Full text
2012
89
Mª Belén Bueno Petisme
El grabado en Zaragoza
durante el siglo XX
Departamento
Director/es
Historia del Arte
Pano Gracia, José Luis
Director/es
Tesis Doctoral
Autor
Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es
UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA
Mª Belén Bueno Petisme
EL GRABADO EN ZARAGOZA DURANTE EL
SIGLO XX
Director/es
Historia del Arte
Pano Gracia, José Luis
Tesis Doctoral
Autor
2012
Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es
UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA
Departamento
Director/es
Director/es
Tesis Doctoral
Autor
Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es
UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA
Universida d de Z aragoz a
De partamento de H istori a del A rte
_________ ______ ________ _________ ________ ______ _________
El grabado en Z arago za durante el si glo XX
Mª Belén Buen o Pet ism e
_________ ______ ________ _________ ________ ______ _________
Tesis doct oral
Director: Dr. José L uis P ano Grac ia
Z aragoza, curso 2012-2013
EL GRABA DO EN ZARAGOZ A DURANTE E L SIGLO X X
TOMO I
1
0.- INTRODUCCIÓN
3
Elección y justificación del tema
3
Estado de la cuestión
4
Bibliografía sobre fundamentos histórico-técnicos
4
Estudios sobre grabado español contemporáneo
8
Bibliografía sobre el grabado en Aragón
10
Objetivos y delimitación del trabajo
14
Metodología, sistematización y fuentes consultadas
18
Agradecimientos
33
1.- EL GRABADO A LO LARGO DEL SIGLO XX:
LA CONSOLIDACIÓN DE UN ARTE
37
1.1.- Algunas def iniciones
37
1.2.- L a situación del grabado en España desde finales del siglo X IX hasta
nuestros días
57
1.3.- Zarag oza y Aragón en el contexto nacional de la gráfica del siglo XX
81
1.4.- La situación de l os grabadores ara gone ses durante el si g lo XX :
enseñanza ofic ial y considerac ión del grabado
121
1.4.1.- La creación de la Escuela de Artes y Oficios
124
1.4.2.- Antecedentes d e l a creación d e la Escuela: la enseñanza artística
oficial de Zaragoza antes del siglo XX
127
1.4.3.- L os objetivos iniciales
131
1.4.4.- Evolución del programa docente de la Escuela
133
1.4.4.1.- La Escuela de Artes y Oficios de Zaragoza: 1895 -1909
133
1.4.4.2.- L a Escuela Superior de I ndustrias y Bellas Artes: 190 9-
1924
139
1.4.4.3.- La Es cuela de A rtes y Ofi cios y la Escuel a Industrial: 1924 -
1963
142
1.4.4.4.- La Escuela de Artes Aplicad as y Ofi cios Artísticos: 1963 -
1985
147
1.4.4.5.- La Escuela de Arte de Zaragoza: desde 1985
150
1.4.5.- La enseñanza oficial de las Artes Gráficas en Zaragoza
157
1.4.5.1.- La enseñanza del Graba do en Zaragoza antes del siglo XX
158
1.4.5.2.- Las Artes Gráficas en el Programa Docente de la Escuela de
Artes y Oficios de Zara goza
161
La creación del Taller de Fotografía y su programa
docente
163
El vacío de las Artes Gr áficas en la enseñanza ofi cial
zaragozana
172
1.4.5.3.- L a Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos (1963 -
1985): los comienzos de la r ecuperación de la enseñanza
oficial de las Ar tes Gráfi cas en Zarag o za
179
1.4.5.4.- La Escuela de Arte d e Zaragoza desde 1985: la
config uración definitiva de una enseñanza oficial de gra bado
en la ciudad
182
1.4.6.- Conclusiones
188
2.- ZARA GOZ A : CA PITALIDAD DEL GRABADO ARAGONÉS DEL
S.XX
193
2.1.- El primer ter cio del siglo: el trabajo de a rtistas autodidactas como
Francisco Marín Bag üés y Ramón Acín
193
2.1.1.- Francisco Marín Bagüé s (1879 -1961)
196
2.1.1.1.- Notas sobre su vida
198
2.1.1.2.- El grabado como forma íntima de expresión
200
2.1.1.3.- La producción calcográfica de Marín Bagüés
201
2.1.1.4.- Las constante s de Marín Bagüés como grabador
211
2.1.2.- Ramón Acín Aquilué (1888-1936)
215
2.1.2.1.- Algunos datos sobre su biogra fía
217
2.1.2.2.- Ramón Acín y el gra b ado
220
2.1.2.3.- L os grabados de Ramón Acín
223
a) Las xilografías firma das por Acín
b) Los grabados atribuidos al oscense
226
231
2.1.2.4.- Otras realizaciones gráficas: los diseños litográfic os
237
2.1.3.- Conclusiones
239
2.2.- L os artistas emi gra d os: la práctica del gra b ado de sde otras
especialidades
241
2.2.1.- Contactos con el grabado de artistas formados fuera de Aragón:
el vacío de la s décadas centrales del s. XX
242
Alejandro Cañada
243
Alberto Duce
248
Jesús Fernánde z Barrio
270
José Beulas Recasens
281
Salvador Victoria
291
Manuel Viola
303
2.2.2.- Otros artistas aragoneses que de sarrollaron su carrera fuera de
Aragón: Franc isco Comps y Ab el Martín
306
2.2.3.- El caso de un escultor: Pablo Serrano
319
2.3.- Manuel La hoz: la dedicación completa al grabado
337
2.4.- El grabado en la vida de Mariano Rubio
344
2.5.- La s egunda mitad del siglo XX: el resurgimiento de la obra gráfica y
la persistencia de la f igura del pintor- gra b ador
362
2.5.1.- La abstracc ión como precedente de la renovación: Lag un as,
Santamaría, Vera y Sahún
364
2.5.2.- Maite Ubide y el Taller Libre de Grabado: el impulso formativo
en Zaragoza
388
2.5.2.1.- El trabajo en el taller
393
2.5.2.2.- Maite Ubide: una vida dedicada a l grabado
426
Los grabados de Maite Ubide: estética y té cnica
434
Los grabados de Maite Ubide desde 1990
443
Exposiciones después de 1990
447
Conclusiones
450
TOMO II
453
2.5.3.- Principales per sonalidades en el grabado aragonés
455
2.5.3.1.- Algunos nombres para la histo ria del grabado
contemporáne o en Zaragoz a
455
Pascual Blanco Piquero
456
Natalio Bayo Rodríguez
474
Julia Dorado
495
María Cristina Gil Imaz
519
Borja de Pedro
544
2.5.3.2.- La presencia de grandes figuras en l a historia del grabado
aragoné s: un acercamiento a la obra de Saura, Broto y Mira
568
José Manue l Broto
569
Víctor Mira
590
Antonio Saura
621
2.5.3.3.- Pervivencia de la tradición y nuev as propuestas en el
grabado a ragoné s actual: los últimos años del siglo XX y el
camino hacia el sig lo XXI
645
a) La pervivencia de una técnica y el inicio de la renovación
Carlos Barboza
Teresa Grasa
Mariano Castillo
Hermógenes Pardos
Carmen Pérez Ramíre z
Nemesio Mata
Isabel Biscarri
Eva Armisén
647
648
657
666
685
688
692
702
713
b) L a llegada de las nuevas tecnologías
Pilar Catalán
Ana Aragüés
Al icia Vela
Lina Vila
727
727
734
747
753
c) Las últimas propuestas
Nefario Monzón
David Israel
Carlos Sancho
Alejandro Boloix
759
759
764
771
775
d) Otros contac tos con la gráfica
Florencio de Pedro
Ricardo Calero
Otros nombres: Luis Puntes, Teresa Ramón, Iris
Lázaro, Eduardo Laborda, Pilar Viviente, Fausto Díaz,
Jesús Romero, Marisa Royo, Silvia Pagliano y Katia
Acín
780
780
788
795
3.- LA DIFUSIÓN DE LA OBRA GRÁF IC A EN ZARAGOZA
801
3.1.- La Ga lería Costa-3 de Zara goza
802
3.2.- La Ga lería Zaragoza Grá fica: tray e ctoria 1992-2010
822
3.3.- Otros centros destacados
845
Asociación Cultural Salamandra Gráfica
846
Asociación Stanpa
849
Fuendetodos
851
3.4.- Epílogo
856
4.- CONCLUSIONES
859
Sobre la evolución conceptual y la sit uación del grabado ar agonés en el
contexto nacional durante e l siglo XX: promoción, difusión y enseñanza
859
Sobre los arti stas grabadores del siglo XX: Zaragoza como capital del
grabado en Aragón
868
Sobre la difusión del arte del grabado y la estampa en Zaragoza
905
A modo de consideraciones finales
908
TOMO III
915
CATÁLOGOS DE OBRAS
917
CATÁLOGO DE OB RAS I : F ranc isco Marín Bagüés
919
CATÁLOGO DE OB RAS II : Ramón A cín
967
CATÁLOGO DE OB RAS III : J uan José Vera
1065
CATÁLOGO DE OB RAS I V: D aniel Sahún
1177
CATÁLOGO DE OBRAS V: Contexto del Taller de Maite U bide
1249
TOMO IV
1449
CATÁLOGO DE OB RAS V I : Maite Ubid e, desde 1990
1453
CATÁLOGO DE OB RAS V II : M aría Cristina Gil I maz
1585
CATÁLOGO DE OB RAS V III : Bo rja de Pedr o
1897
TOMO V
1985
APÉND ICES DOCUM ENTALES
1987
I. - La Escuela de Arte y la enseñanza pública de arte del grabado en Zaragoza
durante el siglo XX
1989
II .- Maite Ubide, maestr a de taller: experienci as colectivas en Venezuela y
Zaragoza
2125
III . - Artistas grabadores ar agoneses más destacados
2145
IV.- Promoción y difusión del arte del grabado en Zaragoza: princ ipales c entros
especializados
2227
BIBLIOGRAFÍA
2255
7
grabado. Las técnicas y los procedimientos en relieve, en hueco y por adición
explicados con rigor y claridad (2002), de Cat afal y Oli va, que supone un completo
manual técnico que incluye además conceptos relativos a las nuevas consideraciones
sobre el gra bado en el panorama internacional.
17
Contamos, además, con tex tos que tratan de manera mono gráfica al g unas de las
técnicas y, en est e s entido, podemos hablar d e títulos clásicos, como el Manual de
Litografía de Justo Zapater y Jareño (1878),
18
y tambi én de otros más actu ales como el
libro de Albert Rovira titulado Grabado en linóleo (1981),
19
también del Manual de
Litografía de Richard Vicar y (1986),
20
la obra Técnicas aditivas en el grabado
contemporáneo de Juan Carlos Ramos (1992),
21
en el que s e desarrolla de manera
monográfica la técnica conocida como C ollagraph , así como otros trab ajos sobre las
nuevas investigaciones t écnicas en esta materia,
22
que conducen hasta la llega da del
universo digital al terreno de la gráfica.
23
Estos son alg unos ejemplos que de muestran la
cantidad de literatura es crita sobre el tema,
24
entre los cuales no podemos dejar de
subrayar la labor realizada desde la Ca lcografía Nacional, atenta a la explicación de las
17
J ordi Catafal, Clara O liva, El grab ado. Las técn icas y los proced imientos en relieve, e n h ueco y p or
adición explicados con rigo r y claridad , Barcelona, P arram ón, 2 002.
18
Justo Zapater y Jareño, Ma nual de Litog rafía , Madrid, Tipografía de G. Estrada, 1878.
19
Albert Rovira Su malla, Gra bad o en linóleo , Madrid, Daimon, 19 81.
20
Richard Vicar y, Manual d e Litografía , Madr id, Herm ann Bl um e, 198 6.
21
Juan Carlos Ra m os Guad ix, Técnica s ad itivas en el gra bado contemporáneo , Grabada, Universidad d e
Granada, 1 992.
22
Keith Ho w ar d, The contemp orary Pri ntmaker , Nueva Yo rk, Write -Cross P ress, 20 03; Henrik B oegh,
Handb ook of non -toxic intaglio: acrylic resists, ph otopolymer film & solar plates etching , Cop enhague,
Nara y ana Pr ess, 2003 , publicado en español co mo Manu al de grabad o en hueco n o tóxico: barnice s
acrílicos, p elícula de fo topolímero y plan chas sola res y su mordida , Gr anada, Uni versidad, 2 004.
También p ode m o s mencionar Pauline M uir y Dan Weld en, P rintmaking in the sun : an artist´s guide to
making profesional -quality prints using th e solarplate meth od , Nueva Yor k, Watson -Guptill, 20 01.
Destacamos ta m bién el trabaj o de difusión realizad o desde la r evista Grabado y Edición donde
encontramos artículos e specializad os como los Francisco Mora Peral , ― El grabado no tóxico: bases
acrílicas, mordientes sali nos, film fotopolí m er o y tin tas de base al a gu a‖ en Grab ado y Edición , Nº 4,
2006 , pp. 26 -33 y, del mismo autor, ― El grabado no tóxico: bases acrílica s, m or dientes salinos y tintas de
base al ag u a‖ , en Grab ado y Edición , Nº 6, 2007, p p. 48 -53; Juan P ardo Rab adán, ― El s istema CAD CAM
aplicado a la p roducción de obra gráf ica‖ , e n G rabado y Edición ¸ Nº 7,2007, p p. 48 -53. Resulta tambié n
interesante atender al artícul o de Eva Figueras Ferr er, ―Un taller d e grabado sostenible. Pro puesta d e
materiales menos tó xicos y minimización de resid uos ‖, en Graba do y Edición , Nº 12, 200 8, pp. 48 -53,
por mencionar algu nos artículos.
23
Sobre estas cuesti ones se celebr ó a f inales del siglo XX la m ue stra titulada Estamp a digital: la
tecnolo gía digita l aplicad a al arte gráfico , [d el 7 al 3 1 de mayo], Madrid, Real Academia d e B ellas Artes
de San Fer nando, Calco grafía Nacio nal, 1998 . Sob re el arte gráfico d igital y s u teoriz ación po dem os
consultar Lila Insúa Lintridis, La es tampa digita l. El grab ado gen erado por o rdenado r , Tesis inédita de
la Univers idad Co m plute nse de Madrid, Facultad de B ellas Artes, Departa mento de Dibujo I, leída el 13
de j unio d el año 2 003. Sobre la evolución técn ica del grabad o d e camin o al mundo d igital i nteresa
Clemente Barr ena, ― 1 999 -2001. Tr es años de Arte G ráfico ‖ , en III Triena l de A rte Gráfico. La estamp a
contemp oránea, Oviedo , Cajastur, 2002 , pp. 195 - 198.
24
Sobre la situación de las publicac iones especializad as en técnicas de grab ado interesa ver lo s prólogos
de la obra de Jaume P la, Técnicas del Grab ado Calco gráfico y su estamp ación , B arcelona, Ediciones
Omega, 198 6 (1ª edició n Barcelona, Gu stavo Gili, 195 6), pues en orige n se la menta de la escasez de
textos, mientras q ue en el de la edición de 1 986 habla del cambio favor able vivido en esta situac ión.
8
diferentes técnicas,
25
a la difusión bibliográfic a especializada
26
y al estu dio de la
consideración del arte del grabado como un arte a utónomo gracias a los cambios vividos
especialmente en el siglo XX.
27
En realidad son muchos más los títulos que podemos
encontrar relacionados con las técnicas de grabado, pero con esta s elección se puede
obtener un a visión general del tema y también sobre cada una de las técni cas ex istentes,
desde las más tra dicional es hasta las más actuales.
Estudios sobre grabado español contemporáneo
El segundo apartado mencionado más arriba que d ecidimos abordar, a la ho ra d e
preparar nuestro estado de la cuestión, fue el de las obras relacionadas con el grabado
español contemporáneo, buscando los estudios panorámicos sobre el tema en los que se
pudiera abordar el análisis de la historia del gra b ado en el marco aragonés y que nos
sirvieran también p ara conocer la relevancia de esta especialidad artística a nivel
nacional, así como la forma en la que s e habían realiz ado los estudios especializados
sobre la materia en ese ámbito más ge neral, para poder establecer de forma más clara las
pautas de nuestro futuro trabajo. Ex isten obras mu y concretas en las q ue ha venido
trabajando la Calcografía Nacional, como el elenco de estampas publicados en los años
ochenta,
28
en el que se recoge n las fichas catalográ ficas de las estampas realizadas en e l
país durante 1984 y 1985 con la intención de promover y difundir el arte gráfico actual
para su ma y o r y me jor conocimiento, e incluye una relac ión de galerías, artistas y
talleres encargados de la realización, publicación y difusión de esas estampas. Otra
publicación en la que se puede consultar obra gráfica catalogada es en el Catál ogo
25
Encontramos publicacio nes fruto del trabajo d e p romoción de la gráfica realizado desde la Calco grafía
Nacional que se refiere n a as untos técn icos co m o del que fuera directo r de la institució n desd e 1 971,
Teodo ro Miciano Becer ra , Técn ica e Historia d el Grab a do Original. Curso d e cinco conferencia s dictado
en la Real Aca demia de Bella s Artes d e San Fernan do , Madr id, Gráficas B arragán -Churr uca, 1974 .
Sobre nuevas tec nologías aplicad as al grabado encon tramos ta m b ién trabaj os co m o el de J avier B las
Benito, ―A rte electrográfico: p osiciones en alto/baj o ‖, Certamen de Arte Grá fico para jóvenes Creadores.
Grabad o-Litogra fía-Serigrafía- Técnicas d igitales y electrográ ficas, Madr id, [Sala de exposiciones Del
Museo Casa d e la Moneda, junio-julio], Calco grafía Nacio nal, 2001, pp.19- 32.
26
Debemos destacar sin duda publicacione s co mo la coordinada por J avier B las B enito, Bibliografía del
arte gráfico: graba do, litog rafía, serigrafía, historia, técnica s, artistas, Ma drid, Real Acade mia de Bellas
Artes de San Ferna ndo, 199 4.
27
Clem e nte Barrena Fernández y J avier Blas B enito (Coor dinadores), Juan Carrete Parrondo
(Comisario), 189 8/1998 Dos fines de siglo para el g rabado esp añol , Mad rid, Real Acad emia de Bellas
Artes de San Fer nando, Calco grafía Nacional, 1 998. T am b ién sobre l os ca mbios de consid eración sobre el
arte d el grabad o encontramos el texto d e Manuel Ma nzorro, A p ropósito del grabado origina l, Mad rid,
Durero, 1 976.
28
P or ejemplo Clemente Barrena, Mar ía Martín y Elvira Villen a, Estampas 1984 -1985: elen co de
estampas realizada s en Esp aña durante los años 19 84 y 1985 mediante las técnicas de xilografía,
graba do calcográ fico, litografía, serigrafía , Mad rid, Real Acade mia de B ellas Artes de San Fernando,
Calcografía Nacional, 1988. Este trabajo pertenece a o tro más co m p leto for mado p or tres volúme nes en el
que se ofrece un a visión pano rá m ica del grabad o contemporáneo español a través de cuestiones artística s,
estéticas y co nceptuales: La e stampa co ntemporá nea en España , Madrid, Concej alía de Cultura, 19 88. El
primer volumen se dedica a los aspectos teórico s, el segundo lo com pone el ca tálogo d e la exposición
celebrad a sobre este asunto y el terce ro es el elenco d e estam pa s referido.
9
General de la Calcografía N acional editado en 1 987,
29
que tiene un apartado dedicado
al siglo XX en el que se especifica la obra de artistas españoles contemporáneos. Otro
título a destacar n acido t ambién desde instituciones oficial es en el ámbito español es el
de Donaciones de obra gráfica a la Bibl ioteca N acional.
30
Puede resultar útil como
consulta la Guía de las colecciones públicas de di bujos y grabados en España de Elena
Santiago (1997),
31
en el que aparece una nómina de las colecc iones públicas españolas
de obra gráfica organizadas por Comunidades Autónomas y provincias. Resulta una
obra de consulta interesante pero hay que tener en cuenta que fue editada a finales de los
años noventa.
Contamos también con los catálogos de las ex posiciones que s e han realizado
sobre grabado en España. Un ejemplo de estas publicaciones es Gra bado español
Contemporáneo (1964),
32
que reco ge una muestr a del grabado del si glo X X en nuestro
país y establece una nó mina de artistas grabadores. Otro títul o sería el de Estampas:
cinco siglos de imagen i mpresa (1981),
33
que se celebró en Mad rid entre 1981 y 1982.
Su catálogo acoge obra desde el siglo XV hasta 1936, dedicando un pequeño apartado al
grabado del siglo XX que, aunque corto en ex tensión, resulta interesante en cuanto a
contenido ya que aborda el tema del cambio de concepción frente al grabado como obra
de arte y su li beración como forma de expresión, es d ecir, su configu ración como
entidad artística autóno ma que tiene lugar definitivamente en esta centuria. En este
sentido y para a nalizar aspec to s teóricos, técnicos, filosóficos y estét icos sobre el
grabado contemporáneo contamos con la obra de J uan Martínez titul ada Un ensayo
sobre grabado (a finales del siglo XX) (1998),
34
aunque ya se vení a trab ajando en la
difusión de la nueva concepción del grabado desde la primera mitad de la centuria.
35
29
Rafael Casarie go al cuidado de la edición , Catálogo General de la Calco grafía Nacional, Ma dr id,
Real Acade m ia de B ellas Artes de San Fernando, 19 87.
30
Existen ediciones s ucesivas actualizadas sobr e este trabajo que recoge el catálogo d e estam p as
obtenidas p or do nación p or l a Biblio teca Nacional a par tir d e los año s oche nta: Donacio nes de obra
gráfica a la Biblio teca Nacion al, 19 86 -1988 , Madrid, Ministerio de Cult ura, Dirección General del Libro
y Biblio tecas, 198 9; Donaciones de obra g ráfica a la Biblioteca Nacio nal, 1989 -1992 , Madrid, Electa
España, Biblioteca Nac ional, 19 94; Donacio nes d e obra g ráfica a la Biblio teca Nacional, 1993 -1997 ,
Madrid, Biblio teca Nacional, 20 02; y todavía en f ec has recientes Donacio nes de ob ra grá fica a la
Biblioteca Nacio nal, 1998 -2002 , Madrid, Electa E spaña, B iblioteca Nacional, 20 08. T ambién e n
colabo ración co n la B iblioteca Nacional en el año 2 000 se editó un trabaj o sobre el arte del grabado y s u
evolución e n el siglo XX con el tít ulo de AA. VV., Libro d e oro del grabad o. Libro de oro de la estampa ,
Madrid, Galería Nela Alberca, 2 000. Este libro incluy e un di ccion ar io sobre el tem a.
31
Elena Sa ntiago P áez, Gu ía d e las co lecciones pú blicas de dib ujos y g rabados en España , Madrid ,
Biblioteca Nacional, 199 7.
32
Grabad o Espa ñol Contemporán eo , Mad rid, Ministerio de Educación Nac ional, Direcci ón General de
Bellas Artes, 1 9 64.
33
AA. VV., E stampas: cin co siglos de imag en impre sa Salas del p alacio de B ibliotecas y Museos,
Madrid, diciembre 1981 -febrero 1 982 , Madrid, Ministerio de Cultura, Dir ección General de Bellas Artes,
Archivos y Bibliotecas, S ubdirección General de Muse os, 1 981 .
34
Juan Martínez Moro, Un ensa yo sobre grabado (a finales d el siglo XX) , Santander, Creática, 1998. En
relación con estos estudios sobre los cambios de concepción en relació n con el arte d el grab ado p odem o s
10
Existen otra s obras de carácter más general como la Historia del grabado en
España de Antonio Gallego (1979) en l a que se hace un recorrido por l a his toria de este
arte desde 1472 hasta el siglo XX,
36
trabajo en el que hay una clara división geográfica
dentro del estudio de cada uno de los siglos tratados y el grabado ara g onés,
concre tamente el realizado en Zaragoza, se tr ata, breve mente; y el estudio sobre el
grabado español durante los siglos XIX y XX que se a bordaría dentro d e la colección
Summa Artis sobre la Historia del Arte en España.
37
S e han publi cado además
interesantes estudios en los catálogos y textos editados con motivo de diversas
exposiciones, individuales o colectivas, o certámenes dedicados al ar te del gra b ado,
trabajos que mencionamos en el apartado de esta tesis doctoral destinado al estudio de la
presenc ia del grabado a ragonés en el panorama nacional, que conviene también tener
presentes e n el estado de la cuestión.
Bibliografía sobre el grabado en Aragón
Llegamos así al te rcer aparta do en el que mencionaremos aquellos títulos
relacionados directamente con el grabado en Aragón del siglo XX. Algunas obras
abordan el gra bado en esta región aunque no est én dedicadas específicamente al tema.
De esta manera en contramos, por ejemplo, algunas de las publicaciones de Manuel
Pérez-L izano Forns, que ha d estacado en el estudio del a rte aragonés contemporáneo,
como su trabajo sobr e los Focos del surrealism o español: artistas aragoneses, 1929 -
1979 (1992),
38
en la que, aunque no ha y una dedicación ex clusiva la grabado sí se
estudia la figura de a rtistas aragoneses con obra graba da, por tanto, resulta también una
publicación a ten er en cu enta a la hora de p rofundizar en el estudio del tem a. Otra de las
obras de P érez-Lizano es la Abstracción plástica española: núcleo aragonés 1948-1993
consultar AA.VV., E l g rabado: no tas y re flexiones, [d el 17 de septiembre al 1 0 de o ctu b re de 1997],
Huelva, Dip utación P rovincial d e H uelva, 1997 . Sob re estas cue stiones se venía trab ajando desd e el
ámbito de la Universidad ya desde los años o chenta: Fer nando Mar tín Muñoz, Con cepto estético de ob ra
gráfica origina l: grabado españo l contemp oráneo. De Goya a Picasso , tesina de convalidac ión del título
de Profesor de Dibuj o po r el de Licenciado en Bellas Artes, inédita d e la Uni versidad Complutense de
Madrid, Facultad de Bellas Artes, Departa men to de Historia del Arte, 19 84. Combinación de cuestione s
técnicas, filosóficas y estétic as en r elación co n el arte d el g r abado en contramos ta mbién, ente o tros
títulos, en Antonio Alegre Crem ades, El grabad o. Técn ica s y su r epercusión , Valencia, Cátedra de
eméritos de la Co munidad Valenciana, 20 06.
35
Manuel Rodr íguez Codolá, De la función ejercida por el arte del gra bado, la que aún podría cumplir, y
de algun as co sas más en él relacio nadas, [Sep arata d e Anales y Bo letín de los M useos d e Arte de
Barcelo na], B arcelona, Seix B arral, 1944; o también, co n texto d e E. Tor m o Freixe s, El grab ado en
España , Barcelona, Direc ción General de B ellas Artes, 196 2.
36
Antonio Gallego Gallego, Historia del grabado en España , Madrid, Cáted ra, 1979.
37
Valeriano B ozal Fernández, Jua n Car rete Par rondo, Francesc Fo ntbona d e Vallescar , y Jesusa Vega
González, Summa Artis, Hist oria General del Arte: El g rabado en España (siglos XIX y XX) , Mad rid,
Espasa Calpe, 1 988. Vo lum e n 32 .
38
Manuel Pér ez-Lizano Forns, Foco s del surrealismo español: artistas arag oneses, 19 29-197 9 ,
Zaragoza, Mira, 1 992.
11
(1995),
39
en la que se analiza el arte abstracto en las producciones aragonesas y , en un
pequeño apartado, se menciona, por ejemplo, la obra de Santiago Lagunas como una de
las pocas figuras dedica d as con continuidad al abstracto a partir de l grabado.
Existen obras que se acercan al tema de modo más generalista y que abordan el
grabado actual en todo A ragón con carácter introd uctorio. Un ejemplo es el catálogo de
la exposi ción Grabado Aragonés Actual (1993)
40
c on tex tos como el de Pascual Blanco
y H éctor López sobre la s técnicas de grabado, el de Pedro Pablo Azpeitia, que analiz a
otras técnica s de estampación y también el tex to de Jaime Ángel Cañ ellas que realiza
una aproximación sobre el tema. Este catálogo s e acompaña de un a interesante muestra
gráfica que pone de manifiesto la calidad de la obra grabada realizada en esta región y
que sirve como punto de partida para una revisión panorámica de l a gráfic a hecha en
estas tierras, con una p ropuesta de artistas cuya p resencia en la ex posición así como su
continuidad o no en la espec ialidad del grabado analizaremos con detalle a lo largo de
esta tesis doctora l. En esta misma línea la obra c oordinad a por Ricardo Ce ntellas,
Encuentros de grá fica 2005 (2005)
41
ofrece una interesantísima muestra de la obra de
grabadores en Aragón y se acompaña , ad emás, de una visi ón genera l de la historia de
esta disciplina en la comuni dad aragonesa entre 1900 y 2005 realizada por Manuel
Pérez-L izano Forns, que, aunque breve, resulta una buena visi ón de conjunto del tema y
da las pist as para abordar un estudio más detallado del mismo, estableciendo
cronolog ías y ahondando en esa nómina de artista s a la que nos refe rimos. Sin duda éste
es un artículo esencial pa ra acercarnos al estudio del grabado en A ragón d urante todo el
siglo XX.
En la línea de los catálogos contamos, también, con el realizado con mot ivo de
la exposi ción Intervenciones del Patrimonio histórico artístico de Aragón , coordinado
por J osé L uis Pano, (1993)
42
que dedicó un apartado al gra bado. En rel ación con el tema
que nos ocupa encontramos, en esta obra, la catalogación de tres grabados de Franc isco
Marín Bagüés que se hallan en el Museo de Zarag oz a. Continuando con las visiones
monográfica s encontr amos trabajos importantes para abordar un estudio panorámico
sobre el arte del grab ado en Zaragoza como son los catálogos realizados c on motivo de
grandes muestr as espec ializ adas dedicadas a la obra grabada de artistas como Manuel
39
Manuel P érez-Lizano Fo rns, Abstracció n p lástica espa ñola: n úcleo arag onés 194 8 -1993 , Zaragoza,
Mira, 19 95.
40
Grabad o aragonés actua l, op. cit. , 1993.
41
Ricardo Centellas Sala mero ( Coord .), Encuentros de gráfica 2 005 , Monasterio de Veruela, 12 m ayo -
10 julio, 2005, con textos de P ilar Catalán L ázaro, Mª Cristina Gil Imaz y Manuel Pérez -L izano ,
Zaragoza, Diputac ión Provincial d e Zaragoza, 200 5.
42
José Luis Pano Gracia (Coo rd.), Intervenciones en el Pat rimonio histórico artísti co en Aragón,
Alcorisa, 23 de septie m b re al 7 d e octubre de 199 3 , Zara goza, Diputació n Gene ral de Aragón,
Departa men to de Cult ura y Educación, 199 3.
12
La hoz,
43
P ascua l Blanco Piquero, sobre el que se celebró una exposición antológica en
el a ño 2005,
44
Maite Ubide,
45
o Na talio Bayo.
46
Llegados a este punto ha y que
mencionar la labor del Consorcio Cultural Go ya -Fuendetodos que desde 1996 vien e
publicando, junto con la Diputación de Zaragoza, una serie de títulos bajo el nombre
ge nérico de Ediciones d e Fuendetodos con el objetivo de dar cabida al estudio de la
figura de Go y a desd e diferentes perspectivas y del arte gráfico tanto hist órico como
contemporáne o.
Por último, no podíamos olvi dar obra s d edicadas al mundo del grabado en
Aragón y, concretamente en Zaragoza, que han servido como punto de partida de esta
tesis doctoral y que supo nen los primeros estudios con voluntad p anorámica r ealizados
sobre el t ema, que fueron llevados a cabo por Mª Cristina Gil Imaz, artista también
dedicada al arte del grabado, que realizó su tesina de licenciatura sobre El grabado
zaragozano actual y el signifi cado de Maite Ubide (1965 -1983) (1987 ).
47
L a autora
realiza un recorrido por el arte del grabado en la ciudad de Zaragoza a partir de la
década de los años sesenta y, esp ecialmente, desde los setenta, y aborda el trabajo de
grupos artísticos del momento como el grupo Pórtico, Escuela d e Zarag oz a, Grupo
Zarag oza, Grupo Tierra, Grupo Intento o Grupo Azuda 40. Trata también las figuras de
los artistas que emer gen de estos grupos y que ti enen una trayectoria personal
interesante; habla así de la obra de Pas cual Blanco, Natalio Ba y o y los h ermanos Ángel
y Vicente P. Rodrigo. No se olvida de estudiar la figur a de otros arti stas que no
estuvieron vinculados a colectivos como An a Aragüés, Juli a Dorado, Alberto Duc e,
Antonio Fernández Mol ina o J osé Manuel Lahoz. Habla también de algunos artistas que
se marcharon de la ciudad de Za ragoza como Celia Casajús, Miguel Ángel Laguéns,
Fernández Barrio, Mari ano Rubio, Bor ja de Pedro y Javier d e Pedro. En este
acerca miento al grabado zaragozano del si glo X X tampoco se olvida Mª C ristina Gil
Imaz d e incluir a aquellos artistas que, de una forma u otr a, se acerc aron al tema
aragoné s desde dentro o desde fu era de la región, como por ejemplo T eresa Grasa y
Carlos Barboza. Ad emás de mencionar y estudiar brevemente la figura de estos artistas
la autora esboza los aspectos sociales del gra bado como forma de arte, ana lizando temas
43
Manuel Pérez -Lizano For ns ( Co ms.), Ma nuel Lah oz, a guafortista: estamp as 1940 -1993 , Fuendetodo s,
Sala Ig nacio Zuloaga, febrer o -m arzo, 1999 , Zaragoza, Consorcio Cultural Go y a Fuendetodos,
Diputación Pro vincial de Zara goza, 1999 .
44
Pascual Blanco: imágenes para el recuerdo , anto lógica ( 19 64 - 2005), Palacio de Sástago, Diputació n
de Zaragoza 4 de marzo-24 d e abril 2005 , Zaragoza, Diputación P rovincial, 2005 .
45
Mª Cristi na Gil I maz (Directo ra), Maite Ubid e. Con cierto acento latino 1962 -1990 expo sición
celebrad a en el espacio P ignatelli Zaragoza, Ayunta miento d e Zaragoza, Área de Cu ltura y Educac ión,
delegación d e Acción C ultural, 19 90. Co n textos de Rafael Ordó ñez Fernández y de Cristina Gil Imaz,
por ejemplo.
46
Gonzalo M. Bor rás Gualis ( Coms.), Nata lio Bayo : obra gráfica 197 1 -1997 Palac io de Sástago, 23 de
enero al 22 de febrero d e 1998 , Zaragoza, Diputación de Zaragoza, 19 98. Con texto d e Gonzalo M.
Borr ás Gualis.
47
Mª Cristina Gil I maz, El g raba do za ragozano a ctual y el sign ificado de Maite Ub ide (1965 - 1983) ,
Zaragoza, Instit ución Fernando el Católico, 1 987.
13
como las exposiciones, la comercialización del grabado, su democratización como obra
de arte y, a la vez, el carácter elitista que da al grabado su compl ejidad técnica,
especialmente en la se gunda mi tad del siglo XX. Por último, el estudio ter mina con un
tratamiento mono gráfico de la figura de Maite Ubide y su taller de grabado en
Zarag oza, analiz ando así el papel de esta mujer dentro del grabado zar agozano como
artista y como difusora de este a rte. Se ve, con esto, que estamos ante una obra mu y
interesante en lo que se refiere al tema entre 196 5 y 1983, y se trata, sin duda, de un
primer paso para e l estudio del grabado zaragozano del siglo XX.
Como veremos Gil I maz ha sido autora de tr abajos relacionados con el grabado
aragoné s dedicados también a ot ros artistas y ente esos estudios aún podemos destacar
el dedicado al Grabado y mundo artísti co del aragonés Mariano Rubio: el proyecto
simple renovado (1996).
48
En este trabajo se estudia la figura de Mariano Rubio de
manera biográfica, se inclu y e también un c atálogo d e obra grabada y un breve análisis
del papel de Rubio como artista. Por lo tanto, estas dos obras de Mº Cristina Gil I maz
repre sentan, verdaderamente, los intentos más decididos de estudiar el tema que ahora
nos ocupa y son, sin lugar a duda, dos de las fuentes de referencia más importantes a la
hora de c omenzar un aná lisis en profundidad.
En vista de esta revisión de la bibliogra fía especializada en el arte del grabado y
la estampación en el siglo XX comprobamos que, si bien los aspectos téc nicos están
estudiados de forma abundante, a l a hora de acercarnos a la situación de esta
especialidad a rtística en el panorama nacional son más escasos los título, aunque sí
encontramos va rios trabajos que, bien a través de estudios teóricos o de catálogos de
exposiciones diver sas, muestra n la re alidad del a rte del g rabado contemporáneo en
España. Es c ierto que estas publicaciones son más numer osas a partir de los años
sesenta, hecho qu e corrobora una tendencia de auge vivida por esta especialidad
artística en l a segunda mitad del siglo XX, que encuentra reflejo también en el
panorama Ar agonés. Ya en lo relativo a la gráfica seriada e impres a en Zaragoza y
Aragón constatamos que, más allá de los estudios de Mª Cristina Gil I ma z, que ponían
el acento en el trabajo a partir de la década de los sesenta, los textos int roductorios de
autores como P ére z- Lizano que sentaban las bases para desarrollar futuros estudios, y
los catálogos publicados con motivo de las diversas exposiciones celebradas sobre l a
obra gráfica de artistas aragoneses (catálogos en los que habían colaborado
especialistas, tanto desd e el punto de vista artís tico, como Pascual Blan co, o teó rico,
como por ejemplo el Dr. Gonzalo Borrá s), no ex isten estudios de conjunto que permitan
establecer una visión p anorámica de la evolución estética y té cnica d el arte del grabado
y la estampación, por lo que decidimos abordar un completo trabajo sobre esta materia
en la ciudad d e Zaragoza, principal foco artístico aragonés, en esas fechas del siglo XX
48
Mª Cristina Gil I maz, Grab ado y mundo artístico del a ragonés Marian o Rub io: el proyecto simple
renovad o , Zaragoza, Institució n Fernando el Católico , 1996 .
14
y h asta el momento a ctual, trabajo con el que no s gustaría esbozar las ba ses de futuros
estudios de profundización y des arr ollo sobre el arte del grabado aragonés y que quiere
completar la visión de esta especialidad a rtística e n siglos anteriore s realizada por el Dr.
Ro y.
Objetivos y delimitación del trabajo
Una vez eleg ido el tema objeto del estudio de la tesis doctoral y comprobada su
justificación a través de l estado de la cu estión realizado, era necesario establecer de
forma clara y precisa los objetivos a cumplir, teniendo presente que la meta principal de
esta tesis doctoral era estudiar el arte del grabado en Z aragoza durante el siglo XX como
ejemplo y refle jo de la situación de la historia del grabado arag onés en ese ti empo.
Por ello elaboramos un listado con lo s propósitos que queríamos perseguir y
conseguir con la r ealización de nuestro t rabajo, que definen un pro yecto en el que se
parte de cuestiones generales para llegar a otr as más concretas. Para ello establecimos
varias lí neas de actuación en las que estructurar nuestro trabajo y una serie de objetivos
que pasamos a detallar a continuación:
- En primer lugar consi deramos necesario establecer un contexto teórico e
histórico en el que situar los estudios artísticos m ás concretos sobre el grabado
en Zaragoza, pa ra lo cual es necesario atender a aspectos teórico -téc nicos de
carácter general sobre la gráfic a contemporánea, también conocer en
profundidad la situación del arte del grabado durante el siglo XX, tanto a nivel
nacional como aragoné s. Para ello:
Teniendo en cuenta ese objetivo principal ya mencionado pretendemos,
con este trabajo, establecer las definiciones necesarias y las matiz aciones
oportunas, sobre cuestiones técnica s y teóric as, que consideramos
importantes para comenz ar nuestro estudio sobre una pa rcela d e la
historia del arte en relación con el gra b ado y la estampación
contemporáne os y establecer, así, un marco teórico.
Realizar un breve panorama sobre el arte del grabado y la estampación en
España durante el siglo XX, para comprender la situación de cambio
vivida desde final es del siglo X I X y hasta nue stros días, y poder así
contextualizar y valorar en su jus ta medida la situación de este arte
desarrolla do en el ámbito aragonés.
Una vez estudiado el marco teórico en relación con la gráfica
contemporánea y l a situación de este arte en Es paña durante las f echa s
15
que trabajamos, también en nuestro estudio con creto queríamos analiz ar
de forma m ás pre cisa el contexto formativo del arte del grabado y la
estampación en Zaragoza, para entender mejor su histo ria en vista del
escenario vivido por los artistas interesa dos por e sta manifestac ión en la
ciudad, y comprobar cómo y cuándo contaron con los medios necesarios
para d esarrollar sus actividades en la ciudad de Zaragoza o en Ara gón.
En vista de la importan c ia de este análisis en lo que se refi ere al ámbito
ge ográfico de trabajo d e esta tesis doctoral consideramos necesario
acompañar este apartado de un apéndice documental que apo ye los
estudios realizados.
