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La filosofía católica : Discurso inaugural leído en la solemne apertura de la Universidad Literaria de Valladolid el 1º de octubre de 1848 / por Joaquín Rubió

Rubió y Ors, Joaquín

Abstract

Título facticio.

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\ ~ ~":' .. , .... ~ ,",::'. ~", +' \ , 1"·:, ! ~-i~t ( o.' ¿/, I J1'-:" .• ~ ../ J / ; > , r ,1.. ,... - /-: ,...;.. ~'/ ,y { ~ -: -, '7' DISCURSO INAUGURAL EN LA SOLEMNE APERTURA LEIOO /~ ¡.;. (" ..- " r DE L\. UNIVERSIDAD LITERARIA DE VALLADOUD EL 1. o DE OCTUBRE DE 1848, POR , DON JOAQUIN RUBIO, Doctor en letras) Catedrático de Literatura española de la misma, é individuo de varias corporaciones Iiterarias, VALLADOLID: IIIIPRENTA DE lUAN DB LA CUESTA Y COMPAÑIA. BiCe Imllii~lilrnm"milmillii~1Í1m~111 5>0 ooo 4 2 o 5 5 3 /'e f'/ ¡'i t( ) O e, e: ;; \ j Q(. __ ..,l.-- -: <, ~ eA <, F~,. Ilustrisimo Señor: Al reunirnos hace un año en este local con el grandioso objeto que hoy en él nos junta, y al recordar el grave deber que sobre nosotros pesa y la responsabilidad que como ministros de la enseñanza contraemos, con el pasado que nos ha legado sus conocimientos, con la jóven generacion a la cual debemos ánuestra vez transmitidos y con el porvenir que ha de recoger sus frutos, nuestras frentes se nublaron acaso al reflexionar que aquel deber, aquella responsabilidad aumentaban de dia en dia. Mas ay! podíamos sospechar entonces que al reunirnos aquí al año siguiente hubiese crecido aquella tanto? Preveíamos, es cierLo, una tempestad, pero no que estallase tan pronto. Profetas por sentimiento, adivinábamos por la triste inquietud de nuestros corazones, por esa vaga melancolía que nos preocupa, que se acercaban dias de prueba, mas no creíamos que nos cogiesen tan de repente; presentíamos la agitación en ese sordo rumor que ,1 -2precede á las grandes borrascas, y hasta podiamos adivinar de donde soplarian los distintos vientos que debian provocarla; pero no imaginábamos que al transcurrir algunos meses estuviese a punto de romperse en manos de la moderna Europa la balanza en que equilibra el poder de las naciones. La tormenta que hace poco mirahamo s como posible alumbró ya nuestras frentes. Cruzará empero por el antiguo continente cual los nublados de verano? Nos sera dado calcular su duracion y sus efectos, como fijar podemos su comienzo? No pretendamos con loco orgullo arrancar sus secretos a Dios, á Dios que viene a veces a hacer justicia a los pueblos, ya sentado en el carro de las revoluciones, ya llevado en las alas de los huracanes; pero tampoco hagamos como el ave que se agacha y tiembla cobarde al sorprenderla el turbion , ni como el árabe que cruza los brazos al verse asaltado por el viento del desierto y muere murmurando, así estaba escrito. Contando al contrario con que la tempestad sera terrible y duradera, debemos prevenirnos y prevenir álos que marcharan en pos de nosotros para luchar contra ella; nos cumple, ya como particulares, ya especialmente como encargados de propagar la instruccion, oponer preservativos y remedios al mal que nos amenaza. La responsabilidad es grande; pero lo sera menos porque se disimule? Y si la desviáramos, dado que pudiésemos, sería suficiente disculpa decir que la temimos '! Pero, se nos objetara, por ventura está en manos del hombre aplicar el remedio a males tan graves? Mas que col todas 1; samos tra sui porción Las Íll'l tro SOIl que ha ha ree sanco comba la reJif y desei tantas tra lar nuestr ell.",. 'Po nuestr otros' cias; prepa que t4 tros , su br.: dio .q1 Confi~ propc tribui '- '2 'C '--------- ---1i. _ ~ .