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Las pasiones consideradas respecto a la religión, a las enfermedades y a las leyes: discurso inaugural leido en la solemne apertura del curso académico de 1879 á 1880 en la Universidad Literaria de Valladolid / por el Doctor Gabriel López Pereda

López Pereda, Gabriel

Abstract

Título facticio tomado de la p.4

Full text

";" ' "~ " (J /7 ," ..•... ..•. : ..... '·~~ iil ""'''''~ c~1i I :1 " I :. '1 1: I I I ·1 I 1 I I I I (( I1 I I 1·,),:..1 ~, ,·.:]1 I ,',:~=~'=:~ • o " I I, I I I 11 ;1 DISCURSO INAUGURAL LEIDO , EN L~. SOLE~ iNE APERTURA HELCURSO ACABEM CO DE EN LA UNIVER~IDAD LITERARIA DE- VALLADOLID. *~ ~ . VALLADOLID: Imp en a de L. Ga ido. :;: 'í ¡:-1"¡ 1: i! ,- u ¡! :1 l' ,1 ; :1 1: i¡ il l' I . : ~~, ¡ 1 e 1 ·C I l .l9"., - - ~.~.- . i }, ~ E~ lA ~NIV~R~IDAD UnRARIA D~ VAl1AD~UDJ DISCURSO INAUGURAL LEIDO I EN LA SOLEMNE APERTURA DEL CURSO ACADEMICO DE i.'•.. 192 J 9 i 1880 .. .! 1 POR RL DOCTOR DON GABRiEL LOPEZ PERRDA, ~a cd á ica d~ la !acul ad d~ ~edicim . !.~7a. PCiN~~'" G; C ,.y-'&~. . ~-€ ~&0 V'il~ 'ID J <'!.J 0(/ .. ,.' .....•• ,, , cc. ~_..I ¡ .•.,..../i 1.- ~ .. ;~~ - ~- . ; VALLADOLID! i Imp en a de L. Ga ido. (eJ " y., /,... , ''/ ,u~> .{(b ~ ..,j ~lmo. ~ll.: ~~~~~:i~=~~';~~-:.:;:~~~:::~~~;::S;~:'<;;;~i~;:;~~~~1;::~~=~~~~~~~:~~~;Z::~;:':;-;~~~;:~:~':~~;;;'};~-~ ~os sen imien os emba gan mi ánimo en los momen os ac uales, el uno es la noble pasion del o gullo de que me sien o poseído al conside a la hon a an señalada, como inme ecida que se me dispensa con iándome el discu so inaugu al del cu so académico; es el o o el conocimien o ín imo de mi p opia debilidad qne me hace impo en e pa a desempeña mi come ido con aquel acie o. que la solemnidad del ac o, el espe able claus o y la ilus ación del escogido público que me escucha hacen necesa io: así que, an e obs áculos an pode osos no hubie a acilado un momen o en declina UUD. mision an hono í ica, sino 10 impidiese el cumplimien o de un debe eglamen a io al cual me incumbe da cumplida sa is acción. A dua emp es , pa a mí ha sido, sob e las di icul ades susci adas po mi al a de e dade a ilus ación. de la ca encia de es ilo, la eleccion de un ema que llene odas las condiciones que debe euni un abajo de la índole y ca ác e que han de de e mina el discu so de ape u a de un cu so académico, du an e el cual la ciencia á á e ela se en odas sus di e sas mani es aciones. lle ando la luz de la ci ilizacion y de la e dad á la in eligencia de la j u en ud es udiosa, pa a que es a en su dia, en posesion de los p incipios que cons i uyen la base del edi icio cien í ico, pueda con paso i me ysegul'O eco e el ancho campo que se o ece á las in es i- gaciones del espí i u in eligen e del homb e, en el cual alcance el lau o de (lnc es digno odo aquel que consigne descub i una e dad an e io men e igno ada, iniendo asi á ensancha la es e a del conocimien o, y si iendo , la causa de la ci ilizacion que es la misma de la sociedad, cuyo des ino e:; el desen ol imien o sucesi o 6 incesan e en el sen ido del pe eccionamien o. P o eso de la acul ad de Medicina, no podia, lle ado de mi amo y en usiasmo á es a ciencia, elegi un ema conc e o de ella, po dos azones; la p ime a po e i a que semejan e conduc a se a ibuyese á una sup emacía -4- que yo quisie a concede ' á la Medicina sob e las demás ciencias, y la segunda po qué signi icando la ape u a de CUl'SO la inaugu acion de la época en que es as ienen su exposicion, pa eee lógico a a un pun o que sea comun á di e en es sé ies de conocimien os cien í icos, lo cual es á en pe ec a a monía con la ín ima co elación que sabemos exis e en e las ciencias que mu ua- men e se auxilian y comple an, iniendo de una mane a a mónica, po el concu so unánime de odas ellas, ,Í, damos el conocimien o de la e dad p imi i a, undamen al ygene ado a á la ez de oda la sé ic de e dades que cons i uyen las ciencias. En .la imposibilidad de desen ol e un pun o á cuyo escla ecimien o pudie an con ibui odos los amos que son p opios del sabe humano, pues el aspi a á an uni e sal concep o se ía po sí solo un e dade o deli io, an o po mi al a de es e conocimien o sin é ico, como po las p opo ciones que necesa iamen e oma ía un abajo de semejan e índole, me ha sido p eciso elegi un ema en el cual, y pa a cuya in eligencia se i án es g andes b azos que a ancan del á bol de la ciencia, que p oducen al homb e ópimos y abundan es u os de elicidad ybienandanza, no an solo empo al, sinó e e na, cuando se cul i an con el ac o, el conocimien o y la p udencia necesa ias. Hé aquí po qué, me ha pa ecido opo uno ocupa me en es e desaliñado discu so de las 'pasiones conside adas espec o á la Religion, á las en e medades y álas leyes¡ ema es es e á cuyo escla ecimien o con i- buyen es ciencias de la mayo impo ancia y de una in luencia decisi a en el es ado social: es e ema o ece la en aja no able de no se p i a i o del dominio de una ciencia en pa icula , sinó que po el con a io puede se examinado bajo di e sas ases cien í icas, y es mas, exige pa a su desen ol imien o el concu so de las es ciencias que an es hemos indicado, ó sea la Religion, la Medicina y el De echo. Si las azones alegadas no uesen po sí solas bas an e á legi ima la impo ancia