiores frente al 27.12% del resto de población. En cambio, el porcentaje de personas con estudios primarios (38.4%) duplica al de las personas sin discapacidad. En educación secundaria y programas de formación e inserción laboral se observan ratios más cercanos, pero siendo siempre superior el de las personas sin discapacidad. Es importante hacer mención al hecho de que el porcentaje de personas sin discapacidad consideradas analfabetas no llega al 1%, comparado con el casi 10% de los individuos discapacitados. Las mujeres con discapacidad presentan, por lo general, bajos niveles de cualificación, lo que ha influido es sus posibilidades de acceso al empleo y en sus opciones de desarrollo profesional. Esta situación está cambiando para bien en las generaciones más jóvenes. Por ello se cree necesario que en la educación y en los procesos formativos se adopte un enfoque dirigido a la “activación” de las mujeres con discapacidad. 32 Comparando estos resultados con los de la población no discapacitada: Gráfico 4.10: Relación entre la tasa de actividad y el nivel de estudios de las personas no discapacitadas en 2012 (Fuente: EPA) En este caso, únicamente los “analfabetos” poseen una tasa de inactividad mayor que la de actividad, siendo muy pequeña la diferencia entre ambas tasas (4,298 puntos porcentuales) comparado con la población discapacitada (91.28 puntos porcentuales). La causa de esta gran diferencia entre ambos colectivos es el binomio analfabetismodiscapacidad. En los dos casos influye este nivel de estudios como factor negativo, pero en el de las personas discapacitadas también se tiene en cuenta la posible necesidad de adaptación de los puestos de trabajo, el posible absentismo laboral por motivos de salud, posible necesidad de flexibilidad horaria, etc. 4.2.4.1 Los salarios en España También es de gran interés realizar un análisis de los salarios percibidos en España por las personas con discapacidad en los últimos años para estudiar las posibles diferencias con el colectivo sin discapacidad. Para este estudio me voy a apoyar en el INE (2013). Entre la población ocupada, durante el periodo 2009-2012, se ha cumplido que la tasa de asalarización (cociente entre el número de asalariados y el número total de ocupados) ha sido siempre superior para la población con discapacidad. El número total de ocupados está formado por la suma de los asalariados (personas que trabajan por cuenta ajena) y los autónomos (personas que trabajan por cuenta propia). Es por ello, por lo que podemos afirmar que el colectivo discapacitado está formado por un menor número de trabajadores autónomos que el colectivo sin discapacidad. Analfabetos Primaria Secundaria Superiores 47,851% 60,803% 75,019% 88,921% Activos 33 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es Tablas 4.7 y 4.8: Salarios medios anuales brutos en función del sexo y la discapacidad en 2010 y 2011 (Fuente: EPA) 2010 Personas sin discapacidad Personas con discapacidad Diferencia Hombres 25593,4 21302,1 4291,3 Mujeres 19742,5 19355,5 387 22667,95 20328,8 2339,15 2011 Personas sin discapacidad Personas con discapacidad Diferencia Hombres 25801,1 21493,1 4308 Mujeres 19795,9 18538,9 1257 22798,5 20016 2782,5 Como podemos observar, la diferencia entre el salario medio anual bruto percibido por el colectivo de personas con discapacidad y el percibido por las personas sin discapacidad, durante los años 2010 y 2011 siguió una línea ascendente. En 2010, se trataba de un 10,31% menor el de las personas con discapacidad (2339,15€ menos) (Tabla 4.7), pero en el año 2011 la distancia aumentó, llegando al 12,20% (una diferencia de 2782,5€) (Tabla 4.8). Aunque, a esto último habría que añadir que las deducciones fiscales y cotizaciones a la Seguridad Social disminuyen tales diferencias salariales en términos netos hasta el 5,1%. Al igual que ocurre en el mercado laboral formado por las personas sin discapacidad, dentro del grupo de personas discapacitadas también se observan diferencias salariales entre hombres y mujeres (en 2011 la diferencia fue de un 13,74% menos para las mujeres; 2954,2€ menos) (Véase columna derecha tabla 4.8). Esta cifra es inferior