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Harúspices y augures en la estructura socio-religiosa de las provincias del alto y medio Danubio

Gallego Franco, María del Henar

Abstract

Producción Científica

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Haruspices y augures en la estructura socio-religiosa de las provincias romanas detAllo y Medio Danubio H. Gallego Franco Universidad de Valladolid RESUMEN: La huella epigráfica dejada por harúspices y augures en las provincias romanas del Alto y Medio Danubio nos muestra a individuos insertos en ambientes culturales netamente romanos, al servicio de núcleos urbanos de status privilegiado, colonias y municipios, y en su mayoría miembros de las aristocracias municipales y provinciales. A pesar de ello, y desde el punto de vista religioso, se constatan ciertos lazos con un antiguo mundo de creencias de raíz prerromana. SIJMMARY: The epigraphical evidence about haruspices and augures in Ihe roman provinces of Uppcr asid Middle Danube shows thesc meo living ja deeply toman towns ami cities, coloniae and mnunicipii, taking part in local social aristocracies. From a religious point of view, they serve official atructures but in some cases we also fisid sorne bonds with an ancient prerroman world of religious beliefs. En las provincias romanas de Rhaeda, Noricuní y Pannonia Superior e Infe rior’, que se extienden a lo largo del limes del Alto y Medio Danubio> la penetración de las estructuras político-administrativas, socloeconómicas y espirituales romanas en el Engloban, en líneas generales, los actuales territorios de Baviera (Alemania), Austria, mitad occidental de Hungría y norte de la antigua Yugoslavia. Sobre la conquista y evolución de Rusaelia, Naricuni y Pannonia, cfr. LI. P. Martin, Les provinces romainesd’Ew-ape centrale el occiden jale, Paris, 1990, pp. 20-24, 52-54. 81-86, 95-98, 134-135, 311-174; 0. Winkler, “Dic Statthalter der rómisehen Provioz Raetie» unter dem Principat”, Bayerisehe Vcrgeschichisblátter 36 (1921) SOss.; idem, “Laterculus praesidum”, Ziva Ana/ca 21(1971) Pp. 185-188; 3. 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Tóth, “Contribution á l’historique de la Provincia Pannonia”, ArchaeoIogiae Ertesitii 103 (1976 pp. 191-202; 5. Alexander, Jugos/avía before tite Roman Can ques!, Southhampton, 1972; .1. Fitz< Tite greal age of Pannonia (ALiO. 193-284), Budapest, 1982; H. Gallego, Prosopogra/la, onomástica y sociedad en e/Imperio Romano. Las provincias defl/,aetia, Noricun,. Pannonia Superior einferior, Valladolid (microlicha), 1996, pp. 51-106, ‘Jlu, 3 (1998) GallegoFranco 52 territorio2 se produjo lentamente, consolidándose el proceso romanizador como consecuencia dela grave crisis de las Guerras Marcomanas (166-180 d.C.>, tras la cual el Estado optará por unas provincias alto-medio danubianas fuertes y bien integradas en las estructurasimperiales romanas. Al mismo tiempola situación fronteriza3 de estas provincias marcará profundamente su idiosincrasia, especialmente debido a la notable presencia de tropas4. Ahora bien, ello no oscurece el vigoroso proceso urbanizador y municipalizador que se consolida progresivamente alo largo del s. II d. CA y que dotará e estas provincias de unas estructuras socioeconómicas y espirituales netamente romanas, un paisaje social en elque son perfectamente identificables los elementos más característicos dela civilización y forma de