- L a segunda línea de estudio pasaba por profundizar e n el análisis de los diversos
artistas que, con ori gen aragoné s o por su especial relación con estas ti erra s,
realizaron una importa nte labor re lacionada con el arte del grabado y l a
estampación desde los i nicios del siglo XX y h asta nuestros días, con e sp ecial
atención a lo relac ionado con la ciudad de Zaragoza:
En este sentido hemos querido estructurar nues tro trabajo atendi endo,
principalmente, a un orden de carácter cronológico.
Pretendemos incluir el traba jo de los artistas que consideramos más
destacados dentro de la práctica del arte del grabado y la estampación,
siempre que ha y a n mantenido una importante relación con Zaragoza y
Aragón, a pesar de haber nacido fuera de estas fronteras, en alg unos
casos, o de hab er des arrollado su carrera profesional e n lugares alejados,
en otros. El criterio común para su selección es que ha ya n supuesto, de
alguna manera, un hit o importante para l a historia de la gráfica en este
contexto ge o gráfico. No pretendemos, en nin gún caso, establecer un a
nómina c errada de artis tas aragoneses que en alguna ocasión se ha n
acerca do a alguno de los procedimientos gráfic os, sino que pretende mos
proponer un completo l istado de artistas que han realizado obras con
alguno de esos procedimi entos con la su ficiente relevancia pa ra poder
re presentar, a nu estro jui cio, la historia del grabado y la estampación en
el ámbito aragonés. So mos conscientes de que es posi ble añadir otros
nombres, pero qu eremos dejar claro que el objetivo de esta tesis doctor al
es el d e propon er un li stado que abarque con suficiente just ificación las
diferentes parcelas de esa hist oria a la que nos referimos: los artist as
aragone ses que se acercaron al arte de grabar de forma autodidacta, otros
que aprendieron las técnicas fuera de Zaragoza y de Aragón, otros que
llegaron a esta especial idad desde otras discip linas, los que se han
dedicado a ella con mayor prota gonismo, artistas de pro y e cción local,
regional, nacional o internacional, repres entantes de difer entes
16
tendencias estéticas, desde la fi guración hasta la abstrac ción, y otros que
repre sentan las ve rtient es más conservadoras en lo que a té cnicas se
refiere fr ente a aqu ellos que apuestan por las n uevas tecnologías. Una
propuesta, por tanto, qu e quiere ser variada, completa y abarcar de forma
panorámica la sit uación de la gráfica seriada e i mpresa r elacionada con
Zarag oza durante el siglo XX y h asta nuestros días.
Proponer un estudio de cada uno de los artistas incluidos en esta tesis
doctoral que sirva co mo aproximación biográfica, que analice su
importancia dentro del ar te del grabado y la estampación, que se refiera a
la repercusión de su trabajo a través de la participación en exposiciones o
certámenes especializados, y que se complete de un comentario crítico y
fundado sobre su obra artística en relación con la especialidad objeto de
esta tesis doctoral.
Es necesario realizar un catálogo completo sobre el arte del grabado en
Aragón así como un apéndice document al con una selección de noticias
y textos sobre el tema que sirva para justificar y apo yar los estudios
realizados y las conclusiones alcanzadas. D ebido a qu e se ría imposible
en una tesis de carácter panorámico propon er un catálogo y un apéndice
documental cerrados d e cada uno de los artistas mencionados, decidimos
establecer unas pau tas a seguir en esta tare a:
Elegir a aquellos artistas que h an tenido una dedicación
mayor al arte del grabado en Aragón.
Realizar esta tarea sobre la obra de artistas que ya presentan
una carrera consolidada, de manera que el catálogo propuesto
sirva como estudio co mpleto y repr esentativo de su obra
artística dentro de la especialidad del g rabado y la
estampación
Evitar duplicar catálogos y, para ello, desc artar la rea lización
de un catálogo de obra en el caso de que esta t area ya se ha ya
realizado con motivo, por ejemplo, de e xp osiciones
monográfica s sobre los a rtistas seleccionados. En este último
caso re mitiremos a la correspondiente bibliografía.
En el c aso de los apéndices do cumentales, además, se
propone una selección de noticias y t extos más
repre sentativos sobre los artistas seleccionados.
23
disposición sus fondo s, que resultan ho y refe r encia en lo que se refi ere al
grabado arag onés contemporáneo.
Asimismo mantuvimos contactos con otras instituciones de relevancia para conocer
la presencia de grabado aragonés contemporáneo entre sus fondos como el Museo del
Grabado Español Contemporáneo de M arbella, e l Museo Salvador Victoria de Rubielos
de Mora (T eruel) o la Calcografía Nacional, de los cuales hemos podido consultar
diversos catálogos especializ ados para comprobar la presencia de obra c ontemporánea
de firma aragonesa entre sus fondos, que resultan escasos en est e sentido en lo que se
refiere a la Calcografía, discretos en el caso del museo de Marbe lla y especializados en
la figura de Salvador Vi ctoria en el caso de Rub ielos, como resulta evidente. También
tuvimos acce so a los c atálogos realizados sobre los fondos de estampas del gabinete
especializado de la Facul tad de Bellas Artes d e la Universidad Complutense de Madrid,
entre los que se encuentran trabajos de artistas relevantes p ara nuestro estudi o como
Carlos B arboza o Ter esa Grasa, entre otros. To da vía podemos mencionar que hemos
accedido también al estudio de obra gráfica ori g inal en espacios de naturaleza privada,
como es el caso de la desaparecida Galería Costa-3 de Za r agoza, cu y o s directores
Barboza y Grasa pusieron a nuestra dispo sición su colec ción de gráfica contemporánea,
entre la que se en cuentran ejemplos importa ntes de trabajos realizados por artistas
aragone ses así como otras obras de c readores d e ámbito nacional e int ernacional; la
Galería de r eciente creación A del A rte, tambié n en Zarag oza, donde h emos podido
consultar trabajos d e arti stas como Borja de Pedro o Mariano Castillo, por ejemplo y
también la Galería Zaragoza Gráfica, que puso de nu evo a nu estra di sposición sus
archivos documenta les y también sus fondos, de manera que hemo s po dido ver
directamente trabajos d e artistas jóvenes como Nefario Monz ón, al que también nos
referimos en este e studio.
Además descartamos l a presencia de obra aragonesa im portante para nu estro estudio
en los fondos g ráficos contemporáneos de otros centros e n el contex to nacional, como el
Gabinete de Artes Gráficas de Barcelona, El Gabinete de dibujos y grabados del Museo
Nacional de Arte de Cataluña, o el Museo de Arte C ontemporáne o de Cataluña.
e) Consu lta de archivos y fondos personales de artistas y part icul ares
El hecho de trabajar sobre arte de époc a co ntemporánea y actual nos ha
permitido establecer rela ción directa con un gran número de artistas que se convierten,
gracias a su amabilidad y disposición, en fuentes directas de informa ción de gran
utilidad para nuestro tr abajo. Para abordar el estudio de su obra establecimos un
procedimiento que pasab a por realizar una entrevista personal a cada uno de ellos para
la cual elaboramos, como base, un cuestionario tipo con las cuestiones a tratar, par a
obtener un mínim o de información común en todos los casos, de forma que el estudio
resultara después equitativo. A continuación revisamos, siempre que fue posible, su
24
archivo documental personal, gracias a lo cual p udimos recopilar una gran cantidad d e
información sobre su currículum vít ae, noticias de prensa, documentos varios como
carteles o catálogos de exposi ciones y apuntes personales que nos p ermitieron conocer
mejor su trabajo. P or últ imo realizamos, de nuevo siempre que fue posible, un completo
análisis de sus estampas para poder realizar el correspondiente c atálog o si fuera
necesario y valorar d esde el conocimiento directo y de forma crítica su trabajo dentro de
la gráfica ser iada.
En este sentido debemos destaca r el trabajo realizado en el Taller de Maite
Ubide de Zaragoza, del que analizamos en p rofundidad sus fondos artísticos y
documentales p ara completar los estudios iniciados por Cristina Gil I maz. Igualmente
pudimos rea lizar este trabajo de consulta y estudio sobre la obra gra b ada de la propia
Maite Ubide, lo que nos permitió completar su catálog o artístico desde los años noventa
y hasta la actualidad, que se encontraba pendiente de revisión, como veremos.
También realizamos labor de campo en e ste sentido en el taller de Pascua l
Blanco, donde revisamos s u obra con especial atención a sus planch as de gra b ado, lo
que nos permitió conocer mejor su trabajo, lo mi smo que ocurriría en el caso de los
grabados de Manuel Lahoz, para el cual tuvi mos acceso a la colección personal
conserva da en su domici lio particul ar por su h ermana P ilar Lahoz Valle. Hemos tenido
acceso también a l a documentación relativa a la obra gráfica d e Alberto Duce
conserva da por J osefina Clavería J ulián. Asimismo entrevistamos a artistas como J osé
Beulas, Juan José Vera y Daniel Sahún, N atalio Ba y o, J ulia Dorado, Mª Cristina Gil
Imaz, Borja de Ped ro, José Manu el Broto, C arlos B arboza, Teresa Gr asa, Mariano
Castillo, Nemesio Mata, P ilar Catalán, Ana Ara güé s, Alicia Vela, Lina Vila, David
Israe l, Carlos Sancho o Florencio de Pedro.
f) Consulta de hem eroteca
La s ta reas descritas hasta ahora se completaron con la consulta de la hemeroteca
municipal de Z aragoza así como las hemerotec as de las bibliotecas de la U niversidad de
Zarag oza, l a Biblioteca P ública de Aragón o la de la Biblioteca Nacional, en busc a de
noticias de prensa destacadas sobre el tema de la tesis doctoral tratada, así como para la
consulta de publicaciones periódicas con estudios de espec ial relevancia. Una vez
realizada la c onsulta de cidimos seleccionar aqu ellos artículos más import antes para
nuestro estudio, que aparecerán citados en el correspondiente apartado de l a
bibliografía, así como elegir una s erie de noticias de pr ensa destacadas para trans cribir
en un apéndice documental que pretende servir d e apoyo a lo expuesto en el est udio y
que es además refle jo d e la situación del arte d el grabado aragonés cont emporáneo y de
sus artistas se g ún su presencia en medios púb licos de comunicación, noticias que
ay udan, además, a com prender, estructurar y ju stificar de forma do cumental nuestr o
trabajo.
25
g) Ordenar la inf orm ació n y establecer la estructura definitiva de nuestro
trabajo
Una vez consultadas y a nalizadas las diversas fu entes seleccionadas que, como
hemos visto, han sido de c arácter bibliográfico, documental, bio gráfico y artístico, a
través de l a consulta de bibliotecas, archivos, fondos gráficos y de las correspondientes
entrevistas y contactos con los diversos artistas, sería necesario poner en orden toda la
información re copilada d e acuerdo a la estructura del trabajo establecida de sde el inicio
junto a los objetivos del mismo. La evolución de nuestro estudio hizo necesario ajustar
algunos detalles de ese esquema, y a que un ma y o r cono cimiento de la mat eria nos daba
mejores herramientas para estructurar de forma m ás cohere nt e nuestro trabajo, si bien el
esquema ini cial quedó int acto en las cuestiones principales que lo estructuraba n en tres
grandes apartados. A saber: el estudio de la sit uación del grabado contemporáneo desde
el punto de vista teó rico y la contextualiz ación de la situa ción a ragonesa en el panorama
nacional; el estudio de lo s principales artistas dedi cados al a rte del grabado en Zar agoza
durante el siglo XX siguiendo un orden cronológico; y por últ imo el estudio de las
infraestructuras especializadas en la promoción y di fusión del gra bado aragonés desde
la ciudad d e Zaragoza y su provincia. D e esta manera, el trabajo se h a sistematizado de
acuerdo a los sig uientes temas:
- Dentro de es e primer blo que que trata d e estudiar la situación del grabado en el
siglo XX hablamos de:
La s definiciones necesarias sobre conceptos teóricos relativos a la nueva
situación del arte del grabado en e l mundo actual
A continuación abord amos la situación del grabado en Españ a, desde
finales del siglo XIX y h asta nuestros días, para exponer cuál h a sido el
camino recorrido h acia la consolidación de esta manifestación d esde su
consideración como un arte de reproducción hac ia su autonomía creativa.
Seguidame nte abordamos la situación del arte del gra b ado y la
estampación en Zara goza y Aragón dentro d el contex to nacional, para
analizar su presencia en ese camino hacia la consolidación de su
autonomía.
Y por último, en este primer bloque d e nuestro estudio, nos centramos en
la realidad d el grabado en Zaragoza durante el si glo XX, concretamente
de la situación de su enseñanza en los circuitos oficiales y d el marco qu e
se han encontrado los artistas arag on eses que ha n querido acercarse, e n
ese mom ento y estas tierras, a los procedimientos técnicos del grabado y
la estampación. Para ell o analizamos de form a exhaustiva la evolución
26
docente de la Escuela de Arte de Zaragoza, cen tro de referencia de las
enseñanzas a rtísticas en Zaragoza y A ragón durante el siglo XX. En este
estudio repasamos la h istoria de la Escuela y nos centra mos en la
presenc ia de las enseñanzas gráficas en sus programas a lo lar g o de esa
historia.
- Una vez descrito ese contex to geográfic o y te mporal nos adentramos, en un
segundo bloque en nuestro estudio, en el an álisis de las tra y ectori as de las
diferentes personalidades artísticas que han contribuido a estructurar la hi storia
del grabado en Zaragoza, ciudad que consideramos que ha centralizado los
esfuerzos realizados en esta materia en territorio aragonés durante la c enturia
que nos ocupa. Seguimos en este apartado, com o venimos diciendo, un orden
cronológ ico que nos pe rmite apreciar el d esarrollo y el crecimiento que ha
vivido esta especialidad artística en Za r agoza desde los comienzos del si glo XX
y hasta nu estros días, y analizamos además los cambios técnicos, estéticos y
conceptuales que se han podido experimentar en torno a la gráfica seri ada e
impresa. Así, en e ste se gundo aparta do:
Comenzamos revisando el trabajo de dos pioneros que, a pesar de la
ausencia de infraestructu ras formativas o de otro tipo relac ionadas con el
arte del grabado en Zarag oz a y A ragón, s e acercaron a su práctica d e
forma p rácticamente aut odidacta y m ostraron interesantes capacidades
técnicas y creativas a través de diversos pr ocedimientos gráficos.
Analizamos así de forma somera las biografías de estos autores para
pasar, a continua ción, a a nalizar la trascendencia para la historia del
grabado ara goné s de su obra, concre tam ente de las estampas
calcográficas de F. Ma rín Bagüés y de las xilografías, grabados y
litografías de R. Ac ín.
Tras esa primera aproximación nos ad entramos en el estudio d el trabajo
de artistas, nacidos en el primer tercio del siglo XX, que se ac ercaron al
arte del grabado y la estampación de forma combinada con otras
especialidades artísticas, es decir, que se definían como pintores o
escultores pero que han demostrado una dedicación especial al arte del
grabado. Estos artistas t ienen otro punto en común y a que, a p esar d e
tener un ori ge n aragonés, tuvieron que emigra r fuera de su lu ga r de
nacimiento para poder f ormarse en materi a artí stica y , muchas v ece s,
para desarrollar sus carreras profesionales, de manera qu e se pone con
ello en evidencia la situación de carencias en lo que se r efiere a las
infraestructuras de materia a rtística en la ciudad de Zarag oza. Esta
situación generaría un v acío, espe cialmente en l o que se refiere al arte
del grabado y la estamp ación, en las décadas centrales del siglo XX en
27
esta ciudad. Abordamos así la vida y la obra en relación con la gráfica de
artistas como Cañada , D uce, Fernánde z Barrio, Beulas, Salvador Victo ria
o Viola, introducimos el estudio de otros no mbres como Francisco
Comps o Abel Martín y abordamos el análisis de las estampas realizadas
por el escultor arag onés Pablo Serrano.
A continuación dedicamos un apartado de nuestro estudio a la
contextualización del trabajo del grabador Manuel L ahoz Valle, uno de
los pocos artistas que encontramos en la hist oria de la gráfica en estas
tierras con una dedicación prácticamente completa al arte d el grabado,
aunque, como ve remos, al igual que su cediera con otros ar tistas de su
misma generación, la formación especializada de La hoz tuvo lu gar fuera
de Arag ón, si bien este artista regresó tras esa primera etapa.
También dedicamos un epígrafe independiente a la obra de Mariano
Rubio, otro artista que hubo de salir fuera d e Aragón p ara estudiar y
desarrollar su carrera profesional pero que, entendemos, representa uno
de los principales nombre s relacionados con e l arte de l grabado en
Aragón, ya que ha man tenido constantes relaciones con su Calatayud
natal y con Zaragoza, y ha desarrollado una inter esante labor en relación
con esta especialidad artística desde el punto de vist a formativo y
didáctico pero también creativo, especialmente en lo que se refiere a su
profundización en asu ntos como el color o nuevos sistemas de
estampación, como e studiaremos.
Una vez revisado así el panorama durante la pri mera mitad del si glo XX
a través del estudio de artistas de ori ge n aragonés que comenzaron su
dedicac ión en esas fechas, nos adentramos en el análisis de la segunda
mitad del sig lo , con e special aten ción al auge vivi do por el arte del
grabado a partir de los años sesenta, un hecho en el panorama nacional
que encuentra reflejo también en la situación de Z ar agoza y, por
extensión, de Aragón, p or lo que abordamos el estudio del tr abajo d e
algunos pioneros de la renovación que se acercaron a la gráfica d esde
presupuestos abstractos y a través de actividades colectivas, como sería
el caso de nombres como Santiago Lagunas, Ricardo L . Santamaría, Juan
José Vera o Daniel Sahú n y analizamos con detalle el trabajo realizado
por Maite Ubide d esde su participación en el T aller Libre de G rabado,
nacido del Grupo Zaragoza con la pr esencia de esos nombres ya
mencionados como Santamaría o Vera, y t ambién de su labor formativa
en años posteriores a tr avés de l a apertura de su propio taller. Asimismo
estudiamos la biografía de esta mujer y estudiam os su dedicación al arte
del grabado, que representa también uno de los pocos casos de artista
28
plenamente entregada a esta actividad, y nos centramos en su tr abaj o
realizado a pa rtir de los años noventa, ya que el trabajo anterior fu e
estudiado por M.C. Gil Imaz.
Dentro de este apartado, que se centra en el gran momento vivi do por el
arte del grabado en Zaragoza a partir d e la d écada de los años sesenta,
abordamos con detalle el estudio y el análisis crítico de la obra de los qu e
consideramos como las grandes person alidades del grabado a ragoné s:
Pascual Blanco, Natalio B a yo, Julia Dor ado, Mª Cristina Gil I maz y
Borja de Pedro, cuya de dicación al arte del gra bado ha demostrado una
gran atención, una hon da personalidad y una gran apuesta por esta
especialidad artística a través de propuestas estéticas diferentes.
Todavía en estos mom entos de la seg unda mi tad del siglo XX contamos
en Aragón con artistas q ue han alca nzado gran p roy e cción internacional
y que han tenido también una dedicación al arte del grabado y l a
estampación de alto interés, al considerar que est os procedimientos eran
una herramienta más p ara su creación artística, por lo que han realizado
un conjunto de obra esp ecializada de gran calidad como veremos. Nos
referimos a artistas com o Antonio Saura, J osé Manuel Broto y Víctor
Mira.
Aún, dentro de este análisis por las p ersonalidades del gra bado en
Zarag oza y Aragón, queremos acercarnos al es tudio de otr os muchos
artistas que representan las nuevas apuestas por la gráfica se riada y que,
desde los años ochenta, vienen trabajando con gran dedicación en el este
terreno. Queremos así abordar el estudio de la sit uación del arte del
grabado y la estampa ción desde las últimas décadas del siglo XX y
durante los primeros años del siglo XXI , ha sta nuestros días. Así
abordamos la pe rvivencia de una tradición técnica y los ini cios de la
renovac ión en este sentido con el estudio de artistas como Carlos
Barboza, Teresa Grasa, Mariano Castill o, Hermógenes P ardos o Carmen
Pérez Ramírez y t ambién Nemesio Mata, I sabel Biscarri y Ev a Armisén;
estudiamos también la llegada de las nuevas tecnologías en la gráfica
seriada a tr avés de nom bres como Pilar Catalán, Ana Aragüés, Alic ia
Vela y Lina Vila; y además las nuevas propuestas de los artistas más
jóvenes como Nefario M onzón, David I sr ael, Carlos Sancho o Alejandro
Boloix; sin olvidar mencionar la presencia de otros artistas que han
mantenido contactos con la gráfica en los últi mos años como Flor encio
de Pedro y Ricardo Ca l ero ente otros nombres.
29
- El siguiente gran bloque de nuestro estudio y que pretende cerrar nuestro trabajo,
tras an alizar la sit uación del a rte d el grabado y la est ampación en Zara goza
durante el siglo XX y el t raba jo de los principales artistas en esta espe cialidad,
está compuesto por el estudio de la situación de la red de difusión y promoción
de esta manifestación a rtística en Zaragoza. Para ello encontramos especial
relevancia en el trabajo realizado desde centro s públicos y privados en los
últimos años del siglo XX, y que son el refl ejo del auge vivi do por esta
especialidad artística desde los años sesenta. Est e momento final de l a pasada
centuria significó, en lo que se refiere al arte del grabado, una aumen to de la
demanda, un crecimiento del interés también po r parte de los artistas y sit uó a
Zarag oza en la vanguardia de la creación de espacios dedicados en ex clusiva a la
gráfica, por ejemplo, c on el tra bajo de la Galería Costa -3 desde 1978, y la
ga lería Zaragoza Gráfica y a a partir de los años noventa. Consideramos
necesario también incluir en este apartado el est udio de la a ctividad re alizada
desde la localidad zaragoz ana de Fuendetodos, que es ho y prin cipal referencia
para e l grabado aragonés contemporáneo en el panorama nacional.
Este trab ajo que acabamos de describir y cu ya estru ctura detallad a se pued e
consultar en el índice de esta tesis doctoral, debía completarse con una int roducc ión
sobre los aspectos técnicos de la realización d e la tesis, qu e está compuesta por el
presente apartado, así como por unas conclusiones que resumieran los planteamientos
alcanzados sobre el arte del grabado en Za r agoza durante el siglo X X tras todo el
trabajo realizado. Además aportaremos una detallada bibliografía de aspe ctos generales
y específicos sobre el tema estudiado en esta tesis doctoral.
Por otro lado sería necesario ordenar la inform ación recopilada en los diferentes
apéndice s documentales así como deja r claro c uál iba a se r el catálogo de obra que
acompañara a nuestra t esis doctoral. En relación con el primer punto, es d ecir, los
apéndice s documental es, además de seguir unas normas de p resentación y d e
transcripción comun es que dieran uniformidad a nuestro trabajo, llegamos a l a
conclusión de que era necesario se pararlos en función de la naturaleza d e los distintos
temas abord ados en la t esis, y a que al tratarse de un trab ajo de natural eza panorámica
los asuntos estudiados resultaban relativos a diversos ámbitos:
- Así por un lado realizamos un apéndice documental r elativo a la situación de la
enseñanza oficial y públi ca del grabado en la ciudad de Zaragoza durante el
siglo XX.
- En seg undo lugar abordamos la tarea de seleccionar la documentación para u n
apéndice dedicado a las cuestiones que tenían que ver con el Tall er de grabado
de Maite Ubide, al considerar que su relevancia en la enseñanza de este ar te en
30
Aragón lo hacía mereced or de un estudio independiente y, además, este tal ler se
posicionaba dentro del ámbito privado.
- A continuación decidimos elaborar otro de estos apéndices con las noticias
relativas al trabajo de los artistas aragoneses dedicados al arte del grabado más
destacados y su repercusión en el contexto aragonés, por lo que nos centramos
en los artistas de mayor relevancia en este s entido y en aquello s con un a carrera
consolidada y con especial atención en lo que se refiere al arte del grabado en
Zarag oza, por lo que ac otamos nuestra propu esta en torno a los nombres que
repre sentan la gran situa ción del grabado ar agonés y que empezaron a trabajar
en to rno a los años s esenta, como Maite Ubide, P ascua l Blanco, Natalio Ba y o,
Julia Dorado, Gil I maz y Borja de Pedro. P ara los demás artistas que también
consideramos importante s personalidade s para el arte del grabado en Zarag oza
intentamos aportar un c ompleto aparato crítico.
- También consideramos im portante acompañar con un apéndice documen tal el
estudio dedicado a los principales centros de promoción y difusión de la gráfica
en la ciudad, y para e llo nos centramos en la hist oria de las dos galería
estudiadas en profundida d, C osta-3 y Zarag oza Gráfica, ya que el tercer centro
estudiado, Fuendetodos, cuenta con publi caciones que muestran ya la
documentación sufic iente para su estudio.
En lo que se refiere a ese segundo punto despu és de los apéndices, es d ecir, a los
catálogos de obra artística, fijamos una ficha tipo para dar uni formidad a nuestro trabajo
y tratar de aportar la información de forma completa y hablar, siempre que fuera
posible, de datos como el título de la obra, la fecha, la autorí a, el soporte, las diversas
medidas del trabajo (en centímetros), su descripción, ubicación, datos relativos a las
exposiciones o la bibl iografía en la que pu eden estar presentes l as obras analizadas, y
las observaciones oportunas en c ada caso. Adem ás realizamos la selecció n de artistas
sobre los que elaborar u n catálogo de obra en función de varios criterios: en primer
lugar, comprobar que el catálogo de su obra no se hubiera realizado y a, en segundo
lugar, elegir a aquellos c on una carrera consolidada y especializada d e ntro de la gráfica
seriada en Aragón y con una relevancia artística suficiente y, en un tercer término,
valorar la trascendencia de su obra grabada dentro de la historia del grabado en
Zarag oza. Así, si guiendo estos criterios, h emos realizado catálogo con la obra de los
siguientes artistas:
- Fra ncisco Marín Bagüés y Ramón Acín, como pioneros del a rte d el grabado en
Aragón y en el p rimer tercio del si glo X X. Ad emás su obr a dentro de esta
especialidad artística se encuentra a cotada por lo que e s posible of recer un
catálogo cerrado y c ompleto con su trabajo
31
- Juan J osé Vera y Daniel Sahún, que entraron en contacto con la gráfica en el
contexto del taller Libre de Grabado y que desarr ollaron después su obra dentro
del gra bado en los año s noventa en un p eriodo crono ló gico y un contexto
concre tos, por lo que estamos de nuevo ante un catálogo cerrado de obra, dentro
del grabado y la estampación, de dos artistas que han aportado un im portante
conjunto de estampas dentro de los pre supuestos estéticos de la abstracción.
- Realizamos también un catálogo de las obr as reali zadas en el contex to del taller
de grabado d e Maite Ubide en el que reco ge mos las estampas que se conservan
allí y que han sido realizadas por los diferentes al umnos que han pasado por él.
Con este catálogo se ilus tra un periodo importante de la historia del grabado en
Zarag oza, también en un periodo cronológico concreto, como veremos, y refleja
la situación de la gráfica vivida en la ciudad en el mom ento en el que empezaba
a desarrollarse ese auge al que nos hemos referido. Muchos de los trabajos son
fruto del aprendizaje y so n obra de artistas que después continuaron, o no, con su
trabajo en relac ión con el arte del grabado.
- Sin duda una de las principales personalidades del arte del graba do en la ciudad
de Zaragoza ha sido M aite Ubide por lo que decidimos también reali zar un
catálogo con su obra artística que completara el y a exist ente realizado por
Cristina Gil I maz, por lo que nuestro trabajo arranca en 1990 y lle ga a nu estros
días, de manera que sup one el estudio de la última etapa de tr abajo, ha sta el
momento, de esta artista dedica da plenamente al grabado.
- Entre los artistas aragoneses que también suponen al gunos d e los más grandes
nombres del arte d el grabado y la estampación q ueremos completar las diver sas
publicaciones ex istentes sobre la obra de Bor ja de P edro con un co mpleto
catálogo en el que recogemos sus traba jos de bibliofilia y las estampas realizadas
a partir de los años nove nta.
- También consideramos imprescindible realizar el catálog o de obr a d e la artista
grabadora Mª Cristina Gil Imaz, fallecida de forma prematura en el año 2011,
que tras inici arse en el arte del grabado con Maite Ubide tuvo una especial
dedicac ión a este arte a lo lar go d e toda su vida y que, además, se encuentra
inédito.
Si repasamos los artistas que hemos incluido en esta tesis doctoral encontramos
otros nombres que suponen también hitos en lo que se refiere a la gráfica, como
decimos, pero no h emos incluido un c atálogo d e su obra por estar éste ya realizado y
publicado a tr avés del trabajo realizado en diversas exposi ciones de carácter antológico
y que vamos detallando, en cada caso, en los capítulos de nuestro trabajo dedicados al
estudio de su vida y su obra. Así por ejemplo, en el caso de Manuel Lahoz, a pesar de
32
haber estudiado toda su obra conservada en su colec ción personal, como hemos
indicado, encontramos un completo catálogo r ealizado con motivo de una ex posición
celebrada en los últimos años noventa. También la obra de Mariano Rubio ha sido
recogida en diversos catálogos, tra s los trabajos de e studiosos como Gil I maz. Lo
mismo ocurre con la ob ra de Pascual Blanco, que se recogió en el catálogo de una gran
muestra antoló g ica celebrada en los primeros años del siglo XX I en e l Palacio de
Sástago y, seguidamente, en Fue nd etodos. También para e l c aso de Natalio Ba y o
encontramos el c atálogo de su obra publicado y, en lo que se refiere a Julia Dorado
hemos de decir que nos encargamos pe rsonalmente de la catalogación completa de su
obra gráfica con motivo de la ex posición celebr ada en Fuendetodos en el año 2011,
catalogación que se encuentra publicada. En el caso de la obr a de artistas como Saura,
Broto o Mira entendemos, como se expone en el apartado de este trabajo dedicado a su
obra, que a p esar de d esbordar, de al guna mane ra, los límites de esta t esis doctoral,
resulta imprescindible m encionar su presencia e n el arte del grabado y , en lo que se
refiere a su catálogo d e obras, la gráfica de Saura está recogida en un c atálog o editado,
como veremos, el trabajo de Broto puede e ncontrarse también en algunos catálogos
publicados y l a obra gráfica de Mira se encuentra a disposición del que quiera
consultarla en la red, po r lo que nu estro comentario crítico se acompaña d e numerosas
imáge nes, si bien no hemos realizado un catálogo in dependiente de su ob ra. Siguiendo
los criterios expuestos más arriba para la realización de un catálog o de obras, en el caso
de los artistas que restan y que también son objeto de nuestro estudio, no renunciamos a
acompañar el tex to con un amplio conjunto de i mágenes y sus correspondientes datos
técnicos para poder seguir y argumentar nuestro discurso. En definitiva, la intención de
estos catálogos de obra y d el conjunto de imágenes recogido es la d e completar de
forma ri gurosa el panorama artístico del grabado aragoné s del siglo XX a través de un a
selección d e im ágene s que permita mostrar el escenario existente y completar los
trabajos ya realizados.
Por lo tanto y en resu men, el estudio sobre el arte del grabado en Zaragoza
durante el siglo XX que proponemos en esta tesis doctoral encuentra su justificación en
la importancia c reciente de esta manif estación artística vivida en Aragón y en e l
contexto nacional a lo larg o de esta centuria y hasta nuestros días, así como en la
inexistencia de un tr abajo panorámico y d e conjunto que analice con rigor científico y
carácter crítico la historia de la gráfica seriada en la ciudad de Zaragoza como centro
artístico aragonés. Además, como he mos dicho, pretende mos dar conti nuidad a los
estudios iniciados por el Dr. L uis Ro y y completar así el análisis de esta especialidad
artística en la citada ci udad entre e l sig lo XV III y nuestros días. Para ello hemos
establecido unos objetivos concre tos y un esquem a que pretende abarcar el estudio en el
contexto ge ográfico citado y e n el ma rco cronológico establecido d esde diferentes
39
― El grabado entendido c omo técnica y también como mensaje es el
portador de valores, c ree ncias, ideas, a rte y cienc ia, es el vehículo
transmisor de un len guaje capaz de propagar y a cceder a los diferentes
sectores y elementos de que se compone la cultura […] La hist or ia de la
image n im presa, la que compone el mundo de las estampas de información
visual, comporta un poderosísimo método de comunicación que ha estado
durante etap as a veces mu y lar gas casi oculto e ntre artesanos ejecutores de
una tradición humilde llena de perseverancia, vo luntad y much as veces t an
solo a cambio de la propia supervivencia pero siempre buscando la
innovación, la eficacia y la cla ridad de la image n con los medios m ás
directos y elementales para pasar en la actualidad a métodos de
reproducción instantánea que traspasan las barrera s del espacio y del tiemp o
gracias a mecanismos y tecnologías de difícil comprensión .‖
52
Para continuar con esta introducción sobre el grabado , que nos a yude a
comprender su historia a lo largo del siglo XX y que nos pe rmita valorar la sit uación
vivida por este arte en Aragón durante esas fechas , no podemos dejar d e definir, o al
menos intentarlo, algunos aspectos q ue resultan claves en este tema, y p ara empezar
enumeraremos las func io nes que se le han atribuido a este arte históricamente:
53
- ilustración de libros
- papel moneda, estampa s religiosas, naipes y, en definitiva, cuestiones de
industria
- reproducción de grandes obras de l a historia de l arte, algo que lo hizo mu y
importante como herramienta de difusión de estilos y de sus cambios en el arte
- el retra to
- medio de expresión artística, es la función a la que se ha llega do ho y en día
gracias a la liberación de este arte
Vemos cómo al gunas de las fun ciones históricas del grabado están mu y
relacionadas con la capacidad de r eproducción fiel de las im ágene s, así como con sus
posibilidades de multiplicac ión y difusión, y es que tra di cionalmente se ha venido
relacionando este arte con el dibuj o y , d e hecho, durante mucho tiempo no se entendió
el primero sin el seg undo; desde el principio, los departamentos c reados en organismos
52
Sobre estos ― par adigm as‖ que analiza n la evol ución de la rep roducción de imágenes en la historia del
arte ver An tonio Alegre Cre mades, E l grabado. Técnicas y su rep ercusión, o p. cit ., 2006. La cita se extra e
del mismo título p p. 157 - 159.
53
Exposición Antológ ica de la Calco grafía Nacion al, Ma drid, Fundació n Jua n Mar ch, 1 975 [o ctubre -
noviembre].
40
oficiales destinados a la enseñanza de esta espe cialidad unían el grabado y el dibuj o
que, además, debían enseñarse a la vez. Esto no es una cuestión del pasado sino que
todavía en 1982, cuando se c reó esta especialidad para las Facultades d e Bellas Artes ,
se hizo con la denominación de ― Dibujo, Grabado y Sistemas de Estampaci ón‖ .
54
Vistos ya al gunos aspectos relativos a la definición del arte del grabado como
concepto seguiremos pr ofundizando en la defin ición de algunos términos que le son
propios y qu e resultan clave a la hora de refer irnos a esta especialidad, por lo que
conviene aclararlos desde un principio. En este sentido seguiremos a autores
especializados en estas cuestiones como Mich el Melot . Así, por ejemplo podemos
empezar aludiendo a las diferenc ias entre grabado y estampa, pues grabar implica un
acto incisi vo sobre cualquier material, y el gr abar no implica siempre, de forma
necesaria, la existencia de una estampa, aunqu e p ara Melot esta no se puede deslindar
del grabado hasta que n o aparecen las técnicas de estampación plani gráficas como la
litografía, que y a no imp lican la necesidad d e grabar sobre una mat riz. Sin embargo la
actual diversidad d e técnicas hace que ho y en día sea mucho más compli cado hablar de
estas cuestiones y a que el uso del leng uaje ha hecho que aso ciemos y hablemos de
forma indi stinta de grabado y estampa, cuestión esta que además está a ceptada por la
Real Aca demia de la Lengua.
55
También es importante matiz ar que, aunque en muchas ocasiones l a matriz es
considerada como obra de arte escultórica, e incluso se expone junto a algunas
estampas, no es sino un medio o una herramient a que se h a concebido como molde o
ente generador para la e stampación de una tirada . Todo esto nos indica que Melot da
mayor importancia a la estampación en el gra bado como obra de arte original que a l a
propia realización de las matrices, pues en la estampación, como dice, está una de las
peculiarida des del gra b ado como técnica artística y es además en es te pro ceso donde la
originalidad del artist a creador puede quedar patente, en su mano queda la habilidad de
dar a cada obra un v alor diferente, aunque for me parte d e una ti rada de la que se
suponen un número determinado de ejemplares similares o ig u ales.
54
José Manuel Guillé n Ramón (Co m s.), Arch ivo Gráfico. Grabado s, Lito grafías y serigrafías. A rchivo
gráfico de las Un idades Docentes d e Grabad o y Estampa ción de Departamen to de Dibu jo. Facultad d e
Bellas Artes de S an Carlos, Un iversidad Politécn ica de Valencia, Valencia, Edito rial UPV, 2 003.
55
El diccio nario de la Real Academia de la Lengua acepta el uso d el tér m i no ―g rab ado ‖ com o ― estamp a
que se p roduce po r medio de la i m p resión d e lá minas grabad as al efecto ‖, defi nición que e ncontra m o s por
ejemplo en la vigésimo segunda edición d e e ste d iccionario editada en el año 2 001. Sin embargo, d esde
los ámbitos especializad os se insiste en q ue no es correcto utilizar a mbos tér minos co mo sinónimos, si
bien se habla de esa popularización q ue lleva a la asociac ión de ambos términos. Ver Javier Bl as Benito
(Dir.), Diccionario d el d ibujo y la es tampa. Vo cabulario y tesauro sobre las arte s del d ibu jo, grabado,
litografía y serigrafía , o p. cit. , 1996. En este trabajo nuestra intenció n es la de usar el len guaje
especializado con la mayor p recisión, s i bien es verdad que en o casiones usare m o s el t érmino grabad o
como sinóni m o de estampa.
41
Este autor se refiere también a esa relación de la que hablábamos entre grabado
y dibujo en cuanto a concepc ión o nacimiento, si bien ambas técnicas se ha n ido
separa ndo y, aunque en a rtes gráficas se entienden junt as muchas veces, en realidad son
cosas diferentes: el g rabado se sirve, en ocasiones , del dibujo pero no al revés (si no es
como forma d e reproducción de ci ertas imágenes con fines industriales ). En sus trabajos
sobre el desarrollo de las técnicas de estamp ación digitales dice el autor qu e y a no ti ene
sentido el debate entre grabado y fotografía u otras técnicas fotomecánicas, pu es
muchos artistas han demostrado las posi bilidades de las nuev as tecnologías e n la
creación artística. Analiz ado todo esto, y en lo que se r efiere a l a defi nición de la
estampa, prof undiza el autor sobre la n ecesidad de que ésta cumpla algun as
caracter ísticas específicas como son la a utonomía, la flexibili dad y la li gere za d e l a
image n (no en cuanto a su composición o valor estético, sino a su carácter como objeto
físico), para poder transportarla y acumularla en su lugar propio .
En su historia la estampa y el grabado se han relacionado con la burguesía,
especialmente en lo que al género del retrato se refiere, pues esta clase so cial tal vez no
pudiera permitirse un retrato pictórico pero sí que podía encargar una estampa, algo que,
además, a la larga sería mucho más beneficioso en cuanto a la popula ridad y p romoción
de los protagonistas, pues la difusión de la estam pa era mucho ma y o r y más rápida. P or
ello también se ha consi dera do este arte como un instrumento de pod er (al servicio de
las clases altas, como decimos, o de la política y la religión).
56
Por otro lado no debemos
olvidar que el arte del grabado a través de la estampa, como su producto característico,
ha servido también como refl ejo del p rogreso en c ada momento, pu es ha si do un espejo
para mostrar la evolución técnica de cada época. Esta depende n cia no se a caba ría hasta
que no se desarrollaran o tras técnica s de reproducción de im ágene s como la fotografía.
Sólo cuando esta técnica se consolidó el grabado pudo comenzar su fase de liberación
hacia la creatividad y la plena autonomía y , en este sentido, vu elve a s er reflejo del
desarrollo tecnológ ico, pues ni no hubiera sido por el surgimiento de esas nuevas
técnicas fotomecánicas d e reproducción tal vez nu nca hubie ra podido ind ependizarse de
sus cometidos como herramienta par a convertirse en un arte pleno ,
57
si bien, como dice
Michel Melot en definitiva:
56
De la función del grabado como rep roductor d e estampas d e carácter po pular tales como las imágenes
religiosas o los juegos d e naipes realizad as hasta el siglo XIX habla Antonio Ollé P inell, El grabado en la
Estampa Pop ular ¸ Bar celona, Real Acade m ia de Ciencia s y Artes de Barce lona, 19 74. Aquí co menta
también a spectos sobre el co leccionismo de esas e stampas que ha per mitido su llegad a hasta nuestros
días.
