La benéfica influencia del catolicismo en el desarrollo del entendimiento humano : Discurso inaugural pronunciado en la solemne apertura del curso de 1870 a 1871 en la Universidad Literaria de Valladolid / por el Doctor Juan Inocencio Conde
Abstract
Título facticio
Full text
--<>c;JIi'J5j~~. -~~~0O----- ~---.........\ '/"', , \ /..... . ... )'\ 1:.,., \S,>.. ,./ \~--_ .. • DISCURSO INAIJGURAL PROKUXCIADO 1m ~A ~®~mmEm A~illlliwmffiA IDm~~mrn~® IlE •.•• ~c::» .A.. •.•• ~ •. EN LA UNIVERSIDAD LITER¡tRIA DE VALLADOLID, pon EL DOCTOR DON JUAN INOCENCIO CONDE~ tJ:atcorático oe l' eoria 12 l1rádica ~c los proceoimienfo,s ju~iciale,s, 12 Frádica f orcnse oe la misma. V ALLADOLIO: Imprenta de Garrido. \; J 870. BiCe liMlilimi~lr~lill~¡llfI~1111 5>0 O O O 4 2 O 5 6 1 (. I( .1 r, .: .. - I i _( .• 1 "<:V-o
Jfu(¡o. S~. $~~~~~~~~~-;"""~"'-='¡'~~~~' ~f'~9J'~~~~~~~~"W _. _~~,._~,'.__ ~,..,,,,,""'~""V_"'''''••••,,''JV·'''''·''A''~.'VV''',,·,,''''''''''''V''' ••••••...,..•...,...'''''' ,-",",..._~"",..."",..."..." .•..•.,,~"" •...",•...."".",-.•..,,_~"" •...""""'-"~_""__.•..."""""" ..•.._,...,,,..•. Hoy está llamada la Kacion Española á presenciar uno de los mas grandes espectáculos. Humilde en sus formas, pero digno y magestuoso en su objeto, repitese todos los años en los centros del saber para difundir la luz hasta los puntos mas reconditos , y es cada vez mas sublime y grandioso. Contraste consolador presenta en la historia de los pueblos, que mientras de no muy lejanos países se deja oir el pavoroso eco tronador de mortíferas ametralladoras disparadas contra murallas de hombres levantadas sobre montones de cadáveres , y se emplean todos los medios imaginables de destruccion y esterminio: mientras en el mundo de las ideas parece que se acerca la hora de una transformación general que cambie la faz del universo, por esa agitacion constante en que los hombres y los pueblos se ven envueltos á impulso de creencias y principios que se contraponen y repelen, y de pasiones excitadas por el orgullo dominante, 6 por espíritu de intereses materiales y muchas veces bastardos, el templo de la ciencia abre sus puertas á la enseñanza pública con la calma propia de quien no se propone otro designio que el de auxiliar al hombre en el camino de su perfeccion moral, formándole el corazon, (! ilustrando su en- ~
-4tendimiento con la investigacion y conocimiento de las verdades científicas; y sus sacerdotes, fieles depositarios del inmenso caudal que han podido reunir las generaciones pasadas, conservan este sagrado depósito, y concurren dispuestos á cumplir su noble y elevada mision de trasmitirle á la posteridad en toda su pureza, agregándole las nuevas verdades obtenidas por el raciocinio y la observacion, sin perder de vista todas las circunstancias que, llevando el sello de actualidad, exigen el conocimiento de cuantas variaciones ha producido la incesante actividad del espíritu humano. Al inaugurar el profesorado sus tareas oficiales, toma sobre sus hombros este imperioso deber, con el propósito de no omitir medio alguno, y con la satisfaccion de poder contribuir á realizar sus fines. Esfuerzos extraordinarios se necesitan en la actualidad para llenar cumplidamente el deber de la enseñanza: como uno de los principales ramos de la Administracion del Estado, ella tiene que personificar la índole del Siglo, acomodándose .á las necesidades y á las formas de ese impulso general que imprime su carácter á todas las instituciones, arraigando en el corazon de la Sociedad el gérmen de los eternos principios de moralidad y de justicia, inflamando el nacional ynoble orgullo en la unidad de creencias bajo las inspiraciones del sentimiento religioso, y robusteciendo el principio de nacionalidad y costumhres, como elementos de una sólida y duradera regeneracion. El impetuoso vuelo que han tomado las inteligencias superando dificultades que parecian invencibles, y 13. escena que presenta el mundo de las ideas desde los tres últimos siglos sometiendo á discusion todo lo que se creia, lo que se sabia, y cuanto se ignoraba, han producido una agitacion universal capaz de perturbar la mejor de las inteligencias abandonada á su accion espontánea. Ilustres Profesores con voz mas autorizada que la mia, han indicado ya desde este sitio la necesidad de dirigir el entendimiento al conocimiento de la verdad en todos