vida romana. En el ámbito religioso municipal uno de estos elementos son los augures y haruspices, especialistasen sondear la voluntad de los dioses e indagar acerca del favor de las fuerzas divinas, práctica profundamente enraizada en las estructuras espirituales y culturales romanas. Aunque vinculados ala religión oficial, la forma de adivinar de los augures y los harúspices eran distintas en Roma, y cada uno de ellos tenían sus propias funciones al servicio de la ciudad y del Estado6. En todo caso, este sistema 2 j Wacher, Tite Roman Empire, London, 1987, pp. 30. 59-61; C.R. Whittaker, Fron¡jets of/he Ronzan Empire. A socia) andEconoínic .S/udy, London. 1994, pp. 167-191: cfi 1. ¡ita, Tite GreatAge oftannonia CALi. 193-284), Budapest, 1982. Sobre el papel y repercusión del limes en la vida provincial, cfr. E. N. Luttwak, fha GrandSb-ategy of//te ¡loman Em>oirefroní ¡he Firsí CenluryA.D. lo tite Titirá, Baltimore, 1976; F. Millar, Tite Ronzan Empire aná its Neigitbours, London, 1970; C. R. Whittaker, “hado and Frontiers of the Reman Empire” en P. 11. A. Garnsey/C.R. Whittaker, Trade aná Facilite in C/assicalAntiquity, Cambridge, 1983; idem, Les frontiéres de lEmpire romain, Paris, 1989; idem, F>rontiers of he ¡loman Empire. A Social and Economio Su¡dy, London, 1994; 5. K. Drurnmond y L. lvi. Nelson, Tite Western Frontiera ofimpermal ¡lome, New York, 1994. Sobre todo en Pannonia, aunque también ¡hacha y Noricuin experimentan un importante incremento en sus efectivos militares a partir de las Guerras Marcomanas y su transformación en provincias pretorianas. Cfr E. N. Luttwak, Tite Grand Sito tegg of (he ¡loman Empire, London, 1976, Pp. 96-97 <mapa 2.5); 3. ¡ita, “Les légions de la province mi début du ile e. LI”, Oikumene 5 (1986) pp. 329-369; K. Strobel, “La dislocation des ¡¿giona romaines en Pannonie entre 89 et 118 pU”, Tyche3 (1988) pp. 193-221; 1. P. Martin,Lesprovincesronzaines dEurope Centro/e et Oceidentale, Paris, 1990. pp. 104-106; 3. Wacher, Tite ¡loman Enipire, London, 1987, pp. 76, 224; H. 1. Kellner, “Exercitus Raeticus, Truppenteile und Standorte ini 1-3 .lahrbundcrt o. Chr.”, Rayerische Vorgeschichtsbldtter 36(1971) pp. 207-215. U. R. Whiitaker, Fron/iers of tite Ronzan Empire. .4 Social and Econornic Sñzdv, London, 1994, pp. 98-131; S. K. Drummond/J. 11, Nelson, Tite Wes/ern Fro,ítiers of Iniperial ¡lome, New York, 1994, pp. 60-68,77-lOO, 101-108, 152-171;M. II. Gallego,Prosopografla..~. op. cd, pp. 84-106, 1589-1678. ‘.Los augures se dedicaban ala consulta e interpretación del augíírinn; y el anspicmnnz. Los hariispiees, cuyas habilidades estaban estrechamente vinculadas con Etruria, dominaban los itaruspicina, ciencia que interpretaba tres tipos de fenómenos: extra, monstra yfulguro. CJr.Servio,AdAen.,6, 120; Cicerón, Leg., 2,21; iclem,Nat Li., 2,11; idem, Div., US; 2, 26; 2 ,49; Tito Livio, 1, 56, 4-5; E. Flinck, “Auguralia und Verwandtes”, Aun, Acad Sc. [‘en.. 1921, Haruspieesy Augures 53 sacerdotal se exporté desde Roma a las provincias. Así, en Hispania no sólo encontramos harúspices y augures al servicio de las colonias, sino también en otros núcleos de población, municipios y ciudades, no siempre de status privilegiado, que querían organizarse ala manera romana’. Los núcleos urbanos de las provincias de Alto y Medio Danubio no fueron una excepción, y por ello nos proponemos rastrear a través de las fuentes epigráficas de las mismas la