La casa en las provincias romanas de África: contribución al estudio de la arquitectura privada
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LA CASA EN LAS PROVINCIAS ROMANAS de AFRICA (CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO DE LA ARQUITECTURA PRIVADA) por Alberto Balil romanas de Africa Occidental (Africa n/r •).' Mauritania Caesariensis, Mauritania Mauritania Tingitana) presentan un grup; de caracteres ^ cultural. EgipCTStrn\ÍV''S«n°a1c^ rente a las ciudades costeras-, sTt eron iSs tim ' accion del poderoso fermento ideológico y TultuÍa^ el contrario, las provincias occidentales recihie, ^®lenismo. por transmisión del mundo púnico, la tempranl cót '«gado Consid ^ estados indígenas con el mimdo^^h"i Consideradas separadamente las provincias occidentale ^®'®"'atico. rrSmf •' '•»'»"OBZt'zz en la lomanizacion de las mismas. ««onomico ya ^estudio de las construcciones privadas v sinvuis ofLT" urbanas'en no ables dificultades cuya importancia aumenta H 7 a la o ^ "1 • en estas provincia^^H^i^!- acusadas en muchos aspectos. Nada del "palazzo delle colonná"" ''^JT Fayoum, i. e. Karanls KaranU: Tononralh^J^T T ^"lemaida (cfv. A. E. R. Boak y e 'p° tipo Seasons l9-2J,-28 íoo., Arclntectnral Repnrt of Excavations ? di Cirenaica, 19501 e'/ P^SCE: 11 "palazzo delle colonne" di T,"' en las construccionaoi ^'^ei-encias arquitectónicas se manifiestan (cfr. J. B. Ward PerkÍnÍ Tripolitania y el Africa Procon'^^í^'®.'^ Tripolitania, en "Av la ^ G. Goodchild: The Christian 4n/í Archaeologia", XCV, 1953, p. 1 y ss.). of
26 ALBERTO BALIL dificultad de un estudio directo y personal. La extensión de estos territorios, prescindiendo de las circunstancias actuales, imposibilita la realización de un estudio directo a todo investigador no residente y al cual no se faciliten abundantes medios, sea para los considerables desplazamientos sea para la labor de rectificación de plantas de construcciones y realización de sondeos y catas de com]jrobación. Sin embargo, una adecuada comprensión de los caracteres de la casa urbana en el mundo romano requiere una previa y adecuada ordenación de estas construcciones africanas en el cuadro general de la arquitectura privada romana en general y de los territorios mediterráneos en particular 2. La ordenación de Gsell queda amplia mente superada por la publicación, dentro de una amplia gama de enjuiciamiento, de una numerosa documentación, muestra escasa de lo mucho que aún queda por estudiar y j)ublicar debidamente. Atendiendo a las limitaciones expuestas cabe aquí realizar tan solo un estudio de las plantas de las construcciones y la comparación de las mismas con las disposiciones y, aún más, con los elementos de las casas de otras provincias del Imperio más asequibles o estu diadas. Y este es el propósito del presente estudio. Las etapas de la romanización del Africa Occidental son elemen tos básicos en la economía de un estudio de las construcciones pri vadas en las ciudades del Africa Romana. Y ello no tanto, desgracia damente, porque quepa en la actualidad establecer una seriación cronológica entre romanización y tipos de construcción y sí por la necesidad de una comprensión histórica y una ambientación de hechos correlativos como son el progreso económico, o la decadencia, de una ciudad y su manifestación en la arquitectura privada con mayor plenitud y realismo del que pudiera verse en las construcciones oficiales. Iniciada la influencia romana en Africa tras la conclusión de la Segunda Guerra Púnica, el proceso de romanización tiene inicio efectivo en el año 146 a. C. cuando, tras la destrucción de Cartago, fue creada la provincia de Africa Proconsularis. El proceso se inicia y manifiesta con la labor colonizadora, en ocasiones caracterizada por intentos de asentamiento masivo como el de Cayo Graco en 2 Sobre esta concepción véase la primera parte de mi estudio La casa romana en España (diss. Matr.), 1957 (inédito). Ejemplares mecanografiados de la misma se conservan en la Facultad de Filosofía y Letras de la Univer sidad de Madrid y en la biblioteca del Instituto Español de Prehistoria (Madrid).
LA CASA EN LAS PROVINCIAS ROMANAS DE ÁFRICA 27 el año 122 a. C., completada por el asentamiento de los negotiatores italici en las ciudades púnicas aliadas de Roma y herederas de la actividad comercial de Cartago. Estos grupos itálicos de comerciantes fl orecían plenamente en la época de Jugurta extendiendo su red de actividades al territorio nümida. La guerra dio lugar a nuevas actividades colonizadoras caracterizadas principal y ostensiblemente por el establecimiento de colonias militares de veteranos de Cayo Mario. Entre los años 46 (derrota de Juba I) y el 33 a. C. (muerte de Rocchus) se consuma el proceso que lleva al total dominio de Africa del Norte por el pueblo romano. El breve inciso del reino de Mauritania bajo Juba II y Ptolomeo (años 25 a. C. - 40 d. 0.) está caí actei izado por una intensificación de las relaciones comerciales y del asentamiento colonial romano. En pocos lugares del Occidente Romano es tan acusado el con traste entre ciudad y campo, pese a la multiplicación de las ciudades, como en Africa, y la romanización es eminentemente ciudadana con una serie múltiple y repetida de conflictos militares fruto de la no asimilación o insuficiente asimilación de la población indígena de las zonas montañosas. Tres factores pesan especialmente en esta romanización de Airica y en su contribución, imnortautiíjiTnQ qv» . i TrnT^ovír^ TTofr^o '"iportantisima en todos aspectos, al Imperio. Estos factores son, en primer lugar, la colonización emi nentemente militar durante el Imperio v hhb ,1,:. nación, emi tales como la A 1 ui ' consecuencias te les como la asim lacion de la nobleza indígena o los núcleos eminen temente comerciales, semíticos de las ciudades púnicar'l istos comercia" " " « ™Perial, y la burguesía La fuente principal de la extraordinaria actividad comercial afr cana era la agricultura y sus productos, singularmente el trigo y el aceite. La producción era más masiva que de calidad. El trigo acX 1 abastecimiento de Roma mientras el Lctsa LliLr" P'-°^"<=tos económicos pero de Eminentemente exportador este comercio requirió la creación tirítímrs ser lo cual favoreció a las ciudades tmas sede a su vez de una notable industria salazonera. principalmentí^^H^^^^^f^'-^^"^^ materiales de construcción, eran na nut^d^ a este carácter industria cerámica, singularmente de lucernas, no