(' '7. ~~~I is , ya do en como aderla ll.verrrlliuI con prenoso- ) parpagar 1 mal ira lo -3que cobardía ó desaliento sería impiedad dudarlo. Para todas las llagas ha dado el Señor a la humanidad los bálsamos que las cierran, y ha concedido a cada siglo contra sus instintos de destruccion fuerzas de resistencia proporcionales y acomodadas al espíritu que en él domina. Las armas ofensivas ydefensivas con que lucha el nuestro son las ideas; los palenques donde se bate, la prensa que ha sustituido la plaza pública, yla Universidad que ha reemplazado la escuela, ypues armas ypalenque nos son conocidas, y pues sería mas que cobardía tirar sin combatir, como el Poeta latino, la lanza yel escudo que la religion yla sociedad han puesto en nuestras manos, ydesertar las honrosas filas en que luchan contra el error tantas y tan elevadas inteligencias, bajemos a dar nuestra lanzada en la pelea, ó a cubrir cuando menos con nuestros escudos, ínterin se fortalecen para entrar en ella, a los que han de continuarla despues de nosotros. Por fortuna no ha tomado todavía incremento en nuestro sucIo la tenaz contienda que esta turbando en otros pueblos la paz de los corazones yde las inteligencias ; nos queda aun espacio y suficiente tranquilidad para preparamos á rechazar el error, sea cual fuere la forma que tome ese nuevo Proteo para introducirse entre nosotros, y quien sabe. si cabra a la Universidad española en su brillante renacimiento la gloria de contener el incendio que la sesuda Alemania ha provocado la primera? Confiemos que sera asi , M. lo Sr., y permítaseme que proponga como uno de los medios que mas han de contribuir á tan grandioso objeto, el que se procure dirigir IS adidebían scurrir manos bra el miraCrub\ados y sus tenda- 'Íos, á mos, r que laDOS Mas -4todos los ramos de los humanos conocimientos a' robustecer las creencias del Cristianismo, centro de unidad al cual tienden' las ciencias todas; fuerza irresistible de civilizacion, de mejoramiento individual y por consiguiente de verdadero progreso, ycírculo luminoso del que no puede salir sin extraviarse la inteligencia que anda en busca. de. la verdad, y fuera del cual no encuentra el alma fuerza ycalor para practicar la bondad ysentir la belleza. Desde que dijo la serpiente á nuestros primeros padres: ( sereis como dioses," y que aquellos presiaron oidos á sus palabras, la humanidad se agita y atormenta para hallar una felicidad ideal y que busca inutilmente en esta vida. La humanidad, sin embargo, recibió de Dios en el momento de su caida la promesa de una reabilitacion, y hace diez Y ocho siglos que vino el Hijo a cumplir aquella promesa. Una nueva luz alumbró entónces el mundo, y la nube de fuego que habia conducido al pueblo de Israel por el desierto, sirvió de guia a la humanidad entera. No entra en nuestro plan trazar el camino que esta ha seguido hasta llegar al punto donde ahora se encuentra: la historia lo ha delineado en sus tablas, indicando con escrupulosa exactitud, ora los obstáculos que han retardado su marcha, ora las veces que ha tenido que hacer alto para reponer sus fuerzas. Baste consignar aquí el hecho consolador y providencial que de su estudio se desprende, á saber, que la humanidad sigue una marcha progresiva: hecho en el cual convenimos todos, pero que des 010 010< cel, e} sion,gi dicho hl partiera cal' las I La el homl podía J que tar sofía CI creyó, que pod feccion química los pueJ la humi declaró amor á en falta te de I otra ép de Bizai así, qu samente ten te 1 un cris sofía ir .... '5 ea ,- r ~ ~ -.: ..;:. ~ robusidad al de ciíguienque no ida en 1 el almtir la -nque desgraciadamente no todos comprendemos del mismo modo. A la manera que Galileo exclamaba en su cárcel, e pur si muove! al sentir, permítaseme la expresion, girar la tierra bajo sus plantas, la humanidad ha dicho lo mismo al verse tan léjos del punto de donde partiera, pero se ha dividido en seguida al querer explicar las causas, el modo y el fin porque se movia. La filosofía católica) única