57
P ara sab er más so bre la his toria y definic ión de la estampa con sultar Miche l Melo t, ― Na turaleza y
significado de la estamp a‖ , en André Béguin, R ic hard S. Field, Antony Gri ff iths, M ichel Me lot, El
grabad o , [versión española d e Fra ncisco A. P astor Llorián], Barce lona, Ca rroggio, 1 999, pp. 7 -131 . Es
esta u na versión revi sada de otro trab ajo de M. Melo t, El grabad o: h istoria d e un a rte , B arcelona,
Carroggio, 19 81.
42
― ¿S ería demasiado paradójico afirmar que, en su calidad de objet o
de arte, la estampa no ex iste sino en función de una industria cuya finalidad
es la de difundir una ideo logía y que por lo tanto necesita ser ide alizada? Un
grabador extremista diría que la estampa no tiene nada que ver c on la
producción y la difusió n, y el extremista opuesto afirmaría que debe ser
desmitificada y sim plemente incorporada al pelotón de imáge nes impresas.
Los unos olvidan que, hagan lo que hagan, la estampa es por naturaleza
propia una reproducción y los otros a su vez se olvidan que, sea c omo fuere,
la estampa se ha convertido en la r eproducción de una diferencia. ‖
58
Si seguimos profundizando en la definición del concepto estampa, y planteamos
la evolución histórica de este término en lo que s e refiere a su historia a pa rtir del siglo
XX, reflejo de las teorizaciones sur gidas en torn o al arte del grabado esp ecialmente e n
la segunda mitad de la centuria, es obligatorio mencionar el ― Print Council of America ‖
que es una de las inst ituciones que más favorece el gra bado a nivel internacional. En
1960 celebró en Viena el III Congre so Inter n acional de las Artes Plásticas donde se trató
de concretar cuáles e ran los requisitos de una estampa original,
59
requisitos que fueron
matizados en 1963 por el ― Kingdom Nacional Comittee ‖ ( filial de la UNESCO que
repre senta a la Asociación Internacional de Pintores, Escultores y Grabadores ). Entre la s
conclusiones del ― Print Council of America ‖ , se estableció qu e, p ara que una estamp a
pueda considerarse como una obra de arte original:
- la obra deb e ser concebida por el artist a y dibujada sobre la matriz siemp re con
la idea de crearse después a través de la técnica o proceso del grabado
- la estampación h a de hace rse directamente d esde la matriz trabajada por el
artista y o lo h ace él mismo o lo supervisa . En las estampaciones que no ha n sido
realizadas por e l artista puede hacerse constar el nombre del estampador.
- la obra estamp ada deb e s er firmada y numer ada por el artista (con lo que asume
su originalidad). El d erecho de decidir el número de copias que tend rá una tira da
es exclusivo del artista.
58
Michel Me lot, ― Nat uraleza y significado de la esta m p a‖ , en André B éguin, Richard S. Field, Antony
Griffiths, Mic hel Melot, El g rabado , o p. cit. , 1 999, p. 130. Otros títulos i m p orta ntes en lo q ue a la
definición del grabad o se refiere pued en ser Rosa Vi ves Piq ué, Del co bre a papel. La ima gen
multiplicad a , op. cit. , 2000, en el que se analizan a spectos te óricos d e esta especialidad artí stica y también
otros referentes con la s técnic as, el mercado, el coleccionismo etc. Pod ría decirse que se tr ata del p rimer
manual escrito en español en el que se analiza de manera profunda el grab ado com o tal y que tiene co m o
referencia principal el trabajo de Ferdinando Sala m o n, I l conoscito re d i stampe , T orino, U m b erto
Allemandi, 19 86 (la primera ed ición de este libro fue en 1960 en T orino, editada por Giulio Einaudi).
59
Los requi sitos se rec ogen e n Manuel Manzorro, A prop ósito del grab ado original, o p. cit. , 197 6. P ara
conocer m ás sobre el P rint Cou ncil of Ameri ca p uede consu ltarse su página web
http://www.printcou ncil.org/authenticit y .ht ml .
43
Estas consideraciones fu eron ens eguida r ecogidas en reflexiones teóricas sobre
el graba do y así ya en 1967 encontramos afirmac iones como la siguiente:
― Each impr ession, however, is an ori ginal work of art –or multiple
original, to emplo y a more precise term. It is original be cause the artist’s
intent from the ver y outs et was to create an et ching , wood cut or lithograph,
and when he planned the making of his print, he ha d foreknowledge of what
was to be tr ansferred from block, pl ate, or stone to paper. (...) All the
materials he has used are simply tools to achieve this end, in the same sense
that canvas, b rushes and paint contribute to the making of a painting. The
result is a direct, autographic stat ement of the artist’s intent –an origina l
work of a rt‖ .
60
Esos tres puntos dictados en 1960 que mencionábamos, por lo tanto, deben
garantizar la originalidad de la obra de arte ante la que surgen otras dudas hoy en día,
especialmente en lo que se refiere a la denominación , pues al gunos autores prefieren
mantener la expresión ― estampa original ‖ para referirse a l produc to obtenido de la
estampación en el proceso del grabado, mientras que otros abogan por retomar la
expresión de ― obra gráfica ‖ . Los partidarios de la primera opción la defien den alegando
una mayor precisión y exactitud, mientras que los que prefieren la segunda alternativa lo
hacen argumentando que en la situación actual d e gran variedad técnica , en la que s e
suceden los cambios continuamente y en la que la introducción de la era digital es
imparable, parece una denominac ión menos excluyente y también, como dice Joan
Corominas, el término estampa conlleva unas co nnotaciones que apuntan a un sistema
de impresión específico que hoy no siempre se da con la ll egada de las nuevas
tecnolog ías. Nosotros somo s partidarios de estudiar el graba do y la est ampación dentro
del arte gráfico, o de la ― obra gráfica ori ginal ‖ , como se prefiera, especificando en cada
momento las características de l a obra en cuestión, ya que en definiti va no par ece tan
importante la elección entre estos dos términos sino el conc epto:
― se ha convenido en llamar estampa u obr a gráfic a original (hoja de
papel, por lo general) sobre el cual figura estampada la imagen resultante de
la acción de un artista sobre una s uerte de matriz (…).La directa intervenci ón
del artista en la creación de la llamada matriz y e n el proce so de traslado de
60
Her m ann J. Wechsler, Gr eat p rints & printma kers , Lond res, T ham e s and Hudson, 1 967, pp. 15 -16.
Pod em o s trad ucir es ta cita d iciendo ―Cad a impresión, s in embargo, es una ob ra de arte o riginal – o
múltiple o riginal, p or em plear un tér mino más exacto –. Es original porque la intenc ión del ar tista desde el
principio era la de cr ear un aguafuerte, un grab ado en mader a o una litografía, y c uando él planificó la
fabricación de su impresión, tenía e l conoci miento pr evio d e que deb ía ser transferida del bloque, la
plancha, o la p iedra al pape l. (...) T odos los materiales que el ar tista usa son simplemente instrumentos
para alcanzar el obj etivo final, igual que el lie nzo, los p inceles y el óleo contribuyen a la fabricación de
una pint ura. El r esultado es una a firmación d irecta y auto gráfica de la inte nción del ar tista - un trab ajo
original de ar te‖.
44
la im agen al papel o estampación, le confiere el carácter de original, y esa
estampación indi vidualizada y habitualmente múlti ple prod uce en ella su
nota específicamente diferencial frente a otras manifestaciones artística s‖
61
Sí resulta fundamental c omprender que en el grabado no existe ningún original a
reproduc ir, no se trata de que la matriz sea una especie de molde a partir del cual
conseguir un número ilimitado de copias idéntica s sino que es una herramienta más del
proceso, la matriz no es, en nin gún caso, un original único, sino que cada una d e las
estampas es, como venimos diciendo, el ver dadero original con autonomía propia.
Do s son las señas claras de identidad de una e stampa original si g uiendo los
prece ptos d e Viena d e los años sesenta: la firma autógrafa del artista y la numeración
que sitúa la obra en una tirada cerrada y limi tada que se trat a, por lo tant o, de su seña
como original múlti ple. Entre las matizaciones que como decíamos introdujo el Comité
del Reino Unido a los dictados de Vien a destacan la limitación en el número de pruebas
de artista y de estado, así como la ex clusión del grupo de las obras de arte múlti ples de
las reproducciones obten idas con técnicas fotomecánicas, aunque estuvier an firmadas y
formara n part e de una tirada limitada .
62
Según es tos preceptos encontramos algunas
definiciones en las que se trata de resumir claramente lo que puede considerarse como
grabado: ― Llamamos grabado original al que ejecuta un artista obedeciendo su propio
impulso creador para realizar una obra ori ginal sobre madera, metal o piedra,
consiguiendo lo que se d enomina una m atriz, que, una vez entintada, traslada mediante
presión, a un papel, la imagen así obtenida ‖ ,
63
definición esta en la que vemos que están
excluidas todas las técnicas de reproducción fotomecánica y en las que, por su puesto, no
se considera el arte di gital (ha y que aclarar que se t rata de una definición de 1974), por
lo que será nece sario ampli arla seg ún las tenden cias actuales.
61
Gonzalo Cabo de la Sierra, ― ¿Qué se entiende p or esta mpa or igin al co ntemporánea?, en La e stampa
contemp oránea en E spaña , o p. cit. , 19 88, vol. 1 , pp. 27 -41, especial m e nte pp. 33 -34. Sobre la d ualidad d e
términos se p uede cons ultar t ambién Gonzalo Cabo d e la Sierra, ― 1/350 0 ‖, en ― Ob ra gráfica: al go má s
que una téc n ica‖ en revista Lápiz , nº 6, mayo 1 983, p p. 6-8 y Jau m e P la, ― Más sobre el grabad o ‖ en
revista Lápiz , nº 10, novie m b re 1 983, pp. 10 -11.
62
Las co nclusione s d el Congreso de Viena d e 1960 y estas concreciones se rec ogen en I gnacio Rincó n
Valverde, Función técnica del grabado y la estampación , Tesina de convalidación de pro fesor de d ibujo
por el de Licenciad o de Bella s Artes, inéd ita d e la Univer sidad Co m plutense, Fac ultad de B ellas Artes,
Departa men to d e Grabado , 1981 , asesor Jesús Fer nández Barr io , pp. 47 -49 y también e n Gonzalo Cabo
de la Sierra, ― ¿Q ué se entiende po r estampa orig inal contemporánea? , en La e stampa contemp oránea en
España , op. c it. , 19 88, vol. 1, p. 40 y e n Rosa V ives Piqué, Del co bre a p apel. La ima gen mu ltiplicada ,
op. cit. , pp.98- 100.
63
Teo doro Miciano Becer ra , Técnica e Histor ia del Grab ado Orig inal. Curso de cinco conferencia s
dictado en la Real Academia de B ellas Artes de S an Ferna ndo , o p. cit. , 1974, p. 13. Sobre las
consideraciones acer ca de la definición d e estampa original pod em os consultar ta mbién Fernando Martín
Muñoz, Con cepto estético de ob ra gráfica origina l: grabado espa ñol contemp oráneo. De Goya a
Picasso , tesina de co nvalidación d el título de Pro fesor de Dibujo por el d e Licenciado en Bellas Arte s,
inédita de la U niversidad Co mplutense d e Madrid , Facultad d e Bellas Arte s, Dep arta m e nto de Histor ia
del Arte, 198 4, pp. 19 - 73.
45
Todavía en la década de los sesenta alg unos espe cialistas en grabado intentaron
definir las posibles variantes del mismo, los dife rentes tipos de estampas que se pueden
encontrar en el mercad o y qu e hacen necesari a la formac ión del público, potencial
consumidor, para evitar el fraude. Entre estas clasificac ion es destacamos la de S. W.
Hay t er,
64
quien determina tres características esenciales de un a estampa original como
son la idea o imagen, la t écnica con la que ha sido realizada y e l proceso de estampación
por el cual se ha obteni do. Siguiendo las consideraciones del C ongreso de Viena de
1960 no duda en afirmar que la firma del original es importante pero matiza que no lo es
todo, pues exist en muchas obras de artistas p lásticos que han visto posibil idades
interesantes en la reprod uctibilidad de sus trabajos y qu e han concebido algunos de ellos
para llevarlos a maestros artesanos del grabado a que los reproduzcan. Así lo hacen, son
obras concebidas por ellos y dibujadas por ellos pero, explica , pero matiz a también que
de un boceto o dibuj o pr eparatorio surgen muchos cambios al transportarlo a la matriz y
que si el artista es el que lo hace puede darles a esos cambios su person alidad , así que
pone el a cento en l a parti cipación del autor en t odo el proceso de creación . Por esto
establece varias categorías en el grabado:
- la de aque ll os que preparan, dibujan, graban y estampan sus trabajos
- otra c ategoría en la que el artista pr epara la matriz pero no la estampa porq ue no
conoce l as técni cas, sino que lo hace un espe cialista. Esta es un a obra original
porque el a rtista ha prep arado la matriz pero deb e ser diferenciada de la p rimera,
en la que e l artista gra b a y estamp a.
- la de aquellos que dibujan pe ro mandan grabar y estampar que, para Ha y t er, son
de segunda clase, ya que aunque los resultados son objetos de arte pod rían ser
mejores. Dice que sería necesario que el compr ador de este tipo de arte pudiera
conocer la verdadera situ ación en l a que se ha realizado la estampa para valorar
su compra en su justa medida. En estos casos el artista realiza un gouache o un
dibujo u otro tipo de obra y lo lleva a un taller para reproducirlo mediante
sistemas de estampación, porque quiere que la obra sea una estamp a dentro de
una tirada. En este cont exto se entiende la prueba bon a ti rer como signo de
acuerdo entre el artista y el técnico estampador.
- la reproducción de obras de artistas. Se di ferencia de la anterior en el grado de
participación del artista, que en este caso es menor o puede llegar a ser nulo
muchas veces (re producc ión fotomecánica d e obras de artistas y a f allecidos, por
ejemplo).
Estas consideraciones siguier on evolucionando e n otros congresos y simposi os
posteriores entre los qu e debemos d estacar el d e Venecia de 1991, que actualiza las
64
Stanley Willia m Hayter, About prints , Londres, Ox ford University P ress, 1962 , pp. 123 -135.
46
consideraciones sobre arte gr áfi co original. En ese momento de inicio de los a ños
noventa la comisión internacional invitada a la Bienal de Venecia qu e actualizó la
definición de arte gráfico original estuvo formada p or R ené Berger (Sui za), Maurizio
Calvesi (I t alia), Jean Clair (Francia), Zoran K rzisnik (Eslovenia), Miguel Rodríguez
Acosta (España) y Enzo Di Martino (director del pro y ecto). Pasamos a continuación a
transcribir las conclusiones de d icha reunión:
― La Comisión ha sacado algunas orientac iones, que han sido
objeto de debate en el curso de la reunión, y a p artir de las cuales ha sido
posible formular algunos principios relativos a la concepción y r ealización
de la obra gráfica ori g inal y , por c onsiguiente, d ar al gunas
recomendaciones:
- Una obra gráfica puede considerarse original cuando ha sido
expresamente con cebida para ser realizada únicamente con los
procedimientos del ar te gráfic o.
- Cualquier procedimiento técnico (incluidos los procedimientos
fotomecánicos) y cualquier material de soport e son lícitos cuando
son necesarios para los fines expresivos del ar tista.
- Desde esta pe rspectiva s e admite cualquier contribución técnica a
la hora de la elaboración de la matriz , así como la aportación de
los estampadore s en la tirada definitiva de la edi ción, siempre y
cuando exista la aprobación y direcc ión del artista.
- Los editores y/o los estampadores de obre gráfica que dan
invitados a declarar en un documento espec ífico todas las
caracter ísticas técnico-editoriales de la ob ra gráfica: en p articular
a reseñar el nombre del autor, d e los eventuales colaboradores
técnicos, del estampador, las técnicas y materiales empleados, el
número de ejempla res estampados (incluidas las dife rentes
pruebas de autor), la numera ción utiliz ada y la f e cha de ejecución.
- Es de desear que una est ampa de la edición de cada obra gráfica
se deposite en una institución pública idónea para este fin,
acompaña da por una ficha descriptiva técni co-editorial con el fin
de crear un archivo que recoja las tenden cias del arte gráfico en
cada país.
- Es de desear t ambién que las matrices de grabado calcográfico y
xilográfico no sean dest ruidas o canceladas exclusivamente po r
razones de protección del mercado del a rte. Más bien, sería
47
oportuno marcarlas (per forarlas, o cortarlas) en una parte de la
superficie de manera visible, de modo que s e pueda probar
inequívocamente que se ha realizado la estampación de la tirada
convenida.
- Para prevenir cualquier abuso en la difusión de la obra gráfica
original es recomendab le precisar claramente el número de
ejemplares estampados, indicando de modo particular los
numerados para la difu sión en el m ercado, lo s eventualmente
destinados a col ecciones públicas y los ejemplares par a el autor ,
que por regla no tendrían que superar el 10% d e la tirada total. Se
recomienda indicar también la existencia de pruebas de
estampación, de color y de estado.
La Comisión considera que las indicaciones contenidas en este
documento pueden aplicarse solamente a l a gráfica tradicional. Pues, la
historia de la experiencia gráfica es, de hecho, la historia de la evolución de
las técnicas y, por lo t anto, los artistas son li bres de apropiarse de cada
nuevo descubrimiento, proce dimiento o soporte material o inmaterial,
siempre que sean úti les para la expresión plástica de su imaginación. […]
Por todo lo expuesto la C omisión auspicia que el debate sobre el art e y el
papel del art e no encuentre ulteriores prejuicios de ca rácter formal o
terminológico, confiando en el reconocimiento del valor artístico d e la
obra. ‖
65
De estas consideraciones debemos destacar el hecho de que se inclu yan las
técnicas fotomecánicas de reproducción dentro del grupo d e la obr a de arte gráfico
original así como la amplitud de técnicas permit idas a la hora d e la elaboración de l a
matriz, la introducción del término ― inmater ial‖ q ue deja la pu erta abi erta al arte di gital ,
y la intención de ini ciar un sistema de Depósito Legal de obr as que en E spaña tiene su
centro en la Biblioteca Nacional y la Calcografía Nacional, de manera que se propone
un control de la obra gráfic a en c ada uno de los países para poder dejar a un lado los
posibles abusos cometidos en el pasado, en lo que al mercado se refiere, debido al
carácter múlti ple característico de este arte y también un sistema que sirv a para el futuro
análisis de la obra gráfica de un determinado momento y lu gar.
Se trata, por lo tanto, de unas consid eraciones realmente importantes que
marcaron el fin de si glo del gra b ado y l a est ampación y h an sido tambié n el punto d e
partida en lo que se refiere al comienzo de la actual centuria. Esta te ndencia a l a
65
― Reco mendaciones sobre la edició n de ar te gráfico. Declar ación d e Venec ia‖, en Cer tamen de Arte
Gráfico p ara jóven es Cread ores. Grabad o -Litografía , [Sala d e exposicione s del M useo Casa de la
Moneda, ma yo -jun io], Mad rid, Calcografía Nac ional, 199 7 pp. 13 - 15.
48
normalización leg al en el caso español se venía materializando desde finales de los años
cincuenta, momento en el que quedaron estable cidas en nuestro país la s principales
normas para la catalogación de grabado de cara a las instituciones públicas. Entre ellas
encontramos los datos necesarios para realizar una correcta ficha de grabado, en la que
deben fi gurar cosas como el nombre de los artistas (especificando si hay más de un
grabador, si es el mismo que el estampador, nombre del editor etc.), el asunto o tema
del grabado (se refiere básicamente al título), el procedimiento o la técnica empleados,
las dim ensiones (siempre de manera qu e se especifique el alto por el ancho), así como
referenc ias y notas bibliográficas circunstanciales, procedencia y ubicación del gra b ado.
De la misma forma se establecería en aquel momento la necesidad de redactar los
catálogos de gra b ado realizando índices de artistas y también de grabadores y sus obras,
de cara a facilitar después el estudio de esta manifestación artística.
66
Pero no cesaron en 1991 las definiciones sobre el gra b ado ya que e n 1996 , en el
contexto del Certamen Internacional de Ob ra Gráfica SAGA celebrado en París se
propuso una de finición d e este tipo de arte en forma de Disposición Constitucional en la
que se dec ía:
― - La estampa original es una expresión plástica voluntariamente elegida
por el artista, como son la pintura, el dibujo, la foto grafía y la
escultura.
- El autor crea una matriz en su soporte que puede ser de metal, madera,
piedra o cualquier otro material.
- El autor puede utilizar uno o varios soportes diferentes o técnicas
distintas para crear un a estampa original. La estampa ori ginal es una
obra de arte de la que pueden ex istir varios ejemplares, según la
voluntad del artista. L as estampas que no ha y an s ido realizadas por el
autor de la firma o bajo su constante supe rvisión debe n señalarse
claramente como ― estampas de interpretac ión‖.
- L a estampa original es una creación total del artista, a menudo
realizada por cuenta de un editor, en colabo ración con un impr esor o
un taller.
- L a estampa original co ntemporáne a está generalmente firmada y
numerada, a diferencia de la estampa antigua ( y , también, a veces, de
66
Instruccion es pa ra la catalog ación de dibu jos y g rabados , Ma drid, Junta T écnica de Archivos,
Biblioteca s y Museos, Dir ección Ge neral de Archivos y Bibliotecas, 1 959. E n la catalogaci ón de las obras
que for man p arte de e ste es tudio he m o s se guido el modelo de ficha plantead o e n este texto al considerar
que es el m á s co m pleto y que se adapta a lo s m o delos utiliza dos en los or ganismos oficiales.
55
principios de siglo gracias al reconocimiento de las especificidades técnicas y estéticas
de cada uno de los procesos de estamp ación, sin olvidar el auge de la x ilografía
enmarcada en los presupuestos del expresionismo alemán y de los post impresionistas
franceses como Gauguin y Valloton.
79
La definición de la estampa original fijada en los
años sesenta no satisface a muchos artista s y especialistas, que la acusan de haberse
estancado en lo clásico, pues el arte y la tecnología en el graba do y la esta mpación ha n
evolucionado y es necesario, no tanto cambiar, sino ampliar el discurso par a hablar de la
historia del gra bado y po r eso surgieron otras que trataron de actualizar la situaci ón del
grabado c omo las y a vist as de 1991 y de 1996.
Para completar esta introducción teórica sobr e el arte del grabado y la
estampación nos gustaría aludir también a aspectos formativos, ya que h o y en día es
importante fomentar la e ducación en lo que al grabado se refiere y p ara ello podemos
enumerar algunos prin cipios interesantes orientados hacia una nueva pedagogía y que
defienden varios especialistas:
80
- Afirmac ión y conocimiento del grabado como m edio de expresión artística li bre
y le gítima al igual que otras manifestaciones.
- Sensibilización de todos los profesionales que r odean la obra gráfica sobre la
definición de estampa original.
- Ampliación y r enovación de los programas de enseñanzas que tengan que ver
con el gra bado.
- Apoy o a las infraestructuras qu e están surgiendo en torno al gra b ado en forma
de talleres experimentales que tanto hace n crecer a esta forma de expresión.
En este asunto de la educ ación hemos llegado a una gran especialización de
manera que las enseñanzas artísticas dist inguen mu y bien el grabado de otra s
especialidades, sin embargo no podemos olvidar que el arte no puede ser enseñado
separa ndo con ceptos b ásicos para cualquier manifestación y , por ello, es necesario, a la
hora de enseñar sobre grabado, no descuidar l a enseñanza del dibuj o, herramienta
básica, así como nociones de pintura y de ilustración, porque enseñar las técnicas de
grabado aisladas de todos los demás medios de expresión no tiene sent ido, pues en
realidad toda técnica no es, como decimos, sino un a herramienta más para la expresión
artística.
81
79
Mª Ter esa Carrasco Gimena, ― So bre la esta m pa or igin al‖, e n AA.VV., El grab ado: notas y reflexiones,
op. cit. , 1997, sin paginar.
80
Manuel Manzorr o, Técn icas tradicion ales y actuales d e grabado, op . cit. , 1982, pp. 9 - 16.
81
Estos asuntos se tratan de manera más pr ofunda en Jo hn B uckland -Wright, Etching and eng raving, o p.
cit. , 19 53, p. 13.
56
Y para concluir con este apartado, en el que hemos intentado dar alguna s
definiciones relativas al g rabado y los sistemas de estampac ión , nos gustaría reproducir
algunas reflexiones del maestro Papagueorguiu en las qu e, de al guna m anera , se habla
de la situación del gra b ado en el si glo XX y de su camino hacia el siglo XX I , así como
de los obstáculos que se ha en contrado h asta ahora y los qu e, probablemente, s e
encontrará en el futuro, si bien nos gustar ía añadir que estas palabras t al vez apunten
hacia una visión algo tradicional en lo que s e refiere al arte d el grabado, ya que somos
partidarios de una a pertura con ceptual se gún hemos ido demostrando con las
definiciones expuestas, pero sí entende mos también ne cesario, como dice
Papag ueorguiu, incidir en la consideración de este arte de naturaleza múltiple como una
expresión original y de creación:
― Del Árbol de las Bellas Artes el GRABADO es u na de sus ra m as.
***
De su tronco ha brot ado, algo tarde, po r la n ecesidad de grabar y de
estampar im ágene s y signos, repetidas veces, como único medio que
permita al pensa miento y la e xpresión llegar a todos.
***
La creatividad del a rte y el oficio unidos, brotes d e tanta
importancia para la cultura, cr ecieron lentamente en el espacio de los cu at ro
o cinco siglos últimos. En nuestros días han alcanzado un vertig inoso
desarrollo industrial (químico-fotográfico) que ha n hecho ll egar la escritur a
y la reproducción fotográfica a todos.
***
Pero la indus tria ha desplazado, de t al mane ra aquella rama
primitiva –arte ori ginal y oficio-, que a v eces no sabemos si guardar o tirar,
aprovec hándonos de la cosecha de su fruto mecánico.
***
¿L le g aremos algún día, de ma yor auge tecnológico, a fabricar obras
como las de R embrandt, Greco, Goya, o algo semejante en cantidades
industriales? Lo dudo mucho. Hasta el momento el arte no se fabrica . El arte
lo hacen los pueblos, c on su mente, alma, sudor, sabiduría y manos.
***
57
Es preciso, por tanto, reivindi car para l a rama de ese árbol generoso
de espléndida sombra y fruto, aquella calidad o riginar ia como obra de art e
única, manteniendo la ventaja de multiplicación manual, ofrec iendo frutos
culturales a más de una persona .
***
Si todos los pintore s de ho y y de mañ ana se in teresaran por este
bello oficio de GRABA DO, como lo hicieron Durero, Rembr andt, Go y a,
Picasso y como Gutember g, bellos libros incunables, tendríamos entonces
lecturas de leitosas e imagen sugerente y e xpresiva en abundancia y a l
alcance de todos: así la cultura irá creciendo por los frutos de su cosecha .‖
82
1.2.- La situación del grabado en España desde f inales del sigl o XIX hasta nu estros
días
La historia del grabado c omo técnica artística se remonta mu y lejos en el tiempo,
pues ya en la Prehistoria el hombre grababa sobre los materiales que encontra ba o qu e
tenía a su disposición. El gra bado sur ge cuando aparece la nece sidad de comunicar algo
de forma pe rmanente en el tiempo una idea o un sentimiento. S in embargo la
estampación no ll egaría como tal, como ho y la conocemos, hasta l a invención del pap el
y su difusión por Eu ropa, algo qu e generó a su ve z la posibilidad de reproducción de l a
image n graba da, por tanto, su mul tiplicidad y , al mismo tiempo, provocó una
consideración secundaria de este arte y lo situó al servicio de las consideradas Bellas
Artes, especialmente al servicio de la pintura. Fue además instrumento social, político y
científico al us arse como medio de comunicac ión de acontecimientos, sis tema de
repre sentación de escenas religiosas, retratos de personajes del mundo de la política,
método para la il ustración de libros sobre botánica, z oología y un lar go etcétera en el
que el grabado estuvo siempre al servicio de otro fin superior.
83
Fue en definitiva un
instrumento de difusión de la cultura.
84
Esta situación cambió a finales del siglo XIX y
82
Dimitri P apagueorguiu Ka stanioti, E l n egativo y el positivo de la h uella estampada, op. cit. , 1 986, p.
225.
83
Este ser vilismo inicia l del grabad o se menciona tambié n en Fra ncisco Este ve Bote y, Historia del
grabado, op . cit ., 193 5, pp. 9 - 17.
84
Manuel Ma nzorro , Técn icas tradicion ales y actu ales de grabado, op. cit. , 1982 , p p. 9 -16. En este texto
el autor destaca los nombres d e algunos artistas q ue s upieron sacar al grab ado d e este utilitarismo a lo
largo de la historia y q ue lo fueron convirtiendo en un pr o fundo ar te de creación (Mantegna, Durero ,
Rembrandt, Go ya). T a m b ién considera fu ndamental la apa rición de la fotografía para e l ca m b io de la
historia d el grabado desd e la reprod ucción hasta la crea ción. No m b ra a algunos co mo Munch, Ha yter,
Rolf Nes h ( grabad or norueg o inventor del ― Metal Pr in t‖ técnica e xperimental d e grab ado no tóxico,
dentro de las téc nicas aditi vas, en la que se sueldan pieza s de metal a una p lancha fina de zinc) y los
expresionistas ale manes que dice han hecho mucho en la reco nsideració n d el grabado gracias a la
investigación téc nica y al impulso dad o a este ar te.
58
es , desde ese momento, desde el qu e tomaremos el arranque de este es tudio, pues a
partir de entonces el grabado comenzaría a config ur arse c omo una forma de arte
autónoma con capacidad propia de cr eac ión y de ex presión y s e inició, asimismo, una
lucha por sit uar este arte al mi smo nivel que las tradicionalmente consideradas Bellas
Artes, para lo cual fue necesario continuamente demostrar las especificidad es del
grabado c omo técnica artí stica y sistema de expresión.
Para poder comprender la situación del grabado en Zarag oza durante el siglo XX
es necesario analizar, en primer lugar, el contexto en el que este s e des arrolló; así, en el
caso español el ve rdadero cambio en lo que se r efiere a la consideración del gra bado,
como decimos, tuvo lugar a final es del siglo X IX, pues sería en este mo mento cuando
comenzara a considerarse la estampa como una obra de arte en s í misma, y se
descubrirían en el arte de l grabado cualidades más allá de su capacidad de reproducción
y de sus funciones secu ndarias, lo que l e llevarían a convertirse, m ás adelante, en u n
tipo de arte autónomo. Los especialistas fijan una fecha concreta para el i nicio de este
proceso de afianzamiento, algo que responde a la necesidad d e encontrar un punto de
inflexión, un antes y un d espués en lo que a est a m anifestac ión artística se refiere: 1874,
fecha en la que se publ icó el libro El grabador al aguafuerte. Colección de obras
originales y copias de autores españoles grabadas publi cadas por una sociedad de
artistas .
85
Este pro y ecto fue un hito en la histor ia del grabado en Esp aña ya que
pretendía la publicación periódica de diversas estampas de reproducción realizadas de
acuerdo a la t écnica del aguafuerte en las que p articiparían los principales especialistas
del momento, como por ejemplo, Bartolomé Maura, administrador de l a C alcografía
Nacional; J osé María Ga lván, grabador del Depó sito Hidro gráfic o d e la Armada; Juan
José Martínez de Espinosa, de la Escuela de Pintura y Escultura; y Francisco Torras del
Conservatorio de Artes, t odos reunidos en torno a una asociación de aguafuertistas que
se creó con la int ención de otor gar al grabado el papel que se merecía en el contexto de
las Bellas Artes.
El grabador al aguafuerte nació con la vocación de ser una publicación mensual
y funcionó entr e enero de 1874 y agosto de 18 76. En cada entrega se publicaban 4
estampas de diversos art istas, siempre obras d e interpretación en las qu e, no sólo se
copiaron grandes obras de la pintura española, sino que se procuró da r una visión
personal a los valores artísticos, estilísticos y formales de cada una de esas
reproducciones. Este título supuso un antes y un después en lo que a la enseñanza oficial
del grabado s e refiere, pues por primera vez cont empla el aguafuerte como una técnica
superior al buril, y lo ha ce precisamente por sus valores creativos y a que, si todavía se
valoraba por encima de todo el hecho de copiar una obra de arte original con la ma y or
85
Sobre estas cuestiones se habla, p or ejem plo, en Javier B las, ― Seducido s p or el aguafuer te‖, en Juan
Carrete ( Coms.), Cleme nte Bar rena y Javier B las (Coo rds.) , 1898/199 8 Dos fines d e siglo pa ra el
graba do español , op. cit. , 1998, pp. 13 - 18.
59
exactitud posi ble, se empiezan a permitir ciertas li cencias que se poten cian además con
el uso de esta técnica, e l aguafuerte, d e man era que se introduce de al guna form a la
crea tividad en esa generación de estampas para las que todavía había un fin concreto
alejado del arte mismo. Resulta importante por lo tanto esta fecha de 18 74, por que
supuso en España un c ambio radical que comenzó a mover los engranajes de las
instituciones más ancladas en la tradición que seguían de fendiendo el buril y la
aplicación práctic a del grabado.
Algo más adelante, en 1888 y en la Ex posición Universal de Barcelona, sería
donde, por primera v ez, se percibiera en España de forma clara la influencia extranjera
en la estética y en la técnica de las artes gráficas del país.
86
Si continuamos avanzando
en el siglo XIX, aun encontramos otra fecha destac able: 1898.
87
Este fue un año
importante para la hist oria de España po r mu y diferentes asuntos , pero en lo que al
mundo de la gráfica se refiere es una fecha especial , pues en ella s e funda en Barcelona
el Instituto Catalán de la s Artes del Libro dentro de l cual se habilit aría un a sección d e
grabado c alcográfico,
88
dando en la ciudad un nuevo brío así al resurgir de las
enseñanzas de grabado, pero también en este año coinciden las mu ertes de Domingo
Martínez y de Carlos d e Haes, figuras ambas re almente im portantes e n lo que al
grabado contemporáneo se refiere y que representaban, de al guna manera, la sit uación
que atravesaba esta esp ecialidad en aquellos años del cambio de si glo: p or un lado se
mantenía una corriente más tradicional, espec ia lmente en el campo d e la enseñanza
oficial, mu y relacionada con la A cademia y la Ca sa de la Moneda, dentro de la que se
encontraría Domin go Martínez , en la que to davía los buriles se consideraba n el
principal objetivo de un grabador como si gno de su destreza y d e su oficio y en la que el
grabado continuaba supeditado a la reproduc ción de obras de arte y a la ilustración del
libro. La se gunda de las corrientes, en la que po demos adscribir a Bartolomé Maura,
discípulo del anterior, y a Carlos d e Haes, empezaba a d ar algo de luz sobre la gráfic a y
a allanar el ca mi no para su liberación.
89
Todo esto sucedía en España algo más tarde que en otros países europeos y
siguiendo, especialmente, la estel a de Francia, do nde en 1866 había nacido la Sociét é de
Aquafortistes Française, del núcleo de la Es cuela de Barbizon , a través de la cual se
86
E. To rm o Freixes, ― El grabad o en Españ a‖ , en El g rabad o en España , op. cit., 196 2, sin pagin ar.
87
Mucho s autores sitúan el i nicio del grabad o español co ntemporáneo a partir de esta f echa p or
influencia, entre otras cosa s, de lo s pintores noventa y o chistas. De hecho B aroj a sería una d e las fig uras
más impor tantes en este pro ceso d e cambio. Esto s asuntos pued en consultarse en Juan Manuel Bonet
Correa, ―A proxi m ac ión al gra bado esp añol m o d erno ‖ La estamp a contempo ránea en España , op. cit. , vol.
1, 1988, pp. 99-120 , donde ta m b ién se co menta la impo rtancia del nou centisme catalán, del círculo de
Picasso en P arís y del expresio nism o ale mán.
88
E. To rm o , El g rabado en España , op. cit. , 1962.
89
Los asuntos relac ionados con la situación del grab ado a fin ales del siglo XI X y co m ie nzos d el siglo XX
en España p ueden co nsultarse en J avier Blas, ―Sed ucidos p or el aguafuer te‖, en Juan Carr ete (Coms.),
Clemente Barrena y Javier Blas (Coords.), 1898/1 998 Dos fines d e siglo para el grabad o espa ñol , op.
cit. , 19 98, pp. 13 -18.
60
trabajar ía a favor de la defensa del aguafuerte como técnica para el desarrollo del género
del paisaje. De hecho Francia sería durante el siglo X I X y a principio s del XX el
referente europeo en lo que se refiere a la teorización del gra bado , y pued e considerarse
pionera en su defensa como obra de arte original , ya que en fechas tempranas como
1909 al gunos especialistas y a dijeron que ― L’estampe est un e o euvre de’art. Originale,
exécutée par l’artist e qui l’a conç u , elle est, parfois, sur sa feuille de p apier frêle,
comparable aux fresques monum entales, aux b locs de marbres, aux pa lais‖ .
90
En
España, a final es del siglo X IX, el gran nomb re que llevaría a cabo estos mismos
presupuestos sería Ca rlos de Haes, quien realizó importantes avances en lo que se
re fiere al paisaje tomado del natural y al trabajo de l aguafuerte de creac ión, comenzando
así la transición definitiva desde el graba do de reproducción al grabado creativo que ya
se afianzaría en el siglo XX pasando, antes, por l a estampa de interpretación .
91
De esta
manera y gracias al trabajo de artist as como Haes la considerac ión del grabado
comenzaría a evolucionar de forma positiva en España, incluso en lo que se refiere a los
núcleos oficiales y al ca mpo de la enseñanza, pues y a a partir de 1906 est os gr abados d e
creación serían galardonados en los Pr emios Nacionales de Bellas Art es de este p aís. En
esa fe cha obtuvo medal la una obra de cr eac ión de Alejandro R iquer. A partir d e
entonces s e se guirían co ncediendo distintas med allas en estos premios a grabado s d e
autores como R icardo Baroja (1908), A gustín Llard y (1912), C arlos Verger (1915 ),
Esteve Botey (1922 ), Eduardo Navarro (1924), Juan Espina (1926), Castro Gil (1930 ),
Prieto Nespereira (193 2) y Pedraza Ostos ( 1934) , por ejemplo.
92
Sin embargo,
precisame nte ese apego al paisaje en el grabado español del que hablábamos haría que
90
Leon Rose nthal, La gravu re, P arís, H. Laurens, 1909 , p. 1, en la cita viene a decir q ue la E stampa es
una obra d e arte, o riginal y ej ecutada p or el ar tista que la concibe, dice tamb ién que la e stampa es, e n su
soporte frágil (el papel) com par able con los m o nu m e ntales frescos, las esculturas de mármol y los
palacios.
91
Robert Bonfils, Iniciación a l graba do , Buenos Aires, P oseidón, 1945, pp. 9 -18. Este autor d escribe las
diferencias entre el grab ado de reproducción, al que llam a d e ― trad ucción ‖ y el de creac ión, si bie n el
primero p uede contener mu c has veces asp ectos claros de obra or iginal, ya que el grabador siempre
imprime su esencia. Par a Bo nf ils los pintores son los únicos q ue pue den desarrollar un grabad o or iginal,
ya que gracias a s u conoci miento del co lor so n capaces de tr aducir a las técn icas del grab ado un mayor
número de sensaciones estétic as. Una clara de fensa de las c aracterísticas originale s ex istentes i ncluso en
los grabad os de rep roducción lo encontramos en la si guiente afir m ació n: ― E n todos los tie mpos el grabado
ha te nido también s us detracto res, llegando much os a considerar le co m o un arte menor, p ues, según ello s,
no es más q ue una imitación i m p recisa de la pintura. Si el grabad or es genial realizando s us fantasías, en
este caso e s un pintor q ue imita a la Naturalez a co n medios limitados y proced im ie ntos i m per fectos; per o
si no tiene capacid ad creadores, limitándose a pasar a la plancha las creaciones de los otr os, ento nces e s
un simple cop ista. Esta a firmación es i nexacta, por que el grab ado de reproducción no es pr ecisa m e nte u na
copia de la pintura, sino una traducción d e la m isma. La línea y la forma es lo q ue el grabad or p uede
traducir literalmente, pero la ar m o nía y e l color y el espírit u p ueden ser e xpresados por interpretaciones,
hasta cierto p unto personales ‖, en Enrique Vaq uer Atienza, El g rabado en talla dulce co mo exp resión
artística a plicada a do cumentos de ga rantía. Discurso de recepció n p ública en la Real Aca demia d e
Bellas Artes de Sa n Fernando, co ntestado por Marceliano Santa María el 20 de marzo de 1927, Mad rid,
Blass S. A. tipográfica, 1927, p. 20.
92
LÓPEZ GI L, E lena, Manuel Castro Gi l Grabad or , Lugo, Dip utación Provi ncial de Sa n Marco s, 1989,
pp. 7 - 8.
61
pasase mucho ti empo antes de poder d ejar de considerarlo como un arte decimonónico
en nuestro país.