28 ALBERTO BALIL siempre bien valorada y que supo utilizar adecuadamente las posi bilidades exportadoras que las comunicaciones fluviales y marítimas ofrecían Estas actividades favorecieron la creación, junto a los j^randes latifundistas, de una burguesía rica singularmente durante el último tercio del siglo l d. C. y el siglo ii. Burguesía comercial y genero sidad de los grandes propietarios fueron las razones principales del embellecimiento y de las grandes construcciones públicas de las ciudadesEstas o Roma eran los lugares de residencia habitual de los grandes propietarios eminentemente absentistas. El siglo III, con las confiscaciones de Sejjtimio Severo y la represión que subsiguió a la derroUi de los dos Gordianos, señaló el inicio de una decadencia que la intranquilidad militar y social en las zonas rurales no hicieron sino agravar. Obsérvese sin embargo que esta decadencia no aparece tan acen tuada y ráida como en otras provincias del Imperio (jue más directa e intensamente sintieron los resultados de los desastres del siglo in d. C. Incluso en el siglo iv se observan tentativas oficiales ¿e restaurar las ciudades y sus monumentos públicos pero la buruesía comercial había desaparecido y los latifundistas habíanse ^asladado al campo, donde residían en sus fi ncas fortificadas. Esta decadencia y la oposición campo-ciudad se acusan bajo el reino vándalo t t • i La documentación muestra en Africa como en tiispania la utillación de técnicas de construcción privada eminentemente económi cas. Elementos de utilización principal fueron el tapial y el adobe, reservándose la piedra para zócalos y peldaños, columnas, jambas, jnbrales o dinteles y otros elementos decorativos. En ocasiones, incluso en éstos utilizáronse elementos de cerámica. I p^a la historia política de las provincias romanas de Africa cfr. ahora roMANELLI: Storia delle provincie romane clell Africa, 1958 (con bibl. pre1 nte). Ténganse en cuenta además R. M. Haywood: Román Africa^ en FbaNK: An Economic Survey of Ancienf Rome, IV, Baltimore 1938 y ^'roSTOVZEFF: Historia Social y Económica del Imperio Romano, 1936 el proceso de la romanización cfr. T. RBbouchton: The Rotnat'on of Africa Proconsularin ("John Hopkins Univex-siLy Studies in History ^^^pojitical Science", Extra volumes, N. S. V), 1929, y, para el Bajo Imperio, aud ^y^DiNGTON: The A frican Provinces from Diocletian ta the Vandal f1954. Aspectos complementarios de esta última obra en Chr. CourCordJ^ ' y^^ales et VA frique, 1954, passim. TOie' ^
LA CASA EN LAS PROVINCIAS ROMANAS DE ÁFRICA 29 En los casos mejor estudiados los muros aparecen formados por un zócalo de cantería o sillarejo cuya altura oscila entre 1 y 0,50 m. y cuya anchura no pasa de los 0,70 m. El resto se construía con tapial, preferentemente, o adobe, en ocasiones reforzado con piedra según el sistema llamado de "cadenas" Las plantas de las casas proceden, en mi opinión, de prototipos helenísticos de amplia difusión en el Mediterráneo y cuyas moda lidades de recepción no son suficientemente conocidas. Quizás no sea arriesgado suponer que aquí, como en otros lugares, la recepción no fue directa, sino a través del mundo itálico y singularmente Campania. Gusta-ríase de buscar como precedente de tales plantas el pre cedente, singularmente en el Africa Proconsularis, el tipo de la casa púnica. Por ahora, sin embargo, esta "casa púnica" es desconocida pues los trabajos realizados en Cartago nada han demostrado que permitiera individualizarla y concederle una personalidad del tino de la casa romana", entendiendo por tal, según el uso de la manua hstica decimonónica aún persistente, la casa de atrio y peristilo' Quizás no resulte excesivo ni imprudente pensar que, ^mf en Moiya la casa púnica africana fuese resultado de la adopción del tipo helenístico de casa de peristilo o patio porticado, adoptada aquí al Igual que el repertorio de las artes industriales helenísticas ya Mag^Gría.'^ ^ -"^-s de sl^lik'y En realidad, desconocemos no sólo la ' AM« d.l Norte, sino te mbló. I.. ....' " blicana en territorio africano. romana repu- ° ^«sbar por ahora las ya aludidas odahdades de transmisión del esquema helenístico. Quizás un día la excavación de la ciudad mauritana de Tamuda, de los niveles baios de Caesarea lol o de Cartago permitirán mayores precisiones en lo que por ahora es sólo desiderata. Quede por seguro sólo a actualidad, se desconocen casas del tipo itálico de atrio o de atrio por constructivas ya fueron observados documentación más rica''"v"'^"*'- 1904, passim. Una ViLAUÓ: ie» ciafats r f y recogida por J. Seera esta obra no havi íenid d'A/rica, 1932. Es de lamentar que que inútilmente se buscaránT'l múltiples observaciones GLiLa tecr ca r • bibliografía francesa. Véase también G. Lütecr.ca edtlxzia romana, 1957, passim.
30 ALBERTO BALIL y peristilo en el Norte de Africa y que se desconoce el momento de introducción del esquema de casa de peristilo de raijíambre helenística. Puede suponerse la introducción de este estiuema Rracias a la difusión de la domtis romana de peristilo o patio porticado tras la desaparición de la casa de atrio, pero no debe olvidarse que en ciertas zonas la introducción pudo ser muy anterior y beneficiar de las corrientes que tan tempranamente introdujeron este tipo en Cirenaica Quizás no sea accesorio insistir nuevamente en la sij^nificación de la casa de peristilo, o patio porticado, en esta zona. El patio porticado o peristilo juega en estas casas un papel de primerísima importancia. No se trata ya ni sólo del centro arquitectónico de la casa, sino también el centro de la vida de la misma, patio de luz y principal elemento de aireación. Téngase en cuenta además que este patio porticado aparece como elemento noble y centro de la vida representativa de la casa. No se trata ya de la simple creación de unos ambulacros en torno al hortzis como en la casa de atrio y peristilo según la versión, quizás excesivamente evolucionista, de las fuentes escritas. En mu chos casos, son de lamentar aquí múltiples lagunas en la informa ción; este patio aparece ocupado, en su centro, por un jardín, pero se trata fundamentalmente de una decoración y embellecimiento del espacio central de la casa, del centro de la misma. El ingreso y el vestíbulo, la denominación de atrio en este caso sólo es aceptable en el sentido observado por Festo, sin establecer vinculación o derivación alguna con respecto al atrium de la casa republicana, son de notables dimensiones. Ingreso y vestíbulo ocupan una posición coincidente con el eje 5 Las casas excavadas por los arqueólogos italianos en Cirene antes de 1939 y cuya exploración ha sido completada en 1957-58 no han sido publi cadas. Por ello no es posible utilizarlas aquí. Cabe adelantar, sin embargo, que se trata de construcciones anteriores o coetáneas a la cesión de Cirenaica al pueblo romano y del tipo de peristilo con muy acusado carácter helenístico. Plantea problemas propios el ya citado palazzo delle colonne" en Tolemaida. Fundamentalmente es una casa de peristilo pero de gran tamaño y lujosa instalación. Aparte de esto hallamos en el él elementos idénticos a los propios de las casas africanas estudiadas más adelante. Es decir, un gran oecus que centra el peristilo, un vestíbulo de grandes dimensiones, accesos tripartitos mediante columnas o pilastras, multiplicación de ninfeos y fuentes, una habitación secundaria (alcoba o antesala) junto al oecus, etc.