que puede explicar Dios, el hombre y el mundo es tambien la única que resolver podia y que ha resuelto en efecto aquellas cuestiones que tanto preocupan a nuestro siglo: mas la nueva filosofía creyó poder encontrar su solucion en otra parte; creyó, y este fué su error mas fatal para la sociedad, que podia acelerar su marcha, y soñando con una perfeccion indefinida, cual soñó .con la piedra filosofal la química de los siglos medios, no vaciló en prometer a los pueblos una próxima edad de oro. Pareciéndole que la humanidad habia andado muy poco en tantos siglos, declaró la guerra al pasado, sin echar de ver que el amor álas instituciones y a los tiempos que fueron era, en falta de otros, un vínculo que podia retardar la muerte de los pueblos modernos, como habia alargado en otra época la débil agonía de los imperios de Roma y de Bizancio. Reconoció, porque no podia menos de ser aSÍ, que la religion cristiana habia contribuido poderosamente a civilizar el mundo; pero acusandole de impotente para seguir dirigiendo la humanidad, soñó con un cristianismo nuevo, sin culto y sin misterios. i Filosofía insensata que cree serIe dado acelerar la marcha 2 ros paestaron >rmentilmenibió de la reaHijo a entónducido a a Ia ue esta ncuenlicando ian reue har aqm dio se 1 mar- " pero j -6de los pueblos a fuerza de agitarlos en todos sentidos, y que sin embargo tendria justamente por loco al que creyese poder apresurar el vuelo del tiempo, porque le es fácil , sacudiendo el reloj, precipitar la caida de los granos de arena I No se ocultó á los nuevos filósofos que para realizar sus sueños tenian que anegar el mundo en ríos de sangre, mas crecidos tal vez que los que hizo correr la clava de Atila; pero esa idea estuvo muy léjos de arredrarlos. Guillermo Marr, profesor aleman, escribia . "La Alemania necesita una fusion radical religiosa y social: tanto mejor si en esta fusion desaparecen la Iglesia y el Estado; el hombre social saldrá de ella mas puro." Y Lammenais en su Nueva traduccion. de los Evangelios, dice a sus secuaces, ( que tienen que arruinar los templos y las ciudades actuales)" y les excita á I( que se preparen para el combate de mañana que sera largo y sangriento." Imposible parece que en el siglo actual hayan caido algunas inteligencias en extravíos tan lamentables, y mas aun que la nacion que por mas culta se tiene haya sido agitada por ellos hasta sus cimientos. Este fenómeno es sin embargo no mas que un resultado natural de las causas que lo han provocado; y por esto y para que no se reproduzca en este suelo, levantamos hoy nuestra débil voz a fin de que nuestros hombres de cabeza y de corazon trabajen en estorbar que se propaguen entre nosotros aquellos delírios. El error tiene tambien su lógica, y he aquí porque al establecer Ia filosofía moderna ]a doctrina del progreso indefinido; al erigir el Hegelianismo del hombre, ciedad fnnd simonianise cer en fin mundo ar sup'icio de ría siempr vez el an sus hume y los co segundo. No ea ha seguid cias, ( la de VO\tail contimj>fl punto de ha pasad acertado caces d{ tos todo La . ciales .l g\o XV error, I lomago con la ella la! L .> t ~ ~ •...... w m caldo bles , y De haya enórneural de ra que nuesieza y entre u lóioder- ! He- -7gelianismo en doctrina la aritropolatria , ó sea el culto del hombre colectivo; al soñar el panteismo con una sociedad fundada en goces materiales; al prometer el Sansimonianismo un órden de cosas mas perfecto, y al ofrecer en fin los furrieristas la poética perspectiva de un mundo aromal , ó debian condenar á la humanidad al suplicio de Tántalo , prometiéndole un porvenir que huiría siempre delante de ella, ó llamarla a destruir de una vez el antiguo edificio del pasado, para levantar sobre sus humeantes escombros su encantado Falanstcrio, y los corifeos del socialismo se han