presencia de ambas categorías de cargos religiosos en la vida de las ciudades de Rhaetio, Noricum y Ponnonia, así como las características onomásticas de estos individuos ysu inserción en las estructuras socio - religiosas municipales y provinciales, con las peculiaridades que éstaspuedan presentar. Los testimonios epigráficos de harúspices y augures ennuestras provincias son poco abundantes y presentan un carácter desigual. Mientras ambos cargos se atestiguan en Noricum, aunque de forma puntual, en Ritoetio sólo rastreamos el de horuspex, que por el contrario es inexistente en Pannonia, donde sólo encontramos elcargo de augur. Los individuos recogidos sontos siguientes: RHAETIA Julius Salutarjs2, ha rusp ex, probablemente en Augusta Vinde/icoruní (Augsburg, Alemania)9, la capital provincial, que dedica a Juppiter Optimus lid aximus er D¡¡ Deaeque omnes junto con su esposa Julio Justina en un epigrafe hallado en Gundremmiagen, lugar próximo a Augusto Vinde/icorum y a la estación militar de Guntia (Gíilnzburg, Alemania)’0, sobre el Danubio. NoRícuJM pp. 3 se.; P. Catalano, Contrihuti al/o studio del dirittoaugurale, LI, 1960, pp. 103, 347; R. Bloch, Les prodiges dans 1’ Antiquité classique, Paris, 1963. 0. Dumezil, La religion romaine arc/iaique, Paris, 1966, pp. 125-126, 167, 573ss.; E. 13 en veniste, Le vocahula ire des institutions indoeuropéennes, 1, Paris, 1969, Pp. 148-151,255-263;). J. Sayas, “Los adivinos vascones y la Historia Augusta”, en Los vascosen fa Antiguedad, Madrid, 1994, PP. 259, 261-262. ‘A. 1) Orn, Epigrajia jurídica de la España romana, Madrid, 1953, PP. ~ 1 87ss.; J. Mangas, “Augurationes y augures en la Hispania romana”, Actos de las II Jornadas de Metodología y Didáctica de la HistoÁa, Cáceres, 1984, pp. 87-102. F. Wagner, “Neue Inschritlcn aus Raetien. Naclitráge zu Fr. Volímer, Inscriptiones Bavariae Romanae”, Bericltt der Rómiscit-Gerznanischen Komission 37-38 (1956-1957 [1958]) a0 55; AE 1990, Pp. 772, probablemente a finales del silo primer tercio del s. ¡lId. C. Ea un principio era sólo la civilas de los Vinde/ici, y bajo liadriano. o quizá antes, se convirtió en znunictpium: Ptolomeo 2, 12, p. 4; 8,7, p. 4; hin. Anton., 232, 1; 236,5; 241,4; 250,5; 25S, 2.11; 274, S;Noí. Dign. Ccc.. 11, 30;H. 3. Kellner,”Augsburg,Provinz-hauptstadt Raetiene”, ANDRW2, 5.2 (1976) pp. 690-717; .1. Wacher, Tite ¡loman Etnpire, London, 1987, 225; J. P, Martin, Les provinces roma jites 11 ‘Europe Centrale et Occidentale, Paris, 1990, pp.l77-l86. lO ¡fin. Ant, 250,6; Not Dign. Oce., 35,9; 35, 20. Gallego Franco 54 M. U/plus Spectatus”, Ilvir jure dicunda y augur en el znunicipium Ae/ium Cetiuni (St. ¡‘Citen, Austria)’2. Dedica una inscripción votiva a una divinidad cuyo nombre se ha perdido porla salud de supadre, M. U/plus Speratus. L. Tuccius L.f Fol CompanusU, horuspex en l~irunumn (ZolIfeId, Austria)’4, la capital provincial. Él y su esposa, Sollonia P. f Sabina, ofrecen algún tipo de monumento ob meritum reipublic(ae) virunensús). Aid. Vederna Moximus>’, haruspex en Cele ja (Ceije, Eslovenia)’6, uno de los municipios más antiguos e importantes de la provincia. Se trata de un monumento funerario familiar, puesto por su hijo Aid. Vederna Maximinus, para su padre Aul Vederna Moximus, su madre Masculinia Resecta, su hermana Vederna Maximina, su esposa Tuccia Secundina, y su hijo Vederna Maximus. PANNONLA SUPERIOR T. Flavius Probus”, mencionado en un epígrafe