y opo unidad del ema p opues o, nos es ácil añadi o as nue as en comp obacion. Todo se , desde el momen o p imi i o de su exis encia, ecibe la ley de su des ino, y es á llamado á desempeña una mision en el seno de la sociedad. La P o idencia, en la in ini a mul iplicidad de elemen os yde medios que encie a en su gé mon, do a á cada uno de los indi iduos de las ap i udes necesa ias al cumplimien o ó desempeño del papel que se le con ía en el g an d ama social. Quien, consag ándose al udo eje cicio de las a mas de ama su sang e gene osamen e en los campos de ba alla y log a hundi en el pol o la o gullosa en e de un conquis ado , que ins- pi ándose en su ambicion y ascinado po los iun os y los lau eles que ciñen las sienes de sus gue e os, p e ende unci á su ca o de ic o ia pueblos y naciones sin núme o; y en onces su espada, es el ayo de la jus icia que hie e de mue e á un aná ico mise able, cuyos í ulos de glo ia es án esc i os con la sang e de sus he manos, y su alcáza se asien a sob e cimien os de escomb os, uinas y cadá e es qne simbolizan la des uccion, el aniquilamien o, lu o y desolacion de g an núme o de amilias .. -5- ~i unas eces, la 1111SI011 del homh « do a mas, es comba i con a un cue n ig-o ex e io , 011 o as es pelea y ence Ú los enemigos in e io es {,¡U!! a en an COIlÜ';l ni pode cons i uido, yá eces con a la sociedad, {'uya,; lmses a an do oonmo o , semb ando po do quie el lu o, y ,'mpujal1do al eueqlO social al mas espan oso cáos; en onces el gue e o l'S el ;íllgel u ela y cus odio del es ado, <lo In, amilia, de la. p opiedad, de la ley y d -l de echo: es deci de odo lo mas sag-I'a(lo, al pa que g a o ;d co azon del ho nh e. V;ll'OlWS hay (llw, apa ando su is a de la ie a caduca, y ele ando su mi ada ;Í, la gion de los ciclos; haciendo el sac i icio de su co azón y dL' SIlS pasiones: is ioudo el osco sayal del peni en e, yeje ciendo el al o minis e io del sacculocio, su ida en e a es un delicado poema de alnl 'g; l:io!l : sac i icio; Sil co azon in lamado en el amo di ino y a diendo ('11 1:1 llama san a del '¡¡ego de la. ca idad, es una uen e inago able de {~(lllsllel(). de p o eccion .Y ampiJ, o pa a la. pob e ydes alida humanidad, IJlle o a el ánco a de la (~ y pC ' 1i h, la b újula do la eligion , se agi a «ou ulsu en el e uel o ma de las pasiones que la a eba an, yen su iolencia se p eeipi nn ou el ondo de un abismo: el minis o del al a es el dies o pilo o que. en an desecha o men a, se sien e capaz de desa ia Ja Ju ia d(~ los elemen os desencadenados yel único que puede saca á s;11 o ln débil bu quill» (k la humanidad, pe dida i emisiblemen e desde el 111OIl](~lI J) en qlle, abandonando la segu a playa de la é, se lanza á los ma es empes uosos (le la ino edulidad yde las pasiones, pa a desemboca en las somh ías egiones del e o . I Io nln-cs hay que consag an sus igilias al cul i o de la in eligencia y al oonocimion o de la e dad en sus di e sas mani es aciones; pe o es os 110 d('lwn pone su in cligenciu en ac i idad con el in esclusi o de alcanza ' el áu a popula , aspi ando á quc su nomb e se insc iba con ca ac e es d(~ 01'0 en el emplo de la' ama, sinó que po el con a io, inspi ándose en su inision , han de comp ende que su alen o, su ciencia ysu ilus acion deben pone se al se icio de la sociedad, po iue son los g andes o áculos de yuc se si e el Omnipo en e pa a la enunciacion de la e dad, son h ilian es des ellos de la in eligencia di ina que iluminan la men e del homb e cien í ico enca gado de encamina ásus semejan es po la senda del bien. Si, IlllCs, la mision del homb e cien í ico es la enseñanza de la e dad y el mejo amien o m01':11 y ma e ial de la sociedad, p eciso es que, es udiando á ondo la ol'ganízacion de es a, conociendo los icios que la camde j/,~ul. se dedique con noble ydesin e esado empeño á descub i un an ído o, un emedio con a los males y mise ias que comba en y des uyen la sociedad. Es o es el mo i o po que conside amos de g an ascendencia ()ellp~nTlos del es udio de las pasiones, cuando es una e idencia que la sociedad en que i imos se é de o ada po ellas; son un cánce que á co oicndo len a ypaula inamen e sus en añas. T.as pasiones han ai ancado el ó den del seno de la sociedad; han ~ •• -6--- bo ado las nociones del debe , de aquí la al a de espe o al p incipio de au o idad, la conculcacion de las leyes, la deso ganizacion de la amilia y an os males que ue a p olijo enume a . Las pasiones, que no es án egidas po la azon, hacen dejene a al homb e y p oducen en él me amo osis mucho mas abominables que las que su ie on los compañe os de Ulises some idos al malé ico in lujo de la amosa Ci ce. Las pasiones son el ídolo de la sociedad ac ual que las ha le an ado sus al a es en el co azon del homb e, y á las que odo se sac i ica, hono , eligión, pa ia y amilia; p eciso es a a de conoce á ondo á es e mons uo mas emible que la Hid a de la ábula, y a aca lo con igo oso empuje, a mados con el escudo de la é, de la in eligencia y del co azon, con la co aza de la e dad y la espada de la ciencia, pa a consegui una ic o ia comple a sob e él, hundiéndole en el pol o del ol ido. Gigan esca es la emp esa, noble mi empeño; pe o me econozco débil y demando indulgencia. ¿Qué es el homb e, ese se mis e ioso que pa ece