LA CASA EN LAS PROVINCIAS ROMANAS DE ÁFRICA 31 longitudinal de la casa o, en su defecto, del eje longitudinal de la habitación de representación que, generalmente, centra el patio. Pocas y raras veces se observa una colocación excéntrica, como es posible verla en Oriente, singularmente en Antioquía, pero más aún en Palmira y Dura-Europos Esta habitación representativa que por igual puede denominarse aula, oecus o incluso, siguiendo la anacrónica denominación de época republicana y augustea, tablinum es generalmente de planta rectan gular. Hacia el siglo iii, sin embargo, la adopción del stibadium obligó a completarla con un ábside. El hecho es de interés puesto que ilustra sobre su utilización como triclinium, si bien en otros casos se observa, gracias a los mosaicos que acusan la colocación de los lechos, que otras habitaciones se reservaban para este uso. La alusión al stibadiuvi obliga a tratar aquí de la introducción o aparición en Africa de los elementos considerados como caracte rísticos o propios de la domus del Bajo Imperio en Italia, Galia, Noricum, Pannonia, Hispania y Britania En realidad, la evidencia cronológica para el estudio de las casas africanas es muy reducida y, en ocasiones, discutible. Pero teniendo en cuenta esta salvedad, se observa aquí que su aparición es más temprana y comparable a la que en el Bajo Imperio se observa con l^a difusión de tipos y modalidades artísticas, singularmente arquisirío""^^^ ^ ^i®nen considerándose como de origen « Sobre Antioquía cfr. Bxcavatio,,. Antioch-on-Oronfes I-III 1934 1941, passim (en especial el tercer volumen); The Bxcavatióm ot Dur^ Eurovos, Prel»mnary Repport. 1929 y ss. (especialmente el vol. X, 1931). Sobre Palmira A. Gabriel; Syma, 1926, p. 16 y ss. Datos sobre otUs ruanas y yacimientos en H. C. Butler: Architertuy^ a • o, . ^ A • A , 7 A A • c? ^^cmiecture and others arts tn Syria, 1903 y A^tent ArchUecture tn Syrm (en la serie Publications of an American Archaeologtcal Expedxhon to Syna 1899-1909). Como se verá más adelante de mo^fi" ^ los casos que se observa esta disposición en Africa se trata de modificaciones de la planta original. íardoimñeí! Beccati: Cose ostiensi del ta,do impero, 1949 ("Bulletino d'Arte", 1948, pp. 102 y ss. y 197 y ss.). Ténease obliea^" ^ ""vohos casos, la decadencia económica del Bajo Imperio como de lanT^^v^ ^^ elementos no tanto a través de las casas de ciudad 8 p ^oese para España mi estudio citado en nota 2. on T comercio sirio con Africa véase Hechelheim: Román Syria.. de los senadores w "'«''ió influir el aumento , „ p _ ^ ^ funcionarios orientales desde los últimos decenios del siglo iii (c r. . ARB.ERi. L albo senatorio da Settimio Severo a Carino, 1953 passim.)
32 ALBERTO BALIL Dentro de la documentación disponible destaca en las casas africanas su riqueza de pavimentos musivos polícromos frente al predominio en Italia y otros países de Occidente, dentro de la misma época, de los mosaicos bícromos en blanco y neyrro. Tras estas observaciones de carácter introductivo y preneral es menester pasar al análisis de las distintas casas conocidas. Obsérvese aquí que la publicación y estudio de las casas africanas presenta un retraso sin parangón al de otras provincias del Imperio Romano. Ello es debido, en primer lugar, a las modalidades seguidas en la excavación de las mismas» que ha llevado a considerar las casas casi en razón tan sólo de los hallazgos de pavimentos o de materiales escultóricos. Quizás en ninguna otra provincia del Imperio Romano sean tantas las casas excavadas como en las provincias africanas, pero, con excepción de la Tingitana, son muy pocas las publicadas lo^ El material publicado es estudiado aquí en su casi totalidad. Africa Proconsularis Utkina (Túnez): "Domus Laberiorum". La "domus Laberiorum" es una casa de particular interés pese a no haber sido excavada en su totalidad, pero lo conocido es de tal interés que hace sentir más lo incompleto de la excavación qu^ precisamente, comprendía aparte otros elementos, el aula o oecits principalis El ingreso a esta casa se verificaba gracias a un vestíbulo situado en un ángulo del frente principal pero cuyas características o las tropas sirias en Africa (oír. G. Carcopino: Le Maroc Antique, I943 ("Syria, 1925, p. 119 y ss.) y Forni, en Athenaeum, XXXVI, 1958, p. 59 y Quizás el nombre de Apolodoro de Damasco no sea un nombre aislado sino manifestación de una escuela e indicación de un notable desarrollo de la arqui tectura en Siria como hacen suponer ciertas construcciones, singularmente las del complejo del santuario de Júpiter Heliopolitano en Baalbek. » Cfr. Sebra Vilabó, op. cit. passim. En esta bibliografía se observa además un curioso pai'ticularismo que prescinde casi en absoluto de la documentación no africana. 11 Sobre la casa P. Gauckler: Le domaiyie des Laberii á Uthina, en Monuments Piot, III, 1897, p. 177 y ss. Aluden a esta casa, sin reproducir el plano, Gsell: Monuments... cit.; P. Gauckler: L'archeologie Tunisienne, 1896 y J. Toütain: Les eités ramaines de la Tunisie, 1896.