hallado en Hainburg (Burgenlaud, Austria), como equo publico, decano munic:pii en Carnunlum (Petronelí, Austria)’8, la capital de Pannonia Superior; en el mismo municipio debió desempeñar también el cargo de augur. Supadre, T. Plavius Ti Ser Probus, dió el salto del ardo decurianum al ardo equester (decuria municipil, ex V decurlis), y conmemora en un monumento su obsequio (donum) al municipio ob honorem auguro/vs fi///, en el lugar dado por decreto de los decuriones, “CII. 11111 5658. en el s. II d. U. ‘2 Promovido al rango municipal con 1-ladriano: Ptolomeo, 2,13,1; 2,14,1; lIla. Ant, 234,2; 248,4; LP. Martin, Les provin ces roznaines dEurope Centrale el Occiden tale, Paris, 1990, 177-186. “ CII. III 4868; AE 1952, p. 67. Ef epígrafe es muy temprano, de comienzos del s. ¡ d. C., antes de que la ciudad accediera al rango de znunict~iuní y al agnomen Claudia con el emperador Claudio. ‘~ Adquirió el rango de municipio con el emperador Claudio: Ptolomeo, 2, 11, p. 9; 2, 13, p. 3; Plinio, N.H., 3,146; fIja. Ant, 276,5; 1. Wacher, Tite ¡loman Empire, London, 1987, 224; 3. P. Martin, Les provinces romaines dEurope Gen Ira/e el Occidenlale. II. Société ci Re/igions, Paris, 1991, pp. 51-68; II. Vetters, “Vinznum”,ANDRW2, 6(1977) Pp. 302-354, LS PI 1948 p. 236, quizá de comienzos del sil d.C. “Recibe el status dc municipio con Claudio: Plinio, N.Y., 3. 146; Ptolomeo. 2, l3, p. 3;hin. Ant, 129,4. “CII. lil 4495, año 178 d.C., según datación consular. Adquirió cl rango de municipio con Iladriano y dc colonia con Septimio Severo; cfit Plinio, NI!., 4,80; 33, 45; Ptolomeo, 2,14, p. 3; hin. Ant, 247,2; 362, 3.8; 266, 14; 267. 12; Atol. Liign. Oca, 34,26y 28. Haruspíces yA ugures 55 Tib. lulius Quintilianus”, hombre dedilatadacarrera municipal en Scarbantio (Sopron. Hungría)20: quaesfarpecunioe publicce, oedilis, Ilvir izare dicundo, decuria inunicipil, auguratus (~ augur). Restaura (al pristinoin speciem reslituil) un templo o socellum de Silvanus A ugustus. C. Volerius Tetílus Fuscus”, individuo que desarrolla plenamente el cursus municipal en la colonia Ulpio Trajana Poeícv/o (¡‘tui, Eslovenia)22, siendo quoeslor, aedilis, praefeclusfabrum, tlvir jure dicundo, auguí; y decuria caloniae. El epígrafe muestra su salto al ardo equesler, para el cual obsequia a su ciudad con una liberalidad estrechamente relacionada con el culto imperial: laco calle gio magna Lorum el imaginuní Dom/ni Nosíri Coesaris, ob honorení tribunotus pecunia suafecit. PANNONIA INFERIOR P. Aelius Callimorp bus23 , augur colon iae enAeliaMursa (Osijek, Croacia)24, donde consagra a Iuppiler Optimus .lvfaximus, pro se el suis. T. E/avias Titianus25, augur en la civilas Rraviscoruní26 , núcleo de origen prerromano cercano a Aquincuní (Budapest, l-lungriafl’, capital de Pannonio Inferior, donde dedica a Iuppiler Optimas Maximas Teulanus pro salute el inca/uní/tate de un emperador cuyo nombre seha destruido, probablemente Heliogábalo, así como de toda la Domus Divina y la Civi las Eraviscoruní. Desde el puntode vista onomástico, los cargos de horuspex y ougur recaen en individuos con un esquema antroponímico muy latinizado28, portadores de Ir/a “CII 111 4243, de la segunda mitad del s. II o primer tercio del s, 111 d. C. ~ Accede al status de municipio con los Plavios: Plinio, /t’. II., 3, 146; Ptolomeo, 2, 14, p. 4; ¡fin. Ana, 233,6; 261,6; 262,2; 266,5; NoÉ Dign. Occ., 34, 30; CII. 1114192. 