los ramos del saber robusteciendo los dogmas del cristianismo; y nosotros, llamados á realizar este elevado pensamiento, personificamos esa necesidad de actualidad. La moral y la justicia, espíritu vital de las naciones, lo demandan, y no debemos responder con el silencio ni con la indiferencia. He aquí el motivo porque he creido que seria de oportunidad exponer en este acto solemne algunas consideraciones sobre la benefica influencia del Catolicismo en el desarrollo del entendimiento humano. Asunto de tanta importancia bien merece un tratado, si hubiera de .desenvolverse como su índole lo exige; pero los límites de un discurso obliga ilustra indule La done! forma ligioD fuerz. E gara dade conc para la v van brar inm rore cáo ligE ten la mu el el toc bu pr di 11 fr h d II E 1 A ;1
¡ cienII que igrado a miíndole n, sin le aclucido 3sus nedio ffnes. lenar sales ficar ~mas titulas mal del dy ion. Ildo Ido lo ma lnrI- ~lr lel :á clo 1- (- !a ). e -5curso de esta clase, y la escasez de medios con que puedo contar. obligan á contraerme á meras indicaciones, sometiéndolas á vuestro ilustrado criterio con la seguridad de que encontraré la mas benévola indulgencia. La religion y la moral han sido siempre la base de las institucienes sociales , y pertenecen á un orden muy superior á todas las formas de gobierno: sin virtudes la sociedad, sin moral y sin religion, no es concebible otro medio de gobierno que el imperio de la fuerza. El espíritu del hombre abandonado á sí mismo tiene muy pocas garantías de acierto, porque se pone en lucha con mayores probabilidades de extravío. Fecundo en sistemas, inagotable en cabilaciones, concibe un pensamiento y sin examinarle procura su realizacion : hábil para destruir obras de los demás, descuida de dar solidez á las suyas; la violencia de las pasiones le empuja, el orgullo le desvanece, la variedad de objetos le confunde, y las falsas apariencias le deslumbran : la historia de los conocimientos humanos constituye un depósito inmenso donde se hallan en confusa mezcla las verdades y los errores, la sabiduría y la ignorancia, el juicio y la locura. El hombre no puede ser guía de :>í mismo sin precipitarse en el dos. Génios privilegiados de todos tiempos dotados de grande inteligencia para elevarse hasta la altura á que puede llegar el humano entendimiento, después de haber recorrido los mas ocultos senderos de la ciencia. han reconocido su poquedad é ignorancia. Pascal dice con mucho acierto, aque las ciencias tienen dos extremos que se tocan: el uno, la ignorancia natural de los hombres al nacer; y el otro, en el que se encuentran que no saben nada, despues de haber recorrido todo lo que se pued~ saber.» Esta es la descripcion del espíritu humano. Lo que puede la ciencia sin otro elemento la historia lo ha comprobado. Impotente el paganismo para llevar la civilizacion á los pueblos de la antigüedad, hirió de muerte á la sociedad bajo el manto de bellas apariencias. Sin reglas la moral, sin pudor las costumbres, sin freno las pasiones, sin sancion las leyes, sin Dios la religion, el hombre no sabia estimar su dignidad, ofreciendo el contraste notable de la exaltacion de los héroes sobre las aras de los mismos dioses, mientras la mayor parte del linage humano gemía en la mas abyecta esclavitud. La idolatría expuesta :i la influencia de la observación filosófica, cayó en el mayor descrédito y perdió su fuerza seductora: las ideas
-6cá,osh el hOI yada con e cion autor qued: pose! liticv serv: oral de . faz pfri sigl religiosas carecian de eficácia , Y servian á los pueblos de instrumento de disolucion. El mundo antiguo caminaba indefectiblemente á la disolucion social. La ciencia jamás fundó una sociedad, ni fué bastante á restituir en ella el equilibrio perdido. Estéril en las instituciones sociales, estas se han formado con el transcurso de muchos siglos, por el sano instinto de los pueblos, y á las veces por las inspiraciones de un génio, al impulso siempre de la naturaleza social del hombre. Un hecho histórico revela á cada momento la intrínseca debilidad del humano entendimiento. Amedida que el hombre se acerca á la investigación de los secretos que rodean los principios de las ciencias, encuentra ciertas sombras que se condensan y convierten en la mayor oscuridad cuando llega á profundizarlas, y retrocede temeroso de descubrir algo