como el co onamien o de la ob a g andiosa de la c eacion, cuya mi ada in eligen e in en a pene a en odos sus sec e os; cU'yas o mas son la exp esión mas pe ec a de belleza de la ma e ia o ganizada; que pa ece se el ey de los elemen os odos del uni e so; que some e á su pode ío la indómi a ie eza de los b u os; que se enseño ea sob e el as o impe io de los ma es; que lanza su a e ido uelo á las in ini as egiones del espacio, y á quien con emplamos en egado al sac i icio, de amando su sang e gene osa y pe diendo su ida po una idea ó po un sen imien o? Hé aquí la p egun a que la humanidad iene di igiéndose á sí misma desde la mas emo a an igüedad. La insc ipcion del emplo de Del os en la cul a G ecia, es una p ueba elocuen e de que pa a el homb e ha sido siemp e el conocimien o de sí mismo el p oblema cuya solucion ha buscado, sume giéndose en un mal' p o undo de dudas, acilaciones, e o es y con adicciones, cuando la azon sola ha emi ido un juicio ace ca de la índole, esencia, ca ac e es y des ino de la humanidad. El genio supe io de Pascal nos ha legado ases, que con p o unda ene acion, al pa que en usiasmo, amos á asmi i . «¿Qué quime a es esa que llaman homb e, p egun a en uno de esos ins an es incomp ensibles de inspi ación y de duda al mismo ie npo!» «¿Qué no edad, qué caos, qué ex o de e e nas con adicciones? Juez de odas las cosas; mise able gusano de la ie a; deposi a io de la e dad, amasijo de ince idumb es; glo ia y op obio del uni e so; si se encumb a. yo le pos o: si se pos a, yo le encumb o, y le con adigo siemp e has a que se pene e de que es un móns uo incomp ensible.» Cuad o admi able, azado con an a e dad como b illan ez de colo ido que p esen a es e eo ipado á la humanidad con una idelidad y exac i ud que solo podemos comp ende á medida que pene amos en su ondo. Con -7- e ec o, asi como con emplamos al homb e emon a se á las ele adas es e as de lo sublime, á eces le emos igualmen e e olca se en el cieno de la abyeccion y del mas deg adan e en ilecimien o. Pa écenos de igo sen a como base, que el homb e es una combinacion mis e iosa y acabada de dos elemen os de di e sa índole, el uno inma e ial é inmo al, el alma; el o o ma e ial, caduco y pe ecede o, el cue po. Es e, ob a (le la mano del C eado , aquel, engend o del háli o di ino: es os dos elemen os enlazados admi ablemen e en i ud de una ley de ó den supe io y de consiguien e desconocida pa a noso os, o man el se acional, cons i uyen el homb e. Es e, conside ado bajo el pun o de is a de la Religion, de la Medicina ydel De echo, iene necesidades á cuya sa is accion no puede menos de p o ee , y debe es que cumpli : así que, es á do ado de la azon, que le suminis a nociones de los de echos de que se halla in es ido, y de los debe es que le ligan espec o á Dios, á sus semejan es y á sí mismo. En sus debe es pa a con Dios, la eligion y la é encaminan sus pasos; espec o á sí mismo, la mo al y la higiene le de e minan su línea de conduc a, y espec o á las elaciones con sus semejan es, le ilus an la ley yel de echo. Pe o la azon, po sí sola, se ía como una eina aislada en sun uoso alcáza y sin comunicacion con nada de lo que le odea: hé aquí po qué el espí i u se e asis ido po los ó ganos que le ponen en comunicacion con el mundo ex e io y son los ejecu o es na os de sus concepciones y de su olun ad: hé aquí po qué el au o de la legislacion p imi i a de ine al homb e diciendo, que es una in eligencia se ida po ó ganos, sin que en nues o sen i haya mo i o pa a echaza es a de inicion, al con empla las caidas y dep a aciones del homb e que pa ecen nega la ealidad de esa in eligencia, de esa ec a azon, po que es as de o midades en mane a alguna deben a ibui se á la in eligencia, sino al in lujo cuasi i esis ible á eces de la pa e ma e ial, que se sob epone á la in eligencia, usu pándola su impe io; y la p ueba de ello es, que nadie ha podido, en medio de los mayo es ex a íos y p e a icaciones de la humanidad, bo a de su in eligencia las ideas de eligion, de mo al y de de echo, po mas que es as hayan pe dido su in luencia en la ida polí ica: luego la in eligencia las sien e, las conoce, las é, po mas que despues no las ele e á la ca ego ía de hecho p ác ico an e los obs áculos que halla en su ealizacion; es o nos p oba á que la in eligencia es como una eina des onada, pe o yue el hecho de su os acismo, no ha podido bo a sus de echos, ni sup imi su exis encia. El homb e, pa a el mo alis a, es una in eligencia unida con ó ganos, un animal do ado de azon y de lib e albed ío, y po consiguien e esponsable de sus ac os, en lo cual se di e encia de los demás animales, y po ello iene conciencia de sí mismo y se dis ingue de odos los se es de la c eacion. El ilóso o c is iano, conside a al homb e, como una in eligencia caida en lucha incesan e con la dep a acion de las pasiones, lucha o midable y e e na, que se p olonga an o como la exis encia del se acional, esul ado --8- inmedia o de las dos idas que en él se desen uel en; la ida del espí i u yla ida de la ma e ia, cada una de es as con sus endencias con a ias, que p oducen esos con as es admi ables, esas mani es aciones de g andeza y sublimidad unas eces, y o as de abyección, de mise ia .Y de debilidad. segun que p eponde e uno ú o o elemen