2’ CII. 1114038, dc la segunda mitad s. II. “Recibe el status colonial con Trajano: Ptolomeo, 2, 14, p. 4; 8,7, p. 6; lIla. Ant, 129, 6; 261, 4; 262,2; 265, 11; Zósimo, 11,46, p. 1; 3. Wacher, Tite ¡loman Eropire, London, 1982, p. 99. 23 GIL 1113291, segunda mitad del s. fo comienzos del s.ffl d.c. 24 Recibió el status colonial con Hadriano, cfi. CII. 1113279; Ptolomeo, 2, 15, p. 4; 8, 7, p. 7; Ilin. Ant, 131,1; 232, 6; 243,5; 265,5; 267,3; Ectropio, 9,8, p. 1; 10, 12, p. 1; NoL Dign. Occ., 32, 52; Orosio, VII, 29, p. 12. ~ CIILID 10418 =A.E 1941,13 AE 1955,8,del prirnerterciodels. ifid. C. 3d Plinio, Y. 111,3,25,118; Ptolomeo, 2,15, p. 3; Tacito, Germ., 28. ‘Al igual que Cornunturn. la capital de Pannonia Superior, Aquincunz recibió el status de municipio bajo Hadriano y el de colonia con Septimio Severo, cfr. Ptolomeo, 2, 15, p. 4; It/u. Ant., 245; 11, Wacher, Tite ¡loman Emplee, London, 1987, pp. 227-228. 21 1-lay una ausencia total de onomástica indígena. Gallego Franco 56 nomino29, entre los que predominan los nomino imperiales, luí/u? ,[‘¡cvi u? , Uipi,i? y Aelius’3, que conforman importantes familias gentilicias en las provincias del Alto y Medio Danubio, tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo34. Aunque puntualmente constatamos la presencia de elementos de procedencia itálica~ u 29 Sólo lulius Salutaris porta un duo nomina, cfi-. F. Wagner, “Neue bisebriflen.” op. cil. 39H. Solin/O. Saloruies, Repertorium “orn inunz genIl/iran el cognorninum Launoruní, Olías, 1988, p. 98; PIR2 1 pp. 192-7 lO. “W. Sehulze, Zur GescitichteLateinischer Eigennarn en, Berlin, 1966, 167; PIR2 F PP. 182445. ‘1W. Sehulze, Zur Gesehichte Lateinisciter Eigennamen, Berlin, 1966, p. 234; FR V pp. 534-586. “ W. Schulze, ¿nr GesciticliteLateinisciter Elgennamen, Berlin, 1966, pp. 116, 204; PIR2App. 121-311 ‘4H. Gallego op. ca, pp. 121-128, 148-154, 157-160 (enRhaetia),pp, 264-277, 300307, 341-346, 357-362 (en Noricurn), Pp. 792-815,831-854, 865-886, 925-940 (en Pannania); A ello cabe añadir la presencia, en estegrupo de harúspices y augures, de la geus Valeila, grupo gentilicio que mantiene un papel preeminente en la onomástica general del Imperio, e igualmente en las provincias del Alto y Medio Danubio. De esta manera setrata de único flamen no imperial capaz de competir con la preponderancia formidable de los gentilicios imperiales, y su popularidad parece ir asociada especialmente a las provincias de sustrato celta y al elemento militar. Cft. W. Sehulze, ¿nr Geschichte LateinischerEigennamen,Berlin, 1966, pp375, 312s; PR ‘/ Pp. 16468; R. C. Knapp, Latin Inscriptionsfrom Ceniral Spain, Los Angeles, 1992, p. 352; 5. Crespo Ortiz de Zárate, “Los gentilicios hispanorromanos de Celtiberia y su expresión social”, KAnt (1996) pp. 153, 166; H. Gallego op. ch., pp. 162-166, 331-338, 895-915. “La onomástica del haruspex L. Tuccius Campanus y su esposa Sol/onia Sabino (CL III 4868) evidencia el origen etrusco de la pareja, asi como la del haruspex Ant Vederna Maximus (AE 1948, 236), cfr. AB 1952, p. 67; W. Sehulze, ¿nr Geschichie..., pp. 375, 425 (Tuccius), p. 239 (Sollonius); A. & 1. Sasel, “lnscriptiones Latinae quite in luguslavia inter anuos MCMXL et MCMLX repertae et editae sunt”, SimIa 5 (1963) p. 393 (Vederna); La esposa de Aul. Vederna Maxirnus. Masculinia Reseda, en cambio, es miembro de una gefis de origen provincial, indigenas romanizados, que Celcia y Virunum, los dos principales