LA CASA EN LAS PROVINCIAS ROMANAS DE ÁFRICA - 33 son desconocidas debido a no haber sido excavado. Las puertas de éste eran dobles, exterior y puerta sobre el peristilo. Situadas ambas en ejes distintos, lo cual protegía la intimidr.d de la casa de la curiosidad de los transeúntes. Como se verá, esta disposición no es rara en la arquitectura privada africana. Sólo tres de los ambulacros y las habitaciones adyacentes del peristilo fueron excavados. En cada uno de los ambulacros se abre una habitación. Estas están provistas de dos y tres series de colum nas, pero no cabe suponer fuesen patinillos secundarios centrados por el peristilo, debido a sus pavimentos de mosaico y cuyos emblenuitci corres])ünden precisamente a las zonas que se hubieran hallado sin protección caso de tratarse de patios. Más probablemente debe verse en ello una manifestación de la arquitectura helenística, com parable a los oeci (icgijptici o corinthici de Vitrubio. Una identidad absoluta puede excluirse totalmente, puesto que faltan los elementos que permitan suponer una disposición basiclinical, y también la excluyen las dimensiones de estas habitaciones. Otras habitaciones aparecen en los ángulos y todas ellas comunican con habitaciones o corredores, siendo por consiguiente lugarse de paso obligado. La disposición cruciforme de estos oecí quizás deba relacionarse con los esquemas compositivos y distributivos de otras casas que, en cierto modo, pueden considerarse de esta época o anteriores, tales como la casa de Saint-Leu (Orán), descrita a continuación, o la de Clunia, llamada "palacio a la griega", así como ciertos esquemas distributivos de villas del agro romano. La cronología, en este como en otros casos, debe establecerse gracias a los mosaicos, que quizás sean sólo un elemento "antequem" y no "a quo". En todo caso, parecen corresponder a la segunda mitad del siglo II. Gauckler observó por su parte que la destrucción o abandono debía atribuirse a las represalias de Capeliano contra los latifundistas africanos partidarios de los dos Gordianos 12, Althiburos. Conocemos elementos de cuatro casas de esta ciudad, ninguna de las cuales fue excavada totalmente Véase sobre ello G.-M. Bersanetti: Studi sull'imperatore Masshnino il Trace, 1941. Para los personajes Barbieri, op. ext., passim. Estas casas fueron publicadas por A. Merlin: Forum et maisons d Althiburos (" Gouvernement tunisien. Notes et documents publiés par la Direction des Antiquitós et Arts", VI), 1913.
40 ALBERTO BALIL fi ciente y laciinoso no es menester comentar, nos muestra este uso como algo particularmente itálico. Es decir, como al^o muy frecuente en Pompeya, singularmente en las pequeñas casas de carácter mo desto. Su aparición en Timgad, y en consecuencia en un ambiente que no es lícito considerar con la documentación actual anterior a Trajano, se presta a comentarios e incluso a vincularlo con una posible influencia itálica. Creo más prudente, sin embargo, consi derarlo como un recurso decorativo y económico j)ropio de estas viviendas de la pequeña burguesía provincial cuyos usos y necesi dades no deberían ser muy distintos, pese la distancia en tiempo y espacio de los sentidos por sus congéneres del golfo de Nápoles. La llamada "casa del Foro" es la casa de Timgad reproducida por toda la manualística y la bibliografía general sobre la casa en el mundo romano 20. No es esta en realidad la casa de Timgad que más se diferencia de la planta general y "típica", dentro del concepto de lo típico que aparece en los manuales, de la "casa romana". Por el contrario, es quizás, dentro de las publicadas, la que más se presta a las iden tificaciones y comparaciones con las hipotéticas rectificaciones de la planta de la "casa del Chirurgo", considerada como modelo de la "casa pompeyana" de atrio, tal como hicieron en su día Gsell, Cagnat y Ballü. La puerta comunica con un vestíbulo a partir del cual se esta blece la comunicación con cuatro habitaciones de las cuales sólo dos comunican directamente con el peristilo o patio porticado, uniéndolo con las dos restantes. El peristilo es tetraporticado, cuatro columnas en los pórticos largos y tres en los cortos (contando dos veces las columnas angu lares). Su planta es casi cuadrada por lo cual no debe extrañar que se haya identificado este peristilo con el atrio corintio según la descripción vitrubiana. Preside el peristilo un oecus de acceso tripartito mediante dos columnas. Flanquean el oecus dos diatae con accesos nipartidos mediante una columna y precedidas por una antesala que las une al peristilo. Entrelas restantes casas de Timgad abundan aquellas con corre dores de acceso y vestíbulo-patio (números 73, 75, 83, 84, 98, 107, 20 Cfr. Gsell: Monuments... cit.; Swoboda: Roemische uncí Romanische Palaeste, 1919, passim y Habsh, op. cit.
LA CASA EN LAS PROVINCIAS ROMANAS DE ÁFRICA 41 108 y 109). Es el tipo que pudiera denominarse helenístico compa rándolo con las casas de Priene o de Thera pero que es probable sea muy frecuente en el mundo romano. Un tipo de construcción sin planta preestablecida a la cual someterse o vincularse y cuyo carácter común, además de los citados, es su irregularidad. La casa número 82 es muy curiosa. Su vestíbulo, lateral y pro visto de hipocaustos, comunica con un peristilo presidido por un oeciis de acceso tripartido mediante dos columnas y provisto de dos alcobas laterales, algo retiradas en sus frentes de la alineación del oecns. Junto a éste hay un corredor que comunica con una puerta secundaria. La casa número 91 presenta los elementos habituales, un peris tilo de ocho columnas en cuatro pórticos (ti'es columnas en cada uno de los pórticos contando dos veces las columnas angulares), oecns con acceso tripartito y alcoba lateral. Elementos todos ellos que pueden considerarse, como vamos viendo, propios y distintivos de las casas romanas africanas. En la casa número 92 el patio sirve de acceso a una habitación subdividida en oecns y pTOStcis. o antesala, mediante dos columnas y dos pilastras que dividen el acceso en tres zonas. La casa número 99 ofrece, como particularidades notables, un vestíbulo adornado con columnas que fl anquean las puertas. Una fuente en el patio y un solo pórtico. No puede precisarse la situación del oecns. Cuic7d (Djemila). Han sido varias las casas excavadas en esta ciudad pero los planos publicados no siempre permiten su estudio. En conjunto se observan aquí la serie de elementos que se han descrito precedentemente y que acusan el interés de estas casas y hace más lamentable que no se hayan publicado estudios de conjunto Una de las casas más interesantes es la "casa de Europa" para la que poseemos un estudio algo detenido. La casa parece haber surgido en el siglo n y continuado hasta el in o, quizás, el iv. Este extremo depende de la valoración crono- ^21 Cfi\ A. Ballu: Guiáe ilhistré de Djemila. 1926, pp. 51 y 91 Sobre la casa de Europa" cfv. Y. Allais, en Revue Africaive. LXXXIII, 19.39 ^ general publicado on L. Lescht: Djemila. Antigüe Ciiicul no es utilizabU' para el estudio de las casas.