o; segun el desequilib io de es e sis ema de ue zas ecuen emen e opues as ycon a ias en e sí. La ci ilizacion, en medio de las en ajas que p opo ciona al homb e y á la sociedad, lle a en si un gé men icioso, inhe en e á oda ins i ucion humana ycon sus adelan os y p og esos iene á omen a la lucha del espí i u yla ma e ia exci ando las pasiones; po eso, á medida que la ci ilizacion a anza, es p eciso mayo cuidado, mayo esme o pa a e i a que las endencias de la ma e ia, omen un excesi o desa ollo, in adiendo los dominios del espí i u y ompiendo el equilib io necesa io en e los dos elemen os cons i u i os del homb e. En es a lucha, posible es alcanza el iun o, aun cuando la palma no se ob iene sino á cos a de sac i icios: el camino de la glo ia es á e izado de escollos y á cada paso su gen obs áculos que pa ecen insupe ables, pe o que una olun ad i me yuna conciencia e dade amen e ilus ada, pueden domina . Una educacion cabal y comple a es el hilo de A iadna que puede damos la salida en el g an labe in o de la ida humana; es el único Men o del homb e; es la que an solo puede p es a le se icios análogos á los de Vi gilio ce ca de Dan e, á quien conduce sin iesgo á a és de las sinuosidades y ca e nas del in ie no, has a encaminado á la egion de la glo ia. Es a educacion necesa iamen e debe aba ca el es udio de las acul ades ísicas, mo ales é in elec uales del homb e, y él nos da á las nociones de es e se mis e ioso; asi pod émos de e mina sus condiciones, señala su mision, conoce los medios de accion con que cuen a, y nos SOI';' posible ma ca axa i amen c sus de echos, sus debe es, sus necesidades legí imas yla mane a de p o ee á ellas; pe o eniendo p esen e que es e es udio ha de se simul áneo, sin é ico, po que limi ándonos á un es udio pa cial, o ma íamos an solo un conocimien o impe ec o del homb e, no le hab emos comp endido en sus di e en es aspec os, no le hab émos aba cado en oda la uni e salidad de su esencia. La eligion, y como su de i acion inmedia a la mo al, en las nociones que nos suminis an ace ca del espí i u, y que después no hacen mas que desa olla las ciencias ilosó icas, psicológicas y la medicina, es udiando los enómenos y condiciones de la ma e ia o gánica, son las únicas, que ma chando de comun acue do y p es ándose auxilio ecíp ocamen e, pueden suminis a nos el conocimien o conc e o y sin é ico del homb o. La palab a pasion, a endiendo á su e imología, signi ica un padecimien o, ó po lo menos una sensación que expe imen amos en noso os mismos causada, bien po un agen e ex e no, ó bien po un enómeno in e no. En uno yo o caso, es a sensacion iene á a ec a , á imp esiona óhe i el ce eb o, ínculo de comunicacion del alma y del cue po, y el ce eb o á SIl I, -9- CZ l'eliejn la sensacion ; odas las pa es del o ganismo po un sinnúme o de conduc o es denominados ne ios. '1';11 es «u b e es é minos el enómeno de la sensacion en su mane a de n oduci se ('·11 su o ma (le desa ollo. 1 • 'I'o las hs aíecciones ehemen es, odas las pasiones iolen as. lle an en sí 1lJ1 Pl'illCillio iuo hoso lJLW lehiliL el cue po y el espí i u, pos ándolos y h;lci("!llloks cu e mm; ;lsi que, las pnl;l.ln·as n eccion y pasión se aplican i lid is in u men e ; la pa e ísica y { la mo al; asi obse amos que en ¡llllChus (:; S(¡S las lesiones ol'gAnicas del co azón son consecuencia de a ee- «ion.:» ino nles, (l(~ pad( ci uilm os (Id espí i u, imp esionado de una mane a dolo os.i , y(llln asm i e Sil nIcccion ( la pa e ol'g·; nica como esul ado illlll(,lli,¡l() (ld mu uo enlace. del inculo (lue liga es echamen e el espí i u y L nm o in; y asi ;m1ignnmen e se denominaba pasión his é ica, pasión lli[lol'olldl'i; (:n, ; ('i0.d<1,s enícnnodudos <¡ne so localizan y a ec an los hipo- ('Olldl'ios ú el ú e o cspec i ameu c. . Ip:nllos au o es a i man, que es as a ecciones, es as sensaciones, eciben el uouilnc (le pnsion, p01'l/n8 son elemen os esencialmen e ac i os que ienen dd (, ,;j(,l'im', y ('1 se sob e que ob an, no las p oduce, sino que ecibe su iulluouciu: so V(', some ido ú su impe io, siendo bajo In. p esión de las mismas uu ;1!lcll e cxclusi .uucn c pasi o, si es cie a semejan e pa adoja. ]); 1110S el nomb o de pasiones, dice Bugie , álas inclinaciones Ó en- dc'!wi:1S na u ales ex emadas, po qué sus mo imien os no son olun a ios; ,1 homb e es P1ll';111Wn o pasi o cuando las expe imen a, y no es ac i o sino cuando lns cousion o, Ú cuando las ep ime. Los mo al is as, aun cuando de acue do espec o á In. JJHlalml. disien on en cuan o á la accpcion, y po lo an o di e sas de iniciones. Zell()n. je,('e (Id cs oioixmo. de ine la- pasion en es os é minos: un deso den con ana u al del espí i u, que ap U'b á la azón de su sende o. (-;'81elio. de acue do con las ideas do Hipóc a es y de Pla on, conside a las nasiones COLllO mo imien os con ana u ales del alma, y las hace emana . --' odas (le un ape i o insaciahlc, añadiendo (IUO colocan al cue po en es ado dc mo bosidad. I )(>SC'iu s las es ima como mo imien os p oducidos po los espí i us i ales eu an:u los de la glándula pineal, segun es e, an es esidencia del alma, y que ngi :m de di e en es mane as odas las pa es del cue po, segun la índole na u aleza de sus mo imien os. El place ' y el <.10101'son un sis ema combinado do ue