decidido por lo segundo. No cumple a nuestro propósito señalar la senda que ha seguido el error hasta llegar a sus últimas consecuencias, « la marcha torcida que ha llevado el siglo para caer de Voltaire a Fourrier J" segun la expresion de un sabio contemporáneo. Permítasenos sin embargo indicar su punto de partida ylas principales faces por las cuales ha pasado J para que mejor se vea si anduvimos ó no acertados al proponer como uno de los medios mas eficaces de contener su desarrollo el dirigir los conocimientos todos a la unidad cristiana. La causa inmediata de los modernos trastornos sociales no debe huscarse , M. I. Sr. J mas allá del siglo XVI. Lutero marca una época en la historia del error, como en los anales de la civilizacion la señala Carlomagno. En el momento en que la inteligencia rompe con la revelacion y las tradiciones, espésanse en torno de ella las tinieblas. En vano cada ser inteligente enciende su S sentidos, leo al que Irquele es le los gra- ,sofos que nundo en que hizo muy léjos an , escri11 religiodesaparesaldra de aduccion le tienen J" Y les ñana que j -ullagás del hombre social que son susceptibles de curación, ora a. llamar á la religión en auxilio de las leyes para que calme las incurables. Al que se sienta inclinado á remontarse álas nebulosas regiones de la filosofía, le exortaremos a no fiarse en 8US propias alas, recordándole el ejemplo de esos Icaros de la 'inteligencia que se han despeñado por haber osado llegar hasta donde tiene la divinidad su misterioso asiento; le haremos ver los errores en que han. incurrido los que se han lanzado ábuscar la verdad por caminos vedados; le aconsejaremos que encienda la :tatoocha de la fé si no quiere extraviarse, como enciende el minero su lámpara para no perderse en los laberintos subterráneos , y poniendo en sus manos la brújula que ha de guiarle en los desiertos de la Illosofía , y el. maravilioso báculo que hace brotar el agUa que apaga la sed 00 verdades, le pondremos en la entrada del difícil sendero pot' donde ha de marchar sin extraviarse. Al que, temiendo las tempestades del mundo quiera guarecerse a la sombra de los altares, después "de .Iniciarle en los secretos de la ciencia de Dios), .procuraremos infundir en su corazon las virtudes evangélicas para que sepa ganarse las voluntades, yel saber en su espíritu para desterrar el error de las inteligencias; le aconsejaremos, con la autoridad de los Santos Padres, que no descuide los estudios profanos, a fin de conocer todos los campos de batalla a que pueda atraerle el enemi«O, y recordándole que cada siglo' tiene .su modo' dé combatir b verdad~ le enseñaremos a manejar las armas con las cuales, ¡ artIla:.d~ A lo ea como hasta el' yor de 1(J 10 de Pl haber rE remos j( sepaRe' rismo el lol;'Ú t» primerpl ticismIP los prod 1$: J~ bre-_(i moníaq m08?tica en ~\.,¡, el pam sino qu ronOcnl adelanC cieloS: 'j las oM U~ CofDQ:::' terreu( ~¡ .:» :r '" .. ~. / / curacion, lyes para -1:;- cuales, apóstol y .soldado de la fé , debe descender á la arena donde combate la falsa filosofía. A los que quieran estudiar la materia tanto orgánica como inorgánica ,desde el mas vil de los amorfos hasta el hombre, desde el grano de arena hasta el mayor de los astros, les señalaremos la revelacion por punto de partida para que sepan tornar á ella despues de haber recorrido toda la escala de los séres . les indicaremos los. escollos que hallaran en ese estudio para que sepan evitarlos; les haremos ver cuanto hay de empirismo en las aplicaciones que hacen algunos de la Frenologia y del magnetismo, y cuan fácil es, creyendo a los primeros, caer en la negación del espíritu, ó en un misticismo ó espiritualismo exagerado dando crédito á todos los prodigios que obra aquel fluido segu~ los magnetizadores: les probaremos que cuanto mas profundiza el