42 ALBERTO BALIL lógica y la fecha que se asigne al "mosaico de Europa" que ha dado nombre a la casa. En ella se observa la existencia de antesalas, de termas privadas, de oeci con acceso tripartido y el uso de los ninfeos como elemento decorativo. Ninfeos con piletas de planta semicircular junto a los inter columnios del peristilo aparecen en algunas casas, tales como la "casa de Castorius", con peristilo triporticado y oeci en cada uno de los ambulacros, o la del "Asinus Nica". La llamada "casa número 18" ofrece la particularidad de tener un oecus absidiado. En éste se halla un ninfeo constituido por la alternancia de piletas u hornacinas de planta rectangular y semi circular. Hippo Regius (Hipona). La casa de Hipona que mayor interés ofrece es la conocida con el nombre de "Barrio de las Villas", si bien, en realidad, se trata de una sola construcción. Tal y como ha llegado hasta nosotros representa en buena parte el resultado de una estructuración de fi nes del siglo iii d. C. en cuanto de la cronología de los mosaicos puede juzgarse 22. Como en tantas ciudades romanas, y aún más en el caso de las villas, esta casa muestra la adecuación de las estructuras arquitec tónicas a una valoración del elemento paesístico. El estudio e interpretación de la planta de esta casa no se hallan exentos de dificultades. Los posibles accesos son tres. El primero, el menos conocido e hipotético, se halla relacionado con restos de construcciones consideradas como pertenecientes al antiguo "Emporium". De este acceso se conserva el umbral junto al peristilo y situado frente al oecus. Esta situación me induce a considerar este acceso como el prin cipal. En comprobación de lo expuesto debe observarse que un segundo acceso, situado lateralmente con respecto al anterior, está relacionado con una terraza en comunicación con una rampa que conducía a la playa y algo parecido se observa en lo que al tercer acceso se refiere. 22 E. Marec: Hippone la Royale. Antigüe Hippo Regius, 19532. Para la "casa del foro" véase el plano en E. Marec: Hippone chretienne, 1958, passim.
LA CASA EN LAS PROVINCIAS ROMANAS DE ÁFRICA 43 El peristilo es tetrapórtico y de planta rectangular alargada. Tiene ocho columnas en los pórticos largos y cuatro en los cortos (contando dos veces las columnas situadas en los ángulos). En el centro del mismo se hallan dos fuentes. La más próxima al ingreso es muy simple y de planta semicircular. La segunda, por el contrario, es ya un verdadero ninfeo capaz de competir con los grandes ninfeos que adornaban las calles de las ciudades africanas. Sólo en dos de los ambulacros existen habitaciones. Junto al ingreso hay cuatro habitaciones mientras en el tercero existen una serie de dependencias de carácter rústico, quizás cocinas o almacenes, tres cisternas y un departamento termal. El o<36*?/s es de planta casi cuadrada con acceso tripartito me diante columnas. Comunica directamente mediante dos postigos con una terraza situada detrás del mismo. A la izquierda del oex-ufi se halla una gran habitación, en origen de planta casi cuadi'ada, cuyas dimensiones se redujeron para insta lar los calidaria de las termas y se ha convertido en corredor entre éstas y la galería. La galería tiene una pequeña puerta con columnas en las jambas en la parte correspondiente al peristilo. Otras dos, de carácter pare cido, se abren sobre la terraza. Un corredor comunica directamente el peristilo con la galería. En él se abre un segundo oecus de planta parecida al anterior, pero más pequeño. Un tercero, el mayor de la casa, se halla en el extremo Norte de la citada galería. De extremo a extremo de la casa se extiende una galería. Esta sirve de acceso a una sene de habitaciones posiblemente dieícte o bélvederes. Este dispositivo recuerda el de algunos grandes palacios del Bajo Imperio, como el de Piazza Armerina, quizás coetáneo 2». Mauritania Caesariensis Saint-Leu (Oran). En esta localidad conocemos una casa, ya citada anteriormente, que ofrece cierto interés en su disposición. Es de notar en primer lugar una pequeña casa, comparable 23 Cfv. los nxímeros 26-29 y 31-36 del plano de G. V. Gentili : La villa ijnperiale di Piazza Armeriva ("Itinevari dei Musei e Monumenti d'Italia" n." 87), 19542.
44 ALBERTO BALIL a las de Timgad, en cuyo patio aparece un pequeño iDÓrtico lateral que bien pudo servir de pérgola o de prothyron al oecifs secundario o triclinio. Las restantes habitaciones se hallan dispuestas en torno al patio ocupando su centro el aiilo y comunicando con aquél dos a dos 24. Mayor interés presenta otra casa a la cual se ha aludido ante riormente. Dimensiones y planta indican se trata de un edificio lujoso. Un gran vestíbulo, que sobrepasa la alineación general de la casa, se abre directamente en la calle y comunica con el peristilo. El peristilo es de notables dimensiones, tetrapórtico y tiene en su centro tres fuentes y un pozo. De él parten dos corredores que comunican con habitaciones poco específicas, quizás cubículos q dependencias de servicio. El acceso a la gran aula o oecus central se verifica por un gran corredor, probablemente fl anqueado por jardines mientras otro comu nica con una zona destinada a diaetae o habitaciones familiares y dispuestas en dos galerías perpendiculares. El acceso propiamente dicho del aula es tripartito mediante dos columnas y el muro de cierre es de planta absidiada con tres ven tanas que se abren sobre un jardín. Este dispositivo parece relativa mente frecuente puesto que lo vemos en las casas ostienses de época bajo-imperial y, en España, en la llamada "casa basílica de Mérida". Mauritania Tingitana En contraste con lo reducido del territorio de esta provincia, resulta ser aquella que más documentación y más utilizable ofrece para el estudio de las casas ciudadanas en el Africa occidental durante la época romana. Palta aún una seriación de este material en relación con la serie de acontecimientos de carácter político-militar que afectaron a esta provincia durante los tres primeros siglos del Imperio y que, en su día, permitirán conocer con mayor detención las variaciones y modas que afectaron o pudieron afectar la planta y disposición de 24 Cfr. para esta casa Gsell: Monuments... cit,, con la bibliografía precedente.