zas 'I ue mue en 1,1 espí i u, el uno con su accion a ac i a el o o con su accion epulsi a: l.uscnmos ins in i amen o el place que a amos de ep oduci pa a sos ene h:: sensaciones 3 g-l'ndables , y po el con a io huimos del dolo y de odo aq 11('110 quc nos a ec a de una mane a desag adable. Esa a acción yesa cpulsiou, se han dn lo en llama mo imien os del alma; no po que el alma PUC(l:l a ia de si io, supues o que es un se inma e ial yno puede ocupa un luga en el espacio, sinú pa a signi ica que en su amo Ó en su epulsión, e imología de la dan de la misma I , " 1 i I¡ , I I j i 5 -16- han de hace pe de á aquellas su in luencia. Con e ec o, el homb e en e- gado á una pasion y íc ima de ella, co e anhelan e po sac i ica su ida en a as de aquella deidad que le escla iza: la conciencia y la eligión, son dos jueces e ibles que se alzan á su is a pa a lanza sob e él una sen- encia ep oba o ia; asi que p ocu a aleja las de sí, y sus oidos no escuchan los consejos de la e dad. Es una ley his ó ica cons an e; un pueblo sób io, emplado, aman e de la jus icia, celoso de su independencia, conse a pu o en su co azon el sen imie o eligioso; po el con a io, el pueblo dado á la molicie, á los place es, ene ada su i ilidad, pe dido el amo de la pá- ía, mi a con desp ecio las ideas eligiosas y su co azon es á comple a- men e mue o pa a la é. Ya hemos" is o la in luencia de las pasiones en las c eencias eligiosas ó los esul ados de ellas sin el eno de la mo al; aho a, examina emos las que p oducen en la na u aleza o gánica del homb e. De as ado a es en ex emo la accion de las pasiones sob e la economía humana, y la agi acion en que obliga á en a á las ue zas i ales, p o- duce una pe u bacion adical y p o unda en la mane a de se de las mismas, iciando su na u aleza y des uyéndola ápidamen e has a p oduci una com- ple a consuncion. Si uese posible aba ca con una sola mi ada el cuad o de males que aca ean las pasiones, es segu o que e ocede iamos espan- ados á su is a; an malé lca es su in luencia, an dele é eos son los elemen os que en su gé men encie a. Una sé ie in ini a de a ecciones mo bosas que a ibuimos á causas pú- amen e na u ales, son po desg acia esul ado unes o de la exace bacion de las pasiones. Es as, segun su na u aleza, pueden de e mina , y de e - minan con demasiada ecuencia, múl iples as o nos en las unciones de la ida de elacion, y po e lexion se i adian á los p incipales ins umen os de la ida o gánica. Asi pues, si conside amos la a iedad incalculable de enómenos mo bosos que adican en el eje ce eb o- aquideo, en las espan- siones ne iosas y en las que dependen del g an simpá ico, ó né io is- plánico, como son las neu algias ó lesiones de sensibilidad, ho ibles dolen- . cias que mo i ican incesan emen e al indi íduo, íc ima de ellas; las neu osis que po la pe u bacion que in oducen en el o ganismo, p oducen lesiones complejas que comp ome en con ecuencia la ida; las enagenacio- nes men ales ó esanías , en sus di e sas o mas, haciendo decae al homb e de la g andeza y mages ad que le comunican su complicado meca- nismo y la ma cha egula y o denada de sus unciones has a educi le á la condicion de un se mise able, que á eces exci a la compasion, y á eces, po sus endencias mons uosas p oduce la a e sion mas p o unda; odos es os males; odas es as dolencias esul ado inmedia o son de la accion disol en e de las pasiones. Los, icios, que no son mas que el opaje que en uel e la pasion; el medio de la mani es acion de la misma; la o ma conc e a que aquella adop a en la in ini a a iedad de ca ac e es y de e minaciones con que se os en an los elemen os dele é eos, miasmas pu idos que lle an en sí un p incipio 1, , -17- con agioso de mo bosidad, que comunica á cuan o se pone en con ac o yen elación inmedia a con ellas. Semejan e á deshecha o men a en que la u ia de los elemen os a anca de aíz á boles secula es, y des uye los campos y las mieses; ócual a dien e la a de olcán en ignicion que ab asa el e eno que eco e el be un canden e lanzado de su seno, los icios, do quie a que ijan su plan a inmunda, dejan imp esa la huella del dolo , del aniquilamien o, de la pos ación y de la mue e. El se que se en ega al abominable cul o de las pasiones, sien e debili a se sus ue zas i ales, un uego in e io de o a sus en añas, y padece ho iblemen e á semejanza de lo que su ió el amoso Hé cules al cub i su cue po con la única de Deyami a. La pasion he ó ica, que apagando en el homb e la ida del espí i u, le con ie e en un mise able escla o de los place es de la mas b u al sensualidad, es uno de los icios que aca ea consigo los mas unes os esul ados: la pos acion de las ue zas del o ganismo, la pé dida de la memo ia y de odas las acul ades in elec uales ypo úl imo el idio ismo ó la .imbecilidad. En la muje , cuya sensibilidad es mucho mas esquisi a, puede po e ec o de es a pasion pasa de un es ado ne ioso denominado his e ísmo, has a la pe u bacion ce eb al mas p o unda, conocida con el nomb e de nin omanía; y en onces la muje , el se mas bello de la c eación, el ídolo enca gado de a eso a en su co azón el ibu o de amo y espe o que le inde el homb e po una ley mis e iosa de la na u aleza; la muje , cuya misión es cub i de lo es el áspe o sende o de la ida pa a endulza las penas