núcleos urbanos del surde Noricum; cfr. W. Schulze, ¿nr Gescitichíe,.., p. 53 (Masculinius); CII.. m 11699, C. Masculinius Luxor pone un titulum votivo monumental consagrado a ¡‘ulcanus Augustus y los miembros de su callegium de cnt/ores, uno de los más importantes dc Cele ia, del que di formaba parte, haciendo galade cierto poder económico; GIL Uit 5229, ventajosa alianza matrimonial de Masculinius Surtís?, casado con Ennia Vera, miembro del poderoso grupo de terratenientes del entorno de Celeia, a la que el orde, de la ciudad honra en su funeraria, scíialando que se puso de creía decurionum pu/Hice ab sin guiare>,, chis pudiiiciam, de manera que quizá (os Masculmnii poseían propiedades territoriales en e! entorno de Cele/a, como los Ennii (cfr. A. & .1. Sasel, loscriptiones latinae quae in lugusiavia inter anuos MCMIXL ct MCMLX repertae et editae sunt”, Sdnla, V, 1963, 370); Cli III 4787, C. Ivtasculinius Masculus, cenluriofruníentarius legionis ¡Adiutric ix, como oficial militar, goza tambidn de un cargo de cierto prestigio; CII.. III Haruspicesy Augures 57 onental36, se trata ensu mayoria de provinciales profundamente romanizados, miembros de familias que accedieron a la ciudadanía tempranamente (s. 1-primera mitad del s. II d. C.). El cargo de haruspex se constata únicamente en Ritoetia y Noricum. En esta últñna, los haruspicina son ejecutados, para dos de los principales municipios provinciales, Virunum y Celeia, por dos individuos de origen etrusco, como refleja su onomástica37. Se trata, por tanto, de dos expertos, que incluso pudieron ser llamados explícitamente para el ejercicio de este cargo, ya que la práctica y ciencia de los harúspices es precisamente de origen etrusco38. Ambos testimonios son tempranos, del s. 1 y comignzos del s. II, sin continuidad en etapas posteriores, y las dos familias debieron establecer entre ellas lazos de unión, como refleja el matrimonio entre Aul. Vederna Maxirninus y Tuccia Secundino39. Por otro lado, y a pesar de su origen foráneo, L. Tuccius Componus evidencia cierta conexión religiosa con el sustrato indígena provincial, como pone de manifiesto su dedicación votiva a una divinidad local, Casuanlanus40, elparedro masculino de la diosa indígena Noreio, diosa epónima de la capital del antiguo reino celta de Noricam4’. La figura de Julius Soluíarif, haruspex en Ritaetia, presenta en cambio un carácter muy distinto. Seguramente natural 4939, C. Masculinius, Único patrono de libertos de la familia, disponía, sin duda, de uaa sólida posición económica 36 El cognomen griego del augur?. Aelius Cal/imorpitus puede responder a una veto greco-oriental ea su familia, más que a un origen servil de este individuo, habida cuenta del cargo que desempeña en la colonia Ae/ia Mursa, cfi. CII.. III 3291; H. Solin, Griechiscite Personennamen in Rom, Berlín, 1982, pp. 92, 1357. “Cfi. nota 35 yO. Alfdldy, Naricum, London, 1974, pp. 326-327. 38 Tito Livio, 1, 56,4-5; Cicerón, NaID,, 2,11; .1. Heurgon,Laviequotidiennechezles Éírnsqnes, Paris, 1961, PP. 279-283; R. Bloch, Les prodiges dans ¡ ‘Antiquité c/assique, Paris, 1963, pp. 42-76; M. Pallotino, Etruscologia, Milano, 1973, pp. 236-238, 254-256; E. Rawson, “Caesar, Etruria asid te dusciplina etrusca”, JRS 68(1978) pp. 132-152; D. Briquel, “Divination étrusque et mantique grecque: la recherche dune origine helléaique de l’Etrusca disciplina”, Lalomus 49.2, 1990, pp. 321-342; 5. Montero Herrero, “Persephone en los Libri Rituales etruscos”, Gerián 2, 1984, pp. 61-65; Idem, “Neoplatonismo y haruspicina: historia de un enfrentamiento”, Gerión 6, 1988, pp. 69-84; cfi. A. J. Pfiffig, Re/igio Etrusca, Oraz, 1975; R. M. Ogilvie, RomaAntigua y las Etruscos, Madrid, 1981; M. Torelli, Historia de los Etruscos, Barcelona, 1996. “AE 19’18,p.2136. 