93
Precisamente en estos pri meros años d el nuevo siglo nace en Esp aña la Sociedad
de Grabadores Españoles bajo la tutela de la Calc ografía Nacional a través de la c ual se
retomaron los presupuestos de ese primer gru po de grab adore s que , en 1874, se
reunieron pa ra llevar a acabo el proyec to de El grabador al aguafue rte . En este
momento desde la Sociedad se ideó la publi cac ión de la revista L a Estampa
94
como un
instrumento con el qu e acercar el grab ado al público general, con el que comenzar a
extender la estampa d e creación entre los potenciales consumidores de arte, la crítica y
el público aficionado. Sin embargo la su erte de esta publicación fu e intermitente , y a que
tras su nacimiento se interrumpió y no se reeditó hasta 1913 para acabar desapareciendo
en 1914.
95
Entre 1911 y 1914 se editaron ocho números d e esta revista y en cada uno de
ellos se adjuntaba un estudio relacionado con el grabado, genera lmente c on la obra de
algún gran artista, y cinc o gra bados originales realiz ados por algunos de los miembros
de la Sociedad, lo que hace un total de cuarenta estampas diferentes, algo que parec e
quedar un po co lejos de las ciento treinta y dos est ampas que s e editaran en los dos años
que duró el pro y ecto de El grabador al aguafuerte ,
96
sin embargo, ha y que tener en
cuenta que es a publi cac ión del siglo X I X se centraba en el grabado de in terpretaci ón,
pues en sus estampas se reproducían obras de la escuela pictóric a española con alguna
93
Francisco Esteve Bo tey se la mentaba d el excesivo clasici smo existente e n el grabado español d e sus
coetáneos p orque, d ecía, qu e se había hecho de m a siad o caso a las cor rientes y pr ocedimientos
tradicionales sin atender la o bra de los ― artistas nacionale s ‖ del mo mento, co mo sería d ebido en los
circuitos oficiales disponible s par a el grab ado, en ― E l gra bado en España desde el albor ear del siglo
XVI ‖, Francisco Esteve Bote y, Historia d el g rabado o p. cit., 19 35, pp. 282 -342. Un ejemplo de esa
consideración del grab ado co m o un arte pro picio par a lo clásico y lo acad émico durante los p rimeros años
del sigo XX lo encontr amos e n a firmaciones co mo la si guiente: ―L a mi sión del grab ador es trasce ndental;
su función re finada, satisfac e a quien se la pro cura. La práctica del grabado implica labor iosidad y
pulcritud, conden sando ad emás las excele ncias del dise ño, seguridad en el trazo, delicadeza y correcció n
en la forma. El intérprete, sin p ecar de reaccionario, siente amor a lo clásico, a lo tradicional; rara vez hay
deserción en la fila de lo s inciso tes del co bre y el acero ; grabando se huye de las extravagancias que
apartan al artista del ca m i no derec ho, manteniendo, en cambio, las nor m as consagradas por la severidad
ritu al‖, e n E nrique Vaquer, El graba do en talla dulce …, op. cit. , 1927 , p . 3 7, (se trata de un fragmento de
la contestació n de Marceliano Santa María) .
94
La Estamp a; revista de la Sección de Grab ado d el Círculo d e Bella s Artes, Madr id, Artes Gr áficas
Mateu, 191 1- 1914.
95
La revista nace e n relación c on la Soc ied ad de Grabadores Españoles que vio la luz e n Madr id en 191 0
y co ntó ta m b ién con el apo yo del Círculo de B ellas Artes de Madr id. Sobre estos detalles se puede
consultar Coca Garrid o, ― El gabinete d e Esta mpas de B ellas Artes. Estudio d e f uentes, temas y t éc n icas‖,
en Coca Garrid o (Dir.), Gab inete de grabad os. Departamen to de Dibujo I (Dibujo. Grabado). Catálogo
II , Madrid, Universidad Co mplutense de Mad rid, Facultad d e Bellas Artes, 200 2, pp. 13 -7 0 .
96
Estos datos estadís ticos y más detalle s sob re la publi ca ción d e E l grab ador al aguafu erte pueden
consultarse en la red :
http://www.museod elprado. es/enciclopedia/encicloped ia - on -line/voz/grabador - al -aguafuerte -el/
[consultado po r última vez en mayo d 20 12].
62
licencia en cuanto al cl aroscuro o a la estética que diferenciaban , de alguna manera,
original y copia, y daban cierto valor añadido a esas reproducciones, p ero y a en la
publicación que vio la luz entre 1911 y 1914 todos los graba dos, realizados también
siempre de acuerdo a l as técnicas del grabado calcográfico, era n de crea ción, e ran
originale s en sí mi smos y pu eden incluirse d entro de grande s gé neros como el
costumbrismo, el paisaje y el retrato. En cuanto a los estudios que se presentan en esta
revista podemos destacar las palabras escritas por R afael Domen ech en la introducción
al primer número de la revista, en las que s e pued e leer un a cla ra de fensa d el grabado al
ag uafuerte y la r eivindicación de este arte:
― El cuadro y la estatua h an ido adquiriendo tal de sarrollo en la vida
contemporánea, que parece que todo el arte gráfic o y plástico gira
únicamente en torno d e esos dos g én eros artísticos, quedando esto s
relegados a un seg un do plano. […] El art e es tan complejo y el
temperamento indi vidual tan variado, qu e los medios de expresión artística
deben multiplicarse, adquiriendo la ductilidad necesa ria para que el arte y el
temperamento encuentren en la técnica una c abal y perfe cta
manifestac ión‖ .
97
Se lamenta también Domenec h de que los medios fotomecánicos de
reproducción haya n denostado el arte del aguafuerte, aunque no los consideran sus
destructores como tal, sino un e lemento más para haberse debilitado dentro de la
consideración de la crítica y del público en general, que sólo veían en el grabado una
herra mienta de reproducción y no un instrumento creativo. En el número dos de l a
revista destaca la conv ocatoria d el premio de l a Sección de G rabado de l Círculo de
Bellas Artes, algo que daría estabilidad a esa nu eva consideración d el grabado dentro d e
los círculos oficiales. Ya, a partir del tercer volu men de la revista s e com ienza con los
estudios monográficos a gra nd es artistas relac ionados con el mundo del graba do y, de
esta manera, encontramos en la publicación artículos dedicados a R embrandt, Callot,
Ribera, a la serie d e L os Caprichos de Go y a, a Alenza y a Du rero, sin duda grandes
personalidade s en el mu ndo de la gráfica tanto a nivel nacional como int ernaciona l, y
que marcaron, de al guna manera, la diferencia dentro de esta especialidad artística .
Con todo esto se ve cómo esta primera publi cación del siglo XX especializada
en el gra bado reunió p ráctica, estudio hist órico y potenció una seri e de in iciativas que
ay udaron al grabado a convertirse en lo que es hoy. Encabezando la defensa de est a
especialidad artística en los primeros años d el siglo XX en España s e encontraba
Francisco Esteve Bote y que definiría el grabado como obra de arte autónoma por
encima de la m era copia , y abogó además por el uso de máquinas y el b eneficio que
97
La Estampa; revista de la Sección de Grabado d el Círculo de Bellas Artes, nº 1 , o p. cit., 1 911, sin
paginar.
63
suponía el progreso t ecnológico para el arte gráfico, que también se había aprovechado
a lo larg o de la hist o ria en otras artes. Y aunque siempre defendió la clásica
monocromía en el graba do calcográfic o como una de sus carac t erísticas más valiosas,
y a que sólo con la ti nta negra y el contraste con el color claro d el soporte se podían
conseguir a través del grabado resultados de cl aroscuro y modelado comparables con e l
dibujo o la pintura, gra cias a sus escritos sobre grabado, Bote y afianzó el concepto de
que cada estampa es única al hablar d el proceso de entintado y estampaci ón necesario
para la obte nción de cada una de las copias.
98
Hay que decir que todo este movimiento en defensa del gr abado tendría tambi én
un lado neg ativo, pues tanto hincapié se hiz o en las especificidades de la técnica y en la
necesaria preparación del espectador d e obra gráfica para pode r compr ender toda su
complejidad, que el grabado pasaría a convertirse en un art e elitista, en cierto modo, y
se iniciaría también así l a consideración de las técnicas d e grabado y esta mpación como
una especie de alquimia a la que no muchos podían tener acceso. Se trata, en definitiva,
de un contrapunto a ese desarrollo en el que despuntaba este arte a principios del siglo
XX y que no serviría sino para r alentizar su expansión , que lle garía a est ancarse dur ante
la primera mitad de la centuria como v eremos, y que no volvería a despuntar en España,
y t ambién en Aragón, hasta la segunda m itad del siglo, especialmente a partir de los
años sesenta.
Un ejemplo de esa elitización del grabado y de las consideraciones té cnicas que
se tenían sobre este arte a comienzos del siglo XX en nuestro país lo encontramos en un
texto escrito a modo de carta por R icardo Baroja, gran aguafuertista de estos primeros
años. En la mi siva el autor se diri gía a Luis Bello y, a propósito de una ex plicación
sobre el aguafuerte y e l grabado decía lo siguiente:
― El mordido del cobre en el ácido nítrico es lo más admi rable de
este maravilloso, aristocr ático, perfecto y d ivino procedimiento de grabado
[por lo que después ex plica que] las moléculas del ácido dan una carga
furiosa y sin cua rtel a las del cobre. Entonces l a c oloración de la pl ancha en
el fondo de l a cubeta es tan estupenda, que no ya con palabras, ni con el
recuerdo del bello colori do veneciano podrí a tenerse una idea. Como fondo
el tono rojo de crepúsculo del metal, ensombrecido aquí y allá por el pard o
caliente del barniz de asfalto. Encima la veladura az ul del aguafuerte, z afiro
cambiante con aguas verdosas de un verde submarino, límpido, negro a
veces a fuerz a de ser pardo, caliente, transparente y rico. Y en este
magnífic o acorde de color las líneas que dejan el cobre al d escubierto se
dibujan claras, dor adas, como las talas brillantes en el fondo de un esmalt e
98
Cfr. Francisco Esteve B otey, Grab ado. Comp endio elementa l de su historia…, op. cit. , Vallad olid,
Maxtor, 20 03, pp. 9 -21, [se trata de un texto d e 1914].
64
translúcido, y todas ellas recamadas, bordadas, perfilada s por burbujas de
plata y mil a rabescos, mil trace rías, mi l laberintos, crecen, se entrecruzan, se
mezclan y se confunden, al fin, en una con fusa red de perlas ‖ .
99
No podemos dejar d e v er en estas p alabras un cierto toque poético, u n aire
romántico que genera en el lector una idea del proceso del grabado casi onírica, lo que
por un lado contribuy e a su ensalzamiento, pero, por otro, a yuda ta m bién a su
consideración como un a rte especial con un excesivo contenido técnico que conduciría
en su tiempo a muchos artistas a un s entimiento r eacio a la hora de int entar abo rdar el
grabado de bido a la aparente complejidad e inaccesibilidad de sus proce so s.
A pesar de esto no podemos negar la import ancia de esta Asociación de
Grabadores. Es ne cesario prec isar que Madrid se convirtió en el centro n eurálgico de la
enseñaza d el gra b ado en España durante finales del siglo X I X y los prim eros años del
siglo XX, pues las C átedra s de Grabado que e xistían anteriormente as ociada s a las
Escuelas de Bellas Artes en el país se habían suprimido en el resto de España
definitivamente en 1910 , siendo Madrid el único lugar al que podían acudir los artistas
que quisieran formarse en grabado dentro del ámb ito oficial.
100
Allí podían hacerlo tanto
en la Escuela Especial como en la de Artes Gr áfica s , a la que estuvo anexionada la
Calcografía Nacional en tre 1911 y 1932, momento en el qu e pasó a d epender de la
Acade mia de San Fernando.
101
Además la Cal cografía N acional y el Círculo de Bellas
Artes reunieron las iniciativas privadas de los grabadores, entre ellas, la creación de
asociaciones. En Barcelona, el segundo núcleo en España en lo que se refiere a la
importancia del grab ado y l as a rtes gráficas, si bien destacó más en el mundo de la
edición y la bibliofilia que en el de la ens eñanza oficial del grabado, paralelas en el
tiempo surgirían como réplica otras asociaciones como la A grupación de Grabadores de
Cataluña y la Associació d’Amics del Gravat a Catalunya , ambas interesadas en el
desarrollo de l grabado.
99
Ricardo Bar oja, ― Cómo se gr aba un aguafuer te‖, en Rev ista Europa , Año 1 , nº 4, 13 de marzo d e 191 0,
en Eu ropa: revista de cultura p opular , Madr id, Ollero &Ram o s, 2007 [ con est udio prelimina r de Enrique
Montero], pp. 52 - 53.
100
T ras esa supresió n de la s cát edras d e grabado quedaría Madrid como único ce ntro e n España para la
enseñanza d e esta espec ialidad y es to s upondría, ad emás, una ce ntralizació n e xcesiva de tod as las
actividades relacio nadas con el grabad o en la España de los pri m eros añ os del siglo XX. Desp ués,
progresivamente, irían reto m á ndose la enseñanza y las actividad es en otro s p un tos de la península entre
los que deb em o s destacar Va lencia, B arcelona, Sevilla y Galicia. Para saber más sobre esto se p uede
consultar e n Fer nando Martín M uñoz, Concepto estético de ob ra gráfica origin al: graba do español
contemp oráneo. De Goya a Pica sso , tesina de co nvalidación d el título de Pro fesor de Dibujo por el d e
Licenciado en B ellas Artes, inédita d e la Univ ersidad Co mplutense de Madr id, Facultad de Bellas Artes,
Departa men to de Historia d el Arte, 1984 , pp. 74 -233.
101
Exposición Antológica de la Calcografía Nacion al, op. cit. , 1975.
71
excepto la de Madrid, de spués volvería la enseñ anza a Valencia y sólo a partir de 1940
volvieron a instaurarse en Barcelona y S evilla, para ll egar despu és a las Escuelas de
Artes y Ofi cios. Siguiendo esta línea que r etomaba el arte de l grabado s e organizó en
1952 la exposición Goya y el Grabado español , una gran antológica que dio la vuelt a
por América y que volvió a servir p ara comenzar la tímida recuperación del grabado
español contemporáneo.
113
Tras ese intervalo y en lo que se refiere a la situación del grabado en la España
de la segunda mitad de siglo XX podemos decir que aumentó el apo y o oficial a este
arte, tanto en la forma ción (que experimentaría ma y or es apo y os a p artir de los años
ochenta, algo que suced ería también en el caso aragonés como veremos más adelante )
como en la participación de instituciones, por ejemplo, la Calcografía Nacional , con una
interesante política de difusión . Al mismo tiempo surgirían editorial es especializadas en
grabado, especialmente en Madrid y Barcelona, que lanzarían interesantes productos
con los que revitalizar la realización de grabado original así como su mercado .
114
A
partir de los s esenta su rgen también editoriales y gal erías especializ adas en graba do y
comienza a expansionarse el m ercado d el art e en lo qu e a la estampa se refiere , d e
manera que más adelante podrían desarrollarse eventos importantes en este sentido y en
lo que atañe a ex hibición y venta d e obra gráfica original, como es el caso de la Feria
anual de Estampa que se celebra en Madrid. No podemos dejar de mencionar la
aparición del Museo Nacional de Grabado Contemporáneo, cu y a creación fue ideada y
ge stionada por J ulio Prieto Nespereira desd e la Agrupación de Artistas Grabadore s .
Estuvo vigente entre 1967 -1978 y tuvo un a exist e ncia aj etreada: el Museo se fundó po r
Decreto el 22 de juni o e 1967, estuvo adscrito al Ministerio de Educ ación y Ci encia,
dependiente de la Direcci ón General de Bellas Art es y se instaló en las salas de Grabado
del Teatro Real.
115
En este Decreto destacan al gunos asp ectos que ponen de manifiesto la buena
intención inicial a la hora de c rear el Museo Nacional del Gra bado Contemporáneo:
113
Elena López Gil, Man uel Ca stro Gil Grab ador , op . cit. , 1 989, pp . 7 -8. La Guerra Civi l supuso, co mo
deci m o s, u n freno p ara nuest ro país, la situación eco nó m i ca desbancó el mercado d el ar te a u n p lano
secundario y ade m á s el e xilio cult ural fue notable. De estos asuntos se habla en Luis Sazato rnil Ruiz y
Nuria, García Gutiérrez, ― G uerra, dictadura y de m ocrac ia‖ , en Espa ña en somb ras. De Go ya a So lana.
Colección Un iversidad de Cantabria de obra gra bada , Oviedo , Cajastur, 2005, pp. 29 -44.
114
Destacan si n ninguna duda lo s trabaj os d e la Rosa Ver a, a manos del grabad or Jaume Pla y del
coleccionista V íctor María d ’Imbert. Fue una colecció n de gr abado y liter atura po r suscripción que nación
en el á m b ito catalá n y d espué s pasó al nacio nal. T a m poco ha y q ue olvidar lo s trab ajos de Gustavo Gili
(coleccio nes ―Co m eta‖ y ―A rmiño ‖) , de Dimitri Papageo rgiu co n la colección por suscripción ― B oj ‖, y de
Rafael Casar iego con ― Tie mpo p ara la Alegr ía‖ (edició n de los grab ados y litografía realizadas po r Jo sé
Gutiérrez Sola na). P ara estos asuntos Jua n Man uel Bonet, ―A pro ximación al grabad o español moderno ‖
La estampa contemporán ea en España , op. cit. , vol. 1, 1988, pp. 99 -120 .
115
― Decreto 156 0/1967 de 2 2 de j unio de cre ación del Museo Nacional de Grabado Conte m p oráneo y
Sistemas de Esta mpación ‖, en ( B)oletín( O )ficial del (E)stad o , nº 169, p. 10100 .
72
- En primer lugar nos gustaría hacer hincapié en q ue el nombre que figura en el
B.O.A. para el centro e ra el de Mus eo Nacion al de Grab ado y Sistem as de
Estampación, lo cual es i mportante ya que amplía las posibles obras que p odría
conservar el museo en lo que a técnica se refiere (grabado pero también
litografía y ser igrafía, por ejemplo ).
- Se equipara la importancia del Grabado con la d e la escultura y la pintur a dentro
del campo de la s Bellas Artes.
- L a pretensión de la Agrupación de Artistas Grabadores a la hora de cre ar est e
Museo era la de divul gar esta especialidad como manifestación a rtística y , a la
vez, contribuir a la educación a favor del grabado en todos los sentidos y utiliz ar
este arte como nexo de unión entre diversos países , aprovechando el desarrollo
vivido desde comienzos del siglo XX en muy div ersos lugares.
En 1972 desde la Dirección General de B ellas Artes se remitió un a carta al
director Prieto Nespereira diciendo que todos los fondos del museo pasarían al Museo
Español de Arte Contemporáneo.
116
Finalmente a pesar d e los esfuerzos de Prieto por
solucionar esos problemas con el minist erio (era Minist ro P ío Cabanillas) se s uprimía el
Museo Nacional de Grabado Contemporáneo po r Decreto en el que se decía que los
fondos pasaban al Departamento de Dibujos y Artes de Estampación del M useo Español
de Arte C ontemporáneo.
117
S e trata, por tanto, de un museo de corta vida pero que
demuestra el inter és de algunos artistas defensores del grabado por traba jar en pro de
esta manifestación artística para poder equipararla al resto de las Bellas Artes, a pesar
de los obstác ulos qu e u na y otra vez ponían l os organismos oficiales. P arece que,
116
Carta d el 14 de julio d e 1972 firm ad a por el J efe d e Secció n y rep roducida en Car men García -
Margallo, Car men Rod ríguez, Julio P rieto Nesperei ra y la s Agru pacion es de Gra badores en Mad rid
1928 -1978… , op. cit. , 2001, p .397. En esta misma p ublicación se enc uentran d etallados lo s fondos del
Museo Naciona l del Gr abado Conte m p oráneo a fecha 15 de o ctubre de 19 72, texto remitido po r J ulio
Prieto a la Direc ción General de Bellas Artes, Sección M useos y entre ellos, pp . 403 -413 . E ntre esos
fondos se encontrab an obras de artistas aragoneses e ntre las que d estacamos:
- Alberto Duce, cuatro obras d onadas ( Sin Título , Comp osición , Sin títu lo, Lynching ). Lynching se
presentó al XVII Salón de Grabado de la Ag rupación Española d e A rtistas Grab adores , Madrid,
Ministerio d e Educación Nacional, Direc ción General de B ellas artes, 196 8.
- Manuel Lahoz, d os obras sin t ítulo, donadas a p etición de Juli o Prieto .
- Mariano R ubio, 5 obras: Tole do Imperial , donada a petició n de J ulio Prieto, Bodegón Español ,
Donación XVI Salón d el Gr abado, Eras de Calatayud , donación XVI Saló n del Grab ado,
Cúpula 1 , Fortaleza , Med alla de Oro d e la Agrupación de Española d e Ar tistas Gra bado res
(AEDAG). Donació n del autor .
- Maite Ubide, El Taller , donación a petició n de Julio P rieto.
117
― Rea l Decreto 3308 /1978 de 15 d e Diciembre, para la integración de los fondos del Museo Nac ional
de Grabad o Conte m p oráneo y Siste mas d e Es tampac ió n e n le Mu seo d e Arte Contemporáneo ‖, en B.O.E,
nº 29 , 2 de febrero de 1979, p. 275 7.
73
después de esta primera realidad, hubo un pro y ect o para abrir un Museo del Grabado en
Jaén a finales de la década de los años setenta, si bien este proyecto no salió ade lante.
118
Así mismo la infraestru ctura en lo qu e al gra b ado se refiere m ejoró desde los
años setenta con la convocatoria de premios ex clusivos de grabado que f omentarían la
creación de este tipo de obra artística, y, con ello, el gusto por el grabado y la demand a
de apo y o docente, lo que ge nera, po r tanto, un círculo beneficioso pa ra esta espe cialidad
artística.
119
L le ga dos a este punto no podemos dejar de mencionar aquí la cr eac ión del
Museo del Graba do Español Contemporáneo con sede en Marbella y que e s, hoy en día,
uno de los más important es centros de referencia para esta especialidad y a que s e ocupa
de la conser vación, estu dio y difusión de la obra gráfi ca ori ginal. Fue c reado en 1992
gracias a la donación a la ciudad de la colección privada del Prof esor Titul ar de Arte
Moderno y Contemporáneo de la Unive rsid ad Autónoma de Madrid Dr . José L ui s
Morales y M arín. En las pretensiones del Museo , desde su comienzo, se encontraban
algunas como l a c reación de un premio nacional de g rabado y también e l
establecimiento de un taller para la formación de jóvenes artistas, y como decimos, ho y
en día es uno de los organismos más activos.
120
En el últ imo cuarto del siglo XX el arte gráfico ha experimentado una serie de
cambios de verdadera i mportancia. La evolució n tecnológica ha sido frenética en los
últimos años y , u na vez alcanzada la consideración de obra m últ iple com o obra ori ginal
las técnicas tradicional es de grabado se han v enido completando con toda una li sta d e
procesos de estampac ión en los que la informática y la electrónica se han ido incluye ndo
118
Di m itri Pap agueorguiu, El n egativo y el positivo de la huella estampada, op. cit. , 1986, pp. 42 -48.
Según e ste autor incluso y a se co ntaba co n una co lecció n hecha a p artir de donaciones y c on un listado de
artistas grab adores d e los que se poseía o bra entre los que se encontraban los aragoneses Antonio Saura y
Salvador Victor ia.
119
Sobr e esta mejora d el grabado en lo q ue se refiere a su infraestructura se han escri to di versos textos,
generalmente e n los apar tados introductorio s de much os ca tálogos relativo s a expo sicione s sobre grabad o
contemporáneo e spañol. E ntre estos textos p ode m o s destacar el de J uan Carrete Par rondo, ―Cre atividad y
técnica en la esta m p a e spañola act ua l‖, en Ana Vázquez d e P arga (Coord. ), Grabado Españ ol
Contempo ráneo , [exp osición o rganizada p or el Instituto Hisp ano -Árabe de Cult ura y la Secr etaría de
estado p ara la Cooperación Internaciona l y para Iberoamérica], Ma drid, Instituto Hispano -Árabe de
Cultura, 19 88, pp.3 -4, do nde hab la de la autonomía q ue ha adq uirido el grabado co mo manifestación
artística e n el siglo XX y d e có mo el debate se e ncuentra en e ste momento e n la búsqueda de la
conjunción entre técnica y creación para el arte gráfico. Valora también la b uena sit uación que vivía e n
esos m o mentos la enseña nza del grab ado en España co n las Facultades de Ma drid, Barcelona, Vale ncia,
Bilbao , Salamanca, Sevilla y Santa Cr uz de Tenerife y l as múltiples E scuelas de Artes Aplicada s y
Oficios Artísticos así como e l taller de la Calcografía Nac ional. Alaba, ade m á s, el crec imiento de talleres
especializado s en nuestro país y la p roliferación de p remios al grab ado.
120
E l Museo celeb ra periódicamente un Premio Nacional de G rabad o así como numerosas expo sici ones y
actividades relacio nadas con l a obr a gráfica original, lo q ue da lugar a una gran cantidad de ca tálogos y
estudios sur gidos en relació n co n el tema que co ntribuyen a la investi gación sobr e este arte en la España
actual. Para saber más sobre su funda ción se pued e consulta r Museo del g rabado españo l contemporán eo ,
Marbella, Museo del Grab ado Español Contempor áneo, 1992.
74
con más fuerza cada vez ,
121
de manera que, en el cambio de siglo, y también en España,
el debate y a no se centraba en si el gra bado podía ser un arte original, al go que se había
demostrado suficienteme nte y a, sino que se orienta hacia la legitimac ión del arte digital
y la aplicación de las nuevas tecnolo gías en la gráfica. No es este el lugar donde disertar
larg o y tendido sobre el arte digital y sus car acterísticas esp ecíficas pero si debemos
comentar, al menos, que, en lo que lo relaciona co n el mundo del gra bad o y la estampa,
supone un avance estético a tener en cuenta. Precisamente el gra bado y lo que ho y
entendemos como arte gráfico impreso y seriado ha sido siempre un arte nacido de la s
nuevas tecnologías, en cada tiempo se ha aprovechado de los últ imos hallazgos en
sistemas de reproduc ción y estampa ción pa ra convertirlos después en herramientas
artísticas al pasar por el tamiz de la creatividad de un artista , y lo que est á sucediendo
ahora con el arte digital no es sino algo p arecido: de nuevo surgen nuevos sis temas de
estampación qu e pueden ser utili zados como me dios de ex presión artísti ca y, po r ello,
no deben s er, en nuestra opinión, denostados por l a crítica o por el público, siempre que
la ética del artista s ea coherente con su proceso creativo y con sus nec esidades
expresivas, y a que somos conscientes de las posibles consecuencias que pueden tener en
el mercado del arte gráfico las nuev as tecnologías .
122
Es cierto que en los úl timos años
algunos a rtistas se han pr eocupado más po r la competitividad en lo que a la producc ión
se refiere que a la calidad de s us obras, lo qu e sitúa, en o casiones, al mun do industrial y
al comerc io en contra de los i nterese s del arte.
123
121
― Incluso cua ndo estos grab adores p refieren una modalidad co nsiderada co m o tradicio nal [se refiere a
los grabado res españoles co ntempo ráneos] , suelen m odi ficarla lo suf ic iente co m o par a que parezca nueva
gracias a las innovac iones con las q ue la enriquece n. Ello es especialmente percep tible en las
―m aculatura s ‖ de Tharrats, en los aguafuertes co n planchas múltiples de Mariano Rubio o I sabel Po ns, en
los ag uafuertes a la nueva m anera ne gra d e Mar ía J osefa Colo m, e n las ci ncografías sed osas de Cé sar
Olmos, y e n las serigrafías o litografías d e Fab er, Canogar, Feito, Saura, Millares, Cuixart, Rivera y
Lorenzo ‖, según dice Carlos Areán, ― E l grabado actual en Esp añ a‖ , e n Goya y Pica sso en el g rabado
españo l (Siglos XVI -XVII-X VIII- XIX - XX) , op . cit. , 197 3 , p p. 1 72-17 5. En cuanto a la convive ncia e ntre
técnicas trad icionales y otras más novedo sas en los últimos años del siglo XX no podemos dej ar d e
mencionar que e n 19 90 se inauguró la Escuela de Gr abado y Diseño Gráfico dependien te de la Fun dación
Casa de la Moneda, a través de la cual se pretendía rec uperar y fomentar el uso del buril. Estos datos
pueden consultarse en Grabado res. Escuela d e g rabad o y diseño gráfico . Fu ndación Casa de la Mon eda ,
Madrid, Fábrica Nacio nal de Moneda y Timbre, 19 94.
122
Un ej e m p lo de a nálisis d e la llegada d e la e stampa digit al y del desarrollo d el arte a lo largo de la
historia gracias a las nuevas te cnologías se enc uentra en Juan Martínez Mo ro, ―A c tualidad de la esta m p a‖ ,
en Cer tamen de Arte Gráfico para jóve nes Creadores. Grabado - Litografía- Serigrafía-Técnicas digita les
y electrográ ficas , [Sala d e exposiciones del Museo Casa d e la Mo neda, junio -julio], Madrid, Calcografía
Nacional, p p. 13 -17. En este sentido pod emos hablar tamb ién de la xerografía o el co py-a rt que e n los
últimos a ños ha cr ecido de manera notab le y q ue, p uede considerar se un siste ma de esta m p ació n qu e
muchas vece s se co m bina co n otras técnica s de gra b ado incluso trad icionales. La pr imera expo sición de
arte xerográfico tuvo lugar en 1979 en el Museo Internacio nal de Fotografía Geor ges Eastman de
Rochester. Fue u na muestra itinerante y est uvo comisariada por Ma rily n Mc gray. Par a conocer más sob re
este ar te co nsultar Javier B las Benito, ―A r te electro gráfico: po siciones en alto /bajo ‖, en Certamen de Arte
Gráfico para jóve nes Creado res. G rabad o -Litografía -Serigrafía-Técn icas digitales y ele ctrográfica , op.
cit ., 2001, pp. 19 -32.
123
Algunos co mentarios sobr e e ste deb ate act ual p ueden encontrarse en Carlo s Aragón y Ja vier Redondo ,
(Coord s.), Eu ropa bajo el tórculo. Grabado europeo co ntemporáneo . Croacia, E slovenia, Esp aña, Italia ,
75
Esto ha conducido, de alguna manera, a otros creadores a retomar con fuerza las
técnicas tradicionales de grabado y los sistemas clásicos de esta mpación a modo de
contestación ante los nuevos debates iniciados, por lo que se podría decir q ue existen en
la actualidad del grabado, en general, dos corrientes claras que son opuestas; una que
defiende el uso de las n uevas tecnologías digitales y otra qu e aboga por la vuelta a la
tradición como respuesta al deb ate surgido en el mercado artístico del a rte gráfico y
entre la crítica. Sí es v erdad que aun podríamos hablar de otro grupo de artistas que, a
nuestro modo de ver, representan la auténtica tendencia d el grabado y del arte gráfico en
nuestros días y que son aquellos que parten de una formación completa tanto en el
dibujo como en las téc nicas tradicionales de grabado y estampación , pero que no
renuncian a la innovación y a las últimas tecnologías, sabiendo combinar en sus trabajos
ambas corrientes y utili zando cada una de las té cnicas en función de las necesidades
estéticas y expresivas que les motiven en cada momento para conseguir e x presar aquello
que persiguen con su arte. Por lo tanto, podem os resu mir en dos puntos las c ausas
definitivas que han c ontribuido al desarrollo del grabado en la última centuria:
124
- la liberación d e este arte de su anterior condición de aux iliar de la cultura que le
acompañó ha sta el siglo X I X y , en algunos casos, hasta entrado el siglo XX
- el desarrollo tecnoló g ico e indus trial ha favorec ido la ex istencia de nuevas
técnicas, materiales y he rramientas que han cont ribuido al avance del grabado
dentro de las Bellas Artes. Al fin y al cabo el grabado su rgió co mo un
instrumento de ilustración y de reproducción y se ha visto beneficiado, a lo largo
de la hist oria, por l a evolución tecnológica de los sistemas de im presión, as í, por
ejemplo, con la aparición de la im prenta se favoreció la reproducción de
grabados d e bu ena calidad que p ermitió a los grabadores p reocuparse más por la
estética y el estilo de cada uno, ya qu e los asuntos técnicos se fa cilitaban. A su
vez, esto conduciría a la aparición de soportes c omo los periódicos ilust rados
que fomentaron la difusión de este tipo de arte. La técnica siguió evolucionando
y fue, precisamente, con la invención de la fotografía cuando el grabado
comenzó su carrera de ascenso hasta conv ertirse en un arte autónomo. No
debemos olvidar tampoc o que a partir del si glo XIX diversas mejo ras té cnicas
permitieron que se desarr ollara el fenómeno del cartel que se convertiría,
primero, en uno de los principales medios de com unicación de masas para pasar
a ser despu és aceptados como obras de arte y desarrollados como tale s . En
definitiva podemos decir que la Revolución Industrial favoreció, en ge neral, la
movilidad de la gente y también el surgimiento de nuevas cl ases sociales
acomodada s que demandarían cultura y conocimi ento. Esa demanda y esa
Salamanca, Caj a Duero, 2 004, pp. 9 -11 [se trata d e un text o introductor io del ca t álogo fir m ad o po r Enzo
di Grazia p ero sin titular].
124
De estos asuntos trata Ma nuel Manzorro, A propósito del grabado original, op . cit. , 1976.
76
necesidad de movimiento favorecería n la evolución del grabado y tod o ese
desarrollo supo ap rovecharse una vez que este arte no era exclusivamente
necesario para la reproducción de imágenes porque comenzaron a surgir nuevos
sistemas fotomecánicos.
125
Algunos autores en el contexto español reivindican la necesidad de seguir
trabajando en pro de la defensa d e la autonomía del grabado y de concienciar al público
y a l a crítica sobre asunt os como la libertad y le gitimidad del grabado como medio de
expresión artística al mismo nivel que las demás artes plásticas, así como la
sensibilización sobre lo que debe ser un a est ampa ori ginal y también l a ampliación y
renovac ión d e los programas de enseñanzas sobre el graba do que se apo y e en l a
creación de talleres ex perimentale s qu e enriquezcan las enseñanzas esp ecializada s.
126
En definitiva,
― es evidente que la técnica de nuestro si glo está innovando los
sistemas de multiplicación de imá genes mucho más que en los 600 año s
anteriore s. Util icemos y perfeccionemos las t écnicas actuales disponibles.
Lo qu e la ex periencia y las enseñanzas d el pasado nos han enseña do
principalmente es, que cada siglo ha tenido su método y que éste siem pre
fue atacado por los guardianes de la tradición. En ti empos pasados a los
grabadores se les había pedido únicamente c laridad y precisión en sus
cometidos de intermediarios reproductores. Cu ando esta larga s ervidumbre
desapareció, gracias a la fotografía (que ocupó e se espacio que el grabado
había tenido hasta entonces), com enzó una época donde al grabador sólo se
le exigía, lo que a lo largo de si glos se le había exigido a cualquier artista,
talento y capacidad de in ventar ‖ .
127
La ent rada del arte en la era digital ha influi do especialmente en el arte gráfico
de ho y qu e puede consid erarse como un medio de comunicación mu y influenciado por
los mass media , pues su mul tiplicación y el desarrollo de las nuevas tecnologías hacen
que toda imagen pueda ser transformada, modificada y multiplicada hasta el infinito, lo
que supone cambios en l o que s e r efiere a la aceptación por parte del pú blico del arte
gráfico y la identificació n de sus productos realmente como arte. S e pu ede comparar el
125
Estos factores q ue ha n in fluido en el d esarrollo el grabado y que t ienen q ue ver con la evolución
tecnológica se a nalizan en DAWS ON, John, Guía Co mpleta de grab ado e impresión , técn icas y
materiales , Mad rid, Tursen/Her mann Blume, 1996 , pp.6 -17 . (La primera edición era d e 1982).
126
J uan Carlos Ra m o s Guadix, Técnicas aditiva s en el grabad o contemporán eo , op. cit. , 1992 . En el
capítulo introductor io de este texto se pro fundiza sob re estos asuntos a ntes d e pasar a analizar n uevas
técnicas co m o el colla graph, que se desarro lla profundament e en la publicación.
127
Gerard o Aparicio, La industria de la imagen: del grabad o al có mic , apuntes prepar ados por el p rofesor
Gerardo A paricio para la asign a tura de Grabado en Hueco I, Univ er sidad Complutense de Madrid,
Facultad de Bellas Artes, cur so 2000 -01, sin p ublicar, p. 81 . Se puede co nsu ltar en la bib lioteca de la
Facultad de Bellas Arte s de la Univers idad Co m p lutense de Madrid con la re ferencia ― DE 76 .02:378
APAind ‖.
77
arte gráfico múltiple ho y con el grab ado tradicional y en realidad con cualquier medio
de reproducción múlti ple, y a que la idea de base en la que se encue ntra la reproducción
de imágenes está presente tanto en ese grabado tradicional como en las estampas
ge neradas hoy en día por ordenador y como dice Kako Castro ― de cualquier modo la
interfaz gráfica bien en un monitor o en un cart el físico o en un a pro y e cción volátil,
posee carac terísticas heredadas de una actividad de milenios en la profundización de la
conservación y tr ansmisión de nuestra memoria individual y colectiva ‖ .
128
A nuestro
modo de entender un problema en relación con esta nueva era di gital lo representa l a
inmaterialidad que supon e, en lo qu e al arte gráfico se refiere y especialmente al habla r
de las matrices, qu e ahora ya no tienen por qué e xistir esas matrices como objeto, pues
en muchos casos es la luz , es decir, la información digital, la qu e com pone la ob ra
artística. Sin embargo e sa inexist encia material de la matriz no significa que esta no
exista, pues si acudimos a una de las acepc iones de la de finición de matriz en el
Diccionario de la Real Acade mi a encontramos que esta se describe como ― entidad
principal generadora de otra s‖
129
por lo que , e n realidad, no es tan im portante la
materialidad de la matriz en el gra bado o la estampación, sino el hecho de que la
información digital sirva igualmente para producir estampas con las características de
obra múl tiple, limitada y controlada por el autor o artista en todo momento y además
― ...entendemos lo gráfico siempre como una manifestación del pensamiento y los
avances en las estrategias del conocimiento adop tadas por las artes […] Si el saber y el
conocimiento humanos han derivado hacia nuevos inventos, también el lenguaje con el
que se expresan los a rtistas ha ido aplic ando los conocimientos y evolucionando,
explorando o adaptándose, aportando nuevas propuestas. ‖
130
.
Este autor, Kako Castro, que es t ambién artista y especialista e n grabado, opina
que en el si glo XX I se han sucedido algunos cambi os conceptuale s im portantes en lo
128
Kako Castro Mu ñiz, ―L a gráfica contemporánea y el con sumo d e i mágenes multiplicad as. El or igin al
múltiple hoy ‖, en Ce rtamen de Arte Grá fico para jóvenes C readores. G rabado -Litografía- Serigrafía-
Técnicas digita les y electrográ ficas , Mad rid, Calcografía Nacio nal, 20 08 [Sala de exposiciones l a
Calcografía Nacional, o ctubre -noviembre], p p. 13 -24, la cita se extrae de la página 19.
129
Dicciona rio de la Real Acad emia Españo la , Madrid, Real Academia Española, 2 001, p. 1 469.
130
Kako Castro Mu ñiz, ―L a gráfica contemporánea y el con sumo d e i mágenes multiplicad as. El or igin al
múltiple ho y . ‖, e n Certamen de Arte Gráfico p ara jóvenes Creadores. Grabad o -Litog rafía-Serigrafía -
Técnicas digita les y elec trográfica s , op. cit ., 20 08, pp. 2 0 -23. En este sentido este au tor en le mismo
texto co ncluye diciendo: ―E l medio gráfico se ha i do desarrollando y cambiando, técnica y
conceptualmente: el grabado tradicional como co mpendio de sistemas y téc nicas de gr abar, es decir,
socavar física mente e i mprimir co n presión, ha evoluciona do hasta convertirse e n lo que lla m a mos ho y
matrices inta ngibles. Es decir, incidir y dibuj ar con luz y e lectricidad, utilizar la energía de am bas p ara
obtener i m áge nes. Es u n fenó meno curioso e interesante en sus conceptos y puesta s en prá ctica, el ca mbio
parad igm ático que ha ocurr ido y está suced iendo co n este a rte cu yas matrices físicas han d ado lugar a la s
algorítmicas, q ue vemos proyectarse óptica mente e n una pantall a electrónica. Las tintas grasas e n
sofisticadas e mulsiones inyectad as o termofundidas. La utilización d e ele m entos muy so fisticados y sin
duda de gran resolución co mo: el láser, fotopo lím ero s, Lambda, etc. Y la sustituc ión de las pr ensas,
tórculos, etc., p or plotters, mesas de control numérico o siste m a s digitales de repr oducción. ‖ Y por ello
propone un ca m b io en el lenguaje con la introd ucción de algunos tér minos co mo ― i magen múltip le‖,
―m atriz elec trón ica‖ y ― huella gráfico -electrón ica‖ , en este mismo tít ulo, p. 23 .