y sinsabo es del homb e; la muje , cen o adonde es e iende con una ue za i esis ible yque es el é mino de odas sus espe anzas, de odas sus ilusiones, de odos sus deseos, cuando se en ega con desen eno al goce de las pasiones sensuales, has a llega á se íc ima de la a eccion mo bosa que an es hemos indicado; se con ie e en una especie de ú ia abominable, de espec o ho endo, de ision espan osa, de la cual huímos con pa o . La emb iaguez, es la causa mas oomun de dolencias, que insinuándose po al e aciones en las unciones o gánicas, llegan á se el gé men de las lesiones mas p o undas en los p incipales ins umen os de la economía, y ijándose en los elemen os cons i u i os de dicha o ganizacion ( asos y né ios), dá luga á múl iples as o nos que eciben el nomb e de alco- holismo. En e es os as o nos, igu an las lesiones ó icas, el deli ium emens yun g an núme o de pe u baciones de la in eligencia. La emb iaguez, eclipsando en el homb e la luz i ísima que despide el a o de su in eligencia acional, le deg ada y en ilece has a el pun o de hace de él un obje o mise able, mo i o de ludíb io yde isa, cuando no le con ie e en un ins umen o de los mas ho endos c ímenes que conmue en la sociedad. Inú il es que eco amos la escala de odas las pasiones, y que a- emos de de e mina los ca ac e es p opios de cada una de ellas: si ~ <~, • , -18- que emos conoce las á ondo; si p e endemos e , oca sus unes os e- sul ados, pene emos en los manicómios y en los hospi ales, esos asilos del dolo y de la mue e, y allí pod emos con empla á la humanidad op imida bajo el imponde able peso de las pasiones. Allí end emos ocasion de e á la ju en ud pos ada en el lecho del dolo su iendo ho ibles o men os, des i uida de oda la b illan ez y encan o que acompañan á la au o a de la ida; allí pod emos e un núme o in ini o de se es que apenas han dado sus p ime os pasos en el as o sende o de es e mundo, cuando impulsados po las pasiones, han caido en un p o undo abismo. Delicados bo ones que apenas en eab ian las hojas pa a embalsama con su sua e a oma las au as de la ida, cuando el écio hu acan de las pasiones, ompiendo su allo, las a eba a po la egion del ien o, pa a a as a las poco despues po el pol o en con uso emolino. Examinadas las pasiones bajo el pun o de is a eligioso y bajo el de la higiene, incúmbenos conside adas ela i amen e á las leyes. La sociedad, ccee us hominum ju e socia us, como la de ine Cice on, compues a de indi íduos ligados po el de echo, es el es ado p opio del homb e que es sociable po na u aleza, y solo en la sociedad, y en medio de la sociedad puede ealiza su des ino. Pe o la sociedad no es una aglo- me acion in o me de amilias, sin lazo de unidad que las ligue es echa- men e, y que adunándo sus es ue zos los di ija á un in comun; sinó que po el con a io, es un conjun o a mónico, cuyas pa es odas, es án en mú ua co espondencia, cada una de ellas, con un des ino peculia suyo y odas con e giéndo á un cen o comun. El p incipio en i ud del cual se concen an odos los es ue zos indi iduales pa a p oduci la accion social, es la au o idad; así que podemos de ini la: elemen o esencial á la o ganiza- cion de la sociedad, cuya mision es man ene el equilib io de las ue zas sociales, y euni á odas ellas en un es ue zo comun pa a sos ene la unidad de accion di igida ambién. á la ealieacion del bien comun. La ó mula de educcion de la accion indi idual á la accion social, cons- i uyeel de echo, que en su nocion udimen a ia indica odo lo que á con o me á la na u aleza sociable del homb e, y desen ol iendo es a idea p imi i a del de echo, podemos de ini le: conjun o de p ecep os y obli- gaciones, emanados de la ley na u al, impues a á odos los indi íduos de la asociacion polí ica de un modo e icaz. La ealizacion del de echo, engend a el ó den, elemen o indispensable pa a la exis encia del cue po social: el ó den, es el esul ado de la ma cha uni o me, del mo imien o egula de las ue zas sociales, del pe ec o equi- lib io en e ellas, de la p ecisa ecuacion de ines y medios en con o midad con la ley na u al. Si la ley mo al, po sí sola, y po su in lujo en la conciencia, ue a capaz de obliga al homb e cons i uido en sociedad al cumplimien o de odos sus debe es, inú il se ía la exis encia de la ley posi i a; pe o como desg a- ciadamen e, el se acional y conscien e, desna u alizándose en muchas oca- -19- siones, sacude el sua e eno de la mo al y de la conciencia, y cie a sus oidos á la oz del debe , de aquí IR necesidad de una ue za que le compele ex e io men e á la obse ancia de sus obligaciones. iRé aquí la necesidad de la 'au o idad!; i hé aquí la necesidad de sus mani es aoiones de una mane a exp esa!; las leyes. La ida social, no es mas que el juego a mónico de los de echos y de los debe es de los asociados en e sí; cuando uno de es os, es alimi ándose del cí culo de sus de echos, iene á in adi po un ac o el de echo de o o, ó á impedi le el eje cicio del mismo, nace un con lic o, nace una pe u - bacion que engend a el desó den; en al caso, la au o idad apoyada en la ley in e iene pa a e mina el con lic o, es ableciéndo el de echo, haciéndo enace el o den. Es as pe u baciones del ó den social, pueden se mas ó menos p o- undas desde el simple hu o, en que el alo de la cosa hu