que le conduzca á la incertidumbre ó la duda, despues de haberse complacido de conocer la verdad; y entonces invoca la autoridad agena, que le sirve de áncora en sus fluctuaciones. Si en algunas materias ha concedido Dios al hombre capacidad suficiente para que le sea fácil enriquecer los dominios de su entendimiento, en otras se la ha limitado. Buen ejemplo ofrece el estudio de las verdades morales: lo que el hombre necesita saber en orden á ellas, ó se lo ha grabado Dios en el fondo de su corazon con caractéres muy sencillos é inteligibles, 6 se lo ha revelado expresamente señalándole una regla fija en la autoridad á donde ha de acudir para aclarar sus dudas, fuera de la cual el entendimiento no halla otro extremo que el excepticismo. La historia de la filosofía presenta continuamente como fen6meno digno de estudio, la vehemente inclinacion del espíritu humano á inventar sistemas en que, á impulso de sus .propias inspiraciones, brilla tan solo la obra del ingenio, prescindiendo completamente de la realidad de las cosas. Esto basta para conocer los delirios á que puede conducir aquella inclinacion, que serán inmensos cuando el nuevo sistema verse sobre materias religiosas 6 morales. En la historia de las heregias ha reunido la Iglesia un riquísimo caudal de hechos, que forman el cuadro mas interesante, en que se ve retratado el espíritu humano en su propio colorido, en su fisonomía característica, y en sus propias dimensiones. Conocido el verdadero carácter, las tendencias, y el alcance del espíritu humano, solo una causa superior y extraordinaria puede influir en su dirección y desarrollo. El mundo en la antigüedad lleg6 á ser la presa del cáos : pero del suf doi cia sig llr l la es el lu ar e d d e 2
,-- .r: rumento á la direstituir 8, estas instinto . al imbilidad 1 'á la cienen la leroso , desnvoca Si en ciente :O, en dades se 10 . sen- !ldole rsus ie el ieno :0 á (les, de que evo las [ue 'itu en fel de lel -7dos habia de sa1ir la luz luego que se rectificasen las ideas sobre Dios y el hombre. El cristianismo apareció cuando Roma, señora del mundo, yacía esclava bajo la planta de unos monstruos , que escalando el poder con el soborno y la violencia, manchaban el cetro con su corrupcion y crueldad, y concluian su vida en manos de un asesino: la autoridad del Senado, y la del pueblo habian desaparecido, y solo quedaban algunos vestigios de la libertad espiran te. La nueva religion, poseedora del secreto de dirigir al hombre sin alterar las formas poltticas de los pueblos, derramando á torrentes su doctrina, les preservo contra la disolucion social, y sin otras armas que la enseñanza oral de la filosofía mas sublime, di6. un golpe mortal á los sistemas de violencia que entonces dominaban; y estendiéndose por toda la faz de la tierra, dando impulso á la humanidad para levantar el espíritu del hombre, produjo una regeneracion, que los trastornos de los siglos serán impotentes á destruir. A la caida del imperio romano en Occidente, el mundo conocido sufrió un cambio profundo: la ferocidad y barbarie de los dominadores acabó con todo lo existente; leyes, hábitos, costumbres. ciencias, artes, monumentos, toda la civilizacion y cultura, fruto de tantos siglos, todo quedó her ido de mnerte; y el remedio. á juzgar por las probabilidades humanas, parecía imposible. La ignorancia mas crasa, la corrupcion mas indigna, y todos los elementos de disolucion social estendieron rápidamente sus conquistas, colocando á toda Europa en el estado mas lamentable. Las virtudes y el saber solo encontraron lugar de refugio en los monasterios: el insigne San Benito , con la mas admirable prevision, yconociendo las necesidades de su siglo, levantó en el monte Casino un asilo al infortunio, formando un rico depósito donde pndieran conservarse los preciosos monumentos de la antigüedad, yabrirse escuelas de ciencia yvirtud, levantando por este medio el entendimiento, purificando y ennobleciendo el corazon, y produciendo un movimiento de reaccion en el fondo de la Sociedad, y de resistencia contra los elementos que la llevaban á la disolucion. Al atravesar la confusion de los siglos medios, los centros de la virtud y del saber se encontraban en aquellas mansiones solitarias, de donde salieron hombres tan privilegiados que en nada se parecian á los de su tiempo. Las ciencias y las letras se hubieran perdido á no haberse conservado allí sus preciosos tesoros. Los pueblos europeos presentaban un carácter singular que les vivificaba, agitándose sin cesar, con ardiente anhelo de un porvenir mas venturoso, por reformar las costumbres, ensanchar y rectificar las ideas,