78
que a este arte se refiere, pues consid era que los términos grabar y estampar ya no son
totalmente nece sarios para hablar de grabado, pues y a no son siem pre procesos
requeridos p ara el arte gráfico. En nu estra opinión la estampación o impres ión no puede
eliminarse del p roceso c reativo, pues esto significaría qu e no ex istiría la estampa como
producto final del proceso gráfic o sino que la obra digital sería d el estadio definitivo,
eliminándose con esto una de las características más claras en lo qu e al grabado y la
estampación se refieren y qu e es, precisamente, la exist encia de un a estampa dentro d e
una tirada li mitada cuyo proceso de obtención ha y a sido contro l ado por el artista en
todo momento, una estampa como obra de arte original, tan gible, al macena bl e y
transportable. Si el arte digital no sale de donde se ha creado, es d ecir, del o rdenador, no
cree mos que pueda considerarse arte gráfico di gital sino que d ebe quedar en el campo
del arte digital y sus nuevos soportes, por mucho carácter múltiple que presente; es
decir, la estampación digital se contempla como técnica de ge neración de obra múltiple
original dentro d el ampli o mundo del arte gráfico, pero si n o exist e estampa, sea cual
sea el soporte en el que esta se reproduzca, d eberemos hablar exclusivamente de arte
digital.
131
Si seguimos analizando los cambios acaecidos en el arte del grabado a lo larg o
del siglo XX y especialmente en los comienzos del siglo XXI no podemos olvi dar la
importancia de la electricidad. La electrografía y la tecnología di gital han abordado con
contundencia la generación de a rte gráfico también en este contexto español que
estamos analizando en e ste apartado. El a rte electrolítico se inventó en el siglo X I X ,
aunque no fue hasta finales de la centuria siguiente cuando se realizaría con más
decisión, convirtiéndose en una alternativa técnica im portante d entro del mundo del
grabado y d e las investi gaciones té cnicas encaminadas al trabajo no tóx ico que se están
extendiendo hoy en día,
132
y que en España están siendo investigadas de form a profunda
131
So bre estas cuestio nes intere san reflexiones co mo la s iguiente, que lleva n al lí mite la di versidad de los
soportes posibles en la ob ra gráfica y que buscan la ese ncia en la dualidad entre matriz, co mo co ncepto
generador de una i m a gen, y la i m age n en sí co m o r esultado: ―L a esencia [del arte gráfico] se oculta en la
naturaleza dual de la obra gráfica. El arte gráf ico es algo q ue muestra dos polo s op uestos d e existencia: el
negativo y el positivo. Carece d e importancia si el negativo es u na lámi na metálica, piedra o un taco de
madera y el posit ivo una e stampa en p apel, o si el ne gativo es un p rogra m a i nformático y el positi vo un
ilusión l uminosa tridi mensional. Lo que quiero d ecir es que el p ensamiento grá fico ha sido co nceptual
desde el momento en que s urgió, pues su ese ncia r eside en u na concep ción en do s fas es‖, en Br eda
Skrjanec, ― Vivir en la paradoja. Reconsideración de Gutenberg ‖, en Javier Blas Benito (Dir.), Arte
Gráfico y Nuev as Tecn ologías, Actas del simposio, [del 5 al 7 de noviembre d e 20 02], Madrid , Fundación
BBVA, 20 02, pp. 81 -85, cita extraída de p. 85.
132
El grabad o electrolítico fue d escubierto por T hom as Spencer y J ohn Wil son q ue obtuvieron la patente
Engravin g metals b y Vo ltaic Electricity e n 1 840, después en los sese nta del siglo XX Hayter reto m ó estas
técnicas par a grab ar p ero no será hasta los años noventa cua ndo se acep te co m o alternati va este grabad o y
se hará desde Canadá a propuesta de Nik Se menoff y C hristine C hristos y desde EEUU grac ias a Marion
y O mri Behr. Estos d atos p ueden consultar se en Alfonso Crujera, ― Grab ando co n electricidad ‖, en
Certamen de Arte G ráfico pa ra jóvenes C readores. Grabado -Litogra fía-Serigrafía -Técnicas digita les y
electrográficas , op. cit ., 2008, pp. 25 -33, los d atos m enciona dos se reco gen en pp.26 - 27.
79
por artistas como Alfons o Crujera entre otros.
133
Ha y que insistir en la importancia de
la técnica en la hist oria del arte, en general, y so bre cómo su desa rrollo ha sido crucial
en la historia del grabado, en particular. Ho y en día todavía nos debatimo s, en el arte y
en otras manifestaciones de la c ultura, entre t ecnófobos, a quellos que rechazan la
tecnolog ía en el arte, y tecnófilos, aquellos que consideran qu e emplear las últim as
tecnolog ías es lo que verdaderamente constru y e ese arte.
134
En realidad, lo tecnológico
puede ser un adjetivo más para el arte, no una única vía para su definición, sino una
valoración d el producto en tanto en cuanto po r su condición de arte, un medio de
expresión a través de la tecnología. Además, en relación con todas estas novedades
podemos decir que, desde hace unos años, s e está trabajando en E spaña por la
consolidación del art e g r áfico dig it al así como por su e studio , esfuerzos que han
culminado con la c reación, en otoño del año 2000, del Centro de Investigación y
Desarrollo de la Estampa Digita l dentro del ámbito de la Calcografía Nacional.
135
Después de todo lo dicho podemos resumir aquí algunas de las conclusi ones a
las que se ha ll eg ado en la actualidad desde las teorizaciones llevadas a cabo a partir de
estudios especializados r ealizados en nuestro paí s y que marcan los nuevos caminos
sobre los que discurrirá la gráfica e n relación con el arte digital :
- L o más importante es la imagen en sí, ni su técnica ni su materialidad.
- L os nuevos procesos permiten retocar las imáge nes continuamente, una
permanente revisión del l eng u aje artístico.
- L as nuev as tecnologías sacan al grabado de su constreñimiento técnico y
amplían sus posibilidades infinitamente. No ha y que enturbiar arte con in dustria
y mercado, como siempre, lo que importa, es la calidad de la expresión.
- L a estampa di g ital permite al grabado salir de la bidimensionalidad al poderse
jugar con los soportes en la estampac ión
- L a estampa digital puede ser conside rada como un medio más de expresión
dentro del ar te gráfic o
- Digita lizar un archivo no es hacer estampas digitales, estas deben ser concebidas
y creadas de forma digital.
133
Es pro fesor de grabado en la Escuela Luj án Pérez de Las Pal m as de Gr an Canaria y entre s us e studio s
destaca m o s Alfonso Crujer a, Manua l de gra bado electrolítico , Las Pal mas de Gran Ca naria, Gr áficas
Guniguada, Obra Social Caj a Canarias, 200 8. P ara m á s in formación sobre su trabaj o www.crujera. com .
En fec has a nteriores ya había p ublicado este mismo autor escritos especializado s, p or ejem p lo ― Grabado
Electrolítico, una técnica de grabad o no tóxico ‖, en Grabado y Edición , Nº 1, 2006, pp. 20- 26.
134
Un pro fun do ensa yo sobre este te m a lo enco ntramos en la obra d e Umberto Eco , Apoca lípticos e
integrad os , Bar celona, L umen, 1965.
135
En los últimos año s del siglo XX ya se celebraro n en nuestro país algunas exposicione s relacionada s
con este te ma co mo la tit ulada Es tampa Digital, [que tuv o lugar e n la Calcografía Na cional], op. cit. ,
1998.
80
- L a tecnología porque sí no tiene sentido, e l a rte es un modo d e expresió n y el
artista puede usar cuantas herramientas tenga a su disposición, pero al igual que
no es justo definir el arte digital desde el punto de vista de la tecnología tampoco
lo es el ex altarlo sin criterio sólo por el mero hecho d e ser un producto del
desarrollo de nuestro tiempo. El arte de be s er juzgado como arte.
136
En definitiva, no podemos, en el siglo XX I, encasillar el grabado en la habil idad
y el oficio como se ha venido haciendo tradicionalmente, sino que debe considerarse un
arte hijo de su ti empo que ha sabido aprovechar en cada mom ento la te cnología que
tenía disponible a su servicio ,como ya decíamo s más arriba, de h echo, como pasa en
todas las esp ecialidades artísticas ― a veces det rás de una estampa ha y un enorme
esfuerzo y hasta virtuosismo técnico, pero sólo oficio, mientras que el verdadero artista
alcanza a realizar la ob ra genial por medio de un a técnica fluida que p arece emanar sin
esfuerz o‖ .
137
Asim ismo podemos concluir estas reflex iones con otra cita que resume e l
espíritu de superación de este arte y qu e demue stra su valía al igual que el resto de
especialidades al expresar:
― ¿C uál es la misión del grabado? Teóricamente s e viene hablando
de la investigac ión, de la experimentación, del proceso, de la utili zación de
técnicas anti gua s, de la multiplicida d, de la canalización de las nuevas
tecnolog ías en el arte, d el precio, de la obra original múlti ple…Creo, por
encima de todo eso, qu e la primer a misión del grabado es el arte [ …]. El
grabado requiere aunar e l alfayo técnico y la presencia, cosustanci al al arte;
la exquisitez de un proceso iniciático, no del todo previsible […]. El
grabado es un mundo, un territorio en el que conviven el gusto por el papel,
la nata testimonial de lo orgánico, la mano dulce para el d ibujo, la
perfección para ejecutar las técnicas, el misterio, cuando una nada, sutil y
luminosa, nos conmueve. El gra b ado es un estilo de comprender al gunos de
los refinamientos d el conocimiento, lo gustoso, lo maravillosos y lo
inocente, nunca ajeno a la sobriedad. En el tiempo de la prisa el g rabado se
acabará convirtiendo en una creación del pasado, cuando el tiempo tenía un
sentido del que ho y care ce, porque el grabado, como la música, esté hecho
de la combinación matemática de soni dos y silencios, pero estos valen t anto
como lo sonidos, y a veces, más, como en el gra b ado, siempre vocacional de
la soledad. Pero s eguirá existiendo, junto a nuevas formas d e ejecutarlo,
136
Sob re el arte gráfico d igital y su teo rización po demos co nsultar Lila Insúa Lintridis, La estampa
digital. El grabado generado po r ordenador , T esis inédita de la Universidad Co mpl utense de Mad rid,
Facultad de B ellas Artes, Depar tam e nto de Dibuj o I, leída 13 .06.2003 y sobr e la evolución técn ica del
grabado d e ca m i no al mundo d igital Clemente Bar rena, ― 19 99 -2001. T res años d e Arte Gráfico ‖, en III
Trienal de Arte G ráfico. La estampa co ntemporánea, Oviedo , Caj astur, 20 02 [Palacio Revillagigedo], pp .
195 - 198.
137
Juan Carrete Parrondo, ― De n uevo sobre ¿q ué es grabar?. Por ejem p lo: Ricardo Bar o ja‖, en II Premio
de Graba do , Madrid, Fundació n Deutsche Stiftun g, 1999, sin paginar.
87
- 1999, febrero-mar z o, II Centenario de los Caprichos
- 2002, junio-julio, Broto. Obra gráfica, 1981 -2002 , en colaboración con la
Galería Estiarte de Madrid.
Además, entre la obra que custodia esta institución podremos encontrar estampas
de Antonio Saura, Juan José Vera , Borja de Pedro, Salvador Victoria, Ignacio Ma y a y o y
José Manuel Broto, ente otros.
147
Si regre samos a este repaso por la lista de premios surg idos en torno al grabado
en los últimos años del siglo XX y que están teniendo continuidad en las fechas actuales
no podemos dejar de m encionar los Premios d e la Funda ción Deutsche S tiftung desde
1997 y , dentro de Aragón, dos de los premios de mayor repercusión en nuestros días
como son la Bi enal de Grabado Ciudad d e Borja , promovidos por el A yuntamiento de
Borja y el Taller de Grabado Valeriano Bécquer, y los Premios Arag ón Go ya.
El primero de los certámene s aragoneses s e celebra cada dos años y agluti na una
serie d e actividades alrededor de la muestra de obras que lo ha cen realmente interesante
para el públi co en general y para el especialista. La muestra de las obras ti ene siempre
dos facetas dif ere nciadas; una de ellas es la del c onjunto de estampas que participan en
el concurso y otra, es la exposición del trabajo de un artista gra bador reconocido, a
modo de artista invitado con lo que se cubren d os aspectos im portantes en lo que a l a
difusión y promoción d el grabado se refie re; en p rimer lugar se fomenta la creación de
obra nueva y el acceso de nu evos artistas a los círculos del grabado gracias a la
convocatoria d e diversos premios (se otorgan un primer y un segundo premio así como
varios accésit patrocinados) y , en segundo lu gar, la puesta en valor de la obra de los
principales g rabadores contemporáne os d entro del ámbito español, con especial
mención a los a rtistas de origen a ragonés. Hasta ahora, desde el año 199 6, fecha de l a
celebración del P rimer Premio Ciudad de Borja se ha invitado a artistas como Mariano
Rubio (1996), Maite Ubide (1998), Alfred P iquer (2000), Cristina Moroño Prieto
(2002), Asc ensión Bios ca Sanabria (2004), Ch aro C ortés Soria (2006) y Wenceslao
Robles Escudero (2008), por citar algunos.
En cuanto al premio Aragón Goya debemos hacer una parada y dedicarle algo
más de atención. En 1996 se celebró en esta comunidad el denominado ― Año de Go y a
en Arag ón‖ que conmem oraba el 250 aniversario del nacimi ento de Fra nci sco de Goy a.
Diversas actividades se llevaron a cabo como homenaje a este artista, entre ellas la
institución del Premio Aragón-Goya a la creación artística en pint ura o grabado ,
148
con
147
AA. VV. , Fu ndación Mu seo d el Graba do Españo l Contemporáneo . 1992 -2002 Diez años apostan do
por el a rte g ráfico, Marbella , Fundac ión del Museo d el Grab ado Español Conte m p oráneo , 200 3, pp . 67 -
86 p ara la relación de exposicio nes realizadas.
148
La i ntroducción d el te xto institutivo del pr emio d ecía lo siguiente: ― E n este año 199 6 se cu m p len el
250 aniversario del nacimiento del m ás insig ne pintor de Aragón, figura universal y prec ursor de muchas
88
la motivación de ― reconocer públicamente la tra y ectori a de artistas destacados en
pintura o grabado para que sirva asimismo de fomento de l a práctica de dich as
disciplinas artísticas ‖ .
149
La institución inicial de este galardón, otorgado siempre a artistas vivos,
proponía la con cesión d el premio de fo rma alternati va y dentro de una periodicidad
anual para lo que se refiere a la pintura y al grabado, a ex cepción d e la primera
convocatoria d e 1996 en la que se entre garon los dos premios de forma simultánea. A la
hora de proponer candidato existía la posibilidad de h a cerlo desde cu alquier entidad
académica o cultural, o bien, a través de la iniciativa pública respaldada po r un mínimo
de cien firmas. El Jurado lo constituían el Consejero de Educación y Cult ura como
presidente con la posibilidad de delegar en el Director General de Cult ura y Patrimonio,
cuatro vocales de signados por otras tantas entidades diferentes c omo son la Real
Acade mia de B ellas A rtes de San Fernando, La Real Academia de Nobles y Bellas
Artes de San Luis, la Asociación Nacional d e C ríticos de Arte y el Departamento de
Historia del Arte de La Universidad de Zaragoza. Se contaría ad emás con un Secretario
sin voto para lo que se eligió al Jefe de Servicio de Acción Cultural. Estas
consideraciones fueron corregidas y a en 2003, momento en que se decidió p or decreto
añadir dos vocales natos (formados por las Dir ecciones Generales d e Cultura y d e
Patrimonio) y dos vocales más elegidos entre personalidade s r econocidas dentro del
ámbito de especialidad o bjeto del premio en cada caso. Además l a fi gura del Secre tari o
pasó a estar integrada po r un J efe de Servicio de las Direcc iones Generales de Cultura o
de Patrimonio designado por ellas mi smas.
150
C on estas reformas el peso de la
Institución Pública y la especialización de los miembros han aumentado n otablemente,
algo qu e se refleja en l a formación de los jurados para cada caso. Recientemente el
decre to inst itutivo del Premio ha recibido otra modi ficac ión , y a que desd e el año 2005
no se hacen distinciones anuales entre pintura o grabado, sino que se otorga el premi o a
una de las candidaturas presentadas .
151
Esta propuesta surgió de la reunión del jurado
de las corr ientes del arte cont emporáneo. Po r otra par te, Goy a mostró su maestría no única m ente e n la
pintura, sino en una téc nica co m p leja y difícil co mo es el grabado, en el que alcanzó un gra n nivel de
expresividad. Con motivo, pues, de los ac tos co nm emorati vos enmarcado s en el Año d e Go ya en Aragón,
y con el ánimo de que el nombre de Go ya fi gure u nido al de la Co munidad Autóno ma Aragonesa, se
considera o portuno el estab leci m ie nto de un pre mio anual a la lab or reconocida en la p intura y el
grabado ‖, B.O.A. , núm ero 26, ― Decreto 2 2/199 6, de 20 de f eb rero, de la Dip utación Gene ral de Arag ón,
por el que se instituye el Premio A ragón -Goya a la creación artística e n pi ntura o grabado ‖, public ad o el
4 de marzo de 1996, pp. 1048 - 1049.
149
―De creto 22/1 996, d e 20 de febrero , de la Dip utación Ge neral d e Aragón, po r el que se institu y e el
Premio Ara gón-Go y a a la cre ación artís tica e n pintura o gr abado ‖, B.O.A. , núm ero 2 6, publicad o el 4 de
marzo de 1996, artículo 1º , pp. 1048 - 1049.
150
― Decreto 308 /2003, de 2 de dicie mbre, d el Go bierno de Aragón, por el que se m odifica par cialmente
el Decreto 22 /1996, d e 20 de febrer o, por el que se institu y e el P re m io ―A ra gón -Goya ‖ a la creación
artística en pi ntura o grabado ‖, B.O.A., número 1 51, publi cado el 19 de d iciembre de 2 003, pp. 12 837 -
12838.
151
― Decreto 180/2 005, de 6 d e sep tiembre, del Go bierno de Aragón, por el que se modifica p arcialmente
el Decreto 22 /1996, d e 20 de febrer o, por el que se institu y e el P re m io ―A ra gón-Goya ‖ a la cr eación
89
para la concesión del pre mio de 2004 celebrada el 25 de feb rero de 2005 en la que, en el
apartado ― Tercero. R uegos y preguntas ‖ , el S r. D. Alfredo R omero pr opuso que s e
sustitu y era la fórmula vigente hasta enton ces por la concesión indisti nta a una u otra
modalidad cada año, propuesta que fue apo y a da por el resto del jurado y que se hizo
constar en acta, decisión que sin duda incrementa la competencia de las candidatura s y
libera de restricc iones a las futuras convocatorias.
152
Del estudio d e la evolu ción de las b ases del co ncurso se desprenden algunas
condiciones para optar al premio como el hecho d e que la motivación del galardón sea
la de premiar una tra y ectoria vit al. No se trata, por tanto, de un concurso de jóvenes
artistas, sino de la reafir mación al nombre y al trabajo de aquellos que han demostrado
méritos suficientes. Ade más no existe la posibilidad de que el artista presente su propia
candidatura si no cuenta con el apoyo de alguna institución acadé mica o cultural , o con
el respaldo popular mate rializado en esas cien firmas de las que hablábamos antes. De
esta manera s e crea un premio g arantizado en su integridad artística por el c riterio
multidisciplinar de estas entidades pertenecientes al mundo de la cultur a y del arte.
Además, desde la convocatoria d e 1997 queda ex presa mente r ecogido que los
miembros del jurado, bien de form a individual o colectiva, pueden propon er candidatos
siempre que su propuesta sea luego admitida de forma unánime por todos los demás
miembros.
153
En las bases quedó también recogido que la aportación inicial a los
premiados era de dos millones de pesetas en metálico y un diploma acre ditativo, cifra
que ha ido aumentando con el tiempo.
154
En lo q ue se refie re a la historia de este premio
en la modalidad de grabado, desde su creación y hasta l a f echa en la q ue iniciamos
nuestros estudios para esta tesis doctoral, p odemos decir que los a rtistas premiados han
sido:
- Julio Augusto Zachrisson, 1996: en 1996 y enma rca da dentro del Año de Goya
en Aragón se celebró una exposición antológica de la obr a pictóri ca y gráfica d e
Julio Zac hrisson en la Sala de la C orona de Aragón del Edificio Pignatelli con
motivo de hab er recibido el Premio Aragón -Go ya en la mod alidad de grabado,
al haber sido propuesto por la Asociac ión Actividades Goya y el Ayuntamiento
de Fuendetodos. El galardón le fue otor ga do en 1996
155
y su convocatoria contó
artística en pi ntura o grabad o ‖, B.O.A., núm er o 114 , publicado 23 d e septie m b re de 2 005, Apartado 1,
Artículo 2º , p. 11.527.
152
Las actas d el jurad o y los dat os de las distintas co nvocatorias p ara cada año han sido facilitada s p or la
Dirección General d e Cultura del Gobierno d e Aragón.
153
― ORDEN de 5 de febrero de 19 97, d el Departamento de Educación y Cultura, p or la q ue se convoca el
Premio Aragó n-Goya 199 7 ‖, B.O.A., número 17 , publicado 12 de febrero de 1997, Base Tercera.
154
― Ord en de 19 de o ctubre de 2006 , d el Depar tam e nto de Educación, C ultura y Dep orte, por la que se
convoca el Pre mio Arag ó n -Goya 2 007 ‖, B.O.A., número 1 28, publicado 6 de noviembr e d e 2 006, Base
Segunda, pp. 14.029 -14.030.
155
― OR DEN d e 26 de marzo de 1996, d el Depar tam ento de Educación y Cultura, por la que se da
publicidad a la concesión de los premios Aragón -Goya 19 96 ‖, B.O.A., número 37, publicado 2 9 de
marzo de 1 996, pp. 1524 -1525.
90
además c on las candida turas de Mariano Rubio , a propue sta del Centro de
Estudios Bilbili tanos y el A y untamiento de Calatayud y de Manuel Lahoz Valle,
a propuesta del Ateneo de Zaragoza (con el apo y o de 185 firm as). El Jurado
estuvo presidido por D. Vicente Bielza de Ory y compuesto por los vocales D.
José Hernánde z Muñoz, D. José Pascual de Quint o y de los Ríos, D. Ángel
Azpeitia Burgos y Dª. Ascensión Herná ndez Martínez, siendo secretario D.
Agustín Azaña L orenzo.
- Pascual Bl anco Piquero, 1998: por su consolidada tra y ectoria como artista fue
propuesto como candidato al premio por la R eal Academia de Nobl es y Bellas
Artes de San Luis y galardonado con él en 1998
156
en una sesión en la qu e se
contó con un Jurado pre sidido por D. Domingo Buesa Conde, Director General
de Cultura y Patrimonio, los vocales D. J uan Alfaro R amos, D. Ángel Azpeitia
Burgos y D. José L uis Pano Gracia, con el secre tario D. A gustín Azaña
Lorenzo.
157
Este J urado tuvo que elegir ent re otros artistas además de Pascual
Blanco, como por ejem plo Manuel La hoz Valle, propuesto por el Ate neo de
Zarag oza, Moni r, a petición de Urban Gall ery , y Mariano Rubio, que s ería el
ga lardonado en la siguiente convocatoria . La ent rega del premio tuvo lugar el
día 11 de diciembre en la ermita de Nuestra S eñora de la Fuente d e Muel, d entro
de un acto en homenaje a la fi gura de Antonio S aura y estuvo presidida por
Santiago L anzuela, Presidente también de la Comunidad por aquellas fechas.
158
- Mariano Rubio Martínez , 2000: en reconocimiento a tod a una tra yectoria
dedicada a la produc ción gráfica, obtuvo el premio Aragón -Go y a en la
modalidad de grabado en el año 2000, aunque ya había sido propuesto en
convocatoria s anteriores como la del año 1998, donde, s egún las actas del
Jurado, tras una p rimera votación en el a cto de elección d el pr emiado resultó un
empate de votos entre M ariano Rubio y Pascual Blanc o, aunque en un a segunda
ronda se aprobó por unanimidad otor ga r el Premio al segundo . En este
momento, R ubio fue pr opuesto por la Asociación de Artistas Plásticos Go y a
Aragón, po r la Asociació n Cultural Aula Taller de Grabado Salam andra y por el
Centro de Estudios Bilbilitanos, arg umentando ― un brillante historial reflejado
en sus muchas exposiciones nacionales e inte rnacionales, a reconocimiento de
su valer por los premio s y tí tulos que le han sido otorgados, así como su
dedicatoria a la investigación sobre el gra bado que ha cristalizado en el li bro
156
La co nvocatoria par a el año 19 98 p uede co nsu ltarse en el ―ORDEN d e 30 de enero de 1 998, d el
Departa men to d e Educación y Cultura, p or la que se co nvoca el p remio Ara gón -Goya 199 8 ‖, B.O.A.,
número 18, publicado 11 d e febrero de 1998, p. 634 .
157
La do cumentación sobre el Pre mio Aragón -Goya 19 98 me ha sido facilitada po r el Dr . D . José Luis
Pano Grac ia, profesor T itular del Departamento de Historia d el Arte de la Universidad de Zaragoza.
158
― Galardón. Pascual Blanco recibe hoy el Pre mio Aragón -Goy a‖ , Hera ldo de Aragón , 11 de diciembre
de 1 998, p.44. T ambién Eva García: ― El recuerdo de Saura marca el galardón a Pasc ual B lanco ‖, El
Periódico de Aragón , 12 de diciembre de 1 998, p 54.
91
Ayer y Hoy del Grabado y Sistemas de Estampación y en ot ras muchas
publicaciones y ponencias en con gresos. S on de destacar en el año pas ado, la
Exposición de su obra en el Consejo de Europa en Estrasbur go y h aber sido
seleccionado en la T rienal de Grabado en Craco via. El Gobie rno de Ar agón l e
concedió en el mismo año la Medalla al Mérito C ultural por su labor artíst ica y
de investi gación. ‖
159
Contó además con un total de 54 firmas de apo yo a su
candidatura . En lo que se refiere a la convocatoria del año 2000 el jurado fue
presidido por el Consejero de Cult ura y Tu rismo D. J avier Callizo Soneiro y
compuesto por los vocales D. Manuel Alcorlo Barre ro, D. Alfre do R omero
Santamaría, D. José L uis Pano Gracia y D. Ánge l Azpe itia B ur gos, s iendo
secre tario D. Agustín Azaña Lorenzo .
160
El año en que Mariano R ubio fue propuesto al Premi o Aragón -Goya de Gr abado
por segunda vez, la Real Academia de Bellas A rtes de San Luis apuntó como
candidato, por otro lado, al grabador Manuel Laho z Valle, a propuesta además
del Ateneo de Zarag oza, la Asociac ión de Artistas Plásticos Goy a y (defendido
por el académico de nú mero y representante del Departa mento de Historia del
Arte de la Universid ad de Zaragoza, D. José L uis Pano Gracia).
Desgraciadamente no pudo ser propuesto en posteriores candidaturas porque
falleció a lo largo de ese mi smo año 2000. De no haber sido así, contaríamos,
seguramente con su nom bre dent ro de la nómina de artistas p remiados con este
título por su incansable l abor dentro d el art e d el graba do prácticamente h asta el
final de su vida.
- José Manuel Broto Gimeno, 2002: por su amplia trayectoria adentro del mundo
de la gráfica no sorprende que fuera propuesto como candidato, a petici ón del
Ayuntamiento de Fuen detodos, para optar al premio A ragón-Go ya en la
modalidad de grabado que se concedió en el año 2002,
161
según consta
oficialmente, ― por su calidad en el campo del grabado y su amplia tra y e ctoria
artística ‖ .
162
En este año fueron también propuestos como candidatos Natalio
159
Según co nsta en docu mento fir mado por Agustín Sa nmiguel Ma teo con fec ha de 9 de marzo d e 1998
remitido al Con sejero de Cultura desde el Centro de Estud i os Bilbilitanos de la In stitución ― Fernando el
Católico ‖, sellad o con el Registro General de la Diputación General de Aragón el 12 de marzo de 1998
con entrada nº 27.083, que forma par te de la d ocum e ntació n sobre el Premio Aragón -Goya 199 8.
160
Puede consultarse en ― OR DEN de 27 de marzo de 2 000, del Departamento de Cultura y Turismo, por
la que se con voca el Premio Aragón -Go y a 20 00 ‖, B.O.A., número 41, publicado 7 de abril d e 2000, p .
2092.
161
La co nvocatoria de este año puede consultarse en ― OR DEN de 23 de s eptie mbre de 2002, del
Departa men to de C ultura y T urismo, por la que se co nvoca el P remio Aragón -Go ya 20 02 ‖, B.O.A.,
número 120 , publicado 9 de octu b re de 2 002, pp. 8351 -8352.
162
― Orden d e 28 de marzo d e 2 003, del Departamento de C ultura y T urismo, por la q ue se da publicidad
al Acu erdo de 2 5 de marzo d e 20 03, d el Gobier no de Aragó n, por el que se otorga el P remio ―A ra gón -
Go y a 2002 ‖ a Don Jo sé Manuel Broto Gim eno ‖, B.O.A., número 44, publicado 14 de abril de 2003, p.
4759.
92
Ba y o, desd e el Departamento de Historia del Arte de la Universidad de
Za ragoza y Jesús Fernández Barr io, desde el Ateneo de Zaragoza. El jurado
estuvo presidido por el C onsejero de Cultura y Turismo, D. J avier Callizo
Soneiro y compuesto por D. P edro Lapetra Bernardos, D. Ferna ndo Solsona
Motrel, Dª. Concepción Lomba Serrano, D. José Herná ndez Muñoz y D. Ángel
Azpeitia B ur gos como vocales. Actuó como secretario D. J osé L uis Sáe nz -
Benito Jiménez.
- Eduardo Ar ro yo, 2004: para la convoc atoria de 2004
163
fueron pr opuestos,
además de Edua rdo Arro y o por ini ciativa del A y u ntamiento de Fuendetodos,
Natalio Ba y o, como proposi ción de la Asociación Cult ural Rolde de Estudios
Aragone ses y Juan Genovés, como propuesta particular del Jurado. Éste e stuvo
presidido por D. J uan J osé Vázquez Casabona y compuesto por D .ª P ilar
Navarrete H ernández, D. Jaime Vicente Redón, D. J osé Hernández Muñoz, D.
Alfredo Romero Santamaría, D. J esús Manuel C á mara López, D. J osé Luis Pano
Gracia, Dª. Elena de Santiago Páez y Dª. Ana I sabel Herce San Mi guel, siendo
secre tario D. Marcos Castillo Monseg ur. Finalmente y po r reunión celebrada el
25 de febre ro de 2005 fue Eduardo Arro y o Rodríguez el que obtuvo el galardón
― por su poder como creador de imág enes con una libertad comprometida con un
mundo del que se convierte en su e xpresión artística. ‖
164
- Arnulf Rainer, 2006: la candidatura de este arti sta fue valorada tras haber
considerado las otras correspondientes ese año a Mariano Jarabo López, Antonio
Martínez L oz ano y Gonz alo Tena Brun. Así recibió el p remio Aragón Go y a
2006 en la modalidad de gr abado
165
en virtud de la propuesta formulada por el
Jurado, que valoró que ― su sólida trayectoria artí stica presenta una vincul ación
directa con Go ya por su sentido trágico de la ex istencia donde el dolor humano
se transmuta en una bellez a que estremece ‖ ,
166
se gún la decisión tomada el 28
de marzo de 2006. Est e jurado estuvo presidido por D. J uan J osé Vázquez
Casabona, viceconsejero de Educación, Cultura y Deporte y compuesto por Dña.
Pilar Naverrete Hernández, D. Jav ier Sauras Viñuales, D. J osé Luis Pano
Gracia, D. J osé L uis Borau Mo radell, D. Fernando Alvir a Banzo, Dña.
163
― O RDEN de 6 de octubr e de 2 004, del Departamento de Educación, Cultura y Dep orte, po r la que se
convoca el P remio Aragón -Go ya 2004 ‖, B.O.A., núm ero 125 , publicad o 22 de octubre d e 20 04, pp.
9.553-9. 554.
164
―DE CRET O 54 /2005, de 8 de marzo, del Go bierno de Aragón, p or el q ue se otorga e l P re m io Ara gón
Go y a 2004, B.O.A., número 38 , publicado 30 de m arzo de 2 005, artículo único, p . 4015.
165
Su convocato ria se encuentra en ― O RDEN d e 1 0 de o ctubre de 2005 , del Departamento de Educación
Cultura y Dep orte, por el que se convoca el P remio Aragón - Go y a 2 006 ‖, B.O.A., núm er o 126 , p ublicado
24 d e octubre de 2005, pp.1 2.689 -12.690.
166
― DEC RETO 1 02/2006, de 4 de ab ril, del Gobierno de Aragón, p or el q ue se otorga el Pre m io Aragón -
Go y a 2006 ‖, B.O.A., número 45, p ublicado 20 de abr il de 2006, artículo único, p. 4948 .
93
Concepción Lomba Serrano y Dña. Teresa Luesma Bartolomé como vo cales,
siendo secre tario D. Mar cos Castillo Monsegur .
Arnulf Rainer supone u n caso pe culiar en lo qu e se refiere al Pr emio Ara gón
Goya porque el año 2006 supuso una transición en lo que a la convocatoria se
refiere, ya qu e ésta com enzó a cambiar para terminar configurándose un pr emio
anual otorgado a pintura o a g rabado de manera i ndistint a, y sobr e todo, porque
por primera vez en la hist oria de este galardón el premiado fue un artista no
español y qu e tampoco reside en nu estro país (hay que recordar que a unque
Zachrisson nace en P anamá se encuentra en Esp aña desde 1961), lo que sienta
un precedente que supon e la int ernacionalización del citado premio, con l o que
desde entonces la amplitud de miras y la importancia de este título han ido en
ascenso. Sí es verdad que para lo que se refiere al g rabado esta nueva tendencia
no parece h aber sido positiva, pues desde el año 2006 esta especialidad artí stica
no ha sido premiada en ninguno de los galardones, pues en 2007 se entregó al
pintor J osé Hernández, en 2008 a la artista Louise Bourgeois ( con lo que la
escultura se abrió un h ueco también en est os premios) y e n 2009 al pintor
donostiarra Darío Villalb a, Fernando S inaga fue el g alardonado en 2010, y Juan
José Vera en la convocatoria de 2011 . Esperemos que el grabado vuelv a a ser
considerado de nu evo a través de la obra de algún artista en futuras edicion es de
los Premios Arag ón Go ya.
No podemos dejar de mencionar, en el caso aragonés, otro premio importante en
lo que al grabado se refiere que es el galardón ― Isabel de Arag ón‖ . Este premio,
heredero de los anteriores premios ― San J orge ‖ , procura la defensa del arte aragonés
desde su comienzo. En cuanto a la difusión y pro moción del grabado en estas tierras no
sería hasta la edición de 1997 cuando se inc orporara esta esp ecialidad entre las
convocatoria s n acidas desde la Diputación zaragozana, si bien desde entonces el arte del
grabado ha sido altamente considerado en estos premios , y a que como se decía en la
presentación del p remio de esa edición de 1997 ― esta edición ha in corporado novedades
con resp ecto a las ant eriores, a lguna de e llas tan ex itosas como la modalidad de
grabado, pues tanto la participación como la c alidad de las obras en esta primera
convocatoria hac en au gurar un prom etedor des arrollo de esta especialidad que, en
justicia, cabía al entar ‖ .
167
Además, desde el año 2000 se ha establecido un sistema
rotativo que focaliza cada convocatoria en una especialidad artística de manera qu e s e
han fijado diversos premi os que se otorgan de for ma alte rna a pintura, escultura e
instalaciones y , por últ imo, f otografía, infografía y gra bado, por lo cual se crea n ci clos
de tres años, uno para cada uno de los conjuntos de e specialidades mencionado.
167
XI Premio de Arte Sa nta Isabel d e A ragón, Reina d e Po rtugal, 1997 , [Palacio de Sástago del 11 al 27
de julio de 1997], Zaragoza, Dip utación de Zaragoza, 1997 , se extrae de la presentación de José Ignacio
Senao Gó m ez , Presidente d e la Diputación Pro vincial de Zarago za en esas fechas, si n paginar.
94
Hemos visto, por lo tanto, que la concentra ción de premios, galardones y
concursos relacionados con el grabado cont emporáne o han ex perimentado una
importante ascensión en los últimos años del sig lo XX y que, d e entr e las muchas
iniciativas que se han i do llevando a c abo no han sido pocas las que realmente h an
encontrado una continuidad digna de mención. Vemos cómo estos premios se reparten
por todo el territorio español pero no pod emos dejar de percibir qu e se mantienen
ciertas tendencias en lo que se refiere a los centros de importanc ia del grab ado que y a se
dieron en España a prin cipios del siglo XX y , por ello, los principales focos de interés
para estos galardones se encuentran en Mad rid, c omo no podría ser de otro modo, y en
Galicia, lugar de tradici ón en lo que se refiere a la difusión y defensa del arte del
grabado. En Ar agón las ini ciativas han sido t ambién mu y interesantes, como hemos
visto, y es ho y c entro de principal referencia para artistas dedicados al arte del grabado,
pues no son pocas las actividades que se están realizando con relación a esta
especialidad y, como hemos podido comprobar, el prestigio de los premios convoca do s
desde esta Comunidad ha quedado sobra damente demostrado.
Veamos también qué artistas del ámbito aragonés han estado presentes en estos
premios y concursos, especialmente en los más importantes:
CONCURSO/PREMIO
ARTISTA
AÑO
I Premio de gr abado
Ciudad de Borja
Mª Pilar Pinilla Sebastián
(artista seleccionado)
1996
Mª José Pérez Vicente
(artista seleccionado)
Pilar Catalán Lázaro
(artista seleccionado)
Nemesio Mata Gilette
(artista seleccionado)
Juan José Vera Ayuso
(artista seleccionado)
Mariano Rubio (artista
invitado)
II Bienal de Grabado
Ciudad de Borja
Hermógene s Pardos Ruiz
(accésit)
1998
Carlos Ag uilar Re y
(artista seleccionado)
Isabel B iscarri
Barandiarán (artista
seleccionado)
95
Mariano Castillo (artista
seleccionado)
María Cristina Gil I m az
(artista seleccionado)
Florenc io de Pedro
Herrera (artista
seleccionado)
Nemesio Mata Gilette
(artista seleccionado)
III Bienal de Grabado
Ciudad de Borja
Hermógene s Pardos Ruiz
(segundo pre mio)
2000
David Israel Pére z Aznar
(artista seleccionado)
Lina V ila García (artista
seleccionado)
Florenc io de Pedro
Herrera (seleccionado)
IV Bienal de Grabado
Ciudad de Borja
Mª Jesús Dolader
Carreras (artista
seleccionado)
2002
Dieg o Sáinz García
(artista seleccionado)
Florenc io de Pedro
Herrera (artista
seleccionado)
V Bienal de grabado
Ciudad de Borja
Julia Reig Za patel (artista
seleccionado)
2004
Carlos Sancho Gabasa
(artista seleccionado)
Nemesio Mata Gilette
(artista seleccionado)
Lina V ila García (artista
seleccionado)
VI Bienal de grabado
Ciudad de Borja
Pilar Sagarra Moor
(artista seleccionado)
2006
96
Mariano Castillo Garcés
(artista seleccionado)
VI Bienal de grabado
Ciudad de Borja
Orosia Satué Paules
(artista seleccionada)
2008
Alejandro Boloix Gil
(artita seleccionado)
Julia Reig Za pater
(artista seleccionado)
XI Prem io Santa Isabel
de Aragón, Reina de
Portugal 168
Isabel B iscarri (Mención
de Grabado)
1997
168
Co m o se ha mencionado en el texto a este certa m en ac uden ar tistas ara goneses (o que trab ajan en el
ámbito de la Comunidad ) de diversas espec ialidades. Vea m os c uáles han sido los selecc ionados en la
sección de grabad o en las distintas con vocatorias que han contado con esta especialidad :
- XI Premio de Arte San ta Isabel de Arag ón, Reina d e Portugal, 1997 , op . cit., 1997 : Alejandro
Boloix Gil, Tap a de caracoles y vino a buelo , p. 3 5, Florencio d e P edro Her rer a, En la C.D.E . ,
Premio d e Gr abado, p. 22, Isabel Biscarri B arandiarán, S ol y sombra (mediodía ) , Menc ión de
grabado p . 3 7, Mariano Castillo Garcés, Los deshered ados p. 38, David Navarro Bo rque,
Sarcoma , p. 39 , Andrés Navar ro Borque, Rev olución p. 40, Lina Vila García , Siete vidas, a ún…
p. 41 , Pilar Serrano Francés, Mandíb ula p. 42.