ada po su insigni icancia apenas es sucep ible de ap eciacion, has a aquellos deli os IIue po su eno midad y ascendencia conmue en las bases sociales, hay una escala inmensa y una di e encia no abilísima; pe o odas las pe u - baciones del o den social, en un g ado mayo ó meno , econocen como o ígen, econocen como p incipio, una misma causa, la exage acion de las paSlOnes. Sin géne o ninguno de duda, las pasiones son las que engend an la c iminalidad; examinémos el código penal; eamos en él las di e en es clases de deli os, bien con a las pe sonas, bien con a las cosas; y si las analizamos en su o igen, en las causas que las han mo i ado, nos con": ence emos plénamen e de que son esul ado inmedia o de la exis encia y del desen eno de las pasiones. El homb e, cuya línea de conduc a, no es o a que sa is ace odos sus deseos, odos sus cap ichos, odas las exigencias de sus pasiones de- sen cnadas, no acila, ompiendo el ci culo de sus de echos, en in adi los de sus conciudadanos; po que son pa a él una aba, una co apisa, un lími e que coha a su libe ad y la sa is accion de sus deseos; a en o an solo á la ealizacion de sus p opósi os, no epa a en los medios que le han de lle a al in que se p opone; con al que lo consiga, odos son acep ables, odos son admisibles, cualquie a que sea su ca ác e , cualquie a que sea su na u aleza; y como se comp ende desde luego, á la ealizacion de cie os hechos, so oponen obs áculos insupe ables, di icul ades in encibles, que caminando po la senda de la eligion, de la mo al y del de echo, es imposible emo e , y es p eciso pa a llega al é mino, ale se de medios iolen os, de medios inicuos, que la mo al, la eligion y de echo, ep ueban de consuno. Cuando la conciencia se apaga en el homb e, yla olun ad pie de su ene gía; cuando las ideas de mo al y de de echo se han con e ido en an- asmas imagina ios, enca gados an solo de u ba sus ensueños de elicidad; cuando al impé io de la azon sus i uye el de las pasiones, emed al homb e , es mas e ible que las ie as de los bosques; al menos es as, I ~'. ;, , .J -' ) ~ ~ / ~ -20- se hallan some idas á la ley de su na u aleza, que aca an a as adas po su ins in o; pe o el homb e que bebe sus inspi aciones en sus sen imien- os de libe ad, y que cuen a además con los elemen os que le suminis a su acionalidad, eune á la ie eza de los b u os, la sagacidad, la as ucia, el e inamien o de la pe e sion, y sinó obse a lo; ¿qué se hay en la escala de la c eacion que a en e con a su exis encia si no el homb e! El suicidio, ese c ímen ho endo que hoy con emplamos epe i se con una ecuencia que espan a, no le lle a á cabo ninguno de los se es de la es- cala zoológica á escepcion del homb e; el homb e es el único que a en a con a su ida; el homb e es el único que con a iando á la ley uni e sal del ins in o, de la conse acion; impo en e, débil pa a sopo a el peso del in o unio, in en a pone un lími e á sus desg acias, co ando el hilo de su e íme a exis encia. La ma e nidad, que lle a consigo el amo á la p ole, haciendo que es a sea obje o de des elos sin cuen o de los mas esquisi os cuidados, ¿no es o a de las leyes uni e sales de la na u aleza, con la cual cumplen es ic amen e odos los sé es de la c eacion á escepcion del animal mas pe ec o de ella? iQué hemb a obse amos que a en e con a la ida de sus hijos?; y sin emba go, la muje que conside a empañado su hono po habe doblado su ce iz al yugo de las pasiones, y á quien la na u aleza p oclama con el dulce nomb e de mad e, ahoga en su gé men al hijo de sus en añas pa a a a de pone á cubie o su hon a sac i icando á un inocen e, u o de su olup uosidad y disipacion. Las pasiones, como el genio a ídico del mal, lle an en su mano la éa de la disco dia que, agi ada con iolencia, despide chispas cen ellean es que an á p ende en el co azon del homb e, pa a es alla mas a de con iolencia, y, cuyas llamas de ó an sin piedad, á los indi íduos, á los pueblos y á las naciones. Los sinies os ulgo es del incendio alumb an el mas espan oso cuad o de la desolacion y de la mue e: sus ojas luces e lejan sinies amen e en el puñal del asesino, que aguijoneado po las ú ias de la enganza y del ódio, se a oja sedien o de sang e sob e su íc ima inocen e que sucumbe sac i icada á su iolen o u o . ¡Pe o, no e ocedamos an e es e espan oso cáos y lleguemos has a el ondo si nos sen imos con ue zas bas an es pa a encon a le!; ¡ eámos odos los ho o es que encie a!; ip esenciémos odas las escenas de lu o y desolacion que nos o ece! Cándidas jo enes, he mosas cual adian e Febo al emon a con su ca o de o o po la bó eda celes e; pu as como los ensueños de un angel mo ido po las au as de la glo ia; deso denada su ica cabelle a; o as sus blancas es idu as; sumidas yanegadas en e e no llan o, com emplan su co ona de albas osas, símbolo de su i ginidad, a ancada de sus en es po la du a y desapiadada mano de la lasci ia, que co ompe y des uye odo cuan o encuen a con su háli o ponzoñoso. La a a icia, deslumb ada po el b illo ascinado de las iquezas, pálida de asomb o an e los a ac i os del aus o y de la os en acion, no acila en pene a en los sun uosos alcáza es, mo adas del place , pa a ~'. -21-- a eba a de allí sus eso os, sinó que ambien osa lle a su mano impía ú una modes a o una, c eada on