hombre en el estudio del universo mas se convence de la armonía que hay entre sus descubrimientos y las relaciones mosáicas , les prevendremos en fin para que no caigan ni en el ateísmo que no ve á Dios en ninguna parte, ni en el panteismo para el cual son Dios todas las cosas; sino que aprendan a elevarse hasta la divinidad por el conocimiento de sus criaturas, y puedan a cada paso que adelanten en la ciencia exclamar con el Rey profeta: ( los cielos narran la gloria de Dios, y el firmamento anuncia las obras de sus manos." El estudio de la historia ofrece casi tantos peligros como el de la filosofía desde que ésta ha llevado a ese terreno sus sistemas. En su consecuencia, despues de as nebuno fiarse esos lcaor haber iisterioso ; IDCUrrl- (H' camrantorcha e el mitos sub- , que ha maravia la sed iciJ sen- ) quiera de inixurareas para espíritu »nsejano desIdos los ligó, y embatír con las -16grabar en la memoria de los jóvenes los hechos pnncipales por los cuales ha pasado la humanidad, a la manera que en un mapa de escasas dimensiones se escriben tan solo las grandes capitales, cordilleras y rios mas notables, les manifestaremos los escollos en que puedan tropezarcuando quieran internarse en aquel estudio. Les indicaremes que hay una escuela que cree casi en todo y otra que no cree en nada; una que" convierte todos los personages reales en mitos, y otra para la cual son personages reales todos los seres mitológicos; que segun algunos filósofos, gira la familia humana con pie ioseguro en un círculo del que está condenada a no salir, y que segun otros marcha con paso firme a una perfeccion ilimitada. Les haremos ver las erróneas consecuencias a que esos opuestos sistemas conducen, aconsejandoJes que se echen en brazos de la escuela católica, ñniea que puede resolver con acierto los grandes poblemas sociales, que busca la verdad de buena fé y no la disimula nunca ,y que reconoce por punto de partida y por término del viaje de la humanidad dos libros escritos bajo la inspiracion divina, el uno que narra el Génesis , el otro profético el Apocalípsis. A los que sientan en su corazon el sentimiento de lo bello les enseñaremos áevitar, asi el falso empirismo de muchos retóricos, como el exagerado idealismo de algunos estéticos; asi la escuela que lo sacrifica todo a la forma, como la que solo se atiene a la idea; asi la que materializa la naturaleza, como la que la diviniza. Les diremos con Leroux que «el arte es como un lago que no es la tierra que no pUl sobre todo detener ir tiene entre David, el das de Jer en un pel Basilios , ~ una edad gregorian Chateaub á Giotto, dillas su ereacione gigantesc poema el tumbrar' no brille belleza, insensil lleza al bellezas " . En corazoi ciasde tesoro edifid nar 1: ~r , os princía la ma- ~ escriben r mas noe puedan udio. Les en todo y rte todos cual son que secon pie no salir, perfecisecuenmsejánea, uni- )blema5 la di sia y por os bajo .sis , el o de lo lirismo de ala a la la que . Les ue no ti'" --J r <, -17es la tierra ni el cielo, pero que los refleja entrambos;" que no puede haber poesía donde falta el sentimiento y sobre todo el sentimiento religioso, y que no puede ménos de tener inagotables tesoros de inspiracion la religión que tiene entre sus libros canónicos el de Job, los salmos de David, el Cantar de los cantares de Salomon, las profecías de Jeremías é Isaías y los Evangelios; la religión que en un período de agonía social produjo los Gerónimos, Basilios , Gregorios, Crisóstomos y Agustinos, y que en una edad que llaman algunos harbara , inventó el canto gregoriano y el órgano, cubrió la Europa, como dice Chateaubriand, de un velo de blancas catedrales, inspiró á Giotto, Cimabue, el Beato Angélico, que pintaba de rodillas sus madonas , á Perugino y cien otros sus místicas creaciones 7 y legó a los tiempos