- XII Premio de Arte San ta I sabel de Aragón , Rein a de Portuga l, 1 998 , [Palacio de Sástago del 8
al 2 6 de j ulio d e 1 998], Zaragoza , Dip utación d e Zaragoza, 19 98: Vega R uiz Capellán, ― Vich os”
y Otros animales , p. 34, Isab el Biscarr i Barandiarán, Nadadores , Mención de Honor, p.35,
Gerardo García Ortín, Táctil, p.3 6, Mª Luisa Ro y o Mar tínez, Blan co, p.37, Esther d e la Varga
Sánchez, Espejo de barro , Premio d e Gr abado, p. 38, Lina Vila Gar cía, Una pa labra tu ya, p.39,
Cristina Herrer a Alda , Sin título , p .40, Mª Pilar Herr era Alda, Sin Título , p.41, An drés Navarr o
Borq ue, Bombéame bámbola, p.42 .
- XIII Premio de Arte Santa Isa bel d e Aragó n, Reina de Portugal 1999 , [Palacio de Sástago del 2 7
de julio al 29 d e agosto de 1999], Zaragoza, Diputación de Zaragoza, 1 999: José Prieto Martín,
Laberinto IV , p.4 4 , Vega Ruiz Capellán, Laberinto II I, p .45 , Óscar López Mo reno, S ombras,
p.46 , Dolores Escude Gil, Sin título, p.47 , Dio nisio Platel Platel, S in título, p.48 , Anton io J osé
Sediles Soriano , Fe de errata s, p. 49 , Mª Luisa Ro y o Martínez, Encu entro, Premio de grabado
― ex aequo ‖, p.50 , Alejandro Bolo ix Gil , Extracto d e puente, Premio de grabado ― ex aequo ‖, p .
51.
- XVI Premio de Arte Santa Isabel de Aragó n, Reina d e Po rt ugal 2002 , [P alacio de Sástago del 3
al 1 5 de septiem bre de 200 2] , Zaragoza, Diputació n d e Za ragoza, 2002: Premio esp ecial a un
artista menor d e 30 años p ara Carlos Sanc ho Gab asa, Sin tít u lo, pp. 31 -37, accésit a David Israel,
Diversas situa ciones , pp. 45 - 4 7, accésit a Lina Vila, Un ho mbre, un aman te, un h ijo (Tríptico
serie ― Elegía s ‖) , pp. 5 7-59 , Ma riano Castillo (selecc ionado) Los jo robado s d e la S eo, sin
103
Prem io Nacional d e
Grabado
Borja de Pedro (artista
seleccionado)
1996
Juan José Vera Ayuso
(artista seleccionado)
Prem io Nacional d e
Grabado
Natalio Bay o (artista
selecciona do)
1998
Prem io Nacional d e
Grabado
David Israel Pére z Aznar
(artista seleccionado)
2001
XXIII Prem io
Internacional de
Grabado “Carmen
Aroze na”
Mª José Pérez Vicente
(artista pre miado)
1995
XXVIII Prem io
Internacional de
Grabado “Carmen
Aroze na”
David Israel (a rtista
seleccionado)
2000
XXIX Premio
Internacional de
Grabado “Carmen
Aroze na”
David Israel (a rtista
seleccionado)
2001
XXX Premio
Internacional de
Grabado “Carmen
Aroze na”
David Israel (a rtista
seleccionado)
2002
XXXI Premio
Internacional de
Grabado “Carmen
Aroze na”
David Israel (a rtista
seleccionado)
2003
XXXII Prem io
Internacional de
Grabado “Carmen
Aroze na”
David Israel (a rtista
seleccionado)
2004
XXXIII Prem io
Internacional de
Grabado “Carmen
Aroze na”
David Israel (a rtista
seleccionado)
2005
104
Concursos Nacionales
1965: pintura,
escultura, arquitectura,
grabado, dibujo,
fotografía
Mariano Rubio Martínez
(artista seleccionado en
la sección de grabado)
1965
Concursos Nacionales
1969: pintura,
escultura, dibujo,
grabado, arquitectura,
literatura, m úsica,
fotografía
Alberto Duce
(seleccionado, sección de
grabado)
1969
Jesús Fernández Barr io
(seleccionado, gra bado)
Mariano Rubio Martínez
(seleccionado, gra bado)
Maite Ubide Sebastián
(seleccionada, secc ión de
grabado)
Concursos Nacionales
1971: pintura,
escultura, dibujo,
grabado, arquitectura,
literatura, m úsica,
fotografía
Carlos Barboza (artista
seleccionado en la
sección de graba do)
1971
Mariano Rubio (artista
seleccionado en la
sección de graba do)
Concursos Nacionales
1973: pintura,
escultura, dibujo,
grabado, arquitectura,
literatura, m úsica,
fotografía
Teresa Grasa J ordán
(artista seleccionado en
la sección de grabado)
1973
Concursos Nacionales
1975: pintura,
escultura, dibujo,
grabado, arquitectura,
fotografía
Francisco Borja de Pedro
(artista seleccionado en
la sección de grabado)
1975
Ibizagrafic 72
Abel Martín (artista
seleccionado)
1972
Mariano Rubio (artista
seleccionado)
Antonio Saura (artista
seleccionado)
105
Bienal de Ibiza
Carlos Barboza (artista
seleccionado)
1974
Álvaro Paricio (artista
seleccionado)
Antonio Saura (artista
seleccionado)
VII Bienal de Ibiza
Carlos Barboza (artista
seleccionada)
1976
VIII Bienal de Ibiza
Carlos Barboza (artista
seleccionada)
1978
I Premio de Gr abado,
Madrid, Fundación
Deutsche Stiftung
Rosario Sánchez
Hernampérez (artista
seleccionado)
1997
IV Prem io de Grabado
Máxim o Ra m os
Isabel B iscarri (artista
seleccionado)
1987
I Trienal de Arte
Gráfico. La estam pa
contemporáne a, Oviedo
Ana Aragüés (artista
seleccionada)
1995
Carlos Barboza
(artista seleccionado)
Natalio Bay o
(artista seleccionado)
Isabel B iscarri
(artista seleccionada)
Pascual Blanco
(artista seleccionado)
José Manuel Broto
(artista seleccionado)
Antonio Fernández
Molina
(artista seleccionado)
Teresa Grasa
(artista seleccionada)
Víctor Mira
(artista seleccionado)
106
Mariano Rubio
(artista seleccionado)
Antonio Saura
(artista seleccionado)
Maite Ubide
(artista seleccionada)
II Trienal de Arte
Gráfico. La estam pa
contemporáne a, Oviedo
Natalio Bay o
(artista seleccionado)
1998
Pascual Blanco
(artista seleccionado)
José Manuel Broto
(artista seleccionado)
Mª Cristina Gil I maz
(artista seleccionada)
Víctor Mira
(artista seleccionado)
Borja de Pedro
(artista seleccionado)
Mariano Rubio
(artista seleccionado)
Antonio Saura
(artista seleccionado)
Lina V i la
(artista seleccionada)
III Trienal de Arte
Gráfico. La estam pa
contemporáne a, Oviedo
Katia Acín
(artista seleccionada)
2002
Natalio Bay o
(artista seleccionado)
José Manuel Broto
(artista seleccionado)
Pilar Catalán
(artista seleccionada)
Julia Dorado
(artista seleccionada)
107
Mª Cristina Gil I maz
(artista seleccionada)
Víctor Mira
(artista seleccionado)
Borja de Pedro
(artista seleccionado)
Mariano Rubio
(artista seleccionado)
VI Bienal de Huesca:
obra gráfica, Huesca
La Hermandad Pictórica
(artistas seleccionados)
1985
Pablo Serrano (artista
seleccionado)
Alicia Vela (artista
seleccionada)
Prem io Aragón Goya
(modalidad de grabado)
Pascual Blanco Piquero
1998
Mariano Rubio Martínez
2000
José Manuel Broto
Gimeno
2002
Eduardo Arroyo
2004
Arnulf Rainer
2006
Como se puede ver en este cuadro la presencia d e los gra b adores ara goneses no
ha sido escasa en los últimos años en la gran dive rsidad de premios y concursos que se
han convocado en todo e l t erritorio n acional. Cierto es que no han sido mu chos los que
han obtenido los primer os premios , pero casi todos los certámenes convocados en el
último cuarto de si glo relacionados con el grabado en Españ a h an contado con
participación d e artistas de origen aragonés, por l o cual podemos concluir que el trabajo
de estos autores se ha visto reconoc ido en los círculos oficiales especializados en
grabado y , po r lo tanto, debería s er consid erado a la hora de estudiar la situación del
grabado español a ctual, lo qu e hace que el estudio de este arte en lo que a Aragón se
refiere necesite d e una contextualización más amplia, pues su difusión así l o es. P or este
motivo el estudio del grabado z aragozano del si glo XX , y por extensión del aragonés,
debe basarse en un estu dio previo de l a sit uación vivi da por este arte en E spaña y d ebe
servir para poner en su just o valor a esta manifestación y a los artistas que a ella se
dedican e n esta Comunidad.
108
No pode mos olvidar menc ionar, aunque no se trate de un pre mi o ni de un
concurso, la celebración anual de l a Feria Estampa que tiene lu ga r en Madrid cada vez
con ma yor éxito de público y d e pa rticipantes. S e trata esta de una feria de carácter
comercial pero sirve tam bién para estar al día de las novedades que tienen lugar en el
ca mpo del gra b ado y que da la oportunidad a artistas consag rados, pero también
noveles, de mostrar sus trabajos gráficos con tot al libertad en un escaparate de calidad ,
se trata de una feria en la que el papel es realmente el protagonista. Estampa nace en lo s
años ochenta, gracias a las conversaciones de u n grupo d e personas vinculadas a la
ge stión d e la Bienal d e I biz a, si bien no encontramos su p rimera edición hasta
comienzos de los años noventa (el 5 d e noviem bre de 1993 ). Nació por tanto con la
vocación de se r una muestra anual dedi cada a las a rtes de la estampación y a los
múltiples. Ha cambiado varias veces de sede (el Palacio de Velázquez en el parque del
Retiro, desde 1995 en el edificio del antiguo Mi nisterio de Educac i ón y Cultura, desde
1998 en la C asa de C ampo de Madrid y desde 2007 en IFEMA) pero ha mantenido
intacto su espíritu in icial. Es el mejor encue ntro de carácter int ernacional pa ra la
contemplación y compra de o bra gráfica en España y h a llegado a ser la feria más
importante en cuanto a visit antes, participantes y venta de las que sobre esta
especialidad s e celebran en toda Europ a. La parti cipación aragonesa en esta feria ha
estado presente desde el primer momento, y ten iendo en cuenta la im portancia qu e,
como decimos, presenta, se trata de un dato a considerar. Veamos ahora, a través del
siguiente cuadro, cómo ha sido esta participació n a lo largo de algunas d e sus diversas
ediciones (desde que encontramos presencia de ar tistas arag oneses y hasta la fec ha en la
que iniciamos nuestro estudio):
AÑO
ARTISTAS
EXPOSITORES
OTROS
Estampa: III
edición salón
internacional del
grabado y
ediciones de arte
contemporáneo ,
[del 7 al 12 de
noviembre, Salas
del Antiguo Museo
Español de Arte
Contemporáneo]
1995
- Antonio Saura
- Pablo Serrano
- José Manuel
Broto
109
Estampa: IV
edición salón
internacional del
grabado y
ediciones de arte
contemporáneo ,
[del 1 al 10 de
noviembre, Salas
del Antiguo Museo
Español de Arte
Contemporáneo]
1996
- Eva Armisén
- Ignac io Fortún
- Borja de Pedr o
- Antonio Saura
- L ina Vila
- Consorcio Goya
Fuende todos
Estampa: V
edición salón
internacional del
grabado y
ediciones de arte
contemporáneo ,
[del 12 al 16 de
noviembre , salas
del Antiguo Museo
Español de Arte
Contemporáneo,
Avda, Juan de
Herrera s/n] 1997
- José Manuel
Broto
- Alberto Duce
- Ignac io Fortún
- Antonio Saura
- Pablo Serrano
- L ina V ila
Estampa: VI salón
internacional del
grabado y
ediciones de arte
contemporáneo ,
[del 5 al 9 de
noviembre ,
recinto ferial ca s a
de Campo] 1998
- Eva Armisén
- José Manuel
Br oto
- Nemesio Mata
- Víctor Mira
- Antonio Saura
- L ina Vila
Estampa: VII
edición salón
internacional del
grabado y
ediciones de arte
contemporáneo ,
[del 5 al 9 de
noviembre , ca sa
de Campo] 1999
- José Manuel
Broto
- Víctor Mira
- Antonio Saura
- Pablo Serrano
- L ina Vila
- Manuel Viola
- Taller Rita Luna ,
Directora Patricia,
taller dedica do
desde 1994 a la
enseñanza de l
grabado, dibujo y
pintura.
- Exposición
― Antonio Saura.
L’odeur de la
sainte té‖ Serie de
ag uafuertes y
dibujos realizados
a partir de
antigua s
fotografía s . 169
169
Antonio Saura. L’od eur de la sainteté: ― Serie de aguafuertes y dibujo s real izados a partir d e antiguas
fotografías guard adas en secretos y a morosos archivos. Complace ncia e n el her m o so c uerpo abier to y
tratamiento feroz del libidinoso m o nstruo co m o si se tratara de un minotauro zafio y co rnudo, de aquí su
cretense e hispá nica, más que francesa, presencia. Rap to de Europa en su sillón de sabina, pero también
110
Estampa: VIII
edición salón
internacional del
grabado y
ediciones de arte
contemporáneo ,
[recinto feria l Casa
de Campo] 2000
- Natalio Bayo
- Cristina Gil
Imaz
- Ignac io Fortún
- David Israel
- Antonio Saura
Estampa: IX
edición salón
internacional del
grabado y
ediciones de arte
contemporáneo ,
Madrid, Fundación
Actilibre, 2001
- Ana Aragüé s
- Eva Armisén
- Natalio Bayo
- José Manuel
Broto
- Pilar Catalán
- David Israel
- Víctor Mira
- Antonio Saura
- Pablo Serrano
- L ina Vila
- Stanpa
Asociación
Cultural, dirigida
por Pilar Catalán,
Entre los artistas
que prese nta ha y
obra de Pilar
Catalán, Ana
Aragüé s, Silvia
Pagliano y L ina
Vila
Estampa: X
edición salón
internacional del
grabado y
ediciones de arte
contemporáneo ,
[del 6 al 10 de
noviembre] 2002
- Eva Armisén
- José Manuel
Broto
- Pilar Catalán
- Víctor Mira
- Antonio Saura
- Pablo Serrano
- L ina Vila
-Stanpa,
Asociación
Cultural, fundada
en 1993 para la
promoción y
difusión del arte
gráfico con el
siguiente hilo
conductor ― Del
grabado
tradicional a las
nuevas
tecnolog ía s‖ ,
presentó obra de
Ana Aragüés,
Lina V ila, Pilar
Catalán y S ilvia
Pagliano e ntre
otras.
- En la Casa de
Velázquez, junto a
otras artistas,
pudo verse la obra
de L ina Vila: unas
radiografías con
punta seca y luz
tituladas Elegías .
- La F undación
Antonio Pérez,
presentó obra de
Antonio Saura.
continencia e n cuanto a las for mas, d ada la f uerte tentación de transformar la irreverente p arej a en deidad
india de múltiples brazo s pulposo s rodeando sin fin, co mo u na hélice , la s nal gas rotu ndas y tersa s de la
diosa. Serie sexuada, i mposiblemente er ótica. ‖ T exto de Antonio Saura del libro Note book , repr oducido
en Anton io S aura: Exposición antológica 1948 -1980 , Mad rid y Barce lona, Direcció n Gener al del
Patrimonio Artístico, Archivo s y Museos, 1 980, p.52 .
111
Estampa: XI
edición salón
internacional del
grabado y
ediciones de arte
contemporáneo ,
[del 26 al 30 de
noviembre] 2003
- Katia Ac ín
- Eva Armisén
- Pascual Blanco
- José Manuel
Broto
- David Israel
- Víctor Mira
- Antonio Saura
- Consorcio Goya
Fuende todos
- La Colecc ión de
Obra Gráfica del
Museo Municipal
de Arte
Contemporáneo
de Madrid, se
expuso obra de
Salvador Victoria
( Cosmogonía,
serigrafía, 1988)
Estampa: X II
edición salón
internacional del
grabado y
ediciones de arte
contemporáneo ,
[del 25 al 29 de
noviembre,] 2004
- Katia Ac ín
- Eva Armisén
- José Manuel
Broto
- Víctor Mira
- Antonio Saura
- Pablo Serrano
- Consorcio Goya
Fuende todos
Estampa: XIII
edición salón
internacional del
grabado y
ediciones de arte
contemporáneo ,
[del 09 al 13 de
noviembre] 2005
- Eva Armisén
- Natalio Bayo.
- David Israel
- Antonio Saura
- Pablo Serrano
- Manuel Viola
- Consorcio Goya
Fuende todos
- Cara y cruz,
Ayuntamiento d e
Madrid. Área de
las Artes., Museo
Municipal de Arte
Contemporáneo
de Madrid, en la
que se mostró la
carpe ta de 6
litografías de El
Paso editada en
1960 L’Attico de
Roma en la que
participaron
Canogar, Chirino,
Millares, Rivera,
Saura y Viola y
que se trata de la
última obra
gráfica que c omo
grupo rea lizó El
Paso antes de su
disolución.
112
Estampa: XIV
edición salón
internacional del
grabado y
ediciones de arte
contemporáneo ,
[del 30 de
noviembre al 4 de
diciembre] 2006
- Katia Ac ín
- Eva Armisén
- Víctor Mira
- Antonio Saura
- Pablo Serrano
Se celebr ó la
exposición En
Blanco y Negro,
organizada por e l
Museo Municipal
de Arte
Contemporáneo
de Madrid, en la
que se pudo ver
obra de Antonio
Saura
Continuando este repaso por la situación del grabado aragon és del siglo XX en
el contexto nacional no podemos dejar de mencionar algunas de las ex posiciones que
mayor tr ascendencia han tenido en los últ imos años en lo que al arte de la gráfica s e
refiere. Así, por ejemplo, e n la y a mencionada exposición de Goya y el grabado
español
170
de 1952 s e recogi ó obra d e Manuel Lahoz. En 1968 y 1969, respecti vamente,
contamos con la obra de Álvaro Paricio en Jóven es maestros de la estampa de hoy , l a de
Mariano R ubio en la 1ª Muestra Internacional de Grabado y Litografía Barce lona
171
y
en la muestra que se conoció como Goya y Picasso en el Grabado español , celebrada e n
1973,
172
se reunió obra de artistas ar agonese s como Salvador Victoria, Antonio Saura y
Mariano Rubio. Al año siguiente, en 1974, en la I Bienal Internacional de Obra Gráfica
y Arte Seriado de Se govia
173
se mostraron trabajos de Antonio Saura y Salvador
Victoria y en 1975 s e pres entó obr a de Abel Martín en Grabado Español
Contemporáneo .
174
Algo antes ya se habí a vist o la obra de Mariano Rubio y de Álvaro
170
E. Lafuente Ferrar i, Goya y el Grab ado Españ ol , siglos XVIII, XIX y XX , op. cit. , 1952 do nde se
expusieron las o bras de Manuel Lahoz Valle Riglos (Fantasía ) , Confusión y E stampa d e la P asión , tres
aguafuertes, en p. 4 1.
171
Jóvenes maestros de la estampa de hoy , [exposición celeb rada en la Sala de Santa Catalina del Ateneo
de Madrid en d iciembre], Madrid, P ublicaciones Españolas, 1 968 y 1ª Muestra Interna cional de Grabado
y Lito grafía Barcelona , [del 5 al 20 de noviembre d e 1 969 en las sala s d e expo siciones d e Ates Aplicadas
y O ficios Artísticos, r ecinto d el anti gu o Hospital de la Santa Cruz, C/ Car men 47], Bar celona, talleres
Gráficos del Ho gar, 1969 .
172
Goya y Picasso en el grab ado español op. cit. , 1973. Allí pudiero n conte m p larse las obras:
- Mariano Rubio, El comien zo , xilografía, ag uafuerte y resi na co n recortes, 1 969. El Di os Sol,
aguafuerte y resina con relie ves en colo r, pp. 198 ,122 y 1 23.
- Antonio Saura, Retrato ima ginario , serigrafía a co lor, y d os o bras Sin título , aguafuerte y resina,
pp.1 98, 124-126.
- Salvador Victoria, Sin título , serigrafía a color, y Sin título, s erigrafía a color . pp.199, 136 y 137.
173
I Biena l Internacional de Obra Gráfica y Arte Seriad o , op. cit., 1 974.
174
Grabad o Español Contempo ráneo , Ma drid, Comisaría Nacional de Museos Y Exposiciones,
Dirección General de P atrimonio Artístico y Cultural, M inisterio de Educación y Ciencia, 1975 [en
colabo ración con la Galería Seiquer de Mad rid].
119
En cuanto a la colección de estampas d e la Uni versidad
192
podemos decir que
contiene, en su ma yor ía, trabajos de aquellos que en al gún momento fu eron alumnos de
la instit ución madrileña o estuvieron vinculados a ella de algún modo , si bien en ella no
faltan obras del gran Francisco de Go y a. Entre los nombres que destaca n podemos
mencionar a Ca rlos Barboza, Teresa Grasa, Álv aro P aricio Latasa y Jes ús Fernández
Barrio. Este gabinete conti ene los siguientes trabajos de artistas de orig en aragonés:
CATÁLOGO
OBRAS
Gabinete de grabados.
Departamento de D ibujo I
(Dibujo. Grabado).
Catálogo (I) , Madrid,
Universidad Complutense
de Madrid, Faculta d de
Bellas Ar tes, 2000.
- Carlos Barboza Varga s , 35 trabajos fechados
entre 1970-74, de los cuales algunos títulos son
Pedir, Angustia, Desconocido, Aceitunera,
Pareja, Sueños, Grupo, Ceremonia, Pasapuré y
bolsa, Maleta, Fáb ula, Paternidad, ,
Maternidad, A, Aj, M, Siglo XVIII, Eros,
Proyección, Dolor, De sintegrarse, Tiempo,
Grupo., Banco y m esa, Líder, Niños, Grupo II,
Reunión Grupo , realizados siempre con técnicas
calcográficas
- Yolanda Ellacuría García , que nace en
Zarag oza en 1967 y pertenece a la Asociación
de Artistas Plásticos Go ya Aragón en la sección
de grabado. Aporta tres obras sin titular de
1989-1990, realizadas con la técnica del
carbor úndum.
- Jesús Fernández Barrio (Zarag oza 1921), Los
multifaces, aguafuerte y barniz blando, 1987.
- Cristina Franco Gay , (Sabiñánigo), Sin tí tulo ,
ag uafuerte y ba rniz blando, 1980.
- Teresa Grasa Jordán , (Z aragoza 1945), 6
obras de las que destacan algunos títulos como:
Puerta II, Horizonte fantástico, Tomill o, Flores,
Frutero, obras entre 1970-74, son tr abajos
calcográfic os.
- Roberto L’Hotellerie , (Jaca 1963), del que se
recoge n dos obr as, Sin título y Paisaje , 1985,
ag uafuerte s.
- Victor ia Nicolás Tambo ( Za r agoza 1944), de la
que se conserva un aguafuerte y aguatinta Sin
Título , 1980-83.
192
Coca Gar rido (Dir.), Gabinete de grab ados. Departamento d e Dibujo I (Dibujo. Grabado). Catálogo
(I), (II) y (III) , Mad rid, Universidad Complutense de Madrid , Facultad de B ellas Artes, 200 0, 20 02, 2006
(respectiva m e nte para I, II y III). El p royecto de ―Catal ogació n y Clasi ficación de la colección de
estampas par a la for m ació n de un gabi nete de Grabad os ‖ comenzó d esde la U CM en 1 998 -99 bajo la
dirección d e Coca Gar rido con la colab oración d e J osé Luis Alfonso Gar cía y de Álvaro Paricio Latasa.
Se trata de una colección que ar ranca más o menos e n 1970.
120
- Álvaro Paricio Latasa (Ojos Negros, Teruel,
1938), del que se conservan tres obr as de
grabado calcográfic o de entre1965 y 19 66.
Gabinete de grabados.
Departamento de D ibujo I
(Dibujo. Grabado).
Catálogo (II) , Madrid,
Universidad Complutense
de Madrid, Faculta d de
Bellas Ar tes, 2002.
- Carlos B arboza , Maternidad , aguafuerte y
ag uatinta, 1971, P edir , ag u afuerte, aguatinta y
barniz blando, 1970 y Sigl o XVII , aguafuerte y
ag uatinta, 1970.
- José Manuel Falcón Pérez , (Zaragoza, 1938 ),
Sin Título , aguatinta, 1971.
- Teresa Grasa , de la que se recogen varios
trabajos calcográficos de entre 1972 y 1974 ,
entre l os que destacan tí tulos como Evocación,
Puerta I, Pareja, Aliados y Tomillo .
- Sara Nicolás Albalad ( Z aragoza 1932), Sin
título , aguafuerte y a g uatinta, 1985.
- Victor ia Nicolás Tambo ( Za r agoza 1944), de la
que se pre sentan hasta cuatro traba jos entre
calcografía y litogra fía.
- Rosario Sánchez He rnán dez (Calata y ud,
1964), Sin título , aguafuerte, a guatinta y velo ,
sin fecha r.
Gabinete de grabados.
Departamento de D ibujo I
(Dibujo. Grabado).
Catálogo (III) , Madrid,
Universidad Complutense
de Madrid, Faculta d de
Bellas Ar t es, 2006.
- Elisa Arguilé Martínez (Zaragoza 1972), Sin
título , aguafuerte y velo, 1994
- Carlos B arboza, varios trabajos (hast a 13
estampas) entre los que destacan Grupo I, Rea,
Salto, Niños, Diál ogo, Viejo, Signo,
Desintegración, Señor es de Casti lla, Judas,
Caída, Grupo, Mujer . Son g r abados
calcográfic os de entre 1970-72.
- Yolanda Ellacuría Gar cía (Zaragoza, 1967) ,
Sin títul o , aguafue rt e, aguatinta, barniz blando,
sin fecha r.
- José Manuel Falcón Pérez , (Zaragoza 1938 ),
Sin título , aguatinta y azúcar, 1972
- Teresa Grasa , hasta c uatro estampas cu y os
títulos son Puerta II, Señora, Cesta de mimbre y
Casa , grabados calcográficos de entre 1972-74.
- Sara Nicolás Albalad , 3 obras sin título,
grabado calcog ráfico, 1984-85.
- Victor ia Nicolás Tambo , 3 trab ajos sin tí tulo,
grabado calcog ráfico, 1983.
- Marc o Antonio P alacios , (Huesca 1943) , dos
obras sin título, gra bado calcog ráfico, sin f echar.
121
En lo que se refie re al M useo del Grabado Español Contemporáneo de Marbella
conviene destacar que en fechas r ecientes se ce lebró un a muestr a con diferentes
propuestas gráficas de artist as que mantení an r elación con Aragón, lo q ue de nuevo
contribuiría a posicionar este arte aragonés en el panorama nacional.
193
Vemos así co n
este repaso por concur sos, certámenes, exposiciones y c olecciones repartidas por el
territorio español, por lo tanto, que la situación vivida por el grabado aragonés dur ante
el siglo XX en el conte xto nacional no ha sido nada desd eñable, al go que, de nu evo,
justifica el estudio de est e arte en el ámbito de nue stra Comunidad para poder definir de
forma precisa c uál ha sid o su tray e ctoria y trascendencia a lo largo de e sa centuria.
1.4.- La situación de los grabadores aragoneses durante el siglo XX: enseñanza
oficial y consideración del grabado
En este apartado pretendemos analizar l a enseñanza oficial de las B ellas Artes en
Zarag oza a lo largo d el siglo XX, centrándonos en el tema del grabado dentro del
conjunto de las artes gráficas para intentar así en tender cual fu e la situación que vivió
esta especialidad a rtística en nuest ra tierra dur ante toda la centuria y valorar, po r lo
tanto después, en su justa medida los logros alcanzados . P ara ello, obli ga tori amente,
debemos estudiar la hist oria de la Escuela de A rte de Zaragoza, vista a través de los
distintos programas doce ntes asumidos desde su crea ción en 1895, así com o abordar el
estudio de la enseñanza del grabado y las arte s gráficas en dicha institución. Dicho lo
cual, es sabido que a pri ncipios del siglo XX eran pocos los artistas z arag oz anos que
demostraban un claro interés por el grabado, y además no encontramos ninguno
dedicado de forma pl ena a esta disciplina artística, siendo ésta una situación que no deja
de sorpre ndernos, pues el grabado no sólo tenía en aque l mom ento una evidente
consideración plástica, sino que Z aragoza contaba con la figura de Francisco de Go y a
entre sus referentes: todo un hito en este a partado artísti co, así como en tantos otros.
De hecho, y para el estudio de la situación de la enseñanza artística en la ciudad
de Zaragoza, nos hemos tenido que remontar al siglo XV III, como veremos a
continuación, con la idea de contextualiz ar lo que había su cedido con anterioridad a la
creación de la Escuela d e Artes y Oficios (1895). En los inicios del siglo XX, la capital
aragone sa experimentó una serie de cambios que afectaron tanto a su población como a
su urbanismo,
194
y en este contex to de desarrollo en que vivía la ciud ad, la cult ura y las
193
Ricard o Ostalé y Paco Si món (Coords.) , Ara góngráfica14. Obra de artistas a ragoneses , [d el 4 de
noviembre de 2004 al 7 de enero de 20 05], Marbella (Má laga), Museo del Grab ad o Español
Contemporáneo, 2 004. Se presentó obra de P atricia Albájar, José Manuel Bro to, Pepe Cerdá, A . F.
Molina, I gnacio Fortún, Jorge Gay, Eduardo Labord a, Luis Mar co, I gnacio Mayayo, Vicente Pascual,
Paco Sim ó n, Alicia Vela y Pilar Viviente.
194
Una visión panor ámica de la situación de Zaragoza a fin ale s del siglo XIX puede co nsultarse en Elo y
Fernández Clemente, ―Z ara goza en torno a 1 895 ‖, en Cristina Gi ménez Navarro ( Coms.), Centen ario de
122
artes fueron también en aumento, lo que provocó una serie d e demandas que debe rían
ser respondidas por l as i nstituciones locales. En el caso del arte, toda esta efervescencia
y a se venía g estando desde fin ales del siglo XVIII, lo que se materializaría e n la
creación de la R eal Academia de las Tres Nobles Artes de San Luis (1792), y t ambién
en eventos ex positivos celebrados a lo largo del siglo X I X, como la Ex posición
Aragone sa de 1868 qu e sirvió de modelo y pretexto par a la celebración de la Exposi ción
Hispano-Francesa de 1908, en la que Zarag oza se convirtió en sede de u na celebración
de carácter internacional. No es de ex trañar, por lo tanto, que surgieran esas necesidades
de las que hablábamos antes, sobre todo en materia de docencia artística, que requerían
de la cr eac ión de una infraestructura que aunase las fuerzas para una correcta formación
de las nuevas generaciones.
Por otro lado, pode mos dec ir que las inquietudes artísticas también habían
evolucionado notabl emente, a la v ez que nuevas prácticas comenzaban a considerarse
como importantes más allá de la pintura y l a escultura, aunque en un principio más que
como actividades creativas se valoraran como oficios ex istentes y necesarios, como es
el caso d e los grabadores, si bien es cierto que, como h emos po dido analizar
anteriormente, a comienzos del siglo XX esta sit uación comenzaría a cambiar
lentamente. Poco a poco, estas actividades s e irían haciendo un huec o en las
exposiciones y en las val oraciones críticas del momento, ini ciando el camino que
emprendería este arte hasta ser considera d o como una forma de expresión
independiente, más a llá de una herramienta para la reproducción de obras artísticas.
Dentro de este contexto, la creación de la Escuela de Artes y Oficios de
Zarag oza pretendió cubrir las nece sidades de for mación artística de la población, dando
carácter oficial a un pro grama y aunando criteri o s para conseguir la cr eación de unos
profesionales que tuvi eran tanto una base práctica como una fundamentación teórico -
artística. La Escu ela contó con un edificio diseñado específicamente pa ra el fin para el
que se había pensado dentro de los proy e ctos de edificios permanentes concebidos con
motivo de la Exposición Hispano-Francesa. En torno a esta Escue la se fueron
reuniendo, a lo lar go de la primera mitad d el siglo XX, todos los proyectos d e
enseñanza artística dise minados por la ciudad. Por tanto, la concepción y cre a ción de la
Escuela supuso un motor de desarrollo en sí mismo, abarcando los camp os del arte, los
oficios, la educación, la arquitectura, el urbanismo y , en definitiva, la cultura de nuestra
ciudad.
Por lo que respecta al arte del gra bado, ha y que decir que la enseñanza oficial
tardaría muchos años en alcanzar su regulación definitiva, aunque sí que hubo algunos
reductos relacionados con las artes gráficas en la enseñanza de la nueva Escu ela a
la Escuela de Artes y Ofici os 1895 -199 5 , [exposición celebrad a entre el 9 noviemb re y el 18 de
dicie m b re de 1 995], Zaragoza, Escuela de Arte de Zaragoza, 199 5, pp.15 - 21.
123
comienzos de su andadura, e incluso al gunos int ent os desde mediados del siglo X X.
Precisamente esta caren cia de formación oficial, en especial si tenemos en cuenta que
era una materia artística que comenzaba a configurarse como una pr áctica aceptada y
valorada dentro del mundo del arte, supuso un condicionamiento para los artistas
aragone ses que sint ieron curiosidad e inqui etud por acercarse al mundo del grabado y
que tuvieron que recurrir a la formación autodidacta o a la emigración fue ra de nuestras
frontera s, en espec ial a B arc elona o a Madrid, al s er dos ciud ades en las que sí que había
una infr aestruc tura que l es permitía inici ar su carrera en esta especialidad . Es por esta
situación que no encontramos numerosos grabadores en la hist oria artística de Aragón a
lo largo de la primera mitad siglo XX, sino que má s bien nos topamos con pintores que
en determinados momentos de su vida d eciden hacer alguna incursión en el mundo del
grabado, siendo ilustrativos las figur as de F rancisco Marín Bagüés y de Ramón Acín,
que no pudieron contar con unos estudios aca démicos en nuestra ciudad.
La Historia del Grabado en Zaragoza, y por extensión la del resto de Arag ón,
está supeditada a la carencia de enseñanz a oficial de esta materia artística, y de ahí que
la biografía y carrera de nuestros artistas se ha y a visto cond icionada por ese
incomprensible vacío. Resulta por ello inevitable y ne cesario el realizar un estudio en
profundidad sobre la enseñanza artística oficial en la Z a ragoza del siglo XX, que
prepare el cont exto histórico y so cial para poder comprender después la v ida y obr a de
grandes artistas que se han dedic ado al mundo de la gráfica. P ara ello realizamos un
exhaustivo vaciado documental del Archivo conservado en la actual Escuela de Arte, en
vista de que era l a única instit ución oficial de la enseñanza a rtís tica en Zarag oza en lo s
comienzos del siglo XX.
A través de esta investigación recopilamos da tos sobre todo lo referente a los
antece dentes de su cre a ción, a las condiciones de esta funda ción, así como a los
programas docentes de ca da una de las etapas de la institución, a nalizando las
asigna turas, los contenidos, el profesorado y pr ocurando ex plicitar las causas de l as
care ncias de formación ex istentes, así como de los motivos conducentes a la inclusión
de nuevas materias. En e l Archivo revisamos además t odos los expedientes de alumnos
conserva dos, tanto de la etapa fundacional e histórica como de la más reciente, en busca
de la posible informació n exist ente sobre alumnos vinculados, de alguna manera, con
las artes gráficas. Para ello establecimos tres cas os posibles de relación que debían ser
analizados: los alumnos que manifestaban en los impresos de matrícula s er grabadores o
quererse formar para este oficio; aquellos expedientes en los que se demostraba el deseo
de matrícula en alguna de las asignaturas relacionadas con las artes gráficas que se
fueron desempeñando en la Escue la, y, por último, los expedientes hallados en el
Archivo y pertenecientes a artistas con dedi cac ión reconocida al grabado en la Zaragoza
del siglo XX. Asimismo, tuvimos acceso a lo s documentos relativos a la Escuela de
Bellas Artes d e Zaragoza, ante rior a la Escu ela de Artes y Oficios, y tam bién a los
124
fondos anti guos de su bibliot eca , ent re los que pudimos encontrar varios libros
relacionados con el gra b ado y las artes gráficas de reprodu cción que aseguraban cierta
dedicac ión a la materia dentro de las funciones docentes de la Esc uela. Una vez
estudiado todo el Archivo, realizamos un e squema completo de la organización y
contenido del mi smo para entregar a su responsable dentro d e la inst itución, tratando así
de fac ilitar las futuras consul tas de la doc umentación .
1.4.1.- La creación de la Escuela de Arte s y Oficios
La Es cuela de A rtes y Oficios de Zaragoza se cre ó en el año 1894 dentro de un
contexto social que demandaba la ex istencia de una enseñanza artística que fuera
exhaustiva y profesional. Los deseos por fundar una escuela se venían gestando desde
la década de los años ochenta
195
, aunque no fue hasta 1895 cuando comenzó en realida d
su andadura docente, dando lugar a la que todav ía ho y s e conoc e bajo la denominación
de Escuela de Arte de Zarag oza. Desde su época fundacional han sido muchas las
transformaciones experim entada s por esta institución, así como los cambios
concernientes a su profesorado y plan es de estudios. De hecho para comprender la
verdadera dimensión de la Escuela que ha llegado hasta nosotros, resulta
imprescindible analizar los asuntos referidos a su creación dentro del contexto social en
el que se encontraba Zaragoza en las postrimerías del siglo XIX. Para ello e s necesario
analizar los precedentes existentes en la ciudad en lo que se refiere a las enseñanzas
artísticas oficiales, y asimism o es preciso estudiar los antecedentes que co nducirían a la
creación de la Escuela d e Artes y O ficios. En realidad, la necesid ad de una institución
de esas características estaba en las mentes de la s principales autoridad es zaragozanas
desde finales de los años setenta, aunque los tr abajos no comenzarían a tomar visos de
prosperidad hasta 1894, fecha en la que se empezaron a mate rializar los esfuerzos que
conducirían a la creació n de la Escuela —por R . D. de 11 de julio de 1894 —, y cu y o
primer cur so no comenza ría oficialmente hasta el 17 de octubre del año si guiente.
Es importante incidir también en ese contexto sociocultural al q ue nos
referíamos más arriba para valorar adecuadamente los esfuerzos realizados en la ciudad
para conseguir llevar a buen término la creación de la Es cuela de Artes y Oficios, y es
que desde mediados d el siglo X IX se v enía desarrollando en Europa un inter esante
movimiento que fue vital a la hora d e la r enovación de las enseñanzas artística s. Nos
referimos al movimiento que es conocido con el nombre de Arts and Crafts , que fue
195
Ver [A]rchivo de la [E] scuela de [A]rte de [Z]aragoza, Caja L - 2 Exped ientes, acuerdo s y órd enes p ara
la creación de La Escu ela de A rtes , d ossier XIII , ― Í ndice Cronoló gico de los pr incipales hec hos
conducentes a la creació n de la Escuela d e Artes y O ficios ‖, p. 28 . E n Apéndice Documental I ―L a
Escuela de Arte y la ense ñanza p ública de ar te d el grabado en Zaragoza d urante el siglo XX‖ , d ocumento
12.
125
todo un hito para la renovación de la ac ti vidad arte sanal y que había nacido en
Ing laterra durante la segunda mitad de la centuria. No hace f alta decir que no
pretendemos a quí analizar de una manera porm enorizada este fenómeno que tanta
importancia tuvo para la Hist oria del Arte, pero sí que consideramos necesaria hacer
una mención, aunque s ea de forma mu y sucinta, sobre algunas de sus causas y de sus
consecue ncias
196
. El continente europ eo se encontraba inm erso en lo que se conoce
como la segunda R evolución Industrial, un momento en el que surge un profundo
recha zo h acia l a máquina, sien do éste un m ovimiento que estaba basado en la
deshumanización que estos nuevos mecanismos suponí an en sí mismos, al mismo
tiempo que iba dirigido a condenar la sit uación a l a que se había conducido a las clases
obrera s con el proceso de industrializ ación. En este sentido, y encabezadas por figuras
como H. Cole, J . Ruskin y W . Morris, nacen una serie de teo rizaciones —que serán
llevadas también a la práctica con ma yor o menor fortuna — en las que se debate sobre
la necesidad d e recuperar esa humaniz ación que se había p erdido en l a producción
industrial y artística. Se pretendía con esto devolver la dignidad a las clases populares y
conseguir una producción que, aunque seriada, contase con tod as las garantías de
calidad necesaria. Estas ideas s e fueron extendie ndo por toda Europa y se
materializaron en cada país a distinto nivel, y a que el tipo de producción diseñada
encarec ía, en muchas ocasiones, los costes del producto, potenciándose as í el carácter
elitista de los objetos artísticos y artesanales que eran fabri cados siguiendo los
principios establecidos. En España, la industrializ ación no había alcanzado unos niveles
tan elevados como e n Ing laterra, po r lo que las teorías de las Arts and Crafts no
supusieron un re chazo rotundo a la produ cción industrial, sino que pretendieron
convivir con ella a favor y en busca de la moderniz ación.