a la correspondiente de la población sin discapacidad (23,2%; 6005,2€ de diferencia entre sexos sin discapacidad) (Véase columna izquierda tabla 4.8). Al mismo tiempo, las diferencias entre mujeres de ambos colectivos es solo un 6,3% menor en discapacitadas (1257€ menos) (Véase fila inferior tabla 4.8), siendo entre los hombres del 16,69% inferior (4308€ menos) (Véase fila superior tabla 4.8), también en los varones discapacitados. El caso de los varones es el único que ha disminuido sus diferencias entre los años 2010 y 2011 (de 16.76% ha pasado a 16.69%). Todas las demás relaciones se han distanciado con el transcurso de un periodo (las mujeres de ambos colectivos han aumentado sus diferencias salariales de 1.96% a 6.3%). Se podría decir que existe una mayor diferencia salarial por discapacidad para los hombres que para las mujeres. Con todo, los varones discapacitados siguen ganando un salario mayor que las mujeres con discapacidad. Las personas discapacitadas, en promedio, ocupan puestos de menor cualificación, para los que se necesita una menor preparación. Es por ello que obtienen menores salarios. Es para ocupaciones de mayor cualificación para las que las diferencias salariales disminuyen. 34 Veo conveniente advertir que dentro del colectivo de las personas con discapacidad, el grado y tipo de la misma determina diferencias salariales. Concretamente, lo creo necesario porque es una de las características que mayores discrepancias salariales genera: Gráfico 4.11: Salario medio anual bruto en función del tipo de discapacidad en el año 2011 (Fuente: EPA) Durante el año 2011 las ganancias salariales más bajas corresponden a las personas con discapacidad intelectual y con un grado de discapacidad entre el 45% y el 64%. Se trata de 11452,9 euros brutos al año para las personas con deficiencias intelectuales y de 18387,9 euros en el caso de personas con un grado de discapacidad que oscile entre el 45% y el 64%. En cambio, las ganancias más elevadas correspondieron en 2011 a personas con discapacidad física y con grado de discapacidad comprendido entre el 33% y el 44%. En este último caso hablamos de 21469,5 y 20953 euros, respectivamente. Las personas con deficiencias intelectuales o mentales suelen ocupar puestos o desempeñar tareas que exigen un menor nivel de cualificación que las personas con deficiencias sensoriales. Se trata de puestos que no exigen un elevado nivel de productividad, recibiendo como consecuencia una retribución menor. Atendiendo al grado de discapacidad: Gráfico 4.12: Salario medio anual bruto en función del grado de discapacidad en el año 2011(Fuente: EPA) 21469,5 11452,9 17639,5 21132,2 Física y otras Intelectual Mental Sensorial 0 5000 10000 15000 20000 25000 20953 18387,9 20169,7 10000 12000 14000 16000 18000 20000 22000 De 33% a 44% De 45% a 64% De 65% y más 35 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es El salario en función de la intensidad de la discapacidad, como hemos explicado en los párrafos anteriores, da lugar a diferencias salariales, pero no tan llamativas como las causadas en función del tipo de discapacidad. Mientras que los salarios en función del tipo de discapacidad se mueven en un intervalo de amplitud 10016,1 euros, las diferencias entre el mayor y menor sueldo en función del grado de deficiencia es únicamente de 2565.1 euros. “La relación entre el nivel salarial y el grado de discapacidad no es lineal, en buena parte debido a la acción de las entidades especializadas en el apoyo a los colectivos de mayor grado de discapacidad” de acuerdo con la Encuesta Anual de Estructura Salarial (2013). Para las personas con un grado de discapacidad comprendido entre el 45% y el 64% el salario medio decrece conforme se va incrementando la severidad, aunque para el grupo de personas con una mayor intensidad de discapacidad, el salario medio resultó ser más elevado, alcanzando los 20169,7 euros (debido a las mayores beneficios fiscales); pero no mayor al correspondiente a las personas con un grado de discapacidad comprendido entre el 33 y el 44%. Atendiendo a los salarios en función del nivel de estudios: Tabla 4.9: Salario medio anual bruto