modernos la obra mas gigantesca del génio, despues de la de Hornero, el sacro poema en que pusieron mano cielo y tierra. Les acostumbraremos a mirar con desvio toda obra de arte en que no brille el sentimiento moral, primer elemento de toda belleza, y purificando así sus corazones les elevaremos insensiblemente al conocimiento y al amor de Dios, belleza absoluta, por la brillante y armoniosa escala de las bellezas relativas. En una palabra, Señores, procuraremos educar los corazones y las inteligencias en la practica y las creencias de esa religión que consuela y enaltece , que tantos tesoros encierra de amor y de esperanza, y á cuyo divino edificio no puede arrimarse el ariete destructor sin trastornar la sociedad hasta sus cimientos, como se conmovió s r ¡ 1 -18el universo entero al espiral' en la Montaña santa el Varón de dolores. La tarea sera larga y penosa, y tal vez no nacerán bajo nuestras plantas todos los frutos que producir deba; pero tampoco el labrador ve nacer el trigo bajo el arado, y sin embargo el labrador trabaja y espera. Nosotros todos, los que hemos sido mas ó ménos conturbados por las revoluciones y los escándalos de las falsas doctrinas, hemos bendecido mas de una vez a nuestros padres y profesores por haber derramado en nuestros corazones la buena simiente , trabajemos pues ahora para atraemos iguales bendiciones de los que han de cerrar nuestros ojos, y a quienes destina Dios acaso ásufrir mas recias tempestades. Por ventura podemos contar con elementos que han de facilitar nuestro trabajo. El Gohicrno de S. 1\-1., elevando por una parte la Universidad española al nivel de las mas adelantadas de Europa, ha hecho de ella una arma poderosa y de buena ley para oponer a las que el error maneja; y dando por otra a la enseñanza esa unidad de que tanto nos prometemos, nos ha preparado y allanado el camino. Tenemos además la ventaja de que el error no se ha introducido aun entre nosotros como sistema, y si bien cunde desgraciadamente en nuestro suelo el indiferentismo, este desaparecerá en proporcion que vaya creciendo el ansia de saber, pues como ha dicho Lammenais, «el indiferentismo es el sepulcro del pensamiento, y la razon humana no puede permanecer largo tiempo en ese sepulcro I tendiendo como naturalmente tiende a la actividad y a la vida." Nues jóvenes rlras , Il del esu os mos car los huir de saciaro sombrí antorcl brios . mas tí siglo J comba os hall puesto no os tantes no ha que a L_ ..------ i :(' 7' -:» nacerán r deba; arado, [osotros urbados sas docuros pastros co- )ra para :l cerrar á sufrir ntar con . E\ Go- ,iversldad ropa, ha ley para otra a la nos, nos ~ además mn entre ~raciada- : desapaansia de lrentisffiO mana no , tendienla vida." -19Nuestros esfuerzos serían empero estériles, si vosotros, jóvenes, que os agrupáis al derredor de nuestras cátedras, no pusiéseis de vuestra parte el agradable trabajo del estudio, la aplicacion y un espíritu dócil. Nosotros os mostraremos los lugares donde podais sin temor aplicar los labios en la fuente del saber; a vosotros toca huir de las aguas cenagosas y beber de las puras hasta saciaros. El porvenir que vais a atravesar se presenta sombrío; guardaos pues de penetrar en él sin brújula ni antorcha. Preparaos para la pelea los que os sintais con bríos para combatir, para la defensa los que os creais mas tímidos ó ménos fuertes, pues el Angel caido de este siglo nos amenaza con que sera largo ysangriento el combate de mañana. Como quiera que sea conviene que os haJIeis cada cual en el sitio que os corresponda dispuestos siempre a luchar, si es necesario, a fin de que no os suceda lo que a la indolente Cartago, cuyos habitantes perecieron en medio de los juegos del circo por no haber acudido con tiempo a rechazar a los bárbaros que asaltaban sus murallas. :1Varon llE DICHO.