4>AE 1952,p. 67. ~‘ Estrabón, y, 1, 8; Plinio, Y. U., 3, 131; César, B. 0., 1, 5, 4; H. Kenner, “Dic Gtltterweít der Austria Romana”, JOAI 43 (1956-58) pp. 39ss. 42 F. Wagner, “Ncuc lnschritlen aus...’, p. 772, probablemente a finales del s. II o primer tercio del s. ifid. & Gallego Franco 58 de la provincia43, desempeña su cargo al servicio probablemente de Augusta Vindelicarum44, en un momento más tardío, finales del s. II o primer tercio del s. III d. C. Sin embargo, y al igual que sus colegas de Noricam, Salularis aparece desvinculado de cualquier otro cargo de la administración municipal, si bien, en su calidad de haruspex, su consagración a Iuppiíer Opílmus Maxiinus, el Júpiter Capitolino protector del Estado, hubo de revestir cierta oficialidad, al mismo tiempo que la fórmula Dii Deaeque omnes, refuerza el carácter universal de la misma, incorporando ala consagración todas aquellas fuerzas divinas, incluso las de carácter local, que conformaban elhorizonte religioso dela ciudad. Por otro lado, el cargo de augur es constatado en Naricum, muy puntualmente, con un solo testimonio, y de forma más generosa en Pannonia. A diferencia de la función de horuspex, en ambas provincias el puesto de augur es desempeñado en la mayoría de los casos por miembros de las élites de gobierno municipal45, y su desarrollo supone un peldaño más en la escalera del cursus honorum, que incluye las más altas magistraturas municipales46, e incluso, tennina con el paso del ardo decurionum al ardo equesler47. Al igual que el cargo de haruspex, los augures se localizan en núcleos urbanos de status privilegiado, colonias y municipios. Pero mientras los harúspices no desempeñan ningún otro pucsto cn la administración municipal, los augures u menudo desarrollan el cursas honorum completo, desempeñando el augurado tras el duovirato ~ Amplia difusión de la gens Zulia en Rhaetia, que se convierte así en el grupo gentilicio de mayor importancia cuantitativa en la provincia, cfi. H. Gallego Franco, Prosapografla.... pp. 121-128; idem, “Los fu/ii en Europa central: un grupo gentilicio romano a través de las fuentes epigráficas”, Lucentum 15 (1996) en prensa; quizá la identidad de nomina con su esposa Julia lustina sea fruto de una coincidencia, o un indicativo de un dudoso origen ingenuo de ella. ~ Cfi. K. Dietz/G. Weber, “Fremde in Rátien”, Chiron 12,1982, pp. 412-413. ~‘ Sólo los dos augures de Pannonia Inferior, P. Aelius Callimorphus (GIL III 3291) en Mursa y T. FlaviusTitianus (CH. m 1041 8~ en Anuincuin. no exnresanel ejercicio deotro cargo municipal. 