LA CASA EN LAS PROVINCIAS ROMANAS DE ÁFRICA 45 estas casas Por ahora, con la excepción de Lixus y Tamuda, las excavaciones realizadas han sido principalmente excavaciones de superficie y sólo en el momento presente ha empezado a valorarse la necesidad de completar los trabajos con exploraciones en profundidad. Volubüis. Entre las varias casas excavadas ofrece interés especial la llamada "casa de Orfeo", debido al hallazgo de un mosaico inspirado en la representación de este mito La casa tiene unas termas, situadas lateralmente, que juzgo, como otras ya citadas, de cai'ácter no exclusivamente privado puesto que tienen acceso indiferentemente a través de la calle y la casa. Quizás debamos ver en esta casa una sede de "collegium" o un hospedaje. Junto a las termas aparecen una serie de tabernae que, una vez más, hacen desear se realice una valoración de este tipo de cons trucciones en Africa como ha sido realizada para Ostia y Roma. El acceso a la casa se verifica por un vestíbulo que comunica directamente con un gran patio rectangular. Probablemente se trata de un peristilo de pórticos fenestrados o pilastras. El centro de este patio lo ocupa una fuente rodeada por un mosaico. La fuente se une al protkyron del gran oecus que centra el patio. El dispositivo puede compararse a otros ya expuestos y tiene paralelos en las casas ostienses de patio porticado. El frente del oecus tiene acceso tripartito mediante dos colum nas. Sin embargo, existe un acceso lateral, quizás de más fre cuente uso. Una serie de corredores y habitaciones comunican este peristilo con una zona residencial de carácter íntimo y aislado. El núcleo lo forman un patio con dos pórticos, mal conservados, y un tercer pór tico, hipotético, quizás fenestrado. Un gran ninfeo, con cuatro nichos lobulados y un portiquillo con cuatro columnas ocupan el lugar del cuarto pórtico. 25 Véanse los estudios generales de L. Chatelain: Le Marco des Romains, 1942 y J. Carcopino; Le Marco... cit. Además M. Tarbadell: Guía Arqueo lógica de Marruecos Español, 1953 y Zephyrus, V, 1954, p. 105 y ss. (con la bibliografía precedente). 26 Para la "casa de Orfeo" cfr. R. Thouvenot, en Pttblications du Sei'vice des Antiquitc:' du Maroc, VII, 1945, p. 105 y ss.
46 ALBERTO BALIL Junto al ninfeo hay un segundo oec?(s con acceso tripartito mediante dos columnas y jambas a modo de semicolumnas. Se une d este oeczis un oecíis triclinaHs y una habitación con procoeton, seguramente una alcoba. Esta segunda zona de la "casa de Orfeo" ha sido interpretada como un gineceo. Conviene observar aquí, con mayor detención de lo hecho precedentemente, que esta modalidad de la casa helenística corresponde a la traducción arquitectónica de unas circunstancias sociales sin equivalente alguno en la sociedad romana, singularmente en época imperial. Obsérvese cómo en Pompeya, que refleja con mayor proximidad el fervor helenizante del mundo romano-republi cano y augusteo, esta solución tuvo escaso éxito y que las primeras interpretaciones en este sentido tienden a rechazarse. Por el con trario, este conjunto tiene su equivalencia frecuente en las casas romanas de Africa y en las casas ostienses del Bajo Imperio. En contraste con el peristilo y su gran oecics este conjunto occ?/.s--alcobaninfeo constituye probablemente uno de los núcleos de vida familiar o, simplemente, privada del dueño de la casa. Disposiciones análogas se ven en la llamada "casa del perro*' (debido al hallazgo de una ñgurita de perro, de bronce) 2?. Arquitectónicamente es la casa de patio porticado o peristilo con los caracteres cuya frecuencia en la casa africana nos obliga a juzgar como propios. Un elemento frecuente en las casas de la Tingitana aparece en esta casa. Se trata de la doble puerta, o sea, una gran puerta fl anqueada por un postigo. Este dispositivo aparece a ambos lados del vestíbulo, o sea, en la calle como en el patio porticado o peristilo. Flanquean el vestíbulo cuatro tabernas, dos con trastienda y dos sin ella, aunque es posible que la división se realizase con tabiques de madera, como se observa en las tahernae e insülae de Ostia. El peristilo es un bipórtico octástilo, de planta rectangular muy alargada y de grandes dimensiones. Le rodean una serie de cubículos ya con acceso directo a través del peristilo ya con acceso mediato a través de otro cubículo. Preside el peristilo un gran oecus con acceso tripartito mediante dos pilastras, junto al cual hay una habitación subdividida en dos alcobas con procoeton común. Parecida es también la "casa del Efebo". Es una casa de peris27 "Casa del Efebo", Thouvenot, op. cíí., p. 114 y ss.
LA CASA EN LAS PROVINCIAS ROMANAS DE ÁFRICA 47 tilo O patío porticado que se abre a una calle porticada y cuyo acceso se realiza a través de un estrecho vestíbulo fl anqueado por tahemae. El peristilo es tetrapórtico y de planta rectangular. Tiene siete columnas en los pórticos largos y cuatro en los cortos (contando dos veces las columnas situadas en los ángulos). En el centro hay una fuente. El oecus es comparable al de la "casa del perro". Sin embargo, hallamos junto a él un cubículo con hipocausto, elemento que desco nocemos en las casas africanas descritas hasta ahora, pero que es muy frecuente, y en idéntica disposición, en las casas ostienses del Bajo Imperio. Detrás del oeciis hay un núcleo residencial formado por un patinillo porticado y un cubículo con antesala. Junto a esta zona de carácter residencial se yuxtapone una serie de dependencias rústicas con un patio. Estos elementos y la frecuen cia de las tabernae hacen lamentar que no conozcamos algo más de la vida de la ciudad y la destinación de estas casas. Tales depen dencias parecen tener carácter agrícola-comercial, como puede obser varse al estudiar la "casa de las columnas" En cuanto a planta esta casa es también una casa de patio porticado o peristilo a la cual se añade un departamento rústico relacionado al parecer con la elaboración del aceite. El vestíbulo se halla junto al oecus lo cual hace sospechar un cambio en la primitiva disposición de los accesos de la casa. La puerta sobre la calle corresponde al sistema de puei'ta y postigo fl anqueadas por pilastras de planta en L con los extremos redon deados. El oecus es del tipo frecuente, o sea, con acceso tripartido mediante dos pilastras y junto a él se halla un cubículo con antesala. El peristilo es tetrapórtico, con cinco columnas en los pórticos largos y cuatro en los cortos (contando dos veces las columnas angu lares). El centro del mismo cobija una fuente y un estanque, de planta circular, tangente a los pórticos largos y que afea el conjunto. En el lado opuesto al oecus aparece un gran ninfeo con cinco nichos adornados por columnas y planta en doble L". El acceso al mismo es tripartito mediante dos columnas, lo cual induciría a supo ner una modificación de un oecus secundario. Lateralmente lo fl an quean dos cubículos, lo cual abona esta sospecha. Algo distinta es la "casa del Jinete" (el nombre procede del 28 TnorVENOT, en Publications..., Vil, 1945, p. 132 y ss.