" -8Y mejorar las instituciones , para salir del estado de barbarie, ignorancia ycorrupcion en que les habian sumergido las circunstancias porque atravesaron: mil veces hicieron heroicos esfuerzos por avanzar en el camino de la civilizacion , sin detenerse aunque se frustrasen sus tentativas, y sin que el mal éxito les causara desaliento, antes bien acometiendo cada vez con mas valor y firmeza. Lo contrario sucedió en los paises donde, 6 no habia sido aceptada la religion cristiana, 6 fué abandonada. La Grecia cayo para no levantarse: las repúblicas de la costa de Asia desaparecieron, yno han podido alzarse sobre sus ruinas; la antigua civilizacion de Egipto fue destruida por sus conquistadores, y la posteridad con gran trabajo ha podido conservar su recuerdo: nada se encuentra en los pueblos de la costa de Africa que pueda indicar la pátria de San Cipriano, Tertuliano y San Agustin; y aunque en alguna parte considerable del Oriente se conserva el cristianismo, separado del centro de unidad, ha sido impotente para toda obra de regeneracion 6 restauraciono Asi era natural que sucediese: las sociedades como los individuos se forman bajo el influjo de los principios y accidentes que les comunican su índole ycarácter: la educacion, la instruccion, ytodas las circunstancias físicas ymorales concurren á constituir sus mas diferentes yaun contradictorias calidades. En los pueblos de Europa se habia verificado de lleno la concurrencia de diversas causas que habian de producir esos efectos discordes. De la contradiccion de los elementos morales con la índole de los pueblos nació una terrible lucha entre los principios ylos hechos, tanto mas recia, cuanto que eran diametralmente opuestos los que se disputaban la victoria. La religion ilumin6 la inteligencia del hombre, sacándole de las tinieblas de la ignorancia, yel cristianismo triunfo de la barbarie. En los siglos XI y XII la civilizacion se habria adelantado á lo menos otros dos, si el entendimiento humano hubiera seguido en su desarrollo el camino por el cual le guiaba la Iglesia: los hombres mas adictos á la fé se elevaron á mucha altura sobre los que fueron rebeldes. San Anselmo, adversario de Roscellin, se adelant6 cinco siglos á Descartes· fundando la demostracion de la existencia de Dios en la misma idea de Dios; y San Bernardo, la mas sublime personificacion de la Iglesia, combatiendo las heréticas doctrinas de Abelardo yotros muchos herejes de su tiempo, fué la expresion mas fiel del curso que el catolicismo hubiera hecho seguir al espíritu humano: llenando con su nombre el mundo, le levantó con su palabra, le domin teriose Agust Ve era e' porqu vuelv milia y de cientí se es L· invo: resp: de s man troo mur cida dad de su fé , Eu afi, los y ña sir tu ro ti: dI Y g ti n ( .,
.e, ígnoIstancias avanzar lstrasen , antes )ntrario religion lotarse: podido le des- ;rabajo lueblos GipriaDsidetro de llátau- " (duos omu18 las ·dife1& S6 ¡,har 108 ~ble que 'La ríelo su las ~- si;. .os lilo el l: :~ :i -9dominó con su ascendiente, le alumbró en la oscuridad, y cual misterioso eslabon acert6 á unir dos épocas tan distantes como las de San Agustin y Bossuet. Verdad es que el desarrollo del entendimiento en aquella época era esencialmente teologico , mas no podia menos de suceder así, porque las facultades intelectuales ymorales del homhre se desenvuelven siempre conforme á los principios que preponderan en la familia yen la Sociedad, y la Religion era el elemento de educacion yde instruccion predominante. El objeto principal de los trabajos científicos fueron las ciencias Sagradas: la dialéctica y la metafísica se estudiaban para hacer aplicaciones teo16gicas. Llevando los novadores sus sistemas á toda clase de cuestiones invocaron como única guia el raciocinio, mientras sus competidores respetando la autoridad de los Santos Padres aconsejaban el estudio de sus obras. El entendimiento humano sigui6 la peor direccion, y marchando por sutilezas ycabilaciones hubiera concluido por el retroceso á los tiempos de la mayor ignorancia, á no haber venido al mundo