46 Así, en Noricum, M Ulpius Specíatux (GIL III 5658) es Ilvir inre dicundo y augur en Ae/ium Cetium; en Pannonia, Tib. lulius Quintilianus (CII.. III 4243) alcanza el ordo decu,ianum después de desarrollar la carera municipal completa en Scarbantia. En Pannonia, 71 E/ováis Probus (CL 111 4495) es también decuria de Carnuntum, además de disfrutar del rango equestre, al que ya dió el salto su padre, también decuria de la ciudad y miembro de las cinco decurias de las que se ascendía al ordo equestre, cfi. T. Nagy, “Pannonier in den Richterdekurien”, Rémische Gexchichte, Altertumskunde und Epigraphik (Festschr (fi flirA. Belziur Vollendung seines 80 Lebensjahres), Wien, 1985, Pp. 417-444; C. Valer/ns TettiusFuscus (CII. 1114038), miembro de los poderosos Valerii de Poetovio, integrante dcl orden decurional, hombre de importante fortuna, brinda liberalidades a su ciudad ob honorem Iribunotus, lo que indica su paso al cursus equestre, cfi. H. Devijvcr, Prosopographia Militiarum equestrivin quaefueruní ab Augusto ad Gallienum, Louvain, 1976-77/1987, V 39; 0. AlfOldy, “Dic ValeriiinPoetovia”,Arheoloski Veslnik 15-16 (1964-1965) pp. 137-144. HaruspícesyAugures 59 y en armonía con su pertenencia al ardo decurianum de sus respectivas ciudades~. En todo caso, la excelente posición sociocconómica de nuestros augures y harúspices se pone de manifiesto en la casi total ausencia entre sus testimonios epigráficos de monumentos funerarios y el predominio de las donaciones votivas y monumentales con las que obsequian a sus ciudades, como 71 Flavius Probas a Carnuntum49, Tib. latías Quinuhionus a Scarbontict y C. Vderius Teltius Fuscas a Paetovia”. En el ámbito votivo, resulta interesante y significativa la asociación de elementos propios del culto oficial, e incluso imperial, romano, y la presencia de vestigios de antiguos cultos deraíz indígena. Este fenómeno se constata claramente en ambas Pannaniae. Iuppiler Oplirnus Maxi,nus y Silvanus, lasdos divinidades honradas por los augures de Pannonia, son precisamente los dos dioses de mayor éxito en las dedicaciones votivasprovinciales”, y tanto en el éxito de una como de otra tiene mucho que ver la influencia del anterior sustrato religioso prervomano. Así, son conocidas las raíces itálicas y celtas del culto a Si/vanas en Scorboníia’3, al que dedica el augur Tib. fuljas Qaintilionas con el epíteto Augustas’4. La consagración del augur de Marsa, 1’. .4e/ius CaI/imarphas a Juppiíer Oplimus Moxi,nus, el dios supremo del Panteón romano, parece revestir un cierto carácter privado, habida cuenta de la presencia de la fórmula pro se el suis”. Sin embargo, el carácter oficial es evidente en la consagración del augur de la civilas Eroviscorum, 71. E/avias Titianus56, por la salud e integridad del emperador y de la casa imperial, voto que ofrece a Iappiler Optimas Maxhnus, Júpiter Capitolino, protector del Estado y garante de la seguridad del Imperio y sus súbditos, pero con el epíteto Teutonus. Este testimonio, por tanto, no sólo manifiesta la identificación entre Júpiter ‘~ Cfi. GIL III 4495, donde T. J~lavius Probus, decuria munic4vii Carnunti, ex V decurjis, ob honorem auguralus fi/ii donum dat, siendo su hijo 71 Flavius Pro bus, también decuria del municipio. ~‘ GIL, III 4495, ob honorem auguratus fi/ii donum dat, ¡(ocas) d(atus) d<’ecreto) d(ecurionum). “ GIL III 4243, al prixtinam xpeciem restituil, refiriéndose a un templo osace//um de Silvano, ~‘ CII. DI 4038, loca col/egio magna Larum et imaginum Dornini Nostri Caesaris ob honorenz tribunatus pecunia suafecil. 52 II. Gallego Franco, Las Estructuras Sociales del Imperio Romano. Las provincias de Rhaetia, NoricumyPannonia, Valladolid, 1998, pp. 206-283, 343-368, en prensa. “GIL III 4242, 4243; Z. Farkas, “Notes sur le culte scarbantien deSilvanusAugustus”, Acta Classica liniversitalis ScienliarumDebreceniensis 8 (1972) pp. 95-100. “CILffl4243. GIL III 3291 ‘~ GIL III 10418.