Dentro de este contexto, y volviendo a la ciudad del Ebro, dur ante el ú ltimo
tercio del si glo X I X c alaron todas estas ideas que se manifestaron en l os deseos de
contar con un lu gar de formación de las clases o breras para favorecer y garantizar su
profesionalización y su dignificación como clase social. Así, la propuesta zaragozana
adoptó incluso el mismo nombre del movimiento británico, al solicitar la creación de
una Escuela de Artes y Oficios, que emulaba a los Arts and Craft s de Morris.
Significativo r esulta en este sentido el documento en el que se soli cita, a l a reina
regente María Cristina, la cre ación de dicha institución:
― Es objeto de especial int erés para los gobiernos d e todos los países
cultos, la educación de la s clases popular es y fact or no menos im portante en
el desenvolvimiento del progreso de la humanidad, que la de las demás
196
P ara conocer m á s d etalles s obre la repercusión de este movimiento en la creació n d e la Escuela de
Artes y Oficio s d e Zaragoza se pued e co nsultar Mª Pilar Poblad or Muga, ―L a infl uencia d e William
Morris y las Arts and Cra fts e n la creación de la Escuela de Artes y O ficios de Zaragoza ‖ , en Centenario
de la Escuela d e A rtes y Oficios de Zarag oza 1895 -1995 , Zaragoza, E scuela de Arte de Zaragoza, 1 995,
pp. 63 -81.
126
clases sociales. En todas partes las enseñanzas de las Escuelas de Artes y
Oficios se desarrollan y ensanchan elevando al nivel del saber genera l y
fomentando al propio tiempo los intereses materiales con la creación de
nuevas industrias ó el pe rfeccionamiento de otras, que reciben nueva vida
del espíritu artístico y de los adelantos científicos de nuestra época. Grato
sería para el Ministro que suscribe poder proponer á V. M. la inst itución de
nuevos Centros de enseña nza de esta índole en todas partes donde la
necesidad de ellos se siente, y la reorganización de los que ho y existen,
dándoles toda la importancia que su misión educadora tie ne, y aquel carácter
eminentemente práctico que deben alcanzar sus estudios. […] Al señalarla
como e jemplo de fecundas iniciativas qu e pudiera en otras regiones no
menos beneficiosos resultados, debe el Ministro d e Fomento aprovecharla
para indicar, ya que no p ueda hacer ho y otra cosa, lo que entiende deben ser
enseñanzas y el carácter que han de tener estas Escuelas. La importancia q ue
se ha d e d ar en esta nu eva á los talleres, la cr eac ión de un Consejo de
Patronato con amplias facultades pa ra establecer relaciones con los centros
fabriles e industriales p rivados; el certificado de aptitud que se otorgar á
mediante ejer cicios ante un tribunal mixto, como garantía del mayor crédito
á que está llamad a la Esc uela que s e establece, consti tuye n la más completa
demostración de que se aspira a cr ear Institutos de verd adera utilidad pa ra e l
artesano y el industrial, á diri gir la educación artística de nuestras clases
populares por los cauc es por donde hoy corren con gloria y provecho en los
países más adelantados este linaje de e studi os‖ .
197
El texto no podía ser más ex plícito, y no en vano se pretendía la creación en
Zarag oza de una institución ca paz de acog er y dar re spuesta a las nece sidades de
formación d e l a clase obrera, con la intención de contar con un conjunto de
profesionales p reparados para a y uda r al c recimiento industrial de la ciudad y con un a
formación cultural general que les permitiera, además, una ma y o r consideración social y
una calidad de vida y de trabajo mucho mejor. En definitiva, el objetivo era equiparar el
desarrollo z aragozano con el de otras ciudades españolas que ya habían comenzado
procesos de adaptación d e esta n aturaleza, y siem pre entendidos d entro del crecimiento
social y económico que suponía el desarrollo industrial de aquel momento.
197
A.E. A.Z., Caja L- 1 I nforme sob re la Escuela de Artes y Oficios de Zarag oza 18 98, q ue en
cumplimien to de la R eal Orden de 22 de junio de 1898, p r esen ta al E xcmo. Sr. Ministro d e Fo mento, el
Rector d e la Univer sidad de Zarag oza Dr. D. A ntonio He rnández Fajarnés, Presiden te d el Consejo de
Patrona to de dicha Escuela , sin foliar, docu m e nto fechad o en 11 de j ulio d e 1894. En Apéndice
Documental I, do cumento 2.
127
1.4.2.- Ante cedente s de la creación de la Escu ela: la enseñanza artística oficial d e
Zaragoza antes del siglo XX
Tal y como y a es cono cido, no fue la Escuela de Artes y Oficios la primera
institución enca rgada de transmitir este tipo de conocimientos en la ciudad, sino que su
creación es el final de un largo proceso en el que existieron varios intentos en los que se
pretendió estable cer una enseñanza artística que fuera de calidad. S abemos, por
ejemplo, que en el año 1754, y tras el establecimiento definitivo en Madrid de la Real
Acade mia de Bellas Artes de San Fernando (17 52), se inst ituía en Zaragoza la J unta
Prepara toria para la formación de la futura Academia de Nobl es y Bellas Artes de San
Luis, a instancias d el no ble fra y Vic ente de P ignatelli, si bien es verdad que éste no
había sido el primer int e nto de formac ión de una institución de esta naturaleza. P ero en
cualquier caso hubo que esperar hasta finales de esa centuria, con la Real Orden de 17
de abril de 1792 , para que dicho organismo adquiriese el rango d e Real Academia, algo
que se consiguió — entre otras cosas— gracias a las gestiones del poderoso e influ y ente
Conde de Aranda . La consecuencia fue que el rey C arlos IV promulgó la Real Orden
con fecha de 17 d e abril de 1792 por la que se elevaba el rango d e la Escu ela de Dibujo
de Zaragoza al d e Real Academia de Bellas Artes, y ello se d ebió en buena medida al
interés del aragonés D. Pedro P ablo Abarca de Bolea , Conde de Ar anda, secretario
interino de Estado d esde el mes de febrero de 1792. El contenido de esa orden fue
comunicado por el propi o Conde de Aranda a D. Félix de O’Neille, director de la Real
Sociedad Económica de Amigos del País, de la que dependía la Escuela de Dibujo. La
carta decía lo siguiente :
― He dado cuenta al re y de la repre sentación de V. E., que con
fecha diez y siete del pasado mes de marzo remite en nombre de la Sociedad
Aragone sa, y en vista d e lo que ex pone acerca d e la Escuela de Dibujo de
Zarag oza, dirigida por dicho Cuerpo, se ha d ignado su Majestad de
declararla Academia Real de las Artes, con el nombre de San Luis, debiendo
siempre r econocer po r superior y m atriz de todos estos establec imientos a l a
Real Academia de San Fernando d e Madrid. Se lo prevengo a V.E. para que
lo haga saber a la Sociedad est a nueva honra con que l a condecora su
Majestad y se dé cumplimiento a su soberana resolución.
Dios guarde a V.E. muchos años.
Aranjuez, 17 de Abr il de 1793.
El Conde de Ara nda ‖
198
198
Aturo Ansón Navarro, Academicismo y enseñan za de las Bella s Artes en Za ragoza durante el sig lo
XVIII. Preceden tes, fundación y o rganización de la Real Academia de Bellas Artes de San Luis ,
128
Entre tanto, en 1776, se había creado la Real S ociedad Aragonesa d e Ami gos
del P aís, desde donde s urg ieron otras iniciativas importantes de camino a una futura
enseñanza a rtística de la ciudad, como po r ejemplo la formación de una Escuela d e
Dibujo bajo la protección y dir ección de Juan Martín de Goicoechea, e l ma y or
benefactor en l a creación de una escuela que p ermaneció funcionando entre 1784 y
1792, año último en el que alcanzó la categoría de Real Academia. En es te sentido, la
Real Academia de las Tres Nobles Artes de San Luis comenzó su andadura docente u n
11 de abril de 1793,
199
fech a en l a que se reúne por primera vez la J unta Particular de la
Corporación y momento en que se dio posesión de sus cargos a los miembros y
directore s de las distint as clases de estudio, aunque la inauguración no se c elebró hast a
el 25 de agosto d e es e mismo año .
200
Desde este organismo se impartieron las
enseñanzas de Pintura, Arquitectura, Escultura y Grabado .
201
Si bien ha y qu e deci r qu e
en 1849 la Real Academ ia de San L uis debió ser reorganizada por el Real Decreto de
31 de octubre que fue firmado por Isabel II y que fue promul ga do d esde el Ministerio
de Comercio, Instrucción y Obras Públicas. Este Real D ecreto afectaba principalmente
a la organización int erna y a las funciones de la Corporación, que se verían
concentradas en las lab ores académicas en d etrimento de las docentes, algo más
acentuado si cabe con la creación en 1857 de las Escuelas de Be llas Artes dependientes
del Minist erio de Fomento.
202
En Zarag oz a contábamos en el siglo X I X con la Escue la
Zaragoza, Diputació n General d e Aragón y Rea l Acade mia de San Luis, 1993, p. 133. Consta en nota al
pie la referencia Docu m e ntal en el Archivo de la Audiencia de Zaragoza, ― Libor d el Real Acuerd o ‖,
1792 , f f. 1.009 v.-1.01 0 r.
199
Cf r. Ángel Ca nellas López, voz "Real Academia de No bles y Bellas Artes d e San Luis de Zaragoza",
en Gran Enciclo pedia Aragonesa , Zaragoza, Unali S.L., 198 2, t. X, p. 2813.
200
Estos d etalles se p ueden con sultar e n Aturo Ansó n Na varro, Academicismo y enseñanza d e la s Bellas
Artes en Zarag oza…, op. cit ., 1 993, pp . 147- 148.
201
So bre la Academia de Sa n Luis de Zaragoza, véase – entre otros trabaj os– el libro d e Aturo Ansón
Navarro, Academicismo y ens eñanza de las B ellas A rtes en Za ragoza… , op. cit ., 19 93. Para los aspecto s
relacionados con la enseñanz a d el grabado en la Acade mia, consúltese José Pascual d e Quinto y de los
Ríos, " Pascual B lanco en la Real Academia d e B ellas Artes d e San Lui s", en Pascua l Blan co: cántico (fe
de vid a). Grabad os, [Catálogo de la exposició n. P alacio de Montemuzo, 11 d e marzo -11 de ab ril de
1999], Zaragoza, Ayuntamiento de Zaragoza, 1999 , pp . 9 -10. Ade m ás e ncontramos un i nteresante
resumen de lo s orígenes y crea ción de la Real Academia de San Luis d e Zaragoza en Adolfo Ca stillo
Genzor, La Real Academia d e nobles y Bellas Artes de San Luis. Su pasa do y su presente , Zaragoza, Real
Academia de Nob les y B ellas Artes de Sa n Luis, 1 964, p p. 11 -21. En esta p ublicación enco ntramos
también una lista con los Académicos que ha n formado parte d e la Institución, especial mente a par tir de
los años veinte y hasta mediad os de los sesenta.
202
Para estos a suntos po demos consultar Cristina Gi ménez, y Concepció n Lomba, B icentenario d e la
Academia de Dibujo de Zaragoza 1784 -1984. Ob ra Gráfica y Fondos d el Museo de Zaragoza y d e la R.
Academia de NN. y BB. AA. De S. Luis , [exposició n celebr ada en el M useo de Zaragoza entre octubr e y
dicie m b re de 1 984] , Zaragoza, Museo de Zaragoza, 1984, p. 12. También e n Adolfo Castillo Genzor , La
Real Aca demia d e n obles y Bellas Artes de San Luis…, op. cit , 1 964 , pp . 11-21, especialmente pp. 1 7 -19.
En cuanto a la normativa q ue regía esta E scuela Pro vin cial conta m o s con s u Regla m e nto interno que
puede consultarse e n A.E.A.Z., Caja L - 98 Solicitudes p ara plaza de Pro fesores, Ma estros de Taller...
Reglamen to Escuela Provin cial d e Bellas Arte s d e Za rago za , Dossier A ―Re glamento Es cuela P rovincial
de Bellas Artes d e Zaragoza ‖, Imprenta P rovincial, Estab lecida en la Casa -Ho spicio de Misericord ia,
1869 , 13 páginas, y q ue se encuentra recogido en el Apéndice Documental I , documento 1.
135
los contenidos de aquellas materias en las que d ebían matricularse, algo que supone un
valor añadido a la calidad docente de la recién creada Escuela, que bus caba la máxima
información para sus futuros alumnos en vist as de configurar un pro grama personal
adecuado a sus necesidades. En cuanto a las ens eñanzas de taller ha y qu e decir que la
normativa exigía una relación con las asignaturas teóricas y una adecuación entre los
programas de ambos tipos de enseñanza, lo que demuestra el deseo de que los talleres
fuera n re almente un a materialización práctica de las enseñanz as teóricas en cada caso.
Analizando las asignaturas ofertadas por la Escuela, vemos cómo están abarcadas las
enseñanzas teóricas básicas conducentes a una pr ofesión práctica dentro del mundo de
la industria, enseñanzas absolutamente necesarias para tal fin entre las que incluso
quedaba contemplado el francés, dentro de una puesta en valor cultural de las clases
obrera s y de un p rogra ma de formación completo y con pro y e cciones alejadas de meros
localismos. Estamos además ante un diseño docente mu y actual en el que las
enseñanzas que dan dife renciadas evidenciando el deseo d e ofrecer una formación
teórico-práctica mu y co mpleta y de calidad, es d ecir, era un abanico muy amplio en el
que el alumno pudie ra ver cubiertas sus n ecesidades de forma ción para una u ot ra
profesión. Pero si esto era posible fue gracias a la flex ibilidad de la matrícula permitida
por la Escuela, algo que queda r eflejado en el R eg l amento Or gánico, donde podemos
leer textualmente lo siguiente:
― La dist ribución en cursos de las prece dentes asignaturas se hará
conforme al Cuadro de Enseñanzas de la Es cuela, que será publi cado ant es
de abrir la matrícula; y t eniendo en cuenta los conocim ientos que requier an
el arte u oficio que deseen aprender los alumnos: circunstancia que habrán
de prese ntar en la papeleta de petición de matrícula ‖ .
211
Con esto se comprueba que, en función de los objetivos de cada alumno, era
posible diseñar un programa doc ente pe rsonalizado y orientado a conseguir el mejor
aprovec hamiento del re pertorio de posibilidades ofertado por la Escuel a, al tratarse de
unas enseñanzas abi ertas y flex ibles que con el p aso del tiempo irían convirtiéndose en
algo m ás cerrado y más rígido, especialmente e n el momento de desaparición de lo s
talleres. Contamos con el ejemplo del pl an de Enseñanzas diseñado para el primer curso
de 1895 en el que se detallan las ― tra y ectoria s‖ a seguir p ara obten er l os diferentes
certificados de aptitud en función de las profesiones elegidas, y también s e det allan en
este plan los horarios de cada una de las asignaturas, la división en cursos de las
211
Reglamen to Orgán ico de la Escuela de Artes y Oficios de Zarago za , Zaragoza, I m p renta del Ho spicio
Pro vin cial, 18 95, en A.E.A.Z. , Caja L -1, I nforme sobre la Escuela de Artes y Oficio s de Zarag oza 1898 ,
que en cumplimien to de la Real Orden d e 22 de junio d e 1 898, presenta a l Exc mo. S r. Ministro de
Fomento , el Rector de la Universidad de Zaragoza Dr. D. An tonio H ernández Fajarnés, Presidente d el
Consejo de Pa tronato de dicha Escuela , ― Reglamento Orgánico de la E scuela de Artes y Oficio s de
Zaragoza ‖, 3 0 pági nas, en C apítulo II, ― Enseñanzas de la escu ela‖ , p .11. Ver Apéndice Docu mental I,
docu m en to 10.
136
mismas, los profesores encargados de los talle res y todos los d atos necesarios para
poder llevar a cabo el comienzo de curso de forma eficiente.
212
Un dato a tener en cuenta a la hora de analizar los tipos de enseñanza de la
Escuela es la prohibición ex presa de exigir una serie de libros de texto para cada
asigna tura. Desde el Consejo de Patronato se decidió que cada alumno fuera el
encargado de elaborar su propio cuaderno con las lecciones ofrecidas por los
profesores, siendo éste un trabajo que debería ser supervisado por ellos mismos para
garantizar el bu en desarrollo del estudio del alumnado. Pero bien es verdad que, como
en todas las normativas, cabía alguna excepc ión, y a que si algún profesor lo
consideraba necesario p odía solicitar al Director de l a Escu ela la re comendación d e
algún t exto concreto, con la suficiente argum entación para qu e la soli citud fuera viable,
petición ésta que sería elevada por la dirección al Consejo de Patronato, enca r gado d e
emitir el veredicto final. Este hecho suponía un esfuerzo extra para los alumnos, ya que
muchas veces encontraron ciertas dificultad es para asimilar las enseñanz as y elaborar
sus propios apuntes, algo que además supon ía una labor añadida para los pr ofesores que
debían supervisar y corregir estos cuadernos personales. Con todo es de destacar que
como idea no dejaba de ser reseñable e innov adora, dado que suponía un a necesidad,
por parte de los alumnos, de asistir obligatoriamente a todas las clases (al go que ade más
estaba fijado por las normas de la Escuela), para así conse guir r esultados óptimos y
hacerse con un material teórico personal con el que podrían cont ar, incluso, una vez
terminados los estudios. Por otro lado, hay que tener en cuenta que las enseñanzas de la
Escuela estab an diri gidas a las clases popula res, a trabajadores y a futuros obreros que,
seguramente , no habrían podido permitirse comp rar los libros de tex to para todas l as
asigna turas. Una circunstancia que desde luego se evidencia en el hecho de que la
matrícula de la Es cuela de Zaragoza era gratuita. Es cierto que con el paso del ti empo
se fue viendo la auténtic a necesidad de aconsejar, o por lo menos citar, al gunos libros
de tex to precisos que pudieran servir de apo y o a los alumnos. Por ello, la Junta de
Profesores y a decidió en diciembre de 1895 que era necesario modificar, aunqu e
tímidamente, la prohibición de libros de texto en las aula s de la Escuela:
― Por varios Profesores se hizo notar la dificult ad que ex istía al no
señalar libros de tex to a sus alumnos por los esc ollos que estos en cuentran
en la ordenación y for mación de apuntes; acordándose qu e los Sre s.
Profesores qu e lo estimen necesario s eñalen o ac onsejan á sus alumnos los
212
A.E.A.Z., Caja L-13 Ac -1, Escuela de Artes y Oficio s d e Zarag oza, Libro de acta s qu e con tiene las
sesiones celeb radas men sualmente po r los S .S. p rofesores , ― Se sión del día 20 de Septiembre d e 18 95 ‖,
folios 5-6 y 500-50 3, ver Apéndice Documental I, documento 11 .
137
libros de texto qu e juzguen oportunos aunque sie mpre con l as salvedades y
limitaciones que señala el Art. 4.º de l Capítulo I I del Reglame nto‖ .
213
Para tal fin la Escuela fue acumulando fondos diversos para una biblioteca con
la que las necesidade s bibl iográ fic as de los alumn os quedasen m ás o menos
solventadas.
Otro aspecto importante que demuestra las inquietudes de la Escuela es el hecho
de que, d esde los ti empos de su concepción, el aspecto p ráctic o de las enseñanzas
estaba realmente presente a lo lar g o d e todo el curso a cad émico. L o cual se
materializaba no sólo e n lo que hoy denominaríamos como ― pr áctica s interna s‖ , es
decir, en las asignaturas de taller del programa docente, sino que quedaron previstas y a
en el propio Re glame nto Interno de la Escuela a través d e la previs ión de ― pr ácticas
externa s‖ , como por ejempl o visitas a fábricas e industrias con los alumnos. De esta
manera encontramos u n diseño docente muc ho más innovador si cabe , ya que
comprende la formación teórica como base, la formación artística práctica, la forma ción
profesional en los talleres y el acercamiento v erdaderamente pr áctico a la realidad del
mundo laboral del momento. Asimismo, en el mes de ma y o de cad a año, las obras de
los alumnos serían expuestas y con ellas los prog resos de cada uno. Este acto s uponía la
demostración pública d e los logros de la Es cuela y era la evidencia palpable de su
formación práctica .
214
En cuanto a la promoc ión de los a lumnos, ta mbién quedó fijado des de el
Consejo de Patronato de la Escuela que los exámenes anuales de cada asi gnatura debían
ser apr obados ante un tribunal para poder superar el curso. Las notas para c ada
signatura abarca b an las siguientes calificaciones:
No aprobado
Aprobado
213
A.E.A.Z., Caja L-13 Ac -1, Escuela de Artes y Oficio s d e Zarag oza. Libro de actas qu e con tiene las
sesiones celebrada s mensu almente por los S .S. profesores , ― Se sión del día 23 de Diciembre de 1895 ‖,
folios 8-10. Ver Apéndice Do cumental I , d ocumento 13.
214
Se co nservan do cumentos so bre los criterio s de la exposición d e 189 7 en A.E.A.Z., Caj a L -13 Ac-1,
Escuela de Artes y Oficio s de Zarago za. Libro de actas qu e co ntiene las sesion es ce lebradas
mensualmen te por los S.S. profesores , ― E scuela de Artes y Oficios de Zaragoza. Junta de los S.S.
Pro fesores. A cta de la Sesión celebrad a el día 20 de Ma yo de 1897 ‖, folios 23 -24. Ver Apéndice
Documental I , docu m e nto 15 . Asimismo se co nservan también cró nicas sobre las e xposicio nes l levadas a
cabo por los alu m nos en las que, además, es de d estacar cómo el taller de fotogra fía er a altamente
considerado , por ejemplo po demos co nsultar A.E. A.Z., Caj a L -6, Periódico s y Gaceta s , El Mercantil de
Aragón, diario independie nte, sábad o 29 de m a yo de 1897 , año 1, n úm. 98, en Apé ndice Doc umental I,
docu m en to 16. También A.E.A . Z., Caja L -6, Periódicos y Gacetas , Herald o de Ara gón, lunes 31 d e ma yo
de 18 97, núm . 504, año III, en Apéndice Doc um ental I, d ocumento 1 7.
138
Bueno
Sobresaliente
Y por lo que respecta al Certificado de A ptitud, éste recaería bajo la
responsabilidad de la Dirección de la Escuela y d ebería llevar el visto bueno del
Consejo de P atronato. Este certifica do podía estar no aprobado, aprobado y
sobresaliente, y con él se cumplían los mandato s del Real Decreto constitut ivo de la
Escuela. Asimismo, y como motivación para el al umnado, se establecieron una s erie de
premios a los que podían optar aquellos que había n obtenido las máximas calificaciones
a finales de cada curso. Estos premios extraordinarios e ran otorgados mediante la
superac ión de un exame n, seg ún las consideraciones de un tribunal de calificac ión que
estaba formado por s eis miembros: dos profesores de las asignaturas teóricas, dos de las
asigna turas gráfico-plásticas y dos maestros de taller. Además del prestigio que suponía
en el expediente este tip o de reconocimientos, h ay que subra y a r que co nllevaban un
premio o gratificación, generalmente de carácter económico, que se guramente todavía
motivaría más a los alumnos, máxime teniendo en cuenta el tipo de alu mnado al que
nos estamos refiriendo, y a que hay que recordar que estamos habla ndo de obreros de las
clases más populares.
Sólo queda recordar qu e, en todo lo visto hasta ahora, no había ninguna
asigna tura específica sobre el arte del g rabado en el conjunto de enseña nzas de la
Escuela. P ero a pesa r de esta carencia, sí que se puede decir qu e de alguna manera
estaban contempladas las Artes Gráficas de reproducción, y a que los alumnos contaban
con la posibilidad de matricularse e n el Taller de Foto grafía, dond e se impartían
también otras técni cas como el Foto grabado, la Fototipia y la Fotolitografía, que,
aunque no representan ninguna técnica de grabado tradicional, pueden considera rse
como una aplicación industrial de la técnica de reproducción, e indirectamente se
encontraban relacionadas con el campo de las Bellas Artes. Por todo esto, más adelante,
tratare mos de analizar las causas y las cons ecuencias de esta falta de enseñanza oficial
del gra b ado en la ciuda d de Zaragoza, algo qu e se constata desde la c rea ción de la
Escuela de Artes y Oficios, teniendo en cuenta, además, que esta materia sí que había
estado contemplada en l a formación oficial d e la R eal A cademia de Sa n Luis, nada
menos que desde la fecha de su cre ación, llegando incluso a impartir se hasta mediados
del siglo XIX, peor como hemos visto, desde mediados del esa ce nt uria y hasta
principios del siglo XX irían desapareciendo las enseñanzas oficiales de l grabado en
España quedando sólo como reducto en Ma drid.
139
1.4.4.2.- La Escuela Superior de Industrias y Bellas Arte s: 190 9-1924
Desde la p rimera d éca da del siglo XX, venía barajándose la posi bilidad de
reunir en una sola a las dos instituciones de enseñanza artística e industrial de carácter
público que existían en la ciudad, dícese la Escue la de Artes y O ficios y la Escuela de
Artes e I ndustrias (an teriormente denominada como Escuela de B e llas Artes).
Finalmente fue en 1909, y por R eal Decreto de 28 de ma yo de ese mismo año, cuando
se reunirían ambas en la que se conoció, desde es e momento, como Escuela Superior de
Industria s y Bellas Artes, bajo la direcc ión del eminente D. Ricardo Magdalena. Hubo
varias opiniones en frentadas acerca de esta decisión, pero en última instancia se decidió
apostar por la fusión, y ello se debió s eguramente –como bien apunta M.ª Te resa
Playá n– po rque a la hora de la ve rdad resultaba m ás cómodo financiar un a sola escuela
que dos distintas, y más aún si ambas estaba n dedi cadas a las enseñanzas artísticas.
215
En cuanto a la ubicación de la nueva institución, estaba claro que su
emplazamiento debía camb iar; ambas escuelas habían compartido los locales de los
sótanos de la Fac ultad de Medicina y Ciencias, pero hay qu e tener en cuenta que, para
la conmemoración del Centenario de Los S itios, se había transformado una parte de la
ciudad, concretamente la den ominada como Huerta de Santa Engracia,
216
siendo éste el
lugar qu e albergó el recinto expositivo de la Hispano -Francesa de 1908. A tal efec to se
proy ectaron y realizaron desde 1907 un a se rie de edificios, algunos d e ellos de c arácter
permanente ,
217
y dentro de este grupo de arquitecturas no efímeras se encontraba el
edificio diseñado por el arquitecto F élix Navarr o que ex presamente lo había concebido
como centro de escuelas especiales
218
. Pero si el conti nente era importante, tampoco
podemos olvidarnos del contenido, o si se prefiere, del régimen de enseñanzas de aquel
momento, debido a que en el Reg lamento Orgánico de la Escuela, fecha do a 15 de julio
de 1895, las asignaturas que se debían im partir fueron sust ancialmente modificadas.
Estos cambios se debieron principalmente a los reales Decretos de 8 de jun io de 1910 y
de 16 de diciembre del mismo año, que venían a concretar todas estas modificaciones.
215
T eresa Playán, ― La e nseñanz a en la Esc uela de Artes y O ficios de Zaragoza ‖, en Crist ina Gimé nez
(Coms.), op . cit ., 1995 , p. 52.
216
Los d etalles del proceso de urb anización de e ste e spacio en Isabel Yeste Na varro, ―L a E xposición de
1908 y la creación de un nuevo espacio ciu dadano ‖, en La Modernid ad y la Exposición Hispano -
Francesa de Zarag oza en 190 8. [Catálogo de la exposición celebrad a en el P araninfo de Zaragoza.
Diciembre 20 04 - Feb rero 2 005], Zaragoza, Universidad de Zara goza, Vicerr ectorado de P royección
Social y Cultural y Relaciones Institucionales, 2 004, pp. 81 - 95.
217
La s o bras de estos edificio s co m enzar on e l 10 de mayo de 1907, lo s do cumen tos se conservan e n
[A]rchivo [H]istór ico [M]unicip al de [Z]aragoza , Caja 1884, expediente 78, Centenario d e los Sitios, ver
Apéndice Do cum ental I, d ocumento 26.
218
A.H.M.Z., Caja 19 00, expediente 15 10, Go bernación, Instrucción pública. Ver Apéndice Docu m ental
I, documento 33 , donde se deja constancia d e la función asi gnada a cada uno de estos edificios al finalizar
la Exposición.
140
Como modelo para el nuevo ti po de asignaturas, e n lo que s e refiere e la s ección
de enseñanzas artísticas, se tomó el Reglamento de la Escuela de A rtes y Ofi cios de
Madrid,
219
fechado en 191 1. P or este motivo desaparece la organización an terior y se
establece una nueva que se basaba también en tres grupos de enseñanzas:
ENSEÑANZAS GENERAL ES
-Gramática Castellana y Caligrafía
(enseña nza de carácter especial).
-Aritmética y Geometría Práctic as y
Elementos de Construcc ión.
-Elementos de Mecánica, Física y
Química.
-Dibujo Lineal.
-Dibujo Artístico.
-Modelado y Vaciado.
-Elementos de Historia del Arte
(enseña nza de carácter especial).
ENSEÑANZAS DE AMPLIACI ÓN
-Composición Decora tiva (Pintura).
-Composición Decora tiva (Escultura).
-Concepto del Ar te e Historia de las Artes
Decorativas.
PRÁCT I CAS DE TALLER
-Herrería y Forja.
-Montaje y Ajuste de Máquinas.
-Electricida d.
Cuadro de enseña nzas de la E scuela Superior de Industrias y Bellas Artes
No obstante, los esfuerzos de la Escuela estuvieron orientados a tratar de
mantener las enseñanzas prácticas y podemos encontrar, entre los libros de actas de la
Junta de Profesores, documentos que demuestran el interés y la intención de los mism os
profesores por mantener vivos los talleres,
220
y entr e ellos, y de manera mu y esp ecial ,
los de Fotografía y Herrería . Pe ro a pesar de todas estas bue n as int enciones, sólo
219
A.E.A. Z., Caj a L -2, III, Acu erdos y ó rdenes pa ra la cre ació n de la Escu ela de Artes y Oficios ,
―Reg la mento Or gánico de la Escuela d e Arte s y O ficios de Madr id ‖, 36 pp., ver Apéndice Documental I,
docu m en to 32.
220
A.E.A. Z., Caja L-14 Ac-2, Escuela Ind ustrial y d e Artes y Oficios. Libro d e Actas d e las sesio nes
celebrad as p or la Junta de Profesores. Empieza el día 27 de Ago sto 1909 y termina en la sesión 29 de
Noviembre d e 1921 , ― Sesión d el 14 de Sep tiem b re de 1910 ‖, folios 3 3 y 3 4. Ver Apéndic e Docu m e ntal I,
docu m en to 29.
141
pudieron a guantar hasta el año 1911, fecha en la qu e de finitivamente tuvieron que
suprimirse las enseñanzas pr ácticas d e la Escuela, a excepción d e los tallere s de
Electricidad y Mont aje, para el que s e decidió mantener la docencia aunque sin
asignación económica para los maestros correspondientes.
221
Aunque esta decisión
tenía el carácter de provisional, habría que e sperar mucho ti empo h asta que se
restablec ieran con dignidad las enseñanzas prácticas en la Escuela, teniendo en cuenta
que el citado Taller d e Fotografía no ser ía inclu ido en los pro g ramas docentes hasta
bien entrada la segunda mitad del siglo XX.
De igual modo es interesante subrayar el hecho de que en este periodo que ahora
nos ocupa, la Escu ela, a pesar de la crisis económi ca por la que estaba atravesando,
pudo contar con nuevo material didáctico grac ias a las donaciones recibidas. Así, en el
estudio de Tere s a Pla yán
222
se refle jan algunas de sus donaciones, como la que nutrió a
la Biblioteca de 7 libros y 95 fotografías gracias a la generosidad de D . Luis de l a
Fig uera en 1917 (éstas no serían las únicas dona ciones de este profesor, ya que tenemos
conocimiento de que el Sr. de la Fi gura entregó otros documentos a la Escuela, algo de
lo que queda constancia en los libros de a ctas d e la misma ),
223
y , sobre todo, lo que es
más importante p ara este estudio sobr e las Artes Gráficas, l a donación por parte del
Círculo de Be llas Artes de Madrid de las estampas de la serie de ― La Tauroma quia‖ de
Goya,
224
con lo que se ve la im portancia dada a este artista, exponente princip a l del arte
del graba do en Ara g ón.
Hay que lamenta r sin du da la p érdida qu e s e sufr ió en lo que se refiere a las
enseñanzas prácticas así como el lamentable periodo de declive que comenz ó a vivir la
Escuela. Tampoco ha y que olvidar la carencia que un proceso de defensa de las Bellas
Artes supuso el hecho de que siguiera sin contemplarse la posibil idad de soli citar una
enseñanza oficial de grabado, siendo además el momento en el que algunos artistas
aragone ses como Francisco Marín Bag üés demost raron que sus inquietudes en el
221
A.E.A. Z., Caja L -14 Ac -2, Escuela I ndus trial y de Artes y O ficios. Libro de Actas de las sesione s
celebrad as por la Junta de Profesores. E mpieza el día 2 7 de Ag o sto 1 909 y ter mina e n la sesión 29 d e
Noviembre de 1921, ― Sesió n del 2 3 d e marzo de 1 911 ‖, folios 54, 55 y 5 6. Ver Apéndice Documental I,
docu m en to 30.
222
Ter esa Playán, ―L a enseñanza en la E scuela de Artes y O ficios de Zara goza ‖, en Cristina Gi ménez
(Coms.), op . cit. , 1995 , p. 53.
223
Algunos ej e m p los los encontra mos en el lib ro d e actas de la Junta de Pro fesores de 19 22 -24, que
puede consultarse en A.E.A.Z., Caja L - 15 - 16 - 1 7; L -16 Ac-4, Escu ela In dustrial y d e Artes y Oficio s.
Libros de actas de la s sesiones celeb radas po r la Ju nta de Profesores. Emp ieza co n la sesión del 1 4
Enero d e 1922 y termina con la sesión celebrad a el día 30 de jun io de 19 24 , ― Sesió n celebr ada el día 8 de
Abril de 19 22 ‖, folios 11 y 11v, donde se puede leer lo sigu iente:
― Do nativo. El Sr. Direc tor particip a haber r ecibido un eje mplar d e ―L as Actas y T areas d el Co ngreso de
Arquitectos ‖ celeb rado en Z aragoza, do nado po r el Sr. De la Fig uera. Se ac uerda co nste e n acta el
reconoci m iento de la Junta. ‖
224
A.E.A.Z., Caja L - 15 - 16 -17; L -16 Ac-4, Escu ela Ind ustrial y de Artes y Oficio s. Libros d e a ctas de las
sesiones celeb radas po r la Ju nta de Profeso res. Empieza c on la sesión del 1 4 Enero de 1 922 y termina
con la sesión celebrada el día 30 de junio de 1924 , ― Sesión celebr ada el día 8 d e Abril de 1922 ‖, folios 11
y 11v. Ver Apéndice Do cumental I, do cumento 34.
142
campo de la gráfica pod ían ir más allá del va cío ex istente en nuestra c omunidad en
relación con las enseñanzas artísticas, dejando en evidencia la necesidad de suplir una
demanda que empezaba a crecer. De hecho, y aunque ha y que man ejar l os datos con
sumo cuidado, analizando todos los registros de matrícula conservados en la Escuela,
podemos observar qu e eran muchos los alumnos que manifestaban se r grabadores,
225
estampadore s, litógrafos y tipó grafos de profesión. Dentro de este grupo sabemo s, por
el estudio de las normas de la Escuela, que a l a hora de fo rmalizar la matrícula era
necesario indicar el oficio del alumno, bien c onsolidado o bien aquel para el que
querían formarse. Por e so debía estar contemplada de al g una manera l a enseñanza d el
grabado y de otras técnicas de reproducción d e imágenes, siemp re entendidas desde un
punto de vista que fuera más industrial que desde una óptica mer amente artística, dada
la orientación tan práctica que tenía este centro educativo. Con todo, veremos en
capítulos siguientes cómo se crea ron itinerarios específicos orientados a la formación
de los alumnos en esta especialidad, aunque no existiera ninguna asi gna tu ra específica
que permitiera una adecuada y completa formac ión en el arte del grabado.
1.4.4.3.- La Escuela de Arte s y Oficios y la Escuela Ind ustr ial: 1924 -1963
El periodo comprendido entre 1924 y 1963 es el más largo de los que podemos
encontrar en la historia de la Escuela. Es además uno de los más agitados. Veamos por
qué.
En este momento y por R eal Decreto de 15 de marzo de 1924, la Escuela de
Industria s y Bellas Artes vuelve a s epararse en dos or ganismos diferentes e in cluso
dependientes de diferent es inst ituciones. Así, y a partir de lo que se había convertido
tras la fusión en un a úni ca inst itución con dos ti pos distintos de enseñanz as surgía en
1924, por un lado, la Escuela Industrial, que ahora de pendería del Ministerio de
Trabajo, Come rcio e I nd ustria; por otro, la Es cuela de Artes y Ofi cios, que como antes
sería dep endiente d el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, y que además
volvía a recuperar su denominación original, a la vez que seguía man teniendo sus
225
Es conve niente matizar el hecho d e que e n esta etap a el o ficio de g rabado r englobab a m ás tareas
además d e la del maestro calc ógrafo o esta mpador, y a q ue se co ntemplaban dentro de este grupo oficios
como lo s vidr ieros y grabad ores d e medallas entre otro s. Por este motivo no se p ueden extraer datos
estadísticos conc luyentes, ya que si por un lad o no conta mos co n más especi ficaciones en lo s registros de
matrícula, es d ecir, no se diferencian lo s diverso s matices de cad a tipo de grabador, por otro lado el
número de matrículas q ue se c onservan no es co mpleto, así que no p uede h acerse un estud io fiable e n este
sentido. Aun así merece la pena reseñar el dato y ver có mo, además del a mbiguo o ficio definido co mo
―g rab ador ‖ que se irá co ncretando en etapas po steriores d e la Esc uela, encontra mos otro s co mo el de
tipógrafo, i m presor, litó grafo y esta m pador que, sin l ugar a dudas, t ienen que ver directa m e nte con la
vertiente industrial de lo que co nocemos co mo Artes Grá ficas. Los registros de m a trícula de los alumno s
se conservan en el A.E.A.Z., o rdenados alfabética mente y sin separació n entr e las diferentes etap as de la
Escuela.
143
pretensiones a cerca d e una enseñanza artística orientada hacia la práctica y aplicable al
mundo industrial. Esto supuso de nuevo un periodo agitado de adaptación, puesto que
el edificio seguía siendo el mismo para los dos organismos que hasta ahora habían
compartido locales, p rofesorado y demás person al, algo que, como pare ce evidente,
trajo grandes problemas incluso a lar go plaz o para la Escuel a, en la qu e no qued aba
claro qué locales o cuánto material co rrespondían a uno u otro or ga nismo. Además de
esta separación, se promulga ron otras ley es importantes que afectarían dir ectame nte a
las Escuelas de A rtes y Oficios y es que, en 1931, se reconocieron por le y como
titulaciones oficiales las enseñanzas o frecidas por estas instituciones en el territorio
nacional. Una circunstancia que ge n eró la uniformidad de los programas docentes —en
virtud de las posibilidades de cada centro — y de l os criterios de enseñanza, así como el
reconoc imiento legal del profesorado encargado de impartir las asignaturas
relacionadas.
226
Si el hecho de la sepa ración en sí fue un proble ma grave para la Escuel a, más
importante fue el trá gico acontec im iento bélico que supuso la Guerra Civil. Durante la
contienda el edificio fue ocupado por el ejército y esto llevó incluso a for z ar su cierre
para el curso de 1938-19 39. Después de este año académico, la Escuel a volvi ó a abrir
su matrícula, aunque las consecue ncias de la Guerra y el periodo larguísimo de la
posguerra española como secuela principal, supusi eron un freno al desarrollo de sus
principios docentes, d e su crecimiento económico como instit ución y de s u labor como
agente de desarrollo activo de la sociedad, puesto que, como es lógico, las prioridades
habían cambiado. Aun con todo, el afán de su peración de la Escuela fue capaz de
asumir casi todas estas dificultades y des arr ollar una enseñanza artística con nu evas
inquietudes y pr etensiones de expansión, alg o que quedaría evidenciado en la total
adaptac ión de l as enseñanzas para la muje r, la solicitud de reabrir una Esc uela Superio r
de Bellas Artes
227
y el hecho de que las realizaciones de los alumnos de esta ciudad
salieran fuera en exposiciones de carácter regional, e incluso nacional.
Asimismo, y aunque la recuperación económica fue larga ,
228
no podemos
olvidarnos del d esarrollo del programa docente, que si guió acumulando cambios con
226
A.E. A.Z., Caja L-2 VI/B , Acuerdo s y ó rdenes p ara la cera ción d e la Escuela de Artes , folio 7. Ver
Apéndice Do cum ental I, Do cumento 3 7.