en función de la discapacidad y el nivel de estudios en el año 2010 (Fuente: EPA) Sin discapacidad Con discapacidad Sin estudios y primaria 16780,8 17190,3 Secundaria, programas formación-inserción laboral 20115,9 18527,5 Superiores 33049,2 34403,1 Como es lógico, el salario aumenta con el nivel de estudios de cada individuo, tanto si tenemos en cuenta al colectivo discapacitado como al no discapacitado. Existe una correlación positiva entre salario y nivel de estudios. Respecto al año 2010, realizando un análisis en función del nivel educativo, hay que resaltar que las personas discapacitadas con estudios universitarios percibieron un salario más alto que sus respectivos análogos no discapacitados (34403,1 euros frente a 33049,2 euros de las personas sin discapacidad), llegando a superar su salario en más de un 4%; hecho que se repite entre las personas sin estudios o estudios primarios (17190,3 euros las personas con discapacidad frente a 16780,8 euros las personas sin discapacidad). Aclaración: Esto ocurre en términos medios, no implica que todas las personas discapacitadas sin estudios, con estudios primarios o superiores, cobren más que las personas sin discapacidad con el mismo nivel de estudios. 36 Realizando una investigación acerca de estos resultados tan inesperados, tras ponerme en contacto con la ONCE y con el Servicio Promotor del INE, he llegado a las siguientes explicaciones a esta situación: En el caso de las personas sin estudios o con estudios de primaria, “la diferencia se debe a las políticas de protección laboral del colectivo de personas con discapacidad (contratos específicos de discapacidad, contratación en centros especiales de empleo, reducciones, bonificaciones y reducciones en las cuotas de cotización)”. Por otro lado, la respuesta por parte de la ONCE al caso de las personas con discapacidad con titulación universitaria, ha sido que “existe un mayor ajuste entre la cualificación y el tipo de puesto que están ocupando, es decir que es más frecuente que las personas con discapacidad con titulaciones universitarias trabajen en puestos de titulados. Esto se entiende mejor cuando además se puede observar que la tasa de paro entre los titulados universitarios con discapacidad (13,8%) es inferior a la de los titulados sin discapacidad (21%)”. El INE ha añadido que “se debe, además de a las políticas de protección de empleo mencionadas anteriormente, a que en este colectivo hay menos empleo temporal, lo que implica mayor antigüedad en el puesto de trabajo”. Y la siguiente pregunta que me hago es: ¿Cómo puede darse esta situación, sabiendo que, según datos del año 2011, el salario medio anual bruto de las personas discapacitadas es un 11,5% inferior respecto al de las personas sin discapacidad? Como es lógico y como me ha confirmado la ONCE, “se debe a que el grueso de personas empleadas se concentra en las cualificaciones de secundaria”. 37 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es CAPÍTULO V: CONCLUSIONES En la actualidad, aproximadamente el 15% de la población mundial son personas con discapacidad. En España se trata de aproximadamente 3,8 millones de personas, un 8,5% de la población. A nivel general: 1. Las personas con discapacidad tienen peores resultados sanitarios, peores resultados académicos, una menor participación económica, unas tasas de pobreza más altas y una mayor dependencia que las personas sin discapacidad; consecuencia de obstáculos que entorpecen el acceso de las personas con discapacidad a la salud, la educación, el empleo, el transporte o la información. 2. En el pasado las políticas no han tenido demasiado en cuenta las necesidades de las personas discapacitadas, actualmente están luchando por la igualdad de oportunidades y por la mejora de las condiciones de estas personas, mediante programas de financiación, servicios de apoyo y asistencia, programas de inclusión de niños discapacitados en el sistema educativo y modificaciones legislativas para facilitar el acceso a los procedimientos de selección y contratación. 