el insigne Santo Tomás de Aquino, que interrumpiendo la torcida direccion que llevaba el entendimiento, formó un cuerpo de verdadera ciencia, haciéndola avanzar en dos 6 tres siglos, sirviéndose de la filosofía de Sil tiempo para la defensa de la religion, sin que su mente se encontrase embarazada por la Autoridad en materias de fe , ni coartada la libertad de su espíritu. Al empezar el siglo XIII las ciencias empezaban á germinar en Europa, se desenvolvia el espíritu mercantil, tomaba incremento la aflcion á la industria, se aumentaba el deseo de comunicacion entre los hombres ylos pueblos, el sistema fendal perdia su importancia, y el espíritu de independencia se estendia por todas partes como señal evidente de que el hombre sentía yconocia su dignidad. Existia sin embargo el inminente riesgo de que tomando las ideas y las costumbres una direccion torcida, quebrantados los lazos de la autoridad, rotos los vínculos de familia, yarrastrados los pueblos por el fanatismo yla supersticion, volviera á sumergirse la Europa en el cáos de que con grandes dificultades iba saliendo. El movimiento religioso ylos nuevos institutos abiertos entonces, ejerciendo su accion religiosa ymoral sobre los pueblos en escala muy vasta, fueron á un tiempo la expresion y satisfaccion de grandes necesidades sociales. Llegado el siglo XV Europa se hallaba en posesion de todos los medios de ilustrar la inteligencia. Varias de las antiguas escuelas fundadas en los monasterios é iglesias se habían convertido por la piei
-10 -:- dad de los Monarcas, y concesiones de los Pontíflces , en grandes centros de enseñanza, enriquecidos por la concurrencia de los hombres mas ilustres en talento y sabid urta , donde brillaron las ciencias en todo su esplendor. Las Universidades de París, Bolonia, Oxford y Salamanca, estudios generales del orbe, y otras muchas entre las cuales tienen la gloria de estár la de Valladolid (*) y casi todas las antiguas de España, llenan de páginas de oro la historia de las ciencias, y son testimonio de la ilustracion á que se habia llegado. La imprenta trasmitía el pensamiento de un estremo á otro del mundo, y aseguraba su conservacion á las generaciones futuras. Las comunicaciones de los pueblos, el renacimiento de las letras y de las artes, el espíritu mercantil, el descubrimiento de un nuevo rumbo para las Indias orientales y el de las Américas, el vínculo de relaciones internacionales, todo estaba perfectamente combinado para que á su impulso se desarrollaran á la vez todas las facultades del hombre comunicando á los pueblos el espíritu de vida ~ de cultura y de civilizacion. En todos los puntos de Europa se desplegaba una actividad inmen- -sa, el espíritu emprendedor se desenvolvía con rapidez, y era llegada la hora en que se abria un nuevo horizonte de poder y de gloria cuyos límites la vista no alcanzaba. Nuestra historia tiene inmortalizados los nombres de Cristóbal Colon, Hernán Cortés, Fernando Magallanes , Pizarro, Américo Vespncio y otros muchos. Las huestes Agarenas f~ sobre cluyer triunf Co intelii mund curso de la se'hI noei41 B el e desó 1 circ refo tien dad pel dUI vil ab de 101 es (.) El conde D. Pedro Ansurez repoblador de Valladolid fundó la Iglesia Colegiata de Santa María la Mayor, que se abrió al culto en 1095, con un Cabildo numeroso traído del Monasterio de Benedictinos de San Zoil de Carrion; y por un privilegio del año 1096, Era 1134, concedió al Abad D. Salto que estableciese en el cláustro de la misma un Estudio de Latin y Biblia, que dotó con una renta sobre los díezmos. A la muerte del conde Armengól VIII adquirió esta villa D. Alonso VIII el vencedor de las Navas. y confirmó el privilegio concedí do por Ansurez al Estudío , que había tomado mas estension. D. Fernando el Santo, y D. Alonso el Sábio, aumentaron las rentas, y confirmaron dichos privilegios; y D. Sancho IV, el Brabo, en el que concedió en 1293 para fundar Estudio de escuelas generales en Alcalá, otorgó á sus maestros y escolares todas las franquezas que tenia el de Valladolid. De manera que cuando el Papa Clemente VI á solicitud de D. Alonso XI, erigió esta Universidad en Pontificia, existía el antiguo y floreciente Estudio de que trae origen, del cual habían salido varones insignes en letras, como así se expresa en la bula de erecc.on de 31 de J ulio de 1346. n; tI z ( , ; 0 1