227
Algo q ue venía gestá ndose desde el per iodo anterio r en el que la merma d e las e nseñanzas artística s
prop iam en te dichas movilizó a los profesores que co m e nzaron por solicitar el man tenimiento de la
asignatura de Dibujo d el An tiguo y del Nat ural, co m o ya hemos v isto antes.
228
Muchos docu m entos y memorias de cursos e videncian los p r oblemas eco nó m ico s q ue atravesó la
escuela en e ste momento, debid o principal m ente al d escenso de la co nsignación del Estado para el ce ntro
que bajó de las 17.0 00 p esetas p ara material ordinario, cua ndo las E scuelas estaban fusionadas, a 6.0 00
pesetas para la E scuela de Artes y Oficios Artísticos en el m omento de su sep aración de la Escuela
Industrial, d ato que puede consultarse, entre otros docu mentos, en A.E.A.Z., Caja L -17 Ac -5, Escuela de
Artes y Oficios A rtísticos de Zaragoza. Este libro destinado par A ctas d e la Junta de Profesores, consta
de cien to cincu enta folio s que constituyen trescientas páginas útiles y emp ieza con la sesi ón celeb rada el
144
respec to al p eriodo anterior; si bien fueron cambios positivos, y a que lo que se hizo fu e
añadir nuevas asignaturas a las ya ex istentes, además de volver a recuper ar alguno de
los tallere s d esaparecidos y de crearse otros que antes no s e impartían en el centro. D e
esta manera, y mientras la institución se denominó como Escuela de Ar t es y Oficios
Artísticos, el programa docente que deseaban los profesores —según la reforma de las
enseñanzas de 1926— constaba de las siguientes asignaturas:
229
ENSEÑANZA GENERAL
-Aritmética y Geometría prác ticas y
elementos de c onstrucción.
-Gramática y Caligrafía.
-Dibujo lineal.
-Nociones de Ciencias físico -químicas y
naturales.
-Dibujo artístico.
-Elementos de Historia del Arte.
-Modelado y Vaciado.
ENSEÑANZAS DE AMPLIACI ÓN
-Concepto de Arte e Historia de las Artes
Decorativas.
-Composición Decora tiv a (Pintura).
-Composición Decora tiva (Escultura).
ENSEÑANZAS ESPECIAL ES
-Dibujo del antig uo y d el natural.
ENSEÑANZAS PRÁCTI CAS O DE
TALL ER
-Taller de talla en piedra.
-Taller de carpintería artística.
-Taller de forja artística.
veinte d e Septiemb re de mil n ovecientos veinticuatro. Zaragoza 20 d e Sep tiembre 1924 , ― Se sión d el día
30 d e enero de 1926 ‖, f olio 20 -25. Ver Apéndice Do cumenta l I, documento 35.
229
Según consta en do cumento s obre las refor m as d el plan de e nseñanzas que se r efiere en no ta anterior.
247
panorámica del grabado actual aragonés [figs. 3 y 4].
402
Alguna s de est as obras pudieron
verse también expuestas en el homenaje que se celebró al artista en Oliete en el año
2008, durante el mes de septiembre, coincidi endo con el aniversario de su
fallecimiento.
403
Por todo esto, podemos decir, que la obra grabada de Alejandro
Cañada, a pesar de no ser muy abundante y de no haber recibido la máxima atención por
parte del propio artista, debe se r considerada por s u carácter pionero, ya qu e la figura de
este pintor supone uno d e los primeros ejemplos de artista d e origen aragonés formado
fuera de Zaragoza que dedicara parte de sus es fuerzos al conocimiento del grabado,
técnica que re tomaría, aunque tímidamente, al final de su carrera.
Fig. 1. - A. Cañada, Cerillera , agua fuerte, 1934
Fig. 2. - A. Ca ñada, Contraste , aguafuert e, 1934
402
Encuen tros de gráfica 2005 , op. cit ., 2005, p. 37.
403
E n la relación d e o bras p resentadas a la muestra, que tuvo lugar e n la sala del Ma tadero de la localidad
de Oliete, T eruel, pudieron verse la s esta mpas Jueg o de Cartas o Ju ego de naipes , Campa nas o
Campan era y Con traste o Escapa rate , entre otras obras. Enco ntramos reflejo de este homenaje en prensa.
Por ejemplo Alaz ne Go nzález, ― T ributo en Oliete a l gran maestro d e arti stas Alejandro Cañad a Val le‖,
Heraldo de Arag ón , 1 4 de septie m bre d e 200 8 [consultada la versión d igital www. heraldo .es, 3 de abril
de 20 12].
248
Fig. 3. - A Cañada, Juego de cartas , aguafuert e,
h. 193 4
Fig. 4. - A. Cañada, Campanas , agua fuerte, h.
1934
Alberto Duce
Entre los artistas figur ativos nacidos en Arag ón que tuvieron una espec ial
dedicac ión al arte del grabado encontramos también a Alberto Duce Baquero
(Zarag oza, 1915 – 2003 ).
404
Pintor que, como veremos, desarrolló su formación y su
carrera especialmente fuera de Ara gón (e incluso fuera de Espa ña) pero mantuvo
relación con su tierra n atal a través d e diversas exposiciones y , en lo qu e se refiere a la
obra gráfica , ho y es la ciudad de Zaragoza la que posee en su A y u ntamiento la
colecc ión de estampas r ealizadas por el artista así como sus dibujos, entre los que
encontramos algunos trabajos preparatorios de los gra b ados. L a r elevancia de su obra, la
calidad de su g r abado, e l hecho de ser uno de los mejore s re presentantes del arte
figurativo de firma aragonesa y l a relación mantenida con Z aragoza y Aragón,
especialmente al final de su carrera, justi fican su presencia en este estudio sobre el
404
Quere m o s manifestar nuestro agradeci m iento a Dña. Jo sefina Clavería J ulián, r esponsable del legado
artístico de Alberto Duce, qu e nos brindó toda s u ayuda y s u conoci miento sobre la obra grabada del
artista. En 1 981 presentó su tesina d e licenciatura (inédi ta) sobre ― Treinta años de vida y acti vidad
artística de Alberto Duce ‖ en la Universidad de Zarag oza. En este trabaj o tomamos co mo referencia los
títulos y las cr onologías ap ortadas p or ella. Ha publicado diversos estudios sobre la obr a gráfica de
Alberto Duce (d ibujo y grab ado) ente los que d estacamos textos y ca tálogo d e la expo sición Alberto
Duce: expo sición antológica , [del 5 al 25 de mayo de 1988, Palacio de Sástago], Zaragoza, Diputación
Pro vin cial de Zaragoza, 1988 y la rese ña ― Obra gráfica de Alberto Duce ‖, e n Actas del VI Coloquio de
Arte Aragon és , Zaragoza, Dip utación General de Aragón, 1991 , pp. 187 -202.
249
panorama del grabado en Zaragoza y A ragón du rante el si g lo XX. P or el lo trataremos
de resumir brevemente su contexto biográfico y de analizar la trascendencia de su obra
grabada , atendi endo también a los d etalles de la repercusión de ese trabajo en tierras
zarag ozanas y , por extensión, aragonesas.
A continuación expondremos una aproximación biográfica
405
para cont extualizar
el trabajo de este artist a que desde niño sentiría afición por el arte y , po r ello, decidió
iniciar su formación oficial en la Escuela de A rtes y Oficios de la ciudad. También
participó en las clases del Estudi o Go y a d esde s u fundación ( y como parte activa d e
ella) en 1931 hasta 193 6, en las que perfeccion aría el dibuj o. D esde mu y tempr ano
demostró su capac idad con la composición de la línea y por ello trabajó en un primer
momento, en esa década de los años treinta, en el sector publicitario, como artista
gráfico en prensa o como dibujante de carteles cinematográficos para l a e mpresa Parra.
Además de dedicarse a la pint ura, al dibujo y a la ilust ración, aprendió Duce la cerámica
en esos años treinta y ll egó a colaborar, por ejemplo, en la d ecoración del mítico local
de ocio zarag oz ano Amb os Mundos. Ya en 1942 concursó para una beca de estudios en
Madrid que ganó Fernández Barr io, aunque igualmente el artista que ahor a nos ocupa se
trasladó a la capital p ara ampliar su formación. Allí asisti ó a clases en el taller de
Eduardo Chicharro, en el mismo año de 1942 e inmediatame nte después asistiría a las
clases de dibujo del natu ral que se daban en el Círculo de B ellas Artes ma drileño, pues
se conserva n dibujos fechados en la primera mi ta d de la déca da de los años cuarenta.
Además, a lo larg o de esa década pudo participar en diversas ex posiciones. Finalmente
sus méritos fueron recon ocidos y Alberto Duce consiguió una beca del Instituto Francés
que le permitió estar en París entre 1948 y 1949, ciudad en la que continuaría con el
aprendizaje de l dibujo con modelo vivo en la Academia de arte de la Gra nde
Ch aumière . En estas fechas se acercó t ambién a l a práctica de la lito grafía en la Escuela
de Be llas Artes de P arís y pudo impreg n arse de l a actividad artística del momento en la
ciudad. Tras su estancia parisina marchó a Estados Unidos con la Pensión del Con de de
Cartagena que le otor gara la Academia de San Fernando a principios de 1949, país en el
que terminaría residiendo hasta 1961.
406
Allí destacó sobre todo como retratista.
De vuelta a España en los primeros años sesenta estuvo de nuevo en Madrid
pero pronto viajó hasta su Zaragoza natal, dond e, a pesar de residir un co rto periodo de
tiempo, su trabajo pudo verse y a en 1963 en la conocida sala Libros, referencia en el
arte de primera línea en la ciudad.
405
Para conocer los detalles de la vida de Alberto D uce se p uede consultar Jo sefina Clavería J ulián, ― El
hombre, algo sob re su vid a‖ , en Alb erto Du ce: exposición antoló gica , op. cit., 1988, pp. 11 -19. Algunas
alusiones a su tra yectoria vital e ncontramos re flejadas en p rensa, d e su p ropia voz, por ej em plo en
Mairuca Lomba, ― Siempr e he tr abajado con modelo, ahora han subido el prec io ‖, en El Día , 15 de
dicie m b re de 1 982.
406
Los dato s sob re la asistencia de Duce a las clases d e dibujo y de litograf ía en Par ís así co m o la
concesión d e la Pensión Cond e d e Cartagena se e ncuentran ya en Alberto Duce , [ m ar zo de 1968, salas de
exposición de la Dirección General de Bellas Artes], Madrid , Ministerio de Educación y Cultura,
Dirección Ge neral de B ellas Artes , 196 8. T am b ién se mencio na e n esta p ublicación la concesión de la
Beca Juan March en 1 965. El texto de presentación d e este catálogo, q ue se encue ntra sin p aginar, lo
firma A. M. Ca mpoy.
250
De nuevo en M adrid ret omó la actividad como dibuj ante y las clases de dibujo
del natural del Círculo d e B ellas Artes, por lo que su siguiente mu estra en Zaragoza,
celebrada en el Casino Merca ntil en noviembre de 1964, acogió con é xito una gran
cantidad de dibujos. En relac ión con ellos se diría ― …es en los dibujos donde muestra su
face ta más sorprendente… Además sus dotes como dibujante son excepcionale s‖ .
407
En 1965 obtuvo la beca Juan March para ampli ar estudios en el ex tranjero y decidió
volver a París. Interesa este viaje ya que po r est as fechas pudo di sfrutar de una corta
estancia en el taller de Ha y t er, aprendiendo las técnicas de estampación de grabado a
color, técnicas que en fechas similares aprendiera también Mariano R ubio, por ejemplo,
como analizaremos, si bien Alberto Duce preferiría después en sus grabados sistemas
más tradicionales d e aplicación del color, bien uti lizando una plancha para cada tinta o
recurriendo al entintado con muñequilla. Sí podemos decir que la obra grabada de este
artista se concentra, espe cialmente, desde esta fecha de 19 65, por lo que la estancia en
París sirvió sin duda como im pulso para su int erés por la práctica de esta espe cialidad
(que y a había conocido en EE. UU.). Pre cisamente, tras volv er a la capital y tod avía en
la década de los años se senta sería profesor de gr abado en el Círculo de Bella s Artes,
por lo que gran parte d e sus estampa s se c oncentran en 1969 y 1970. Durante su
magisterio en esta institución tuvo como alumnos, por ejemplo, a Carlos Barboza y a
Teresa Grasa,
408
que tanta importancia tendrían en el grab ado en Z aragoza durante los
años finales del siglo XX a tr avés de su obra y, es pecialmente , a t ravé s de la difusión de
la gráfic a seriada contemporánea desde la Galería Costa -3, como vere mos más adelante
en este estudio.
La década de los setenta transcurrió entr e Mad rid y Zaragoza en la vida del
artista, que no se instalaría en la capital aragones a hasta 1983, si bien por estas fechas
compaginaría sus estancias en Z aragoza con tempora das en su casa de Cornude ll a
(Tarragona ). En lo que s e refiere a la obra grabad a el periodo comprendido desde 1974
y h asta el final de los años ochenta fue realmente importante, pu es realizó tres ediciones
de estampas para obras de bibliofilia que merecen el interés de este estudio. L a
residencia más estable en Za r agoza llegó y a en 1998 hasta 2003, fecha de su
fallecimiento.
Si hablamos a continuación de los acontecimientos relacionados con el gra bado
en la carrera de Alberto Duce podemos destacar que y a en los años sesent a, recordemos
que estuvo en París profundizando en las técnicas de gra b ado en 1965, acu dió a diversos
Salones de Gr abado celebrados en Madrid,
409
e incluso fue galardonado con la II
407
Ángel Azpeitia, ―A lb erto D uce en e l Centro Merca n til‖, e n He raldo de Ara gón , 25 de noviembre de
1964 , p. 8. Texto reco gido en Josefina Clavería J ulián, ― El h om bre, algo sobre su v id a‖ , en Alberto Duce :
exposición antológica , op. cit. , 1 988, p. 18.
408
El d ato de que Duce fue pro fesor de B arboza lo encontra m os, po r ejemplo, e n T eresa Grasa Jo rdán,
―Car lo s B arboza grabado r ‖, en Barboza sob re meta l, 30 a ños de g rabado 1968 -1 998 , [Palac io de
Montemuzo 27 de mayo-28 d e junio 19 98], Zaragoza, Ayunta m iento de Zaragoza, 1998 , pp. 9 - 12.
409
Lo enco ntramos e n este certa men d esde la déc imo q uinta e dición de 1966 ; XV Salón de Grab ado de la
Agrupa ción Españo la d e Artistas Graba dores , Mad rid, Mini sterio de Educación Na cional, Direc ción
General de B ellas artes, 196 6, láminas 12 y 13, oca sión a la que presentó do s aguafuertes.
251
Medalla en el Salón dedicado a Go y a que se c elebró en su décimo séptima edición
410
y
con el P remio J ulio Prieto Nespereira en la si g uien te edición del Salón madrileño.
411
También pudim os ver su obra en alguna e dición de los C oncursos Nacionales de
pintura, dibujo y grabado celebrados en Madrid, como por ejemplo en l a q ue tuvo lugar
en 1969, ocasión en la qu e presentó su tr abajo Dánae ,
412
un caso ex cepcional en su ob ra
pues en él aplicó algunas de las técnicas d e estampación a color aprendidas en el t aller
de Hayter , aunque des pués demostró su preferencia por sistemas d e aplicación
cromática m ás tradicion ales [ fig. 5].
413
P rec isamente en los años finales de la década de
los sesenta y los años d e la década sigui ente, entre 1967 y 1978, cuatro estampas d e
Duce pasarían a fo rmar parte de los fondos del que fuera el pro yecto del Museo
Nacional del Grabado C ontemporáneo, encabezado por J ulio Prieto, y q ue finalmente
no pudo continuar después de esas fechas, tras las cuales esas obras pasarían a formar
parte del Mus eo Españo l de Arte Contempor áneo.
414
Por estas razones se encuentran
hoy en los fondos de obra gráfica del Museo Reina Sofía cuatro gra b ados de este artista
[figs. 6-9].
415
Su obra se ha visto también en la Feria de la obra gráfica contemporánea
de Madrid, Estampa.
416
Si analizamos ya la relación entr e el grabado de Alberto Duce y la ciudad de
Zarag oza podemos mencionar algunas ex posicione s importante s en las que, además de
otras obras, se vieron lo s grabados del artista. E s cierto que tenemos qu e esperar a l a
década de los ochenta para encontrar en la relación ex positiva de Duce presencia en esta
ciudad en exposiciones con muestra d e grabado y , entre ellas, podemos destacar las
celebradas precisamente en la G alería Costa-3 de Zaragoza en los p rimeros años
ochenta.
417
Ya en fechas más rec ientes su obra se pre sentó en una exposición
410
XVII Salón de Grabado de la Ag rupación Española de Ar tistas Grabad ores , [Ho menaje de los
grabador es a Goya. Sala de exposiciones de la dirección general d e B ellas Artes], Madrid , Ministerio de
Educación Nacio nal, Direcció n Ge neral de B ellas arte s, 1968 , láminas 21 y 22 . En esta oca sión presentó
la obra Lynching .
411
XVIII Sa lón de Grabado de la Agrup ación Españo la de Artistas G rabado res , Mad rid, Ministerio de
Educación Nacional, Direc ción Ge neral de Bellas artes, 1 968, láminas 1 3 y 14 . No ticia de la co ncesión
del premio la enco ntramos en ―Co ncesió n de pr emios del XVI II Salón del Grab ado ‖, en ABC , ed ición d e
Andalucía, do m ingo 2 6 de enero de 1969, p . 47.
412
Concursos Naciona les 196 9: pintu ra, escultu ra, dibujo, grab ado, a rquitectura, literatu ra, mú sica,
fotografía , [Museo Español de Arte Conte mporáneo], Mad rid, Ministerio de Educaci ón y Ciencia,
Dirección General d e Bellas Artes, 196 9, lám i na 90.
413
Las i mágenes q ue ilustran el trabajo de A. Duce se reco gen al final del texto e n el q ue analiza m o s su
labor, en las fich as 5 - 39.
414
Carmen García-Mar gallo Ma rfil, Carmen Rodríguez Perales, Ju lio Prieto Nespereira y las
Agrupa ciones d e Gra badores en Ma drid 1928 -1 978. Una vida d edicada al arte del g r a bado , o p. cit. ,
2001 , pp. 403- 413.
415
Se con servan c uatro estampa s que se fechan en lo s a ños finales de la d écada de los sesenta. Entre ella s
encontramos la o bra Lynching , Compo sición (o Jueg o de Damas ) , y d os obras más, Fa uno y ninfas y
Pintora y mo delo -1 , que en l os ar chivos del museo se rec ogen S in tí tulo . T odas ellas o bras de grabado
ca lcográfico entre las que se distinguen técnica s co mo el a guafuerte con resinas, y el ba rniz b lando. En
este trab ajo tomamos lo s títulos y la cro nología apo rtados por los estudios de J osefina Clavería Julián que
permanecen inéditos.
416
Estampa: V edició n sal ón intern aciona l del grab ado y ed iciones de arte co ntempo ráneo , [del 12 al 16
de noviembre, salas del Antiguo Museo Esp añol de Arte Contempo ráneo, Avda. Jua n de Herrer a s/n]
Madrid, Fun dación Actilibre, 19 97.
417
Entre el 2 y el 18 d e dicie m b re de 1 982 se ce lebró una mues tra en la Galería co n el tít ulo de ― Grabad os
y dibuj os ‖, sob re ella encontra mos noticia en pr ensa e n Ángel Azpeitia, ―Co sta -3: Alber to Duce ‖, en
252
antológica, celebrada en el año 2002 en el Museo Camón Aznar de Zaragoza, ocasión
en la que se expusi eron algunos de los grabados de las series de bibliofilia en las que
trabajó a lo largo d e su carrera , como fueron los Poemas de Safo , en una primera
edición realiz ada en 19 74 y las obras para l a Soledad I de Gón g ora,
418
fechadas e n
1983.
419
Hemos de decir que, además, sus grabados se han recogido en las principales
muestras de revisión de esta especialidad artística en Aragón, como la de dicada al
grabado actual de 1993 y la celebrada en el Monasterio de Veruela ya en el año 2005
[figs. 10-12].
420
Todavía podríamos hacer referencia a otras exposiciones que visitaron territorio
aragoné s y que presentaron algunos de los grabados del artista junt o a sus pinturas o sus
dibujos, y qu e llegaron a la p rovincia de Huesca, por ejemplo a la Sala Municipal de
Sabiñánigo, en una muestra organizada por la A sociación de Amigos del Serrablo en
1984,
421
o a la misma ciuda d de Huesca, concretamente a la Gal ería S’Art en 198 6,
422
o
el Balneario d e P anticosa, en una muestra celebrada en el verano d e 200 1 en la que se
mostraron al público los gra b ados de Alberto Duce, por citar al guna s de las muestras
más destaca das.
Por último, a ntes de p asar a analizar su obra gráfica, nos g ust aría detallar
algunas de l as princip ales colecciones públicas que alber gan la obra g rabada de Alberto
Duce, entre las que sin duda resaltamos dos: la primera, de carácter nacional, es la
Biblioteca Nacional,
423
entre las que se encuentran , por ejemplo, algunas o bras de las
ediciones de Safo y de S oledad I , y l a segunda, a la que y a nos h emo s referido, es la del
Ayuntamiento de Zaragoza que, por donación expresa de Dña. J osefina Clavería
Heraldo de Aragón , 12 d e d iciem b re de 1982, y en junio de 198 3 se verían trabaj os de Du ce en el mismo
espacio en la colectiva Fin de fiesta que cerrab a la temporada en la citada galería. Ver, po r ejem plo,
Ángel Azpeitia Burgos, ― Cost a-3: Expo sición Fin de Fie s ta‖ , en He raldo de Aragón , do m i ngo 26 de j unio
de 1 983, reprod ucido en Apéndice Docu mental I V ― Pro m o ción y dif usión del ar te d el grabado en
Zaragoza: principale s centros esp ecializados ‖, d ocumento 17.
418
Luis de Gó ngora, Soledad I , [ilustraciones d e Alberto Duce], Ma drid, Ediciones d e Arte y Bibliofilia,
Rafael Casarie go, 1983, colección Tiemp o pa ra la alegría , nº 41. P ara saber más sobre esta co lección de
bibliofilia ver Luis García Oc hoa, ―L a colección de Arte y B ibliofilia Tiempo para la alegría ‖, B oletín de
la A cade m ia de Bellas Artes de San Fer nando, Ma drid, Re al A cade m ia de Bellas Artes de Sa n Fernando ,
1993 , N º 77, p p. 47 -72.
419
Josefina Clavería J ulián (Co ms.), Alberto Duce. Retrosp ectiva , Zaragoza, Museo Camón Aznar, 2 002.
420
No s referi m os a Grabad o aragonés actual , op , cit. , 1993, pp. 42 y 4 3, y a Encuen tros de gráfica 20 05 ,
op. cit. , 2005, p . 4 3. En la pri mera e xposición se vieron las ob ras Fauno y ninfas , d e 1 970 y Do s mujere s
y u na n iña de 1983. En la segu nda d e las muestras se vieron los grabados Lanzamien to , un aguafuerte con
barniz blando de 1968 y La posesa , realizado con las mismas t écnicas y fechado en 196 5.
421
Alberto Duce, óleos, dibujos y gra bados , [Sala municipal d e Arte, de 16 a 29 de j ulio], Sabiñánigo,
Ayuntamiento de Sabi ñánigo, 1984. L a muestra celebrada en Sabiñánigo fue f r uto de los contactos
establecidos entre Julio Gavín y diversos artistas destacad os en la obra gráfica p ara la gestació n de lo q ue
es ho y e n M useo d el Dib ujo de Larrés, cuya idea co menzó a crecer a par tir de 1983. La misma sala de
Sa biñánigo alber gó una muest ra de sus grabado s entre el 20 y el 3 0 de septiemb re del año 2 001.
422
Alberto Duce , Óleos, dib ujos, g rabado s y acuarelas , [octubre], Huesca, Galería S’Art, 1986. En el
mes de febrero de 1994 la m i sma galería alb ergaría óleos, gouaches y obr a gráfica del artista. El centro ya
había e xpuesto pinturas y gra b ados de Duce e n 19 73: Alb erto Duce, óleos, grab ados y d ibujos , [2 a 16 de
febrero], Huesca, Galería S’Art, 1 973.
423
Donacio nes de obra gráfica a la Biblioteca Nacional. 1986 - 1988 , op . cit. , 1989.
253
Julián,
424
acoge una colección completa de los grabados y de los dibujos del artista, que
espera mos pueda ser admi rada pronto en una exposición monográfica.
425
A continuación analizaremos la obra gra b ada de Alberto Duce. Como venimos
diciendo podemos fechar las primeras estampas ya a finales de los años cuarenta, en el
momento en el que aprendía la técnica litográfica en la Escuela de Bellas Artes de París.
De este primer momento destacamos una estam pa titulada Baile en la que podemos
aprec iar ecos mironianos [fig. 13] . Duce, que ya se había manifestado como un
estupendo dibujante, apuesta en este trabajo por una cierta abstracción de la figura, que
no desaparece , sino que se transforma en movimiento. Vemos así grandes masas que se
torsionan y mueven baj o un ritmo sugerido por el dibujante, que de momento no
introduce el color en la composición. Ya no pod remos hablar d e estampas en su obra
hasta los años sesenta pues, como hemos mencionado, los primero grabados de Alberto
Duce d eben fecharse ha cia el año 1965, momen to en el que el artista viajó becado a
París y pudo aprender diversas té cnicas de grabado y est ampación en el taller de Ha y t er.
Así, las técnicas que má s utilizará serán el a guafuerte, el aguatinta y el b arniz blando,
que dará en ocasiones interesantes efectos de texturas a sus gra b ados. Es ahora también
cuando el color llega a sus trabajos, generalmente aplicado en sucesivas estampaciones
de diversas planchas pa ra una misma estamp a. Por estas fecha s Duce y a se había
consolidado como un magnífico retratista en EE. UU. y había desarrollado el trabajo de
la figuración, qu e como veremos, no abandonará en toda su carrera. De esta manera
comienza el artista a r ealiz ar con técnicas calcográficas imágenes en las que la figura
humana es el centro, con un especial protagonismo de lo femenino que le acompañaría
durante toda su tr a y e ctoria, concretamente a través del desnudo. La línea se eri g e como
principal herramienta para el artista, que la trabaja con decisión y gran acierto. La línea
no se ocultará nunca bajo las resinas, sino que muchas veces se potencia su fuerza y
llegará, incluso, a aparecer aislada de todo complemento en años posteriores.
426
Podemos diferenciar v arias etapas creativas en los grabados de Alberto Duce.
Así hablamos de un p rimer momento en los años que van desde su acercamiento a estas
técnicas en 1965 ha sta el final de esa dé cada, momento e n el que encontramos e l
periodo más experimental desde el p unto de vista estético, técnico y t emático, pues, al
margen de las constantes expuestas, hallamos e n sus grabados interesantes recuerdos
424
J. Clavería d onó ta m b ién a la B iblioteca d e la Universidad d e Zaragoza una gran cantidad de
docu m en tación sobr e la f igura de Alb erto Duce y sobre su obra, en la q ue e ncontram os p arte de su
archivo fotográfico, docu mental, dato s de he m er oteca, u na selección d e los catálo gos de exposiciones,
tanto co lectivas co mo i ndivi duales en la s q ue participó el ar tista así co mo gran ca ntidad de libros y
revistas (naciona les e internacio nales) d e su biblio teca personal, en tre los cuale s se encuentra n al gunos
volúmenes dedicad os al grab ado como Levo n West, Makin g an etching , Nueva Y ork, The Studio
Publications, 1 932; Kennet h Steel, Line en graving , Londres, Isaac P itm a n a nd Sons, 1 938; Rod ney
Engen, Victo rian En graving s , Nueva York, Acade my E ditions, 1975 , sin olv idar una co pia d el libro
escrito por Hayter del que encontra mos una e dició n revi sada en Stanley W illiam Ha yter, New ways o f
gravure , London, Oxford Universit y Press, 196 6.
425
Los dib ujos del artista ya pudiero n verse en Alberto Duce . Dibujo s de la colecc ión del Ayuntamien to
de Zarag oza , [sala d e expo siciones del Museo P ablo Gargallo, del 8 de octubre de 2006 al 7 de enero de
2007], Zaragoza, Ayunta miento de Zaragoza, 200 7. El texto del catálogo es de Cristi na Giménez Navarr o
y la catalogació n de obra fue realizada por Mª Jesús Dolader Carrer as.
426
En la pintura de Alberto Duce podemos ver ta m b ién cómo la línea se refuerza, incluso, con incisiones
sobre la capa pictórica q ue siguen los contornos de las figuras.
254
orientalistas, que entronc an con la admiración por cierto ex otismo de algunos pint ores
del siglo X IX, y encontramos así conex iones temáticas (no estéticas) con algunos
grandes ma estros del p asado como Ingres [fi g. 14]. En estos trabajos d e aprendizaje
todavía vemos un tratamiento de las sombra s alg o tosco, conseg uido a base de
entrecruzados lineales que irán depurándose en la obra de Duce. Ve mos cómo ese
trabajo de las sombras se consig ue de man era mucho más sutil en otra de sus estampas,
La posesa , en la que el autor realiz a una excelente labor con las resinas y amplía de
nuevo su espectro temático al mostrarnos una suerte de aquelarre en el que tres
siniestras figuras ne gras contemplan y ríen mal vadas ante la presencia de una muje r
tendida en el suelo, semidesnuda y con la mi rada p erdida [fig. 10]. Resulta muy
destacable el trabajo de las luce s, qu e recaen en esa muje r de l primer plano, y el
dramatismo del color, ya que bajo las ne g ras siluetas del fondo y la blanca fi gura
femenina se asienta un s uelo teñido de potente rojo que completa la co mposición. Es
inevitable pensar en las referencias go y escas, t anto de sus graba dos como de las pinturas
negras, esp ecialmente en lo que se refiere al tema y al carácter grotesco, c asi
expresionista, de los rostros de las mujere s que rodean a la protagonista.
La experimentación en estos primeros años estu vo también relacionada con el
co lor, que aplicó de acuerdo a las té cnicas aprendidas en P arís en su trabajo Dánae , con
el que se adentraría y a en el mundo clásico que tanto desarrolló después [ fig. 5]. Pero
además entre los grabados realizados en esta década se pueden observar interesant es
ensayos que conducen nuestra mirada de nuevo a las vang uardias, con conex iones con
los primeros ejercicios r elacionados con la plasmación del movimi ento en el arte que
realizara n artistas en el cambio del siglo X I X al XX por influencia de nuevas vías de
expresión como la fotografía. Así, en trabajos como Esgrima podemos ver r elaciones
con los estudios del movimiento que pudieran realizar Mu y brid ge o Mare y , e incluso
encontramos una f ragmentación del espacio compositivo en viñetas, como si de
instantáneas de la ac ción representada se tratara. En otras propuestas como
Lanzamiento , el estudio del movimiento se fusiona y a en un a sola es cena, con recuerdos
por tanto a los pintores futuristas o a los primeros ensa y os analíticos de la figura y el
movimiento de Duchamp o de los cubistas [figs. 15 y 11]. Con estos traba jos
experimenta también con el valor de la geometría, la esencia de la forma a través del
trabajo con la línea, algo que y a había investiga do en sus dibujos desde los años
cuare nta y que retomaría despu és en la década de los noventa, especialmente en su
pintura [fig. 16] . Todavía, dentro de estas experimentaciones estétic as, encontramos una
novedad, como es el valor social de alg unas de sus propuestas, carácter de d enuncia que
retomaría también en al gunos de sus últimos trabajos y que en estas prim eras estampas
está representado con su obra Lynching de 1968 [ fig . 6]. Todavía podemos hablar en
este momento de otros trabajos con los qu e el artista se adentra en el tema religioso, con
propuestas que contrastan con lo visto hasta ahora por su apego a la tradición, tal vez
impuesta por el t ema, pero con un inter esante valor del dibujo y una especi al dulz ura en
las composiciones [ fig. 1 7]. Que estamos en un periodo de aprendizaje y de búsqueda lo
demuestra tambi én la existencia de una estampa completamente abstracta , fechada en
1965, con la que el artista experimenta los valores de propuestas cerca nas al
informalismo, de tanta influencia y actualidad en el momento en el que se encue ntra en
París, pero que después no serían continuadas e n su obra. A pesar de ensayar con la
abstracción comproba mos que Duce jamás abandona la línea [fig. 18].
255
Tras estos primeros trabajos de aprendizaje y experimentación con la técnica del
grabado Alberto Duce se presentará ya como un gran conocedor de las posibilidades del
ag uafuerte y d e las resinas. Con su trabajo ya ha bía definido lo que serían desde est e
momento las características estéticas de su obra gráfica seri ada, qu e se c entran, como
decíamos más arriba, e n el dibujo, la l ínea, la f iguración y el desnudo femenino.
Un segundo p eriodo lo encontramos en la década de los años setenta, en la que
se fecha un conjunto de trabajos de pro fundo carácter clásico, que algunos han definido
como helenizante, que, además, se cargará de u n elevado erotismo.
427
S in duda en este
momento ha y qu e destacar las estampas realizadas para la ilustración de los Poemas de
Safo que se publicaron en una edición de bibliófilo en 1974. La carpeta fue la p rimera
publicación de la colec ción ― Torculum ‖ , edita da por Gisa, al cuidado de Celedonio
Perellón y Luis Montañés.
428
Para esta edición preparó Alberto Duce diez planchas de
grabado trab ajadas al aguafuerte y a gua tinta con algunos detalles de barniz blando y
estampadas a una tinta. En ellas el tr abajo de las sombras es realmente delicado y s e
reserva para el ento rno: escenarios su geridos generalmente al aire libre en el que la s
figuras reposan con actitud lúdica. El desnudo femenino alcanza ahora gran potencia
con una sorprendente economía de medios: la lí nea se hace realmente esencial y los
cuerpos qued an planos, sin sugerencia de volumen, salvo en algunos casos, lo que
aumenta todavía más su entidad por el contraste con los fondos de las est ampas. [figs.
19-21]
En los años setenta enco ntramos también obras que reproducen escenas que se
repetirá n en el repertorio de Duce, composiciones en las que varias fi guras femeninas
disfrutan de un momento de calma o d e intimidad, como escenas de aseo, mujeres
peinándose, conversando y también una icono grafía mu y característic a de su obra como
es la de la pintora y la m odelo, siempre, como vemos, en clave f emenina [ figs. 22 y 9] .
Encontramos también algún trabajo esporádico r elacionado con las vistas urbanas, con
un gran peso de la arquitectura en un primer momento [ fig . 23 ].
En el camino a la década siguiente, la de los años ochenta, mantiene en los
grabados de Duce el valor de l a figura y l a capacidad para el dibujo pero en los tem as
encontramos un g iro hacia un costumbrismo de c arácter bucólico en el que no se
pierden ciertos valores clásicos en la forma. Hablamos por lo tanto de un t ercer periodo
en la obra gráfica de D uce en el que se introducen, también con más fuerza, algunas
escena s de carácter reli g ioso, que ya empezara a trabajar en años anteriores como hemos
427
Del valor del dibujo de Duce, sus referencias al cl asicismo griego y las co nexiones co n el
Renacimiento nos habla A. F. Molina, Alberto Du ce , Mad rid, Fernán Gó mez, 1 987, Colección Arte
Español Contempo ráneo, nº 49, pp. 6 - 16.
428
Celedonio P erellón sería pion ero en las ediciones de bib liofilia desde los años cincue nta. La colecció n
― T órculum ‖, que ab rió co n esta ed ición de lo s Poema s , se especializaría d espués en el te m a erótico y
estuvo vigente hasta 1 978. La ed ición que nos ocupa fu e est ampada en el taller de Dimitri Pap agueorguiu
de Madrid y co ntó co n 18 5 eje m p lares. La traducción del texto y el prólogo corrier on a cargo de Manuel
Fernández Galia no. Sobre la pr esentación del libro se puede consultar en pren sa de P ilar Tr enas, ―L o s
poemas de Safo ‖, e n A BC , Madrid, 18 de junio de 19 74, p. 149. Las esta mpas grabad as por Duce, un total
de 10 imág e nes, estaban fir madas en la mat iz co n las iniciales A. D. A. F. Moli na enc uentra en ello un a
interesante coincidencia en lo que se re fiere al valor d el d ibuj o y al amor por el grabado co n las iniciales
de otro gran maestro de la gráfica, Alberto Durero, tem a d el que hab la en A. F. Moli na, Alberto Duce , op.
cit. , 19 87.
256
visto, así como trabajos de retrato, para los que y a h abía destacado tanto en la pintura
como en el dibujo [figs. 24-26]. De esta déc ada datan estampas de carácter regionalista
en las que se retratan al gunas de las tradiciones fo lclóricas de A ragón. Los homenaje s a
su ti erra natal y a Zaragoza se completan en estas fechas con la obra dedicada a la Vista
de Zaragoza desde la orilla iz quierda de l río, con el Pilar y la torre de La Se o de fondo y
el Puente de Piedra como nexo entre ambas orillas, en la que se reúne la capac idad par a
el dibujo arquitectónico vista en trabajos anteriores, la aten ción a la naturaleza y el
paisaje, la figura humana y el erotism o [figs. 27 -28]. También encontramos en este
periodo al g unas obr as q ue, de nuevo, devuelven la mirada al trabajo de Goya, con una
reinterpretac ión d el Pelele de los cartones del de Fuendetodos, escena en la que un
grupo mantea a un ser antropomorfo en un ambiente lúdico y campestre [fig. 29].
429
Esos trabajos que muestran de nuevo escenas lúdicas, en espacios natural es en
los que la figura humana y la vegetación se disponen en armonía, no estarán exentos de
cierto erotismo, que todavía vemos en escenas que rec urren al clasicismo de la
mitología y que recuerdan a trabajos anteriores [ fig. 30]. En relación con este cará cter
sensual y lúdico d e las estampas de Duce, y especialmente con la exaltación de la vida
campestre y la mitología, podemos hablar de nuevo de su colaboración con la literatura,
pues es en esta década de los años ochenta cuando realiza otra de sus colecciones de
grabados para una edición de bibliofilia, que esta vez il ustra la Soledad I de Góng ora ,
430
con trece grabados y de la que se editaron 195 ejemplar es según consta en la
justificación de la tirada. L os grabados, realizados al aguafuerte con r esinas po r Duce,
fueron estampados por Pedro Arribas en Madrid. Estamos ante una serie de trece
imáge nes para la que ya, a diferencia de lo que o currie ra en la primera se rie para Safo ,
el color se h ace patente en l as composiciones [figs. 31 -33]. También, a final de l a
década de los ochenta, Alberto Duce realizó otra colección d e estampas a modo de una
segunda ilustración para los poemas de Safo por encargo del Círculo de Arte de
Madrid.
431
Esta vez grabó siete esc enas en las que se potencia el erotismo de la s
composiciones y s e trabaja con el color y el fondo blanco del papel, de manera qu e las
figuras quedan insinuadas por la lí nea y reflejan la luz al no recibir tinta coloreada,
mientras que los fondos, generalmente frondosas escenas natur ales, aparecen trabajados
con color. Esto aumenta el valor e scultórico d e las figuras [figs. 34 y 35].
432
Aún podemos h ablar de un cuarto p eriodo en este análisis de los grabados de
Duce, pues en la última década, la de los años noventa, se mantienen algunos de los
429
No ha y que olvidar que la esta m p a Di sparate femenin o de la serie de los Dispa rates de Go y a (18 19 -
1823) también rep roduce una escena si milar en la que el ca rácter lúdico desapar ece.
430
Las So ledades de Góngora han de fecha rse e n 161 3. El proyecto del escritor quedó inacabado , pues
debía estar co m puesto de c uatro poemas de los que sólo ter minó el p rimero y realizó p arte del segundo.
Los versos de Góngor a está n ca rgados de odas al ca mpo y de re ferencias a la mitología clásica . E n
Zaragoza el trabaj o se vio en l a Galería Costa -3: Ángel Azpeitia, ―Co sta -3: Alberto Duce ‖ , en Heraldo de
Aragón , op. cit., 12 de d iciembre de 1982.
431
Finalmente, a pesar de que el trabajo de esta segunda i lustrac ión de Safo e staba ter minado, la edició n
de bib liofilia no llegó a pr esentarse. El taller encargado de la impresión había sido el de Víctor Galán en
Madrid, taller que se había fund ado en 1981 y con el que colab oraría Duce en varias ocasio nes.
432
La constante presencia del mun do clásico en la o br a de Alberto Duce hace que enco ntremos
referencias e n e stos tr abajo s en los q ue la fig ura ad opta el colo r d el sop orte con las ce rámicas griegas
llamadas de fig uras rojas en las q ue la línea y el co ntraste co n los fondos oscuro s servían para sug erir el
vo lume n de las imáge nes.
263
Fig. 16 .- A. Duce, Carrera en los p inos , ag uafuerte, aguat inta, barniz blando, 19 69
Fig. 17 .- A. Duce, Adoración , ag uafuerte y ag uatinta, 1968
Fig. 18 .- A. Duce, Abstracción , ag uafuerte y aguatinta, 1 965
[Document text truncated for crawler view.]