3. En la actualidad, se observan prejuicios o creencias que obstaculizan el acceso de estas personas a la educación, al empleo, a la atención de salud y a la participación social. A nivel específico, centrándome en las variables que influyen en la participación en el mercado laboral de las personas con discapacidad: 1. Existen diferentes tipos de discriminación que pueden influir en la participación en el mercado laboral de las personas con discapacidad, tales como el modelo del “gusto por la discriminación y la discriminación estadística. Los problemas de salud pueden influir negativamente en las inversiones en educación, afectando, en consecuencia, a su posterior participación en el mercado laboral. 2. Teniendo en cuenta la educación: La acumulación de capital humano es un elemento muy importante a la hora de acceder al mercado laboral, a mayor nivel de estudios, mayor posibilidad de participación en el mercado de trabajo. • Más de un tercio de la población discapacitada sólo ha completado sus estudios primarios (aproximadamente el 48%), siendo únicamente un 11% de la población con discapacidad la que posee estudios universitarios o equivalentes, frente al 27% de los no discapacitados universitarios. • Las mujeres con discapacidad presentan, por lo general, niveles de cualificación más bajos que los hombres del mismo colectivo. Se da una doble discriminación, por género y por discapacidad. 38 Educación y salud están íntimamente relacionadas, contribuyendo a sacar a la gente de la pobreza y a ofrecerle la oportunidad de desarrollar plenamente su potencial humano. En el mercado laboral: 1. Las personas discapacitadas en edad de trabajar, comparadas con sus respectivos homólogos, experimentaban desventajas importantes en el mercado laboral, teniendo, a su vez, peores oportunidades de empleo. En 2010, su tasa de empleo (44%) era algo superior a la mitad de la de las personas sin discapacidad (75%), siendo la tasa de inactividad unas 2,5 veces mayor entre las personas sin discapacidad. 2. En el caso de las mujeres con discapacidad en España, se da una interacción de ambas categorías, discapacidad y sexo, obteniendo unos valores inferiores en sus tasas de actividad y de empleo. La situación de inactividad es una de las consecuencias que afecta a las personas con discapacidad y, sobre todo, a las mujeres con discapacidad. 3. Se observan actitudes negativas hacia las personas con discapacidad, las cuales varían en intensidad en función del tipo de deficiencia que causa la discapacidad, las personas con discapacidad intelectual (y mental) son las últimas en conseguir un empleo y las primeras que lo pierden. 4. Los salarios: • En función de la discapacidad: Obtienen mayores ganancias salariales las personas sin discapacidad. Siendo a su vez mayor la ganancia de los hombres dentro de este colectivo, hecho similar a lo que ocurre dentro del grupo de personas no discapacitadas • En función del grado de discapacidad: La relación entre el nivel salarial y el grado de discapacidad no es lineal. Perciben salarios mayores las personas cuyo grado de discapacidad se encuentra entre el 33 y 44%, siendo menores retribuciones las que obtienen las personas con un grado de severidad entre 45 y 64%. • En función del tipo de discapacidad: Las personas con deficiencias intelectuales o mentales suelen ocupar puestos que no exigen un elevado nivel de productividad, recibiendo como consecuencia una retribución menor. • En función del nivel de estudios: En el caso de personas con baja cualificación o sin estudios y también en el caso de titulados superiores el salario resulta superior en el caso de las personas con discapacidad frente a sus homólogos sin discapacidad, siendo la conclusión general del análisis un menor salario medio bruto anual el de las personas con discapacidad. 39 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es BIBLIOGRAFÍA Boletín Oficial del Estado (BOE) (2008), Convención de la ONU, Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos de las personas con Discapacidad (CDPD), Jefatura del Estado [PDF]. 