48 ALBERTO BALIL hallazgo de una estatua ecuestre) 29. Es en realidad una casa de patio simple puesto que carece de pórticos. El acceso es de puerta y postigo con vestíbulo unido al patio mediante un estrecho corredor y junto al cual hay una habitación quizás destinada al ostiarviiS. Es muy posible que este vestíbulo sea el resultado de la absorción del pórtico de la calle que aquí ha desaparecido totalmente ocupado por una serie de tabernae. De ser así, la casa careció de vestíbulo en sus primeros tiempos siendo sustituido éste por el citado corredor. A la izquierda del patio aparece una serie de habitaciones, muy simples, con acceso mediante corredores. En el lado derecho existe otro corredor que comunica con una puerta secundaria que se abre en una calle lateral que aquí forma una plazoleta porticada. Centra este patio el oecus, con acceso tripartito mediante dos columnas. A la izquierda de éste aparece una habitación provista de antesala. La "casa de los trabajos de Hércules" ofrece algunas varie dades. El acceso es lateral puesto que el frente está totalmente ocupado por tabernae 2°. Más que de peristilo debiera aquí hablarse de patio puesto que sólo hay dos pórticos, aunque es posible que los restantes hayan sido destruidos. El oecus es de reducidas dimen siones y con acceso principal desde el peristilo, comunicando lateral mente con dos habitaciones. Detrás del mismo hay un departamento termal, por lo cual quizás quepa sospechar la existencia de hipocaustos. Más regular es la "casa de Flavius Germanus" 21. gj vestíbulo se halla situado en un ángulo del frente principal y comunica con el peristilo o patio porticado. Este es tetrapórtico, cuatro columnas en los lados largos y cinco en los cortos (contando dos veces las columnas de los ángulos) y planta rectangular. Le centra un oecus del tipo habitual. Dos corredores laterales, con los cuales comunica, le separan de dos cubículos que lo fl anquean y lo unen a un jardín o patinillo rodeado de cubículos. Para el conocimiento de la vida de la casa resulta curioso observar en la 'pars postica una serie de tabernae que comunican con la casa. La "casa de Dionysos y las Cuatro Estaciones" (debido al tema 29 Thouvenot, en Puhlications..., VII, 1945, p. 146 y ss. 80 "Casa de los Trabajos de Hércules", cfr. Thouvenot, en Publications..., VIII, 1948, p. 69 y ss. 21 Para la "casa de Plavius Germanus" y las siguientes cfr. R. Etienne, en Publications..., X, 1954, p. 25 y ss.
LA CASA EN LAS PROVINCIAS ROMANAS DE ÁFRICA 49 de uno de sus mosaicos) presenta también un vestíbulo ñanqueado por tabernae El patio es también rectangular y bipórtico, con cinco columnas en cada uno de ellos. En el centro hay un fuente. Falta aquí el oec2¿s propiamente dicho sino dos salones tras los cuales se halla un departamento rústico con grandes habitaciones. Muy probablemente una de las habitaciones del ambulacro derecho debe ser interpretada como triclinio. A expensas de esta casa se construyó la "casa de baño de las ninfas". Su vestíbulo es lateral y con puerta tripartita. Sistema que debe considerarse como simetrización del dispositivo de puerta y postigo. Detrás del vestíbulo se halla un oecus con acceso tripartito y junto a él un patio con ninfeo en el cual se abre una gran habitación que contiene restos del peristilo de la "casa de Dionysos". La "casa de las Fieras" ^3 tiene vestíbulo lateral. Se observa en ella una transformación, no fechable, del peristilo, en origen con pórtico de tres columnas (contando dos veces las columnas angu lares) y más tarde de cuatro. El oecus es sencillo y detrás del mismo hay un jardín. La llamada casa al Oeste del Palacio del Gobernador" tiene una puerta comparable a la de la "casa del baño de las Ninfas" Téngase en cuenta sin embargo que el dispositivo es doble^ o sea, en ambos extremos del vestíbulo. El peristilo es de planta rectangular y tetrapórtico con cuatro columnas en cada uno de ellos (contando dos veces las columnas angulares). En el centro del peristilo hay una pila de fuente. Preside el peristilo un gran oecus de planta rectangular alar gada, con tres puertas frontales y, a la izquierda, una habitación con antesala. Dn corredor comunica el peristilo con un pequeño departamento termal y de hypocausta con un patinillo tetrástüo adornado por un ninfeo y junto al cual hay un sencillo oecí¿s, La serie de construcciones citadas corresponde, grosso-modo, al espacio de tiempo comprendido entre los años 150 y 250 d. C. En todo caso caben intentos, y algo se ha hecho ya en este sentido 3®, para precisar la historia y la cronología de estas casas. 32 Etienne, op. cit., p. 58 y ss. 33 Etienne, op. dt., p. 108 y ss. 34 Etienne, op. cit., pp. 90 y ss. y 128 y ss. 35 Etienne, op. cit., passim.