la labo iosidad y las p i aciones; á ueque (le apaga SLl sed insaciable de o o, HO duda en sumi en la indigencia á hon adas amilias que i ían con los mezquinos p oduc os de un exiguo capi al, adqui ido con el sudo de su en e y con una inexo able igiclcz en sus cos umb es. Tal sc os en a 1<1. c iminalidad, que hemos p esen ado en sus asgos mas a e ado es, y de la (Iue hemos hecho un bosquejo á g andes pince- ladas, Sin descende á po meno es; sin especi ica los deli os, al como los de e mina nues a lcgislacion penal, hab emos comp endido la accion unes a :" de as ado a de los c nenes en el cue po social, c ímenes hijos odos de la exis encia (le las pasiones, al as del eno do la eligión, de la medicina yde las leyes. Como se hab á podido comp ende , al desa olla en es e e íme o a- h~io el e na de las pasiones ela i amen e á la eligión, á la medicina y al (k 'ccho, IlIl1W;l en ó en mi ánimo da una comple a idea de ellas; es o exigi ía una suuia de ilus ación de que yo ca ezco y un iempo del cual :1Il1pOCO puedo dispone!'. Ignol'o si, en el desempeño de mi come ido, hab é enido el acie o y la opo unidnd ([ w la impo ancin del emn p opues o ylas di icul ades que un su desa ollo S ll'g()J[ ;~l cada p lSO, hacen necesa ias; pe o mi obje o, al p omo e ' es a cues ión, no ha sido o o que 01 eS LlO 'ZOgene oso pa a p es a un se icio ;'1. la silci('(hul, al com empla ;' es a empob ecida, ani- quilada bajo el inílujo .lolc é co do las pasiones, y esci a el colo de los homb es consag ados ú la eligion , ( la medicina yal de echo, pa a que es os, adunando sus es ue zos en las medi aciones de su es udio, pene en eu oda la g'ea eebd del mal que nos aqueja, ypl'ocu en pone le un e- medio, un co ec i o. Es e in c eo liube lo alcanzado, y po an o, mi alma expe imen a la dulce sa isíaccion 'I no lle a consigo el cumplimien o del debe . An es do cnuiua (~ impulsado po los deseos de mi co azón, di iji é mi oz úla ju en ud es udiosa que concu e á es e cen o uni e si a io; oz lplC no dudo esonn á de una mane a gL'a a en ues os oidos; oz, cuyos acen os deben SCl'OS an simpá icos como son dulces y que idos los consejo') de la nmis .ul: C0l110 son espe ables las indicaciones del ma- gis e io; como son solemnes las amones aciones de la expe iencia: sí, al consag a os es e ecue do, no debois VOl' mas en él que el ca iño acen- d ado lllle os p o eso, yque mo hace anhela ues a elicidad como el pad e desea la en u a (lo sus hijos; hijos sois de la ciencia, y la ciencia se os comunica po el o áculo del magis e io. Áspe o y udo es el camino que conduce al emplo del sabe y de la ilusí ucion, pe o no impo a; ues os es ue zos gene osos, no dudo sab án sob cpuja le: yo os animo, pues, á que sigais con paso i me y segu o el sende o que habéis emp endido, pa a que en un dia no lejano al- canceis el láu o digno de ues os abajos y su imien os; pe o no aspi- lj -22- . eis á un iun o e íme o, no, aspi ad á que ues a ic o ia en es a lucha sea comple a, b illan e, señalada en sumo g ado; y pa a ello, p e- ciso es que ues a educacion cien í ica sea pe ec a; que ues os conocimien os sean sólidos; que os posesioneis de la esencia de la ilus ación cien í ica y no os con en eis con una ciencia supe icial y ana, que an solo engend a la pedan e ía. Conside ad ues a mision: en un dia no lejano, los des inos de la sociedad es a án en ues as manos. Los unos, se eis los enca gados de lle a el consuelo y el ali io á la humanidad dolien e; los o os ela eis po los ele ados in e eses espi i uales y de la conciencia, y no pocos hab eis de di imi las con iendas legales, ap eciando su alo en la balanza de la jus icia, y ues o b azo, end á que esg imi su espada inexo able pa a cas iga los c ímenes; homb es de es ado en in, ues os homb os end án que sopo a el g a e y emendo peso que lle a consigo la gobe nacion de un pueblo. Ya eis si el desempeño de unciones an al as, de ca gas an espinosas y delicadas, exigen una p o unda ilus a- cion, y si pa a p ocede con acie o se á ó no indispensable halla se en posesion de la ciencia. Mas la ciencia, po sí sola, no le bas a al homb e que ha de eje ce un ca go público pa a cumpli su mision con odas las condiciones nece- sa ias; á mas de la ciencia, necesi a p incipalmen e de mo alidad. Si; su co azon, p eciso es que se nu a y o i ique en los se e os p incipios de la jus icia y de la mas pu a inco up ibilidad. La sociedad degene ada, di igi á con a él sus i os, le ende á lazos, le p epa a á emboscadas y de es os pelig os, no pod á sali ileso si no se inspi a en los p incipios inexo ables de la mo alidad y de la jus icia: p eciso es que cual oca que se le an a o midable en los as os desie os del Occéano, y cuya base a an de conmo e las agi adas olas que se es ellan en su inmensa mole con ho ísono es uendo, esis a el emba e de la inmo a- lidad y de la dep a acion; de lo con a io, se con e i á en ins umen o de las debilidades humanas y end á á se , al in, el jugue e mise able del génio del mal. Ciencia y mo alidad, sean siemp e el mo e de ues o escudo; con él pod eis eñi y iun a , en la e e na ba alla que, desde el p incipio del mundo, ienen lib ando en e sí, la igno ancia y la pe e sidad, la i ud y la cíencia.i--Hs DICHO. 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