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III Plan de Acción para las Personas con Discapacidad 2009-2012 [PDF]. <https://www.msssi.gob.es/ssi/discapacidad/docs/III_PAPCD.pdf> Organización Mundial de la Salud (OMS), (2013). “10 datos sobre la discapacidad”, Ginebra. Organización Mundial de la Salud (OMS), (2013). “Discapacidad y salud”, Ginebra. Pérez Bueno, L. C. (2010). “Colección Barclays Igualdad y Diversidad: “Los jóvenes con discapacidad en España”. Grupo Editorial Cinca, S. A., Madrid. Otras fuentes de las que me he servido para poder profundizar en diversos temas y entender ciertos puntos, pero que no he señalado en la exposición, han sido: Dávila, D. y Malo, M.A. (2ª época. Volumen 16, número 1, 2006). Cuadernos aragoneses de Economía. “Género, discapacidad y posición familiar: la participación laboral de las mujeres con discapacidad”. Universidad de Zaragoza, Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, Zaragoza. Huete García, A. (2013). “La pobreza y exclusión social de las mujeres con discapacidad en España”. Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) a través de CERMI, Salamanca. Jiménez Lara, A. y Huete García, A. La discriminación por motivos de discapacidad: Análisis de las respuestas recibidas al Cuestionario sobre Discriminación por motivos de Discapacidad promovido por el CERMI Estatal [PDF]. Ed 2002. Madrid. <http://usuarios.discapnet.es/ajimenez/Documentos/AJL/discriminacion.pdf> Pagán, R y Malo, M.A. (2009). “El mercado de trabajo en España: otros aspectos relevantes, Diferencias Salariales y discapacidad: Discriminación y baja productividad”. Edicions Lóstrego, Santiago de Compostela. 41 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es ANEXO I Creo conveniente realizar una pequeña explicación acerca de los diferentes niveles educativos a los que me refiero en el gráfico siguiente: No sabe leer ni escribir: Se refiere a personas de 10 o más años que no son capaces de llevar a cabo ninguna de las dos tareas anteriores o que son únicamente capaces de leer y escribir una o varias frases que recuerdan de memoria, números o su propio nombre. Estudios primarios incompletos: Nos encontramos con personas que han superado el primer nivel y que han asistido menos de 5 años a la escuela (sin contar preescolar o educación infantil). Estas personas no suelen poseer ninguna acreditación. Estudios primarios o equivalentes: Son personas que saben leer y escribir y además han cursado 5 o más años en la escuela. Se suele pensar generalmente en las personas que inician a los seis años y finalizan a los 11-12 años de edad. Enseñanza secundaria de primera etapa: Amplía la educación primaria.  Hasta los 14 años en los sistemas antiguos (EGB – Educación General Básica, Certificado de escolaridad, Bachillerato elemental, Certificado de Estudios primarios o aprendizaje de tareas en Educación Especial).  Hasta los 16 años en el sistema actual (ESO - Educación Secundaria Obligatoria, Programas de Garantía social, Programas de Garantía social en Educación Especial o Asistencia a la escuela durante el periodo de escolaridad obligatoria). Enseñanza bachillerato:  BUP - Bachillerato Unificado Polivalente, con o sin COU – Curso de Orientación Universitaria en el sistema antiguo.  Bachillerato en el sistema actual. Enseñanzas profesionales de grado medio o equivalentes:  Formación profesional de primer grado o equivalente, formación profesional especial o adaptada de primer grado, otras enseñanzas técnico-profesionales de primer grado u otros estudios reglados equivalentes a todos los efectos a la FP1 o enseñanzas de grado medio de formación profesional específica, en el sistema antiguo.  Ciclos de Grado Medio de Formación Profesional o de Artes Plásticas y Diseño y Grado Medio Enseñanzas Deportivas, Título Profesional de Grado Medio de Música y Danza o Escala Básica de Guardia Civil. Enseñanzas profesionales de grado superior o equivalentes:  En el sistema antiguo podemos contar con Formación profesional de segundo grado, otras enseñanzas técnico-profesionales de segundo grado u otros estudios reglados equivalentes.  En cambio, en el sistema actual tenemos los Ciclos de Grado Superior de Formación Profesional o de Artes Plásticas y Diseño y Grado Superior Enseñanzas Deportivas. Estudios universitarios o equivalentes: De uno o dos ciclos y sus estudios de postgrado.