56 ALBERTO BALIL Prescindiendo del grupo bien estudiado de casas ostienses observamos algo parecido en Roma. La decadencia económica y política que une ambas ciudades durante el siglo iv se manifiesta en el ámbito de la casa privada. Faltan o escasean las construcciones de planta, pero se multiplican las reutilizaciones de construcciones precedentes concebidas con muy otro propósito. Obsérvese así, siquie ra a modo de inciso, la frecuencia con la cual se construyen oratorios cristianos en casas de patio porticado o insulae de períodos pre cedentes ^5. Un caso muy típico es el de las insulae de "Vía San Basilio" (junto "Vía Veneto"), pero mejor conservación ofrece la "casa de los Santos Juan y Pablo", transformada después en basílica de los mismos, en el Celio. Se trata en este caso de una Ínsula con tabernas y pórtico, de época severiana, comparable a la existente junto al Capitolio, bajo el monumento a Víctor Manuel II. La adaptación de esta casa no pudo modificar las pequeñas dimensiones del patio y se manifestó, especialmente, en la ornamen tación de la casa añadiéndose dos ninfeos con hornacinas y portiquillo precedidos de una fuente. La planta de la casa ha sufrido otras modificaciones, resultado del culto a los dos mártires, por lo cual no resulta fácil identificar el oecus o habitación principal, aparte la probabilidad de que se hallase próximo a uno de los dos ninfeos. Exceptúo aquí las donaciones del tipo de la "domus Lateranorum" o de la "domus Valeriorum" (cfr. M. Rampolla del. Tindaro: Santa Melania Giuni^e, 1905, p. 166 y ss.) o incluso la "domus Caeciliana" sobre la cual surgió Santa Cecilia in Trastevere. Inclúyense aquí la casa bajo la basílica de San Clemente (cfr. E. Junyent: II titolo di San Clemente, 1932 y el juicio sobre la obra y las construcciones de G. Lugli: Roma Antica. II centro Monumentale, 1946, p. 612 y ss.). "San Martino ai Monti" (cfr. R. Viellard: Les orxgines du titre de Saint Martin aux Monta a Rome, 1931). Santa Pudenciana (cfr. P. Petrignani: La basilica di Santa Pudenziana, 1934) o de Santa Anas tasia (cfr. G. Lügli, op. cit., p. 611 y ss., con la bibliografía precedente), etc. ara las casas citadas a continuación cfr. para "via San Basilio" A. L. PieTROG^NDE, en Nal. Se., 1938, p. 351 y ss. Para la Ínsula junto al Capitolio c r. ARSH, op, cit., passim. y Lugli, op. cit.^ p. 46 y ss. Para la "casa de °rec ^ Pablo" cfr. Lugli, op. cit., p. 379 y ss. (con bibliografía ece ente). Para restos de construcciones de menor importancia o peor con- ^^acion cfr. A. M. Colini: Storia e topografía del Celio ("Mem. Pont. Accad." VII), 1944 y, para el Quirinal, M. Santangelo: II Quirinale in etá classica ("Mem. Pont. Acad.", V), 1940.
LA CASA EN LAS PROVINCIAS ROMANAS DE ÁFRICA 57 Para el extremo Occidente debe basarse este estudio compara tivo en los elementos de las villas. Una excepción es la "casa-basílica" de Mérida Esta muestra los elementos fundamentales de estas construcciones, tales como el patio, porticado en este caso, el oecus absidiado y fenestrado, la fuente y el ninfeo. Fuentes y oeci absidiados aparecen en una serie de villas de Hispania, Galla, Germania, Britania y Panonia. Puede añadirse, aquí como en Ostia, la multiplicación de los hypocausta con una frecuencia desconocida en el Alto Imperio. Revisten especial interés como paralelo de las casas africanas las casas de Antioquía. Parcialmente excavadas en ocasiones, mues tran sin embargo la existencia de tales elementos desde el siglo li. Es decir, oeci abiertos sobre el pórtico y adornados con fuentes y ninfeos mostrando la raigambre helenística de este tipo de cons trucciones. Antioquía muestra una seriacion cronológica cuya validez deberá comprobarse en Africa a fi n de establecer si se trata de un hecho aislado o bien de una secuencia de carácter general. A principios del siglo III se observa la aparición de ingresos tripartitos, de oeci absidiados y la multiplicación de fuentes y ninfeos con los topos e oinacinas. Junto a ello aparecen profusamente los pavimentos musivos con una riqueza y abundancia comparable sólo a la de las ciudades africanas 4'^. la grarvinf fTT,""w «'ementos en Occidente. Así la gran villa de Saint Ulnch (resultado de las reconstrucciones sub siguientes a las expediciones germánicas del siglo iii) o de Montserie de mnoa"^ ®nnig, Kempten, Odrang, Westerhofen, etc. Una r wu!- como el del "Kornmarkt" en Treveris, el dancia dTT' Muenster-Sarnsheim, muestran la abunPañnlif aór absidiadas que se extienden hasta de la villa de Balacza En Hispania debe adelante. Para la llama-la "casa- " Cfr. aIho h "" en nota 2. Pavements, I, 1947 láms. VI-VUI y Antioch Mosaic Véas¡ A G 57, 106, 127, etc. LETTE: Manuel Gallo-romaine, 11^ 1934 (J. Dechepassim.; Germania Román celtique et gallo-romaine, VI), in Deutsehland, lQ=^a Parlasca: Díc roemischen Mosaiken . passim. Otras plantas en Swoboda, op. cit., passim.
58 ALBERTO BALIL tenerse en cuenta la gran villa de Cuevas de Soria o la de Almenara de Adaja (Valladolíd), además de las del "Pilaret de Santa Quiteria'* (Fraga) o la serie de mosaicos lusitanos Es, por consiguiente, una amplia serie de construcciones y elementos aislados que demues tran la extensión a todo el Imperio de lo visto en Africa y que llega hasta Britania. Una serie de elementos en suma que, nacidos de conceptos y gustos helenísticos, adopta formas propias durante el Imperio para desarrollarse y extenderse a todos sus territorios, manifestándose según los gustos e ideas de los possesores y poteTitiores que gustan, como el Pontius Leontius de Sidonio Apolinar, o el mismo de adornar sus casas, pese a las incomodidades que pueda imponer la necesidad de fortificarlas. Gustos, ornamento y decora ción coincidentes con los que aparecen en las casas ciudadanas de aquellas zonas en las cuales no es preciso o tan forzoso trasladarse al campo y abandonar las ciudades Así enjuiciadas estas estruc turas cobran plena personalidad e ilustran debidamente las con diciones y necesidades de vida de las clases económicamente fuertes durante el Bajo Imperio. 40 Sobre estos elementos me remito a un estudio en preparación. 60 A los elementos citados pudieran añadirse los restos de una casa de Thuburbo Maius (cfr. A. Ballu, en BAC, 1917. p. 265) otra de Tipasa (idcm, 1905, p. 82). Si la construcción excavada por Newton en Hadji Captan junto al mausoleo de Halicarnaso es una caca (cfr. C. T. Newton: Discovcries^ at Halicarnassvs, Cnidus and Branchidae, II, 1862, p. 280 y ss. y R. P. HinksCatalogue of the Greek, Etruscan avd Román paÍ7itings and Mosaics iv the British Museum, 1933, p. 125 y ss.) es una casa su semejanza con las de Antioquía sería muy notable. 51 Sobre la villa de "Pontius Leontius" cfr. Sid. ApolL. XX, p. 136 y ss Para su Avitacum, epist. Domit. 11, 2. Para las villas fortificadas R. Paribeni en Roem. Mili., LV, 1940, p. 131 y ss. Para la equivalencia con las casas de ciudad ténganse en cuenta las des cripciones de Libanio (or. XI, pp. 202 y 248) y la documentación arqueológica citada en este trabajo.
